El diagnóstico participativo en trabajo social es una metodología que busca
involucrar a las personas y comunidades en el proceso de identificar y analizar
los problemas y necesidades sociales. Esta metodología se basa en la idea de
que las personas son los expertos de su propia realidad y que su participación
activa es fundamental para generar soluciones efectivas y sostenibles.
El diagnóstico participativo implica trabajar de manera colaborativa con las
personas y comunidades, fomentando la participación, el diálogo y la escucha
activa.
Se busca identificar y comprender las diferentes dimensiones de los problemas
sociales, como los factores económicos, políticos, culturales y ambientales que
los afectan. Además, el diagnóstico participativo también busca identificar los
recursos y fortalezas de las personas y comunidades, así como las posibles
soluciones y estrategias que pueden implementarse para abordar los problemas
identificados. Se busca promover la participación activa de las personas en la
toma de decisiones y en la implementación de las acciones propuestas.
El diagnóstico participativo en trabajo social tiene como objetivo generar un
conocimiento más profundo y contextualizado de los problemas sociales, así
como promover la participación y el empoderamiento de las personas y
comunidades. Esto permite diseñar intervenciones más efectivas y sostenibles,
que se ajusten a las necesidades y realidades de las personas y comunidades
involucradas.
El Diagnóstico Participativo es un método para determinar, desde el punto de vista de los
miembros de la comunidad, qué actividades son necesarias y pueden apoyarse; si los
miembros de la comunidad aceptan las actividades propuestas por el personal externo y si
tales actividades son razonables y prácticas.
Los miembros de la comunidad, ayudados por el personal externo, pasan por un proceso en el
cual identifican las condiciones que son necesarias para la realización exitosa de las actividades
y acopian información para determinar si la comunidad reúne estas condiciones o si puede
crearlas. El «marco referencial del diagnóstico» examina cada actividad en relación con las
condiciones necesarias y elimina aquellas actividades para las que no se dan estas condiciones.
Con frecuencia la manera como las actividades están planificadas puede significar que ya se
han tomado algunas decisiones sin recibir aportes de la comunidad. Puede ser:
que los problemas y las soluciones a los problemas hayan sido determinados por el
personal externo,
que se haya decidido en cuanto al financiamiento,
que la administración nacional o local haya negociado con el personal externo o, en
algunos casos, haya iniciado el proyecto,
que se haya determinado una zona de trabajo y se hayan asignado roles específicos al
personal de campo.