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Argumentos (Recuperado Automáticamente)

La educación sexual en la infancia es crucial para que los niños aprendan sobre el respeto a su cuerpo y la identificación de abusos. A pesar de la resistencia de algunos padres, estudios demuestran que una educación sexual integral reduce embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual. La educación sexual no solo es un derecho, sino que también fortalece la comunicación entre padres e hijos y promueve relaciones saludables y el consentimiento.

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Argumentos (Recuperado Automáticamente)

La educación sexual en la infancia es crucial para que los niños aprendan sobre el respeto a su cuerpo y la identificación de abusos. A pesar de la resistencia de algunos padres, estudios demuestran que una educación sexual integral reduce embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual. La educación sexual no solo es un derecho, sino que también fortalece la comunicación entre padres e hijos y promueve relaciones saludables y el consentimiento.

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En los niños y niñas pequeños, la educación sexual puede ayudar a que aprendan

a identificar abusos y prácticas violentas, saber qué conductas hacia ellos son
aceptables, el tipo de cariños que pueden recibir, las distancias que los demás
deben mantener con ellas/ellos; así como atentos al respeto de las otras y otros a
sus cuerpos.

“Eso se empieza a trabajar desde pequeño y es muy bonito, porque lo aprenden


rápidamente y porque, además, no tienen nuestros prejuicios sobre el cuerpo”,
agregó.

El investigador es crítico de padres y madres que demandan que los colegios les
pidan una autorización para que sus hijos/as reciban educación sexual y, sin
embargo, “les regalan un móvil con datos ilimitados donde tienen acceso al porno
desde edades muy tempranas y que está causando un tremendo daño, porque
consideran que el porno que ven es algo real. Es un doble estándar. A eso no le
ponen restricción ninguna, pero sí le ponen restricciones a la escuela”, puntualiza.

Muchos padres pueden sentir una sensación similar cuando intentan hablar con
sus hijos sobre la intimidad física, aunque las actitudes hacia la educación sexual
pueden variar ampliamente entre países y familias, según muestran
investigaciones.

Precisamente, un estudio realizado en Reino Unido encontró que, por ejemplo, a


menudo los progenitores se sentían avergonzados y temían no tener las
habilidades o el conocimiento para hablar con sus hijos.

Sin embargo, esa misma revisión también encontró que en lugares como Países
Bajos y Suecia los padres hablaban abiertamente con sus hijos sobre el sexo
desde temprana edad, y que posiblemente como resultado, los embarazos en
adolescentes y las enfermedades de transmisión sexual eran mucho menos
comunes que en Inglaterra y Gales.
Los padres que se sienten incómodos al hablar de sexo pueden encontrarse en
una situación difícil. A muchos les gustaría que sus hijos supieran que pueden
acudir a ellos con preguntas y problemas, especialmente en la era digital, en la
que los niños se encuentran con contenido gráfico en línea a una edad cada vez
más temprana.

Eva Goldfarb, profesora de salud pública en la Universidad Estatal de Montclair, es


coautora de una revisión sistemática de literatura de los últimos 30 años de
educación sexual integral.

Si bien la revisión se enfoca en las escuelas, Goldfarb dice que su investigación


también contiene lecciones importantes para los padres.

Una idea básica es que la educación sexual tiene un impacto positivo a largo
plazo, como ayudar a los jóvenes a formar relaciones saludables. Su consejo para
los padres es que no se salten ni retrasen estas conversaciones.

"Comienza antes de lo que piensas", dice ella. "Incluso con niños muy pequeños
se puede hablar sobre los nombres de las partes y funciones del cuerpo, la
integridad y el control del cuerpo".

Esto incluye hablar sobre temas que los padres tal vez ni siquiera consideren
relacionados con el sexo, pero que tienen que ver con las relaciones de manera
más amplia: "Nadie obtiene lo que quiere todo el tiempo, es importante tratar a
todos con amabilidad y respeto".

Paso a paso

Los padres que no están seguros de cuándo y cómo iniciar estas conversaciones
pueden encontrar útil buscar material de las escuelas.

En un estudio en Reino Unido realizado en 2016, los padres a los que se les
mostraron los libros utilizados para las clases de educación sexual de sus hijos
sintieron que entendían mejor el tema, y también informaron que les hizo sentir
más seguros al hablar con sus hijos sobre sexo.

Goldfarb sostiene que también puede ser útil para los padres tener reuniones con
los maestros de educación sexual y recibir información sobre lo que sus hijos
aprenderán al comienzo del año escolar.

Las pautas internacionales para la educación sexual, como una guía integral
basada en evidencia publicada por la Unesco, también pueden ser un buen punto
de partida para los padres que buscan consejos apropiados para la edad de los
menores.

El documento de la Unesco utiliza ideas básicas y claras sobre los cuerpos y las
relaciones saludables organizadas en bloques, en lugar de transmitir todo en una
"gran conversación".

Para un niño de 5 a 8 años, por ejemplo, una idea clave es que "toda persona
tiene derecho a decidir quién puede tocar su cuerpo, dónde y de qué manera".

Para los adolescentes, las conversaciones pueden incluir debates sobre la salud
emocional, como lo que significa asumir la responsabilidad de uno mismo y de los
demás, o formas de contrarrestar la presión de los compañeros, además de
brindar información específica sobre condones y otros anticonceptivos, según la
guía.
 Comprender la salud sexual

Una de las principales razones para apoyar la educación sexual en las escuelas
es que promueve la comprensión y el conocimiento sobre la salud sexual. Los
años de la adolescencia son un momento crucial para que los estudiantes
aprendan sobre sus cuerpos, su salud reproductiva y la prevención de
enfermedades de transmisión sexual. Al equipar a los estudiantes con información
precisa y apropiada para su edad, los empoderamos para tomar decisiones
informadas sobre su salud sexual.

 Promoción de relaciones saludables

Otro aspecto crucial de la educación sexual es el énfasis en promover relaciones


saludables. Los estudiantes aprenden sobre la importancia del consentimiento, el
establecimiento de límites y la comunicación respetuosa. Estas lecciones no sólo
ayudan a prevenir relaciones abusivas, sino que también fomentan relaciones
saludables basadas en la confianza, el respeto y la comprensión mutua.

 Reducir el embarazo adolescente y las ETS

Se ha demostrado que brindar educación sexual integral en las escuelas reduce


las tasas de embarazo adolescente y la propagación de ETS. Al educar a los
estudiantes sobre los métodos anticonceptivos, las prácticas sexuales seguras y
las consecuencias del sexo sin protección, podemos empoderarlos para que
tomen decisiones responsables.

 Contrarrestar conceptos erróneos y mitos


La educación sexual en las escuelas desempeña un papel fundamental a la hora
de disipar conceptos erróneos y mitos en torno a temas como la anticoncepción y
la salud reproductiva. Esta educación proporciona a los estudiantes información
precisa, permitiéndoles tomar decisiones informadas basadas en hechos en lugar
de rumores o creencias obsoletas.

 Promoción de la inclusión y la diversidad

La educación sexual también puede enseñar a los estudiantes sobre la


importancia de la inclusión y la diversidad en el ámbito de la sexualidad. Al discutir
temas como la identidad de género y la orientación sexual, los estudiantes pueden
obtener una mejor comprensión y aceptación de las personas que pueden
identificarse de manera diferente a ellos mismos. Este conocimiento promueve
una sociedad más inclusiva y tolerante.

 Enseñar consentimiento y límites

La educación sexual brinda la oportunidad de enseñar a los estudiantes sobre el


consentimiento y los límites. Es fundamental que los jóvenes aprendan sobre el
consentimiento y comprendan que es necesario en todo tipo de relaciones, ya
sean románticas o platónicas. Al enseñar estos conceptos en las escuelas,
podemos ayudar a prevenir el acoso sexual, la agresión y otras formas de mala
conducta.

 Abordar la era digital

En la era digital actual, el acceso a contenido explícito es más fácil que nunca. Sin
educación sexual en las escuelas, los estudiantes pueden depender únicamente
de Internet, lo que potencialmente los expone a información inexacta o
representaciones poco realistas de la sexualidad. Al brindar educación sexual
integral, podemos dotar a los estudiantes de las habilidades de pensamiento
crítico necesarias para navegar en el mundo digital de manera responsable.

 La educación sexual es un derecho

La educación afectivo-sexual es un derecho de niños, niñas y adolescentes junto a


otros derechos sexuales, como libertad sexual, privacidad, equidad, convivencia
en igualdad y sin discriminaciones. Todo niño tiene derecho a respuestas sinceras
y a la educación. Todo niño tiene derecho a una educación sexual de calidad.

 La educación sexual no acelera los procesos naturales

Algunos padres creen que hablar de sexo con sus hijos a edades tempranas
conlleva riesgos. Entre ellos, el de despertar ciertos intereses de forma prematura,
cosa que podría fomentar conductas de riesgo. La realidad es que no existe base
razonable para albergar esta clase de temores. La evidencia científica, con
investigaciones como las de Fernando Barragán Medero, apunta en la dirección
opuesta. Una educación realista y adaptada a la edad del niño le ayudará a ir paso
a paso con naturalidad

 La educación sexual no rompe la infancia

Otra creencia extendida es que hablando de sexo podemos robar la infancia a los
niños, incluso sexualizarles antes de tiempo. Existen muchas otras conductas,
normalizadas y socialmente aceptadas (redes sociales), que sexualizan,
introducen sesgos de género y crean complejos a pequeños y jóvenes. Educar en
sexualidad no es más que responder a la curiosidad propia de esas edades. Es
tener en cuenta sus emociones, porque desde muy corta edad sienten afectos y
se fijan en sus compañeros. Por eso, lo que sí rompe la infancia es prohibir
preguntas

 La educación sexual es una eficaz medida de protección

Dotar a los niños de mecanismos de defensa y autoprotección es sencillamente


fundamental. No sólo para que sepan cómo evitar abusos, sino también como
herramientas para construir relaciones íntimas basadas en el respeto. La única
forma de lograrlo es a través de la educación en sexualidad desde la infancia,
acompañándolos mientras maduran, descubren, forman y desarrollan sus
intereses. Lo contrario es arriesgarnos a que construyan sus modelos e ideas
bebiendo de cualquier fuente, con el peligro de caer en confusiones y prejuicios.

 La educación sexual fortalece vínculos de confianza entre padres e hijos

La mejor manera de distanciarte de un niño es rehuyendo preguntas,


reaccionando negativamente ante sus inquietudes. Hablar de sexo es una forma
más de comunicación. Como ocurre con cualquier otro tema, ofreciendo la verdad
estaremos alimentando un vínculo de confianza. Como es evidente, la verdad no
se explica del mismo modo a un niño de 6 años que a un adolescente de 14. Pero
un niño que sabe que puede hablar con sus padres siempre tiene una base segura
a la que regresar, aunque busque en ellos más respuestas en unas etapas que en
otras. Así se cultiva la confianza: demostrándoles que pueden contar con
nosotros.

 La importancia de no llegar demasiado tarde

Por desgracia, la educación sexual no es algo que podamos confiar a colegios e


institutos. Y no sólo porque los niños necesiten las palabras de sus padres, al
margen de lo que hagan los profesores. En los centros educativos no se suele
abordar la materia antes de los 12 o 13 años, si es que llega a hacerse. A esa
edad es frecuente que los prejuicios ya estén arraigados. Han hablado de sexo
con amigos mayores, han tenido contacto con la pornografía... suelen creer que ya
lo saben todo y son menos proclives a la reflexión pausada. Además, en los
colegios suelen limitarse las charlas a métodos anticonceptivos. El tema es
indudablemente relevante. El problema es que se obvia todo aquello que no tiene
que ver con la penetración y las relaciones heterosexuales.

La educación sexual es muy diferente en los diferentes países del mundo. Sin
saber mucho sobre el tema, casi cualquiera podría deducir que hay países en los
cuales la educación sexual es inexistente, otros en los que la habrá, pero con
objetivos muy básicos y otros en los que esté más avanzada. Al ser un tema que
ha tardado en concebirse como tal (la historia no ha dado mucho pie a hablar de la
sexualidad, mucho menos a educar en ella), hasta el siglo pasado no comenzó a
impartirse. Aunque estas últimas décadas, sobre todo esta última (gracias a
internet y su facilidad de acceso a la información), la investigación y divulgación en
sexualidad ha aumentado considerablemente, hay muchos países en los cuales la
educación sexual es nula. Hay pocos estudios que ahonden en la educación
sexual en los diferentes países de todo el Mundo, pero para establecer una
comparativa como ejemplo de los diferentes tipos y niveles de educación sexual
que existen voy a remitirme a un estudio que lo hace con los países de la Unión
Europea.

El estudio

El Departamento por los derechos de la ciudadanía de la Unión Europea (Policy


Department of Citizens’ Rights and Constitutional Affairs of the European Union)
publicó un estudio en el año 2013 en el cual evaluaba el estado de la Educación
Sexual en los 24 estados miembros de la Unión Europea en dos ámbitos: la
educación sexual en la escuela y en la planificación familiar. En el estudio también
se habla no solo de la situación actual de cada país en materia de educación
sexual, sino de toda la trayectoria de esta en el país: cuándo se introdujo,
contenidos, por quién es impartida…Y de en qué punto se encontraban los
derechos reproductivos y sexuales en el momento en el que se hizo el estudio
(2013). Además, expone la situación de los embarazos adolescentes y de las
Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), especialmente VIH / SIDA, que va muy
ligada a la cantidad y calidad de educación sexual que reciben los niños y
adolescentes. Si bien es un estudio de hace ya siete años, es de gran utilidad para
saber la historia de la educación sexual en cada país, el trato que se le da y las
diferencias que hay entre los países de la Unión Europea.

Algo a destacar es que la Unión Europea como tal no está a cargo de imponer un
modelo de educación sexual en sus países, ya que la educación sexual está a
cargo, en cada país, de los Ministerios de Educación y Salud, las asociaciones de
planificación familiar, ONGs, profesores, educadores y familias. Sin embargo, sí
que está en manos de la UE analizar la situación y dar consejos y estrategias para
mejorarla.

Los datos que da el estudio están divididos por países, sin embargo, hay varios
factores de los que se habla en casi todos los apartados y que exponen muy bien
las diferencias que hay: la obligatoriedad de la educación sexual, las edades hacia
las cuales se dirige y quién la imparte.

La obligatoriedad de la educación sexual

En el momento en el que se hizo el estudio (2013) la educación sexual era


obligatoria en: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, España,
Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Países
Bajos, Portugal, Polonia, República Checa y Suecia. Esta obligatoriedad,
realmente, es relativa, ya que, en muchos de estos países, aunque la asignatura
se imparta, los padres pueden decidir si apuntar o no a sus hijos a esta. En
Alemania, por ejemplo, los padres pueden hacerlo, pero está penado con multas.
En Irlanda, uno de los países donde la educación sexual dentro del sistema
educativo está más aceptada, las familias deciden si sus hijos e hijas reciben o no
estas clases.

La metodología usada para impartir las clases

En la mayor parte de los países, como, por ejemplo, Austria, la educación sexual
está incluida en el currículum de otras asignaturas. Estas suelen ser biología,
filosofía y/o religión. En otros se incluye en los objetivos de cada escuela, como en
la región de Valona (Bélgica), donde cada escuela tiene su EVRAS (educación
para la vida social, sexual y emocional). En Luxemburgo forma parte de la
asignatura de ciudadanía. En Dinamarca está incluida de manera transversal en
todas las asignaturas, de manera en la que todos los profesores tienen que
responder cualquier pregunta relacionada con la sexualidad que surja en cualquier
asignatura. También pueden introducir estos temas para debate o simplemente
para explicarlos cuando crean conveniente. Dinamarca fue también pionera en
introducir la educación sexual en las aulas (comenzó en 1991) porque no solo la
imparten profesionales de la sexología y la salud y profesores, sino que también
dan importancia a las charlas e historias de activistas y personas anónimas
LGTBIQ, con VIH/ SIDA o relacionadas con la prostitución.

A veces, la educación sexual se concibe como sesiones independientes con un


profesional (a veces de la sexología, pero e la mayor parte de los casos suelen ser
los orientadores o profesores del propio colegio o instituto). En algunos casos, a
los profesores que van a impartir estas sesiones se les imparten clases sobre
cómo hacerlo, pero no es lo común.

Otro método que se fomenta para la educación sexual en países como Austria,
República Checa o Estonia es lo que se llama peer education (algo así como
educación entre iguales), en la cual las charlas de educación sexual son
impartidas por jóvenes con conocimientos sobre sexualidad que también
comparten sus experiencias propias. Estos jóvenes tienen edades similares a las
de quienes reciben la charla.

¿A qué edad se recibe la educación sexual?

En la mayor parte de los países la educación sexual comienza en el instituto (12-


14 años), pero a veces se introducen ya en educación primaria conceptos
relacionados con la higiene, la salud y las relaciones interpersonales. Por ejemplo,
en Países Bajos tienen dos programas diferentes de educación sexual: uno para
primaria y otro para secundaria. El programa para educación primaria (en Países
Bajos, dirigido a alumnado de edades entre los 4 y los 12 años) se llama R&S:
Relationships and Sexuality (Relaciones y sexualidad) y el de secundaria se llama
LLL: LongLiveLove (Larga vida al amor).

¿Quién imparte la educación sexual?

Ya se ha mencionado quién imparte la educación sexual en algunos países en los


puntos anteriores, pero hay que destacar las diferentes tendencias que hay en los
países de la UE. La primera es en la cual quienes imparten la educación sexual
son los profesores de las asignaturas en cuyos currículums está incluida. Como
dicho previamente, estas asignaturas suelen ser biología, filosofía o religión. De
hecho, en Eslovaquia son los curas y las monjas quienes la imparten. Hay una
segunda tendencia en la cual es el personal sanitario de la escuela o instituto,
normalmente de enfermería, quienes lo imparten de manera específica. En otros
casos son profesionales externos, y en Chipre, por ejemplo, los profesores de
educación para la salud están educados en materias de sexualidad
específicamente, además de programar visitas de otros profesionales y tener
actividades organizadas por la Asociación de Planificación Familiar de Chipre
(CFPA).

Datos interesantes del estudio

Hay varios datos interesantes que destacar de este estudio.

Uno es que, en Polonia, las clases de educación sexual están segregadas por
género y que, por lo tanto, los adolescentes polacos no aprenden casi nada sobre
la anatomía y las funciones del género puesto, además de perpetuar los roles de
género y negar el debate en clase. De hecho, en la mayor parte de testimonios
sobre la educación sexual recibida en Polonia aparecen los estereotipos de
género e informaciones falsas sobre la contracepción.

Los objetivos de la educación sexual en el entorno académico en Bélgica son ‘‘el


desarrollo de los roles e identidades de género, aceptación positiva de la
sexualidad y el físico propio, la orientación sexual como algo individual, la
habilidad de conseguir intimidad con los demás, conseguir una moral en cuanto a
la sexualidad y las relaciones y prevenir riesgos como las ITS, embarazos y
abusos sexuales’’. Estos, concretamente, son objetivos que faltan en casi todos
los programas de educación sexual del resto de la UE, ya que la mayor parte de
estos se enfocan a la prevención de embarazos no planificados e ITS y solo
consideran las relaciones entre personas del sexo opuesto.

Casi ningún país incluye en sus objetivos temas relacionados con la prevención de
los abusos sexuales, el consentimiento y temas relacionados con el colectivo
LGTBIQ como la orientación sexual o la identidad de género. También es cierto
que la visibilidad y la información sobre el colectivo ha aumentado mucho estos
últimos años, y posiblemente se haya ido incluyendo en el currículum de algunos
países desde 2013 hasta ahora.

Otro tema para destacar es que los objetivos específicos para la prevención del
abuso sexual infantil solo aparecen en el currículum de educación sexual de
Bélgica, República Checa, Hungría y Países Bajos.

Conclusiones del estudio

El estudio concluye exponiendo los cinco indicadores que aparecen cuando una
educación sexual es efectiva. Estos indicadores son:

▪ El enfoque comprensivo: la educación sexual se enseña con una perspectiva


biológica y emocional.

▪ La implicación de las familias: tienen el derecho a contribuir para que sus hijos
tengan una educación completa en esta materia.
▪ La educación sexual es impartida en las escuelas e institutos por profesores
preparados específicamente para ello.

▪ Asistencia obligatoria a las clases de educación sexual para todo el alumnado.

▪ Los programas de educación sexual hablan sobre una gran variedad de temas
sin tabúes.

De todos los países de la Unión Europea, solo los siguientes cumplían al menos
tres de estos cinco indicadores: Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia,
Luxemburgo, Países Bajos y Suecia. Para resumir, el estudio afirma que la
educación sexual más efectiva y de mayor calidad son los programas de Benelux
(Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) y los Países Nórdicos. También recalca que
los sistemas de educación sexual en Letonia, Chipre, Estonia y Eslovaquia están
mejorando y que son de mayor calidad que los de España, Irlanda o Reino Unido.

Este estudio es útil para tener una idea generalizada sobre el avance de la
educación sexual en los diferentes países, pero también para considerar su
efectividad. En mi opinión, los cinco indicadores que proporciona son útiles, pero
faltan objetivos concretos muy importantes. Personalmente, añadiría que los
programas de educación sexual tienen que diseñarse para ser impartidos o
incluidos a lo largo de la vida escolar, no únicamente en el instituto, e incluyendo
dos de los objetivos olvidados en la mayoría: las relaciones sexuales por placer (e
incluyendo las de entre personas del mismo sexo), y la prevención de los abusos
sexuales infantiles, además de ahondar mucho más en temas de diversidad de
género y LGTBIQ.

BIBLIOGRAFÍA
‘Policies for Sexuality Education in the European Union’ del Policy Department C (Citizen’s Rights
and Constitutional Affairs) del Directorate-General for Internal Policies of the European Union
(2013). https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/note/join/2013/462515/IPOL-
FEMM_NT(2013)462515_EN.pdf

«Sexuality Information, Education and Communication – Good practise in sexual and reproductive
health and rights for young people», de The Safe Project, IPPF European Network y WHO Regional
Office for Europe and Lund University (2007):
http://www.ysafe.net/safe/page14/assets/SAFEsexualityinformationeducationcommunication.pdf

Naciones Unidas publica un nuevo informe sobre educación sexual integral


©CRS PHOTO/Shutterstock.com

24 de Junio de 2021

Última actualización:20 de Abril de 2023

A pesar de los progresos realizados en algunos países, son demasiados los que no consiguen
garantizar que los niños y los jóvenes tengan los conocimientos y las aptitudes que necesitan para
gozar de buena salud y bienestar, según las conclusiones de un nuevo informe de las Naciones
Unidas sobre educación sexual integral (ESI).

Con demasiada frecuencia, los profesores no están preparados, los estudiantes no aprenden la
gama de temas que necesitan aprender y la desinformación socava el desarrollo de la ESI. En la
actualidad, millones de niños y jóvenes siguen recibiendo poca información sobre cómo gestionar
la etapa de transición a la edad adulta.

Las conclusiones del informe, publicado por la UNESCO, ONUSIDA, el Fondo de las Naciones
Unidas para la Población, el UNICEF, ONU Mujeres y la Organización Mundial para la Salud, se dan
a conocer en vísperas del Foro de la Generación Igualdad, en el que la UNESCO anunciará una serie
de compromisos concretos sobre la educación de las niñas.

La Subdirectora General de Educación de la UNESCO, Stefania Giannini, dijo que las conclusiones
publicadas en El camino hacia la educación sexual integral: Informe sobre la situación mundial,
revelan los progresos que están realizando los países para ofrecer una educación sexual integral
de calidad en las escuelas a todos los alumnos, pero también ponen de relieve que aún queda
mucho por hacer.

La UNESCO se siente alentada por las innovaciones en el diseño de los planes de estudio, la
formación de los docentes y la ampliación de su alcance, pero también está preocupada por el
elevado número de jóvenes que afirman no estar recibiendo una educación sexual integral de
buena calidad. La educación sexual integral es fundamental para la salud y el bienestar. Ayuda a
los niños y a los jóvenes a responsabilizarse de su salud y desarrollo a medida que crecen.

Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO

En Túnez, una ley nacional para combatir la violencia contra las mujeres ordena la educación para
la salud y la sexualidad; en Suecia, se espera que la educación sexual promueva la igualdad de
género y la misma dignidad de todos; en Chile, se está desarrollando una serie de materiales de
enseñanza y aprendizaje sobre educación sexual para apoyar a los profesores. En Pakistán, se
están realizando grandes esfuerzos para conseguir el apoyo de la comunidad a la ESI y garantizar
que los programas respondan al contexto local, mientras que en Sudáfrica, los profesores reciben
apoyo con planes de estudio desarrollados a partir de las Orientaciones Técnicas internacionales
de las Naciones Unidas sobre Educación en Sexualidad.

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