Educación Diferenciada, en El Mundo
Educación Diferenciada, en El Mundo
EDUCACIÓN DIFERENCIADA,
EN EL MUNDO
1. UN MODELO ABIERTO Y FLEXIBLE
La educación diferenciada, lejos de estar ligada a una época, a una ideología o a un tipo de
escuelas, está creciendo con fuerza hoy en día por todo el mundo en ámbitos, países,
culturas y realidades políticas muy diferente, pero especialmente en los países
avanzados. Este crecimiento destaca principalmente en la escuela pública.
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En Europa hay escuelas de este tipo en todos los estados, con tres únicas excepciones.
En muchos de ellos, la diferenciación por sexos está presente tanto en escuelas públicas
como en escuelas privadas (financiadas con fondos públicos o no).
El Reino Unido tiene 1.902 escuelas diferenciadas para chicos y para chicas: 416 state
schools (escuelas que reciben fondos públicos, sean o no de titularidad pública) y 676
independent schools. Las razones a favor del mantenimiento de esta modalidad de
educación se hacen notar en las calificaciones del General Certificate of Secundary Schools.
La publicación de estos datos en el Reino Unido señalan que 81 de las 100 escuelas con
mejores resultados son de educación diferenciada sean del sistema estatal o del
sistema independiente: Entre las 10 mejores, sólo una es de educación mixta.
Francia cuenta con 238 escuelas diferenciadas. Otros países avanzados de nuestro entorno
–como por ejemplo Alemania- se han atrevido a introducir la educación diferenciada dentro
del sistema público, aumentando la capacidad de elección de los padres en
determinados tramos del sistema educativo. En Baviera, el 25% de las escuelas públicas
ofrece materias donde los alumnos son sólo chicos o chicas: En Berlín, Alemania, las
autoridades educativas han sugerido que se organicen asignaturas para chicos y para
chicas separados. Hay 180 escuelas públicas que lo hacen.
En Australia hay actualmente 1479 escuelas diferenciadas, de las cuales 139 son públicas.
La tendencia a valorar esta propuesta educativa es patente en estudios como el elaborado
por Australian Council for Educational Research el año 20014. Este organismo
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independiente de investigación hizo un seguimiento de la evolución de 270.000 estudiantes
durante seis años. El informe llegaba a la conclusión que los alumnos educados en aulas
de un solo sexo habían obtenido resultados académicos entre un 15 y un 22% mejores
que los que iban a escuelas mixtas.
En los Estados Unidos, 1890 escuelas son diferenciadas con un crecimiento espectacular
especialmente en el sector público, debido a los resultados positivos obtenidos, después de
30 años sin prácticamente presencia de centros educativos de estas características. Desde
el 2002, más de 400 escuelas públicas se han convertido –total o parcialmente- en escuelas
single-sex.
La introducción de diferenciación en determinadas materias ya es una realidad de día en
día más patente: en el Estado de South Carolina, por ejemplo, el 34% de las escuelas
públicas ofrecen programas separados para chicos y por chicas. En el sector privado, más
del 5% de las escuelas norteamericanas son sigle-sex, y la mayoría de ellas no pertenecen
a instituciones religiosas.
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esta presión no existe” dice la directora. El año 2002, por ejemplo, consiguen el ingreso en la
universidad el 96% frente al 50% de media en New York.
Esta estadística se ha mantenido: en el año 2006. TYWLS East Harlem obtuvo el primer
lugar por la ratio de graduación, con un 100%. En 2007, este indicador fue del 97% frente a
la media de la ciudad, que se mantiene en un 50%. La escuela ha estado elogiada por
Hillary Clinton, destacando el papel y los beneficios de la escuela diferenciada en los barrios
difíciles, asegurando que permiten “eliminar el clima de violencia”10.
La implementación de escuelas sólo para chicas para mejorar sus posibilidades de
progreso social también se está dando en otros puntos del mundo. En Egipto, por ejemplo,
una iniciativa filantrópica ha financiado el inicio de más de 250 centros con este objetivo.
3. INVESTIGACIÓN
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• Combaten las desigualdades de género presentes en el aula porque reducen los
estereotipos de género en las relaciones maestro/a-alumno/a.
• Ofrecen a sus alumnos modelos positivos de su mismo sexo.
• Son más sensibles a las diferencias en el proceso de madurez de chicas y chicos.
• Dosifican mejor la disciplina y gestionan mejor los conflictos del aula.
• Promueven un clima escolar con un gran sentido de comunidad y pertenencia.
• Favorecen el liderazgo de chicas y chicos y reducen los acosos sexuales.