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La Guerra de la Restauración dominicana, que comenzó el 16 de agosto de 1863, fue un conflicto inesperado para España, marcando el inicio de su declive colonial en el Caribe. La guerra resultó en un desastre para las fuerzas españolas, que enfrentaron enfermedades, descoordinación y una moral baja, lo que permitió a los dominicanos vencer y expulsar a los españoles. A pesar de algunos intentos de resistencia, la falta de preparación y la incapacidad de los españoles para adaptarse a las condiciones locales llevaron a su derrota y eventual retirada.
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La Guerra de la Restauración dominicana, que comenzó el 16 de agosto de 1863, fue un conflicto inesperado para España, marcando el inicio de su declive colonial en el Caribe. La guerra resultó en un desastre para las fuerzas españolas, que enfrentaron enfermedades, descoordinación y una moral baja, lo que permitió a los dominicanos vencer y expulsar a los españoles. A pesar de algunos intentos de resistencia, la falta de preparación y la incapacidad de los españoles para adaptarse a las condiciones locales llevaron a su derrota y eventual retirada.
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La Guerra de la Restauracion desde

las filas espanolas, 1863-1865'


Francisco Febres-Cordero Carrillo2
La Guerra de la Restauracion dominicana comenzo el 16
de agosto de 1863. Para los espanoles fue una guerra que no
entraba en los planes del Gobierno de la Union Liberal y sus
gobernadores en las Antillas. Fue el preludio del vertiginoso
descenso de Isabel 11 del trono espanol y el comienzo de un
periodo de treinta anos, en el que el poder colonial espanol
en el Caribe fue progresivamente erosionado. La Guerra de
la Restauracion, junto al Grito de Lares en Puerto Rico y las
guerras de independencia que libro Cuba,3forman el conjunto
belico que Espana tuvo que enfrentar durante el ocaso de su
existencia en America.
La Guerra de la Restauracion fue un desastre para los
espanoles. Fue una guerra de desgaste y agotamiento que

1. Este ensayo forma parte de un trabajo mas amplio, presentado como


tesis doctoral titulada La Anexion y Guevm de la Restauvacion Domi-
nicana desde lasjlas espruZolars (1861-1865), en el programa graduado
de Historia de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras,
en el ano 2008.
2. Doctor en Leyes por la Universidad de Tachira, Venezuela en 1995 y
con Doctorado en Historia por la Universidad de Puerto Rico, Recinto
de Rio Piedras.
3. Incluyo bajo este concepto de guerras de independencia cubanas, a la
Guerra de los Diez Anos (1869-1878), la Guerra Chiquita (1 879) y la
Guerra de Independencia (1 895-1898).
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Espana enfrento de manera erratica y sin convencimiento. Las


enfermedades, el calor, los mosquitos, la falta de un ejercito
enemigo compacto, la descoordinacion, el bajo tono moral de la
tropa, la falta de abastecimientos, el hambre y la sed fueron las
causas de la derrota espanola en Santo Domingo, y los aliados
mas distinguidos del ejercito dominicano. La guerra sumergio a
Espana en un gasto y en un endeudamiento generalizado y, dada
sus caracteristicas propias, mermo su prestigio y contingente
militar en el Caribe. Como veremos a lo largo de este ensayo, un
conjunto de fallas estructurales, estrategicas y de aclimatacion
por parte del Ejercito Espanol, coadyuvo a que un ejercito no
profesionalizado de dominicanos, venciera y expulsara a los
espanoles apostados en Santo Domingo.
Los primeros levantamientos insurgentes
Proclamada la Anexion por Pedro Santana el 18 de abril
de 1861, a los 44 dias, estallo la primera protesta armada
antianexionista de importancia: la Rebelion de Moca del 2
de mayo dirigida por el coronel Jose Contreras y, a finales de
ese mes, ocurrio la Expedicion comandada por los generales
Francisco del Rosario Sanchez y Jose Maria Cabral, quienes
al mando de mas de 400 hombres desde Haiti penetraron al
territorio dominicano por el sur. Por diversas causas estos
hechos de guerra fracasaron y los dirigentes que cayeron
prisioneros fueron fusilados en juicios sumarisimos por orden
de Santana. Durante el resto de 1861 y la casi totalidad del ano
siguiente hubo una aparente tranquilidad en el pais: la calma
que precedia a la tempestad.
Desde finales de 1862, los espanoles presentian nuevos
posibles levantamientos y sublevaciones antianexionistas,
cada vez eran mas las noticias que llegaban de movimientos y
reuniones clandestinas que evidenciaba el animo caldeado de
los habitantes de la region del Cibao y la frontera con Haiti.
Mas, sin embargo, las autoridades espanolas no planearon
ninguna estrategia belica, ya que confiaban en la propia fuerza
del Ejercito Espanol acantonado en Santo Domingo y en la
debilidad de quienes ellos consideraban como enemigos del
orden publico, pero nunca revolucionarios separatistas.
En febrero de 1863 ocurrieron los primeros levantamientos
y amotinamientos que encendieron la chispa revolucionaria
que solo se extinguiria en 1865, con el Decreto Real del
abandono espanol de Santo Domingo. El 3 febrero de 1863,
2 hubo un levantamiento en la poblacion de Neiba, liderado
#
5 Ei por Cayetano Velasquez quien secundado por unos cincuenta
0
hombres, atacaron a fuerza de palos y machetes la sede de
jP g
Q

3 .E
a
.-
la Comandancia de Armas del pueblo. El amotinamiento
fue rapidamente sofocado y aparentemente no tuvo mayores
8 consecuencias, pero confirmo el surgimiento incipiente de una
Ee E.E
ideologia popular de protesta, la cual se unia con los elementos
4
3 propios de la ideologia por la Restauracion de la Republica
D~minicana.~
Semanas mas tarde, el 21 de febrero, estallo en Guayubin
una rebelion generalizada que extendio sus redes a Sabaneta,
Monte Cristi, Las Matas, Puerto Plata y Santiago. El
levantamiento, que estaba previsto para el 27 de febrero,
se adelanto precipitadamente, ya que uno de sus cabecillas,
bajo los efectos del alcohol, irresponsablemente delato el

4. Luis Alvarez Lopez. Dominacion colonial y guerra populal: 1861-


1865. La Anexion y la Restauracion en la Histovia Dominicana. Santo
Domingo, Editora Universitaria de 1aUniversidadAutonoma de Santo
Domingo, 1986.p. 106.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

movimiento en una pelea de gal10s.~Los insurrectos lograron


la capitulacion del gobernador de Guayubin general Garrido,
y el 22 de febrero entraron triunfantes al pueblo. Alli tomaron
algunas medidas de caracter administrativo y se repartieron
entre si los puestos y las posiciones militares del improvisado
ejercito revolu~ionario.~ El levantamiento fue secundado por
la toma de los pueblos de Sabaneta y Monte Cristi.
Estas acciones forzaron a que el gobernador de Santiago,
general Jose Hungria, activara una columnamilitar y abandonara
su jurisdiccion con el fin de sofocar los levantamientos.
Aprovechando esta coyuntura, los revolucionarios de Santiago
se levantaron en armas contra el Gobierno Espanol, pero
2 pronto fueron acallados por las tropas espanolas, que estaban
#
5 Ei mejor dotadas y entrenadas. Ante la situacion de emergencia y
0
conflicto, el Gobierno decreto la ley marcial y declaro el estado
jP g
Q

3 .E
a
.-
de sitio de todo el territorio de Santo Domingo. Racticamente
para los primeros dias de marzo la rebelion estuvo aplacada y
8 neutralizada temporalmente. Se instruyo un proceso sumario
Ee E.E
contra los cabecillas de la insurreccion apresados y fueron
4
3 sentenciados a muerte unos, y a otras penas los demas. El 16
de marzo, el Capitan General convencido de lo transitorio
de los levantamientos decreto un indulto general a todos los
implicados en los sucesos de febrero, con excepcion de los

5. GregorioLuperon. Notas autobiogrdjcasy apuntes historicos. Santia-


go, Republica Dominicana, Editorial El Diario, 1939, Vol. 1, p. 104.
6. Ibidem., p. 105-106. Siguiendo un tipico modo de proceder latinoa-
mericano, los insurrectos se dieron altos rangos de la jerarquia militar.
Luperon cuenta que el 23 de febrero, "los republicanosproclmaron
al General Lucas de Pena, General en jefe de la revolucion; a los
coroneles Ignacio Reyes, Norberto Torres y a Luperon, generales de
Brigada, y a los comandantesBenito Moncion, Juan Antonio Polanco
y Juan de la CruzAlvarez, coroneles".
jefes y guias revolucionarios, quienes el 17 de abril siguiente
fueron pasados por las armas en la ciudad de Santiago.
La caida de Santiago
El desarrollo de la Guerra de la Restauracion se narra
con rapidez. El 16 de agosto, el general Santiago Rodriguez
con 14 dominicanos cmzo la frontera de Haiti, en el Cerro de
Capotillo izo la bandera dominicana y simbolicamente declaro
el comienzo de la Guerra de la Restauracion de la Republica
Dominicana. Pronto se le unieron muchos mas separatistas,
causando que los jefes militares espanoles se lanzaran a
enfrentar a los rebeldes. El ataque de las filas dominicanas
fue tan violento y lleno de sorpresas para las tropas espanolas
que para finales de agosto los rebeldes ya se habian apoderado
de Sabaneta, Guayubin, Monte Cristi, Moca, San Jose de las
Matas, Dajabon, San Francisco de Macoris, Cotui y La Vega.
Las bajas espanolas por enfermedad o heridas de guerra fueron
inmensas, y se calculaba queno poseian mas de 3,000 soldados
en sus filas. Los generales espanoles tuvieron que optar por la
retirada y reconcentrarse en Puerto Plata, Santiago, Samana y
Santo Domingo, el cual comenzo a ser fortificado por orden
del Capitan General?

7 Para el que por primera vez se acerca a los hechos de la guerra, puede
llamar la atencion la circunstancia de que 15 individuos armados con
machetes y unos cuantos fusiles encendieran la mecha restauradora A
este respecto consideramos -solo desde el punto de vista factico de los
acontecimientos belicos en cuanto tal- apropiada la explicacion que al
asunto aporta el historiador dominicano Alcides Garcia Lluberes . "Los
pah'otas a quienes vemos reunidos en Capotillo Dominicano el 16 de
agosto de 1863 concurvieron alli para proclamar la Restauraczon de
la Republica, y si pudieron recorrer sin derramamiento de sangre tan
aspera regionfue debido a que el destacamento espanol de Capotilllo
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Las primeras noticias de estos levantamientos llegaron


a Espana, con le1 arribo de una goleta de guerra al puerto de
Santiago de Cuba informando sobre los sucesos del Cibao. El
Gobernador y el Comandante de la Marina Espanola en La
Habana procedieron a informar de inmediato al Ministro de
la Guerra y al de Marina, y determinaron enviar a Puerto Plata
un batallon de 600 hombres, y una bateria armada dotada de
ganado y viveres. Cinco dias mas tarde, el Capitan General de
Cuba resolvio enviar un batallon de cazadores para reforzar al
ejercito espanol de Santiago y Puerto Plata.8
Luego de las acciones del Capotillo, las noticias de las
derrotas espanolas inundaban a la comandancia y estacion

estaba ausente. El mismo 16 de agosto a l m cuatro de la manana


fue cuando el general Buceta le ordeno al capitan de Cazadores del
Batallon de San Qumtin: que con cuarenta indivihos de su compania
hiciera un recorrido por las Lomas de David en vista de las noticias
alamantes que le llegaban. Cuando esta tropa llego a Capotillo ya
los restauradores habian dejado aquella memorable jurisdiccion,
para descender dzvzdzdos en dos pequenos grupos, el uno al mando
de Benito Mocion, a invadir respectivamente las regiones de Sdaneta
y Guayubin, operaciones para las cuales contaban con la ayuda de
Pedro Antonzo Pimentel y muchos otrosbravos dommzcanos esparczdos
por todos estos contornos. La ejecucion de este plan dio origen a h s
przmeras operaczones de la Guerra de la Restauraczon, las cuales se
realizaron a partir del 18 de agosto, en Arroyo Guayabo, Macabon,
Guayubin, Dona Antonza, Guayacanesy el territorio comprendido entre
Sabaneta y San Jose de las Matas" Alcides Garcia Lluberes, "Capo-
tillo y la Restauracion". Articulo publicado originalmente en el Listin
Dzano, N: 14, 899, Santo Domingo, 16 de agosto de 1935. En Juan
Daniel Balcacer (editor), Ensayos sobre la GuerraRestauradora. Santo
Domingo, Comision Permanente de Efemerides Patrias, 2007. p 85.
8. OficioN"287. "DelComandante General delApostadero de LaHabana
al Minist~ode Marina, 30 de agosto de 1863". Archivo General de la
Marina Alvaro Bazan (en adelante AGMAB), 313.44. consultado en
microfilm en el Centro de InvestigacionesHistoricasde la Universidad
de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras.
naval de Puerto Plata. Se noticiaba el encarcelamiento del
general Manuel Buceta y la caida de la ciudad de Santiago. En
tal virtud desde la estacion naval de Puerto Plata se procedio a
enviar una peticion de auxilio a la comandancia de Samana y
al Capitan General de Puerto Rico.g
Con la lectura de los documentos militares y navales de
las Gobernaciones de Cuba y Puerto Rico, se infiere que la
primera estrategia militar que los espanoles llevaron a cabo
fue la de reforzar la rada de Puerto Plata y evitar a toda costa
que cayera en manos de los rebeldes. El 25 de agosto, el vapor
lsubelfl, capitaneado por el comandante Casto Mendez Nunez,
zarpo del puerto de Santiago de Cuba con un contingente de
600 hombres destinando a reforzar Puerto Plata.l0 Gracias a
este envio fue que, a pesar de las reiteradas embestidas, los
restauradores dominicanos no lograron tomar este importante
y estrategico puerto.
Al amanecer del 27 de agosto, Puerto Plata fue asaltado por
un gnipo de mas de 1,000 restauradores, el cual se apodero de la
casa de gobierno, logrando cercar a los espanoles en el fuerte de
la [Link] En la noche, ellsubelll fondeo en Puerto Plata sin
que los rebeldes repararan en ello. El comandanteMendezjunto
al jefe de la columna expedicionaria, el coronel Arizon, decidio
el desembarco del batallon y la bateria armada que venian en

9. "Oficio del Ayudante de Marina del Distrito de Puerto Plata y Capita-


nia General del Puerto al Comandante General del Apostadero de La
Habana, 25 de agosto de 1863". AGMAB, 313.45.
10. "Oficio No. 349 del Comandante General del Apostadero de La Habana
al Ministro de Marina, 15 de septiembre de 1863". A G W , Ibidem.
11. "Oficio del Ayudante de Marina del Distrito de Puerto Plata y Capita-
nia General del Puerto al Comandante General del Apostadero de La
Habana, 3 1 de agosto de 1863". AGMAB, Ibidem.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

el vapor, con el fin de apoyar al ejercito sitiado en el fuerte.12


Por sugerencia de Arizon, las huestes espanolas atacaron de
noche y de improviso a los insurrectos; derrotandoles -no sin
dificultad- y obligandoles a retirarse de Puerto Plata. En la
accion, el coronel Arizon perdio la vida.
Si bien los mandos espanoles se animaron con este triunfo,
pronto se dieron cuenta de que dentro del contexto general de
los acontecimientos, el triunfo resultaba efimero y de poca
trascendencia para la defensa espanola. El enfrentamiento de
Puerto Plata les demostro que los levantamientos dominicanos
tomaban el cariz de ser una verdadera revolucion. Si bien
era cierto que el movimiento restaurador se concentraba
en el Cibao, era muy probable que estuviera extendido a
lo largo de toda la Republica Dominicana. El numero de
rebeldes era grande y, aunque mal armados, habian logrado
cortar todas las comunicaciones espanolas imposibilitando
no solo el intercambio de informacion, sino perjudicando el
abastecimiento de la tropa y el envio de los refuerzos militares
necesarios.l3
La incertidumbre, el desconcierto y la precipitacion
guiaron las decisiones militares espanolas. En La Habana,
las autoridades fueron informadas de los enfrentamientos de
Puerto Plata. Supieron que a pesar de que se habia desalojado
al ejercito restaurador, este habia regresado con mas fuerzas

12. "Relacion del Comandante del vapor Isabel 11 al Comandante General


del Apostadero de La Habana, La Habana 2 de septiembre de 1863".
A G M B , Ibidem .
13. "Orden del general Suero a Casto Nunez, de informar en La Habana
sobre la gravedad de los hechos del Cibao, 28 de agosto de 1863", y
"Relacion del Comandante del vapor Isabel 11 al Comandante General
del Apostadero de La Habana, La Habana 2 de septiembre de 1863".
A G M B , Ibidem .
para enfrentarse de nuevo a los espanoles. Las tropas espanolas
se encontraban en peligro y con la posibilidad de perder la
plaza, ya que el numero de hombres, viveres y municiones
era escasisimo. Ademas, se sabia que el brigadier Buceta se
encontraba con solo 800 hombres protegiendo la ciudad de
Santiago, pero muy corto de viveres y municiones y totalmente
rodeados del ejercito enemigo.14Los heridos y enfermos iban
en ascenso y tenian que ser llevados a Cuba o Puerto Rico,
junto a los prisioneros rebeldes,15retrasando la distribucion de
hombres. viveres Y municiones. asi como el abastecimiento de
carbon de los mismos buques de transporte.
Cuando el Gobernador de Cuba se entero de los hechos de
Puerto Plata de inmediato ordeno el envio de 200,000 raciones
de viveres, municiones, canones y fusiles para la tropa y mas
de 100 mulas para el transporte y la carga. Lo ordeno sin saber
a ciencia cierta las verdaderas necesidades del Ejercito Espanol
en Santo Domingo, dudando de la solidez y continuidad de las
acciones separatistas y a costa de las cajas reales de Cuba. l6
Desde Puerto Rico se envio al batallon de infanteria Madrid,
compuesto de 601 plazas, armado, municionado y totalmente
equipado;17 ademas de todo un contingente de armamentos,

14. "Oficio del Comandante delvapor transporte San Fmcisco de Boga,


al Comandante General del Apostadero de La Habana, 7 de septiembre
de 1863". AGMAB, Ibidem .
15. "arte telegrafico del Comandante de la Estacion Naval de Cuba al
Comandante General del Apostadero de La Habana, 12 de septiembre
de 1863". AGMAB, Ibidem.
16. "Oficio No. 349 del Comandante General del Apostadero de La Habana
al Ministro de Marina, 15 de septiembre de 1863". A G W , Ibidem.
17. Archivo General Militav de M a h d (en lo adelante AGMM) 5 168.05,
Consultado en microfilm en el Centro de Investigaciones Historicas de
la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

carabinas, fusiles, ropa, viveres y dinero, tambien a costa de


las cajas reales de Puerto [Link]
Pero este refuerzo militar enviado desde las islas vecinas no
pudo contener la determinacion de la embestida dominicana.
Los primeros dias de septiembre de 1863 fueron cruciales
para la causa restauradora, ya que los dominicanos atacaron
y tomaron la ciudad de Santiago, y obligaron a los espanoles
a salir en retirada del Cibao y a replegarse en Puerto Plata,
Samana y Santo Domingo. Dado el ingente numero de
dominicanos que se alistaban en el Ejercito Restaurador, a las
bajas espanolas y al constante pedido de ayuda de los jefes
espanoles en Santo Domingo, las autoridades de Cuba se
2 vieron obligadas a seguir enviando mas refuerzos militares para
# contener la avanzada enemiga y proteger a Puerto Plata, que era
5E
1 ;.-a
P
Q
el punto estrategico que le permitia a los espanoles, desde el
Cibao, mantener contacto con Puerto Rico, La Habana, Santo
4 .E Domingo y Samana. En esa primera quincena septembrina,
Ee 8E
.E
llegaron desde Cuba a Puerto Platauna seccion de artilleria de
montana, una compania de obreros, un batallon de infanteria,
4
a una compania de ingenieros, municiones y viveres; y desde San
Juan se envio a Santo Domingo al batallon Puerto [Link]
Sorprendentemente esta superioridad numerica de
hombres y armas no le dio ninguna facilidad a los espanoles.
El Ejercito Restaurador fue ganando terreno constantemente,
aprovechando el desorden inicial del Ejercito Espanol que
nunca espero combatir una revolucion, sino una simple
asonada en contra del orden publico. El 11 de septiembre, el

19. "Comision de buques a Santo Domingo por la Sublevacion". A G M B ,


313.47.
brigadier Primo de Rivera salio desde Puerto Plata en direccion
a Santiago a auxiliar al general Buceta que, en condiciones
muy precarias, desde principios del mes estaba enfrentando a
los revolucionarios, apostado en el Fuerte San Luis. Primo de
Rivera condujo una fuerza de 900 hombres armados, 4 piezas
de artilleria, 50,000 cartuchos de carabina, 18,000 fusiles,
y raciones de viveres para cuatro dias, pero sin mulas que
transportaran la carga; esta tenia que ser llevada a hombros
por la tropa.20La jornada era tan pesada y el calor tan fuerte
que los soldados comenzaron a arrojar la comida para aliviarse
del peso y del calor de la marcha; obligando a la oficialidad a
ordenar el retroceso a Puerto Plata.21
Al no recibir el refuerzo que esperaban, ante la escasez
de viveres y la situacion desesperada de los espanoles luego
de la quema que los dominicanos hicieron a la ciudad de
Santiago, los jefes espanoles, los brigadieres Buceta y Cappa,
se vieron conminados a capitular con el enemigo y ordenar la
retirada de Santiago. Convinieron abandonar la ciudad, bajo
la condicion de que en la retirada a Puerto Plata tuvieran paso
libre y no fueran atacados por el Ejercito Restaurador. Luego
de dificiles negociaciones, el 13 de septiembre los espanoles
por fin decidieron salir del Fuerte de San Luis. En la marcha
hacia Puerto Plata los dominicanos no guardaron la palabra
y atacaron ferozmente a las columnas espanolas, dejando en
el camino a muchos muertos y heridos. Llegaron a Puerto

20. Oficio de Antonio Duran, Comandante del vapor Isabel La Catolica al


Comandante General del Apostadero de La Habana, Puerto de Samana,
13 de septiembre de 1863". AGkQlE, Ibidem.
21. Ramon Gonzalez Tablas. Hzstovia de la dominacion y ultima guerra
de Espana en Santo Domingo. Madrid, Imprenta a cargo de Fernando
Cao, 1870, p. 92.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Plata unos ciento ochenta heridos, y en Santiago quedaron


refugiados en la iglesia unos doscientos mas, que no pudieron
partir en la retirada. El mismo dia de la llegada, el coronel
Cappa zarpo a Santo Domingo a dar cuenta de la derrota que
les propino el Ejercito Restaurador y sobre el verdadero cariz
de los levantamiento^.^^
La toma de Santiago dejo a los dominicanos el terreno libre
para su causa restauradora. El 14 de septiembre, se constituyo
el Gobierno Provisorio de la Republica Dominicana y se firmo
el Acta de Independencia Nacional. Con ello se afianzaba la
causa dominicana, y les abria la puerta a los espanoles a ano
y medio de penalidades y contradicciones militares, politicas,
economicas y administrativas, que a la postre terminaron con
el abandono precipitado de Santo Domingo.23

La campana militar del sur


En los meses de septiembre a diciembre de 1863 la guerra
se convirtio para los espanoles en un ejercicio de resistencia
y en una enconada defensa de Puerto Plata, Samana y Santo
Domingo. La tactica militar consistio simplemente en enviar
un innumerable contingente militar, bajo la creencia de que
asi podrian contener el avance do mi ni can^.^^ El Gobernador
mando a bloquear todas las costas de la isla y sus aguas litorales;

22. "Comandancia de Marina de la Provincia de Cuba, relacion jurada


del capitan de la goleta inglesa Lord of the Ysles, 21 de septiembre de
1863". AGMAB, 313.47.
23. Para la importancia historica de la toma de Santiago, vease a Juan
Bosch. La Guerra de la Restauracion. la. edicion. Santo Domingo,
Editorial Corripio, 1982, pp. 129 y SS.
24. "Sublevacion en la isla de Santo Domingo. Preliminarespara el envio de
buques, tropas y efectos a lashtillas". AGMAB, 3 14.33."Sublevacion
orden esta que se extendio a las costas de Cuba y Puerto Rico.
Tambien se ordeno a los oficiales de la Marina de Guerra a
guardar especial vigilancia a los barcos que se aproximaran a
las costas de las tres islas espanola^.^^
Por su parte, el Ejercito Restaurador a fuerza de ataques
sorpresivos y provistos de una suficiente cantidad de armas,
en grupos pequenos atacaba a las columnas espanolas
simultaneamente y desde diversos puntos. Aprovechando
el desconocimiento que los jefes y tropa espanola tenian de
la topografia del lugar, los dominicanos lograron crear gran
desconcierto al Ejercito Espanol y progresivamente ocupar
nuevos espacios para la causa restauradora.
Despues de la caida de Santiago, en los primeros dias de
octubre, los principales jefes espanoles se retiraron de Puerto
Plata y dirigieron la fuerza a Santo Domingo, ya que el capitan
ceneral Felipe Rivero ordeno la reconcentracion de las fuerzas
militares en la capital, para comenzar a dirigir desde alli la
sucesiva estrategia de guerra.26Puerto Plata quedo comandada
por el brigadier Primo de Rivera que ordeno el atrincheramiento
de la tropa, para evitar cualquier golpe enemigo. Los barcos
de la Marina, proveian al reducido ejercito de agua y viveres
y custodiaba a los prisioneros de guerra.27

en la isla de Santo Domingo. Instrucciones preliminares de los buques


que pasaran a Puerto Rico y La Habana". A G M B , 3 14.44.
25 La Gaceta de Puerto Rico, 27 de octubre de 1863 Consultada en Mi-
crofilm en la Coleccion Puertorriquena de la Biblioteca Lazaro de la
Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras.
26. A G M B , 313.49. Gregorio Luperon, Notas autobiogrd$cas.., Vol. 1,
p. 173 y Ramon Gonzalez Tablas. Historia de la dominacion... ,p. 97.
27. "Oficio de la Comandancia General de Marina del Apostadero de la
Habana, al Ministro de Marina, La Habana, 15 de octubre de 1863".
A G M B , 3 13.49.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Sucesivamente, varios pueblos fueron atacados y tomados


por los restauradores. Por su inigualable valor estrategico, la
Bahia de Samana fue uno de los objetivos mas preciados de
los ataques de los dominicanos. El 17 de septiembre unos
tres mil hombres se concentraron en el rio Yuna, con el fin de
tomar la bahia. Al enterarse de los planes, el Comandante de
Samana ordeno el bloqueo de la desembocadura del rio Yuna
en la bahia, abortando asi cualquier posibilidad de ataque.28
Mas los restauradores no cejaron en su intento, y en repetidas
ocasiones perpetraron varios ataques, pero siempre fueron
repelidosYz9 ya que a Samana se le designo como el centro de
las operaciones navales de la guerra, lo que causo que siempre
estuviera fuertemente armada y c ~ s t o d i a d a . ~ ~
El 23 de octubre, el general Carlos de Vargas llego a
Santo Domingo nombrado como nuevo Capitan General, en
sustituciondel general Rivero. Durante los primeros dias de su
mandato las hostilidades fueron suspendidas, debido al espiritu
conciliador que embargaba al nuevo Capitan General. Pero
Pedro Santana con algunos militares que lo seguian, no se unio
al nuevo gobierno y se lanzo en una sangrienta batalla contra
el Ejercito Restaurador. En efecto, en flagrante violacion de
la disciplina militar y en detrimento de la unidad del mando
militar, Santana desafio las ordenes del nuevo Capitan General
en tomo a la reconcentracion de fuerzas en Santo Domingo.

28. "Oficio de Jose Montojo, Comandante de la EstacionNaval de Samana,


al Comandante General del Apostadero de la Habana, 17 de septiembre
de 1863", A G M B , 313.49.
29. A G M B , 313.51.
30. "Instrucciones al Segundo Jefe para encargarse de las fuerzas navales
que operan en Santo Domingo". Documento sin fecha.A G M B , 313.49.
Durante los ultimos meses del ano, sin orden ni concierto y
sin unir sus fuerzas con las de Santo Domingo, desde el Seibo,
Santana intento un ataque a las posiciones dominicanas del
Cibao, que salvo algunos combates ganados, no dieron ningun
resultado, mas que el debilitamiento de las fuerzas espanolas.
Ante este empeno de Santana de seguir guerreando, los
restauradores agudizaron y continuaron con las hostil ida de^.^^
Dadas las circunstancias, al mando del general De la
Gandara y bajo las ordenes del gobernador Vargas, el Ejercito
Espanol, apoyado por la Marina de Guerra y la mercante, se
lanzo en franca campana para tomar el control de las provincias
del sur. La estrategia consistio en la pacificacion de toda la
banda sur del territorio dominicano, con el fin de concentrar
la fuerza en Santo Domingo y proceder a la pacificacion del
Cibao. Esto, junto al bloqueo y fortalecimiento de los puertos
de Samana, Puerto Plata y Manzanil10.~~ De octubre de 1863 a
febrero de 1864, San Cristobal, Bani, Azua, San Jose de Ocoa,
Barahona y San Juan de la Maguana fueron quedando, una a
una, bajo el mando
La intencion espanola era contener la incursion restauradora
que desde el suroeste de la Republica Dominicana, desde la
linea de la frontera y apoyados por los haitianos, querian tomar
a Santo Domingo. Ademas, San Cristobal era la encrucijada que
comunicaba a la Capital con toda la provincia de Azua, y era el
camino mas corto que habia entre Santo Domingo y el Cibao,
zona de las operaciones restauradoras. Por tanto, el control de

31. Ramon Gonzalez Tablas. Historia de Ea dominacion..., pp. 134-135.


32. AGMAB, 315.1.
33. Jose de la Gandara. Anexion y Guerra de Santo Domingo. Madrid,
Imprenta de El Correo Militar, 1884, t. 11, pp. 5 y SS.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

todo el sur, garantizaba el avance de las huestes espanolas hacia


los puntos tomados por los restauradores.
Estas acciones espanolas estuvieron exentas de ser grandes
episodios de guerra. A pesar de que para los espanoles esta
campana del sur dominicano fue una cadena de triunfos
sucesivos, la verdad es que fueron triunfos exiguos que
iban minando su fortaleza. La estrategia de los dominicanos
durante esta campana no fue entendida por los espanoles. Los
restauradores enfrentaban los ataques realistas, y en pleno
fragor de la jornada ordenaban la retirada del pueblo o la
zona de guerra. Durante la retirada procedian a incendiar la
poblacion o los sembrados antes de abandonar la zona. Los
espanoles informaban del gran triunfo que habian logrado
al desalojar a los restauradores de los pueblos; pero luego se
deban cuenta que los incendios dejaban a los pueblos y campos
destruidos, sin viveres y lugares donde alojar a la tropa.34
Ademas, la dotacion y la organizacion material del
Ejercito Espanol no se acoplaron a las necesidades reales
que se presentaban en el campo de batalla. Una interesante
comunicacion del Gobernador de Cuba al Ministerio de la
Guerra revela algunas fallas tecnicas que los espanoles tuvieron
en la guerra. En primer lugar, aparecio el problema de los
viveres que se suministraban a la tropa. Estos eran insuficientes
y repetitivos. La racion diaria de los soldados consistia
basicamente de galleta, tocino salado, arroz, vino y cafe. Entre

34. A G M B , 315.5. Sobre las caracteristicas de la guerra librada por los


dominicanos, ver a Emilio Codero Michel en "Caracteristicas de la
Guerra Restauradora, 1863- 1865", pp. 280-287 y a Francisco Antonio
Avelino Garcia, "Reflexiones sobre la Guerra de la Restauracion", pp.
252-257. En Juan Daniel Balcacer (editor). Ensayos sobre la Restau-
racion. Santo Domingo, Comision Permanente de EfemeridesPatrias,
Editora Buho, 2007.
los soldados habia quejas de que no se suministraban garbanzos
ni habichuelas, debido a que las primeras eran de dificil coccion
en plena campana, y las segundas eran consideradas nocivas
para la salud del soldado. Se hacia necesario adoptar medidas
que permitieran alternar el tocino con carne de res y las galletas
con pan de trigo fresco, ya que las galletas se enmohecian con
facilidad debido a la gran humedad de la i ~ l a . 3 ~
Lo precario y lento de la transportacion maritima y terrestre
dificultaba la rapida movilidad de las tropas. El transporte
de materiales y enfermos a Cuba, h e r t o Rico y los distintos
puertos de Santo Domingo se hacian en buques de guerra,
situacion que dificultaba las operaciones de defensa maritima.
Ademas el numero de mulas, caballos y carretas de bueyes
para el trasporte terrestre de los equipos de guerra y de los
campamentos, era sumamente escaso; debido a esto y a la
dificultad de los caminos, gran parte del trasporte tenian que
hacerlo los mismos soldadosy sub-oficialesdel Ejercito Espanol.
Hubo ademas problemas con el vestuario de campana, que
no se ajusto a lo riguroso del clima. El Gobernador recomendo
conveniente que la fuerza que viniera desde la Peninsula, llegara:
')rovzsta de ollas de campana, mantos, morrales confundx
de hule y una correa maestra para sujetar el contenido del
mismo; jam brera, porron para agua con su correspondiente
correa, saquetes para llevar menestra, tubospara sal, dos pares
de espolznespor plaza e zgual numero depares de zapatos; de
cuya ultima prenda convendria que se trajese ademas un buen
repuestopor que en esaysla hay mucha d$cultad de adquzrzrla
y su calidad es bastante medzanay'.

35. "Proyecto del plan de campana de Santo Domingo propuesto por el


Capitan General de Cuba al Gobierno". AGMM, 5168.08.

26
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Tambien recomendo sombreros de jipijapa para proteger


al soldado de las inclemencias del sol.
Y quiza el problema mas serio fiie el tema de la atencion
de los heridos en campana. Segun el Gobernador, en toda la
isla no habia ningun edificio en condiciones para albergar
a por los menos 200 enfermos, situacion que obligo a la
constmccion de barracones que hicieran las veces de hospital.
Esto se aunaba a la disenteria, la calentura y el vomito que
sufrian las tropas durante las campanas. La falta de hospitales
y personal facultativo suficiente hizo que las bajas del Ejercito
Espanol fueran de un numero cada vez mas ~onsiderable.~~
Los enfermos y heridos tenian que ser transportados a Cuba y
Puerto Rico, ocasionando gastos de transportacion y carbon,
y perdidas de tiempo para el avituallamiento de la tropa que
se hacia a traves de los barcos de la Marina.37
Toda esta situacion golpeo la moral del Ejercito Espanol.
Tanto, que un ano antes de que concluyeran las hostilidades y
a pesar de que desde Madrid se ordeno una avanzada poderosa
para tomar el norte la isla, los jefes espanoles comenzaron
a considerar la retirada y la negociacion pacifica con los
[Link] para esto hubo que esperar que los circulos
de poder en Madrid se convencieran de ello. Antes se tuvo que
atacar Monte Cristi, como intento desesperado de apaciguar
contundentemente a los restauradores.
La toma de Monte Cristi
Entre febrero y marzo de 1864la guerra entro en un estado
de letargo. Desde Santo Domingo se acordo suspender las

36. AGMAB, 315.6.


37. AGMAB, 315.4.
operaciones durante el verano, ya que las bajas por enfermedad
eran tan grandes que habian mermado la herza del Ejercito
Espanol y hacia falta reforzarlo y reorganiza^-lo.38 Durante el
mes de marzo, se enviaron a los hospitales de Cuba y Puerto
Rico a mas de 3,000 soldados enfermos, sin contar las bajas
por muerte que ocurrian en Santo Domingo. Por otro lado, la
situacion se complicaba, ya que los navios de guerra para la
transportacion y apoyo, revelaban un franco deterioro en sus
cascos, debido al sobre uso que se les habia dado desde que
comenzo la guerra. Las naves necesitaban ser carenadas, y
las averias de sus maquinas comenzaban a ser una constante.
Ademas, el Ejercito Espanol y la Marina comenzaron a prestar
servicios deficientes de movilizacion y transporte de la tropa
activa, debido a la falta de combustibles y carbon que desde La
Habana no era posible enviar con la regularidad requerida.39
A esto se sumaban otras circunstancias que hacian la
situacion mas caotica para los espanoles: el empecinamiento
de Pedro Santana de querer continuar con su guerra en el Seibo
y su negativa de subordinarse a las directrices del Ejercito
Espanol; el regreso de Duarte a la Republica Dominicana para
unirse al Ejercito Resta~rador;~~ la ayuda que los separatistas
recibian de los haitianos, ingleses y algunos buques de bandera
estadounidense; la contraccion economica que estaba sufriendo
toda la Republica Dominicana debido a las prolongadas
acciones de guerra; las deserciones que estaba sufriendo el

40. Sumner Welles. La fina de Naboth (Nabo& 's fineyavd). La Republi-


ca Dominicana 1844-1924. Vol. 1. Santiago, Republica Dominicana,
Editorial E1 Diario, 1939, pp. 261 y SS.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Ejercito Espanol, y el ataque constante y sorpresivo que las


columnas guerrilleras hacian sobre Samana, Puerto Plata y
otros pueblos aledanos.41
Movido por esta critica situacion, desde principios de
febrero, el Capitan General comenzo a pensar en un plan
decisivo que por fin le propinara un golpe definitivo a los
rebeldes. Penso en traer mas soldados desde Espana, para
reconcentrarlos en Puerto Plata, y desde alli tomar a Monte
Cristi, para luego atacar Santiago. El general Vargas escribio
al Ministro de la Guerra, informandole que disponia de 13,125
hombres de tropa; numero que consideraba suficientepara cubrir
los puntos ocupados en el norte y sur del pais. Confiado en un
supuesto buen espiritu anexionista que tenian los dominicanos
de San Francisco de Macoris, Concepcion de la Vega y Moca,
su plan consistia en organizar una operacion de conjunto,
que partiendo desde Samana y Puerto Plata, procediera a
tomar los puntos ocupados por los restauradores del C i b a ~ . ~ ~
El Gobierno Espanol decidio ejecutar este plan, pero
organizado y dirigido por el Capitan General de Cuba. La
expedicion se pondria bajo el mando del general De la Gandara,
y constaria de 6,000 hombres, 2,000 caballos y mulas, con sus
cuerpos de artilleria e ingenieros; y Santo Domingo recibiria el
refuerzo del batallon de Cadiz y el contingente del regimiento
de la Corona, con el fin de aumentar la fuerza militar en el pais
a unos 23,000 hombres armados.43

42. "OficioReservado, del Subsecretario de Guerra, Joaquin Jovellar al Ca-


pitan General de Puerto Rico, 11 de marzo de [Link], 5 153.24;
y Luis Alvarez Lopez. Dominacion colonial y guevm popuhv ... , p.
158.
43. Ibidem.
La Corona destituyo al general Vargas de su cargo, y
nombro al general De la Gandara como Capitan General de
Santo Domingo. De la Gandara asumio el poder el 30 de
marzo de 1864. En las instrucciones de nombramiento la
Corona 10 faculto para que junto al Gobernador de Cuba, el
general Dulce, pusiera todo su empeno personal en tomar
de forma exitosa el punto de Monte Cristi, y de una vez por
todas sofocar la rebelion.44Con el nombramiento, se enviaron
a Santo Domingo 10,000 hombres de tropa, con sus jefes y
oficiales, organizados en batallones sueltos,45y en La Habana
se comenzo el reclutamiento, formacion y organizacion de
una columna de 4,000 hombres para unirse a la expedicion de
Monte C r i ~ t i . ~ ~
El 11de abril se promulgaron sendas Reales Ordenes, en las
que se dictaron las disposiciones convenientes para que desde
la Peninsula, Cuba y Puerto Rico se dotara convenientemente
al cuerpo expedicionario que se dirigiria a Monte C r i ~ t iLa
.~~
expedicion debia estar lista para antes de otono, para evitar
que el clima y las enfermedades dificultaran las acciones de
guerra. Durante todo el mes de abril y parte del mes de mayo
se procedio a organizar la expedicion que, por fin, quedo
compuesta de 7,000 hombres, con su correspondiente dotacion
de artilleria, caballeria, parque de ingenieros, personal de

44. Ver Real Orden del 21 de febrero de 1864 y la del 27 de febrero de


1864, en donde se nombra y comisiona al General de la Gandara como
Capitan General de Santo Domingo. En Jose de la Gandara. Anexion
y G u e m... , Vol. 11. pp. 203 y SS.
45. Ramon Gonzalez Tablas. Historia! de Ea! dominacion ..., pp. 139-140.
46. "Oficio del Comandante General del Apostadero de La Habana al
Ministro de Marina, 30 de marzo de 1864". A G M B , 315.11.
47. AGh4ii4, 5168.08.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

sanidad, y viveres suficientes; todo al mando del brigadier


Rafael Primo de Rivera.
En las cronicas espanolas de la guerra, la toma de Monte
Cristi fue la accion mas notable que tuvieron los espanoles
en la Guerra de la Restauracion; y a la que mas le dieron
publi~idad.4~ Pero la verdad es que ni fue tan heroica, ni tuvo las
consecuencias que los Gobernadoresde Cuba y Santo Domingo
esperaban de ella. Observando su desarrollo se infiere que fue
una escaramuza llena de desorden y desatinos.
La reunion de toda la fuerza expedicionariatuvo lugar el 15
de mayo, en la ensenada comprendida entre las puntas de Yuna
e Hicaco, en la Bahia de Monte Cristi. El 16 en la manana se
procedio al desembarco de toda la fuerza, se estudio el terreno
y la zona de guerra. Las operaciones de desembarco se llevaron
a cabo en la peninsula que separa la Bahia de Monte Cristi de
la Bahia de Manzanill0.4~
Se desembarcaron 7 batallones, 300 ingenieros, 2 companias
de artilleros de montana y 1 escuadron de lanceros con todo
el material, ganado y aperos necesarios para la contienda. La
tropa expedicionaria venia ademas protegida por 10 lanchas y
botes armados. El 17 de mayo, De la Gandara ordeno marchar

48 "Oficio del Capitan General de Puerto Rico, Felix Maria de Messma,


al Ministro de Ultramar dando cuenta de los sucesos relativos a la toma
de Monte Cristi, 24 de mayo de 1864". Cfr. por ejemplo, La Gaceta
de Puerto Rzco, 24 de mayo de 1864; y Avchzvo Hzstonco Naczonal,
Seccionde Ultramar, Inventario de la serie del Gobierno de PuertoRico,
5088121 (en lo adelante AHNPR), ejemplar microfilmado y depositado
en el Centro de Investigaciones Historicas de la Universidad de Puerto
Rico, Recinto Rio Piedras.
49. Parte detalles de la toma de Monte Cristi, ver "Oficio del Capitan Ge-
neral de Santo Domingo al Gobernador de Puerto Rico, 18 de mayo
de 1864". AGMM, 5169.11.
por el fondo de la Bahia de Manzanillo, con el fin de envolver
las posiciones enemigas acantonadas en Monte Cristi, para
atacarlas por la retaguardia, y cortar el unico punto que los
insurrectos tenian ocupado, y que les permitia realizar la retirada
hacia Santiago. Pero las lluvias de los dias precedenteshabian
empantanado la zona, impidiendo ejecutar este plan de combate.
Vista la situacion y aprovechando la marea baja, se
recondujo a la tropa y se le ordeno marchar por la orilla de
la playa, hasta la desembocadura del rio Yaque. Al llegar a
este punto, los restauradores comenzaron a dispararles. Las
lanchas de la Marina Espanola comenzaron a proteger a la
tropa de tierra obligando a los dominicanos a retirarse de la
playa y refugiarse en una colina cercana. Superado este primer
obstaculo, se encontraron, que el Cano Santiago estaba crecido
y tuvieron que cruzarlo a nado. Alli fueron atacados de nuevo
por el enemigo y una bateria de montana estuvo a punto de ser
exterminada, ya que en pleno paso se vio atascada dentro del
cauce del cano, teniendo que ser auxiliada por los batallones
que ya habian cruzado el riachuelo. Una vez superado el atasco,
los 3 batallones de vanguardia iniciaron el avance hacia Monte
Cristi, en donde se batieron con los dominicanos, derrotandolos
a las pocas horas de iniciada la contienda apoyados por el resto
de los batallones de la retaguardia.
En la evaluacion de los resultados de la campana, y todavia
embriagado por las glorias del triunfo, el general De la Gandara
comento que:
" (... ) los resultados materiales de esta operacion consisten
en haber quedkdo en nuestro poder el pueblo, los fuertes y
las trincheras de Monte Crzstz, con trece pzezas de artzlleria
y haber derrotado a un enemzgo que se creia inexpugnable
en sus posiciones verdaderamente ventajosas; quztandoles el
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Puerto de mas importancia para ellos, y por el que recibian


de sus pocos encubiertos amigos de Hayti y de las Islas
Turcas la mayor parte de los recursos con que se sostenia la
revolucion.
Debe ser tambien de consecuencia el efecto moral que
causo en los rebeldes la toma de este importante punto pues
que entre las comunicaciones ojciales copiadas a sus jefes
przncipales hay una orden del gobierno revolucionarzo en la
que al recomendar al general enemtgo la defensa de Monte
Cristi se amonestaba para conservarlo a todo trance puesto
que la caida de Monte Cristi podria considerarse como la
muerte de la revolucion.
No puedo juzgar lasperdidas que haya sufrido e1 enemigo,
siete de nuestros przszoneros fugados que tenian empleados
en trabajos de fortlJicaczon me aseguran que su dispersion y
desmoralizacionfue completa, que llevabun bastantes herzdos,
ademas de algunos muertos que se encontraban en el sitio del
combate ...
Pero la realidad fue otra. Sitiada la bahia por los espanoles,
los dominicanos bloquearon el camino a Santiagoy continuaron
con las hostilidades atacando al Ejercito Espanol estacionado
en Monte Cristi. Apenas concluida las operaciones, el 24
de mayo, una fila de 1,500 dominicanos se acerco a la linea
espanola y ataco a un batallon de infanteria espanol tomando
un fuerte atrincherado en el sitio llamado Laguna Verde. El
30 de mayo siguiente, un destacamento espanol que estaba
en labores de reconocimiento, recibio un ataque imprevisto
de un destacamento de 1,200 soldados restauradores, que

50. "Oficio del Capitan General d h e r t o Rico... dando cuenta de los sucesos
relativos a la toma de Monte Cristi...". AHNPR, 5088/21.
lograron repeler pronto. Pero cuando estaban de regreso a
Monte Cristi fueron atacados de nuevo y tuvieron que ordenar
una intempestiva retirada al campamento. El mismo dia, otra
columna de infanteria h e atacada en el sitio denominado El
Pelader~.~~
A medida que pasaron los dias, el Ejercito Espanol se vio
sometido a innumerables necesidades y diariamente en todos
los puntos que tenian controlados en el pais fueron atacados por
los restauradores. Las enfermedades no cesaron, y el hambre
comenzo a devastar a los campamentos [Link] de
julio, el comandante de un vapor mercante que paso por Puerto
Rico, informo a las autoridades que la tropa que guarnecia
el fuerte de Monte Cristi carecia de viveres y carne fresca,
encontrandose con muchas penurias y nece~idades.~~ El general
De la Gandara, se vio obligado a ordenar el estacionamiento
temporero de la tropa en Monte Cristi, y salvo alguna que otra
incursion de resistencia, poco a poco h e adoptando una politica
de quietismo y espera.53
En la practica, en el norte de la Republica Dominicana
los espanoles a duras penas lograron ocupar Monte Cristi
y retener el control de h e r t o Plata; y en el sur la situacion
se hizo cada vez mas desesperante, dadas las innumerables
carencias que sufria el Gobierno y el Ejercito Espanol. En
Madrid, el 16 de septiembre de 1864, el general Ramon Maria
Narvaez depuso a Leopoldo O'Donell del Gobierno. Una de las
razones de este golpe fue el descalabro del Ejercito Espanol en

51. AGMM, 5168.12.


52. "Oficio del Comandante de Mayaguez al Capitan General de Puerto
Rico, 25 de julio de 1864". AGMM, 5168.09.
53. Pedro Maria [Link] de la Restauracion. SantoDomingo,
Editorial Taller, 1981, pp. 224 y S S .
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Santo Domingo. El general Narvaez ordeno al general De la


Gandara el cese absoluto de cualquier actividad belica en todo
el territorio dominicano, y la reconcentracion de las tropas en
Santo Domingo, Puerto Plata, Monte Cristi y Samana; ademas
se recomendo el comienzo de las negociaciones de paz con los
dominicano^.^^
De hecho, en septiembre de 1864 los dominicanos
comenzaron a manifestar sus intenciones de paz y el canje de
prisioneros. En Espana la prensa escrita y las Cortes, cada una
en su ambito de competencia, comenzaron a deliberar sobre la
absolutanecesidad de abandonar la Republica [Link]
voxpopuli el rotundo fracaso de ese intento colonizador, los
gastos que estaba ocasionando y los exiguos resultados para la
economia, la politica y las relaciones internacionalesde Espana.
Asi, luego de enconados debates, a favor y en contra de la guerra,
el 3 de marzo de 1865 Isabel 11 firmo el decreto que derogo
la reincorporacion dominicana a la Monarquia Espanola, y en
julio de 1865, el alicaido y derrotado Ejercito Espanol comenzo
el abandono efectivo de Santo Domingo, Monte Cristi, Samana
y Puerto Plata rumbo a la Peninsula, Cuba o Puerto Rico.
Bibliografia
Alvarez Lopez, Luis. Dominacion colonial y guerra
popular, 1861-1865. La Anexion y la Restauracion en la
Historia Dominicana. Santo Domingo, Editora Universitaria
de la Universidad Autonoma de Santo Domingo, 1986.
Archambault, Pedro Maria. Historia de la Restauracion.
Santo Domingo, Editora Taller, 1981

54. Sumner Welles. La! Ena! de Naboth ... , pp. 263-271. Vease tambien a
Emilio Cordero Michel. "Caracteristicas de la Guerra... ", p. 292.

9
Archivo General de la Marina Alvaro Bazan, Espana
( A G M ) :26 documentos relacionados con las actividades de
la Marina de Guerra Espanola a partir del inicio de la Guerra
de la Restauracion, fechados en La Habana, Cuba, desde
agosto de 1863, consultados en microfilm en el Centro de
Investigaciones Historicas de la Universidad de Puerto Rico,
Recinto de Rio Piedras.
Archzvo GeneralMilitar de Madrzd, Espana ( A G W : 8
documentos relacionados con la Guerra de la Restauracion,
fechados en La Habana, Cuba, a partir de agosto de 1863,
consultados en microfilm en el Centro de Investigaciones
Historicas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio
Piedras.
Archivo Historico Nacional (AHNPR),Madrid . Seccion de
Ultramar, Serie Gobierno de Puerto Rico, 1864:2 documentos.
Avelino Garcia, Francisco Antonio. "Reflexiones sobre
la Restauracion". En Juan Daniel Balcacer (editor), Ensayos
sobre la Restauraczon. Santo Domingo, Comision Permanente
de Efemerides Patrias, Editora Buho, 2007.
Balcacer, Juan Daniel (editor)Ensayos sobre laRestauraczon
Santo Domingo, Comision Permanente de Efemerides Patrias,
2007.
Bosch, Juan. La Guerra de la Restauracion. Santo
Domingo, Editorial Corripio, 1982.
Cordero Michel, Emilio. "Caracteristicas de la Guerra
Restauradora, 1863-1865". En Juan Daniel Balcacer (editor),
Ensayos sobre la Restauracion. Santo Domingo, Comision
Permanente de Efemerides Patrias, Editora Buho, 2007.
De la Gandara Navarro, Jose. Anexion y Guerra de Santo
Domingo. Madrid, Imprenta de El Correo Militar, 1884.
La Guerra de la Restauracion desde las filas espanolas, 1863-1865

Febres-Cordero Carrillo, Francisco. Tesis La Anexion


y Guerra de la Restauracion Dominicana desde las $las
espanolas (1861-1865), Universidad de Puerto Rico, Recinto
de Rio Piedras, presentada en el ano 2008.
Garcia Lluberes, Alcides. "Capotillo y la Restauracion".
Periodico Listin Diario, No 14,899. Santo Domingo, 16 de
agosto de 1935. En Juan Daniel Balcacer, Ensayos sobre la
Guerra Restauradora. Santo Domingo, Comision Permanente
de Efemerides Patrias, 2007.
La Gaceta de Puerto Rico. Nos. del 27 de octubre de 1863
y 14 de mayo de 1864. San Juan, Puerto Rico. Consultada en
microfilm en la Biblioteca de la Universidad de Puerto Rico,
Recinto de Rio Piedras.
Gonzalez Tablas, Ramon. Historia de la dominacion y
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a cargo de Fernando Cao, 1870.
Luperon, Gregorio. Notas autobiogra$cas y apuntes
historicos, Vol. 1. Santiago de los Caballeros, Republica
Dominicana, Editorial El Diario, 1939.
Welles, [Link] EYla deNaboth. flaboth 'S Kneyard).
La Republica Dominicana, 1844-1924, Vol. 1. Santiago de los
Caballeros, Republica Dominicana, Editorial El Diario, 1939.

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