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EdeS IV

El documento aborda el tema del 'nacer de nuevo' en la vida cristiana, enfatizando la importancia del Bautismo como un medio para recibir la gracia y transformarse en hijos de Dios. Se destaca que la Resurrección de Cristo no solo libera del pecado, sino que también abre el acceso a una nueva vida en Él, invitando a los creyentes a vivir en santidad y amor hacia los demás. La vida nueva en Cristo implica una transformación interior que nos lleva a ser parte de la familia de Dios y a vivir en comunión con los demás.
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EdeS IV

El documento aborda el tema del 'nacer de nuevo' en la vida cristiana, enfatizando la importancia del Bautismo como un medio para recibir la gracia y transformarse en hijos de Dios. Se destaca que la Resurrección de Cristo no solo libera del pecado, sino que también abre el acceso a una nueva vida en Él, invitando a los creyentes a vivir en santidad y amor hacia los demás. La vida nueva en Cristo implica una transformación interior que nos lleva a ser parte de la familia de Dios y a vivir en comunión con los demás.
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Escuela de Santidad IV EL COMBATE DE LA VIDA CRISTIANA Iglesia de las Calatravas

PASCUA Tema 1. «Tenéis que nacer de nuevo» (Jn 3, 7). Una vida nueva en Cristo.

Nicodemo, jefe judío y miembro del Sanedrín, acude de noche ¿Qué es esta fuerza renovadora que nos trae Cristo resucitado?
a entrevistarse con Jesús. Se siente atraído poderosamente por ¿Qué es este actualizarse de la gracia que recibimos un día en
este hombre, pero teme a sus correligionarios. «Rabí, sabemos el Bautismo? En definitiva, ¿qué significa nacer de nuevo?
que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede
hacer los signos que tú haces si Dios no está con él». Jesús dirá 2. Una nueva participación en la gracia
más adelante: «Las obras que Yo hago, esas dan testimonio de Mí»
(Jn 5, 36). «Hay un doble aspecto en el misterio pascual: por su muerte nos
libera del pecado, por su Resurrección nos abre el acceso a una
Las palabras de Nicodemo esconden una pregunta implícita
nueva vida» (Catecismo de la Iglesia Católica, 654).
que podríamos formular así: Vienes de parte de Dios, los signos
que haces lo demuestran… Es así, Al tratar de explicar en qué
¿verdad? No me engaño, ¿estoy consiste esta vida nueva, el
en lo cierto? Catecismo comienza por decir
que es «una nueva participación
Jesús parece ignorar la pregunta.
en la gracia». La gracia nos
Su respuesta, en realidad, va más
estaba vedada por el pecado.
al fondo. «El que no nazca de nuevo
Ahora, la Resurrección de Cristo
no puede ver el reino de Dios». Jesús,
nos hace participar de ella de
que lee los corazones, ve en
nuevo. Uno de los prefacios de
profundidad la duda del jefe
las misas de la Virgen lo dice así:
judío. Nicodemo quiere estar
«La gracia que Eva nos arrebató, nos
seguro de que viene de parte de
ha sido devuelta en María». ¿Pero
Dios. Si viene de parte de Dios,
qué es la gracia?
entonces es que el reino de Dios ha
llegado al mundo. Y, en ese caso, piensa, ¿qué debo hacer para Si tuviéramos que poner una imagen o un símil, aunque sea
responder adecuadamente a Dios? imperfecto, podríamos decir que la gracia es la misma vida
¿Qué hemos de hacer para responder a la gracia salvadora que divina, es esa corriente de vida que se da en Dios, en el seno de
Cristo ha traído al mundo? ¿Qué hemos de hacer para la Trinidad. Cristo nos hace una trasfusión de esa vida divina
responder a la Resurrección? La respuesta de Jesús es también en nuestras venas espirituales. Si lo pensamos bien es algo
para nosotros: «Tenéis que nacer de nuevo». Ése es el fruto más grandioso. Dios nos da su fortaleza, su misma vida, y así, nos
genuino de la Pascua: una vida nueva en Cristo. va divinizando poco a poco. Esto podemos verlo muy claro en
la vida de los santos. Dios va transformando poco a poco en
1. Nacer del agua y del Espíritu (Jn 3, 5) ellos sus sentimientos, sus modos de pensar, su forma de
actuar, sus motivaciones… Se va dando en ellos un proceso de
Nicodemo presenta una objeción: «¿Cómo puede nacer un hombre santificación, de divinización (aunque la palabra nos resulte un
siendo viejo?». La respuesta de Jesús no ofrece dudas: «El que no poco fuerte, la usan los Padres de la Iglesia con mucha
nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios». frecuencia).
Es evidente que Jesús está hablando de la gracia del Bautismo, Si un científico lograra introducir rasgos de vida animal en una
por la que nacimos del agua y del Espíritu a una vida nueva. planta, de tal modo que la planta pudiera moverse o
Ciertamente, nuestro Bautismo supuso una revolución y alimentarse como un animal, el descubrimiento científico sería
transformación interior sin precedentes. Fuimos ungidos con grandioso, sorprendente y una revolución en la investigación.
el crisma, sellados por Dios, y consagrados a Él. Algo Aquí estamos hablando de algo todavía más grandioso: es
consagrado, por ejemplo, un cáliz, ya no puede utilizarse para introducir vida divina en un ser humano. El salto cualitativo es
usos profanos. Nuestros pecados quedaron borrados por la vertiginoso.
fuerza renovadora de Cristo. «Aquella agua salvadora os sirvió a
la vez de sepulcro y de madre» (Catequesis de Jerusalén). Por eso, ¿Qué implicaciones tiene todo esto? Nos lo dice san Pablo:
aunque el Bautismo no produce ningún cambio externo visible «Si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está
en el que se bautiza, produce una transformación radical en su Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspirad a las cosas de arriba, no a
interior. Es una criatura nueva, invadida por el Espíritu Santo, las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con
transformada en hijo de Dios, y lleno en sí mismo de la misma Cristo en Dios… Despojaos del hombre viejo con sus obras, y revestíos
vida divina. «Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un
os habéis revestido de Cristo» (Ga 3, 27). «Por el bautismo fuimos conocimiento perfecto, según la imagen de su Creador, donde no hay
sepultados con Él en la muerte, para que (…) así también nosotros griego y judío; circuncisión e incircuncisión; bárbaro, escita, esclavo,
vivamos una vida nueva» (Rm 6, 4). libre, sino que Cristo es todo y en todos. Revestíos, pues, como elegidos
de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad,
Pero para aquellos de nosotros que fuimos bautizados de niños
humildad, mansedumbre, paciencia» (Col 3,1-3. 9-12).
esta gracia nos resulta lejana en el tiempo. Incluso para aquellos
que fueron bautizados siendo adultos, la gracia del Bautismo Si la gracia, esta vida divina, va tomando forma en nosotros,
va alejándose a medida que van pasando los años. La frase entonces eso nos lleva hacia la santidad: alejamiento del
«Tenéis que nacer de nuevo» no puede reducirse sólo a la gracia pecado, de todo apego al yo y adhesión total y estable a Dios.
bautismal que recibimos en un momento puntual, sino que el Nuestra forma de actuar ha de cambiar. Se nota en que nos
Señor nos la repite permanentemente, en particular cada año al revestimos de entrañas de misericordia, florece en nosotros la
llegar el tiempo de Pascua. caridad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia, la
delicadeza con los demás. Lo vemos tan claro en los santos que Hay dos muertes: la muerte física, que todos padecemos; y la
se han acercado a Dios. El Señor quiere obtener esta gracia muerte espiritual, que es la condenación y la privación de Dios
también para nosotros en esta Pascua. para siempre, que es sin duda la verdadera muerte. Del mismo
modo hay dos vidas: la vida eterna forma parte de nuestra
«No viváis ya como viven los paganos, según la vaciedad de su
naturaleza. Somos eternos y viviremos para siempre, ya sea
mente» (Ef 4, 17). «Toda amargura, ira, cólera, gritos, maledicencia
salvados en el Cielo, ya sea condenados en el infierno. Pero la
y cualquier clase de maldad, desaparezca de entre vosotros. Sed
amables entre vosotros, compasivos, perdonándoos mutuamente como Vida eterna en su sentido más profundo es la que nos hará vivir
os perdonó Dios en Cristo» (Ef 4, 31-32). para siempre, gozosos de compartir el Amor de Dios,
saciándonos de su semblante, para cuya contemplación fuimos
En consecuencia, la resurrección es misterio de santidad, de creados.
triunfo de la vida sobre la muerte, de lo celestial sobre lo
terreno, de lo eterno sobre lo temporal, de lo divino sobre lo 4. Hijos en el Hijo, y hermanos de todos
humano.
La vida nueva en Cristo tiene este segundo aspecto, nos
Es también el fundamento de la «perfecta libertad de espíritu»,
introduce ya en la vida eterna. Cuando se bautiza a un niño, el
porque se rompen todas las cadenas y esclavitudes. «Por tu
sacerdote pregunta a sus padres en el umbral de la Iglesia.
santa resurrección, Señor, líbranos», repite la Iglesia.
«¿Qué pedís a la Iglesia para este niño?» Y una de las respuestas
Tal vez alguno pueda decir con cierta amargura: «¡He vivido que se dan es: «La vida eterna».
ya tantas Pascuas! Y esta transformación no se ha producido».
Hemos recibido tantas gracias a través de los sacramentos, la «En el bautismo cada niño es insertado en una compañía de amigos
oración, las personas que Dios ha puesto a nuestro lado a lo que no lo abandonará nunca ni en la vida ni en la muerte, porque
largo de la vida… Y, sin embargo, ese nacer de nuevo parece que esta compañía de amigos es la familia de Dios, que lleva en sí la
se nos resiste. promesa de eternidad. Esta compañía de amigos, esta familia de
Dios, en la que ahora el niño es insertado, lo acompañará siempre,
La gracia de Dios está asegurada. Lo que a veces falla es nuestra incluso en los días de sufrimiento, en las noches oscuras de la vida;
forma de recibirla. Y también es verdad que el Señor va le brindará consuelo, fortaleza y luz.
preparando paulatinamente el recipiente para verter la gracia.
Tiene que ir ensanchando nuestro corazón, preparándolo para Esta compañía brinda al niño consuelo y fortaleza, el amor de Dios
que sea «un corazón nuevo», apto para la santidad. No nos incluso en el umbral de la muerte, en el valle oscuro de la muerte.
desalentemos, Dios es el más interesado en acabar esta obra en Le dará amistad, le dará vida. Y esta compañía, siempre fiable, no
desaparecerá nunca. Ninguno de nosotros sabe lo que sucederá en
nosotros. Lo que se nos pide es eliminar obstáculos, deshacer
el mundo, en Europa, en los próximos cincuenta, sesenta o setenta
resistencias interiores, desatascar las tuberías espirituales para
años. Pero de una cosa estamos seguros: la familia de Dios siempre
que pueda fluir libremente la gracia transformadora de Dios.
estará presente y los que pertenecen a esta familia nunca estarán
solos, tendrán siempre la amistad segura de Aquel que es la vida.
3. También nosotros resucitaremos
Esta familia de Dios, esta compañía de amigos es eterna, porque es
Desde la aurora de Pascua una nueva primavera de esperanza comunión con Aquel que ha vencido la muerte, que tiene en sus
llena el mundo; desde aquel día nuestra resurrección ya ha manos las llaves de la vida. Estar en la compañía, en la familia
comenzado, porque la Pascua no marca simplemente un de Dios, significa estar en comunión con Cristo, que es vida y da
momento de la historia, sino el inicio de una condición nueva: amor eterno más allá de la muerte».
Jesús ha resucitado no porque su recuerdo permanezca vivo en
el corazón de sus discípulos, sino porque Él mismo vive en Benedicto XVI (8 de enero de 2006)
nosotros y en Él ya podemos gustar la alegría de la vida eterna.
Esta nueva vida en Cristo nos hace hijos de Dios y hermanos
La Resurrección de Cristo —y el propio Cristo resucitado— es entre nosotros.
principio y fuente de nuestra resurrección futura: "Cristo
resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron «Los hombres se convierten en hermanos de Cristo, como Jesús mismo
[...] del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos llama a sus discípulos después de su Resurrección: "Id, avisad a mis
revivirán en Cristo" (1Co 15, 20-22). En la espera de que esto se hermanos" (Mt 28, 10; Jn 20, 17). Hermanos no por naturaleza, sino
realice, Cristo resucitado vive en el corazón de sus fieles. En Él los por don de la gracia, porque esta filiación adoptiva confiere una
cristianos "saborean [...] los prodigios del mundo futuro" (Hb 6,5) participación real en la vida del Hijo único, la que ha revelado
y su vida es arrastrada por Cristo al seno de la vida divina (cf. Col 3, plenamente en su Resurrección» (Catecismo, 654).
1-3) para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que La vida nueva en Cristo nos invita a una nueva forma de
murió y resucitó por ellos" (2Co 5, 15). (Catecismo de la Iglesia relacionarnos con los hombres que nos rodean, que dejan de ser
Católica) enemigos u obstáculos para nuestra vida, para convertirse en
El mismo san Pablo lo dice con palabras que no dan lugar a hermanos a los que amamos y a los que queremos salvar y
duda: «Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos meter en el Cielo. Lo que el pecado estropeó –«La mujer que me
habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús diste me dio del fruto y comí»–, ahora es restaurado por Cristo.
vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Por eso, una de las manifestaciones más claras de ese nacer de
Espíritu que habita en vosotros» (Rm 8, 11). nuevo que nos trae la Resurrección de Cristo es este cambio en
nuestra forma de tratar a los demás.
Como dice la liturgia de estos días, Cristo «resucitando restauró
la vida» y «en su gloriosa resurrección hemos resucitado todos» La Resurrección nos libera de las ataduras de nuestro egoísmo
(Prefacios I y II de Pascua). La humanidad, así, ha recibido «la y nuestro amor propio, que no nos deja avanzar ni crecer.
esperanza de la resurrección» (oración colecta del miércoles de la «Desatadlo y dejadlo andar» (Jn 11, 44), dijo una vez el Señor
II semana de Pascua). Y el mismo Jesús le dice a Nicodemo en refiriéndose a Lázaro, que salía del sepulcro atado por las
su diálogo nocturno: «Todo el que cree en el Hijo del hombre tiene vendas con que le habían amortajado.
vida eterna» (cf. Jn 3, 15).

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