EN LO PRINCIPAL: Acción constitucional de Amparo.
PRIMER OTROSÍ:
Solicita actuaciones que indica. SEGUNDO OTROSÍ: Acompaña
documentos. TERCER OTROSÍ: Se tenga presente.
Ilustrísima Corte de Apelaciones de Concepción
Pía Campos Campos, cédula nacional de identidad N° 16.287.078-5,
abogada, Defensora Penal Pública Penitenciaria, domiciliada para estos
efectos en calle Cochrane 585 , por don Javier Alberto Vega Bernal,
cédula de identidad N°15.224.530-0, interno del Centro de Detención
Preventiva de Arauco, ubicado en Calle los Carrera n°138, de la comuna
de Arauco, a US. Ilustrísima digo:
Que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 21 de la
Constitución Política de la República, vengo en interponer acción
constitucional de amparo en contra de Gendarmería de Chile,
representada por el Director Regional del Bío Bío, Coronel Christian
Alveal Gutiérrez, a favor de don Javier Alberto Vega Bernal, sobre la base
de las siguientes consideraciones de hecho y de derecho:
I. ANTECEDENTES DE HECHO:
En entrevista realizada en el Centro de Detención Preventiva de
Arauco, en mi calidad de defensora penal pública penitenciaria, el
interno Javier Vega denunció haber sido víctima de maltrato físico de
parte de algunos funcionarios de Gendarmería de Chile que se
desempeñan en el mencionado establecimiento penal. Dicho maltrato ha
consistido en la golpiza de que fue víctima el día 17 de enero de 2017,
alrededor del mediodía, producto de la cual resultó con lesiones en
diversas partes de su cuerpo.
El interno relata que durante el día 17 de enero de 2017, en el
Centro de Detención Preventiva de Arauco, en horas de la mañana,
después del desencierro, ingresó un número indeterminado de
funcionarios de Gendarmería al módulo 2 de dicha Unidad Penal con el
objeto de realizar un procedimiento. Éste, tenía por finalidad retirar de la
población penal del C.D.P. de Arauco al interno de
apellido Díaz, conocido coloquialmente como “el payaso”. Al llevarlo a
cabo, los funcionarios de Gendarmería agredieron físicamente al interno
Díaz, ante lo cual todos los internos del módulo dos advierten abuso de
poder en el actuar de los funcionarios manifestándolo a viva voz y
preguntando ¿Por qué estaban golpeando al interno?, agregando que
denunciarían los hechos ante Derechos Humanos. Como respuesta, los
funcionarios involucrados indican “hagan las huevadas que quieran”
(sic), retirándose del lugar con el interno Díaz.
Con posterioridad- indica el señor Vega-cerca de la hora del
almuerzo, ingresa nuevamente al módulo 2, a través de la puerta del
patio del módulo 1, un gran número de funcionarios de Gendarmería
gritando “todos a la pared”, formando a todos los habitantes del módulo
2 en fila cerca de la pared. En este momento el interno Vega Bernal se
encontraba vestido solo con una toalla puesto que se disponía a entrar a
la ducha. En ese momento, los funcionarios retiran a dos internos que
posteriormente son trasladados de Unidad Penal. Después de ello y
mientras el Sr. Vega permanece en fila, los Funcionarios se dirigen a él y
le dicen “…este también esta negro, andai entero picado a choro” -SIC.
Luego de ello comenzó una agresión física en su contra, por parte los
funcionarios de Gendarmería, agregando que fue atacado con golpes de
bastón y pies, en sus brazos, espalda, cabeza y piernas, mientras hacía
sentadillas desnudo puesto que la escasa vestimenta que usaba se
había caído.
El interno Vega Bernal reconoce algunos funcionarios que
participaron en la agresión, sindicando como autores al Suboficial
Gutiérrez, al Cabo conocido coloquialmente como “Chepo” y al Cabo
conocido coloquialmente como “el porteño”, indicando además para
individualizar a este último que habría sido el mismo funcionario quien
durante el año 2016 habría agredido al interno Valdebenito Garcés.
Cabe señalar que estos hechos fueron denunciados a través de la Acción
de Amparo Constitucional de ingreso de esta Ilustrísima Corte de
Apelaciones en causa ROL 124 y 125 de 2016.
Días después de los hechos denunciados, el viernes 20 de enero
del año en curso, y luego de entrevistarse con esta Defensora
Penitenciaria, el interno relata que fue llamado a declarar ante la unidad
de estadística del C.D.P. de Arauco, donde le consultaron los hechos
ocurridos el día 17 del corriente. Agrega el amparado que con
posterioridad a esta entrevista ha recibido amenazas por parte del Cabo
conocido como “Chepo” quien le señaló que “…en cualquier momento
le iban a hacer la salida y que iban rebotando con el recurso de
amparo”, en directa referencia a un posible traslado que sufriría mi
representado por la denuncia efectuada y que la acción de amparo
intentada no tendría acogida.
Como consecuencia de los golpes que recibió, el interno resultó
con lesiones en su espalda (fotografías n°1, 2, 3,4 y 5) y parte anterior
de las piernas (fotografías n°6 y 7) destacando la formación de
hematomas y marcas de color rojo en su espalda, especialmente en el
sector del omóplato y de las costillas sin perjuicio de otras partes
afectadas de su cuerpo que no presentan mayores signos visible al
momento de las fotografías toda vez que transcurrieron 3 días entre los
golpes y la entrevista con esta defensora, mimetizándose además con el
tono de la piel del señor Vega que agudiza su color moreno al estar bajo
permanente luz solar.
Dichas lesiones pudieron ser apreciadas directamente por quien
comparece, con ocasión de la entrevista realizada al interno el día 20 de
enero de 2017, oportunidad en la que me informó sobre lo ocurrido,
realizando la denuncia y, previa autorización otorgada por el Alcaide (s)
del Centro de Detención preventiva de Arauco para ingresar celular
personal, se le tomaron fotografías mediante las cuales se logró registrar
algunas de sus lesiones.
Sin duda, los hechos precedentemente relatados no se condicen
con el rol que le cabe a Gendarmería de Chile y no pueden darse en un
Estado de Derecho, que se caracteriza por el respeto a los derechos
fundamentales de las personas, por lo que un pronunciamiento de este
Ilustrísimo Tribunal es vital, no sólo para resguardar los derechos y
garantías de mi representado en el caso que nos ocupa sino para que,
en general, se erradiquen este tipo de prácticas llevadas a cabo por
algunos funcionarios de Gendarmería de Chile.
Dichos actos revisten tal gravedad que no sólo son ilegales sino que
además pueden ser constitutivos de los delitos de apremios ilegítimos y
abusos contra particulares, tipificados y sancionados en los artículos 150
letra A y 255 del Código Penal, y evidencian un trato inhumano, cruel y
degradante para el interno.
II. EL DERECHO:
El artículo 21 de la Constitución Política de la República dispone
que:
“Todo individuo que se hallare arrestado, detenido o preso con
infracción de lo dispuesto en la Constitución o en las leyes, podrá ocurrir
por sí, o por cualquiera a su nombre, a la magistratura que señale la ley, a fin
de que ésta ordene se guarden las formalidades legales y adopte de
inmediato las providencias que juzgue necesarias para restablecer el imperio
del derecho y asegurar la debida protección del afectado.
Esa magistratura podrá ordenar que el individuo sea traído a su
presencia y su decreto será precisamente obedecido por todos los
encargados de las cárceles o lugares de detención. Instruida de los
antecedentes, decretará su libertad inmediata o hará que se reparen los
defectos legales o pondrá al individuo a disposición del juez competente,
procediendo en todo breve y sumariamente, y corrigiendo por sí esos
defectos o dando cuenta a quien corresponda para que los corrija.
El mismo recurso, y en igual forma, podrá ser deducido en favor de
toda persona que ilegalmente sufra cualquiera otra privación, perturbación o
amenaza en su derecho a la libertad personal y seguridad individual. La
respectiva magistratura dictará en tal caso las medidas indicadas en los
incisos anteriores que estime conducentes para restablecer el imperio del
derecho y asegurar la debida protección del afectado”.
Como se desprende de la norma citada, esta acción constitucional
o recurso tiene por objeto resguardar el derecho a la libertad personal y
seguridad individual, que la Constitución Política de la República asegura a
todas las personas en su artículo 19 N°7, siendo igualmente reconocido
por el artículo 7 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el
artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
En este caso, los hechos descritos sin duda evidencian que el
derecho a la seguridad individual del interno ha sido gravemente
vulnerado, a través de actos que contravienen tanto la Constitución
Política de la República y los Tratados Internacionales sobre Derechos
Humanos ratificados por Chile y que se encuentran vigentes, como las
normas legales y reglamentarias que regulan la actividad desarrollada
por Gendarmería de Chile, normativa de donde se desprende el deber
que tiene el Estado de ser garante de los derechos fundamentales de las
personas en general y en particular de las seguridad individual de
todos los procesados y condenados privados de libertad en un
establecimiento penitenciario, quienes gozan de idénticos derechos y
garantías que las personas libres.
Así se concluye a partir de normas como el artículo 1° de la Ley
Orgánica de Gendarmería de Chile, de conformidad con el cual
“Gendarmería de Chile es un servicio público dependiente del Ministerio de
Justicia, que tiene por finalidad, atender, vigilar y contribuir a la reinserción
social de las personas que por resolución de autoridades competentes,
fueren detenidas o privadas de libertad y cumplir las demás funciones que
le señale la ley”.
También del artículo 15 de la misma ley, cuando dispone que: “El
personal de gendarmería deberá otorgar a cada persona bajo su cuidado un
trato digno propio de su condición humana. Cualquier trato vejatorio o
abuso de autoridad será debidamente sancionado conforme a las Leyes y
reglamentos vigentes.”
Así como del Decreto Supremo N° 518 de 1998, que establece el
Reglamento de Establecimientos Penitenciarios, cuyo artículo 1° expresa
que: “La actividad penitenciaria se regirá por las normas establecidas en
el presente Reglamento y tendrá por fin primordial tanto la atención,
custodia y asistencia de detenidos, sujetos a prisión preventiva y
condenados, como la acción educativa necesaria para la reinserción
social de los sentenciados a penas privativas de libertad o sustitutivas
de ellas.”
En tanto que su artículo 2° señala lo siguiente: “Será principio rector
de dicha actividad el antecedente que el interno se encuentra en una relación
de derecho público con el Estado, de manera que fuera de los derechos
perdidos o limitados por su detención, prisión preventiva o condena, su condición
jurídica es idéntica a los ciudadanos libres”
Y el artículo 6 del mismo Reglamento que prescribe que: “Ningún
interno será sometido a torturas, a tratos crueles, inhumanos o degradantes,
de palabra u obra, ni será objeto de un rigor innecesario en la aplicación de
las normas del presente Reglamento.”
Por otro lado, lo expuesto tiene reconocimiento en el Derecho
Internacional, en particular el artículo 10 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, que dispone en su punto 1 que “toda persona
privada de libertad será tratada humanamente y con el respeto debido a la
dignidad inherente al ser humano”, disposición que también contiene el
artículo 5.2 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, normas que, al estar contenidas en
un Tratado Internacional suscrito por el Estado de Chile y que se
encuentra plenamente vigente, tienen primacía incluso por sobre las
normas del derecho interno, según lo preceptuado en el artículo 5° de la
Carta Fundamental, que señala en su inciso segundo que: “ El ejercicio de
la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos
esenciales que manan de la naturaleza humana. Es deber de los órganos
del Estado, respetar y promover tales derechos garantizados en la
Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile
y que se encuentren vigentes”
Ahora bien, sin duda Gendarmería de Chile no ha cumplido con los
deberes a que está obligada como servicio público encargado de la
ejecución de las condenas, ni se ha ajustado a los principios que
orientan su actividad, vulnerando la seguridad individual de mi
representado al mantener su privación de libertad en los términos y
condiciones previamente relatadas, a través de conductas que vienen en
erigirse como ilegales, afirmación que se sostiene con la interpretación
armónica y sistemática de los preceptos invocados, lo que se entiende
sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 19 N° 1 de la Constitución
Política que “prohíbe la aplicación de todo apremio ilegítimo” y el artículo 7
del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que establece que
“nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes”, lo que reitera el artículo 5.2, primera parte, de la Convención
Americana de Derechos Humanos y que es recogido por el citado artículo
6 del Reglamento de Establecimientos Penitenciarios.
Debiendo observar además que dentro del catálogo de sanciones
que contempla el Decreto Supremo 518 en parte alguna se considera
que los internos puedan ser castigados con golpes, malos tratos o
tormentos que afecten su integridad física, lo que no hace sino más que
confirmar que la actuación del personal del Gendarmería dentro del
Centro de Cumplimiento Penitenciario, aún cuando se hubiese
enmarcado en un procedimiento por faltas al régimen interno, es del
todo ilegal. Esto, porque al tratarse de un órgano de la Administración
del Estado, su actuar debe estar siempre apegado a la ley y no puede
obrar sino de la manera que la ley lo autoriza a hacerlo, según lo
dispone el principio de legalidad de los órganos de la Administración del
Estado, consagrado en el artículo 6 de nuestra Carta Fundamental.
III.- JURISPRUDENCIA
Diversos fallos tanto de la Corte Suprema como de las Cortes de
Apelaciones, particularmente de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de
Concepción, se han pronunciado en sentido favorable a lo expuesto
acogiendo recursos de amparo presentados a favor de internos
golpeados por sus custodios:
Así por ejemplo, el fallo de la Excelentísima Corte Suprema de
fecha 2 de julio de 2013 en causa Rol N° 4.321-2013, el fallo de la
ilustrísima Corte de Apelaciones de Antofagasta de fecha 07 de
septiembre de 2012 en causa Rol 1449-2012, la sentencia de la
Ilustrísima Corte de Apelaciones de Valdivia de fecha 13 de marzo de
2013 en causa Rol 8-2013, la sentencia de la Ilustrísima Corte de
Apelaciones de Chillán de fecha 21 de abril de 2014 en causa Rol N° 79-
2014, el fallo de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Arica de fecha 30
de diciembre de 2014 en causa Rol N° 123-2014, confirmado por la
Excelentísima Corte Suprema mediante sentencia de fecha 12 de enero
de 2015 en causa Rol 711-2015, la sentencia de fecha 29 de octubre de
2015 también de la Excelentísima Corte Suprema en causa Rol N°
18.852-2015 y los fallos de esta Ilustrísima Corte recaídos en las causas
Rol 174-2013, 175-2013, 187-2013; Rol 148-2013, 156-2013, 14-2014,
Rol 203-2014 acumulada 204-2014 (confirmados por la Excelentísima
Corte Suprema en causas Rol 14.282-2013, 15.266-2013, 3.809-2014 y
32.002-14, respectivamente); las sentencias también pronunciadas por
esta Ilustrísima Corte de Apelaciones en causas Rol 51-2015, 73-2015,
78- 2015, Rol 97-2015 (confirmada por la Excelentísima Corte Suprema
en causa Rol 7.823-2015), Rol 185-2015 y más recientemente en causa
Rol 124-2016 acumulada 125-2016 (confirmada por la Excelentísima
Corte Suprema en causa Rol 35.158-2016).
En dichos fallos este Ilustrísimo Tribunal ha señalado:
“Que, en este sentido, no debe perderse de vista que Gendarmería
de Chile, en representación del Estado, es garante de la seguridad individual
de toda persona que se encuentre bajo su custodia, lo que se encuentra
acorde con el texto del artículo 21 de la Constitución Política de la
República.
Lo recién dicho, guarda, asimismo, plena armonía con lo
establecido en los artículos 1°, 3° y 15° del Decreto Ley N° 2.859, de
1979, Ley Orgánica de Gendarmería de Chile, debiendo destacarse aquí
que, como lo ha señalado claramente el legislador: “El personal de
gendarmería deberá otorgar a cada
persona bajo su cuidado un trato digno propio de su condición humana. Cualquier
trato vejatorio o abuso de autoridad será debidamente sancionado conforme a las
leyes y reglamentos vigentes”; norma que se encuentra en armonía con lo
previsto en los artículos 1° y 6° del Decreto Supremo N° 518,
Reglamento de Establecimientos Penitenciarios. De este modo, el fin
primordial de la actividad penitenciaria consiste en la atención, custodia y
asistencia de los internos, a quienes se debe otorgar un trato digno y propio
a su condición humana, encontrándose prohibida la aplicación de torturas,
tratos crueles, inhumanos o degradantes de palabra o de obra.
El Estado, entonces, se ha impuesto un deber especial de custodia
sobre las personas privadas de libertad, atendido su evidente estado de
desprotección, obligándose constitucional, legal y reglamentariamente a
proteger sus derechos fundamentales, siéndole por lo demás imposible
proceder de otro modo, ya que “está al servicio de la persona humana y su
finalidad es promover el bien común”, según lo ordena el artículo 1° inciso
cuarto de la Constitución Política de la República.
Lo concluido a partir del panorama normativo mencionado, se
encuentra refrendado por los pactos internacionales suscritos por nuestro
país y que tienen un rango supralegal en virtud de la norma de integración
contenida en el inciso segundo del artículo 5° de nuestra Carta
Fundamental, pudiendo citarse aquí los artículos 7 y 10 N°s 1 y 3 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y artículo 5 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos”.
(Considerando Quinto de la sentencia de fecha 1 de diciembre de 2014
pronunciada en causa Rol 203-2014, acumulada 204-2014, confirmada
por la Excelentísima Corte Suprema en causa Rol 32.002-14)
Dichas ideas aparecen reiteradas, más o menos de la misma
manera, en los fallos recaídos en causas Rol 51-2015, 73-2015, 78-
2015, 97-2015, confirmado por la Excelentísima Corte Suprema en
causa Rol 7.823-2015, y 185- 2015.
Y en todos ellos se ha concluido que las situaciones denunciadas
atentan contra la seguridad individual de los internos, garantizada en el
artículo 19 N°7 de la Constitución Política de la República, y que por ello
debe otorgarse la protección impetrada acogiendo los recursos de amparo
deducidos a su favor.
Más aún en reciente fallo de 1° de diciembre de 2016 recaído en
causa Rol 92.795-2016, la Excelentísima Corte Suprema acogiendo
apelación intentada en contra de resolución dictada por esta Ilustrísima
Corte de Apelaciones en recurso de amparo, ha señalado respecto de la
protección a la seguridad individual lo siguiente: “3°) Que, la libertad
personal es entendida como la libertad física de la persona y como la
libertad de movilización, desplazamiento o de circulación, inherentes a
ella. Por su parte, la seguridad individual es asumida como un derecho
complementario de los anteriores, que se traduce en la implementación
de ciertos mecanismos cautelares, expresados en exigencias, requisitos
o formalidades, tanto de orden constitucional como legal, cuyo
propósito es proteger ese derecho, a la libertad personal, de los abusos
de poder y de las arbitrariedades. Esta garantía se expresa en el
artículo 19 N° 7, letra b), de la Carta Fundamental, al declararse que
nadie puede ser privado de su libertad individual ni ésta restringida
“sino en los casos y en la forma determinados por la Constitución y las
leyes”.
Además, es pertinente indicar acá que respecto de la específica
situación planteada en virtud del presente recurso de amparo, esta
Ilustrísima Corte de Apelaciones ya se ha pronunciado respecto de
situaciones de similar naturaleza acaecida en el mismo penal y en
donde se encontró involucrado el mismo funcionario que hoy el señor
Vega Bernal indica como uno de los autores de la agresión sufrida. Esto
en sentencia recaída en causa ROL 124 acumulada a 125- 2016
indicando entre las medidas para restablecer el imperio del derecho las
siguientes:
“Que en dicho contexto se hace necesario decretar algunas
medidas urgentes que se detallan, a saber:
a) que como la reubicación del funcionario cuestionado, en
otras funciones pero dentro de la misma unidad penal, no es garantía
ninguna para asegurar que hechos como los denunciados u otros
hostigamientos en contra de este interno, o de otros, se vuelvan a
repetir, se requiere que el funcionario denunciado sea trasladado a otra
unidad penal, o bien, que en el marco del sumario administrativo
interno, el fiscal instructor del mismo, conforme lo autoriza el Estatuto
Administrativo y para asegurar los resultados de la inquisitoria, pueda
adoptar la medida de suspenderlo o separarlo temporalmente de sus
funciones.
b) es necesario, además, que Gendarmería revise sus protocolos
de acción frente a agresiones de internos por parte de sus custodios,
para asegurar que de inmediato y no al día siguiente o incluso pasado
ya varios días de los hechos, los agredidos sean puestos a disposición
de médicos que constaten su estado de salud.
c) se hace necesario, igualmente, evitar dentro de lo posible y
considerando la dotación de funcionarios con que cuenta Gendarmería
de Chile en la unidad penal de Arauco, que solo un funcionario entre en
contacto con los internos, sin que exista otro u otros en las cercanías,
que puedan ya sea auxiliarlos o bien minimizar la posibilidad de abusos
como los denunciados en este recurso.
d) acorde a lo que se viene diciendo, esta Corte pondrá
directamente los antecedentes en conocimiento del Ministerio Público
de Arauco, enviándole copia autorizada de estos autos, incluyendo por
cierto este fallo, ejecutoriado que sea.
e) copia autorizada de este fallo, una vez que quede
ejecutoriado, será remitido además, a la Dirección Regional de
Gendarmería de Chile, a la Dirección Nacional de la misma institución y
al Fiscal administrativo designado para instruir el sumario, Mayor de
dotación del Centro de Detención Preventiva de Lebu, Julio Andrés Leal
Pardo.
f) la Dirección Regional de Gendarmería deberá, oportunamente
y en todo caso en un plazo no superior a 30 días, informar a esta Corte
los resultados del sumario administrativo ya referido.
g) asimismo, Gendarmería de Chile arbitrará las medidas
necesarias para ajustar sus protocolos de acción de manera de
asegurar, en todo momento y circunstancia, un trato digno a los
internos, evitando aquellos que sean o aparezcan como injustos, crueles
o degradantes. Si fuere necesario, efectuara los cambios que se
requiera en la dirección del establecimiento penitenciario de Arauco, a
fin de garantizar que tales objetivos sean cumplidos.
h) Gendarmería de Chile dispondrá, en el más breve plazo, la
instalación de cámaras de seguridad y vigilancia en el penal de Arauco,
como hay en otras unidades penales, para mayor resguardo y control.
i) igualmente, se remitirá copia de este fallo al señor Fiscal
Judicial de la Excma. Corte Suprema a fin de que si lo tiene a bien,
arbitre las medidas
pertinentes para disponer que alguna de las Fiscalías Judiciales de esta
Corte de Apelaciones, efectué visitas al centro penitenciario de Arauco.
IV. RECURRIDO
Se identifica como parte recurrida de la presente acción
constitucional al Director Regional de Gendarmería de Chile, don
Christian Alveal Gutiérrez, toda vez que los hechos denunciados fueron
cometidos por funcionarios de dicha institución que se desempeña en un
establecimiento penitenciario del la Región del Bío Bío.
V. MEDIDAS QUE SE SOLICTAN
Se solicita que se adopten por este Ilustrísimo Tribunal todas
aquellas medidas conducentes para restablecer el imperio del derecho y
asegurar la debida protección del afectado, las que se detallan en la
parte petitoria de esta presentación, debiendo tener en cuenta para ello
su actual estado y especialmente la presión y hostigamiento que suele
ejercerse sobre los internos que denuncian hechos como los que son
objeto de esta acción constitucional y el peligro de ser víctimas de
represalias especialmente de los denunciados, que se desempeñan en
el mismo establecimiento donde se encuentra recluido.
POR TANTO, en mérito de lo expuesto y de lo prescrito en los
artículos 21, 5 inc. 2, 19 N° 1 y 7 de la Constitución Política de la
República, artículos 7, 10 y demás pertinentes del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, el artículo 5º y demás pertinentes de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, los artículos 1, 2 y 6
del Reglamento de Establecimientos Penitenciarios, los artículos
1 y 15 de la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile, el Auto
Acordado de la Excelentísima Corte Suprema sobre Tramitación y Fallo
del Recurso de Amparo y demás normativa aplicable,
RUEGO A SS. ILTMA. se sirva tener por interpuesta la acción
constitucional de Amparo deducida en contra de Gendarmería de Chile,
representada por el Director Regional del Bío Bío, Coronel Christian
Alveal Gutiérrez, por vulnerar la seguridad
individual del interno del Centro de Detención preventiva de Arauco, don
Javier Vega Bernal, admitirla a tramitación y, en definitiva, acogerla
declarando la ilegalidad de los malos tratos o castigos físicos a que fue
sometido el amparado y la vulneración, a partir de ellos, de los derechos
constitucionales a la libertad personal y a la seguridad individual,
consagrados en el artículo 19 N° 7 de la Constitución Política de la
República, y ordenando:
a) Que se adopte todo tipo de medidas dirigidas a restablecer el imperio
del Derecho y asegurar la tutela de todos los derechos fundamentales
violados, particularmente el derecho a la integridad física y el derecho a
la seguridad individual, poniendo fin a los actos ilegales descritos con
antelación respecto del afectado y especialmente medidas que permitan
evitar que el amparado sea víctima de represalias por parte de
funcionarios de Gendarmería de Chile y de cualquier persona durante el
cumplimiento de su condena.
b) Que Gendarmería de Chile instruya las investigaciones y/o sumarios
internos respectivos, que permitan dilucidar las responsabilidades
administrativas involucradas y adoptar las medidas necesarias para
impedir que se repitan actos que importen atentados a la libertad
personal y a la seguridad individual de los internos.
d) Que Gendarmería de Chile remita copia de los resultados de las
investigaciones administrativas a esta Ilustrísima Corte, dentro de un
plazo determinado, además de informar sobre las medidas adoptadas
para evitar este tipo de hechos.
e) Que se remitan al Ministerio Público todos los antecedentes relativos
a estos hechos.
PRIMER OTROSÍ: A fin de acreditar los hechos expuestos, solicito a
US. Ilustrísima decretar las siguientes actuaciones:
1.- Que se informe por parte de Gendarmería de Chile, dentro del
plazo de 24 horas, en relación con los hechos denunciados.
2.- Que se remitan a este Ilustrísimo Tribunal, también dentro del
plazo de 24 horas, las imágenes captadas por las Cámaras de
Seguridad del Centro de
Detención Preventiva de Arauco, especialmente en el sector de los
patios entre las 9:00 y las 17:00 horas del día 17 de enero de 2017,
ordenando oficiar para estos efectos en forma urgente y por la vía más
expedita posible en atención a que en ocasiones anteriores Gendarmería de
Chile se ha excusado señalando que no mantiene registros o testimonios
fílmicos por más de 72 horas.
3.- Que Gendarmería de Chile remita sus protocolos de actuación en
procedimientos y utilización de medios disuasivos en incidentes que
comprometen la seguridad de los internos y/o funcionarios de dicha
institución; medidas provisorias que adoptan para resguardar al
denunciante en casos de malos tratos; y protocolo de atención de salud
en caso de agresiones propinadas por funcionarios de Gendarmería a
internos que se encuentran bajo su custodia.
4.- Oficiar al Director del Servicio Médico Legal de Concepción, a fin de
que disponga que un facultativo médico constate las lesiones sufridas
por el interno Javier Vega Bernal, fijando un plazo de 24 horas para la
realización de aquella diligencia, con el objeto de que remita un informe
detallado del estado de salud de mi representado a esta Ilustrísima
Corte, ajustando su procedimiento a lo dispuesto en el Protocolo de
Estambul. Solicitando a la Ilustrísima Corte de Apelaciones que sean
remitidos al indicado Servicio, para el mayor conocimiento de los
antecedentes, todos los antecedentes que obren en su poder para la
adecuada examinación de las lesiones sufridas por el amparado.
5.- Disponer que un Ministro de este Ilustrísimo Tribunal se constituya en
el lugar de los hechos y entreviste privadamente al amparado a fin de
constatar la efectividad de los hechos denunciados.
SEGUNDO OTROSÍ: Ruego a US. Ilustrísima tener por acompañados los
siguientes documentos:
- Set de fotografías tomadas a don Javier Vega Bernal con fecha 17
de enero de 2017, con la finalidad de que sean puestas a
disposición del Servicio Médico Legal.
TERCER OTROSÍ: Sírvase US. Ilustrísima tener presente que, en mi
calidad de abogada habilitada para el ejercicio de la profesión, asumo el
patrocinio del presente recurso y me reservo el poder.
Set de Fotografías.
1) Fotografía N° 1.
2) Fotografía N°2.
3) Fotografía N° 3.
4) Fotografía N° 4.
5) Fotografía N°5
6) Fotografía N° 6
7) Fotografía N° 7
8) Fotografía N°8.