0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas284 páginas

068recibememorial Proyectodiegofelipeb

El documento detalla un caso judicial en el que varios procesados, incluidos policías, enfrentan cargos por fraude procesal, falsedad ideológica y homicidio, entre otros delitos, relacionados con la muerte de un joven durante un procedimiento policial en 2011. Se alega que la escena del crimen fue alterada al introducir un arma que no estaba presente en el momento del incidente, lo que sugiere un intento de justificar el uso de fuerza letal por parte del patrullero involucrado. La investigación incluye testimonios y pruebas que contradicen la narrativa oficial presentada por los acusados.

Cargado por

daniela
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas284 páginas

068recibememorial Proyectodiegofelipeb

El documento detalla un caso judicial en el que varios procesados, incluidos policías, enfrentan cargos por fraude procesal, falsedad ideológica y homicidio, entre otros delitos, relacionados con la muerte de un joven durante un procedimiento policial en 2011. Se alega que la escena del crimen fue alterada al introducir un arma que no estaba presente en el momento del incidente, lo que sugiere un intento de justificar el uso de fuerza letal por parte del patrullero involucrado. La investigación incluye testimonios y pruebas que contradicen la narrativa oficial presentada por los acusados.

Cargado por

daniela
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Radicado: 11001600000020130003100

NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

REPÚBLICA DE COLOMBIA

JUZGADO DIECINUEVE PENAL DEL


CIRCUITO CON FUNCIONES DE CONOCIMIENTO DE BOGOTÁ D.C.

Bogotá D.C., veinticinco (25) de octubre de dos mil veintiuno (2021).

1. MOTIVO DEL PRONUNCIAMIENTO

Dictar sentencia de primera instancia dentro del proceso seguido en contra de


ROSEMBERG MADRID OROZCO, JORGE ELIECER NARVÁEZ, NUBIA
MAHECHA MELO, JUAN CARLOS LEAL BARRERO, WILMER ANTONIO
ALARCÓN VARGAS, HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHEVERRÍA, JOSÉ JAVIER
VIVAS BÁEZ, FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYAN, JHON HARVEY PEÑA
RIVEROS y NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ, por la conducta punible de
Fraude procesal, Falsedad ideológica en documento público agravado,
Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, Fabricación, porte,
o tenencia de armas de fuego, partes o municiones y Favorecimiento al homicidio.

2. SITUACIÓN FÁCTICA

Mediante compulsa de copias efectuada por la delegada Fiscal 13 Seccional,


ejecutada con el fin de que se investigaran conductas punibles relacionadas con los
hechos denunciados por Liliana Lizarazo Flórez, y en vista de que el homologo 295
tenía a su cargo el conocimiento de actividades referentes a la alteración de la
escena del crimen sobre los sucesos acaecidos el 19 de agosto de 2011 a las 22:30
horas cuando el menor D.F.B.L. fue asesinado, se decidió tramitar bajo la misma
cuerda procesal tal compulsa.

1
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Es así como, en aras de explicar la presunta participación de los hoy sindicados


y la conducta que se les atribuye, es imperativo regresar sobre los hechos
denunciados primigeniamente al ser el sustento del que se deriva la presente
actuación.

El 19 de agosto de 2011, el joven D.F.B.L. encontrándose en compañía de un


grupo de amigos pintando con aerosol el costado occidental del puente de la calle
116 con avenida Boyacá, se percatan de la presencia de una patrulla policial, por lo
que emprenden la huida en distintas direcciones, D.F.B.L junto con su amigo
Santiago Chariff Gómez cruzan la calle 127 sector del barrio Pontevedra, mientras
eran perseguidos por un uniformado, el patrullero Wilmer Antonio Alarcón Vargas,
en vista de un reporte efectuado a través de comunicación radial en el que se
alertaba el hurto a una buseta que transitaba por el sector.

Una vez el policial cruzó la avenida Boyacá, efectúa un primer disparo al aire, sin
lograr que los hostigados se detuvieran, por lo que continúa el asedio. Ya a instancia
de una cuadra cerrada localizada en la calle 116 A con carrera 71 C alcanzó a los
jóvenes, a quienes procedió a requisar, primeramente, a David Santiago Charif, sin
encontrar en su posesión elementos alguno que fuera indicador de que participó en
un hurto. A su turno, al requisar a D.F.B.L, quien luego de estar escondido tras un
árbol y en vista de que un vigilante de la zona, Álvaro Carretero le manifestó que ya
lo habían pillado, decidió salir. No obstante, pese a ser aprehendido
momentáneamente por el patrullero Wilmer Alarcón, aprovechó un descuido del
uniformado y emprendió de nuevo la huida, ante lo cual el gendarme corrió tras él y
decidió accionar su arma a una distancia corta, con lo que impactó la humanidad de
Diego Felipe y éste cayó al suelo gravemente herido. Como el uniformado no
contaba con otro compañero que le prestara apoyo, procedió a detener a un
automotor que cruzaba por la zona, conductor que le prestó colaboración para llevar

2
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

al joven herido a un centro asistencial, siendo trasladado a la Clínica Shaio, donde


finalmente falleció por el impacto de bala.

Frente a los hechos descritos, se tiene entonces que el esclarecimiento de las


circunstancias de tiempo, modo y lugar fue encomendado al CTI de la Fiscalía,
funcionarios que luego de ejecutar acciones a su cargo como lo era la recepción de
entrevistas a los testigos presenciales, realizar pruebas técnicas, recolectar
información, toma de fotografías correspondientes a la inspección técnica a cadáver
y al lugar de los hechos, trasliterar los audios del CDA y generar los
correspondientes informes de policía judicial, determinó que de los elementos
materiales probatorios, la evidencia física e información legalmente recolectados en
la escena de los hechos y entregados por el laboratorio de criminalística -los que a
su vez recibieron la escena cinco horas después del in suceso, esto es, sobre las
03:30 a.m. del 20 de agosto de 2011, se coligió que la escena fue alterada al
haberse implantado en el lugar en que cayó herido D.F.B.L. un arma de fuego tipo
pistola, color cromado, calibre 22 largo, marca Sterling, elemento este que al
parecer no se encontraba en el suelo cerca al andén en el que sucumbió el joven
impactado y que no guardaba identidad, ni compartía las características del arma
de fuego utilizada por los presuntos ladrones que habían atacado el bus de servicio
público, pues la persona que reportó tal hurto señaló que se trataba de un “arma
negra y de juguete” que, a la par, no concuerda con la descripción efectuada por el
denunciante, quien indicó que se trataba de un arma negra.

Asimismo, se tiene que tal arma fue sometida a experticio técnico balístico y allí
se determinó tanto que era apta para disparar, pese a no encontrarse en perfecto
estado de funcionamiento, pues presentaba dificultad para accionarse en forma
semiautomática, como que no tenía registro alguno en el Departamento de Control
de Comercio de Armas de fuego.

3
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ahora, en las manos del occiso se practicó prueba de residuos de disparo, la cual
arrojó un resultado negativo en la prueba de absorción atómica, pues lo que se halló
en las manos de D.F.B.L. fueron trazas de pintura que guardaban identidad con la
contenida en las latas de spray que portaba al momento de los hechos, y que fueron
recogidas como elementos materiales probatorios, siendo a su vez las mismas
afines con la que tenían los grafitis hechos por la víctima antes de los sucesos en
que falleció, máxime cuando el arma que presuntamente portaba no mostraba en
su cuerpo transferencia de pintura; circunstancia que refleja que Diego Felipe
Becerra no participó en ningún atraco, pues se encontraba pintando grafitis,
además, lo mismo era indicador de que no portaba ninguna clase de arma de fuego,
tal y como se quiso mostrar para hacer creer que la accionó en contra del patrullero
Wilmer Alarcón y por ello éste ejerció su legítima defensa al dispararle.

Así las cosas, se tiene de las declaraciones que Wilmer Alarcón brindó ante la
justicia penal militar, en el curso del interrogatorio efectuado por la Fiscal 13 y en
las diversas exposiciones que dio ante otras autoridades, que en la escena hicieron
presencia el patrullero NELSON RODRÍGUEZ CASTILLO, sujeto al cual Alarcón
informó que allí yacía un arma y quien conducía el automóvil marca Logan 17-0629
adscrito a la patrulla del cuadrante N°.6 al mando del sargento primero JUAN
CARLOS LEAL BARRERO, pues recibió la escena de los hechos de manos del
patrullero NELSON DANIEL RODRÍGUEZ CASTILLO y suscribió el informe de
primer respondiente. A su turno, se encontró allí el patrullero FREDDY ESNEIDER
NAVARRETE RODRÍGUEZ, quien en asoció con el sargento primero LEAL
acordonó el área de la escena. También estuvo en el área el superior de los antes
citados y comandante del CAI, el subteniente ROSEMBERG MADRID OROZCO
quien arribó para verificar lo sucedido, luego se dirigió al CAI a conseguir la cinta de
acordonamiento y además manifestó haber observado un elemento que al parecer
tenía las características morfológicas de un arma de fuego.

4
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Igualmente, se presentó allí el coronel y entonces subcomandante de la Policía


Metropolitana JOSÉ JAVIER VIVAS BÁEZ y el teniente coronel NELSON DE
JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ quien en la época era el comandante de la
Estación E-11 de Suba, así como los policiales del CAI Alhambra NELSON
GIOVANNI TOVAR PINEDA y FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYÁN, que
arribaron después de la actividad que desplegó el doctor HÉCTOR HERNANDO
RUIZ ECHEVERRIA quien se desempeñaba como abogado asesor de la
Metropolitana de Bogotá y recibió de estos el arma que trajeron del referido CAI,
luego de que les solicitara dispararla en el humedal Córdoba.

De igual forma, pocos días después de llevarse a cabo la inspección técnica a


cadáver, esto es, el 22 de agosto de 2011, JORGE ELIECER NARVÁEZ interpuso
denuncia por el presunto hurto al que fueron sujetos los pasajeros del bus de
servicio público que conducía, con lo cual describió de forma precisa las
circunstancias de tiempo, modo y lugar en que sucedió tal hecho, mientras que erró
en la fecha en que aconteció. En virtud de este yerro y de que se estableció que el
rodante sobre el que dijo se produjo el hurto fue vendido el 18 de agosto de 2011 y
debía ser entregado a su nuevo dueño, se determinó que faltó a la verdad, máxime
cuando el 19 de agosto de 2011, es decir, el día de los hechos, el vehículo se
encontraba en pico y placa ambiental. Aunado a ello, se determinó que JORGE
ELIECER NARVÁEZ en compañía de su esposa NUBIA MAHECHA MELO,
concurrieron tiempo después ante la Fiscalía 295 Anticorrupción para corregir la
fecha de los hechos, pese a que tal enmienda resultaba incoherente de cara a los
elementos probatorios que para ese momento ya habían sido recogidos y se hizo
con posterioridad al 04 de marzo de 2012, fecha en la cual se emitió el programa
televisivo de Pirry, en el cual se hizo evidente la perfilación criminal que quería
atribuirse al joven Diego Felipe Becerra para justificar el actuar del patrullero
Alarcón.

5
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Por otro lado, se tiene que con base en los resultados de los informes técnicos y
la prueba técnica practicada al arma encontrada en la escena de los hechos en que
falleció Diego Felipe Becerra durante el procedimiento policial adelantado por
Wilmer Antonio Alarcón Vargas y por el cual se le declaró culpable del delito de
Homicidio agravado en la investigación seguida en el CUI
110016000028201102930-, se colige que tal arma no existió en la escena
primigenia, pues la misma fue alterada por este uniformado y los demás que hicieron
presencia en el lugar, quienes actuaron bajo la asesoría de HÉCTOR HERNANDO
RUIZ ECHEVERRÍA. Aseveración esta que se derivó tanto del interrogatorio rendido
el 21 de diciembre de 2012 por FREDY ESNEIDER NAVARRETE RODRÍGUEZ,
como de la declaración efectuada por ROSEMBERG MADRID OROZCO el 03 de
abril de 2013, en la que ambos confluyeron en determinar que la pistola dejada en
el andén donde cayó la víctima fue suministrada por una patrulla del CAI Alhambra
integrada por NELSON GIOVANNY TOVAR PINEDA y FLEYBER LEANDRO
ZARABANDA PAYÁN, quienes antes de entregarla la dispararon en el humedal
Córdoba, luego arribaron a la escena y entregaron tal elemento al abogado RUIZ
ECHEVERRÍA quien limpió el arma con un pañuelo para eliminar las huellas de
quienes la manipularon previamente y luego la colocó en el lugar donde fue
encontrada por el CTI de la Fiscalía en la inspección a la escena de los hechos;
actividades estas que estuvieron dirigidas a dar respaldo tanto al accionar de
ALARCÓN VARGAS, como a la justificación que brindó ante el CDA consistente en
manifestar en que creyó que Diego Felipe Becerra Lizarazo portaba dicho
instrumento y por ello le disparó.

Asimismo, se estableció con la declaración de NAVARRETE RODRÍGUEZ que


la escena de los hechos no fue entregada en las circunstancias en que había
indicado en otras oportunidades, toda vez que la misma no estaba protegida,
encontrándose al mando del SI. Leal Barrero al encontrarse en la jurisdicción del
cuadrante 6° y no estaba provista de arma alguna, pues, como se dijo, la misma fue
traída del CAI Alhambra, disparada y entregada al abogado asesor, situación que

6
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

era del conocimiento de VIVAS BÁEZ y el coronel comandante de la estación, es


decir, NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ, y el subcomandante de la
Estación y funcionario a cargo del COSEG1 JHON HARVEY PEÑA RIVEROS.
Adicionalmente, se indicó que el arma se trató de conseguir ante la Metropolitana
de Bogotá, misma que fue cobrada y pagada por el patrullero ALARCÓN, mientras
que se pactó un silencio sepulcral de todas las partes que conocieron de lo
sucedido.

Igualmente, se tiene que tanto la versión de NAVARRETE RODRÍGUEZ como la


prueba técnica obtenida, fueron corroboradas por el patrullero NELSON DANIEL
RODRÍGUEZ y por el subintendente MADRID OROZCO, pues indicaron en
interrogatorios recibidos por la Fiscalía 295 que la escena nunca quedó protegida ni
fue resguardada por NELSON RODRÍGUEZ, que en el punto en que cayó herido el
joven D.F.B.L. no quedó arma alguna, que los primeros agentes en regresar a la
escena de los hechos luego de retornar de la Clínica Shaio fueron WILMER
ALARCÓN VARGAS y NELSON JESÚS AREVALO RODRÍGUEZ, lo cual imponía
que la escena estuviera desprotegida en el entretanto, adicionalmente,
esclarecieron que con anterioridad al arribo de HÉCTOR HERNANDO RUIZ a la
escena, hizo presencia allí, pasada la medianoche, la funcionaria LILIANA
CAÑAVERAL DEL RIO, quien encontró en la zona a ALARCÓN VARGAS, MADRID
OROZCO, LEAL BARRERO y a NAVARRETE RODRÍGUEZ. De estas
declaraciones también se esclareció que el pacto de traer un arma a la escena de
los hechos se materializó al ser suministrada por policiales ajenos al CAI Andes,
esto es, del CAI Alhambra, el cual también estaba adscrito a la Estación de Suba;

De otro lado, se coligió que el acuerdo al que llegaron todos los implicados para
favorecer a ALARCÓN VARGAS no sólo viró en que debían guardar silencio, sino
que no podía hacerse mención alguna a los oficiales de superior grado que
estuvieron presentes en la escena, sobre todo, al J2 coronel JOSÉ JAVIER VIVAS
BAÉZ, máxime cuando era claro que todos los uniformados que estuvieron allí

7
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sabían del plan para favorecer a ALARCÓN VARGAS y así desviar la investigación
para que un miembro de su institución no fuera procesado.

3. INDIVIDUALIZACIÓN E IDENTIFICACIÓN DE LOS PROCESADOS

(I) JUAN CARLOS LEAL BARRERO, identificado con cedula de ciudadanía


N°79.763.047 expedida en Bogotá D.C., nació el 26 de noviembre de 1979 en
Bogotá, hijo de Luz Marina Barrero y Cristóbal Leal.

Características morfológicas. Reporta una estatura de 1.80 cm, piel trigueña,


contextura gruesa, sin señales particulares.

(II) ROSEMBERG MADRID OROZCO, identificado con cedula de ciudadanía


N°13.993.138 expedida en Cajamarca -Tolima, nació el 18 de septiembre de 1981,
hijo de Lucila Orozco y Vitelio Madrid.

Características morfológicas: Estatura de 1.80 cm, piel blanca, contextura


mediana. Como señal particular presenta cicatriz en la parte derecha de la cabeza.

(III) HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHEVERRIA, identificado con cédula de


ciudadanía N°19.377.769 expedida en Bogotá D.C., ciudad en la que nació el 01 de
noviembre de 1956, es hijo de Flor María Echeverría y Flaminio Ruiz.

Características morfológicas: Estatura de 1.71 cm, piel blanca y contextura


gruesa.

(IV) JORGE ELIECER NARVÁEZ, identificado con cedula de ciudadanía


N°79.425.578 expedida en Bogotá D.C., nació en Cali el 22 de agosto de 1967, hijo
de Cecilia Narváez.

8
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Características morfológicas: Estatura de 1.60 cm, piel trigueña, contextura


gruesa. Como señal particular registra tatuaje en forma de corazón en el pecho y un
tatuaje con la letra A en el brazo izquierdo.

(V) JHON HARVEY PEÑA RIVEROS, identificado con cédula de ciudadanía


No°93.348.009 expedida en Ibagué - Tolima, nació el 19 de septiembre de 1971 en
Barranquilla Atlántico, hijo de María Lorenza Riveros y Marco Antonio Peña.

Como señal particular presenta cicatriz frontal izquierda y derecha.

(VI) WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, identificado con cédula de


ciudadanía N°. 1.098.633.196 expedida en Bucaramanga - Santander, nació el 11
de abril de 1987, hijo de Angelina Vargas y Antonio Alarcón.

Características morfológicas: Estatura 1.70 cm, piel blanca, contextura mediana.


Como señal particular registra cicatriz frontal izquierda y derecha.

(VII) JOSÉ JAVIER VIVAS BÁEZ, identificado con cédula de ciudadanía


No°79.053.536 expedida en Bogotá, nació el 15 de diciembre de 1968, hijo de Ana
Báez y Benjamín Vivas.

Características morfológicas. Estatura 1.72 cm, piel blanca, contextura delgada.


Como señal particular registra cicatriz frontal izquierda y derecha.

(VIII) NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ, identificado con cédula de


ciudadanía No°93.369.219 expedida Ibagué -Tolima, nació en Pacho -
Cundinamarca el 21 de septiembre de 1966, hijo de Mercedes Rodríguez y Moisés
Arévalo.

9
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Características morfológicas. Estatura 1.82 cm, piel trigueña y contextura


mediana. sin señales particulares visibles.

(IX) NUBIA MAHECHA MELO identificada con cédula de ciudadanía


No°51.945.199 expedida en Bogotá D.C., nació en el municipio de Caparrapí -
Cundinamarca el 02 de julio de 1969, hijo de María Melo y José Mahecha.

Características morfológicas. Estatura de 1.67 cm, piel blanca, contextura


mediana. Como señal particular presenta cicatriz en la cara interna de la muñeca
izquierda.

(X) FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYÁN, identificado con cédula de


ciudadanía N°. 80.047.009 expedida en Bogotá, nació el 29 de mayo de 1979 en el
municipio de Chaparral -Tolima, hijo de Carmen Alicia Payán y Yesid Zarabanda.

Características morfológicas. Estatura 1.67cm, piel trigueña, contextura delgada.


Como señal particular presenta cicatriz frontal izquierda y derecha.

4. ACTUACIÓN PROCESAL

Conforme el paulatino anexo de sindicados a la presente cuerda procesal,


derivado de las investigaciones e indagaciones generadas por la compulsa de
copias oficiada por la Fiscal 13 de la Unidad de Vida, dentro del CUI
11001600004920116617, esta exposición dará cuenta del orden cronológico en el
que se desarrollaron las presentes actuaciones.

El 23, 24 y 25 de octubre de 2012, ante el Juzgado 19 Penal Municipal de Bogotá


con Función de Control de Garantías, se formuló imputación en contra de: (i) Nelson
Daniel Rodríguez Castillo, (ii) Juan Carlos Leal Barrero, (iii) Rosemberg Madrid

10
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Orozco1 y (iv) Héctor Hernando Ruiz Echeverria en calidad de coautores de los


delitos de Fraude procesal (artículo 453 del Código Penal), Falsedad ideológica en
documento público agravada por el uso (artículos 286 y 290), Ocultamiento,
alteración o destrucción de elemento material probatorio (artículo 454B),
Favorecimiento (artículo 446, inciso 2°) y Fabricación, tráfico y porte de armas de
fuego o municiones agravadas (artículo 365 , inciso 3° del numeral 5); de igual
forma, se formuló imputación en conta de (v) Jorge Eliecer Narváez por los delitos
de Falsa denuncia (artículo 435), Fraude procesal (artículo 453) y Favorecimiento
(artículo 446), siendo imputadas a todos los sindicados circunstancias de mayor
punibilidad conforme el artículo 58 del Código Penal. Los cargos anteriormente
expuestos no fueron aceptados.2

El correspondiente escrito de acusación fue radicado mediante Código Único


de Investigación 1100160000002013000313, obedeciendo este cambio, según se
consignó en informe secretarial del 13 de febrero de 2013, a que el CUI originario
(49201115629) se mantendría para lo relacionado con Wilmer Antonio Alarcón
Vargas, Freddy Esneider Navarrete Rodríguez y otros por establecer respecto del
delito de Falsa denuncia, Fraude procesal, Fabricación, tráfico o porte de armas de
defensa personal, Favorecimiento al homicidio y otros. Así, el CUI derivado
(00201300031) se asignó al suscrito Juzgado 19 Penal del Circuito con Función de
Conocimiento por reparto de la misma fecha4, estando éste relacionado a Nelson
Daniel Rodríguez Castillo, Juan Carlos Leal Barrero, Rosemberg Madrid Orozco,
Héctor Hernando Ruiz Echeverría y Jorge Eliecer Narváez por los delitos de Falsa
denuncia, Fraude procesal, Fabricación, tráfico o porte de armas de defensa
personal, Favorecimiento al homicidio y otros. De este modo, la consecuente
audiencia se celebró el 20 de junio de 2013 y en ella se formuló fáctica y
jurídicamente acusación en contra de los reseñados sujetos por las conductas

1 Sindicado sobre el que operó un principio de oportunidad parcial sobre la conductas de fraude procesal y fabricación, tráfico, porte o
tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, y sobre las que, como se verá, no se solicitó condena.
2 Folios 497 a 503 carpeta escaneada N°3
3 Folio 255 carpeta escaneada N°3
4 Folio 249 carpeta escaneada N°3

11
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

punibles ya expuestas, mientras que se adicionó al escrito de acusación en lo que


respecta al acápite de testigos. Los cargos no fueron aceptados.

Si bien, en esta última oportunidad se programó la audiencia preparatoria para el


16 de agosto de 2013, la misma fue aplazada en virtud de varias circunstancias,
sobre las cuales yacen pronunciamientos de diversos juzgados de control de
garantías, los cuales estudiaron las solicitudes de libertad por vencimiento de
términos emanadas de los acusados. No obstante, el 24 de enero de 2014 se instaló
la audiencia preparatoria y, aunque en la misma se determinó que el descubrimiento
probatorio de la fiscalía estaba completo, la diligencia no se adelantó en vista de la
solicitud de conexidad que presentó la defensa de Héctor Hernando Ruiz Echeverría
conforme los numerales 1 y 4 del artículo 51 del Código de Procedimiento Penal.
Así, una vez el Despachó negó la conexidad deprecada para que las actuaciones
dirigidas en su contra se anexaran a otras actuaciones, y negó la conexidad
solicitada por los procesados del CUI 110016000000201301286 -el cual, para esta
momento correspondía a la actuaciones surtidas en contra de Wilmer Antonio
Alarcón Vargas y Freddy Sneider Navarrete Rodríguez como puede corroborarse
con el informe secretarial del 31 de julio de 2013-, por no encontrarse en una etapa
procesal a la presente, remitió las actuaciones al Tribunal Superior del Distrito de
Bogotá para que desatara la impugnación presentada ante tal decisión.

De otra parte, se tiene que el 11 y 12 de abril de 2013 ante el Juzgado 56 Penal


Municipal de Bogotá con Funciones de Control de Garantías, la fiscalía realizó
imputación en contra de Wilmer Antonio Alarcón Vargas y Freddy Sneider Navarrete
Rodríguez en calidad de coautores de las conductas punibles de Fraude procesal
en concurso heterogéneo con Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento
material probatorio en concurso heterogéneo con Fabricación, tráfico o porte ilegal
de armas de fuego de defensa personal agravada. En esta oportunidad, se adicionó

12
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

la conducta punible de favorecimiento al homicidio en contra de Freddy Esneider


Navarrete Rodríguez.5

De igual forma, se tiene que el 27, 28, 29 y 30 de junio de 2013 y el 04 de julio


de 2013 ante el Juzgado 64 Penal Municipal con Función de Control de Garantías
de la ciudad, se formuló imputación en contra de José Javier Vivas Báez y Nelson
de Jesús Arévalo Rodríguez como coautores de los delitos Fabricación, tráfico y
porte de armas de fuego agravada por el numeral 5° del artículo 365 del Código
Penal y las circunstancias de mayor punibilidad contenidas en los numerales 9 y 10
del artículo 58, en concurso heterogéneo con Falsedad ideológica en documento
público agravado por el uso conforme los artículos 286 y 290 con circunstancias de
agravación, en concurso con la conducta de Fraude procesal prevista en el artículo
453, en concurso heterogéneo con Ocultamiento, alteración o destrucción de
elemento material probatorio conforme el artículo 454B con circunstancias de mayor
punibilidad, en concurso con favorecimiento al homicidio contemplado en el artículo
446 inciso 2°, conductas estas sobre las que se adjudicaron las circunstancias de
mayor punibilidad previstas en los numerales 9° y 10° del artículo 58 del Código
Penal.

Igualmente se formuló imputación en contra de Nubia Mahecha Melo como


autora de los delitos de Falso testimonio (artículo 442), en concurso heterogéneo
con Fraude procesal (artículo 453) con la circunstancia de mayor punibilidad
contemplada en el numeral 10 del artículo 58, en concurso heterogéneo con
Favorecimiento al homicidio conforme el artículo 446 inciso 2°, con la circunstancia
de mayor punibilidad previstas en el numeral 10° del artículo 58 del Código Penal.6

Ya en este punto, es menester resaltar que el 15 de octubre de 2013 el Centro


de Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio presentó un informe secretarial

5 Folios 309 a 354 de la carpeta escaneada N°7


6 Folios 134 a 147 de la carpeta escaneada N°1

13
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

a través del cual aclaró y explicó las rupturas procesales que se produjeron del CUI
originario 110016000049201115629 al haberse presentado un error en informes
precedentes. De este modo, se esclareció que de este primer CUI, es decir,
110016000049201115629 se le otorgó el número interno 167735 y se refiere a la
investigación adelantada en contra de Edgar Leyva Rivera y Liliana Cañaveral del
Rio por los delitos de Falsa denuncia, Fraude procesal, Falsedad ideológica en
documento públicos agravada por el uso, Ocultamiento, alteración o destrucción de
elemento material probatorio, Fabricación, tráfico y porte de armas de fuego de
defensa personal agravada y Favorecimiento al homicidio. Por otro lado, mediante
el CUI 110016000000201300849 y número interno 198671, al que ya se hizo
referencia, se determinó que cursaría lo relacionado a Wilmer Antonio Alarcón
Vargas y Freddy Esneider Navarrete Rodríguez respecto del delito de Falsa
denuncia, Fraude procesal, Fabricación, tráfico o porte de armas de defensa
personas, Favorecimiento al homicidio y otros, actuaciones que como se expondrá
más adelante, cursó ante el Juzgado 01 Penal del Circuito de Conocimiento de
Descongestión de la ciudad. A su turno, mediante el CUI 110016000000201301286
se adelantó lo relacionado con Nelson Jesús Arévalo Rodríguez, José Javier Vivas
Báez y Nubia Mahecha Melo.7

Sobre este último CUI, el 21 de abril y 23 de mayo de 2014 a instancias del


Juzgado 06 Penal del Circuito con Función de Conocimiento se llevó a cabo la
audiencia de formulación de acusación, en la que se endilgaron cargos a Nelson
Jesús Arévalo Rodríguez y José Javier Vivas Báez como coautores de los delitos
de Falsedad ideológica en documento público agravada por el uso, Ocultamiento,
alteración o destrucción de elemento material probatorio, Fabricación, tráfico y porte
de armas de fuego de defensa personal y Favorecimiento al homicidio, asimismo,
se acusó en esta oportunidad a Nubia Mahecha Melo por los delitos de Falso
testimonio, Fraude procesal y Favorecimiento al homicidio. Es preciso anotar que
durante la sesión del 23 de mayo, el delegado fiscal resolvió cuestiones referentes

7 Folios 31 a 33 de la carpeta escaneada N°3

14
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

al descubrimiento probatorio y procedió a peticionar la conexidad con el CUI


11001600000020130003100 tramitado ante el suscrito Despacho. Así, en sesión
del 21 de junio de 2014 siguiente, la Juez 06 Penal del Circuito con Función de
Conocimiento decretó la conexidad con las actuaciones adelantadas por el Juzgado
19 Penal del Circuito y, pese a que tal decisión fue recurrida, la misma fue
confirmada.

El 22 y 23 de agosto de 2014 ante el Juzgado 73 Penal Municipal con Función


de Control de Garantías de Bogotá se formuló imputación de cargos a Jhon Harvey
Peña Riveros, Nelson Giovanni Tovar Pineda y Fleyber Leandro Zarabanda Payán
como coautores del delito Fraude procesal con circunstancias de mayor punibilidad
en concurso con Falsedad en documento público agravada por el uso con
circunstancias de mayor punibilidad en concurso con Ocultamiento, alteración o
destrucción de elemento material probatorio con circunstancias de mayor
punibilidad, en concurso con Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego, accesorios partes o municiones con circunstancias de mayor punibilidad, en
concurso con el delito de favorecimiento con circunstancias de mayor punibilidad.8

El 17 de marzo de 2015, ante el Juzgado 31 Penal del Circuito con Función de


Conocimiento de Bogotá se formuló acusación en contra de los implicados por los
delitos ya reseñados, se ejecutó el descubrimiento probatorio exigido a la Fiscalía y
adicionalmente el ente acusador solicitó se declarara la conexidad de esta línea
procesal en los mismos términos expuestos en precedencia.

El 05 de agosto de 2015 se decretó la conexidad procesal del 201401595 a través


de que se tramitaban las actuaciones atinentes a Nelson Giovanni Tovar Pineda,
Jhon Harvey Peña Riveros y Fleyber Leandro Zarabanda Payán.

8 Folios 445 a 453 de la carpeta escaneada N°2

15
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

El 19 de noviembre de 2015, mediante Resolución 2918, la Fiscalía General de


la Nación autorizó el principio de oportunidad parcial que cobijó a Fredy Esneider
Navarrete, Rosemberg Madrid Orozco, Nelson Daniel Rodríguez Castillo y Nelson
Giovanni Tovar Pineda, siendo relevante para las presentes actuaciones que sobre
el sindicado Rosemberg Madrid Orozco operó tal prerrogativa respecto de los delitos
de Fraude procesal y Fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, accesorios,
partes o municiones agravada.

El 29 de junio de 2016, durante las diligencias propias de la audiencia


preparatoria, se presentó solicitud de nulidad a la petición de intervención especial
en la audiencia preparatoria deprecada por las representación de víctimas en
nombre de Liliana Lizarazo Flórez, la cual fue resuelta tras diversos aplazamientos
y suspensiones, el 08 de septiembre de 2017, diligencia en que se resolvió
negativamente, y se expusieron las posturas de la bancada de la defensa frente al
descubrimiento probatorio de la Fiscalía. En vista de que la decisión primigenia fue
apelada y el recurso se concedió en el efecto suspensivo, la audiencia preparatoria
fue reprogramada. De este modo, tal trámite se surtió en sesiones del 17,18, 19 y
20 de octubre de 2017, 29 y 30 de enero de 2018, 27, 28 y 29 de mayo de 2019,
fecha en la que se expidió auto de decreto probatorio que fue confirmado por el
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá mediante providencia del 02 de
septiembre de 2019.

El juicio oral se ejecutó en sesiones correspondientes a septiembre 11 de 2019,


octubre 15, 17, 21, 22, 23 y 24 de 2019, noviembre 5, 6, 25, 26 y 28 de 2019,
diciembre 9, 10, 11 y 12 de 2019, febrero 3, 4, 6, 10, 11, 13 y 24 de 2020, marzo 2,
3 y 30 de 2020, abril 28 y 29 de 2020, junio 25, 26 y 27 de 2020, agosto 4, 5, 6 y 10
de 2020, septiembre 7, 8, 9, 21, 22, 23 y 24 de 2020, octubre 19, 20 , 21 y 27 de
2020, noviembre 9, 10, 11,12 y 30 de 2020 y diciembre 1 y 2 de 2020; mientras que
durante los días 1, 2, 14, 15 y 16 diciembre de 2020 se recibieron los

16
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

correspondientes alegatos de cierre. Siendo en la fecha que se emitió sentido de


fallo y lectura de sentencia.

5. ALEGATOS DE CLAUSURA EN EL JUICIO ORAL

5.1 Fiscalía:

El delegado fiscal solicitó la emisión de fallo condenatorio en contra de los


acusados y con relación a las siguientes conductas punibles:

(i) Juan Carlos Leal Barrero. Coautor de los delitos de Fraude procesal
conforme el artículo 453 del Código Penal, con circunstancia de mayor punibilidad
prevista en el numeral 10° del artículo 58, retirando la condena por el numeral 9°,
toda vez que indicó que tal sindicado no ostentaba un cargo directivo dentro de la
Policía Nacional.

También solicitó se le condenara como coautor por el delito de Falsedad


ideológica de documento público agravado por el uso, conforme el artículo 286 y
290, con la circunstancia de mayor punibilidad prevista en el artículo 58 numeral 10°
<obrar en coparticipación criminal>; como coautor del delito de Ocultamiento,
alteración o destrucción de elemento material probatorio 454B con la circunstancia
de mayor punibilidad prevista en el artículo 58 numeral 10°, como coautor del delito
de Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de defensa personal
agravada conforme el artículo 365 inciso 3° numeral 5°, y en calidad de coautor del
delito de Favorecimiento contenido en el artículo 446 inciso 1° y 2° respecto de delito
de Homicidio con circunstancia de mayor punibilidad del artículo 58 numeral 10°.

(ii) Rosemberg Madrid Orozco. Coautor del delito de Falsedad ideológica de


documento público agravado por el uso conforme el artículo 286 y 290, con la
circunstancia de agravación punitiva prevista en el numeral 9° del artículo 58 del

17
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Código Penal <posición distinguida que ostenta el procesado en la sociedad> al


tener en cuenta que el mismo era miembro activo de la Policía Nacional, pues se
desempeñaba como oficial y en razón de su cargo ejecutaba, conducía y lideraba
operaciones derivadas de su función constitucional, ya que conformaba un puesto
directivo dentro de la institución, en concordancia con la SP6633-2016, Rad.38999,
además se solicitó condena por el numeral 10°, es decir, por obrar en
coparticipación criminal. Adicionalmente se peticionó condena por el delito de
Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio prevista en
el artículo 454B, agravado por las circunstancias de mayor punibilidad previstas en
los numerales 9° y 10° del artículo 58, y en calidad de coautor del delito de
favorecimiento contemplado en el artículo 446 incisos 1° y 2°, sobre el delito de
homicidio y, nuevamente, acompañado de las circunstancias de agravación punitiva
de los numerales 9° y 10° del artículo 58.

(iii) Héctor Hernando Ruiz Echeverría. Coautor del delito de Fraude procesal
conforme el artículo 453 del Código Penal, con las circunstancia de mayor
punibilidad previstas en el numeral 9° y 10° del artículo 58 ibidem. Igualmente
solicitó condena en calidad de coautor del delito de Falsedad ideológica en
documento público agravada por el uso conforme los artículos 286 y 290 con las
circunstancias de mayor punibilidad 9° y 10° del Código Penal, conducta sobre la
cual indicó el delegado del ente acusador que el mismo dependía de la línea
jurisprudencial que manejara el suscrito Despacho.

Respecto de la calificación de servidor o funcionario público cuando su


vinculación al Estado tiene lugar por medio de contrato de prestación de servicios,
solicitó, que sí eventualmente no se da tal configuración, la calidad de Héctor
Hernando Ruiz Echeverría sea la de interviniente, toda vez que el sindicado no
ostentaría todas las calidades del sujeto activo, no obstante, reiteró que tal situación
corresponde al criterio de esta falladora y la misma no impone una transgresión al
derecho de defensa del ciudadano en comento. También solicitó condena como

18
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

coautor delito de Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material


probatorio prevista en el artículo 454B del C.P, agravado por las circunstancias de
mayor punibilidad previstas en los numerales 9° y 10° del artículo 58; como coautor
del delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de defensa
personal agravada previsto en el artículo 365 inciso 3° numeral 5° junto con las
circunstancias de mayor punibilidad previstas en los numerales 9° y 10° del C.P., y
en calidad de coautor del delito de Favorecimiento contenido en el artículo 446
inciso 1° y 2° respecto de delito de Homicidio, con circunstancia de mayor
punibilidad previstas en el artículo 58 numerales 9° y 10°.

(iv) Jorge Eliecer Narváez. Coautor del delito de Favorecimiento contenido en


el artículo 446 inciso 1° y 2° respecto de delito de homicidio con circunstancia de
mayor punibilidad del artículo 58 numerales 10°del C.P., toda vez que los demás
delitos por los que fuera acusado fueron declarados prescritos.

(v) Wilmer Antonio Alarcón Vargas. Coautor de los delitos de Fraude procesal,
conforme lo dispone el artículo 453 del Código Penal, junto con la circunstancia de
mayor punibilidad del numeral 10° del artículo 58, igualmente en calidad de coautor
por el delito de Falsedad ideológica en documento público agravada por el uso
señalado en los artículos 286 y 290 del C.P., con la circunstancia de mayor
punibilidad del numeral 10° del artículo 58; en calidad de coautor del delito de
Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio prevista en
el artículo 454B del C.P., agravado por la circunstancia de mayor punibilidad del
numeral 10° del artículo 58 ibidem; en calidad de coautor del delito de Fabricación,
tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de defensa personal agravada previsto
en el artículo 365 inciso 3° numeral 5°, junto con las circunstancias de mayor
punibilidad previstas en el numeral 10° del artículo 58 del C.P.

(vi) José Javier Vivas Báez. Coautor del delito de Fraude procesal consagrado
en el artículo 453 del Código Penal, junto con las circunstancias de mayor

19
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo 58; como coautor de delito
Falsedad ideológica en documento público agravada por el uso, artículos 286 y 290
con las circunstancias de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo
58 del C.P., como coautor del delito de Ocultamiento, alteración o destrucción de
elemento material probatorio prevista en el artículo 454B con las circunstancias de
mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo 58; en calidad de coautor
del delito de Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de defensa
personal agravada conforme el artículo 365 inciso 3° numeral 5° con las
circunstancias de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo 58, y
como coautor del delito de Favorecimiento contenido en el artículo 446 inciso 1° y
2° respecto de delito de homicidio con circunstancia de mayor punibilidad del
artículo 58 numerales 9° y 10°.

(vii) Nelson de Jesús Arévalo Rodríguez. Coautor del delito de Fraude procesal
conforme lo dispone el artículo 453 del Código Penal, junto con las circunstancias
de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo 58; como coautor del
delito de Falsedad ideológica en documento público agravada por el uso señalado
en los artículos 286 y 290 con las circunstancias de mayor punibilidad de los
numerales 9° y 10° del artículo 58, en calidad de coautor del delito de Ocultamiento,
alteración o destrucción de elemento material probatorio prevista en el artículo 454B
con las circunstancias de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo
58; como coautor del delito de Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego de defensa personal agravada conforme el artículo 365 inciso 3° numeral 5°,
con las circunstancias de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo
58, y como coautor del delito de Favorecimiento contenido en el artículo 446 inciso
1° y 2° respecto de delito de homicidio con circunstancia de mayor punibilidad del
artículo 58 numerales 9° y 10° del C.P.

(viii) Nubia Mahecha Melo. Coautora del delito de favorecimiento previsto en el


artículo 446 inciso 1° y 2° respecto de delito de homicidio con circunstancia de

20
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

mayor punibilidad del artículo 58 numeral 10°, persona sobre la que no se solicitó
condena por los otros dos delitos acusados, toda vez que los mismos se declararon
prescritos.

(ix) Jhon Harvey Peña Riveros. Coautor del delito de Fraude procesal conforme
lo dispone el artículo 453 del Código Penal, junto con las circunstancias de mayor
punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo 58, coautor del delito de Falsedad
ideológica en documento público agravada por el uso señalado en los artículos 286
y 290 con las circunstancias de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del
artículo 58, en calidad de coautor del delito de Ocultamiento, alteración o
destrucción de elemento material probatorio prevista en el artículo 454B con las
circunstancias de mayor punibilidad de los numerales 9° y 10° del artículo 58,
coautor del delito de Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de
defensa personal agravada, consagrada en el artículo 365 inciso 3° numeral 5°, con
las circunstancias de mayor punibilidad prevista en los numerales 9° y 10° del
artículo 58, y como coautor del delito de Favorecimiento contenido en el artículo 446
inciso 1° y 2° respecto de delito de homicidio, con circunstancia de mayor punibilidad
del artículo 58 numerales 9° y 10°.

(x) Fleyber Leandro Zarabanda Payán. Coautor del delito de Fraude procesal
conforme lo dispone el artículo 453 del Código Penal, junto con la circunstancia de
mayor punibilidad del numeral 10° del artículo 58, en calidad de coautor del delito
de Falsedad ideológica en documento público agravada por el uso señalado en los
artículos 286 y 290 con la circunstancia de mayor punibilidad del numeral 10° del
artículo 58, coautor del delito de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento
material probatorio prevista en el artículo 454B con la circunstancia de mayor
punibilidad del numeral 10° del artículo 58, Coautor del delito de Fabricación, tráfico,
porte o tenencia de armas de fuego de defensa personal agravada conforme el
artículo 365 inciso 3° numeral 5° con la circunstancia de mayor punibilidad del
numeral 10° del artículo 58, y en calidad de Coautor del delito de Favorecimiento

21
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

contenido en el artículo 446 inciso 1° y 2° respecto de delito de homicidio con


circunstancia de mayor punibilidad del numeral 10° del artículo 58.

A continuación, el delegado fiscal refirió que los hechos que dieron lugar a la
investigación y procedimiento de la referencia se remontan al 19 de agosto de 2011
aproximadamente a las 22:30 horas, cuando fue herido por proyectil de arma de
fuego el menor D.F.B.L, quien se encontraba pintando con aerosol una figura del
gato Félix junto con otros jóvenes en el costado norte-sur base del puente peatonal
de la calle 116 con Avenida Boyacá; momento en el cual, al oír que se acercaba
una patrulla de policía, emprendió la huida con su compañero David Santiago Chariff
optando por cruzar la 116 con Boyacá hacía el barrio Pontevedra, mientras eran
perseguidos por uno de los policiales que arribó en la referida patrulla. Este
uniformado persiguió a los jóvenes al recibir un reporte de radio de comunicaciones
en el que se avisó de un hurto a una buseta que transitaba por el sector. Durante el
seguimiento, el policial efectuó un primer disparo al aire sin lograr que los jóvenes
se detuvieran, por lo que continuó tras ellos y al llegar a la calle 116A con carrera
71C los alcanzó, por lo que procedió a requisar a David Santiago Chariff y luego a
Diego Felipe Becerra sin encontrar armas u otro elemento en su poder con el que
pudieran atentar en contra de la vida del uniformado y mucho menos elementos de
los que se pudiera inferir que aquellos hubieren participado en el reportado hurto.
No obstante, D.F.B.L. decidió huir nuevamente, por lo que el patrullero le impactó a
corta distancia con un proyectil de bala en la espalda, generando que cayera al piso.
Ante la gravedad de le herida y al no contar con asistencia de otro compañero, el
policial fue asistido por un automóvil que transitaba por el lugar para trasladar al
herido a un centro asistencial, como lo fue la clínica Shaio, donde finalmente falleció.

Ante estos hechos, explicó que, aunque no eran el supuesto fáctico del presente
asunto, los mismos eran inescindibles, toda vez que de ellos se derivaron una serie
de actos tendientes a ocultar la verdad de los sucesos y de las circunstancias de
tiempo y modo que en se desarrollaron; siendo ostensible que participaron diversos

22
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sujetos pertenecientes a la Policía Nacional, los cuales ocupaban diversos rangos,


para implantar un arma de fuego marca Sterling calibre 22 y número de serie
E16191 en la escena en que cayó herido el menor D.F.B.L., sin que ésta fuera de
su pertenencia, ni estuviera en su posesión, pues fue suministrada por policías del
CAI de Alambra, quienes, a su vez accionaron el arma en comento en un humedal
cercano en virtud de recomendaciones que recibieron de un abogado asesor de la
Metropolitana de Bogotá y que hizo presencia en la clínica Shaio y asesoró
igualmente a la patrulla involucrada en el incidente ya descrito.

En adelante, resaltó la anomalía que se presentó respecto escena de los hechos,


sobre todo porque la misma sólo pudo ser entregada al laboratorio Coral 12 junto
con el informe de primer respondiente hasta las 03:30 a.m. del 20 de agosto de
2011, siendo el lapso entre la primera visita del laboratorio Coral 12 y el regreso de
estos, luego de practicar la inspección técnica a cadáver, el momento en el cual se
implantó un arma de fuego dentro del acordonamiento. Elemento último sobre el
que resalto que era apta para la realización de disparo siempre y cuando el cartucho
fuera introducido de forma manual en la recamara y luego del disparo se saque la
vainilla que queda atascada. Por otro lado, hizo hincapié en que sólo días después
de la inspección técnica a cadáver se presentó una denuncia en la que se narró
tanto un presunto robo a un bus de servicio público y a sus ocupantes, como la
descripción de D.F.B. L. como uno de los perpetradores. Sin embargo, recalcó la
falta de elementos con que se sustentó tal denuncia y la forma en que la misma
estaba dirigida a obstruir la justicia, máxime cuando en ella se consignó una fecha
ajena a la calenda en que sucedieron los hechos hoy investigados.

Sobre los anteriores sucesos, recalcó que demostró más allá de toda duda la
alteración de la escena de los hechos en la que participaron los hoy acusados, por
lo que subrayó la corroboración que brindaron sobre tal aspecto Nelson Daniel
Rodríguez Castillo, Fredy Esneider Navarrete Rodríguez y Nelson Giovanny Tovar
Pineda. De esta manera, señaló que los activos de la Policía Nacional Juan Carlos

23
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Leal Barrero, Rosemberg Madrid Orozco, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, José
Javier Vivas Báez, Nelson de Jesús Arévalo Rodríguez, Jhon Harvey Peña Riveros
y Fleyber Leandro Zarabanda Payán en asocio con Héctor Hernando Ruiz
Echeverría, permitieron y participaron en la alteración de los hechos, no sólo
implantando un arma de fuego para hacer pasar a la víctima como un delincuente,
sino reforzando tal engaño al hacerse de terceros civiles, como lo fueron Jorge
Eliecer Narváez y Nubia Mahecha Melo para presentar una denuncia espuria en la
que se corroborara que el menor D.F.B.L. participó en el hurto del automotor.

Dicho esto, exaltó la forma en la que la prueba testimonial fue suficiente para
demostrar que luego del impactó que Wilmer Alarcón profirió al menor en comento,
no quedó nadie en la escena de los hechos que pudiera resguardarla, máxime
cuando en el lugar tampoco quedó elemento alguno como un arma de fuego o una
gota de sangre que debiera ser custodiado. En adelante, recalcó la forma en que
las comunicaciones del CAD demostraron el despliegue y la búsqueda que
ejecutaron para buscar el arma, llegar a la escena de los hechos, reiterar que se
presentó un enfrentamiento con un presunto ladrón quien en últimas fue impactado,
quedando supuestamente el arma a su lado. De esta manera, resaltó que tal engañó
se ejecutó entre otras actividades desde que la patrulla del cuadrante 6 integrada
por Juan Carlos Leal Barrero y Freddy Esneider Navarrete se dirigieron a la zona
como primeros respondientes sin haber estado presentes en los hechos y
confirmaron la existencia de un arma de fuego que para tal momento no estaba en
el teatro de los acontecimientos, dado que la misma fue buscada en el CAI Alhambra
al que pertenecían Nelson Giovanny Tovar Pineda y Fleyber Leandro Zarabanda,
persona ultima que presenció como su compañero aportó un arma de fuego,
elemento este sobre el que el propio Nelson Giovanny Tovar explicó que había
sustraído de un establecimiento de comercio en donde días antes había practicado
un cierre.

24
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

A continuación, el ente acusador rescató las varias llegadas que hizo la anterior
patrulla al lugar de los hechos, siendo patente que en la primera de ellas Nelson
Giovanny Tovar hablo con Nelson Jesús Arévalo y este le indicó que si iban a hacer
algo, haciendo referencia a la escenificación, lo mismo debía hacerse bien, de lo
cual el patrullero entendió que contaba con el aval de este para proveer el arma a
la escena. Enseguida resaltó que tal policial adujo que cuando se fue y luego retornó
a la escena con el arma, tuvo contacto con el asesor jurídico de la Metropolitana de
Bogotá, Héctor Hernando Ruiz Echeverria, el cual le indicó a él y a su compañero
Fleyber Leandro Zarabanda Payán que fueran al humedal Córdoba y accionaran el
arma de fuego. Acto que señaló en efecto se realizó y de nuevo el arma fue
entregada a este sujeto, el cual la limpió con un pañuelo y la sembró dentro de la
escena.

Tras esta exposición se detuvo sobre cada una de las conductas punibles, de
modo que en primer lugar señaló, en lo atinente al punible de Fabricación, Tráfico y
Porte de Armas de fuego, accesorios, partes o municiones del que trata el artículo
365 del C.P., que el mismo se materializó a través del verbo rector “suministrar”,
toda vez que se implantó el arma de fuego apta para disparar y sin registro para su
uso o tenencia autorizada, conducta en la que hubo coparticipación criminal para su
introducción en el lugar de los hechos. Frente al delito de Ocultamiento, alteración
o destrucción de elemento probatorio, reseñó que el mismo se concretaba al partir
de que la escena fue procesada por el laboratorio Coral 12 tras una alteración que
la misma sufrió con la colocación de un arma, así, señaló que la escena misma se
erigía como un elemento cognoscitivo con el cual se quiso redirigir de forma errónea
al proceso penal. En cuanto al delito de Fraude procesal señaló que, en armonía
con lo expuesto respecto de la conducta anteriormente analizada, también se
concretaba la consumación de un elemento idóneo para engañar al juez y a la
administración de justicia en general, en aras de mostrar justificado el actuar del
patrullero Alarcón. Bajo tales presupuestos, resaltó también que se tipificó el delito

25
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de Favorecimiento, el cual también se sustentó en la falsa denuncia que presentaron


Jorge Eliecer Narváez y Nubia Mahecha Melo.

De este modo, afirmó que en el presente caso se puso en evidencia un conjunto


de actuaciones que sumadas constituyen la concreción de los punibles, como fue la
presencia en el lugar de los hechos, en primer lugar del comandante de la estación
E11 de indicativo Verde 11 o Verde 11-1, teniente coronel Nelson Jesús Arévalo
Rodríguez, del subcomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, con indicativo
J2 coronel José Javier Vivas Báez, del subcomandante de la estación E11 Jhon
Harvey Peña Riveros y quien oficiaba en un turno de 24 horas como oficial de
inspección del COSEC1, del subteniente coordinador del CAI Andes Rosemberg
Madrid Orozco, el SI Juan Carlos Leal Barrero comandante de la patrulla cuadrante
C primer respondiente, el patrullero Wilmer Alarcón Vargas quien ocasionó la
muerte del menor y quien después de prestarle asistencia al herido procedió a
dirigirse nuevamente a la escena de los hechos, quien asistía a la patrulla que había
conocido del presunto hurto que originó las circunstancias en que perdió la vida el
menor víctima y quien hizo presencia no sólo en el hospital al que fue traslado el
joven, sino la escena de los hechos; del abogado asesor de la Metropolitana de
Bogotá Héctor Hernando Ruiz Echeverría quien desplazara del conocimiento de
estos hechos a la señora Liliana Cañaveral, del SI. Fleyber Leandro Zarabanda
comandante de la patrulla cuadrante 1 del CAI Alambra y su compañero Tovar
Pineda, quienes suministraron el arma de fuego a la escena, siendo Fleyber
Leandro quien la disparó por instrucción dada por el asesor de la Metropolitana, y
la posterior participación en la creación del perfil criminal que se pretendía a la
víctima y que realizo Jorge Eliecer Narváez y su esposa Nubia Mahecha Melo, las
anotaciones del libro de población del CAI Andes efectuada por el patrullero Alarcón
y el patrullero Freddy Esneider Navarrete que hicieron sobre los hechos el 20 de
agosto de 2011, el informe ingresado por el teniente Rosemberg Madrid sobre los
hechos presentados y en el que hizo referencia al ingreso de prueba documental
por parte de la defensa técnica del teniente coronel Nelson Jesús Arévalo

26
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Rodríguez, el informe de fecha 20 de agosto de 2011 dirigido al teniente coronel


Diego Felipe Hernández Cerón -comandante operativo de seguridad ciudadana N°1
que suscribe el mayor Jhon Harvey Peña Riveros con relación a los hechos que se
enunciaron y se desarrollaron allí sobre el sector de suba a las 20:20 en la calle 160
con carrera 71, las denuncias y declaraciones de Jorge Eliecer Narváez -conductor
de la buseta- y su esposa Nubia Mahecha Melo, la consecución, ubicación de unas
presuntas víctimas del hurto la noche del 19 de agosto de 2011, entre otras;
información esta que fue allegada y recopilada en este juicio con todas las demás
acciones, lo que demuestra la participación activa en la concreción del objetivo
común, entre todos estos participes, siendo evidente la conexión con el objetivo de
escenificar la escena donde cayó herido el menor D.F.B.L.

De igual forma, resaltó que la aquiescencia de los uniformados en la escena de


los hechos, incluyendo a aquellos de alto rango como Jhon Harvey Peña Riveros,
Nelson Jesús Arévalo Rodríguez y José Javier Vivas Báez e inclusive Rosemberg
Madrid Orozco, no se debió a un mero acto de verificación de que algún miembro
de la institución estuviere herido, pues el conocimiento deprecado de ellos respecto
de las actividades que estaban ejecutando sus subordinados, el dominio que tenían
de la escena y de lo que entraba en ella – como lo fue el arma de fuego-, y la
comunicación constante que sostuvieron todos, devela la pretensión clara, que no
era otra que la de dotar de legalidad la actuación de Alarcón, con lo cual era
necesaria la emisión de un fallo condenatorio que observara las circunstancias de
mayor punibilidad.

De otra parte, trató la responsabilidad de Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer


Antonio Alarcón Vargas, Fleyber Leandro Zarabanda Payán y Héctor Hernando
Ruíz para reseñar que su incidencia en los hechos no fue accidental ni dirigida por
otros sujetos, pues su intención estaba dirigida a crear la escenificación con la cual
no sólo hicieran parecer que los hechos hoy investigados partieron de una contienda
armada entre un presunto delincuente y el patrullero Alarcón, sino también que este

27
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

último obró en legítima defensa. Así las cosas, reseñó que tanto de estos individuos
como de los oficiales se predicaba la coautoría material impropia.

Finalmente, subrayó que el engaño fue de tal alcance que no sólo se hizo de la
escenificación y falsedad documental plenamente probada a través del cotejo y
cuestionamiento del informe de primer respondiente, en tanto Jorge Eliecer Narváez
y Nubia Mahecha Melo, reforzaron el supuesto perfil criminal que se pretendía
adjudicar a Diego Felipe Becerra Lizarazo, con la interposición de una denuncia
ajena a la verdad, sin soportes probatorios y de cuyo supuesto fáctico devenían
irregularidades que hicieron patente la finalidad de los miembros de la policía hoy
acusados.

De esta manera, procedió a cuestionar la premisa defensiva de cada uno de los


defensores de los hoy procesados y, en ultimas, reiteró su solicitud condenatoria.

5.2. Representante de víctimas

La representación de víctimas argumentó conclusivamente al señalar que, a


pesar del interés de mantener relegadas a las víctimas del presente asunto, era
necesario resaltar la forma en que la vida de sus representados cambió. Dicho lo
anterior, denotó la forma en que la víctimas no recibieron durante todo el proceso
un tratamiento humano y digno, lo cual pudo evidenciarse desde la imputación, pues
desde tal estadio se hizo patente el afán de los agentes del Estado para desviar y
encubrir el accionar de quien estaba llamado a actuar en posición de garante, así,
señaló como el mero hecho de pertenecer a un cuerpo armado del propio Estado y
una mal entendida solidaridad de estos, fue el fundamento del proceder de los hoy
sindicados. Dicho esto, resaltó apartes de la providencia de la Corte Constitucional
en la que se protegieron los derechos que como víctimas asiste a los padres del
menor D.F.B.L. y exaltó la forma en que tal Corporación se refirió sobre la
congruencia que devenía de seguir en una misma línea procesal las investigaciones

28
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

y el proceso de marras, sobre todo cuando el mismo fue catalogado por el tribunal
como un falso positivo.

A continuación, listó los tratados internacionales y compendios normativos de


orden supranacional ratificados por el Estado colombiano que resultaron
inobservados por las conductas adjudicadas a los hoy sindicados, con lo cual hizo
especial énfasis en los derechos de los niños, niñas y adolescentes, la regulación
del empleo de la fuerza y armas de fuego, así como la prohibición que asiste a los
agentes del Estado de incurrir en ejecuciones extralegales. De esta manera,
descendió al caso concretó y señaló que el homicidio de D.F.B.L y la posterior
escenificación de esta circunstancia, para resaltar que, conforme fue probado, por
el ente acusador se determinó que el crimen correspondió a un plan criminal
debidamente desarrollado por quienes en ese momento estaban a la cabeza de la
institución, por lo que estableció que era indudable la coordinación que prestó el
asesor jurídico para que cada uno de los implicados conociera lo que debía hacerse
en aras de encubrir el homicidio y adulterar la escena del crimen, pues adujo que
no de otra manera se podía explicar que acudieran tal número de uniformados a la
Clínica Shaio y al lugar de los hechos, que no se hubiese acordonado la escena por
más de una hora, que inventaran un supuesto plan candado en el que participaba
toda la policía de la localidad, que se inventara un supuesto atraco a un rodante que
jamás existió el día de los hechos y que terminará plantándose un arma asegurando
que la misma la portaba el menor.

Dicho esto, cuestionó el accionar de funcionarios del Estado colombiano, los


cuales se hicieron de las prerrogativas y el manto protector propio de su cargo para
proteger a uno de los suyos a través de la escenificación de la escena del crimen.
Así, trajo a colación el modo en que el testigo y agente John Rolando Soler señaló
que la denuncia que dio lugar al accionar de los uniformados fue atendida por
agentes especiales de la SIJIN a los cuales se accedía por orden de altos mandos
de la institución, siendo esta una de las varias muestras de que en todo momento

29
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

se manipuló y se pretendió sacar avante una teoría falsa sobre lo que había
sucedido. Aunado a ello, exaltó, conforme las comunicaciones que se introdujeron
a través del testimonio de Jenny Patricia Beltrán, específicamente lo que atiende a
la prueba numero 15 introducida por el ente acusador, que se infería que no existía
ningún uniformado en la escena de los hechos, por lo que se ordenó que se enviara
una patrulla con cinta para acordonar el lugar y proteger la escena, mientras que un
oficial que va acompañado con un mayor pide que no se hable más del caso
correspondiente a través del medio oficial en que se están comunicando, siendo
este elemento, a su parecer, otra evidencia del encubrimiento que desde tal
momento se venía fraguando. Además, resaltó que se infería que en la
comunicación de la referencia quien intervino fue el coronel Nelson Jesús Arévalo
Rodríguez, porque era el único superior que debía estar conectado en el canal E 11
de la Estación de Suba, de acuerdo con la prueba ingresada de inspección al acta
de relación de personal en vigilancia de esa fecha.

Por otro lado, trató el dominio del hecho que se predicaba de los sindicados, por
lo que acudió a la exposición del radicado número 51.444 del 01 de julio de 2020
con ponencia del magistrado Eyder Patiño Cabrera, así, explicó la diferenciación
entre autor y participe, los requisitos exigidos por la jurisprudencia para erigir la
figura de la coautoría impropia y la forma en que este instituto deviene en
complicidad.

Dicho esto, retomó el hecho de que la defensa de Nelson Jesús Arévalo trajo
como prueba el informe del subteniente Rosemberg Madrid Orozco, el cual deja
claro que este oficial de la Policía no hablaba de un arma en la escena del crimen,
además dicho documento recogió elementos importantes, pues mostró cual fue el
policial que disparó, desde qué número se comunicaron con el 123, el nombre del
vigilante al que le constaban los hechos; datos estos sobre los que advirtió que si
se hubieren investigado debidamente, no hubieran permitido la alteración, siendo
entonces claro que se pasaron por alto de forma deliberada conforme un acuerdo

30
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

confeccionado con inmediatez a la ocurrencia del hecho, mientras que las


conductas de relevancia jurídico penal sucedieron con la irrupción en escena del
asesor jurídico de la DIJIN, pues se dispara y se siembra el arma crepándose la
consecuente confusión.

Sobre estas circunstancias, cuestionó, de cara al informe suscrito por Rosemberg


Madrid Orozco, que el abogado de la metropolitana hubiere hecho caso omiso de
las recomendaciones, por lo que señaló que este último sujeto no obró de forma
individual, ni se erige como el autor intelectual de lo sucedido, con lo cual resaltó
que Héctor Hernando Ruiz Echeverría fue enviado a la escena por alguien más y
además se aseguró que cada uno de los oficiales siguieran sus instrucciones, pese
a saber que estaban obrando mal. Conforme esta aseveración, indicó que era
irrelevante para la autoría si el plan criminal se ejecutó mediante instigación,
mandato, inducción, consejo, coacción, orden, convenio o cualquier otro, pues se
probó que el menor no portaba un arma y que no tuvo lugar hurto alguno ese día. A
continuación, hizo hincapié en la declaración que a último momento brindó Fleyber
Leandro Zarabanda Payán, para resaltar que hasta la finalización del debate público
fue evidente el ánimo de justificarse y faltar a la verdad. Así, planteó que aún hay
sujetos que participaron e incluso ordenaron los actos ejecutados por los hoy
encartados y cuya individualización e investigación debe llevarse a cabo. Sin más,
coadyuvó la solicitud condenatoria deprecada por la Fiscalía.

5.3. Ministerio público:

La representante del Ministerio Público inició su intervención conclusiva


haciendo alusión a lo que, a su parecer, se erigió como el problema jurídico esencial
del sub examine, como lo fue la delimitación de los hechos jurídicamente relevantes
a lo largo de los cuatro escritos de acusación que integran la presente línea
procesal, de manera que resaltó los criterios legales definidos en torno a la
congruencia y claridad que debe asistir a los cargos. De tal forma, que no sólo

31
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

resaltó la escasez de estos parámetros dentro de la acusación efectuada por el ente


acusador, en tanto también reiteró que las decisiones con ponencia de la Magistrada
Patricia Salazar Cuellar sobre las que hizo hincapié la defensa, aunque son
posteriores a los hechos hoy investigados y a la confección de los escritos de
acusación, lo cierto es que el Código de Procedimiento Penal ya previa la necesidad
de distinguir entre hechos jurídicamente relevantes, hechos indicadores y medios
de prueba. Dicho esto, señaló que la exposición de los hechos jurídicamente
relevantes en el presente asunto fue limitada, no obstante, era posible extraer de
ella tres eventos de tal categoría como lo fue (i) la colocación de un arma de fuego
en el lugar de los hechos, (ii) la consignación de hechos falsos en el informe de
primer respondiente, y (iii) la presentación de una denuncia referente a un hurto al
interior de vehículo de servicio público.

Frente a estos puntos, procedió a señalar en torno al primer hecho jurídicamente


relevante que el mismo resultó probado al partirse de que, aunque en la noche del
19 de agosto de 2011 tuvo lugar el hurto a un vehículo de servicio público por parte
de tres hombres y una mujer, se logró determinar que tales individuos no guardaban
identidad con Natalia Valdés Valero, Mateo Rodríguez Guillén, D.F.B.L y David
Santiago Chariff, jóvenes últimos que al ser requisados por el uniformado Alarcón
no portaban los objetos sustraídos a los pasajeros del bus y no portaban armas de
fuego; elemento este sobre el que también resaltó reñía con el arma utilizada para
amedrentar a las víctimas del robo, pues las mismas describieron que se trató de
navajas y no de una pistola negra como la que se halló en la escena de los hechos.
De igual forma, corroboró la inexistencia del arma en el lugar de los hechos y el
presunto porte que se le quiso adjudicar a la víctima al traer a colación la anomalía
suscitada entre el reporte del CAD del 31 de agosto de 11 -en el cual Wilmer Alarcón
señaló que creyó que el joven tenía un arma y por ello le disparó- y la anotación del
libro de población del 20 de agosto de 2011 en el que indicó de forma detallada
como el menor sacó de la pretina de su pantalón un arma de fuego que apuntó en
su contra y por ello le disparó, quedando este último elemento junto al andén.

32
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Afirmación que se contraponía a la declaración de Campo Elías Angarita y David


Santiago Chariff quienes indicaron que en lugar no quedo nada, máxime cuando era
de esperarse que el arma de fuego cayera junto a D.F.B.L. y no a algunos metros
de aquel como en efecto se quiso mostrar con la posterior escenificación.

Aunado a ello, resaltó que ni el occiso contaba con residuos de disparo en sus
manos, ni el arma encontrada en la escena tenía trazas de pintura que pudieran
derivarse de contaminación cruzada, circunstancia que esclarecieron los peritos
María Constanza Moya y Jairo Alberto Peláez. Por otro lado, cuestionó que sujetos
como Freddy Sneider Navarrete Barreto aseguraron la existencia de un arma de
fuego e incluso una refriega entre Alarcón y Diego Felipe Becerra cuando aquel no
estuvo presente en el desarrollo de los hechos y su ánimo no era otro que el de
proteger los intereses de un compañero. Dicho esto, solicitó especial análisis sobre
los testimonios de Navarrete Barrero, Nelson Daniel Rodríguez Castillo y Nelson
Giovanny Tovar Pineda pues, a pesar de la suscripción de los principios de
oportunidad, los mismos denotaban que estaban incursos en las conductas punibles
y aunque tal no fuera un derrotero para limitar su capacidad ética, era preciso
reconocer aquellos apartes en los que se hicieran ver utilizados por los otros
procesados o incluso quisieran satisfacer el interés de la Fiscalía. Sin embargo,
indicó que tal examen resultaba morigerado al tenerse en cuenta que los testigos
encontraron corroboración por otros declarantes.

A continuación, trató lo referente a los tipos penales y determinó, frente al reato


de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio, que no
se cumplió con el ingrediente subjetivo del mismo a no ser la finalidad de los
encartados que el arma de fuego y la escena no fueran utilizadas en la investigación
y aportadas al juicio, por lo que pidió la absolución de los procesados frente a tal
conducta. En seguida, trató el concurso aparente suscitado entre el delito de Fraude
procesal y el Favorecimiento para resaltar que se cumplían con los requisitos
jurisprudenciales erigidos frente a tal materia, de manera que resaltó, entre otros, la

33
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

concreción del principio de especialidad para solicitar que se prefiera la conducta


punible de Favorecimiento al homicidio.

En iguales términos, adujo con relación al delito de Falsedad ideológica en


documento público agravada por el uso, delimitada únicamente respecto de Juan
Carlos Leal Barrero, siendo este el único sujeto que ejecutó la suscripción del
informe de primer respondiente, en el cual no sólo se consignó la existencia de un
arma, que a la par no pudo detallar por no haber estado presente, ni tener contacto
con ella, la que finalmente se implantó en la escena, sino en el que se afirmó que el
patrullero Alarcón tuvo un enfrentamiento con el menor Diego Felipe Becerra y le
disparó ejerciendo su defensa. Así, la delegada del Ministerio Público señaló cómo
la condición de primer respondiente y la responsabilidad de suscribir el informe se
encontraba en cabeza de Juan Carlos Leal Barrero, pese a que lo lógico hubiese
sido que tal actividad fuera desempeñada por Nelson Daniel Rodríguez Castillo;
sujeto sobre el que resaltó, en ánimo de demostrar la falsedad en que incurrió el
informe, la forma en que señaló que en lugar no había quedado arma de fuego
alguna y por ello salió a la Clínica Shaio abandonando la escena. De este manera,
precisó que no era posible hacer extensiva la responsabilidad por este punible a
otros sujetos, máxime cuando el ente acusador no logró identificar ni exponer el
aporte propio de cada uno de los sindicados en la confección de tal reato.

Por otro lado, detalló que el delito de Fabricación, tráfico, porte, o tenencia de
armas de fuego de defensa personal se ejecutó con el pleno conocimiento de todos
los aquí sindicados, de forma que, aunque en apariencia se trata de una conducta
punible de primera mano, lo cierto es que la Corte Suprema de Justicia ha resaltado
que el conocimiento que ostenten otros sujetos sobre el suministro del arma era
suficiente para deprecar la responsabilidad que a título de coautoría se elevó
respecto de cada uno de ellos. En adelante se ocupó de forma individualizada del
actuar de cada uno de los hoy encartados para solicitar un fallo de carácter

34
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

absolutorio, teniendo en cuenta las precisiones dogmáticas que ya había


presentado respecto de los delitos analizados.

5.4. Dr. Jesús Rafael Vergara Padilla, defensa de Rosemberg Madrid


Orozco

Inició su argumentación conclusiva haciendo un recuento de la exposición


fáctica que el ente persecutor realizara en la audiencia de imputación de cargos y
en la audiencia de formulación de acusación, para resaltar que, en un primer
momento se adjudicó a su defendido el título de autor y ya en la formulación de
acusación se cambió tal calidad a la de coautor de los delitos de Ocultamiento,
destrucción de elemento material probatorio, verbo rector “alterar”, en concurso
heterogéneo por el delito de Falsedad ideológica en documento público agravada
por el uso, en concurso heterogéneo con el delito de Fabricación, tráfico y porte de
armas de fuego, accesorios, partes y municiones, verbo “suministrar”, en concurso
con el delito de Favorecimiento. Así, recordó que el delegado fiscal esclareció a los
entonces acusados que tenían el dominio de la escena en la que no había un arma,
permitieron su entrada o simplemente desplegaron una conducta meramente
omisiva y silenciosa pese a su conocimiento de los que se estaba gestando. En
seguida, rememoró la forma en que la Fiscalía delimitó las conductas punibles
adjudicadas y resaltó que tal premisa jurídica se evacuó determinando el verbo
rector de los reatos y el objetivo y resultado de aquel sin que se precisara de forma
individual, por cuanto se ejecutó tal exposición de acuerdo con la comunidad de
sujetos y la acción precisa en que incurrió cada uno.

De esta forma, estableció que la jurisprudencia ha explicado de forma pacífica y


reiterativa la forma en que han de surtirse las hipótesis de los hechos jurídicamente
relevantes, máxime cuando se trata de conductas sobre la que es menester una
relación especifica de los hechos, las circunstancias de tiempo, modo y lugar y la
delimitación de la antijuridicidad y culpabilidad. En seguida, alertó que tal falencia

35
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

no solo afectaba los derechos de su prohijado, sino que se profundizaba en


aspectos ulteriores como ocurrió con la audiencia de preparatoria en la que no logró
establecerse el tema de prueba, sobre todo al tenerse en cuenta que en el sub
examine se presentaron diversas conexidades, cuyas consecuencias no fueron
advertidas ni subsanadas por el delegado fiscal.

Dicho esto, resaltó sobre el delito de Falsedad ideológica en documento público,


que en momento alguno se conjuró respecto del teniente Rosemberg Madrid Orozco
la forma en que consignó un hecho ajeno a la verdad, pues el único documento
suscrito por él y sobre el que hizo alusión el fiscal fue un informe que Madrid Orozco
remitió a sus superiores relatando lo sucedido, sin que se haga manifestación a un
arma de fuego. De otra parte, indicó, en cuanto al delito de Ocultamiento, alteración
o destrucción de elemento material probatorio, que el bastión del ente acusador
frente a esta conducta fue que la misma se sustentó en la alteración que sufrió la
escena de los hechos, no obstante, cuestionó que la escena no es un elemento
material probatorio, ya que es de donde provienen los mismos. Dicho esto,
cuestionó la actividad del laboratorio Coral 12 dada la suspensión que realizó dentro
de la inspección técnica a cadáver, pues en vez orientar a <quienes tienen
problemas para la elaboración de un informe>fraccionaron su actividad. Dicho esto,
reiteró que el ente acusador procedió en el presente asunto por la calidad de coautor
que presuntamente ostentaba su defendido, sin embargo, no denotó el dominio del
hecho que el mismo tenía sobre la alteración, así como tampoco definió el aporte
que prestó.

Aunado a ello, criticó que la falencia anterior trató de ser subsanada por el ente
acusador al hacer alusión a un informe que suscribió Rosemberg Madrid Orozco en
el que dio cuenta del episodio de la buseta y al hecho trata de infundir en error al
Despacho sobre si en el informe se mencionó al señor Carretero o al señor Narváez.
A partir de este supuesto, cuestionó por qué no fueron investigados otros sujetos
como Hurtado -persona que se encontraba en la Clínica Shaio-, o el oficial de

36
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

academia. De este modo, señaló que el análisis conjunto del material probatorio no
lograba sustentar una condena y por el contrario no excede del escenario
disciplinario, situación que a la postre riñe con la solicitud condenatoria deprecada
por la representación de víctimas y el Ministerio Público, en virtud de que las mismas
se hacen de elementos que no superan la responsabilidad objetiva que no es propia
del derecho penal.

En adelante, cuestionó la declaración de los testigos cobijados con el principio


de oportunidad y aseveró que todos ellos, incluido Alarcón, ya estaban condenados,
por lo que seguir con una investigación de sujetos coetáneos a los hechos mostraba
el ánimo de las víctimas de seguir por más. Luego de esta aseveración, se detuvo
de forma detallada sobre la falta de credibilidad que en especial le asistía a Freddy
Esneider Navarrete, sobre todo, en afirmaciones efectuadas por este declarante,
máxime cuando las mismas no eran congruentes con lo que expuso durante el juicio
en que reconoció su responsabilidad, de manera que resaltó comunicaciones en las
que Navarrete aseguró que Madrid Orozco le ordenó dirigirse al lugar de los hechos,
cuando posteriormente se determinó que quien dispuso tal cosa fue el oficial
Hurtado Villamil. Igualmente, recordó que la emisión del reporte fraudulento la
realizó de forma subjetiva y sin que mediara orden de Rosemberg Madrid Orozco,
máxime cuando temporalmente resultaba imposible tal circunstancia, pues el testigo
indicó que al llegar al lugar de los hechos junto con Juan Carlos Leal Barrero, vio
entre otros a Rosemberg Madrid Orozco, el conductor de la camioneta y al coronel
Nelson Jesús Arévalo, no obstante, después ratificó que duró dando vueltas
alrededor de la casa del “General Vale” alrededor de 30 o 40 minutos y allí pudo ver
a estos sujetos, lo cual refleja una flagrante contradicción.

Enseguida resaltó que Navarrete era ajeno a la verdad, al manifestar que su


defendido fue quien le ordenó primeramente suscribir el informe de primer
respondiente, ya que Leal Barrero elaboró tal documento para que <se embalara
solo>, sin embargo, reiteró que posteriormente Navarrete suscribió una anotación

37
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

en el libro de población del CAI Andes, sin que mediera presión o coacción ajena.
Acto seguido, resaltó también que Navarrete se erigía como el autor material e
intelectual del comercio del arma puesta en la escena, al fungir como el
intermediario entre Alarcón y Tovar. Así, exaltó que Navarrete señaló en un principio
que Alarcón le pidió prestado a Madrid Orozco para poder comprar el arma, pero
reiteró que, si se coteja esta circunstancia con lo señalado por Tovar, se determina
que Rosemberg Madrid Orozco no se encontraba en tal instante, lo cual desdibuja
la precaria coautoría que también se le adjudicó por este reato.

A continuación, regresó al dominio del hecho para advertir que, si el ente


acusador pretendía sustentar tal criterio sobre la presencia en el lugar de los hechos
que se predicó de cada uno de los encartados, en especial de su defendido, bien
podría extenderse tal requisito sobre todas las personas que estuvieron allí, como
lo fue por ejemplo Liliana Cañaveral, cuya presencia en el lugar le permitió incluso
repartir galletas y café a los presentes.

Inmediatamente, reiteró sus cuestionamientos frente a las declaraciones de


Nelson Giovanny Tovar y Freddy Sneider Navarrete, sobre todo cuando no hubo
elementos de unanimidad y congruencia respecto de la presencia de su
representado en la escena de los hechos, específicamente, en el momento de
implantarse el arma de fuego objeto de las presentes investigaciones. Dicho esto,
indicó que era apenas menester tener en cuenta que las obligaciones a las que
accedieron estos individuos en el marco del principio de oportunidad, era de declarar
en contra de los hoy sindicados, más no de decir la verdad, lo cual, a su parecer,
demuestra las irregularidades e inconsistencias existentes en el relato de cada uno
de ellos, las cuales también podían predicarse de la declaración de Nelson Daniel
Rodríguez. Punto este sobre el que ofreció más ejemplos en aras de demostrar la
falta de credibilidad que le asistía a cada uno de ellos.

38
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Por otro lado, manifestó su disensión respecto de la solicitud condenatoria que


expuso el Ministerio Público en contra de su representado por el delito de
Fabricación, tráfico y porte ilegal de armas, dado que la misma no fue peticionada
por el ente acusador, máxime cuando Madrid Orozco no relacionó ningún porte
ilegal de armas dentro del informe que rindió ante su superior. De esta manera,
solicitó la emisión de un fallo de carácter absolutorio, tanto de los delitos endilgados
por la fiscalía, como aquellos esbozados por la procuraduría, luego de la evaluación
en conjunto de la prueba, mostraba la insuficiencia de la pretensión condenatoria
ya peticionada.

5.5. Dr. Carlos Fernando Guerrero Osorio, defensa de Jorge Eliecer


Narváez y Nubia Mahecha Melo.

Presentó sus alegatos finales refiriéndose concretamente a la conducta de


favorecimiento al homicidio, siendo la única que subyacía respecto de sus
representados, para lo cual indicó que no podía predicarse que hubieren incurrido
en tal conducta, cuando el supuesto fin de ayudar a eludir la acción de la autoridad
o entorpecer la investigación no se materializó, situación sobre la que señaló que,
además de que el ejercicio probatorio del ente acusador fuera limitado, devino en la
atipicidad de una conducta que reconoció como de resultado.

Dicho esto, se detuvo sobre el material probatorio recopilado por el ente


acusador para resaltar que aquellas que estaban dirigidas a Jorge Eliecer Narváez
y Nubia Mahecha Melo, en varias ocasiones atentaron contra sus derechos
fundamentales, sin que lo mismo fuera materia de exclusión, con excepción claro
del interrogatorio de Luis Alberto Cedeño. En seguida, retomó las particularidades
típicas del delito de Favorecimiento para resaltar no sólo cómo el mismo se erigió
como una de las diversas conductas que el delegado fiscal utilizó en su acusación
para ver “cual le cuajaba”, sino que la misma no se hizo del cumplimiento de
elementos como (i) el conocimiento de la conducta que se favorece, (ii) el acuerdo

39
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

previo con la persona o personas que cometieron el delito a encubrir y (iii) la ayuda
que se prestó en función del fin ya descrito. Así, se detuvo sobre el último elemento
para reiterar que la Fiscalía en momento alguno probó la forma en que sus
representados entorpecieron la investigación, sobre todo cuando la falsa denuncia
a la que tantas veces se aludió era propia de un proceso que no tuvo incidencia
alguna en las líneas procesales surtidas en el presente trámite.

De esta manera, se detuvo sobre los testimonios en los cuales se mencionó la


denuncia interpuesta por Jorge Eliecer Narváez y secundada por Nubia Mahecha
Melo para indicar que, las mismas solo dan cuenta del devenir de los sucesos
ocurridos el 19 de agosto de 2011, con lo cual resaltó que la suscitada equivocación
en una fecha no resta credibilidad a los hechos que certeramente narraron sus
prohijados. Colofón de su intervención estableció que los elementos de prueba del
ente acusador no lograron demostrar la relación de hurto que presenciaron Narváez
y Mahecha Melo y el plan criminal supuestamente creado en contra del menor
D.F.B.L. Así, señaló que no se derribó la presunción de inocencia de sus defendidos
y abogó por su absolución.

5.6. Dr. Álvaro Polanco Sánchez, defensa de Juan Carlos Leal Barrero.

Inició su intervención relatando los hechos base del escrito de acusación, como
lo fue la persecución y asesinado el menor D.F.B.L, para establecer que, como
integrante de patrulla, quien debía atender el caso a título de primer respondiente
no era su defendido, sino Nelson Daniel Rodríguez Castillo, pues él fue quien, según
se evidenció en la acusación y la practica probatoria, informó a Alarcón que en la
escena había un arma de fuego y luego entregó la escena a Leal Barrero, no siendo
de su resorte, que para ese entonces ya se quería mostrar que Alarcón obró en
cumplimiento de un deber legal. A continuación, trató la falsa denuncia adjudicada
a Narváez y Mahecha Melo para referir que la misma no daba luces sobre la
presunta calidad de coautor de su poderdante.

40
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

De esta manera, procedió a cuestionar la deficiente concreción de los hechos


jurídicamente relevantes que hizo el ente acusador con respecto a Juan Carlos Leal
Barrero, para exaltar que sus derechos a la defensa y la contradicción resultaron
lesionados, por lo que este era el sustento de que solicitara la declaración de nulidad
de las presentes actuaciones. Aunado ello, expreso que los anteriores derroteros
se hacían extensivos a la insuficiencia probatoria que recayó sobre la supuesta
confección del documento, informe de primer respondiente, sobre el que el ente
acusador no logró demostrar quién fue la persona que en efecto lo suscribió y anotó
el nombre y cedula de su defendido, máxime cuando al hacer un recuento de los
testimonios del ente acusador, se colige una patente indeterminación de quien
fungió en tal calidad.

Bajo ese entendido, cuestionó la premisa fáctica del ente acusador para señalar
que todos los delitos endilgados a Leal Barrero resultaron improbados, ya fuera por
el incumplimiento de algún ingrediente objetivo, como del subjetivo que le fuera
propio a cada forma conductual, sobre todo cuando las mismas fueron
acompañadas del grado de participación en coautoría, sin que se atendieran los
requisitos precisos de tal instituto. De este modo, señaló que no se desvirtuó la
presunción de inocencia de su defendido y, contrariamente, se presentaron varias
dudas, incongruencias y deficiencias probatorias que afectaron el ejercicio del ente
acusador.

5.7. Dr. Sergio Rodríguez Alzate. Defensa de Wilmer Antonio Alarcón


Vargas.

Fundó su argumentación conclusiva en un crítica a la premisa jurídica que


elaboró el delegado fiscal, para adherirse al criterio del Ministerio Público en lo que
respecta al concurso aparente surtido entre las conductas de Favorecimiento y
Fraude procesal, asimismo, cuestionó la atipicidad del delito de Ocultamiento,

41
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

alteración o destrucción de elemento material probatorio del que, a su


consideración, no se probó la configuración de verbo rector alguno, mientras que,
respecto de los delitos de Falsedad en documento público agravada por el uso y
Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de defensa personal no se
probó de forma alguna la participación de Alarcón Vargas, ni el dominio de los
hechos que pudiera asistirle respecto de todas las conductas suscitadas.

Luego de tales aseveraciones, se detuvo sobre los elementos de prueba


aportados por el ente acusador para resaltar que la responsabilidad de su
representado se erigió sobre las declaraciones de Nelson Daniel Rodríguez, Nelson
Giovanny Tovar y, especialmente, Freddy Esneider Navarrete, sin embargo, solicitó
se tuviera en consideración la forma en que estos sujetos se desacreditaron y
contravinieron entre sí para dar cuenta de la poca veracidad que le asistía al dicho
de cada uno, sobre todo cuando era claro el ánimo vindicativo que derivaba del
relato de aquellos.

Así las cosas, resaltó nuevamente las incongruencias fácticas del escrito de
acusación, para demostrar que el proceso en contra de su representado adoleció
de varios yerros, de los cuales no puede más que predicarse la inocencia de Wilmer
Antonio Alarcón Vargas.

5.8. Dr. Luis Fernando Becerra Gamboa. Defensa técnica de Héctor


Hernando Ruíz Echeverría, quien ejercicio a su vez la defensa material.

La defensa técnica de Ruiz Echeverría sustentó su argumentación conclusiva


cuestionando las formas del juicio oral que acaecieron, dada la pandemia global, de
la forma que desde la práctica del testimonio que enumeró como 39 señaló se
desfiguró la práctica probatoria. De otra parte, refirió que el ejercicio del ente
acusador se limitó al establecimiento de hechos indicadores, más no de hechos
jurídicamente relevantes, por lo que se había cercenado el derecho a la defensa y

42
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

la contradicción, no sólo en lo que respecta a la construcción de los hechos base de


la sindicación, sino de las pautas fácticas que dieron lugar al dominio del hecho del
que se hizo el ente acusador para predicar la coautoría que de forma general erigió
respecto de todos los sindicados.

En suma, a lo expuesto, indicó que las pruebas del ente acusador resultaron
limitadas en cuanto a la responsabilidad Héctor Hernando Ruíz, sin embargo, era
de especial relevancia el testimonio de aquellos declarantes cobijados con la figura
de principio de oportunidad, pues resaltó que era clara la forma en que sus
declaraciones se dirigieron a responsabilizar a como diera lugar a su representado,
sin siquiera ser conscientes de las incongruencias en que estaban recayendo dentro
de sus testimonios. Argumentos estos que fueron retomados por Héctor Hernando
Ruíz durante su intervención, en tanto trajo a colación nuevamente la falta de
definición de parte del delegado fiscal de las conductas que de forma precisa eran
atribuibles a cada uno de los acusados, siendo esta falencia palpable incluso hasta
en la exposición de los alegatos de la Fiscalía.

Dicho esto, se detuvo sobre el contrato de prestación de servicios que le cobijó


en la fecha de los hechos, los grados jerárquicos de los comandantes y oficiales y
la normativa que explica por qué él no era el llamado a dar órdenes al personal de
policía, como así lo quiso hacer notar el ente acusador y la representación de
víctimas. De este modo, resaltó también que el ente acusador no pudo probar con
certeza alguna la forma en que personalmente incurrió y perfeccionó las conductas
que le fueron encartadas, de forma entonces que los amplios márgenes de duda
que se edificaron durante la práctica probatoria debían ser tomados en su favor,
máxime cuando no se derruyó su presunción de inocencia.

43
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

5.9. Dr. Cristian Giovanny Ramírez, defensa de Nelson Jesús Arévalo


Rodríguez

Dio pasó a su intervención tratando el tópico referente a la injerencia de la madre


del menor David Santiago Chariff, quien desde su calidad de fiscal pudo intervenir
en la escena en la que quedó únicamente su hijo una vez el menor impactado fue
trasladado a la Clínica Shaio. Punto este sobre el que recalcó que no sería de mayor
entidad si el delegado fiscal no hubiera destinado parte de su argumentación
conclusiva a justificar por qué tal persona no afectó la escena. A su turno, cuestionó
que el delegado fiscal no dio a conocer en momento alguno circunstancias propias
de la forma en que el coronel Arévalo permitió la escenificación, ni la forma en que
se surtió un plan entre los miembros de la policía en tal fin.

Así, indicó que la teoría del ente acusador se basó en la mera aquiescencia
dentro del lugar de los hechos para configurar la responsabilidad de su poderdante,
siendo estas pautas insuficientes para si quiera sustentar la responsabilidad objetiva
de los encartados y en especial de Arévalo Rodríguez. Igualmente, resalto las
diversas incongruencias en que recayeron varios testigos los cuales habían
declarado en 2012, 2013, 2014 y 2015 y que para el juicio oral habían olvidado,
suprimido o incluso desaparecido información relevante.

De otra parte, comentó, en línea con las defensas antecedentes, que la


declaración de todos aquellos que no solo suscribieron un principio de oportunidad
con el ente acusador, sino quienes también pre acordaron su responsabilidad,
mostró varias incongruencias y contradicciones de las que no se puede sustentar la
responsabilidad de los encartados. De esta manera, respecto de Arévalo Rodríguez
señaló que el 19 de agosto de 2011 se encontraba en la Estación de Policía de
Suba y luego de escuchar diversos reportes acudió al lugar de los hechos para
conocer directamente lo sucedido, sin embargo, este mero acto fue suficiente para
que Freddy Esneider Navarrete adecuara hechos que de contera yacen mendaces

44
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

y ajenos a la verdad. Aunado a ello, criticó el supuesto dominio del hecho que
predicó el ente acusador, pues ni quiera hubo una delimitación de tal hecho, de tal
forma que aquél no pudo soportar el conocimiento que de la presunta escenificación
detentara Nelson Jesús Arévalo Rodríguez y por el contrario sembró diversas dudas
sobre las que no puede edificarse una sentencia condenatoria.

5.10 Dr. Luis Carlos Hoyos Quimbayo. Defensa de Fleyber Leandro


Zarabanda Payán

Su argumento conclusivo se circunscribió a hacer notar la forma en que el ente


acusador procedió en contra de una persona inocente, sobre la que no pudo
desvirtuar la presunción de inocencia, como lo es Fleyber Leandro Zarabanda
Payán. Persona de la que no hubo delimitación alguna de hechos jurídicamente
relevantes y cuya acusación no se atuvo a un control material adecuado. Dicho esto,
se detuvo sobre la construcción fáctica para resaltar la manera en que no se definió
el actuar preciso en que incurrió su representado, máxime la calidad de coautor, las
circunstancias de agravación y aquellas de mayor punibilidad que le fueron
adjudicadas, de esta manera, acudió al actual precedente jurisprudencial definido
por la magistrada Patricia Salazar Cuellar para ilustrar los yerros en que incurrió el
ente acusador y sobre la persistencia de los motivos por lo que en un momento
solicitó la declaración de nulidad.

Acorde con lo anterior, se detuvo sobre los testimonios surtidos dentro de la vista
pública y, en concordancia con las criticas planteadas por los defensores que le
antecedieron, resaltó la forma en que los hechos narrados en el escrito de acusación
se desfiguraron por los declarantes una vez el relató pasó del fatídico homicidio del
menor Diego Felipe Becerra Lizarazo, siendo claro que la sindicación en contra de
Zarabanda Payán se soportó sobre los señalamientos de Freddy Esneider
Navarrete, Nelson Daniel Rodríguez y Nelson Giovanni Tovar, sin que se prestaran
elementos que corroboraran a estos sujetos, cuya colaboración con el ente

45
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

acusador se atuvo a reiterar las acusaciones a pesar de las diversas incongruencias


que emergieron a la luz una vez se escuchó completamente a estos tres individuos.
De esta manera, recalcó que la operación candado en que participó Zarabanda
Payán fue el sustento de la acomodación de hechos en los que de forma alguna
participó.

Así, resaltó que mientras era palpable la responsabilidad de Navarrete Rodríguez


y Tovar Pineda en lo que respecta al traslado del arma, la forma en que intervino su
prohijado se hizo cada vez más difusa, sobre todo el cotejar elementos de
conocimiento que fueran debidamente aportados por otras defensas, como a la par
sucedió con la de Rosemberg Madrid Orozco, la cual mostró las actividades que
realmente debían ejecutar; por ello, atacó el argumento esbozado por la fiscalía, el
Ministerio Público y la representación de víctimas en lo que respecta a que
Zarabanda Payán se auto incriminó, pues reconoció hechos circundantes como ser
compañero de patrulla de Tovar y haber estado el susodicho plan candado, cuando
de tales circunstancias no se edifica ni su conocimiento ni su responsabilidad por
hechos del resorte exclusivo de quienes se adhirieron a un principio de oportunidad.

Finalizó exaltando que el dicho de su defendido se usó en su contra para


acomodar hechos como la pérdida del libro de población del CAI Alhambra, no
obstante, tales hechos nunca resultaron probados, inclusive en el curso de la
investigación disciplinaria, de forma que reiteró que no había sustento para
concretar una imputación jurídica razonable a Zarabanda Payán y por tanto lo que
procedía a todas luces era su absolución.

5.10. Dr. José David Díaz. Defensa de Jhon Harvey Peña Riveros

Dio apertura a su alegato conclusivo solicitando de entrada se declarara la


inocencia de su defendido. Para sustentar tal posición, procedió en primer lugar a
exacerbar las incongruencias y amañamiento con que el ente acusador se opuso a

46
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

pruebas que contaba, como lo fue el segundo informe ejecutado por Jairo Peláez
Rincón, en el que se cotejaron directamente los spray de pintura del occiso con los
grafitis que se hicieron en el puente de la Boyacá con 116, pues de tal elemento se
colegía la falta de uniprocedencia entre tales objetos y lo mismo solo pudo ser
conocido a través de la labor de la defensa, de forma que uno de los hechos
nucleares de la acusación, como lo fue que el joven herido se encontraba pintando
grafitis en tal lugar fue desvirtuado. Igualmente, se ocupó de otros ejemplos en los
cuales se hizo patente el deficiente esfuerzo probatorio de la fiscalía y el afán que
emanó de tal ente en el caso concreto.

Aunado a ello, se ocupó de la concurrencia de dos hurtos a vehículos de


servicios públicos, con los cuales indicó que debía darse el debido valor probatorio
a una cuestión que resultó plenamente probada y que, en concordancia con lo ya
señalado, desdibujada la teoría del delegado fiscal. En tercera medida, trató el
momento exacto en que llegó el arma de fuego al lugar de los hechos para resaltar
que tal marco temporal no se acompasaba con el señalado por los testigos
presenciales Nelson Giovanny Tovar, Nelson Daniel Rodríguez y Freddy Esneider
Navarrete. De otra parte, resaltó cómo, durante el contrainterrogatorio, el testigo
Oscar Javier Ávila reconoció que al llegar a la escena el primer respondiente se
acercó a ellos para entregarles el informe, pero fue la líder del grupo Nubia
Esperanza Rodríguez quien en efecto no lo recibió. De este modo, recalcó que los
testigos del ente acusador estuvieron dirigidos a soportar las aseveraciones
incongruentes de los declarantes, que se atuvieron al principio de oportunidad, sin
embargo, fue ostensible la forma en que ambos expusieron hechos contrarios de
los que refulgen sus mentiras y falta de compromiso con la administración de
justicia.

Hechas estas precisiones, pasó a la presunta responsabilidad de su defendido,


para indicar que la sindicación en su contra se basó en que supuestamente cerró
las comunicaciones y estuvo presente en la Clínica Shaio, mientras que también se

47
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

le dio la calidad de ser el comandante del operativo referente a la presunta


escenificación, no obstante, resaltó que no había elementos de juicio que pudieran
soportar tal falso positivo judicial. Así, se detuvo sobre la declaración de Gustavo
Arley Trejos, para resaltar que la sindicación que se hizo a Peña Riveros no fue
soportada con elementos que pudiera rememorar este mismo testigo, sobre todo
cuando los otros testigos de la fiscalía siempre se abstuvieron de nombrarlo
personalmente y sólo hablaban de un mayor de academia, como si tal fuera el rotulo
prefijado desde la acusación, sin que se hiciera mayor determinación de identidad.

De este modo, sostuvo que, contrario a tan defectuoso ejercicio probatorio, con
sus pruebas de cargo y con los hechos que lógicamente subyacían, demostró que
Jhon Harvey Peña Riveros no estuvo en la Clínica Shaio y de forma alguna participó
dentro de la escenificación a la que tantas veces aludió el ente acusador.

5.11. Dr. Ariosto Núñez Mora. Defensa de José Javier Vivas Báez

Fundamentó su alegación final indicando que los delitos endilgados a Vivas Báez
no contaron con soporte fáctico alguno o por lo menos sin trascendencia penal,
siendo esta circunstancia demostrativa de que la imputación y acusación en contra
de su defendido estuvo desierta y, de contera, fue la base de su inocencia respecto
de los cargos atribuidos.

En armonía con lo expuesto, reseñó que la falta de estructuración de los hechos


jurídicamente relevantes impactó en que el ente acusador ejecutara una solicitud
inconmensurable de pruebas, sobre las cuales no hubo orden ni identidad respecto
de lo que se pretendía demostrar de cara a cada uno de los encartados. De esta
forma, trató el desplazamiento del coronel Vivas Báez a la escena como un acto
que incluso los testigos de la fiscalía denotaron como acorde con sus funciones de
vigilancia, de modo entonces que cuestionó que la mera presencia en el lugar de

48
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

los hechos fuera el sustentó por el cual se le endilgó un grupo de conductas punibles
sobre las que no hubo materialización alguna.

De igual forma, indicó que si el conocimiento que Vivas Báez pudiera detentar
de la escenificación es la base de su reproche, lo cierto era que el ente acusador no
tuvo elemento de prueba alguno que soportara qué fue lo que le dijo Nelson Jesús
Arévalo en aras que brotara tal conocimiento y si se quiere, autorización. Aunado a
ello, procedió a cuestionar la premisa jurídica en el sentido de mostrar la atipicidad
de las conductas acusadas, así como de la calidad de coautor con la que se
acompañaron. De otra parte, trató las incongruencias de los testimonios de los
declarantes adscritos al laboratorio Coral 12, como de aquellos que intervinieron en
virtud de su obligación con el principio de oportunidad.

Finalizó, indicando que, si bien era cierto que Vivas Báez estuvo presente en la
escena, como bien pudieron mostrarlo varios testigos, también lo era que no se
demostró su conocimiento ni autorización de lo que estaba sucediendo, pues en
realidad, nunca detentó tal conducta y por ello era precisa su absolución atendiendo
su inocencia.

6. TRASLADO DEL ARTÍCULO 447


6.1. Fiscalía:

El delegado fiscal descorrió el traslado de la referencia indicando que las


anotaciones personales y civiles de los acusados por los que se emitió condena son
conocidas de antaño, no obstante, refirió que ya había remitido formato de
antecedentes penales actualizados de los condenados, con lo que se detuvo para
señalar que, de forma prevalente, los mismos carecen de antecedentes y/o
anotaciones a excepción de Fleyber Leandro Zarabanda Payán y Wilmer Antonio
Alarcón.

49
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

No obstante, explicó que los registros de Wilmer Antonio Alarcón surgían con
ocasión del homicidio del menor D.F.B.L., es decir, por hechos hoy concitados, por
lo que no era posible que los mismos se consideraran como antecedentes que
pudieran repercutir en la delimitación de la pena a imponer. En igual medida, señaló
respecto de Fleyber Leandro Zarabanda Payán que tenía un registro de una
sentencia que ya fue cumplida por porte ilegal de armas, la cual no se encuentra
vigente.

A continuación, reseñó que la pena a imponer debe observar las circunstancias


de mayor punibilidad que fueron adjudicadas a los procesados, de forma que al
ubicarse el delito que prevé la mayor pena, habrá de partirse de los cuartos medios
de tal conducta. Asimismo, estableció que los subrogados no pueden concederse
por el incumplimiento de los requisitos legales, específicamente, el marco temporal
que exige la ley.

6.2. Representación de víctimas

Coadyuvó, conforme la condiciones del sub examine, la exposición del ente


acusador, por lo que reiteró que tales criterios habían de ser tenidos en cuenta.

6.3. Ministerio publico

Se atuvo a los criterios esbozados por la Fiscalía, para exaltar que era imperioso
tener en consideración las circunstancias de mayor punibilidad erigidas en el actual
proceso, por lo que había que partirse de los cuartos medios y, aunado a tal
circunstancia, era necesario tener en cuenta el daño causado a la víctima, sus
familiares y demás para definir los criterios de movilidad.

50
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

6.4. Dr. Jorge Álvaro Polanco Sánchez. Defensa de Juan Carlos Leal
Barrero

Su defensa descorrió el traslado de la referencia solicitando que la condena a


imponer parta del mínimo conforme con la presencia y cumplimiento que deprecó
Leal Barrero a lo largo del proceso en todas las diligencias a las que fue citado,
máxime cuando ha estado privado de la libertad desde hace 10 años, los cuales ha
de ser suprimidos del quantum total de la pena a imponer.

En iguales términos, expresó que la concesión de la prisión domiciliaria que le


fue impuesta tuvo en consideración a su núcleo familiar, siendo necesario que esta
falladora replique tales valoraciones. En seguida, solicitó dar aplicación al artículo
64 del Código Penal para que se concediera el beneficio de la libertad condicional.

Por su parte, Juan Carlos Leal Barrero solicitó de forma personal y directa que
no se materialice la privación de la libertad en establecimiento carcelario hasta tanto
no quede en firme la condena.

6.5. Dr. Jesús Rafael Vergara Padilla. Defensa de Rosemberg Madrid Orozco

En cuanto a las condiciones de Madrid Orozco, recalcó su apoderado la falta de


antecedentes penales como criterio para mantenerse tanto en el cuarto mínimo
como en el mínimo de la pena a imponer. De otra parte, cuestionó la imposición de
la pena privativa de la libertad al exponer que en el tiempo que Rosemberg Madrid
Orozco estuvo privado de la libertad desarrolló estrés, sufrió de ansiedad y pánico.
Adicionalmente, reseñó que Madrid Orozco tiene una familia, tal y como procedió a
probarlo con base en el registro civil de matrimonio N°5843478.

Asimismo, solicitó se tuviera en cuenta que el ente acusador no solicitó condena


por el delito contemplado en el artículo 365, esto es, Fabricación, porte o tenencia

51
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada, por lo que señaló


que un pronunciamiento en tal aspecto no le asiste a esta judicatura, sobre un punto
que el fiscal tomo por sentado y excluyo de su intervención conclusiva.

Ya en lo que corresponde a la intervención directa de Rosemberg Madrid Orozco,


el mismo adujó que remitiría, como efecto ocurrió, los certificados de buena
conducta y redención de la pena que adquirió durante su confinamiento, en aras de
demostrar lo innecesario que se erige la pena privativa.

6.6. Dr. Luis Fernando Becerra Gamboa. Defensa de Héctor Hernando Ruíz
Echeverría

La defensa técnica solicitó la aplicación del numeral 1° del artículo 55 de la Ley


599 de 2000, con el fin de que el mismo se tuviera como una circunstancia en favor
de su defendido. Finalizó su intervención señalando que Ruíz Echeverría lleva
privado de la libertad desde hace aproximadamente tres años, por lo que era
menester verificarse el cumplimiento de una posible pena cumplida.

6.7. Dr. Cristian Giovanny Ramírez. Defensa de Nelson Jesús Arévalo


Rodríguez

Trató el menor y mayor daño efectivo de las conductas, solicitó la imposición de


la pena menor y además solicitó se partiera de los cuartos mínimos.

6.8. Dr. Luis Carlos Hoyos Quimbayo. Defensa de Fleyber Leandro


Zarabanda Payán.

Su defensa limitó su intervención a reseñar que tiene arraigo, es padre de familia,


tiene un antecedente de Fabricación, tráfico y porte ilegal de armas de fuego, pero

52
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

tal anotación ya feneció con la respectiva condena, de forma que no había lugar a
tenerse en cuenta.

6.9. Dr. Sergio Rodríguez Alzate. Defensa de Wilmer Antonio Alarcón


Vargas.

Se pronunció sobre la probable determinación de la pena, para señalar que la


fiscalía no imputó circunstancias propias del artículo 58 del Código Penal, pero si
obran circunstancias definidas en el artículo 55, por lo que era inminente partir del
mínimo previsto por las penas respectivas.

7. CONSIDERACIONES DEL DESPACHO

El artículo 381 del Código de Procedimiento Penal señala que para condenar se
requiere el conocimiento, más allá de toda duda, acerca de la materialidad de la
conducta punible y de la responsabilidad penal del acusado como autor o como
partícipe, presupuestos a demostrar con base en las pruebas debatidas en el juicio,
analizadas en conjunto y bajo los lineamientos de la sana crítica, en concordancia
con los cargos atribuidos por el ente acusador.

Es decir, que para proferir fallo de condena se requiere el grado de conocimiento


al que se llega luego de apreciar de manera individual y mancomunada todos los
elementos de juicio allegados válidamente al proceso.

Significa lo anterior, que la sentencia es el resultado del grado de convicción a


que se llega después de haber percibido directa o indirectamente el caso,
constitutivo de un hecho histórico; en el asunto materia de análisis, esa percepción
llega del estudio del material probatorio, que es la percepción indirecta del hecho,
que debe ser lógica por antonomasia, y si bien puede adolecer de todas las

53
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

imperfecciones de los juicios de valores propios del intelecto humano, la tarea de


análisis lógico-jurídico impone en tan delicado asunto el mayor grado de acierto.

En este momento, es importante resaltar que la Fiscalía General de la Nación,


en audiencia de acusación presentó cargos en contra de los procesados como
coautores de los delitos de Fraude procesal, Falsedad ideológica en documento
público agravado por el uso, Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento
material probatorio, Fabricación, porte, o tenencia de armas de defensa personal y
favorecimiento al homicidio, no obstante, este Despacho, con anterioridad al
examen de la teoría del caso, de los cargos atribuidos a cada uno de los sindicados
y de los hechos que resultaron probados o que no lo fueron, así como la
responsabilidad penal que podría asistir a los procesados, vislumbra dos problemas
jurídicos de imperiosa y previa resolución, como lo es la prescripción de las
conductas punibles acusadas, así como la aparente inobservancia del principio de
congruencia.

Una vez estos tópicos sean esclarecidos, esta judicatura procederá en el


siguiente orden: (i) se tratará lo correspondiente a la exposición de la practica
probatoria de la Fiscalía General de la Nación; (ii) se expondrá y analizará la teoría
defensiva emanada de cada uno de los profesionales del derecho; (iii) se resolverán
disyuntivas propias de las conductas tipificadas por el ente acusador y, en seguida,
(iv) se determinarán los hechos que resultaron o no probados y establecerá la
responsabilidad penal que recae de forma individualizada sobre cada uno de los
ciudadanos hoy vinculados.

A. Cuestión preliminar. De la prescripción:

Con anterioridad al análisis de fondo, es menester indicar que sobre las


conductas por las que el ente acusador solicitó condena en el presente asunto, a la
fecha, no ha operado el fenómeno de la prescripción de la acción penal, pues tal

54
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

instituto únicamente aplica respecto de los delitos de Fraude procesal y Falso


testimonio que fueron endilgados a Nubia Mahecha Melo y Jorge Eliecer Narváez,
como fuera decretado por esta judicatura en sesión del 15 de octubre de 2019. En
lo que refiere a las demás conductas, es imperioso anotar que la extensión
ocasionada por el inciso 6 del artículo 83 del Código Penal9 no ha permitido su
caducidad.

B. Cuestión preliminar. De la congruencia

Como resulta de una revisión sistemática de los argumentos esbozados por los
defensores de los hoy procesados a lo largo del devenir procesal, específicamente
en lo que atañe a las audiencias de formulación de imputación, acusación y a lo
largo de los alegatos de inicio y cierre del juicio oral, se evidencia de forma puntual
y unánime la inconformidad que generan los cargos atribuidos a los sindicados en
vista de su abstracción y generalidad, sobre todo cuando el ente acusador imputó y
solicitó la emisión de un fallo de carácter condenatorio desde la exposición de su
teoría del caso, sin efectuar una exposición suscita de las conductas humanas
sobre las que se adecuaron las conductas punibles adjudicadas a ROSEMBERG
MADRID OROZCO, JORGE ELIECER NARVÁEZ, NUBIA MAHECHA MELO, JUAN
CARLOS LEAL BARRERO, WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, HÉCTOR
HERNANDO RUIZ ECHEVERRÍA, JOSÉ JAVIER VIVAS BÁEZ, FLEYBER
LEANDRO ZARABANDA PAYAN, JHON HARVEY PEÑA RIVEROS y NELSON DE
JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ.

Por tal motivo, se procederá a una exposición de los hechos y cargos endilgados
a cada uno de los procesados conforme, las imputaciones, los escritos de acusación
y a la lectura que de ellos efectuó el delegado fiscal en las correspondientes

9 Artículo 83, inciso 6: Al servidor público que en ejercicio de las funciones de su cargo o con ocasión de ellas realice una conducta
punible o participe en ella, el término de prescripción se aumentará en la mitad. Lo anterior se aplicará también en relación con los
particulares que ejerzan funciones públicas en forma permanente o transitoria y de quienes obren como agentes retenedores o
recaudadores.

55
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

audiencias llevadas a cabo en las distintas cuerdas procesales, con el fin de


esclarecer los hechos jurídicamente relevantes sobre los que se sustentó la
configuración de cada una de las conductas punibles.

Previo a la resolución de tal tópico, es menester recordar la conceptualización


que la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ha efectuado sobre
el mismo en aras de definir las reglas y presupuestos que han de agotarse en la
presente oportunidad. Al respecto, ha de traerse a colación la postura dominante de
la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia expuesta, entre otras,
en la providencia SP4792-2018 del 07 de noviembre de 2018, radicado N°52.507 y
ponencia de la magistrada Patricia Salazar Cuéllar, en la que se determinó respecto
de la repercusión del principio de congruencia en la delimitación de los hechos
jurídicamente relevantes, que:

“No se duda de la importancia toral que comporta el principio de congruencia,


en cuanto, manifestación necesaria del debido proceso y sus correlatos
derechos de defensa y contradicción, en el entendido que para la parte
acusada se hace necesario, no solo conocer los cargos por los cuales se
convoca a juicio, sino defenderse adecuadamente de los mismos, en
seguimiento de lo que sobre el particular consignan los artículos 8 de la
Convención Americana de Derechos Humanos, y 14 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y políticos; por cuya consecuencia, además, resulta
contrario a dichas garantías que se le condene por algo diferente al objeto de
controversia.
No se discute, así mismo, que la dicha congruencia opera en los planos
fáctico, jurídico y personal, para de ello significar que se trata de que el
fallo coincida con la acusación, en principio, respecto de la identificación
del condenado, la descripción fáctica de los hechos jurídicamente
relevantes y su denominación jurídica.
También ha sido definido que, en punto de las consecuencias del principio de
congruencia, la determinación jurídica posee una connotación si se quiere
flexible, por virtud de lo cual es factible que en curso del juicio se pueda
modificar la misma, dentro de las limitaciones que al efecto han establecido la
ley y la jurisprudencia de la Corte, que no serán exploradas a fondo por no
corresponder al objeto preciso de discusión.
De manera contraria, ya ha sido acuñado pacíficamente que la descripción
fáctica – o hechos jurídicamente relevantes, como así lo rotula la Ley 906
de 2004-, no puede ser objeto de modificación sustancial a lo largo del

56
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

proceso, entendido este como el trámite formalizado que comienza con


la formulación de imputación y termina con la sentencia ejecutoriada.
Respecto de la diferencia existente entre la imputación fáctica y jurídica que
gobierna la acusación, o mejor, el carácter rígido de la primera y el flexible de
la segunda, esto ha dicho la Sala:
Significa lo expuesto que si bien el representante de la Fiscalía General de la
Nación se encuentra facultado para tipificar de manera circunstanciada la
conducta por la cual ha presentado la acusación luego de su exposición
durante la audiencia del juicio oral, según lo estipulado en el artículo 443 del
nuevo estatuto procesal, lo que entraña, en últimas, la posibilidad de variar la
calificación jurídica provisional de las conductas contenidas en la acusación,
por manera alguna tal potestad puede llegar hasta alterar el aludido núcleo
central de la imputación fáctica o conducta básica, como lo tiene dicho la Sala
desde cuando fijó las pautas referentes al principio de congruencia con
relación a la Ley 600 de 2000 a través de criterio que mantiene actualidad
frente a las previsiones de la Ley 906 de 2004.
Pero, además, la Corte ha detallado que la obligación de conservar el
núcleo central del apartado fáctico opera desde la formulación de
imputación, esto es, que dicha delimitación se torna invariable a partir de
este hito procesal, hasta que es emitida la sentencia, lo que reclama
concluir que cualquier desarmonía sustancial entre estos estados -
imputación, acusación y sentencia- resulta violatoria del debido proceso.
Así lo anotó la Sala:
Además, resultaría imposible exigirle a la Fiscalía que para el momento de la
formulación de imputación tuviera y aportara toda la información otorgándole
así a tal acto un carácter inmodificable y vinculante para el diligenciamiento;
sin embargo, aquella se constituye en condicionante fáctico de la acusación, o
del allanamiento o del preacuerdo, sin que los hechos puedan ser
modificados, mediando así una correspondencia sólo desde la arista factual
lo cual implica respetar el núcleo de los hechos, sin que ello signifique la
existencia de un nexo necesario o condicionante de índole jurídica entre tales
actos.
En este orden, además del principio de congruencia que se materializa
desde el acto de acusación al definir los aspectos material, jurídico y
personal del objeto del proceso los cuales se reflejarán en la sentencia,
se debe también abogar por un principio de coherencia a lo largo del
diligenciamiento a fin de que entre los actos de formulación de
imputación y acusación; entre el allanamiento a cargos o preacuerdos y
alguna de aquellas audiencias; entre la formulación de la acusación y los
alegatos de conclusión; así como entre el anuncio del sentido de fallo y
la sentencia propiamente dicha se preserve siempre el núcleo básico
fáctico de la imputación.
De manera similar se pronunció la Corte Constitucional, en sentencia de
exequibilidad del artículo 448 de la Ley 906 de 2004:

57
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

“En igual sentido, la Corte Constitucional considera que el derecho de defensa


del procesado se encuentra limitado de manera desproporcionada al no
exigirse la aplicación del principio de congruencia entre la imputación de
cargos y la formulación de la acusación, es decir, limitándola a la relación
existente entre la acusación y la sentencia.
Ahora bien, la exigencia de la mencionada congruencia es de orden fáctico, lo
cual implica que la calificación jurídica de los hechos siga siendo provisional,
pudiendo variar entre ambas audiencias; bien entendido, dentro de unos
márgenes racionales. En efecto, la intensidad que presenta el principio de
congruencia entre la acusación y la sentencia es mayor que la existente
entre la imputación de cargos y la formulación de la acusación,
precisamente por el carácter progresivo y evolutivo que caracteriza al
proceso penal. En efecto, precisamente el objeto de la etapa investigativa
consiste en recolectar evidencia física y material probatorio que permitan
sustentar adecuadamente un escrito de acusación, en tanto que el juicio
oral es el escenario donde cada parte expondrá su teoría del caso, etapa
procesal que inicia, precisamente, con la audiencia de formulación de la
acusación.
En este orden de ideas, la Corte considera que el artículo 448 de la Ley 906
de 2004, interpretado de conformidad con los artículos 29 y 31 Superiores y 8º
de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, comporta que el
principio de congruencia se entiende igualmente aplicable, dentro de los
límites fijados en esta sentencia, a la relación existente entre la imputación de
cargos y la formulación de la acusación.”
En la sentencia que se cita, la Corte Constitucional advirtió que la posición
adoptada se acompasa con los estándares internacionales, en cuanto,
asumen rígida la descripción fáctica y flexible la delimitación típica de la
misma, al punto de detallar que el principio de congruencia se satisface
adecuadamente si se describen clara, precisa y detalladamente los hechos, al
tanto que “la calificación jurídica de estos puede ser modificada durante el
proceso por el órgano acusador o por el juzgador, sin que ello atente contra el
derecho de defensa” .
Ahora bien, si se entiende que el principio de congruencia comporta dos aristas
básicas: (i) derecho a conocer de manera clara y suficiente los cargos por los
cuales se acusa a la persona; y (ii) concordancia entre los cargos consignados
en la acusación y aquellos objeto de sentencia –absoluta en lo fáctico, relativa
en lo jurídico-; es dable concluir que la violación del principio puede obedecer
a una fuente distinta y, desde luego, ocasionar un daño diferente.
A este efecto, la Sala debe resaltar el carácter estructural de los hechos
jurídicamente relevantes, pues, no solo representan una garantía de
defensa para el imputado o acusado, en el entendido que este debe
conocer por qué se le está investigando o es llamado a juicio, sino que
en razón a su carácter inmutable, se erigen en bastión insustituible de
las audiencias de formulación de imputación y acusación, de cara al
soporte fáctico del fallo.

58
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En otras palabras, cuando el numeral segundo del artículo 288 de la Ley 906
de 2004, advierte que dentro de la imputación se ofrece obligatorio para el
Fiscal efectuar una “Relación clara y sucinta de los hechos jurídicamente
relevantes, en lenguaje comprensible”; y, a su turno, el artículo 337 ibídem,
reitera que la acusación debe consignar este mismo tópico; no solamente está
referenciando una garantía para el procesado, sino que verifica inconcuso un
elemento consustancial a dichas diligencias, a la manera de entender que sin
el requisito en cuestión el acto procesal se despoja de su esencia y deviene,
en consecuencia, nulo.
Ello se entiende mejor al examinar la naturaleza y finalidades de ambos
institutos procesales, en tanto, si se considera que la imputación emerge como
el acto comunicacional a través del cual el Fiscal informa al imputado los
hechos por los cuales lo investiga; y, a su turno, la acusación representa el
momento en el que ese funcionario formula cargos al procesado, de manera
que solo en torno de estos puede girar el juicio, elemental surge que
consustancial a ambos trámites se erige la definición de cuáles son, de
manera clara y completa, los hechos o cargos que los gobiernan.
Entonces, si la imputación y la acusación no contienen de forma suficiente ese
elemento toral, apenas puede concluirse que no cumplió con su cometido y,
así, el debido proceso en toda su extensión ha sido afectado, reclamando de
condigna invalidez, única forma de restañar el daño causado en el asunto que
se examina.
(…)
Examinada la importancia capital que para la estructura del proceso y las
garantías del imputado o acusado, representa el conocer de manera cabal los
hechos jurídicamente relevantes por los cuales es investigado o llamado a
juicio, se hace necesario, entonces, verificar cuál es la noción de los mismos.
1.1. El concepto de hecho jurídicamente relevante
Este concepto fue incluido en varias normas de la Ley 906 de 2004.
Puntualmente, los artículos 288 y 337, que regulan el contenido de la
imputación y de la acusación, respectivamente, disponen que en ambos
escenarios de la actuación penal la Fiscalía debe hacer “una relación clara y
sucinta de los hechos jurídicamente relevantes”.
La relevancia jurídica del hecho está supeditada a su correspondencia con la
norma penal. En tal sentido, el artículo 250 de la Constitución Política
establece que la Fiscalía está facultada para investigar los hechos que tengan
las características de un delito; y el artículo 287 de la Ley 906 de 2004 precisa
que la imputación es procedente cuando “de los elementos materiales
probatorios, evidencia física o de la información legalmente obtenida, se pueda
inferir razonablemente que el imputado es autor o partícipe del delito que se
investiga”.
En el mismo sentido, el artículo 337 precisa que la acusación es procedente
“cuando de los elementos materiales probatorios, evidencia física o
información legalmente obtenida, se pueda afirmar, con probabilidad de

59
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

verdad, que la conducta delictiva existió y que el imputado es su autor o


partícipe”.
Como es obvio, la relevancia jurídica del hecho debe analizarse a partir del
modelo de conducta descrito por el legislador en los distintos tipos penales,
sin perjuicio del análisis que debe hacerse de la antijuridicidad y la
culpabilidad.
También es claro que la determinación de los hechos definidos en abstracto
por el legislador, como presupuesto de una determinada consecuencia
jurídica, está supeditada a la adecuada interpretación de la norma penal, para
lo que el analista debe utilizar, entre otras herramientas, los criterios de
interpretación normativa, la doctrina, la jurisprudencia, etcétera.
Por ahora debe quedar claro que los hechos jurídicamente relevantes son los
que corresponden al presupuesto fáctico previsto por el legislador en las
respectivas normas penales.”

Como se observa, el anterior panorama jurisprudencial denota las obligaciones


que recaen sobre el ente acusador al momento de construir y exponer el supuesto
fáctico durante el acto comunicativo de la imputación y la forma en que el mismo
resulta inalterable -en contraposición a lo que ocurre con la premisa jurídica- en
oportunidades procesales ulteriores como lo es la audiencia de acusación y la
sentencia; por ello, no es de menor entidad que la definición de los hechos
jurídicamente relevantes expuestos durante la audiencia de imputación y ratificados
tanto en el escrito de acusación, como en la correspondiente audiencia de
acusación, deban cumplir con parámetros de claridad, congruencia y conexidad con
la conducta típica a ellos adjudicada, sin que pueda relegarse esta actividad a la
mera señalización de hechos indicadores, así como a la exposición de los medios
de prueba que hayan sido recopilados.

Dicho esto, es imperioso resaltar que la congruencia y coherencia que se requiere


devenga de forma conjunta de la imputación y de la acusación, no queda resumida
o limitada de forma final e inequívoca al escrito de acusación, pues la oralidad que
rige al Sistema Penal Acusatorio permite que el mismo sea adicionado, aclarado o
corregido de no cumplirse con los requisitos definidos por el artículo 337 del estatuto
procedimental penal, siendo de especial relevancia que tales enmiendas pueden
recaer sobre sobre el numeral 2° de tal norma, el cual exige una relación, clara y

60
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sucinta de los hechos jurídicamente relevantes. Así, es preciso señalar a las partes
que es común observar la forma en que la Sala de Casación Penal ha resuelto
negativamente demandas de casación al partir de que la incongruencia e
imprecisión que derive del escrito de acusación no es derrotero para nulitar las
actuaciones surtidas, si el mismo fue subsanado. Para mayor claridad, véase, por
ejemplo la forma en que mediante Providencia SP 1392-2015 del 11 de febrero de
2011, Radicado 39893 y ponencia del magistrado José Leónidas Bustos Martínez,
se determinó que <el legislador no desconoció la posibilidad de que el escrito
acusatorio pudiese ser aclarado, adicionado o corregido con el propósito de
establecer de forma actual, adecuada, suficiente y certera el marco de actuación de
la Fiscalía en la fase del juicio, reforzando así la garantía del derecho a la no
indefensión del procesado, al tiempo que la jurisprudencia de la Sala ha admitido
que la Fiscalía pueda retirarlo>.

Efectuadas estas precisiones, este Despacho ha de resaltar que, aunque en el


sub examine ya se contó con un pronunciamiento sobre la presunta nulidad que
recaía en el actual proceso, dado el desconocimiento del deber de congruencia
emanado del ente acusador, el cual fue resuelta de forma negativa por esta falladora
y confirmada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, es imperioso
reiterar que en el presente asunto hay un mínimo de claridad sobre los hechos
jurídicamente relevantes que se soporta sobre la comunidad de acción atribuida por
la Fiscalía a los encartados, sin embargo, para dilucidar tal aseveración se expondrá
el devenir de la imputación y acusación que en cada una de las cuatro líneas
procesales que integran este libelo se ejecutó.

Ahora, en lo que respecta a la primera audiencia de imputación que se celebró,


se tiene que la misma tuvo lugar respecto de los sindicados Juan Carlos Leal
Barrero, Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez y Héctor Hernando
Ruiz Echeverria y en esta oportunidad procesal fue ostensible que, aunque no se
elevó como un argumento en contra del acto comunicativo de imputación, la

61
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sustentación de los recursos de reposición y apelación que fueron presentados en


contra de la imposición de la medida de aseguramiento restrictiva de la libertad, tuvo
en consideración la falta de claridad que se presentó sobre la premisa fáctica que
servía de fundamento a la decisión impugnada, pues se indicó que no se habían
delimitado de forma cierta los hechos jurídicamente relevantes y por ello se trajo a
consideración la Sentencia C-025 de 2010, a través de la que se estudió la
constitucionalidad de los artículos 6 y 448 de la Ley 906 de 2004.

Si bien, tales argumentos no fueron de recibo para la Juez 41 Penal del Circuito
con Funciones de Conocimiento, quien en últimas confirmó el proveído recurrido,
durante la audiencia de acusación que se surtió ante el suscrito Juzgado 19 Penal
del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá no se presentaron
observaciones ni solicitudes de claridad al escrito de acusación por parte de los
defensores, como lo fueron Jesús Rafael Vergara en representación de Rosemberg
Madrid Orozco y Eucario Giraldo Macias en representación de Jorge Eliecer
Narváez, pues indicaron que el mismo se atenía a los parámetros del artículo 337
del Código de Procedimiento Penal; no obstante, tal petición si emanó de Sergio
Augusto Ramírez Mantilla10, apoderado de Héctor Hernando Ruiz Echeverria, pues
solicitó una aclaración al escrito de acusación, en tanto resaltó, conforme los
artículos 336 y 337 del Código de Procedimiento Penal, que los elementos
materiales probatorios deben apuntar a la existencia de la conducta punible y que
el sindicado sea su participe, igualmente el escrito de acusación debe tener una
relación clara y sucinta de los hechos jurídicamente relevantes, sin embargo, el
escrito que fue presentado en esa oportunidad por el fiscal se limitó a una
descripción de los hechos de los cuales se derivaron las presentes actuaciones, sin
que los hechos jurídicamente relevantes que incumben a su defendido fueran
delimitados en debida forma, toda vez que se limitaron a describir los hechos en
que perdió la vida el joven D.F.B.L. De este modo resaltó que, si la fiscalía estaba

10 El doctor Jaime Gutiérrez Carrillo, abogado de Juan Carlos Leal Barrero, no se pronunció directamente sobre la aclaración al escrito
de acusación ya que, en su lugar expuso una causal de incompetencia al considerar que el asunto debía ser conocido y tramitado por
la jurisdicción penal militar.

62
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

acusando a título de coautor a su mandante, debía ser explicito en cuanto al aporte


y participación en el plan criminal, así, solicitó el esclarecimiento de los hechos
sobre los que se tipificaron los delitos de Fraude procesal, Falsedad ideológica en
documento público agravada por el uso, Ocultamiento, alteración o destrucción de
elemento material probatorio, Favorecimiento al homicidio y demás.

Esta solicitud de aclaración fue resuelta por el delegado fiscal el cual la integró
durante la exposición de la acusación, así, precisó que los hechos atribuidos a
Héctor Hernando Ruíz Echeverría -y demás intervinientes- se fundamentaban en la
asesoría que éste prestó a los uniformados que hicieron presencia en la escena de
los hechos para que implantaran un arma en ella y a su vez para que Juan Carlos
Leal Barrero, quien se desempeñó como primer respondiente, consignara en el
correspondiente informe los hechos en la forma en que favorecía al patrullero
Alarcón, esto es, haciendo ver lo sucedido como un enfrentamiento y además
señalando que en efecto hubo un arma de fuego abandonada sobre la escena o
más precisamente en el punto exacto en el que cayó herido D.F.B.L.

De igual forma, alertó el representante del ente acusador que los hechos
atribuidos a Héctor Hernando Ruiz Echeverría no se limitaban a su asesoría en la
escenificación de hechos ajenos a la verdad, ni a las indicaciones que prestó para
que el primer respondiente los plasmara en el subsecuente informe, pues también
se le adjudicó el hecho de haber recibido el arma de fuego que fuera traída de un
CAI cercano a la zona por parte de dos uniformados que, con anterioridad a este
acto, se dirigieron al humedal adyacente a la zona y dispararon el arma, luego la
llevaron al lugar de los hechos y entregaron a Ruiz Echeverría, quién la limpió con
un pañuelo y plantó dentro de la escena. Asimismo, estableció que era propio
aseverar, frente a cada uno de los policiales imputados en aquella oportunidad,
haciendo clara exclusión de Jorge Eliecer Narváez, que los mismos ostentaron el
dominio de la escena, dado que al cotejarse todos los elementos de conocimiento
recopilados se colegía que en la escena original no había arma de fuego alguna, no

63
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

obstante, la misma fue implantada con posterioridad, denotando esto una actividad
proactiva en algunos de los sindicados, como una conducta omisiva en otros, lo cual
yace como el fundamento por el cual se atribuyeron los delitos imputados en calidad
de coautoría criminal.

Enseguida, el delegado fiscal trató la denuncia que presentó dos días después
de la concreción de los hechos Jorge Eliecer Narváez, para exaltar la irregularidad
en que el mismo incurrió con respecto a la fecha, máxime cuando el rodante en que
presuntamente ocurrió el hurto que se atribuyó a Diego Felipe Becerra tuvo pico y
placa ambiental la noche del 19 de agosto de 2011 y, en la misma calenda, estaba
siendo entregado a su nuevo dueño en vista de que había sido vendido.
Adicionalmente, explicó de forma directa a este procesado y al profesional en su
representación, por qué se le adjudicaría también el reato de favorecimiento al
homicidio.

Con base en estos elementos, resaltó que el acto delictivo se valoró en su


conjunto y, propiamente, como un acto colectivo que es, pasó a definir las conductas
punibles endilgadas a policiales, con lo cual efectuó un parangón entre el
componente subjetivo de las conductas de Fraude procesal, Falsedad ideológica en
documento público agravado, Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento
material probatorio, fabricación, porte, o tenencia de armas de fuego y
favorecimiento al homicidio, y el supuesto fáctico descrito. Oportunidad ésta en la
que, igualmente, se detalló a los procesados, específicamente aquellos adscritos a
la Policía Nacional- el motivo por el que acompañó la calificación jurídica de
circunstancias de mayor punibilidad y, de nuevo, señaló el motivo por el cual se
imputó a título de coautoría.

Ahora, en lo que atiene a la segunda audiencia de imputación que tuvo lugar en


el sub judice, se tiene que durante el 27 y 28 de junio de 2013 José Javier Vivas
Báez, Nelson Jesús Arévalo Rodríguez y Nubia Mahecha Melo acudieron a la

64
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

diligencia en la que se les comunicaron los hechos que fundaron la investigación y


persecución penal, los delitos que el ente acusador configuró respecto de las
circunstancias factuales, así como la calidad por la que se les endilgaron las
conductas punibles. De modo tal que, respecto de José Javier Vivas Báez y Nelson
Jesús Arévalo Rodríguez se reiteró desde el acto comunicativo de imputación el
fundamento de su vinculación a las presentes actuaciones en virtud de que
presuntamente permitieron “escenificación” de la escena de los hechos en que
falleció el joven D.F.B.L., con lo cual se hizo énfasis sobre su presencia en el lugar
de los hechos con anterioridad a la aparición del arma de fuego y luego de la
aparición de esta. En igual medida, se trataron los hechos sobre los que
específicamente se sustentó la imputación en contra de Nubia Mahecha Melo,
siendo ostensible que, al iniciar la sesión del 28 de junio, la Juez 64 Penal Municipal
con Función de Control de Garantías cuestionó a los sindicados sobre el
entendimiento que tenían del supuesto fáctico y los cargos adjudicados, a lo cual
respondieron de forma positiva.

Respecto de la correspondiente acusación, se tiene que, en sesión del 21 de abril


de 2014, el delegado fiscal inició su intervención advirtiendo de forma oral que
efectuaría una adición al escrito de acusación. De esta manera, procedió a dar
lectura literal del escrito, de la cual se corroboró, tal y como ocurrió en la acusación
estudiada con anterioridad, que se definió el supuesto fáctico por el cual se estaba
soportando los cargos adjudicados a estos tres sindicados, por lo que se hizo
ostensible que sobre José Javier Vivas Báez y Nelson Jesús Arévalo se exaltó su
cargo y posición dentro de la Policía Nacional, el acuerdo de silencio que
deprecaron frente a escenificación, así como su conocimiento de la misma. Dicho
esto, el representante del ente acusador leyó los artículos del Código Penal en que
encuadró tales conductas, y, a su turno, sustentó que la espuria reiteración y
corrección de la denuncia presentada por Jorge Eliecer Narváez fue el motivo por
el cual presentó cargos en contra de Nubia Mahecha Melo, persona sobre la que
también se explicó el motivo por el cual se le endilgaron también los delitos de

65
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Fraude procesal y Favorecimiento al homicidio. Finalmente, es patente que también


se expuso el fundamento de las circunstancias de mayor punibilidad que acompañó
a la naciente calificación jurídica.

Ahora, en lo que atiene a la imputación efectuada en contra de Wilmer Antonio


Alarcón Vargas, quien fuera vinculado en la misma cuerda procesal que Freddy
Esneider Navarrete, se tiene que hubo una delimitación más precisa respecto de los
hechos sustento del supuesto fáctico, circunstancia que indudablemente se colige
de la especial calidad con que Alarcón Vargas actuó dentro del presente asunto.
Ahora, no escapa que tal claridad no fue de recibo por parte de la defensa de aquel,
pues en el trámite previsto para la audiencia de acusación presentó una solicitud de
nulidad, la cual versó sobre la presunta violación al debido proceso una vez se
tramitaron dos líneas procesales en su contra por los mismos hechos, no obstante,
una vez tal argumento fue despachado de forma negativa, la juez resaltó que la
distinción ente los hechos que soportan el homicidio y aquellos que fundamentan la
escenificación de la cual se materializaron los delitos por los cuales se le vinculó a
una segunda actuación penal no imponen un fragmento en el supuesto fáctico que
afecte sus derechos a la defensa y la contradicción, máxime cuando la concreción
de los mismos no se hace de elementos abstractos. Así las cosas, mientras el
debate continuó respecto de la inconformidad de la defensa respecto de la
duplicidad de líneas procesales, los hechos jurídicamente relevantes no fueron
objeto de controversia.

Finalmente, se tiene que la última audiencia de imputación que se desarrolló


respecto de las líneas procesales que, con posterioridad integraron a la presente,
fue aquella ejecutada dentro de las diligencias seguidas en contra Jhon Harvey
Peña Riveros y Fleyber Leandro Zarabanda Payán, trámite comunicacional este
en que al teniente coronel del COSEC 1 Jhon Harvey Peña Riveros quien para
agosto de 2011 fungía como mayor subcomandante de la Estación de Suba y
estaba en curso de ascenso, se le adjudicó el hecho de estar presente en la escena

66
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

en que feneció el menor D.F.B.L., pues acudió a la zona con su conductor sobre la
media noche, al llegar se dirigió ante el teniente coronel Nelson Jesús Arévalo quien
presuntamente le informó de la escenificación e implantación del arma en perjuicio
de quien fue impactado letalmente por Wilmer Antonio Alarcón, actuación última en
la que se resaltó la participación de Fleyber Leandro Zarabanda Payán como
patrullero del CAI Alhambra y compañero del policial Nelson Giovanny Tovar
Pineda, dado que trasladó el arma de fuego con la que se pretendió crear una
perfilación criminal a la víctima. Ante tal supuesto de hecho, el delegado fiscal
subrayó que la probabilidad de que estos sujetos conocieran y colaboraran en la
escenificación, en aras de justificar el accionar de Wilmer Antonio Alarcón Vargas,
es el fundamento de su vinculación al actual proceso penal, máxime cuando su
concurrencia en el lugar de los hechos y el conocimiento deprecado sobre las
irregularidades que se desarrollaron de forma deliberada mostró la omisión a sus
deberes constitucionales y legales.

Dicho esto, el representante del ente acusador leyó la adecuación fáctica de


forma general para todos, como también lo hizo respecto de la calificación jurídica,
momento en el cual explicó primeramente las particularidades del reato de Fraude
procesal para recalcar la finalidad de inducir en un error a un funcionario judicial,
enseguida, trató el delito de Falsedad ideológica en documento público para resaltar
que, así como lo hizo con la conducta anterior, procedería atribuyéndoles la calidad
de coautores, dada la finalidad de faltar a la verdad que deprecaron, pese a que no
fueron los sujetos que materialmente suscribieron el informe de primer
respondiente, siendo este el documento sobre el que se les advirtió que recayó la
falsedad. Asimismo, se les explicó la concreción del punible de Fabricación, porte,
o tenencia de armas de defensa personal, que no tiene lugar de forma unánime,
pues mientras que para Fleyber Leandro Zarabanda Payán y Nelson Giovanny
Tovar (sujeto que es preciso recordar ya no hace parte del presente libelo) se
adjudicaría el verbo rector de “traficar”, respecto de Jhon Harvey Peña Riveros se
atribuiría el verbo rector “suministrar”. Finalmente, se trataron los punibles de

67
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio y


favorecimiento al homicidio y se definió a los sindicados la procedencia de las
circunstancias de mayor punibilidad con que se acompañó la calificación jurídica.

Si bien, en esta oportunidad la defensa de Zarabanda Payán sentó su


inconformidad frente a la exposición de elementos materiales probatorios ejecutada
por la Fiscalía General de la Nación, dado que la misma devenía de probanzas
recaudadas dentro del proceso base, sobre todo porque se le tildó de patrullero
cuando el mismo obraba como subintendente; es preciso traer a colación la
afirmación ejecutada por la Juez 73 Penal Municipal con Función de Control de
Garantías de la ciudad y la aclaración emanada del delegado fiscal en donde se
determinó que Fleyber Leandro Zarabanda Payán fue reconocido por su
compañero, y lo fundamental para el asunto era su traslado conjunto de ambos
desde el CAI Alhambra al lugar de los hechos mientras traficaban el arma de fuego
puesta dentro de la escena. Así, si en tal momento se le adjudicó una calidad inferior
a superior dentro de la institución a la que estaba en aquel entonces adscrito, lo
cierto es que tal circunstancia no derruye el soporte fáctico que se le atribuyó. Por
lo demás, los entonces imputados indicaron entender los cargos expuestos por el
ente acusador.

Ya en el curso de la audiencia de acusación, se adicionó la calificación del


concurso de conductas punibles, siendo esta circunstancia cuestionada al final de
la audiencia precedente y, en adelante, se ejecutó la misma exposición fáctica y
jurídica realizada en el marco de la imputación, siendo ostensible que en tal
oportunidad los encartados adujeron entender y conocer los hechos y conductas a
ellos atribuidas.

Dicho esto, la exposición de los cargos que efectuó el ente acusador tampoco
puede ser tenida como una concreción ideal de las normas y reglas
jurisprudenciales que gobiernan el deber de congruencia que opera respecto de la

68
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

exposición del supuesto fáctico y de los hechos jurídicamente relevantes, dado que
partió de generalidades, que aunque no imponen una afrenta al derecho a la
defensa y la contradicción, genera diversas problemáticas de orden dogmático que
serán abordadas de forma individualizada respecto de las conductas punibles
imputadas a todos los hoy encartados. En suma, esta judicatura ha de señalar, en
línea con lo esbozado por el Ministerio Público, que la falencia en que incurrió el
delegado fiscal no es óbice para evidenciar que se concretaron tres circunstancias
que soportan la presente persecución penal, como lo es la implantación de un arma
de fuego en la escena de los hechos, la confección de un documento público falso
y la interposición de una denuncia ajena a la verdad, siendo estos hechos de los
que se derivó la configuración de los reatos de Fraude procesal, Falsedad ideológica
en documento público agravado, Ocultamiento, alteración o destrucción de
elemento probatorio, Fabricación, porte, o tenencia de armas de defensa personal
y Favorecimiento al homicidio.

De este modo, aunque refulge claro que en el presente asunto se delimitó el


presunto actuar de los procesados y también se establecieron las circunstancias de
tiempo, modo y lugar exigidas por la jurisprudencia en torno a los ya referidos
hechos jurídicamente relevantes. Es preciso advertir, en armonía con la intervención
conclusiva del Ministerio Público, que la delimitación del supuesto fáctico no tuvo en
consideración la multiplicidad de sujetos que fueron vinculados al caso de la
referencia desde la arista de la coautoría que le fue endilgada a cada uno. Punto
último sobre el que es oportuno exponer un aparte de la reciente decisión emitida
por el máximo órgano de cierre de la jurisdicción penal, como lo es la SP741-2021
del 10 de marzo de 2021, Radicado 54658 y ponencia del magistrado Diego Eugenio
Corredor Beltrán, a través de la que se reiteró el modo en que procede la
exteriorización de los hechos jurídicamente relevantes en casos, como el presente,
en el que hay varios individuos investigados. Véase entonces que:

“Sobre la delimitación de los hechos jurídicamente relevantes ante la pluralidad


de sujetos activos, la Sala ha establecido que en esos eventos la Fiscalía debe

69
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

precisar: (i) cuál fue el delito o delitos cometidos, con especificación de las
circunstancias de tiempo, modo y lugar; (ii) la participación de cada imputado
o acusado en el acuerdo orientado a realizar esos punibles; (iii) la forma cómo
fueron divididas las funciones; (iv) la conducta realizada por cada persona en
particular; (iv) la trascendencia del aporte realizado por cada imputado o
acusado, lo que, más que enunciados genéricos, implica establecer la
incidencia concreta de ese aporte en la materialización del delito; etcétera
(CSJ SP5660-2018, Rad. 52311).”

Ahora, como es plausible, este Despacho encuentra sin dubitación alguna que el
acto complejo de acusación, que en el caso de marras tuvo lugar en cuatro
oportunidades, en vista de las varias líneas procesales que se surtieron con
anterioridad al decreto de las conexidades- no se agotó con la presentación del
escrito de acusación ni con su lectura literal en la correspondiente audiencia, toda
vez que la aclaración de los mismos concretó el cumplimiento de los requisitos
legales y jurisprudenciales necesarios para determinar que las presentes
actuaciones no adolezcan de nulidad, pese a que, como lo denotó la representante
del Ministerio Público y también ha de reconocerse por parte de esta sede judicial,
la exteriorización ejecutada por el ente acusador fue general y vaga. No obstante,
es la oportunidad de advertir que la indeterminación en que incurrió el ente acusador
respecto de la calificación de la participación al erigir la calidad de coautores a cada
uno de los sindicados -a excepción de Jorge Eliecer Narváez y Nubia Mahecha
Melo, y sin tener en cuenta la aplicación de los principios de oportunidad- frente la
totalidad de las conductas punibles acusadas, bajo el argumento de que el pacto de
silencio celebrado entre los miembros de la Policía Nacional hoy perseguidos fue el
aporte que exige tal calificación, representa sendas contradicciones que, aunque no
logran repercutir en el derecho de defensa, sí han de ser analizadas conforme las
conductas ejecutadas y las acciones que en efecto realizaron cada uno de los
acusados. Tarea última que se efectuará luego de la exposición de las teorías del
caso y del análisis de los hechos probados.

70
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

7.1. Del caso concreto. Teoría del caso y práctica probatoria de la Fiscalía
General de la Nación.

Resuelto el punto anterior y en desarrollo del orden advertido en precedencia, se


tiene que la teoría del caso de la fiscalía, que no fue otra que la de soportar los
hechos sucedidos el 19 de agosto de 2011, así como la responsabilidad de los hoy
encartados, se materializó a través de probanzas que serán abordadas por esta
Judicatura de acuerdo con el mismo orden en el que fueron debatidas e
incorporadas en la vista pública.

En primer lugar, se escuchó el testimonio del señor Gustavo Arley Trejos,


padrastro del joven Diego Felipe Becerra Lizarazo, quien indicó que se encontraba
rindiendo su declaración en virtud de la alteración de la escena del crimen en la que
feneció su hijo. En desarrollo de tal afirmación indicó que el 19 de agosto de 2011
se encontraba en su casa cuando recibió una llamada de un amigo de su hijo, es
decir David Santiago Chariff, quien le informó que no se encontraban bien, pues
Diego Felipe fue herido y llevado a un hospital. Narró que, ante la gravedad de la
información le dijo a este joven que lo esperara donde se encontraba para recogerlo,
esto es, en la avenida Boyacá con calle 116; una vez allí, David Santiago Chariff les
narró lo sucedido y les indicó que su hijo fue trasladado a la Clínica Shaio, por lo
que se dirigieron a tal centro médico y arribaron sobre las 11:05 p.m. para
encontrarse con un número aproximado de 12 policías, mientras que Charrif Gómez
señaló directamente al policía que le disparó momentos antes a su hijo, a lo cual un
teniente de la policía le indica que en efecto eso fue lo que aconteció, pero procede
a retirar a todos los uniformados. A pesar de ello, el testigo indicó que, junto a su
esposa y el amigo de su hijo, se dirigieron a urgencias para preguntar por su estado
de salud, no obstante, fueron informados de inconsistencias presentadas respecto
del caso de su hijo, como lo era que los policías que lo trajeron no se hicieron cargo
de D.F. y aun así preguntaron por información del menor que a la postre no fue
otorgada por la clínica. Seguidamente refirió que el médico que les atendió preguntó

71
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

por la pintura azul que tenía en las manos el menor, ellos le indicaron que el joven
pintaba grafitis, y a continuación el galeno les explicó que el lesionado había recibido
un disparo en la espalda y que tras de 20 o 30 minutos de maniobras para
resucitarle, perdió la vida.

Ante esta noticia, relató que él y su esposa solicitaron ver a su hijo, a lo cual el
médico accedió, pero cuando ya estaban en camino a verlo se les indicó que D.F.
tenía dos perforaciones en la espalda (una en la zona lumbar derecha y otra en la
parte superior del hombro izquierdo), por tal motivo, manifestó que salió a hablar
con los policías sobre lo acontecido y se encontró frente a la clínica con un mayor
del que recordó su apellido e indicó que era Peña, esta persona le manifestó que
no le podía dar información sobre el caso ya que estaba en investigación, no
obstante, como había recibido noticias de que su hijo recibió dos disparos y no uno
solo, reiteró su solicitud de información al mayor, el cual se mantuvo en su negativa.
Siendo este momento, esto es, aproximadamente sobre las 11:40 p.m. en el que
arribó un sujeto, sobre el que recordó que vestía completamente de negro, que se
identificó como el asesor jurídico de la Metropolitana de Bogotá y que preguntó por
la persona encargada de la investigación, a lo cual respondió el Mayor Peña
indicando que él era. Ambos sujetos se alejaron para hablar y luego esta segunda
persona -que el testigo individualizó como Héctor Hernando Ruíz Echeverria-
abandonó el lugar mientras que el referido Mayor Peña -Jhon Harvey Peña Riveros
permaneció frente a la clínica.

Luego de estos hechos, indicó que permanecieron más tiempo en la clínica


acompañando a su hijo. Relató que no permitió que Infancia y Adolescencia
entrevistara al joven Chariff Gómez, por lo que llamó a los familiares de él y de los
otros dos amigos de D.F. Seguidamente indicó que, pese a que en la clínica Shaio
había alta concentración de policías, la misma se disipó una vez fue expedido el
parte oficial de muerte. De modo que resaltó que como tal circunstancia llamó su
atención, decidieron trasladarse a la escena del crimen para indagar sobre lo

72
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sucedido con su hijo. Así, con las indicaciones de David Santiago Chariff, llegó junto
con su primo Daniel Giovanny Trejos y la madre del menor Chariff a una cuadra
paralela ubicada luego de pasar el puente de la 116A. Al arribar a tal lugar, relató
que había muchos policías y cuando llegó al sitió en que cayó herido su hijo se
percató que el mismo no estaba acordonado correctamente. En tal lugar pudo
reconocer nuevamente al asesor de la Metropolitana de Bogotá que vio en la clínica,
en compañía de tres coroneles de la policía; asimismo, evidenció la presencia de
una camioneta panel de la Policía Nacional en donde se encuentra un teniente, seis
policías y dos asesoras jurídicas. Al acercarse al lugar, escuchó que una de estas
dos mujeres le indicaba a los policiales que deben ser consistentes, sin titubear y
sin tener miedo, pues nada iba a pasar, no obstante, refirió que no pudo escuchar
más, pues uno de los uniformados lo señaló, por lo que una de las asesoras se
dirigió a preguntarle si pertenecía al C.T.I., pregunta que devolvió a la mujer, quien
señaló no ser de tal institución y luego, ante el llamado de los policías, ella regresó
al panel en que aquellos se encontraban. En este momento, agregó el testigo que
se dirigió al lugar donde evidenció que se hizo un cerramiento en forma de triángulo,
sobre el que reiteró estaba mal acordonado, cuando llegó se encontró con un
gendarme al cual le preguntó sobre lo sucedido y se le presentó como el padre del
joven herido, este uniformado le explicó que luego de un robo perdió la vida D.F., a
lo cual él indicó que todo ello era falso, no obstante, el policía fue llamado donde
estaban los demás y le dejó solo, de modo que siguió a donde estaba el cerramiento
y en la parte acordonada vio a un agente del C.T.I. que estaba levantando un
registro fotográfico, no obstante, este le indicó que no les habían entregado la
escena. A pesar de tal información, relató que trato de acercarse para ver la escena
y notó que no vio manchas de sangre, ni ningún otro elemento, por lo que se dirigió
nuevamente a la Clínica. A continuación, indicó que luego de ir al centro hospitalario
retornó a la escena sobre las 03:40 o 04:00 a.m., para llevar el documento de
identidad de su hijo, pues este le había sido solicitado.

73
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ya en el curso del contrainterrogatorio, reiteró las horas aproximadas en que


arribó a la Clínica Shaio, habló con el Mayor Peña, habló con los técnicos del C.T.I.,
habló nuevamente con el mayor, salió a la escena de los hechos, regresó a la clínica
y luego volvió a la escena para entregar el documento de su hijo. A su turno, indicó
que, al ser impugnada su credibilidad, que en las declaraciones que rindió con
anterioridad a la vista pública se refirió a un mayor con el que habló en la Clínica
Shaio, luego explicó que conocía de los rangos de los uniformados de la policía
nacional y por ello atribuía el de mayor a este sujeto.

Estos hechos fueron reiterados por el siguiente declarante, David Santiago


Chariff Gómez, quien en sesión del 17 de octubre de 2019 manifestó que el 11 de
agosto de 2011 era jornada de Bogotá despierta, por lo que se encontró con su
amigo de infancia D.F.B.L luego de asistir a clases, y luego se vieron con otros dos
jóvenes que no conocía, pues eran amigos de D.F., a pesar de ello, caminaron hasta
el conjunto residencial ubicado en Pontevedra en el que habían crecido juntos antes
de que Chariff Gómez se mudara. En seguida refirió que tal caminata tuvo lugar
sobre la avenida Boyacá costado norte sur y la misma duró aproximadamente 40
minutos o una hora hasta que llegaron al puente de la 116 con Boyacá en el que
D.F. se dispuso a hacer su firma y pintar la cara de un gato, en ese momento indicó
que vieron una patrulla, por lo que D.F. paró de pintar, no obstante, como vieron
que el vehículo de la policía se detuvo frente a ellos relacionaron que fue en razón
de los grafitis y por ello empezaron a correr. Así, señaló que corrió hacia la 116
cruzando la Boyacá y como escuchó un tiro no se detuvo ni se percató de la
dirección en que salieron las otras personas, no obstante, reitero que D.F. iba
adelante suyo. Más allá decidió parar de correr y en ese momento el policía que les
iba siguiendo lo alcanzó y lo requisó, a lo cual él accedió mientras le indicaba que
no estaban haciendo nada, de igual forma, D.F. quien estaba acurrucado detrás de
una arbusto, salió, fue requisado por el policía y le reiteró que no estaban haciendo
nada.

74
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En seguida, informó el testigo que se quedó mirando al celador que estaba


presente en el lugar, mientras que D.F. y el uniformado caminaron unos metros y
hablaron, cuando de repente D salió corriendo y segundos después se escuchó un
disparo, por lo que expresó que se acercó para ver lo sucedido y advirtió que el
patrullero había disparado a su amigo quien yacía en el piso gritando, por lo que le
preguntó si le había impactado con una bala de goma, en tanto no había motivo por
el cual hubiera atentado en contra de él. De igual forma, señaló que en tal momento
el policía estaba acurrucado sobre D.F. sin saber qué hacer, por lo cual no le
contestaba sus preguntas.

El testigo indicó que pudo sacar el celular de D.F. del bolsillo y luego pasó una
camioneta que se detuvo y a la que subieron a su amigo en la parte trasera, que
también abordó el policía y al cual en ultimas le dio su número celular para poderlo
llamar y hablar con él. Una vez se fueron, relató que habló con el celador para
preguntarle en donde quedaba la Clínica Shaio, de igual forma, indicó que llamó
reiteradamente al policía que se fue con Diego Felipe, pero este contestaba y
colgaba, tanto así que se quedó sin minutos, por lo que tuvo que dirigirse a una
tienda de minutos, recargó mil pesos y llamo al papá de Diego Felipe, es decir, al
señor Gustavo Arley Trejos, a quien explicó lo sucedido y esperó que le recogiera
sobre la avenida Boyacá.

Indicó que cuando llegó Gustavo Trejos, se dirigieron inmediatamente a la Clínica


Shaio en la que corroboraron la presencia de varios policías, a pesar de ello, resaltó
que al ingresar pudo reconocer al patrullero que hirió a Diego Felipe, de modo que
se acercó a él y lo identificó frente a Trejos; manifestó que otro policía de más alto
rango afirmó tal situación, por lo que siguieron a hablar con los galenos y conocer
el estado de salud de su compañero. A continuación, explicó que no recordó lo dicho
literalmente, pero aseveró que, según se les indicó, D.F. había llegado muerto al
hospital.

75
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Momentos después, comunicó que su mamá llegó al hospital, esperaron la


entrega de su amigo por parte de la morgue y luego se dirigieron al lugar de los
hechos junto con el señor Gustavo Trejos. Una vez allí constatan nuevamente la
presencia de muchos policiales, pero señaló que fue la única persona que no
descendió del vehículo por su seguridad y la de los demás acompañante, sobre todo
porque no sabían qué se estaba gestando. Luego indicó que no conoció
precisamente lo que hicieron Gustavo Trejos y su mamá, pero advirtió que los
esperó en el vehículo de 20 a 30 minutos y cuando regresaron se dirigieron
nuevamente a la Clínica para esperar la entrega del cuerpo de D.F. No obstante,
señaló que una vez allí, un funcionario -que cree que pertenece al CTI- le preguntó
si portaban armas de fuego, pues una de ellas apareció en el lugar de los hechos.
Cuestionamiento sobre el que manifestó que le sorprendió, pues en efecto ni él ni
su amigo portaban tal elemento.

A continuación, relató que tuvo que esperar hasta el día siguiente para brindar su
declaración, sin que pudiera recordar la autoridad que la recibió, igualmente, indicó
que declaró en múltiples oportunidades. Por otro lado, determinó que en la escena
de los no quedó nada, ni una gota de sangre, ni una lata de pintura y mucho menos
un arma de fuego, así como tampoco permaneció en el lugar una autoridad
verificando lo sucedido. Ya en el contrainterrogatorio determinó que cuando
acompañó al señor Gustavo Trejos al lugar de los hechos y no descendió del
vehículo en que llegaron, no pudo ver directamente la escena de los hechos por la
cantidad de luces que emanaba de los vehículos de los policías que estaban allí, de
modo que no pudo aseverar si la misma estaba acordonada o no.

En armonía con lo expuesto, se contó con la declaración del joven Mateo


Rodríguez Guillen, el cual manifestó que el 19 de agosto de 2011 se encontró en
una tienda frente a su casa ubicada en la 163 con Boyacá, con D.F.B.L, Natalia
Valdés Valero y David Santiago Chariff, siendo el plan para la noche encontrarse
con otros amigos de D.F. en la 80, por lo que se fueron caminando hacía la 116 -

76
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sentido norte sur- tardando aproximadamente una hora o dos, entretanto él pintaba
grafitis con D.F. y los otros dos acompañantes les veían. En seguida, explicó que
una vez arribaron a la 116 con Boyacá se detuvieron a pintar, siendo alrededor de
las 9:00 p.m., no obstante, en ese momento se percató que iba pasando una patrulla
de policías y, en vista de que él y D.F. ya habían sido detenidos y agredidos en
oportunidades pasadas por pintar grafitis, todos salieron a correr.

Así, reseñó que todos cruzaron la Boyacá hacía el oriente y arriba de la 116
escucharon un tiro, por lo que se percató que Natalia se detuvo, de modo que dejó
de correr y fue a buscarla mientras que D.F.B.L. y David Santiago eran seguidos
por un policía. Posteriormente, señaló que se encontró con Natalia y ambos
empezaron a llamar repetidamente a D.F., comunicación que intentaron a lo largo
de media hora sin obtener respuesta, por lo que adujo que se devolvieron a la casa
y cuando llegó su papá le informó que aquel estaba en la Clínica Shaio. Después,
explicó que se dirigió a ese lugar con sus papás y allí el señor Gustavo Trejos le
indicó que D.F. fue asesinado.

Acto seguido, refirió que tanto él como Diego Felipe portaban mochilas en que
las que cargaban los aerosoles con los que pintaban grafitis. Luego, al ser
cuestionado sobre lo que percibió en la Clínica Shaio al llegar allí con sus padres,
manifestó que le pareció muy extraño que había demasiada policía, pues nunca
había presenciado una concentración así. En adelante expresó que, al recibir la
noticia de la muerte de su amigo, accedió a verlo y corroboró que había fallecido.
Finalmente, aseguró que percibió que los persiguió sólo un policía que descendió
de la patrulla, no obstante, recalcó que no tuvo contacto con el uniformado, pues
apenas vieron la patrulla salieron a correr.

Enseguida, se recibió el testimonio de la otra acompañante de estos jóvenes, la


señorita Natalia Valdés Valero, quien reiteró que el 19 de agosto de 2011 se
encontraba caminando con su amigo Mateo y Diego Felipe Becerra a quien conoció

77
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

solo dos meses antes a través del primer joven, también indicó que estaba presente
David -haciendo referencia a David Santiago Chariff. Luego de señalar el recorrido
que ya fue descrito por los anteriores declarantes, informó que estaba escuchando
música con su amigo Mateo, cuando sobre la Boyacá con 116 llegó una patrulla,
Mateo la jaló de la mano y corrieron. Señaló que, en ese momento tenía el celular
en el pecho y se le estaba cayendo, se detuvo en la mitad de la Boyacá, la siguió
cruzando y un policía le pasó por el lado y la adelantó. Luego ella paró sobre la
altura de un andén, vio que el policía dio un tiro al aire, por lo que en ese instante
se quedó quieta, empezó a caminar hasta que se encontró con Mateo, fueron a
buscar un lugar para poder llamar a Diego; indicó que lo llamaron muchas veces sin
que él les contestara. Posteriormente, a Mateo lo llamó el papá y le dijo que Diego
Felipe estaba en la Clínica Shaio, igualmente les indicó que se fueran para la casa.

Respecto del uniformado que observó, manifestó que luego de que lo vio disparar
al aire, él siguió corriendo detrás de Diego Felipe y David. Asimismo, indicó que
cuando estaban en la 116 no estaban haciendo nada más que escuchar música y
pintar grafitis, tanto así, que recordó que D.F. se encontraba pintando una figura del
gato Félix la cual no alcanzó a terminar, pues llegó la patrulla. Por otro lado, expresó
que D.F. portaba consigo sus aerosoles.

Finalmente, expresó que cuando se fue a su casa, luego de ser llamados por el
papá de Mateo, le pidió a este último que la llamara cuando supiera algo de D.F.,
de esta manera Mateo la llamó al día siguiente en la mañana y le informó que
cuando fue a la Clínica Shaio le dijeron que a Diego lo mataron.

En la misma sesión de juicio oral, esto es, la del 17 de octubre de 2019, se contó
con la declaración del señor Campo Elías Angarita Sánchez, el cual relató que
vivía en un inmueble ubicado sobre la calle 116A con 71 y, precisamente, el 19 de
agosto de 2019 se dirigía a su casa luego de hacer compras en el Centro Andino y
percibió, aproximadamente a las 10:00 p.m. o 10:30 p.m., que en la vía pública

78
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

había un policía agachado sobre una esquina a dos cuadras de la casa, que cuando
se acercó pensó que había otro uniformado en problemas y por ello ofreció su
ayuda, lo cual hizo desde la ventana de su camioneta. Ante esta propuesta, recordó
que el policial sólo le respondió que necesitaba un hospital o una clínica, él procedió
a calmarlo y a girar la camioneta para ayudarle al agente a recoger al que hasta
entonces pensó que era otro policía, sin embargo, cuando lo vio supo que era el
niño D.F., de quien hizo la salvedad que supo su nombre y lo que había sucedido
tiempo después.

Luego, precisó que abrió la puerta del baúl, hizo el recorrido detrás de la
camioneta y ayudó a levantar al herido, el cual hasta ese momento identificó como
un niño que a su parecer sólo tenía 15 o 16 años, lo que corroboró con su contextura
física y porque no pesaba prácticamente nada. En lo que respecta al trayecto hasta
la Clínica Shaio, manifestó que el agente de policía estaba muy angustiado y se
mantuvo en silencio total durante todo el camino. Seguidamente, explicó el testigo
que al llegar al centro médico ingresó en contravía buscando la entrada de
urgencias. Al parquear al fondo de la clínica vio personas de servicios médicos de
ambulancias y estos fueron quienes le ayudaron a bajar al joven y ponerlo en una
camilla. A continuación, señaló que el celador y la persona encargada de la portería
tomaron sus datos, luego se acercó a él otro oficial que le dio las gracias por
ayudarle a su compañero y salió para su casa.

Por otro lado, relató que no se fijó si habían quedado elementos en el lugar en
que recogió al agente y al menor, pues se dispuso a ayudarles sin mirar o detallar
los alrededores. A pesar de ello, explicó que pudo percibir que había una o dos
personas cercanas al andén en donde estaba el herido, del cual recordó que llevaba
un gorro remangado y un morral colgado de tiras. Ya en lo que atañe al policía,
manifestó que era una persona no muy alta, de piel blanca y portaba el uniforme y
una chaqueta de la policía cuyo número de identificación no logró recordar durante
la vista pública, no obstante, cuando le fue puesta de presente la declaración que

79
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

rindió el 17 de noviembre de 2017 ante el Juzgado 142 de instrucción Penal Militar,


leyó que en tal relató adujo que el número de identificación del patrullero al que
asistió era el 17666.

En iguales término, expuso que no fue requerido por agentes de la policía, pero
sí lo fue días después de lo sucedido por agentes del C.T.I. de la Fiscalía. Asimismo,
estableció que, el día de los hechos, notó a través del retrovisor de su carro unas
luces de emergencia, pero por la premura en arrancar y llegar pronto, no se fijó si
era un motorizado, una patrulla o una ambulancia.

Con posterioridad a esta declaración, el 21 de octubre de 2019 rindió declaración


la abogada Liliana Cañaveral del Rio, quien para el 2011 se desempeñaba como
asesora jurídica del Fondo de Vigilancia y Seguridad de la Policía Metropolitana de
Bogotá, específicamente en COSEC número uno, esto es, el Comando de
Seguridad Ciudadana número uno dispuesto para la zona norte comprensiva de
cinco estaciones como lo eran las de Teusaquillo, Barrios Unidos, Chapinero,
Usaquén y Suba. Adicionalmente, señaló que para la época había un comandante
que en esa época era el coronel Hernández, y él era quien dirigía a los comandantes
de las Estaciones las que, a su vez contaban con asesores jurídicos coordinados
por ella.

Respecto de los hechos hoy investigados, manifestó que el día de los hechos,
aproximadamente a las 11:00 p.m., recibió una llamada del teniente y entonces
comandante del CAI Andes Rosemberg Madrid Orozco, a través de quien se enteró
de lo sucedido y quien le solicitó que acudiera sobre dicho caso. Así, informó que
interrumpió el compromiso social en el que se encontraba y salió hacía la Clínica
Shaio, porque según le dijo Madrid Orozco, allí estaba un muchacho herido producto
de un disparo de un policial. Explicó que se demoró en llegar aproximadamente
cuarenta minutos y cuando arribó notó que en la puerta principal había unos
uniformados ante los que se presentó y les preguntó sobre lo sucedido, ellos le

80
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

indicaron que están en curso de ascenso y estaban asignados esa noche a la


Estación de Suba y le dijeron que uno de los involucrados en el caso se encontraba
hacía la salida de urgencias, por lo que ella se dirige a hablar con él.

Según refirió, este sujeto se presentó como Nelson Rodríguez, le dijo que
pertenecía a la patrulla del caso y que su compañero había herido a un muchacho.
Ella le solicitó ir al lugar en que ocurrieron los hechos y este uniformado le indicó
que ocurrieron cerca de la casa del “General Vale”, pero en aras de ir a la ubicación
exacta le dijo al policía que se subiera en la parte trasera del carro y le dijo que le
indicara el lugar exacto. En seguida, indicó que, tras varias vueltas y de aproximarse
a la casa de este General Vale, transitaron la calle 116 hacia la Boyacá cuando
vieron una moto atravesada casi bloqueando el paso de carros, siendo este el lugar
en que sucedieron los hechos, por lo que detiene el carro y el patrullero Rodríguez
se baja corriendo, sobre todo porque, alertó, ya se encontraba asustado y muy
nervioso. En ese momento, ella descendió del carro y se alivió de ver una cara
conocida como era la del coronel Arévalo que fungía como comandante de la
Estación de Policía de Suba y estaba en compañía del patrullero que se presentó
como Alarcón y, bajo órdenes de Arévalo, procedió a contarle lo sucedido. Una vez
tuvo conocimiento de los hechos, manifestó que le refirió a Alarcón que no debía
preocuparse, pues lo sucedido obedecía al ejercicio de sus funciones.

La declarante refirió que mientras hacía está explicación al patrullero Alarcón,


Arévalo se fue a hablar con un particular, es decir, una persona vestida de civil con
la que a su vez llegaron muchos más uniformados y civiles y que se presentó como
Héctor Hernando Ruiz -sujeto que reconoció y señaló directamente durante su
declaración-, abogado J1 de la Metropolitana con 10 años de experiencia en la SIJIN
y en casos como el de la referencia, por lo que se le dijo que él iba a estar a cargo
del caso y no ella.

81
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

A continuación, detalló que arribó al lugar de los hechos sobre las 12:00 o 12:30
de la noche, habló con Alarcón durante 05 minutos cuando llegó Héctor Hernando
Ruiz junto con las personas que venían de la Metropolitana, la SIJIN y el oficial de
la inspección de Bogotá, el cual individualizó como Mayor Peña. De igual forma,
señaló que vio en el lugar de los hechos la patrulla del primer respondiente que era
el Intendente Leal, al que reconoció porque estaba asignado al cuadrante cercano
a su casa, también lo vio en compañía de su compañero de patrulla del cual supo
con posterioridad que su apellido era Navarrete. De igual forma, señaló que luego
arribó el teniente Rosemberg Madrid, el ya referido de inspección Mayor Peña, otro
policiales de rango inferior y, después vio parqueada la camioneta del J2 el coronel
José Javier Vivas Báez, mientras que a él no lo vio directamente.

A su vez, estableció que no se acercó al lugar exacto en que cayó el herido ni a


lo que se denominó la escena de los hechos, por lo que no vio más allá de la moto
que estaba obstaculizando la vía. Por otro lado, expresó que cuando fue relevada
de sus funciones por Héctor Hernando Ruiz duró 10 minutos más en el lugar y luego
le pidió permiso al mayor Peña para que su conductor la acompañara a comprar
café y galletas y traérselas a los uniformados presentes, con lo cual fue y volvió al
lugar en varias ocasiones, en las cuales pudo observar que el CTI había llegado y
se había ido. Después señaló que se fue a su casa a dejar sus cosas y luego retornó
a la escena y vio que nuevamente estaba el CTI. Ulteriormente, reseñó que se retiró
definitivamente de la zona sobre las tres y media de la mañana. Aunado a ello,
explicó que realizó una diligencia de reconocimiento sobre el Mayor Jhon Harvey
Peña en la que se le pusieron de presente fotografías y al reconocerlo a él consignó
su firma bajo su foto. Finalmente, relató en el curso del contrainterrogatorio, entre
otras aclaraciones, que no percibió que Héctor Ruiz Echeverria, Nelson Jesús
Arévalo y Jhon Harvey Peña hubieren hecho algo ilegal esa noche.

Durante la misma oportunidad, se escuchó la versión de la analista de sistemas


y funcionaria del CTI de la Fiscalía General de la Nación, Sorley Suarez Ariza, la

82
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

cual explicó que para el caso particular hizo una asociación de llamadas telefónicas
consistente en determinar si un abonado telefónico celular o fijo se comunicó con
otro utilizando la herramienta de análisis Notebook. Así, estableció que para el 2013
se encontraba trabajando en la sección de análisis criminal de la seccional Bogotá
y, precisamente, el 23 de diciembre de tal anualidad se recibió la orden de policía
judicial y la evidencia que se iba a analizar la cual estaba contenida en un CD
entregado por el operador. Elemento ultimo sobre el que explicó que se empleó el
análisis link y arrojó como resultado que había registros de comunicación entre dos
abonados telefónicos, el primero correspondiente al número de teléfono celular
3002159504 perteneciente a Liliana Cañaveral, quien llamó al segundo abonado
celular 3107880123 de Rosemberg Madrid Orozco. Según indicó la declarante, se
graficó el registro de llamadas surtido entre ambos abonados y de este modo arribó
a la conclusión de que entre ambos hubo una entrada y salida de tres llamadas
telefónicas durante la noche del 19 de agosto de 2011.

Ya en sesión del 22 de octubre de 2019, se contó con la primera declaración que


rindió el funcionario de la Policía Nacional Jimmy Leguizamón Ardila ante esta
judicatura, esto es, aquella que se solicitó de parte del ente acusador. Así, el testigo
dio a conocer que se desempeñaba como conductor del subcomando de la
Metropolitana de Bogotá, y específicamente el 19 de agosto de 2011 prestaba sus
servicios como conductor del coronel José Javier Vivas Báez el cual ostentaba el
cargo de subcomandante de la misma entidad. A continuación, el declarante
manifestó que, en la misma fecha, esto es la noche de los hechos hoy investigados,
salió del comando de Bogotá y condujo sobre las 11:00 p.m. a su subcomandante
hasta Corferias, demorándose entre 15 y 20 minutos en llegar y permaneciendo allí
aproximadamente una hora, toda vez que en el lugar se estaba desarrollando un
concierto y el subcomandante debía pasar revista del evento. Luego de estar allí,
explicó que se retiraron del sitio sobre la 01:00 a.m. y Vivas Báez, quien se
encontraba en compañía de su esposa, un familiar y el sargento Franco, le dijo que
se dirigieran a su casa, no obstante, recordó que mientras iban camino a la vivienda,

83
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

al subcomandante le informaron de un caso presentado en la 116 con Boyacá, por


lo que ordenó ser trasladado hasta allá, lo cual hizo el testigo con la ayuda de la
escolta motorizada que fue quien les indicó el camino. En seguida, estableció que
al llegar al lugar Vivas Báez y el denominado sargento Franco descendieron del
vehículo, mientras él sólo se bajó, pero permaneció frente al automóvil en vista de
que los acompañantes de su subcomandante seguían adentro. A su turno, refirió
que vio que el subcomandante Vivas Báez avanzó unos metros y se entrevistó con
el coronel Arévalo de la Estación de Policía de Suba sin poder escuchar el asunto
del que hablaban. Después, determinó que estuvieron en la zona una hora y cuarto
y luego se dirigieron a la CESPO (Centro de Estudios Superiores de la Policía
Nacional) que es donde reside Vivas Báez, desplazamiento sobre el que señaló que
no tardaron más de 08:00 minutos.

Ya en el curso del contrainterrogatorio, el testigo manifestó que parqueó el carro


que conducía a una cuadra de la novedad presentada en la 116 con Avenida Boyacá
y desde allí pudo observar que el sitio estaba siendo acordonado, porque allí ya se
encontraba el C.T.I. De igual forma expresó que no presenció la realización de una
actividad ilícita de parte de Vivas Báez ni de Nelson Jesús Arévalo, persona última
sobre la que también indicó a su correspondiente defensa que no lo vio dentro de la
escena de los hechos, sino que lo avisto dialogando con Vivas Báez.

En la misma fecha se recibió el testimonio de José Manuel Mena Sánchez, el


cual manifestó que para agosto de 2011 laboraba con la Policía Nacional y,
específicamente, estaba adscrito a la Estación de Policía de Suba y se
desempeñaba como conductor del subcomando de la estación, por lo que estaba
asignado al Mayor Harvey Peña el cual había terminado su curso de ascenso y
estaba en práctica de mando en la estación a la que fue asignado luego de salir de
la Escuela Superior de Formación. Adicionalmente, explicó que, para ese entonces,
el comandante de la Estación de Suba era el coronel Arévalo, mientras que el
subcomandante era el Mayor Ovalle.

84
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En lo que respecta al día de los hechos, el declarante explicó que Jhon Harvey
Peña no disponía de su conductor titular y por ello le pidió el favor de conducirlo, ya
que le correspondía el servicio oficial de inspección del COSEC (Comando
Operativo de Seguridad Ciudadana) 1, el cual era integrado por las Estaciones de
Chapinero, Suba, Barrios Unidos, Usaquén y Engativá. Para las 07:00 p.m. indicó
que Jhon Harvey Peña le ordenó retirarse a descansar, lo que en efecto hizo, no
obstante, manifestó que faltando cinco minutos para las 12:00 de la noche recibió
una llamada de aquel solicitándole que lo recogiera para reanudar el servicio, el cual
terminaría a las 7:00 a.m. Una vez pasa por el subcomandante, éste le ordena que
lo lleve a la calle 116 con carrera 70 en razón a que en la jurisdicción de la Estación
de Suba se presentó un asunto importante al que él debida acudir. El testigo afirmó
desconocer las particularidades de lo sucedido, por lo que señaló que sólo sabía
que se trataba de un homicidio que ocurrió en la dirección señalada.

A continuación, indicó que, al llegar al lugar, sobre las 12:05 o 12:10 de la noche,
notó que la zona estaba completamente acordonada y había presencia de
uniformados y civiles. Que apenas llegaron, Jhon Harvey Peña descendió del
vehículo y se dirigió donde se encontraban los oficiales superiores a él, como lo
eran Arévalo, Vivas Báez y otros oficiales que estaban allí. De igual forma, manifestó
que la conversación entre Jhon Harvey Peña, Nelson Jesús Arévalo y José Javier
Vivas Báez duró aproximadamente 30 minutos, siendo esta la misma duración en
que estuvieron (el testigo) y el mayor Jhon Harvey Peña en el lugar.

Posteriormente, refirió que sobre las 12:35 de la noche se retiraron a la Estación


de Suba, tal y como fue ordenado por el mayor Peña, el cual debía hacer unas
anotaciones sobre el hecho ocurrido, lo cual hizo en la oficina del subcomando.
Hecho esto, resaltó que salieron a la Estación de Usaquén, al ser la siguiente que
comprende el COSEC1, luego fueron a las estaciones restantes hasta acabar el
turno, esto es, hasta las 07:00 a.m. Finalizada esta actividad, reseñó que Jhon

85
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Harvey Peña le ordenó que lo llevara a Chapinero en donde quedaba la oficina del
COSEC1 para hacer relevo del servicio.

A continuación, regresó al momento en que estuvo presente en la calle 116 con


70 y afirmó, ante la pregunta referente a si había tenido contacto con otras personas
adscritas a la Policía Nacional o civiles, que tuvo contacto con la una mujer a la que
denominó como “doctora Liliana” y sobre la que dijo que era psicóloga del COSEC,
se dirigió a la patrulla en la que él estaba, lo saludó y procedió a pedirle que la
acompañara hasta su casa para traer tintos y ofrecerlos a los conocidos, pero como
él no podía substraerse de sus funciones, le manifestó que no iría con ella, hasta
que la mujer se dirigió a Jhon Harvey Peña para que este le autorizara tal
desplazamiento.

A su turno, aseveró durante el contrainterrogatorio que al llegar con Jhon Harvey


Peña al lugar donde se presentaba la novedad, vio que ya se encontraban allí el
coronel Arévalo y el coronel José Javier Vivas Báez y se encontraban hablando
entre ellos, pese a que esta situación fue rebatida por la defensa de este último
procesado, toda vez que le puso de presente la declaración que rindió el 10 de
diciembre de 2013 ante la Procuraduría General de la Nación, en donde el testigo
indicó que no vio a José Javier Vivas Báez <o por lo menos no vio el vehículo que
estaba asignado para él como subcomandante de la Metropolitana de Bogotá>. En
iguales términos, resolvió a la defensa de Jhon Harvey Peña Riveros que cuando
acudió a su casa para recogerlo y llevarlo a la calle 116 con 70H, él ya conocía la
dirección a la que debía desplazarse.

Durante la misma oportunidad, se recibió la declaración de Oscar Javier Ávila


Cortes quien se desempeñó como investigador criminal de la Fiscalía General de
la Nación desde el 2007 al 2011 y señaló que para el 19 de agosto de 2019 laboraba
específicamente en el grupo de homicidios del C.T.I. dentro del laboratorio Coral 12,
siendo el encargado de la fotografía. Sobre esta base, narró que en la noche del día

86
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

en comento y en la madrugada del 20 de agosto de 2019 realizó una inspección


técnica a cadáver luego de recibir un reporte en el que se informó el fallecimiento
de una persona de sexo masculino que se encontraba en la Clínica Shaio. Así,
detalló que en ese caso se desempeñó como el conductor del móvil de la fiscalía,
arribó a la clínica e indagó junto al equipo técnico -integrado por Nubia Esperanza
Rodríguez como coordinadora y su asistente Alicia María Lozano, si el cuerpo ya
estaba listo, no obstante, como les indicaron que se tardaría aproximadamente
cuarenta minutos se dirigieron a la entrada y consultaron el libro de población.
Hecho esto, aseveró que se dirigieron al lugar de los hechos, en el cual recordó que
había muchos carros tipo camioneta DMAX estacionados y varios uniformados de
policía. Así, sostuvo que parqueó la móvil de la fiscalía en la calle, no la carrera, y
procedieron a dividirse el trabajo de forma tal que Nubia Esperanza Rodríguez tomó
contacto con el primer respondiente, mientras que él empezó a alistar los equipos
para la fijación fotográfica del lugar, en espera de la orden para proceder a la
inspección. Advirtió que tal orden no les fue dada, debido a que no les habían
entregado el informe de primer respondiente, documento sobre el que adujo que
Nubia Esperanza Rodríguez tuvo un altercado con una persona que manifestaba
ser el asesor jurídico de la policía, pues esta persona afirmaba que él estaba
redactando el informe, por lo que debían esperarlo y por ello no hubo entrega de la
escena, situación que fue reportada por Nubia Rodríguez a la fiscal del caso, siendo
esto parte de sus funciones.

A continuación, explicó que el protocolo establece que es el primer respondiente


el que debe hacer entrega de la escena y los elementos que tiene asegurados, por
ello, cuando llegaron el lugar se percataron que había un acordonamiento en forma
de triángulo cuyo diámetro era de 15 metros aproximadamente en su parte más
ancha, siendo esta la parte que se tenía asegurada. Dicho esto, recalcó que como
no hubo entrega de la escena y ya había pasado el tiempo que les habían dado en
la Clínica Shaio para reclamar el cuerpo sin vida de D.F.B.L., regresaron al centro
médico para hacer la inspección técnica a cadáver, no sin antes hacer unas tomas

87
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

panorámicas del sitio de los hechos con el fin de precaver que no se fuera a ampliar
el acordonamiento. De igual forma, preguntaron por las armas de los policías
involucrados en el homicidio. Ya en el momento en que abordaron el vehículo y
estaban listos para irse, relató que mientras estaba sentado en la silla del piloto se
le acercaron dos policías que querían entregarle un arma que estaba dentro de un
bolsa azul y blanca como de panadería, pero él les indicó que esa no era la forma
de hacer entrega de un elemento, pues debían embalarlo, por ello le dio a los
uniformados una caja de embalaje y les indicó que lo hicieran tanto con el arma que
quería ser entregada, como la del compañero de patrulla y se las suministrara al
regresar. Hecho esto, señaló que se retiraron al centro médico al que se demoraron
en llegar sólo 5 minutos y procedieron a efectuar la inspección técnica a cadáver,
rotulándose el cuerpo del occiso como el elemento material probatorio #1-,
recuperaron las prendas y elementos del fallecido, sobre los que hizo énfasis en
una mochila “hippie”, luego de estos actos, se dirigieron nuevamente al lugar de los
hechos en donde señaló que a Nubia Esperanza Rodríguez se le hizo entrega del
informe del primer respondiente, sin embargo, no recordó la persona que lo hizo.

Por otro lado, definió que procedieron a la inspección al lugar de los hechos, para
lo cual tomaron como punto de amarre un poste de luz, así, encontraron únicamente
una vainilla de latón amarillo y un arma de fuego tipo pistola plateada. En adelante,
expuso las 72 tomas fotográficas que integraron el álbum que suscribió dentro de
sus competencias y que consta en informe de investigador de campo FPJ11 del 20
de agosto de 2011, de este modo, trató nuevamente las particularidades de la
inspección a cadáver y luego emprendió la explicación de las tomas fotográficas
hechas en el lugar de los hechos, específicamente, la zona que estaba acordonada
para reiterar que allí se encontró una vainilla y un arma de fuego cuya corredera se
encontraba atrás. Asimismo, señaló que el número de identificación del arma era
E16191, elemento este sobre el que estableció que por protocolos de seguridad
solo se retiró el proveedor del que salieron tres cartuchos, siendo estos objetos
sobre los que también se tomaron las correspondientes impresiones fotográficas.

88
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

De esta manera, el testigo aseveró que todas estas actuaciones se plasmaron en el


acta de inspección técnica a cadáver.

Posteriormente, indicó en preguntas del contrainterrogatorio que, si bien no


manipuló el cuerpo del occiso en aras de evitar contaminación cruzada y la pérdida
de evidencia traza, explicó que, si tocó el arma en vista de que momentos antes de
llegar a la escena había llovido, por lo que cualquier posibilidad de evidencia traza
ya se había perdido y además era necesario manipularla para realizar el
procedimiento de seguridad y fijación fotográfica. Igualmente, explicó respecto del
arma que no recibió en su primera visita por no estar debidamente embalada que,
cuando retornó a la escena de los hechos, la misma fue entregada a su equipo, pero
él no estuvo presente en tal actuación.

Por otro lado, reseñó que el orden de las 72 tomas fotográficas consignadas en
el informe de inspección técnica a cadáver más que obedecer a una secuencia
numérica, se atuvo a un orden lógico, por lo que se tiene en cuenta el consecutivo
y la fecha de la imagen digital para hacer el correspondiente proceso de
reconstrucción. Por otro lado, estableció que las tomas fotográficas hechas sobre el
área acordonada con anterioridad a que se dirigieron a efectuar la inspección
técnica a cadáver se tomaron desde el sentido nororiental, y en las mismas no se
apreció que hubiere un arma de fuego. Finalmente, el testigo aclaró circunstancias
atenientes a su grado de conocimiento en el área de la fotografía, sobre las
propiedades de la cámara, nuevamente sobre lo sucedido cuando no recibió un
arma de fuego de los policiales que se le acercaron mientras estaba dentro del
vehículo de la fiscalía, que no fungió como investigador, sino como técnico y en
desarrolló de la misma actividad se limitó a tomar fotografías para el álbum
fotográfico, y que el arma encontrada en la escena fue embalada por Nubia
Esperanza Rodríguez en una mesa que se trajo en el móvil de la Fiscalía, siendo
esta la finalidad de tal mueble.

89
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Finalizada la intervención de este declarante, el día inmediatamente siguiente,


esto es, el 23 de octubre de 2019, se contó con el relató de José Francisco
Chatazar Nativ, quien para agosto de 2011 se desempeñaba como comandante de
patrulla de vigilancia del CAI Alhambra, adscrito a la jurisdicción de Suba. Este
testigo refirió que el 19 agosto de 2019 estuvo laborando el primer turno de vigilancia
que iniciaba a las 22 horas y finalizaba a 07:00 horas, sin que en tal lapso hubiere
conocido de un caso de relevancia. Dicho esto, explicó la composición de las
patrullas que componen el CAI Alhambra y señaló que, el día descrito, también
estaban realizando el primer turno de vigilancia el subteniente Zarabanda con el
patrullero Pineda, circunstancia sobre la que depuso que puede verificarse al
consultar la minuta de vigilancia donde quedan registrados los nombres de todos
los integrantes de aquel turno. A continuación, explicó que estos individuos
ejecutaban sus labores de patrullaje a través de una motocicleta de la que no pudo
recordar su nomenclatura.

Esclarecida tal circunstancia, indicó que era posible que una jurisdicción de
policía solicitara a otra apoyó, lo cual tenía ocurrencia cuando se presentaban casos
de alta relevancia y tal apoyó era solicitado y manejado por el oficial de vigilancia o
por la central de radio. Por otro lado, explicó que los libros y minutas que se llevan
en CAI han de contener el grado, los nombres y apellidos completos, la placa, el
lugar de facción y el armamento que posee el inscrito. Afirmó igualmente que la
minuta de guardia la lleva el auxiliar de información que ha de realizar las
anotaciones de la entrega y recibimiento del turno, estando dispuesto para tal fin en
el CAI Alhambra en aquel entonces, el patrullero Melo Gordillo.

Asimismo, resaltó, respecto de la noche del 19 de agosto de 2011, que la


comandante del CAI se encontraba cuidando de la parte baja de la jurisdicción de
Suba, siendo aquella en donde se presentaban durante los fines de semana
mayores requerimientos, de forma que la persona que estaba al mando del CAI era
el más antiguo, siendo para ese caso él.

90
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Enseguida se escuchó a quien para agosto de 2011 también estaba adscrito


como patrullero del CAI Alhambra, Diego Alexander Melo Gordillo, quien relató
que sus funciones se circunscribían a plasmar las novedades en la minuta de
vigilancia, la minuta de guardia y estar pendiente de los libros propios del CAI. De
esta forma, explicó que en la minuta de vigilancia figura el nombre de los policiales
que estaban en servicio junto con su grado, placa, numero de pistola, lugar de
facción, así como las consignas que adicionara el oficial de vigilancia. Dicho esto,
narró que para el 19 de agosto de tal anualidad llegó al CAI a recibir el turno y las
novedades del anterior compañero de información. Una vez instalado, manifestó
que a través de radio recibió información de un compañero del CAI Andes que
estaba solicitando apoyo en tal jurisdicción, de modo que patrulleros cuyo apellido
era Flórez y Martínez se dirigieron a atender tal solicitud en la calle 116, que a dicho
lugar también acudieron en una motocicleta el subintendente Zarabanda y el
patrullero Tovar. A continuación, corroboró que la comandante del CAI se
encontraba en labores de vigilancia en la parte baja de Suba, por lo que estaba a
cargo el más antiguo en el CAI, es decir, José Francisco Chatazar Nativ.

En adelante, reiteró que el CAI Alhambra estaba adscrito a la Estación de Suba


cuyo comandante se identifica con la sigla 11-1, mientras que el subcomandante
utiliza la sigla Verde 11-2; igualmente, estableció que la Estación de Policía de Suba
pertenece al Comando Operativo de Seguridad Ciudadana “COSEC1” y que el CAI
más cercano al CAI Alhambra era el CAI Andes al cual se podía llegar en tan sólo
cinco minutos en motocicleta.

El 24 de octubre de 2019 declaró ante esta judicatura Johan Rolando Soler


López, policial que el 19 de agosto de 2019 laboraba en la Unidad de Reacción
inmediata de Usaquén, siendo para aquel entonces el receptor de denuncias de la
unidad móvil. Dicho esto, se le cuestionó si recibió la denuncia
110016000000023201181145 y dado que no recordó de forma precisa tal noticia

91
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

criminal, se le puso de presente el documentó en el cual quedó consignada. Así,


indicó que se trataba de una denuncia que presentó Jorge Eliecer Narváez el 22 de
agosto de 2011, sin embargo, antes de ahondar en las particularidades de tal caso,
fue claro que la noticia tuvo que ser recibida en la plaza de 20 de julio en donde se
encontró con la teniente Leidy Perdomo, de modo que se trasladó hasta allá con el
Sargento – Comisario Niño y la teniente en mención los llevó a una cafetería en
donde se encuentran un hombre, su compañera sentimental y un menor de edad.
El hombre les indicó que quería denunciar un robo del que fue víctima, no obstante,
el declarante resaltó que en tal momento le recomendó a esta persona que se
dirigieran al CAI del 20 de julio el cual se encontraba a pocas cuadras.

Una vez allí solicitó permiso al funcionario que estaba en el CAI para que le
prestara las instalaciones y allí recibir la denuncia. Hecho esto, el hombre empezó
a relatarle que fue víctima de un hurto mientras se encontraba manejando una
buseta por el sector de la avenida Boyacá con calle 118, de modo que al automotor
subieron unas personas que lo intimidaron con un arma de fuego y una navaja.
Antes de proceder a la lectura literal de lo consignado en el documento, relató, ante
la pregunta de si existían funcionarios dispuestos para recepcionar denuncias en
distintas localidades, que para la fecha de los hechos la Policía Nacional y la SIJIN
contaban con dos unidades receptoras de denuncias, las cuales podían llegar a
ciertos lugares una vez fuera indicado y ordenado por altos mandos o la central,
dado que los oficiales les señalaban los sitios para recibir las denuncias. Explicado
esto, detalló que luego de tomar la denuncia de Jorge Eliecer Narváez se dirigió a
la URI de Usaquén para cargar la noticia al sistema SPOA, no obstante, como no
manejaba el sistema en el portátil, solicitó un numero manual, lo registro en el libro
e ingreso con su usuario al sistema. Por otro lado, explicó que mientras permaneció
en el CAI del 20 de julio recibiendo la noticia criminal se presentó allí el J1 o señor
General Patiño y habló 5 minutos con el denunciante, sin embargo, alertó que tal
comunicación tuvo lugar cuando salió a la panel a sacar la impresora y cuando

92
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

retornó la teniente Leidy Perdomo no le permitió la entrada y en su lugar le dijo que


esperara un momento.

Luego de tales precisiones, pasó a leer el contenido literal de la denuncia, la cual


no será expuesta in extenso pero si serán referenciados sus puntos primordiales
como lo es que, según el dicho de Jorge Eliecer Narváez el 19 de agosto de 2011,
sobre las 20:45 horas, mientras manejaba el bus de servicio público de número
interno 4121 afiliado a la empresa Cootransniza LTDA., a la altura de la Avenida
Boyacá frente a la empresa Bavaria, se subieron dos cantantes y cuatro jóvenes
(tres hombres y una mujer). Cuando transitó frente a Balcón de los Lagartos,
ubicado sobre la Avenida Boyacá con calle 118, uno de los jóvenes le apuntó con
un arma de fuego, le solicitó que se despojara del dinero y de sus objetos
personales, a lo cual él sólo entregó el dinero y continuó conduciendo a la limitada
velocidad que le había solicitado el victimario. En el entretanto, indicó el denunciante
que la mujer se hizo de una navaja para intimidar a los pasajeros y quitarles sus
pertenencias. Luego de unas cuadras narró que el joven armado le ordenó parar de
modo que él y sus compañeros se bajaron sobre la Boyacá al sur. Una vez
descendieron los atacantes manejó hasta la calle 127, alertó a una patrulla que
avistó, luego llegaron otras dos patrullas, de forma que tanto él como sus pasajeros
relataron a las autoridades sobre lo sucedido. A continuación, describió a la mujer
con la navaja y al hombre con la pistola, sujeto último del que señaló que era un
joven de contextura media, cabello castaño con trenzas, estaba bien vestido y
podría reconocerlo con facilidad de verlo nuevamente.

Finalizado este testimonio, el documento contentivo de la denuncia fue


incorporado al plenario como prueba documental N°1 del ente acusador.

Al instante, hizo presencia en la audiencia pública la oficial de la Policía Nacional


en el grado de capitán, Leidy Johanna Perdomo Chala, quien narró que tenía
conocimiento de un hecho sucedido en agosto de 2011 dentro de lo que los medios

93
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de comunicación catalogaron como “el caso del Grafitero” y que sobre el mismo
realizó una actividad como lo fue contactar a una persona que aseguraba ser víctima
de un hurto, por lo que trasladó una unidad móvil de denuncias para que se recibiera
la noticia criminal. Así relató que la génesis de tales hechos fue la mañana del 22
de agosto de 2011 cuando el jefe de la seccional de investigación criminal, coronel
Eliecer Camacho, le dio un papel con un número telefónico y le ordenó tomar
contacto con la persona que le contestara. De modo entonces que advirtió que este
coronel no le aportó el nombre del sujeto, pero le indicó que debía verificar el caso
de tal persona y hacer lo pertinente, lo cual ejecutó de forma inmediata al entrar en
trato con el denunciante, quien la citó en el barrio 20 de julio en vía pública, por lo
que llegó allá y solicitó el traslado de una unidad receptora móvil de denuncias para
recibir la denuncia de un señor que se encontraba en compañía de su esposa y un
niño pequeño.

De esta suerte, detalló que, al encontrarse con el denunciante en plena calle, le


sugirió ir a un establecimiento público y en tal lugar el hombre le narró que fue
víctima de un hurto en la buseta que conducía mientras su esposa lo acompañaba
como ayudante de buseta. A continuación, la declarante relató que no conocía la
zona, pero le indicó al denunciante que se dirigieran a la Estación de San Cristóbal,
sin embargo, esta persona le indicó que estaban a inmediaciones del CAI del 20 de
julio, por lo que se podían dirigir allí, siendo este el lugar donde el receptor recibió
la denuncia. Una vez se le interrogó a cerca de los hechos de los que dio cuenta
este sujeto, pormenorizó que esta persona le narró que varios jóvenes se subieron
al bus que conducía y, en el sector del norte, lo intimidaron con un arma de fuego,
le hurtaron el producido del bus y procedieron a robar a los pasajeros, luego se
bajaron del vehículo, por lo que, posteriormente, puso aviso a una unidad policial de
un CAI del sector, sin embargo, está unidad no le recibió la denuncia.

Luego de reseñar estas particularidades, resaltó que quien recibió directamente


la denuncia fue el receptor de apellido Soler, esto es, el testigo inmediatamente

94
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

anterior, mientras que ella se dispuso a contactar a su coronel Camacho, quien al


ser la persona que le dio la orden de verificar el caso, debía conocer que ya se había
adelantado la recepción de la denuncia. Hecho esto, señaló que el coronel no le
indicó mayor cosa, pero luego llegó al lugar y después también arribó al CAI el
General Patiño, quien para ese momento se desempeñaba como comandante de la
Policía Metropolitana de Bogotá. En adelante, relató que este último sujeto habló
con Jorge Eliecer Narváez por uno o dos minutos durante un momento en que el
receptor salió a traer una impresora. En igual medida, indicó que la conversación
suscitada entre el general y el denunciante se atuvo a que este último le informara
los hechos que estaba revelando, asimismo, recordó que el general le preguntó si
podía reconocer a las personas que le hurtaron y allí finalizó la conversación.
Igualmente, relató que el coronel Camacho habló con la esposa de Jorge Eliecer
Narváez quien también le informó pormenores del caso.

Por otro lado, indicó ante pregunta del ente acusador si en el lugar estuvo
presente el coronel Blanco quien para la fecha laboraba en el área de prensa de la
Policía Metropolitana de Bogotá, no obstante, manifestó que esta persona se quedó
afuera del CAI. En seguida, narró que días después de que se recibiera la denuncia
de Jorge Eliecer Narváez, éste la llamó nuevamente y le contó que estaba siendo
contactado por diversos medios de comunicación, así como de la oficina de
disciplina de la Policía Nacional, por lo que se encontraba muy nervioso y quería
saber si debía asistir ante esta última institución y si ella podía acompañarlo. Ya en
un primer momento le respondió que como estaba involucrado un funcionario
público, si era necesario que acudiera a la citación, en segundo lugar, le indicó que
debía solicitar permiso a su superior, es decir, el coronel Camacho. Acto que ejecutó
el instante y por ello le reseñó a Jorge Eliecer Narváez que estaba en condición de
acompañarlo, pues el coronel le manifestó que no había ningún problema con ello.
Hecho esto, relató que el día de la cita la oficial de la oficina de disciplina no apareció
y en últimas no se realizó ningún interrogatorio adicional al denunciante.

95
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ya en el curso del contrainterrogatorio, esclareció que la comunicación ocurrida


entre el denunciante, su esposa, el coronel Camacho y el general Patiño se surtió
con posterioridad a la recepción integral de la denuncia, por lo que estos oficiales
no incidieron en los hechos narrados por Jorge Eliecer Narváez.

Esta sesión de juicio oral fue precedida de la declaración del investigador técnico
de la Policía Judicial José Armando Torres Aragón, el cual relató que dentro de la
noticia 11001600023201181145 adelantó una diligencia de declaración jurada a
Nubia Mahecha Melo, actividad que ejecutó el 26 de agosto de 2011 en compañía
del investigador Elkin Fernando Ospina en la Unidad Estructural de Apoyo de
Paloquemao. Dicho esto, se le puso de presente el informe que suscribió dentro de
la noticia criminal en comento el 01 de septiembre de 2011 y de esta manera,
recordó que el 26 de agosto del mismo año, Nubia Mahecha Melo, identificada con
cedula de ciudadanía 51.945.199 le narró un hecho referente a un hurto sucedido
dentro de un vehículo de servicio urbano el 19 de agosto de 2011 entre las 08:30
p.m. y un cuarto para las 09:00 p.m. En seguida, resaltó que la declarante le relató
que su esposo, Jorge Eliecer Narváez trabajo durante 2 años y 8 meses como
conductor del vehículo que era de propiedad de Don José Varón, sin embargo, dejó
de laborar el día del atracó, pues el bus estaba en venta y debía entregarse ese
mismo día. Al detallar los hechos, indicó que la declarante le narró el recorrido
tomado por el bus, rodante del que al llegar al puente de las Américas con Boyacá
descendió una persona, se subió un músico callejero y cuatro muchachos sobre los
que inmediatamente advirtió que eran ladrones. Enseguida agregó que pasado el
puente de la 116 con Boyacá los ladrones se pararon y encañonaron a su esposo,
de manera que uno de ellos siempre estuvo apuntándole y cargaba el arma como
si fuera a disparar, los otros empezaron a quitar los bolsos y la plata de los
pasajeros, luego les pidieron dinero a ellos, uno de los muchachos se bajó por la
puerta del colectivo y, llegando a una curva donde su ubicaban unos apartamentos
blancos que creía que se llamaban balcones, se bajaron todos. A continuación, la
declarante reseñó que mientras uno de los pasajeros llamó al 123, su esposo

96
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

condujo hasta la 127 con suba y paró frente a unos policías que recibieron los datos
de los pasajeros. Después, indicó que ella y su esposo se fueron para la casa.

Por otra parte, la denunciante relató que los asaltantes eran tres muchachos y
una muchacha jóvenes, pero resaltó que sólo vio de forma clara a uno de ellos y a
la mujer. Por otro lado, señaló que no pudo ver al joven que portaba el arma,
elemento sobre el que también manifestó que sólo vio que era negra, ya que estaba
tras la puerta de seguridad. Por otro lado, recordó hechos que acaecieron con
posterioridad, como lo fue la citación que le hizo a su esposo un policía el cual quería
ahondar sobre la muerte de un joven, del cual corroboraron que era el mismo que
portaba el arma de fuego durante el atraco al bus.

Luego de la lectura literal de la declaración jurada, documento este que fue


aportado a este trámite como evidencia documental N°2 del ente acusador, el
testigo resolvió, en preguntas de contrainterrogatorio, que cuando la declarante
inició su intervención utilizó la expresión <eso fue como el viernes hace 8 días> para
referirse a la fecha de los hechos, pero luego esclareció que la calenda exacta de
estos era el 19 de agosto de 2011.

Esta última declaración finalizó el 05 de noviembre de 2019, no obstante, en la


misma fecha se recibió también el testimonio de Juan de Jesús Quiroga Cortés,
pasajero del vehículo conducido por Jorge Eliecer Narváez, el cual declaró que el
19 de agosto de 2011 mientras se desplazaba a visitar a sus hijos, sobre la calle 80
con avenida Boyacá, se subieron varias personas, entre ellas cuatro sujetos que los
atracaron más o menos cuando la buseta transitaba a 150 metros al norte del
humedal Juan Amarillo. Sobre tal hecho, detalló que uno de los jóvenes se posicionó
frente a la ventana del conductor, la única mujer que integraba el grupo se ubicó
frente a la puerta de la buseta y esgrimió una navaja, otro sujeto se situó en la mitad
y el último quedo frente a él, pues iba en el último puesto. Una vez avisaron que se
trataba de un atraco, indicó que el joven que iba junto a la venta del conductor

97
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

mostraba un arma de cacha negra por la ventanilla y le ordenó a aquél bajar la


velocidad, mientras que a los pasajeros les dijeron que entregaran los celulares y
los objetos personales, elementos que fueron recolectados por uno de los
atracadores, los cuales hicieron dos pasadas para recoger más celulares, no
obstante, resaltó que no le robaron su móvil, pues lo camufló sentándose sobre él y
diciéndoles que ya se lo habían robado una semana antes. Después indicó que los
asaltantes forcejearon con el ayudante del conductor a través de la ventanilla y
luego estas personas se bajaron a inmediaciones de un edificio que se llama
Balcones de los Lagartos, no sin antes esgrimirles a los pasajeros sus armas y
asegurarles que no se podían bajar si la buseta se detenía, pues los <agarrarían a
tiros>.

Finalizado el ataque, indicó que, desde su celular de abonado telefónico


3107951305 llamó al 123, pero no pudo ofrecer la dirección exacta al no poder ver
las nomenclaturas de los edificios por los que estaban transitando, aunque si logró
identificar el puente de la 116. Por otro lado, aclaró que los hechos sucedieron entre
las 08:30 y 09:00 p.m., una vez los asaltantes descendieron de la buseta, la misma
se dirigió hasta el centro comercial Boulevard, esto es, hasta la avenida suba con
calle 127, lugar en donde se bajaron algunos pasajeros e ingresaron otros, y fue
este el sitio en donde descendió del rodante. Respecto de la llamada que hizo a la
línea 123 detalló que le dio el numero de la buseta a la persona que lo atendió y,
después, cuando ya se había bajado de la buseta recibió una llamada de un agente
de policía que tuvo contacto con otras patrullas y con los asaltantes. Esta persona
le señaló que uno de ellos estaba grave y por ello le solicitó que fuera a declarar,
pero él le indicó que no se dirigiría hasta allá a esa hora y que declararía después,
decisión que reiteró una vez llegó a su casa, pues recibió otra llamada solicitando
su relató de parte de un patrullero que se identificó como Wilmer Alarcón

Enseguida, expuso que el grupo de asaltantes estaba integrado de 3 hombres


entre los 18 y 23 años y una mujer de aproximadamente 18 años. Por otro lado,

98
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

indicó que, con el transcurso de los días siguientes, es decir, el sábado y el domingo
recibió llamadas también de un coronel de apellido Arévalo, que al parecer era jefe
de la Estación de Policía de Suba y le dijo que debían verse y entrevistarse para
que él le explicara el desarrollo de los hechos, sin embargo, narró que le contestó a
este funcionario que estaba fuera de Bogotá y hasta el lunes interpondría la
denuncia. Una vez retornó a la ciudad, explicó que volvió a recibir llamadas para
que denunciara lo sucedido, no obstante, recordó que para ese momento ya se
había esparcido la noticia por todos los medios de comunicación y había causado
mucho revuelo, de forma que el martes siguiente llamó al 123 y solicitó que se
protegiera su identidad. A pesar de ello, tuvo conocimiento que estaba siendo
buscado por varios policías, de forma que decidió comunicarse y preguntar en
donde debía presentarse específicamente. En esta comunicación se le indicó que
debía comparecer a un estación de policía en el sector de Chapinero, la cual se
ubicaba por la calle 59 o 60 con carrera 3°, además le dijeron que se entrevistaría
con una teniente, por lo que en la entrada le dieron indicaciones para encontrarla.
Ya en el trayecto fue alcanzado por dos personas, una de ellas se presentó como
el patrullero Alarcón, mientras que el otro le dijo que era un abogado. Él trató de
disuadirlos para llegar a su cita y declarar, pero estos le indicaron que ellos le
recibirían la declaración, de manera que organizaron una mesa, trajeron un
computador, tomaron su versión y le imprimieron una copia y él se fue a su casa.

De otra lado, resaltó que aun después de rendir su declaración siguió recibiendo
llamadas del coronel Arévalo, el cual le continuó manifestando la necesidad de que
se entrevistaran, pero el testigo reseñó que le contestó que ya había dado cuenta
de todo lo que sabía, que, si necesitaba algo, la declaración estaba en la estación,
además, recalcó que no estuvo presente en los hechos de donde resultó un muerto
pues él sólo estuvo en el atraco de la buseta. Así, señaló que esto lo dijo también
con el ánimo de que este sujeto no lo llamara más, máxime cuando para la época
fue contactado por un reportero de Caracol y él no quería que se revelara su
identidad, ni tener problemas él y sus hijos.

99
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

-
En preguntas de contrainterrogatorio, resolvió que los jóvenes que se subieron a
atracar vestían sudaderas oscuras, se veían aparentemente juveniles y portaban un
arma de fuego negra y una navaja. Igualmente enfatizó que una vez descendió del
automotor no tuvo conocimiento sobre lo que ocurrió después con el vehículo. Por
otro lado, definió que como nunca accedió a la entrevista con el coronel Arévalo, no
vio personalmente a este sujeto, sin embargo, aclaró que éste le contactó en
repetidas ocasiones y se presentó ante el cómo el coronel Arévalo, adscrito a la
Estación de Policía de Suba.

En la misma fecha, se recibió la declaración de Alicia María Lozano Montoya,


integrante del laboratorio Coral 12 adscrita al grupo de homicidios del C.T.I., quien
indicó que para el 19 de agosto de 2011 se encontraba junto con Oscar Ávila como
fotógrafo y Nubia Rodríguez, como líder de laboratorio, realizando diligencias
inspección técnica a cadáver, siendo su labor el apoyo de estas. De forma entonces
que la unidad Marfil les reportó que debían atender una diligencia en la Clínica Shaio
sobre las 12:04 de la mañana; así, partieron de la sede Santuario a la clínica en
comento, a la que arribaron sobre las 12:50 aproximadamente para verificar el
reporte de una persona fallecida en hechos sucedidos en el barrio Pontevedra. Al
llegar a la Clínica Shaio, indicó que funcionarios del hospital les refieren que el
cuerpo no ha sido trasladado a la morgue, por lo que deciden dirigirse al lugar de
los hechos ubicado sobre la calle 116 en el barrio en comento sobre la 01:30 de la
mañana, aproximadamente, tardando en llegar tan sólo 10 o 05 minutos por la
cercanía con el centro hospitalario.

Seguidamente, detalló que al arribar al lugar de los hechos notaron que había
muchos funcionarios de policía, por lo que se acercaron para que les fuera
entregada la escena, pero les indicaron que el informe de primer respondiente aún
no se había realizado, de forma que debían esperar un momento. Lapso sobre el
que señaló que se tornó en casi 40 minutos sin que se estuviera listo tal documento,

100
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sin embargo, indicó que en el entretanto realizaron unas fijaciones fotográficas. En


adelante, detalló que como el informe continuaba sin estar listo, decidieron regresar
a la clínica para realizar la inspección al cadáver mediante autorización del fiscal
que en aquel entonces tenía el caso. Así, sobre las 02:00 a.m. regresaron a la Shaio
en donde recibieron primeramente la historia clínica del occiso, documento en el
que constaba que había sido herido con arma de fuego y luego procedieron a la
inspección del cuerpo. Finalizada esta actividad, adujo que a las 03:00 a.m.
retornaron al lugar de los hechos y, como ya estaba confeccionado el primer
respondiente, les hicieron entrega de la escena a las 03:30 a.m., de forma que
procedieron a la inspección al lugar. Ya en el curso de esta actividad, afirmó que se
halló dentro de la escena una pistola, tres proyectiles y una vainilla, por lo que, a
través del método de franjas, se fijaron tales elementos y los mismos quedaron
plasmados en la fijación fotográfica, el bosquejo y el acta de inspección.

A continuación, puntualizó que el informe de primer respondiente no fue


entregado en un primer momento, pese a que el mismo fue solicitado por la líder de
laboratorio Nubia Rodríguez, en compañía de ella, al funcionario a cargo de su
suscripción. Situación última, de la que recordó que el patrullero que fungía como
primer respondiente estaba con el abogado de la policía, ya que este le estaba
asesorando para realizar el documento, y fue quien les indicó a ellas que dejaran el
afán y que debían esperar hasta que el informe estuviera listo, por lo que hubo un
cruce de palabras entre este sujeto y Nubia Rodríguez. Por otro lado, anotó que en
el lugar había un gran despliegue de funcionarios de la policía, entre los que alcanzó
a reconocer miembros de la SIJIN y la CIPOL.

Luego, fue cuestionada sobre el procedimiento surtido sobre el arma de fuego


encontrada en la escena, por lo que refirió que la misma se fijó fotográfica y
planimetricamente, después se recolectó en una bolsa de papel en la que fue
transportada hasta la unidad de homicidios del C.T.I. en donde se realizó su
embalaje, esto es, su colocación en una caja de cartón debidamente sellada que

101
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

posteriormente fue enviada a medicina legal en donde se practicó el estudio


balístico de aptitud de disparo. En iguales términos, reseñó que a Medicina Legal
también fueron remitidos los elementos recogidos durante la inspección técnica a
cadáver, como lo fueron las prendas del occiso y una mochila con spray. Dicho esto,
a la testigo se le puso de presente el acta de inspección técnica a cadáver en
formato FPJ-10 del 20 de agosto de 2011 suscrita sobre la noticia criminal
110016000028201102930, documento a través del cual pudo señalar con claridad
que el elemento material probatorio N°2 correspondía a una mochila de rayas
negras y grises con 4 spray de colores en su interior; el elemento material probatorio
N°3 era un arma de fuego tipo pistola marca Sterling, calibre 22, con cacha plástica
color negro y cuerpo gris. En adelante, leyó los objetos que se catalogaron como
elementos materiales probatorios desde los numerales 3° a 16°. A su turno, trató
las fijaciones que integraron el álbum que también formaba parte del acta de
inspección técnica a cadáver y, respecto de las toma del elemento N°3, es decir el
arma de fuego, indicó que se leía en la corredera de la pistola el rotulo “Sterling
22LN”, mientras que en el otro costado se leía sobre la base el número de serie
E16191.

También, reseñó que en la zona los acompañaron funcionarios del grupo Saturno
los cuales se desempeñaban como investigadores y, específicamente recordó que
uno de ellos, Álvaro Vega, estuvo presente realizando labores de vecindario como
lo fueron entrevistas a los testigos y al primer respondiente. Asimismo, indicó
durante el contrainterrogatorio que el nombre de la persona que le hizo entrega de
la escena era el patrullero Juan Carlos Alarcón, sin embargo, resaltó que no estaba
segura de su nombre.

El 06 de noviembre de 2019, se presentó en la mesa de testigos José Diomedes


Aldana Moreno, quien para la fecha de los hechos se desempeñaba como analista
de reportes especiales en el Centro Automático de Despacho -CAD- de la Policía
Metropolitana de Bogotá, entidad sobre la que explicó que es aquella en donde

102
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

llegan todos los eventos y casos que debe atender la policía, comunicación esta
que se efectúa al recibirse llamadas de la línea telefónica 123. A continuación, indicó
que hay funcionarios que también tiene acceso a estos reportes como lo es: el J1 o
comandante de la Metropolitana de Bogotá, el J2 o subcomandante, el J3 o
comandante operativo, el J5 que es el comandante o jefe de sala de turno y agregó
que también podía acceder el comandante de la central de radio CAD, denominado
Verde 100.

En seguida, explicó que la función que desarrollaba como analista de reportes


especiales era analizar bitácoras y expedientes que botara el sistema software
PROCAT. Respecto del presente caso, señaló que la fiscalía le había encomendado
dos investigaciones para analizar la bitácora de un incidente ocurrido en el caso
conocido como del grafitero. De esta manera, se le puso de presente el incidente o
bitácora 357099111 sobre la que señaló que obraba el paso a paso, el boletín
informativo policial del incidente, lo recepcionado por la intendente Jenny Plazas y
el caso del boletín rendido por el patrullero Fabián Rodríguez. Dicho esto, procedió
a señalar que el reporte telefónico se recibió a las 10:12:41 p.m. a través del número
de teléfono 3107951305 que se ubicaba en la localidad de Suba, más exactamente,
de la avenida Boyacá con calle 127. Sobre esta llamada reseñó que el informante
indicó que tres sujetos y una mujer con 969, es decir con porte ilegal de armas y
arma blanca, atracaron una buseta, este individuo también describió que la mujer
era medio mona, alta y vestía jean con chaqueta blanca, mientras que los sujetos
eran delgados y de estatura media; a continuación, indicó que estas personas se
bajaron frente a Balcones de los Lagartos.

Una vez leyó el contenido del reporte, mencionó que el operador NUSE tipificó el
caso como un 905, esto es, un atraco en acción, y luego remitió la llamada a la sala
QUIPER, enseguida el operador de Suba lo recibe a las 10:14:57 p.m. Así, indicó
que se aceptó el código – es decir el usuario de policía 51045, sobre el cual el testigo
dijo que no sabía quién era-, entonces el reporte llegó al despacho de policía en

103
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

mención y este asigna el caso a una patrulla sobre las 10:17: 05 p.m. Patrulla esta
que se ubica en el turno de sección de vigilancia 14ª y que pertenece a la localidad
11, es decir, la de Suba. Asimismo, obra dentro del reporte que la patrulla está
adscrita al CAI Colina y que como información se le indicó que se trataba de un 905
en el que participan tres sujetos que se bajaron al frente del edificio Balcón de los
Lagartos. A continuación, explicó que el usuario 51045 asignó el caso a la CIPOL,
a Unidades de Infancia y Adolescencia y unidades de la SIJIN. De igual forma,
describió que la CIPOL asignó el caso a la patrulla Roma 5 y Roma 3-7, y que varios
usuarios también intervinieron en el reporte y la bitácora, la cual muestra que
también fue duplicada. Acción que tuvo lugar cuando el usuario inicial acabó su
turno, desconectó su ID y luego otro usuario, como lo es el identificado con el código
21623 abrió el software de nuevo.

A su turno, indicó que sobre las 11:43:58 p.m., el operador ingresó a la bitácora
y consignó la información que le otorgó la patrulla que estaba en la calle, por lo que
reporta “que se trata del menor D.F.B.L. de 16 años, fecha de nacimiento 94-08-31
de Bogotá”. Sobre las 11:46 el usuario 51045 escribió que el oficial de vigilancia le
reportó que el menor presentaba dos heridas, que luego fueron descritas como
herida en hombro izquierdo con entrada y salida y como herida en región lumbar
con entrada y sin salida, aspectos que hacen referencia a los orificios generados
por el impacto de bala-. Ya a las 11:48 p.m. el operador describe que en la zona se
encuentra el “Verde 11”, es decir, el comandante de la Estación de Suba. A las
11:48:44 p.m. el usuario 21094 adscrito a la SIJIN asignó a la Fiscalía 307 el acta
de inspección técnica a cadáver, la cual se redirigió a la Unidad Investigativa
Saturno, y a las 11:49:50 indicó el testigo que dentro de la bitácora se fijó que el
menor falleció, de modo que esta circunstancia se le comunicó al J5 -oficial de turno
del CAD- y al supervisor. Enseguida, leyó que a las 11:51 p.m. el usuario 51045
anotó que en el lugar de la novedad se presentó “Andes 1”, es decir, el comandante
del CAI Andes, así como patrullas del sector que estaban verificando y haciendo
barrido para encontrar más indicios, a las 11:52 p.m. se consignó en la bitácora que

104
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

el menor occiso estaba en la Clínica Shaio en compañía de comandantes de la


localidad E11, igualmente, se indicó sobre tal hora que los funcionarios de vigilancia
se encontraban en relevo, de forma que los cuadrantes 7 y 8 estaban fusionados y
por ello el patrullero Alarcón Vargas conoció del caso.

luego, trató el documento denominado Boletín Informativo de Policía BIT 231 del
19 de agosto de 2011, recepcionado por la subintendente Jenny Plazas a las 04:30
a.m. y rendido por el patrullero Fabián Rodríguez. Tal BIT tenía un código que
indicaba el número del comando de seguridad y, para este caso, pertenecía al
COSEC1 y básicamente reseñó que el caso ocurrió a las 22:20 a instancias de la
Estación E11 el 19 de agosto de 2011, sobre la calle 116 con carrera 71D en vía
pública, barrio San Nicolás del Cayende, el occiso dentro del asunto es D.F.B.L. de
16 años con tarjeta de identidad 94083102624 de Bogotá; el caso reporta acta de
levantamiento 02930, el Fiscal asignado fue el 307, el laboratorio del C.T.I. fue el
denominado C.T.I. 12 y la unidad investigativa fue saturno 4 y 10. A continuación se
consignó en el boletín que el menor falleció por herida en la región lumbar con
orificio de salida en la región clavicular derecha causada con arma de fuego; la
inspección se realizó en la Clínica Shaio y el móvil del caso es que al parecer el
occiso estaba cometiendo un hurto, se presentó un intercambio de disparos con la
unidad policial arribando a los resultados fatales. Finalmente, el testigo reseñó que
en el boletín obraba que el caso fue conocido por el cuadrante 5 y 8, el intendente
Luis Alberto Pantoja y los patrulleros Nelson Rodríguez Castillo y Wilmer Alarcón
Vargas.

Ya en el contrainterrogatorio, explicó que el caso inició como un 905, atracó a


una buseta, y término como un 901, lo cual refleja que el asalto a la buseta estaba
relacionado con el homicidio del menor. Sobre este asuntó explicó que el caso
arrancó con una llamada que se tipificó como 905 por parte del funcionario del 123,
ya que la persona que llamó dijo que estaba ocurriendo un hurto en acción, luego
este servidor remitió el caso a la sala QUIPER y esta se lo pasó al operador de

105
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

despacho y este, al verificar la dirección, lo remitió al operador de Suba, donde aún


se mantenía como un 905, este último envió sus patrullas para que fueran a buscar
personas sospechosas, pero en ese momento el caso se volteó y se tornó en un
901. De esta manera, explicó que tal denominación ocurrió a las 12:52 a.m. cuando
el usuario 21557 cambió la tipificación. Por otro lado, refirió que el programa muestra
que sobre las 11:42 fue iniciado por el J1 en el momento en el que el caso estaba
siendo atendido por una patrulla del cuadrante 7 del CAI Andes, debiéndose tal
interrupción a que solicitó el apoyo de unidades a la altura de la calle 116 con 70 y,
transcurridos 20 minutos de tal información, se consignó otra novedad en donde se
determinó que sucedieron unos disparos no intencionales por parte de la patrulla
que al parecer intimido al sujeto con posible arma de fuego, dato este que fue
aportado por el cuadrante 7 CAI Andes.

El 25 de noviembre de 2019 se recibió la declaración del perito morfólogo Ramiro


González Ortega, el cual indicó que sobre la noticia criminal
110016000049201115620 elaboró álbumes de reconocimiento basados en el
artículo 252 del Código de Procedimiento Penal, los cuales se consignaron en el
informe de investigador de campo de formato FPJ-11, mientras que para las actas
de reconocimiento se utilizaron los formatos FPJ-20. A su turno, se recibió la
declaración de Yan Rolando Guzmán Nieto el 26 de noviembre de 2019, quien
indicó que dentro de tal Código Único de Investigación realizó reconocimientos
fotográficos durante el 2013 y el 2014 con los testigos Nelson Daniel Rodríguez, el
teniente Madrid Orozco, Liliana Cañaveral y Freddy Esneider Navarrete. Sobre el
contenido de tales documentos, relató que la Policía Nacional remitió fotografías
digitalizadas de los sujetos a reconocer. Previo a la diligencia de reconocimiento,
reseñó que la creación del informe contentivo del álbum correspondió al morfólogo,
quien recibió por medio electrónico las fijaciones fotográficas, posteriormente, el
fiscal a cargo del caso emitió la orden para que se ejecutara el reconocimiento.
Hecho esto, señaló que se citaron a los testigos y se requirió la asistencia del
Ministerio Público para que acompañara la diligencia. A continuación, indicó que el

106
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

procedimiento consistió en que el testigo seleccionara la imagen del sujeto que


reconocía y firmar debajo de ella, luego se consignó el acta del trámite y se embaló
en cadena de custodia. Acto este, sobre el que refirió que tuvo lugar respecto de
cada uno de los reconocimientos.

Dicho esto, se le puso de presente el registro de cadena de custodia del 09 de


junio de 2014 efectuado dentro de la noticia criminal 49201115629, contentivo de
dos álbumes de reconocimiento fotográfico y dos actas surtidas dentro de diligencia
que se realizó con el testigo Freddy Sneider Navarrete quien, bajo la imagen N°5
del álbum de reconocimiento fotográfico numero dos y serial 11643, reconoció a
Nelson Giovanny Tovar Pineda, identificado con cédula de ciudadanía 80.138.617,
quien se desempeñaba como patrullero del CAI Alhambra y que conducía la
motocicleta oficial en la que se trasladó la pistola sembrada en la escena. Por otro
lado, recalcó que mediante informe de investigador de campo FPJ-11 del 22 de
mayo de 2014 se consignó la elaboración del álbum de reconocimiento fotográfico
de Jhon Harvey Peña Riveros, quien fuera reconocido en la imagen número 5° por
Freddy Esneider Navarrete, quien advirtió que era el mayor de academia que estaba
de segundo en la Estación de Policía de Suba y que a su vez estuvo presente en la
fecha de los hechos hoy investigados.

Para el 28 de noviembre de 2019, se escuchó al último miembro del laboratorio


Coral 12, es decir, a la entonces líder y coordinadora de grupo Nubia Esperanza
Rodríguez Rodríguez, quien señaló que dentro de tal colectividad sus funciones
eran procesar la escena, el cuerpo, verificar los elementos materiales probatorios y
evidencia física y asumir como investigadora cuando no hubiera otra persona
disponible para ello. Respecto de los hechos hoy concitados, indicó que tuvo
conocimiento del caso luego de un reporte efectuado por la Unidad Marfil del C.T.I.
sobre las 23:20 o 23:30 horas en el que se les citó para realizar una inspección
técnica a cadáver en la Clínica Shaio por hechos ocurridos en la calle 127; de modo
que, con los demás miembros de su equipo se dirigieron en primer lugar a este

107
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

centro médico, ya que por lo general siempre se ejecuta la revisión del cuerpo, para
luego partir al lugar de los hechos y hacer lo propio. De esta manera, indicó que
aproximadamente a las 12:05 o 12:10 de la noche arribaron a la clínica, solicitaron
primeramente el libro de población para saber quién llevó el cuerpo allí, por lo que
sacaron una fotocopia de este documento, luego reseñó que ella se puso en
contacto directo con la enfermera jefe, quien le señaló que el cuerpo aún se
encontraba en el servicio de urgencias y también le contestó que no era posible
practicar la inspección técnica a cadáver en tal lugar, dada la cantidad de pacientes
que habían allí, por lo que debían esperar entre 20 y 30 minutos mientras se
arreglaba el cuerpo y se pasaba a la morgue de la clínica. Ante tal situación, indicó
que decidieron no dejar pasar más tiempo en la diligencia, por lo que se dirigieron
al lugar del hechos para procesarlo y luego retornar para ejecutar la inspección
técnica a cadáver.

Así las cosas, reseñó que el reporte de la Unidad Marfil les indicó que el lugar de
los hechos era la vía pública ubicada en la calle 116A con carrera 71B o D, lugar al
que arribaron sobre la 1:15 de la mañana hasta donde podía recordar y, asimismo,
señaló que le acompañaron investigadores del grupo Saturno. Respecto de la
inspección al lugar de los hechos, indicó que al llegar entraron en contacto con un
funcionario de policía para saber quién obraba como el primer respondiente, esta
persona le indicó dónde se encontraba el primer respondiente, de forma que se
dirigió hasta este sujeto el cual se identificó como tal y le señaló que se tardaba
unos 20 minutos en tenerlo listo, por lo que ella le respondió que no había ningún
problema y se dirigió al carro en el que llegó con sus compañeros para alistar el
equipo. Hecho esto regresó al sitio en donde estaba el primer respondiente quien,
además de estar rodeado por varios funcionarios de la PONAL y de señalarle
nuevamente que no tenía el informe listo, se encontraba con un sujeto vestido de
civil el cual le reitero que se esperara, por ello la declarante recordó que preguntó
entonces quien era el primer respondiente, de forma que el patrullero le dijo que él
era, mientras que el otro sujeto se identificó como <el jurídico de la policía> y el

108
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

defensor del indiciado, por lo que estaba colaborando en la realización del informe.
Afirmación esta que cuestionó al referirle a este sujeto que no podía obrar como
juez y parte, por lo que no tenía por qué estar realizando el informe, siendo esta
función única del primer respondiente. Ya en este momento, trajo a colación la forma
en que el jurídico de la policía se exaltó, la insultó, cuestionó al C.T.I. y dirigió a ella
de forma burlesca, por lo cual llamó a la Fiscal 307 y solicitó autorización para irse
junto con su equipo a la Clínica Shaio y hacer la inspección del cuerpo.

Una vez le fue permitido el desplazamiento, en el cual no tardó más de 7 o 10


minutos, indicó que, aproximadamente a las 02:00 a.m. arribó a la clínica y como el
cuerpo ya se encontraba en la morgue, procedió a inspeccionarlo, embalarlo,
roturarlo y fijarlo fotográficamente, así como también se hizo con las pertenencias
del occiso. Posteriormente, tuvo contacto con el padrastro del menor fallecido para
entregarle el acta de derechos de las víctimas y ofrecerle información sobre el
trámite a seguir para la entrega del cuerpo.

Además, reseñó que, al finalizar este procedimiento, es decir, luego de


aproximadamente una hora y cuarto, retornaron al lugar de los hechos en donde se
puso en contacto inmediato con el primer respondiente, el cual le entregó el informe
correspondiente pasadas las 03:00 a.m., de forma que pudieron procesar la escena,
la cual se encontraba acordonada en forma de V. Así, explicó que en la misma
realizaron un barrido en el cual se encontró una pistola y una vainilla, de manera
que el primer elemento fue fijado fotográficamente de forma externa en un principio
y luego se procedió respecto de su interior, enseguida se recolectó y embaló el arma
con el fin de ser llevada a medicina legal. La declarante, especificó que el arma tipo
pistola marca Sterling de calibre 22, color plateado con empuñadora de color negro
se encontró sobre el asfalto de la vía pública muy pegada al andén del costado norte
de la calle 116.

109
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En desarrollo de preguntas referentes al informe de primer respondiente, reseñó


que al recibir este documento procedió a su lectura y firma, sin embargo, alertó que
para aquella época el primer respondiente no firmaba el documento, sino que sólo
plantaba su nombre y número de cédula. Igualmente, rememoró que de la lectura
que realizó del mismo, corroboró que se estaba haciendo referencia al arma de
fuego encontrada en la escena. En adelante, reconoció entre el público de la
audiencia a Juan Carlos Leal Barrero como la persona que para aquel momento se
desempeñó como primer respondiente, y a continuación, reconoció al jurídico de la
policía, esto es, a Héctor Hernando Ruíz. Sujeto último sobre el que señaló que tuvo
contacto cuando solicitó el primer respondiente y cuando compareció en donde se
ubicaba la unidad junto con las dos personas a las que se les tomaron pruebas de
residuo de disparos.

Posteriormente, se le puso de presente el acta de inspección técnica a cadáver


suscrita por ella dentro de la diligencia en comento, documento con el cual pudo
esclarecer que el reporte que se le brindó al equipo Coral 12 tuvo lugar sobre las
00:55 horas, no se constató la hora de llegada a la clínica, a la 01:25 arribaron al
lugar de los hechos, a las 02:00 a.m. se dirigieron nuevamente a la Clínica Shaio, a
las 03:00 regresan al lugar de los hechos y a las 03:22 reciben el informe de primer
respondiente. Después, la declarante fue interrogada a cerca de los actos que se
desarrollaron en el marco de dicho informe y las atribuciones que correspondieron
a cada uno de los miembros del laboratorio. Igualmente, la testigo dio lectura al
informe de primer respondiente en que el obra que el mismo fue entregado a las
03:25 a.m. y que quien fungió como primer respondiente es un sujeto de nombre
“Leal Barrera Nelson”. A su vez, la declarante relató que dentro de tal documento
se determinó que el primer respondiente conoció del caso al llegar al lugar de los
hechos, dado que tuvo conocimiento de un cruce de disparos en el que fue
lesionada una persona que fue escoltada por Wilmer Alarcón a la Clínica Shaio,
asimismo, el primer respondiente reseñó que la escena le fue entregada con un
arma de fuego.

110
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Durante el contrainterrogatorio indicó que en el informe de primer respondiente,


yacía como hora de elaboración la 01:00 a.m. De otra parte, reafirmó que cuando
solicito este documento se le pidió que esperara 20 minutos como así lo hizo hasta
que decidieron, para agilizar el trámite, regresar a la Clínica Shaio. A su turno,
resaltó que no se asomó a la escena desde que arribó al lugar de los hechos y solo
entró en ella cuando se le entregó el primer respondiente. Enseguida, relató que al
lugar también le acompañó el equipo Saturno 10 y 4 del C.T.I. el cual estaba
encargado de los actos investigativos del caso, como lo era la toma de entrevistas
y búsqueda de cámaras de seguridad, sin embargo, su actividad no estaba
supeditada a los actos propios de Coral 12. Posteriormente, indicó que, aunque en
su equipo se contaba con un fotógrafo, ella realizó algunas fijaciones fotográficas
sobre el arma de fuego aprovechando que su compañero tenía un mejor manejo de
este elemento, máxime cuando su calidad de líder del equipo le permitía tomar un
rol en todas las actividades que se desarrollaran.

En lo que respecta a una posible alteración de la escena, esclareció que quien


ostentaba la responsabilidad de que no ocurriera tal circunstancia era el primer
respondiente, por tal razón, explicó que cuando fue llamada a declarar ante la
Procuraduría, manifestó que percibió una contaminación en la escena por la
cantidad de personal uniformado y no uniformado que estaba presente e incluso
dentro del acordonamiento, de tal suerte que hasta no recibir el informe de primer
respondiente no procedieron sobre la escena, así como tampoco ampliaron el
acordonamiento de la misma.

El 09 de diciembre de 2019, compareció a la mesa de testigos Luz Azucena Alba


Ortega, quien indicó que para el 2011 se dedicaba a la actividad de transporte, de
manera que para el 11 de agosto de tal año compró una colectiva afiliada a la
empresa Cootransniza, cuyas placas eran VEX510. Así, explicó que acudió a la
empresa, pero no finalizó unos documentos que estaban pendientes dentro de la

111
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

compraventa, sin embargo, anotó que pasadas las 05:00 p.m. se dirigió al sitio en
donde se encontraba la buseta. Una vez allí, solicitó al vendedor, a quien denominó
don Antonio, que le solicitara al conductor del vehículo, de quien recordó que se
llamaba Jorge, que llevara la buseta hasta su casa, que en aquel entonces estaba
ubicada en el barrio Country sur, no obstante, recalcó que esta persona le manifestó
que el rodante se encontraba en pico y placa y por ello no lo podía conducir hasta
allá.

Ante esta imposibilidad, la declarante manifestó que su conductor esperó hasta


que finalizara la restricción, mientras ella ejecutaba el trámite de verificación de la
buseta. A continuación, refirió que el vendedor del vehículo era José Antonio Barón
y el conductor que ella tenía destinado para tal colectiva se llamaba Ciro Nova
Perilla. Adicionalmente, explicó que mientras esperaban que concluyera el pico y
placa estuvo presente el conductor del vehículo y la esposa de aquel y, sobre las
08:00 p.m. el rodante fue entregado definitivamente a su conductor, es decir, a Ciro
Nova Perilla para que al día siguiente laborara con el mismo.

De otra parte, expuso que el conductor del vehículo, es decir, el sujeto de nombre
Jorge, le manifestó que la noche inmediatamente anterior, el 18 de agosto de 2011,
había sufrido un atraco dentro de tal vehículo en el que le habían despojado de todo
el producido. Dicho esto, reseñó que la buseta no funcionó durante el 19 de agosto,
pero se puso en marcha en el día siguiente, mientras que el 22 de agosto siguiente
se encontró nuevamente con el vendedor y el conductor para finiquitar el proceso
de venta, sin embargo, indicó que en tal ocasión también estaban presentes
policías, dado que a inmediaciones de su colectiva habían matado a un muchacho.
Finalmente, esclareció, al ponérsele de presente el contrato del 19 de agosto de
2011 que las placas del rodante que adquirió tal día eran VEX510.

Durante la misma oportunidad procesal, el ente acusador previo la recepción de


la declaración del conductor de la colectiva VEX510 Ciro Nova Perilla, no obstante,

112
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

como tal persona había fallecido, se solicitó la práctica -a título de prueba de


referencia- de la entrevista que aquel rindió el 29 de septiembre de 2011. Una vez
tal solicitud fue aprobada por esta judicatura, se recibió la declaración de José
Armando Torres Aragón quien ejecutó actuaciones como policía judicial dentro del
CUI 110016000020201181145 dentro de las que se desarrolló la entrevista tomada
en formato FPJ14 al testigo Ciro Nova Perilla C.C. 80.370.081 de Bogotá D.C., a
quien se le interrogó acerca de la fecha en que recibió el rodante de placas VEX510
que se la había dado para conducir, siendo tal calenda el viernes 19 de agosto de
2011, cuando en horas de la tarde acompañó a la compradora de tal vehículo Luz
Azucena Alba al barrio San Isidro sur a recogerlo y el cual llevó al parqueadero
ubicado en el barrio Granjas de San Isidro pasadas las 09:00 a.m. dada la restricción
de pico y placa ambiental que operaba en tal día. Durante tal narración, el
entrevistado reseñó que la entrega que le hicieron de tal vehículo provino de su
anterior conductor, esto es, de Jorge Eliecer Narváez, quien también le explicó las
particularidades y accesorios del vehículo. Durante la entrevista, Nova Perilla
explicó que el vehículo se llevó al parqueadero a las 21:30 a 22:00 horas del 19 de
agosto y no fue usado durante tal fecha puesto que el mismo se puso en marcha
hasta el día siguiente. De igual modo, señaló no recordar si Jorge Eliecer Narváez
relató ser víctima de un robo en tal ocasión, ya que su intervención se redujo a
explicar cómo manejar la buseta.

Finalizada tal intervención, se recibió el testimonio de Álvaro Carretero Sánchez


quien para el 11 de agosto de 2019 se encontraba laborando como vigilante de toda
la cuadra ubicada en la calle 116D. A continuación, rememoró que, en la noche de
tal fecha, aproximadamente a las 10:40 p.m., estaba en la caseta principal
escuchando música cuando vio que dos jóvenes que venían desde la avenida
Boyacá pasaron a la carrera y siguieron al humedal, mientras que otros dos giraron
y tomaron la cuadra en la que él se encontraba, pues estaban siendo seguidos por
otro sujeto. En tal punto, indicó que uno de los menores iba cogido de la camiseta
por un policía, sin embargo, vio que el menor aprovechó que había un jardín, se

113
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

escondió y trató de escapar, dirigiéndose al lado izquierdo, sin embargo, el patrullero


logró tomarlo de la camisa. Ya en la mitad de la cuadra, el declarante indicó que
había un árbol en el cual el joven trató de ocultarse nuevamente, por lo que salió
corriendo mientras el policía volvió a seguirlo.

En este punto, Carretero Sánchez indicó que retornó a la caseta, pero en ese
justo instante escuchó uno o dos disparos, por lo que se detuvo y vio que a los
pocos minutos el policía llamó al compañero para que le auxiliara, luego una
camioneta gris se detuvo, el policía solicitó ayuda a su conductor para subir al herido
y llevarlo a un hospital, de manera que mientras recogían al menor que yacía en el
suelo, llegó un automóvil de la policía de color blanco, sin embargo, aquellos que
iban en la camioneta gris partieron hacía la Clínica Shaio, por lo que la patrulla salió
detrás de tal vehículo.

A continuación, el testigo relató que no se asomó al lugar donde cayó el joven,


pues se dirigió a su caseta desde la que después de un amplió periodo de tiempo
pudo observar que varios policías llegaron a acordonar el área, a la cual no estaba
a más de tres metros de distancia. No obstante, afirmó que tales policías le parecían
de alto rango e inclusive uno de ellos se acercó y le pidió permiso para conectar el
celular, pues se le había descargado. Por otro lado, explicó que tiempo después de
que se llevaron al herido, miró hacia la zona y vio que no había quedado nada.
Circunstancia sobre la que también aseveró que cuando presenció la persecución
no observó que el menor portara algo en las manos.

De otra parte, declaró que sobre la 01:00 a.m. fue entrevistado en un ancianato
que había en el lugar por un investigador que al parecer no hacía parte de la policía.
Después fue entrevistado por otras autoridades en el centro de Bogotá a donde fue
llevado en una camioneta policial. Igualmente, esclareció que cuando miró al lugar
de los hechos y no observó nada, aún no habían llegado los uniformados que
acordonaron el lugar, y, durante el contrainterrogatorio, señaló que escuchó dos

114
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

disparos, pero no vio de quienes provinieron. Asimismo, al impugnársele


credibilidad con una entrevista que rindió ante el Juzgado 142 de Instrucción Penal
Militar de 16 de noviembre de 2011, reseñó que no vio si el joven herido era el
mismo que había tratado de escapar y, en la misma declaración, constaba que
utilizaba gafas pues su visión no era buena.

A continuación, hizo presencia en la mesa de testigos José Antonio Barón,


quien para el 2011 se dedicaba al transporte urbano y para agosto de la misma
anualidad estaba vinculado a la empresa Cootransniza. Posteriormente, refirió que
para el 19 de agosto de 2011 tenía en venta un colectivo de servicio público VEX510
adscrito a tal empresa, por lo que en la misma fecha el hasta entonces conductor
del vehículo, Jorge Eliecer Narváez le estaba haciendo mantenimiento en el barrio
Pijaos para ser entregado. De manera que el declarante indicó que la colectiva tenía
pico y placa ambiental, el cual se surtía una vez a la semana durante todo el día.

Dicho esto, señaló que Jorge Eliecer Narváez verificó el correcto funcionamiento
del vehículo, el cual fue entregado a la compradora, señora Azucena, el mismo día
sobre las 05:00 p.m. Así, acudieron a una notaría para perfeccionar el contrato y
luego el vehículo fue llevado a un parqueadero donde el mismo iba a guardarse
desde ese momento. Actos estos en los que el testigo advirtió que Jorge Eliecer
Narváez estuvo presente, máxime cuando hasta el día inmediatamente anterior, es
decir, el 18 de agosto de 2011, rindió cuentas del producido de la colectiva. No
obstante, indicó que Jorge Eliecer Narváez le entregó el producido de la semana,
pero le explicó que el del 18 de agosto, ese mismo día había sido objeto de un hurto
que se presentó en la 116. Finalmente, indicó que conocía a la señora Nubia
Mahecha Melo, pues era la esposa de Jorge Eliecer Narváez y además habló con
ella el 19 de agosto de 2011 en el apartamento en donde vivía para saber qué otros
negocios podrían hacer.

115
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Luego de un receso se recibió la declaración de Álvaro Vega Varcárcel, quien


se desempeñó como integrante del grupo Saturno 10 el 19 de agosto de 2011, de
manera que estuvo a cargo de la acta de inspección técnica a cadáver
confeccionada sobre el CUI 110016000028201102930. Dicho esto, señaló que
recibió el informe de la unidad Marfil del C.T.I., se dirigió, sobre las 00:50 a la Clínica
Shaio en la que se les indicó que el cuerpo no había salido de la morgue y por ello
no se podía practicar la inspección. No obstante, explicó que la diferencia entre la
funciones de cada grupo del C.T.I. que acudió esa noche se atenía a que Coral 12
estaba a cargo de adelantar la inspección técnica a cadáver, procesar el cuerpo,
entre otras, mientras que el equipo Saturno se encargó de adelantar actividades de
vecindario, las cuales se realizan de forma independiente a la actuación del
laboratorio. Enseguida, señaló que hizo presencia con su grupo en la Clínica Shaio
hasta las 01:25 a.m. del 20 de agosto de 2011 y posteriormente se dirigieron al lugar
de los hechos utilizando la ubicación otorgada por la unidad Marfil, como lo era la
calle 116A con carrera 71D. Una vez allí, indicó que, de conformidad con sus
actividades investigativas y la obligación que tenía de indagar sobre los hechos,
habló con el primer respondiente y le solicitó la entrega del correspondiente informe,
pero este sujeto le indicó que no estaba listo, pues estaba esperando algunos
elementos para embalaje de elementos materiales, por lo cual debía esperar entre
20 y 30 minutos, sin embargo, recordó que el primer respondiente le indicó que
hasta ese momento le habían entregado la escena y estaba siendo asesorado por
el abogado de la policía, por lo que apenas acabara de elaborar el informe se lo
entregaría.

A su vez, señaló que como no estaba listo el informe de primer respondiente, el


laboratorio Coral 12 no había procesado la escena y, en consecuencia, Saturno 10
tampoco podía ingresar a la misma, de manera que su actividad primaria en el lugar
se atuvo a la observación, por lo que manifestó que se acercó a la escena, es decir,
un punto demarcado en forma de triangulo dentro del cual no observó a simple vista
ningún elemento ni nada que ameritara un cerramiento. Aunado a ello, señaló que

116
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

cuando conoció del caso, se indagó en labores de vecindario sobre las personas
que tuvieran información útil y veraz, por lo que se le señaló al vigilante de la zona,
Álvaro Carretero Sánchez, quien poseía información relevante al caso, de manera
que acudió, sobre la 01:50 a.m., hora en que llegó el laboratorio a la escena a
instancias de un hogar geriátrico que le facilitaron para recibir la declaración de
aquel, con lo cual tardó aproximadamente una hora. Al finalizar tal acto, indicó que
nuevamente dirigió su mirada a la escena acordonada y notó tanto que no había
nada, como que aún estaba pendiente la entrega del primer respondiente, a pesar
de ello, consideró que su actividad en el lugar ya había finalizado, por lo que se
retiró con su equipo hacía las dependencias del C.T.I. de Montevideo; mismo
instante en que verificó que el laboratorio Coral 12 se encontraba en la Clínica Shaio
ante la imposibilidad de procesar la escena, por lo que sólo vuelve a tener contacto
nuevamente con este grupo hasta horas de la madrugada cuando hablan entre ellos
para cruzar la información adquirida.

En iguales términos, indicó que entabló comunicación con el padre del occiso a
quien le pregunto, al tener como referencia un posible intercambio de disparos, si
su hijo portaba armas de fuego, lo cual fue negado por el interrogado. Asimismo,
señaló que cuando habló nuevamente con el laboratorio Coral 12 se le pusieron de
presente tres armas de fuego, dos de marca Zigzaguer y Jericho que eran de los
dos policiales involucrados en los hechos y otra arma de marca Sterling color
plateada o niquelada, calibre 1.22 corto. Elemento último sobre el que advirtió
durante su relación entre los elementos materiales probatorios, que desconocía su
existencia, pues no había visto el mismo en la escena de los hechos, partiendo de
que se asomó a un metro y medio del acordonamiento y reiteró que no había
precisado objeto alguno que ameritara el cerramiento.

Ya en lo que corresponde a sus actividades investigativas, manifestó que solicitó


información al comando undécimo de policía para que aporta documentación
referente a los uniformados con responsabilidad en el caso como lo eran Wilmer

117
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Antonio Alarcón Vargas y Nelson Rodríguez, sus funciones, armas asignadas y


documentos de su vinculación a la policía, los reportes del libro de población, las
consignas y minutas de vigilancia del CAI al que estaban asignados y sus funciones
durante la noche del 19 de agosto de 2011. Así, en lo que respecta al libro de
población, advirtió que en el mismo obraba cómo los patrulleros en cuestión tuvieron
conocimiento del hecho, como arribaron al sitio, las actuaciones que realizaron tal
noche y la justificación de su actuar, siendo estas anotaciones incorporadas por los
patrulleros Freddy Sneider Navarrete, Juan Carlos leal Barrero e incluso Wilmer
Antonio Alarcón.

Dicho esto procedió a dar lectura literal de la anotación fijada por Navarrete
Rodríguez del siguiente modo <Con relación a la anotación literalmente se registra
00:07:05 horas anotación, a esta hora y fecha dejo constancia del caso conocido el
día 19-08-2011 siendo las 22 y 20 la central de radio nos informa de una compañera
pidiendo apoyo, de un compañero pidiendo apoyo en la dirección calle 116 A No.
71D-19, inmediatamente me traslado al lugar de los hechos en donde se encuentra
el señor patrullero Rodríguez Castillo Nelson quien me manifiesta que hubo un cruce
de disparos y como resultado fue herido un señor que se traslada en un vehículo
particular hasta la clínica Shaio por el patrullero Alarcón Vargas Wilmer,
inmediatamente dispuse el acordonamiento de la escena en compañía del señor
patrullero Navarrete Rodríguez Fredy, tiempo después regresa el patrullero Alarcón
y me entrega real y materia de la pistola Jerico calibre 9 milímetros, número
97306527 con un respectivo, con su respectivo proveedor. Momentos más tarde
hace presencia la unidad del CTI Coral 12, quienes manifiestan apartarnos del lugar
y recibieron la escena en donde fue encontrada un arma de fuego, el herido que fue
trasladado a la clínica Shaio, esto es información que reposa en el folio 583, falleció
momentos más tarde de la llegada a la clínica y responde al nombre de Diego Felipe
Becerra, tarjeta de identidad 9 número ilegible, un 108310264, es de anotar que el
CTI hizo una inspección a cadáver en la clínica Shaio y posteriormente nos recibió
la escena en la calle 116 A No. 71D barrio Pontevedra vía pública. Suscribe o

118
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

aparecen suscribiendo ese reporte, ese registro subintendente Leal Barrero Juan
Carlos, Cédula de ciudadanía 79.763.047, patrullero Navarrete Rodríguez Fredy,
cédula 83.049 o 44 187, número ilegible, y aparece una firma ilegible.> Asimismo,
leyó la que consignó Alarcón Vargas en la que escribió que <fecha 20-08-11, 22 y
15 horas, anotación, dice, a esta hora y fecha dejo constancia del caso conocido el
día 19 de agosto 20-11 ocurrido el día de ayer siendo las 22 y 15 horas
aproximadamente cuando me encontraba realizando tercer turno de vigilancia como
integrante del cuadrante 08 CAI Andes, la central de radio impulsa un caso de hurto
dentro de un bus de servicio público de color verde, sobre la avenida Boyacá sentido
norte sur, por parte de tras sujetos y una mujer y que estas personas iban armadas,
entre paréntesis arma de fuego y arma blanca, y que se habían bajado en el sector
de Balcón de Lagartos, al momento que la central de radio impulsa el caso a las
unidades que conformamos el CAI Andes entre paréntesis ya que no lo direcciona
directamente a ningún cuadrante, cierra paréntesis. Yo me encontraba con el
patrullero Rodríguez Castillo Nelson Daniel, integrante del cuadrante 05 del mismo
CAI, quien me había recogido minutos antes para trasladarme al CAI para efectuar
el relevo ya que yo me encontraba sin compañero de patrulla. Inmediatamente la
central de radio impulsa el caso, me dirigí junto con el patrullero Rodríguez a verificar
la situación, bajamos por la calle 127 y al tomar la avenida Boyacá frente al Balcón
de los Lagartos, pero en el mismo sentido en que nos dirigíamos, en que nosotros
nos dirigíamos, continua en el folio 585, con la misma referencia de fecha y hora,
un transeúnte nos señala hacía el sur y nos dice ahí van, seguimos la marcha por
la avenida Boyacá hacía el sur, observamos debajo del puente de la avenida Boyacá
con calle 116 a tres sujetos y una mujer que nos, que tan pronto utilizaron la patrulla
en la que nos trasladábamos, entre paréntesis vehículo Renault Logan de siglas 17-
0629 cierra paréntesis, salieron a correr cruzando la avenida Boyacá hacía el oriente
y tomaron dirección a la calle 116, de forma inmediata bajo del vehículo policial e
inicié la persecución a pie, crucé la avenida Boyacá y mi compañero siguió en el
vehículo para hacer el retorno el cual queda unos metros más adelante para
cortarles el paso por ese sector, informando a la central de radio que ya los tenía

119
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

ubicados y que me enviara apoyo. La mujer corría hacía el sur por la avenida Boyacá
y los tres sujetos siguieron hacía la calle 116 por cuanto ya seguí corriendo detrás
de ellos gritándoles que se detuvieran, así alto, alto deténganse, policía, alto, al ver
estos que no, que yo los perseguía uno de ellos cambió de dirección y tomó hacía
el Norte por la avenida Boyacá, yo seguí corriendo detrás de ellos, cambió, seguí
corriendo detrás de ellos, cambió de dirección y tomó hacía el norte por la avenida
Boyacá y yo seguí corriendo detrás de los dos sujetos que seguían juntos quienes
tomaron la calle 116 siempre gritándoles que se detuvieran, pero estos hacían caso
omiso y una cuadra más adelante más arriba cruzaron por debajo del puente de la
calle 116 en forma diagonal y giraron hacía el norte por un callejón que ingresa al
barrio Pontevedra. Salieron del callejón por la calle 116 A y giraron hacía el oriente.
Continúa el relato en folios 586 con misma referencia, fecha y hora. Para tomar a la
carrera 71D hacía el norte, yo le seguía gritando que se detuvieran, al llegar a la
carrera 71D vi que uno de los sujetos le llevaba ventaja al otro y siguió por el costado
oriental de esa carrera, logré alcanzar al que iba más rezagado y le practiqué una
requisa para verificar si llevaba algún arma, pero no le encontré nada y fue allí
cuando de repente el otro sujeto el cual se había escondido en unos arbustos,
aprovechando la oscuridad del sitio pasó corriendo en dirección contraria, mi
reacción fue perseguirlo ya que como había establecido que el sujeto que alcance
no llevaba nada consigo no representaba en ese momento ningún peligro, le grite
que se detuviera y como en toda la persecución este hizo de nuevo el caso omiso,
cuando ya estaba como a dos metros de alcanzarlo, este sujeto mete la mano en la
pretina de su pantalón y saca un arma de fuego, se va hacía un poste de luz ubicado
en la carrera 71D con calle 116 A, esquina, se da vuelta y dispara el arma apuntando
hacia mí, ante lo cual reaccioné y disparé mi arma de dotación personal para el
servicio de este quien cayó al suelo, inmediatamente me acerqué con cuidado
observando que el arma de fuego que él tenía era una pistola de fuego la cual quedó
al lado del andén, esta persona al verse herido me pedía que lo ayudara e
inmediatamente haciendo a un lado la agresión de parte de este hacía mí, así como
la intención de lesionarme o quizás matarme, lo auxilié y pare un vehículo que

120
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

pasaba por allí, en ese momento una camioneta azul cabinada, marca Ford y con
ayuda del conductor del vehículo subimos a la persona herida y este y lo
trasladamos a la clínica Shaio en donde minutos más tarde falleció. Prosigue el
relato al folio 587 con misma referencia de fecha y hora. Al momento mismo de subir
al lesionado a la camioneta, llegó al lugar en el vehículo policial mencionado entre
paréntesis, Renault Logan, el patrullero Rodríguez Nelson compañero mío en
atención del caso y seguidamente la patrulla de cuadrante seis integrada por el
señor subintendente Leal Barrero Juan Carlos y el patrullero Navarrete Rodríguez
Fredy Esneider quienes se encargaron de acordonar el lugar hasta que llegaran las
unidades de policía judicial quienes, a quienes se les entregó la escena
posteriormente, posteriormente más tarde luego al lugar de los hechos en donde
ocurrieron las unidades del CTI quienes les fue asignado el caso, posteriormente a
la patrulla cuadrante seis tomaron los datos de la persona fallecida que
correspondía al nombre de Diego Felipe Becerra Lizarazo, tarjeta de identidad
940831-02624 de 16 años de edad. De este caso tuvieron conocimiento el señor
coronel José Javier Vivas Báez subcomandante de la Metropolitana de Bogotá,
quien llegó hasta el lugar de los hechos, así como el teniente coronel Nelson Jesús
Arévalo Rodríguez>.

Por último, expresó que se recibieron entrevistas de personas que acompañaron


a la víctima, al primer responsable y otras personas con información sobre lo
sucedido.

Para el 11 de diciembre de 2019, se contó con la declaración del técnico


investigador de la Fiscalía General de la Nación, Javier Richard Rojas Viesner,
quien el 19 de agosto de 2011 fungía como investigador y verificador de la sección
de análisis criminal del grupo de identificación de la Dirección Sección del ente
acusador, de manera que en la fecha en mención, la coordinación le asignó una
orden de trabajo dirigida apoyar a la Fiscalía 307 respecto del caso del menor D. F.
B. L. de manera que su labor se atuvo a recolectar elementos y verificar y apoyar al

121
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

grupo de investigadores del homicidio, como lo fueron los peritos de fotografía y los
peritos de informática forense, igualmente, apoyó la recolección de videos y
comunicaciones del CAD de la Policía Nacional. Labor ultima que realizó en
compañía de Cesar Augusto Ruiz. De otra parte, señaló también que tomó
entrevistas que fueron ordenadas por parte de la Fiscalía 295 a los policiales
Rosemberg Madrid, Nelson Rodríguez y Freddy Sneider Navarrete. Finalmente,
estableció que realizó una inspección judicial al proceso llevado por la Fiscalía 296
en el que se obtuvieron declaraciones e interrogatorios de Wilmer Antonio Alarcón.

Ya en lo que respecta a las actividades realizadas respecto del CAD, indicó que
se recolectaron videos del 19 de agosto de 2011 partiendo de un intervalo entre las
22:00 horas hasta las 02:00 de la mañana, documentos estos que fueron analizados
y fragmentados, específicamente las comunicaciones que emitieron los cuadrantes
que llegaron al lugar de los hechos y en las que se habló de un cruce de disparos
donde una persona resultó herida y fue trasladada a la Clínica Shaio en carro
particular.

De otro lado, al cuestionársele sobre los hechos ocurridos el 19 de agosto de


2011, señaló que dentro del material recopilado, como lo fueron las entrevistas,
pudo determinar que quien fungió como primer respondiente fue Juan Carlos Leal
Barrero y realizó el correspondiente informe, en el cual señaló que recibió la escena
del patrullero Nelson Daniel Rodríguez cuando estaba en compañía del patrullero
Navarrete, de manera que entre ellos procedieron a acordonar el sitio de los hechos
en el cual hubo un intercambio de disparos. A continuación, el testigo explicó que
tuvo acceso a tal informe durante la entrevista realizada a Leal Barrero, pues era
necesario para conocer el desarrollo de los hechos.

Dicho esto, procedió a explicar frente a las comunicaciones del CAD, que el
registro de tales audios quedó consignado en el informe de investigador de campo
del 31 de agosto de 2011, el cual constó de entrevistas a los padres del fallecido,

122
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

una entrevista a un sujeto que habló ante el periódico el tiempo, así como unas
inspecciones realizadas a los videos y grabaciones surtidas por parte de la Policía
Nacional el día de los hechos investigados; actuación última que se trató en los
puntos 4 y 5 del informe en el cual se allega por parte del perito investigador Cesar
Augusto Ruíz y él a través de carpetas y subcarpetas.

En la misma fecha concurrió a la vista pública Cesar Augusto Ruíz Rodríguez,


miembro adscrito al cuerpo técnico de investigación C.T.I., quien para agosto de
2011 laboraba en la sección de análisis criminal de la dirección seccional, cumplió
la función de apoyo a la unidad de homicidio en el caso de D.F.B.L. y realizó labores
de verificación de información, entrevistas, inspección al lugar de los hechos y
búsquedas selectivas en base de datos; labores dentro de las que recordó hacer la
entrega de información a la central de cámaras de Chapinero y el centro automático
de despachos, con relación a los audios de la Estación de Policía de Suba a través
del informe que suscribió el 31 de agosto de 2011 acerca de las labores que cumplió
en el centro automático de despachos para obtener registros de comunicaciones
del 19 y 20 de agosto de 2011. Actividad de inspección judicial del 26 de agosto de
2011 que llevó a cabo con el acompañamiento de peritos, quienes realizaron la
extracción de la información sectorizada, como lo fueron las comunicaciones de la
Estación E-11 de Suba y la entrega de la información recibida el 27 de agosto de
2011 por parte del custodio Javier Richard Rojas.

A continuación, dio cuenta de las labores adelantadas por los policiales con
ocasión al suceso ocurrido con el menor D. F.B.L., señalado la extracción de
información del CAD relacionada con el apoyo que el patrullero Alarcón pidió tras la
persecución de unas personas, del llamado que efectúo a patrullas del sector para
que apoyaran el caso ocurrido en la calle 116 con carrera 71d, la escucha del
registro cuando escuchó que Alarcón se mostró agitado mientras iba a pie tras la
captura de un sujeto, también expuso haber escuchado acerca de las personas que
ingresaban y salían del servicio, qué personas llegaron al lugar de los hechos, del

123
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

momento en que se dio la interrupción de la comunicación para que no se siguiera


generando por radio, percatándose también del momento en que Alarcón solicitó
una ambulancia y manifiesta ir en compañía de una persona a quien le disparó
porque pensó que llevaba un arma.

En cuanto a la evidencia contenida en el CD marcado con noticia criminal


110016000000028201102930, señaló tratarse del mismo elemento con el cual llevó
a cabo su informe y del cual resaltó con importancia la carpeta CAD del 26 de
agosto, compuesta por tres subcarpetas, la más importante relacionada con la
extracción de las comunicaciones del E11, dentro de esta a su vez obran archivos
de fecha 19 y 20 de agosto de 2011. Frente a los registros del E-11, relacionó
escuchar para el 19 de agosto de 2011 a las 22:28 horas la ayuda que alguien
solicitaba por la Avenida Boyacá, también para la misma fecha a las 22:29 horas se
escuchó el reporte que se dio a la central por parte de un sujeto que no se identificó
acerca del hurto del cual se hizo víctima por la suma de $7.000,oo cuando se
desplazaba en una buseta de servicio público, quien apuntaló como responsables
a unos jóvenes quienes utilizaron un arma pistola de juguete.

A continuación, dio lectura al registro surtido a las 22:31 horas en el que un


hombre expresó <“Qué le pasó Alarcón”, “dígame la dirección”, “en la clínica Shaio
por favor aquí llevamos al herido”. central “a la clínica Shaio” central “señor, Sali
corriendo, lo iba persiguiendo, creí que tenía un arma central y le disparé central”
“Qué le pasó hombre, dónde lo dejó votado” “tenía un impacto en la espalda” central
“ahí voy también con un señor de academia y ya le reporto el caso” “hurto y mi
compañero ahí por perseguirlo le saca un arma de fuego, le dio un disparo en la
parte posterior al muchacho que fue trasladado hacia la clínica Shaio, pero hasta el
momento no han encontrado el arma de fuego”>. Y a las 23:38 horas, escuchó en
las mismas comunicaciones como se señalaba <“general avísele a una patrulla que
le corresponda, en la 116 A con 71, una patrulla” y “Mi coronel el cuadrante 6, yo ya
le llevó la finca al cuadrante 6”>.

124
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Asimismo, el testigo hizo mención del informe de investigador de campo 27-480


adiado 18 de abril de 2012, en el cual registró las labores de policía judicial dentro
de la noticia criminal 110016000049201115629 el cual estaba dirigido al Fiscal 295
Seccional de la Unidad Anticorrupción. Allí consignó la búsqueda selectiva en base
de datos que se realizó a 15 abonados móviles celulares de la empresa Comcel
para obtener datos biográficos y registro de llamadas entrantes y salientes con sus
respectivas celdas durante el período comprendido entre julio y agosto de 2011, de
los cuales se dio un control previo el 27 de marzo de 2012 ante el Juzgado 21 de
Control de Garantías y posterior a instancias del Juzgado 4º de Control de Garantías
el 18 de abril siguiente.

Así, con los resultados que se obtuvieron el 18 de abril de 2012 con los datos
biográficos de los abonados, se dejó condensando en un CD con 7445 registros
llamadas salientes y 6383 registros llamadas entrantes, labor que no pudo cumplirse
en los abonados telefónicos 3158357167, por no registrar información en la base de
datos de Comcel, al igual que los abonados 3123311057 y 3105509875, estos dos
últimos que no registraban llamadas para el período solicitado.

Frente a la titularidad de los abonados telefónicos señalo lo siguiente: El


3107893023 se registra a nombre de Wilmer Antonio Alarcón Vargas. El
3132096098 a nombre de Fredy Sneider Navarrete Rodríguez. El 3208122111 a
nombre de Jorge Eliecer Narváez. El 3103377605 a nombre de Janeth Rodríguez
Castillo. El 3213242829 yace como datos de cliente de Policía Nacional dirección
administrativa. El 3108795420 a nombre de Diana Carolina Ramírez Casabuenas.
El 3125682069 a nombre de Nelson Daniel Rodríguez. El 3107880123 a nombre de
Rosemberg Madrid Orozco. El 33132572826 a nombre de Mauricio Gómez Roldan.
El 3123311057 a nombre de “Meltec EG punto A”. El 3105509875 figuró como datos
cliente Policía Nacional dirección administrativa. El 3124970353 a nombre de Mary

125
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Escobar Otobes. El 3202817621 a nombre de Álvaro Atuesta Barriga, y, finalmente


el 3112232561 a nombre de Héctor Hernando Ruíz Echeverría.

A su turno, precisó que hizo parte de este análisis link Martha Lucia Vanegas
Zorro, encargada de llevar a cabo la correlación entre los abonados telefónicos,
teniendo en cuenta los datos biográficos y el registro de llamadas entrantes y
salientes para el periodo solicitado. En cuanto a Sorley Suárez, quien entonces
pertenecía al DAS y hacia parte del grupo de la sección de análisis criminal de la
dirección seccional del CTI de Bogotá. Testigo quien al serle puesto de presente el
elemento material probatorio CD, lo reconoció, indicando que lo recolectó de la
empresa de telefonía Comcel, cadena de custodia que él inició, la cual suscribió el
22 de noviembre de 2019. También dijo haber recepcionado entrevista a Nubia
Mahecha Melo, la cual tenía como objeto establecer la ocurrencia de unos hechos
que fueron denunciados por ella y su esposo dentro de una noticia criminal que se
radicó en la estructura de apoyo como hurto.

Ya en contrainterrogatorio puso de presente que llevó a cabo labores


investigativas dentro del radicado 29-30 que dejó consignadas en el informe de 31
de agosto de 2011, donde se anotó que recepcionó entrevista a Claudia Yamile
López Peña, la cual hizo un relato de los hechos, lo que puso en conocimiento de
las autoridades. Así, ante pregunta de la defensa de si él miró la foto y vio el grafiti
que estaba en el puente de la calle 116, anotó que así quedó plasmado en el
informe, dijo no haber exhibido alguna fotografía a Claudia Yamile López
relacionada con un grafiti, ni tampoco haber tratado con la testigo aspectos
relacionados con ello, en donde se desprende la expresión tripido. También ante
pregunta de la defensa en punto a que, si dentro del informe ubicaba una fotografía,
dijo ser así, pues obra una foto que correspondiente a un puente. El testigo
igualmente en respuesta a los interrogantes de la defensa del coronel Arévalo
señaló no haber extraído los audios, tampoco la persona que generó el código hash

126
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

y tampoco quien adelantó la ruta del archivo, pero si haber hecho parte del
acompañamiento de descarga, información que obtuvo al día siguiente.

En respuesta a preguntas de la defensa de Fleyber Leandro Zarabanda Payán,


indicó el testigo que solicitó información de llamadas entrantes y salientes en el mes
de julio, fecha en la que aún no habían ocurrido los hechos, también señaló que no
quedó registrado en el informe quien fue la persona que suministro los números de
abonado celular de los cuales realizó la búsqueda selectiva en base de datos. De
otra parte, adujo que en la relación suministrada por Comcel no se registra el
nombre de Fleyber Zarabanda Payan, tampoco el de José Javier Vivas Báez, que
se registran a nombre de la dirección administrativa Policía Nacional dos abonados
celulares, el 323942829 y el 3105509875, este último en el cual no se reportan
llamadas durante el período julio-agosto de 2011.

A su vez señaló que no indagó acerca de los nombres de las personas que tenían
asignado esos aparatos celulares, pues ese no era el objetivo encomendado, siendo
tan solo la búsqueda selectiva en base de datos con el fin de ordenar análisis link.
Fue claro en que en ningún momento la Fiscalía 295 le ordenó verificar que
personas tenían asignado estos teléfonos. De otro lado, ante pregunta de la defensa
cifrada en sí reconoció en su análisis a qué personas correspondían los indicativos
que se dejaron consignados en el informe relacionados con los audios del CDA,
manifestó el testigo que no, por ser un lenguaje cifrado, dijo no conocer los
indicativos, aclarando que esa esa información la obtuvo no de la Estación de
Policía E-11, sino del CAD con relación a ese rango particular, todos en el área de
Suba, siendo preciso en que los audios escuchados en juicio tenían que ver todos
con la E-11.

En cuanto a la lectura que realizó la defensa de Zarabanda Payán relacionada


con un comentario que un coronel pidió a la central de ubicar una patrulla en la calle
116 A con 71, con carácter urgente, para que un policía llame al cuadrante 6 lleve

127
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

la cinta y proteja la escena del delito (hora 23:38), dijo el testigo ser correcto, pero
dijo desconocer el nombre del coronel, pues esa labor investigativa no fue ordenada.
Aseguro que dentro de ese informe tampoco se registra el nombre de Fleyber
Leandro Zarabanda Payán, ni José Javier Vivas Báez, menos aún aparece referido
el indicativo J2. También señaló que las comunicaciones relevantes para la
investigación lo fueron dentro del rango comprendido entre las 22:17 horas y las
23:38 horas, pues tal como lo dejó consignado en el informe, no se registró más
información de relevancia para la investigación.

A su vez indicó el testigo Ruiz ante preguntas de la defensa material de Jhon


Hervey Peña, que en efecto rindió informe el 31 de agosto de 2011 en el cual utilizó
fotografías relacionadas con un grafiti ubicado en el puente de la calle 116 con
avenida Boyacá, grafiti del que desconoce cuándo se realizó. Ante pregunta de la
defensa técnica acerca de si él consignó en el informe “que ese grafiti llevaba más
de un mes pintado en esa pared” manifestó que así lo consignó, informe en el cual
refiere dejó plasmada toda la verdad. Indicó el testigo que el objetivo de la diligencia
era establecer circunstancias de modo, tiempo y lugar de los presuntos
responsables y no un evento relevante en particular. Ante pregunta de la defensa
acerca del registro donde se escucha “El patrullero del caso está comunicándole
bien el caso a mi mayor” que obra a registro 22:42 dijo el testigo no haber hecho
alusión de este en el informe, tampoco del audio que termina en 384 que obra en el
minuto 22:45 que registra <HOMBRE: XXX…, en la Shaio o en el lugar de los
hechos…, HOMBRE: En la clínica Shaio acá con un señor mayor de curso de
ascenso que también está apoyándome acá. HOMBRE: Cinco cuatro, mi teniente
¿Quién está en el lugar de los hechos?> Manifestó el testigo ser verdad el registro
de audio que se escucha relacionado con el audio de un hombre quien manifestó
encontrarse en compañía de un mayor en curso de ascenso. También ante pregunta
de la defensa con relación al audio 22:48, extensión 722 donde se anota <HOMBRE:
XXX que está en el lugar de los hechos, para que le vayan informando allá a mi coronel
donde fue, yo me encuentro acá con él, con el nueve diez acá en la clínica Shaio mi coronel,

128
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

con mis mayores de academia> Señaló que ahí hay varios policiales reunidos con el
señor mayor de academia en la Shaio.

En lo que hace alusión al audio del 20 de agosto que termina en 185 el cual
señala la defensa no fue de relevancia para el testigo (audio 00:14), es decir las 12
y 14 de la madrugada se escucha <HOMBRE: Estar pendiente XXX…, 39 central
XXX. HOMBRE: Mi mayor buenos días, XXX director de Andes que pena
XXX.HOMBRE: Qué novedad. HOMBRE: Una novedad XXX…, HOMBRE: Mi
mayor le puede marcar ahí al celular XXX, le marca a mi mayor Peña, al 3…, no, mi
mayor me confirma su número de celular> El testigo afirmó que se escucha el
reporte que se dio a la central del indicativo J4, a quien escucha se le responden
mayor buenos días, quien se identifica con el rango de mayor y con el apellido Peña,
que el mayor no conocía la novedad que se reportaba y por eso preguntaba por ella,
reporte que se generó a la central a las 00:14 horas, hecho que no reportó en el
informe.

También dijo que del audio del 19 de agosto de 2011 se escuchó nombrar a
un mayor de academia, mayor en curso de ascenso, que culminó su informe
diciendo que el día 20 de agosto de 2011 no encontró ningún audio relevante. En
cuanto al audio de las 00:19 del que se escucha <HOMBRE: XXX…, cinco cuatro
XXX…, Suba con 116, Suba con 116, cinco sesenta verifiquemos que dicen que
está XXX el Transmilenio…, XXX…, sí cuatro XXX…, de vigilancia XXX servicios
evento uno, evento dos…, HOMBRE: Ya le confirmo mi mayor cinco ocho, Mazuren,
setenta y uno central> En cuanto a este audio dice el testigo que no se menciona el
homicidio, solo se dice calle 116. Señaló el testigo no haber dejado en su informe
registro de audio del 20 de agosto. Hora 00:22 891 al final se escucha <HOMBRE:
XXX…, en la 118 XXX…, en la 138 y por la XXX…, que llamaron 19 veces. Ahí en
la 148 con 46, ahí seis uno con policías. HOMBRE: Seis uno XXX…, la cincuenta y
dos XXX…, HOMBRE: Bueno cinco cuatro…, HOMBRE: XXX cuadrante cinco
XXX…, para el programa…HOMBRE: Regáleme una rayita mi mayor que pena, es

129
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

que tenía 28 casos en espera ya, ya regáleme dos segunditos ya le XXX mi mayor>.
El testigo dio cuenta que aquél mayor menciona qué pasó con el programa.

En cuanto al audio 00:33 que termina en 8:06 se escucha <mi mayor que
pena es que en evento solo está mi coronel José Lucas Rodríguez ahí con unos
eventos, unos servicios que se están llevando a cabo, está un poquito
congestionado al igual que eventos dos que está mi coronel Jauregui, mi mayor si
gusta yo solicito XXX general para que nos empachen el XXX uno. HOMBRE:
XXX…, me confirma la dirección de donde fueron los hechos, de lo del caso de
Andes.> El testigo refiere que en esa comunicación inicia el reporte J4 y allí pregunta
que le confirmen la dirección de donde fueron los hechos del caso Andes en el
minuto 00:33 del 20 de agosto. el siguiente audio 033, termina en <855, por favor.
Dice HOMBRE: XXX…, 116 71 Distrito. Acá nos encontramos con XXX…, 116 71
Distrito> El testigo dice que el 19 de agosto de 2011 en un único audio describió los
eventos relevantes de un mayor de academia.

En conclusión, el testigo indicó ante pregunta en redirecto de la fiscalía con


relación a la información suministrada por Claudia Yamile López Peña, que la
entrevistada hizo un relato en el que señaló que el día 25 de agosto observó la
prensa y encontró un caso de un grafitero tomada de una foto del periódico el
Tiempo de 23 de agosto, manifiesta que había un grafiti, al parecer de cupido, pero
que después lo vio bien y le pareció tripído. Enfatizó el testigo en que por parte de
la señora Claudia se dijo “Que ese grafiti llevaba más de un mes pintado en esa
pared”.

El 12 de diciembre siguiente se recibió la declaración del técnico forense adscrito


al grupo lofoscopia, Rubén Darío Cortés, quien realizó experticia a un arma de
fuego con su proveedor, aclaró que recibió tres pistolas, una pistola niquelada que
venía sin proveedor y dos pistolas color negro con su respectivo proveedor vacío.
Dijo desconocer el número de series y calibres de esas armas. En cuanto al informe

130
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

del 22 de agosto de 2011 expresó reconocerlo por su firma, en cuanto al contenido


dijo guardar relación con la solicitud de exploración por parte del Doctor Arbey
Hernán Medina Rocha, quien fungió como perito patólogo en el momento de la
necropsia del joven D.F.B.L., quien le solicitó la exploración lofoscopia de cuatro
armas de fuego.

En seguida, explicó que el estudio que se le solicitó fue la búsqueda e


identificación de huellas, para lo cual utilizó la cabina de exploraciones, todo lo cual
quedó documentado fotográficamente. El método científico utilizado fue el ACEV, el
cual traduce análisis, comparación, evaluación y verificación. La técnica utilizada
fue el revelado de huella latente mediante cotejo dactiloscópico. Como hallazgo sólo
se relevaron unos fragmentos incipientes no aptos para cotejo. No reunía las
características necesarias para realizar un cotejo lofoscopico por su tamaño y falta
de claridad. La primer arma era una pistola niquelada que llega sin proveedor, las
otras son pistolas de color negro, estas si traían su respectivo proveedor vacío, pero
las descripciones o minucias si no las recordó al momento de ser interrogado.

Anotó que la primera evidencia numerada con el 2011010111001003450000-5 y


se trata de una pistola niquelada sin proveedor, cachas en pasta color negro, marca
Sterling, 22ELR, número E16191. La segunda evidencia que está identificada con
el número 2011010111001003345-6 una pistola color negro cachas en pasta, color
del mismo color marca Jericho 914f, número de serie 7330C6527, marcada con
cinta número 543, la evidencia identificada con el número 2011010111001003345-
407 un proveedor para pistola metálico, este correspondía y venía embalado con la
misma pistola metálico vacío color negro con número 3188 marcado con cinta 543,
la evidencia identificada con el número 2011010111001003345-408, una pistola
color negro cachas en pasta del mismo color, macar sig sauer SP2022 número
33ª008877 marcada con cinta 503. La evidencia identificada con el número
2011010111001003345-409 un proveedor para pistola metálico vacío, color negro
número 8877 marcado con cinta número 503 las cuales se reciben embaladas en

131
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

cajas de cartón, selladas, rotuladas y con su respectivo registro de cadena de


custodia, siendo tales elementos los que le enviaron para análisis en ese momento.
Precisó que el otro estudio solicitado lo fue la búsqueda e identificación de huellas
sobre siete elementos.

En cuanto al método y fundamento que desarrolló dijo estar científicamente


demostrado que por medio del sudor 98.5 a 99.5 de agua y de 0.5 a 1.5 de materia
solida salubrida, entre otros componentes producidos por las glándulas sudoríparas
secrinas distribuidas en la piel de manos y pies y en ocasiones mezclado con grasa,
polvo y otras suciedades, se origina que con el simple contacto de estos se plasme
en el objeto de la huella latente en la mayoría de veces, imposible de observar a
simple vista, razón por la cual se requiere el empleo de diferentes reactivos o
materia para hacerla visible. Los elementos técnicos utilizados lo fueron la lupa de
mano, reactivo esterdesianociclato, el activo amarillo básico que están procesados
dentro de la cabina para gases de sianocrilato, marca oster anfiman, MBC300 y una
cámara fotográfica Power Shop A530 a 5 megapixeles.

En los hallazgos de los elementos descritos en el ítem uno, la evidencia número


2011 y los números que le mencioné con finalización el 3345-5 pipa pistola marca
sterling 22LR stailens número E16191 se encontró un fragmento de huella de
origen lofoscopico no apta para estudio. En la evidencia número
20110100001003345-406 una pistola color negro marca Jericho 914F, número
73306527, no se logró revelar ningún fragmento de huella latente de origen
lofoscopico, solo depósitos de grasa, en la evidencia número
20110101110010033450000-7 es un proveedor para pistola número 3188, no se
logró revelar ningún fragmento de huella latente de origen lofoscopico, solo
depósitos de grasa.

En la evidencia 2011010111001003345-408 tipo pistola marca sig sauer SP2022


número 33ª008877, se encontró un fragmento de huella de origen lofoscopico no

132
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

apta para estudio, en la evidencia número 2011010111001003345-409 tipo


proveedor para pistola número 8877 no se logró revelar ningún fragmento de huella
de origen lofoscopico solo depósitos de grasa. Agregó el testigo que fueron tomadas
6 fotografías las cuales quedaron en custodia del laboratorio, en ellas se logró
revelar un fragmento de huella de origen lofoscopico. En la evidencia número
2011010111001003345-405 tipo pistola y en la evidencia número
2011010111001003345-408 tipo pistola se reveló un fragmento de huella de origen
lofoscopico, en las otras cuatro evidencias no se logró evidenciar elementos de
origen lofoscopico.

Expresó que en el elemento materia de prueba 2011010111001003345-405 tipo


pistola marca sterling punto 22L punto R punto Stanles número E16191 se reveló
un fragmento de huella de origen lofoscopico no apta para cotejo de tipo lofoscopico,
por cuanto no presenta características suficientes para cotejo. En la evidencia
número 2011010111001003345-408 tipo pistola marca sig sauer SP2022 número
33ª00788877 se reveló un fragmento de huella de origen lofoscopico no apta para
cotejo de tipo lofoscopico, por cuanto no presenta nitidez ni característica suficientes
para cotejo, en los elementos materia de prueba 2011010111001003345-406 tipo
pistola color negro marca Jericho 914F número 73306527 en la evidencia
2011010111001003345-407 y en la evidencia 2011010111001003345-409 tipo
proveedor para pistola número 8877 tipo proveedor pistola número 3188 no se logró
revelar fragmentos de huella latente de origen lofoscopico. Así, reiteró que ese es
para evidencia 011010111001003345-40 tipo proveedor para pistola número 8877
tipo proveedor para pistola con número 3188 no se logró revelar ningún fragmento
de huella de origen lofoscopico solo depósitos de grasa.

En cuanto al lugar donde fueron dejadas las evidencias encontradas, manifestó


el testigo que las evidencias identificadas con los números 20110101111003345-5
y 3345-6 lo mismo que la 3345000-7 fue como la 3345-408 y la 3345-409 se
remitieron al laboratorio de balística para estudios complementarios, todo lo cual

133
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

quedó consignado en un informe que reconoció con su firma. Ante pregunta de


contrainterrogatorio dijo comparecer a juicio como lofoscopista sin acreditación,
anotó que su informe no tiene la posición en cuanto a lo que la academia a nivel
nacional exige, no tiene ningún grado de aceptación.

Con relación a la técnica ACEV que utilizó dijo ser de análisis, de comparación y
verificación, anotó que no tiene el informe procedimiento de verificación ciega, del
cual solo llega hasta el tercer punto del informe. Aclara que al interior del informe no
mencionó la técnica utilizada ACEV, por lo cual no fue objeto de su análisis, siendo
difícil establecer en que parte del informe se utilizó, que el informe no contiene
ninguna fotografía de las por el tomadas, por lo que no se puede establecer si los
elementos venían rotulados, como estaban esos elementos, es decir, el informe está
incompleto.

Respecto del hallazgo fragmento incipiente asegura que tampoco fue objeto de
comparación, por lo cual la técnica ACEV quedó incompleta, que el informe llegó
con premura, por lo cual se tenía que evacuar rápido, no consignó en el informe la
cantidad de reactivos utilizados en su verificación, que la orden dada a él era
establecer unas huellas, que la palabra latente que utilizó fueron palabras suyas,
más no venía así consignado en la orden ese término, que utilizó en su informe la
palabra huella en lugar de técnicamente utilizar impresión dactilar, asegura que en
una pistola puede quedar una huella si se llega a pisar, por lo cual la palabra correcta
a utilizar es impresión dactilar, informe rendido que es de orientación, no de
probabilidad, pues debe estar ser cotejado por otros medios, lo cual no se le pidió
realizara.

A interrogantes de la fiscalía relacionados en el por qué su informe no tenía las


explicaciones sobre grados de aceptación de la comunidad académica y científica
indicó que, era el formato pre- establecido al momento, ahora por sistema de gestión
de calidad se están ajustando los formatos y deben contener todo lo relacionado

134
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

con el análisis que se está llevando a cabo, pero eso fue materia de ajustes para el
año 2011. Que cumplió con el requerimiento exigido en la elaboración de su informe.
En respuesta a la defensa dijo conocer temas de policía judicial, más señaló no
conocer mucho acerca del manual de policía judicial, tampoco dijo saber acerca de
los protocolos allí establecidos, por lo que no conoce la existencia de un informe de
investigador de laboratorio como lo es el FPJ -13. Dijo conocer que en el formato
FPJ 13 en su punto cinco se hace alusión sobre el grado de aceptación de la
comunidad técnico-científica de los procedimientos empleados, que no utilizó para
su informe el manual de policía judicial, refirió tampoco saber del acta 053 del 13 de
mayo de 2005 que es previo a su informe, pues este lo elaboró en el año 2011. Ante
pregunta del Ministerio Público acerca de la premura que indicó se le exigió para la
elaboración del informe, anotó que esta se hizo por el médico patólogo, dijo haber
utilizado en su técnica el reactivo cianicrilaco, dijo conocer para esa época el uso
de las nano partículas y otro tipo de análisis, pero consideró que para el tipo de
material a analizar era mejor el reactivo utilizado por sus resultados, que en su
actividad tomó varias fotografías que quedaron en el laboratorio, las cuales no se
anexaron al informe, pero que si pueden utilizarse para consulta pese a obrar en
otro archivo.

Finalmente, respondió a pregunta del representante de la sociedad acerca de


qué factores inciden en que no aparezcan las huellas latentes o esas impresiones
dactilares, acudiendo a las palabras utilizadas por el Doctor Vergara en superficies
lisas, que acá entendemos eran las siete que usted analizó, que son diferentes
factores los que influyen, como el tiempo, medio ambiente, calor o frío.

En la misma oportunidad, declaró el perito químico Carlos Alfonso Forero Díaz


quien trabajó en medicina legal desde el 4 de septiembre de 1990, ocupó el cargo
de profesional especializado forense en el área de química forense y para el 2011
laboró en el laboratorio de evidencia traza del grupo de evidencia traza de la regional
Bogotá. Las funciones propias de su cargo eran rendir informes periciales de los

135
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

casos que llegaban al grupo de medicina legal, al grupo de evidencia traza, a veces
hacía trabajos experimentales, investigativos, y fundamentalmente la tarea
permanente de cumplir con todos los requisitos que se exigían para llevar a cabo
con la idoneidad del trabajo pericial.

Para llevar a cabo estos dictámenes o informes de laboratorio en el instituto de


medicina legal, señaló además que se exige cumplir las formalidades en
documentos, en procedimientos de análisis, en determinación de las calidades de
los equipos y de la idoneidad de los servicios de los equipos. Así, señaló que elaboró
su informe pericial en el laboratorio de química hoy llamado laboratorio de evidencia
traza; siendo el laboratorio más versátil en los análisis químicos del instituto, pues
allí se analizan fibras, textiles, residuos de disparo, residuos de incendio, el material
geológico, sustancias químicas desconocidas, análisis de pinturas en accidentes de
tránsito en delitos de homicidios culposos, dolosos. En cuanto al control de calidad
de los equipos utilizados, aseguró que anualmente se certifican a través de un
análisis que hacen las casas que ofrecen el servicio de validación de los equipos,
en esos equipos se revisa permanentemente su idoneidad de análisis, se hacen
calibraciones, se realizan chequeos de funcionamiento, se les hace mantenimiento
físico y luego hay una etapa en la cual se verifica que el equipo cumple con todas
las especificaciones a través de análisis de control de calidad, que la misma firma
establece.

Otro procedimiento es el analista, en el cual se hace un chequeo del equipo de


manera permanente en su funcionamiento para poner un equipo con el equipo FTIR;
así, indicó que los peritos hacen un chequeo de calibración utilizando una lámina
polimérica, luego de cierto tiempo de uso del equipo se verifica que los picos de
máxima absorbencia estén dentro de los límites establecidos por el fabricante y
también dentro de los términos límites establecidos en los documentos de calidad
del análisis. Para poder explicar que es el equipo FTIR dijo el testigo acerca de la
técnica, que toda sustancia química al ser irradiada con luz infrarroja por su

136
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

estructura molecular absorbe en ciertas bandas de frecuencia, entonces el equipo


detecta la energía absorbida por la sustancia y cómo la absorbe, en modos de
vibración, entonces la sustancia vibra, absorbe energía y el equipo detecta esa
absorción y la gráfica. En seguida, explicó que tal gráfica se surte a través de un
procedimiento matemático que consistente en que las ondas y otras frecuencias se
fortalecen y entonces se produce un interferograma y el equipo es capaz a través
de un procesador de tomarlo y sacar el perfil de absorbancias.

Dicho esto, recordó haber realizado peritaje forense dentro de la noticia criminal
número 110016000028201102930, donde realizó análisis de sustancias poliméricas
específicamente pinturas en spray, pinturas en aerosol e impregnaciones en
prendas de vestir, por lo que analizó 4 recipientes que contenían estas pinturas que
venían en una mochila artesanal. Además, reseñó que se le solicitó el cotejo de las
impregnaciones en prendas de los recipientes en spray y de muestras de recogidas
de material de construcción, paredes donde venían supuestamente impregnadas
estas muestras con las pinturas en aerosol.

En iguales términos, explicó que su informe consistió en hacer un análisis


preliminar a través del uso de microscopia de las muestras para ver de cerca su
estado y así determinar la posible aplicación de técnicas de análisis. En lo que
atiene al análisis microscópico, señaló que, como perito, verificó por ejemplo el
grado de impregnación de la pintura, la cantidad de pintura presente y determinó
también si había otra mezcla de sustancias presentes allí, y para el caso particular,
estas pinturas que analizó en el caso eran en spray, allí no había ningún
inconveniente en tomar suficiente cantidad de muestra para el análisis de estas
pinturas y las otras que presentan alguna dificultad, son las que estaban en la
impregnación de las prendas de vestir, y las que se encontraban en las paredes, así
que con el análisis microscópico logró retirar de estas muestras cantidades
significativas de las pinturas allí presentes y encontró que ellas son fácilmente
solubles en acetona, lo cual no es muy frecuente en los análisis de pintura, pero en

137
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

este caso el hecho de que pudiese disolverlas en acetona, le facilitó retirar del
vehículo polimérico de la pintura los pigmentos que la coloreaban, de tal manera
que el informe pericial y el trabajo científico forense tuvo una característica especial
que no es muy frecuente en pinturas, el poder aislar el pigmento para caracterizarla,
pues generalmente los análisis de pintura que se realizan en el laboratorio de
evidencia traza, no se hace el estudio de pigmentos, los estudios de pigmentos lo
pueden hacer otras entidades, pero en este caso, tan espectacularmente singular,
pudo hacerlo directamente en septiembre de 2011.

El contenido del informe describe las muestras, las técnicas instrumentales


aplicadas, la idoneidad de las técnicas, los alcances de estas, un resumen de todo
el estudio espectro métrico que se hicieron a través de la técnica FTIR, y un trabajo
químico de caracterización de los pigmentos de las pinturas. De este manera,
empleó como técnica en el dictamen, primero las evidencias que se documentan
fotográficamente, y en segunda medida, hizo un estudio microscópico de cada una
de ellas, en seguida realizó un análisis espectrometico con la técnica FTIR y por
último hizo una caracterización de los pigmentos presentes en estas muestras de
pintura recolectadas y analizadas, estas muestras fueron tomadas de los embalajes
por las personas encargadas de inspeccionar la escena, se utilizaron métodos
químicos, como la solubilidad de las muestras, segundo, la preparación de la
muestra para llevarla del equipo, que se hace a través de evaporación del solvente,
información de filmina de una película del vehículo polimérico de la pintura y por
último la aplicación de ácidos y bases para ver la reactividad de los pigmentos
presentes en las muestras que se analizaron. En cuanto a la técnica utilizada de
orientación, probabilidad o de certeza, señaló que las primeras pruebas de
orientación son el estudio, la técnica de análisis por microscopia. Esa la orienta uno
más o menos por el aspecto de que sustancias se tratan. Luego otra prueba
orientadora es la aplicación de solventes, con ella sabemos que la sustancia es de
origen orgánico, esas son las pruebas de orientación y también, si las pruebas son
de caracterización de los pigmentos, pues estos no se identifican, sino se

138
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

caracterizan, esas también fueron pruebas orientativas para saber


aproximadamente la naturaleza química de los pigmentos.

Ya al serle exhibido el informe base de opinión pericial, dijo haber llevado a cabo
tal actividad del 5 de septiembre al 15 de septiembre del 2011 y el correspondiente
informe fue rendido dentro de la noticia criminal 2011010101001003345, NUC-
número único que corresponde a medicina legal y que se utiliza para cada caso. La
solicitud requerida era el cotejo de pintura contentiva en los spray, con las manchas
de pinturas halladas en manos del óbito, según análisis pericial 201101011
111001001003345 para establecer o descartar uniprocedencia, hacer la verificación
y/o cotejos de las pinturas que se encontraron en poder de la víctima, con las
manchas de pintura que el occiso tenía conforme al protocolo de necropsia, así
como la pintura con las cuales se realizaron los grafitis, esto es, que se haga
comparación con los grafitis señalados con el fin de establecer uniprocedencia y
cotejo de fragmentos con las machas de pintura halladas en las prendas del occiso
Diego Felipe Becerra Lizarazo.

Indicó que recibió como muestras un bolso tipo mochila abierto, con cuatro
recipientes tipo spray, diez muestras de diversos materiales con sustancias de
colores azul, gris plateado, violeta, verde azuloso claro, una chaqueta, con capucha
tipo sudadera con impregnaciones de color azul, violeta y blanco. Se hicieron tomas
fotográficas de las muestras. En la fotografía uno se aprecian las muestras de
pintura contenidas en aerosol y allí aparecen las cajas Petri donde de recogió cada
una de las muestras y submuestras para análisis. La muestra contiene pintura color
azul, de igual manera las muestras PCID se describen allí, los recipientes y los
colores de las pinturas que lo contienen.

La muestra número uno es una bolsa plástica resellada, identificada con rotulo
autoadhesiva de elemento materia de prueba que lo identifica como código único
del caso, allí aparece el número de la recolección de estas evidencias, el

139
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

11001600002820110293, fecha y hora de recolección 31 de agosto del 2011 y


aparece también el sitio, el lugar de descripción de la muestra, dónde se recogió,
sitio del hallazgo, pared en concreto ubicada en la carrera 62 No. 165 A-68,
descripción del elemento materia de prueba, fragmentos de pintura color gris y azul
adherida a superficie de concreto. Esta bolsa contiene fragmentos irregulares al
parecer de cemento fraguado con impregnaciones de color plateado. Muestra 1ª y
de color azul muestra 1B. La muestra dos tiene dos submuestras, la muestra dos
es una bolsa plástica pequeña resellable con rotulo autoadhesivo de elemento
materia de prueba que la identifica con un código único de caso. Fecha y hora de
recolección, 31 de agosto del 2011, perdón allí dice 19-30 no sé ese número a qué
corresponde, pero así venía identificada la bolsa, sitio o lugar de hallazgo, pared de
concreto ubicada en la calle 164 con carrera 65 sobre ladrillo, descripción del
elemento material de prueba, fragmentos de pintura color lila adheridas a superficie
de ladrillo, esta bolsa contiene un fragmento de material solido de color rojo ocre,
con impregnación de sustancia color violeta.

La muestra número tres, era una bolsa plástica pequeña resellable sellada con
rotulo autoadhesivo del elemento materia de prueba que la identifica así, código
único de caso 110016000028201102930, fecha y hora de recolección 31 de agosto
del 2011, aparecen estos dos números que así venía identificada la muestra, sitio o
lugar del hallazgo, pared en concreto ubicada en la avenida Boyacá con calle 64B
sobre ladrillo. Descripción del elemento materia de prueba, fragmentos de pintura
color azul adherida a superficie de ladrillo, esta bolsa contiene un fragmento de
material sólido en color rojo ocre, con impregnaciones de sustancia color azul. La
muestra número cuatro, una bolsa plástica mediana resellable con rotulo
autoadhesivo de elemento materia de prueba que la identifica así, código único del
caso 1100160016000028201102930, fecha y hora de recolección 31 de agosto del
2011, 19 y 45, sitio o lugar de hallazgo, lámina metálica ubicada en la avenida
Boyacá número 147-58, descripción del elemento materia de prueba U, fragmentos
de pintura color azul adherida a superficie metálica, esta bolsa contiene un

140
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

fragmento pequeño de lámina metálica con impregnación de sustancia color azul.


La muestra número cinco, una bolsa plástica mediana resellable sellada con rotulo
autoadhesivo de elemento materia de prueba que la identifica así, código único del
caso 110016000028201102930, fecha y hora de recolección 31 de agosto del 2011,
20-07 lugar o sitio o lugar de hallazgo, pared en concreto ubicada en la avenida
Boyacá con calle 138 sobre ladrillo, descripción del elemento materia de prueba,
fragmentos de pintura color verde adherida a superficie de ladrillo, con bolsa, esta
bolsa contiene fragmentos de material sólido color rojo ocre con impregnación de
sustancia color verde azuloso claro. La muestra seis, una bolsa plástica mediana
resellable identificada con rotulo autoadhesivo de elemento materia de prueba que
la identifica así, código único del caso 110016000028201102930, fecha y hora de
recolección 31 de agosto del 2011, 20-16, sitio o lugar de hallazgo, pared en
concreto ubicado en lotes sobre la avenida Boyacá con calle 131ª, descripción del
elemento materia de prueba, fragmentos de pintura color azul adherida a superficies
de concreto, esta bolsa contiene fragmentos irregulares, al parecer de cemento
fraguado con impregnaciones de color azul.

En contrainterrogatorio dijo haber recibido una solicitud para practicar una pericia,
referida al estudió de las manos de una persona fallecida, pero no las tuvo a
disposición, por eso no pudo comparar los demás elementos con las manos de la
persona fallecida, es decir, la primera parte del estudio no la pudo cumplir y eso se
lo comunicó a las directivas del instituto, al coordinador, al director de la regional
Bogotá, el que estaba encargado, así como a la fiscalía. De igual forma señaló que
no recibió para análisis ningún arma de fuego, ni recibió petición alguna para el
estudio de residuos de disparo en mano, además de habérsele solicitado no lo
hubiera hecho, pues indicó que hay otros expertos para llevar a cabo tal análisis.

Finalmente, manifestó que realizó un cotejo espectral de los 6 elementos ya


referidos, el cual realizó únicamente entre ellos, pero agregó que estaba siendo
acosado para la entrega del caso por parte del director regional, el doctor Jiménez

141
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Pájaro, de manera que adujo que se requería mínimo un mes para llevar a cabo
este análisis de probabilidad, por lo que en este caso era imposible mostrar
uniprocedencia. Adicionalmente, señaló que en el informe consignó que las
pruebas ya realizadas requerían de otros estudios confirmativos que exigen mayor
tiempo para su ejecución y que permitirían eventualmente dar conclusiones
incluyentes o excluyentes para esclarecer una posible uniprocedencia. Así, aseguró
que no podía dar uniprocedencia, pues lo que expidió fue una recomendación,
porque no conocía los otros elementos de prueba con lo que pudiese descartar tal
asunto. Concluyó expresando que lo retiraron del caso, el resultado que dio
presente no era concluyente, menos con un arma de fuego que nunca tuvo en su
poder, máxime cuando realizó el estudio pericial para el delito de homicidio, no para
un fraude procesal, tampoco para una falsedad ideológica, ni favorecimiento.

Durante la sesión del 03 de febrero de 2020 declaró Ofir Velandia Forero quien
para la fecha de los hechos laboraba como Fiscal 13 delegada ante los Jueces
Penales del Circuito, adscrita a la unidad de delitos contra la vida e integridad
personal en Paloquemao. Esta funcionaria explicó que fue citada por una compulsa
de copias que se dispuso dentro de la investigación la cual estuvo bajo su dirección
del homicidio de D.F.B.L. que se fundamentó en una eventual alteración y
obstrucción a la administración de justicia.

En cuanto a las actividades que realizó con relación al conocimiento que tuvo del
homicidio del menor de edad en cuestión, señalo que como fiscal 13 le fueron
asignadas las diligencias para conocer lo relacionado con su muerte, por lo que
inicialmente las diligencias fueron adelantadas en URI y después asignadas al fiscal
radicado; momento en el que le llegó una carpeta, se adelantan unas labores
investigativas y en virtud a lo que conformaba las diligencias, se advirtió en primera
instancia de que era el homicidio, como se indicó de un joven D.F.B.L., donde se
hacía mención que al parecer él había estado incurso junto con otros menores en
un presunto delito contra el patrimonio económico y de acuerdo con la información

142
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

que se tenía del acta de inspección a cadáver, unas primeras entrevistas, el libro de
población, el informe de primer respondiente, se dispuso por ende remitir las
diligencias a la justicia penal militar, al considerarse que de acuerdo con esa primera
información que ese tenía, era dicha entidad, dicha autoridad, la competente para
conocer y adelantar esta investigación.

Al ser la directora de ese proceso y al haber analizado los elementos materiales


probatorios, entre ellos el informe de primer respondiente, el acta de inspección a
cadáver, la anotación en el libro de población, las entrevistas que se habían
recepcionado, dispuso la remisión para la justicia penal militar, previo a elección de
una resolución por parte del despacho firmada por la suscrita, se remitieron las
diligencias y con posterioridad por una excepción del Consejo Superior de la
Judicatura, las diligencias retomaron nuevamente a la justicia ordinaria,
asignándose las mismas nuevamente a la Fiscalía 13, por lo que se continuó con
toda la etapa investigativa y de juicio oral. Al serle puesto de presente a la testigo la
resolución emitida y firmada por ella, reconoce la firma como Fiscal 13 para la época
de octubre 14 del 2011. Anotó que la resolución fue expedida dentro del radicado
110016000028201102930, donde el occiso corresponde a D.F.B.L., el indiciado
Wilmer Antonio Alarcón Vargas, delito homicidio, en la decisión, remite por
competencia.

El 05 de septiembre anterior se recibieron procedentes de la oficina asignaciones


las diligencias de la referencia relacionadas con el homicidio del menor Diego Felipe
Becerra Lizarazo, por hechos acaecidos la noche del 19 de agosto del 2011 en
donde se viera involucrado un miembro de la policía Nacional, razón por la cual se
procedió a efectuarse lectura detallada de las mismas con miras a librarse las
órdenes a policía judicial para el perfeccionamiento de la investigación y adoptar la
decisión que en derecho correspondía.

143
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Efectivamente, el día 19 de agosto del 2011, entre las 10:00 y 10:30 p.m., fue
herido por arma de fuego el menor D.F.B.L. quien luego de haber estado pintando
grafitis con un grupo de amigos al norte de la ciudad, llegaron a la altura de la calle
116 con avenida Boyacá, cuando el hoy occiso en ese punto de la ciudad, dibujaba
la figura del gato Félix bajo el puente vehicular, apareciendo justamente allí una
patrulla de la policía la cual estaba integrada entre otros por el patrullero Wilmer
Antonio Alarcón Vargas, quien arribaba a dicho lugar para atender un llamado de
un presunto hurto, ante lo cual los jóvenes al advertir la presencia de la policía y
siendo conocedores de la producción de efectuar dicha actividad, pintar grafitis,
salen corriendo en direcciones opuestas con el único propósito de no ser llevados
a la UPJ, tal como se desprende de las entrevistas de los acompañantes de la hoy
víctima. Razón por la cual dichos muchachos se alejan del sitio, siendo perseguidos
tanto D.F. y David Santiago por el patrullero Alarcón, quien había descendido de la
patrulla e iniciado la persecución de éstos, atendiendo justamente el reporte que por
la central se hacía del presunto hurto, en el cual aparece que habían intervenido
cuatro sujetos.

De igual maneera, frente al señalamiento que se le hacía al policial por parte de


un transeúnte que se encontraba en inmediaciones del sector y quien se le señaló
lo que originó que el policía saliera en persecución de estos, al tiempo que los
alertaba que se detuviera. Ante la negativa de los jóvenes de parar su carrera, saca
su arma de dotación y luego de un desplazamiento largo, la acciona en contra de la
humanidad de uno de los jóvenes correspondiendo a D.F., impactándolo por su
espalda, haciendo que este cayera gravemente lesionado. Por lo que de inmediato
de dispuso de su traslado a bordo de un vehículo particular a las dependencias de
la clínica Shaio de esta ciudad, en donde infortunadamente el menor falleció.

Una vez conocida dicha noticia, se activa el aparato judicial, adelantándose las
labores investigativas correspondientes, librándose varias órdenes a policía judicial
con el fin de obtener los elementos materiales probatorios, evidencia física y

144
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

formación legal para el direccionamiento de la investigación. Es así que, al


encontrarse con un amplio acopio material investigativo como la inspección al
cadáver, inspección al teatro de los hechos, entrevistas de los menores
acompañantes de la víctima, entrevistas de personas que de una u otra forma
tuvieron conocimiento del suceso, el protocolo de necropsia, los resultados de las
diversas experticias practicadas a las evidencias relacionadas con el hecho, una
reconstrucción en 3D, de los hechos con la participación de los testigos e
intervinientes en el asunto, así como copia del libro de población, copia de la minuta
de vigilancia donde se relaciona el personal en vigilancia, al igual que la asignación
del arma correspondiente para tal labor y el interrogatorio del indiciado, entre otros,
se puede con dichos elementos materiales probatorios inferir claramente que el
menor hoy fallecido D.F.B.L., perdió la vida de manera violenta a consecuencia de
haber recibido proyectil de arma de fuego y que el presunto autor de tal acción lo es
el señor patrullero Wilmer Antonio Alarcón Vargas, miembro activo de la Policía
Nacional quien para el momento de los hechos actúa en servicio activo y con
ocasión a su función, lo que guarda estrechamente una relación de causalidad entre
el presunto sujeto activo y el resultado de su actuar.

De acuerdo a lo precedente y atendiendo a los hechos aquí puestos de presente,


debemos remitirnos a lo que señala el artículo 221 de la Constitución Política en
cuanto al fuero militar y así se consigna, “artículo 221, modificado por el Acto
Legislativo 02 de 1995, artículo primero de los delitos cometidos por los miembros
de la fuerza pública en servicio activo y en relación con el mismo servicio, conocerán
las cortes marciales o tribunales militares con arreglo a las prescripciones del
Código Penal militar, tales como Cortes o tribunales, estarán integrados por
miembros de la fuerza pública en servicio activo o en retiro”. Frente a este caso
planteado se despeja toda duda, en el sentido que sí existe esa relación del hecho
delictuoso con el mismo servicio y a dicha conclusión se allega trayéndose
igualmente como referente un pronunciamiento del mismo consejo Superior de la
Judicatura, sala jurisdicción disciplinaria del pasado 2 de febrero del año que avanza

145
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

respecto “ la función castrense debe aparecer nítida, esto es que no se dude que
se estaba en su desempeño legítimo y que como consecuencia de su aplicación
que inicialmente no envolvía la comisión de hecho delictuoso alguno ocurrió
eventualmente el hecho criminoso”. Es por ello que en el presente asunto y en
acatamiento a lo que consagra los artículos 116 y 250 de la constitución Política en
el presente asunto, el funcionario competente para adelantar la investigación y
acusar en esta actuación, si se diera el caso, radica en cabeza de la justicia penal
militar, razón por la cual se dispone de manera inmediata remitir las presentes
diligencias en el estado en que se encuentra ante dicha jurisdicción. En caso de no
compartirse por el funcionario a quien le corresponda el asumir el conocimiento de
este asunto, nuestro planteamiento desde ya y de manera respetuosa se propone
conflicto de competencia negativa.

En lo que corresponde a la copia del libro de población, dijo que allí se dejó
consignada la anotación del suceso ocurrido el 10 de agosto de 2011 donde falleció
este menor D.F.B.L. Después de regresar el expediente de la justicia penal militar
reasumo el conocimiento por parte de la suscrita, se adelantan otras labores
investigativas y con fundamento a ello se llevan las audiencias preliminares,
formulación de imputación, solicito medida de aseguramiento con posterioridad a la
radicación del escrito de acusación y actuó el desarrollo de la etapa del juicio oral.
Todo el proceso que adelante giró en torno al caso del homicidio de D.F.B.L. en el
cual el responsable fue Wilmer Antonio Alarcón Vargas.

A continuación, relató que no intervino en ninguna conducta relacionada con la


falsedad ideológica en documento público, pues la resolución que envió solo hizo
mención del delito de homicidio, a ningún otro. Así, reiteró que hizo alusión a que
los jóvenes salieron corriendo con el único propósito de no ser llevados a la UPJ,
ello que coligió de las entrevistas recepcionadas por policía judicial, por ello,
esclareció que no hizo mención en tal resolución a Rosemberg Madrid Orozco, a
José Javier Vivas Báez, a Nelson Jesús Arévalo Rodríguez, ni a Fleyber Leandro

146
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Zarabanda Payan. En igual medida, indicó que recibió el proceso el 5 de septiembre


del 2011 y el día 14 de octubre del 2011 ordenó su envió y diligenciamiento por
competencia de la justicia penal militar en el estado en que se encontraba.

Una vez el proceso regreso de tal jurisdicción, señaló que analizó la información
que se había recogido ante la justicia penal militar, he indicó que fue bastante, y al
analizar con lo que se contaba, no en la primera instancia, advierte que la
información primaria no se ajustaba realmente a la verdad y es por lo que se dispone
una compulsa de copias para investigar otras presuntas conductas al margen de la
ley.

El 03 de febrero de 2020 acudió a la mesa de testigos el investigador 2° de la


Policía Judicial, Elkin Fernando Ospina Pareja, el cual manifestó que en agosto
de 2011 laboró como policía judicial en la Unidad de Estructura de Apoyo de la
Fiscalía General de la Nación y, en el marco de tal labor, adelantó entrevistas y
declaraciones, entre otras actividades dentro del CUI 1100164023201181145. Así,
al ponérsele de presente la entrevista que recepcionó a Jorge Eliecer Narváez el 26
de agosto de 2011 y que constó en formato FPJ15, explicó que el declarante narró
hechos sucedidos el 19 de agosto de 2011 cuando fue víctima de un hurto mientras
conducía un automotor de servicio público. Sentadas estas bases, el testigo
procedió a referir lo que recordaba respecto de los señalado por Narváez y luego le
fue autorizada la lectura de la declaración juramentada que ofreció.

Así, en aras de no reiterar el contenido inicial de la declaración que no fue otro


que el de la denuncia que ya había sido interpuesta por Jorge Eliecer Narváez, esta
judicatura procederá a exaltar los apartes que fueron agregados por el procesado y
entonces declarante durante la diligencia del 26 de agosto de 2011; por lo que se
tiene que Narváez señaló que, con posterioridad a que los jóvenes que abordaron
la buseta que conducía descendieron del vehículo, él la movilizó hasta la 127 donde
vio varios patrullas de policía a las que les pito para que lo siguieran metros más

147
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

adelante y allí les indicó a los uniformados, junto con los demás pasajeros, las
circunstancias del hurto. Hecho esto, se leyó de tal documento que Narváez relató
que el 22 de agosto tenía una cita con José Antonio Barón en la empresa
Cootransniza para que le permitiera trabajar hasta el fin de mes, sin embargo, este
sujeto lo instó a renunciar y, ese mismo día, al dirigirse a la empresa recibió una
llamada de un policía el cual le pregunto si había sido el conductor del vehículo en
el que se presentó un hurto y como él contesto que si lo era, el uniformado le
preguntó, como eran tres hombres y una mujer los asaltantes, si podía reconocer a
uno de ellos, esto es, al que se le dio de baja esa misma noche y como Narváez
advirtió que si podía hacerlo, el uniformado le solicitó que revisara la primera página
del periódico mío y verificara si ese joven era el atracador. Hecho esto, Jorge Eliecer
Narváez indicó que reconocía a tal joven y recordaba como si lo tuviera al frente.

A su turno, en el documento se consignó que luego de varias llamadas de la


prensa que tuvieron lugar el mismo día, Jorge Eliecer Narváez fue llamado por la
uniformada Leidy Perdomo quien lo citó el 25 de agosto a las 7:30 a.m. en la
circunvalar con 57, en una entidad de disciplina, por lo que asistió a tal lugar junto
con su esposa Nubia Mahecha. Una vez allí, se le informó que la teniente estaba
ocupada y ya no les podía atender, sin embargo, en tal encuentro también se
toparon con una abogada del joven fallecido, quien empezó a tomarles fotos sin su
permiso. Enseguida, narró que los motivos que tuvo para denunciar fue que recibió
una llamada del comandante del CAI de Suba el 23 de agosto de 2011 en la que le
indicó que debía hacerlo, pues ya había un muerto, de modo que Narváez se dirigió
al CAI del 20 de julio ese mismo día e interpuso la denuncia, salvando que no lo
había realizado de forma inmediata al hurto, pues consideró que era uno más de
muchos.

Por otro lado, aclaró que no tenía conocimiento de las denuncias al 123 que
realizaron algunos de los pasajeros, pero supo de ellas al escucharlas en un
noticiero. Asimismo, precisó que la noche de los hechos se movilizaba en una

148
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

buseta marca Hyundai 2009 de placas BX510 y numero interno 4521 de la empresa
cootransniza. Tal lectura finalizó con una reiteración del recorrido de los jóvenes
desde que abordaron tal colectiva de servicio público hasta que perpetraron el
presunto atraco.

En sesión del 04 de febrero de 2020, declaró Luis Alberto Cedeño quien laboró
en la Fiscalía general de la Nación y realizó actividad judicial dentro de la actuación
número 1100164057201280002, con lo que escuchó en interrogatorio a Jorge
Eliécer Narváez, persona que llegó una mañana acompañado de su esposa y, al
parecer, otro individuo, él llegó para averiguar por un proceso que se seguía contra
él, por lo que le dio al testigo el número del radicado, y al buscarlo verificaron que
se trataba de una compulsa de copias, una carpeta, una indagación que había
llegado por compulsa de copias de otra fiscalía y ahí él era el indiciado, entonces
se le suministró la información y se preguntó qué necesita de allí de ese expediente,
el manifestó que quería hacer unas aclaraciones con respecto a unas fechas en las
que se había equivocado. Como en el momento no estaba el Fiscal, el testigo indicó
que le pidió a Narváez que lo esperará para que hablara directamente con él, lo
que en efecto ocurrió y le dijo que qué era lo que requería, en ese orden de ideas,
él dijo que quería que le escuchara para aclarar una situación que lo tenía envuelto
en ese proceso, que deseaba decir la verdad, entonces como en ese momento él
no tenía un abogado, el Fiscal le explicó que sería escucharlo en el interrogatorio,
porque tenía la calidad de indiciado, pero había que hacerlo con su abogado de
confianza y que una vez contara con este pues se comunicara con la Fiscalía para
acordar una fecha y escucharle su versión, el señor quedó de volver con su abogado
y en efecto como a los 8 días regresó solo y dijo que ya tenía su abogado y que si
podían escucharlo al otro día, entonces se acordó la fecha de la mañana siguiente
y se le recibió su interrogatorio. El interrogatorio se realizó en dos sesiones. No se
continuó con el testigo porque el fin para el cual fue solicitado vulneraba el derecho
a guardar silencio de Jorge Eliecer Narváez

149
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

El 06 de febrero de 2020 concurrió a la vista pública el perito químico Jairo


Peláez Rincón quien trabajo en el laboratorio de evidencia traza del Instituto
Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Estando entre sus funciones de
recibir evidencias, material de evidencia y hacer los análisis correspondientes que
se soliciten y finalmente interpretarlos y por último emitir un informe pericial. Dicho
esto, explicó que para el 2011 trabajaba en el laboratorio de evidencia traza del
mismo instituto, de manera que también hacía uso del laboratorio espectrometría
infrarroja, cromatografía de gases con espectrometría de masas, microscopía de los
polos polarizada, estéreo microscopía, básicamente esos son los equipos que
tenemos. En caso de pinturas como es este caso, explicó que se utiliza micro
espectroscopia infrarroja transformada de Fourier, eventualmente se puede pasar a
cromatografía de gases con pirólisis y eso es básica básicamente el esquema de
análisis.

En lo que respecta al caso concreto, reseñó que realizó una búsqueda de


evidencia traza o pintura en un arma de fuego dentro de la noticia criminal
1100164028201102930 y como resultado final del informe determinó que no se
encontró presencia de pintura en el arma estudiada. Así, explicó que realizó el
informe el 06 de octubre de 2011 el cual dirigió a la Fiscal Ofir Velandia. En cuanto
a las especificidades del informe señaló textualmente que <observo allí mi firma, el
procedimiento específico era buscar pintura en un arma de fuego, hacer una
búsqueda visual de si en el objeto existe o no pintura, en este caso como yo no
encontré pintura, puse el arma debajo de un estereomicroscopio y a ver si había de
pronto había trazas más pequeñas, pero tampoco encontré> . Respecto a los
parámetros técnicos o científicos que llevó a cabo en el estudio de peritaje del arma
de fuego señaló que fue poca la tecnología que incluyó, pues se trataba de ver si el
arma tenía o no pintura, rastros de pintura visualmente, por lo que no encontró
ninguna pintura, como tampoco lo hizo al acudir al estereomicroscopio.

150
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En iguales términos, reafirmó que la solicitud fue búsqueda de evidencia traza de


pintura en el objeto “arma de fuego” que se le entregó en una caja de cartón abierta
rotulada mediante una etiqueta preimpresa autoadhesiva en la cual se lee la
siguiente información <rótulo: elemento de prueba y evidencia física, versión dos
resolución FGN 334511, evidencia 5 FCC 18, código único de caso, departamento
11, municipio 001, entidad 60, unidad 00028, año 2011 consecutivos 02930, fecha
y hora de recolección día 20, mes 8, año 11; formato militar 354, muestra el número
de hallazgo 3, cantidad 1, unidad de medida unidad, sitio lugar de hallazgo del
elemento materia de prueba o evidencia física, descripción en pavimento frente a la
casa de nomenclatura, nombres y apellidos de la persona a quien se le encontró el
elemento sin información, delito por investigar: homicidio, descripción del elemento
materia de prueba o evidencia física: arma de fuego tipo pistola marca sterling
calibre 22 LR de cacha plástica de color negro y cuerpo de color gris, recolección
del elemento materia de prueba o evidencia física, nombres y apellidos Nubia
Rodríguez, cédula de ciudadanía 51.924.936, entidad CTI, cargo asistente
investigador y viene la firma de ella, contiene una pistola metálica marca sterling. 22
color metálico con cacha en plástico color negro, trae inscrita las leyendas E 16191
y sterling. 22 L.R stainless sterling ARM lock por New York, el arma tiene una
longitud aproximada de 12 cm y una altura de unos 8 cm, una de las tapas plásticas
de la cacha se encuentra completamente desprendida del arma, dejando ver una
lámina metálica delgada que parecía ser parte del sistema disparador, en varias
áreas de la pistola se aprecia una sustancia verde la cual según la información
suministrada por el laboratorio de lofoscopia de ese Instituto, corresponde a un
reactivo aplicado con el fin de realizar el revelado de huellas dactilares, la caja
contiene también un proveedor de proyectiles, ambos elementos pistola y proveedor
presentan registro de cadena de custodia individuales>.

Como había una sustancia verde, el testigo aclaró que averiguó en lofotocopia,
en donde se le advirtió que eso no era ninguna pintura, lo cual señaló que era claro,
pero requería corroborar. Los instrumentos utilizados para realizar ese dictamen en

151
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

primer lugar fue una inspección visual y un estereomicroscopio. Como hallazgo


refiere el testigo no haber encontrado adherencias o cascarones de pintura en la
sustancia verde adherida a la pistola, no es consistente con ninguna de las pinturas
analizadas previamente en este laboratorio dentro de la presente investigación,
discusión de resultados, la adherencia verde allá en la pistola según la información
consignada en la descripción de las muestras fue depositada en este instituto como
parte del protocolo de recuperación de huellas dactilares y conclusiones. Los
análisis realizados permiten concluir que no se encontró pintura en la pistola
puesta a disposición de este laboratorio. (negrilla del despacho).

En respuesta a preguntas de la defensa indicó conocer el manual de policía que


rige este tipo de experticios, más dijo no haberlo estudiado, no obstante, todos los
procedimientos del Instituto están ajustados a eso. La evidencia traza es un
concepto poco difícil de definir, pero en suma se trata de los elementos evidencia
que valga la redundancia no son tan evidentes como un trozo de pintura o un
cabello. Se le recordó al testigo por la defensa que la evidencia traza según el
manual de policía judicial son aquellas que, por su cantidad, tamaño o naturaleza,
no son perceptibles a simple vista y por lo que se le interpelo una vez reconoció que
utilizo la vista como parte de su examen. La defensa indicó al testigo que la
contaminación cruzada determina a que antes de realizarse un estudio se debe
evitar el contacto con otros elementos. El testigo señala no saber si el arma fue
llevada en las condiciones en que fue encontrada. Dijo ser químico, más no haber
determinado la composición de la sustancia de color verde.

En cuanto al reactivo que se utiliza para la búsqueda de impresiones dactilares,


señaló que el mismo no es posible de contaminar con una Mancha de pintura. Dijo
haber firmado un documento de traspaso de ese elemento, como lo fue el registro
de custodia que data del 4 de octubre de 2011. El estudio de balística fue llevado a
cabo el 30 de septiembre de 2011. Antes del estudio de residuos de pintura el arma
estuvo en el laboratorio de balística. No dejó constancia del tamaño de las manchas,

152
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

ni de la forma, los lugares de la pistola donde estaban las manchas estaba


generalizado, no especificado en gran parte de la pistola, era más del 50% del arma.
No obstante, indicó que, en su consideración, el informe pericial con relación a las
manchas es de certeza. Para encontrar residuos de pintura en el arma utilizó
guantes y la tomó en las manos, la miró en la luz inicialmente, como no vi nada la
colocó debajo del estéreo microscopio y volví a mirar a través de este. El
procedimiento de mirar el arma bajo la luz dice el testigo, no está detallado en el
informe base de opinión pericial. En el arma se encontró un reactivo que es una
sustancia química que se utiliza con el fin de revelar otra sustancia. Al aplicarse el
reactivo sobre algún elemento produce determinada reacción.

Señaló que la sustancia verde adherida a la pistola no es consistente con ninguna


de las pinturas analizadas previamente en este laboratorio dentro de la presente
investigación, no obstante, no detalló en estudio cuales fueron los parámetros que
tuvo en cuenta para llegar a esta conclusión. Las pinturas están relacionadas en
otro informe pericial, son pinturas que utiliza un payaso, son pinturas que se
encontraron en trozos que sacaron de unas paredes y de unos tarros de spray, por
lo que se compararon 10 trozos de paredes para llegar a esta conclusión. Se
desconoce el tipo de sustancia, se desconoce su composición, se desconoce su
estructura, por lo cual se desconoce qué efectos podría por ejemplo tener esta
sustancia o reactivo en el arrastre de las trazas o sobre eventuales trazas en el
arma. Los análisis fueron realizados del 4 al 5 de octubre del 2011, yo lo recibí en
el laboratorio el día 3 de octubre. El dictamen pericial rendido corresponde al caso
número 2011010111001003345, dictamen dirigido a la Dra. Ofir Velandia Forero,
Fiscal 13 de la unidad de vida, delitos contra la vida y integridad personal de
Paloquemao bloque A. Dictamen que tiene fecha de recepción en el laboratorio de
9 de septiembre y 26 de septiembre del 2011. Los análisis los realizó del 27 de
septiembre al 30 de septiembre.

153
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En el acápite de descripción de muestras, se enuncia tres grandes grupos, el


primero corresponde a unas uñas, las uñas de la persona occisa que le remitieron
precisamente para su análisis al Instituto de Medicina Legal, se tienen unas
muestras de cinco uñas impregnadas con una sustancia azul, en segundo lugar,
cuatro pinturas básicamente color azul, dos tonos violetas y un tono cromo o
plateado. La tercera muestra se contiene o se comprende mejor de 10 hallazgos
correspondientes a unos raspados o a material de construcción, pero que
corresponde al raspado de algunos grafitis que fueron sellados y sometidos a
análisis. De manera que utilizó la técnica de esteoromicroscopia, la técnica de
espectroscopia e infrarroja con transformadas de furier, FDIR, microscopia de luz
polarizada, iluminación con luz ultravioleta. Y así se tienen determinados un primer
perfil alquídico y un segundo perfil acrílico alquílico. Al primer perfil de formulación
alquídica le corresponde en primer lugar la pintura azul claro, la pintura azul en uñas,
la pintura azul en grafiti avenida Boyacá 146 B, es decir hallazgo tres de diez, y la
pintura azul en grafiti avenida Boyacá con calle 147-58, hallazgo cuatro de diez. Al
segundo perfil le corresponde la buldog 39 violeta, la buldog tres buldog tres 39
violeta, buldog 3 27 violeta profundo, pintura azul grafiti carrera 62 165 A-88 hallazgo
uno de diez, siguiente, pintura azul grafiti calle 164 con 65, hallazgo dos de diez,
pintura azul grafiti carrera 59 127ª-73 hallazgo ocho de diez y finalmente pintura azul
de grafiti puente vehicular avenida Boyacá con calle 116, hallazgo 10 de 10.

El hallazgo diez dijo el testigo, es una pintura azul de un grafiti ubicado en el


puente vehicular de la avenida Boyacá con calle 116, tiene una composición acrílica
alquílica. En el primer grupo encontramos que el spray azul hallado en la mochila y
las manos del óbito impregnadas de pintura azul, tienen una composición química
alquídica. Tanto las uñas como los spray de la mochila tienen una formulación
alquídica distinta, diferente de la composición de ese grafiti de la Boyacá con 116
que corresponde a una acrílico alquídica. Las uñas impregnadas de pintura azul y
el spray azul tienen una composición alquídica. En el hallazgo siete de diez, tras
describir este hallazgo se encuentra que es la calle 128 A con carrera 72, al

154
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

manifestar que se trató de un trozo de construcción con pintura color fucsia, se


indicó que la pintura no viene adherida sino impregnada. Análisis que requiere
extracción con solventes orgánicos, muestra que dada la premuera no fue
analizada. Indicó que no pudo determinar la uniprocedencia solicitada y establecer
la inclusión o exclusión, pue para ello se deben utilizar unos estudios estadísticos,
unas técnicas analíticas no empleadas, como es el caso de la cromatología de
gases con pirolisis. Dejó claro que dentro de su grupo de pinturas de aerosol que
estaban en la mochila se ubicaron dos grupos, uno primero que tiene una
formulación alquídica y un segundo grupo que tiene una formulación acrilico
alquídica. Segunda conclusión, todas las otras muestras analizadas, pinturas de
uña y paredes pueden ser ubicadas dentro de cualquiera de los dos grupos. Existe
alta posibilidad de que la pintura azul encontrada en uñas y en algunos de los grafitis
provenga de los frascos aerosoles, buldog 35 y buldog 39. Anotó que el grafiti del
puente de la avenida Boyacá con 116 tiene una composición acrilalquidica, pero las
uñas y los aerosoles tienen composición alquídica

La pintura azul corresponde al grafiti del puente vehicular de la avenida Boyacá


con calle 116. La descripción del elemento materia de prueba, evidencia física,
fragmentos de pintura de color verde adherida a superficie de concreto, contiene
trozos de material de construcción con pintura color verde claro, pared de concreto
ubicada en la avenida Boyacá con 138 sobre ladrillo, quinto, descripción del
elemento materia de prueba o evidencia física. el grafiti de la avenida Boyacá con
116 es acrílico. Composición química acrílico, hallazgo diez de diez. el cotejo de la
pintura contentiva en los spray con las manos de pintura halladas en manos del
óbito que fue lo mismo que se le solicitó, fue solicitado a otro perito.

Utilizó para rendir su informe el requerimiento efectuado por la autoridad judicial


de realizar búsqueda de evidencia traza en arma tipo pistola marca sterling 22 LR y
demás características que se dicen allí. De modo que recibió el arma, hizo una
inspección visual, porque lo que se le solicitó mirar si esta contenía rastros de

155
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

pintura, entonces lo que hizo fue tomar el arma, mirarla bajo luz, simplemente la luz
que tiene el laboratorio, buscó por todas partes de ella, del proveedor y miró a ver
si encontraba alguna pintura, sin observar nada, cuando uno habla de pintura es
muy importante tener en cuenta que estas forman una película sobre la superficie
en la que se depositan, de manera que lo que vio ahí era una adherencia, una
sustancia de color verde, que no es una película, es más bien una sustancia
granulenta, como cuando cae un poco de tierra o de polvo o de algo. Aseveración
que hizo partiendo de su profesión y experiencia como químico, sobre todo cuando
tal sustancia verde es diferente a los tarros aerosoles que ya había utilizado y
analizado que era de color azul y color lila y metalizado. Sin embargo, recalcó que
tomó un poquito del raspado de este componente y reiteró que lo que había allí no
es una película, sino es como una sustancia granulenta a la cual le tomó un espectro
infra rojo y lo comparó contra las pinturas que tenía de los frascos aerosoles.

Ya en lo que respecta al proveedor, señaló que no vio absolutamente ninguna


adherencia propia de tal sustancia verde, por lo que a ese elemento no se le hizo
ningún análisis adicional. Ese es el procedimiento que se siguió. Después de
realizar la observación y ubicación de la sustancia, yo no analice nada, pues no
encontré rastro de pintura. La adherencia verde no era una película, eran partículas,
partículas como decía anteriormente, como si fuera cuando uno echa tierra en una
superficie se veían “boronitas”, lo que no es característica de una película, eso no
se puede calificar como una pintura, porque no es un recubrimiento. El color de los
aerosoles utilizados para verificar la pintura verde fue uno azul, dos violentas y
pintura plateada metalizada. La sustancia de color verde encontrada en el arma
sobre la cual no hizo experticia no podía contaminar o interferir rastros de
pintura en el caso que los hubiere habido. Los reactivos o sustancias que podrían
afectar esos rastros de haberse encontrado puede ser un solvente (acetona,
gasolina, disolvente), pero no con un reactivo como lo emplearon en lofoscopia.

156
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En cuanto a la conceptualización, relacionada con las pinturas y los spray, dijo


que las pinturas tienen dos componentes, uno es el vehículo, que es la sustancia
donde se colocan unos pigmentos y tiene otra cantidad de elementos. Igualmente,
explicó que cuando ya se refirió a pintura alquídica o pintura acrílico alquídica, es
ese vehículo, es decir lo que forma la película, lo que le da el color son los
pigmentos, entonces para esa época indicó que el laboratorio estaba en capacidad
de analizar el vehículo de la pintura, más no el pigmento, por lo que en todo tiempo
se refirió a eso, esto es, que se toma el espectro infra rojo y mira las bandas, las
respuestas que él le da, permite al perito guiarse con un esquema que desarrolló el
FBI. De forma que se van mirando las bandas a ver que encuentra, va haciendo un
seguimiento en una tabla y eso permite llegar a la conclusión de qué tipo de pintura
es que la que se encuentra, como se dice, dos tipos de pintura en los aerosoles,
una que se llama alquídica y la otra que es acrílico alquídica, o sea, son pinturas
muy relacionadas, pero tienen sus diferencias a nivel químico que se pueden
observar por micro espectrofotometría infrarroja contra formada de Fourier, que fue
lo que se utiliza en este caso.

En la misma sesión, se recibió la declaración de la coordinadora del laboratorio


de evidencia traza y perito del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias
Forenses, María Constanza Moya, cuyas funciones para el año 2011 se
circunscribían a la revisión de contratos, la parte del personal de laboratorio, la parte
técnica del tamizaje de los casos que llegan al laboratorio, las solicitudes de los
asuntos que llegan al laboratorio y además como perito del análisis de residuo de
disparo. Para realizar un análisis de residuo de disparo dijo que se requiere en
primer lugar el elemento materia de prueba. Para el caso del análisis de residuo de
disparo es un kit completo y de la toma de muestra, de residuo de disparo en frotis
de manos, el registro de cadena de custodia, si viene de afuera generalmente se
recomienda que se allegue en un formato de toma de muestra donde se dejan
algunas observaciones que son interesantes al momento de tamizar el caso, si viene
de morgue, una solicitud por parte del grupo de patología, si se remite del grupo de

157
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

patología, una solicitud donde haya alguna información sobre el caso. Para análisis
de residuo de disparo, se encuentra el laboratorio de evidencia traza, el cual está
ubicado en una zona separada del laboratorio en general, que está específicamente
dirigido al equipo.

Como coordinadora del laboratorio de evidencia traza, una vez llega la solicitud
al laboratorio tamizó el caso, pero, no abrió la evidencia física, es decir que no tuvo
contacto con esta, sino más que todo en la documentación que viene con el
elemento material de prueba, para poder determinar si el análisis se puede realizar
o no. Ya en lo que corresponde al caso concreto, indicó que actuó como perito del
análisis de residuo de disparo y rindió un informe pericial de laboratorio de evidencia
traza, únicamente respecto del análisis de residuo de disparo. Tal informe pericial
lo rendió el 30 de agosto de 2011, la fecha de recepción en el laboratorio de dicha
muestra data del 26 de agosto de 2011 y el análisis del 29 de agosto de 2011. Ese
análisis se lo solicitó un patólogo del grupo de patología del Instituto Nacional de
Medicina Legal y Ciencias Forenses - Regional Bogotá.

Bajo ese contexto, señaló que recibió el kit completo embalado y rotulado, el
registro de cadena de custodia y la solicitud por parte de patología. Advirtió que la
absorción atómica es una técnica analítica que sirve para el análisis de residuo de
disparo entre otras. Los parámetros técnicos, científicos que utilizó en el estudio o
análisis de residuo de disparo lo fue el frotis de manos por la técnica de
espectrometría de masa con plasma acoplado inductivamente. Utilizó el
espectrómetro de masas con plasma acoplado inductivamente marca Termo,
modelo X serie dos. El mantenimiento a este espectrómetro de masa con plasma
acoplado inductivamente lo hace el instituto, el cual tiene un programa de
mantenimiento de los equipos que se elabora previamente y que se cumple durante
todo el año. Ese equipo tiene mantenimientos preventivos donde dos veces al año
y los correctivos que sean necesarios.

158
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Indicó que los hallazgos que se buscan con este dictamen es determinar la
presencia de la mayoría de los elementos de la tabla periódica, específicamente en
el caso que nos ocupa los elementos metálicos antimonio, bario y plomo como
constituyente de los residuos de disparo. Es la técnica que determina la presencia
y concentración, bueno la técnica determina la presencia y concentración de
elementos metálicos, específicamente en el caso que nos ocupa los elementos
antimonio, bario y plomo, como elementos constituyentes de los residuos de
disparo. el número de noticia criminal es el 110016000028201102930, el caso del
Instituto 11-33 45. Se examinó a D.F.B.L. En el frotis recibido como recolectado de
las dos manos del occiso que llego al laboratorio- grupo de patología, no se
detectaron concentraciones de antimonio, vario y plomo compatibles con residuos
de disparo.

El análisis de residuos de disparo como lo dije es una prueba de orientación, no


por la técnica utilizada, pues esta es de certeza, es de orientación por qué por la
naturaleza intrínseca de los residuos de disparo, que son evidencia física traza,
puede arrojar falsos positivos o falsos negativos, no por la técnica ni por el
tratamiento en el laboratorio, sino por las circunstancias en que ocurren los hechos
o como recogen la muestra. El frotis fue realizado en la necropsia, en el grupo de
patología y de ese frotis de las manos, o sea el pie está constituido por cinco tubos,
tubo control, frotis del dorso de la mano izquierda, frotis de la palma de la mano
izquierda, frotis del dorso de la mano derecha y frotis de la palma de la mano
derecha. Esos frotis se hacen con ácido nítrico para recoger los residuos metálicos
de disparo, para luego ser presentados instrumentalmente, esa es la muestra, frotis
de las manos.

En calenda del 10 de febrero de 2020 se recibió la declaración del técnico


balístico adscrito al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses,
Carlos Yesid García Muñoz, quien señaló que entre sus labores estaba realizar
cotejos entre proyectiles, cotejos entre vainillas, describir los proyectiles, las

159
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

vainillas, los cartuchos, las armas de fuego, hacer estudios químicos de revelado de
números seriales al interior del arma también, estudios en prendas y en piel
básicamente.

Para llevar a cabo estos dictamines explicó que requería un arma de fuego, la
descripción y vainillas de estas. Ya en el caso de comparación entre proyectil, adujó
que requería un microscopio de comparación para balística e insumos para limpiar
las vainillas, un computador y planillas hojas de trabajo. Para el funcionamiento de
armas requiere de un recuperador de proyectiles, ya sea a base de algodón o a
base de agua. Así, recordó haber realizado pericia balística en armas de fuego
dentro de la noticia 110016000028201102930. Siendo su labor específica dentro de
esa noticia criminal la de realizar cuatro dictámenes, de forma que en uno describió
las armas e hizo cotejos, en otro ratificó el estado de funcionamiento del arma. Dijo
haber utilizado dos PET de trabajo. El testigo indica que presentó informe de
balística, informe pericial, estudio balística de armas vainillas, proveedores y
cartuchos. El primer informe dijo recordar que se trataba de un pistola Sterling.
Como conclusión señaló que el arma no era apta para su funcionamiento, sino en
las condiciones por él especificadas, es decir, introduciendo el cartucho en la
recámara, luego cerrándola, para luego accionar el disparador, produciéndose el
disparo y para sacar la vainilla, se hacía manualmente, echar la corredera hacia
atrás y con un hisopo de algodón sacar la vainilla para realizar un nuevo disparo.
Era un arma pequeña con proveedor y tenía un defecto en el proveedor en la parte
superior. Dice que se trata de 3 pistolas, una sterling, las otras no las recuerda, en
cuanto al calibre, la Sterling aparecía con calibre 22 y las otras dos 9 mm.

En el primer informe se registran en su poder 3 armas, 3, proveedores, cartuchos,


9 milímetros y cartuchos punto 22. dijo haber realizado un informe pericial el 27 de
agosto de 2011 relacionado con estudios de 3 armas de fuego, 3, proveedores, 2
vainillas y 32 cartuchos, en cada uno de los folios aparece su rúbrica y al final está
su firma. La marca de una de las armas es Jericho, las siguientes Sig Sauer. Con el

160
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

arma uno de tres, luego de recibirla le tomó fotografías, tomó mediciones, estableció
las características técnicas del arma, después en el recuperador de proyectiles
realizó los disparos y con base en el funcionamiento de aquella, estableció si eran
aptas o no para poder ser disparadas o no, si tienen buen funcionamiento o no y
sacó como conclusión que el arma uno es bueno su estado de funcionamiento y es
apta para disparar.

Sobre el arma 2 de 3, estableció que es apta para disparar. Y sobre el arma 3 de


3 estableció no se encuentra apta para disparar, pero igual funciona en las
condiciones ya especificadas, es decir, introduciendo el cartucho directamente a la
recamara, una vez abierta esta se introduce el cartucho manualmente, se cierra la
recámara o con la corredera, se acciona el disparador, se produce el disparo, no
teniendo el arma la suficiente fuerza para llevar la corredera hacia atrás, por lo que
se hace necesario extraerla manualmente, en la vainilla retiró la corredera hacia
atrás y para sacar la vainilla, introdujo un hisopo de algodón por la boca de fuego
del arma e hizo presión hasta que salió por la ventanilla de expulsión, cada vez que
se llegue a hacer un disparo, toca repetir el mismo procedimiento.

Con el arma 3 se puede realizar disparos en las condiciones que acabo de


explicar, porque si fuéramos a utilizarla normalmente, no se pueden realizar. Recibí
esos elementos para poder llevar a cabo la experticia, los recibí de un laboratorio
de lofoscopia en una caja de cartón, con su respectivo formato de cadena de
custodia. El arma era de color blanco. Al ponerle de presente el informe pericial
indicó el testigo que el arma 3 correspondía a una pistola marca, calibre 22, long
rifle, 7 cartuchos. Para realizar la experticia también tuvo el recuperador de
proyectiles, el hisopo de algodón. Tuvo otras dos pistolas, sobre las tres armas
realizó un cotejo a las vainillas comparativo, con la vainilla obtenida como patrón, la
cotejo con la vainilla que estaba dentro del arma, dentro de la pistola para establecer
si fueron percutidas por la misma arma, entonces, en dicha conclusión, establezco
que sí efectivamente fueron percutidas por la misma arma, el calibre de esa vainilla

161
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

era calibre 22 long, el tipo de percusión era anular, al parecer la marca de la vainilla
rem. En mi informe consigno la prueba de residuo de disparos, la realice sobre el
arma 3. El resultado es que la pistola marca Jericho calibre 9mm y la punto veintidós
Sterling fueron utilizadas para realizar disparos. La otra no. Para el estudio del arma
se tienen en cuenta los procedimientos de utilización del microscopio de
comparación para balística, marcación de los elementos y procedimientos para la
realización de disparos.

Es un procedimiento en el cual, para individualizar cada elemento, lo marcamos,


como se pudo observar al comienzo de la audiencia, las armas 1 de 3, 2 de 3 y 3
de 3. La técnica utilizada fue un motor tul, se hace, pues, obviamente en sitios que
no vayan a alterar el funcionamiento del arma, ni la estética. En cuanto al proveedor,
el método empleado para identificar el mismo fue de observación y análisis y
pruebas de ensayo y error. Con relación a la vainilla, el método que se utilizó fue el
microscopio de comparación para balística, instrumento el cual tiene dos oculares,
es como un microscopio, dos microscopios unidos en uno solo, donde podemos ver
los dos elementos a estudio, entonces lo que se hace es que al lado izquierdo
colocamos la vainilla patrón, la incriminada, y al lado derecho la patrón y después
con aumentos se van observando las identidades que existen o las divergencias y
después se sigue con aumentos mayores y con inclinaciones de luz determinadas
para que puedan ser observadas. Se trata de dos cadenas de custodia de la pistola
marca Sterling y el proveedor para la misma y dos formatos de cadena de custodia,
uno de la pistola y uno del proveedor.

Con el arma Sterling a parte de la descripción del arma, las características


técnicas y los residuos de disparo, realice el cotejo con la vainilla. Me pidieron
aclarar el estado de funcionamiento de la pistola marca Sterling, no recuerdo bien,
pero creo que aclare aspectos de funcionamiento. La actitud física de disparo
consiste en establecer si el arma es apta para disparar y establecer si sus
mecanismos de funcionamiento están bien alineados, esto sobre la pistola Sterling

162
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

calibre veintidós. Sobre las otras armas no hice aclaración. Reconozco el informe
pericial por mi suscrito, donde me piden establecer si los mecanismos de percusión
funcionan bien, si los seguros tanto del proveedor, como de la corredera están bien,
si el seguro del proveedor suelta o no, o se aloja, si está en buen funcionamiento,
básicamente eso. Con relación a la vainilla, si esta expulsaba normalmente o no.
Sobre la ubicación de carga del cartucho se solicitó si los cartuchos introducidos en
el proveedor cargan normalmente o no. Indico al respecto que la pistola Jericho y la
pistola, no me recuerdo la otra, Sig Sauer presentan bien sus funcionamientos de
percusión, de corredera, de desalojo de proveedor etcétera. Y que la pistola Sterling
encuentro está desalineado el proveedor y cuando se echa la corredera hacía atrás
y se suelta para que el cartucho se introduzca en la recamara, la recamara queda
abierta y el cartucho queda entre la recamara y la corredera. En cuanto a la pistola
marca Sterling se hizo manualmente, se introdujo, manualmente y tocaba sacar la
vainilla con un hisopo de algodón, realice esta operación en tres oportunidades que
llevé la corredera hacía atrás, concluyendo que el cartucho quedada entre la
corredera y la recamara.

El número interno del informe es DRBGBF 244574 del 2011, radicado


2011010111001003345. el laboratorio lo recibió en agosto 30 y yo lo tuve en
septiembre 5. Lo presenté el 2 de diciembre dentro de la noticia criminal 1102930,
agosto 28 de 2011. Recuerdo otra solicitud de ampliación en lo relacionado al
funcionamiento de la pistola marca Sterling, lo cual yo lo hice, pues para tener más
claridad y que no hubiera confusión, lo realicé mediante fotografías secuenciales
del estado de funcionamiento del arma. Una fotografía del arma completa, otra con
la recámara abierta, en otra con el cartucho atascado y no me acuerdo de más. El
seguro del arma estaba en buen estado de funcionamiento. Sobre la ubicación de
la corredera establecí que estaba suelta, pero el cartucho queda encasquillado entre
la recámara y la corredera.

163
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Explique que la parte superior del proveedor se encontraba desalineado.


Recuerda que las vainillas que se utilizaron eran cartuchos calibre punto veintidós,
estos provenían del almacén. Realice 6 veces la prueba de disparo. Utilice como
técnica para desarrollar este dictamen tener en cuenta las medidas de seguridad,
contar con el recuperador adecuado, tener cuidado con la manipulación del arma,
porque no se encontraba en buenas condiciones de funcionamiento. Realice
peritaje en el Instituto Nacional de Medicina Legal, en el laboratorio de balística y
otra parte en el recuperador de proyectiles. Lleve a cabo 10 imágenes. Explicó que
la corredera no llega a su sitio normal, se debe introducir la totalidad del cartucho
en la recamara y sellar la misma, en condiciones normales, esto es lo que debería
suceder, entonces de ahí la toma de la fotografía y la explicación que como esto no
es normal, entonces se toma la fotografía para demostrar que el cartucho queda
encasquillado entre la recamara y la corredera. Para demostrar cómo funciona el
arma, la única manera de que funcione es introduciendo manualmente en la
recamara y soltando la corredera y después efectuar el disparo. Cuando se realiza
el disparo, el proyectil sale disparado y la vainilla queda dentro de la recamara y la
corredera queda quieta, no se mueve, queda estática, en un procedimiento normal
la expansión de los gases que se produce en el disparo debería llevar la corredera
hacía atrás para expulsar la vainilla, entonces, con esto estoy demostrando que el
arma no está funcionando correctamente, pues la expansión de los gases no es lo
suficientemente fuerte para expulsar la vainilla. Para sacar la vainilla es necesario
introducir un hiposo de algodón por la boca de fuego de arma y ejercer presión para
que la vainilla salga. Después de que ya he hecho los disparos pertinentes, llego a
la conclusión que, de seis disparos realizados manualmente, cuatro disparos en
cuatro oportunidades la corredera quedó quieta, no se movió, quedo estática, en
una oportunidad la corredera alcanzó a sacar la vainilla y quedó encasquillado la
vainilla y en otra oportunidad, la corredera, la expulsión de los gases alcanzó a
expulsar la vainilla. Con relación a la función semiautomática del arma concluí que
el arma no cumple la función semiautomática, es decir, no expulsa la vainilla y toca
cargar un nuevo cartucho. En cuanto al manejo de cadena de custodia, deje

164
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

consignado en el informe que todos los elementos estudiados estuvieron en el


Instituto Nacional de Medicina Legal con su respectivo formato de cadena de
custodia.

En respuesta a la defensa dijo no estar acreditado como perito forense ante el


Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, pero si ante medicina
legal para realizar estudios a nivel internacional, yo tomé parámetros
internacionales para realizar el informe, como la AFTING, para descripción de
armas, también tomamos como parámetros consignados por el FBI con relación
también armas, en el informe no hago cita de eso. Dice que se está investigando un
homicidio. La noticia criminal de mi informe termina en 1102930. Después del 2011
el consecutivo es 02930, es decir, 201102930, Yo entregue el primer informe el 27
de agosto de 2011, pero el informe dice que lo recibí para estudio el día 26 de marzo
de 2011, hay un error de transcripción, no obstante, así lo consigna el documento.
El arma no apta para disparar normalmente era la Sterling, solo en las condiciones
que lo anoté. Dijo ser cierto que de los seis disparos que realizó como parte de la
experticia, hubo uno en el que el arma funcionó normalmente. El disparador del
arma estaba en buen estado de funcionamiento. No es posible de acuerdo con la
ciencia determinar cuándo fue disparada un arma. Considero que el documento que
tuve presente para elaborar la pericial fue la solicitud del perito investigador. Yo no
recibí ningún acta de referencia para realizar el informe, sé que llego el arma de
dactiloscopia y de dactiloscopia me la pasaron a mí. Cuando el arma fue encontrada
el proveedor no se encontraba adentro, el arma no venía con cartuchos. El acta
sobre el arma de fuego numero 3 no dice de donde proviene, por eso no era posible
establecer si la pistola contaba con cartucho en la recamara. La vainilla calibre 22
fue usada en la pistola Sterling, la vainilla fue percutida por esa arma. Cuando el
arma golpea el fulminante el arma no funciona bien. Cuando la aguja percutora
golpea el fulminante si se produce el disparo. Yo hablo de un estudio microscópico
comparativo y de un estudio macroscopico comparativo, son distintos . El objetivo
del macroscópico es acercarlo más para detallarlo, en tanto el microscopio deja algo

165
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

que no se ve a simple vista. Yo usé un reactivo para establecer si el arma había


sido disparada Ese reactivo permite determinar la presencia de nitritos en las
pistolas, yo si encontré que el laboratorio de lofoscopia había utilizado un reactivo
para revelado de huellas.

El primer informe lo entregué el 26 de marzo de 2011, el segundo informe lo recibí


el 2 de septiembre de 2011 y lo entregué el 05 de septiembre de 2011. El primero
de ellos lo rendí en un día y el segundo en tres días, puede que estén equivocadas
las fechas, yo hice una aclaración al respecto, rendí una nueva experticia, pero a
esa no le anoté los procedimientos empleados, porque ya estaban en la anterior,
tampoco consigne los fundamentos científicos de orden nacional, tampoco hice
referencia en qué me base para llegar a las conclusiones, pues ya estaban en el
anterior. Para este segundo informe no analice las armas.

En cuanto al tercer informe, lo recibí el 30 de septiembre de 2021 y resolví el


cuestionario el mismo día, dice que no había premura, refiere que los rinde en un
mismo día si no son complejos. El informe tiene unas fotografías, la primera tiene
testigo métrico, las otras no, hubo otra persona que manipuló el arma, yo no lo deje
consignado en el informe, él me ayudo a la corredera, mientras yo tomaba la foto.
En principio dije que la única manera de que se produjera un disparo era echar la
corredera atrás, pero luego dije que en una oportunidad no fue necesario hacer eso
porque la corredera corrió después del disparo, y que alcanzó a expulsar la vainilla,
pero en la mayoría de los casos tocó usar el copito. Cuando yo manipulé el arma se
rompió un tornillo, yo no tomé foto del daño, yo digo que a pesar de que el seguro
del disparador no se encuentra debidamente ajustado, este cumple su función y que
el arma también puede ser cargada manualmente, luego de lo cual se produce la
acción sobre el disparador y obviamente el disparo. En las seis pruebas que realice
el arma funcionó manualmente, en los dos informes realice disparos, en el primer
informe tres y en el último seis, es decir un total de 9, en el segundo informe dispare
6 veces, es decir 15 veces.

166
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En el segundo informe me piden si los mecanismos de percusión se encuentran


en buen estado de funcionamiento, me piden el estado y las condiciones de
funcionamiento de los seguros de proveedor de liberación de proveedor de
corredera de mecanismos de precisión. Un arma funciona automáticamente en
condiciones normales, uno coloca al proveedor, echa la munición con los cartuchos,
echa el proveedor en la corredera hacia atrás. La corredera introduce el cartucho
en la recámara, uno acciona el disparador y por el efecto de la expansión de los
gases hace que la corredera se vaya para atrás, saque la vainilla y quede listo un
nuevo cartucho, cosa que no sucedió con esta arma. Yo seleccione la vainilla de
patrón indubitada de las 3 que había se toma la de mejor característica o cualquiera.
Todas las municiones en su mayoría tienen plomo, antimonio y bario. El calibre
punto veintidós tiene plomo y antimonio. Un proveedor es un cajón el cual tiene un
resorte en su parte interna y en la parte superior, un elevador, entonces en uno de
sus extremos que es más ancho es, por donde se introducen los cartuchos se
introducen a presión, estos van bajando hasta que llena el cupo del proveedor, en
este caso, llegó hasta siete cartuchos. Ese resorte no lo analice. Las pistolas marcan
Sterling punto veintidós tienen contra recámara y en esa recámara se encuentran
micro ralladuras. En este caso no mostré ninguna de ellas dejada por la contra
recámara de la pistola marca sterling, porque no tenía huellas de contra recamara
las vainillas. El arma estaba embalada en cajas de cartón color beige, viene sellada
con cinta transparente con letras azules y rojas, en las cuales se lee fiscalía
evidencia y cinta color rojo con letras negras alusivas al Instituto Nacional de
Medicina Legal y Ciencias forenses. En el rótulo color blanco se lee, se realiza la
entrega del elemento voluntariamente una pistola marca, Jericho 9mm, 973065 con
un proveedor para la misma. En cuanto a la pistola marca sterling, dice embalada
en cajas de cartón color blanco, viene sellada con cinta transparente con letras
azules y rojas, en la cual se lee la fiscalía evidencia y cinta color rojo con letras
negras alusivas al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. En el
rótulo color blanco se lee en pavimento, frente a la casa de nomenclatura arma de

167
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

fuego tipo pistola marca sterling calibre punto veintidós L-R. Con cacha plástica de
color negro y cuerpo de color gris. cuando se dispara un arma de fuego en
condiciones normales, la expansión de los gases hace que la corredera se vaya
hacia atrás

En sesiones del 11, 13 y 14 de febrero de 2020, esta judicatura escuchó la versión


del ex patrullero de la Policía Nacional, Nelson Daniel Rodríguez Castillo, el cual
manifestó que laboró dentro de la institución en comento desde enero de 2010 hasta
octubre de 2012, estando adscrito al CAI Andes de la Estación de Suba para el 19
de agosto de 2011, fecha en la que relató que se encontraba en el CAI listo para
entregar el turno a las 10:00 p.m. pero recibió una llamada de Wilmer Alarcón para
que lo recogiera y fueran hasta la Estación de suba para hacer la entrega de turno;
por lo que indicó que se dirigió a un Éxito ubicado en la avenida Suba para recogerlo.
Ya en el camino a su destino, señaló que, a través del radio que portaba únicamente
Alarcón que escucharon un reporte de un caso de hurto a una buseta, ante lo cual
Wilmer Alarcón le insiste en que se dirijan allá, por lo reseñó que tomaron el giro en
la oreja del centro comercial Bulevar – Niza y arribaron, en aproximadamente tres
minutos, al conjunto residencial “Balcones de los Lagartos” ubicado en la avenida
Boyacá con 116, esto es, sobre las 10:05 o 10:10 p.m.

Adujo que en tal lugar Alarcón desciende de la patrulla Logan en la que se


movilizaban y le pregunta al vigilante del lugar sobre lo sucedido, sin embargo, este
le señaló que no había nada, por lo que decidieron retomar su camino a la Estación
de Suba; para lo cual avanzaron hasta el retorno ubicado adelante de la 116 y al
pasar debajo del puente de esta misma calle, el testigo recordó que vio a tres
jóvenes y una muchacha, por lo que paró el vehículo con el fin de verificar qué
hacían ellos en el sector. Así, estableció que Alarcón se bajó del vehículo, pero los
jóvenes salieron a correr cruzando el otro sentido de la Boyacá, aspecto sobre el
que señaló que la muchacha corrió hacía otra dirección, por lo que Wilmer Alarcón
los persiguió mientras él avanzó en el automóvil para tomar el referido retorno el

168
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

cual se encontraba a 200 metros adelante. Luego, señaló que cuando llegó al
costado del que salieron corriendo los jóvenes vio que ya no había nada, por lo que
camino para asomarse a la 116 para intentar verlos, pero como no encontró a nadie,
resaltó que subió nuevamente a la patrulla e ingreso al barrio Pontevedra, preguntó
a un vigilante de la zona si había visto unos muchachos corriendo y un policía
siguiéndolos, esta persona le indicó que no había vista tal cosa, pero si le informó
que escuchó unos disparos y le señaló la calle por la que sintió tal ruido.

Así, resaltó que transitó por tal calle con cautela y avizoró un chaleco reflectivo
como de un policía, por lo que subió la velocidad y vio que se trataba de Wilmer
Antonio Alarcón, quien en ese momento estaba subiendo a un joven herido a una
camioneta y sólo le dice que lo va a llevar a la Clínica Shaio. Señaló que en tal
camioneta se movilizó el conductor su acompañante, Alarcón y el herido, él se
quedó sólo en lugar en que había luz tenue y una caseta de vigilancia, de modo que
se acercó al vigilante para preguntarle por lo sucedido, no obstante, esta persona le
indicó que al escuchar los disparos se escondió. Por otro lado, recordó que el
retornar a la patrulla para dirigirse a la clínica vio a una enfermera de la que no supo
de dónde salió y la cual no le brindó más información, pues no sabía de lo sucedido.

A continuación, explicó que no vio nada en la zona y como no tenía ninguna


información que le fuera útil, salió sobre las 10:30 p.m.hacía la Shaio y llegó en
menos de dos minutos por la cercanía, observando amplía presencia de policías,
pero sin encontrar a Alarcón; individuo sobre el que indicó que vio hasta que ingresó
a la clínica y al preguntarle sobre la razón por la cual hirió al joven éste guardó
silencio; en el mismo centro hospitalario también observó al patrullero Navarrete, al
que le dijo que tomara los datos del vehículo que trajo al herido y éste le respondió
que ya lo había hecho. En este momento, resaltó que vio a Alarcón hablando con
Arévalo -quien para la época era el comandante de la Estación de Suba, en la clínica
también vio varias patrullas y oficiales, de lo que recordó con claridad a Navarrete
nada más. Luego indicó que, tras haber cuestionado a Alarcón, esperó sentado a

169
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

ver que, pasaba y alertó que transcurridos 30 minutos se informó que el muchacho
herido había fallecido, por lo cual decidió regresar al lugar de los hechos para
verificar lo acaecido. Así, solicitó permiso a un subintendente del mismo turno, pero
que estaba adscrito al CAI Andes, momento en el cual la señora Liliana Cañaveral,
abogada de la Estación de Suba, le pidió el favor de la acompañara hasta allá, por
lo que sobre las 11:30 p.m. se trasladaron en el carro particular de ella, en donde
también se transportaba un acompañante de Liliana Cañaveral y el patrullero
Navarrete. Al llegar al lugar de los hechos, señaló que la asesora y abogada Liliana
Cañaveral se dirigió a hablar con Arévalo y con otros oficiales que ya se
encontraban en el lugar, dentro de los que reconoció a Rosemberg Madrid Orozco.

Por su parte, manifestó que se sentó a esperar cómo avanzaban las cosas y
mientras tanto estuvo hablando con Navarrete, el cual le señaló que no habían
encontrado ningún arma de fuego y tampoco vio elemento alguno dentro del
acordonamiento en forma triangular que avizoró apenas arribaron a la escena.
Igualmente, señaló que estuvo allí hasta las 04:00 a.m. y en el entretanto también
habló con Wilmer Alarcón, el cual le indicó que iban a comprar un arma a un
patrullero de apellido Tovar por $500.000 y posteriormente Navarrete le manifestó
que él -es decir Nelson Rodríguez- también debe colaborar en la compra de la
pistola.

Dicho esto, regresó a lo que percibió en la escena para aducir que en el lugar
hizo presencia un funcionario de aproximadamente 50 años que portaba una
chaqueta negra, vistiendo de forma similar a como lo hacen los policías de la SIJIN.
Enseguida relató que esta persona descendió de un vehículo tipo panel sobre las
11:40 p.m., él fue a preguntarle quien es y este sujeto le indicó que era el asesor
jurídico de la SIJIN Héctor Hernando Ruiz Echevarría. Luego esta persona le
preguntó si era compañero de Alarcón, sobre quien quería asumir su defensa, y qué
había hecho en el caso concreto, preguntas que respondió de la misma forma que
lo hizo en esta intervención. Después, expresó que el asesor se dirigió hablar con

170
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

los oficiales que estaban presentes en el lugar, como lo eran <el señor Arévalo, el
señor Vivas y otros oficiales>.

Posteriormente, resaltó que esa noche Héctor Hernando Ruiz se acercó hacía
una patrulla con dos integrantes que llegó del CAI Alhambra, la cual se ubicó en la
parte final del acordonamiento en forma de triángulo; así, adujo que estos sujetos
hablaron con Ruiz Echeverría, este último sacó un pañuelo y luego los patrulleros
motorizados se retiraron nuevamente. Frente a esta aseveración, agregó que en
ese momento se encontraba hablando con Alarcón, al cual le estaba diciendo que
no le parecía que le colocaran un arma al muchacho, opinión sobre la que dijo que
también le fue manifestada en ese mismo momento a Alarcón por parte de
Rosemberg Madrid, pues este le señaló que no estaba de acuerdo con la colocación
del arma, pero que pues ahí estaba el coronel y si él lo permitía.

Respecto del arma, reseñó que mientras hablaba con Madrid Orozco y Alarcón
tal elemento fue colocado dentro de la zona acordonada, específicamente sobre un
huevo en el que había pedazos de baldosa. Enseguida, detalló que el arma que vio
era pequeña, cromada y con el “cacho” de color oscuro y que la misma no estaba
en el lugar de los hechos cuando llegó, pero si fue puesta allí con posterioridad y
permaneció hasta que fue levantada por el CTI. Grupo último sobre el que precisó
que arribó a la zona al poco tiempo del que él llegó, por lo que presenció que sus
integrantes tomaron fotos del lugar y una mujer perteneciente al mismo tuvo un
altercado con Ruiz Echeverría dado que el informe de primer respondiente no
estaba listo, de modo que el fotógrafo del C.T.I. intervino y señaló que como el
informe de primer respondiente no estaba listo, era mejor irse a la Shaio para ir
recogiendo al muchacho. Así, señaló que este grupo del C.T.I. se fue y regresó
aproximadamente a la hora y media al lugar de los hechos. Por otro lado, esclareció
que quien fungió como primer respondiente era el subintendente Juan Carlos Leal,
al cual no había visto hasta que el mismo le solicitó su arma de dotación, ya que
pertenecía a la patrulla y debía verificarse.

171
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Dicho esto, señaló que el motivo de la colocación del arma de fuego a la escena
era defender a Wilmer Alarcón para no formar un escándalo en el cual se dijera que
la policía le disparo a un joven por la espalda y en estado de indefensión. Luego,
reiteró que entre los oficiales que estuvieron presentes estaba Jhon Harvey Peña11
a quien distinguió porque estaba hablando con los coroneles Arévalo y Vivas y su
tono de voz es alto. Igualmente, reseñó que también estaba allí el señor Freddy
Esneider Navarrete sobre quien definió que estaba muy activo hablando en un lado
y luego en otro y con las integrantes de las patrullas, no obstante, reseñó que,
paradójicamente, no lo vio pasando mucho tiempo con su compañero de patrulla
Juan Carlos Leal Barrero, persona ultima de la que señaló que vio únicamente
recogiendo la pistola de Alarcón y la suya -es decir, del testigo- para rotularlas y
embalarlas. Seguidamente, observó que Héctor Hernando Ruiz le indica a Alarcón
que hay que hacerse una prueba de disparos y de residuos, por ello le sugirió a
Alarcón que fuera al CAI y se lavara las manos con orines, momento en el que indicó
que ambos sujetos se fueron al parecer al CAI. De otra parte, reseñó, respecto de
la patrulla proveniente del CAI Alhambra, que Wilmer Alarcón le manifestó que iban
a comprar el arma por $500.000 al patrullero Tovar, el cual estaba adscrito a tal
comando. Asimismo, indicó que el coronel Vivas arribó a la zona en una patrulla
Toyota Prado y se puso en contacto con Arévalo y Peña, esto es, con los oficiales
de más alto rango que estaban presentes. Al instante, detalló que el coronel Vivas
demoró en la escena 20 a 30 minutos, retirándose sobre las 12:30 de la noche.
Lapso que también replicó sobre Peña Riveros, quien llegó sobre las 12:00 y se fue
a los 30 minutos.

Finalizada la relación que efectuó sobre los hechos percibidos en la noche y


madrugada del 19 y 20 de agosto de 2011, refirió que fue citado por varias
autoridades para brindar su declaración de lo sucedido, entre ellas la dirección de

11 Sujeto sobre el cual él testigo indicó en un primer momento que se llamaba Javier Peña para luego, en el curso del contrainterrogatorio,

corregir su nombre.

172
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Disciplina del COSEC 1, la cual estaba ubicada en la Estación de Chapinero. Sobre


esta citación, recordó que asistió en dos ocasiones, esto es, dos días seguidos. Así,
resaltó que, en la primera ocasión, acudió con Alarcón y rindió su versión ante un
sargento de disciplina, no obstante, fue llamado nuevamente el día siguiente. En
esta segunda oportunidad, señaló que estaban presentes Alarcón y Ruiz
Echeverría, último sujeto sobre el manifestó que procedió a leer la versión que dio
el día inmediatamente anterior y se puso bravo al señalar que en la misma habían
inconsistencias que no le servían, ya que querían hacer una defensa lineal para
Alarcón y habían incongruencias entre lo que realmente había pasado y la versión
que ellos querían mostrar, la cual se componía de que él -Nelson Daniel Rodríguez-
había llegado al lugar de los hechos, había visto una pistola y enseguida había
llegado Leal, le había entregado la escena y se había ido a la clínica a verificar que
querían los demás policiales. Ante esta orden, recordó que Ruíz Echeverría rompió
la declaración y le manifestó que debía llamarlo cuando fuera a dar declaraciones,
sin embargo, como se mostró renuente a estas observaciones, el abogado de la
Metropolitana le sugirió no buscarse problemas para sí ni para su familia.
Aseveración esta que el declarante calificó como una amenaza de muerte, sin
embargo, narró que en la misma oportunidad rectificó la declaración conforme le fue
ordenado, esto es, señalando que el muchacho –es decir Diego Felipe Becerra-
portaba un arma de fuego y que fue impactado porque Alarcón se estaba
defendiendo de él. Enseguida resaltó que Ruiz Echeverría le dio copia de esta
declaración, le dijo que se la memorizara y la dijera siempre así. Por otro lado,
indicó que Ruíz Echeverría lo citaba cada 15 días, es decir, cada que se iba a rendir
una declaración, junto con Navarrete, Alarcón, Leal y Madrid Orozco para alinear
las declaraciones de forma que se mostraran en defensa de Alarcón y se tapara que
se puso un arma allí para tal fin.

Aunado a ello, rememoró una ocasión en la que no acudió a una de las reuniones
citadas por el asesor de la Metropolitana, ya que había trabajado hasta tarde, sin
embargo, reseñó que Alarcón lo llamó para que asistiera, a lo cual le contestó que

173
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

no iba a ir y que le mandara por escrito la declaración, no obstante, una hora


después de haber colgado el teléfono se presentaron en su casa Ruíz Echeverría y
Alarcón con otros dos policías, de manera que el abogado y hoy procesado procedió
a decirle que debía colaborar, pues estaba bien metido en el asunto y de no hacerlo
lo mataban o lo metían preso. Por tal razón, explicó que en adelante asistió siempre
a las reuniones cuyo fundamento era reiterar la versión ya señalada, mientras que
Ruíz Echeverría se ocupaba de organizar el encuentro, citarlos a todos, señalarles
cómo contestar y qué decir. El testigo informó que estas reuniones fueron extensas
e incluso tuvieron lugar mientras él se encontraba en la Cárcel de Faca y duraron
aproximadamente hasta el 2013 cuando Madrid Orozco no quiso asistir más a ellas,
y por ende él también decidió dejar de acudir a estas citas. Ante tal decisión, adujó
que Ruíz Echeverría fue a buscarlo a la cárcel para reiterarle que debía asistir o de
lo contrario hablaría con su coronel, por lo cual, recordó que al día siguiente recibió
una llamada de la teniente coronel Claudia Patricia Barrero, quien se desempeñaba
como la directora de la cárcel de Faca, persona que en un principio trató de
disuadirlo para que le colaborara al asesor de la Metropolitana, para luego decirle
que tales cuestiones de mala convivencia generan traslados a otros penales como
el de la Dorada, la Picota o cualquier otro. Luego de tal conversación, el testigo
aseguró que asistió a las reuniones que fueron organizadas por esta funcionaria y
en las que también se presentó Madrid Orozco. Así, resaltó que, aunque les decían
que se trataba de reuniones de convivencia, sólo eran citados aquellos inmiscuidos
en los que desde entonces se denominó <el caso del grafitero>; de forma que
además comparecían Alarcón, Leal y Ruíz Echeverría y otros dos sargentos de los
que no indicó el nombre. En adelante, detalló que la coronel Barrero les instaba a
colaborar ya que la Policía no los iba a dejar solos y ella les iba a ayudar para salir
de allí, promesa que luego fue cumplida al permitirles la salida en una camioneta
panel a un centro comercial y un bar dentro del pueblo de Facatativá.

Luego de estos hechos, relató que le pidió a su abogado conseguir una cita con
el fiscal del caso pues quería narrar la verdad de lo sucedido el 19 y 20 de agosto

174
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de 2011. De esta forma, indicó que, aunque no recordaba la fecha exacta en que
se concretó este encuentro, logró decirle al fiscal lo que vio y lo que pasó realmente.
Igualmente le señaló lo que percibió respecto de cada uno de los implicados, por
ello, indicó al fiscal en lo que atenía al subintendente Juan Carlos Leal Barrero que
no le entregó la escena por que se había ido del lugar de los hechos y solo hasta la
madrugada hablo con él cuando le pidió su arma de dotación, después de señalar
estos hechos, indicó que se encontró con Leal días después frente a la Estación de
Suba y él le comentó que ya habían arreglado las versiones de manera que se
señalara que cuando él había llegado -es decir, Nelson Daniel Rodríguez- ya estaba
la pistola; y por ello era necesario que siguiera esta versión.

De otra parte, retornó las personas que vio en la escena y reseñó que con ayuda
de un informe de reconocimiento fotográfico que data del 20 de junio de 2014 que
le fue puesto de presente mientras estaba en la cárcel de Faca y durante el mismo
interrogatorio, identificó a Fleyber Leandro Zarabanda Payán al cual reconoció
como el compañero de patrulla del policial Nelson Tovar, los cuales estaban
adscritos al CAI Alhambra. Finalmente, afirmo que aunque en un principio dio
declaraciones conforme le fue ordenado, se sintió mal consigo mismo, su familia y
la madre del menor Diego Felipe Becerra por lo que decidió decir la verdad, siendo
este el compromiso que adquirió también en el marco del principio de oportunidad
que suscribió con este Despacho.

Finalizado tal testimonio, se tiene que del 02 de marzo de 2020 al 27 de junio de


la misma anualidad se agotó la declaración de la investigadora del CTI Jenny
Patricia Beltrán, persona que dentro del denominado “Caso del Grafitero” -
específicamente la arista del mismo atinente a la alteración de la escena- realizó
diversas actividades investigativas. De forma que el ente acusador indagó
primeramente con esta declarante la obtención del certificado CINAR respecto del
arma de fuego encontrada en donde falleció el menor Diego Felipe Becerra, así,
estableció que solicitó al Departamento de Control Comercial de Armas, Municiones

175
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

y Explosivos información sobre el arma de fuego de la que solo recordaba que su


marca era Sterling. Dicho esto, se le puso de presente el documento con el que
indicó que en efecto se trataba del arma de fuego marca Sterling, calibre 22 con
numero E16191 de la cual el jefe de la Sección Administrativa de tal entidad le
señaló a través de oficio No. 24 5442/CFGM-DSC-AD 1-9 del 20 de febrero 2012
que tal elemento no figuraba a nombre de ninguna persona natural o jurídica.

A su vez, trató los reconocimientos fotográficos realizados con el fin de


determinar a los implicados en el caso en mención, para lo cual explicó el
procedimiento seguido respecto de la cadena de custodia por la que pasó el álbum
fotográfico y las particularidades de la diligencia de reconocimiento. Dicho esto,
señaló que en tal diligencia participó junto con el investigador Jean Rolando
Guzmán y en la misma se hicieron de entrevistas, interrogatorios y reconocimientos
fotográficos del señor Nelson Daniel Rodríguez Castillo; no obstante, para brindar
mayores detalles del documento, se le puso de presente el registro de cadena de
custodia que se suscribió dentro del CUI 49201115629 en cuyo contenido obraba el
acta de reconocimiento fotográfico que se realizó con Rodríguez Castillo, cuya
calenda fue el 20 de junio de 2014. En seguida se encontraba el Informe de
Investigador de Campo FPJ11 suscrito por el investigador Martín Andrés Ayala
Plazas, documento este que contenía las fotografías de la persona a reconocer que
no era otra que Fleyber Leandro Zarabanda Payán. A continuación, reseñó que el
resultado de tal actividad resultó positivo de forma que tal sujeto fue reconocido y,
en suma, el testigo indicó que esta persona se encontraba en el lugar de los hechos
(es decir, aquellos propios del asunto denominado “caso del Grafitero”). De esta
manera, se plasmó una X sobre la imagen dos del álbum fotográfico en la que
obraba el nombre de Fleyber Leandro Zarabanda Payán identificado con cédula
No°80.047.009.

Finalizada la exposición de este documento, se le cuestionó si conocía a Freddy


Esneider Navarrete Rodríguez, a lo cual respondió de forma positiva y señaló que

176
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

aquel sujeto fungió como testigo de la fiscalía en otro interrogatorio y diligencia de


reconocimiento fotográfico. De esta manera, se le puso de presente el acta de
reconocimiento fotográfico del 19 de junio de 2014 en la que se buscaba reconocer
a Nelson Giovanny Tovar Pineda identificado con cédula de ciudadanía
No°80.138.617. De otra parte, aclaró que el fundamento de tal reconocimiento era
individualizar a las personas que Freddy Esneider Navarrete señaló, como bien
ocurrió con el patrullero del CAI Alhambra Nelson Giovanny Tovar Pineda. A
continuación, indicó que tal diligencia también resultó positiva y por ello quedó
consignada en el informe de investigador de campo FPJ-11 del 20 de mayo de 2014
y en el mismo se puede corroborar que el testigo tachó con una x la imagen número
5 correspondiente al sujeto a identificar. En seguida se trató con la declarante el
reconocimiento que Freddy Esneider Navarrete efectuó respecto de Jhon Harvey
Peñan Riveros. De manera que indicó que mediante formato de investigador de
campo FPJ11 del 22 de mayo de 2014, contentivo de ocho imágenes en las cuales,
nuevamente el testigo reconoce al sujeto señalado.

También, señaló que dentro de sus actividades investigativas recopiló las hojas
de vida de algunos de los hoy encartados con el fin de saber su vinculación a la
Policía Nacional, de igual forma, solicitó la documentos que demostraran la
vinculación del asesor de la Metropolitana. Por ello, inició con la hoja de vida de
Rosemberg Madrid Orozco la cual le fue entregada por el teniente coronel Luis
Aníbal Gómez de la Oficina de Talento Humano de la metropolitana de Bogotá
donde se allegan las hojas de vida cuatro policías, entre ellos Madrid Orozco, quien
para la fecha de los hechos fungía como subteniente desde el 01 de junio de 2010
al 17 de agosto de 2012. De otra parte, trató el extracto de hija de vida de Juan
Carlos Leal Barrero el cual le fue proporcionado en la misma respuesta que recibió
el documento anterior. Así, indicó que, conforme la documentación del 21 de agosto
de 2012, verificó que Leal Barrero se desempeñó como subintendente y
comandante de patrulla de vigilancia y, específicamente, ostentó tal grado 02 de
diciembre de 2002 al 17 de agosto de 2012.Seguidamente, trató la hoja de vida de

177
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Wilmer Alarcón Vargas, quien para la fecha de los hechos y, conforme se observó
en los extractos de hoja de vida que le fueron aportados, laboraba como patrullero
de la Policía Nacional desde el 06 de junio de 2007 al 21 de agosto de 2012.

Del 04 de agosto al 24 de septiembre de 2020 acudió a la vista pública Freddy


Esneider Navarrete Rodríguez, quien para el 19 de agosto de 2011 laboraba como
patrullero de la Policía Nacional en el CAI Andes en el turno de 10:00 p.m. a 7:00
a.m. junto con el intendente Juan Carlos Leal Barrero. En la misma fecha, señaló
que recibieron una comunicación del Cuadrante 6, la cual se escuchó a través del
radio de Leal Barrero, en la que se les solicitó apoyó a un compañero del mismo
CAI, esto es al patrullero Alarcón, quien se encontraba en la Clínica Shaio. De
manera que salieron para allá, tardando sólo tres minutos en llegar por la corta
distancia. Una vez allí se percataron de que no había nada, pero luego vieron que
llegó una camioneta de la que se bajó Alarcón estando muy nervioso, mientras que
de la parte de atrás de tal vehículo yacía un joven herido sobre el que Alarcón dijo
que él le había disparado con arma de fuego. Ante estos hechos, declaró que solicitó
de forma inmediata una camilla en la que subieron al menor desde el carro.

Después de que el herido fue ingresado a la Clínica, Navarrete Rodríguez le


preguntó a Alarcón sobre le sucedido, pero éste solo le indicó que no sabía lo que
había pasado pues no sabía si el joven portaba un arma o un cuchillo porque no lo
vio, sólo atinó a explicarle a Navarrete que el menor se le hizo detrás de un poste y
que por eso le disparó luego de haberlo perseguido por un presunto robo a una
buseta que le fue notificado por la central de radio. En ese mismo instante,
empezaron a llegar mayores de academia, es decir, oficiales junto con otro sujeto
que en tal momento no reconoció, igualmente, arribó al lugar el compañero de
Alarcón, el patrullero Rodríguez quien se mostró exaltado y empezó a pegar a
Alarcón y a inquirirlo por haberle disparado al menor. Dicho esto, el testigo aseguró
que procedió a retirarle el arma de fuego a Alarcón para que este no se hiriera.

178
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

A continuacion, afirmó que a través del radio de Alarcón escuchó que el


subcomandante de la Estación de Policía de Suba solicitó le reportaran lo que
estaba sucediendo dado que advirtió una novedad en el CAI; en tal momento
ingresó en la comunicación el subteniente y comandante del CAI Andes, Rosemberg
Madrid Orozco el cual reportó que se presentó un hurto en una vivienda y que
cuando la policía llegó al lugar los “bandidos” estaban saliendo por lo que le
ocasionaron un disparo a uno de ellos, sin embargo, Navarrete Rodríguez intervino
y clarificó que lo que realmente sucedió fue un hurto a una buseta y que en la requisa
y persecución el patrullero Alarcón activo su arma de dotación hiriendo a un joven
no identificado. Agregó que como lugar de los hechos en la novedad escuchada por
Arévalo se señalaba que era frente a la vivienda del “General Vale”.

Después de tal comunicación, explico que el subteniente Rosemberg Madrid


llegó a la Clínica Shaio y le preguntó a Alarcón sobre lo que había sucedido, de
forma que este le manifestó delante suyo que le disparó a un joven del que no sabía
si tenía armas y a continuación le preguntó a Madrid Orozco si tenía plata que le
prestara para comprar un arma de fuego y poder hacer algo, pero el subteniente le
dijo que no tenía plata. Después de todo lo sucedido en la Clínica Shaio, en donde
estuvieron aproximadamente 20 minutos, señaló que Madrid Orozco les dijo que se
fueran al lugar de los hechos, por lo que partieron -el testigo, el subteniente y Juan
Carlos Leal- a la vivienda del “General Vale” tardando 2 a 3 minutos en llegar. En
tal lugar no observaron mayor cosa partiendo de que tenían la orden de observar
las calles, andenes, averiguar con la ciudadanía sobre alguna persecución, verificar
si había alguna escena de primer respondiente o si había quedado algún arma de
fuego, pero pasados 3 minutos llegaron más unidades del CAI Andes, del cuadrante
5 y 6 los cuales iban a apoyarlos, sin embargo, estos funcionarios tampoco
encontraron nada. Inmediatamente, llegaron también unidades de la SIJIN y de la
SIPOL, última dirección de la que Navarrete Rodríguez alcanzó a ver que en uno de
sus vehículos llegó el patrullero Nelson Rodríguez a quien simplemente saludó, así
como hizo con todos lo demás uniformados que llegaron al “evento” los cuales,

179
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

como él, no tenían claro lo sucedido fuera de que había un herido y que en donde
en estaban no había nada. A pesar de ello estuvieron alrededor de 45 minutos a
inmediaciones de la casa del “General Vale” buscando indicios y esperando órdenes
del subteniente Madrid Orozco o de cualquier otra persona con mando de la Policía.
De tal manera que después recibió una comunicación de Madrid Orozco en la que
le indicó que el lugar de los hechos era la calle 116ª con carrera 71, por lo que les
ordenó que se dirigieran a tal ubicación.

Dicho esto, señaló que no tardaron más de 2 minutos en llegar al lugar en el que
ya estaba presente el subintendente, quien además se encontraba acompañado del
subcomandante de la Estación de Policía de Suba Nelson Jesús Arévalo y su
conductor. De igual forma, relató que estaban presentes unidades de SIPOL, SIJIN
y muchos más compañeros en la zona. A continuación, Navarrete indicó que se
acercó a su subcomandante y este le manifestó que debía hacer el primer
respondiente, ante lo cual él replicó que no podía hacerlo porque no pertenecía a la
primera unidad que llegó al lugar de los hechos, el mismo no estaba acordonado y
no era la persona idónea para acordonar ni hacer el correspondiente informe. Así,
explicó que, aunque tal negativa fue de recibo por Madrid Orozco, Arévalo
Rodríguez si le inquirió para obedeciera a su superior, pero Navarrete contestó que
como había tanta gente e incluso funcionarios públicos ya no podía hacer el
documento. A pesar de ello, se le permitió abstraerse de tal función y en su lugar,
la misma se encomendó a Juan Carlos Leal Barrero, mientras que al testigo se le
ordenó ir al CAI Andes para traer la cinta con que acordonarían el lugar de los
hechos.

Así, el declarante indicó que recibió tal orden sobre las 11:15 u 11:20 p.m., por lo
que tardó en ir al CAI 7 minutos y sobre las 11:30 p.m. regresó al lugar en donde
percibió que tanto que Juan Carlos Leal ya estaba confeccionando el informe, como
que en el lugar estaba presente un sujeto “bajito y sin pelo” que estaba
preguntándole a Leal Barrero por qué estaba llenando el primer respondiente.

180
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Instante este en el que relató que Madrid Orozco le ordenó ir a traer documentación
para hacer el primer respondiente, mientras se dispuso a hablar con el individuo en
mención. Dicho esto, el testigo refirió que salió a cumplir la orden por lo que se
dirigió otra vez al CAI Andes, sin embargo, como el compañero que estaba allí le
contestó que no tenía documentación para primer respondiente salió, bajo
sugerencia del mismo, hacía el CAI Alhambra. Una vez allí, tuvo contacto con el
subintendente Zarabanda y el compañero de él, los cuales le preguntaron cómo
estaba el caso, por lo que procedió a relatarle lo que hasta entonces había sucedido
y luego Zarabanda Payán le preguntó si era verdad que se estaba buscando un
arma de fuego, a lo que Navarrete contestó que sí y luego salió, sobre las 12:00AM
para el lugar de los hechos nuevamente.

Ya, en su segunda visita al lugar de los hechos observó que estaba saliendo del
mismo una camioneta en la que se transportaba el “segundo” de la Metropolitana
de Bogotá y, por otro lado, observó que el subintendente Leal Barrero estaba
acompañado del sujeto que describió momentos antes, de forma que este sujeto se
le identificó como abogado de la policía quien estaba en tal lugar para resolver el
problema que había allí y por ello estaba expresándole a Leal Barrero lo que debía
decir en el informe de primer respondiente, como en efecto lo fue, que debía
consignar que había un arma de fuego presente en la escena y que en la misma no
había nadie. Ante tal circunstancia, refirió que se acercó entonces a Leal Barrero y
le manifestó que él no iba a firmar ese documento pues se estaban diciendo cosas
<que no son>, además, agregó que esta conversación fue escuchada por
Rosemberg Madrid Orozco, el cual se tornó bravo y le ordenó ir por cartón para
embalar las armas que había. De modo que, nuevamente se dirigió al CAI Andes,
pero al no encontrar cartón allí trajo el que encontró en basuras cercanas al sector.

En su tercer visita al lugar de los hechos, indicó que ahora percibió la salida de
un vehículo de la escena en el que se transportaba el segundo de la Estación de
Policía de Suba, del cual sólo recordaba que su apellido era Peña. A su turno, vio

181
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

que ya encontraban reunidos Wilmer Antonio Alarcón, Rosemberg Madrid, Nelson


Jesús Arévalo y el abogado de la Policía. Sujeto último que en ese momento le
expresaba a Alarcón que debía lavarse las manos con orines y por ello aquel se
retiró.

Ya en este regreso a la escena señaló que la misma no estaba acordonada de


forma debida sino hasta tanto no llevó la cinta y el subintendente Leal procedió a tal
acción. Igualmente, advirtió que en tal momento no se había encontrado nada dado
que se estaba esperando que llegara el arma de fuego que iba a colocarse dentro
de la escena. Así, señaló que la misma apareció una vez trajo cartón para la armas
a embalar, siendo tal elemento transportado por una patrulla del CAI Alhambra que
era conducida por un patrullero en curso de ascenso de apellido Zarabanda y otro
sujeto del que solo recordó que estaba en el principio de oportunidad con él. De esta
manera, indicó que la patrulla del CAI Alhambra arribó al lugar de los hechos y
hablaron inmediatamente con Héctor Echeverría y, si bien, no escuchó lo que
hablaron estos tres sujetos si alcanzó a ver como los integrantes de la patrulla
entregaban un objeto brillante que el cual cogió y les devolvió. Acto seguido, indicó
que la patrulla salió hacía el humedal o caño que estaba cerca al lugar de los
hechos. Momentos después indicó que escuchó el detonar de un disparo por lo que
todos los uniformados estuvieron atentos, no obstante, recalcó que no pasó nada
más y luego regresó la patrulla del CAI Alhambra los cuales se dirigieron
nuevamente ante Ruíz Echeverría al que le entregan un arma de fuego. Hecho esto,
observó que Ruíz Echeverría limpió el arma con un pañuelo y la puso dentro de la
escena.

De otro lado, señaló que mientras llegaba tal elemento se hicieron presentes en
el lugar funcionarios del C.T.I. que estaban solicitando el informe de primer
respondiente, de manera que recordó como una de las funcionarias entró en
discusión con Ruíz Echeverría, quien le señaló de forma grosera que el informe de
primer respondiente aún no estaba listo. Ante tal circunstancia, resaltó que el C.T.I.

182
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

salió nuevamente a la Clínica Shaio. Una vez, estas personas abandonaron la


escena, indicó que se acercó ante Leal Barrero quien en pocos minutos acabó el
informe de primer respondiente, el cual firmó y suscribió conforme se lo indicó Ruíz
Echeverría. Ya en este punto, relató que Juan Carlos Leal Barrero había suscrito un
informe inicial, el cual Ruíz Echeverría le pidió destruir y luego crear otro conforme
sus directrices que no eran otras que la consignar allí que en la escena había un
arma de fuego. Hecho esto, indicó que el grupo del C.T.I. no tardó más de 45
minutos en regresar a la escena y apenas ingresaron en la misma proceden a recibir
el primer respondiente, el cual se los entrega Juan Carlos Leal Barrero, luego
ingresan a la escena en donde recogen las evidencias que allí se encontraban,
finalmente recogen también las otras armas e iniciaron su registro fotográfico y
embalaje.

En el entretanto, expreso que Nelson Arévalo Rodríguez y Rosemberg Madrid


Orozco estuvieron en todo momento juntos y conocieron los actos que se
realizaban, igualmente, estableció que Wilmer Antonio Alarcón, una vez regresó a
la escena, estuvo presente y se mantuvo cerca de Héctor Hernando Ruíz Echeverría
y de Juan Carlos Leal Barrero.

Hechas estas precisiones, indicó que ayudó al Leal Barrero con la entrega de la
escena de los hechos ya que era su compañero de patrulla y él, como
subintendente, ostentaba un rango mayor, por lo que debía seguir las ordenes que
Leal Barrero le impartiera, por ello, explicó que su nombre se encontraba
relacionado dentro del informe de primer respondiente al ser el compañero de
patrulla de quien asumió tal rol.

Por otro lado, señaló que observó las características del arma de fuego la cual
era brillante y cromada, y, en lo que respecta al desarrollo de los hechos, relató que
estuvo presente en la escena hasta las 03:30 o 04:00AM aproximadamente, misma
temporalidad en la que Leal Barrero abandonó el lugar, dado que ambos salieron

183
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de la escena en el vehículo que les dejó el teniente Madrid Orozco y con el que se
dirigieron a llenar otra documentación propia del caso. Posteriormente, acuden al
CAI Andes en el cual hacen la respectiva anotación en el libro de población, en el
cual reconoció escribir con su letra lo que le Ruíz Echeverría le ordenó, como lo era
que llegaron a la escena cuando no había llegado nadie y que en la misma yacía un
arma de fuego que fue entregada al CTI. Ante esta ultima afirmación, aclaró que
ejecutó tal acto de acuerdo a las presiones que ejerció Ruíz Echeverría quien le
señaló que aquellos que no le obedecían como abogado de la policía terminaban
trasladados para Leticia o en la Cárcel o incluso no se volvía a saber de ellos. Así,
siguieron lo ordenado por Ruíz Echeverría y finalmente acudieron a la Estación de
Policía de Suba.

Ahora mismo, agregó que el 23 de agosto siguiente fue requerido ante el


COSEC1 para que declarara sobre lo sucedido con el “caso del Grafitero”, es decir,
sobre los hechos ocurridos el 19 y 20 de agosto de 2011, sin embargo, advirtió que
en tal ocasión no habló pues quien lo hizo fue Ruíz Echeverría, por lo que en la
declaración se consignó que fue el compañero de patrulla del primer respondiente
Juan Carlos Leal Barrero y atendieron un caso en el que entregaron al CTI un arma
de fuego en custodia dado que fueron los primeros en llegar a la escena. Asimismo,
resaltó que cuando fue citado ante la Fiscalía, Ruíz Echeverría nuevamente fue
quien declaró por él pues él mismo se constituyó como su abogado. Punto último
en el que agregó que en un momento Ruíz Echeverría no pudo seguir como su
abogado y por eso fue su hermano quien continuó como su defensor. Ya en ese
momento, afrontó varios traslados que calificó como injustificado por lo que afirmó
que en un punto solicitó retirarse de la policía pues no lograba defenderse dentro
del “caso del Grafitero”.

De esta manera, señaló indicó que la presión ejercida por Ruíz Echeverría no
tuvo lugar únicamente cuando le solicitó faltar a la verdad en el libro de población,
pues este ciudadano le citó a varias reuniones en la Estación de Policía de la sexta

184
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

a las cuales también acudieron Juan Carlos Leal Barrero, Rosemberg Madrid
Orozco, Nelson Daniel Rodríguez y Wilmer Antonio Alarcón, en las que básicamente
se les intimidaba para seguir con la línea declarativa ya establecida para cada quien.
A pesar de ello, indicó que para septiembre de 2012 fue capturado por porte ilegal
de armas y hurto agravado y calificado. En razón de tales hechos, narró que
comprendió que las intimidaciones de Ruíz Echeverría eran ciertas y, cuando vio
que la situación estaba mal para él, decidió acudir ante la Fiscalía para contar lo
que realmente sucedió, de forma que estableció de forma literal que <informo a la
fiscalía que fue un caso donde no fuimos primer respondiente, donde se plasmó un arma
de fuego y donde todo el tiempo estábamos siendo presionados para seguir con una mentira
hasta llegar al punto de estar preso por querer decir la verdad>. Hecho esto, el ente
acusador le solicitó acudir a diligencias de reconocimiento fotográfico de las
personas que estuvieron presentes el 19 de agosto de 2011, como lo fueron el
patrullero Tovar -persona que llevó el arma de fuego-, el coronel Arévalo, el
subintendente Leal, el patrullero Alarcón, el patrullero Rodríguez y cree que también
lo hizo respecto de Ruíz Echeverría. Dicho esto, se le pusieron de presentes los
informes de reconocimiento fotográfico que ya fueron tratados por Jenny Patricia
Beltrán y Jean Rolando Guzmán.

Finalmente, el testigo indicó que no hizo reconocimiento alguno respecto de Jhon


Harvey Peña Riveros pues sólo percibió a esta persona cuando estaba saliendo del
lugar de los hechos, es decir, que lo vio irse y por ello no tuvo contacto alguno con
este sujeto. Adicionalmente, señaló que el principio de oportunidad que suscribió
con la Fiscalía no se atuvo a declarar en contra de personas determinadas sino a
contar lo que realmente sucedió el 19 de agosto de 2011.

Finalmente, en sesiones del 19, 20, 21 y 27 de octubre de 2020, el ex patrullero


del CAI Alhambra y compañero de patrulla del subintendente Zarabanda Payán,
Nelson Giovanni Tovar Pineda, declaró, indicando que el 19 de agosto de 2011
llegaron al CAI sobre las 10:15PM para iniciar su turno, encontrándose con los

185
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

patrulleros Flórez y Martínez quienes les indicaron que debían estar pendientes del
radico pues había un caso caliente en el que al parecer hay un compañero herido y
se necesita de apoyó, de manera que dejó su maleta dentro del CAI y abordó
nuevamente la moto para dirigirse al CAI Andes junto con Zarabanda Payán, sin
embargo, una vez en el vehículo, partieron hacía la Clínica Shaio, en cuyo frente
vieron al patrullero Wilmer Alarcón, quien les dijo que el herido era el bandido. Dicho
esto, señaló que sólo tardaron 10 minutos en la Clínica donde había amplia
presencia policial y se devolvieron al CAI Alhambra luego de hablar con Alarcón.

Al llegar al CAI empiezan a organizar sus cosas, sin embargo, indicó que en el
entretanto llegó el patrullero Freddy Sneider Navarrete buscando una caja de cartón
para embalar las armas de fuego de los policías que intervinieron en el
procedimiento, asimismo, este sujeto les pregunta que si tienen un arma de fuego
pues el compañero, Alarcón, había tenido un enfrentamiento con unos bandidos y
que ellos se habían llevado el arma de fuego y por ello debían colaborarle;
manifestación esta que fue dirigida al testigo y a subintendente Zarabanda Payán.
A continuación, Tovar Pineda señaló que le dijo a Navarrete que, si tenía un arma,
pero que no se la iba a prestar para eso, sin embargo, este sujeto le reiteró que
debían colaborar, pues en esa ocasión quien necesitaba ayuda era Alarcón, pero
mañana podían ser ellos, de manera que Zarabanda coadyuvó tal solicitud y le pidió
que ayudara. Así, aunque el testigo indicó que tenía el arma reservada para
reportarla, dado que necesitaba hacer un viaje, accedió finalmente, no obstante, le
indicó a Navarrete que le entregaría el arma de fuego, pero que se la tenía que
pagar ($500.000, oo) pesos, a lo que este último sujeto le indicó que le iba a
comentar a Alarcón para que al día siguiente le pagara y le dijo que la tenía que
llevar rápido (a la escena). Ante esta solicitud, recordó que le dijo a Navarrete que
tenía que ir a buscar el arma, lo que era mentira, pues la misma estaba guardada
en el compartimento de la moto; así, Navarrete aceptó que fuera a buscar tal
elemento y se fue hacía otro CAI de la jurisdicción a buscar las cajas de embalaje.

186
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Una vez Navarrete abandona el CAI Alhambra, el declarante indicó que salió
hacía el lugar de los hechos junto con Zarabanda Payan y, siguiendo las
instrucciones de Navarrete, fueron a buscar al coronel que les iba a explicar el
procedimiento a seguir, sin embargo, explicó que no tenían conocimiento pleno de
la ubicación y solo tenían como referencia que los hechos sucedieron cerca de la
casa del General Vale. Seguidamente señaló que cuando ubicaron la zona, sobre
la media noche, vieron al coronel Arévalo junto a un árbol por lo que se dirigieron a
él, se le presentaron y le preguntaron si era cierto que iban a colaborarle a un
compañero a lo cual este sujeto les respondió que sí, que si lo iban a hacen debía
hacerse bien, entendiendo ellos que si debían ayudar a Alarcón. En seguida, señaló
que él y Zarabanda Payán subieron nuevamente a la moto sobre las 12:15 horas
para realizar actividades de vigilancia y patrullaje en los establecimientos de
comercio que estaban abiertos a esa hora en la jurisdicción. De esta manera, explicó
que junto al subcomandante Zarabanda estuvieron en tres ocasiones en la escena,
la primera siendo el momento en que hablaron con Arévalo, la segunda cuando
fueron a llevar el arma de fuego -lo cual ocurrió ante la insistencia de Navarrete para
que la llevaran pues ya iba a llegar la unidad investigativa-. En este misma ocasión,
relató que al llegar al lugar de los hechos se asustó porque vio a un sujeto de negro
que no conocía por lo que se acercaron al patrullero Navarrete y este les señaló que
tranquilos que era el asesor jurídico de Bogotá, de modo que al acercarse a este
individuo él les pregunto que si ya habían disparado el arma, pero el testigo le
pregunto que dónde debían dispararla, a lo que el asesor le señalo que ahí a la
vuelta había un humedal, es decir, el humedal Córdoba, por lo que se dirigieron allá
sobre la 01:00AM. En tal lugar, El declarante le dio el arma a Zarabanda Payan para
que la dispara mientras él orinaba, de manera que el subintendente disparó una
única vez y luego procedió a buscar la vainilla, pero dejo de hacerlo cuando Tovar
Pineda le aclaró que la vainilla quedó trabada dentro de la pistola. Hecho esto,
regresan por tercera vez a la escena en donde le entregan el arma al asesor, sin
embargo, este se niega a recibirla y les señala que se la den a Alarcón, quien en
efecto les recibe el arma sobre la 01:10 o 01:15AM. Igualmente, relató que después

187
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de estos hechos no volvió a tener contacto con Alarcón hasta que se volvieron a ver
en la cárcel de Facatativá.

Luego de estos actos, adujo que regresaron a sus labores de vigilancia y que el
arma nunca le fue pagada. De otra parte, explicó que se podía verificar quienes
laboraron en el CAI Alhambra el 19 de agosto de 2011 y en que turno lo hicieron al
revisar el libro de minuta de vigilancia el cual era firmado por la comandante del CAI,
Johana Carolina Quintero Vega, de manera que Tovar Pineda indicó que para esa
noche debía obrar su nombre en tal documento. Con posterioridad a estos hechos,
narró que fue contactado por mucha gente tanto fuera como dentro de la policía, sin
embargo, solo accedió a una entrevista en 2013 que le solicitó un investigador a la
que fue acompañado de su abogado, durante tal diligencia estuvo presente el
asesor de la metropolitana de Bogotá el doctor Ruíz, quien le señaló que a ambos
les iba a favorecer la entrevista para blindarse. No obstante, también afirmó que
luego de que sucedieron los hechos habló con Nelson Arévalo en la CESPO, dado
que estaban capturando a muchas personas por tal razón, y él le señaló que
también se encontraba preocupado pero que cada cual veía cómo se defendía. A
su turno, explicó que antes de la entrevista en 2013, habló con Héctor Hernando
Ruiz el cual le señaló que todo iba a salir bien pero que igual lo iban a capturar, es
decir, al testigo, ante lo que le respondió que no quería ir preso.

Con este declarante, finalizó lo correspondiente a la práctica probatoria del ente


acusador.

7.2. De las teorías defensivas

De cara a los hechos expuestos con anterioridad y que yacen como el soporte
de la teoría del caso del ente acusador, se tiene que los defensores de los hoy
procesados entraron a rebatir la construcción fáctica, la adecuación típica y la
atribución de responsabilidades, tanto a través de su práctica probatoria como de

188
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sus alegaos de cierre. Así, respecto de los testigos de parte se tiene la siguiente
exposición:

El 10 de noviembre de 2020 se recibió la declaración del ex funcionario de la


Policía Nacional Edgar Leyva Rivera quien para la fecha de los hechos laboraba
en el COSEC1 de la Metropolitana de Bogotá, sobre el que señaló que abarcaba
las localidades de Chapinero, Teusaquillo, Suba, Usaquén y Germania. A
continuación, el testigo explicó que entre las funciones que realizaba en tal
institución estaba adelantar diligencias disciplinarias por conductas irregulares de
policiales las cuales se conocieran a través de quejas o denuncias ciudadanas. En
seguida, reseñó que reconocía a Ruiz Echeverría pues el mismo se desempeñó
como el abogado del patrullero Alarcón en el denominado “Caso del Grafitero” cuya
génesis se retrotraía a hechos ocurridos el 19 de agosto de 2011. Dicho esto, señaló
que recepcionó la versión libre del patrullero Alarcón dentro del trámite disciplinario
al que llegó acompañado de Ruiz Echeverría y que se inició en su contra en razón
a que rindió un informe relacionado con el caso en comento dado que señaló que el
mismo fue de su conocimiento ya que fue con él con quien se presentó el incidente.

Durante esta diligencia, expreso que el defensor técnico tiene a su cargo evitar
que el funcionario comisionado haga preguntas que repercutan en contra de los
derechos de su representado, igualmente, indicó que la defensa puede solicitar que
se realicen preguntas aclaratorias al investigado, sin poder reemplazar o hacer
directamente las preguntas él. Igualmente, estableció que si el disciplinado lo solicita
se le puede entregar copia de su declaración, sin que tenga la oportunidad de que
se rompa la misma para que se ofrezca una nueva versión libre; punto sobre el que
resaltó que no vio que tal cosa sucediera durante su vinculación al COSEC1 y
menos que fuera ejecutada por parte de Ruíz Echeverría. Igualmente, relató que el
mismo día 22 de agosto de 2011 recibió una sola declaración juramentada del
patrullero Nelson Daniel Rodríguez sobre los hechos relacionados con la muerte del
“joven grafitero”, sin que lo hubiere llamado en otra ocasión.

189
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En el contrainterrogatorio, el testigo indicó que participó en la investigación


disciplinaria seguida por la muerte del menor Diego Felipe Becerra Lizarazo,
recalcando que Héctor Hernando Ruiz fungió como defensor de Wilmer Antonio
Alarcón y estuvo presente en la diligencia surtida en contra de Nelson Daniel
Rodríguez Castillo, haciendo claridad que sobre este sujeto no se desempeñó como
defensor, puesto que su participación versó sobre la formulación de preguntas al
interrogado con el fin de esclarecer los hechos materia de investigación.

Durante la sesión del 10 de noviembre de 2020, se surtió igualmente la


declaración de Edgar Leyva Rivera al tenerse en cuenta que también le fue
decretado a la defensa de José Javier Vivas Báez de manera que el testigo indicó
que para el 2011 se desempeñaba como sargento viceprimero de la oficina de
Control Disciplinario Interno CODIN - COSEC1, ocupando durante 11 años el cargo
de sustanciador, mientras que su superior era la subteniente Luz Mary Guerrero
Lozano, persona a cargo de la asignación de casos y quien le encomendó el caso
de Diego Felipe Becerra Lizarazo. Dicho esto, procedió a explicar el proceso surtido
dentro de las diligencias disciplinarias propias de tal caso y específicamente sobre
la diligencia de versión libre de Nelson Daniel Rodríguez que tuvo lugar el 22 de
agosto de 2011 respecto del trámite seguido en contra de Alarcón. Así, indicó que
no recordaba el medio exacto de notificación, sin embargo, el mismo había sido
exitoso dado que el patrullero acudió a la citación en la que tampoco podía recordar
si estuvo presente Wilmer Antonio Alarcón, aunque creía que era lo más posible.
Igualmente, reiteró que durante el interrogatorio estuvo presente Héctor Hernando
Ruíz quien también realizo preguntas al disciplinado.

Colofón de tal diligencia, informó que, con anterioridad a la impresión de la


declaración, esta fue leída por él como comisionado en aras de que el declarante
corrigiera algún dato como una fecha y hora exacta e informara si los hechos
narrados están de acuerdo con lo que quería decir, en seguida se imprimió y firmó

190
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

la declaración para que la misma hiciera parte del expediente. Este documento le
fue puesto de presente e indicó que en efecto era el mismo al que estaba haciendo
referencia y en el que había participado. Por otro lado, se le cuestionó si había
escuchado el nombre de José Javier Vivas Báez dentro de tales diligencias, no
obstante, indicó que únicamente conocía que tal sujeto era el subcomandante de la
metropolitana para la fecha de los hechos, pero no conocía más información sobre
él.

A continuación, indicó que no había sido citado en calidad de parte ante ninguna
autoridad, no obstante, la defensa impugnó su credibilidad proyectando una
declaración que el testigo rindió ante la Procuraduría General de la Nación dentro
de un trámite en el que se pretendía esclarecer las circunstancias de la muerte del
“Grafitero”, diligencia sobre la que esclareció que no fue citado como procesado o
vinculado sino simplemente como testigo. De otra parte, la defensa le cuestionó
sobre otro interrogatorio que rindió ante la Fiscalía al cual acudió en compañía de
un abogado y, en desarrollo de las preguntas derivadas de tal documento, advirtió
que él fue la única persona a cargo de la diligencia disciplinaria surtida en el CODIN
respecto del “Caso del Grafitero”, por lo que fue él único funcionario a cargo de las
declaraciones que se recibieron con antelación a que el trámite fuera trasladado
ante la Procuraduría por poder preferente. Así, esclareció que no recibió dos
declaraciones a Nelson Daniel Rodríguez sino una sola que se ejecutó en presencia
de Héctor Hernando Ruiz, pues fue enfático en determinar que él no le hubiera
recibido una declaración de no estar acompañado del abogado. De igual forma,
estableció que no recordaba si Rodríguez Castillo hubiere hecho alusión a José
Javier Vivas Báez, lo cual podía verificarse con el documento contentivo del
interrogatorio efectuado a tal patrullero. Finalmente. Señaló que no presenció el
rompimiento de alguna declaración de Nelson Daniel Rodríguez por parte de Ruíz
Echeverría.

191
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

El siguiente declarante que fue traído por parte de la defensa Héctor Hernando
Ruíz Echeverría fue el investigador privado Jorge Enrique Lizarazo Triana quien
el 11 de noviembre de 2020 manifestó que era funcionario retirado de la Policía
Nacional, entidad en la que conoció al encartado y por lo que le fue encomendada
una labor investigativa dentro de la cual tomó diversas entrevistas como la que
practicó al patrullero Nelson Giovanny Tovar a mediados del año 2013 con el fin de
determinar si este distinguía y reconocía a Ruíz Echeverría, para ello se dirigieron
al sitio de reclusión de aquel, no obstante, el declarante indicó que Tovar le expresó
de forma contundente que no reconocía a tal sujeto una vez pudo visualizarlo. Dicho
esto, el testigo indicó que en el desarrollo de esta labor investigativa no se hizo de
amenazas o maniobras coercitivas para lograr el fin de su entrevista, máxime
cuando en el desarrollo de la misma se accedió a la petición que realizó Tovar
Pineda tanto para que se realizara la entrevista en la oficina de su abogado
personal, como para que fuera trasladado al lugar de reclusión de Ruíz Echeverría
para corroborar su identidad.

A continuación, se surtió la practica probatoria de la defensa José Javier Vivas


Báez, la cual inició con la declaración de Milton Javier Gómez quien señaló que
para la fecha de los hechos era coronel y comandante de bachilleres del área
metropolitana de Bogotá y además conocía al sindicado dada su calidad de
subcomandante de la Metropolitana de Bogotá. Ya en lo que refiere, al 19 de agosto
de 2019 indicó que se encontraba como jefe de servicio en un evento como lo fue
el concierto del cantante Alejandro Fernández que tuvo lugar en CORFERIAS. En
tal noche, refirió que Vivas Báez llegó al evento entre las 11 y 12 de la noches y por
ello se le presentó al ser este el protocolo y también le informó el avance del
concierto. A continuación, refirió que el subcomandante estuvo allí hasta el cierre
del servicio sobre las 12 y 01 de la madrugada. De otra parte, detalló que Vivas
Báez arribó al lugar en un vehículo blindado junto con su conductor, allí se encontró
con su esposa y otra señora, y con estas mismas personas abandonó el lugar una
vez finalizó el concierto. Posteriormente, el testigo refirió que Vivas Báez residía en

192
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

las casas fiscales ubicadas en la Unidad de Policía de la Boyacá con 148. Ya en el


contrainterrogatorio refirió que desconocía la ruta y actividades a las que este
individuo se dedicó luego de irse de CORFERIAS.

Ahora, se recibió por segunda ocasión del debate público la declaración del
testigo Yimi Leguizamón Ardila, quien, como señaló en sesión del 22 de octubre
de 2019, para el 19 de agosto de 2011, se desempeñaba como en el Subcomando
de la Metropolitana de Bogotá, como conductor de Vivas Báez. Función que señaló
ejecutaba en una camioneta Toyota Prado blindada en nivel cuatro, cuyos vidrios
no permitían visualizar hacía adentro del vehículo y que tampoco se podían bajar.
De otra parte, reiteró que en tal noche acompañó a Vivas Báez a pasar revista en
un evento en CORFERIAS, por lo que salieron sobre las 11:00PM de las
instalaciones de la Metropolitana de Bogotá hacía tal punto para verificar el orden
en un concierto de Alejandro Fernández.

A continuación, relató que Vivas Báez entró al evento el cual ya había iniciado y
salió del mismo pasada la 01:00AM junto con su esposa, una familiar de ella y el
Sargento Franco quien para aquel entonces era el jefe del esquema y ocupo el
puesto del copiloto en el vehículo, mientras que por protocolos de seguridad Vivas
Báez se ubicó en la parte trasera del automóvil. En este punto, el testigo indicó que
tomaron la avenida Esperanza en dirección al Norte, siguieron por la avenida 68
hasta la avenida suba y se dirigieron a la vivienda de su subcomandante el cual se
domiciliaba en CESPO es decir, en los apartamentos fiscales ubicados en la
Escuela de Estudios Superiores. No obstante, no llegaron a su destino dado que en
el trayecto a Vivas Báez le modularon que había un caso de policía que se presentó
sobre la 116, de manera que se dirigieron al lugar sobre el que supusieron que se
presentó caso dada la cantidad de policías que había en la zona, en la que también
se encontraba un vehículo del CTI.

193
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

El declarante explicó que cuando Vivas Báez descendió del vehículo con el jefe
del esquema de seguridad y unos pocos metros adelante se presentó ante ellos el
coronel Arévalo y dio el parte informativo correspondiente. En seguida, resaltó que
Vivas Báez estuvo entre cinco y seis minutos en el lugar y no se acercó a la zona
acordonada. Finalmente, el testigo fue enfático en señalar que no escuchó la
conversación surtida entre Arévalo Rodríguez y Vivas Báez.

En lo que respecta a la práctica probatoria de Nelson Jesús Arévalo Rodríguez,


es preciso indicar que la misma inició con la declaración de la profesional en
balística forense Melba Lucia Villate Zorro quien, en el caso reconocido como
“caso del grafitero” tuvo a su cargo la verificación de documentos como el acta de
inspección al lugar de los hechos, el protocolo de necropsia y el álbum fotográfico.
De esta manera, señaló que su actuar se enfocó en el estudio de un arma de fuego
que se encontraba en el Instituto Nacional de Medicina Legal, siendo la labor
específicamente encomendada la de corroborar el estado de funcionamiento del
arma de fuego, las características de ella y si la misma había sido accionada. Para
ello, obtuvo una autorización entregada por la defensa y avalada por una orden
judicial para acceder a la evidencia. Así, le fue concedida una cita con el coordinador
del laboratorio de balística quien facilitó el ingreso al almacén o bodega de evidencia
en donde yacía la caja contentiva del arma de fuego que primeramente fue
fotografiada y luego revisada con los respectivos protocolos de manejo.

Hecho esto, señaló que suscribió un informe contentivo de las actuaciones


surtidas respecto de tal elemento, de manera que al ponérsele de presente el
informe de balística forense 038-2016 que reconoció por su firma, manifestó que en
el mismo documento contenía una descripción de las evidencias entregadas por el
laboratorio de balística. Así, reseñó que dentro de la caja entregada figuraba una
pistola, un proveedor y el registro de cadena de custodia de tales elementos. A
continuación, relató que se trataba del arma de fuego marca Sterling calibre 22 serial
E16191 semiautomática, registrada en su interior con el numero

194
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

2011010110345ª3/3. Ya en lo que corresponde a la tarea asignada por la defensa,


inició por la descripción ya efectuada del arma de fuego y luego procedió a señalar
que el estado de funcionamiento del arma se erigía anormal respecto de los fines
para los cuales fue fabricada.

Respecto del método de análisis empleado señaló que ejecutó primeramente una
observación, la descripción del arma, el juicio de identidad de la misma y finalmente
procedió a su examen funcional. En igual medida, indicó que la caja contentiva del
arma que le fue entregada se encontraba abierta sin la cinta de seguridad que
acompaña a este tipo de elementos. Encima de la caja obró el rotulo impuesto por
el perito de evidencia traza. Ya en lo que atiene a las especificidades del arma
señaló que las misma estaba en un estado desgastado, era de Calibre 22 long right,
capacidad de carga de seis cartuchos en el proveedor y uno en la recamara con
cachas de color negro de material pasta. Se encuentra suelta la cacha del lado
izquierdo y el número de serie era E16191. En cuanto al funcionamiento señaló que
el mismo era semiautomático, pero al realizar los disparos, encontró que al alojar el
cartucho al proveedor y se va a realizar el procedimiento de disparo el mismo no
subía a la recamara, por lo que manualmente debía ejecutar este proceso y además
verificó que la vainilla quedaba alojada en la recamara, anomalía que también se
presentaba con el proveedor al cual debía movérsele la corredera. Dicho esto,
concluyó que el arma de fuego de la referencia no funcionaba de manera normal
pues su funcionamiento se encontraba alterado dado que en el proceso de disparo
no se aprovechaban los gases para dar paso al siguiente disparo. Asimismo, señaló
que el proveedor mostraba un desajuste y desgaste que le impedía contener los
proyectiles. A continuación, se enfocó en los demás componentes del arma los
cuales procedió a explicar conforme su experiencia y se detuvo sobre la ventanilla
lateral desde la que se apreció el tubo cañón del arma de fuego, elemento desde el
que explicó que nunca podía observarse que el arma este cargada pues tal no era
el uso que los peritos balísticos daban a las armas de fuego. Así, determinó que a

195
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

simple vista no podía conocerse si un arma está cargada dado que los cartuchos
reposan en el proveedor e incluso pueden alojarse en la recamara.

Finalmente, resolvió la cuestión prevista por la defensa en torno a la última vez


que fue accionada el arma de fuego y señaló que no era posible conocer, a través
de la prueba fisicoquímica, una fecha precisa que demostrara el tiempo de disparo
de un arma de fuego.

De otra parte, la defensa bajo examen se hizo del testimonio del profesional en
ciencias de la información, Edilberto Hernández Ángulo, quien laboró dentro de la
Policía Nacional en donde laboró como integrante de grupo, de patrulla, jefe de
gestión documental y responsable de archivo. Dicho esto, indicó que la policía
nacional cuenta con tres tipos de archivos cuya guarda y uso implica, según su
clase, la intervención de distintos funcionarios y normas que rigen cual acto a
ejecutarse dentro de los mismos. Dicho esto, también explicó que los documentos
objeto de archivo se distinguen entre complejos, semicomplejos y simples.

Para el 2016 señaló que se desempeñaba como intendente y jefe del archivo
central de la Policía de manera que en tal temporalidad recordó que Nelson Jesús
Arévalo le hizo una solicitud para que se entregaran ordenes de servicio elaboradas
para tal fecha relacionadas con Nelson Giovanny Tovar Pineda, de forma que se
establecieran las actividades a realizar por este individuo durante la semana,
específicamente, actos de registro y vigilancia de establecimientos públicos en la
jurisdicción de suba. Ante tal requerimiento el testigo afirmó que respondió a Arévalo
Rodríguez que no obraba documentación alguna que soportaran ordenes de cierre
de establecimientos en las que participara Tovar Pineda para las fechas de junio,
julio y agosto de 2011. A continuación, el testigo indicó que la solicitud de Arévalo
Rodríguez versó sobre la determinación del número de armas de fuego que Nelson
Giovanny Tovar Pineda incautó durante los años 2010 y 2011, a lo cual contestó
que al verificar los libros de poblaciones del CAI Alhambra no se constató

196
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

incautación alguna de armas de fuego de parte del patrullero Tovar Pineda para el
año de 2011 mientras que si obró una anotación de 2010 en la que ocurrió tal
circunstancia. Así, leyó que la incautación de tal arma tuvo lugar cuando en el CAI
Prado se presentó un hurto en un automóvil el cual fue interceptado y del que se
reportó un arma de fuego tipo Jericho 9 milímetros que, junto con otros elementos,
se encontró en inmediaciones de la calle 100 con autopista Norte, siendo este caso
atendido por Tovar Pineda y el subintendente Zarabanda.

Con anterioridad a la presentación del último testigo, ha de señalarse que la


defensa de Nelson Jesús Arévalo Rodríguez, concretó una estipulación
probatoria con el ente acusador como lo fue el traslado de Arévalo de la Estación
de Policía de Suba a la Escuela de Suboficiales – Nivel Ejecutivo Gonzalo Jiménez
de Quesada la cual, se dio: (i) el 22 de julio de 2011 tal y como figura en la propuesta
de traslado 566, (ii) el 22 de julio de 2011 a través del envío del correo firmado por
el teniente coronel Camilo Torres Prieto -Jefe de área de procedimientos de
personal. Mediante el que solicito concepto favorable para el traslado de la unidad
a la escuela, (iii) el 25 de julio de 2011 el teniente coronel Luis Aníbal Gómez Báez.
jefe de talento humano- emitió tal concepto favorable, (iv) el 08 de agosto de 2011
se produjo la notificación N°2498 del mentado traslado a Nelson Jesús Arévalo
Rodríguez, y (v) mediante Resolución N°03148 del 05 de septiembre de 2011
suscrita por Oscar Naranjo Trujillo, se publicó el traslado de Nelson Jesús Arévalo
Rodríguez a la Escuela de Suboficiales – Nivel Ejecutivo Gonzalo Jiménez de
Quesada. Así, se incorporaron 06 folios contentivos de tales actos.

Finalmente, se escuchó al Técnico profesional en investigación criminal y


criminalística Freddy Alberto Garzón Villamil, quien señaló que conoció de la
vinculación del coronel Nelson Jesús Arévalo Rodríguez al presente caso al ser
llamado por sus defensores para idear una estrategia investigativa con la cual se
lograra demostrar que el mismo no participó en los actos que le fueron endilgados.
Así, indicó que el programa metodológico de relevancia que surtió se atuvo a la

197
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

recolección de elementos de orden documental y noticias propias del caso en


comento. Frente a los primeros elementos, trató un documento aportado por
funcionarios del 123 donde yacen las comunicaciones en las que se reportó un hurto
ocurrido en un vehículo de transporte público sobre el conjunto residencial Balcones
de los Lagartos sobre las 08:00PM del 19 de agosto de 2011, siendo de relevancia
las circunstancias en que ocurrió el atrajo, la descripción física de los asaltantes y
el despliegue de actividades efectuado por el 123 respecto de tal asunto.

Respecto de las llamadas que iniciaron tal reporte, así como a la actividad del
123 resaltó que el ciudadano Miguel Antonio Perilla llamó en dos oportunidades a
través del abonado telefónico 3125002361 a las 22:11:14, así como también lo hizo
otra persona del número 3107951305 a las 22:02:58. Respecto de las
características de las personas, reseñó el testigo que el informe hacía alusión a
cuatro personas, tres hombres y una mujer, todos jóvenes. En lo atinente a la
primera llamada, relató que en el documento se consignó una transcripción de la
primera llamada en donde el usuario Miguel Antonio Perilla indicó que en un bus
que se dirigía a Unicentro y que iba transitando por Bulevar fue víctima de un robo
junto a los demás pasajeros dado que los muchachos que subieron al vehículo
portaban armas blancas y armas de fuego. Según se detalló en el documento, esta
persona indicó que uno de los jóvenes iba bien vestido con una camisa de rayas y
chaqueta de jean, luego reseñó que los jóvenes se bajaron por donde había un
bosque como hacía el sector del humedal Córdoba. A continuación, el testigo
estableció que en el informe se relacionó esta denuncia con la creación del incidente
UN_1_211209913 del PROCAT y que igual se rotuló como incidente de tipo 905; en
lo correspondiente a la descripción del PROCAT se determinó que se trataban de
cinco hombres que vestían camiseta blanca y rayas, chaqueta y jean los cuales
robaron a los pasajeros y tomaron hacía el humedal Córdoba.

Frente a la segunda llamada, el investigador dio lectura al acápite del informe que
versó sobre el teléfono 3107951305 e indicó, al verificar la transcripción de la

198
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

llamada, que se trataba de un sujeto que relataba que mientras iba en un bus de
servicio público se subieron unos sujetos y le hurtaron a él y a los demás pasajeros
plata y celulares. Este sujeto indicó que los asaltantes acababan de descender del
vehículo sobre el Club Los Lagartos, específicamente, en la zona donde dice Lagos
de los Lagartos. En seguida, el usuario señaló que se trataban de tres tipos y una
mujer que usaba un jean con decoraciones brillantes en la cola, igualmente, señaló
que un muchacho portaba un arma negra y los demás tenían una navaja como de
monte. A su turno, describió nuevamente a la mujer que los acompañaba para
señalar que era medio rubia, de aproximadamente de 1,65cm de altura, la cual
estaba bien vestida, mientras que los hombres eran de aproximadamente 1 con 75
y los tres eran delgados y estaban medianamente bien vestidos. Estas personas
atracaron a todo el mundo incluido el conductor. Asimismo, el testigo refirió que se
bajaron pero que la buseta de numero 677771 siguió en movimiento, tanto así que
ya iban llegando a Bulevar. En este instante, la funcionaria del 123 señaló que ya
había mandado el reporte para que buscaran a los sujetos por lo que finalizó la
llamada. En seguida, el testigo relató que con base en tal comunicación se originó
el incidente UN_9_211204313, y la misma fue recibida por el receptor 2234 y se le
asignó la tipología 905.

Ante este documento, resaltó que resultaba importante respecto de la tarea


encomendada pues aportaba el supuesto de hecho sobre el que debía realizar
posteriores actos investigativos como lo era la visita al sitio para corroborar las
distancias y ubicaciones. Dicho esto, resaltó que otro de los documentos de los que
se hizo en su labor fue recopilar las denuncias de amenazas que Freddy Esneider
Navarrete Rodríguez expuso ante medios de comunicación, de forma que tuvo que
revisar la noticia en la que él relató que fue amenazado, igualmente, solicitó al
INPEC -entidad que ostentaba la custodia del entonces privado de la libertad en la
cárcel modelo Fredy Esneider Navarrete- que aportara la denuncia presentada por
aquel. Así, indicó que se le corrió traslado de la denuncia del 17 de junio de 2013,
documento entregado por el INPEC en el cual constaba los conflictos entre personal

199
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de la institución y otros reos los cuales amenazaban la seguridad e integridad


personal de Navarrete y donde específicamente se denunció a un individuo llamado
José Vicente Baquero Paniagua. No obstante, el testigo trató en seguida un
documento anexo a tal denuncia en donde Navarrete Rodríguez indicó que su
convivencia y estadía en el penal había mejorado.

Otro acto relevante ejecutado dentro de este proceso, según lo indicó el testigo,
fue la recolección de un informe suscrito por el Coronel Nelson Jesús Arévalo el 22
de agosto de 2011 ante su superior Diego Felipe Hernández Cerón dando cuenta
de circunstancias propias del caso y que le fueran puestas de presente a través del
informe que a su vez rindieron tanto el comandante del CAI Andes Rosemberg
Madrid Orozco ante él como superior y comandante de la Estación de Policía de
Suba, cómo el patrullero Wilmer Antonio Alarcón Vargas el 20 de agosto de 2011.
Siendo estas las actividades que consideró suficientes para la estrategia defensiva.

En lo que corresponde a la defensa de Rosemberg Madrid Orozco se contó


primeramente con la declaración de Yorgan Mauricio Suarez Vargas, quien, entre
otros cargos que desempeñó en la Policía Nacional, laboró en el área administrativa
y financiera de la división administrativa antinarcóticos y en virtud de tal función, la
defensa de Madrid Orozco le cuestionó sobre el oficio N°063916 del 09 de diciembre
de 2016 referente al formulario de evaluación y desempeño de Freddy Esneider
Navarrete Rodríguez desde el 01 de enero de 2011 y el 01 de diciembre del mismo
año. A continuación, explicó que su conocimiento sobre tal documento verso sobre
la organización funcional y jerárquica de la policía en la cual el jefe del área
administrativa y financiera ostenta un cargo superior al jefe de talento humano.
Dicho esto, señaló que el trámite de tal informe surgió como respuesta a una
solicitud que llegó de forma inicial a la oficina de talento humano.

Enseguida, reseñó que la solicitud versó tanto el desempeño como las


actividades adelantadas por Navarrete Rodríguez, cuyo superior y encargado de la

200
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

evaluación era el entonces comandante del CAI Andes Rosemberg Madrid Orozco.
Luego de tal conceptualización, se le puso de presente al testigo las anotaciones
surtidas respecto de Freddy Esneider Navarrete Rodríguez, por lo que, sin
mencionar las calificaciones, dio lectura a varios apuntes consignados por Madrid
Orozco en lo que obraba la falta de contribución al plan de trabajo establecido y falta
de compromiso de Navarrete Rodríguez a lo largo del mes de agosto de 2011.

A continuación, inició la práctica probatoria de la defensa de Jhon Harvey Peña


Riveros el cual inició con la intervención del intendente Wilson Octavio Gil Parra
quien laboraba en el Comando de Seguridad Ciudadana N°1 que se ocupaba de las
jurisdicciones de Suba, Barrios Unidos, Teusaquillo y Chapinero. Así estableció que
las instalaciones del COSEC1 se encontraban en el mismo edificio dispuesto para
la Estación de Policía de Chapinero. A continuación, explicó que para el 2011
laboraba en la ventanilla única de radicación. De otra parte, estableció que el
COSEC1 contaba con oficiales de inspección que ostentaban el grado de mayores
los cuales debían prestar informes de actividades realizados durante el servicio y
este documento debía ser radicado dentro de la mentada ventanilla. De esta
manera, se le puso de presente el informe del 20 de agosto de 2011 firmado por el
mayor y oficial de inspección Jhon Harvey Peña Riveros el cual estaba dirigido al
coronel Diego Felipe Hernández Cerón dándosele a conocer las actividades
realizadas durante la inspección. De forma tal que el testigo leyó de forma textual
los hechos consignados por Peña Riveros la noche del 19 de agosto de 2011
mientras ejecutaba sus labores de vigilancia en las jurisdicciones ya descritas, con
lo cual pudo observarse que anotó lo correspondiente al caso sucedido entre el
menor Diego Felipe Becerra y el patrullero Wilmer Antonio Alarcón, sin embargo,
también se pudo evidenciar la descripción de otros casos que conoció durante la
misma noche.

A su vez se contó con la declaración del Ingeniero y perito Jhon Jairo Echavarría
Aristizabal, quien en las labores defensivas que ejecutó, desarrolló de forma

201
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

primordial el procesamiento digital de dos videos sobre los que mejoró sus
características para poder determinar los distintivos e insignias de los patrulleros
que fueron captados en tal medio y de esta forma pudo demostrar que el mayor en
asenso que el 11 de agosto de 2011 hizo presencia en la Clínica Shaio no era Jhon
Harvey Peña Riveros, sino Yahir Antonio Flores Hincapié. De esta forma, se explicó
que la Peña Riveros se circunscribió a sus actividades como oficial de inspección
en las jurisdicciones propias del COSEC1, no obstante, no hubo parada alguna
dentro de la Clínica Shaio, pero si en la calle 116 en donde se recibió el reporte de
los eventos en que estaba involucrado el patrullero del CAI Andes Wilmer Antonio
Alarcón.

Ejecutada esta exposición de las probanzas aportadas al debate oral, como


antesala a la determinación de los hechos que resultaron probados y de la
responsabilidad que le asiste a cada uno de los encartados, corresponde a este
Despacho resolver numerosos problemas jurídicos de orden sustantivo y teórico los
cuales, en parte, fueron anunciados desde el acápite referente a la congruencia.

7.3. Problemáticas derivadas de las conductas punibles acusadas:

7.3.1. De la atipicidad del delito de ocultamiento, alteración o


destrucción de elemento material probatorio y del non bis in ídem suscitado
con los delitos de fraude procesal y favorecimiento.

De conformidad con los hechos que a resultaron probados a lo largo de la anterior


exposición, es inminente señalar, en armonía con lo referido por defensor de
Rosemberg Madrid Orozco, que este Despacho se adhiere a la precisión efectuada
en torno al punible de ocultamiento, destrucción y alteración de elemento material
probatorio en virtud de dos problemáticas que subyacen a la configuración de tal
reato.

202
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En primera medida, ha de tratarse la cuestión referente a la inadecuación típica


que tiene lugar en la configuración del mismo frente a la implantación del arma de
fuego -marca Sterling, calibre 22 largo, serial E16191- en la escena de los hechos,
al ser este el sustento fáctico del cual el ente acusador consideró materializada tal
conducta, pues aunque, como ya fue determinado en líneas anteriores, tal
circunstancia se tiene como cierta y probada, su delimitación dentro de la esfera de
la conducta de ocultación, destrucción o alteración de elemento material probatorio
presenta un latente conflicto como lo es que no se adhiere a ninguno de los verbos
rectores consignados por el legislados en el artículo 454B, el cual reza que <El que
para evitar que se use como medio cognoscitivo durante la investigación, o como medio de
prueba en el juicio, oculte, altere o destruya elemento material probatorio de los
mencionados en el Código de Procedimiento Penal, incurrirá en prisión de cuatro (4) a doce
(12) años y multa de doscientos (200) a cinco mil (5.000) salarios mínimos legales
mensuales vigentes.>.

Como se observa, el punible de la referencia no contempla la colocación,


implantación o suministro de nuevos elementos a la escena del crimen como en
efecto ocurrió en el presente asunto, siendo claro que lo que se pretende con la
conducta en estudio es el entorpecimiento de la impartición de justicia a partir de la
afectación a un elemento material probatorio o elemento cognoscitivo que puede
ser sustraído, modificado o destrozado para que no pueda ser utilizado como tal
tanto en la etapa de investigación e indagación como en el curso del debate
probatorio que se desarrolla en el juicio oral. Para mayor claridad al respecto, es
menester traer a consideración la reiterada conceptualización que la Sala de
Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ha efectuado en torno a la delito
contemplado en el artículo 454B del Código Penal, entre otras, en la providencia
SP10741-2017 del 24 de julio de 2017, radicado 41.749 y ponencia del magistrado
José Francisco Acuña Vizcaya, en la que se determinó que:

203
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

“En relación con esta conducta punible la Sala ha precisado que se trata de un
tipo penal orientado a proteger la eficaz y recta administración de justicia, de
sujeto activo indeterminado, en tanto puede ser cometido por cualquier
persona sin que se requiera una calidad particular. Se configura a través de
los verbos ocultar, alterar o destruir, desarrollados sobre algún elemento
material probatorio de los mencionados en el estatuto procesal penal, siempre
y cuando la finalidad perseguida por el autor sea evitar que se use como medio
cognoscitivo en la investigación o como medio de prueba en el juicio
(ingrediente subjetivo), de donde fluye que la conducta puede darse en forma
previa al origen de la actuación judicial, si de impedirse su inicio se trata y con
ello el desarrollo mismo del proceso, o durante su trámite; lo relevante es que
se impida su empleo como medio cognoscitivo y fundamento probatorio
de las diversas decisiones que corresponda adoptar al interior de la
actuación.

De otra parte, la Sala ha indicado que se trata de un delito de mera conducta,


pues se perfecciona con el accionar del agente orientado a conjugar los verbos
rectores con independencia de que el resultado pretendido se logre. Con todo,
este tipo penal admite la modalidad de tentativa porque contiene un
ingrediente subjetivo específico (evitar que se use como medio
cognoscitivo durante la investigación o como medio de prueba en el
juicio) que impone agotar unos pasos para concretar la finalidad perseguida,
por manera que si la misma no se alcanza por circunstancias ajenas a la
voluntad del sujeto activo queda en el grado imperfecto (CSJ SP 16 Abr. 2015
Rad. 44792).

El artículo 275 del Código de Procedimiento Penal, contiene un listado, no


taxativo, de elementos sobre los cuales puede recaer la conducta del tipo
penal examinado, a saber: i) las huellas, rastros, manchas, residuos, vestigios
y similares, dejados por la ejecución de la actividad delictiva; ii) las armas,
instrumentos, objetos y cualquier otro medio utilizado para la ejecución de la
actividad delictiva; iii) el dinero, bienes y otros efectos provenientes de la
ejecución de la actividad delictiva; iv) los elementos materiales descubiertos,
recogidos y asegurados en desarrollo de diligencia investigativa de registro y
allanamiento, inspección corporal y registro personal; v) los documentos de
toda índole hallados en diligencia investigativa de inspección o que han sido
entregados voluntariamente por quien los tenía en su poder o que han sido
abandonados allí; vi) los elementos materiales obtenidos mediante grabación,
filmación, fotografía, video o cualquier otro medio avanzado, utilizados como
cámaras de vigilancia, en recinto cerrado o en espacio público; vii) el mensaje
de datos, como el intercambio electrónico de datos, internet, correo
electrónico, telegrama, télex, telefax o similar, regulados por la Ley 527 de
1999 o las normas que la sustituyan, adicionen o reformen; viii) los demás
elementos materiales similares a los anteriores y que son descubiertos,
recogidos y custodiados por el Fiscal General, el fiscal delegado, directamente

204
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

o por conducto de servidores de policía judicial o de peritos del Instituto


Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, o de laboratorios aceptados
oficialmente. La Ley 1652 de 2013 incluyó como elemento material probatorio
la entrevista forense realizada a niños, niñas o adolescentes víctimas de los
delitos descritos en el artículo 206 A del Código Penal.

El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en el Instructivo de


Directrices para la Aplicación de la Cadena de Custodia, en cuanto al elemento
Material Probatorio (EMP), refiere: “Para efectos de la aplicación de la cadena
de custodia en los procedimientos médicolegales y forenses, los elementos
materiales probatorios son todos aquellos elementos recibidos de la autoridad
y/o recuperados durante el examen de una persona, de un cadáver o de otro
elemento (por ejemplo prendas, muestras biológicas, sustancias, materiales,
documentos, elementos traza, entre otros), que pueden ser preservados para
un potencial estudio o análisis forense”. Y, la evidencia Física (EF) la concibe
como: “Cualquier elemento tangible pequeño o grande (incluye los EMP antes
mencionados), cuyo análisis produce información que puede confirmar o
descartar a una hipótesis sobre un punto en cuestión en un tribunal
competente. Por ejemplo, una mancha de sangre recuperada en la escena o
del cadáver o de la persona examinada. Se encuentran señalados de manera
enunciativa en el artículo 275 del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de
2004”.”12

Visto el anterior precedente jurisprudencial, es patente entonces que la conducta


descrita se atiene a acciones precisas sobre las que no hay lugar a interpretación ni
a incorporación de otros actos, como lo sería el suministro y/o implantación de otros
elementos cognoscitivos o elementos probatorios.

Punto último sobre el que no escapa a esta judicatura que el delegado fiscal, desde
los albores de las imputaciones, argumentó que la escena de los hechos, esto es,
la escena del crimen se erigía como un elemento cognoscitivo en sí misma y por
ello la alteración que sufrió con la colocación de un elemento ajeno a ella era el
fundamento por el cual se tipificó la conducta de ocultamiento, destrucción o
alteración de elemento material probatorio; aseveración que soportó con la
enunciación de la providencia de radicado 29.626 del 15 de octubre de 2008 (la cual
fue reseñada de forma incorrecta durante los alegatos del ente acusador como

12 C.S.J. Sala de Casación Penal. Sentencia del 24 de julio de 2017. Rad No. 41749. M.P. José Francisco Acuña Vizcaya.

205
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

radicado 29629 del 15 de octubre de 2004), en la cual, al estudiarse la procedencia


de “prueba nueva” para demostrar la causal tercera de revisión, la Sala entró a
analizar la noción de prueba a la luz de los parámetros de la Ley 906 de 2004. Así,
en esta providencia, la Corporación determinó que la prueba requerida para
promover la acción de revisión podía ser aquella definida como elementos
cognoscitivos, mientras que la prueba exigida para para demostrar la causal tercera
era aquella considerada en sentido estricto, esto es, que fuera aquella que se aportó
y debatió en juicio oral. Así, para delimitar tales categorizaciones explicó la
diferencia entre medio cognoscitivo y elementos materiales probatorios y evidencia
física del siguiente modo:

“En el grupo de los medios cognoscitivos propios de las fases de indagación


e investigación el código incluye cinco categorías: (i) los elementos materiales
probatorios y evidencia física, (ii) la información, (iii) el interrogatorio a
indiciado, (iv) la aceptación del imputado, y (v) la prueba anticipada , siendo
en principio cualquiera de ellos apto para promover la acción de revisión,
siempre y cuando cumplan las condiciones de licitud, legalidad y autenticidad
requeridas para su admisión .

Por elementos materiales probatorios y evidencia física el código entiende los


relacionados en el artículo 275, y los similares a ellos que hayan sido
descubiertos, recogidos y custodiados por la fiscalía directamente, o por
conducto de sus servidores de policía judicial o de peritos del Instituto de
Medicina Legal y Ciencias Forenses, o de laboratorios aceptados oficialmente;
y los obtenidos por la defensa en ejercicio de las facultades consagradas en
los artículos 267, 268, 271 y 272 ejusdem.”

A su turno, es menester resaltar que esta providencia, sobre la que hizo hincapié
el fiscal de la causa, resultó reiterada mediante los radicados 39.222 del 28 de
noviembre de 2012, 44.557 del 16 de abril de 2015 y 48.131 de 2017, en los cuales
se advirtió que dentro de lo que podía considerarse como elemento cognoscitivo
figuraba <la prueba anticipada, comprendiendo la información “los denominados
informes de investigador de campo y de investigador de laboratorios, conocidos
también como informes policiales e informes periciales…y toda fuente de
información legalmente obtenida que no tenga cabida en la definición de elemento

206
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

material probatorio y evidencia física, como las entrevistas realizadas por policía
judicial>, lo cual a consideración del ente acusador traduce en que la escena misma
es un elemento cognoscitivo al erigirse como una fuente de información.

No obstante, esta postura impone, a concepto de esta falladora, que aunque es


plausible una amplificación en el espectro probatorio que lleve al pretendido
tratamiento de la escena como elemento cognoscitivo, lo cierto es que tal
circunstancia es intrascendente en la tantas veces tipificación de la conducta
analizada una vez se parte de que la finalidad de <evitar que se use como elemento
cognoscitivo durante la investigación> que recayó sobre la escena de los hechos no se
presentó en el sub examine, pues la misma fue entregada al laboratorio Coral 12
haciéndose de un elemento adicional con el cual, no se pretendió con antelación a
la investigación y al juicio, que la escena -entendida entonces como medio
cognoscitivo, del cual derivarían los elementos materiales y evidencia física
subsecuentes como lo fue el arma de fuego suministrada por los hoy encartados-
no fuera analizada y procesada como en efecto si sucedió en el caso de la
referencia. De tal manera que, la finalidad de los sujetos activos no se circunscribió
a que la escena fuera modificada PARA obstaculizar su utilización, análisis y empleo
en la investigación, sino para dirigirla a la concreción de un supuesto fáctico ajeno
al que realmente aconteció.

Dicho esto, se tiene que se presenta una latente atipicidad de la conducta


acusada dado que yace incumplido el ingrediente subjetivo que presupone la
misma, circunstancia que acarrea que el delito de ocultamiento, alteración o
destrucción de elemento material probatorio no se configure de cara a los hechos
que resultaron probados teniendo en cuenta, nuevamente, que la finalidad
perseguida con la tantas veces repetida “escenificación” no fue la supresión de la
escena dentro de las actividades investigativas y del juicio, sino la demostración de
un enfrentamiento entre el joven Diego Felipe Becerra y el entonces patrullero
Wilmer Antonio Alarcón Vargas, al partir la colocación de un arma de fuego.

207
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Circunstancia que, de contera, muestra un inequívoco interés en llevar a un error a


los funcionarios que, como la suscrita, tienen conocimiento del sub judice lo cual
impone sin dubitación alguna que se esté ante el reato de fraude procesal.

Como se observa entonces, surge un nuevo problema jurídico derivado del


ingrediente subjetivo con el que erróneamente se tipificó el reato de ocultamiento,
destrucción y alteración de elemento material probatorio en razón a que del mismo
se erige una doble -e incluso triple- incriminación para los hoy procesados de cara
al fin fraudulento que soporta la configuración del fraude procesal, así como la
intención de eludir la acción de la autoridad o a entorpecer la investigación
correspondiente que caracteriza al delito de favorecimiento. De esta manera, es
claro que esta circunstancia refulge en la atipicidad que deviene del punible ya
analizado y, de contera, genera su exclusión dentro del sub judice. Asunto último
sobre el que es pertinente recordar la postura asumida por la ya citada Sala de
Casación Penal, la cual, a través de la providencia SP1800-2021 del 12 de mayo
hogaño, radicado 50.652 y ponencia del magistrado José Francisco Acuña Vizcaya,
ha definido el alcance de la prohibición contemplada en el artículo 29 de la
Constitución Política del siguiente modo:

“Uno de los principios que se erigió en la Carta de 1991 al rango de garantía


constitucional es el denominado non bis in ídem, el cual se encuentra previsto
en el artículo 29 del texto fundamental, cuando al referir a los elementos que
integran el derecho fundamental al debido proceso, señala que “[q]uien sea
sindicado tiene derecho (…) a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho”.

Este mandato ha sido aplicado en la dogmática penal -sin perjuicio de su


exigibilidad en todo el universo del derecho sancionatorio-, en el sentido de
impedir una doble imputación y/o un doble juzgamiento o punición por un
mismo hecho, independientemente de si la persona fue absuelta o condenada
.

Precisamente, al analizar el alcance del citado artículo 29 de la Carta, se ha


señalado que el ámbito de protección del referido axioma no se dirige a prohibir
únicamente la doble sanción, pues no existe justificación válida para someter
a una persona a juicios sucesivos soportados en una misma conducta. En este

208
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

sentido, la expresión “juzgado”, que se utiliza como soporte del principio del
non bis in ídem, debe interpretarse en un sentido amplio, en el cual se
involucren “las diferentes etapas del proceso y no solo la instancia final,
es decir, la correspondiente a la decisión”.” (Resaltado por el Despacho)

Así las cosas, esta falladora ha de advertir que no hay lugar a un estudio de la
antijuridicidad y culpabilidad que pueda asistir a la conducta de los hoy procesados
por el delito en cuestión y por ello es menester señalar desde esta oportunidad que
Juan Carlos Leal Barrero, Rosemberg Madrid Orozco, Héctor Hernando Ruiz
Echeverría, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, José Javier Vivas Báez, Nelson Jesús
Arévalo Rodríguez, Jhon Harvey Peña Riveros y Fleyber Leandro Zarabanda Payán
serán absueltos por el delito de ocultamiento, destrucción y alteración de elemento
material probatorio.

7.3.2. Del concurso aparente entre los delitos de fraude procesal y


favorecimiento al homicidio

Colofón del anterior análisis, es el momento de resolver el planteamiento


expuesto por la representación de la sociedad en torno a la concreción de un
concurso aparente y no formal que tiene lugar respecto de los delitos de fraude
procesal y favorecimiento al homicidio, siendo de su criterio, necesaria la aplicación
del principio de especialidad por el cual ha de primar la configuración de la segunda
conducta en mención dada la especificidad que presta respecto del supuesto
fáctico. Así, es pertinente tener en consideración que el ente acusador indicó que la
escenificación del lugar de los hechos, la creación del perfil criminal a Diego Felipe
Becerra y el silencio sepulcral pactado entre los miembros de la Policía Nacional
configuró, en primer lugar, el reato de fraude procesal pues la finalidad de los
encartados estaba dirigida a engañar tanto al juez de conocimiento como al plexo
general de la administración de justicia para que se emitieran decisiones en favor
Wilmer Antonio Alarcón con base en el error al que se indujo a los servidores
públicos. Igualmente, sustentó la materialización de la conducta de favorecimiento
al homicidio a través de la colocación de un arma de fuego que de contera no

209
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

portaba la víctima de forma que se dotara de legalidad el actuar de Alarcón, dado


que se pretendió encuadrar el homicidio del menor Diego Felipe Becerra Lizarazo
dentro del instituto justificante de responsabilidad de la legitima defensa y de igual
forma se buscó mostrar que tal actuar se ejecutó con ocasión del servicio.

De tal manera, es patente que la resolución de este asunto repercute en


determinar si en el caso de autos se está frente a un concurso de conductas punibles
permitido por el artículo 31 del Código Penal o si, contrariamente, estamos frente a
un concurso aparente el cual refulge en la prohibición a la doble incriminación
prevista en el artículo 29 superior, el artículo 8 del Código Penal y en instrumentos
internacionales debidamente ratificados por el Estado Colombiano.

Frente a este punto, ha de recordarse que desde la audiencia de imputación


surtida dentro de la línea procesal que en un principio se adelantó en contra de Jhon
Harvey Peña Riveros y Fleyber Leandro Zarabanda Payán una de las principales
inconformidades esbozadas por la defensa de este último, fue la indeterminación en
que incurrió el ente acusador respecto de la concreción del concurso por el cual
estaba confeccionando la naciente premisa jurídica, de manera que durante la
audiencia de acusación, en un esfuerzo si quiera genérico corrigió tal falencia
señalando que sobre tales individuos procedía por un claro concurso de conductas
punibles del cual no señaló sus especificidades. Ahora, tal circunstancia no tuvo
lugar respecto de las demás cuerdas procesales pues la atribución de conductas
punibles se realizó expresando de forma individual cada uno de los delitos
imputados y tal denominación se mantuvo incólume durante la acusación e incluso
en los alegatos de cierre, donde indistintamente se ejecutó una solicitud
condenatoria al hacerse alusión sobre cada uno de los reatos adjudicados a los hoy
procesados. Esta alusión, aunque en apariencia no presta mayor utilidad, permitiría
avistar si el ente acusador tuvo en consideración criterios tempo espaciales que
faciliten la diferenciación de la conducta de la cual se erigía la presunta
materialización de las conductas de fraude procesal y favorecimiento, no obstante,

210
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

es patente que tal argumentación fue inobservada dado que el delegado fiscal fue
enfático en advertir que en el presente asunto procedía de acuerdo a la comunidad
de acción y sujetos presentados dentro de los hechos materia de investigación. Así,
se tiene que de tal circunstancia se deriva que la escenificación desarrollada a
través de la implantación de un arma de fuego a instancias en donde cayó herido
Diego Felipe Becerra Lizarazo implicó de forma simultánea y sincrónica la
consumación de los delitos de fraude procesal y favorecimiento, no obstante, tal
multiplicidad de conductas releja una unidad de acción sobre la cual es necesario
traer a colación las reglas definidas por el órgano de cierre de la jurisdicción penal
en torno al concurso de conductas punibles.

En tal fin, a través del proveído SP914-2021 del 17 de marzo hogaño, radicado
53366 y ponencia del magistrado Eyder Patiño Cabrera, se reiteró la
conceptualización propia de las clases de concurso sobre los que han de aplicarse
las reglas del mentado artículo 31 y, de igual, forma se determinaron las formas
concursales sobre las que no es posible emplear tal disposición. Para mayor
claridad la Sala de Casación Penal reseñó que:

“De tiempo atrás, la Corte viene afirmando que en los supuestos en que el
actor ejecuta un número plural de conductas jurídicamente desvaloradas,
perfectamente escindibles o autónomas, respecto de las cuales no existe
unidad de acción, entendida esta como la realización de una misma acción –
una o varias conductas- u omisión, dentro de igual contexto (espacio-temporal)
e idéntico objetivo o finalidad voluntaria, dando lugar, en esas circunstancias,
a igual tipo penal o a varios (concurso material o real –homogéneo o
heterogéneo-), se está ante un concurso efectivo de tipos, que debe ser objeto
de la aplicación del artículo 31 del Código Penal.

Así también, cuando el comportamiento penalmente relevante desplegado por


el agente, en un contexto de unidad de acción, se identifica, simultáneamente,
con varios supuestos de hecho -múltiple desvaloración penal de la conducta-,
la solución jurídica es la de un concurso ideal, en la medida que un mismo
hecho da lugar a dos o más delitos, como sucede, verbi gratia, con los reatos
de acceso carnal con menor de catorce años e incesto.

211
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ahora, cuando se tiene la percepción equivocada de que se ha incurrido en un


concurso ideal porque dos tipos penales parecen regir por igual un
comportamiento criminal, dado que, bajo el presupuesto de unidad de acción,
la conducta, en realidad, se ajusta, formal y materialmente al desvalor de un
solo injusto, se desciende, en cambio, al ámbito del concurso aparente o
impropio de tipos.”

Como es ostensible, la unidad de acción presenta conflictos al momento de definir


la modalidad concursal que tiene lugar una vez se adjudican dos o más delitos
respecto de un mismo comportamiento delictivo, sobre todo cuando no se trata de
diversidad de supuestos de hecho de los que se deriva una múltiple afectación de
bienes jurídicos, o más precisamente una afectación plural o diversa en el marco de
la antijuridicidad material. Así, la unidad de acción sobre la que se erigen varios
tipos penales que, a la par, afectan un mismo bien jurídicamente tutelado conlleva
a la constitución del concurso aparente. Instituto dogmático cuya consecuencia
directa es la doble incriminación y por ello, la Corporación ya citada también se ha
hecho de precisiones de origen dogmático para establecer criterios específicos que
han de perfeccionarse para corroborar la configuración del mismo. Al respecto, es
menester acudir a la decisión SP887-2021 del 10 de marzo de la presente
anualidad, radicado 52.344 y ponencia de la magistrada ponente Patricia Salazar
Cuéllar, en las que se definieron las reglas del concurso aparente de la siguiente
manera:

“Como ha tenido oportunidad de puntualizarlo esta Corporación, el concurso


aparente de tipos penales emerge en aquellas hipótesis en que una conducta
pareciera simultáneamente concurrir en la estructura típica de diversos hechos
punibles, aun cuando una detenida valoración de la misma permite demostrar
su exclusión entre sí, en forma tal que solamente un delito se consolida como
existente .

De acuerdo con esta definición, son requisitos del concurso aparente de


normas penales la existencia de unidad de acción, la afectación de un
único bien jurídico tutelado y la pluralidad de tipos excluyentes entre sí,
de manera tal que la ausencia de uno de tales elementos conduce a
predicar el concurso real y no el aparente.

212
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Así mismo, la problemática del concurso aparente de conductas punibles se


suele abordar en la doctrina bajo los criterios interpretativos de especialidad -
la comparación entre dos tipos penales uno de contenido genérico frente a otro
caracterizador en forma más precisa, completa y enriquecida de la conducta,
conduce a la escogencia de éste en lugar de aquél-, consunción -la concreción
de un supuesto de hecho más grave, consume o comprende la de otro de
menor entidad-, subsidiariedad -prima el grado de afectación para el bien
jurídico, en forma tal que la mayor progresión o intensidad determina la
escogencia del tipo respectivo aplicable- y del hecho acompañante –conforme
con el cual la descripción típica del hecho principal va acompañado de otro
que siendo punible resulta de menor gravedad- ” (Resaltado por el despacho)

De la conceptualización que antecede, es menester resaltar que el ente acusador


sustentó en los alegatos de cierre que el delito de fraude procesal se agotó,
textualmente, al <sembrar un arma de fuego en la escena de los hechos>, e
igualmente señaló que la conducta de favorecimiento se consumó <al plantarse un
arma de fuego que no portaba el menor de edad>. De modo entonces, que del
propio dicho del delegado fiscal se confirmó que la acción base de ambas conductas
punibles no fue otra que la implantación del arma de fuego, asunto del que sin lugar
a duda se agota la identidad de acción que funge como primer presupuesto de la
figura concursal de la referencia.

En segundo lugar, es preciso recordar que el bien jurídico tutelado se erige como
una categoría dogmática propia de la imputación objetiva cuyo objeto no puede
limitarse a encuadrar la vulneración derivada de la conducta punible a una
repercusión sobre los derechos fundamentales, por tal motivo es preciso recordar
que en Sentencia de Constitucionalidad 205 del 11 de marzo de 2003 la Corte
Constitucional especificó que:

“(…) por bien jurídico la doctrina contemporánea ha entendido aquellas


“circunstancias dadas o finalidades que son útiles para el individuo y su libre
desarrollo en el marco de un sistema social estructurado sobre la base de esa
concepción o para asegurar el funcionamiento del mismo”. En tal sentido, el
bien jurídico está llamado a cumplir una función social; y desde una
perspectiva dogmática, constituye una importante guía para la interpretación
de la norma penal y se erige en un criterio de medición de la pena a imponer,

213
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

dado que la mayor o menor gravedad de la lesión al bien jurídico, o la mayor


o menor peligrosidad de su ataque, influyen decisivamente en la gravedad del
hecho.”

En este orden de ideas, las conductas tipificadas por el legislador se han


organizado de acuerdo con su objeto de protección, siendo preciso recordar que,
para facilitar la ubicación de las mismas en el Código Penal, la denominación de los
títulos obedece al bien jurídico, mientras que los capítulos que los integran se
ocupan de las formas conductuales a través de los que se puede afectar el mismo.
Así, en lo que atiene al punto objeto de análisis, se tiene que el Título XVI trata los
delitos contra la eficaz y recta impartición de justicia, categorización esta cuyos
antecedentes legislativos recuerdan que no se ocupa de proteger la organización
formal de la justicia sino los mecanismos por medio de los cuales se discierne y
reconoce el derecho.13 Ahora, dentro de este título obra el Capítulo VI referente a
los delitos de encubrimiento, en donde el primer delito especificado es el
favorecimiento, mientras que en el Capítulo VIII atinente al fraude procesal y otras
infracciones, se contempló tal conducta. Con ello, asiste la razón al Ministerio
Público en que los reatos en mención afectan en igual medida la eficaz y recta
impartición de justicia.

Finalmente, es de anotar que el favorecimiento prevé que quien tenga el


conocimiento de la realización de una conducta punible, ayude a eludir la acción de
la autoridad o a entorpecer la investigación incurrirá en la pena correspondiente. Por
otro lado, la descripción típica del fraude procesal establece que, con el fin de
obtener sentencia, resolución o acto administrativo favorable, se induzca en error a
un servidor público por cualquier medio fraudulento también habrá lugar a la sanción
ya determinada. Como se observa, ambas conductas penalizan el actuar de quien
propende por desorientar el ejercicio de funcionarios a cargo de una actividad o
decisión administrativa y/o judicial, sin embargo, es preciso anotar que el delito de
favorecimiento se encuadra de forma específica en el escenario penal dado el

13 AP7641-2014- Radicación N° 45.113

214
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

conocimiento que debe ostentar el sujeto activo de la comisión de una conducta


punible -circunstancia que se adecua en forma precisa a los hechos suscitados por
el ente acusador-, mientras que el fraude procesal trata la expedición de un fallo o
acto administrativo de cualquier índole que se soporte en un engaño

De modo entonces, que el sub examine permite la concreción de dos conductas


de igual raigambre cuya principal diferenciación se ubica en la clase de proceso o
actuación que se pretende perturbar, prestando mayor especificidad para el asunto,
el delito de favorecimiento. Así, no sólo resulta constatada la identidad de acción y
bien jurídico protegido, sino que se han configurado dos conductas que cuyas
descripciones típicas se ajustan de forma general y particular a los hechos ya
descritos; de esta manera, se verifica también que tal disyuntiva no ha de ser
resuelta a partir del criterio de consunción o subsidiariedad, sino a través del axioma
de especialidad que dispone la primacía de la conducta que abarca de forma precisa
y exhaustiva los hechos base del supuesto fáctico, como para el caso de autos lo
es el delito de favorecimiento.

Dicho esto, es imperioso establecer frente a ROSEMBERG MADRID OROZCO,


JUAN CARLOS LEAL BARRERO, HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHEVERRÍA,
JOSÉ JAVIER VIVAS BÁEZ, FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYAN, JHON
HARVEY PEÑA RIVEROS y NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ que para
esta judicatura no es posible partir tanto de la conducta de fraude procesal como de
favorecimiento dada la latente duplicidad que hay entre ambas conductas en punto
al análisis de la referencia, de tal forma que sólo se procederá respecto de la
conducta de favorecimiento al homicidio mientras que tales individuos serán
absueltos por el delito de fraude procesal al erigirse como la conducta genérica
anulada. En punto a JORGE ELIECER NARVÁEZ y NUBIA MAHECHA MELO ha
de recordarse que el delito de fraude procesal se declaró prescrito en los albores de
la instalación del juicio oral, de manera que no hay mérito a extender la absolución
respecto de tal conducta dado que la misma ya caducó. Finalmente, en lo que atiene

215
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS es claro que la calificación jurídica


atribuida a él no versó sobre el delito de favorecimiento dado que teleológicamente
es imposible que una misma persona pueda secundarse así misma para eludir la
acción de la justicia luego de cometer una conducta punible, de manera que sobre
este procesado tampoco tiene cabida la exclusión del reato de fraude procesal,
máxime cuando su conducta se circunscribió con mayor precisión a la descripción
típica del mismo.

7.3.3. Naturaleza del delito de favorecimiento

En armonía con lo hasta ahora expuesto, es la oportunidad de aclarar, respecto


de lo señalado por la defensa técnica de Jorge Eliecer Narváez y Nubia Mahecha
Melo, la naturaleza del delito de favorecimiento dado que en la alegación final hizo
referencia a que el reato en comento se erigía como una conducta de resultado con
lo que, al no conseguirse aquel entonces devenía atípica. Al respecto este
Despacho ha de advertir que no avala tal postura, pues como se verá, la descripción
típica de la conducta no exige la concreción de un resultado como lo sería que
efectivamente se eluda a la autoridad o se entorpezca la investigación, siendo
suficiente que se preste ayuda para tal cometido. Para mayor claridad léase
textualmente el artículo 446 el cual reza que <El que tenga conocimiento de la
comisión de la conducta punible, y sin concierto previo, ayudare a eludir la acción
de la autoridad o a entorpecer la investigación correspondiente, incurrirá en prisión
de dieciséis (16) a setenta y dos (72) meses (…)>.

Como se observa, independientemente de que se configurara o no la finalidad,


siendo este asunto objeto de posterior estudio, lo cierto es que la mera conducta de
ayudar, colaborar, cooperar o coadyuvar a otro sujeto que haya incurrido en una
conducta punible previa para que esquive el actuar de autoridad con funciones de
investigación o de juzgamiento, pone en peligro efectivo al bien jurídico de la recta
y eficaz impartición de justicia, de manera que, como bien se ha decantado respecto

216
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de la conducta de fraude procesal, no es necesario lograr el objetivo propuesto dado


que la intensión de alcanzarlo ya constituye la conducta positivizada por el
legislador.

Ante estas previsiones, es la oportunidad de dejarse por sentado que la conducta


de favorecimiento al homicidio no se declarará atípica en el presente asunto y por
el contrario se verificará si la misma se materializó o no respecto de aquellos a
quienes les fue adjudicada.

7.3.4. Divergencias entre la coautoría y las conductas acusadas.

Con base en las posturas asumidas de parte de los defensores de Rosemberg


Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, este Despacho se
ocupará de la inconformidad suscitada respecto de la indebida adjudicación de la
figura de la coautoría penal dado que de ella se derivaron varias incongruencias que
serán abordadas teniendo en cuenta las conductas típicas que hasta ahora se
mantienen incólumes, esto es, los delitos de favorecimiento al homicidio,
fabricación, tráfico porte o tenencia de armas de fuego accesorios partes o
municiones y falsedad en documento público agravada por el uso.

Al respecto, es preciso advertir que el delegado fiscal reseñó que la categoría de


coautoría funcional o coautoría impropia fue aquella por la que procedió en contra
de los encartados, a pesar de ello, esta judicatura ha de advertir, adhiriéndose a las
criticas esbozadas por el sector defensivo, que en momento alguno se hicieron
explicitas, desde la imputación y la acusación, e inclusive a instancias de la teoría
del caso y los alegatos de cierre, la concreción de los criterios esenciales de la
modalidad de autoría seleccionada. De tal forma, que es imperioso resaltar cuales
son los parámetros que debieron cumplirse a lo largo del sub examine para
corroborar si la conducta de los encartados se subsume en la coautoría impropia.
Para la resolución de tal tópico, se tiene que la postura de Sala de Casación Penal

217
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de la Corte Suprema de Justicia se ha mantenido incólume y por ello es a penas


preciso tener en cuenta la forma en que la providencia SP151-2014 con radicado
38725 y ponencia del magistrado Eugenio Fernández Salazar ha definido, haciendo
clara alusión al trasfondo dogmático que rige a la coautoría, los elementos que la
integran del siguiente modo:

“Es sabido que para la coautoría funcional el acuerdo del plan criminal no
requiere de un pacto detallado, pues se deduce de los actos desencadenantes,
de los hechos demostrativos de la decisión conjunta de su realización.

Según la teoría del dominio del hecho, autor es quien domina el hecho y
para efectos de la coautoría lo decisivo es tener un dominio funcional del
hecho, pues cada sujeto controla el acontecer total en cooperación con los
demás, no tiene en sí mismo un control parcial, ni tampoco global, sino que
éste se predica de todos.

A su turno, de acuerdo con la definición prevista en el artículo 29 de la Ley


599 de 2000 relacionada con que «Son coautores los que, mediando un
acuerdo común, actúan con división del trabajo criminal atendiendo la
importancia del aporte», la Corte Suprema de Justicia ha enfatizado en la
necesaria presencia de los siguientes elementos: i) un acuerdo o plan común;
ii) división de funciones y iii) trascendencia del aporte en la fase ejecutiva del
ilícito.

Lo anterior implica al operador judicial sopesar tanto el factor subjetivo


relacionado con el asentimiento expreso o tácito de los sujetos conforme al
plan común y su decidida participación en tal colectividad con ese propósito
definido, como factores objetivos dados por la conducta desplegada por cada
uno como propia de una labor conjunta o global y la entidad de tal aporte.”

Si bien, tal precedente aclara de forma concisa los elementos a agotarse para
predicar la coautoría, es menester tener en consideración que tal categoría no se
limita a la materialización integral de los elementos nucleares del tipo penal -como
bien ocurre con la coautoría material propia-, dado que un aporte de trascendencia
y directa incidencia en la consumación del resultado exigido por el delito bajo
examen configura la coautoría impropia de la cual se hizo el ente acusador en el
presente asunto. Dicho esto, adquiere relevancia el alcance que de la coautoría
material impropia que ha confeccionado la tantas veces aludida Sala de Casación

218
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Penal, de manera que, entre otras, en providencia del 14 de diciembre de 2011,


radicación 34.703 y ponencia del magistrado Augusto J. Ibáñez Guzmán, se señaló
que:

“De igual forma, se ha insistido en que el concepto de autor no se limita a quien


realiza materialmente la acción, sino que este involucra a quienes tienen el
dominio del hecho y participan del plan común, esto se evidencia en SP954 –
2020 en la que se recuerda lo expuesto en la SP del 14 de diciembre de 2011,
Radicado 34703 :
“No se puede dejar de recordar que los actuales desarrollos dogmáticos y
jurisprudenciales se orientan por reconocer como característica de la
denominada coautoría impropia que cada uno de los sujetos intervinientes
en el hecho punible no ejecutan integral y materialmente la conducta
definida en el tipo penal, pero si lo hacen prestando contribución objetiva
a la consecución del resultado común en la que cada cual tiene dominio
funcional del hecho con división de trabajo, cumpliendo acuerdo expreso
o tácito, y previo o concurrente a la comisión del hecho sin que para la
atribución de responsabilidad resulte indispensable que cada
interviniente lleve a cabo o ejecute la totalidad del supuesto fáctico
contenido en el tipo o que solo deba responder por el aporte realizado y
desconectado del plan común, pues en tal caso, una teoría de naturaleza
objetivo formal, por ende excesivamente restrictiva, sin duda muy respetuosa
del principio de legalidad estricta, no logra explicar la autoría mediata ni la
coautoría, como fenómenos expresamente reconocidos en el derecho positivo
actual (artículo 29 de la Ley 599 de 2000)..."”

De conformidad con lo expuesto, resulta que la modalidad de coautoría empleada


por el ente acusador tiene plena cabida sobre el supuesto fáctico que confeccionó
en los escritos de acusación, sin embargo, es preciso delimitar también respecto del
elemento de dominio del hecho que el mismo se origina en la posibilidad de impedir
la consumación de un resultado, esto es, que el aporte ofrecido por cada una de las
personas que tuvieron participación en el plan criminal sea de tal entidad que si el
mismo no se presentare no se alcanzaría el resultado previsto por la conducta.

En suma a las anteriores determinaciones, se tiene también que la defensa sentó


su descontento frente a la tipificación de conductas punibles efectuada por la
Fiscalía, dado que a bien tuvo endilgar a los encartados el delito de concurso para
delinquir, subsumiendo así los demás delitos por los que procedió sin necesidad de

219
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

acudir a la coautoría impropia, sin embargo, tal aseveración desconoce la


naturaleza de cada instituto dado que la diferenciación primordial que existe entre
uno y otro es la permanencia en el tiempo de la empresa criminal. Dicho esto, el
presente acápite se concluirá haciendo alusión a la providencia SP1653-2021,
radicado 49157 y ponencia del magistrado Diego Eugenio Corredor Beltrán, a través
de la cual se explicó el marco temporal del acuerdo que exige la coautoría y además
se definió su divergencia con el concierto para delinquir, explicándose que:

“En la coautoría material el acuerdo debe ser previo o concomitante con la


realización del delito, pero nunca puede ser posterior. En el concierto para
delinquir el acuerdo o adhesión a la empresa criminal puede ser previo a la
realización de los delitos convenidos, concomitante o incluso posterior a la
comisión de algunos de ellos; en este último caso, desde luego, sólo se
responderá por el concierto en cuanto vocación de permanencia en el
propósito futuro de cometer otros punibles, sin que haya lugar a concurso
material con las conductas realizadas en el pasado.
Por antonomasia el concierto para delinquir es ejemplo de delito de carácter
permanente, pues comienza desde que se consolida el acuerdo de voluntades
para cometer delitos indeterminados y se prolonga en el tiempo hasta cuando
cesa tal propósito ilegal.
A diferencia del anterior, por regla general la coautoría material al ser de índole
dependiente de la realización del delito pactado, comienza y se agota con la
comisión de dicho punible.
En suma, el delito de concierto para delinquir requiere: Primero: Un acuerdo
de voluntades entre varias personas; segundo: Una organización que tenga
como propósito la comisión de delitos indeterminados, aunque pueden ser
determinables en su especie; tercero: La vocación de permanencia y
durabilidad de la empresa acordada; y cuarto: Que la expectativa de
realización de las actividades propuestas permita suponer fundadamente que
se pone en peligro la seguridad pública.”

7.3.5. Coautoría en el delito de favorecimiento

Expuesto lo anterior es preciso resaltar que otro de los puntos materia de


discusión en el presente libelo, se atiene a la disonancia existente entre la figura de
la coautoría y la proscripción de un <acuerdo previo> que caracteriza al delito de
favorecimiento. Sobre este punto, es menester resaltar que al argumento defensivo
referente a que la indebida tipificación de esta conducta de cara al acuerdo que

220
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

presuntamente se endilgó a los acusados resulta correcto, sobre todo al tenerse en


cuenta, tal y como fue especificado en el punto inmediatamente anterior, que la
coautoría no prevé un acuerdo posterior, solo previo y/o concomitante;
característica última que riñe con el acuerdo ulterior a la comisión de una conducta
punible, de manera que es acertado señalar categóricamente que el delito de
favorecimiento, sin necesidad de mayores elucubraciones, no permite que el sujeto
activo obre como coautor.

Lo anterior no es obstáculo para que la comisión de tal conducta a través de


diversos sujetos sea adjudicada a título de autoría. Así, esta judicatura verificara si
en el sub examine ROSEMBERG MADRID OROZCO, JORGE ELIECER
NARVÁEZ, NUBIA MAHECHA MELO, JUAN CARLOS LEAL BARRERO, HÉCTOR
HERNANDO RUIZ ECHEVERRÍA, JOSÉ JAVIER VIVAS BÁEZ, FLEYBER
LEANDRO ZARABANDA PAYAN, JHON HARVEY PEÑA RIVEROS y NELSON
JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ obraron en calidad de autores del reato en
comento, haciéndose claridad que la modificación que de oficio se está ejecutando
sobre la intervención en el delito de favorecimiento, no repercute en las garantías
fundamentales de los sindicados dado que no se está realizando un cambio que
desconozca la premisa fáctica ni que implique un incremento punitivo,
entendiéndose que la calidad de autor y coautor no conlleva a un cambio en la pena
a imponer de llegarse a probar la responsabilidad.

7.3.6. Coautoría en el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de


armas de fuego, accesorios, partes o municiones

Otra de las inconformidades presentada integralmente por los defensores de los


hoy encartados fue el hecho de que el ente acusador predicara la coautoría de todos
los encartados -a excepción de José Eliecer Narváez y Nubia Mahecha Melo a
quienes no les fue adjudicada esta conducta- respecto de delito de fabricación,
tráfico, porte o tenencia de armas de fuego de defensa personal, ya que al erigirse

221
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

como un delito de primera mano no podía adjudicarse un trabajo mancomunado, de


manera que la responsabilidad sobre tal actividad recaía únicamente sobre quienes
hubieren tenido contacto directo con tal elemento.

Al respecto, es preciso partir de una claridad que fuera esbozada dentro del
análisis de congruencia efectuado por esta judicatura antes de iniciar la exposición
probatoria, y es que el delito en comento no fue adjudicado de forma unánime para
todos los acusados, dado que respecto Juan Carlos Leal Barrero y Fleyber Leandro
Zarabanda Payán se endilgó la conducta a través del verbo rector portar, mientras
que para los demás uniformados el verbo rector se circunscribió al suministro de tal
elemento. Tal ilustración redirige entonces la discusión al precedente jurisprudencial
que de antaño se ha vislumbrado sobre la coautoría que deviene de esta conducta
y que ha sido erigida de forma específica en torno al acto de portar un arma de
fuego, por lo que es menester acudir a la Providencia proferida por la Sala de
Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia mediante radicado 7272 del 16 de
septiembre de 1993 y ponencia del entonces magistrado Ricardo Calvete Rangel
en la que se determinó que:

“Limitar el alcance del verbo portar a la idea de llevar el arma en la mano, o en


la cintura, o de alguna manera adherida al cuerpo, es restringir en forma
indebida su significación jurídico penal, pues porta no sólo quien la lleva
consigo, sino también todos aquellos que conocedores de esta
circunstancia participan en la empresa delictiva común.
No tiene razón de ser admitir que si el arma es muy grande, un cañón por
ejemplo y lo llevan entre cuatro personas, todas portan, en cambio si es
pequeña, aunque hayan acordado llevarla con ellos, únicamente porta el que
la tenga en sus manos. Para ilustrar lo errónea de esta posición bastaría tener
en cuenta que en casos semejantes sería suficiente que sortearan quién toma
el arma, para que en el evento de ser descubiertos la responsabilidad sólo
recayera sobre esa persona.
Abundando en ejemplos, si a dos individuos que son sorprendidos momentos
antes de realizar un atentado se les encuentra una granada u otro artefacto
explosivo cuyo porte y eventual utilización acordaron, pero que sólo uno de
ellos lleva consigo, la conducta de portar es imputable a los dos.· Contrario
sensu, si entre un grupo de personas que departen en un establecimiento
abierto al público, o que comparten un transporte colectivo, una de ellas porta

222
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

un arma sin permiso de autoridad competente, la responsabilidad es


exclusivamente suya.”

Como ya se hace evidente, el mero conocimiento que tiene un individuo de que


un sujeto adscrito a la empresa delictiva común, porte consigo un arma de fuego no
le abstrae de incurrir en la misma acción, siendo entonces este el aporte esencial
que presta sobre tal conducta y, como ya fue advertido en el análisis antecedente,
denotándose que el dominio que ostenta sobre tal hecho se circunscribe a la
posibilidad de que en cualquier momento pudo evitar la consumación de tal
conducta. Punto último, sobre el que ha de anotarse que como se trata de un delito
de mera conducta en tanto no prevé un resultado adicional, como lo fuera la
utilización del arma, se perfecciona con la incursión en tan solo uno de sus verbos
rectores, así, si dentro del plan criminal yacía portar este elemento y tal acto se
materializó, quien conocía de tal circunstancia también habrá de recibir el mismo
reproche que recae sobre quien físicamente se hizo del arma de fuego.

Ahora, es claro que tal panorama jurisprudencial versó sobre el porte, pero no
trató otras formas de comisión de la conducta como lo es el suministro, no obstante,
tal circunstancia no es óbice para emplear análogamente el razonamiento empleado
por la Sala de Casación Penal, máxime cuando el suministro del arma de fuego
impone una forma más precisa y especifica de ejecución de la conducta de la que
se abstrae que tal elemento no solo fue portado y trasladado hasta una locación en
concreto, sino que se plantó o dejó allí, de manera que el conocimiento que detenten
todos aquellos involucrados, no sólo en el plan criminal que se hizo del suministro
del arma, sino del acto de quien de propia mano -como lo exigen las defensas- haya
aportado el arma de fuego. Por consiguiente, no asiste la razón al argumento
defensivo en lo que respecta a la imposibilidad de aplicar la intervención a título de
coautoría dentro del delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego, accesorios, partes o municiones, de manera que si se estudiará si los hoy
encartados incurrieron en tal conducta.

223
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

7.4. Hechos probados y responsabilidad de los encartados

Partiendo de lo señalado con anterioridad, esta falladora ha de indicar que se


encuentran agotados los siguientes hechos:

Tal y como resulta de las pruebas debatidas en juicio oral por parte de la Fiscalía
y del sector defensivo, yace indiscutible que la noche del 19 de agosto de 2011
confluyeron dos circunstancias de relevancia jurídico penal como lo fue el homicidio
del joven Diego Felipe Becerra Lizarazo y la posterior escenificación de hechos que,
sin entrar a predicar de entrada la responsabilidad de los hoy encartados -quienes,
en este punto aún ostentan el derecho a la presunción de inocencia-, se erigió
irregular respecto del hecho histórico que esta judicatura pudo construir al escuchar
y analizar los testigos de cargo del ente acusador.

De modo tal, que es del conocimiento pacifico de esta falladora que, la noche del
19 de agosto de 2011, tuvo lugar un hurto a un vehículo de servicio público tipo
buseta, a la que se subieron cuatro jóvenes (tres hombres y una mujer) los cuales
iniciaron su acción delictiva desde la calle 80 con avenida Boyacá mientras se
ubicaron al inicio, la entrada, la mitad y la salida del rodante para doblegar a su
conductor y a sus pasajeros, y, a la par, impidiendo que el vehículo se detuviera y
que hubiera ascenso y descenso de personas mientras recolectaban el dinero y
objetos personales de los que se iban a apoderar. Así, mientras uno de los
asaltantes doblegó al conductor del automotor mediante el uso de arma de fuego
negra para que condujera despacio, los demás procedieron a recoger los elementos
de valor que portaban los pasajeros, sin contar que uno de ellos, Juan de Jesús
Quiroga, alcanzó a esconder su celular y con él alertó a la línea 123 una vez los
ladrones abandonaron la buseta al bajarse sobre el conjunto residencial Balcón de
los Lagartos.

224
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Así, este reporte telefónico se encuadró como el incidente número 357099111


del Centro Automático de Despacho de la Policía Metropolitana de Bogotá CAD, y
cuyo desarrolló cronológico fue explicado a esta sede de juzgamiento a través del
analista de reportes especiales de tal división, José Diomedes Aldana Moreno, de
forma que logró señalar el modo en que esta noticia y, más precisamente los hechos
reportados, fueron conocidos por el entonces patrullero Wilmer Antonio Alarcón
Vargas, máxime cuando este fue no el único denunciante de lo sucedido en aquella
noche, dado que la misma línea de emergencias fue alertada de lo sucedido por
parte del ciudadano Miguel Antonio Perilla. (lo correspondiente a las denuncias
presentadas por Jorge Eliecer Narváez y Nubia Mahecha Melo por el hurto de
vehículo de transporte público será tratado en líneas posteriores)

De tal forma que no hay dubitación que cuando la patrulla conducida por Nelson
Daniel Rodríguez Castillo y en la que se transportaba Wilmer Antonio Alarcón
Vargas, se dirigía a la Estación de Policía de Suba para la entrega del turno de cada
uno de estos uniformados se escuchó, a través del radio de Alarcón, que sobre el
conjunto residencial Balcón de los Lagartos tuvo lugar el hurto a un bus de servicio
público por lo que este último individuo solicitó insistentemente que se dirigieran al
lugar a verificar lo sucedido. Una vez allí los uniformados no se percataron de hecho
delictivo alguno por lo que avanzaron en sentido norte-sur por la avenida Boyacá
buscando el retorno y así regresar a su destino inicial.

No obstante, bajo el puente de la 116 con avenida Boyacá avistaron la presencia


de 4 jóvenes que, al parar la patrulla, emprendieron la huida por lo que, a
consideración de los policiales, pudieron estar relacionados con el hurto alertado
momentos antes, sobre todo porque estaban compuestos de los mismos sujetos
descritos en el reporte criminal. Así, en vista de que el grupo de adolescentes,
integrados por Diego Felipe Becerra Lizarazo, David Santiago Chariff, Mateo
Rodríguez Guillén y Natalia Valdés Valero, se disipó al advertir el tránsito de la
patrulla, el policial Alarcón Vargas descendió del vehículo e inició la persecución de

225
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

los jóvenes, mientras Rodríguez Castillo siguió hasta el retornó con el fin de buscar
a Alarcón y a los jóvenes, quienes se adentraron en el barrio Pontevedra.

Momento este sobre el que adquieren relevancia las declaraciones rendidas por
Mateo Rodríguez Guillén, Natalia Valdés Valero y, específicamente, David Santiago
Chariff quien emprendió la huida junto con Diego Felipe Becerra Lizarazo luego de
avistar una patrulla de policía que paró justo al frente del puente de la Avenida
Boyacá con calle 116 en donde se encontraban realizando grafitis Becerra Lizarazo
y Rodríguez Guillen. Así, se tiene que David Santiago Chariff relató que al correr
hasta una calle cerrada fue requisado por el policía que los venía siguiendo, es
decir, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, mientras que su amigo aguardó detrás de un
arbusto. No obstante, cuando aquel fue requerido para que saliera, por parte del
señor Álvaro Carretero, vigilante de la zona -quien corroboró el trayecto ejecutado
por los menores que estaban siendo perseguidos- el menor Diego Felipe Becerra
se dejó requisar también del patrullero Alarcón y, en un descuido de este, trató de
huir nuevamente sólo para encontrar la muerte unos metros adelante, en tanto el
patrullero en mención accionó su arma en contra de la humanidad del menor.
Momento en el cual Chariff Gómez se acercó a su amigo, quien ahora yacía en el
piso gritando, mientras preguntaba al entonces conmocionado Wilmer Antonio
Alarcón la razón por la cual le había disparado y si lo había hecho con una bala de
goma; al no recibir respuesta alguna, solo atinó a tomar el celular de Diego Felipe
Becerra y apartarse mientras era subido a una camioneta que paró para auxiliarlo.

En este punto, tiene incidencia la declaración de Nelson Daniel Rodríguez


Castillo quien indicó que cuando al fin encontró a Wilmer Antonio Alarcón se percató
que estaba subiendo a uno de los jóvenes, ahora herido, a una camioneta de un
particular. Sujeto ultimo que se identificó como Campo Elías Angarita Sánchez, el
cual narró que, al arribar a su domicilio, sobre las 10:00 a 10:30PM
aproximadamente, notó que un uniformado de la policía estaba acurrucado frente a
una persona aparentemente herida, por lo cual paró y ofreció su ayuda para llevar

226
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

a quien entonces pensó que era otro patrullero. No obstante, al ayudar a levantar a
la persona entendió que no era un policial sino un niño. Al subirlo a la parte trasera
de su vehículo junto con el patrullero que yacía frente a él -y sobre el que no surgen
dudas que se trataba de Wilmer Alarcón-, resaltó el ánimo estupefacto y nervioso
del patrullero quien guardó silencio todo el camino hasta la Clínica Shaio, lugar en
donde el menor Diego Felipe Becerra Lizarazo fue recibido por paramédicos que se
encontraban en la entrada de urgencias.

Ya en la escena de los hechos, David Santiago Chariff Gómez indicó que no


quedó elemento alguno ni siquiera una mancha de sangre, igualmente, fuera de él
y el vigilante de la zona no quedó policial alguno. Circunstancia última que se
acompasa armónicamente con lo señalado por Nelson Daniel Rodríguez Castillo, el
cual manifestó que al no haber nada de interés en la zona ni información que le
fuera útil partió hacía la Clínica Shaio sobre las 10:30PM aproximadamente. Marco
temporal corroborado por Campo Elías Angarita Sánchez al momento de señalar la
hora en que llegó al barrio Pontevedra, auxilió a Alarcón y salió para la Clínica.

Ahora, es en este punto en el que debe resaltarse que los testigos directos de la
escena de los hechos como lo fueron David Santiago Chariff Gómez, Nelson Daniel
Rodríguez, Campo Elías Angarita y Álvaro Carretero, indicaron sin dubitación y, más
importante aún, sin un lazo o interés en común, que en el lugar en que fue impactado
y cayó herido Diego Felipe Becerra Lizarazo no quedó elemento alguno, como bien
sería una lata de pintura o un arma de fuego. Particularidad esta de la que es
imperioso exaltar también, en línea con el racionamiento deprecado por el ente
acusador e inclusive el Ministerio Público, que si los jóvenes Diego Felipe Becerra
Lizarazo y David Santiago Charriff Gómez hubieren participado en un asalto
portarían este elemento el cual, a todas luces habría sido palpado por Alarcón luego
de requisar a los menores o, en su defecto, habría sido sustraído por Chariff Gómez
aprovechando, ya fuera la estupefacción de Alarcón o el traslado de este sujeto y

227
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de su amigo en el vehículo de Campo Elías Angarita, de modo que no quedara el


arma en el lugar de los hechos para facilitar su incriminación.

No obstante, aquello no fue lo sucedido pues el menor Chariff Gómez indicó que
tomó el celular de su amigo, preguntó a Alarcón su número de teléfono, esperó a
que se llevaran a Diego Felipe a la Clínica Shaio, preguntó a Álvaro Carretero la
ubicación de tal clínica e incluso trató de comunicarse con Wilmer Antonio Alarcón
en repetidas ocasiones, pero como aquel le colgaba y no contestaba decidió llamar
a Gustavo Arley Trejos, padrastro de Diego Felipe Becerra, para contarle lo
sucedido. Persona última que lo recogió sobre la avenida Boyacá para dirigirse a la
Shaio; centro médico al que también había partido con anterioridad Nelson Daniel
Rodríguez, siendo ostensible entonces que no hubo nada, incluso arma de fuego
que llamara la atención de este patrullero para que permaneciera en la zona y así
resguardara el teatro de los hechos. Acto que, si bien le es reprochable, cómo se
verá posteriormente, no explica desde este momento la designación que se hiciere
de Juan Carlos Leal Barrero como primer respondiente, ni la anomalía que consignó
en el subsecuente informe.

Sin embargo, no es el momento de adentrarse en tal actuación, pues aun queda


por exponerse que aunque el sector defensivo, específicamente, la defensa técnica
de Nelson Jesús Arévalo Rodríguez, pretendió mostrar con la declaración del testigo
Álvaro Carretero que esta persona no presenció de donde provinieron los dos
disparos que escuchó luego de que el joven que era perseguido se le escapara al
uniformado; siendo este un argumento indudablemente dirigido a soportar un
posible intercambio de disparos, lo cierto es que las dos heridas por arma de fuego
que presentó Diego Felipe Becerra Lizarazo en su humanidad confirman que los
estruendos provinieron únicamente del arma de fuego de dotación de Wilmer
Antonio Alarcón. Ahora, este argumento, aunque bien puede circunscribirse al
ámbito del homicidio del menor, permite avizorar de forma genealógica que él no
portaba arma de fuego alguna.

228
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Circunstancia esta sobre la que también tiene cabida el hecho de que además
de David Santiago Chariff, Álvaro Carretero reconoció, aunque no miró hacia la zona
en donde cayó el menor inmediatamente fue impactado, que no había quedado
nada en el suelo. Dicho esto, bien podría asegurarse que Chariff Gómez estaba
orientado a señalar tal cosa por su amistad con la víctima, mientras que las falencias
visuales de Álvaro Carretero le habrían generado que no viera con claridad si en
efecto había un arma de fuego, máxime cuando dirigió su mirada desde la caseta y
no a inmediaciones del lugar, no obstante, otros testigos también confluyeron en
señalar que no había tal elemento en la escena. Así, puede corroborarse que
cuando Gustavo Arley Trejos se dirigió al lugar de los hechos luego de estar en la
Clínica Shaio, no se identificó y miró la demarcación en forma triangular que ya se
había efectuado en el lugar no percibió arma alguna, como también ocurrió con los
integrantes del laboratorio Coral 12 Oscar Javier Ávila y Nubia Mahecha Melo, el
integrante de Saturno 10 Álvaro Vega Varcarcel y los uniformados que bajo la
modalidad de principio de oportunidad declararon en el juicio oral.

Ahora, siguiendo el orden cronológico de los hechos y la actividad de cada


testigo, se tiene que una vez Gustavo Arley Trejos y David Santiago Chariff arribaron
a la Clínica Shaio, avistaron una gran concentración de policías, siendo este un
hecho que no sólo llama la atención de estos declarantes y de esta Judicatura, sino
que también llama la atención sobre la justificación presentada por Madrid Orozco
en la que primeramente se quiso señalar que estaban allí para corroborar que uno
de los uniformados adscritos al CAI Andes no fuera quien resultó herido en tal
noche, sobre todo porque, como a bien lo tuvieron señalar los testigos de la fiscalía
una vez se hizo oficial la muerte de Diego Felipe Becerra en la Clínica Shaio, la
misma quedó desprovista del amplio acompañamiento policial que tenía y que
posteriormente se ubicó en la escena de los hechos. No obstante, es preciso
resaltar que la presencia de uniformados de diversos rangos en la escena de los
hechos no tuvo como fundamento único el deceso del menor en mención pues

229
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

desde su llegada a la Clínica Shaio ya se estaba fraguando la forma en que se


acomodarían los hechos para hacerle ver como un delincuente que no sólo había
acabado de participar en el atraco a un colectivo público sino que, en el marco de
la persecución, había incursionado en un cruce de disparos con el patrullero
Alarcón, en el que resultó herido permitiendo que el arma que supuestamente
portaba cayera a instancias del perímetro en que sucumbió antes de ser socorrido
por un particular y el mismo Wilmer Antonio Alarcón.

Así, es preciso acudir a la declaración dada por Fredy Sneider Navarrete


Rodríguez el cual manifestó que al escuchar a través del radio de su compañero y
entonces intendente, Juan Carlos Leal Barrero, las comunicaciones emanadas del
Cuadrante 6 en las que se solicitó apoyó a Alarcón el cual ya se encontraba en la
Clínica Shaio, se dirigieron hasta allá y encontraron a Alarcón bajando de un
automóvil particular en donde también se encontraba un joven herido. Así entonces,
luego de que Navarrete colaborara con el paso de este menor a una camilla, hablara
con Alarcón de lo sucedido, corrigiera el reporte de novedad solicitado por Nelson
Jesús Arévalo, estuvo presente cuando arribó el subteniente Rosemberg Madrid
Orozco y Alarcón le explicó que le disparó a un joven del que no sabía si tenía armas
por lo que escuchó cuando Alarcón le solicitó prestado dinero a Madrid Orozco para
comprar un arma y poder hacer algo.

Ya en este punto, es preciso establecer dos circunstancias de ostensible


relevancia para el presente asunto como lo es que Freddy Sneider Navarrete
manifestó que escuchó directamente cómo Madrid Orozco le indicó que no tenía
dinero para prestarle, esto es, que no se negó ni cuestionó la pretensión de Alarcón
como su subordinado jerárquico, en tanto simplemente se abstrajo de darle dinero.
En segundo lugar, ha de exaltarse que el relato de Freddy Sneider Navarrete saltó
a la orden que emitió Madrid Orozco para que se dirigieran al lugar de los hechos -
que para el momento se creía que eran las inmediaciones del mencionado “General
Vale”, de manera que tardaron 20 minutos hasta que tuvieron ayuda de otras

230
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

unidades del CAI Andes y de los cuadrantes 5 y 6 para buscar indicios sobre lo
sucedido y, pasados otros 45 minutos, al fin reciben una orden de Madrid Orozco
que les esclarece que el lugar de los hechos es la calle 116 con Boyacá. En donde
es de anotar que ya se encontraba este subteniente junto con el coronel Nelson
Jesús Arévalo y es en tal momento en que de forma irregular se le ordena a
Navarrete por parte de Madrid Orozco que asuma las labores de primer
respondiente y ante su negativa y a la interpelación que le hizo Arévalo para que
obedeciera, se le ordenó ir a traer cinta para acordonar el lugar de los hechos y traer
la documentación necesaria para que Juan Carlos Leal Barrero suscribiera el
informe de primer respondiente.

Acto último que realizó acudiendo al CAI Alhambra, lugar que según su dicho fue
visitado de forma exclusiva para tal fin; sin embargo, este aparte de su declaración
entró en conflicto con lo manifestado por Nelson Giovanni Tovar Pineda el cual
señaló que cuando inició su turno sobre las 10 y cuarto de la noche, escuchó a
través del patrullero Martínez que debía salir junto con su compañero de patrulla, el
subintendente Fleyber Leandro Zarabanda Payán a la Clínica Shaio para apoyar un
caso caliente que se presentó con uniformados del CAI Andes, por lo que salieron
a tal lugar y al no tener mayor información que la que el mismo Alarcón les brindó,
regresaron a la jurisdicción a la que estaban adscritos, realizaron actos de vigilancia
y luego retornaron nuevamente al CAI Alhambra sobre las 11:20PM, momento en
el que hizo presencia Freddy Esneider Navarrete para pedirles no sólo una caja de
cartón para embalar las armas de fuego de los policías que intervinieron en el hecho
y documentos con los que se pudiera suscribir el informe de primer respondiente,
ya que además, les preguntó si tenían un arma de fuego para colaborarle al
compañero Alarcón, el cual estaba dispuesto a pagar por ella.

Ante este panorama, no se explica esta falladora la razón por la cual Freddy
Esneider Navarrete omitió señalar en su relató que estaba colaborando en la
búsqueda del arma de fuego pretendida por Wilmer Antonio Alarcón para concretar

231
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

el supuesto intercambio de disparos en el que al responder en legítima defensa


afectó mortalmente al menor Diego Felipe Becerra Lizarazo. Frente a este
panorama, es entonces necesario exaltar que el arma de fuego en mención fue
proveída por Nelson Giovanni Tovar Pineda quien así lo reconoció durante su
intervención, no obstante, cabe establecerse que si la misma no hubiera sido
requerida por Navarrete, lo cierto es que no habría otro nexo que explicara por qué
este patrullero y no otro sujeto acudió al lugar de los hechos con tal elemento.

Frente a esta situación, es el momento entonces de tener en consideración la


declaración que efectuó Fleyber Leandro Zarabanda Payán, quien el 02 de
diciembre de 2020, renunció a su derecho a guardar silencio y entre otras
afirmaciones, señaló que la noche del 19 de agosto de 2011 acudió al CAI Alhambra
y como compañero de Nelson Giovanni Tovar Pineda dieron vueltas por la 116 luego
de que este último le insistiera en que debían salir a revisar lo sucedido con un
compañero del CAI Andes, de manera que según su dicho salieron a hacer un plan
candado, “chimosearon” por la zona en donde encontraron varios uniformados los
cuales les explicaron que luego de un hurto a un automotor, sin embargo, en tal
momento un oficial les ordena a todos los uniformados regresar a sus cuadrantes
por lo que salió junto con Nelson Giovanni Tovar a realizar actos de vigilancia sobre
los establecimientos públicos más problemáticos de la jurisdicción del CAI
Alhambra. Luego acudieron nuevamente al CAI al que llegó el patrullero Navarrete
pidiendo documentos para elaborar el informe de primer respondiente.

Hasta aquí entonces, surge corroborado el dicho de Freddy Sneider Navarrete


Rodríguez en lo que respecta a la búsqueda de documentación con la cual Juan
Carlos Leal Barrero pudiera suscribir el informe de primer respondiente. No
obstante, es el momento de exaltar, en línea con lo señalado por la representación
de víctimas, que el testimonio del encartado Fleyber Leandro Zarabanda se hizo de
aspectos dirigidos a negar de forma rotunda su conocimiento respecto de los
hechos, específicamente de la solicitud de un arma de fuego que se hiciera a su

232
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

compañero de patrulla Nelson Tovar y su presencia en la calle 116ª con carrera


71B, punto último que trató de justificar con la mención que efectuó respecto de las
ordenes de servicio suscritas el 19 de agosto de 2011 por el mayor Arturo Enrique
Barrios García, con las que se le exigía tanto a él como a Rosemberg Madrid Orozco
descansar desde las 12:00 horas de tal fecha con el fin de cumplir, el 20 de agosto
siguiente con turno de 20 a 24 horas para atender funciones en carpas y en
establecimientos de comercio. A pesar de ello, la alusión a tales ordenes y formatos
se limita a meras formalidades que de contera no fueron cumplidas por él como por
Rosemberg Madrid Orozco en razón que obran testigos presenciales de los hechos
los cuales se percataron tanto de la presencia de ambos luego de las 12:00 horas
del 19 de agosto de 2011 y madrugada del 20 de agosto. Así como de la plena
consciencia que tenían sobre el plan criminal.

Así, aunque Zarabanda Payán nuevamente trató de justificar la sindicación que


en su contra hiciera Nelson Giovanny Tovar debido a que ascendió primero que él
dentro de la Policía, lo cierto es que tal exculpación no aplica respecto de Nelson
Daniel Rodríguez -quien aseguró verlo en la escena de los hechos junto con Tovar
Pineda- y de Freddy Sneider Navarrete -quien también lo reconoció tanto en la vista
pública como en diligencias de reconocimiento fotográfico- y aseguró que en efecto
se trataba del compañero de patrulla y superior jerárquico de Tovar Pineda.
Adicionalmente, es preciso advertir que Navarrete Rodríguez presenció de forma
directa el traslado que los uniformados del CAI Alhambra hicieron con el arma de
fuego que presentaron ante Héctor Hernando Ruíz Echeverría.

Acto este, en el que el testimonio de Nelson Giovanny Tovar dio a conocer los
pormenores del mismo, como lo fue que con anterioridad a efectuar los actos de
vigilancia a los que hizo referencia Zarabanda Payán y de recibir innumerables
llamadas de Navarrete Rodríguez para que llevara el arma a la escena de los
hechos -circunstancia que a todas luces explica la tardanza generada en la entrega
de la escena de los hechos a Coral 12 la cual se sustentó en un informe de primer

233
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

respondiente el cual no podía reflejar las características del arma que


supuestamente estaba en la misma, pues la misma no había sido entregada-,
llegaron al lugar de los hechos en el que inicialmente acudieron ante el comandante
de la Estación de Policía de Suba Nelson Jesús Arévalo Rodríguez para corroborar
que la escenificación en efecto se iba a realizar, siendo claro que recibieron la
autorización de tal sujeto para colaborarle a Wilmer Antonio Alarcón. De tal manera,
que salieron a visitar los establecimientos de comercio reseñados y luego
regresaron a la escena a traer el arma de fuego que, como ya se dijo, era ajena a
la escena. Una vez allí, emerge con claridad que la primera presentación que
hicieron ante Héctor Hernando Ruíz y que, de contera tuvo lugar pasada la
medianoche, explica nuevamente otra de las incongruencias suscitadas en el
testimonio de Freddy Esneider Navarrete Rodríguez el cual, señaló que vio como
Tovar y Zarabanda se acercaron a Ruíz Echeverría, mientras que Tovar Pineda
explicó que fue el propio Navarrete Rodríguez quien les introdujo ante el sujeto
vestido de negro que desconocían, de forma que les explicó que en efecto se trataba
de Héctor Hernando Ruíz Echeverría, asesor jurídico de Bogotá.

Efectuada esta relación, se tiene entonces que Ruíz Echeverría, quien ya había
tenido contacto con Madrid Orozco en la Clínica Shaio y había llegado con
antelación a la escena de los hechos, les indicó a Tovar y a Zarabanda que debían
disparar el arma de fuego, por lo que les sugirió dirigirse al Humedal Córdoba el
cual no se encontraba a una distancia de más de tres cuadras. Ya en tal lugar, se
efectuó el disparo del arma de fuego, corroborando el estruendo escuchado por
Navarrete Rodríguez, y, posteriormente, la patrulla del CAI Alhambra regresó al
teatro de los hechos donde fueron esperados por Ruíz Echeverría para recibir el
arma, limpiarla y luego incorporarla en la escena. Hecho esto, continuó con su
asesoría a Juan Carlos Leal Barrero frente a la suscripción del informe de primer
respondiente, el cual se consignó sin mayor premura en vista de que el Laboratorio
Coral 12 ya no estaba presente.

234
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ya en este lapso temporal, es menester evaluar la actividad desplegada por los


integrantes del laboratorio Coral 12, pues no escapa a este estrado que las defensas
de Madrid Orozco y Arévalo Rodríguez pretendieron endilgar la responsabilidad de
la alteración ocurrida en la escena al actuar de este grupo investigativo en vista de
del orden irregular en que ejecutaron los actos propios de la inspección de técnica
a cadáver. En tal fin, se tiene que el argumento al que acudieron se atuvo a señalar
que a Coral 12 le correspondía asegurar la integridad de la escena de forma que no
podían abandonar la misma para adelantar la inspección al cuerpo de Diego Felipe
Becerra cuando era inminente que cualquier actividad que ocurriera sobre la vía
pública en donde se ubicó el teatro de los hechos podría afectar su mismidad.

Dicho esto, se tiene que tanto la líder del grupo en comento, como el fotógrafo
del mismo expresaron que arribaron al lugar de los hechos luego de que en la
Clínica Shaio se les avisara que el cuerpo del menor Diego Felipe Becerra Lizarazo
no se encontraba en la morgue -lugar determinado para la realización del
procedimiento de inspección técnica a cadáver- pues aún estaba en el pabellón de
urgencias. Ante tal circunstancia, decidieron entonces concurrir al lugar de los
hechos con el fin de adelantar la otra parte de la inspección, como lo era el análisis
del lugar los hechos. Así, es desde este punto perceptible que no les fue
encomendado de forma primigenia atender el teatro de los hechos.
Independientemente de aquella situación, se tiene que los integrantes de Coral 12
manifestaron que el primer acto a realizar dentro de la zona ubicada en la calle 116
del barrio Pontevedra fue la de buscar al primer respondiente y solicitar la entrega
formal de la escena para iniciar la correspondiente inspección. Así, Nubia
Esperanza Rodríguez, expresó que sobre la 01:00AM arribaron a la calle 116ª con
carrera 71B o D y apenas se le señaló donde encontrar al primer respondiente se
dirigió a él y le solicitó el informe de primer respondiente -no de otra forma señaló
dentro de la vista pública sin dubitación a Juan Carlos Leal Barrero como tal
funcionario-; y en vista de que él mismo le aseguró que el informe no estaba listo

235
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

procedió a esperar junto con los demás miembros de su equipo pensando que la
suscripción de tal documento no tomaría mucho tiempo.

Frente a este relato, que resultó respaldado por la declaración de Oscar Javier
Ávila, Alicia María Lozano e incluso Nelson Daniel Rodríguez y Freddy Esneider
Navarrete, es patente que la salvaguardia de la integridad de la escena no podía
relegarse al laboratorio del CTI Coral 12 máxime cuando en la misma ya se había
presentado un amplio despliegue policial. De tal forma que se encuentra
cuestionable que las defensas en comento pretendieran adjudicar la aparición del
arma de fuego a una alteración que facilitó Coral 12 cuando en el mismo teatro de
los hechos, luego de ser impactado el menor de edad Diego Felipe Becerra
Lizarazo, se estableció con claridad que no quedaron individuos presentes en la
escena como bien lo pudo aseverar Álvaro Carretero. Testigo último que aclaró que
los próximos en acudir a la escena luego de un amplio periodo de tiempo -que
indudablemente obedeció al tiempo en que Diego Felipe Becerra Lizarazo llegó a la
Clínica Shaio, falleció y se surtió el traslado de policiales de tal centro médico a la
escena de los hechos- fueron miembros de la Policía Nacional. Tanto así, que el
vigilante de la zona recordó que los uniformados que acudieron al lugar eran de alto
mando y los mismos se instalaron en el lugar durante toda la noche y madrugada
del 19 y 20 de agosto de 2011. Dicho esto, no es perceptible como un particular
cualquiera, haciéndose de la ausencia de Coral 12 pero en frente de diversos
miembros de la policía implantara un arma de fuego.

Como es ostensible entonces, la llegada de Coral 12 sobre la tantas veces


reseñada escena de los hechos no tenía como fundamento fungir como autoridad
primaria a cargo de la protección de la escena, sobre todo cuando la misma ya
contaba con un primer respondiente. Así las cosas, lo que refulge con claridad es
que este grupo no podía resguardar la mismidad e integridad de una escena en la
que no se les permitió el acceso bajo el argumento de que el informe de primer
respondiente no se encontraba listo y que, a la larga, fue entregado hasta las

236
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

03:30AM del 20 de agosto de 2011. No de otra forma, esta falladora se explica que
antes de que Coral 12 partiera nuevamente a la Shaio, el fotógrafo que integraba
tal equipo tomara, bajo directrices de la líder, una foto panorámica de la
demarcación que ya había sido efectuada por Leal Barrero con la cinta que fuera
traída por Freddy Esneider Navarrete una vez se negó a fungir como primer
respondiente.

En lo que respecta a tal arma de fuego, se verifica que la misma obedeció a un


arma marca Sterling calibre 22 y número de serie E16191 de color cromado tal y
como se colige de los elementos recolectados y detallado en el acta de inspección
técnica a cadáver, la cual, según anotó el perito balístico Carlos Yesid García Muñoz
a pesar de la particularidad observada dentro de su recamara y proveedor era apta
para producir disparos si la vainilla percutida se retiraba de forma manual;
particularidad esta que corrobora tanto la facilidad que tuvo Fleyber Leandro
Zarabanda Payán de accionarla en el Humedal Córdoba como el estruendo que
escuchó Freddy Esneider Navarrete junto con los otros uniformados que hacían
presencia en la zona en el mismo instante. Así mismo, se logró determinar que,
aunque los procedimientos químicos solicitados por el ente acusador adolecieron
de varios defectos, específicamente aquel dispuesto para el análisis y corroboración
de la evidencia traza en virtud de la diversa manipulación que sufrieron elementos
como las manos del menor Diego Felipe Becerra Lizarazo y el arma de fuego, pudo
edificarse con elementos de probabilidad que el joven ultimado no tenía residuos de
componentes metálicos como antimonio, bario y/o plomo los cuales quedan una vez
se acciona un arma de fuego. Asimismo, se verificó que sus manos estaban
impregnadas de pintura la cual guardó identidad con los spray que portaba en su
mochila y que se utilizaron para hacer un grafiti en el puente de la avenida Boyacá
con 116, mientras que la película propia de tales pinturas no se encontró en el
cuerpo del arma de fuego ni en sus componentes.

237
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Dicho esto, no emergen dudas que derruyan que en la escena en que fue
impactado Diego Felipe Becerra Lizarazo se implantó un arma que en momento
alguno portó este joven y que la misma fue facilitada por miembros de la Policía
Nacional que conocían el plan dirigido a favorecer a Wilmer Antonio Alarcón Vargas.
Frente al cual, no se limitaron al “silencio sepulcral” al que aludió el ente acusador,
pues con su autorización (como fue aquella desplegada por Rosemberg Madrid
Orozco, Nelson Jesús Arévalo y Héctor Hernando Ruíz Echeverría) y/o su activa
participación (como puede predicarse de Alarcón Vargas, Leal Barrero, Zarabanda
Payán, Ruíz Echeverría y Arévalo Rodríguez) desempeñaron actos dirigidos a
entorpecer la investigación penal a través de la justificación del asesinato del menor
Diego Felipe Becerra Lizarazo, de la creación de un perfil criminal e incluso un cruce
de disparos; elementos estos de los que sin dubitación y acorde con lo plasmado
en el acápite referente al delito de favorecimiento al homicidio, demuestran la
configuración del mismo (a excepción claro de Wilmer Antonio Alarcón cuya
conducta se circunscribe al fraude procesal). En iguales términos, no escapa que el
reato de porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones
agravada y favorecimiento al homicidio se perfeccionó denotando la calidad de
coautores impropios de todos aquellos que conocieron de la búsqueda, obtención e
implantación de un arma de fuego que no era aquella otorgada a los miembros de
la policía como dotación, sino que se atenía a una que había sido conseguida por
Nelson Giovanny Tovar Pineda durante el cerramiento de un establecimiento de
comercio ubicado en la jurisdicción de suba y que, como a bien lo pudo demostrar
el ente acusador a través de la investigadora Jenny Patricia Beltrán, no figuraba
registrada a nombre de ninguna persona jurídica o natural, por lo que no existía
autorización alguna para su uso.

Ahora, es la oportunidad de que este Despacho se detenga sobre la presunta


responsabilidad de José Javier Vivas Báez y Jhon Harvey Peña Riveros, pues como
es plausible, sobre estos dos individuos no existió sindicación alguna que permitiera
corroborar que conocieran, autorizaran y, incluso participaran del plan criminal en

238
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

mención, máxime cuando los testigos que trataron su presencia en el lugar de los
hechos fueron explícitos en referir que su duración en la misma no excedió de
minutos. Así, no sólo ha de advertirse que, contrario a lo manifestado por el
delegado fiscal, de la mera aquiescencia en tal zona no puede sustentarse la
acusación de delitos como a la par lo es el favorecimiento, el porte de armas de
fuego y la falsa denuncia pues en momento alguno se explicó el rol que
desempeñaron los encartados de la referencia. Por ello, de la lectura de testimonios
como el de Liliana Cañaveral, Yimmy Leguizamón, José Manuel Mena, Freddy
Esneider Navarrete, Nelson Rodríguez Castillo y Nelson Giovanny Tovar, no se
colige que el intercambio de palabras surtido entre José Javier Vivas Báez y Jhon
Harvey Peña Riveros con Rosemberg Madrid Orozco y Nelson Jesús Arévalo
sustente que hayan consentido las acciones que sus subalternos estaban
ejecutando e incluso hayan prestado alguna colaboración dirigida a la
escenificación. De tal forma que, la insuficiencia probatoria desplegada por el ente
acusador y la labor defensiva de Vivas Báez y Peña Riveros impone que su
presunción de inocencia se mantenga incólume de cara al supuesto fáctico que, de
contera, se hizo de una unidad de acción sobre la cual no pudo especificar, más allá
de la presencia por unos minutos en la escena, de la real participación y
responsabilidad que asistía a estos individuos. Así las cosas, no es posible ejecutar
un análisis ulterior sobre los mismos, pues como se advirtió, las pruebas aportadas
al presente trámite resultaron limitadas e incluso a su favor, de tal forma que desde
este estadio se resolverá absolver de los cargos imputados y acusados a Jhon
Harvey Peña Riveros y a José Javier Vivas Báez.

Efectuadas las precisiones señaladas respecto de lo que se definió como el


primer hecho jurídicamente relevante, como lo fue la colocación del arma de fuego
dentro de una escena a la que era ajena, es la oportunidad detenerse en la denuncia
interpuesta por Jorge Eliecer Narváez y Nubia Mahecha Melo, para lo cual esta
exposición ha de iniciar en el estudio de los hechos que son propios del presunto
hurto del bus de servicio público en el que según el dicho de estos procesados tuvo

239
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

lugar el 19 de agosto de 2011, mientras transitaban por la avenida Boyacá. Al


respecto, es menester indicar que para este estrado no hay dubitación de que en la
fecha se presentó un hurto el cual fue debidamente reportado por dos de los
pasajeros que se comunicaron a la línea 123 y relataron las circunstancias propias
del robo, tal y como se mencionó en precedencia. No obstante, no se reiterará lo
manifestado específicamente por Juan de Jesús Quiroga en tanto la exposición de
su declaración fue suficiente para dar cuenta que presenció de forma directa la
forma en que cuatro jóvenes, tres hombres y una mujer, abordaron la colectiva de
servicio público en la que perpetraron un robo masivo a los pasajeros. A pesar de
ello, es preciso detenerse en lo que sucedió luego de que tales individuos
descendieron del bus, dado que hasta ese momento lo referido por el testigo una
vez fue llamado con insistencia para denunciar los hechos por parte del Nelson
Jesús Quiroga, guarda total identidad con la denuncia interpuesta el 22 de agosto
de 2011 a las 17:00 horas por Jorge Eliecer Narváez en presencia de la uniformada
Leidy Johanna Perdomo Chala y del receptor Johan Rolando Soler.

En aras de brindar claridad a lo reseñado, ha de recordarse que Juan de Jesús


Quiroga acudió a una estación de policía ubicada en Chapinero el martes 22 de
agosto de 2011 sobre el medio día para denunciar los hechos ocurridos el 19 de
agosto dada la presión que estaba recibiendo por parte del cuerpo de policía, el cual
no solo lo había buscado con insistencia durante el fin de semana inmediatamente
anterior en su domicilio, sino también en el lugar en el que residían sus hijos, así
como por vía telefónica dado el empecinamiento del coronel y comandante de la
Estación de Policía de Suba. Con lo cual acudió a denunciar, siendo atendido
directamente por Héctor Hernando Ruíz Echeverría en compañía de Wilmer Antonio
Alarcón Vargas. De forma que expuso los hechos que fueron de su conocimiento al
transportarse en la parte trasera del bus colectivo, esto es, desde donde observó el
desarrolló del hurto y el lugar en donde descendieron los asaltantes, para finalmente
señalar que sobre la avenida suba con 127 se bajó del bus junto con otras personas,
mientras que al unisonó subieron otras, con lo que concluyó que la colectiva iba a

240
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

continuar su recorrido y es en este punto en donde el testigo no puede señalar


ulteriores hechos puesto que ya no estaba dentro del bus.

Frente a este aspecto, se tiene que el mismo día, Jorge Eliecer Narváez acudió,
sobre las cinco de la tarde, al barrio 20 de julio para denunciar el hurto del que
presuntamente fue víctima el viernes anterior, es decir el 19 de agosto de 2011; con
lo que expuso de forma armónica y casi idéntica los hechos narrados por el pasajero
Juan de Jesús Quiroga, tanto así que en esa ocasión no pudo describir a los
asaltantes fuera de lo que ya se había señalado en la denuncia primigenia.
Circunstancia esta de la que surgen elementos de corroboración que más que
demostrar un vivencia conjunta de dos sujetos que confluyeron en el mismo espacio
y tiempo, empieza a brindar luces sobre la falta de organicidad de lo relatado por el
sindicado Jorge Eliecer Narváez.

Por ello, salta a la vista que cuando aquel señaló que los jóvenes asaltantes se
bajaron sobre el conjunto residencial Balcón de los Lagartos, expresó que condujo
hasta la 127 con avenida suba -tal y como fue señalado de forma conclusiva por
Juan de Jesús Quiroga-, sin embargo, en este punto agregó que avistó unas
patrullas de policías a los que les pitó para que se acercaran; conducta que según
su dicho sucedió y permitió que los pasajeros del bus descendieran del mismo y
relataran a la policía nacional el robo que han sufrido. De tal forma que al quedar la
buseta completamente sola decidió dirigirse a su casa junto con su esposa Nubia
Mahecha Melo la cual iba en el puesto del copiloto pues laboraba como auxiliar de
él. Afirmación última que fue corroborada por ella en el marco de la declaración
juramentada que ofreció el 26 de agosto siguiente.

Como se observa, la denuncia inicial fue acompañada de hechos adyacentes con


los que Jorge Eliecer Narváez y Nubia Mahecha Melo pretendieron concluir lo
sucedido el 19 de agosto de 2011 al no tener un conocimiento real de que fue lo
que aconteció, sin embargo, tal circunstancia no sería de relevancia si la misma no

241
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

se coteja con las declaraciones de Luz Azucena Alba Ortega y José Antonio Barón,
pues estos testigos señalaron que ese día estaban materializando la entrega de una
buseta de placas VEX510, es decir, el mismo vehículo que Jorge Eliecer Narváez
mencionó estaba manejando durante el hurto del 19 de agosto de 2011 en la
declaración juramentada que rindió ante el investigador Elkin Fernando Ospina el
26 de agosto de 2011. Así, emerge incongruente que Jorge Eliecer Narváez estuvo
presente en la cesión del vehículo que preparó para tal fin y del que se explicó
contaba con pico y placa ambiental las 24 horas del 19 de agosto de 2011 y que a
la postre fue llevado hasta un parqueadero en el que su nueva dueña lo guardaría
para ponerlo en marcha hasta el día siguiente, es decir, el sábado 20 de agosto. De
modo entonces que según lo dicho por el procesado y su esposa: el 19 de agosto
de 2011 transitaban en tal colectiva y en la misma sufrieron el hurto, pero ¿cómo
podrían ser tanto el conductor como la acompañante si el mismo día ambos se
encontraban en la entrega del vehículo sobre el que ocurrió el robo? La respuesta
salta a la vista, por lo que no es necesario exponer adicionales incoherencias de
estos procesados, en tanto, como es obvio, ninguno de ellos estuvo presente en el
robo y por ello sus denuncias y declaraciones se sustentaron en lo que Juan de
Jesús Quiroga relató con antelación a ellos.

Aunado a ello, ha de indicarse que este Despacho no es ajeno a que tanto Luz
Azucena Alba Ortega como José Antonio Barón adujeron que mientras se estaba
llevando a cabo la entrega de la buseta VEX510, Jorge Eliecer Narváez narró que
el día anterior, esto es, el 18 de agosto de 2011 fue víctima de un robo dentro del
mismo rodante el cual fue perpetrado por 4 jóvenes, una mujer y tres hombres, por
ello la corrección de la fecha que pretendió hacer Nubia Mahecha Melo en la
declaración libre que dio el 26 de agosto siguiente, no se traduce en una enmienda
que hiciera por la denuncia espuria que con antelación había presentado su esposo,
sino en que efectivamente estaba recordando un evento en el que si estuvo
presente. Ahora, es la oportunidad de aclarar que aunque el delito de falsa denuncia
que se les endilgó ya prescribió, el anterior análisis no es superfluo y no va

242
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

fallidamente dirigido a soportar la configuración de tal reato, en tanto la finalidad de


esta judicatura es demostrar la colusión surtida entre estos sujetos y miembros de
la policía nacional -grupo último que no sólo quería configurar un presunto
intercambio de disparos entre Diego Felipe Becerra Lizarazo y Wilmer Antonio
Alarcón con la colocación de un arma- sino que también pretendió hacer ver, con
testigos mendaces, que el menor en cuestión participó de un hurto en un bus de
servicio público que físicamente no pudo transitar sobre la avenida Boyacá en
sentido sur norte el 19 de agosto de 2011.

Pero, tal entramado no termina allí pues la declaración juramentada que brindó
Jorge Eliecer Narváez no tenía como finalidad reiterar la denuncia que interpuso
cuatro días antes, sino señalar bajo el mandato telefónico del subcomandante de la
Estación de Policía de Suba, Nelson Jesús Arévalo, que Diego Felipe Becerra
Lizarazo -mismo joven cuya foto apareció para tal época en el periódico Mio- era el
sujeto que le había apuntado con un arma dentro del bus para robarle sus
pertenencias. Así las cosas, no hay una relación aparente sino clara entre estos
civiles y los uniformados hoy procesados para favorecer la escenificación ya
señalada. De esta manera, se presentan elementos que refuerzan no sólo el
conocimiento de Arévalo Rodríguez respecto de la finalidad perseguida con las
denuncias espurias, sino su afán en incriminar al menor ultimado. Punto último al
que debe agregarse la urgencia y ahínco con que buscó y solicitó a Juan de Jesús
Quiroga para que se entrevistara con él y tratar el fallecimiento de uno de los
presuntos ladrones, cuando el conocimiento de este sujeto, como ya se señaló, se
limitaba al hurto ocurrido el bus.

Dicho esto, aunque nuevamente se concretan hechos que soportan la


responsabilidad de Arévalo Rodríguez, esta judicatura se encuentra ante una
problemática propia del delito de favorecimiento -subyacente a Narváez y Mahecha
Melo-, como lo es la imposibilidad de predicar que estos dos sujetos conocieran el
acto delictivo que estaban favoreciendo y que actuaran conforme a un plan

243
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

establecido en tal fin dado que hay una latente insuficiencia probatoria en lo que
respecta a que, en efecto, supieran que la falsa denuncia y la sindicación en contra
del menor Diego Felipe Becerra Lizarazo como asaltante coadyuvara el homicidio
perpetrado por Wilmer Antonio Alarcón. Así, es preciso aclarar que la disyuntiva en
mención se atiene a que esta falladora no conoce si dentro del acuerdo posterior
surtido entre Nubia Mahecha Melo y Jorge Eliecer Narváez y miembros de la Policía
Nacional, por el que se decidieron a interponer una denuncia ostensiblemente ajena
a la verdad, fundamentada sobre hechos en los que no estuvieron presentes, y con
la que se buscó corroborar el perfil criminal que se estaba fraguando respecto del
menor Diego Felipe Becerra Lizarazo, se determinó con claridad que la misma iba
a dirigida a favorecer el asesinato del menor en mención y, a partir de tal
conocimiento, los encartado en comento se determinaran a ayudar a eludir la acción
de la autoridad o a entorpecer la investigación correspondiente. De tal suerte que,
al no obrar medios de conocimiento con lo que se verifique el cumplimiento del
ingrediente subjetivo que exige el artículo 446 del Código Penal, la conducta
deviene atípica y por ello no puede edificarse una condena en contra de los
reseñados, por lo que desde este estadio ha de advertirse que serán absueltos del
cargo restante por favorecimiento al homicidio, siendo necesario aclarar que tal
decisión no obedece a que se haya demostrado su inocencia.

Ya en este punto, refulge clara tanto la responsabilidad de parte de los


encartados así como la imposibilidad de sustentar una condena en contra de la otra
parte, sin embargo, es menester exaltar que esta falladora, acorde con los
parámetros del artículo 404 del Código de Procedimiento Penal pudo verificar el
grado de credibilidad que le asistía a cada testigo y de esta forma pudo arribar a
varias incongruencias que se suscitaron, específicamente, respecto de los
declarantes que fueron cobijados por un principio de oportunidad que suscribieron
con el ente acusador, tal y como fue reseñado en líneas anteriores, sin embargo, es
imperioso pronunciarse sobre un asuntó derivado de la declaración de Nelson
Daniel Rodríguez ya que si bien, no es del resorte ni de la competencia de esta sede

244
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

de juzgamiento cuestionar los procedimientos disciplinarios de la Policía Nacional,


resulta de interés lo señalado por el declarante Edgar Leyva respecto de la
presencia de Héctor Hernando Ruiz Echeverría durante la recepción de la
declaración de Nelson Daniel Rodríguez dado que fungió como defensor de Wilmer
Antonio Alarcón y a la vez tuvo la posibilidad de efectuar preguntas al interrogado,
esto es, desempeñándose como parte y funcionario dentro del mismo proceso.
Ahora, aunque ha de reiterarse que tal conflicto de intereses puede justificarse a
través de las dimensiones propias de tal trámite, es preciso anotar que tal narración
estuvo dirigida a desvirtuar que Nelson Daniel Rodríguez Castillo se encontró solo
con receptor de su versión libre, ofreció su declaración y luego tuvo que dar una
nueva cuando fue abordado por Ruíz Echeverría le rompió la declaración y le ordenó
brindar una nueva alineada con los estrategia defensiva que se quería seguir para
colaborarle a Alarcón.

De modo entonces, que se resaltó la forma en que el testigo indicó que así como
solo recibió una declaración no percibió la ruptura de documento alguno y además
aclaró que él fue el funcionario a cargo del “Caso del Grafitero” y por ello era quién
estaba al frente de la sustanciación del mismo y de la recepción de testimonios. No
obstante, es de exaltar que en el momento en que el Edgar Leyva fue cuestionado
con mayor rigor sobre otra declaración que presuntamente brindó Rodríguez
Castillo esclareció que tal situación bien pudo pasar sin que estuviera presente.

Resuelta tal cuestión, es la oportunidad de adentrarse ahora en la conducta en


que incursionó Juan Carlos Leal Barrero respecto del informe de primer
respondiente, pues la suscripción de este documento es la base de la sindicación
que se hiciera en su contra y de los demás vinculados por el delito de falsedad
ideológica en documento público agravada por el uso, dado que, según el ente
acusador, en tal informe consignó la existencia de un arma de fuego que fue dejada
en la escena luego de un enfrentamiento ocurrido entre el patrullero Alarcón y el
joven Diego Felipe Becerra Lizarazo, quien finalmente resultó herido. Ante tal

245
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

situación, es la necesario señalar que al plenario no fue incorporado el informe de


primer respondiente, pues el mismo fue referido por los testigos Nubia Esperanza
Rodríguez en aras de refrescar memoria y por Javier Richard Rojas dentro de la
entrevista efectuada a Juan Carlos Leal Barrero para dar a conocer las funciones
que realizó el 19 de agosto de 2011. No obstante, el ente acusador no aportó tal
documento en aras de permitir a este Despacho conocer de forma literal su
contenido, siendo patente que asiste la razón a la defensa de Leal Barrero en lo que
corresponde a la inexistencia del documento dentro del acervo probatorio.

Dicho esto, bien podría asumirse que tal falencia puede suprimirse al acudir al
instituto de libertad probatoria, con lo que la existencia del documento puede
corroborarse con la lectura y mención que de aquel hicieron los testigos en
referencia, sin embargo, tal situación no agota el carácter probatorio que le asiste al
informe de primer respondiente desde su doble arista de objeto material del reato
en comento y elemento sine qua non para corroborar la falsedad que el mismo se
busca consignar. Aunado a ello, es menester recalcar que, como lo exige el artículo
287 del Código Penal la vocación probatoria de tal documento debe ser suficiente
para dar cuenta de un hecho, asunto este que no puede predicarse respecto del
informe de primer respondiente. Para brindar mayor claridad al asunto, es pertinente
acudir a la definición efectuada por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema
de Justicia respecto de los elementos que han de probarse en reato bajo estudio.
Así, mediante providencia SP5104-2017, radicación 40282 del 05 de abril de 2017
y ponencia del magistrado Luis Guillermo Salazar Otero, en la que se definieron los
criterios a cumplirse para configurar tal conducta, así se tiene que:

“En suma, para la configuración del delito de falsedad ideológica en


documento público, ha considerado la jurisprudencia de la Sala, que como
elementos propios le corresponden:

(i) sujeto activo que ostente la calidad de servidor público;

(ii) la expedición de un documento público que pueda servir de prueba;

246
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

(iii) que consigne en el documento una falsedad o calle total o parcialmente la


verdad.

La falsedad se considera ideológica porque el documento no es falso en sus


condiciones de existencia y autenticidad, sino que son mentirosas las
afirmaciones que contiene.

Para su estructuración no se exige la acreditación de una motivación especial,


o un provecho, como si se tratara de un ingrediente subjetivo, sino que el
mismo se agota, en sede de tipicidad, con el conocimiento de los hechos y la
voluntad, y en cuanto a la culpabilidad, con el conocimiento de la antijuridicidad
del comportamiento, esto es, “…reside en la conciencia y voluntad de plasmar
en su condición de funcionario público y persona imputable, hechos ajenos a
la verdad…”

Se trata de una creación mendaz con apariencia de verosimilitud, que se


entiende consumada con la simple elaboración del documento que se atribuye
a una específica autoridad pública y que por ende representa una situación
con respaldo en el derecho, al involucrar en su formación la intervención del
Estado por intermedio de alguno de sus agentes competentes, ya que se
supone expedido por un servidor público en ejercicio de funciones y con el
lleno de las formalidades correspondientes.

De igual manera, se trata de un delito clasificado entre los de peligro, en el


entendido que el mismo no exige la concreción de un daño, sino la
potencialidad de que se realice.

Adicionalmente, se debe verificar que el sujeto activo del delito actuó de forma
dolosa, esto es, que conocía que cometía una falsedad y quiso hacerlo.”

Visto lo anterior, se presenta una latente imposibilidad de verificar la creación


mendaz que exige la jurisprudencia especializada, lo cual impide además a este
Despacho constatar la materialización de aquellos elementos ajenos a la verdad
propuestos por el delito en comento. En igual medida es preciso resaltar que la
calidad de Juan Carlos Leal Barrero como primer respondiente no se atuvo a las
formalidades exigidas por la misma, pues como ya se dijo, no había otro patrullero
más que Nelson Daniel Rodríguez que debiera asumir tal cargo, así, se desfigura
otra de las características principales del reato sobre el cual no puede erigirse la
responsabilidad de Leal Barrero, así como tampoco de los demás encartados.

247
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

En armonía con lo expuesto, es menester ejecutar una claridad referente a la


construcción fáctica del ente acusador en lo que respecta al documento público
objeto de falsedad material dado que, dentro de los diversos escritos de acusación
y exposiciones fácticas, consagró la ocurrencia del delito bajo estudio a la falsedad
en que se incurrió con el informe de primer respondiente. No obstante, en los
alegatos de cierre definió, respecto de Rosemberg Madrid Orozco, Nelson Jesús
Arévalo y Jhon Harvey Peña Riveros que los documentos que suscribieron hacia
sus superiores jerárquicos contenían afirmaciones ajenas a la verdad por lo que
nuevamente era procedente adjudicarles la conducta de falsedad en documento
público, sin embargo, tales hechos en forma alguna fueron delimitados en las
respectivas oportunidades procesales, siendo esta una afrenta a los derechos de
contradicción y la defensa de los sujetos en mención.

Así las cosas, no es posible acceder a la solicitud condenatoria de la Fiscalía en


lo que refiere a un delito que resultó indebidamente soportado, respecto de Juan
Carlos Leal Barrero y el plexo general de los encartados, e incongruente respecto
de Rosemberg Madrid Orozco, Nelson Jesús Arévalo y Jhon Harvey Peña Riveros.

Colofón de los hasta ahora expuesto, es imperioso sentar que el dominio del
hecho -que no es otro que la escenificación que adecuadamente les fue comunicada
desde las audiencias de imputación y acusación- que ostentaron Madrid Orozco,
Arévalo Rodríguez, Ruíz Echeverría, Alarcón Rodríguez, Leal Barrero y Zarabanda
Payán no se atuvo a la suscripción de un documento o al traslado e implantación
del arma de fuego, siendo estas acciones derivadas del plan común el cual era el
favorecimiento de Wilmer Antonio Alarcón Vargas, pues el conocimiento que
tuvieron de estas acciones así como del objetivo propuesto con ellas se erigió como
el presupuesto de que todos aquellos pudieran intervenir en que no se materializara
la alteración de la escena del delito como que tampoco se creara un perfil criminal
en contra de Diego Felipe Becerra Lizarazo. Así, es preciso recordar lo señalado

248
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

durante la explicación de los elementos nucleares de la coautoría para resaltar que


la posibilidad de impedir la concreción del resultado prevista por la conducta es el
sustento base del dominio del hecho. De manera que del conocimiento que
ostentaron cada uno de los reseñados, provinieron actos dirigidos a reforzar el
cometido de proteger a Wilmer Antonio Alarcón, siendo atribuible a Rosemberg
Madrid Orozco y Nelson Jesús Arévalo la autorización que dieron de las acciones
de sus subordinados, así como la verificación de que las mismas fueran acordes
con lo pactado, para lo cual, la colaboración y dirección prestada por Héctor
Hernando Ruíz fue inminente.

Por ello es claro que la obstrucción facilitada por Juan Carlos Leal Barrero para
impedir el procesamiento de la escena al laboratorio Coral 12 al no entregar el
documento necesario para que se asumiera la misma, fue vital para que Fleyber
Leandro Zarabanda y Nelson Giovanni Tovar trajeran el arma de fuego marca
Sterling calibre 22 y número de serie E16191. Así, el argumento esbozado por la
defensa de Nelson Jesús Arévalo y Rosemberg Madrid Orozco en torno a la
responsabilidad que recae sobre el grupo Coral 12 no se atiene a los hechos que
con claridad fueron expuestos por los integrantes de tal equipo en lo que refiere a
la imposibilidad de acceder a la escena en virtud de la injustificada demora del
primer respondiente, así como de los reproches efectuados por Héctor Hernando
Ruíz para que siguieran esperando.

En igual medida, es cuestionable que ambas defensas justificaran la aparición


del arma de fuego en virtud de la retirada de Coral 12 sobre las 12:40M de la
madrugada cuando se dirigieron a la Clínica Shaio para efectuar la otra parte de la
inspección técnica a cadáver, esto es, el procesamiento del cuerpo del menor Diego
Felipe Becerra Lizarazo, pues, a su consideración, no cuidaron del teatro de los
hechos siendo esta su responsabilidad. Como se observa, el argumento entonces
va a dirigido a nada más que aseverar que el primer respondiente e incluso la amplia
presencia policial no estaba en el lugar de los hechos para resguardar la escena

249
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

pero ¿entonces porqué estaban allí? ¿qué actos de vigilancia podrían sustentar su
aquiescencia en la escena? y ¿pese a que los uniformados allí presentes no
fungieran como guardas de la escena, es posible entonces que permitieran la
manipulación de la escena por terceras personas? La respuesta, ya fue advertida y
de la misma se cumple con los presupuestos de tipicidad objetiva y subjetiva,
antijuridicidad formal y material y de culpabilidad que exige la ley para constatar la
tanto la perfección de conductas punibles y la responsabilidad sobre las mismas.

7.5 CONSIDERACIÓN FINALES

Ante la definición de la responsabilidad de los sujetos en precedencia, es preciso


concluir que la actitud permisiva, omisiva y favorecedora en la que incurrieron
específicamente aquellos adscritos a la Policía Nacional no sólo desdibujó el fin
constitucional de protección y salvaguardia encomendado a estos funcionarios, sino
que mostró el entramado de corrupción puesto en marcha con el fin de dotar de
legitimidad el asesinato del menor Diego Felipe Becerra Lizarazo, cuya inocencia,
respecto del hurto de un vehículo de servicio público en el que no incurrió, trató de
ser probada de forma vehemente incluso cuando ya se había arribado a un estado
de claridad sobre los hechos realmente sucedidos la noche del 19 de agosto de
2011. Así, es apenas necesario resaltar que el pacto de silencio sobre el que el ente
acusador basó su imputación y acusación en contra de ROSEMBERG MADRID
OROZCO, JUAN CARLOS LEAL BARRERO, WILMER ANTONIO ALARCÓN
VARGAS, HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHEVERRÍA, FLEYBER LEANDRO
ZARABANDA PAYAN y NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ, aunque
adoleció de varios errores que ya fueron resueltos en acápites precedentes, denotó
la conducta en que incurrieron servidores llamados a hacer prevalecer el orden legal
e incluso el orden social.

De tal forma, que esta Judicatura se sorprende de que en la amalgama de


conductas punibles atribuidas a estos uniformados no obrara el reato de abuso de

250
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

autoridad por omisión de denuncia, máxime cuando el conocimiento que cada uno
ostentó sobre el homicidio de Diego Felipe Becerra Lizarazo y la posterior
escenificación resultó demostrado a lo largo de las presentes actuaciones y fue el
fundamento y sustento inmediato del reato de favorecimiento al homicidio sobre el
que cada uno de los sindicados -incluidos JORGE ELIECER NARVAÉZ y NUBIA
MAHECHA MELO-, así como de la conducta de fabricación, porte o tenencia de
armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al
homicidio.

Así las cosas, el reproche efectuado a la conducta de ROSEMBERG MADRID


OROZCO, JUAN CARLOS LEAL BARRERO, WILMER ANTONIO ALARCÓN
VARGAS, HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHEVERRÍA, FLEYBER LEANDRO
ZARABANDA PAYAN y NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ no se atiene
meramente a la materialización y perfección de las conductas punibles ya
reseñadas, pues impone cuestionamientos al obrar de individuos que, como se
determinó con el testimonio de Jenny Patricia Beltrán y los documentos por ella
introducidos, eran miembros activos de la Policía Nacional al momento de optar por
transgredir el orden constitucional en aras de no sólo coadyuvar a uno de sus
compañeros bajo un supuesto honor y compañerismo institucional, sino de vulnerar
los derechos de un menor de edad cuya única falta fue la de encontrarse en el
momento equivocado junto con sus amigos y así ser tenido como uno de los
atracadores de un robo a una buseta en la que no estuvo presente en la noche del
19 de agosto de 2011. De esta forma, ha de recordarse que la función de policía tal
y como ha sido detallada, entre otras autoridades, por la Corte Constitucional en
Sentencia C-128 del 28 de noviembre de 2018, implica el más riguroso conocimiento
y satisfacción de principios y derechos que fungen como el fundamento mismo de
tal labor. Al respecto, véase en detalle tal conceptualización:

“En el régimen constitucional colombiano la noción de Policía presenta varias


acepciones [57], todas ella dirigidas al cumplimiento de los deberes sociales,
el logro de la convivencia pacífica entre los asociados y el mantenimiento de

251
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

la seguridad individual y colectiva[58]. Recientemente en la sentencia C-223


de 2017, reiterando lo dispuesto en la sentencia C-117 de 2006, la Corte
precisó las formas de actividad del Estado relacionadas con la preservación y
el restablecimiento del orden público, así:

“El poder de Policía se caracteriza por ser de naturaleza normativa y consiste


en la facultad legítima de regulación de la libertad con actos de carácter
general, impersonal y abstracto, orientados a crear condiciones para la
convivencia social. Agregó la Corte que esta facultad permite limitar el ámbito
de las libertades públicas en relación con objetivos de salubridad, seguridad y
tranquilidad públicas, y que generalmente se encuentra adscrita al Congreso
de la República.

La función de Policía está supeditada al poder de Policía y consiste en la


gestión administrativa concreta del poder de Policía. Supone el ejercicio de
competencias concretas asignadas por el poder de Policía a las autoridades
administrativas de Policía. Su ejercicio corresponde, en el nivel nacional, al
Presidente de la República. En las entidades territoriales compete a los
gobernadores y a los alcaldes, quienes ejercen la función de Policía dentro del
marco constitucional, legal y reglamentario.

Finalmente dijo la Corte en la referida Sentencia C-117 de 2006, que la


actividad de Policía es la ejecución del poder y de la función de Policía en un
marco estrictamente material y no jurídico, correspondiendo a la competencia
del uso reglado de la fuerza, que se encuentra necesariamente subordinada
al poder y a la función de Policía”.

Acorde con lo anterior, las medidas para preservar el orden público pueden
consistir en “(i) el establecimiento de normas generales que limitan los
derechos para preservar el orden público; (ii) la expedición de actos
normativos individuales, dentro de los límites de esas normas generales; (iii)
el despliegue de actividades materiales, que incluyen el empleo de la coacción
y que se traduce en la organización de cuerpos armados y funcionarios
especiales a través de los cuales se ejecuta la función”[59].

8. Ahora bien, la Corte Constitucional ha reiterado que el ejercicio del poder,


función y actividad de Policía deben responder a unos límites para su ejercicio.
El poder de Policía está sujeto a los mandatos constitucionales y a la
regulación internacional sobre derechos humanos ratificados por
Colombia[60]. La función de Policía además de los límites
constitucionales y de derecho internacional de los derechos humanos se
encuentra sometida al principio de legalidad[61], a la eficacia[62] y
necesidad del uso del poder[63], a la proporcionalidad y razonabilidad de
las medidas adoptadas, y al respeto del principio de igualdad, porque las
medidas de Policía no pueden traducirse en discriminaciones

252
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

injustificadas de ciertos sectores de la población. La actividad de Policía,


por su parte, se encuentra limitada por los aspectos señalados
anteriormente para el poder y la función de Policía, por el respeto de los
derechos y libertades de las personas y por los controles judiciales a su
ejercicio [64].”

Como es patente, el obrar de los hoy encontrados responsables no solo infringió


tal marco legal y constitucional púes también desconoció todas aquellas reglas de
prevalencia e interés superior que reviste a los niños, niñas y adolescentes como lo
era Diego Felipe Becerra Lizarazo al momento de su deceso, máxime cuando la
afrenta a sus derechos no cesó con su homicidio, pues en la búsqueda de
impunidad al patrullero Wilmer Antonio Alarcón se planteó todo un esquema de
revictimización en la que pretendió adjudicar un perfil criminal que de contera se
sabe no tuvo éxito. De tal forma que, como fue advertido por el ente acusador, las
circunstancias de mayor punibilidad definidas en los numerales 9° y 10° del artículo
58 del Código Penal resultaron probados en su integridad, por lo que los mismos
serán tenidos en cuenta, una vez se proceda a la inminente individualización de la
pena. Así, sin consideraciones adicionales, este Despacho procederá a la
delimitación de sanciones que en derecho corresponde.

8. INDIVIDUALIZACIÓN DE LA PENA

8.1. CUESTION PRELIMINAR.

Previa a la determinación de los guarismos a imponer por cada una de las


conductas punibles impuestas a los ahora penalmente responsables, es necesario
hacer las siguientes claridades:

En primer lugar ha de señalarse que si bien, en el acápite correspondiente al


delito de Favorecimiento, esta judicatura indicó, en concordancia con la naturaleza
propia de tal reato, que no tenía cabida la coautoría pese a que se presentaron
multiplicidad de sujetos activos, es imperioso esclarecer que tal categoría no es
253
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

equivalente a la coparticipación criminal que, como circunstancia de mayor


punibilidad prevista en el numeral 10 del artículo 58 del Código Penal, acompañó a
cada una de las conductas acusadas. Sobre este punto, es preciso partir de la
providencia hito de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia SP-
2847-2020, radicado 52567 y ponencia del magistrado Gerson Chaverra Castro, en
la cual se advirtió que:

“Dada la claridad conceptual derivada de las nociones de autoría y coautoría


como formas de intervención en el delito y de coparticipación como
circunstancia agravante cuando quiera que media la participación de varias
personas en su realización; adviértase de una vez que no existe la
incompatibilidad lesiva del principio non bis in ídem a que se alude en este
aspecto de la censura, mucho menos, como se verá, cuando la primera precisa
de un esquema comprensivo de los aportes individuales que se engloban en
la producción de un único hecho delictivo imputable a todos cuantos
intervienen en dominio funcional del mismo, en tanto que la coparticipación
está referida a la mediación que justamente tienen varios individuos (autores,
determinadores o cómplices) en su ejecución, sin sujeción al codominio
funcional que les es predicable.

Por ende, la coautoría se afirma de aquel volumen de actos coordinados que


deben valorarse con un sentido unitario de realización a todos los
intervinientes bajo el mismo grado de atribución, es decir, que debe hacerse
una valoración global de los aportes bajo la noción del dominio funcional del
hecho; mientras que la coparticipación criminal como circunstancia agravante
afirma la intención de diversas personas sin distinguir el título de la imputación
que les corresponde a cada una.”

En igual medida, tal precedente abarcó otra cuestión de especial relevancia para
el sub examine como lo es que en aquellos eventos en que se proceda por diversas
conductas punibles y las mismas sean acompañadas de iguales circunstancias de
agravación punitiva, no podrá predicarse una transgresión a la garantía que
proscribe la doble incriminación -como a la postre fue reseñado por la defensa de
Arévalo Rodríguez-, dado que no hay unidad, sino alternatividad de bienes jurídicos
afectados. Para mayor claridad véase que:

254
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

“Precisamente la Sala ha venido sosteniendo que cuando la coparticipación


criminal se predica para agravar distintos delitos –como el patrimonio y la
seguridad pública-, o como en este asunto, la vida y el patrimonio económico,
no se atenta contra la garantía de doble valoración, porque pese al nexo que
puedan tener, los reatos desarrollan los elementos que los estructuran de
manera independiente, deslindando que una es la situación cuando
emprenden la acción de atentar contra el patrimonio económico y otra cuando
se pretende dar fin a la vida de la víctima.

Por supuesto que esa diferencia objetiva en su modo de realización,


sumada a la ocurrencia sucesiva de los acontecimientos, la multiplicidad
de ilícitos y de bienes jurídicos afectados, es la que habilitó a los
falladores para aplicar a ambas infracciones las causales de agravación,
en una como genérica, en otra como circunstancia específica.

Además, debe insistir la Sala en señalar que, las consecuencias de la


agravación punitiva son de distinta naturaleza, pues la que concierne al delito
de homicidio, por tratarse de una causal genérica, no tiene afectación en el
marco de la pena legalmente prevista, sino exclusivamente en el cuarto de
punibilidad aplicable. Contrario a ello, para el delito de hurto calificado, por
configurar una circunstancia específica de agravación de la sanción, conduce
a la definición del marco punibilidad.” (SP5043 Rad.46996 de 2018).

Lo propio cabe señalar, en lo concerniente a la afirmada vulneración del


principio “non bis in ídem”, que se dice derivada de estar agravado el delito de
porte ilegal de armas por obrar en coparticipación criminal, no obstante a
también tomarse en cuenta esa circunstancia como de mayor punibilidad (Art.
58.10 C.P.), toda vez que la concurrencia de esta última sólo sirve de criterio
base para el cuarto punitivo en que debe situarse respecto del delito de
homicidio, por ser el de mayor gravedad, pero no tiene incidencia en el de
porte ilegal de armas, sobre el cual recae exclusivamente la específica
agravante (Art. 365.5 C.P.).”(Resaltado por el Despacho)

Como es plausible, tal criterio también permite esclarecer, en lo que respecta al


delito de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones que no hay
vulneración alguna a los derechos fundamentales de los encartados al procederse
en su contra tanto por el agravante contemplado en el numeral 5 del artículo 365
del Código Penal, como por la circunstancia de mayor punibilidad definida en el
mentado numeral 10 del artículo 58 ejusdem, dado que la primera categoría
repercute únicamente en el marco de punibilidad, mientras que la segunda afecta el
cuarto punitivo del cual ha de partirse durante el examen de individualización.

255
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

De otra parte, ha de advertirse también, pese a la obviedad que implica, que las
penas a imponer a cada uno de los hoy vinculados atienden el marco temporal del
sub examine por lo que desde esta oportunidad se deja claridad que aunque no se
hará alusión reiterada a la norma que regía al momento de los hechos.

8.1.1. Guarismos punitivos

Efectuadas estas precisiones, se tiene entonces que de conformidad con lo


establecido en los artículos 60 y 61 del Código Penal, al momento de individualizar
la pena, el juzgador debe hallar el marco punitivo y posteriormente dividirlo en
cuartos, uno mínimo, dos medios y uno máximo, para luego, atendiendo a las
circunstancias genéricas de mayor y menor punibilidad, hallar el cuarto del que se
partirá para fijar la pena. Así entonces se procederá de forma individualizada
respecto de cada uno de los encartados del siguiente modo:

8.1.1.1. Wilmer Antonio Alarcón:


F
Sujeto que se encontró penalmente responsable de los delitos de Fraude
procesal y Fabricación, porte o tenencia de armas de fuego. Frente al delito de
fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o
municiones de que trata el artículo 365 del Código Penal, se tiene que éste fija una
pena de 9 a 12 años de prisión.

Ahora, se tiene que tal pena se duplicará, teniendo en cuenta que Alarcón Vargas
fue condenado con el agravante de que trata el numeral 5º del inciso 3º del artículo
365 del Código Penal, quedando la pena en 18 a 24 años de prisión (o lo que es
igual a 216 meses a 288 meses de prisión). Entonces, los cuartos de la pena de
prisión quedarían de la siguiente manera:

256
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
216 meses de 234 meses y 1 día 252 meses y 1 día 270 meses y 1
prisión a 234 de prisión a 252 de prisión a 270 día de prisión a
meses de meses de prisión meses de prisión 288 meses de
prisión prisión

Ahora, respecto al delito de Fraude procesal de que trata el artículo 453 del
Código Penal, se tiene que éste prevé una pena que va de 6 a 12 años de prisión
(o lo que es igual a 72 meses a 144 meses de prisión), multa de 200 a 1000 salarios
mínimos legales mensuales vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de derechos
y funciones públicas de 5 a 8 años. Teniendo en cuenta lo anterior, los
correspondientes cuartos quedarían de la siguiente manera

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
72 meses de 90 meses y 1 día 108 meses y 1 día 126 meses y 1
prisión a 90 de prisión a 108 de prisión a 126 día de prisión a
meses de meses de prisión meses de prisión 144 meses de
prisión prisión

Multa:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
200 S.M.L.M.V. 400 S.M.L.M.V. 600 S.M.L.M.V. a 800 S.M.L.M.V.
a 400 a 600 S.M.L.M.V. 800 S.M.L.M.V. a 1000
S.M.L.M.V. S.M.L.M.V.

257
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
5 años a 5,81 5,81 años y un (1) 6,62 años y un (1) 7,43 años y un
años día a 6,62 años día a 7,43 años (1) día a 8 años

Ahora, para la selección del cuarto o cuartos dentro de los cuales puede moverse
el sentenciador, se tiene que el artículo 61 del Código Penal, señala que dentro del
cuarto mínimo sólo podrá hacerse cuando no existan atenuantes ni agravantes o
concurran únicamente circunstancias de atenuación punitiva; dentro de los cuartos
medios cuando concurran circunstancias de atenuación y agravación punitivas, y
dentro del cuarto máximo cuando únicamente se presenten circunstancias de
agravación punitiva; posteriormente, establecido el cuarto de movilidad, se fija la
sanción punitiva ponderando la mayor o menor gravedad de la conducta, el daño
real o potencial creado, la naturaleza de las causales que agraven o atenúen la
punibilidad, la intensidad del dolo, la preterintención o la culpa concurrentes, la
necesidad de la pena y la función que ella ha de cumplir en el caso concreto.

Así las cosas, atendiendo que en el presente asunto la Fiscalía le endilgó a


WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS la circunstancia genérica de mayor
punibilidad de las que trata el numeral 10 artículo 58 del C.P. (obrar en
coparticipación criminal), y a su vez se advierte a su favor la circunstancia de menor
punibilidad de que trata el artículo 55 ibidem (carencia de antecedentes penales al
momento de los hechos) las penas señaladas para el delito de fabricación, porte o
tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada se ubicarán
en los respectivos cuartos medios. Adicionalmente, al evaluar la trascendencia de
la conducta investigada, el daño creado, la intensidad del dolo y los demás aspectos
relevantes consagrados en el inciso 3° del artículo 61 del Código Penal, advierte la
Sala que aquellas circunstancias que hacen más grave el delito por el que se emitió

258
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

condena, ya fueron tenidas en cuenta para efectos de establecer los límites


punitivos y la selección de los cuartos. De tal suerte, que resulta viable establecer
como pena el mínimo en cada uno de los respectivos cuartos medios.

Bajo ese entendido, la pena a imponer a WILMER ANTONIO ALARCÓN


VARGAS por el delito de fabricación, porte o tenencia de armas de fuego,
accesorios, partes o municiones agravada quedará en 234 meses y 1 día de prisión.

Ahora, en vista de que se está frente a un concurso de conductas punibles es


imperativo acudir al artículo 31 de la codificación penal a efectos de determinar el
quantum final por el que se condenará a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS.
De modo tal que dicha disposición señala que:

ARTICULO 31. CONCURSO DE CONDUCTAS PUNIBLES. El que con una


sola acción u omisión o con varias acciones u omisiones infrinja varias
disposiciones de la ley penal o varias veces la misma disposición, quedará
sometido a la que establezca la pena más grave según su naturaleza,
aumentada hasta en otro tanto, sin que fuere superior a la suma aritmética de
las que correspondan a las respectivas conductas punibles debidamente
dosificadas cada una de ellas.
En ningún caso, en los eventos de concurso, la pena privativa de la libertad
podrá exceder de sesenta (60) años.
Cuando cualquiera de las conductas punibles concurrentes con la que tenga
señalada la pena más grave contemplare sanciones distintas a las
establecidas en ésta, dichas consecuencias jurídicas se tendrán en cuenta a
efectos de hacer la tasación de la pena correspondiente.
PARAGRAFO. En los eventos de los delitos continuados y masa se impondrá
la pena correspondiente al tipo respectivo aumentada en una tercera parte.

Como es evidente, tal directriz otorga un margen discrecional al fallador de


instancia para que una vez haya establecido la pena más grave, la aumente en otra
parte sin mayor definición de cuánto ha de ser el incremento. Así, para el asunto
que hoy nos ocupa concurre este Despacho en fijar como pena más grave el mínimo
del primer cuarto mínimo que fue extraído sobre el delito de fabricación, porte o
tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada en líneas

259
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

anteriores y que contempla un término de 234 meses y un (1) día de prisión y, en lo


que respecta al delito de fraude procesal impondrá, por ser apenas adecuado con
la gravedad de la conducta y ser consecuente con la lesividad generada por la
misma, el otro tanto de doce (12) meses de prisión más la correspondiente multa
que exige tal conducta la cual asciende a cuatrocientos (400) salarios mínimos
mensuales legales vigentes, lo que arrojara como pena principal a imponer a
WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS un consolidado final de doscientos
cuarenta y seis (246) meses de prisión y multa de cuatrocientos (400) salarios
mínimos legales mensuales vigentes.

Adicionalmente, se tiene que el delito de Fabricación, tráfico, porte o tenencia de


armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada, prevé una pena
principal de privación del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego, conforme
lo señala el inciso 6° del artículo 51 del Código Penal cuyos límites van de uno (1)
a quince (15) años, por lo que los cuartos quedaran del siguiente modo:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
Un (1) año a 4,5 4,5 años y un (1) 8 años y un día (1) 11,5 años y un
años días a 8 años a 11,5 años (1) a 15 años

Ahora, siguiendo las reglas definidas con anterioridad, esta falladora nuevamente
partirá de los cuartos medios y por ello, se impondrá a WILMER ANTONIO
ALARCÓN la pena privativa del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego
por 4,5 años.

8.1.1.2. Rosemberg Madrid Orozco

Individuo que se encontró penalmente responsable únicamente del delito de


Favorecimiento al homicidio -dada al omisión en que incurrió el ente acusador

260
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

respecto de la conducta de Fabricación, porte o tenencia de armas de fuego,


accesorios, partes o municiones agravada-, así, se tiene que el delito por el que si
se solicitó condena establece una pena de 64 a 216 meses de prisión. De acuerdo
con ello, los cuartos de la pena de prisión para el referido delito quedarían de la
siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
64 meses 102 meses y 140 meses y 178 meses
de prisión a 1 día de 1 día de y 1 día de
102 meses prisión a 140 prisión a 178 prisión a
de prisión meses de meses de 216 meses
prisión prisión de prisión

Como quiera que en el presente asunto en contra del encartado se presenta la


circunstancia de mayor punibilidad de que trata el numeral 10 así como aquella
referida en el numeral 9° del artículo 58 del C.P., y a su vez obra a favor del
mencionado la circunstancia de menor punibilidad de carecer de antecedentes
penales señalada en el numeral 1º del artículo 55 ibidem, la pena se ubicará en los
cuartos medios.

Al estudiar la conducta investigada, el daño creado, la intensidad del dolo y los


demás aspectos relevantes consagrados en el inciso 3° del artículo 61 del Código
Penal, observa el despacho que respecto de ROSEMBERG MADRID OROZCO, no
se advierten motivos que permitan apartarse de la pena mínima del primer cuarto
medio, por lo que se le impondrá la pena de 102 meses y un día de prisión, como
autor del delito de favorecimiento. Por su parte, como quiera que respecto a
ROSEMBERG MADRID OROZCO, se le condena con dos circunstancias de mayor
punibilidad que hacen más gravosa su conducta, estima el Juzgado que la pena a
imponer sería la fijada en el mínimo del segundo cuarto medio, esto es 140 meses
y 1 día de prisión, como autor del delito de favorecimiento.

261
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

8.1.1.3. Héctor Hernando Ruíz Echeverría

Individuo que se encontró penalmente responsable de los delitos de


favorecimiento al homicidio y fabricación, porte o tenencia de armas de fuego.
Frente al delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego,
accesorios, partes o municiones de que trata el artículo 365 del Código Penal, se
tiene que éste fija una pena de 9 a 12 años de prisión.

Ahora, se tiene que tal pena se duplicará, teniendo en cuenta que Ruíz
Echeverría fue condenado con el agravante de que trata el numeral 5º del inciso 3º
del artículo 365 del Código Penal, quedando la pena en 18 a 24 años de prisión (o
lo que es igual a 216 meses a 288 meses de prisión). Entonces, los cuartos de la
pena de prisión quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
216 meses de 234 meses y 1 día 252 meses y 1 día 270 meses y 1
prisión a 234 de prisión a 252 de prisión a 270 día de prisión a
meses de meses de prisión meses de prisión 288 meses de
prisión prisión

Ahora, respecto al delito de favorecimiento al homicidio, se tiene que el mismo


establece una pena de 64 a 216 meses de prisión. De acuerdo con ello, los cuartos
de la pena de prisión para el referido delito quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
64 meses 102 meses y 140 meses y 178 meses
de prisión a 1 día de 1 día de y 1 día de
102 meses prisión a 140 prisión a 178 prisión a
de prisión meses de meses de 216 meses
prisión prisión de prisión

262
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Como se precisa, al atenderse las reglas propias del concurso de conductas


punibles se tiene que el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego, accesorios, partes o municiones agravado prevé una sanción superior,
además Ruíz Echeverría resultó acusado y condenado por las circunstancias de
mayor punibilidad previstas en los numerales 9° y 10° del artículo 58 del Código
Penal, de forma que, de acuerdo al daño creado, la intensidad del dolo y los demás
aspectos relevantes consagrados en el inciso 3° del artículo 61 del Código Penal,
observa el despacho que respecto de HÉCTOR HERNANDO RUÍZ ECHEVERRÍA,
no se advierten motivos que permitan apartarse de la pena máxima del primer cuarto
medio, como lo son doscientos cincuenta y dos (252) meses de prisión.

Aunado a tal guarismo, de conformidad con el margen discrecional que el


concurso de conductas punibles ofrece a esta falladora, conforme los ya reseñados
parámetros del artículo 31 del Código Penal, se considera apenas necesario que el
otro tanto de aumento que supone el delito de favorecimiento al homicidio sea de
doce (12) meses; lo cual arrojara un consolidado de doscientos sesenta y cuatro
(264) meses de prisión que serán impuestos a HÉCTOR HERNANDO RUÍZ
ECHEVERRÍA.

Adicionalmente, se tiene que el delito de fabricación, porte o tenencia de armas


de fuego, accesorios, partes o municiones agravada prevé una pena principal de
privación del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego, conforme lo señala
el inciso 6° del artículo 51 del Código Penal cuyos límites van de uno (1) a quince
(15) años, por lo que los cuartos quedaran del siguiente modo:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
Un (1) año a 4,5 4,5 años y un (1) 8 años y un día (1) 11,5 años y un
años días a 8 años a 11,5 años (1) a 15 años

263
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ahora, siguiendo las reglas definidas con anterioridad, esta falladora


nuevamente partirá de los cuartos medios y por ello, se impondrá a HÉCTOR
HERNANDO RUÍZ ECHEVERRÍA la pena privativa del derecho a la tenencia y porte
de armas de fuego por 4,5 años.

8.1.1.4. Nelson Jesús Arévalo Rodríguez

Sujeto que se encontró penalmente responsable de los delitos de favorecimiento


al homicidio y fabricación, porte o tenencia de armas de fuego. Frente al delito de
fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o
municiones de que trata el artículo 365 del Código Penal, se tiene que éste fija una
pena de 9 a 12 años de prisión.

Ahora, se tiene que tal pena se duplicará, teniendo en cuenta que Ruíz
Echeverría fue condenado con el agravante de que trata el numeral 5º del inciso 3º
del artículo 365 del Código Penal, quedando la pena en 18 a 24 años de prisión (o
lo que es igual a 216 meses a 288 meses de prisión). Entonces, los cuartos de la
pena de prisión quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
216 meses de 234 meses y 1 día 252 meses y 1 día 270 meses y 1
prisión a 234 de prisión a 252 de prisión a 270 día de prisión a
meses de meses de prisión meses de prisión 288 meses de
prisión prisión

264
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Respecto al delito de Favorecimiento al homicidio, se tiene que el mismo


establece una pena de 64 a 216 meses de prisión. De acuerdo con ello, los cuartos
de la pena de prisión para el referido delito quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
64 meses 102 meses y 140 meses y 178 meses
de prisión a 1 día de 1 día de y 1 día de
102 meses prisión a 140 prisión a 178 prisión a
de prisión meses de meses de 216 meses
prisión prisión de prisión

Como se precisa, al atenderse las reglas propias del concurso de conductas


punibles se tiene que el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego, accesorios, partes o municiones agravado prevé una sanción superior,
además Arévalo Rodríguez resultó acusado y condenado por las circunstancias de
mayor punibilidad previstas en los numerales 9° y 10° del artículo 58 del Código
Penal, de forma que, de acuerdo al daño creado, la intensidad del dolo y los demás
aspectos relevantes consagrados en el inciso 3° del artículo 61 del Código Penal,
observa el despacho que respecto de NELSON JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ,
no se advierten motivos que permitan apartarse de la pena máxima del primer cuarto
medio, como lo son doscientos cincuenta y dos (252) meses de prisión.

Aunado a tal guarismo, de conformidad con el margen discrecional que el


concurso de conductas punibles ofrece a esta falladora, conforme los ya reseñados
parámetros del artículo 31 del Código Penal, se considera apenas necesario que el
otro tanto de aumento que supone el delito de favorecimiento al homicidio sea de
doce (12) meses; lo cual arrojara un consolidado de doscientos sesenta y cuatro
(264) meses de prisión.

Adicionalmente, se tiene que el delito de fabricación, porte o tenencia de armas


de fuego, accesorios, partes o municiones agravada prevé una pena principal de

265
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

privación del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego, conforme lo señala


el inciso 6° del artículo 51 del Código Penal cuyos límites van de uno (1) a quince
(15) años, por lo que los cuartos quedaran del siguiente modo:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
Un (1) año a 4,5 4,5 años y un (1) 8 años y un día (1) 11,5 años y un
años días a 8 años a 11,5 años (1) a 15 años

Ahora, siguiendo las reglas definidas con anterioridad, esta falladora nuevamente
partirá de los cuartos medios y por ello, se impondrá a NELSON JESÚS ARÉVALO
RODRÍGUEZ la pena privativa del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego
por 4,5 años.

8.1.1.5. Juan Carlos Leal Barrero

Individuo que se encontró penalmente responsable de los delitos de


favorecimiento al homicidio y fabricación, porte o tenencia de armas de fuego.
Frente al delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego,
accesorios, partes o municiones de que trata el artículo 365 del Código Penal, se
tiene que éste fija una pena de 9 a 12 años de prisión.

Ahora, se tiene que tal pena se duplicará, teniendo en cuenta que Leal Barrero
fue condenado con el agravante de que trata el numeral 5º del inciso 3º del artículo
365 del Código Penal, quedando la pena en 18 a 24 años de prisión (o lo que es
igual a 216 meses a 288 meses de prisión). Entonces, los cuartos de la pena de
prisión quedarían de la siguiente manera:

266
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
216 meses de 234 meses y 1 día 252 meses y 1 día 270 meses y 1
prisión a 234 de prisión a 252 de prisión a 270 día de prisión a
meses de meses de prisión meses de prisión 288 meses de
prisión prisión

Respecto al delito de Favorecimiento al homicidio, se tiene que el mismo


establece una pena de 64 a 216 meses de prisión. De acuerdo con ello, los cuartos
de la pena de prisión para el referido delito quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
64 meses 102 meses y 140 meses y 178 meses
de prisión a 1 día de 1 día de y 1 día de
102 meses prisión a 140 prisión a 178 prisión a
de prisión meses de meses de 216 meses
prisión prisión de prisión

Como se precisa, al atenderse las reglas propias del concurso de conductas


punibles se tiene que el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego, accesorios, partes o municiones agravado prevé una sanción superior,
además Leal Barrero resultó acusado y condenado por las circunstancias de mayor
punibilidad previstas en el numeral 10° del artículo 58 del Código Penal, de forma
que, de acuerdo al daño creado, la intensidad del dolo y los demás aspectos
relevantes consagrados en el inciso 3° del artículo 61 del Código Penal, observa el
despacho que respecto de JUAN CARLOS LEAL BARRERO, no se advierten
motivos que permitan apartarse de la pena mínima del primer cuarto medio, como
lo son doscientos treinta y cuatro (234) meses de prisión.

Aunado a tal guarismo, de conformidad con el margen discrecional que el


concurso de conductas punibles ofrece a esta falladora, conforme los ya reseñados
267
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

parámetros del artículo 31 del Código Penal, se considera apenas necesario que el
otro tanto de aumento que supone el delito de favorecimiento al homicidio sea de
doce (12) meses; lo cual arrojara un consolidado de doscientos cuarenta y seis (246)
meses de prisión.

Adicionalmente, se tiene que el delito de Fabricación, porte o tenencia de armas


de fuego, accesorios, partes o municiones agravada prevé una pena principal de
privación del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego, conforme lo señala
el inciso 6° del artículo 51 del Código Penal cuyos límites van de uno (1) a quince
(15) años, por lo que los cuartos quedaran del siguiente modo:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
Un (1) año a 4,5 4,5 años y un (1) 8 años y un día (1) 11,5 años y un
años días a 8 años a 11,5 años (1) a 15 años

Ahora, siguiendo las reglas definidas con anterioridad, esta falladora nuevamente
partirá de los cuartos medios y por ello, se impondrá a JUAN CARLOS LEAL
BARRERO la pena privativa del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego
por 4,5 años.

8.1.1.6. Fleyber Leandro Zarabanda Payán

Individuo que se encontró penalmente responsable de los delitos de


Favorecimiento al homicidio y Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego. Frente al delito de Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego,
accesorios, partes o municiones de que trata el artículo 365 del Código Penal, se
tiene que éste fija una pena de 9 a 12 años de prisión.

268
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

Ahora, se tiene que tal pena se duplicará, teniendo en cuenta que Leal Barrero
fue condenado con el agravante de que trata el numeral 5º del inciso 3º del artículo
365 del Código Penal, quedando la pena en 18 a 24 años de prisión (o lo que es
igual a 216 meses a 288 meses de prisión). Entonces, los cuartos de la pena de
prisión quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
216 meses de 234 meses y 1 día 252 meses y 1 día 270 meses y 1
prisión a 234 de prisión a 252 de prisión a 270 día de prisión a
meses de meses de prisión meses de prisión 288 meses de
prisión prisión

Respecto al delito de Favorecimiento al homicidio, se tiene que el mismo


establece una pena de 64 a 216 meses de prisión. De acuerdo con ello, los cuartos
de la pena de prisión para el referido delito quedarían de la siguiente manera:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
64 meses 102 meses y 140 meses y 178 meses
de prisión a 1 día de 1 día de y 1 día de
102 meses prisión a 140 prisión a 178 prisión a
de prisión meses de meses de 216 meses
prisión prisión de prisión

Como se precisa, al atenderse las reglas propias del concurso de conductas


punibles se tiene que el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de
fuego, accesorios, partes o municiones agravado prevé una sanción superior,
además Zarabanda Payán resultó acusado y condenado por las circunstancias de
mayor punibilidad previstas en el numeral 10° del artículo 58 del Código Penal, de
forma que, de acuerdo al daño creado, la intensidad del dolo y los demás aspectos
relevantes consagrados en el inciso 3° del artículo 61 del Código Penal, observa el
269
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

despacho que respecto de FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYÁN, no se


advierten motivos que permitan apartarse de la pena mínima del primer cuarto
medio, como lo son doscientos treinta y cuatro (234) meses de prisión.

Aunado a tal guarismo, de conformidad con el margen discrecional que el


concurso de conductas punibles ofrece a esta falladora, conforme los ya reseñados
parámetros del artículo 31 del Código Penal, se considera apenas necesario que el
otro tanto de aumento que supone el delito de favorecimiento al homicidio sea de
doce (12) meses; lo cual arrojara un consolidado de doscientos cuarenta y seis
(246) meses de prisión.

Adicionalmente, se tiene que el delito de fabricación, porte o tenencia de armas


de fuego, accesorios, partes o municiones agravada prevé una pena principal de
privación del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego, conforme lo señala
el inciso 6° del artículo 51 del Código Penal cuyos límites van de uno (1) a quince
(15) años, por lo que los cuartos quedaran del siguiente modo:

CUARTO 1ª CUARTO 2ª CUARTO CUARTO


MÍNIMO MEDIO MEDIO MÁXIMO
Un (1) año a 4,5 4,5 años y un (1) 8 años y un día (1) 11,5 años y un
años días a 8 años a 11,5 años (1) a 15 años

Ahora, siguiendo las reglas definidas con anterioridad, esta falladora nuevamente
partirá de los cuartos medios y por ello, se impondrá a FLEYBER LEANDRO
ZARABANDA PAYÁN la pena privativa del derecho a la tenencia y porte de armas
de fuego por 4,5 años.

9. MECANISMOS SUSTITUTIVOS DE LA PENA

270
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

9.1. SUBROGADO PENAL DE LA CONDENA DE EJECUCIÓN CONDICIONAL

En cuanto a la suspensión condicional de la ejecución de la pena, el artículo 63


del Código Penal modificado la Ley 1709 de 2014, establece lo siguiente:

ARTÍCULO 63. SUSPENSIÓN DE LA EJECUCIÓN DE LA PENA. La ejecución


de la pena privativa de la libertad impuesta en sentencia de primera, segunda
o única instancia se suspenderá por un período de dos (2) a cinco (5) años, de
oficio o a petición del interesado, siempre que concurran los siguientes
requisitos:
1. Que la pena impuesta sea de prisión que no exceda de cuatro (4) años.
2. Si la persona condenada carece de antecedentes penales y no se trata de
uno de los delitos contenidos el inciso 2o del artículo 68A de la Ley 599 de
2000, el juez de conocimiento concederá la medida con base solamente en el
requisito objetivo señalado en el numeral 1 de este artículo.
3. Si la persona condenada tiene antecedentes penales por delito doloso
dentro de los cinco (5) años anteriores, el juez podrá conceder la medida
cuando los antecedentes personales, sociales y familiares del sentenciado
sean indicativos de que no existe necesidad de ejecución de la pena.
La suspensión de la ejecución de la pena privativa de la libertad no será
extensiva a la responsabilidad civil derivada de la conducta punible.
El juez podrá exigir el cumplimiento de las penas no privativas de la libertad
accesorias a esta. En todo caso cuando se trate de lo dispuesto en el inciso
final del artículo 122 de la Constitución Política se exigirá su cumplimiento.

Conforme a lo anterior, se observa que en el presente asunto la pena a imponer


a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, ROSEMBERG MADRID OROZCO,
HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHAVARRÍA, NELSON JESÚS ARÉVALO
RODRÍGUEZ, JUAN CARLOS LEAL BARRERO y FLEYBER LEANDRO
ZARABANDA PAYÁN supera los 4 años de prisión, por lo que no se cumpliría con
el requisito objetivo de que trata el numeral 1° del citado precepto, motivo por el cual
no resulta viable la concesión del subrogado de la suspensión condicional de la
ejecución de la pena, quedando entonces relavado el Despacho de realizar análisis
adicionales por cuanto los requisitos para su otorgamiento deben cumplirse
simultáneamente.

271
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

9.2 PRISION DOMICILIARIA

En lo que respecta a la concesión de la prisión domiciliaria, se debe tener en


cuenta que el artículo 38B del Código Penal, bajo la adición introducida por la Ley
1709 de 2014, señala que:

ARTÍCULO 38B. REQUISITOS PARA CONCEDER LA PRISIÓN


DOMICILIARIA. Son requisitos para conceder la prisión domiciliaria:
1. Que la sentencia se imponga por conducta punible cuya pena mínima
prevista en la ley sea de ocho (8) años de prisión o menos.
2. Que no se trate de uno de los delitos incluidos en el inciso 2o del artículo
68A de la Ley 599 de 2000.
3. Que se demuestre el arraigo familiar y social del condenado.
En todo caso corresponde al juez de conocimiento, que imponga la medida,
establecer con todos los elementos de prueba allegados a la actuación la
existencia o inexistencia del arraigo.
4. Que se garantice mediante caución el cumplimiento de las siguientes
obligaciones:
a) No cambiar de residencia sin autorización, previa del funcionario judicial;
b) Que dentro del término que fije el juez sean reparados los daños
ocasionados con el delito. El pago de la indemnización debe asegurarse
mediante garantía personal, real, bancaria o mediante acuerdo con la víctima,
salvo que demuestre insolvencia;
c) Comparecer personalmente ante la autoridad judicial que vigile el
cumplimiento de la pena cuando fuere requerido para ello;
d) Permitir la entrada a la residencia de los servidores públicos encargados de
realizar la vigilancia del cumplimiento de la reclusión. Además, deberá cumplir
las condiciones de seguridad que le hayan sido impuestas en la sentencia, las
contenidas en los reglamentos del INPEC para el cumplimiento de la prisión
domiciliaria y las adicionales que impusiere el Juez de Ejecución de Penas y
Medidas de Seguridad.

Así las cosas, se colige que no se cumpliría con el requisito objetivo para la
concesión de la prisión domiciliaria, toda vez que la pena mínima a imponer excede
los 8 años de prisión, lo que de nuevo conlleva a que no tenga cabida el estudio de
posteriores requisitos.

Ya en lo atinente a las solicitudes esbozadas por los encartados durante el traslado


del artículo 447, es preciso señalar respecto de Juan Carlos Leal Barrero en

272
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

cuanto a la concesión de la libertad condicional que, conforme el oficio de


evaluación de desempeño N°004 se verifica que desde el 16 de noviembre de 2012
se encuentra privado de la libertad, lo cual arroja que, a la fecha haya cumplido 09
de años. Ahora, la pena privativa que le fue impuesta en la presente decisión
asciende a 246 meses, esto es, 20,5 años -o más precisamente 20 años y 6 meses-
y, conforme lo dispone el artículo 64 del Código Penal, para acceder al la libertad
condicional es menester haber alcanzado las 3/5 partes de tal guarismo, el cual es
de 12,3 años (12 años, tres meses y 18 días). Cifra esta que, es plausible, no ha
sido alcanzada por Leal Barrero por ello, no es posible verificar el cumplimiento de
los demás requisitos y, a la postre, no procede la concesión del benefició en
cuestión.

También, en respuesta a la solicitud ultima que hizo Leal Barrero y que fue
secundada por Héctor Hernando Ruíz de ser dejado en libertad hasta tanto el
presente proveído no quede en firme, es imperioso dar lectura al marco legal que
impide la resolución favorable de tal petición. Así, se tiene que el artículo 450 de la
Ley 906 de 2004 dispone:

ART. 450. Acusado no privado de la libertad. Si al momento de anunciar el


sentido del fallo el acusado declarado culpable no se hallare detenido, el juez
podrá disponer que continúe en libertad hasta el momento de dictar sentencia.
Si la detención es necesaria, de conformidad con las normas de este código,
el juez la ordenará y librará inmediatamente la orden de encarcelamiento.”

Disposición frente a la cual la jurisprudencia de la Sala de Casación Penal de la


Corte Suprema de Justicia ha señalado:

“[...] Por mandato del anterior precepto se hace necesario que los jueces
observen que en los términos de la Ley 906 de 2004 la ejecución de la
sentencia y las órdenes que en ella se imparten, especialmente cuando se
condena a un procesado a pena privativa de la libertad y se le niegan
subrogados o penas sustitutivas, resulta imperativo que la privación de la
libertad se ordene en el mismo momento en que se anuncia el sentido del fallo.
Dicho en otras palabras: cuando un acusado en contra de quien se anuncia un

273
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

fallo de condena que conlleva la imposición de una pena privativa de la libertad


cuya ejecución no tiene que ser suspendida, los jueces deben cumplir la regla
general consistente en disponer su captura inmediata para que empiece a
descontar la sanción impuesta. Y si tal mandato lo incumple el a quo se debe
impartir el correctivo por el ad quem. Excepcionalmente el juez podrá
abstenerse de ordenar la captura inmediata. En este caso recae sobre el
servidor judicial una carga argumentativa conforme la cual debe justificar
amplia, razonada y razonablemente, conforme lo cual debe quedar
suficientemente explicado el por qué le resulta innecesaria la orden de
detención inmediata. Esto podría presentarse, por ejemplo, cuando aparece
debidamente demostrado que el acusado padece de una grave enfermedad.

En todo caso cada situación deberá ser analizada en forma concreta; muy
probablemente no estarán cubiertas por la excepción (i) aquellas personas que
han rehuido su comparecencia ante los jueces, (ii) quienes se han escondido
o dificultado las notificaciones a lo largo de la actuación, (iii) los que han
utilizado estrategias dilatorias en busca de beneficios, (iv) los procesados que
han tenido
que ser conducidos policialmente para que hagan presencia en la actuación,
y (v) en general cuando se den las mismas circunstancias que ameritan la
imposición de una detención preventiva.

En ese contexto, es claro que la captura de quienes han sido declarados


responsables a efectos de que cumplan la sanción impuesta, a voces del
artículo 450 de la Ley 906 de 2004, debe ordenarse inmediatamente cuando
se han negado «los subrogados o penas sustitutivas». Nótese, además, que
en este evento no existe ninguna situación excepcional para que este
Despacho se abstenga de ordenar aprehender al procesado.”

Por ende, WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, ROSEMBERG MADRID


OROZCO, HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHAVARRÍA, NELSON JESÚS
ARÉVALO RODRÍGUEZ, JUAN CARLOS LEAL BARRERO y FLEYBER LEANDRO
ZARABANDA PAYÁN deberán ejecutar la sanción impuesta en el establecimiento
de reclusión que el INPEC designe para tal fin.

En armonía, se dispone que por intermedio del Centro de Servicios Judiciales del
Sistema Penal Acusatorio libre las respectivas órdenes de captura ante las
autoridades competentes. No obstante, es preciso solicitar a tal autoridad, esto es,
al juez Coordinador del Centro de Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio,
tener en consideración que en la actualidad FLEYBER LEANDRO ZARABANDA

274
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

PAYÁN aún es miembro activo de la Policía Nacional, por lo que su captura y


detención debe surtirse en un establecimiento constituido para miembros de tal
cuerpo castrense. Ya en lo que respecta a ROSEMBERG MADRID OROZCO,
HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHAVARRÍA, NELSON JESÚS ARÉVALO
RODRÍGUEZ y JUAN CARLOS LEAL BARRERO, este Despacho considera que se
hace extensiva tal solicitud, sin embargo, la misma será del resorte del funcionario
en comento, dado que ya no se encuentran al servicio activo ni adscritos a la Policía
Nacional.

10. OTRAS DETERMINACIONES

En firme este fallo, se dará cumplimiento a las previsiones del artículo 166 de la
Ley 906 de 2004 y se remitirá la actuación ante los Jueces de Ejecución de Penas
y Medidas de Seguridad para lo de su competencia

En mérito de lo expuesto, el JUZGADO DIECINUEVE PENAL DEL CIRCUITO


CON FUNCIÓN DE CONOCIMIENTO DE BOGOTÁ, administrando justicia en
nombre de la República y por autoridad de la Ley,

R E S U E L V E:

PRIMERO: ABSOLVER a JOSÉ JAVIER VIVAS BAEZ identificado con cédula


de ciudadanía No°79.053.536 expedida en Bogotá D.C., de los cargos acusados
por la Fiscalía como presunto coautor responsable de los delitos de FRAUDE
PROCESAL, OCULTAMIENTO, ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO
MATERIAL PROBATORIO, FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO
PÚBLICO AGRAVADA POR EL USO, FABRICACIÓN, TRÁFICO, PORTE O
TENENCIA DE ARMAS DE FUEGO, ACCESORIOS, PARTES O MUNICIONES
AGRAVADA Y FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO, por las razones expuestas en
la parte motiva del presente proveído.

275
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

SEGUNDO: ABSOLVER a JORGE ELIECER NARVÁEZ, identificado con


cedula de ciudadanía N°79.425.578 expedida en Bogotá D.C., de los cargos
acusados por la Fiscalía como presunto coautor responsable del delito de
FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO, conforme se señaló ut supra.

TERCERO: ABSOLVER a NUBIA MAHECHA MELO identificada con cédula de


ciudadanía No°51.945.199 expedida en la ciudad de Bogotá D.C., de los cargos
acusados por la Fiscalía como presunta coautora responsable del delito de
FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO, acorde con lo expuesto en la parte motiva de
este proveído.

CUARTO: ABSOLVER a JHON HARVEY PEÑA RIVEROS identificado con


cédula de ciudadanía No°93.348.009 expedida en Ibagué como coautor del delito
de FRAUDE PROCESAL, FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO
AGRAVADA POR EL USO, OCULTAMIENTO, ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN
DE ELEMENTO MATERIAL PROBATORIO, FABRICACIÓN, TRÁFICO, PORTE O
TENENCIA DE ARMAS DE FUEGO, ACCESORIOS, PARTES O MUNICIONES
AGRAVADA Y FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO, por las razones expuestas en
la parte motiva del presente proveído.

QUINTO: ABSOLVER a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, identificado


con cédula de ciudadanía N°1.098.633.196 expedida en Bucaramanga de los
cargos en calidad de coautor responsable de los delitos de OCULTAMIENTO,
ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO PROBATORIO y FALSEDAD
IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO AGRAVADO, conforme lo determinado
en la parte motiva de esta providencia.

SEXTO: CONDENAR a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, identificado


con la cédula de ciudadanía N°1.098.633.196 expedida en Bucaramanga como

276
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

coautor responsable de los delitos de FRAUDE PROCESAL y FABRICACIÓN,


TRÁFICO, PORTE DE ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES acompañados de
circunstancias de mayor punibilidad previstas en el numeral 10 del artículo 58 del
Código Penal, a la pena principal de doscientos cuarenta y seis (246) meses de
prisión y multa de cuatrocientos (400) salarios mínimos legales mensuales vigentes,
como se enunció en el acápite pertinente.

SÉPTIMO: CONDENAR a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, a la pena


principal de privación del derecho a la tenencia y porte de armas por término de
cuatro coma cinco (4,5) años.

OCTAVO: CONDENAR a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, a la pena


accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el
mismo término de la pena principal.

NOVENO: NEGAR a WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS, el mecanismo


sustitutivo de la suspensión condicional de la ejecución de la pena y el beneficio de
la prisión domiciliaria, de acuerdo con lo acotado en la parte considerativa de esta
providencia. En consecuencia, se dispone que por intermedio del centro de
Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio se libren en forma inmediata la
respectiva orden de captura ante las autoridades competentes, a fin de que cumpla
la pena impuesta, acorde con lo expuesto en el acápite alusivo a tal determinación.

DÉCIMO: ABSOLVER a ROSEMBERG MADRID OROZCO, identificado con


cedula de ciudadanía N°13.993.138 expedida en el municipio de Cajamarca, de los
cargos como coautor responsable de los delitos de OCULTAMIENTO,
ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO PROBATORIO, FABRICACIÓN,
TRÁFICO, PORTE DE ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES y FALSEDAD
IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO AGRAVADO, conforme lo determinado
en la parte motiva de esta providencia.

277
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

UNDÉCIMO: CONDENAR a ROSEMBERG MADRID OROZCO identificado con


cedula de ciudadanía N°13.993.138 expedida en el municipio de Cajamarca como
autor responsable del delito de FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO acompañado
de circunstancias de mayor punibilidad previstas en el numeral 10 y 9 del artículo
58 del Código Penal, a la pena principal de ciento cuarenta meses (140) y un (1) día
de prisión.

DUODÉCIMO: CONDENAR a ROSEMBERG MADRID OROZCO, a la pena


accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el
mismo término de la pena principal.

DECIMOTERCERO: NEGAR a ROSEMBERG MADRID OROZCO el


mecanismo sustitutivo de la suspensión condicional de la ejecución de la pena y el
beneficio de la prisión domiciliaria, de acuerdo con lo acotado en la parte
considerativa de esta providencia. En consecuencia, se dispone que por intermedio
del centro de Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio se libren en forma
inmediata la respectiva orden de captura ante las autoridades competentes, a fin de
que cumpla la pena impuesta, acorde con lo expuesto en el acápite alusivo a tal
determinación.

DECIMOCUARTO: ABSOLVER a HÉCTOR HERNANDO RUÍZ ECHEVERRÍA


identificado con cédula de ciudadanía N°19.377.769 expedida en Bogotá D.C., de
los cargos formulados en su contra como coautor de los delitos de FRAUDE
PROCESAL, OCULTAMIENTO, ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO
PROBATORIO y FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO
AGRAVADO, conforme la parte considerativa de este proveído.

DECIMOQUINTO: CONDENAR a HÉCTOR HERNANDO RUÍZ ECHEVERRÍA


identificado con cédula de ciudadanía N°19.377.769 expedida en Bogotá D.C.,

278
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

como autor responsable del delito de FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO


acompañado de circunstancias de mayor punibilidad previstas en el numeral 10 y 9
del artículo 58 del Código Penal y como coautor del delito de TRÁFICO, PORTE DE
ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES acompañados de circunstancias de mayor
punibilidad previstas en el numeral 9 y 10 del artículo 58 del Código Penal, a la pena
principal de doscientos sesenta y cuatro (264) meses de prisión.

DECIMOSEXTO: CONDENAR a HÉCTOR HERNANDO RUÍZ ECHEVERRÍA a


la pena principal de privación del derecho a la tenencia y porte de armas por término
de cuatro coma cinco (4,5) años.

DECIMOSÉPTIMO: NEGAR a HÉCTOR HERNANDO RUÍZ ECHEVERRÍA el


mecanismo sustitutivo de la suspensión condicional de la ejecución de la pena y el
beneficio de la prisión domiciliaria, de acuerdo con lo acotado en la parte
considerativa de esta providencia. En consecuencia, se dispone que por intermedio
del centro de Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio se libren en forma
inmediata la respectiva orden de captura ante las autoridades competentes, a fin de
que cumpla la pena impuesta, acorde con lo expuesto en el acápite alusivo a tal
determinación.

DECIMO OCTAVO: ABSOLVER a JUAN CARLOS LEAL BARRERO,


identificado con cedula de ciudadanía N°79.763.047 expedida en Bogotá D.C., de
los cargos formulados en su contra como coautor de los delitos de FRAUDE
PROCESAL, OCULTAMIENTO, ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO
PROBATORIO y FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO
AGRAVADO, conforme la parte considerativa de este proveído.

DECIMONOVENO: CONDENAR a JUAN CARLOS LEAL BARRERO,


identificado con cedula de ciudadanía N°79.763.047 expedida en Bogotá D.C.,
como autor responsable del delito de FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO

279
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

acompañado de circunstancias de mayor punibilidad previstas en el numeral 10 del


artículo 58 del Código Penal y como coautor del delito de TRÁFICO, PORTE DE
ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES acompañados de circunstancias de mayor
punibilidad previstas en el numeral 10 del artículo 58 del Código Penal, a la pena
principal de doscientos cuarenta y seis (246) meses de prisión conforme se dispuso
ut supra.

VIGESIMO: CONDENAR a JUAN CARLOS LEAL BARRERO a la pena principal


de privación del derecho a la tenencia y porte de armas por término de cuatro coma
cinco (4,5) años.

VIGÉSIMO PRIMERO: CONDENAR a JUAN CARLOS LEAL BARRERO, a la


pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas
por el mismo término de la pena principal.

VIGESIMO SEGUNDO: NEGAR a JUAN CARLOS LEAL BARRERO el


mecanismo sustitutivo de la suspensión condicional de la ejecución de la pena, el
beneficio de la prisión domiciliaria, y la libertad condicional de acuerdo con lo
acotado en la parte considerativa de esta providencia. En consecuencia, se dispone
que por intermedio del centro de Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio
se libren en forma inmediata la respectiva orden de captura ante las autoridades
competentes, a fin de que cumpla la pena impuesta, acorde con lo expuesto en el
acápite alusivo a tal determinación.

VIGESIMO TERCERO: ABSOLVER a FLEYBER LEANDRO ZARABANDA


PAYÁN, identificado con cédula de ciudadanía No°80.047.009 expedida en Bogotá,
de los cargos formulados en su contra como coautor de los delitos de FRAUDE
PROCESAL, OCULTAMIENTO, ALTERACIÓN O DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO
PROBATORIO y FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO
AGRAVADO, conforme la parte considerativa de este proveído.

280
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

VIGESIMO CUARTO: CONDENAR a FLEYBER LEANDRO ZARABANDA


PAYÁN, identificado con cédula de ciudadanía No°80.047.009 expedida en Bogotá,
como autor responsable del delito de FAVORECIMIENTO AL HOMICIDIO
acompañado de circunstancias de mayor punibilidad previstas en el numeral 10 del
artículo 58 del Código Penal y como coautor del delito de TRÁFICO, PORTE DE
ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES acompañados de circunstancias de mayor
punibilidad previstas en el numeral 10 del artículo 58 del Código Penal, a la pena
principal de doscientos cuarenta y seis (246) meses de prisión conforme se dispuso
ut supra.

VIGESIMO QUINTO: CONDENAR a FLEYBER LEANDRO ZARABANDA


PAYÁN, a la pena principal de privación del derecho a la tenencia y porte de armas
por término de cuatro coma cinco (4,5) años.

VIGESIMO SEXTO: NEGAR a FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYÁN el


mecanismo sustitutivo de la suspensión condicional de la ejecución de la pena y el
beneficio de la prisión domiciliaria de acuerdo con lo acotado en la parte
considerativa de esta providencia. En consecuencia, se dispone que por intermedio
del centro de Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio se libren en forma
inmediata la respectiva orden de captura ante las autoridades competentes, a fin de
que cumpla la pena impuesta, acorde con lo expuesto en el acápite alusivo a tal
determinación.

VIGESIMO SÉPTIMO: ABSOLVER a NELSON JESÚS ARÉVALO


RODRÍGUEZ identificado con cédula de ciudadanía No°93.369.219 expedida en el
municipio de Ibagué, de los cargos formulados en su contra como coautor de los
delitos de FRAUDE PROCESAL, OCULTAMIENTO, ALTERACIÓN O
DESTRUCCIÓN DE ELEMENTO PROBATORIO y FALSEDAD IDEOLÓGICA EN

281
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

DOCUMENTO PÚBLICO AGRAVADO, conforme la parte considerativa de este


proveído.

VIGESIMO OCTAVO: CONDENAR a NELSON JESÚS ARÉVALO


RODRÍGUEZ identificado con cédula de ciudadanía No°93.369.219 expedida en el
municipio de Ibagué, como autor responsable del delito de FAVORECIMIENTO AL
HOMICIDIO acompañado de circunstancias de mayor punibilidad previstas en el
numeral 10 y 9 del artículo 58 del Código Penal y como coautor del delito de
TRÁFICO, PORTE DE ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES acompañados de
circunstancias de mayor punibilidad previstas en el numeral 9 y 10 del artículo 58
del Código Penal, a la pena principal de doscientos sesenta y cuatro (264) meses
de prisión.

VIGÉSIMO NOVENO: CONDENAR a JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ a la pena


principal de privación del derecho a la tenencia y porte de armas por término de
cuatro coma cinco (4,5) años.

TRIGÉSIMO: NEGAR a JESÚS ARÉVALO RODRÍGUEZ el mecanismo


sustitutivo de la suspensión condicional de la ejecución de la pena y el beneficio de
la prisión domiciliaria, de acuerdo con lo acotado en la parte considerativa de esta
providencia. En consecuencia, se dispone que por intermedio del centro de
Servicios Judiciales del Sistema Penal Acusatorio se libren en forma inmediata la
respectiva orden de captura ante las autoridades competentes, a fin de que cumpla
la pena impuesta, acorde con lo expuesto en el acápite alusivo a tal determinación.

CUADRAGÉSIMO: NOTIFIQUESE esta decisión a las autoridades descritas en


el artículo 166 del Código de Procedimiento Penal, y remitir el expediente a los
Jueces de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad (reparto) para lo de su
competencia.

282
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

QUINCUAGÉSIMO: En contra de la presente sentencia, procede el recurso de


apelación que debe incoarse en esta audiencia, se puede sustentar oralmente en la
misma o dentro de los cinco días siguientes, surtido ello se correrá traslado a los no
recurrentes, ello de conformidad a lo fijado en el artículo 179 del CPP modificado
por el artículo 91 de la Ley 1395 de 2010, se notifica en Estrados, se corre traslado.

NOTIFICACIÓN EN ESTRADOS

FISCALIA. INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN


VÍCTIMA: INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN
MINISTERIO PÚBLICO: INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN
CARLOS FERNANDO GUERRERO (DEFENSA) NO INTERPONE RECURSO
ÁLVARO POLANCO SÁNCHEZ (DEFENSA) INTERPONE RECURSO DE
APELACIÓN.
SERGIO RODRÍGUEZ ALZATE (DEFENSA) INTERPONE RECURSO DE
APELACIÓN.
JESÚS RAFAEL VERGARA PADILLA (DEFENSA) INTERPONE RECURSO
DE APELACIÓN.
LUIS FERNANDO BECERRA (DEFENSA) INTERPONE RECURSO DE
APELACIÓN.
ARIOSTO NUÑEZ MORA (DEFENSA) NO INTERPONE RECURSO
CRISTIAN GIOVANNY RAMÍREZ (DEFENSA) INTERPONE RECURSO
APELACIÓN.
LUIS CARLOS HOYOS QUIMBAYO (DEFENSA) INTERPONE RECURSO DE
APELACIÓN.
JOSÉ DAVID DÍAZ (DEFENSA) NO INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN.

283
Radicado: 11001600000020130003100
NI: 186958
Procesados: Rosemberg Madrid Orozco, Jorge Eliecer Narváez, Nubia Mahecha Melo, Juan Carlos Leal Barrero, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, Héctor Hernando
Ruiz Echeverría, José Javier Vivas Báez, Fleyber Leandro Zarabanda Payán, Jhon Harvey Peña Riveros y Nelson Jesús Arévalo Rodríguez
Delitos: Fraude procesal, falsedad ideológica en documento público agravado, ocultamiento, alteración o destrucción de elemento probatorio, fabricación, porte o tenencia
de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravada y favorecimiento al homicidio.

PROCESADOS

JUAN CARLOS LEAL BARRERO. INTERPONE RECURSO APELACIÓN

WILMER ANTONIO ALARCÓN VARGAS. INTERPONE RECURSO DE


APELACIÓN.

HÉCTOR HERNANDO RUIZ ECHEVERRIA. INTERPONE RECURSO DE


APELACIÓN.

ROSEMBERG MADRID OROZCO. INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN.

NELSON JESUS ARÉVALO RODRÍGUEZ. INTERPONE RECURSO DE


APELACIÓN

FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYÁN. INTERPONE RECURSO DE


APELACION.

La juez,

YANET LILIANA MARTÍNEZ PALMA

284

También podría gustarte