ILUSIONES
La magia también
es para las aves
Los trucos de magia humanos aportan información sobre la capacidad
cognitiva de los animales
SUSANA MARTÍNEZ-CONDE Y STEPHEN L. MACKNIK
Los trucos de magia humanos, como el juego de
trileros, también pueden engañar a los córvidos,
¿pero se deleitan con ellos tanto como nosotros?
E
l mago entra en la jaula e inicia su espectáculo para como Teller, Apollo Robins y James Randi, el cual dio
un único espectador. En este número especial lugar a un artículo académico conjunto que proponía la
sustituye las monedas y las cartas por cacahuetes. cooperación entre ambas esferas. En 2008, acuñamos el
Se arremanga y muestra sus manos ante un público vocablo neuromagia en un artículo que publicamos en
cautivo: un pájaro córvido llamado Stuka. Enseña un Scientific American y donde describíamos el emergente
cacahuete, lo agita en el aire y se lo pasa de una mano a campo de investigación. En los años subsiguientes, nues-
la otra. Stuka sigue el rastro de la golosina con el mo- tro equipo y otros grupos han publicado docenas de
vimiento de la cabeza, cual asistente a un partido de tenis. estudios en los que se emplea la magia para analizar la
A continuación, el mago abre la mano derecha y... ¡está percepción y la cognición humanas.
vacía! El fruto ha desaparecido. Stuka parece buscar la Los fundamentos para sondear las mentes animales con
comida perdida a su alrededor. En vano: el mago la saca magia son sólidos, puesto que abundan las investigaciones
de su propia boca. ¿Estuvo el cacahuete todo el rato ahí? sobre los errores y engaños perceptuales en numerosas
El mago vuelve a hacer desaparecer el preciado manjar. especies. Por ejemplo, sabemos que los chimpancés apar-
Esta vez lo extrae de su oreja. El cacahuete continúa, tan su mirada de objetos que desean para disuadir a los
mágicamente, cambiando de un lugar a otro. Un segun- posibles competidores, y que los arrendajos (también
do pájaro se acerca a observar, quizá por curiosidad. La córvidos) protegen sus despensas simulando que almace-
gran cuestión es, ¿en qué están pensando esos dos cere- nan comida en otros lugares.
bros aviares? Existen razones para creer que los trucos humanos
Elias García Pelegrín aprendió a practicar la magia también pueden engañar a los animales. Los etólogos en
cuando era estudiante de arte dramático en el Colegio ocasiones utilizan técnicas relacionadas con la magia
Universitario de Londres. Al graduarse y comprender para examinar la cognición; entre ellas, el hilo invisible
que la dramaturgia no pagaría sus facturas, empezó a que se usa en los efectos de levitación, o el juego de
actuar como mago en un bar. También se puso a trabajar trileros. No obstante, es importante tener en cuenta el
como cuidador de un acuario. Allí surgió su fascinación comportamiento específico de cada especie, tal y como
por el posible papel de la transmisión social en los ritua- advierte la experta en cognición animal Irene Pepperberg.
les de apareamiento de los pingüinos. Por entonces, había Debido a que los loros no almacenan su alimento, los
vuelto a la universidad con el objetivo de graduarse en experimentos que requieren memoria episódica y con-
psicología. En la actualidad, García Pelegrín es un estu- ductas de acopio tienen poco sentido en su caso. «Pero
diante de doctorado en la Universidad de Cambridge cuando se trata de la permanencia de los objetos, existen
decidido a aunar su trasfondo multidisciplinar de psico- tantos trabajos con loros como con córvidos», señala
logía, zoología y magia para estudiar la cognición animal. Pepperberg.
Recientemente publicó su enfoque científico en la
revista Science, en colaboración con Alexandra Schnell, ¿La magia es siempre mágica?
Clive Wilkins y Nicola S. Clayton. Su trabajo sigue los Los estudios demuestran que prácticamente cualquier
pasos de la investigación que utiliza las ilusiones visuales especie, desde las aves de emparrado hasta las abejas, es
para comprender mejor la percepción de especies tan susceptible a las ilusiones. No obstante, ¿comparten los
dispares como leones, caballos, monos o abejas. Su mar- animales nuestro asombro, o tienen la sensación de ex-
co teórico asimismo extiende los análisis previos de la perimentar algo que es imposible? Muchos vídeos virales
intersección entre magia y neurociencia llevados a cabo en YouTube contienen demostraciones de juegos de
en participantes humanos a las mentes no humanas. manos por parte de magos ante perros, chimpancés y
babuinos, los cuales provocan emociones que parecen ir
Desvíos atencionales y la mente animal desde el divertimiento hasta el fastidio. Si usted ha simu-
A finales de la década del 2000, los científicos cognitivos lado alguna vez lanzar un palo para engañar a su perro,
comenzaron a explotar los trucos de magia para ahondar ha puesto en práctica una forma rudimentaria de magia,
en la psique humana; en ocasiones, colaborando con relacionada burdamente con el clásico truco de la pelota
magos profesionales. Un ejemplo de ello es el Simposio que se desvanece en el aire.
«La magia de la consciencia» que organizamos en 2007 Sin embargo, la magia es más que engaño. Si alguien
en Las Vegas y que reunió a neurocientíficos y magos nos engaña porque sí, nos podemos sentir enfadados,
L O S A U T O R E S
Susana Martínez-Conde y Stephen L. Macknikson catedráticos de oftalmología, neurología,
fisiología y farmacología en el Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva
York. Son autores del libro Los engaños de la mente, publicado por la Editorial Destino.
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tristes o confundidos; por el contrario, presenciar un una, otra y otra vez. Los adultos nos reíamos sin parar,
espectáculo de magia profesional y de calidad nos pro- completamente encantados y divertidos. Pero ¿y Iago?
voca alegría y júbilo. García Pelegrín comprende la No tanto. El «hombre malo» le había regalado unas mo-
aparente frustración que a veces muestra su inusual nedas y después se las había quitado sin motivo. ¡Una
público. «En un espectáculo de magia ordinario, los es- injusticia! Nuestro hijo comenzó a llorar de rabia como
pectadores se juegan poco», explica. «Incluso cuando el un bebé de babuino cualquiera.
mago extrae el monedero a alguien, esa persona sabe que «Un adulto suele caer en los depósitos y tomas falsos,
se lo devolverá cuando acabe la función.» Por el contra- como por ejemplo la caída francesa o torniquete [clásico
rio, cuando un mago actúa para un animal, suele llamar juego de manos en el que una moneda aparece y desapa-
su atención con comida, una potente recompensa que, rece entre los dedos]», afirma Jamy Ian Swiss, un presti-
de forma misteriosa, aparece y desaparece. El contrato digitador y que, al igual que García Pelegrín, fue cuidador
social por el que la magia nos parece segura a los espec- de acuario. «Pero un niño que presencia la misma mani-
tadores humanos no es necesariamente aplicable al pú- pulación puede saber inmediatamente dónde se halla el
blico animal. objeto ya que no realiza las mismas suposiciones que los
adultos. Si el pájaro opera en el mismo nivel [cognitivo]
El asombro infantil de un niño, no va a efectuar las mismas suposiciones
Para los niños, la experiencia con los trucos de magia convencionales [que se esperan de un adulto].»
puede ser similar a la de los animales: no del todo posi- El primatólogo Frans de Waal añade que es posible
tiva. A pesar de que la escena mágica a menudo se con- que el público animal no se interese por los magos hu-
sidera un entretenimiento infantil, los trucos que deleitan manos. «Sabemos que incluso los chimpancés no prestan
a los adultos pueden resultar menos divertidos para los la misma atención a los seres humanos que a los miembros
espectadores más jóvenes; incluso pueden fracasar por de su propia especie. Este es un problema reconocido con
completo ante ellos. La mayoría de los magos coincide las pruebas experimentales que los investigadores huma-
en que la edad de cinco años es el umbral en que la ma- nos utilizan para estudiar la cognición del chimpancé.
gia puede comenzar a gustarles. Resulta irónico que los ¿Es posible que se necesiten magos congéneres para que
adultos suelan recibir la magia con un mayor asombro funcione este método? «Ello complicaría considerable-
infantil que los propios niños. mente el asunto», sostiene.
Hace unos diez años, lo experimentamos de primera A pesar de estas limitaciones, Pepperberg opina que
mano. Viajamos a Las Vegas para visitar a Apollo Robbins, la estrategia puede aportar grandes beneficios. «Obtene-
carterista teatral, con el fin de planear una investigación mos un resquicio de conocimiento cuando observamos
colaborativa. Llevamos con nosotros a Iago, nuestro hijo este tipo de reacciones», ya que proporcionan pistas sobre
de tres años. Apollo procedió a demostrar sus extraordi- el conocimiento que los animales tienen de su propia
narios juegos de manos a nuestra familia. Entregó unas cognición. Entonces, ¿cuál es la pregunta sin respuesta
monedas a Iago; luego se las robó sin que ninguno de más importante sobre la cognición animal que este tipo
nosotros se diera cuenta. A continuación, las hacía rea- de investigación podría resolver? «Diría que la conscien-
parecer en una parte diferente del cuerpo del crío. Así cia», concluye Pepperberg. H
PA R A S A B E R M Á S
Los engaños de la mente: cómo los trucos de magia desvelan el funcionamiento del cerebro. Stephen L. Macknik
y Susana Martínez-Conde, con Sandra Blakeslee. Ediciones Destino, 2012.
Do dogs fall for magic tricks? Susana Martínez-Conde en el blog Illusion Chasers. Entrada publicada el 11 de septiembre de 2014:
blogs.scientificamerican.com/illusion-chasers/do-dogs-fall-for-magic-tricks/
Did the baboon feel the magic? Susana Martínez-Conde en el blog Illusion Chasers. Entrada publicada el 27 de marzo de 2016:
blogs.scientificamerican.com/illusion-chasers/did-the-baboon-feel-the-magic/
Masters of disguise. Susana Martinez-Conde en el blog Illusion Chasers. Entrada publicada el 31 de octubre de 2017:
blogs.scientificamerican.com/illusion-chasers/masters-of-disguise/
An unexpected audience. Elias García-Pelegrín et al. en Science, vol. 369, n.º 6510, págs. 1424-1426, septiembre de 2020.
EN NUESTRO ARCHIVO
Neuromagia: entre la ilusión y la ciencia. Susana Martínez-Conde, Stephen L. Macknik y Sandra Blakeslee en MyC, n.o 64, 2014.
Con ojos de pájaro. Katrin Weigmann en MyC, n.o 79, 2016.
Animales ilusionistas. Susana Martínez-Conde y Stephen L. Macknik en MyC, n.o 81, 2016.
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