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1.

Etapa de proscripción peronista (1955-1973): aspectos sociales,


sindicales, políticos y económicos

La proscripción del peronismo tras el golpe de 1955 inauguró una etapa de fuerte
exclusión política y represión, que afectó profundamente el sistema institucional
argentino. Se impidió la participación electoral del peronismo, se prohibieron sus
símbolos y se disolvieron sus estructuras partidarias. Esta situación, como explica
Mónica Gordillo, condujo a una resistencia activa desde abajo, articulada por
sectores sindicales, populares y juveniles, que durante los años 60 derivó en
crecientes niveles de conflictividad social.

En el plano sindical, las 62 Organizaciones peronistas se consolidaron como el


brazo sindical del movimiento justicialista, preservando su influencia dentro del
mundo del trabajo. Según Daniel James, se dio una disputa entre esta estructura
burocrática —que intentaba negociar con el poder de turno— y los sectores
combativos que buscaban formas de movilización autónomas. La CGT (Confederación
General del Trabajo) desempeñó un papel crucial en esta etapa como canal de la
resistencia organizada, aunque marcada por tensiones internas.

En este contexto se destacan dos hechos claves. Por un lado, el Cordobazo (1969),
un levantamiento obrero-estudiantil que marcó un punto de inflexión y mostró la
creciente radicalización. Por otro, el fracaso del Gran Acuerdo Nacional (GAN)
propuesto por el general Alejandro Lanusse en 1971, que pretendía un pacto político
sin permitir la participación plena del peronismo ni el regreso de Perón. El GAN fue
rechazado por amplios sectores populares, al ser percibido como una maniobra para
perpetuar la exclusión.

Desde el punto de vista económico, los gobiernos militares de Onganía y Levingston


impulsaron un modelo desarrollista y pro-empresarial que priorizó al agro y al capital
extranjero. Estas medidas fueron criticadas por la Confederación General
Económica (CGE), que nucleaba a empresarios nacionales vinculados al mercado
interno y a la pequeña y mediana industria, con posturas afines al peronismo. La
tensión entre CGT y CGE frente a las políticas de ajuste marcó el deterioro del pacto
social implícito del peronismo clásico.

En lo social y cultural, la exclusión del peronismo generó una identidad de


resistencia, particularmente entre jóvenes, trabajadores y sectores populares, quienes
comenzaron a ver la vía armada como respuesta a la clausura política. Así se explica
el surgimiento de grupos como Montoneros y ERP en la década de 1970.

En suma, la etapa de proscripción fue un tiempo de reflujo y reorganización del


movimiento peronista en los márgenes del sistema político formal, al mismo tiempo
que se incubaban las condiciones para una conflictividad social profunda.

2. El Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983): objetivos,


metodología, estructura militar, economía, vínculos exteriores, Mundial 78,
prensa y sociedad

El Proceso de Reorganización Nacional, instaurado tras el golpe de 1976,


constituyó una dictadura cívico-militar orientada a eliminar toda forma de
participación política autónoma, erradicar lo que denominaban "subversión" y
reformular estructuralmente el modelo económico y social argentino. Como explican
Novaro y Palermo, fue una dictadura institucionalizada, dirigida por una Junta Militar
integrada por las tres Fuerzas Armadas, con alternancia en la presidencia.

Los objetivos del régimen fueron políticos, sociales y económicos. En lo político,


pretendían "vaciar" el espacio público, destruir el poder de movilización de las
organizaciones populares y reconfigurar el sistema institucional. En lo social,
instalaron un disciplinamiento profundo sobre la sociedad. En lo económico, buscaron
una reconversión neoliberal.

La metodología operativa incluyó el terrorismo de Estado: desapariciones


forzadas, centros clandestinos de detención, tortura sistemática y censura. Estas
prácticas se extendieron a toda forma de disidencia política, sindical o estudiantil, aun
cuando no estuvieran vinculadas a la lucha armada.

El modelo económico estuvo liderado por José Alfredo Martínez de Hoz, y como
detallan Rugier y Fiszbein, introdujo un programa de apertura comercial,
desindustrialización, desregulación financiera y endeudamiento externo. La
CGE, que representaba a la burguesía nacional, fue completamente desplazada por
una política favorable al capital transnacional y al sector financiero. El Rodrigazo de
1975 —un brutal ajuste económico previo al golpe, que incluyó una devaluación y
aumento de tarifas—, sirvió como antesala del nuevo orden económico impuesto por
la dictadura.

En el plano internacional, el régimen se alineó con la lógica de la Doctrina de


Seguridad Nacional, articulada con Estados Unidos en el marco de la Guerra Fría, y
participó del Plan Cóndor, coordinando la represión con otras dictaduras del Cono
Sur.

El Mundial de Fútbol de 1978 fue central en la estrategia comunicacional del


régimen. Utilizado como herramienta de propaganda, permitió proyectar una imagen
de normalidad y éxito mientras se desarrollaban prácticas sistemáticas de represión.

La prensa tradicional colaboró con la dictadura mediante el silencio, la tergiversación


o la adhesión explícita al discurso del orden y la lucha contra la subversión. La
sociedad, por su parte, fue atravesada por el miedo y el aislamiento. Aun así,
emergieron resistencias, como la CGT de los Argentinos en la etapa previa, y luego
los organismos de derechos humanos como las Madres de Plaza de Mayo.

3. La década de 1980 como “década perdida”: crisis económica, gobierno de


Alfonsín y relación con la élite empresarial

La década de 1980 es considerada una “década perdida” por el fracaso de los


países latinoamericanos en revertir la crisis estructural provocada por el
endeudamiento, la desindustrialización y el colapso del Estado desarrollista. En
Argentina, esta situación fue agravada por las secuelas de la dictadura militar.

Cuando Raúl Alfonsín asumió la presidencia en 1983, lo hizo con un fuerte


compromiso democrático, expresado en políticas como el Juicio a las Juntas y la
creación de la CONADEP, pero condicionado por una economía devastada. En su
discurso, propuso un modelo de democracia social, participativa e igualitaria, y selló
con la CGT y la CGE un Pacto Social que buscaba coordinar precios, salarios e
inversiones. Esta iniciativa buscaba reconstruir el tripartismo Estado–trabajadores–
empresarios como base del crecimiento, pero no logró sostenerse ante las presiones
internas y externas.

Como parte de su programa, firmó también el Acta del Compromiso Nacional, un


documento que intentó construir consensos para estabilizar la economía y proteger el
orden democrático, pero que fracasó por la falta de adhesión real de los principales
actores económicos.

En el plano macroeconómico, Alfonsín heredó una deuda externa de más de


45.000 millones de dólares, inflación crónica y déficit fiscal. El Plan Austral
(1985) —que incluía congelamiento de precios y salarios, y el reemplazo del peso
argentino por el austral— fue exitoso en el corto plazo, pero no logró resolver los
problemas estructurales. La falta de apoyo empresarial, la presión del FMI, la crisis de
balanza de pagos y la especulación financiera condujeron a la hiperinflación de
1989, con tasas mensuales que superaban el 100%.

En el plano microeconómico, la población vivió una creciente pérdida del poder


adquisitivo, caída del empleo formal, y aumento de la pobreza. Se consolidó el
fenómeno de trabajadores pobres y sectores sociales antes integrados comenzaron
a vivir en la marginalidad.

La élite empresarial, especialmente los grupos económicos beneficiados durante la


dictadura (como Techint, Bunge & Born o el grupo Macri), se mostró reticente a
sostener un pacto distributivo. Como señala Schvarzer, se privilegiaron las
estrategias especulativas por sobre la inversión productiva. Esta falta de
acompañamiento del empresariado nacional al proyecto democrático impidió una
reconstrucción económica con equidad.

En conclusión, la “década perdida” se explica por la combinación de crisis estructural,


endeudamiento, falta de consenso económico y debilidad estatal, que minaron el
proyecto democrático iniciado en 1983 y sentaron las bases para el giro neoliberal de
los años 90.

PROSCRIPCIÓN PERONISTA

Desde 1955 a 1973  Proscripción y Represión

1973 vuelve Perón al poder

1974 muere Perón

1976 Golpe Militar

Revolución libertadora, su misión era matar a Perón, él exiliado.

1955 – Lonardi – proscripción

1955 a 1958 – Aramburu – represión

1958 a 1962 – Frondizi – proscripción


1962 – J. M Guido – represión

1963 a 1966 – Illia -proscripción

1966 a 1970 – Onganía – represión

1970 a 1971 – Levingston – represión

1972 – Lanusse – proscripción

1973 – Cámpora

A nivel económico, en el gobierno de Lonardi, la tercera posición. Una economía


justicialista.

Sin plan económico y con alta inflación.

Aramburu busca ayuda en foros internacionales como la OIT, CEPAL, BM, FMI pero sin
éxito de un plan económico.

Frondizi: Pacto Perón – Frondizi para que este llegue al poder. Pactos con los
sindicatos, desarrollo de la industria pesada. Instalación de empresas en el país como
Ford, Chrevrolet, Kraisler, Fiat – Concord.

Industrias Dinamicas y Vegetativas.

Problemas:

- Falta de apoyo político


- Economía de escala
- Sindicalización y fuga de cerebros

Política del desarrollismo

JAMES – Como accionan los sindicatos

Comandos civiles contra sindicatos peronistas

Lonardi fue un gobierno que no alcanzo los objetivos y duro poco en el poder.

En el gobierno de Aramburu se toman los sindicatos ya que eran considerados células


peronistas. Allí se da el enfrentamiento de las 62 organizaciones peronistas con los 32
gremios democráticos para ver quién tomaría el control de sindicatos.

¿En qué consistió el enfrentamiento?

 Fue una disputa por la conducción del movimiento obrero argentino, en


un momento de fuerte represión, intervenciones sindicales y división política.

 Las 62 Organizaciones defendían la unidad del sindicalismo bajo el liderazgo


peronista y una postura de confrontación activa con los gobiernos de facto.

 Los 32 Gremios Democráticos buscaban una vía más institucional, negociada


y plural, denunciando el caudillismo de los sectores peronistas.

 En 1957, tras el Congreso Normalizador de la CGT, se consolidan ambas líneas


como bloques enfrentados.
 En 1958, durante el gobierno de Frondizi, los 32 Gremios colaboran con políticas
del Estado, mientras las 62 Organizaciones llaman a la huelga.

Frondizi

Guido fue un gobierno temporal

Illia- 25% del total de votos, poco poder y legitimidad.

🟥 1. Pedro Eugenio Aramburu (1955-1958) – Dictadura de la “Revolución


Libertadora”

Política:

 Asume tras el derrocamiento de Perón en septiembre de 1955.

 Consolida la proscripción del peronismo: se prohíben símbolos, nombres y


expresiones públicas (Decreto 4161/56).

 Se disuelven el Partido Peronista y se interviene la CGT.

Economía:

 Aplicación de medidas ortodoxas: ajuste fiscal, control del gasto público.

 Se revierte el modelo intervencionista del peronismo.

 Reapertura al capital extranjero y reducción del rol del Estado empresario.

Relación con organismos internacionales:

 Acercamiento al FMI, liberalización del comercio y acuerdos bilaterales con


[Link].

 Reintegro de Argentina al sistema financiero internacional.

Sindicatos (James y Gordillo):

 Fuerte represión al sindicalismo peronista.

 Comienzo de la resistencia sindical organizada: huelgas, sabotajes y


acciones clandestinas.

 Andrés Framini (textiles) emerge como referente del sindicalismo leal a Perón.

🟥 2. Arturo Frondizi (1958-1962) – UCRI con pacto Perón-Frondizi

Política:

 Gana con el apoyo indirecto del peronismo (Pacto Perón-Frondizi).

 Intenta incorporar al peronismo mediante una “apertura controlada” → presión


militar lo obliga a mantener la proscripción.

Economía (Rugier y Fiszbein):

 Implementa un modelo desarrollista, impulsado por Rogelio Frigerio


(economía mixta).
 Acuerdo con el FMI y el Club de París.

 Promueve la inversión extranjera directa (especialmente en petróleo) →


auge del capital extranjero (tema trabajado también por Schvarzer).

 Se impulsan planes de estabilización con devaluación y control de salarios.

Sindicatos (James):

 Reorganización sindical. Legalización de la CGT.

 Aparece la fractura entre "62 Organizaciones peronistas" y los "32 Gremios


Democráticos".

 Tensiones con el movimiento obrero. Enfrentamientos con Framini y Vandor.

 Avance de la “burocracia sindical” que busca negociar espacios sin


confrontar abiertamente con el régimen.

🟥 3. José María Guido (1962-1963) – Transición tras golpe institucional

Política:

 Asume tras el derrocamiento de Frondizi mediante un golpe de Estado "blando".

 Gobierna bajo fuerte presión militar (influencia de los "azules y colorados").

 Mantiene la proscripción del peronismo.

Economía:

 Sin cambios estructurales respecto al modelo anterior.

 Ajustes fiscales y contención de salarios.

Sindicatos:

 Alta conflictividad obrera.

 Se mantiene la dualidad sindical: sectores negociadores vs. combativos.

 Se fortalecen redes clandestinas de movilización, huelgas, sabotajes (Gordillo).

🟥 4. Arturo Illia (1963-1966) – UCRP, intento de apertura gradual

Política:

 Electo con solo el 25% de los votos (por la proscripción del peronismo).

 Intenta desandar el autoritarismo previo: levanta parcialmente la proscripción


política, aunque no habilita candidaturas peronistas nacionales.

 Promueve mayor participación institucional.

Economía (Rugier y Fiszbein):

 Vuelve a promover el desarrollo interno y la industria nacional.


 Suspende parcialmente los contratos petroleros de Frondizi.

 Críticas de los sectores liberales y de la derecha militar por su "lentitud".

Sindicatos (James):

 Relación más abierta con la CGT, que empieza a disputar espacios.

 Augusto Vandor, como líder sindical, impulsa el “peronismo sin Perón”,


negociando espacios políticos.

 Aumento de la presión obrera y protestas.

🟥 5. Juan Carlos Onganía (1966-1970) – Dictadura “Revolución Argentina”

Política:

 Toma el poder con un golpe militar que derroca a Illia.

 Suspende la actividad política, disuelve partidos y sindicatos pierden derechos


de huelga.

 Impulsa el modelo autoritario de "orden y modernización".

Economía (Rugier y Fiszbein):

 Modelo tecnocrático: intenta modernizar la economía mediante una


acumulación capitalista sin redistribución.

 Prioriza al agro y la inversión extranjera.

 Excluye al sindicalismo del sistema de negociación tripartita.

Sindicatos y protestas (James, Gordillo):

 Aumento de la resistencia sindical y social.

 Surge la CGT de los Argentinos (CGTA) bajo Raimundo Ongaro: combativa y


antiburocrática.

 Aparecen huelgas generales, tomas de fábricas y protestas como el Cordobazo


(1969).

 Radicalización política y emergencia de las organizaciones armadas.

🟥 6. Roberto Levingston / Alejandro Lanusse (1970-1973) – Salida negociada


y apertura

Política:

 Levingston intenta una salida moderada, pero es desplazado por Lanusse, que
impulsa el Gran Acuerdo Nacional (GAN) en 1971, como salida controlada al
conflicto.

 GAN proponía elecciones con “tutela militar”, sin habilitar la candidatura de


Perón → fracasa por falta de legitimidad.
Economía (Rugier y Fiszbein / Schvarzer):

 Crisis del modelo de Onganía.

 Se agudiza la inflación y el déficit fiscal.

 Presiones del FMI por reformas estructurales.

Sindicatos:

 La CGT recupera peso político.

 Se producen negociaciones para el regreso de Perón y la participación electoral


del justicialismo.

 El sindicalismo es actor clave en la recomposición del sistema político.

🟥 7. Héctor Cámpora (Elecciones de marzo de 1973)

 No fue parte de la proscripción, pero marca su fin.

 Asume en mayo y levanta formalmente la proscripción peronista, tras casi


18 años.

 Las fuerzas sindicales y la CGT tienen un rol protagónico en el nuevo escenario


político.

✅ Conclusión

Durante la proscripción del peronismo (1955-1973), los distintos gobiernos (militares y


civiles) adoptaron estrategias disímiles respecto a la participación política, la
economía y los sindicatos. En todos los casos, el movimiento obrero organizado —
especialmente la CGT y las 62 Organizaciones Peronistas— fue un actor central,
tanto en la resistencia como en la negociación con el poder.

Los textos de Gordillo y James destacan el creciente protagonismo de la protesta y


la radicalización, mientras que Rugier y Fiszbein y Schvarzer analizan cómo el
péndulo entre modelos desarrollistas y aperturistas condicionó el rumbo económico,
alimentando el conflicto social que desembocaría en la crisis de los años 70.
Vínculos
Presidente Contexto político Política económica Relación con sindicatos
internacionales

Lidera el golpe como jefe


Eduardo Continuidad del modelo de Intenta una convivencia con el
de la “Revolución No establece nuevas
Lonardi economía mixta. Breve peronismo. Rechaza la represión
Libertadora”. Proclama: relaciones. Prioriza la
(sept–nov mandato sin reformas directa. Por eso, es desplazado
“ni vencedores ni estabilización interna.
1955) estructurales. por sectores duros.
vencidos”.

Derroca a Lonardi. Impulsa Ajuste ortodoxo. Freno al Represión y persecución


Pedro E. Reintegro al FMI. Inicia
la proscripción total del gasto público e sindical. Nace la resistencia
Aramburu apertura económica y
peronismo (Decreto 4161). industrialización. Revisión obrera. Aparece Framini como
(1955–1958) liberalización.
Disuelve el PJ y la CGT. del modelo peronista. referente gremial.

Gana elecciones gracias al Reorganiza CGT. Se agudiza la


Desarrollismo: apertura al
Arturo apoyo indirecto del Firma con FMI y Club división: 62 Organizaciones
capital extranjero,
Frondizi peronismo. Mantiene la de París. Estímulo a vs. 32 Gremios
industrialización vía
(1958–1962) proscripción bajo presión transnacionales. Democráticos. Vandor emerge
inversión externa.
militar. como figura fuerte.

Asume tras golpe Continuismo sin reformas de


José M. Alta conflictividad gremial.
institucional contra fondo. Control del gasto y Mantiene vínculos con
Guido Recrudecen huelgas y
Frondizi. Gobierno débil, política monetaria FMI.
(1962–1963) movilización clandestina.
bajo tutela militar. restrictiva.

Industrialismo moderado.
Gana con baja legitimidad Reconstrucción gremial. Vandor
Suspensión parcial de Se aleja del FMI.
Arturo Illia electoral. Intenta apertura impulsa el “peronismo sin
contratos petroleros. Intenta política
(1963–1966) política parcial. No habilita Perón”. Reaparece el
Defensa del mercado soberana.
candidaturas peronistas. protagonismo obrero en la calle.
interno.

Golpe militar. Elimina Apoyo de [Link]. y Reprime a la CGT. Surge CGT de


Juan C. Modernización excluyente.
partidos y suspende alineamiento con los Argentinos (Ongaro).
Onganía Favorece grandes empresas.
huelgas. Modelo Doctrina de Seguridad Protestas como el Cordobazo.
(1966–1970) Concentración económica.
autoritario y corporativo. Nacional. Sindicalismo combativo.

Levingston / Transición hacia salida Crisis económica. Presión del FMI. CGT se fortalece. Reclama
Lanusse electoral tutelada. Lanusse Devaluación, inflación y Negocia pago de participación política. Activa en
Vínculos
Presidente Contexto político Política económica Relación con sindicatos
internacionales

lanza el Gran Acuerdo estancamiento. Fracasan el regreso de Perón. Se


(1970–1973) deuda externa.
Nacional (GAN). intentos de estabilidad. desmorona el GAN.
🧱 Fragmentación del sindicalismo peronista: Vandorismo vs. CGT de los Argentinos

Durante la etapa de proscripción del peronismo (1955-1973), el movimiento sindical fue uno
de los principales sostenes del peronismo proscripto y, al mismo tiempo, uno de los espacios
donde se produjo una fuerte disputa interna. Esta fractura, que Daniel James analiza con
profundidad, opone dos grandes corrientes: el "vandorismo", asociado a la burocracia
sindical, y el sindicalismo combativo, expresado principalmente en la CGT de los
Argentinos.

🔵 El Vandorismo: “Peronismo sin Perón” y la línea negociadora

 Liderado por Augusto Timoteo Vandor, secretario general de la Unión Obrera


Metalúrgica (UOM) y figura clave de las 62 Organizaciones Peronistas.

 Sostiene una estrategia negociadora con el Estado, incluso con gobiernos que
mantenían la proscripción peronista.

 Propone una autonomía relativa del movimiento obrero respecto de Perón,


sintetizada en la famosa consigna:
👉 “Para salvar a Perón, hay que estar contra Perón”.

 Defiende la participación electoral del peronismo, incluso sin Perón como candidato, y
promueve el “Peronismo sin Perón”.

 Su conducción busca preservar los beneficios gremiales y el poder institucional


de los sindicatos a través de una estrategia pragmática y gradualista.

 James caracteriza esta corriente como burocrática, moderada, centrada en la


negociación y la supervivencia estructural de los gremios, incluso a costa de
distanciarse de las bases.

🔴 La CGT de los Argentinos: combativa, clasista y antiautoritaria

 Surge en 1968, como una escisión de la CGT oficial, en oposición a las posturas
moderadas del vandorismo.

 Encabezada por Raimundo Ongaro (Federación Gráfica Bonaerense), y vinculada a


sectores del sindicalismo de base, cristianos del MSTM y radicalizados.

 Defiende una postura de confrontación directa con la dictadura de Onganía y con


el modelo económico excluyente.

 Critica duramente la conciliación de clases propuesta por Vandor y reivindica el


protagonismo político de los trabajadores en alianza con otros sectores populares.

 Publica el periódico “CGT: órgano de los trabajadores”, con una línea crítica,
antiimperialista y militante.

 Apoya las luchas obreras autónomas, como las de SITRAC–SITRAM en Córdoba, y se


vincula con procesos de movilización como el Cordobazo (1969), donde se conjugan
obreros y estudiantes en la calle.
 Como analiza Gordillo, esta corriente expresa una nueva cultura política de masas,
más horizontal, que se alimenta del clima de radicalización creciente y la emergencia
de nuevas generaciones militantes.

⚖️¿Qué expresa esta división?

Según Daniel James, esta fragmentación del sindicalismo expresa un conflicto de


clase dentro del propio movimiento obrero:

 Por un lado, una cúpula burocrática que prioriza la negociación institucional.

 Por otro, un movimiento combativo y politizado, que rechaza la conciliación y se


siente traicionado por los métodos del vandorismo.

Este conflicto no solo tuvo consecuencias en el plano sindical, sino que también afectó la
estrategia del retorno del peronismo, generando contradicciones que serían centrales en
los años 70, especialmente tras el regreso de Perón y la disputa entre "la ortodoxia" y "la
Tendencia Revolucionaria".

✅ Conclusión

El enfrentamiento entre el vandorismo y la CGT de los Argentinos reflejó no solo una


pugna por la conducción sindical, sino una disputa sobre el rol del movimiento obrero:
¿debe ser un actor autónomo y combativo o un interlocutor del Estado? Esta tensión es clave
para comprender el papel que jugó el sindicalismo durante la proscripción y la posterior
conflictividad social y política de los años 70.

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