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Gigamesh 01

La revista Gigamesh presenta su número de junio/julio de 1991, destacando su enfoque en el género de ciencia ficción y la apertura a la participación de los aficionados. Incluye noticias sobre premios literarios, críticas de libros, y novedades editoriales, además de un llamado a la expresión de opiniones diversas. Se menciona la creciente tendencia de secuelas en la literatura de ciencia ficción y la situación de varias editoriales en el mercado.

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Gigamesh 01

La revista Gigamesh presenta su número de junio/julio de 1991, destacando su enfoque en el género de ciencia ficción y la apertura a la participación de los aficionados. Incluye noticias sobre premios literarios, críticas de libros, y novedades editoriales, además de un llamado a la expresión de opiniones diversas. Se menciona la creciente tendencia de secuelas en la literatura de ciencia ficción y la situación de varias editoriales en el mercado.

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C IE N C IA F IC C IO N , TERRO R Y FANTASIA ADELANTO

TOM BOMBÄDIL

ORSON SCOTT CARD


i/ISTO POR
NORMAN SPINRAD

LOS MEJORES
LIBROS DE
1990

CONVOCATORIA
PREMIOS
GIGAMESH

NOVEDADES
EDITORIALES,
NOTICIAS

LIBROS, CINE,
VIDEO, JUEGOS
GIGAMESH Ne1 JU N IO /JU LIO 1991

EDITORIAL:
Realmente, no hay mucho que S U M A R I O :
decir. Presentar la revista no tiene
demasiado sentido, pues el conte­
nido habla por sí mismo. Noticias 2
La razón por la que la hemos sa­
cado a la calle es una y simple: nos
gusta hacerla. Nos gusta el género y J.R.R. Tolkien, Tom Bombadil, un poem a 11
nos gusta compartir nuestra afición.
Y, sobre todo, nos encantaría que Norman Spinrad, E l emperador de todas las cosas 21
pudiera convertirse en el vehículo
mediante el que todos los aficiona­
dos pudieran expresar sus propias Los 10 mejores libros de 1990 según... 30
ideas. Así pues, nuestras páginas
están abiertas a quien quiera hacer Premios Gigamesh 1991: Convocatoria 37
uso de ellas y tenga algo interesante
que comunicar a los demás.
En este sentido, queremos pre­ Crítica de libros 39
venir malentendidos desde el prin­
cipio: el hecho de dedicar la revista
a cuestiones de opinión implica Pantalla grande 61
que las polémicas y posiciones en­
contradas serán inevitables. Esto, La mirada del observador 63
en sí, es algo tan saludable como
productivo, y sólo pido que nadie
se tome muy a pecho las opiniones Entre viñetas 65
expresadas libremente por los de­
más. O dicho de otra forma, está El mundo del juego 69
permitido vertir ríos de tinta di­
ciendo que las ideas del vecino son
insensatas (y argumentándolo), pe­ Cartas de los lectores 72
ro queda prohibido enfadarse.
Alejo Cuervo Novedades editoriales 78

Gigamesh nQ1. Publicación bimestral. Ediciones Gigamesh, Catherine Zuber Editora. Ronda San
Pedro, 53. 08010 Barcelona. Fax: (93) 232 77 08. Dirige: Alejo Cuervo. Coordina: Ignacio Maro-
to. Colaboran en este número: Alfredo Esteban Arroyo, Miquel Barceló, Juan Manuel Barranque­
ro, Salvador Bemadó, Julián Diez, Francisca Escher, Farsa's Wagón, Roque González, Pilar Lebón,
Cristina Macía, Jesús Palacios, Francisco Pérez Navarro, Cels Piñol, Juan Carlos Planells, Jordi Sán­
chez, Alberto Santos, Domingo Santos, Albert Solé, Susana Vallejo y Mario X. Portada: Don
Maitz, ¡t Takes Courage. ©1988 Don Maitz/via Agent Schlück. Diseño: Horacio Gorodischer.
Fotocomposición: Pacmer, S.A. C/. Lepanto, 264, 3®F. 08013 Barcelona. Imprime: S.A. de Lito­
grafía. Torrente de Vallmajor, 14.08911-Barcelona. Distribuye: Coedis, S.A. Ctra. Nacional II, Km.
609,4. 08750 Molins de Rei.
Esta publicación no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus colaboradores. Todo
el material publicado pertenece a sus autores, que ostentan el copyright sobre el mismo; que­
da prohibida toda reproducción total o parcial sin su consentimiento previo.
Depósito legal: B-24.611-91. ISSN: 1130-9326.
N O T I C I A S :
PREMIOS premio cuando eran unos abso­
lutos desconocidos.
■ Se han concedido ya los pre­
mios Philip K. Dick Memorial ■ También se conoce ya el re­
correspondientes a 1990, y que sultado del Arthur C. Clarke
galardonan el mejor libro publi­ Award, otorgado por un jurado
cado originalmente en bolsillo británico a la mejor novela de
durante el año en cuestión. ciencia ficción aparecida durante
La obra ganadora ha sido esta el año anterior, y que suele apos­
vez un volumen de cuentos, tar por obras de elevado conteni­
Points o f Departure, de Pat
do literario.
Murphy, quedando como fina­
lista la novela The Schizogenic El ganador de esta edición ha
Man, de Raymond Harris. sido Colin Greenland, por Take
Back Plenty, su cuarta novela pu­
blicada. Paradójicamente, se tra­
ta de un space-opera en la tradi­
ción de la serie de la Cultura de ■ Como confirmación de los
Iain M. Banks, cuya The Use o f parámetros de comercialidad en
im n n m s n Weapons también estaba nomi­ los que se mueven los «grandes
nada. La novela le ha reportado a premios» norteamericanos, re­
i r a n i a n i « su autor una popularidad mucho sulta curioso observar como la
mayor que la obtenida con textos casi totalidad de los nominados
anteriores (Daybreak on a Diffe­ al Premio Nébula de este año
rent Mountain, The Hour o f the tienen prevista su edición en cas­
Thin Ox y Other Voices), pese a tellano.
los elogios de crítica que habían La lista incluye, en la catego­
recogido todos ellos. ría de novela, Tehanu: The Last
El resto de obras nominadas Book o f Earthsea, cuarto volu­
incluía Rats and Gargoyles, de men de la serie de Terramar de
Ursula K. LeGuin (en prepara­
Mary Gentle, Red Spider, White ción en Edhasa y Minotauro),
Web, de Misha, Farewell Hori­ Mary Reilly, servidora del Dr.
zontal, de K.W. Jeter, y La ciu­ Jekyll, de Valerie Martin (apare­
dad, poco después, de Pat cido ya en Emecé), Only Begot-
Murphy (Edaf). ten Daughter, de James Morrow
(en preparación en Destino),
■ Poco después de conocerse el Blanca Jenna, de Yane Yolen
El resto de las obras nomina­ resultado del Clarke Award, se (Ediciones B), The Fall ofHype-
das incluía Winterlong, de Eli- anunciaron los ganadores del rion, de Dan Simmons (en pre­
zabeth Hand, The Oxigen Ba- British Science Fiction Asso- paración en la misma editorial),
rons, de Gregory Freely, y ciaton Award (el Nebula in­ y Redshift Rendezvous, de John
Clarke County, Space, de Alan glés). El premio de novela reca­ E. Stith.
Steele. yó también sobre Take Back-
Además de abrir la tempora­ Plenty. TIEMPO DE SECUELAS
da en lo que a la entrega de Otras obras nominadas eran las
premios anglosajones se refie­ ya citadas The Use of Weapons y
re, el Philip K. Dick está de­ Rats and Gargoyles, así como ■ La «secuelitis» que aqueja al
mostrando ser uno de los ga­ Hyperion, de Dan Simmons, y género sigue proliferando y no
lardones de mayor interés que muestra visos de decaer. Entre
se conceden anualmente. El The Difference Engine, de Wi­ las noticias más sorprendentes
hecho de concederse a edicio­ lliam Gison y Bruce Sterling. de los últimos meses se cuenta el
nes originales en bolsillo con­ El premio al mejor relato le anuncio por parte de Walter M.
lleva el descubrimiento de san­ fue concedido a Kim Newman Miller de una secuela de su clá­
gre nueva. Recordemos en este por “The Original Dr Shade” sica Cántico por San Leibowitz
sentido que autores como Tim {Interzone 36), y el de ilustra­ (Bruguera), de la que ha entrega­
Powers, James Blaylock o Mi- ción a Ian Miller por su por­ do ya las primeras 300 páginas a
2 ke McQuay obtuvieron este tada de The Difference Engine. su editor.
■ Por su parte, los entusiastas En realidad no le hace falta:
de la serie de Ender, de Orson Virtual Light le ha reportado
Scott Card, pueden irse prepa­ más de medio millón de dólares
rando para mucha más madera. y cien mil libras en concepto de
Faren Miller, comentarista de la adelantos, 50 y 20 millones de
revista Locus, hacía la reseña de pesetas respectivamente.
Xenocide, tercera entrega de la
■ Otros dos escritores que han
serie prevista para agosto de este
firmado un contrato millonario
año, y la describía como una han sido Terry Pratchett, autor
«meditación» sobre La voz de de la serie del Mundodisco, y
los muertos con muy pocos mo­ Neil Gaiman, guionista de la se­
mentos de acción, indicando asi­ rie de cómic Sandman. La cifra
mismo la posibilidad de nuevas (que no recordamos con exacti­
secuelas. tud) provenía de los derechos de
adaptación cinematográfica de
■ Y nuevas secuelas también Good Omens, novela que escri­
para Cita con Rama. A Rama II bieron en colaboración y cuya
se sumará este año The Garden edición en castellano está previs­
o f Rama, y el año próximo ta en Ediciones Versal.
Rama Revealed. Nuevas entre­
gas escritas por ARTHUR C.
CLARKE y Gentry Lee, por su­
puesto. El libro citado es, aclaramos,
la segunda parte del propio Bos­
■ Quien, de momento, no pa­
rece mostrarse muy dispuesto a
Terry Pratchett que Mitago.

PREMIOS UPC
seguir explotando el mismo fi­
lón indefinidamente es Wi-
lliam Gibson. Ni la reciente­
6 Neil Gaiman Pasando ya al mundo de la
edición en nuestro país, la noti­
mente aparecida The Differen- cia más destacada ha sido la con­
ce Engine, escrita en colabora­ vocatoria de un premio de cien­
ción con Bruce Sterling, ni Vir­ cia ficción por parte de la Uni­
tual Light, la novela que entre­ versidad Politécnica de Cataluña
gó hace pocos meses a su agen­ (UPC).
te, están relacionadas con el g o o d Pueden presentarse a concur­
so novelas cortas (de 75 a 110
universo de su archifamosa
Neurornante. OMeNs
TheNice andAccurate Prophecies
páginas) que optarán por un
primer premio dotado con
of AgnesNutter. Witch 1.000.000 de ptas., y un segundo
premio de 250.000. Los origina­
les pueden presentarse en caste­
llano o catalán, y los ganadores
serán publicados por Ediciones
B en la colección Nova CF.
Los autores, en vista del éxito, El premio, de momento de
han anunciado una secuela. Y ámbito nacional, se concede por
no, no les da vergüenza. jurado y se convocará anualmen­
te. El jurado de la primera convo­
■ En estos tiempos en los que catoria está formado por Miquel
el marketing juega un papel tan Barceló, Domingo Santos, Vla­
importante en la comercializa­ dimir de Semir, Mönica Piquer e
ción de los libros, no hemos po­ Isabel Rosell.
dido resistir la tentación de re­ Los originales deben remitir­
producir la portada de una re­ se por cuadruplicado a la si­
ciente edición americana de Bos­ guiente dirección: Consejo So­
que Mitago, de Robert Holds- cial de la Universität Politécnica
tock. Es merecedora de algún de Catalunya. Edificio de la ET-
premio especial: como puede SAB. Diagonal, 649.08028 Bar­
apreciarse en su parte inferior, celona, indicando en el sobre
Holdstock es «el autor de La- «Premio UPC de Novela Corta
vondyss». de Ciencia Ficción, 1991». El 3
plazo para su presentación fina­ EN PREPARACIÓN da entrega de la serie de la Rata
liza el próximo 31 de julio y los de Acero Inoxidable, de Harry
ganadores serán dados a conocer ■ Por lo que respecta a otras Harrison: La venganza de la rata
a finales de año. editoriales, se esperan también de acero inoxidable, título inédi­
retrasos en la aparición de nue­ to hasta ahora en castellano.
CRISIS EN ULTRAMAR vos títulos por parte de Edicio­
nes Júcar. y también en este ca­ ■ En la colección Cronos de
El premio anterior viene a pa­ so como consecuencia de moti­ Destino aparecerá antes de vera­
liar la decepción producida por vos ajenos al propio funciona­ no una nueva edición de Foras­
las noticias que nos llegan de Ul­ miento comercial de las colec­ tero en tierra extraña, la novela
tramar, entre otras la de la pos­ ciones de la editorial. Dificulta­ más importante de Robert A.
tergación del premio de novela des en la contratación forzarán el Heinlein. Se ha realizado una
convocado por esta misma edito­ lanzamiento de muy pocas nove­ nueva traducción del libro basa­
rial y que tenía que haberse falla­ dades en los próximos meses. da en la versión completa que se
do el pasado Día del Libro. La Psion, de Joan D. Vinge, La publicó recientemente en Esta­
entrega del mismo ha sido de­ dama de plata, de Angel Torres dos Unidos tras su muerte.
morada y no se sabe si llegará a Quesada, y Cuentos de Nedao, Pasado el mes de agosto se
fallarse finalmente. de Ru Emerson, primer título de tiene prevista la novela de James
El futuro de esta editorial se la nueva colección de fantasía Morrow nominada al premio
presenta incierto en estos mo­ proyectada por esta editorial, Nébula, con el título de Su hija
mentos. El grupo editorial Sal- son algunos de los libros cuya unigénita.
vat. al que pertenecía Ultramar, aparición estaba prevista para
había sido comprado por la estas fechas. ■ Ediciones B planea seguir
compañía francesa Hachette. alternando grupos de novedades
que experimentó pérdidas con­ ■ Pero no todo son malas noti­ de sus colecciones Nova CF y
siderables tras su primer año de cias este mes: Ediciones T ri­ Nova Fantasía. En la primera co­
gestión. Hachette ha vendido el dente anuncia el lanzamiento de lección se tienen previstos para
patrimonio de Salvat buscando una nueva colección que se su­ antes de vacaciones La nave de
minimizar las pérdidas. Se sabe mará a su serie Pulsar Ciencia un millón de años, de Poul An-
que Planeta se ha hecho cargo Ficción. Se trata de Pulsar Fanta­ derson y los dos primeros volú­
de la división editorial encarga­ sía, y su primer título será Mun­ menes de la serie Los Señores de
da de enciclopedias, pero no se do de brujas, de André Norton. la Instrumentalidad, en la que se
ha divulgado ninguna decisión recogen todos los relatos escritos
en lo que atañe al sello Ultra­ por Cordwainer Smith.
mar. Cabe destacar que la edición
De momento se han cancela­ anterior incluirá el rescate de al­
do todas las colecciones de esta gunos cuentos que nunca llega­
editorial a excepción de la colec­ ron a ser publicados en inglés.
ción Bolsillo Ciencia Ficción. be tüniiab Los dos volúmenes que cierran
Entre los títulos cuya apari­ la serie (las novelas Nostrilia y
ción se ha venido retrasando y En busca de tres mundos, ya pu­
que podrían aparecer en estos blicadas anteriormente en Espa­
meses se incluyen la monumen­ ña) están incluidos en la progra­
tal Tritón, de Samuel R. Delany. mación del próximo año.
y Compradores de vida, la últi­ En la colección de fantasía
ma novela de Joe Haldeman. aparecerán Aprendiz Alvin, ter­
Otros títulos de género que cera parte de la serie de Orson
estaban previstos para el resto de Scott Card dedicada a Alvin Ma-
colecciones, entre los que se ker, y la conclusión de la prime­
cuentan Ei mono de hielo, de M. ra trilogía de Deryni, La grande­
John Harrison, Apocalipsis, de za, de Katherine Kurtz.
Nancy Springer, y la tercera en­
trega de la serie Mundo de La­ ■ En la colección Icaro, de
drones, podrían no llegar a pu­ Editorial Edaf, se esperan co­
blicarse nunca. mo próximos títulos La puerta
La desaparición de Ultramar, de Ivrel, reedición de la primera
si llegara a producirse, sería sin novela de la serie Morgain de
duda una tragedia para los afi­ C.J. Cherryh (que tienen inten­
cionados al género. Hace pocos Para la colección de SF se tie­ ción de publicar completa), El
meses era la editorial que desa­ ne prevista la reedición de Ba­ rey que salvó su cabeza, tercera
rrollaba más actividad y la única rrera siniestra, de Eric Frank entrega de El Rey Reluctante, de
interesada en el lanzamiento de Russell, un clásico inencontra- Sprague de Camp, y Roma Ma-
4 ediciones populares. ble del space-opera, y la segun­ ter, de Poul Anderson.
■ Ediciones Maeva lanzará FANZINES
este verano, sin confirmar si an­
tes o después de las vacaciones, ■ Y mientras prosigue la ava­
la nueva novela de Jean M. lancha de novedades editoriales,
Auel, Las llanuras del tránsito, no parece producirse demasiado
perteneciente al ciclo El clan de! movimiento por parte del fan-
oso cavernario. Este libro fue la dom. Durante lo que llevamos de
novedad de género más vendida año (véase la sección de noveda­
en Estados Unidos durante el pa­ des editoriales) son bien pocos
sado año, por encima incluso de los fanzines que han visto la luz.
Stephen King. La gran excepción es B.E.M.,
que no falta nunca a su cita men­
■ Martínez Roca anuncia co­ sual para dar noticias frescas.
mo próximas novedades Unfue­
go en el Sol, segunda entrega de Los mismos editores de
la serie ciberpunk de George B.E.M., Pedro Jorge (Canarias) y
Alee Effinger (en Gran Super Ricard de la Casa (Andorra),
Ficción), La maldición de la Es­ anuncian otro fanzine, Factoría,
pada Negra, de Michael Moor- en el que publicarán relatos de
cock (en Fantasy), y La luz al f i ­ aficionados españoles.
nal del túnel, de John Skipp y
Craig Spector (en Gran Super
Terror). que la edición ya aparecida de El
hobbit. De momento, el primer
título previsto es El libro de los
Cuentos Perdidos II.
Aparte de Tolkien, las próxi­
mas novedades de esta editorial
incluirán El mundo de cristal, de
J.G. Ballard (única novela de su
ciclo de las catástrofes que per­
manecía inédita), La cámara de
los horrores, de Angela Cárter,
el primer volumen de la trilogía
de Gormenghast, de Mervyn Pe-
ake, y una reedición de El día de
los trífidos, de John Wyndham.

■ Ampliando cada vez más sus


publicaciones dentro del género.
Ediciones Valdemar sacará,
dentro del sello Weird SF, La
guerra del fuego, de J.H. Rosni
Ainé, y La nave de Ishtar, de
Abraham Merrit. El siguiente tí­
tulo de la colección será Carson
de Venus, tercera entrega de la ■ Aunque no se trate exacta­
serie de Edgar Rice Burroughs. mente de un fanzine, resulta obli­
Dentro del sello filial de Al­ La guerra delfuego será posi­ gado comentar la creación de la
cor y en la colección Alcor Fan­ blemente continuada por las Sociedad Tolkien Española, cu­
tástica, el próximo título será La otras dos novelas del ciclo yo proyecto fundacional puede
ascensión secreta o llorad, Phi­ prehistórico del autor que ya ha­ solicitarse a José Manuel Ferrán-
lip K. Dick ha muerto, novela de bían sido publicadas en castella­ dez Bru. C/. Nueva San Antonio,
Michael Bishop escrita en home­ no, teniéndose prevista la inclu­ 3 ,3a. 03203 Elche. Alicante.
naje al autor desaparecido. sión de otras dos inéditas hasta la
fecha si las ventas de las anterio­ ■ Por lo demás, comentar que
■ Por parte de Minotauro se res lo permiten. Joaquín y Jesús Palacios (Ma­
planea incrementar la publica­ Para la colección Valdemar drid) andan preparando un nue­
ción de nuevos títulos en tomo a Antologías se prepara el libro vo número de E l grito dedicado
la obra de J.R.R. Tolkien, inclu­ Vamps, selección de relatos so­ a Stephen King. Tienen prevista
yendo el lanzamiento de El Se­ bre mujeres vampiro realizada su aparición entre agosto y sep­
ñor de los Anillos en edición de por Martin H. Greenberg y Char­ tiembre.
bolsillo y en el mismo formato les G. Waugh. Alejo Cuervo 5
CINE trega debía acercarse mucho ■ Si las noticias que nos han
más al público infantil, que al llegado no son falsas, Clive
fin y al cabo son los que se de­ Barker comenzaría en los pró­
■ Empecemos con una nota cu­ jan masivamente los dólares en ximos meses el rodaje de The
riosa. Dos de las últimas adapta­ los cines. Mummy, en principio un remake
ciones fflmicas de obras de Dekker y Miller ya han re­ irreverente del clásico de la Uni­
Stephen King tendrán -o han cibido las instrucciones perti­ versal.
tenido- distribución española en nentes. Peter Weller, por su Con esto se confirmaría la
diferentes medios. parte, se desmarca del proyec­ nueva política de la mítica pro­
Por un lado Misery, de Rob to: ya no hará más de «poli» ductora, consistente en produ­
Reiner, que ya adaptó a King en cibernético (suponemos que le cir una serie de estos remakes,
Cuenta Conmigo (Stand by Me) asustarán los célebres casos de fichando para ello a directores
y que cuenta con la presencia co­ Bela Lugosi o Johnny Weis- jóvenes con una visión perso­
mo protagonista del excelente muller) y se embarca en el nal del horror. Corren rumores,
James Caan, se ha estrenado en nuevo proyecto de David Cro- algunos bastante bien funda­
las salas oscuras, mientras que nemberg, Naked Lunch, del dos, de que Sam Raimi y Stuart
It, de Tommy Lee Wallace, lo que daremos más información Gordon se sumarían al proyec­
hará directamente en formato en próximos números. to, realizando remakes de El
magnético. Hombre Invisible, Frankens-
No dudamos que la calidad ■ Si la moda terrorífica de las tein, Drácula, El Hombre-Lo­
del film de Reiner será superior a televisiones españolas siguiera bo, etc.
la del de Wallace, aunque cree­ un curso normal, no sería de ex­ Desde luego, aquí esperamos
mos que el verdadero motivo de trañar que pronto nos ofrecieran estos proyectos que no pueden
sus diferentes estrenos estriba en algunas de las series o telefilmes verse más que con buenos ojos,
el Oscar de Kathy Bates por su del género que en USA prolife- teniendo en cuenta el estado ac­
papel de fan impulsiva. ran como hongos. tual del cine de horror.
Los fans pueden ir preparán­ Esperamos la necesaria Ta­
dose a ver Graveyard Shift en los les from the Crypt, la promete­ ■ En contra de las noticias
viejos videos de sus hogares dora nueva entrega de la mítica aparecidas en un principio,
mientras George A. Romero Dark Shadows, la miniserie Sam Raimi no rodará Evil De-
acaba el montaje de The Dark Psycho (que aunque a más de ad III: Army o f The Darkness
Half. Y es que lo que se dió en un fan de Hitchcook le revuelva en Europa, sino que lo hará en
llamar «moda King» parece no las tripas sería de agradecer), la decorados situados en su propio
ser tal, sino que adaptar a King serie It, continuación del largo país.
se ha convertido en un ritual Dracula: The Series, y el tele­ El hecho de que la película
que a pesar de sus irregulares film The Birds II (sí, habéis lei- esté ambientada en la Edad Me­
resultados se sigue practican­ do bien). dia dió lugar a las especulacio­
do. Ante semejante avalancha, nes sobre la conveniencia de ro­
nos cuesta explicarnos que An­ dar en Europa, donde todavía
■ Como ya habréis podido leer tena 3 se limite a ofrecer la re­ pueden encontrarse castillos y
por ahí, Robocop 3 es una reali­ posición de Hammer's House ciudadelas medievales utiliza-
dad. El director encargado de re­ o f Horrors, manteniendo ade­ bles, pero, ya se sabe, los presu­
alizarla será Fred Dekker, un más el desagradable doblaje puestos que maneja Raimi son
maravilloso artesano responsa­ neutro. irrisorios, por lo que se impuso
ble de dos de las mejores bromas la construcción de decorados.
terroríficas de la pasada década: ■ Steven Spielberg tiene in­ Nos tememos que las excursio­
El terror llama a su puerta y tenciones de comenzar durante nes que sin duda debían estar en
Una pandilla alucinante. Tam­ el 92 el rodaje de la versión ci­ la cabeza de sus fans deberán
bién se encargará de co-escribir nematográfica de la novela de quedar pospuestas.
el guión junto con Frank Miller, Michael Crichton Jurassic
que, ay, repite. Park, en la que los organismos ■ No va en coña. El nuevo pro­
Lo que no es tan cierto es lo cibernéticos con forma de dino­ yecto de David Lynch se titula
de las suculentas recaudacio­ saurios que adornan un parque por el momento The cabinet of
nes, sino que parece que éstas de atracciones se rebelan salva­ Dr. Ramírez, y está, lógicamen­
han sido sensiblemente meno­ jemente. te, basado en El gabinete del Dr.
res de lo que se esperaba. En O sea, un remake te Almas de Caligari. De momento parece
USA, según Locus, ha obtenido metal cambiando a Yul Briner que Lynch se limitará a producir,
la novena posición en recauda­ por un tiranosaurio. Promete. aunque no se descarta que la di­
ciones de películas de género, Claro que para creémoslo tene­ rija. Los protagonistas serán
por debajo de La Sirenita. Ello mos que ver todavía su versión Mikhail Baryshnikov y Joan Cu-
ha hecho recapacitar a los res­ de Peter Pan titulada Hook (Gar­ sack.
ponsables de Orion, quienes fio), de la que ya se han dado
6 han decidido que esta nueva en­ muchas noticias. JordiSánchez
Norma Editorial se ha adelan­ ña los prólogos con que cuenta la
tado astutamente a los demás, edición francesa. Constan de 8 a
publicando el trabajo de Riviere, 10 páginas que no es que clarifi­
Danard y Pierre... quen mucho la historia, pero que
En feroz competencia, Norma son tan preciosas - o más, como
Editorial se ha apresurado a en el titulado Capricornio- que
comprar los derechos del Peter el resto.
Pan de Loisel... Para quienes no conozcan la
Pero, para no quedarse atrás, serie, viene publicándose desde
Norma Editorial ofrecerá la ver­ hace pocos meses en Norma
sión de Craig Hamilton que pre­ Editorial y es una maravilla de
para Eclipse en los [Link]. tintes lovecraftianos.
¡Esto es visión comercial y lo
COMIC demás son mandangas! ■ Entre los próximos lanza­
mientos anunciados en el catá­
■ También Eclipse adaptó el logo de Ediciones Zinco desta­
año pasado -en tres volúmenes can cosas tan jugosas como el
■ Durante el pasado Salón del de esos que los yanquis llaman Twilight (crepúsculo) de Ho-
Cómic de Barcelona, la revista «prestigio»- la inmortal E l hob- ward Chaykin y García López,
Zona 84, aprovechando su nfi 84 bit de Tolkien. una serie prestigio de SF tradi­
(obsérvese el rasgo de sutil inge­ Están siendo traducidos en cional en tres volúmenes, y
nio) presentó su nueva maqueta, Norma y no tardarán en apare­ otras tan estúpidas como los do­
al tiempo que dice «aceptar el cer, así como otros dos clásicos, ce episodios de Los señores del
reto de renovarse con autores co­ esta vez nada literarios: Little Ultrarreino (o algo así), que
mo José Ortiz, Eleuterio Serpie- Nemo y Terry y los piratas. visto el actual interés por las sa­
ri, De Felipe, Richard Corben y Todos ellos son muy reco­ gas de espada y tontería, igual
Frank Thome». Además, estre­ mendables, el Terry especial­ caen en buen momento. Comer­
na una «nueva» sección: Lo me­ mente para los obsesos por los cial, claro.
jor de -la revista- 1984, con un rompecabezas imposibles, pues
Alex Niño de 1979. Y el plato sólo saldrán las páginas domini­ ■ Tras la Elektra Lives Again,
fuerte del número lo forman cales que, a partir del tercer to­ de Miller y Varley, aparecida
tres historietas del «debutante» mo, continuaban de y en las tiras durante el Salón del Cómic
Frank Frazetta. Se nos ocurren diarias. (¿quién habrá sido el «genio»
muchos chistes al respecto, pero Esta vez, y sin que sirva de que ha añadido, en la lista de
nos confesamos incapaces de su­ precedente, la genialidad es de obras de Miller de la solapa, el
perar el del eslogan de la propia los usacas. rotulito «por orden de realiza­
editorial. ción», convirtiéndola en el Jue­
Afortunadamente, esta espec­ ■ Como hay que hacer sitio pa­ go de los 7 Errores?), la nove­
tacular «novedad» ha recibido la ra tal cantidad de páginas, los ál­ dad más sensacional que se pre­
atención que merecía, sin verse bumes de Rork pierden en Espa­ para en Forum será Los Nuevos
empañada por la publicación Guerreros. ¿Quién no siente un
de dos álbumes del género: escalofrío de placer recorriendo
S.O.U.L., de Vane y De Felipe, y su espalda? Podéis bajar la ma­
Sebastián Gorza, de Pascual no, sólo sé contar hasta 40 mi­
Ferry, que debían haber apareci­ llones.
do en las mismas fechas.
Y todo porque los autores no ■ En Francia, Dargaud anun­
se conformaban con que se jun­ cia ya la Enciclopedia Galáctica
tasen las páginas una tras otra tal de Christin y Mezieres. Todo lo
cual salieron en Zona 84, empe­ que querías saber pero nunca te
ñándose en pensar una maqueta habías atrevido a preguntar so­
atractiva, hacer portadillas o bre los planetas, monstruitos, na­
ilustraciones nuevas y otras es­ ves y demás parafemalia que ha
tupideces... ¡Peste de profesio­ ido apareciendo en los álbumes
nales! de Valerian desde que la serie
empezara a publicarse.
■ Ante la insólita proliferación La cosa despide un sospecho­
mundial de adaptaciones en his­ so tufillo a las estúpidas sistema­
torieta del Peter Pan de Barrie, tizaciones superheroicas yan­
en nuestro país se está librando quis, pero confiemos en el hu­
una guerra editorial para hacerse mor de ambos autores.
con los derechos de las distintas
versiones. Feo. Pérez Navarro 7
JUEGOS El dato más interesante es que
Mighty Empires puede jugarse
■ Space Crusade en castella­ tanto de forma independiente co­
no. En la Feria del Juguete de mo para gestionar una campaña
Valencia pudimos asistir a la de Fantasy Battle. Así que ya sa­
presentación por parte de MB béis, warhammeros del mundo
Juegos de la traducción del Spa­ unios y pasaros por la tienda es­
ce Crusade, de Games Works- pecializada más cercana.
hop. Por lo visto, el éxito obteni­ Ahora sólo falta que nos lle­
do el año pasado con Heroquest gue el Battlestar Gothic, que se
los ha animado a seguir con esta anunciaba para Diciembre y que
línea. promete convertirse en el juego
Esperemos que esta tónica se definitivo de combate espacial,
mantenga y pronto podamos dis­ con «toneladas de naves de plás­
poner de un mayor número de tico para pintar», según reza la
esos excelentes juegos en el propaganda.
mercado español.
■ Juegos por correo. Farsa’s
■ Space Hulk, Blood Bowl y Wagón, empresa de reciente cre­
Advanced Heroquest también ación, ha lanzado el primero de
en castellano. Otra de lo mismo, lo que anuncian que va a ser una
tres de los mejores juegos de Ga­ gama completa de juegos por co­
mes Workshop. También en Va­ rreo. Este primer juego, titulado ■ Cyberpunk y Shadowrun. Los
lencia se presentaba su versión Supers, es de rol y propone a los dos juegos punteros de ambiente
en castellano, esta vez de la ma­ jugadores controlar a un super- cyberpunk siguen pegando fuer­
no de Diseños Orbitales, y con la héroe (¡o un supervillano!) y en­ te. Por una parte, la segunda edi­
misma calidad de los originales. frentarse entre ellos en el más ción de Cyberpunk se muestra
El Space Hulk se encuentra puro estilo comic-boqjc USA. como uno de los mejores juegos
ya disponible en el mercado y de rol aparecidos en los últimos
los otros dos no tardarán mucho. ■ Dungeons & Dragons en cas­ tiempos (hay quien dice que es el
tellano. Por lo visto se intentará de mejor de todos los tiempos, pero
■ Space Marine y Mighty Em­ nuevo. Fuentes generalmente eso es cuestión de opiniones).
pires. La tercera de Games. . bien informadas nos avanzan que FASA ha publicado una nueva
Workshop (y es que no paran, "la librería Arte 9, de Madrid, va a expansión para Shadowrun titulada
oye). A principios del 91 apare- , publicar el popular juego de rol en The Universal Brotherhood, que in­
cieron (en inglés) dos nuevos castellano. Esperamos que tengan cluye una pléyade de insectos gi­
juegos de tablero. En ellos, y si­ mejor fortuna de la que corrió la gantes y monstruos de película ja­
guiendo la táctica habitual de la anterior edición y que las negocia­ ponesa de serie B que hará las deli­
casa, se aprovechan las historias ciones lleguen a buen fin. cias de los lectores de estejuego.
de fondo de Warhammer 40,000 Y segunda edición del Dun­ Decimos lectores porque Sha­
y Warhammer Fantasy Battle geons & Dragons Básico. TSR dowrun adolece de un sistema de
como escenario para dos juegos lo ha reescrito completamente y juego francamente malo: esta­
de estrategia muy sencillos de anuncia un juego de iniciación mos convencidos de que la gente
jugar y francamente adictivos. parecido al Heroquest. se lo compra sólo por lo divertido
que resulta leérselo y mirar las
ilustraciones. Su presentación es
excelente. ¿Pronto en castellano
por Diseños Orbitales?
Por su parte, Cyberpunk anun­
cia para mayo el suplemento de
Europa. Esperaremos a poderlo
ver para comentarlo con más de­
talles en la sección de juegos,
que éste seguro que lo merece.

■ Como habréis visto, no hemos


hecho mención de wargames ni
de juegos por ordenador: ya no
cabía. Pero, de verdad, en el pró­
ximo número diremos algo de la
Serie Europa para compensar.

Farsa’s Wagon 9
LAS AVENTURAS DE TOM BOMBADIL
J.R.R. TOLKIEN

Traducción de Albert Solé


T H E ADVENTURES Old Tom Bombadil was a merry fellow;
bright blue his jacket was and his boots were yellow,
O F T O M BOM BADIL green were his girdle and his breeches all of leather;
he wore in his tall hat a swan-wing feather.
He lived up under Hill, where the Withywindle
ran from a grassy well down into the dingle.

Old Tom in summertime walked about the meadows


gathering the buttercups, running after shadows,
tickling the bumblebees that buzzed among the flowers,
sitting by the waterside for hours upon hours.

There his beard dangled long down into the water;


up came Goldberry, the River-woman’s daughter;
pulled Tom’s hanging hair. In he went a-wallowing
under the water-lilies, bubbling and a-swallowing.

Hey, Tom Bombadil! Whither are you going?’


said fair Goldberry. ‘Bubbles you are blowing,
frightening the finny fish and the brown water-rat,
startling the dabchicks, and drowning your feather-hat!’

You bring it back again, there’s a pretty maiden! ’


said Tom Bombadil. ‘I do not care for wading.
Go down! Sleep again where the pools are shady
far below willow-roots, little water-lady! ’

Back to her mother’s house in the deepest hollow


swam young Goldberry. But Tom, he would not follow:
on knotted willow-roots he sat in sunny weather,
drying his yellow boots and his draggled feather.

Up woke Willow-man, began upon his singing,


sang Tom fast asleep under branches swinging;
in a crack caught him tight: snick! it closed together,
trapped Tom Bombadil, coat and hat and feather.

‘Ha, Tom Bombadil! What be you a-thinking,


peeping inside my tree, watching me a-drinking
deep in my wooden house, tickling me with feather,
dripping wet down my face like rainy weather?’
Alegre y jovial era Tom Bómbadil;
amarillas eran sus botas y de azul claro su chaqueta de dril,
verde su cinturón y sus calzones de cuero;
y una pluma de cisne llevaba en su altivo sombrero.
Vivía bajo la Colina, allí donde Withywindle, el arroyo
corría entre la hierba alegre de hoyo en hoyo.

Pasaba Tom el verano andando por los prados


cogiendo ranúnculos y persiguiendo sombras en los collados,
haciéndole cosquillas al abejorro que zumba entre las flores,
sentado junto al agua horas y más horas en los atardeceres.

Dejaba colgar su larga barba en la corriente;


y por ella un día asomó Goldberry de repente;
la hija de la mujer del río un buen tirón a sus pelos le propinó
y Tom bajo los nenúfares se zambulló.

«¡Eh, Tom Bómbadil!», dijo la bella Goldberry. «¿Adonde te lleva tu loco nadar?
Mira que con tanta burbuja conseguirás asustar
al pez plateado y a la rata de color marrón,
que ahogas tu pluma y mojas al pobre pajarito apenas salido de su cascarón.»

«Tráeme mi sombrero y sé buena, doncella»


dijo Tom Bómbadil. «No quiero mojarme, me voy a la orilla.
Y ahora, damita del agua, vuelve a dormirte en el estanque umbrío
Allí donde las raíces del sauce se hacen un lío.»

Y la joven Goldberry no paró de nadar


hasta que la casa de su madre volvió a divisar.
Tom, en vez de seguirla, al sol prefirió quedarse tumbado,
secando su pluma y su amarillo calzado.

El Viejo Sauce se levantó entonando su eterna canción,


y el balanceo de sus ramas a Tom durmió como un lirón;
las ramas le fueron encerrando y, zas, a Tom hicieron prisionero,
dejándole atrapado con jubón, pluma y sombrero.

«¡Ja, Tom Bómbadil! ¿En qué estarías tú pensando


cuando te asomaste a verme beber, en mi casa fisgando,
haciéndome cosquillas con la pluma de tu sombrero,
mojándome la cara como si fueses un cielo de enero?»
‘You let me out again, Old Man Willow!
I am stiff lying here; they’re no sort of pillow,
your hard crooked roots. Drink your river-water!
Go back to sleep again like the River-daughter!’

Willow-man let him loose when he heard him speaking;


locked fast his wooden house, muttering and creaking,
whispering inside the tree. Out from willow-dingle
Tom went walking up on the Withywindle.
Under the forest-eaves he sat a while a-listening;
on the boughs piping birds were chirruping and whistling.
Butterflies about his head went quivering and winking,
until grey clouds came up, as the sun was sinking.

Then Tom hurried on. Rain began to shiver,


round rings spattering in the running river;
a wind blew, shaken leaves chilly drops were dripping:
into a sheltering hole Old Tom went skipping.

Out came Badger-brock with his snowy forehead


and his dark blinking eyes. In the hill he quarried
with his wife and many sons. By the coat they caught him,
pulled him inside their earth, down their tunnels brought him.

Inside their secret house, there they sat a-mumbling;


‘Ho, Tom Bombadil! Where have you come tumbling,
bursting in the front-door? Badger-folk have caught you.
You’ll never find it out, the way that we have brought you! ’

‘Now, old Badger-brock, do you hear me talking?


You show me out at once! I must be a-walking.
Show me to your backdoor under briar-roses;
then clean grimy paws, wipe your earthy noses!
Go back to sleep again on your straw pillow,
like fair Goldberry and Old Man Willow! ’
«¡Déjame salir, Viejo Sauce! Mira que me estoy quedando tieso,
y piensa que tus raíces son duras como el hueso.
¡Bebe el agua del río y no frunzas más el ceño,
haz como la hija del río y vuelve a conciliar el sueño!»

Y nada más oírle el Viejo Sauce le dejó marchar;


con mucho crujido y mucho gruñir su casa de madera empezó a atrancar,
y en el tronco murmurando se quedó. Tom echó a andar,
y Withywindle arriba se puso a pasear.
Bajo el dosel del bosque se sentó un rato a escuchar
el canto de los pájaros y su alegre trinar.
Y alrededor de su cabeza mil mariposas giraron en un continuo temblar,
hasta que llegaron las nubes grises, porque el sol ya se iba a ocultar.

Había que apresurarse. La lluvia empezó a caer,


y sus anillos redondos la corriente hicieron estremecer;
el vendaval se puso a soplar, frías gotas de las hojas temblorosas desprendió;
y en el refugio de un agujero Tom de un salto se metió.

El señor Tejón salió del agujero. De nieve tenía la frente


y guiñaba sus negros ojos. Allí vivía con su gente,
su esposa y sus muchos hijos. Por sus túneles secretos se lo llevaron,
y bien agarrado de la chaqueta así le bajaron.

Después, en su morada secreta, se sentaron todos refunfuñando.


«¡Vaya, Tom Bombadil! ¿Son éstas maneras de llamar a nuestra puerta y presentarse rodando?
Los tejones te han pillado.
¡Ahora nunca sabrás encontrar el camino por el que te hemos llevado!»

«¡Basta ya, viejo Tejón! ¿Acaso no me oyes hablar?


¡Venga, venga, la salida, que he de ir a pasear!
¡Llevadme a vuestra puerta secreta, la que se oculta entre rosas
limpiad vuestras sucias patas y vuestras narices mohosas!
¡Y luego volved a dormir en la paja para escapar del frío,
como la hermosa Goldberry y el Viejo Sauce del río!»
Then all the Badger-folk said: ‘We beg your pardon! ’
They showed Tom out again to their thorny garden,
went back and hid themselves, a-shivering and a-shaking,
blocked up all their doors, earth together raking.

Rain had passed. The sky was clear, and in the summer-gloaming
Old Tom Bombadil laughed as he came homing,
unlocked his door again, and opened up a shutter.
In the kitchen round the lamp moths began to flutter;
Tom through the window saw waking stars come winking,
and the new slender moon early westward sinking.

Dark came under Hill. Tom, he lit a candle;


upstairs creaking went, turned the door-handle.
‘Hoo, Tom Bombadil! Look what night has brought you!
I’m here behind the door. Now at last I’ve caught you!
You’d forgotten Barrow-wight dwelling in the old mound
up there on hill-top with the ring of stones round.
He’s got loose again. Under earth he’ll take you.
Poor Tom Bombadil, pale and cold he’ll make you! ’

‘Go out! Shut the door, and never come back after!
Take away gleaming eyes, take your hollow laughter!
Go back to grassy mound on your stony pillow
lay down your bony head, like Old Man Willow,
like young Goldberry, and Badger-folk in burrow!
Go back to buried gold and forgotten sorrow! ’

Out fled Barrow-wight through the window leaping,


through the yard, over wall like a shadow sweeping,
up hill wailing went back to leaning stone-rings,
back under lonely mound, rattling his bone-rings.

Old Tom Bombadil lay upon his pillow


sweeter than Goldberry, quieter than the Willow,
snugger than the Badger-folk or the Barrow-dwellers;
slept like a humming-top, snored a bellows.

He woke in morning light, whistled like a starling,


sang, ‘Come, derry-dol, merry-dol, my darling!’
He clapped on his battered hat, boots and coat and feather;
opened the window wide to the sunny weather.
«¡Perdónanos, por favor!», dijeron a coro contritos,
y a su jardín le llevaron por entre espinos y arbustos,
volviendo luego a su casa asustados y temblones
para cerrar la puerta y remover el suelo como buenos tejones.

La lluvia se había marchado dejando el cielo tan limpio como en verano


y Tom Bombadil, alegre, veía su hogar ya cercano.
Cruzó el umbral y abrió los postigos de par en par.
La luz de la cocina llamó a las mariposas para bailar,
y Tom por la ventana vio el guiño soñoliento de las estrellas al anochecer,
y la esbelta luna que hacia el oeste empezaba a descender.

La oscuridad se deslizó bajo la Colina y Tom la vela encendió;


subió crujientes peldaños y el pomo de la puerta giró.
«¡Ah, Tom Bombadil! Mira tras la puerta y verás lo que la noche te ha traído.
¡Ahora sí que te tengo bien cogido!
¿Ya me habías olvidado? Soy el Viejo de la Tumba, y mi morada es el túmulo
que la montaña corona entre las piedras del círculo.
Libre está de nuevo el Viejo, y bajo tierra te llevará.
¡Ay, pobre Tom Bombadil, qué pálido y triste te dejará!»

«¡Sal de aquí! ¡Cierra bien la puerta, y nada de regresar!


¡Llévate esos ojos brillantes y de tu risa el hueco retumbar!
¡Vuelve a tu almohada de piedra en tu montículo herboso,
y apoya en ella tu huesuda cabeza, como el Viejo Sauce en el rio rumoroso,
haz como la joven Goldberry, como los tejones en su foso!
¡Vuelve a tus penas olvidadas y a tu oro espantoso!»

El Viejo de la Tumba de un salto por la ventana salió,


cruzó el patio y sobre el muro como una sombra se escurrió,
y fue colina arriba gimiendo, allí donde las viejas piedras se inclinan en círculo,
castañeteando anillos de hueso en la soledad de su túmulo.

Tom Bombadil recostó la cabeza en su almohada,


más suave que Goldberry, más aún que el Viejo Sauce callada,
y ni tejones ni moradores del túmulo tan cómodos roncaron;
como un tronco se durmió y a una fragua estruendosa sus ronquidos recordaron.

Despertó con la luz de la mañana y como un estornino silbó.


«¡Ven a bailar, mi hermosa, ven a bailar y reír!», cantó.
Echó mano de botas, jubón y sombrero, algo maltrecho, pero aún con su pluma sin par,
y abrió la ventana dejando el sol entrar.
Wiseold Bombadil, he was a wary fellow;
bright blue his jacket was, and his boots were yellow.
None ever caught old Tom in upland or in dingle,
walking the forest-paths, or by the Withywindle,
or out on the lily-pools in boat upon the water.
But one day Tom, he went and caught the River-daughter,
in green gown, flowinghair, sitting in the rushes,
singing old water-songs to birds upon the bushes.

He caught her, held her fast! Water-rats went scuttering


reeds hissed, herons cried, and her heart was fluttering.
Said Tom Bombadil: ‘Here’s my pretty maiden;
You shall come home with me! The table is all laden
yellow cream, honeycomb, white bread and butter;
roses at the window-sill and peeping round the shutter.
You shall come under Hill! Never mind your mother
in her deep weedy pool; there you’ll find no lover.

Old Tom Bombadil had a merry wedding,


crowned all with buttercups, hat and feather shedding;
his bride with forgetmenots and flag-lilies for garland
was robed all in silver-green. He sang like a starling,
hummed like a honey-bee, lilted to the fiddle,
clasping his river-maid round her slender middle.

Lamps gleamed within his house, and white was the bedding;
in the bright honey-moon Badger-folk came treading,
danced down under Hill, and Old Man Willow
tapped, tapped at window-pane, as they slept on the pillow,
on the bank in the reeds River-woman sighing
heard old Barrow-wight in his moundcrying.

Old Tom Bombadil heeded not the voices,


taps, knocks, dancing feet, all the nightly noises;
slept till the sun arose, then sang like a starling:
‘Hey! Come derry-dol, meny-dol, my darling!’
sitting on the dock-step chopping sticks of willow
while fair Goldberry combed her tresses yellow.

Título original: "The Adventures of Tom Bombadil”


©1990 Unwin Hyman Limited
Ilustraciones de Roger Garland de la edición original
©1991 Ediciones Minotauro, para la edición en español

©1991 Alfredo Esteban Arroyo, por las ilustraciones


©1991 Albert Solé, por la traducción
Listo era Bombadil, y no lo había más cauteloso;
Vestía chaqueta color azul claro, calzaba botas de cuero lustroso.
Nadie jamás a Tom atrapó en colina o collado,
ni en los senderos del bosque ni junto al Withywindle tumbado,
o en los estanques de lirios que su bote surcó.
Pero un buen día sentada junto al arroyo, Tom a la hija del río encontró
suelto el cabello y de verde vestida,
cantándole viejas canciones del agua a los pájaros de la enramada.

¡Ya era suya! Las ratas del agua lanzaron chillidos,


silbaron los juncos, gritaron las garzas y el corazón de la joven aceleró sus latidos.
Y esto le dijo Tom Bombadil: «Hermosa doncella, conmigo vendrás
y conmigo en mi casa te quedarás.
La mesa está lista. Hay crema y hay miel, tengo manteca y no me faltan los higos;
Bajo mi ventana hay rosas que ya atisban por los postigos.
¡Olvida a tu madre! De la Colina serás nueva habitante,
pues te aseguro que en las aguas nunca encontrarás amante.»

No hubo boda más alegre que la de Tom Bombadil:


iba Tom de ranúnculos coronado, y el sombrero y la pluma le mojaban el dril;
lirios y nomeolvides de la novia cubrían la hermosa cabellera,
de plata y verde iba vestida. Tom fue abeja zumbadora
y también estornino cantor. Al son de los violines bailó,
y la esbelta cintura de su doncella del río ni un instante soltó.

Vestida de blanco estaba la cama, las luces brillaban en toda la casa;


la luna dorada iluminó de los tejones la marcha sigilosa,
y alegres bailaron bajo la Colina, y el Viejo Sauce con su enramada
golpeaba quedamente la ventana, mas ellos dormían sobre su almohada,
mientras la mujer del río en su triste llorar
oía al Viejo de la Tumba en su túmulo suspirar.

Voces, golpes, pies bailando y en la noche mil ruidos,


mas ni uno solo pudo turbar sus oídos;
hasta la salida del sol no se despertó.
Después a partir ramas de sauce junto a su puerta se sentó
y mientras la bella Goldberry sus rubias trenzas peinaba
«¡ Ven a bailar, mi hermosa, ven a bailar y reír!», él alegre cantaba.

Nota del traductor:

He intentado ser lo más razonablemente fiel a Tolkien que me ha sido posible, y cuando no he tenido más
remedio que introducir alguna aportación de cosecha propia (que el lector bilingüe no tendrá dificultad en de­
tectar), he procurado que ésta fuese coherente con el universo del autor. También he hecho los máximos es­
fuerzos por conservar la rima, aun a riesgo de rozar el ripio, ya que evidentemente la poesía de Tolkien pier­
de mucho si se la traduce en verso libre. Una última confesión/disculpa: Goldberry, claro es­
tá, significa «Baya de oro», pero tras devanarme los sesos y comprobar, más bien horrorizado, que las únicas
rimas que se me acudían eran tonterías como «toro» o «loro», he preferido conservar el patronímico original.
dos centrales, un forastero po­
EL EMPERADOR DE TODAS LAS COSAS seedor de conocimientos avan­
zados, perspectiva histórica, vi­
sión política y la misión de bus­
Norman Spinrad car al Enchufado del Destino
para entrenarlo y conseguir que
se enfrente a Darth Vader en la
gran pelea por la corona de peso
pesado del universo.
Así comienza la educación
errante de nuestro héroe bajo las
directrices de Merlín el Mutan-
te. Irá desarrollando sus poderes
potenciales en un viaje organi­
zado por la galaxia, e irá abrién­
dose paso a tortas desde la nada
de la que vino en una lenta tra­
yectoria espiral hacia el Trono
del Imperio.
Por el camino sufre el des­
precio de la Princesa, va acu­
mulando a su alrededor un abi­
garrado sistema satélite de du­
ros tenientes y sargentos de pri­
mera, monta un Ejército del
Pueblo, salva a la Princesa de
un destino peor que Gor -ga­
nándose su amor de paso-, y
por último le revela su Identi­
dad Secreta de legítimo Empe­
rador de Todas las Cosas y la
convierte a la causa.
El ejército guerrillero se abre
camino luchando hasta Roma, y
consigue llegar al Palacio Presi­
dencial tras una batalla de unas
sesenta páginas llena de sacrifi­
cios y proezas. Pero el Señor
Oscuro no ha llegado a conver­
tirse en Maestro del Mal chu­
No me hagáis callar diciendo "esto ya me lo sé”, porque si lo pándose el dedo, muchachos: el
hacéis la mitad de la ciencia ficción y como unos dos tercios de Señor del Mal se mete una he­
la fantasía que hay en los estantes desaparecerán con una explo­ rradura en el guante de una ma­
sión de ectoplasma. no y un disruptor neurónico en
el guante de la otra, y el héroe y
Nuestra historia comienza en los límites de la civilización, él se disputan quince asaltos
donde un joven aparentemente normal está sufriendo los tor­ mano a mano en lucha por el
mentos de la angustia adolescente. Sin que lo sepan los patanes destino del universo.
que le rodean (y quizá sin que lo sepa él mismo), es, de hecho, el Pero resulta que el Tío Feo
heredero legítimo aunque exiliado del trono del Imperio, o un no ha oído hablar de las reglas
superhombre mutante de incógnito, o el propietario de poderes de boxeo del Marqués de Que-
mágicos latentes, o un ciberbrujo de tres pares de narices o qui­ ensbury: tumba al árbitro sobre
zá, sencillamente, un fuera de serie con la espada de doble filo. la lona y nuestro chico recibe
palos durante catorce asaltos,
dos minutos y cuarenta segun­
Pero las Fuerzas Oscuras es­ Luz. Unos siniestros personajes dos. Maloman va muy por de­
tán en auge, se está cociendo un merodean por Villaconejos de lante en las tarjetas de puntua­
Apocalipsis como la copa de un Abajo buscándolo, y puede que ción de los jueces, y además es­
pino entre el Bien y el Mal, y hacia el final del primer capítu­ tá a punto de noquear al Blanco
nuestro héroe está destinado por lo hayan estado cerca de cargár­ Chico de la Luz, así que parece
imperativos genéticos, heredita­ selo. que al universo le espera una
rios, o arguméntales a ser el No tarda en aparecer un fo­ mala racha de un millón de
campeón de los Ejércitos de la rastero procedente de los mun­ años.
Pero, justo cuando está en el tiva, el lector como Emperador cubiertas, al menos en términos
suelo y a punto de oír el final de del Universo, como Divinidad. arguméntales, de esta Ur-fórmu-
la cuenta atrás, sus poderes má­ Lo que está en juego es nada me­ la primigenia para la acción-
gicos entran en acción, la prince­ nos que el destino de la humani­ aventura.
sa le lanza un besito, Obi Wan dad por los siglos de los siglos, y Y, si a eso vamos^ también
Kenobi le recuerda que la Fuerza la princesa siempre tiene el me­ lo son el Libro del Exodo, el
le acompaña, su intelecto imitan­ jor trasero de toda la galaxia. El Nuevo Testamento, el Bhaga-
te le permite fabricar un lanza- villano es lo más parecido a Sa­ vad Gita, las leyendas del Rey
rrayos de partículas con monda­ tanás que se puede ser prescin­ Arturo, Robín Hood, Sigfrido,
dientes y clips, y un criado al que diendo del rabo y los cuernos, no Barbarroja y Musashi Muraka-
una vez salvó la vida le inyecta deja de retorcerse el bigote ne­ mi, las vidas de Alejandro el
un chute consistente en 100 mg. gro mientras se regocija con el Grande, Napoleón, George
de anfetas sagradas. tormento de las masas oprimi­ Washington, Simón Bolívar,
Nuestro héroe se levanta de la das, lleva a cabo prácticas sexua­ Tokugawa Ieyasu, Lawrence
lona a la cuenta de nueve y lanza les indescriptibles y exprime de Arabia y Fidel Castro, por
un inspirado discurso: “Eh, tío animalitos encantadores sobre no mencionar Una tragedia
-le dice al Villano Definitivo- copas de vino para beberse su norteamericana. El conde de
se te ha desatado el cordón del sangre. Montecristo, David Copper-
zapato.” Cuando Ming el Impla­ Ah, pero no existe la fórmula field, El hombre que podía ha­
cable baja la vista para compro­ a toda prueba para fabricar basu­ cer milagros y Superman.1
barlo, el Héroe del Pueblo le lan­ ra, y ni siquiera el argumento de Por tanto, es obvio que nos
za un gancho a la mandíbula que El Emperador de Todas las Co­ enfrentamos a algo más pro­
lo saca del cuadrilátero y de la sas lo es. Cierto, durante un fundo que una simple fórmula
novela, haciéndole volar hasta el tiempo la aplicación diligente de de ficción comercial: se trata
segundo libro de la serie. esta fórmula ha permitido que de una historia arquetípica in­
El bien triunfa sobre el mal, tercultural que parece surgir
se hace justicia, el héroe se casa del inconsciente colectivo de la
con la princesa y se convierte en especie, presente allí donde se
Emperador de Todas las Cosas, “Es la fantasía cuenten historias, e incluso hay
y todo el mundo vive feliz por masturbatoria quienes aseguran que es la his­
siempre jamás..., o, por lo me­ toria arquetípica.
nos, hasta que llegue el momen­ definitiva, el lector En su obra The Hero With a
to de fabricar la segunda parte. como Emperador del Thousand Faces (El héroe de
Suena familiar, ¿no? Los es­ las mil caras), Joseph Camp­
tantes de la ciencia ficción gi­ Universo, como bell ofrece la explicación pro­
men bajo el plúmbeo peso de es­ Divinidad.” bablemente más exhaustiva,
tas «sagas épicas sobre la lucha sutil, sofisticada y consciente
entre el Bien y el Mal» fabrica­ de esta tesis. Es lectura obliga­
das mediante clonaje, de estos toria para todo el que quiera
«poderosos héroes» embutidos ejércitos de plumíferos mercena­ captar el significado interno,
en trajes espaciales ajustados y rios fabricaran montañas de fan­ con abundantes precisiones in­
suspensorios con remaches de tasías adolescentes para deleite terculturales.
bronce, de estas «trepidantes masturbatorio de jovencitos El Héroe de Campbell, al
historias de acción y aventuras». acomplejados por el acné y la ti­ igual que el héroe del Empera­
Con un programa medianamente midez; pero, maravilla de mara­ dor de Todas las Cosas, co­
decente de Búsqueda y Sustitu­ villas, también es cierto que mu­ mienza la historia siendo inge­
ción en el ordenador, lo antes ex­ chas auténticas obras maestras nuo, consigue un mentor y una
puesto podría servir (y es proba­ del género encajan cómodamen­ misión, se abre camino pelean­
ble que haya servido) como re­ te dentro de estos parámetros do hasta el centro del infra-
sumen argumental publicitario formales. ___ mundo, vence en una batalla
de la mayoría de la ciencia fic­ Dune, Neurornante, El libro culminante en la que consigue
ción que se ha publicado. del Sol Nuevo, ¡Tigre, tigre!, la aquello por lo que había em­
Si existiera una fórmula a to­ mayor parte del ciclo Dorsai de prendido su viaje, a menudo
da prueba para fabricar basura, Gordon Dickson, El Señor de los consigue una princesa, y se al­
sería ésta. Es la ecuación milena­ Anillos, Los tres estigmas de za triunfante como Portador de
ria para el esqueleto argumental Palmer Eldritch, El Señor de la la Luz.
de la ciencia ficción comercial, Luz, Nova, La intersección Eins- Puede que no sea la plantilla
con todas las variantes elevadas tein, las novelas del Mundo del formal para toda la literatura de
hasta el máximo de sus límites Río de Philip José Farmer, Fo­ ficción, pero desde luego es
teóricos. El personaje con el que rastero en tierra extraña, Tres una de ellas, junto con la trage­
identificarse no es simplemente corazones y tres leones, y otras dia, la odisea picaresca, el ro­
un héroe que inspira simpatía: es muchas novelas de auténtico va­ mance, la historia del burlador
la fantasía masturbatoria defini­ lor literario son hermanas entre y la farsa de dormitorio.
Porque el Héroe de las Mil ditada en tapa dura por Fran- Foyle no se limita a amasar
Caras, a diferencia del héroe del klin Watts tras una imperdona­ una fortuna y asumir la identidad
Emperador de Todas las Cosas, ble estancia en el inframundo de Formyle de Ceres; pasa por
es un ser humano prototípico del limbo editorial.3 Esta nove­ un proceso de educación munda­
embarcado en una búsqueda la es generalmente reconocida na y espiritual durante el que le
mística. como una de las seis mejores vemos madurar hasta alcanzar
Su guía es su maestro espiri­ novelas de ciencia ficción ja­ una auténtica humanidad, y con­
tual shamánico. Su viaje es la más escritas, y es el fruto más templamos cómo su búsqueda de
historia de su despertar espiri­ soberbio producido durante el venganza se convierte en una
tual. Libra batalla con las facetas florecimiento del género en los búsqueda de justicia social.
más bajas de su propia naturale­ años 50. En el clímax de la novela
za, ya sea de forma abierta o Gully Foyle, último mono de Bester utiliza una genial siner­
transmutadas en una imaginería un carguero espacial. Hombre gia de prosa y algo semejante a
de villanos o monstruos. El in- Corriente en pleno nadir kármi- la ilustración para hacer que
framundo o centro en el que por co, comienza la novela atrapado Foyle y el lector pasen por lo
fin consigue penetrar, es el Va­ entre los restos de su nave, a que sólo se puede describir co­
cío que hay en el centro de la punto de expirar. Otra nave es­ mo una auténtica culminación
Gran Rueda, el nivel de la mente pacial se aproxima hasta la dis­ psicodélica. Foyle acaba vién­
donde el ego y la conciencia tancia suficiente para rescatarle, dose atrapado en el infierno lla­
emergen de la base colectiva de pero pasa de largo, encendiendo meante de otro inframundo. Sus
la creación. el fuego de la venganza en las sentidos se funden y se mezclan
Y la batalla definitiva en el profundidades de su adormilado en una sinestesia, y Foyle se te­
centro es la lucha por conseguir espíritu. leporta enloquecidamente por el
la fusión mística de su espíritu El odio le impulsa a grandes espacio y el tiempo mientras se
con el mundo, el clímax triunfal hazañas. Sobrevive, escapa, co- debate con el dilema moral de
mediante el que obtiene una qué hacer con la sustancia se­
trascendencia espiritual con la creta llamada PyrE.
que puede volver al mundo de El PyrE es un explosivo ter­
los hombres como Portador de “Esta novela es monuclear que se puede hacer
Luz e inspiración heroica. generalmente detonar sólo con la fuerza del
Eso es lo que hace que esta pensamiento. Cualquiera es ca­
historia pueda tanto atraer a un reconocida como una paz de hacerlo. Durante su evo­
público ávido pese a las veces de las seis mejores lución hacia el Héroe de las Mil
que se ha contado ya, e inspirar Caras, Foyle ha conseguido el
más obras maestras de la litera­
novelas de ciencia poder de «espaciojauntear», de
tura sin importar el número de ficción jamás escritas.” teleportarse hasta cualquier lu­
grandes escritores que ya la han gar de la galaxia. No cabe duda
narrado en el pasado. de que se ha convertido en el
El Héroe de las Mil Caras Emperador de Todas las Cosas.
es, después de todo, la historia mienza su búsqueda para en­ Literalmente, posee el poder de
de nosotros mismos, o al me­ contrar y destruir la «Vorga», la abrir el universo al hombre. Tie­
nos la historia de nuestras vi­ nave espacial que le abandonó a ne un secreto que, de propagar­
das que todos escribiríamos si su destino, y pronto descubre se, dará a quien lo conozca el po­
pudiéramos poner las manos los poderes corporativos y las der de destruir la civilización.
sobre el teclado del Procesador maquinaciones subyacentes que Para bien y/o para mal, en sus
de Textos del Cielo, y por eso se ocultan tras lo ocurrido, para manos está el fuego de los dio­
los narradores profesionales acabar siendo arrojado a lo que ses.
nos la siguen contando una y literalmente es un inframundo, ¿Qué debe hacer un auténtico
otra vez por todo el mundo a lo el Gouffre Martel, una profunda héroe? ¿Conservar el secreto del
largo de los milenios, y por eso caverna en la que los prisione­ PyrE y apropiarse del poder de­
siempre estamos dispuestos a ros se ven sometidos a una os­ finitivo? ¿Dejarlo en manos de
vivirla indirectamente una vez curidad y aislamiento absolu­ los «responsables» del poder?
más. tos. Allí conoce a la Princesa/ La grandeza moral de ¡Tigre,
Y si se cuenta de forma sin­ Guía Espiritual, Jisbella Mc- tigre!, radica en el hecho de que
cera y sin trucos, como ocurre Queen. Gully Foyle no hace ninguna de
con los fomas2 de Vonnegut, Ambos escapan del Infra- las dos cosas.
puede hacemos sentir valientes, mundo, y Foyle se convierte en Foyle, convertido en avatar
fuertes y alegres, y ello puede Formyle de Ceres, hombre rico del Hombre Comente que ha lle­
animamos a realizar hazañas de y poderoso capaz de perseguir gado a la plena consciencia de sí
valentía espiritual en nuestras y dar caza a los poderes que mismo, le entrega el fuego de los
propias vidas. Tomemos por apoyaron al «Vorga» desde los dioses a todos los Hombres Co­
ejemplo ¡Tigre, tigre!, de Al- más altos niveles políticos y so­ rrientes y pone el PyrE en manos
fred Bester, recientemente ree­ ciales. del pueblo. 23
“Todos estamos en el mismo César, republicano de corazón, coronamos Emperadores de To­
barco. Vivamos juntos o mura­ aceptó la corona del imperio das las Cosas. La paja definitiva,
mos juntos -le dice al mundo de cuando se la ofrecieron por cuar­ o eso parece.
los hombres- ¡De acuerdo, que ta vez. Pero no para Paul Atreides.
Dios os maldiga! Yo os desafío. Paul Atreides, el abierta­ La droga llamada melange ha
Morid o vivid y sed grandes. Vo­ mente trascendente héroe de la hecho presciente a Paul, así
laos en pedacitos o venid a bus­ saga de Dune (o sea, de Dune, que no tarda en tener visiones
carme, venid a Gully Foyle y yo Mesías de Dune e Hijos de Du­ de la cruzada que está destina­
os convertiré en hombres. Os ha­ ne, las novelas de la serie que do a desencadenar. Y la idea le
ré grandes. Os daré las estre­ relatan su vida), superhombre resulta aborrecible. Todo lo
llas.” presciente, se enfrenta a ésta, la que hace, al menos a cierto ni­
El Hombre Corriente trans­ misión definitiva del auténtico vel de autoengaño, tiene el ob­
formado en el Portador de la héroe y, en última instancia, jetivo de impedirlo, pero todo
Luz, como el auténtico Bodhi- fracasa. lo que hace acaba llevándole de
sattva, rehuye la cima de la tras­ Paul, perseguido por sus ene­ vuelta a la línea temporal de lo
cendencia ególatra y vuelve al migos, es el heredero legítimo inevitable. Al final de Dune, lo
mundo de los hombres no como del ducado de Arrakis. Se some­ único que puede hacer es ren­
un avatar de la divinidad, sino te a toda una serie de misteriosas dirse a su inevitable destino,
como un Hombre Corriente re­ iniciaciones bajo la instrucción asumir la divinidad, coronarse
nacido, como avatar democráti­ de numerosos maestros y maes­ a sí mismo emperador y con­
co del dios que hay en el interior tras espirituales, y acaba convir­ vertirse en el icono de la jihad.
de todos nosotros. Y ésa es la tiendo a los Fremen en un Ejérci­ Así pues, la conclusión apa­
verdadera luz del mundo, no la to del Pueblo que liberará al pla­ rentemente triunfal de Dune en
magnificencia de algún ungido neta de los malvados Harkon- realidad es una tragedia. El hé­
Enchufado del Destino. nen. Por su herencia genética, roe lo consigue todo, hasta la
Esta es la historia tal y como corona de dios-rey del univer­
debe serle narrada al mundo mo­ so. Pero, a diferencia de Gully
derno, una versión que, en cierto Foyle, no puede trascender su
sentido, habría sido literalmente “Así pues, trascendencia, no puede alcan­
inconcebible antes del adveni­ la conclusión zar la gracia del Bodhisattva,
miento de la moral democrática, no puede poner el cetro del co­
aunque aparecen indicios de ella aparentemente nocimiento y el poder en ma­
en el budismo y en el mito de triunfal de Dune en nos del Hombre Corriente y ni
Prometeo. Cierto, es un mensaje tan siquiera puede detener su
espiritual que la mayoría de la realidad es una propia jihad.
gente sigue pareciendo no estar tragedia.” Y su tragedia personal es
muy dispuesta a escuchar: por lo que lo sabe. De hecho, lo ha
menos, el público que devora sabido desde el primer mo­
ávidamente los clones del Empe­ mento. Paul se pasa la mayor
rador de Todas las Cosas no pa­ Paul está destinado a convertirse parte de Mesías de Dune en el
rece tener muchas ganas de es­ en el Kwisatz Haderach, un ser papel del mesías entronizado
cucharlo. con poderes prescientes de tal en cuestión, convertido en una
Las repúblicas degeneran en nivel divino que será adorado figura amargada y gruñona que
imperios, los caminos para con­ como dios y la jihad emprendida preside la institucionalización
seguir la iluminación en religio­ invocando su nombre asolará los burocratizada del culto a su
nes jerarquizadas y los líderes mundos de los hombres. En el fi­ propia personalidad. Muere en
inspirados por una idea en tira­ nal triunfal de Dune, no sólo Mesías de Dune, y renace en
nos; y lo mismo le ocurre a la destruye a los Harkonnen, sino Hijos de Dune como un Jere­
historia del Héroe de las Mil Ca­ que es revelado en su calidad de mías del desierto, para volver a
ras, que tiende a degenerar en la avatar de la divinidad y, literal­ morir sin haber destruido su
del Emperador de Todas las Co­ mente, se autocorona Emperador propio mito.
sas, y por razones muy pareci­ de Todas las Cosas. Esto es lo que convierte los
das. Superficialmente, Dune pare­ tres primeros libros de la serie de
Gully Foyle es un auténtico ce la fantasía de poder definitiva Dune en auténticos logros litera­
héroe, no por sus proezas, aun­ para adolescentes acomplejados. rios, en vez de en fantasías de
que las haga y muchas, ni por los Se nos presenta una figura con la poder masturbatorias, aunque
poderes divinos que obtiene, si­ que identificarse, el joven muy los elementos de estas últimas se
no porque al final alcanza el he­ especial que es el yo soñado de hallen presentes elevados a la
roísmo moral y la lucidez del uno mismo, lo seguimos a través máxima potencia. En las tres pri­
Bodhisattva. de sus batallas, aventuras espiri­ meras novelas Herbert usa la iro­
Pero pocos héroes, ficticios o tuales y hazañas, y al final nos nía, al igual que su Héroe arque-
no, rechazan el trono del poder convertimos en el objeto de ado­ típico. En cierto modo, las nove­
24 trascendental. Incluso el noble ración de todos los mundos y nos las son un ácido comentario a la
historia del Héroe de las Mil Ca­ un Bester o la ironía trágica de lud mental del lector y del cuer­
ras. Puede que Paul se haya con­ un Herbert, se pierde la luz inte­ po político.
vertido en dios-rey del universo, rior de la historia, y en vez de un En mi novela El sueño de
pero no logra escapar al destino paradigma de madurez moral hierro, traté de exorcizar a este
que le ha elevado hasta esta ci­ nos queda la pornografía del po­ demonio tan abiertamente co­
ma, no puede abdicar en favor der, con la egoísta fantasía mas­ mo me fue posible. Aquí apare­
de la república del espíritu y no turbatoria faustiana de la mística ce el Emperador de Todo en el
puede escapar a las terribles fascista, con las manos del lector máximo de su pútrido esplen­
consecuencias de su divinidad. en sus ajustados pantalones de dor. Ferie Jaggar, nuestro Hé­
Es un dios capaz de conseguirlo cuero negro mientras se ve a sí roe, destinado genéticamente a
todo salvo alcanzar su propia mismo como el superhombre to­ gobernar, se abre un ensan­
iluminación final, y sin ella su dopoderoso instalado en el podio grentado camino desde el exi­
vida es un fracaso y esta nueva definitivo. lio en las tierras de mutantes y
versión de la historia, una trage­ Después de todo, muy pocos mestizos hasta alzarse con el
dia. de nosotros somos Bodhisatt- poder absoluto en la patria de
Esto explica también por qué vas; a casi todos nos gustaría los Hombres Verdaderos, des­
el resto de los libros de Dune, los sentimos mucho más poderosos pués de lo cual libra con éxito
que tienen lugar tras la desapari­ de lo que en realidad somos y, una Guerra Santa para limpiar
ción definitiva de Paul, degene­ por lo tanto, un número excesi­ la tierra de mutantes degenera­
ran hasta convertirse en una se­ vo de nosotros se siente atraído dos, y envía clones de sí mismo
rie de nuevas versiones del Em­ por el Principio Fuhrer, siempre para conquistar las estrellas.
perador de Todas las Cosas don­ que podamos imaginamos como Pero El sueño de hierro es
de las figuras mesiánicas y las der Führer en cuestión. Y por una novela dentro de una no­
conspiraciones jesuíticas luchan eso, en una versión razonable­ vela, y la novela interior es al­
por controlar un poder espiritual mente hábil, el último clon del go llamado El señor de la es­
sin sentido durante el largo, lar­ vástica escrito por un tal Adolf
guísimo período pseudomedie- Hitler. Ferie Jaggar es el sueño
val que sigue a la desaparición que tiene Hitler de sí mismo,
de Paul. “Eso también un superhombre ario alto y ru­
Tomada como un todo, la se­ explica porqué bio, y El señor de la esvástica
rie de Dune es un ejemplo casi es la fantasía de Hitler sobre el
perfecto de cómo y por qué la Adolf Hitler se ha triunfo del Tercer Reich en un
historia del Héroe de las Mil Ca­ convertido en un mundo alternativo después de
ras evoluciona tan fácilmente que la guerra nuclear haya
hacia su desdichada imagen en arquetipo tan poderoso contaminado el banco genéti­
el espejo, el Emperador de To­ como el héroe.” co, escrita en otro mundo alter­
das las Cosas. Superficialmente nativo donde la Alemania nazi
hablando, tanto la una como la nunca existió y el mismo Hi­
otra son fantasías de poder, pero tler era un mal escritor de cien­
la auténtica historia tiene tam­ Emperador de Todas las Cosas cia ficción.
bién una dimensión moral y es­ seguirá vendiéndose como chu­ El señor de la esvástica em­
piritual. Despojado de sus haza­ rros, sobre todo si va bien empa­ pieza pareciendo una fantasía
ñas, el Héroe de las Mil Caras es quetado con músculos abulta­ científica con palizas y acoso a
un mito de iluminación, como dos, armamento fálico y la ade­ pequeña escala a los mutantes,
Siddartha, La Montaña Mágica cuada parafemalia fetichista. pero la paresia va pudriendo el
o Los vagabundos del dharma4, Quita la luz interior de los ojos cerebro de Hitler a medida que
en los que el lector se ve recom­ del Héroe de las Mil Caras, y la la escribe: empieza a desvariar,
pensado con una trascendencia cara que te mirará burlona ten­ la violencia se vuelve surrealis-
mística y una elevada conscien­ drá un mechón de pelo sobre la tamente espantosa y generali­
cia moral vividas de manera in­ frente y un bigote a lo Charlie zada, la tecnología militar
directa. Chaplin. avanza a saltos de gigante, y
Pero, despojada de su corazón Eso también explica porqué para cuando el lector lleva ya
espiritual, despojada del clímax Adolf Hitler se ha convertido en dos tercios de la novela, se en­
de democracia mística vivido un arquetipo tan poderoso como cuentra enfrentado a la desagra­
por Gully Foyle o de la atormen­ el Héroe, porqué la imaginería dable revelación de que ha esta­
tada presciencia irónica de Paul nazi sigue teniendo un lamenta­ do cayendo en la trampa del ra­
Atreides, la historia sólo puede ble atractivo para algunos des­ cismo, el Sturm und Drang5, el
convertirse en lo que Hitler hizo pués de cuarenta años y, en cier­ fetichismo militar y la imagi­
de Nietzsche. to modo, cómo fue posible que nería psíquica del mismísimo
Porque, por desgracia, el Hitler hipnotizara a toda Alema­ Tercer Reich, repleta de svásti­
Principio Führer es el lado oscu­ nia; y también el porqué la ver­ cas, grandes actos de masas en
ro de la historia del Héroe de las sión desespiritualizada de la his­ Nuremberg, divisiones de SS
Mil Caras. Sin la visión moral de toria es tan peligrosa para la sa­ Panzer recorriendo Europa, al- 25
fombras de bombas sobre los nocidio e identificarse con Adolf Maestro cantor contrapone
centros de población, genocidio, Hitler. al Emperador de Todas las Co­
campos de concentración y hor­ Desde luego, admito que es el sas contra el impulso artístico,
nos de gas... ejemplo más extremado posible en este caso la música, y Card
Hitler termina su novela clo­ del fenómeno, y la inmensa ma­ se decanta sin dudarlo por el
nando a superhombres rubios de yoría de los lectores de El sueño bando de la estética, del espíri­
dos metros diez en la taza del re­ de hierro entendieron la idea. tu humano contra el poder
trete, y enviándolos en inmensos Pero lo más corriente es que mundanal.
cohetes fálicos que escupen cho­ ni el mismo escritor sea entera­ Entonces, ¿cómo es que un
rros de fuego para que extermi­ mente consciente de lo que hace, escritor de esta altura acabó
nen a los mutantes, monstruos y porque es demasiado fácil perder produciendo El juego de Ender
extraterrestres de toda la galaxia. de vista el significado interno y La voz de los muertos? ¿Y
Cada división de héroes Hombre del Héroe de las Mil Caras. En por qué con estas obras poste­
Lobo de la SS va dirigida por un ese momento, la entropía y la riores obtuvo las ventas, pre­
clon de der Führer en persona. presión comercial suelen hacer mios y lectores que no consi­
Por supuesto, la intención era que la historia degenere en el guió con libros artística y mo­
atraer al lector a la fantasía he­ Emperador de Todas las Cosas, ralmente superiores como La
roica estándar del Emperador de como le sucedió incluso a Frank esperanza del venado y Maes­
Todas las Cosas, y luego mos­ Herbert con las últimas novelas tro cantor?
trarle sin muchas contemplacio­ de Dune. Otro ejemplo es el des­ La cronología sobre cómo
nes a dónde había conducido es­ censo de Robert Silverberg, des­ fueron escritas las dos primeras
ta dinámica en nuestro mundo de su genial versión de Hijo del novelas en lo que parece ser la
alternativo, poniéndole ante las hombre hasta la narración hábil saga inacabada de Andrew
narices la simbología nazi y sir­ pero desapasionada de El casti­ «Ender» Wiggin, puede ser
viéndole toda su repugnante llo de Lord Valentina, o la tra- muy instructiva. Card empezó
violencia a paletadas. En reali­ publicando El juego de Ender
dad el Emperador de Todas las como novela corta. Al parecer,
Cosas es der Führer, so gilipo- después escribió el perfil argu-
llas, y le habéis estado siguiendo “¿Por qué con estas mental de La voz de los muer­
el juego. obras obtuvo las ventas, tos, como secuela del mismo,
Para asegurarme al cien por pero decidió convertir antes El
cien de que hasta el lector histó­ premios y lectores que juego de Ender en novela, qui­
ricamente ingenuo y totalmente no consiguió con libros zá porque cuando estaba a me­
inconsciente captaba la idea, dia faena comprendió que, sin
añadí un falso análisis crítico de artística y moralmente saberlo, había empezado a es­
El señor de la esvástica, en el superiores?” cribir una trilogía.
que la psicopatología de la saga Y, estructuralmente, se nota
de Hitler era aclarada por un pe­ muchísimo. El último capítulo
dante tendencioso, con palabras de El juego de Ender parece
de una sola sñaba. yectoria de Orson Scott Card completamente disociado del
Casi todo el mundo lo enten­ desde Maestro cantor y La espe­ resto de la novela, y da la sen­
dió... ranza del venado, pasando por sación de que existe solamente
Pero, aún así, en un fanzine El juego de Ender, hasta llegar a como puente para La voz de los
apareció una reseña que me hizo La voz de los muertos. muertos, que a cambio se toma
vacilar. “Es una aventura esplén­ En La esperanza del venado ciertas molestias bien torpes
dida y me ha gustado un montón y Maestro cantor, Card demos­ para establecer el telón de fon­
-venía a decir-. ¿Por qué tuvo tró sin lugar a dudas que com­ do de El juego de Ender, cosa
Spinrad que estropearla con to­ prendía el significado interno que Card podría haber evitado
das esas tonterías sobre Hitler?” de la historia del héroe arquetí- por completo si hubiera conce­
Y el Partido Nazi Norteameri­ pico, y que era capaz de trans­ bido cada libro como novela
cano puso el libro en su lista de mitirla al lector con energía y independiente.
lecturas recomendadas. El final claridad. El extraño efecto que esto
feliz les había gustado una bar­ La esperanza del venado es produce es el de que en la serie
baridad. una novela de fantasía que se de­ falta una novela fantasma que
La conclusión es que la atrac­ sarrolla en un entorno pseudo- debería estar colocada entre El
ción del Emperador de Todas las medieval cargado de simbolis­ juego de Ender y La voz de los
Cosas para los hambrientos de mo, fruto en buena parte de la muertos, una novela a la que se
poder que todos -excepto el au­ imaginación de Card. Es una hace alusión en La voz de los
téntico Bodhisattva- llevamos nueva versión abiertamente mís­ muertos como si el lector hubie­
dentro, es tan poderosa que algu­ tica de la historia del Héroe, en ra podido leerla, y de la que el
nos lectores pueden disfrutar con la que el sacrificio se eleva sobre último capítulo de El juego de
ella, incluso cuando eso signifi- el triunfo egoísta, y funciona Ender parece un esbozo argu-
26 ca tener que chapotear en el ge­ muy bien. mental.
De hecho, a juzgar por el es­ descuartizado y con un retoño que Libo. En vez de eso se casa
bozo argumental, la novela que de árbol plantado en el pecho con alguien a quien no quiere, y
falta habría sido mucho más in­ por sus compatriotas. Peor aún: durante décadas mantiene un
teresante que las que Card ha Pipo, el antropólogo mayor, re­ asunto secreto con Libo, tiene
llegado a escribir, y podría com­ cibe el mismo tratamiento des­ hijos de él y destroza las vidas
prender la mayor parte de la his­ pués de que, aparentemente, lo de todos los implicados.
toria contada. único que haya hecho fuese por­ Y todo para nada. Ender llega
El juego de Ender toma al tarse bien con los cerdis. después de que los cerdis se ha­
Héroe desde la infancia, a través Ender es llamado para actuar yan cargado a Libo.
de juegos de combate que le sir­ como portavoz del muerto: ob­ El resto de la novela, o sea, la
ven de entrenamiento, hasta su jetivamente, el viaje hasta el parte principal, consiste en có­
apoteosis para la que está desti­ planeta durará décadas, pero no mo Ender descubre que Novin­
nado como comandante vía má­ le envejecerá de manera signifi­ ha y Libo están liados y la ver­
quina de juegos de la flota hu­ cativa gracias al efecto de dila­ dad sobre el ciclo de vida de los
mana que extermina a los in­ tación temporal. cerdis, su poco convincente ena­
comprendidos alienígenas in­ Durante este largo hiato argu­ moramiento de la desagradable
sectores, un genocidio que co­ mental, Card tiene que obligar a Novinha y lo que parece la pre­
mete por ignorancia, pero del la pobre Novinha a comportarse paración para otra novela de la
que aún así se siente culpable y como una auténtica imbécil. No­ saga en la que Ender, tras resu­
que debe expiar. vinha sabe que el motivo por el citar a los insectores y hacer las
Gracias al efecto de dilata­ que los cerdis mataron a Pipo paces entre los humanos y los
ción temporal, La voz de los está enterrado en el banco de da­ cerdis, se verá obligado a defen­
muertos nos lleva a una época tos, al cual Libo tendría acceso der Lusitania de todo un nuevo
siglos después, una época en la legalmente si se casaran. Como grupo de malos.
que Ender, que ahora se aproxi­ antropologa experta que es, ¿in- Aquí habría habido material
ma a la edad madura, se ha con­ para un relato sólido, una obrita
vertido en «portavoz de los de enigma xenobiológico como
muertos» errante, diciendo la las que tan bien supo montar
verdad sobre las vidas de los di­ “Descubrirá fácilmente Philip José Farmer en su recopi­
funtos por petición (un persona­ lación de relatos Relaciones ex­
je santo, o al menos eso se nos
el secreto que Card trañas. Pero, en ese caso, el lar­
dice), al mismo tiempo que la quiere sea averiguado go asunto entre Novinha y Libo
oscura leyenda de Ender el Ge­ por el poderoso Ender no tendría motivación alguna, y
nocida se extiende por los mun­ Ender Wiggin estaría totalmente
dos como advertencia contra la unos cientos de páginas de más en la historia.
xenofobia. más adelante.” Pero, ¿qué hay de la «novela
Entretanto se ha descubierto fantasma» cuyo esbozo argu­
otra raza alienígena en el plane­ mental formaba el último capí­
ta Lusitania, los llamados cer- tulo de El juego de Ender? Para­
dis. Los cerdis apenas tienen vestiga en el banco de datos para dójicamente, este último capítu­
tecnología, y creen que ciertos descubrir la verdad? lo contiene más material nove­
árboles son reencarnaciones sa­ Nanay, porque si lo hiciera lístico que La voz de los muer­
bias y trascendentes de sus ante­ no habría novela. Descubriría tos', hablando en términos del
pasados muertos. El exterminio fácilmente el secreto que Card Héroe de las Mil Caras, la nove­
de los insectores a manos de En­ quiere sea averiguado por el la no escrita es el auténtico final
der ha hecho que los colonos hu­ poderoso Ender unos cientos de la historia de Ender Wiggin.
manos aprendieran la lección, de páginas más adelante como En sólo veintipocas páginas,
por lo que levantan una valla pa­ clímax de la historia, un secre­ Ender viaja al planeta de los in­
ra aislarse en una reserva y de­ to que probablemente ya sido sectores, establece contacto psí­
jan en paz a los cerdis. Sólo el descubierto por cualquier per­ quico con la última reina, descu­
equipo antropológico compues­ sona que haya leído algo de bre toda la verdad sobre el ma­
to por Pipo, Libo y Novinha tie­ ciencia ficción. (Pista: ¿no será lentendido mutuo que llevó a la
ne permiso para estudiarlos bajo que los primitivos cerdis real­ guerra genocida humano-insec-
un acuerdo restrictivo de no in­ mente comprenden su propio tora, crea el mito-más-religión
terferencia. Pipo es el padre de ciclo de vida? Después de todo, del Portavoz de los Muertos,
Libo. Novinha y Libo se quie­ los osos saben cagar en el bos­ rescata a la reina de la colmena,
ren, y tienen intención de casar­ que, ¿no?) la mete en un frasco y comienza
se. Así que, para que se desarro­ su largo viaje por los planetas
Quedan consternados cuando lle la historia, Card hace que como primer Portavoz de los
su cerdi favorito, figura respeta­ Novinha se niegue a casarse con Muertos, buscando un lugar
da en la sociedad cerdi y que al Pipo con el objetivo de evitar adecuado en el que resucitar a
parecer acaba de obtener un as­ que descubra algo que podría los insectores a los que casi ex­
censo de estatus, aparece medio hacerle sufrir el mismo destino terminó.
En términos generales, el Hé­ personaje del que no podía libe­ la fantasía heroica estúpido-
roe adolescente desciende al in- rarse y al que no podía investi­ adolescente del Emperador de
framundo de su propia culpabili­ gar con demasiada profundidad Todas las Cosas y derrota a los
dad, adquiere el verdadero cono­ porque se había convertido en malos, pero sólo para que el
cimiento gracias a la comunión un portavoz de las pasiones po­ triunfo se transforme en una
psíquica con el espíritu guía alie­ líticas y filosóficas del mismo tragedia moral. Si eliminamos
nígena que encuentra allí y Card. de la versión alargada toda la
emerge como el Portador de la No sería la primera vez que paja y el argumento secundario
Luz completamente maduro para un escritor pierde la separación del incesto, nos encontramos
resucitar la conciencia superior psíquica existente entre él y su ante el Card de La esperanza
que ha destruido involuntaria­ héroe. Mickey Spillane acabó de! venado, y obtendríamos una
mente, y transmitir la sabiduría interpretando a Mike Hammer buena historia contada con au­
que ha adquirido durante el pro­ en una película. Hal Mayne de­ téntica acidez.
ceso a los habitantes de todos los generó hasta convertirse en por­ El segundo Ender de Card, el
planetas. tavoz de las teorías sociopolíti- de La voz de los muertos, ya ha
¡No es de extrañar que Card cas de Gordon Dickson en The degenerado hacia una figura tí­
tuviera que recurrir a un argu­ Final Encyclopaedia. Se sabe pica, un «héroe» como Conan,
mento estúpido para meter a que Marión Zimmer Bradley ha Perry Rhodan o Doc Savage:
Wiggin en La voz de los dirigido el Juramento de las «heroico» sólo en el sentido de
muertos! Su auténtica historia Amazonas en convenciones de que es la figura con la que iden­
había terminado antes de que aficionados a la serie Darkover. tificarse, la que sale vencedora
empezara el libro. Barry Malzberg describe el pro­ de las batallas y se queda con la
Pero, ¿por qué Card no escri­ ceso de manera insuperable en chica.
bió la novela central, que si hu­ la hilarante pero al mismo tiem­ En realidad, como ocurre
biera estado tan bien realizada po inquietante Herovits' World. con la mayoría de las encarna­
como El juego de Ender, por no ciones del Emperador de Todas
mencionar La esperanza del ve­ las Cosas, ese segundo Ender es
nado o Maestro cantor, habría un santurrón gilipollas y engre­
sido sin duda la mejor de las “El segundo Ender ído y un auténtico monstruo
tres? ¿Y por qué se sintió obliga­ de Card ya ha moral, una fantasía heroica de la
do a meter a Ender en el material más pura estirpe sin luz interior
temático de La voz de los muer­ degenerado hacia que sólo se diferencia de Ferie
tos, cuando el libro habría fun­ una figura típica, Jaggar por una cuestión de gra­
cionado mejor si se hubiera cen­ do. Ender es el único hombre vi­
trado en la historia de Libo y No- un ‘héroe’ como vo que tiene acceso a todos los
vinha? Conan.” bancos de datos de la galaxia a
Nuestra posición actual sólo través de «Jane», una Personali­
nos permite hacer conjeturas. dad Artificial que ha evolucio­
Quizá Card pensó que ya había nado dentro de ellos y que sólo
contado dos veces la historia de Que yo sepa, nadie ha visto a es conocida por Ender. «Jane»
cómo su Héroe alcanza la ma­ Orson Scott Card cargando con también le da el poder mágico
yoría de edad espiritual en La un capullo misterioso ni ac­ de manipular toda la maquinaria
esperanza del venado y en Ma­ tuando como Portavoz de los electrónica, lo que viene a ser la
estro cantor, que con eso ya era Muertos en las convenciones, fantasía heroica definitiva del
suficiente y se daba por satisfe­ pero los peligros de escribir El pirata informático...
cho. Quizá la relativa indiferen­ Emperador de Todas las Cosas Casi siempre tiene razón, y
cia con que fueron recibidas es­ pueden ser mucho más sutiles. sus palabras sabias (que, por ex­
tas dos obras excelentes y lle­ Como he señalado antes, a tensión, son las del autor), tie­
nas de apasionada sinceridad le muchos de nosotros nos gusta­ nen el poder de aliviar los cora­
convenció de que debía emplear ría sentirnos más poderosos de zones y curar neurosis arraiga­
la misma estrategia de éxito ga­ lo que realmente somos. Sobre das porque así nos lo dice Card.
rantizado que Silverberg usó en todo, a un escritor cuyos exce­ Es un héroe porque es listo,
El castillo de Lord Valentine, lentes trabajos todavía no le porque posee poderes y conoci­
limitándose a la tramoya básica han proporcionado la fama y la mientos secretos, porque acaba
del formato de la serie comer­ fortuna que se merece..., así quedándose con la chica y es un
cial. También es posible que que, ¿por qué no dejarse atraer orador de tres pares de narices.
sus capacidades de escritor bas­ por el Principio Führer, cuando Pero, ¿qué hay de la luz interior
taran para que el truco de la le resultaría tan fácil escribir del verdadero héroe?
identificación del lector funcio­ sus propios sueños realizados Card ha elaborado una preca­
nara con él mismo, hasta el pun­ en una figura que sería der ria ecología trucada para Lusita-
to en que Ender Wiggin se con­ Führer en cuestión? nia en la que sólo cuatro especies
virtió en el otro yo del escritor El primer Ender de Card, el (sí, cuatro, cuéntenlas) sobrevi­
28 tanto como en el del lector, un de la novela corta original, vive ven en todo el planeta. Esto se
debe a un virus del que son por­ mente bien enterado de esto co­ serán las Grandes Cosas del Hé­
tadores ahora todos los habi­ mo para damos un esbozo de la roe de las Mil Caras o las Gran­
tantes de Lusitania. Dejando novela «perdida» de Ender Wig­ des Cosas del Emperador de To­
aparte el absurdo científico, el gin en el último capítulo de El das las Cosas. Orson Scott Card
problema está en que cualquie­ juego de Ender, quizá como una ha demostrado que tiene en su
ra que abandone Lusitania y via­ especie de mensaje espiritual di­ interior ambos potenciales. Qui­
je a otros mundos puede devastar rigido a sí mismo enviado por el zá el asunto siga siendo una duda
ecosistemas planetarios enteros. autor de La esperanza del vena­ para él mismo, ya que la historia
Las autoridades se enteran de do y Maestro cantor. completa de Alvin Maker aún
esto, decretan una cuarentena y Y ahora tenemos Séptimo hi­ está por escribirse.
envían una flota para obligar a jo, la primera novela de Dios sa­ Si el peligro de escribir El
cumplirla. Pero nuestro benevo­ be cuántas en «Las Historias de Emperador de Todas las Cosas
lente héroe, impulsado por razo­ Alvin Maker», una fantasía que radica en que el autor puede per­
nes personales, consigue arre­ se desarrolla en una América al­ der de vista su propia luz interior
glárselas para enviar a su conta­ ternativa de principios del siglo en el proceso, el premio para el
giosísimo hijo adoptivo lisiado XIX, donde los Estados Unidos que consigue llevar a cabo con
fuera del planeta. Al final de la jamás han llegado a existir y éxito El Héroe de las Mil Caras
novela los humanos, los cerdis y cierta clase de magia funciona. es el reencuentro de la misma.
los insectores están a punto de Alvin es otro de los jóvenes ale­ Orson Scott Card parece estar
unirse bajo el mando de Ender vines de héroe de Card, y El sép­ embarcándose en otra versión de
para combatir a la malvada flota timo hijo sólo le sigue hasta el esa búsqueda de visión literaria,
de cuarentena que, comprensi­ encuentro con su primer guía es­ peligrosa pero potencialmente
blemente, destruirá Lusitania si piritual y el inicio del viaje de su llena de grandes recompensas.
ello llega a ser necesario para vida, así que es demasiado pron­ Será interesante ver qué avatar
proteger las ecoesferas de los to para saber si evolucionará surge de esto. ■
mundos humanos.
Espacio vital para los cerdis, Notas:
los insectores y los humanos de
Lusitania bajo el liderazgo del “El escritor del 1 Escritas respectivamente por
gran héroe, a riesgo de extermi­ Emperador de Todas Theodore Dreiser, Alejandro Du-
nar toda la vida en otros muchos mas, Charles Dickens y H. G. Wells.
planetas... las Cosas suele acabar 2 Mentiras benéficas que en el
Y en eso está a punto de dege­ con demasiada fondo son formas más elevadas de la
nerar siempre el auténtico mito verdad o la verdad tal y como debe­
heroico bajo la presión de las re­ frecuencia pulsando ría ser (véase Guampeteros,fomas y
granfalunes, de Kurt Vonnegut).
alidades comerciales, que se re­ sus propias teclas.” 3 Las paradojas de la sincronici­
sisten a disipar las fantasías del
dad han hecho que ahora también
público al cual toman por objeti­ esté en nuestro más pequeñito pero
vo con ambigüedades morales, o igualmente nebuloso limbo edito­
a finalizar las historias de figuras hasta convertirse en otro Empe­ rial, pues tanto la vieja edición de
con las que identificarse dándo­ rador de Todas las Cosas o en un Dronte (donde tenía el título Las es­
les una conclusión espiritual­ auténtico Portador de la Luz. trellas, mi destino) como la de Mar­
mente sofisticada. Cuando em­ Hasta ahora, lo que hemos tínez Roca se encuentran descatalo­
pieza a pulsar todas las teclas de visto es bastante prometedor. El gadas.
las fantasías de poder del lector, telón de fondo es mucho más ri­ 4 Escritas respectivamente por
el escritor del Emperador de To­ co y mejor realizado que cuanto Hermán Hesse, Thomas Mann y
das las Cosas suele acabar con encontramos en El juego de En­ Jack Kerouac.
demasiada frecuencia pulsando der o en La voz de los muertos, y 5 La divisa de emoción y heroís­
sus propias teclas. las relaciones entre los persona­ mo acuñada por el romanticismo
Peor todavía, en términos jes son más ambiguas y comple­ alemán, llevada a su máxima expre­
sión por Wagner y a su máxima pa­
skinnerianos6 esto suele recibir jas, y eso es una buena señal de rodia por el nazismo.
un refuerzo positivo en forma de que Card puede estar regresando 6 Según B.F. Skinner, fundador
ventas y premios, haciendo mu­ a Maestro cantor y a La espe­ del conductismo, la conducta huma­
cho más difícil que un escritor de ranza del Venado. na puede ser modificada casi todo lo
valía diferencie el éxito de su hé­ Por otra parte, parece seguro que se quiera mediante la aplicación
roe del suyo propio y que recobre que Alvin Maker está destinado de estímulos positivos y negativos,
la claridad de la luz interior nece­ a Grandes Cosas. Está por ver si vulgo recompensas y castigos.
saria para intentar escribir algo
como La esperanza del venado, Título original: “Emperor of Everything”
Maestro cantor o la novela «fan­ Publicado originalmente en Isaac Asimov's SF Magazine
tasma» de Ender Wiggin. © 1987 Norman Spinrad
Pero al menos Orson Scott © 1991 Ediciones Gigamesh, por la presente edición
Card parecía estar lo suficiente­ © 1991 Cristina Macía y Albert Solé, por la traducción 29
múltiples lecturas al tratar de
LOS 10 MEJORES LIBROS DE 1991 SEGUN.. una entrañable comunidad de
mujeres y el cumplimiento de
una misteriosa profecía.
A modo de orientación sobre los libros publicados durante De la «competencia», desta­
1990, hem os pedido a diversos de nuestros colaboradores una caría ¡mago de Octavia Butler,
selección personal de lo que ellos consideran los 10 mejores li­ el final de una de las más inte­
bros del año, o mejor dicho y tal y como se nos ha insistido que resantes trilogías sobre el sexo
puntualicemos, los 10 mejores que cada uno ha leído. y el género en la ciencia fic­
La elección de 10 títulos, y no 11 ni 12, es evidentemente ción. Ultramar se me adelantó,
artificial, y todos se han quedado con ganas de añadir algún pero me hubiera gustado edi­
otro, pero como suele decirse en estos casos, no hay nada per­ tarla en Nova.
También se me adelantó Do­
fecto (y menos que nada el número 10, salvo para los pitagóri­ mingo Santos al publicar en
cos, dicen). Destino Islas en la red de Bru­
Por lo demás, y puesto que bastantes de las personas impli­ ce Sterling, lo mejor de la ya
cadas en el invento están vinculadas a diversas editoriales y es­ casi extinta corriente ciber-
taría muy feo que quedaran mal con las empresas para las que punk. Bien escrita y con un te­
trabajan, hemos optado por hacerles elegir -cuando existía la ma interesante de alcance po­
relación indicada- 5 títulos de las colecciones «propias» y lítico evidente, Sterling ha
otros 5 de la «competencia». conseguido con ella su mejor
obra.
Como aprecio la ciencia fic­
■ Miquel Barceló, director De los títulos de fantasía, se­ ción clásica, me gusta destacar
literario de las colecciones No­ lecciono Vencer al dragón, de la edición en España de Pesa­
va Ciencia Ficción y Nova Barbara Hambly, presentación dillas y Geezenstacks, de Fre-
Fantasía de Ediciones B (Bar­ en España de una autora funda­ dric Brown (Miraguano), el
celona). mental en la moderna fantasía. mayor especialista en el relato
Es un título que muestra lo me­ corto y super-corto en la cien­
Al tener que elegir cinco de jor de la fantasía clásica tradi­ cia ficción de todos los tiem­
los títulos que yo mismo he cional, completado con unos pos. No es tan completa como
editado, y pensando que no se­ brillantes toques de realismo y la antología que publiqué hace
ría honesto seleccionar mi pro­ de punzante ironía que el lector años para Libro Amigo de Edi­
pio libro, destacaré Cyteen de no adolescente agradece bastan­ ciones B, pero sigue siendo un
C. J. Cherryh que, además del te. Brown.
Hugo, me parece la primera También destaco Hermana Y para ser consecuente con
aproximación seria y convin­ luz, hermana sombra de Jane mi fama de asimoviano, me
cente al tema de la clonación Yolen, una escritora ya clásica gusta destacar Némesis de Isaac
con lo que ésta representa, ge­ en los E. U. A. pero nueva en Asimov (Plaza & Janés) que,
nética y, también, psicológica­ España, y una novela que sor­ desde Los propios dioses (y ha­
mente. prende por su estructura, su blo de 1972...), es una de las
También destacaría Radix, factura, su musicalidad y sus pocas novelas de este autor que
de A. A. Attanasio, un libro
desmesurado e irrepetible sobre
un pilluelo que se convierte en
Dios en una Tierra sometida a
todo tipo de metamorfosis; un RarbctmHcmblij
tour de force impresionante,
aunque no se me oculta que es
un libro adecuado tan sólo para
una élite de lectores.
Y no olvido Gran río del es­
pacio, de Gregory Benford, hi­
to básico en una de las series
que caracterizarán los años
ochenta de la historia del géne­
ro, ya que, en esta novela, Ben­
ford supera el brillante (y un VENCER
tanto excesivo) experimentalis-
mo literario de A través de un ^ LW A qáM ;
mar de soles y logra un libro
muy ameno, sugerente y de
gran interés.
me ha interesado. Además, santes, como El profeta rojo de
aunque Asimov lo niegue, Né- Card, En costas extrañas de Po­
mesis «explica» en cierta forma wers, Ambiente de Womack
la génesis de las dos culturas es­ (otra «traducción imposible»
cindidas que se describen en las perfectamente conseguida gra­
novelas de robots. cias a la habilidad de Rafael Ma­
En fantasía, aunque no he leí­ rín Trechera), Esfera de Crich­
do mucho de lo publicado en ton, Heliconia verano de Aldiss,
España en 1990, creo que desta­ El lugar del comienzo de Le-
ca muchísimo Aegypto de John Guin y tantas otras que «el regla­
Crowley (Minotauro). Aunque mento» no me deja citar aquí.
me temo que también sea para Pero sí citaré, por fin, Ciencia
lectores de élite. ficción: guía de lectura, de un
Pero diez títulos son pocos y fan que se dejó liar en eso de la
muchos otros me parecen intere- edición.

■ Alejo Cuervo, director de en cada página que media doce­


las colecciones de fantasía y na de trilogías. Una obra maes­
ciencia ficción de Ediciones tra.
Martínez Roca y co-director En cambio, como de la com­
de Alcor Fantástica (Barcelo­ petencia no quedan muchas co­
na). sas buenas por citar, aquí sí que
no puedo evitar repeticiones...
Aprovechándome de la Bueno, tampoco es para tanto,
ventaja que supone saber de pero sí hay un libro que no
antemano qué han elegido los quiero dejar de incluir yo tam­
demás, de las colecciones bién:
que llevo yo he escogido sólo Aegypto, de John Crowley
títulos que nadie más ha cita­ (Minotauro), que es la obra
do. Así hago un poco más de cumbre de uno de los escritores
publicidad, que nunca es po- más ambiciosos y de mayor ta­
lento de la literatura fantástica
Alastor, de Jack Vanee contemporánea.
(Gran Super Ficción), la obra También de Minotauro cita­
cumbre de Vanee que todos pa­ ré Ciencia ficción: las 100 me­
recen haberse dejado en el tin­ jores novelas, de David Prin-
tero. gle, por dar una visión de la
Las estrellas son la Estigia, ciencia ficción que puede ense­
de Theodore Sturgeon (Gran ñarse sin vergüenza a propios y
Super Ficción), un puñado de extraños.
magníficos relatos de un autor Por aquello de incluir al
adorable. menos una reedición destaca­
El imperio del miedo, de da, quiero poner también El
Brian Stableford (Gran Fan- hombre demolido, de Alfred
tasy), una ucronía con vampi­ Bester (Minotauro otra vez),
ros que, de regalo, ofrece un un libro que merecería ser
pequeño viaje turístico por más conocido que las Funda­
Africa. O ciencia ficción pu­ ciones.
blicada en una colección de Y como la reputación es al­
fantasía. go que debe cuidarse, no puede
Sudario de estrellas, de Gre- faltar un Dick: Clanes de la lu­
gory Benford (también Gran na alfana (Miraguano), una
Super Ficción, vaya), en la que supuesta «novelita» tan hones­
se demuestra que Benford sabía ta y apasionante como todas
hacer novelas de ciencia ficción las suyas.
sólidas y sin final feliz sacado Para acabar, pese a que está
de la manga. feo repetir autores, pondré otro
Y Kalpa imperial, de Angé­ Jack Vanee olvidado: La perla
lica Gorodischer (Alcor), una verde (Nova Fantasía), la se­
novela de fantasía sin orcos ni gunda entrega de su magnífica
dragones, pero con más magia serie de Lyonesse.
Robert Silverberg
POR EL TIEMPO

■ Julián Diez, periodista y consigue exprimir su presu­ dad sin jovencitos imbéciles,
crítico (Madrid). puesto inicial hasta el límite, novelones de 1000 páginas u
dejando el tema casi cerrado. otras cutreces al uso.
En primer lugar citaré Ra­ Entre las cuatro grandes no­ De este luchador incansable
dio libre Albemuth (Ultramar), velas de Robert Silverberg del debería aprender Michael Mo­
una narración kafkiana de Phi­ periodo 1966-76 que se publi­ orcock, que terminó castigán­
lip K. Dick. La situación a la caron durante 1990, destacaría donos con fantasía heroica co­
que Dick se enfrenta como per­ Por el tiempo (Miraguano). Su mercial. Quedémonos con el
sonaje de su propia novela es magnífico tratamiento del te­ sustancioso, sarcástico y cruel
asfixiante, pero hay esperan­ ma del cronoviaje, el diverti­ He aquí el hombre (Destino).
za: la salvación viene del cie­ do relato que hace de la socie­ El tiempo ha convertido a la
lo. La mejor novela de su últi­ dad bizantina y esa cualidad novela en un encantador docu­
ma época. de exploración absoluta que mento hippy, con sus análisis
En otra de las grandes nove­ Silverberg supo dar a su obra jungianos y sus afanes mesiá-
las del año, El país de las risas de ese período, la convierten nicos.
(Ultramar), Carroll despliega en una lectura simpática y ab­ Finalmente, llegamos al más
con admirable maestría un ho­ sorbente. esperanzador de los terrenos
rror de alcances más y más David Zindell es otro de los que últimamente he explorado:
conmovedores. Demuestra en escritores que pueden llevarnos esa maravilla llamada steam-
ella amor al género, finura esti­ a hablar de un año de esperan­ punk. Como magníficos ejerci­
lística y una notable habilidad zas, autor de la sorprendente cios de estilo, tanto Blaylock
para el suspense. Neverness (Júcar). Una novela como Powers cumplen sus ob­
En Ambiente (Ultramar), de SF sólida, con ciertos rama­ jetivos en Homúnculo (Ultra­
Womack escribe con una ener­ lazos clásicos combinados con mar) y En costas extrañas
gía que hacía tiempo que no le­ un tratamiento moderno. (Martínez Roca). Powers se
ía, dando la impresión de que, Quien ha demostrado una lanza al Caribe del XVIII ar­
después de todo, el ciberpunk trayectoria a prueba de conce­ mado de una relampagueante
tuvo vida propia alguna vez, al siones es Thomas M. Disch, to­ capacidad para trasladar la ac­
margen de William Gibson. do un luchador de la literatura ción a las palabras. Más sor­
Jacintos, de Chelsea Quinn especulativa de calidad, a pesar prendente aún, sobre todo por
Yarbro (Júcar), es otra novela de lo cual no ha recibido en su su habilidad para mimetizar la
desesperada, en este caso do­ vida un puñetero Hugo, Nébula cadencia literaria de los folieti-
blemente al hacer referencia al o siquiera un Gigamesh. El eje­ nistas del XIX, Blaylock plas­
comercio de sueños en un mun­ cutivo (Alcor) es todo un análi­ ma en su obra una época con
do capitalista implacable. El sis de situaciones actuales a toda riqueza de matices y deta­
estilo es impasible al dolor que través de la ficción fantástica. lles.
oprime a sus personajes, gene­ Y una demostración, para No cabe duda: pese a toda la
rando una sensación de infinito quien se quiera enterar, de que porquería que se edita, hay ra­
32 desconsuelo. Y el argumento se puede hacer terror de cali­ zones para el optimismo.
Prólogo fe George R, Romero Reíalos inéditos de
STEPHEN KING ■RAMSEY CAMPBELL
RQBERT R. McCAMMON y otros.

ELLIBRODE
LOS M IR T O S '

■ Jesús Palacios, asesor lite­ suelta a un ingenio satírico apli­ tasy: Malpertuis, de Jean Ray
rario de la recién inaugurada cado a grandes dosis de gore y (Valdemar), sigue siendo un
colección Weird SF, de Valde- homenajes a todo el género de prodigio de ingenio surrealista,
mar Ediciones (Madrid). terror. y sus dioses paganos converti­
Y, mientras las nuevas nove­ dos en mezquinos y peligrosos
Un soplo de aire oscuro ha in­ las de profesionales del horror caballeros de provincias conser­
vadido el panorama de la nueva como Peter Straub o Dean Ko- van toda la originalidad, el hu­
época con mórbido perfume de ontz se inscribían en el thriller mor y la perversidad que les
perversidad: de los diez libros antes que en el terror, algunos convirtieron en su tiempo en la
que más disfruté el pasado año, escritores de serie negra se con­ mejor muestra de fantástico
la mayoría pueden inscribirse en vertían en clásicos del horror continental. Por su parte, Más
eso que se define (o indefine) moderno, al menos en la sinies­ tenebroso de lo que piensas, de
como dark fantasy. tra variedad dedicada a los psy- Jack Williamson (Edaf), una
Fundamental para cualquier chokillers. El silencio de los fantasía pulp en la estela de
bebedor de sangre, ha sido la inocentes, de Thomas Harris Abraham Merrit, sigue gozando
publicación de las Crónicas (Ultramar), y El gran desierto, de una frescura que muchas de
vampíricas, de la neogòtica An­ de James Ellroy (Ediciones B), sus coetáneas han perdido.
ne Rice, emprendida por Timun son dos de las excursiones más Entre las muchas pero no
Mas con la reedición de Confe­ escalofriantes al miedo que han muy afortunadas antologías de
siones de un vampiro, la mejor podido leerse en los últimos horror publicadas el año pasado,
de la trilogía. tiempos, llevando la novela po­ una tiene especial importancia,
Otro agradable salto en la os­ licíaca al terreno del puro pavor. no tanto por los relatos conteni­
curidad fue la esperadísima En A medio camino entre la téc­ dos en ella -que hay de todo-
costas extrañas, de Tim Powers. nica del thriller, pero inserta como por tratarse de la primera
Un nuevo cóctel entre novela claramente en lo sobrenatural, la antología claramente splatter-
de aventuras, magia e Historia, última novela de Stephen King punk aparecida entre nosotros,
mezcla a la que Powers sabe dar representó una innovación más ese subgénero más allá del gore
perfecta coherencia y que le que agradable en el estilo de su que levanta tantas pasiones co­
conduce a hallazgos tan explosi­ autor. La mitad oscura (Edicio­ mo aversión: El libro de los
vos como esos piratas del Caribe nes B) se articula como homena­ muertos (Ultramar), recopilada
que emplean zombies como tri­ je y violenta reflexión sobre la por John Skipp y Craig Spector,
pulación y viajan siempre con novela negra y sobre autores merece leerse, aunque sólo sea
un bokor a bordo. como Donald Westlake o Shane por su prólogo poco menos que
El deslizamiento de escrito­ Stevens, al tiempo que se con­ revolucionario.
res de unos géneros a otros nos vierte en una fábula fantástica en Y se acabo... o no, perdón.
trajo sorpresas como El ejecuti­ tomo al tema del doble y, cómo Aún me queda una, y es —¡sil-
vo (Alcor), donde ese viejo ma­ no, la lucha entre el bien y el mal. de ciencia ficción, pura y dura.
estro de la ciencia ficción que es Dentro del campo de la reedi­ No creo que nadie (a pesar de
Thomas M. Disch dio rienda ción, dos clásicos del darkfan- sus muchos y sugerentes toques 33
de vudú) pueda decir que Conde miento ya viejo que conocemos
Cero, de William Gibson no es más de oidas que por haberse
SF en estado puro y, además, publicado a sus profetas en cas­
genuinamente cyberpunk, movi- tellano.

■ Juan Carlos Planells, críti­ Jacintos, de Chelsea Quinn


co, bibliógrafo y estudioso del Yarbro (Júcar), es una obra du­
género (Barcelona). ra, amarga, y pertenece a un ti­
po de ciencia ficción que a ve­
Heliconia verano (Minotau- ces suele caer mal entre los
ro) es otra muestra de que Brian lectores: trata de personajes y
W. Aldiss, pese a su frialdad reacciones, de relaciones, ma­
aparente, es un buen y concien­ nipulaciones y conductas mo­
zudo narrador, y en esta secuela rales. Quien busque ciencia
de Heliconia verano muestra ficción científicamente enten­
una calidad igual a la de su ex­ dida hará mejor en pasar de
celente predecesora. largo. Quien se preocupe por
Aegypto (Minotauro), de John lo que las personas nos pode­
Crowley, pese a ser inferior a su mos llegar a hacer unos a
espléndida Pequeño, Grande otros, debe leerla.
(Minotauro), es otra muestra de La jaula infinita, de Keith
obra literaria perfecta. Evidente­ Laumer (Júcar). Una buena
mente, y al igual que la anterior recopilación de lo mejor del
novela del autor, no es para to­ año debe incluir forzosamente
dos los públicos y su lectura es una rareza, o quien la haya he­
difícil, pero constituye otro dig­ cho no será nunca un buen se-
no disfrute de uno de los mayo­ leccionador de lo mejor del
res talentos de la llamada litera­ año. Y ésta es la mía: una no­
tura de realismo fantástico. vela singular, sin pretensiones
En costas extrañas (Martínez literarias (su autor no es pre­
Roca), del ya bien conocido Tim cisamente un estilista), pero
Powers, es una trepidante obra con excelentes ideas sueltas.
que mezcla diversos géneros: te­ Vale la pena leerla por curio­
rror, aventuras, fantasía y hu­ sidad.
mor, además de un excelente La costa dorada, de Kim
sentido del romanticismo deci­ Stanley Robinson (Júcar), es la
monónico. Obra que se lee con segunda parte de una trilogía
interés creciente, tiene un gran con personajes independientes
ritmo narrativo y demuestra el y escenarios cambiantes (ha­
talento de este autor que no es blar de trilogía es casi inapro­
ya una promesa sino una reali­ piado, pues), y tiene la curiosi­
dad. dad de que su estilo literario es
El libro de los muertos (Ul­ totalmente distinto (cuando no
tramar), una antología de relatos contradictorio) al de la ante­
inéditos escritos en tomo al ar­ rior, La playa salvaje. Robin­
gumento propiciado por el film son es uno de los mejores lite­
de George A. Romero, La noche ratos de la nueva ciencia fic­
de los muertos vivientes, tiene ción.
dos notas destacables: la alta ca­ El profeta rojo, de Scott
lidad media de los relatos y que Card (Ediciones B). Pues sí,
puede leerse, curiosamente, co­ confieso que me gusta este li­
mo una novela, algo que no sé bro, que considero superior a
muy bien si se debe al azar o a su primera entrega, la más
un inteligente direccionismo por bien aburrida Séptimo hijo. A
parte de los compiladores, los su favor tiene una excelente
más bien alocados John Skipp y narrativa, un ritmo sin igual y
Craig Spector. A destacar las unos personajes históricos
aportaciones (por orden de apa­ muy bien tratados. Su defecto:
rición) de Campbell, Bryant, el protagonista, que es inso­
Rasnic Tem, Boyett y McCam- portable. Afortunadamente,
sale poco.
Siempre hemos vivido en el e importa menos el argumento
castillo, de Shirley Jackson que cuanto subyace o forma pa­
(Edhasa). Ya lo sé: no es fanta­ ralelismo con él. Muy superior
sía, ni es terror. Pero es exce­ en todos los aspectos al bluff de
lente, es Shirley Jackson, auto­ otros «descubrimientos» nove­
ra injustamente olvidada por les recientes (Jack Womack, por
nuestros editores, y sólo por ejemplo, aunque sea de mal gus­
ello ya merece recomendarse to señalar).
calurosamente su lectura, en Pudo haber más títulos des-
espera de más obras suyas tra­ tacables (Memorias, de Mc-
ducidas. Quay, El país de las risas, de
Neverness, de David Zindell Carroll, Hitler victorioso, etc.
(Júcar), es una novela casi ma­ ). No importa lo que no esté. Lo
gistral, especialmente por ser que importa es que 1990 fue un
una primera novela de un autor año de calidad e interés en lo
absolutamente desconocido. Es ofrecido al lector, y eso es lo
ambiciosa, llena de inteligencia. que cuenta.

■ Alberto Santos, asesor li­ obras más infantiles, donde es­


terario de la colección Icaro, tán presentes los mitos de la
de Editorial Edaf (Madrid). antigüedad.
Dentro de la ciencia fie- jl
Entre las novelas más desta­ ción, en su faceta más clásica. Eji
cadas del año 1990 empezare­ Piratas de Venus, de Edgar M
mos con Tres corazones y tres Rice Burroughs (Valdemar). j
leones (Edaf), de Poul Ander- nos arrastra a un mundo de tre­
son, un antecedente de las pidantes aventuras, poblado
obras sobre el Multiverso de de vestigios prehistóricos, ra- .
Moorcock, que sugiere además zas perdidas y bellas pnnee-
un cierto estilo legendario de sas.
las novelas de caballerías jun­ Las nuevas tendencias de
to a ciertos toques de ternura y la CF debaten un posible ca­
humor. tastrofismo de fin de mile­
Arrancando de la sátira y de nio, dentro de dos ámbitos,
la broma fantástica, La torre uno más tierno y lírico, como
encantada (Edaf) es el primer el inscrito en La ciudad poco
volumen de su trilogía El rey después, de Pal Murphy
reluctante, en la que las aven­ (EdaD, o inás tremendista, re­
turas en un mundo medieval construyendo una realidad fría
poseen ciertas connotaciones y distante, como en el pseudo-
picarescas en relación a las ciberpunk Islas en la red, de
costumbres sociales moder­ Bruce Sterling (Destino). En
nas.
De entre los excesos más
esta línea, Cena en el palacio
de la discordia, de Tim Powers
ia r
propios de Philip J. Farmer, (Martínez Roca), se va desli­
Lord Tyger (Júcar), es una re­
creación del Tarzán de Bu-
zando en un mundo descarna­ LA CIUDAD,
do, utilizando la estructura de
rroughs, dentro de una narra­ la novela negra y sumergién­ FOCO
ción donde se encuentra toda donos en un delirio que en oca­
la aventura, lo porno y la vio­ siones se acerca a lo incohe­ DESPUES
lencia características de Far­ rente. Un auténtico post-cíftcr-
mer. puhk.
El fénix verde, de Thomas En el campo del terror, pero
Burnett Swann (Edaf), es una con influencia también de la
fantasía «bonita» y tierna que fantasía. El que habla con los
nos evoca los amores mitoló­ muertos, de Brian Lumley (Ti-
gicos entre Teseo y Melonia. mun Mas), es una obra trepi­
En una línea parecida, Dema­ dante y divertida donde se da
siado mundo, demasiada san­ una nueva visión del vampiro
gre, de James Kahn (Edaf), junto a elementos de novela de
rescata la imaginación de las espionaje.
mis autores favoritos; su trilo­ pieza a hacerlo y descubre,
gía sobre Heliconia es digna horrorizado, que para que le
■ Domingo Santos, escritor, de figurar en todas las biblio­ salgan 10 y no 13 o cualquier
traductor y asesor de las colec­ tecas cuando el lento de su otro número no sacro, hay que
ciones especializadas de Ultra­ editor se decida a publicarla llevar a cabo equilibrios ho­
mar, Júcar y Destino (Barcelo­ toda, uf. rrendos.
na). Hermana luz, hermana som­ Mas, en fin, el jefe paga y en
bra de Jane Yolen (Ediciones el fondo es buen chico, así
He aquí el hombre de Mi- B), un auténtico torrente de que... Helas aquí, con breve co­
chael Moorcock (Destino), un frescura ante tanta invasión mentario del porqué me lo pa­
clásico que ha desatado una pseudotolkieniana con que nos recen, sin que el orden de apa­
cierta polémica (¡después de están martilleando los editores rición implique ningún tipo de
tantos años!), evidentemente que dicen que editan fantasía preferencia:
por su temática iconoclasta. en nuestro país. El ejecutivo, de Thomas M.
Neverness de David Zindell Y por último, Ciencia fic ­ Disch (Alcor), por demostrar
(Júcar); una obra que al princi­ ción: guía de lectura de Mi- que aún se puede escribir terror
pio me dió mucho miedo publi­ quel Barceló (Ediciones B), no destinado a públicos que só­
car aquí (autor muy nuevo, competidor en estas lides y, sin lo quieren ser tranquilizados.
muy extensa), pero que los lec­ embargo, amigo (al que le per­ Homúnculo, de James Blay-
tores han acogido con más en­ dono todo lo que dice de mí en lock (Ultramar), por salirse de
tusiasmo, incluso, del que es­ ella). Una obra imprescindible lo trillado y convertir la ¿reali­
peraba. para todo aficionado a la cien­ dad? en un verdadero retablo
La costa dorada, de Kim cia ficción que no acceda al in­ de las maravillas.
Stanley Robinson (también Jú­ glés y que quiera saber de qué La invasión divina, de Philip
car). Lo opuesto a lo anterior: va ese rollo. ¡Y, además, es Dick (Ultramar), porque es
un autor ya consagrado, una amena! Dick y con eso queda dicho to­
trilogía excelente (la de Orange do.
County), y una acogida del pú­ Embajada alienígena, de
blico tan tibia como inmereci­ Ian Watson (Ultramar), por
da. Si no lo han leído (junto rescatar del fango en que anda­
con La playa salvaje, la ante­ ba sumida esa frase sobada y
rior), no se la pierdan. sebosa según la que la CF es
Memorias de Mike McQuay «una literatura de ideas».
(Ultramar), una nueva primera La torre de cristal, de Ro­
novela excelente, que se aparta ben Silverberg (Martínez Ro­
de las corrientes habituales del ca), porque es de un Gran Ma­
género. estro funcionando a tope.
Y Ambiente de Jack Wo- Aegypto, de John Crowley
mack (Ultramar) es otra prime­ (Minotauro), por lo que explico
ra novela que apunta a un autor en otro lugar de este número
de primera categoría..., pero (je, je).
que luego se ha ido degradando Conde Cero, de William
lentamente en su obra posterior Gibson (Minotauro), por ser
(aunque su estilo literario sigue una segunda parte o así mejor
siendo excelente). que la primera y por seguir de­
En cuanto a lo publicado por mostrando que no hace maldita
«los demás», seleccionaría (en­ la falta saber informática para
tre lo que conozco y he podido escribir una buenísima novela.
leer; por desgracia no puedo Las espadas de Lankhmar,
abarcarlo todo): El cazador de de Fritz Leiber (Martínez Ro­
jaguares de Lucius Shepard ca), por ser adorable, aterrado­
(Alcor), una colección de rela­ ra y magistral como ella sola.
tos fantásticos realmente im­ ■ Albert Solé, crítico, tra­ En costas extrañas, de Tim
presionante. ductor y co-director de la co­ Powers (Martínez Roca), por­
En costas extrañas de Tim lección Alcor Fantástica (Bar­ que sigue inventándose un gé­
Powers (Martínez Roca), un celona). nero propio ella sólita y lo hace
autor al que admiro realmente bien.
(no se pierdan su Puertas de Pues va el jefe y por aque­ Y Las infernales máquinas
Anubis), pese a lo maldita­ llo de que siempre anda te­ del deseo del dr. Hoffman, de
mente complejo de sus argu­ niendo ideas luminosas, que Angela Cárter (Minotauro), por
mentos. me pide que ponga por escrito ser bellísima, sofisticada y es­
Heliconia verano de Brian las 10 mejores novelas del año tar animada por una diabólica
36 Aldiss (Minotauro), otro de pasado, y resulta que uno em­ voluntad intelectual. ■
PREMIOS GIGAMESH1991: PAPELETA DE VOTACION
Se detalla a continuación una relación de las NOM BRE:.....
obras nominadas a los Premios Gigamesh 1990.
Esta relación ha sido obtenida mediante una vota­ DIRECCIÓN:.
ción previa en la que han participado las siguientes
personas: Miquel Barceló, Alejo Cuervo, Julián
Diez, Juan Carlos Planells, Lluís Salvador, Do­
mingo Santos y Albert Solé.
Las obras seleccionadas fueron editadas profe­ LOCALIDAD:
sionalmente en España por primera vez durante el
año 1990 y su publicación original data del siglo PRO VINCIA:..
presente; en cada categoría se ha admitido un má­
ximo de 3 obras de un mismo autor. TELÉFONO: ...
Los ganadores se deciden de acuerdo a los re­
sultados de una votación abierta sujeta a las si­
guientes normas:

1. Las obras nominadas deben puntuarse según NOVELA DE CIENCIA FICCIÓN


el siguiente baremo: 5 (obra maestra), 4 (excelen­
te), 3 (buena), 2 (pasable), 1 (floja) y 0 (atroz). ( ) Brian W. Aldiss, Heliconia verano (Minotauro)
Los títulos que no hayan sido leídos deben señalar­ ( ) A.A. Attanasio, Radix (Ediciones B)
se con un guión o dejarse en blanco; en ningún ca­
so deben ser calificados. ( ) J.G. Ballard, Compañía de sueños ilimitada
2. Para poder votar las obras nominadas en los (Minotauro)
diferentes apartados de mejor antología, se exige ( ) Philip K. Dick, La invasión divina (Ultramar)
votar al mismo tiempo cualquier cuento de las mis­ ( ) Philip K. Dick, Clanes de la luna alfana (Mira-
mas que figure también nominado. guano)
3. En los apartados de mejor revista, mejor fan- ( ) William Gibson, Conde Cero (Minotauro)
zine y mejor colección especializada debe indicar­
se el candidato o candidatos propuestos (máximo ( ) Angélica Gorodischer, Opus dos (Ultramar)
2) juzgando sólo entre el material aparecido duran­ ( ) Stanislaw Lem, Regreso a Entia (Edhasa)
te 1990 y ateniéndose exclusivamente a la temática ( ) Mike McQuay, Memorias (Ultramar)
literaria de los premios. ( ) Kim Stanley Robinson, La costa dorada (Júcar)
4. En mejor fanzine se puede votar a favor de ( ) Robert Silverberg, La torre de cristal (Martí­
cualquiera publicado en lengua castellana, inde­ nez Roca)
pendientemente de su procedencia. Si se conside­
ra que, en cualquiera de estos apartados, ningún ( ) Robert Silverberg, Por el tiempo (Miraguano)
posible candidato reúne cualidades suficientes, ( ) Bruce Sterling, Islas en la red (Destino)
puede votarse “desierto”. ( ) Jack Vanee, Alastor (Martínez Roca)
5. Para poder participar se exige dar puntuacio­ ( ) Ian Watson, Embajada alienígena (Ultramar)
nes a un mínimo de cinco obras nominadas. Puede ( ) Jack Womack, Ambiente (Ultramar)
usarse una copia de esta papeleta para votar. ( ) ChelsaQuinn Yarbro,/ac/níos (Júcar)
6. El plazo de admisión de papeletas se cierra el
día 31 de agosto. Las papeletas deben hacerse lle­ ( ) David Zindell, Neverness (Júcar)
gar a: Librería Gigamesh. Rda. San Pedro, 53.
08010 Barcelona. Las votaciones remitidas por ANTOLOGÍA DE CIENCIA FICCIÓN:________
correo deberán indicar en el sobre «Premios Giga­
mesh 1991». ( ) Benford/Greenberg, Hitler victorioso (Destino)
7. La librería se reserva el derecho de conside­
( ) J.G. Ballard, Mitos del futuro próximo (Mino­
rar nulas las papeletas que no cumplan los requisi­
tos anteriores y aquéllas en las que se puedan sos­ tauro)
pechar irregularidades.
8. Entre las personas que hayan cumplimentado RELATO DE CIENCIA FICCIÓN:___________
las papeletas recibidas se procederá al sorteo de
dos lotes de libros con novedades que aparezcan ( ) J.G. Ballard, “Mitos del futuro próximo” {Mi­
hasta la siguiente entrega de premios. Estos lotes
están patrocinados por diversas editoriales y se tos delfuturo próximo)
sortearán durante el acto de entrega de los premios, ( ) J.G. Ballard, “Unidad de cuidados intensivos”
cuya fecha se dará a conocer oportunamente. (Mitos del futuro próximo)
( ) J.G. Ballard, “El tiempo de los muertos” (Mi­ NOVELA DE TERROR:
tos delfuturo próximo)
( ) David Brin, “Thor se enfrenta al Capitán Amé­ ( ) Ramsey Campbell, Imágenes malditas (Vido-
rica” (Hitler victorioso) rama)
( ) Kim Stanley Robinson, “El geómetra ciego” ( ) Jonathan Carroll, El país de las risas (Ultra­
(Premios Nébula 1987, Ediciones B) mar)
( ) T.L. Sherred, “E de esfuerzo” (La Edad de Oro ( ) Thomas M. Disch, El ejecutivo (Alcor)
5, Martínez Roca) ( ) Shirley Jackson, Siempre hemos vivido en el
( ) Theodore Sturgeon, “La educación de Drusilla castillo (Edhasa)
Strange” (Las estrellas son la Estigia, Martí­ ( ) Valerie Martin, Mary Reilly, servidora del Dr.
nez Roca) Jekyll (Emecé)
( ) Theodore Sturgeon, “El otro hombre” (Las es­
trellas son la Estigia) ANTOLOGÍA DE TERROR:________________

NOVELA DE FANTASÍA:__________________ ( ) Skipp/Spector, El libro de los muertos (Ultra­


mar)
( ) James P. Blaylock, Homúnculo (Ultramar)
( ) Angela Cárter, Las infernales máquinas del RELATO DE TERROR:____________________
deseo del doctor Hoffmann (Minotauro)
( ) John Crowley, Aegypto (Minotauro) ( ) Robert Aickman, “Mark Ingestre: la historia
( ) Barbara Hambly, Vencer al dragón (Edicio­ del cliente” (Segundo Gran Libro del Terror,
nes B) Martínez Roca)
( ) Ursula K. LeGuin, El lugar del comienzo (Mi­ ( ) Angela Cárter, “Los crímenes de Fall River”
notauro) (Venus Negra)
( ) Fritz Leiber, Las espadas de Lankhmar (Martí­ ( ) T.E.D. Klein, “Los hijos del reino” (Segundo
nez Roca) Gran Libro del Terror)
( ) Tim Powers, En costas extrañas (Martínez Ro­ ( ) Tanith Lee, “El guante no correspondido”
ca) (Mujeres: ángeles o demonios, Heptada)
( ) Thomas Bumett Swann, Elfénix verde (Edaf) ( ) Alan Rodgers, “El niño que regresó de entre
( ) Jack Vanee, La perla verde (Ediciones B) los muertos” (Horror 7, Martínez Roca)
( ) Jane Yolen, Hermana luz, hermana sombra ( ) Lucius Shepard, “La noche del Bhairab Blan­
(Ediciones B) co” (El cazador de jaguares)
( ) Lucius Shepard, “Cómo habló el viento en Ma-
ANTOLOGÍA DE FANTASÍA:____________ _ daket” (El cazador de jaguares)
( ) Douglas E. Winter, “Menos que un zombie”
( ) Angela Carter, Venus negra (Minotauro) (El libro de los muertos)
( ) Angélica Gorodischer, Kalpa imperial (Alcor)
( ) Lucius Shepard, El cazador de jaguares (Alcor)
( ) J.R.R. Tolkien, El libro de los cuentos perdi­ MEJOR REVISTA: ..............................................
dos I (Minotauro)
MEJOR FANZINE: ..............................................
RELATO DE FANTASÍA:__________________
MEJOR COLECCIÓN: ........................................
( ) Angélica Gorodischer, “Así es el Sur” (Kalpa
imperial)
( ) Angélica Gorodischer, “Retrato de la empera­ MENCIONES ESPECIALES (sugerencias):
triz” (Kalpa imperial)
( ) Lucius Shepard, “Coral negro” (El cazador de
jaguares)
( ) Lucius Shepard, “El Salvador” (El cazador de
jaguares)
( ) Lucius,, Shepard, “Los ojos de Solitario” (El
cazador de jaguares)
curioso es que tan vivo está Pier­

CRÍTICA DE LIBROS: ce, hijo de Crowley, como el


John Dee o el joven Will Sha­
kespeare hijos de la historia, de
Crowley y de Krafft o del autor
John Crowley, Aegypto. Trad. intermediario que Crowley ha
Matilde Home. Ed. Minotauro.
2.600 ptas. JOHN escogido en cada caso. Todos
respiran ante nuestros ojos y su

«Toda la creación es una in­ CROWLEY alentar es el mismo e idéntica su


intensidad.
mensa y barroca ficción imagi­ Releyendo lo escrito no pue­
naria que no pretendía ser tal.» A do evitar la sensación de que el
lector pensará que estoy escu­
John Crowley
rriendo el bulto, que no le digo lo
Pierce Moffett ha dedicado su que en el fondo le interesa: ¿es
vida a estudiar la historia y ha bueno o malo este libro, y por
llegado a la vaga convicción de
que hay más de una historia, de
que el mundo no siempre fue así
o de que quizá sea de otra mane­
AEGYPTO qué es lo que yo diga que es? Re­
sulta sonrojante, pero es que no
lo sé. Crowley mismo dice que
después de la comida, el sexo y
ra a como es. Además, ¿por qué esas minucias, la necesidad bási­
cree la gente que los gitanos pue­ ca del hombre es el significado y
den predecir el destino? A lo lar­ yo, lamento confesarlo, todavía
go de Aegypto (y Aegypto es no he logrado encontrar el signi­
muy largo, y lo será más, por lo ficado de Aegypto, aunque no
menos otros tres libros tan largos puedo olvidarme del problema
como éste, que sólo acoge a las con el cómodo expediente de ne­
tres primeras casas del Zodíaco incluso un devoto de la ficción gar que lo tenga.
y todos sabemos que hay doce. más sanitizada debería sentir una Creo que Pasolini decía algo
Y, diablos, ¿por qué hay doce?) vaga inquietud ante estas pre­ acerca de que la vida humana
Moffett meditará sobre ésta y guntas: ¿por qué, oh, por qué sólo cobra sentido con el cierre
otras cuestiones igualmente siempre leo trilogías, se pregun­ (o sea, con la muerte) y Aegyp­
enigmáticas, generalmente rela­ tará un devoto de Timun Mas? to todavía no se ha muerto. Es
cionadas con los números y el ¿Por qué no decalogías, sextetos posible que Crowley no consi­
porqué de las cosas, primero en o enelogías? Crowley no respon­ ga cerrar el círculo que ha em­
el marco de la gran ciudad y, una de a ello, por lo menos de mo­ pezado a trazar, y también es
vez abandonada ésta gracias a la mento -aún le faltan seis casas posible que cuando lo cierre to­
inesperada devolución de una zodiacales, y a nosotros falta que dos (él el primero) nos demos
suma de dinero que le debían, en nos lleguen las tres siguientes a cuenta de que le ha salido otra
el apacible marco de una comu­ las tres primeras de Aegypto—, figura, pero no cabe duda de
nidad rural que parece va a tener pero la red de espejos y referen­ que ir siguiendo el curso de su
un papel bastante importante en cias reflejadas que teje en este dibujar valdrá la pena, aunque
su vida. primer libro son endiabladamen­ la entrega repartida a que no te­
Aparte de meditar (y hacer te provocativas y, además, no se nemos más remedio que some­
que meditemos sobre ello) Mof­ quedan en el mero nivel intelec­ temos acabe obligándonos a
fett conocerá a otras personas tual. usar los sistemas memorísti-
que también parecen tener una Pierce y los demás personajes cos de su Giordano Bruno ficti­
vaga idea de que aquí hay gato que le rodean no son simples cio, curiosamente emparenta­
encerrado y, sobre todo, descu­ portadores de ideas, sino que es­ dos con los que usa el Latro de
brirá que los libros y en especial tán vivos (véase el conmovedor Soldado de arelé.
las novelas pseudohistóricas de pasaje en que Pierce habla del Hasta ahora, que yo sepa, nin­
un tal Kraft tienen mucho que cansancio del historiador para gún escritor del género había in­
decir sobre los misterios que le con la historia, el hecho de que tentado lo que llevan intentando
preocupan. De hecho, quizá in­ “entender” o creer que se ha en­ todos los grandes escritores que
cluso puedan indicarle qué hacer tendido la historia sea aburrirla, en el mundo han sido. Wolfe se
con sus tres deseos si algún día y la desesperación en que se pue­ ha acercado en los libros del
da la casualidad de que quien sea de caer cuando se acaban las Nuevo Sol, pero Crowley es el
se los concede. Y, sí, ¿por qué pantallas y los reflejos y se llega primero que recoge el guante de
siempre hay tres deseos y no más al único mundo del que no puede Cervantes, Joyce o Woolf e in­
o menos...? hablarse, el mundo real. Quizá tenta erigir un mundo completo
Todo esto quizá parezca in­ porque en el mundo real no hay y autosuficiente dentro de sus
comprensible o, peor aún, pura y objetos materiales como las pa­ páginas, haciendo además que
simplemente pretencioso, pero labras, vaya usted a saber...), y lo ese mundo sea el mundo: aclaro 39
que cualquier rebaño de manía­ como tres veces morirán sus ma­
cos retentivos anales puede di­ dres y tres veces las sobrevivirá.
señar un mundo, pero el resul­ Así pues, la primera parte de la
tado que se obtiene con esos di­ novela se convierte en una san­
seños sólo sirve para jugar al grienta retahila de muertes gra­
Warhammer o cosechar espe­ dualmente más violentas hasta la
cia de gusano. Hablamos de al­ consecución del fatídico número
go muy distinto, y para termi­ tres.
nar - y con la esperanza de que El resto de la obra supone
esto le aclare algo al sufrido un yermáqueo tour de forcé
lector que me haya seguido para que la protagonista asuma
hasta ahora-, vuelvo a cederle su papel como liberadora de su
la palabra a Crowley y a lo que tribu y bla, bla, bla..., dado que
aspira sea este libro: «La mente su tozudez en ignorar su desti­
en el centro de todo que contie­ no (“ ¡Oh! ¿Yo la mano dere­
ne en su interior todo aquello cha de Gran Alta? Si sólo soy
de lo que es el centro.» Es un una chica de provincias...”) H6RM4NALUZ
desafío glorioso, y vale la pena únicamente tiene parangón H£RM4NA SQMBHA
conocerlo. en los enanos de la Tierra Me­
Albert Solé dia. nova
El perfil del personaje prin­
Jane Yolen, Hermana luz, her­ cipal a lo largo de la obra, sim­
mana sombra. Trad. Paola Tiz- plemente (y así prefiero pensar­
zano. Ediciones B, col. Nova lo) no existe. Gracias a Dios se En definitiva. Hermana luz,
Fantasía. 1.700 ptas. ve rodeada de un desfile conti­ hermana sombra demuestra su
nuo de personajes malvados, idoneidad para ser leído por to­
Diríase que a Jane Yolen la tontos o ambas cosas a la vez, das aquellas personas que toda­
vida la ha tratado muy bien. Es que sirven para poner de mani­ vía creen que el punto G es una
casi seguro que nunca tuvo que fiesto el carácter de La-Elegi- zona estratégica en la Guerra del
expulsar de clase a ninguno de da-De-La-Diosa. Magnífica es­ Golfo.
sus alumnos en el Smith Colle- cena aquella donde un gran Ignacio Maroto
ge, donde todos son unos per7 guerrero de Lord Kalas mete el
fectos caballeros. Vive en tran­ brazo en el hueco de un árbol Tim Powers, En costas extra­
quila parsimonia con su maridi- para atrapar a Jenna, tras haber ñas. Trad. Cristina Macía. Ed.
to en Massachusetts, estado visto como se introducía en él. Martínez Roca, col. Gran Fan-
donde los perros y los gatos Lógicamente ahora cuenta con tasy. 1.400 ptas.
mantienen excelentes relacio­ un brazo menos, aunque como
nes y pasean cogidos del brazo se argumenta en la novela, es Después de haber leído Las
por la pradera, frente al porche una gran estratagema porque puertas de Anubis, todos los afi­
de su casa. Además ha ganado todavía conserva la cabeza so­ cionados al género aguardába­
multitud de premios literarios, bre los hombros. mos la publicación del siguiente
entre los cuales citaré sólo unos El resto de los personajes no libro de Tim Powers embarga­
pocos, los más prestigiosos, co­ se salva por demasiado mar­ dos por sentimientos contradic­
mo son el Kerlan, el Asían, gen. Los personajes masculi­ torios. Por un lado estaba la es­
el Daedalus o la medalla Chris- nos están levemente por enci­ peranza de volver a leer a un fan­
topher. ma del salvajismo o de la debi­ tástico escritor (de literatura fan­
Una de dos: o lo relatado lidad mental. La única excep­ tástica), por otro, el miedo...,
arriba es rotundamente cierto o, ción es Carum, por razones ob­ porque ¿cuántas veces hemos
la verdad, es que Yolen está pa­ vias que se harán palpables en visto a auténticas promesas
sando por la vida sin enterarse la segunda parte, titulada Blan­ -Scott Card, sin ir más lejos-
de nada. Hermana luz, herma­ ca Jenna. que se quedan en eso, en prome­
na sombra es el libro más ino­ La estructura del libro tampo­ sas?
cente que me he echado a la ca­ co es demasiado original, adop­ Afortunadamente, nuestros
ra en muchos años y, si no me tando la típica forma de la Enci­ temores eran infundados, En
falla la memoria, el más sim­ clopedia Galáctica, en mi opi­ costas extrañas es una historia
plón. nión obsoleta y demodé. maravillosa donde se mezclan
A grandes rasgos el resumen La narración se ve frecuen­ hábilmente las artes mágicas del
argumental se desarrolla en tor­ temente adornada, a lo largo y vudú, las aventuras de piratas
no a la figura de Jenna o Jo-an- ancho de la novela, por cancio­ -más cerca de las películas de
enna. La profecía (que nos es re­ nes y poesías, cuyo nivel sim­ Douglas Fairbanks o Errol Flynn
latada al principio de la novela) plemente supera con creces el que de las historias de R.L. Ste-
nos explica cómo una criatura cánon tradicional de la poesía venson-, y por supuesto, el
40 blanca nacerá de virgen (!?) y vogona. amor. Todo ello aderezado con
un poco de romanticismo y un «Con talento -decía el bueno
bastante de ironía. de André Gide- se hace lo que se
El resultado es una novela quiere, con genio lo que se pue­
que atrapa desde el primer mo­ de». Después de leer En costas
mento, conmueve, estimula y extrañas, podemos afirmar que
transporta a ese mundo imagina­ Tim Powers no es ningún genio,
rio donde se fusionan las ideas pero sin duda le sobra talento,
del escritor y los fantasmas del porque hace lo que quiere con
lector. nosotros. Eso sí, lo hace tan bien
Porque ése es, sin duda, el que se lo perdonamos de todo
mayor mérito del libro: la gran corazón.
participación en el placer creati­ Mario X
vo que ofrece al lector, la habili­
dad con que convierte a éste en Terry Pratchett, La Luz Fan­
cómplice de sus trucos, cómo tástica. Trad. Cristina Macía.
juega con su atención y le hace Ed. Martínez Roca, col. Fan-
sentir -espectador privilegiado- tasy. 900 ptas.
las más variadas emociones.
Nueva entrega de las aven­
turas de Rincewind y Dosflo-
res, con peores gags pero mejor
argumento que la primera. La
calidad baja un poco con res­
pecto a El Color de la Magia frutarlo igualmente aún sin
(primera entrega de la serie, contar con los referentes. Es un
publicada en la misma colec­ libro que se lee fácil, se relee
ción), así que La Luz Fantásti­ con gusto y se presta a los ami­
ca no es sublime, sino que se gos sin complejo. Otra joyita
queda en excelente. de Pratchett, vamos.
Como se recordará, en el Además, la traducción es de
episodio anterior dejamos a una calidad sublime, y permite
Rincewind y a Dosflores ca­ al lector saborear toda la cali­
yendo por el borde del mundo, dad del original.
sin esperanza alguna de salva­ La traductora
ción... Pero, como saben los
lectores de El Color de la Ma­
gia, la especialidad de ambos J.R.R. Tolkien & Christopher
es salir con vida de situaciones Tolkien, E l libro de los cuentos
sin esperanza alguna de salva­ perdidos. Trad. Rubén Masera.
ción, así que consiguen escapar Ed. Minotauro. 1.600 ptas.
para volver a pasarlas canutas.
Hay un Conan de ochenta años, Tolkien cometió dos gran­
una joven virgen cabreadísima des crímenes: el primero fue
porque la han salvado del sa­ ser un escritor terriblemente
crificio ritual -y que, si está en lento, el segundo morirse de­
Las aventuras de John mano del Conan, no seguirá jándonos con algunas de las
“Shandy” Chandagnac, su paso reuniendo las condiciones ne­ mejores obras de la fantasía
de inexperto marino a feroz pira­ cesarias para ese sacrificio ri­ contemporánea y sin perspecti­
ta, su viaje en busca de la Fuente tual-, y podemos adelantar que vas de leer más de su maravi­
de la Eterna Juventud siguiendo Rincewind pronuncia el Octa­ lloso material.
los pasos de la dulce Beth y su vo, el hechizo que se había ins­ A resultas de ello, las obras de
malvado padre Ben Hurwood, el talado en su mente sin permiso Tolkien se releen montones de
ambiente opresivo de los bayous y sin pagar alquiler. veces y los aficionados están co­
de Florida, las blancas arenas de Terry Pratchett ha consegui­ menzando a aficionarse a todo lo
las playas caribeñas y la magia, do un difícil equilibrio humo­ relacionado con su creación (no­
presente siempre a lo largo del rístico, en la cuerda floja entre tas, apuntes, biografías de Tol­
libro con su característico olor los que lo saben todo sobre el kien, glosarios,...) y, a la vez, es­
de metal caliente... Todo desfila género fantástico y la historie­ tán dispuestos a comprar hasta el
ante nuestros ojos con esa prosa ta, y por tanto apreciarán las último pedazo de prosa disponi­
tan visual, especialidad de mís- alusiones ocultas -habría que ble que venga acompañado de la
ter Powers, y que ha traducido hacer un Trivial sobre el tema- firma del autor.
con su habitual frescura y per­ y los que cogen el libro por ca­ Los cuentos perdidos son una
fección Cristina Macía. sualidad y son capaces de dis­ versión anterior y ampliada del 4]
Angélica Gorodischer, Kalpa más representativas de esta tra­
imperial. Ed. Alcor, col. N arra­ dición, aunque matizada. Angé­
tiva Fantástica. 1.400 ptas. lica aporta al realismo mágico
Opus dos. Ed. Ultramar, col. su estilo narrativo inconfundi­
CF. 595 ptas. ble y enormemente cálido, de
una gran riqueza expresiva.
En los años 70 tiene lugar la Tanto Kalpa Imperial como
consolidación de lo que hasta Opus Dos adoptan el mismo
ahora ha sido la mayor aporta­ punto de partida: la reconstruc­
ción de la literatura sudameri­ ción de un mundo. Indepen­
cana a la historia de las letras. dientemente de la maestría de la
Junto a las realidades inmedia­ autora, ahí acaba toda similitud.
EL LIBRO DE tas, irrumpe la imaginación, lo El término kalpa procede del
LOS CUENTOS fantástico. Ya Borges se había sánscrito y es utilizado para sig­
PERDIDOS adelantado, hablando en los nificar el tiempo de duración de
años 30 de «realismo fantásti­ un universo. Análogamente,
co». Pronto se hablará de «rea­ Angélica utiliza este término
[Link] E N lismo mágico» (expresión crea­ para referirse a la duración de
da por Massimo Bontempelli en un Imperio. Kalpa imperial re­
1938) o de «lo real maravillo- coge las crónicas del Imperio-
Más-Vasto-Que-Nunca-Existió.
A partir de este momento, re­ Nos explica cómo la curiosidad
alidad y fantasía se presentarán y el atrevimiento de un niño
íntimamente enlazadas en la no­ fueron suficientes para dar lu­
Silmarillion. Narrados de for­ vela: unas veces, por la presen­ gar al resurgimiento del Impe­
ma impecable y cargados de cia de lo mítico, de lo legenda­ rio a partir de una tribu «que du­
gracia e ingenio, estos cuentos rio, de lo mágico; otras, por el daba entre el uso del arado o la
son una delicia para cualquier tratamiento alegórico o poético lanza». O cómo el único super­
lector, como lo fueron en su de la acción, de los personajes o viviente de una banda de ladro­
tiempo El hobbit o El Señor de de los ambientes. Surgen dos nes construye de la nada lo que
los Anillos. Pero, por la tenden­ generaciones de autores: prime­ posteriormente será la capital
cia antes citada a hinchar los re­ ro, en los años 40, Miguel An­ del Imperio. Nos narra sus suce­
latos de Tolkien con una canti­ gel Asturias, Juan Rulfo y Alejo sivas muertes, lentas o súbitas,
dad extraordinaria de citas y Carpentier; después, en los años dolorosas o plácidas, ridiculas o
apuntes, Los cuentos perdidos 60, Ernesto Sábato, Julio Corta- trágicas, y sus resurgimientos.
es un libro de obligada lectura zar, Juan José Arreóla, Gabriel Kalpa imperial es un análi­
parsimoniosa y poco recomen­ García Márquez y Guillermo sis, en tono ligeramente irónico
dable para aquellos que no ten­ Cabrera Infante entre otros. a veces, satírico en otras, y a
gan una prodigiosa memoria Angélica Gorodischer, escri­ menudo poético, del cómo y
con los nombres. tora argentina nacida en Buenos porqué se originan las institu­
Podría haberse editado per­ Aires, es una de las herederas ciones humanas: su proceso y
fectamente con un tercio del
material complementario que
en él aparece; su lectura hu­
biera sido mucho más amena i
y las historias no hubiesen
perdido nada de su interés o
gracia. Pero, claro, de esa for­
i OPUSOOS
ma los editores no hubiesen
podido hacer tres volúmenes
de la llamada Historia de la
Tierra Media y hubiesen per­ ÉMÜÜB€'
dido una oportunidad de oro
para enriquecerse a costa de
los pobres desgraciados que,
como la persona que escribe
estas líneas, están dispuestos
a pagar lo que sea con tal de
tener más Tolkien que echarse
a los ojos... ¡Qué dura es la vi­
da!.
Roque González
42
sus a veces absurdos mecanis­ ria/s. Incluso a veces no se es­
mos de perduración, consolida­ tá desarrollando una acción
ción y desaparición. aislada de un personaje, sino
Angélica utiliza como nexo diversas acciones de varios
e hilo conductor de las historias personajes sin relación apa­
al narrador de cuentos, perso­ rente dentro de un mismo ca­
naje insolente que, al tiempo pítulo.
que desarrolla su relato, se per­ Pero, ¿y qué? Angélica nos
mite lanzar todo tipo de impro­ induce a una reflexión sobre el
perios y chascarrillos contra el género humano; no es tanta la
auditorio, cuestionando la inte­ importancia del argumento co­
ligencia del mismo. Pero tran­ mo la impresión y sensación
quilos, no siempre muestra su que quiere crear en nosotros.
lado «agradable». Para ello nos narra la historia
Si tuviéramos que escoger, y de la Tierra y su reconstrucción
ciertamente nada nos obliga a tras un holocausto nuclear. A
ello, los mejores relatos, habrí­ partir de esta situación, procede
amos de referimos a “El fin de a la introspección y el análisis
una dinastía o Historia natural de las organizaciones sociales
de los hurones”, donde la rela­ humanas y, en definitiva, del
ción entre el príncipe heredero alma del hombre.
y dos de sus sirvientes será Así, mientras Kalpa Impe­
esencial para el desarrollo del rial es un libro que se lee solo
Imperio; “Así es el sur”, la his­ (mi ejemplar me perseguía por tomo. El desarraigo es un te­
toria de un sujeto haragán, las­ los pasillos de casa para ser ma central en los cuentos de
civo y tramposo, y de su trans­ inevitablemente leído), Opus Shepard.
formación y posterior influen­ Dos exige un ejercicio de vo­ El título original de su se­
cia. Por último “Acerca de las luntad, ejercicio, eso sí, que se gundo libro, editado en 1987 es
ciudades que crecen descontro- ve recompensado por uno de El cazador de jaguares. Aquí
ladamente” (Premio Gigamesh los mejores estilos del género ha sido publicado en dos par­
en 1986), donde se relatan las literario sudamericano. tes, la primera con este mismo
circunstancias que explican có­ título y la segunda con el título
mo de la nada surgió una ciu­ Ignacio Mar oto de El hombre que pintó al dra­
dad que llegó a ser la más es­ gón Griaule.
pectacular y bella capital del Lucius Shepard, E l hombre Este es el título de la, para
Imperio. que pintó al dragón Griaule. mí, joya de este libro. En un
Opus Dos, por contra, nos Trad. Albert Solé. Ed. Alcor, valle de alguna parte lejana
muestra a una Angélica más ex­ col. Narrativa Fantástica. del sur vive un dragón que a
perimental, más dedicada a la 1.400 ptas. causa de un hechizo que hu­
búsqueda de probaturas litera­ biera tenido que matarle, ha
rias, aunque su estilo es igual­ Lucius Shepard nació en sido condenado a vivir eterna­
mente cálido y prefigura a la Lynchburg (Virginia), en mente. Durante siglos ha ido
gran autora que es en Kalpa Im­ 1955. Entre sus varias ocupa­ creciendo. De un dragoncito
perial. ciones destaca su participa­ minúsculo se ha convertido en
De nada nos sirve hacer una ción en un grupo de música un dragón de una milla de lar­
lectura lineal de Opus Dos, rock, para el cual había escrito go. La gente que vive en el va­
buscando un argumento que en canciones. Después de asistir lle se ha vuelto irascible y ha
realidad sólo aparece tras la a Clarion, en 1980, empieza su perdido la energía; el descon­
lectura completa de los nueve carrera como escritor y publi­ tento del dragón por no poder
capítulos del libro. La novela ca su primera novela, Ojos morir ha trascendido a ellos.
es, en mi opinión, un experi­ verdes (Júcar). En ese momento se produce la
mento literario formal. Me ex­ Influenciado por sus múlti­ llegada de un joven con la idea
plico: en primer lugar, no sola­ ples viajes por Asia y América de cubrir todo el dragón de
mente no existe un marco tem­ Latina, la mayoría de sus pintura y así asfixiarlo. Tras
poral que sirva de referencia si­ cuentos tienen lugar en tierras varios años de trabajo, el dra­
no que además la acción trans­ sureñas, cerca del mar. El es­ gón se convierte en una obra
curre en diferentes épocas. cenario es siempre bastante fa­ de arte. Un goce hasta la últi­
Tampoco existe un personaje miliar, situado en un futuro ma palabra.
que se erija en protagonista y cercano y centrado en perso­ “Delta Dulce Miel” es otro
en torno del cual se desarrolle najes marginados, drogadictos de los cuentos destacados. She­
la trama, sino que existen va­ o al menos soñadores, ajenos a pard, desde siempre de tenden­
rios personajes que van tejien­ la realidad y que se han vuelto cia izquierdista, muestra en él
do el contenido de la/s histo­ extraños a sí mismos y a su en­ su antimilitarismo. Forma par- 43
te de su ciclo de cuentos sobre duzca el coche mientras uno se tijeras o un cuchillo, ya que se
tropas norteamericanas que relaja en el asiento posterior de­ podría dañar; no le permiten leer
luchan en Centroamérica (y jándose mecer por Morfeo, no libros pues «trataban de gente
que incluye asimismo a “El tener que decir «esto ya lo haré desgraciada en situaciones peli­
Salvador” , en El cazador de mañana» porque se está muy grosas».
jaguares, y “D&D”, en los ocupado. O estar continuamente Ante estos hechos sólo cabe
Premios Nébula ¡986 y como riñendo con la mujer porque se adaptarse o luchar, como hacen
inicio de la novela La vida en queja de que no está el tiempo Underhill y Forester, revelados
tiempo de guerra, en Júcar), y suficiente con ella. no como héroes sino como neu­
muestra una vez más la acti­ Éste es el punto de partida de róticos. Porque es en los perso­
tud de Shepard ante la guerra: Los humanoides: llegados de un najes neuróticos en quienes sub­
hombres controlados por dro­ mundo lejano, los humanoides siste el conflicto entre la felici­
gas, luchando por algo que ni son el no va más de los adelantos dad y la integración, y son ellos
comprenden ni pueden com­ técnicos. Saben hacerlo todo y lo quienes llevan adelante el com­
prender en una tierra que no hacen mejor y más rápido que bate contra los humanoides.
es la suya y en una guerra que los humanos. Y han venido sólo Desgraciadamente para ellos,
tampoco les pertenece en rea­ para cuidamos. La Primera Ley, los humanoides disponen de la
lidad. que guía sus acciones, lo deja «euforida», una droga capaz de
Sus cuentos presentan siem­ bien claro: «Servir y Obecer y borrar los recuerdos de la perso­
pre algún tipo de conflicto que, Proteger a los Hombres del Peli­ na y convertirla así en un ser fe­
más allá del enfrentamiento fí­ gro». Y eso es lo que hacen, ni liz, aunque sea contra su volun­
sico, suele involucrar la presen­ más ni menos: convertirse en án­ tad.
cia de fuerzas sobrenaturales. geles guardianes de la especie Pero Williamson no se detie­
Estas pueden venir del más allá humana, vigilándolo todo, con­ ne ahí. Su distopía se convierte
como en “Delta Dulce Miel”, o trolando cada movimiento eter­ en un relato aterrador debido al
bien del espacio, como en “Una namente, porque no se cansan hecho de que los invasores no
lección española” o “La histo­ nunca y no necesitan dormir. Re­ son como el Gran Hermano de
ria de una viajera”. almente, uno puede pensar que, Orwell o la sociedad genética­
“Una lección española” es la con su llegada, los humanoides mente opresora de Huxley. Los
descripción de cómo era el jo­ han traído el paraíso a los huma­ humanoides no son malvados, ni
ven Shepard vagabundo. En este nos. tienen ansias de poder; descono­
cuento está muy acentuada su Sin embargo, este verdadero cen el bien y el mal, no tienen
mentalidad mística, su asocia­ «mundo feliz» no lo es tanto moral, sólo han venido a «Servir
ción de lo mágico al sur, a la que cuando uno advierte ciertos de­ y Obedecer y Proteger a los
en esta ocasión se le da primacía talles que podrían irritar a un Hombres del Peligro». Y ése es,
sobre el contenido político. santo. Efectivamente, los huma­ según advierte Williamson, el
La obra de Shepard conecta noides le protegen a uno, aunque peor mal de todos: el mal uso de
con las raíces del «realismo uno no quiera. Le prohíben fu­ la técnica. La especie humana es
mágico», movimiento literario mar, ya que es malo para la sa­ sometida por unos ingenios cre­
que en el momento actual pare­ lud; tampoco le dejan coger unas ados por ella misma ¡que fun­
ce estar siendo explorado por cionan a la perfección!
autores norteamericanos, tal y Es posible que el final de la
como prueba la presente reco­ novela resulte ambiguo, tal y
pilación. ¿Se imaginan lo que­ como reconoce el propio autor,
sería no leerla y, por tanto, no pero a cambio cada uno puede
estar al día de las tendencias li­ extraer sus propias conclusio­
terarias contemporáneas? Te­ nes. (A menudo, las novelas de
rrible. las que guardamos mejor re­
Francisca Escher cuerdo, no son las mejor escri­
tas, sino aquellas que dejan la
Jack Williamson, Los huma- puerta abierta para que el lector
noides. Trad. Rafael Marín pueda continuar su propia his­
Trechera. Ed. Ultramar, col. toria.)
Bolsillo CF. 895 ptas. Los humanoides es sin duda
alguna una de las mejores obras
¿Quién no ha soñado alguna de Jack Williamson (junto con
vez con tumbarse a la bartola La Legión deI Espacio y Más te­
contemplando la emigración (ca­ nebroso de lo que piensas, Su-
da dia más escasa) de las aves? per Ficción y Edaf respectiva­
¿Quién no ha deseado ser millo­ mente) y, por extensión, una de
nario para no tener que ir cada las novelas más importantes de
día a trabajar? No tener que ir a la así llamada Edad de Oro, ese
44 trabajar, tener alguien que con­ algo tan frecuentemente olvida­
do por los aficionados que dio al un planeta desconocido en com­ ta novela una especie de mastur­
género algunas obras maestras. pañía del capitán de la nave en la bación mental de la autora, por­
Los humanoïdes sigue tenien­ que viajaba. Allí entrarán en con­ que el hilo narrativo es realmen­
do la misma frescura que cuan­ tacto con seres humanos dotados te intrincado y resulta fácil per­
do se escribió. Y la seguirá te­ de extraños poderes mentales. derse en la complicada trama de
niendo a no ser que el hombre Dichos seres parecen vivir en to­ experiencias subjetivas. Pero,
abandone la tecnología o al­ tal comunidad con la naturaleza, aun cuando no sea la novela de
guien nos envíe a todos en plan como en una recreación del mito mi vida, por la inteligencia y el
de excursión multitudinaria a de la Edad de Oro de la humani­ buen gusto con los que está es­
ver a nuestros antepasados. dad, sin orden social alguno ni crita, queda especialmente reco­
Así que ya sabéis, si este año organización del trabajo. mendada como remedio para de­
pensáis leer mil novelas, que El contacto de dos mundos y sintoxicarse de batallitas galácti­
Los humanoïdes sea una de formas de vida opuestos (uno cas y de “apasionantes” contac­
ellas. basado en el predominio de la tos con estrambóticas razas este­
Salvador Bernadó técnica y de la razón abstracta y lares.
otro construido al margen de Pilar Lebón
esos dos elementos) es tomado
Joanna Russ, La muerte del caos. por la autora como punto de par­ Jack Vanee, Planeta gigante.
Trad. de Rafael Marín Treche- tida para un análisis, con visos Trad. José María Cruz. Ed.
ra. Ed. Ultramar. 795 ptas. antropológicos, sobre rasgos del Tridente, col. Pulsar Ficción.
comportamiento humano indivi­ 750 ptas.
Joanna Russ, en ésta su se­ dual y social.
gunda novela que data de El conflicto que surge del Jack Vanee es posiblemente el
1970, nos ofrece una personal choque de dos sociedades tan autor por excelencia de la CF de
visión literaria del tema de los dispares es plasmado por la au­ aventuras. Las diversas editoria­
poderes paranormales, que han tora a través de la construcción les se han empeñado, en los últi­
sido objeto de los más diversos de los dos protagonistas princi­ mos tiempos, en demostramos
tratamientos por parte de los pales, antítesis el uno del otro: el este aserto con la publicación de
escritores del género, unas ve­ capitán de la nave, personaje de las obras cumbre de su produc­
ces con indudable fortuna, co­ mentalidad puritana y, Jai Vedh, ción que, increíblemente, perma­
mo es el caso del autodestruc- de espíritu más abierto y toleran­ necían inéditas. Encontramos así
tivo telépata de Muero por te hacia otras tendencias que no Lyonesse -cuya tercera parte,
dentro de Robert Silverberg son propiamente las suyas. Madouc, ganó el año pasado el
(Martínez Roca), y otras como La lectura de este libro puede World Fantasy Award-, Alastor
mero elemento escenográfico resultar difícil o, al menos, des­ y Los príncipes demonios.
o efectista. concertante, sobre todo para los Siguiendo esta línea. Pulsar
La experiencia de la posesión que estén habituados a una na­ Ficción, fastuosa nueva colec­
de dichas potencialidades es rrativa en la que predomine el ar­ ción del género, nos obsequia
abordada desde el interior mis­ gumento lineal y sin discontinui­ con Planeta gigante, precisa­
mo de quienes las detentan. De dades. Habrá quien considere es­ mente la obra que encumbró a
este modo, el lector se ve súbita­
mente sepultado por un cúmulo
de imágenes, sensaciones y per­
cepciones, plasmadas con habili­
dad y que tienden a diversificar­ JACK VANCE
se e, incluso, a intensificarse a
medida que vamos pasando pá­ PLA N ETA GIG ANTE
ginas.
Nos trasladamos a un mun­
do en el que es posible percibir
el pulso de la materia viva y de
los elementos, así como el
pensamiento de los demás se­
res vivos. Un mundo en el que
el lenguaje articulado ya no
constituye el instrumento fun­
damental para la comunicación
humana.
Para dar satisfacción a los cu-
riosones impenitentes y a modo
de síntesis argumental diré que
el protagonista de la novela. Jai
Vedh, llega accidentalmente a
un Jack Vanee todavía joven y
que, a pesar de tratarse de una
reedición (es la tercera vez que
se publica en castellano), queda
justificada por la dificultad que
había en encontrarla.
Planeta gigante muestra al
Vanee de años venideros, con
sus evidentes virtudes y defec­
tos. Entre los primeros la faci­
lidad para introducirte en am­
bientes exóticos y el ritmo de­
senfrenado que posee. Entre
los segundos, la superficialidad
psicológica de los personajes y
el protagonismo de la trama
por encima del valor de la es­
critura.
En Planeta gigante se narran
las aventuras de Claude Gystra
a lo largo de un periplo de
60.000 kilómetros, desde la
frontera limítrofe de Beaujo-
lais, dominio del maléfico Ba- Tanto La rata de acero inoxi­ poco convencionales con respec­
jarnum, hasta la Junta Terres­ dable, como Bill, héroe galácti­ to a los cánones establecidos, es
tre, su salvación. Por supuesto, co son dos obras que tratan ese lo de menos. Lo importante es
en el transcurso de esta odisea peculiar subgénero de la ciencia que ambas novelas contienen las
los peligros estarán al acecho, ficción conocido como space suficientes sorpresas y están tan
esperando la oportunidad para opera. Imperios galácticos, bata­ magníficamente narradas que
caer sobre tan insólita expedi­ llas estelares, complots para de­ nadie que tenga una chispa de
ción. rribar federaciones planetarias sentido del humor puede permi­
Luego no te quejes. Lo me­ enteras, aventuras fantásticas y tirse el lujo de perdérselas.
jor en aventuras ya está servi­ héroes valerosos son el tipo de
do. No tendrás excusa si luego tópicos que manejan. Harrison Roque González
no sabes lo que es un zipangote, los trata a todos ellos pero (hay
un politboró o un giamobot. un pero) desde su peculiar punto Harry Harrison, Regreso a Edén.
¡Que comience la aventura! de vista, parodiando lo mucho Trad. Domingo Santos. Destino,
que tienen de parodiable. col. Cronos CF. 2.100 ptas.
Ignacio Maroto Naturalmente, lo difícil del
caso es que a pesar de que Harri­ Con Retorno a Edén se cierra
Harry Harrison, La rata de ace­ son no deja títere con cabeza la trilogía de Edén que encabe­
ro inoxidable. Trad. José María (ataca sin piedad desde el milita­ zaba Al oeste del Edén y conti­
Cruz. Ed. Tridente. 795 ptas. rismo hasta el orden establecido, nuaba con Invierno en Edén, to­
Bill, héroe galáctico. Trad. Luis pasando por la trituradora, en el das ellas publicadas dentro de la
Vigil. Ed. Ultramar. 695 ptas. caso de Bill, a las Tropas del es­ misma colección. Dejando apar­
pacio heinlenianas o la Funda­ te Bill, héroe galáctico y la serie
El viejo dicho «los buenos ción de Asimov), consigue que de la Rata de Acero Inoxidable
perfumes se venden en frascos el resultado sea lo suficiente­ (ambas magníficas y memora­
pequeños» es perfectamente apli­ mente entrañable y excitante co­ bles, aunque por distintos con­
cable a estas dos joyas de la mo para que los amantes del spa­ ceptos), la trilogía de Edén se
ciencia ficción de aventuras. ce opera consideren a sus obras convierte en la obra más ambi­
Tras un largo paréntesis en el como pilares fundamentales del ciosa de un autor de la vieja es­
que sus obras desaparecieron, no género. Bill es un auténtico hé­ cuela que nunca ha dejado de
sólo del mercado, sino incluso roe galáctico tan despiadado co­ presentar obras que, como míni­
de esos puestos recónditos don­ mo debe serlo en el imperio deli­ mo, resultan interesantes, al me­
de se suelen encontrar libros de rante en el que le ha tocado vivir nos si hacemos referencia a las
segunda mano, las obras de Ha­ y James di Griz es, nada más y que han sido traducidas al caste­
rrison vuelven a ponerse de ac­ nada menos, que el salvador de llano.
tualidad cuando en el breve es­ la sociedad a la que siempre se Ambientada en un mundo pa­
pacio de un par de meses hacen ha opuesto con su forma amoral ralelo en el cual los dinosaurios
su reaparición en el mercado es­ de hacer las cosas. no se extinguieron, la serie des­
pañol dos de sus títulos más Que las aventuras que ambos cribe su posterior evolución ha­
46 aclamados. personajes hayan corrido sean cia una forma de vida inteligente
En Retorno a Edén, Harrison
anuda todos los hilos narrativos
que había ido trenzando lenta­
mente en las dos entregas prece­
dentes.
La trilogía de Edén recrea un
pasado que no sucedió, pero que
después de leerla parece más
que plausible.
Salvador Bernadó

HARRY HARRISON Bruce Sterling, Islas en la red.


Trad. Domingo Santos. Ed.
Destino, col. Cronos. 2.200 ptas.

A principios de los ochenta


REGRESO A EDÉN surgió dentro de la ciencia fic­
ción un movimiento nuevo, el
EDICIONESDESTINO
cyberpunk, caracterizado prin­
cipalmente por dos aspectos:
por un lado, la descripción de
un futuro próximo desde una
óptica pesimista (contamina­
y el inevitable enfrentamiento llegue el momento de ser fecun­ ción, drogas, ultraviolencia, te­
entre dos especies: la de los rep­ dados y llevados a las playas de rrorismo), ambientado princi­
tiles y la de los mamíferos. Has­ las que quizá no vuelvan jamás. palmente en entornos urbanos;
ta aquí podría parecer que los Encerrados desde su nacimien­ y por otro lado, el interés en los
tres libros de Edén no son más to, los machos pasan sus horas avances informáticos y biotec-
que un refrito de aquel aborto de ocio dedicados a la confec­ nológicos y las repercusiones
que se llamaba V traspasado a ción de canciones y poemas o el de éstos sobre la sociedad y so­
tiempos pretéritos. Sin embargo, diseño de pequeñas esculturas bre el individuo.
Harrison sabe jugar sus cartas y de metal. Naturalmente, todas Con varios años de retraso,
la cosa no queda simplemente estas cosas son rechazadas por se han comenzado a publicar
en eso. las hembras como algo frívolo, en España las mas representati­
Constituida en una sociedad desechando así un elemento que vas novelas del ciberpunk: la
perfectamente jerarquizada, la (quieran o no) pertenece a su primera fue Neuromante, de
civilización yilané (la de los cultura. William Gibson, aparecida en
reptiles) no se ha dedicado a A través de Kerrick, el prota­ catalán y más tarde en castella­
«crear» nuevos utensilios que le gonista principal de la historia, no (Pleniluni y Minotauro res­
faciliten sus tareas; su evolución Harrison crea un nexo de unión pectivamente), a la cual han se­
ha seguido un camino totalmen­ entre ambas civilizaciones. Rap­ guido: Cuando falla la grave­
te distinto a la de los humanos, tado cuando aún era un niño por dad, de George Alee Effinger
que por aquel entonces iban de las yilané, Kerrick se convierte (Martínez Roca); Ambiente, de
un lado a otro en taparrabos, ca­ en un ejemplo del hombre atra­ Jack Womack (Ultramar), una
zando en pequeños grupos triba­ pado entre dos culturas, tanto opera prima realmente sorpren­
les. Sus avances están encami­ más evidente en este caso por el dente; Conde Cero (Minotau­
nados más hacia una modifica­ gran abismo que existe entre ro), continuación de Neuro­
ción del medio que les rodea y ambas. La lucha de Kerrick no mante-, e Islas en la red, de
sus adelantos son fruto de una es sólo contra Vainté (una espe­ Bruce Sterling.
ciencia genética que los huma­ cie de jefa de los reptiles que le Sterling goza del crédito de
nos están lejos de conseguir. Su odia fervorosamente), sino una ser el inventor del término «ci­
hábitat está plagado de seres vi­ lucha interior consigo mismo, berpunk», y se le considera el
vos -vegetales o animales- mo­ tratando de buscar su identidad apóstol del movimiento, prin­
dificados genéticamente para y un camino de paz para ambos cipalmente por su labor como
cumplir una función determina­ pueblos. propagandista. Muestra de ello
da (hay que decir en su favor La serie de Edén es un relato es la excelente Mirrorshades.
que, como mínimo son ecológi­ de guerras y odio, pero también The Cyberpunk Anthology, que
cos). una historia de amor, compren­ reúne cuentos de Gibson, Pat
Pero hay más diferencias. La sión y solidaridad. Tejida con Cadigan, Effinger, el propio
sociedad yilané está dominada absoluta naturalidad, la trama fi­ Sterling y otros autores que
por las hembras, que mantienen naliza en este tercer volumen de configuran esta tendencia.
a los machos apartados de la vi­ una forma que, no por previsi­ En su novela, Sterling nos
da normal de la ciudad hasta que ble, resulta menos sorprendente. muestra un siglo XXI que se ha 47
liberado de la amenaza de la nos de clase alta; el que uno de que más «seriedad» muestra en
devastación nuclear y que ha ellos se vuelva negro a mitad sus tramas y personajes. Y no
encontrado la paz y el orden de la novela no parece más que me refiero a la calidad de sus en­
mundial a través de «la Red», un débil intento de justifica­ tramados estilísticos, sino a la
un vasto sistema de informa­ ción. Todo esto es innecesaria­ tendencia a refugiar a los perso­
ción que integra los conceptos mente estereotipado. La única najes en auténticas situaciones
actuales de redes de datos, tele­ excepción a la regla son los pi­ de tremendismo, con muy poco
visión, correo electrónico, etc. ratas europeos, quienes, aun­ pie a la sátira o la vulgarización.
Las megacorporaciones osten­ que hacen su aparición al co­ En Cyteen esto llega a un vir­
tan un benévolo poder econó­ mienzo del libro, dejan de tener tuosismo frío de novela-crónica
mico de ámbito supranacional, protagonismo allá por el capí­ que se encuentra muy lejos, por
mientras los individuos disfru­ tulo tres... ejemplo, de Islas en la red, don­
tan de una vida pacífica que no Por otra parte, la novela está de lo dramático da paso en algu­
deja de ser un American Way hinchada; buena parte de las an­ nos momentos al mito y lo le­
of Life tecnificado. Pero este danzas de Laura Webster no gendario, para descanso del lec­
jardín del Edén no carece de aportan nada ni al personaje, que tor. Esta seriedad se hace agóni­
serpientes: los piratas de datos. parece más allá de toda renova­ ca en algunas otras obras de
Veamos el argumento: Lau­ ción ideológica o personal, ni al Cherryh, como en la tetralogía
ra Webster, al servicio de la lector, que ha de pasar página El Libro de Morgaine, donde
corporación Rizóme, se ve en­ tras página de cosas tales como continuamente se crean y destru­
vuelta en el asesinato de un pi­ un simpático revolucionario ras- yen los mitos antiguos, aunque,
rata de datos. Para lavar la ima­ tafari que se convierte en una por supuesto, el valor épico, te­
gen de Rizóme ante los piratas, máquina de matar cuando come rrorífico y tierno de estas nove­
aceptará una misión de relacio­ yogures, o una bóer hablando or- las sea superior al de la que aquí
nes públicas que la llevará pri­ gullosamente de los negros de nos ocupa.
mero a una (nueva) invasión de Sudáfrica como «los mejores del Otras novelas de fantasía de
la isla de Granada, más tarde a mundo», o una versión cínica de la escritora -The Dreamstone,
una revolución en Singapur, Lawrence de Arabia... Rusalka, o El ángel con la espa­
para acabar pasando dos años En resumen: recomendable da (Edaf)- poseen la capacidad
en un campo de concentración más como una alternativa al resto de evocar el sufrimiento trágico
en la República de Malí. Cuan­ del ciberpunk que por sus méritos y el esfuerzo femenino, equipa­
do regrese a casa, sus ideas se intrínsecos. Siempre que uno ten­ rándolo a lo viril pero dejando
habrán visto sacudidas y su ga ánimos de tragarse cuatrocien­ entrever un cierto romanticismo
matrimonio estará roto. Sin tas setenta páginas, claro. que contrarresta a tanta ejecutiva
embargo, su lealtad por Rizó­ con ambiciones de poder como
me y por el modo de vida por Juanma Barranquero hay en Cyteen.
ésta representado seguirá incó­ A fuerza de ser excesivamen­
lume. C J . Cherryh, Cyteenll: la trai­ te realista, Cherryh ha consegui­
Aunque la novela tiene la in­ ción. Cyteen/2: el renacer. Cy- do la inimaginable frialdad de un
negable virtud de presentarnos teen/3: la vindicación. Trad. auténtico clon.
un futuro más plausible que los M árgara Auerbach. Ediciones Alberto Santos
excesos habituales en otras B, col. Nova CF. 1.800 + 1.200
obras ciberpunk, sufre de un +1.600 ptas.
optimismo tecnológico algo in­
genuo. Resulta decepcionante Cyteen es una de esas novelas
ver cómo Sterling plantea ar­ de tesis -ingeniería genética, al­
gumentos válidos, en clave de ta política, psicología profunda-
revolución contra su mundo fe­ cuyo principal fin es desarrollar,
liz, para descartar por último ampliar y trascender el mensaje
todo su aspecto crítico con va­ de la exposición. Desgraciada­
gas excusas arguméntales: al mente, se queda ahí, pidiendo
final, los «malos» seguirán sacrificios de atención al lector
siendo malos y los «buenos», en una espiral de complicada y
buenos; e incluso la pérdida aburrida trama verdaderamente
personal de Laura Webster se hará.
verá en parte recompensada. En mi opinión, la ciencia fic­
También se hace molesto el he­ ción debería esforzarse por di­
cho de que los piratas, terroris­ vertir y ayudar a la evasión, y me
tas y demás «escoria» sean, refiero a la ciencia ficción por no
con una sola excepción, de paí­ hablar de la fantasía, la aventura,
ses subdesarrollados. Por el la novela negra o la mal llamada
contrario, los protagonistas no narrativa general.
48 son sino WASP norteamerica­ Cherryh es una de las autoras
Lois McMaster Bujold, E l aprendiz de guerrero (dormir o ción eléctrica de los calamares
aprendiz de guerrero. Trad. Pa- comer puede ser un pecado en su tinta, debemos concluir
ola Tizzano. Ediciones B, col. cuando se está robando una flota' que no nos enfrentamos a una
Nova CF. 1.700 ptas. espacia] con cuatro amigos). obra literaria.
Aventuras inolvidables en su Y no es que Sheffield tenga
Mientras Harry Harrison arre­ más clásico sentido; incluso a mal estilo, es que no lo tiene en
metía frontalmente contra los tó­ quienes hayan leído Bill, héroe absoluto, lo que sin duda es pre­
picos del space opera en su no­ galáctico, la novela de Lois Mc­ ferible, aunque desde luego no
vela Bill, héroe galáctico, Lois Master no puede hacerles más resulte enriquecedor. Escribe co­
McMaster Bujold los utiliza to­ que pensar: Y sin embargo, fun­ mo respira, de forma rítmica y
dos y los hace funcionar a la per­ ciona. rutinaria, con tanta corrección
fección. Roque González como sosería.
No hace falta decir que para Peor es el que sus personajes
poder disfrutar del space opera Charles Sheffield, Las cró­ protagonistas sean un par de bo­
tradicional se han de tener gran­ nicas de McAndrew. Trad. Pa- balicones: un genio de la física,
des dosis de romanticismo y sed ola Tizzano. Ediciones B, col. McAndrew, que da la impresión
de aventuras bullendo por las ve­ Nova CF. 1.400 ptas. de ser incapaz de atarse los zapa­
nas, se ha de ser capaz de emo­ tos en menos de tres cuartos de
cionarse con las actitudes heroi­ Desde pequeñito me enseña­ hora, y una presunta mujer del
cas de los personajes y se ha de ron que hay ciertas reglas im­ espacio liberada, Jeanie Roker,
estar dispuesto a aceptar grandes portantes para que una obra que demuestra tal condición
cantidades de fantasía para tra­ pueda considerarse literaria: acostándose de vez en cuando
garse algunas explicaciones po­ que hubiera personajes defini­ con alguien, eso sí, fuera de es­
co convincentes acerca de cosas dos, que hubiera un afán de bús­ cena.
tales como el viaje interestelar, queda de belleza, qué sé yo. Si Total, las dichosas Crónicas
el armamento ultramoderno o las no, no lo es; es otra cosa. Yo, son más bien encuadrables en el
instituciones sociales del más re­ por ejemplo, trabajo en una de subgénero del pasatiempo mate­
moto futuro. esas otras cosas, y estoy muy mático a lo Martin Gardner.
La tarea del buen escritor de contento de ello. No tiene nada Aunque a lo grande y con cierto
space opera es hacer que el lec­ de malo. ingenio: todas las historias se de­
tor disfrute al máximo con lo que Por eso, considerando que sarrollan en tomo a las fascinan­
tiene entre las manos y no se ten­ Las crónicas de McAndrew tie­ tes propiedades de unos agujeros
ga que preocupar demasiado por ne unos personajes arquetípi- negros, los kemels, que poseen
las incongruencias del guión. cos, indefinidos y vulgares carga y son móviles, y cuyas
Bujold lo hace a la perfección. (aunque toda la SF hard los tie­ magníficas prestaciones llegan
Las aventuras de Miles Vorkosi- ne, según se dice en la introduc­ al punto de permitir una propul­
gan son terriblemente emocio­ ción), y que está escrita en bue­ sión que evita padecer las conse­
nantes, hasta el punto de que hay na parte como si se tratara de un cuencias de la aceleración.
momentos en los que no se pue­ informe cotidiano acerca de las En ese sentido, como obra es­
de abandonar la lectura de El alteraciones en la sobreconduc­ peculativa, alcanza momentos
de cierta amenidad, y las expli­
caciones científicas son relativa­
mente claras. Pero eso es todo.
Detrás de la brillante especula­
ción sólo hay vacío.
Julián Diez

Charles L. Harness, Krono.


Trad. Alejandro Pareja. Ed.
Edaf, col. Icaro CF. 1.100 ptas.

Charles L. Harness es un clá­


sico, un tipo nacido en 1915 que
empezó escribiendo CF en 1948,
con la novela Time Trap -según
dice para pagar los gastos del na­
cimiento de su hija-, y que desde
entonces ha hecho tan sólo apa­
riciones esporádicas pero exito­
sas en la CF.
Ha sido considerado uno de
NOVA los mejores autores del género.
Para H J. Campbell (el director 49
¿Qué decía al principio?
¿Krono? Un clásico, un clásico
de nuestro tiempo.

i'IiO ilO
Dramático y deslumbrante
Susana Vallejo

viaje por el tiempo James Kahn, Demasiado mun­


do, demasiada sangre. Trad.
M8 Luz Crespo. Ed. Edaf, col.
ícaro Selección. 2.175 ptas.

«Trilogía» es un término
que comienza a ser temido por
una parte de los aficionados a
la ciencia ficción. Antigua­
mente, en tiempos más duros,
era muy difícil que un editor se
arriesgase a dar el visto bueno
a una novela de ciencia ficción
demasiado larga. Un autor te­
nía que esforzarse mucho para
conseguir que una idea monu­
mental fuese lo suficientemen­
de New Worlds antes de Moor- respirar su universo -lleno de te buena como para que se le
cock) no ha habido otra novela detalles que encajan con toda permitiese desarrollarla en tres
como La rosa (Acervo), y Prin- naturalidad-, donde los mal- libros.
gle incluye Los hombres para­ thusianos construyen una reli­ En la actualidad parece ser
dójicos (Nebulae) entre sus gión creíble, donde conviven que la tendencia se ha invertido
cien mejores obras de Ciencia la filosofía del No, los asenta­ y que cierto número de autores
Ficción. Su mayor virtud, o ma­ mientos temporales, la ecolo­ se dedican a escribir a peso.
yor defecto, es que no ha cam­ gía, la confusión entre hom­ Ideas arguméntales que deberí­
biado nada desde entonces. bres y mujeres, la psicología y an haberse desarrollado a lo su­
Cuando te enfrentas a Kro- los froyds con la trama policía­ mo en novelas de cien páginas,
no encuentras sus temas de ca y aventurera. son alargadas hasta lo indeci­
siempre; el tiempo y sus para­ Así, Krono se desenvuelve ble y alcanzan una extensión de
dojas (¡oigan! ¡oigan! ¿Quién como una novela de las de an­ más de mil páginas (mal escri­
fue primero, Heinlein con “To­ tes, ésas de aventuras salvajes tas y a menudo tediosas).
dos vosotros zombies” o Har- y sin pausa, eso sí, sin marcia­ Demasiado mundo, dema­
ness y su “Hijo de Cronos”?), nos horribles y cosas semejan­ siada sangre es la primera en­
los ciclos temporales, la cien­ tes ya totalmente superadas (?). trega de una de estas trilogías.
cia poderosa..., todo ello en­ Este sabor a clásico se des­ A pesar de lo prometedor del
vuelto en la más pura aventura. prende además de unas jugosas título (que no es más que una
Son temas que incluso rozan lo explicaciones pseudocientífi- hábil adaptación del traductor),
metafísico y te permiten dis­ cas y medio «hards», y de arti- la novela no ofrece la acción y
frutar de lo que Michael Moor- lugios demenciales (¡Yo quie­ la originalidad que cabía espe­
cock ha llamado «historias de ro un Multiplicador de Imáge­ rar. James Kahn amontona sin
ideas». nes Multifásico Interfacial Re­ nigún tipo de gracia todo un
Y es que en Krono está todo sonante! ¡Qué pasada!). montón de bichos pensantes en
esto y mucho más. Harness Por cierto, hay otras exage­ un mundo post-atómico (sí,
elabora una trama original raciones divertidas: el sheriff tampoco es muy original cre­
donde, sin darle demasiada im­ todopoderoso, la locomotora, ando el escenario) y elabora
portancia, crea todo un univer­ Edgar A. Poe (¡sí! ¡sí!, tam­ una trama que ha sido utilizada
so válido y muy pensado que a bién se encuentra en la novela centenares de veces en pelícu­
ratos puede interesar más al algo de steampunk). las del oeste.
lector que la propia historia. Y en medio de todo ello, el Al margen de esto, la historia
Todo ese marco de fondo lector no puede dejar de inte­ ofrece muy pocas sorpresas; un
está tratado con sutileza, no resarse por Konteau, el hom­ grupo de bichos malos raptan a
como en otros autores. (Mira bre kron que lucha contra los las novias de los bichos buenos y
ahí a Jack Womack, que crea más poderosos del sistema, el se las llevan a un sitio donde se
un Ambiente que nos restriega hombre perseguido que lucha está haciendo un «terrible» ex­
constante y pesadamente por por salvar a miles de inocen­ perimento. Los chicos buenos
las narices, y eso que a mí me tes perdidos en un cronoterre- salvan a una de las chicas y, se­
50 gustó mucho.) Harness te hace moto. guramente, volverán en la si-
guíente novela para destruir el mejor pronto lo arreglaremos. gando con lo que siempre le
experimento citado. Heinlein exacerbó su cascarra- gustó, la sociología y la políti­
De no ser por un par de bue­ biez individualista y su yo-pue- ca, el poner en solfa esas reali­
nas ocurrencias humorísticas, do-hacerlo y tú-también-po- dades de la vida norteamerica­
Demasiado mundo, demasiada drás-si-me-adoras hasta manu­ na que el poder del Imperio
sangre sería (aún más) una no­ facturar una interminable nove­ quiere disfrazar como entida­
vela perfectamente olvidable y la que siempre era la misma des, traspasándolas del mero
sumamente cara. James Kahn aunque vistiera varios títulos. reino de lo que es al temible
debería haberse tomado un po­ Asimov vive más allá del bien y reino del debe ser y así será.
co más de tiempo antes de de­ del mal, emperrado, como se En este caso, Pohl empieza
jar de adaptar películas y de­ decía hace poco en Interzone, ofreciendo un planeta Tierra
dicarse a escribir ciencia fic­ en tapiar hasta el último resqui­ donde las superpotencias se hi­
ción. cio existente en su catedral cieron picadillo, o casi, las unas
Roque González Trantoriana/fundada/positróni- a las otras: chinos e hindúes
ca (asfixiando de paso a los úl­ aprovecharon para recoger los
Frederick Pohl, E l día de la es­ timos gérmenes vivos que mo­ restos y crear un nuevo orden
trella negra. Trad. Albert Solé. raban dentro de ella)... que quizá nos parezca impro­
Ed. Júcar, col. Etiqueta Futu­ ¿Y qué hace Pohl? Pohl es­ bable y/o pesadillesco pero
ra. 1.395 pías. cribe como un descosido, como que, en realidad (ése ha sido
si en ello le fuera la vida, y lo siempre el gran talento de
El caso de Pohl es uno de los prueba todo menos lo más in­ Pohl) es más o menos como el
más curiosos e inclasificables noble, cosa rara. En efecto, anterior.
de entre la variada gama de Pohl ha sucumbido a la tenta­ Naturalmente, esto es un
continuismos y continuidades ción de la serie (y le ha salido mercado y lo que se quiere
que nos han ofrecido los vete­ fatal), pero los sucesivos avata- vendernos es una novela, por lo
ranos y los ancianos de la Edad res de los Heechee no son tanto que hace falta alterar la situa­
de Oro. una cimentación con la argama­ ción y que el típico héroe inge­
Para no ser prolijos, podría sa lógica-asfixiante asimovia- nuo de Pohl, el joven convenci­
decirse que esos nombres ve­ na, como un descosido barajar do de que todo ha sido siempre
nerables han optado por dos ca­ posibilidades, un continuo «a así, entre en contacto con otra
minos: uno ha sido el de irse ver qué os parece esto». Por realidad: unos descendientes
sumiendo lenta y tranquila­ otra parte, y de momento, Pohl de una misión espacial USA
mente en la exacerbación «ga- no se ha metido en ninguna de han logrado la ayuda de una ra­
gá» de sus virtudes y defectos las feas prácticas comerciales za alienígena entusiásticamen­
habituales, convirtiéndose en que enlodan la SF del momen­ te convertida al credo de las
cuasiparodias de sus viejos yos to: ni mundos compartidos, ni barras y estrellas y quieren dar­
(como le ocurrió a Simak, que franchises ni pollas, con per­ le la vuelta a la tortilla. ¿Lo
llegó a perpetrar chicles tan dón. conseguirán? Ah, ése es el in­
atroces como Los hijos de Como demuestra El día de la tríngulis...
nuestros hijos pero siguió sien­ estrella negra, Pohl sigue ju ­ Por desgracia lo que he di­
do Simak hasta morir, cosa que cho antes de que Pohl escribe
hizo al pie del cañón). como si en ello le fuera la vi­
El otro ha sido el de pararse da tiene un lado malo: la pri­
ante los ojos del público y mi­ sa, el no pulir las cosas y el
rarse en ellos para captar cuál conformarse con las solucio­
era la imagen que les defi- nes más fáciles. El día de la
nía/encasillaba en la mente co­ estrella negra (¿por qué dia­
lectiva del lectorado genérico. blos se llamará así la novela,
Clarke se ha convertido en un preguntado sea de paso?) aca­
papiso de la buena nueva cien­ ba de golpe y porrazo y su se­
tífica y sus novelas-novelas gunda mitad se derrumba en
(para distinguirlas de los inno­ un lento languidecer espásti-
bles atracos al bolsillo que per­ co una vez se le ha agotado la
petra prestándole su nombre y sangre nueva.
sus campos trillados a Paul Con todo, y pese a sus consi­
Preuss, Gentry Lee o Gregory derables defectos y precipita­
Benford) siguen tranquilizán­ ciones, la honradez de sus pro­
donos y asegurando que la ju­ puestas y el no basarse en la
ventud airada se equivoca y que ofensiva ideología ingenieril-
el Pangloss de Voltaire tenía ra­ militar que asóla al 99% de la
zón, pues vivimos en el mejor SF actual bien merecen el des­
de los mundos posibles nos de­ plazamiento.
mos cuenta o no, y si no es el Albert Solé 51
El resultado, lamento decirlo, dilema místico tratado con los re­
siempre me pareció bastante de­ cursos propios del fantástico ale­
cepcionante porque Aldiss daba mán. En apoyo de esta hipótesis,
la impresión de haberse queda­ creo resulta bastante instructivo
do tan pasmado de admiración y leerse los pastiches/retrabaja-
susto ante el original que se ha­ mientos de Wells hechos por Al­
bía limitado a volver a narrarlo diss y mencionados más arriba,
inventándose un follón de rup­ que son mucho más satisfacto­
turas espacio-temporales que se rios porque Aldiss no se ve obli­
notaba a la legua no era más que gado a ir «a contrapelo» del ma­
un pretexto. El resto del libro se terial original en el que se basa.
reducía a una recapitulación de Con todo, y como ocurre
la aventura prometeica del fa­ siempre con Aldiss incluso
bricante de monstruos y el infe­ cuando se equivoca o no está del
liz destino de su criatura, aun­ todo inspirado, los resultados
que justo es reconocer también son rigurosos, serios y parcial­
que Aldiss realizaba un loable mente fascinantes. Recomenda­
trabajo de exégesis y aclaraba ble, pese a los reparos.
bastante bien los mecanismos Albert Solé
ocultos de la novela.
La explicación, creo yo, es­ Ian Watson, Carne. Trad. Ra­
triba quizá en el hecho de que (y fael Lassaletta. Ed. Edaf, col.
perdón por llevarle la contraria ícaro Terror. 1.350 ptas. Em­
Brian W. Aldiss, Frankenstein a Aldiss, cosa desde luego bajada alienígena. Trad. Al­
desencadenado. Trad. Matilde arriesgada amén de inmodesta) bert Solé. Ed. Ultramar, col.
Horne. Ed. Minotauro. 1.200 el Frankenstein de Shelley no Bolsillo CF. 795 ptas.
ptas. es una novela de ciencia-ficción
sino un alegato romántico que Hubo un tiempo en el que
Aldiss siempre ha defendido examina temas muy queridos lan Watson era una máquina de
la teoría de que la SF como gé­ por dicho movimiento -el crea­ ideas. Ese tiempo, ay, parece es­
nero nació con la publicación dor castigado por su atrevi­ tar quedando atrás a juzgar por lo
del Frankenstein de Mary She- miento, la injusticia básica de la que viene saliendo en los últimos
lley, y la fascinación que ha sen­ condición humana, etc.-, usan­ dos o tres años firmado por su
tido hacia dicha obra (y también do como espejos iluminantes/ prolífica pluma, desde Whores of
hacia las de Wells, el codifica­ deformantes lo que hoy en día Babylon hasta Fireworm. Pero
dor del género de cuyas rentas estamos condicionados a tomar por suerte o por desgracia aquí to­
seguimos viviendo hoy, al me­ como un tema básico del género davía no nos hemos puesto tan al
nos en aquellas novelas y relatos (el sabio loco o el científico sa­ día y lo que vamos catando de
de SF que se toman a sí mismos lido de madre), pero que a ojos Watson sigue llevando el mar­
en serio y no se limitan a la me­ de la Shelley era en realidad un chamo de aquel escritor que
ra repetición formularia o la
palmadita en la espalda a quie­
nes se asustan de lo mal que va
todo) es tan considerable que
acabó impulsándole a lo inevi­
table: igual que hizo con Wells
en “El árbol de saliva” (Nebu-
lae) y La otra isla del doctor
Moreau (Nebulae), Aldiss pro­
bó suerte con la criatura de reta­
zos fabricada en una noche de
tormenta por el doctor Fran­
kenstein y el fruto fue este Fran­
kenstein desencadenado que ree­
dita ahora Minotauro uno no sa­
be muy bien porqué, quizá por­
que es de esperar que la versión
fílmica rodada por Roger Cor-
man (ay, ay, ay, qué incompati­
bles parecen Corman y Aldiss
en un principio) acceda algún
día de éstos a nuestras panta-
52 lias...
parecía inagotable en su fecun­ puede ayudar a comprender me­ ¿Tendrán razón los mentores sa­
didad, en su inventiva y en su jor ese substrato de paganismo y bios y desapasionados o son
poder para ver las cosas bajo fertilidad sangrienta que corre unos meros monstruos frankens-
nuevos enfoques. Y, de momen­ bajo el diorama amable de la In­ teinianos?
to, tenemos una doble entrega glaterra campestre repleta de Watson no lo sabe, como no
de Watson en dos géneros dis­ bosquecillos domesticados y ca­ lo sabrá ningún ser humano de
tintos, y vaya por delante el que sitas con techado de paja. De na­ esta etapa de la evolución, pero
se trata de dos de las mejores da. Y casi se me olvidaba: ¿qué por el camino nos habrá dado al­
novelas que el lector nacional le ha hecho la pobrecita Carne a gunas de las páginas más bellas,
puede echarse a las pupilas en la editorial Edaf para haber me­ aterradoras y pulidas que ha es­
estos momentos. recido el terrible honor de que le crito en toda su carrera: los
1) Carne es, ya lo dice la pu­ pusieran esa horripilante porta­ mundos falsos de los alieníge­
blicidad del libro, «una novela da que le han encasquetado? nas, las experiencias astrales de
de terror para vegetarianos», y Misterios. su protagonista y el complejo
ello es tanto una boutade facilo- 2) Embajada alienígena parte ovillo de razones y sinrazones
na como una declaración de de lo que se diría un mundo per­ que se van arrojando a la cara
principios, aunque no sea im­ fecto, una utopía entre comunis­ los actantes de su embrollo que­
prescindible limitarse a la ver­ ta y libertaria donde todos son dan, desde ya, inscritos en la
dura para apreciarla. ¿Qué le felices y saben lo que han de ha­ historia de oro del género.
puede ocurrir a una pareja de cer porque uno de los libros más
progres más o menos despista­ Albert Solé
antiguos de la humanidad, el
dos que están a favor del vegeta­ Bardo Thodol o Libro de los
rianismo (ella más que él), en Muertos tibetano tenía razón: el
contra de la vivisección y en ca­ cuerpo astral es una realidad y
mino a la estupidez más acen­ gracias a él podemos entrar en
drada cuando un poder incom­ contacto con alienígenas bonda­
prensible empieza a jugar con la dosos, simpáticos y casi danike-
realidad acentuando sus aspec­ nianos. Pero... Ah, pero la místi­
tos más desagradables y san­ ca puede ser un arma de doble
grientos, aquellos que esos pro­ filo y los mentores bondadosos
gres (y mucha gente) cree han de la utopía quizá estén entre­
quedado definitivamente atrás? gándose a extrañas manipula­
El horror, el horror, que dina el ciones que tengan como objeti­
buen Kurtz... vo liquidar al homo sapiens co­
Carne no es la mejor novela mún y crear una nueva raza, un
de terror de Watson -personal­ paso evolutivo que nos deje a la
mente le reservo ese honor a la altura del callejón sin salida.
soberbia The Power, uno de los La novela documenta el pro­
libros más genuinamente turba­ ceso de desenmascaramiento de
dores y revolucionarios, Barker esa utopía llevado a cabo por
aparte, que el género ha ofrecido una joven destinada a convertir­
en los últimos años-, pero su se en piloto del Bardo, quien irá
originalidad, el no caer en las desgarrando la casi interminable
trampas de lo cotidiano y las fal­ serie de pantallas y ficciones in­
sillas tipo King y el iluminar el terpuestas en su camino hasta Suzy McKee Chamas, E l tapiz
lado oscuro de la que siempre ha descubrir que su misión real es del vampiro. Trad. Albert Solé.
parecido apacible Inglaterra ru­ servirle de útero prestado al si­ Ed. Alcor, col. Narrativa Fan­
ral la elevan a una altura poco guiente eslabón de la especie tástica. 1.500 pías.
corriente. humana.
Dos acotaciones: Watson es Watson logra una feliz com­ Suzy McKee Chamas nos
un hombre ferozmente de iz­ binación de su ya casi prover­ muestra el viejo mito del vampi­
quierdas y su ficción no se reca­ bial capacidad para enhebrar ro desde un punto de vista total­
ta a la hora de ponerlo bien cla­ ideas con algo que no suele sa- mente diferente del que hemos
ro. Se agradece, pues eso es lo lirle demasiado bien: la empatia conocido hasta ahora. Con la
que le permite convertir en una con el personaje y el redondear evolución de la figura principal,
página de verdadero horror so­ una historia. No espere el lector el vampiro, y su acercamiento
cial y moral algo tan aparente­ hallar una novela de buenos y tanto en el plano personal como
mente inocuo como una cacería malos, que aquí todo el mundo en el sentimental, el monstruo,
del zorro. Puede que sea difícil tiene sus razones (incluido el ajeno a todo lo humano, se va
encontrar una copia en video, corazón) y el final de la historia, convirtiendo en una figura con
pero leer Carne acompañando con una protagonista vencida y personalidad que se acerca cada
sus páginas con la visión de encarcelada pero no desanima­ vez más al del lector a medida
Wicker Man, de Robín Hardy, da, queda abierto a la duda. que avanza la novela. 53
Este viejo miedo que tene­ Es posible que al lector de
mos al vampiro, a este hombre género criado en el territorio
desnaturalizado que, al beber doméstico y «corriente» que ha
nuestra sangre, nos convierte puesto de moda King, abrién­
en uno de los suyos, poco a dolo a sus oleadas de imitado­
poco desaparece y surge otro res posteriores, Malpertuis le
terror: el del propio vampiro. siente cual una patada en los hi­
Ya no es el vampiro invulne­ gadillos porque aquí no hay do-
rable al que sólo afectan los mesticidades, identificaciones
ajos y las cruces, o la bestia ni truquitos esto-podría-pasar-
nocturna que aborrece la luz le-a-usted: Ray siempre tuvo
del sol; este vampiro es un muy claro que los materiales y
personaje casi humano que los temas que trataba eran los
podría vivir perfectamente en­ grandes mitos, lo que no nos
tre nosotros. Pero con cada puede pasar a los mortales co­
nueva relación humana que va rrientes (¿o sí? Después de to­
viviendo, crece su temor a ser do, el patriarca flamenco tuvo
descubierto y maltratado. Por una vida de esas que ya no se
primera vez, él es más la presa fabrican, y parece ser que podía
que el cazador que siempre ha contarlas de todos los colores),
sido. McKee ha logrado crear y aunque nunca podremos sa­
un vampiro casi humano; nos berlo parece prudente imaginar
va acercando a él tan sutil­ que habría acogido con un reso­
mente que llega a parecer casi Jean Ray, Malpertuis. Trad. plido desdeñoso todas esas mi­
real. Gracias al marco familiar Salvador Bordoy Luque. Ed. serias terroríficas que se nos in­
(finales del siglo XX), nos po­ Valdemar, col. Tiempo Cero. tentan vender ahora. ¿Vampi­
demos situar perfectamente en 1.600 ptas. ros que cantan rock, aparta­
su lugar. mentos encantados, posesiones
En el transcurso de los cin­ El aficionado español al fan­ diabólicas en el parvulario?
co cuentos hábilmente entre­ tástico y el terror suele tener la Amos, anda, que diría el casti­
lazados que forman la novela, mala costumbre de considerar zo...
Suzy McKee va desarrollando que el género es un dominio an­ Malpertuis, por lo tanto, em­
la personalidad del vampiro glosajón, y si no la tiene acos­ pieza muy arriba y continúa ha­
con gran maestría, quitándole tumbra a comportarse como si cia los cielos, lo cual es lógico
una capa tras otra, descu­ la tuviera, lo que a efectos prác­ teniendo en cuenta que esta ad­
briéndonoslo paulatinamente. ticos viene a ser lo mismo. Se le mirable (y breve) novela/man-
El recurso de la visita a una puede excusar un tanto recor­ sión alberga a los dioses grie­
psicóloga revela incluso sus dando que casi todo lo que se gos que han perdido casi todo
deseos y ansias más ocultos; publica aquí viene del mundo su poder a causa de la marea
nos acerca a la vida más soli­ anglosajón y, además, que se li­ cristiana y se han convertido en
taria que podemos imaginar. mita abusivamente a la moder­ meras sombras de sí mismos.
Un ser único, solo, intentando nidad o lo que el tamiz editorial Claro que quien tuvo retuvo,
adaptarse al entorno natural etiqueta como tal, con lo que como descubrirá el lector a me­
de los seres humanos, temien­ resulta difícil hacerse una cul­ dida que recorra el dédalo de
do constantemente ser descu­ tura de género y saber dónde habitaciones, pasadizos y esca­
bierto y que pasa a ser una están las fuentes y/o los clási­ leras casi piranesianas que con­
imagen deformada de noso­ cos, sobre todo si son europeos. forman el plano de esta trampa
tros mismos; tanto en su do­ Por lo tanto, es bastante en- diabólica e imaginativa.
ble faceta de depredador y comiable que Ediciones Valde­ La otra advertencia que se le
presa entrevista inicialmente, mar ponga de nuevo al alcance debería hacer a quien desee lle­
como en la de ser enfrentado, del lector castellano la obra nar un hueco en su cultura del
en última instancia, a la sole­ cumbre de Jean Ray, el gran co­ género es que Ray siempre tuvo
dad. loso del fantastique y el terror una visión muy pesimista del
El tapiz del vampiro es, en europeos (ya había sido editada otro lado, quizá porque amaba
definitiva, una de las mejores hace años pero era rigurosa­ profundamente a éste: su más
novelas escritas nunca sobre mente inencontrable) y que, de allá y sus horrores no son lugares
el tema: no tiene nada que en­ paso, rompa con ello su penosa agradables y en ellos no cabe
vidiarle a Soy leyenda, El mis­ costumbre de publicar sólo au­ más que el luchar con las armas
terio de Salem’s Lot, Sueño tores que intenta hacer pasar del calibre adecuado a las ame­
del Fevre, la propia Drácula o por clásicos basándose en la nazas que los colman. Como de­
cualquiera que se guste favo­ única razón de que están muer­ cía Ray en uno de sus grandes
recer. tos y enterrados bajo capas de cuentos, los muertos odian a los
54 Francisca Escher polilla momificada. vivos, y en su obra siempre dan
muestras abundantes del odio tonces has leído ya a Thomas mantener una narración imbuida
que sienten. Harris y sabes muy bien de qué por una estética y contextos Vic­
Albert Solé hablo-, la obra de Ellroy te fas­ torianos, pero dándole un giro
cinará con la misma fuerza ab­ hacia la modernidad. La historia
James Ellroy, El gran desierto. sorbente que la de Clive Barker, es la visión femenina, entre apa­
Ediciones B, col. Éxito Inter­ Anne Rice o Stephen King, y te sionada y tierna, de la novela de
nacional. 1900 pías. dará además un claro indicio de Stevenson. La obra de este autor
por dónde camina dejando hue­ pasó de ser un cuento de horror
Los géneros están cambian­ llas ensangrentadas el género de de fin de siglo a transformarse
do. Eso lo sabemos todos, aun­ horror en los 90. ¿Acaso no son en un clásico del cine y, en ge­
que haya siempre apóstoles de Misery y La Zona Oscura de neral, de los mitos de terror. En
la ortodoxia para quienes la no­ King, Koko y Misterio de las pantallas se explotó lo que
vela fantástica signifique escue­ Straub, y The Bad Place de Ko- subyace en la novela del escri­
tamente una obra en la que ocu­ ontz, progresivos y cada vez tor: el descubrimiento de las ba­
rren hechos sobrenaturales, po­ mayores deslizamientos hacia jas pasiones, encaminado hacia
licíaca aquella con policías y el thrillefl el erotismo y echando mano al
asesinatos, y SF aquella en la Jesús Palacios melodrama romántico.
que hay extrapolaciones cientí­ La autora ha rescatado esta
ficas. Para ellos no son las no­ Valerie M artin, Mary Reilly, faceta, añadiendo los fantasmas
velas del proyectado Cuarteto servidora del Dr. Jekyll. Trad. infantiles de una Mary Reilly
de Los Angeles de James Ellroy, Lucrecia Moreno. Ed. Emecé. maltratada por su padre. Es en
del que El Gran Desierto es la 1.400 ptas. este punto donde cobra sentido
segunda entrega (precedida por toda la obra: la doncella del Dr.
La Dalia Negra, Martínez Ro­ Valerie Martin pertenece a Jekyll quiere a su amo en una
ca). Ni para los estómagos débi­ esa escuela de escritoras sure­ relación ambigua, entre el reca­
les, por muy tópico que suene, ñas -nació al borde del Missis- to y la sensualidad atrevida,
tampoco. sippi y creció en Nueva Orle- aunque la novela es fiel a la fría
Existe un nivel de lectura ans- que comienzan a descu­ servidumbre de la relación entre
de serie negra en El Gran De­ brirse en nuestro país y parten clases de la época.
sierto, desde luego, pero hay de la tradición goticista europea Sin embargo, la entrada en es­
otro, nada oculto -no se vaya a y el gusto por el relato fantásti­ cena de Mr Hyde, rememora en
creer que leo entre líneas-, que co cotidiano. Reilly todos aquellos recuerdos
entronca con el más estricto gé­ Algo similar ocurre con An­ traumáticos que habían quedado
nero de horror, e incluso me ne Rice y sus Crónicas vampíri- olvidados, pero que a la vez fas­
atrevería a decir, con la icono­ cas (Timun Mas), aunque esta cinan y erotizan acercando lo
grafía del fantástico moderno. última da un salto del cuento morboso de la muerte. La muerte
Hay un psychokiller, un hom­ tradicional de terror romántico de Reilly debe ser degustada con
bre-rata digno de las tiras de hasta las modernas convencio­ tranquilidad, a diferencia de to­
Dick Tracy, Batman o de las no­ nes del darkfantasy. do a lo que nos han acostumbra­
velas de Harry Dickson; hay Valerie Martin ha pretendido do los autores modernos del gé-
crímenes tan sórdidos, morbo­
sos y sangrientos como el gore
más tirado; hay una investiga­
ción en la mitad oscura de la
mente que hurga en la barrera
divisoria entre demencia y cor­
dura. Y hay esquemas, tópicos y
recursos propios de la novela
gótica, el folletín y la novela de
terror actual.
El resultado es similar al que
de vez en cuando se ve -si te
atreves a mirar- en las pantallas
de cine, desde Psicosis o La
Matanza de Texas, hasta Henry,
retrato de un asesino, Acero
azul o Rampage, desbocado,
films todos que no recurren a la
fantasía para aterrorizar, aun­
que sí a la imaginería y la tradi­
ción del fantástico.
Si eres un verdadero amante
del terror, sin prejuicios -y en­
ñero, y está dirigida a los aman­ los géneros más conocidos. El buenas y honradas bombas ató­
tes del relato fantástico del siglo personaje Harry Keogh, el Ne- micas, de las de toda la vida. Al
XIX. croscopio, que én el primer volu­ igual que La danza de la muerte.
Alberto Santos men llegó a ser un mesías de los El canto del cisne está hinchada
muertos, pasa ahora a convertir­ en exceso, le sobran páginas y el
Brian Lumley, ¡Vampiros! Trad. se en el guía de la organización único aliciente que ofrece para
José Ferrer. Ed. Timun Mas, PES británica que lucha contra llegar al final es precisamente
col. Fantasía Terror. 2.400 ptas. el ser maligno que está contami­ ése, llegar al final, saber cómo
nando al mundo. acaba, porque, en cuanto a los
Uno se sorprende cuando La utilización de elementos protagonistas, el lector más pa­
descubre la gran capacidad que épicos -e l asalto del château ciente les ha cogido un odio sa­
tienen algunos autores moder­ Brennitsy por una turba de tárta­ rraceno antes de la página tres­
nos de literatura fantástica para ros momificados- y el uso de cientos. Que ya es tener aguante.
aportar algo nuevo sobre lo ya una historiografía imaginaria, Otra cosa se puede decir de los
escrito por otros. Por regla gene­ que nos refiere la historia de malos, unos tipos bastante más
ral, las novelas más creativas Vlad el Empalador, le dan un interesantes que se mueven con
son aquellas que aprovechan verdadero tinte fantástico a la mucha más lógica que la imbécil
ideas de diferentes géneros y las narración. Además, Lumley nos de Swan y los cretinos de sus
solapan para confeccionar una adereza la historia con verdade­ amigos.
trama interesante y, sobre todo, ros toques eróticos de novela de La cosa empieza cuando el
ágil. género y con un auténtico gore presidente de los Estados Unidos
Brian Lumley hace verdade­ cinematográfico. -y no se olviden de él, amigos,
ras cabriolas entre los distintos No había leído nada tan trepi­ que vuelve a salir al final- aprie­
campos de la literatura popular dante desde Las puertas de Anu­ ta el dichoso botón. Contra su
para crear una narración llena de bis de Tim Powers (Martínez voluntad, eso sí, y mal aconseja­
sorpresas. ¡Vampiros! es la se­ Roca). do por asesores ambiciosos y be­
gunda parte de la tetralogía Alberto Santos licosos. Claro está que los mal­
Crónicas necrománticas, donde vados rusos ya lo habían apreta­
Lumley profundiza y desarrolla Robert McCammon, E l canto do un poco antes, y que hay un
lo ya expuesto en El que habla del cisne. Trad. José Manuel rasgo precognitivo según el cual
con los muertos. Pomares. Ed. Martínez Roca, Irák ha tenido mucho que ver en
La trama sigue la línea argu- col. Gran Super Terror. 2.975 el asunto, pero el caso es que
mental de las novelas de espio­ ptas. aprieta el botón. Y la civiliza­
naje; el enfrentamiento de los ción, a hacer puñetas.
servicios secretos soviético y El canto del cisne es una no­ Se salvan unas cuantas perso­
británico con una particularidad vela tipo «después del holocaus­ nas que por casualidad estaban
muy especial: utilizan los pode­ to», al igual que La danza de la escondidas en sótanos -yo pen­
res psíquicos y paranormales pa­ muerte de Stephen King, aunque saba que las bombas nucleares
ra obtener información de su esta vez el canallita de tumo no eran más efectivas- y que a los
oponente. es un virus griposo sino unas pocos días salen de sus refugios
Por otra parte, la narración de
terror revisa el tema clásico del
vampiro, pero esta vez recon­
vertido de la mano de los Mitos
de Cthulhu de H.P. Lovecraft.
La narración nos va sumergien­
do en la verdadera historia míti­
ca de Thibor Ferenczy (el viejo
demonio enterrado que descubre
los secretos del vampirismo a
Dragosavic en la primera novela
de la serie) y, también, la saga
de sus descendientes malditos
hasta llegar a Yulian Bodescu,
una especie de Marqués de Sa-
de, lujurioso y maligno, que es­
conde en su bodega un bichito
amorfo y repulsivo que ha cria­
do a partir de un diente con ten­
táculos -la ironía morbosa es
manifiesta-.
La fantasía no podía faltar en
56 una obra que explora casi todos
-yo pensaba que los efectos de cismo que, de todos modos, ha do a mínimo y/o infecto, y sien­
la radiación duraban m ás- para venido impregnando la novela do indulgentes se podrían salvar
organizarse en grupos más bien durante las laaaargas casi sete­ la que da título al volumen, “La
desorganizados, al tiempo que cientas páginas. exhumación” y “El árbol en la
proliferan ejércitos pseudoorga- No es que esté mal escrita, ni colina”, pero no demasiado.
nizados de todo tipo. Los protas que avance a trompicones, ni ¿Lo demás? Una perfecta
son Swan (el cisne del título), nada por el estilo. Tampoco es demostración de que a veces
una mocosa insoportable; Josh, como para tirarla a la basura si hasta el mismo Lovecraft se
su protector, profesional de la alguien se ha gastado en ella las olvidaba de lo que le hacía
lucha libre que les desmonta el 3.000 pelas que cuesta. Pero grande (enfrentarse al terror
tinglado a los de Tele 5; Herma­ guárdenla para unos días en la con la perspectiva de un mate­
na, una mendiga demente que playa en los que se sientan poco rialista al que los aconteci­
luego habla y se comporta en exigentes, será mejor. mientos acaban convenciendo
plan dama de la alta sociedad, y de que debe abandonar ese ma­
Cristina Macia
Robin, un guaperillas que al fi­ terialismo y rendirse a lo ho­
nal se casa con Swan (no estoy rrendo, numinoso, blasfemo y
destripando ningún final, se ve H. P. Lovecraft, La noche del fungoso), y en un caso concre­
venir de lejos). Y no crean que océano y otros escritos inéditos. to - “El libro negro de Alsop-
se conocen nada más empezar Selección, preparación y prólo­ hocus”, de Martin S. Warnes-,
la novela, oh, no. Tardan. Mu­ go de Alberto Santos Castillo. una deliberada conculcación
cho. Como cuatrocientas pági­ Trad. José María Nebreda. de todas sus reglas y principios
nas. ¿Y qué han hecho los pro- Ed. Edaf, col. ícaro Selección. que puede llegar a provocar un
tas durante tanto tiempo, se pre­ I. 500 ptas. auténtico sofocón de vergüen­
guntarán ustedes? Manzanas za ajena.
traigo, respondo yo. Poca cosa. Abrir un nuevo Lovecraft Esto por lo que respecta a la
Han paseado por el mundo (Es­ siempre es un placer, sobre todo narrativa, pues el librito ofrece
tados Unidos) dándose cuenta cuando uno temía que ya no po­ más cosas: cartitas de Lovecraft
de lo mal que está todo. Han co­ dría repetirlo porque no había como “La antigua raza” (que, y
nocido a un malo de opereta que nada nuevo de HPL que echarse quizá por ser un sueño, es más
no se sabe muy bien si es el de­ a la pupila (al menos hasta que convincente que todos los rela­
monio, la muerte o un villano de alguien se anime con la corres­ tos incluidos en el libro), una
la Patrulla-X. Y a nosotros nos pondencia, cosa que parece difí­ historia del Necronomicón tam­
han contado que hay un chaval cil), por lo que un servidor abrió bién salida de su pluma, una
-e l malo potable, que decía- este libro con considerables es­ memez paródica llamada “La
que ha aprendido a matar y está peranzas... que le duraron muy batalla que dio fin al siglo” en la
medio convencido de que todo poco, ay. que desfila todo el círculo y
aquello es un juego de ordena­ ¿Por qué? Porque las colabo- que, francamente, sería mejor
dor. Sin duda el personaje más raciones/revisiones o lo que se­ no haber exhumado del cofre
logrado, aunque, dada la altura an incluidas en este tomito son, protegido con pentáculos en cu­
del listón, tampoco es para francamente, de un nivel tiran­ yo interior debía reposar, una
echar las campanas al vuelo. cartita-breviario donde Love­
Resulta que la tal Swan tiene craft remachaca los principios
el poder de hacer crecer las que debe seguir un buen escribi­
plantas -no, si yo no digo que dor de lo sobrenatural...
no sea útil, sino de lo más anti­ Y, cha-chan, unos cuantos
climático-, y la tal Hermana poemas; y aquí a uno se le cae el
tiene un cacharro con poderes sombrero y si se descuida la ca­
indeterminados -éste sí que es beza, francamente. Ya se sabe
útil sólo gracias a la imagina­ que la poesía es lo más difícil de
ción, o falta de ella, del autor-. traducir que hay, que es preciso
Y ya están todos los puntos ar­ tomarse libertades con la letra si
guméntales, a menos que conte­ se quiere ser fiel al espíritu, etc.,
mos como tales unas verrugas pero en este caso las libertades
que salen por culpa (se supone) son libertinajes que llegan a la
de la radiación y que cuando se trata de blancas y a la venta en
te caen te dejan guapísimo o fe­ un mercado persa.
ísimo, según si has sido bueno Un ejemplo, para que se vea
o malo en la vida. Ay, qué tris­ que no exagero: en el primer po­
teza. ema, “A Pan”, «on a set of rustic
No cuento el final, ¿para reeds» (tocando rústica zampo-
qué? El más lerdo se lo ve ve­ ña, siringa o como se le quiera
nir: un happy-end con bebés in­ llamar a la flauta de junquillos
cluidos y un sospechoso misti­ tan querida del viejo Pan) se 57
convierte por arte de magia -ne­ proponer una teoría sobre la calidad más o menos reconoci­
gra, seguro-, en «entre juncos y evolución del género ilustrada da que no se sabe muy bien lo
cañas escondido». Olé. ¿Otro con ejemplos de su caminar; que hacen en la antología salvo
ejemplo? “A un soñador”, don­ mientras que el segundo es una vestirla con el prestigio de su
de un miedo que distrae (?) tu antología recopilada por un se­ autor/a (pienso en el Bashevis
mente y tu corazón «hace brotar ñor que durante algunos años Singer, inofensivo pero muy ol­
gotas de sudor de tu frente» fue agente literario de casi to­ vidable, o en el Carel Oates,
(that drops from thy forehead dos los escritores que han con­ muy hermoso e innegablemente
start) sufre una metamorfosis tado algo en el género y que, co­ potente, pero al que sería una
realmente pickmaniana que da mo queda claro en cuanto uno barbaridad encuadrar en el gé­
como resultado «y te hace llorar se ha leído el libro, no tiene idea nero).
con repentino temor». Son sólo motriz ni niño muerto que Naturalmente, un libro tan
dos ejemplos, pero el lector bi­ echarse a la antología. gordo algo bueno debe contener
lingüe puede complacerse espi­ Aclarado pues que nos en­ y lo cierto es que hay relatos
gando los suficientes para llenar contramos ante una mera anto­ magníficos: mis preferidos son
los abismos de Ponapé íntegros. logía más (hagamos la salvedad el Russell Kirk (uno de los raros
En resumidas cuentas, que el histórica de que, cronológica­ ejemplos de escritor de género
amor puede ser peligroso y este mente hablando, fue la primera que trabaja desde una ideología
librito es otro de esos actos de antología tamaño mamut con determinada, la cristiana, y que
amor desbocados que un poco historias originales y expresa­ aún así nunca mete el cuezo), el
más consiguen hacerte odiar al mente escritas para el libro, y Aickman (como casi siempre),
objeto sobre el que se vuelcan. que abrió el camino a la actual el Campbell (uno de sus mejo­
Una última perplejidad: el pró­ oleada de antologías originales res y más redondos relatos de la
logo habla del «anglicismo» del que invade el mercado anglosa­ variedad «repugnancias en Li­
padre de Lovecraft. ¿Es una jón) y sabiendo que no se deben verpool») y el Tuttle. Aparte de
eiTata que ha sustituido «anglo- esperar ideas, teorías o trazados eso, la antología contiene una
filia» por «anglicismo» (no se­ sobre el género y su historia, novela corta de T.E.D. Klein
ría raro, por cuanto el librito queda la pregunta habitual: que por sí sola justifica com­
abunda en ellas) o es que Santos ¿qué tal es la antología? prarse el volumen y que, como
Castillo ha descubierto que el Hombre, pues hay de todo todo lo (poco, ay) que ha escrito
inglés hablado por el padre de como parece que había antes en Klein es una gozada desde prin­
Lovecraft abundaba en anglicis­ las boticas, desde ridiculeces cipio a final.
mos, o que profesaba la fe an­ innegables como la bobada es­ Eh, oiga usted, ¿y el King?
glicana? De ser así, no cabe du­ crita (?) a medias entre Richard Pues eso, que es un King y a es­
da de que será preciso escribir Matheson y su hijo, un mucha­ tas alturas ya no vamos a discu­
rápidamente a los Estados Uni­ cho realmente temible, y la ine­ timos por un King más o me­
dos y decirles que empiecen a vitable tontería misógina/car- nos, ¿verdad? Al menos, de mo­
considerar la figura de HPL ba­ ca/previsible firmada por Ro- mento King ha resistido a la
jo una nueva luz... bert Bloch, hasta los cuentos de tentación de alargarlo/embalsa-
Albert Solé marlo y “La niebla” contiene al­
gunas de las últimas páginas nu-
Kirby McCauley (rec.), Se­ minosas y con potencia que ha
gundo Gran Libro del Terror. escrito. Que ya estuviera publi­
Trad. Antonio Samons. Ed. cado por Grijalbo es, como sue­
Martínez Roca, Gran Super le decirse, algo que no tiene re­
Terror. 2.300 ptas. medio.
Albert Solé
Empecemos aclarando que
este Segundo Gran Libro del Paul F. Olson y David B. Silva
Terror nada tiene que ver con el (recs.), Post Mortem. Trad. de
Primer Gran Libro del Terror Lluís Murillo y Lluís Com-
de la misma colección, dejando pany. Ed. Robinbook, col. Te­
aparte su condición compartida rror. 1.400 ptas.
de ser grandes y de versar sobre
el terror. ¿Cuál es el estado actual de
Nadie como un crítico para salud del relato fantasmagórico?
proclamar en voz alta lo que es No demasiado bueno, todo hay
obvio, pensarán ustedes, pero el que decirlo, si es que la antolo­
punto debe recalcarse porque el gía que nos ocupa da una radio­
primer Gran Libro era una anto­ grafía fidedigna de quienes lo
logía animada por una voluntad cultivan en estos momentos.
común y una idea motriz, cosa Roben Aickman, el último
5g rara en estos tiempos, que era el gran escritor de relatos de fantas-
mas que hemos tenido en este si­ tivo borgesiano (si se logra ha­
glo (y uno de los grandes escrito­ cer abstracción de su molesto
res de lo sobrenatural tout court) marco hispánico) y, finalmente,
opinaba que el buen relato de Robert McCammon, la nueva
fantasmas debe centrarse más en mezcladora de cemento del gé­
la ausencia, en el fracaso y lo que nero, se descuelga con “El mun­
no se hizo cuando se debía que do encantado”, una vuelta de
en la presencia y la habitual acti­ tuerca al tema que funciona gra­
vidad a que se consagra el espec­ cias a su falta total de explica­
tro, vaya ésta del arrastrar cade­ ciones y a que las dosis de nor­
nas a lo que le haga llevar a cabo malidad en la descripción de los
la imaginación de su creador. protagonistas lo toman bastante
Ay, los fantasmas de Post cercano. ¿Qué haríamos si los
Mortem pertenecen a la variedad muertos empezaran a volver en
estajanovista de lo sobrenatural masse, fueran cobrando una
(como corresponde a su naciona­ alarmante solidez y no gozaran
lidad norteamericana) y parecen de una excesiva claridad men­
empeñados en llenar las intermi­ tal? Probablemente convertir­
nables y temibles horas de la nos en fantasmas, claro está, en
eternidad con toda clase de que­ una pirueta semejante a la que
haceres, desde la aparición pura Richard Matheson le imprimió
y simple en el momento inade­ al vampirismo en su Soy leyen­
cuado (“Una pirueta temporal”. da.
Charles de Lint) hasta el recluta­ cek y Melissa Mia Hall ofrecen Cal y arena, en resumidas
miento de más fantasmas (“La sendos relatos más cercanos a cuentas, para el debut terrorífi­
marca del perdedor”, de Gary los criterios de guía aickmania- co de una nueva editorial que
Brandner, uno de los peores rela­ nos que a los patrones de traba­ anuncia antologías bastante in­
tos del libro y que no desmerece­ jar el ectoplasma como si fuese teresantes (The Architecture o f
ría en uno de esos entrañables y una escultura de Chillida; Steve Fear y Blood is not Enough, en­
costrosos comic-books de la E.C. Rasnic Tem une fuerzas con su tre otras) y que de momento
donde la sorpresa no era tal y to­ esposa para un “Reasentamien­ piensa limitarse a cultivar el te­
do funcionaba a garrotazo y ten­ to” bastante más blando y com­ rreno de la antología temática
te tieso), pasando por el dejar de prensible de lo que es habitual prescindiendo de la novela, lo
ser fantasma para convertirse en en sus trabajos solitarios; Tho­ cual es todo un alivio habida
algo así como un familiar de­ mas Tessier ofrece un cuento ri­ cuenta del bajísimo nivel de las
moníaco (“El servidor”, de Ja- gurosamente incomprensible novelas de terror actuales. Ve­
net Fox), conseguir ese beso que no me parece sea de fantas­ remos.
con algo más que no hubo tiem­ mas pero tiene un extraño atrac­ Albert Solé
po de lograr cuando se vivía
(“El radiotransmisor”, de Do-
nald Burleson), o dar lecciones
de moral, ya estén ambientadas BOLETÍN DE SUSCRIPCIÓN
en la guerra del Vietnam (“El
anillo de la verdad”, de Thomas Suscripción por 6 números a Gigamesh, desde
Monteleone) o en el Japón de el número............inclusive, a favor de:
los samurais tradicionales (“Los
ojos del fabricante de espadas”,
de Gordon Linzner). En resu­ Nombre: ........................................................................
men, un torbellino de actividad
que, por su misma naturaleza, Dirección: .............................................................. .......
siempre entra en lo previsible...
Con todo, Post Mortem no es Nacionalidad: ..............................................................
una antología desdeñable (casi
ninguna lo es del todo, aunque Adjunto:
sería difícil hallar dos personas
que coincidieran en su aprecia­ □ Fotocopia giro postal por 2.500 ptas.
ción de una antología).
Ramsey Campbell se marca □ Talón bancario por 2.500 ptas.
un extraño y poco logrado ho­ □ Cheque por US $ 40.00 (extranjero)
menaje a M.R. James muy de­
mostrativo de que los métodos Gigamesh • Rda. San Pedro, 53 • 08010 Barcelona
jamesianos son intransferibles;
dos damas como Kathryn Pta-
HIT-PARADE 1 ! I
DE LA CRITICA ¡ ií 11J 1i 1i 1I i l
James Ellroy, El gran desierto 5 5,00
Angélica Gorodischer, Kalpa imperial 5 5 3 4 5 3 5 5 4,87
Suzy McKee Chamas, El tapiz del vampiro 5 4 3 4 5 5 4,33
John Crowley, Aegypto 4 5 5 2 4 4 4 5 4,22
Jean Ray, Malpertuis 4 5 5 3 3 5 4,14
Harry Harrison, Bill, héroe galáctico 4 4 4 4 3 5 5 4 4,13
Tim Powers, En costas extrañas 4 5 4 4 4 4 4 4 4,13
Lucius Shepard, El hombre que pintó al dragón Griaule 4 4 4 4 4 4 4,00
Valerie Martin, Mary Reilly, servidora del Dr. Jekyll 4 4 4,00
Harry Harrison, Regreso a Edén 3 5 4,00
James Kahn, Demasiado mundo, demasiada sangre 4 4,00
Brian Lumley, ¡Vampiros! 4 4,00
Terry Pratchett, La luzfantástica 4 4 2 5 4 3,80
Brian Aldiss, Frankenstein desencadenado 4 5 4 3 2 5 3 3,71
Angélica Gorodischer, Opus dos 3 3 3 3 4 5 3,43
Bruce Sterling, Islas en la red 4 3 3 2 5 3,40
J. R. R. Tolkien, El libro de los cuentos perdidos I 3 3 4 3,33
Harry Harrison, La rata de acero inoxidable 2 3 1 5 3 5 4 4 3,25
Ian Watson, Embajada alienígena 2 3 3 3 5 3,20
Kirby McCauley (rec.), Segundo Gran Libro del Terror 3 ‘ 3 4 3 3 3,20
Jack Williamson, Los humanoides 3 3 3 3 2 3 4 3 3,00
Robert McCammon, El canto del cisne 3 3 3,00
Lois McMaster Bujold, El aprendiz de guerrero 5 1 3,00
Jack Vance, Planeta gigante 3 2 3 2 4 3 2,86
Jane Yolen, Hermana luz, hermana sombra 4 1 - - 4 5 2,80
Joanna Russ, Muerte del caos 3 - 2 3 2,75
Ian Watson, Carne 2 0 3 4 4 3 2,67
Frederik Pohl, El día de la estrella negra 3 3 2 2,67
C.J. Cherryh, Cyteen 4 2 1 3 2,50
Charles L. Harness, Krono 2 3 2,50
H.P. Lovecraft, La noche del océano 2 1 4 1 2,00
Charles Sheffield, Las crónicas de McAndrew 3 2 2 1 2,00
Paul F. Olson y David B. Silva, Post Mortem 2 2 2 2 2,00
Si a esta notable carestía de
PANTALLA GRANDE un estilo definido le unimos el
que un eficaz -aunque a veces
sobrevalorado- Kiefer Suther­
Jordi Sánchez land y el simpático Kevin Bacon
no llegan a ocultar los deficien­
tes roles de la absolutamente
La nota predominante en el panorama cinematográfico fan­ prescindible Julia Roberts y los
tástico en los últimos meses ha sido, sin duda, la resaca del fes­ otros muchachuelos protagonis­
tival de Sitges. Al contrario de otros años, en los que las pre­ tas, tendremos los factores nece­
sentaciones del mediterráneo certamen han permanecido en un sarios para conseguir la ecuación
flagrante ostracismo, tras esa primera exhibición en el presente de la línea plana. Encefálica, que
la cartelera fantástica se ha nutrido de las principales bazas que no cardíaca.
vieron la luz en el evento, bien por una severa falta de otras Y hablando de personajes con
propuestas, bien porque la pasada edición del festival fue idó­ la profundidad emocional de una
marioneta, hablemos de una pelí­
nea, comercialmente hablando, para los distribuidores. cula mucho más sugerente. Muñe­
co Diabólico 2 (Child’s Play 2;
Por tanto, las decenas de «pri­ ese aire tan moderno de horror de 1990) es una nueva aventura del
vilegiados» que asistimos al fes­ discoteca -uno de cuyos practi­ letal muñeco que creara el funda­
tival sabíamos antes de su estre­ cantes más aventajados sería el mental Tom Holland (uno de los
no que Línea mortal (Flatliners-, propio Schumacher, como de­ pocos directores, junto a Fred
1990), de Joel Schumacher, no mostró con The Lost Boys—po­ Dekker, Sam Raimi y pocos más,
era sino la enésima variación de dría deslumbrar a la platea, ha­ capaz de otorgarle un sello distin­
la típica película de científicos ciéndole olvidar las numerosas tivo a sus películas) hace algunos
que desafían las leyes funda­ carencias que la historia ostenta años.
mentales de la existencia para con total desfachatez. La segunda entrega está diri­
darse cuenta de que jugar a Dios El resto: decorados góticos gida por John Lafia - a quien los
siempre es contraproducente. metidos a capones en un am­ aficionados parecen guardar un
Todo comienza cuando un es­ biente festivo, encuadres impo­ inmerecido cariño por aquel
tudiante de medicina ciertamen­ sibles, luminotecnia de la escue­ efectista y facilón western al es­
te aventajado descubre la posibi­ la Russell Mulcahy y mucha téc­ tilo Burt Kennedy aderezado con
lidad -como ya se demostró en nica ultramoderna de video-clip. cantidades ingentes de un senti­
la malograda Abyss de James Como apuntaba Daniel Monzón do raiminiano mal entendido ti­
Cameron- de que el ser humano en su crítica para Fotogramas, la tulado La iguana azul (Blue
puede morir y volver a la vida película se revela únicamente Iguana)—e incide en los mismos
utilizando el frío como vehículo como un ejercicio de estilo. El aciertos y errores que la predece-
en la trascendente trayectoria. problema es que hay que tener sora: un principio y desenlace
No tarda en cautivar a sus más kilos de estilo -cosa que creo no absurdos y un desarrollo trepi­
aventureros compañeros enfras­ tiene Schumacher—para justifi­ dante y supeditado mansamente
cándolos en la terrible experien-' car un film como tal. a la farsa más efectista.
cia, que resulta ser de una peli­
grosidad digna de tener en cuen­
ta. Se ve que en los primeros mi­
nutos de la muerte, como nos en­
seña la mitología popular, la per­
sona tiene tiempo de realizar un
somero repaso a las facetas más
escabrosas de su vida, algo así
como un sumarísimo de sus crí­
menes. Lo peor es que estos des­
lices de juventud se materializan
físicamente al renacer, persi­
guiendo a los infortunados revi­
vidos hasta que éstos purguen
los pecados.
Como decía, nueva variación
del film de «mad scientist» al que
se le incorporan elementos de la
más tradicional fantasmagoría.
Argumento, en definitiva, mani­
do como pocos y que en esta oca­
sión, al estar montado en tomo a Muñeco diabólico 2 gj
Alejándose de los tiempos
muertos y de las medias tintas,
sin detenerse en detalles, Lafia
aplica su escasa sabiduría a la
creación de un crescendo conti­
nuo de apariciones inesperadas
y agresiones del fatal muñeco
-pura transgresión de la vida y
por tanto puro horror, horror
concreto-, sabiendo que el ho­
rror más penetrante es precisa­
mente el causado por aquello
más cercano.
John Lafia ha ejecutado, en
fin, un particular ejercicio de
puro terror, de escaso gusto, sí,
repudiable formalmente, claro,
pero con una importante baza a
su favor: al final de la proyec­
ción nadie puede decir sin vi­
sualizar el espectro de la duda
que la película es uno de los tan
habituales insultos a la inteli­ Los ojos del diablo
gencia del espectador.
Lafia ha dejado claro desde el una de sus habituales fábulas vista de un gato es sólo una de
principio lo que pretendía: crear -con moraleja y todo- de infide­ las frivolidades que Argento se
un producto que eludiendo todo lidades y venganzas -de aque­ permite).
riesgo se muestra a cara descu­ llas que en Creepshow había a La película queda, pues, co­
bierta como un mero pastiche a patadas-, Argento entra a saco mo un producto de escasa rele­
consumir por las hordas de con­ en el universo de Poe, distorsio­ vancia pero atractivo en sus de­
sumidores de pop-corn del do­ nándolo, torpedeándolo, utili­ fectos; en ningún momento re­
mingo por la tarde. zando, en suma, las leyes de presentará un punto de inflexión
Otros investigadores del te­ Corman para crear una película ni reflexión en la carrera de su
rror humano, éstos con vocación personal partiendo de un siem­ seguidores. Tampoco ellos lo
de autores, son Darío Argento y pre rígido e inadaptable texto li­ pretenden, digo yo.
George A. Romero, personajes terario. Mientras Romero se li­ El resto de cartelera fantásti­
con muy parciales aciertos en mita a exponer lo que él cree ca en estos primeros meses del
sus filmografías y con varios ex­ una adaptación moderna de Poe, año se completa con otros pro­
perimentos en común que lleva­ Argento experimenta con la glo- ductos de igual o menor fortuna
ban tiempo avisando de este balidad poeiana utilizando todas sobre los que, al haber sido am­
proyecto que los ha unido más las referencias posibles. pliamente comentados, tal vez
que nunca, acercándolos temáti­ Evidentemente, las diferen­ sea ocioso a la vez que largo en­
ca pero no estilísticamente. cias en el saber hacer de estos trar en detalles: Aracnofobia,
Los ojos del diablo (Two Evil dos especialistas en el mercado una broma paródica de las pelí­
Eyes, 1990) es el proyecto en mercenariado del miedo están culas de amenazas animales, cu­
cuestión; dos adaptaciones de también patentes en el film. La ya principal virtud es no tomar­
dos de los relatos más adaptados realización del norteamericano, se a ella misma demasiado en
de Poe: “El extraño caso del Sr. como siempre sujeta a los están­ serio -puro Temblores, vamos-;
Valdemar” y “El Gato Negro” dares de demostrada validez en Hardware, película importante
que, garantizamos, jamásJiabían la creación de terror, no dice na­ por cuanto podría abrir nuevas
sido más dinamitados que en es­ da, es impersonal, prescindible. brechas en el cine de ciencia fic­
ta ocasión. Al margen de las di­ Cualquiera podría hacerlo igual. ción; El poder de un dios, cinta
ferencias de estilo -por mucho Sin embargo, el italiano, tan ex­ basada en una buena novela que
que le pese a alguno. Argento es perimentador e indisciplinado ganó el premio al mejor guión
un cineasta mucho más atrevido como siempre -lo que ya empie­ en Sitges y que no comentaré ya
y personal que Romero-, exis­ za a cansar, cierto, porque la sis­ que en la única proyección a la
ten diferenciaciones sustancia­ tematización de un recurso inte­ que asistí abandoné la sala a las
les en el tratamiento de la histo­ resante da lugar a una norma, pocas horas (¿o serían minu­
ria. tan indeseable como todas-, no tos?); y La escalera de Jacob,
Ambas son terriblemente para de cambiar puntos de vista, soberana tontería de la que no
irreverentes, pero mientras Ro­ picando ángulos y haciendo via­ diré más porque de lo poco que
mero se basa en “El extraño ca- jar a la cámara (el hacer una cá­ saqué en claro ya no me acuer­
62 so del Sr. Valdemar” para crear mara subjetiva con el punto de do. ■
no meterse en berenjenales y no
LA MIRADA DEL OBSERVADOR hurgar demasiado en los senderos
trillados: el guión de Warlock ha­
ce hincapié especial en todas esas
Albert Solé encantadoras formas de recono­
cer la presencia de la magia negra
(si tu caballo se levanta sudado y
W arlock, e l b r u jo (W a rlo c k). USA. 1989. Dirigida por Steve la leche se pone rancia no lo du­
Miner. Con Julian Sands, Richard E. Grant y Lori Singer. des, tienes un brujo en la granja)
Música de Jerry Goldsmith. Fotografía de David Eggby y los no menos encantadores tru­
(Color). Guión de David Twohy. F O m a y e r V ideo. cos que se pueden usar para com­
batirla (clava un clavo en la pisa­
Viva la serie B, que es nuestra reina y qué haríamos sin ella. da que ha dejado un brujo y verás
Pero, ojo, viva la serie B que no olvida su modestia, que sabe lo mal que le sienta).
dar lo que esperamos recibir y que no aspira a alzarse con los Además, por suerte, Miner y
Twohy se escabullen hábilmente
laureles del «underground» ni a sentarse jamás en los sillones de los chistes baratos y las me­
de la Academia. meces que siempre acompañan a
los viajes por el tiempo y tanto el
Miner, se supone que eso lo prenderá la persecución del he­ hechicero como el cazador de
recordamos, ha hecho un poqui­ chicero bibliófilo acompañado brujos se adaptan a nuestra épo­
to de todo y sus comienzos no por una aliada entre incrédula y ca con una encomiable rapidez y
fueron lo que se dice demasiado reluctante a quien el hechicero le sin embobarse o soltar paridas
memorables (me baila por la me­ ha echado la maldición de enve­ en cuanto ven una televisión, un
moria un pedazo de la saga de jecer veinte años por día... punkie o un coche sin caballos.
Jason Voorhees que empezó un Sana diversión, como puede Evidentemente, podría pedir­
viernes y 13) pero ha logrado li­ deducirse, y llevada con buen rit­ se mucho más, pero visto cómo
brarse de esos pecados iniciales mo y relativos buenos modales está el percal y lo que nos ofre­
y ahora nos obsequia con este por Miner, con efectos especiales cen las casas de video, ya es casi
Warlock. dignos dentro de lo apañado y como para echar las campanas al
Un hechicero encerrado en una muy agradecible vocación de vuelo.
una torre de piedra espera el mo­
mento de ser ajusticiado, pero un
oportuno torbellino demoníaco
espacio-temporal le arrancará a
su confinamiento y le llevará
hasta nuestros ámbitos (es decir,
a los Estados Unidos, pues sabi­
do es que todos vivimos en los
Estados Unidos y que somos
ciudadanos de allí). El favor tie­
ne su precio: Warlock (encama­
do por un delicioso Julián Sands
con coleta, capaz de cometer las
mayores atrocidades con una
sonrisa digna de Sting) debe reu­
nir las tres mitades del Gran Gri-
moire, libraco necromántico-
mágico que contiene nada me­
nos que el nombre secreto de Sa­
tanás. Reunir el libro y pronun­
ciar el nombre, excusado es de­
cirlo, hará que se arme un jaleo
considerable.
Por suerte para nosotros, el
torbellino también ha llevado a
nuestros ámbitos al cazador de
brujos que era responsable del
apuro inicial de Warlock (lo que
dicho sea de paso parece un gra­
ve error de cálculo por parte del
demonio, pero no nos pongamos
quisquillosos) y éste pronto em­
VISIONES BREVES ex de Mick ídem, aparece cinco gente, se le agradece su falta de
segundos contados al final. pretensiones y el que compara­
■ Panorama Video ha tenido da con Reanimator y similares
a bien completar la saga de ■ Celia (IVEX Video) venía sea un prodigio de clasicismo
Nosferatu/Kinski editando precedida de una cierta fama tanto en el fondo como en la
Nosferatu, el Príncipe de las gracias a su paso por Sitges y la forma, algo que ya ocurría con
Tinieblas. carátula y publicidad parecían el Dolls del mismo Gordon, só­
El primer Nosferatu de Wer- prometer algo distinto a las pa­ lo vista aquí en video.
ner Herzog lograba la difícil tochadas habituales. Ay, henos
hazaña de mezclar a partes aquí una vez más víctimas de ■ Y otro doblete, pero esta
iguales el ridículo más feroz y un claro caso de lanzamiento vez de la MGM y con la pecu­
la poesía más inaprensible, pe­ engañoso: Celia es un pulcro liaridad de ser también doblete
ro esta continuación de Augus­ drama sobre el acoso a los co­ en el aspecto temático: postca­
to Caminito (que en realidad es munistas y los conejos llevado tástrofes, postmundos y casi ca­
más bien un desmentido, por a cabo por el gobierno austra­ si postpartos. No soy el primero
cuanto Nosferatu no fue liqui­ liano en los años 50, y aunque en decirlo y supongo que tam­
dado y, sorpresa, le ha vuelto a dicho acoso haga que la niña poco seré el último, pero lo
salir el pelo y, colmillos aparte, protagonista pierda los pedales cierto es que desde hace tres o
no está del todo mal, aunque sí y acabe vengándose de quien le cuatro años y particularmente
algo amojamado) es digna de parece encamar tal bajeza decir desde que se vendió la New
llevarla al juzgado de guardia. que se trata de un film fantásti­ World y fundó la Concorde,
Hacer una película remata­ co y/o terrorífico es llevar las Roger Corman parece haber
damente mala con Venecia de cosas un tanto lejos. perdido aquella varita mágica
escenario es casi imposible, pe­ Algunas alucinaciones y la de productor que le permitía
ro Caminito se acerca lo suyo. corrección general del produc­ hacer películas rápidas, apaña­
Apariciones especiales de Plea- to, típica de las películas aus­ das e inteligentes.
sence como sacerdote glotón y tralianas (y, normalmente, de Tanto Crime Zone como Re­
cobarde y de Christopher Plum- las canadienses) salvan la fun­ gen (Regeneración mortal) son
mer (que no para últimamente) ción pero no hacen que vayas a dos engendros baratísimos he­
como nada menos que el doctor acostarte demasiado satisfecho, chos con la mayor cara dura
Catalano, experto en vampiris- por no decir que muy poco. imaginable, el mínimo talento
mo do los haya, que termina ha­ concebible y la peor voluntad
ciendo el ridículo más espanto­ ■ Doblete de Record Visión: de saquear el look y los hallaz­
so en la confrontación final. Policía de medianoche, con el gos estético-argumentales que
Plummer y Pleasence divierten; cantantillo Ricky Springfield más de moda estén en los últi­
Kinski, Caminito y la película interpretando al policía Nick mos tiempos.
no. Knight es, horror, nada menos La primera va de post-todo y
que un piloto televisivo sobre de pareja que es utilizada por
■ Tripictures nos ofrece Re­ un vampiro más bueno que el un David Carradine gordísimo
acción viva, y las esperanzas pan (es todavía más bueno que y fumador de puros como cri­
iniciales al ver que es en reali­ Lestat, lo cual resulta casi ini­ minales prefabricados que ven­
dad C.H.U.D. 2 no tardan en es­ maginable) que trabaja nada der a los medios de comunica­
fumarse al comprobar que no menos que de... policía. Lenta, ción y distraer al populacho: ro­
tiene nada que ver con el pri­ torpe, viciada y con todos los dada en las Quimbambas (es
mer C.H.U.D. (Medusa/Lax defectos inherentes al medio te­ decir, en Colombia, con agra­
Video), que ésa sí estaba real­ levisivo: es decir, que se queda decimiento final al ejército in­
mente muy bien, y que se trata a medio camino en todos los as­ cluido en los títulos de crédito),
de una parodia en la que al go­ pectos. desperdicia con alegre jeta todo
bierno le roban el último Algo más interesante resulta lo que se le cae entre las manos
C.H.U.D. que guardaba por ahí. El límite del destino, dirigida y termina con una exhibición
Ay, la mordedura de «Bud por Stuart Gordon, precioso y de aviones destrozados que
the CHUD» es infecciosa y el altamente imaginativo título acaba siendo una auténtica me­
resto no hace falta mucha ima­ que se le ha conferido a Daugh- táfora del film y de sus preten­
ginación para preverlo. Aún ter o f Darkness, donde Mia Sa­ siones.
así, la parodia no llega a los ex­ ra descubre que su papá sigue La segunda va de post-todo y
tremos de inmundicia y subnor­ vivo, que es Anthony Perkins y documenta cómo los científicos
malidad alcanzados por, ejem­ que aunque sea Perkins es en de un laboratorio subterráneo
plo tomado al azar, El imp ofre­ realidad el príncipe Constanti­ se enfrentan a unos mutantes
cido hace poco por descorte­ no Demetrios —si la memoria (la mutación es curiosísima,
sía de la simpar Noche de Lo­ no me falla—, quien lleva dos­ por cierto: resulta que a las per­
bos triantenada. Sale Robert cientos años viviendo como sonas normales les crecen trajes
Vaughn de coronel tirando a vampiro. A ratos graciosa y a de goma con cremallera en la
64 enloquecido y Bianca Jagger, ratos pura y simplemente indi­ espalda que les dan aspecto de
monstruos baratos), y van sien­
do liquidados uno por uno hasta
que la parejita más correosa lo­ ENTRE VIÑETAS: LOS «NOVISIMOS»
gra escapar no se sabe muy bien
adonde pero no importa. Plato F r a n c is c o P é re z N a v a rro
fuerte del engendro es el reen­
sayo del parto de Alien pero sin
John Hurt y sin papillas. ¿En qué número de plancha dominical conoció Flash Gor-
El doblete podría haberse don a la Reina Fría? ¿Cuántos pretendientes ha tenido Dale Ar­
convertido en triplete si su segu­ den, incluidos tiranos y militares con rasgos orientales? ¿Quién
ro servidor hubiera tenido los ayudó a entintar la tercera viñeta de la segunda página de la sa­
ánimos y redaños considerables ga del Torneo de la Muerte?
requeridos para ver Los señores ¿En qué álbum de Valerian vistió por primera vez Laureline
del abismo, otro Corman/Con- el uniforme de agente espacio-temporal y cuántos diseños dis­
corde editado, oh, sorpresa, tam­
bién por la MGM (ah, la peligro­
tintos han tenido estos trajes? ¿Cuánto hace -en tiempo subjeti­
sa política de comprar las cosas vo, eso sí- que se conocen ambos personajes?
en bloque...), que esta vez sa­ ¿En qué se diferencian «los orígenes» de las dos versiones
quea el territorio de Abyss, pero que Oesterheld realizó de E l e t e r n a u t a l ¿Cuántos extraterres­
los comentarios llegados a mis tres mueren en cada una? ¿Quién las dibujó y cuándo se publi­
oídos han hecho que posponga la caron ambas?
ordalía para otra ocasión, quizá
la víspera de Todos los Santos o
el día en que tenga ganas de imi­ No, esto no es ningún quh. mo de la última moda recae de­
tar a Yukio Mishima. Además, sería prácticamente cididamente en los comic-books
inútil. Seguro que ninguno de de superhéroes-, los términos
los «viejos» aficionados a la his­ de la discusión sobre el fondo y
C o d a f i n a l y d e c la r a c ió n
torieta de SF podría responder la forma son muy distintos.
d e p r in c ip io s : correctamente a todas y cada Es inútil intentar teorizar so­
una de las preguntas anterio­ bre la forma -en este caso los
Cualquier aficionado/a que res... aunque deberían. Porque la dibujos-: estaremos opinando
arriesgue su dinero y su salud anterior es una pequeña muestra sobre un medio de expresión ar­
mental en los video-clubs supon­ de las trascendentales cuestio­ tística, en la que intervienen
go habrá pasado por el mal trago nes sobre las que tendríamos inevitablemente los gustos per­
de enfrentarse a un estuche, leer­ que meditar profundamente, si sonales, y las discusiones pue­
se lo que pone y mirar los nom­ queremos que dejen de aplicar­ den ser tan eternas como irreso­
bres del equipo y quedarse con la nos el calificativo de «viejos» lubles. Si no, que se lo pregun­
duda. ¿Qué hago? ¿Me arriesgo? (aficionados) e integramos go­ ten a los partidarios y los de­
Puede ser horrorosa, pero tam­ zosamente en la modemez de tractores del Byme o del Sien-
bién podría ser magnífica... los tiempos actuales, siguiendo kiewicz de tumo.
Quien esto firma simpatiza el ejemplo y el camino, tan pre­ Pero en lo demás, no hay
con sus apuros, más que nada claramente abierto, por los «no­ discusión. Al contrario, existe
porque también pasa por ellos y vísimos» de la crítica española una total unanimidad. Unos
está harto de que todas las sec­ de historieta. pensarán que extraña, otros que
ciones que tratan de video evi­ Ahora que algunos «teóri­ sorprendente... y los menos que
ten mojarse el culo y emitir una cos» españoles de la literatura hasta sospechosa -hay gente
opinión personal sobre las pelí­ de ciencia-ficción gastan tiem­ para todo-, pero, al fin y al ca­
culas editadas en tal medio po y energías en la estéril dis­ bo, hay unanimidad. Que es lo
magnético, limitándose a la ga­ cusión sobre si la SF ha de ser que cuenta.
cetilla y la repetición papaga- únicamente una «literatura de Lo importante es saber los
yesca de lo enviado por las ca­ ideas», sin que importe dema­ nombres de los distintos auto­
sas a través del departamento de siado el que esté bien o mal es­ res que han trabajado en una
publicidad. crita, o si ha de ser «literaria­ colección determinada, los per­
Por lo tanto, en esta sección y mente perfecta», aunque cuente sonajes que han utilizado y las
mientras dure, se recalca que to­ algunas de las mismas meme­ peripecias que han narrado con
do cuanto se dice es porque se ces de siempre, tendrían que ol­ ellos... De ningún modo, por
siente y porque se ha visto el vi­ vidar tan transnochadas cues­ supuesto, por qué han creado
deo en cuestión. tiones y aprender de estos «no­ dichos personajes y no otros, lo
Naturalmente, no garantizo vísimos» a fijarse en lo que re­ que éstos representan o qué han
que mi opinión sea infalible, pe­ almente importa. pretendido esos autores al in­
ro al menos es una opinión y me­ Porque en el campo de la corporarlos a la colección.
nos da una piedra. Y con esto y historieta, y centrándonos en Lo importante es saber qué
un bizcocho... ■ España -donde el protagonis­ sucede en todos y cada uno de
, .... ¿A pftineRA
APAftiCÍo'fJ DEL >0R TCd-
■pj 6ueeo eSFftCiAL. FUE EM EL 26S"
06 “ArtMW6 L66HU6AS"v/ol. 2 FGW2&ZD-
MA12.1 o c e /qgs. pozADA TQt-coLotZ.Lue6°
PftCfTAfeoMí^ó m e s rJiÍM6líí>¿ 0 6 ''¿(Av-SrRoFb-
OiA MUTJVmE1', fJKS I S h & i l J é l l , ILUSTRADOS
POR Pepe DÉlÍMO, l?ug port fiMTOMLéS EUPftíA
uli cost I p a d o comí DEÍ. 6 ce y u t o a l
i s D E ju tio De Í786.1WJ ¿ S u e n o MSÓLiTO

los números de un título, no por turas que, gracias a su iniguala­ vacía como banal- ante los po­
qué ocurre, ni si es mínima­ ble fantasía, a su desbordante bres lectores que no tienen ac­
mente coherente o lógico. Em­ imaginación, nos han ayudado ceso de primera mano a la infor­
plear términos como ideología a soñar, a evadirnos de nuestra mación, ya sea porque sale cara
o moralidad queda completa­ gris y mediocre realidad... Y o por desconocimiento del in­
mente descartado... ¡Es tan de- claro, como eso es lo único que glés.
modé\ Además, podría cuestio­ cuenta, se supone que si no Aunque bien pensado, ¿por
nar la infalibilidad de los actos queremos seguir enfrentándo­ qué limitarse a ser un simple
de los héroes con los que, obli­ nos a esa realidad, hay que aficionado post-moderno? ¿Por
gatoriamente, tenemos que sen­ comprar más comic-books para qué no ser un «novísimo»? No
tirnos identificados. poder seguir soñando. ¿Cómo? hace falta saber escribir, no ha­
Lo importante es saber qué ¿Que se puede intentar cam­ ce falta ni siquiera pensar, co­
ha hecho el protagonista de una biar nuestra realidad para que mo ha quedado demostrado: só­
colección -por qué exótico am­ no sea tan gris y mediocre...? lo hay que comprarse un orde­
biente se ha movido, cuántas ¿Para qué, si ya deja de serlo nador y abarrotarlo de datos.
cabezas ha machacado y qué gracias a las maravillosas his­ Luego, con un buen programa
detergente ha usado para lim­ torietas? de selección, uno podrá ganarse
piar la sangre de su uniforme-, Por tanto, todos los artículos la vida como crítico y teórico
no los motivos que le mueven «teóricos» de los «novísimos» de historieta.
ni porqué ha machacado esas se limitarán a demostrar ex­ Los críticos ya no critican,
cabezas. También es inútil, na­ haustivamente unos conoci­ éste es el mejor de los mundos
turalmente, preguntarse qué mientos enciclopédicos, mera­ posibles y los superhéroes son
pensaban esas cabezas macha­ mente anecdóticos, y encima sus profetas. Y los teóricos
cadas. Fuera lo que fuese, era lo extraídos de otros artículos de tampoco teorizan; sólo repiten
contrario de lo que pensaba el enciclopédicos y anecdóticos hasta la saciedad, como loros,
protagonista, y que es lo único articulistas norteamericanos..., que el mundo ni siquiera lo in­
correcto..., eso queda fuera de a los que no hay que citar. Así ventó un señor con barba y un
toda discusión. pasarán por propios y se podrá triángulo en la coronilla, sino
Lo importante es saber que presumir de erudición -que los Stan Lee y Jack Kirby en 1962.
hemos disfrutado de unas aven­ envidiosos califican de ser tan ¡Me encanta la historieta! ■
EL MUNDO DEL JUEGO: LOS JUGADORES Hablemos de los juegos de
rol. ¿Qué es el rol? Permítannos
poner un ejemplo: imaginen un
grupo de, digamos, cinco perso­
F a r s a ’s W a g ó n nas sentadas alrededor de una
mesa blandiendo hojas de papel,
lápices y dados de formas extra­
Desde hace mucho tiempo, casi desde que el mundo es mun­ ñas. En un extremo de la mesa
do, la humanidad ha sufrido una plaga mucho peor que las gue­ hay un tipo rodeado de muchos
rras, el hambre o las películas de Isabel Pantoja. Se trata, evi­ libros, muchas hojas de papel,
dentemente, del aburrimiento. Para combatirlo se han utilizado muchos lápices y muchos dados
muchos medios, pero uno de los más resultones ha sido el de de formas extrañas. Este tipo in­
los juegos de mesa. tenta describirles una situación
del estilo de: «son ustedes un
grupo de esforzados mercenarios
Los primeros juegos que se psíquica como el Trivial Pursuit medievales que han sido contra­
inventaron estaban destinados a o el Pictionary, que hace treinta tados para meterse en el castillo
distraer a los reyes y sus señoras, años se jugaban con un papel, un del malvado y rescatar a la her­
así que no eran demasiado com­ bolígrafo y un diccionario, se mosa hija del buen campesino».
plicados, ya que los monarcas venden como novedades maravi­ A partir de ese momento, los
nunca se caracterizaron por su llosas a precios de escándalo. ¡Y jugadores deben enunciar en voz
alto nivel intelectual (todo el encima, los plagian! alta (demasiado alta, según la
mundo sabe que estaban más in­ Con este panorama, no es de opinión de los vecinos) sus ac­
teresados en perseguir musulma­ extrañar que la figura del juga­ ciones, mientras que el tipo del
nes, jabalíes y sirvientas, no ne­ dor no esté muy bien vista. Con extremo de la mesa les describe
cesariamente por este orden, que todo, existen una serie de juegos lo que sucede a continuación. La
en los juegos reposados). que merecen la pena y a los que hoja de papel que tiene delante
El ajedrez, de origen hindú y dedicaremos las páginas de esta cada jugador contiene la descrip­
traído por los árabes a Europa maravillosa sección: se trata de ción de su personaje: su rol (de
fue el primer juego de guerra de los juegos de simulación y rol. ahí el nombre de los juegos).
la historia. [Aquí debía haber un
chiste muy malo sobre los hin­
dúes, los árabes y el ajedrez, pe­
ro como no queremos que el au­
tor sea colgado en efigie en Te­
herán al lado de Salman Rush-
die, lo hemos quitado. N. de la
R.] Con el tiempo, dicho juego
sería reconocido como una de
las mayores contribuciones a la
implantación y desarrollo de los
campeonatos de ajedrez.
El auge del capitalismo en el
siglo XIX provocó, más tarde, la
aparición de los juegos de simu­
lación económica y financiera
donde los jugadores compiten
con un sano espíritu de lucha
mientras intentan arruinar al
contrario y hundirlo en el lodo.
La crisis del 29 hizo que, com­
prensiblemente, la gente dejara
de jugar con la economía, pero el
terreno estaba abonado y la se­
milla de lo que sería el actual au­
ge de los juegos de simulación
ya estaba plantada.
Más adelante hicieron su apa­
rición una serie de juegos para la
gente que vivía en las ciudades y
no se atrevía a salir de noche por
miedo a la delincuencia. Autén­
ticos atentados a la integridad
La principal característica de y luego disparar a los pedazos
este tipo de juegos es que nadie que hayan quedado.
gana, puesto que los jugadores Dentro de esta categoría tam­ Cómo mola...
no compiten entre sí, sino que bién entran los juegos de finan­
deben aunar sus esfuerzos para zas, donde los jugadores contro­ Que cada vez más, la
superar los obstáculos que les lan grandes corporaciones que ola de juegos se esté
propone el árbitro (el tipo del ex­ pretenden aplastar a sus rivales,
tremo de la mesa). disparar a los pedazos y arram­
afianzando en España.
Evidentemente, el argumento blar con sus despojos. Desde hace algunos años,
de las partidas no es siempre el Como puede verse son juegos y cada vez más, se dispo­
mismo, ya que los jugadores que explotan la vertiente educati­ ne de una gran variedad
acabarían hasta el gorro del cas­ va de toda actividad lúdica y re­ de juegos, tanto de tablero
tillo del malvado. Así, si el argu­ sultan muy adecuados para la for­ (estrategia, temáticos ...)
mento fuera de ciencia ficción, mación de los más jóvenes, ense­
podrían ser un grupo de esforza­ ñándoles valores verdaderos. como de rol. Incluso el
dos astronautas de una época fu­ En los siguientes números les juego por correo se em­
turista que son contratados para hablaremos, a través de estas pá­ pieza a mover. Parece que
meterse en el crucero imperial ginas, de todo aquello relaciona­ cada vez hay más empre­
del malvado y rescatar a la her­ do con el mundo del juego. Des­ sas dedicadas al tema, y
mosa hija del buen minero de as­ de los mismos juegos, tanto las
teroides. novedades como los clásicos de
empiezan a encontrarse
Como puede verse, las posibi­ toda la vida, como de los jugado­ tiendas especializadas por
lidades de estos juegos son infi­ res, sus preferencias y sus maní­ todas partes. Además, por
nitas. as, sin olvidamos, por supuesto, fin se empiezan a diseñar
En cuanto a los juegos de si­ de los esforzados profesionales y a publicar juegos en cas­
mulación, su objetivo es simular (diseñadores, traductores, pro­ tellano. Casos como los
(rayos) cualquier tema que pue­ ductores y distribuidores), a cu­
da resultar divertido. Desde una yo esfuerzo daremos el homena­ de S . A . M ., S t a r S y s te m ,
tercera guerra mundial en Euro­ je que se merecen. A q u e l a r r e y el último que
pa, con abundancia de material Mientras, no se pierdan la co­ ha aparecido (que yo se­
nuclear y químico para cada laboración de nuestro querido pa...) hasta el momento,
bando y donde el objetivo es compañero, el Dr. Slump, que M u ta n te s e n la so m b ra ,
aplastar al rival, hasta un partido desde un punto de vista más críti­
de fútbol americano, disputado co, analizará algunos de los tópi­
son dignos de todo el apo­
por monstruos mitológicos, don­ cos más habituales en este am­ yo que se les pueda dar.
de el objetivo es aplastar al rival biente. ■

JUEGO SUCIO ■ La Oca, por supuesto. Cuan­


do uno está en su lecho de muer­
te, viendo toda su vida pasar ante
Bienvenidos a “Juego Sucio”, la wonderfulosa sección des­ él y lamentando el tiempo perdi­
de la que mes a mes vamos a desmenuzar, cocer a fuego lento y do, seguro que maldice las horas
servir en una fuente con una manzana en la boca a tanto impre­ malgastadas estúpidamente ju­
sentable relacionado con los juegos que colea por ahí. Desde gando a La Oca. Pese a intentar­
aquel editorcillo de juegos rastrero hasta ese certamen o cam­ lo con tesón, nadie ha consegui­
peonato organizado con los pies, pasando por ese juego de re­ do inventar un juego tle tablero
ciente aparición editado charcuteramente y con más erratas que más gilipuertas y limitado que
cráteres hay en la Luna. Todos tendrán su huequecito aquí. No éste (no, el tres en raya no. Lla­
traten de esconderse que acabaremos por encontrarles. mar a eso un juego es una abe­
rración digna de pena capital
lenta y dolorosa).
Supongo que este primer artí­ lado “Desert Island”, en el que
culo debería ser de tipo introduc­ un tipo presuntamente metido en ■ Obviamente, no pueden fal­
torio para que todo el mundo se­ el ajo comenta los diez juegos tar dos joyas como el Trivial
pa por dónde van a a ir los tiros y que se llevaría a una isla desier­ Pursuit y La pirámide del amor.
en el ne 2 puedan saltarse tran­ ta. Vamos a hacer algo similar, Juegos con un tufillo a concurso
quilamente esta sección, así que pero como dice Frank Castel, televisivo que tristemente cons­
haremos algo sencillo. «cuando crees que tienes la ra­ tatan que en este planeta tampo­
La revista especializada Ga­ zón, los demás son sólo unos co hay vida inteligente. La ven­
nte Master publica en cada nú- cerdos». Así que los diez juegos taja del Trivial es que, por lo me­
70 mero un simpático artículo titu­ elegidos serían: nos, hizo ricos a sus creadores,
nos y los japos no juegan a otra persa, y donde toda la estrategia
cosa, y que tiene más posibilida­ consiste en pasarse días y días de
Qué cutre... des estratégicas que el ajedrez y juego buscando al maldito japonés
bla, bla, bla. Pero todo eso es (o yanqui) por todo el Pacífico y,
Que sí, que sí, que hay morralla. También dicen que el úna vez encontrado, bombardear­
muchos juegos y tal, pero Mahabharata es una gran obra, lo hasta convertirlo en lassagna.
todos (o casi todos) son y no conozco a nadie que se lo
haya chupado entero y conserve ■ Particularmente, pienso que
extranjeros. Se encuentran la lucidez. no es necesario que cualquier jue­
en tiendas especializadas, go del tipo «machácalo, despedá­
de las que si antes había I Entre los populares juegos de zalo y tírale salivitas» tenga más
dos, ahora hay cuatro, pero naipes, y puestos a elegir uno, ése de página y media de reglas (¡con
siguen sin llegar al gran debe ser el noble, excelso e im­ muchos dibujos!). Battletech, cu­
practicable Bridge. Mucha gente ya temática consiste en una peña
público; la inmensa mayo­ defiende que no es un juego espe­ de robots que harían que Mazin-
ría de ellos están en inglés, cialmente complicado, e incluso ger pareciera un airgamboy y que
lo que dificulta enorme­ algunos (aquéllos cuya mente ha se bombardean termonuclear­
mente su difusión. El día quedado desencajada de una for­ mente unos a otros hasta hacerse
que veamos gente com­ ma más irreversible) afirman que brillar, estaría en mi lista sin du­
prando el A d v a n c e d S q u a d ¡incluso es divertido!, como el darlo. Páginas y páginas de reglas
firmante de un artículo de cuatro para mover robots de cartón por
L í d e r o el R e n e g a d e N u n s
páginas publicado en la desapare­ un tablero y convertir al otro en
o n W h e e ls ' en El Corte In­ cida revista Cacumen que trataba chatarra. Todo esto aderezado
glés, será señal de que las de aclarar el reglamento con con la parafemalia fachosa típica
cosas han cambiado de ejemplos como: «un corazón es de estos subproductos.
verdad. una subasta con la cual el jugador
se compromete a ganar 7 bazas ■ Y para acabar, un juego de
(una más que 6) con palo de rol. Tras dura pugna, es La llama­
1 Para los que no estéis triunfo. Siete sin triunfo es una da de Cthulhu el que apunta a ser
al loro, Renegade Nuns on subasta de 13 bazas en una mano escogido. Al utilizar el mismo
Wheels es una ampliación del a jugarse sin palo de triunfo». Pa­ sistema de juego de RuneQuest,
juego de rol Macho Wornen rece que a medida que escribía el posee todos sus defectos y alguno
hombre se iba dando cuenta de lo propio añadido. El patrón están­
with Guns. Mejor no cuento
que estaba haciendo, porque con­ dar de una partida suele ser: 1)
de qué va. forme avanza, el artículo destila Los jugadores investigan. 2) Los
un tufillo a lo «bueno, tal vez no jugadores van a la biblioteca y si­
sea tan fácil después de todo» que guen investigando. 3) Los juga­
pero es que los de La pirámide, tumba de espaldas. dores llegan justo a tiempo de ver
además de tener que parir eso, cómo el mago conjura un bonito
deben pasar más hambre que el ■ Si estás pasando (bueno, lle­ gigante con pseudópodos y nom­
perro de un ciego, porque no se vamos dos tercios del artículo, bre lleno de consonantes, son de­
vende ni regalando cromos. puedo tutear, ¿no?) una aburrida vorados y/o enloquecen. Unido
noche de sábado en casa con los esto a la elevada mortandad y a la
I El Scrabble merecería, por amigos, no decidáis jugar una par­ poca coherencia (llega un mo­
un cúmulo de factores (lento, pe­ tida de King Maker, porque si os mento en que uno no puede coger
sado, reiterativo, farragoso, abu­ estáis aburriendo significa que ya un avión, un tren, un taxi o ir al
rrido, soso... Vaya, se me acaba­ estáis jugando al King Maker. Lo retrete sin ver tipos con la cabeza
ron los adjetivos. El tipo que me único que puedo decir en favor de en forma de mocho), consiguen
vendió el diccionario de sinóni­ este juego temático centrado en la elevar La llamada de Cthulhu al
mos me va a oír) que lo rebauti­ guerra de las Dos Rosas es su Olimpo de los Bodrios.
zasen con el más adecuado nom­ exactitud histórica. La lentitud de
bre de Execrabble. las partidas hace que la guerra pa­ Bueno, os preguntaréis, ¿por
rezca resolverse en tiempo real. qué se llevaría este tío a una isla
■ Es obligado incluir al menos todos estos juegos, si según él re­
un clásico. De entre la amplia ■ Elijamos también un warga- vuelven el estómago de cualquier
gama de pestiños que tenemos a me, para tener contento a todo el persona con un mínimo de sensi­
nuestro alcance, el Go se lleva la mundo. Me decanto por Fiat bilidad? Para poder hacer una fo­
palma. Claramente, ningún jue­ Top. La II Guerra Mundial en el gata con la que atraer a las nativas
go ofrece tanto a cambio de tan Pacífico se convierte en una y luego perseguirlas y retozar con
poco: tanta complejidad por tan Guerra de los Barquitos masto- ellas por los matorrales. (¿Quién
poca diversión... Sí, ya sé que dóntica que tarda sopotomil ho­ dijo que era una isla desierta?)
existen federaciones y se organi­ ras en jugarse, con un tablero de
zan campeonatos, y que los chi­ las dimensiones de una alfombra El Dr. Slump 7 ¡
J.R.R. T*lk**n, El hobbit aton­
CARTAS DE LOS LECTORES tado (atontado por D**gl*s
*nd*rs*n)
J.R.R. T*lk**n, Cuentos que
¿Qué era, oh dilecto lector, lo primero que hacías cuando, le dejarán confuso
en tiempos ya lejanos, caía en tus manos un nuevo número de
Nueva Dimensión? Leer el correo, naturalmente. Todos lo ha­ Y no sigo que hace rato que
cíamos. es vicio. Hay, por supuesto,
Como en esta casa somos muy respetuosos con las tradicio­ normas de comportamiento:
nes, hemos decidido, para mayor solaz y deleite de nuestros no valen obscenidades del es­
lectores, poner una sección de correo así de grande (y, de paso, tilo La gran mamada, de P**I
*nd*rs*n, que aparte de fá ci­
ahorramos unas pesetillas, que la gente es muy aficionada a les no acaban de tener dema­
escribir cartas y podem os llenar un montón de páginas con siada gracia, y se recompesa-
ellas sin pagarle un duro a nadie). rán especialmente aquellas
perversiones qiíe, . al mismo
tiempo, hagan referencia al
Adelanto que esta fabulosa I) contenido de la novela. Nues­
Programa concurso «Per­
sección debería estar atendida versión de Títulos». De un tras preferencias, en este sen­
por el tiránido en persona, uy, tiempo a esta parte nos esta­ tido, se decantan hacia La to­
perdón, quería decir por nues­ mos dedicando a deformar tí­ rre intrascendente y Huelo por
tro amadísimo director, qué tulos de libros conocidos, con dentro.
tontería tengo. Pero como este efectos bastante cómicos. Pon­ Premios: digamos que una
hombre anda siempre muy go algunos ejemplos: suscripción gratuita para el
ocupado, está visto que tendré ganador y un número indeter­
que ocuparme yo del asunto. J*l**n M*y, El panty multi­ minado de premios de conso­
(Todo eso que ganáis, tenedlo color lación consistente en un ejem­
por seguro.) J*l**n M*y, El rey novato plar de la revista gratis. El ju ­
Y basta de preámbulos. Os J*l**n M*y, El torpe del loro rado se compone de un servi­
reproduzco a continuación un J*l**n M*y, El aniversario dor, Albert Solé y Juanito. Las
extracto de la carta que le en­ *rs*n Sc*tt C*rd, El bueno de deliberaciones tendrán lugar
vié a los suscriptores de Giga- Ender los domingos en la parada del
mesh-fanzine anunciándoles el *rs*n Sc*tt C*rd, La voz de los Mercado de San Antonio, el ju ­
nacimiento del invento (Giga- huertos rado estará convenientemente
m&sh-revista, se entiende). Gr*g*ry B*nf*rd, A través del ebrio y sus decisiones serán
mar de coles inapelables. Se darán a cono­
K**th L**m*r, La jaula peque- cer los resultados en estas pá­
Apreciado suscriptor: ñita ginas.
P**l *nd*rs*n, Tres corazones y Ah, este concurso tiene © Gi­
Pues sí, aunque no acabes tres t iflones gamesh; se perseguirán las
de creértelo, Gigamesh vuelve Ph*l*p K. D*ck, Ir trinando imitaciones.
al ataque. Adelanto que en la W*ll**m G*ldm*n, La princesa 2) Ciencia Ficción: Guía d
revista se dará bastante peso a entrometida lectura, de Miquel Barceló. Un
las críticas y a todo tipo de Br**n St*bl*f*rd, El Imperio servidor escribió una crítica
material «polémico», con la del Medio bastante feroz en el número 2
sana intención de que sea algo *g*l*c* G*r*d*sch*r, Kaspa de una cosa llamada Blade
vivo y divertido de leer. imperial Runner Magazine (no hace fa l­
Y dada ya la noticia, «nem M*ch**l M**rc*ck, La torre in­ ta que os la compréis: si la de­
per feina»: en el número 1 ha­ trascendente manda es bastante alta pode­
brá correo. Es decir, tengo in­ Ll*yd *l*x*nd*r, El pandero mos reeditar la crítica. Ade­
tención de que haya correo. O mágico más, salió censurada...), en la
dicho de otra forma: esto es R*b*rt S*lv*rb*rg, Huelo por que venía a decir, poco más o
una petición formal de cartas dentro menos, que el libro en cuestión
para el correo del número 1 de *s**c *s*m*v, Cuentos para le­ está lleno de disparates y ton­
la revista. Las cartas candida- los terías. Por supuesto, un mon­
tas deben dirigirse a nuestra *s**c *s*m*v, Fundición tón de gente se ha indignado y
dirección a Revista Gigamesh *s**c *s*m*v, Fundición y Am­ dice que lo que está lleno de
/ Redacción. (Es para poner­ perio disparates y tonterías era mi
las en pila aparte. Que nadie *s**c *s*m*v, Segunda Fundi­ crítica.
las mezcle con pedidos, plea- ción También salió una crítica en
se.) St*n*sl*w L*m, El invendible La Vanguardia, de Marcelo Co­
Bien, temas posibles para el Br**n W. *ld*ss, Hecho en coña hén, que venía a decir lo mismo
72 particular: primavera de un modo un tanto más diplo-
mático; sobre ésta no he oído
voces. Es vuestro turno: valen » 6L DOCTO«. JjaCVLU HOM6MTOÍ /W fES C>£ COKJUÉ&Tiftse &J "7E-
' m a t e L i o i z e a o A t e j o n v c e " M í e M T ij A s m a u í p o í a g a i M 6 e e -
ataques feroces y defensas apa­ DiehJTes petifeaosoi. pA iza poeten [Link]\G- l a c í - f í
sionadas. De paso, se puede ha­ IPtftF ec T fl...____________________________________________ ___
blar del «hará», del objeto de la
SF y del estado de la misma por
aquí y allende los mares.
3) La muerte del libro de bol­
sillo. La mayoría os estaréis
dando cuenta de que el libro de
bolsillo está muriendo: no sólo
se publica cada vez menos sino
.que encima no hay manera de
encontrarlo en las librerías.
Lo que quizás no sepáis la ma­
yoría es que el mismo libro, si es
bonito y caro, vende mucho más
que si es barato, y que en conse­
cuencia todas las editoriales se
están volcando cada vez más ha­ presa (agradable, espero). Así «hard», aunque no me vuelve
cia el libro caro. Por esta misma que Gig va a resucitar... ya era loco.
razón, Timun-Mas ha vendido lo hora, digo yo. Sólo espero que Inciso: Por cierto que me
que ha vendido, al margen de la lo de la periodicidad mejore molestó pero que un montón
calidad de lo que ha conseguido «ligeramente», porque tiene que A través del mar de soles
colocar al personal en la mayo­ gracia lo de estar suscrito a un de Benford no fuera ni siquiera
ría de los casos. Tema de fondo: fanzine (perdón, revista) que nominada para los premios de
¿quéfuturo tienen algunas de las en realidad no existía... En fin, este año (me refiero a 1990). Y
colecciones existentes? mi más sincera enhorabuena encima gana La sombra del tor­
4) Cualquier otra cosa que se por la idea y a ver si va «pa lan- turador de Wolfe, novela que
os ocurra y que penséis que pue­ te». admito está muy bien escrita,
de interesar al resto de los lecto­ Por cierto, no acabo de en­ pero que me dejó un tanto frío.
res. Ah, para el señor Andoni tender, cuando haces referen­ Además, para mí (y en esto
Iturbe-Ormaetxe: espero y con­ cia a mi egregia persona en la coincido con Mikel) no es SF
fío que la primera carta que re­ circular, ¿a qué viene lo de «el sino F.
cibamos sea de voecencia para sufrido personal al que engaña­ (...) En fin, que me despido.
mayor deleite de todo el sufrido remos poniendo el nombre de Un saludo para todos, incluido
personal al que engañaremos Tolkien en la portada»? ¿Es al­ el cocodrilo (¿quién será este
poniendo el nombre de Tolkien go tan profundo que tendré que individuo?, me pregunto), y
en la portada. hacerme minero para desentra­ que la revista sea todo un éxito.
Eso es todo, salvo que las ñarlo? Se agradecería una ex­
cartas cortas y enjundiosas ten­ plicación... si eso es posible... Andoni Iturbe-Ormaetxe
drán mucha mayor posibilidad En otro orden de cosas, quie­ Kortajarena
de ser publicadas, y que nos re­ ro hacer algunas puntualizacio- (Trapagarán, Bizkaia)
servamos el derecho a extractar­ nes: A mí sí me ha gustado la
las, claro. Besitos, Guía de lectura del Barceló, P.D.: Lo de escribir la carta a
aunque no comparta algunas mano es (sólo) para fastidiar...
Acerco Gorrión (muchas) de sus opiniones. No ¡Y cómo me encanta!
entiendo (bueno, en realidad sí)
P.D.: Dicen por ahí que «Acerco la guerra subliminal (es un de­ Dice eljefe que sí que le gusta
Gorrión» es un seudónimo. No cir) que mantenéis tú y el Mi- el «hard», que no tiene ni idea
os creáis nada. quel. de dónde has podido sacar la
Lo único que se puede sacar impresión contraria y que, eso
en claro es que tú odias visceral­ sí, el «hard» bueno escasea. Lo
Mi querido y estimado-Alejo: mente la ficción científica «du­ que no le gusta son las truculen­
ra» (subrayo lo de ficción cientí­ cias y!o los libros (sean de
fica porque sé que te encanta es­ «hard» o de lo que sea) escritos
Alejo: ta expresión) mientras que Mi- de cualquier manera. Respecto a
kel la ama apasionadamente. lo de los premios y Benford, co­
¡Así que después de todo Ambos puntos de vista son sas del sistema de votación:
aún existen milagros! ¡Quién igualmente defendibles..., aun­ cuando hay dos o tres del jurado
lo iba a decir en estos tiempos que ambos estéis igualmente a quienes no les gusta un libro y
que no corren sino vuelan! Aún equivocados... ¡ejem, ejem! A le cascan puntuación baja...,
no me he recuperado de la sor­ mí particularmente me gusta el pues no se nomina. 73
Apreciada redacción: to, al referirse a la CF y tenien­ contenido? ¿Acaso no son am­
do presente su historia, hablar bos parte importante en cual­
Ante todo congratularse por de una «tradición» de ideas y quier relato?
la pronta reaparición de Giga- teorías científicas (ya sean Un apunte más sobre la
mesh -aún no acabo de creér­ «hard», ya sean «soft») a partir Guía de lectura. Aparte de su
m elo- tras su hibernación más de las cuales especulamos. De irritante concepción de la lite­
que larga. esta manera, a mi entender, ratura, de sus opiniones y su
No leí el artículo aparecido queda bastante claro a qué nos personal selección de obras, no
en «esa cosa» -y a sabéis cuál- referimos al hablar de «ideas» por todo ello ha de considerar­
sobre la Guía de lectura -un dentro de la CF. se de forma negativa. Sólo el
voto por la reedición-, pero sí Pero no olvidemos, prime­ hecho de su publicación es ya
la crítica de Marcelo Cohén. ro, que las «ideas» no son pa­ de por sí un factor positivo.
He de admitirlo, en un princi­ trimonio exclusivo de la CF y, Asimismo, el catálogo de
pio me sentó casi como un ja­ segundo, que la CF es mucho obras, autores, premios, o la
rro de agua fría, pero -siempre más que no tan sólo «ideas». información acerca del mundo
hay peros- en segunda lectura Por descontado, las «ideas» de la CF son elementos que
y con mayor tranquilidad de no quitan que la CF esté bien justifican el libro.
ánimo constaté la considerable escrita. ¡Ni muchísimo me- Por el momento no añadiré
razón que tenía. más. Mejor dejarlo aquí y con­
No voy a entrar en compara­ Pero, ¿cuándo nos quitare­ tinuar en otra ocasión.
ciones entre la obra de Barceló mos de encima los tábanos que Saludos de un apreciado
y la de Pringle, ejercicio que opinan que la CF per se ha de suscriptor,
da mucho de sí. Una cosa sí di­ estar mal escrita? ¿Hasta cuan­ Xavier Mercet
ré: ¿cómo, tras haber criticado do toleraremos que para leer (Barcelona)
a Pringle el haber dejado en el buena literatura no podamos
tintero obras «fundamentales» leer CF? Son estas opiniones Estimado Alejo:
y argumentar que tal actitud no pérfidas las que condenan la
es positiva (en realidad la obra CF a ser literatura mal escrita Pues sí, me lo creo y, es más,
de Pringle está perfectamente y de segunda fila. (Y lo peor es me alegro mucho de que hayáis
equilibrada), cae luego en tan que son sostenidas por aficio­ decidido sacar de su hibernación
lamentable error y dejándose nados a ella.) a Gigamesh. Espero que man­
llevar por el más beligerante ¿CF de ideas o CF literaria? tenga el listón tan alto como su
criterio subjetivo se cepilla Sin dudarlo, las dos a la vez. predecesora, y que supere a ese
parte importante de la CF? Alguna puntualización bre­ pequeño fiasco que ha supuesto
Claro está que previamente ve acerca del «hard». Parece el B.R.M. (demasiados juegos,
nos ha advertido que su elec­ que en estos lares no es muy cine, video, etc. y demasiada po­
ción era personal. ¿Acaso no del agrado de los lectores. (Las ca CF).
hizo lo mismo Pringle? causas: ¿política editorial?, Sobre la cuestión de la famo­
Como sostiene Cohén, no ¿falta de educación científico- sa crítica tuya de la Guía de lec­
creo factible hablar de géneros técnica?, ¿idiosincrasia nacio­ tura, mi humilde opinión es que
literarios a no ser entendidos nal?...) El «hard» es, ni más ni una publicación que advierte que
como una tradición continua y menos, la traslación literaria no se hace responsable de las
cambiante de argumentos y es­ de las «ideas» de las que antes opiniones de sus colaboradores,
tilo. Entendida así, la defini­ se hablaba. nunca debería expurgar los es­
ción de género es lo suficien­ Negar el «hard» sería negar critos de éstos. Estoy totalmente
temente ambigua y abierta co­ la propia tradición e historia de de acuerdo contigo en la crítica
mo para poder incluir «casi» la CF. No es que el «hard» sea de la misma; está llena de juicios
cualquier cosa dentro de un toda la CF, sería ridículo pre­ de valor totalmente subjetivos.
género (en particular dentro de tender tal cosa, pero sí que es (...)
la CF). uno de los pilares a partir del Creo que la forma de enfren­
La gran virtud de la CF es cual se ha ido desarrollando el tarse a la gestación de este tipo
su versatilidad unida a su am­ género (aunque no el único). de obras es la colectiva, única
bigüedad a la hora de definir De hecho, todo aquello que se forma de poder dominar míni­
sus límites y esta riqueza no ha dicho acerca de las «ideas» mamente la inherente subjetivi­
debe ser sacrificada ni en aras es aplicable al «hard». dad de toda obra individual,
de parafernalia cientifizante ni Si en el «hard» y por exten­ abarcando de paso un número
en aras de supuestos valores li­ sión en la CF lo importante son más amplio de opiniones, visio­
terarios propios de pedantes. lás «ideas», ¿por qué ha de es­ nes, etc., una mayor variedad, en
Las «ideas». ¿Qué son las tar bien escrito? Esto sostienen suma.
ideas? Más que hablar de las muchos escritores y lectores Y finalmente, pedirte que
«ideas» en abstracto, cosa que del género. Y yo pregunto, mantengas en la nueva revista
siempre produce ambigüeda- ¿por qué obstinarse enfermiza­ esa sección que remataba el fan-
74 des, creo que sería más correc­ mente en separar forma de zine dedicada a calificar las dife-
polémicas son algo habitual en
el género, pero la sangre nunca
llega al río... Y ya que estamos,
yo también quiero dar mi opi­
nión sobre Sheffield (sobre el li­
bro de Miquel no creo que haga
falta insistir). O no, mejor me la
callo, que tampoco se trata de
ponerse grosero. Yo sólo me leí
La caza del Nimrod (y no ente­
ra): me sentó tan mal que el mé­
dico me prohibió leer más cosas
suyas, así que debo reconocer
que me llevas ventaja. De todas
formas, en la sección de libros
sale comentado el último suyo.
(Entre nosotros, ¿no tiene una
vena pelín facha ese señor?)

rentes obras tras la lectura de las rencia a la colección que el mismo


mismas por una serie de perso­ autor dirige), creo que hay que Apreciado Acerco:
nas. darle una calurosa felicitación.
Un saludo, Para despedirme, me gustaría Pues sí, no acabo de creerlo.
José Luis Lajo romper una lanza en favor de Sinceramente, ya me había des­
(Valladolid) Charles Sheffield, pues he leído pedido de Gigamesh con lloros y
tres libros de él a cual mejor: En­ ayes del corazón. Pero, oh mara­
El fabuloso Hit-Parade de la tre los latidos de la noche, La villa, vuelve, y ahora todo es ale­
crítica (o «hit-parida», como lo caza del Nimrod y La telaraña gría e ilusión. Felicidades al
llamamos por aquí cariñosa­ de los mundos. Los tres me han equipo gigameshero por esta re-
mente) no se ha abandonado, encantado y no veo por ningún surrección/renacimiento.
como puedes ver. De hecho, era sitio el reconocimiento que yo El concurso de títulos perver­
lo primero que se miraba todo el creo que se merece. sos me parece, a decir verdad,
mundo y teníamos clarísimo que Un saludo, tu lector una curiosa chorrada. Y los
esas cosas tiran un montón. A ejemplos son bastante malos, to­
disfrutarlo con salud. Juan Carlos Martín do sea dicho. No obstante, y su­
(Torrejón, Madrid) mándome al espíritu lúdico-cho-
rra, os envío unos pocos de mi
Estimado amigo: Así me gusta: que se digan de cosecha (también bastante ma­
todos los colores. Lo que no es los, para no desentonar) a ver si
(...) En referencia al libro cierto es que el hecho de que nos gano alguna cosa. (...)
Ciencia ficción: Guía de lectura, peleemos implique que estemos Respecto al libro de bolsillo,
he de decir que me ha gustado mal avenidos. Como indica el los datos no dejan de sorprender­
mucho. Creo que es ameno, la propio Miquel en su libro, las me. Sí, me había dado cuenta de
selección de libros muy intere­
sante y con unos comentarios
excelentes. Estoy seguro que si
fuera un autor inglés en vez de
español, se le vería con mejores
ojos. Me parece, en resumen, un
libro estupendo, lo cual no quie­
re decir que esté de acuerdo con
todo lo que se dice en él.
La pregunta fundamental que
yo haría sería la siguiente: ¿Por
qué la gente a la que le gusta la
ciencia ficción es tan poca y tan
mal avenida? Y más teniendo en
cuenta que a pesar de los puntos
de vista tan dispares son más las
cosas que nos unen que las cosas
que nos separan.
Así pues, a pesar de que clara­
mente barre hacia casa (en refe­
que se publicaban cada vez más
libros de formato (y precio) gran­
de, pero no creía que se vendie­
ran más que los de bolsillo. La
única explicación que se me ocu­
rre, así de golpe, es que la gente
cada vez regala más libros y lee
menos. Esto explicaría el éxito
de los libros de Timun-Mas: re­
galarlos es una canallada, pero
antes eso que leerlos. (...)
¿Cómo funcionará el tema de
las colaboraciones espontáneas?
No creo que publiquéis esta
carta, dado que no es corta ni
tampoco muy «enjundiosa», pe­
ro quería sumarme a la celebra­
ción del resucitado y proclamar
mi alegría y apoyo.
Devuelvo los besitos, de caña a lo literario. ¡Adelante! nos castiguen con terceras, cuar­
Genial el concurso «Perver­ tas y enésimas continuaciones,
Rubén López sión de Títulos». Por favor, am­ con pésimas traducciones, con
(Barcelona) pliadlo a películas y juegos SF. engañabobos agazapados bajo
Lástima que no esté permitida los nombres de autores consagra­
Colaboraciones «espontáne­ una versión obscena del mismo. dos, con los borradores de Asi-
as»: ni les ponemos pegas, ni Siguen algunas perversiones de mov o los trabajos escolares de
garantizamos nada; quien crea mi cosecha. (...) Herbert...
que tiene algo acorde con lo que No es extraño que la SF, en En fin, no nos castiguen con
estamos publicando, sólo tiene aumento de popularidad, esté la bonita porquería que están
que probar. Y para evitar traba­ perdiendo calidad. La entrada de editando.
jo, si no damos respuesta en un nuevas editoriales, sobre todo de No sigo molestando. Atenta­
plazo de 2 semanas, es que no «libro mueble», arrastra a las ya mente, un sufrido suscriptor,
hemos aceptado el material. (No existentes a líneas de mercado
enviéis originales, por favor.) centradas únicamente en la ob­ Angel García Suñé
tención de beneficios. Quedan (Barcelona)
poquísimos editores que se inte­
Apreciado editor: resen en la SF per se. P.D.: Yo no doy besitos, y me­
(...) No niego que los libros nos a personas que no saben escri­
Me alegro mucho de que Gi- estén mejor presentados, pero se bir su nombre, ¡so pervertido!
gamesh vuelva a la palestra. Es­ han convertido en temibles Ca­
pero que sigáis con la misma li­ jas de Pandora que al ser abiertas
nea editorial, os olvidéis de cho- liberan horrores y errores a dies­ Para cerrar un poco el tema
rradeces cinematográficas (léase tra y siniestra. del libro de bolsillo y -por este
«a lo BRM») y le déis el máximo Señores editores, por favor: no número- las páginas del correo,
comentaré las razones que se
dan generalmente en círculos
editoriales como explicación del
fenómeno.
Por un lado, el atractivo y la
presencia de un libro cuentan
bastante: nadie deja de comprar
un libro que le apetece leer por
caro que sea; se queja del precio
mientras lo compra, pero lo
compra, y siempre se ha dicho
que los libros entran por los
ojos.
Pero hay una segunda razón
de la que no tienen la culpa ni
los lectores ni los editores; en
medio de la cadena de venta hay
otro personaje que también
cuenta: el librero. Resulta que
las librerías también son un ne­
gocio y que dan una preferen­ D0HÍU6O POfl. LA HAÜfihik, MERCADO D 6 5AAJ A aTTO-
cia muy especial a la exposi­ MÍO : D ¿liQ 6E A c¡0/d6S D £ l jUftA&O,..
ción de los libros caros, arrin­
conando al mismo tiempo los li­
bros baratos que dejan poco
beneficio.
Como consecuencia de todo
ello, se venden más ejemplares
del mismo libro editado en for­
mato caro que en formato bara­
to. Y, de momento, es una situa­
ción de la que no se ve escape
posible (las únicas colecciones
económicas que sobreviven, Ul­
tramar y la recién llegada Tri­
dente, se distribuyen en kios-
kos), salvo que todo el mundo se
dedicara a exigir de su librero
particular que mantuviera en su
fondo las ediciones baratas..., y D*v*d Br*n, Mareo estelar Fundición y toma de tierra
dudo que se dejara influir. (Angel García) (Emilio Saldaña)
Y para acabar por hoy, los **n W*ts*n, Emporrados (Ju­
resultados del concurso de per­ lián Sánchez) Elegir entre todas ellas no
versión de títulos. Los finalistas R*ch*rd M*th*s*n, Soy merien­ ha sido nada fácil. De hecho,
han sido: da (Julián Sánchez) nos lo han puesto tan difícil
que hemos decidido dar dos
W*ll**m H*p* H*dgs*n, Ena­ con una mención especial a las se­ premios en lugar de uno. Los
guas profundas (Salvador cuelas de Dune (propuesta en gru­ afortunados ganadores han si­
Bemadó) po por Juan-Ma Barranquero, Ig­ do Julián Sánchez, por Soy
*s**c *s*m*v. Yo, robot. Tú, nacio Maroto y Roque González): merienda, e Ignacio Maroto,
Jane (Ignacio Maroto) por Me las piro de Salem’s
St*ph*n K*ng, Me las piro de Las masías de Dune Lot. Nunca mejor dicho en am­
Salem’s Lot (Ignacio Maroto) Pijos de Dune bos casos. (A Julián le amplia­
P**rs *nth*ny, Desvarío total Dios empedrador de Dune mos la suscripción. A Nacho le
(Juanito) Esquejes de Dune pagamos unas birras y arre­
H*rl*n *ll*s*n, Visiones pre­ Caspa capilar: Dune
glado.)
suntuosas (Rubén López) y otra a la aportación a la serie
M*q**l B*rc*l*, Guía de costu­ de las Fundiciones de *s**c Yastá todo. Más besitos hasta
ra (Angel García) *s*m*v: dentro de un par de meses.

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