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M Magna 0058

El documento presenta un mapa geológico de la zona de Los Corrales de Buelna, en la provincia de Santander, elaborado por la Compañía General de Sondeos bajo la supervisión del Instituto Geológico y Minero de España. Se describen las unidades geológicas presentes, incluyendo Paleozoico, Triásico, Jurásico, Cretácico y Cuaternario, así como la tectónica y la actividad minera en la región. Además, se menciona la disponibilidad de documentación complementaria en el IGME para consulta.

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LOS CORRALES DE BUELNA

INSTITUTO GEOLOGICO y MINERO DE ESPAf\JA

MAPA GEOLOGICO DE ESPAÑA


E. 1: 50.000

LOS CORRALES DE BUELNA


Segunda serie· Primera edición

SERVICIO DE PUBLICACIONES
MINISTERIO DE INDUSTRIA Y ENERGIA
La presente Hoja y Memoria ha sido realizada por la Compañía General de
Sondeos, S. A. (CGS), bajo normas, dirección y supervisión del IGME, utili-
zando un equipo de su Departamento de Geología integrado por F. J. Carreras,
P. del Olmo, J. M. Portero, J. Ramírez del Pozo, G. Giannini y M. J. Aguilar. Ha
colaborado también V. Pujalte, de la Universidad de Bilbao, en la carto-
grafía del límite Purbeck-Weald en la parte occidental de la Hoja. La car-
tografía y trabajos de campo se deben a F. J. Carreras, J. M. Portero y
P. del Olmo, mientras que los trabajos de laboratorio (Sedimentología y
Micropaleontología) han sido realizados, respectivamente. por M. J. Aguilar
y J. Ramírez del Pozo.
La redacción de la presente Memoria ha corrido a cargo de los autores
que intervinieron en la cartografía y trabajos de laboratorio.

INFORMACION COMPLEMENTARIA

Se pone en conocimiento del lector que en el Instituto Geológico y


Minero de Espafla existe para su consulta una documentación complemen-
taria de esta Hoja y Memoria. constituida fundamentalmente por:

- Muestras y sus correspondientes preparaciones


- Informes petrográficos. paleontológicos. etc .. de dichas muestras.
- Columnas estratigráficas de detalle con estudios sedlmentológlcos.
- Fichas bibliográficas. fotografías y demás Información varia.

Servicio de Publicaciones· Claudia Coello, 44 - Madrid-1

Depósito Legal: M -14.536·1979

Imprenta IDEAL· Chile. 27· Teléf. 2595755· Madrid-16


1 INTRODUCCION

la Hoja de LOS CORRALES DE BUElNA está situada en la prOVInCia


de Santander y enclavada en el borde oriental del Macizo Asturiano, en
el cual los rasgos estructurales más sobresalientes son que las alinea-
ciones mesozolcas se disponen orientadas Este-Oeste y Norte-Sur, amol-
dándose íntimamente a las direcciones paleozoicas.
Desde el punto de vista estructural y paleogeográfico pueden distin-
guirse cinco unidades en el borde oriental del Macizo Asturiano, algunas
de las cuales fueron definidas previamente por otros autores y otras por
CARRERAS y RAMIREZ (1971). Estas unidades son las siguientes (flg. 1):

1. Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga.


2. Entrante Mesoterciarlo Costero.
3. Entrante de Cabuérniga.
4. Franja cabalgante del Besaya.
5. Zona tectonizada del Toranzo y. Puerto del Escudo.

De la definición de estas zonas nos ocuparemos en el capítulo de tec-


tónica. Basta adelantar que, en la Hoja de los Corrales de Buelna, se en-
cuentran representadas todas las unidades anteriormente relacionadas.
la Información previa, por lo que a cartografía geológica publicada se
refiere, se reduce prácticamente al trabajo de KARRENBERG (1934) Y al
mapa de síntesis a escala 1:200.000, publicado por el IGME, que para el
área ocupada por la Hoja estudiada está basado en datos de SANCHEZ, B. J.
(1969). Como mapa base a escala 1:50.000 se ha partido del de CARRERAS
[1970, inéditol.

3
Afloran sedimentos del Paleozoico en la parte norte de la Hoja. corres-
pondiente a la unidad de la «Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga •.
El Triásico aflora igualmente en la unidad antes citada y en la Franja ca-
balgante del Besaya; existiendo además pequeños asomos en ejes de anti-
clinales mesozoicos y en áreas tectonizadas diapíricas al Oeste. El Jurá-
sico y Cretácico están extensamente desarrollados en la mitad inferior de
la HOja (<<Entrante de Cabuérniga- y -Zona Tectonizada del Toranzo y Puer-
to del Escudo-). El Jurásico se presenta erosionado en la zona Norte (-En·
trante Mesoterciario Costero.). El Cuaternario dispone sus materiales en
terrazas fluviales y rellenos de fondo de valle o en forma de conos de
deyección y coluviones.
la tectónica de la Hoja está condicionada por la influencia de la rigidez
de los materiales del borde oriental del Macizo Asturiano. que se mani-
fiesta por la acomodación de las estructura's mesozoicas a las hercínicas.
y por el gran dinamismo tectónico de la -Franja cabalgante del Escudo de
Cabuérnlga •.
la minería activa está circunscrita a la zona de Mercadal y Caldas. En
Mercadal, que limita con lás minas de Reacin (Hoja de Torrelavega). se
explota galena. blenda y minerales de hierro.
En las proximidades de la localidad de Caldas de Besaya se extrae
barita y galena, como accesorio.
los materiales canterables explotados más activamente corresponden a
calizas del Carbonífero. lías y Aptiense.
Desde el punto de vista hldrogeológlco las unidades potencialmente
más Interesantes y susceptibles de contener aculferos son el borde orien-
tal del «Entrante de Cabuérniga. y la -Zona Tectonizada del Toranzo y
Puerto del Escudo.,

2 ESTRATIGRAFIA

Afloran en la Hoja materiales pertenecientes al Paleozoico. Triásico,


Jurásico, Cretáclco Inferior y Cuaternario.
Del Paleozoico están representados sedimentos prehercínlcos datados
como Carboníferos (Namuriense y Westfaliense A).
El Triásico está diferencIado en Buntsandsteln y Keuper. El Rethiense
se agrupa en una sola unIdad con el Uas Inferior.
El JurásIco Incluye sedimentos marinos del Uas y Dogger, estando el
Malm representado por materIales en facies Purbeck. no siendo poSible su
distinción y separación de los sedimentos de esta facies de edad Cretácico
Inferior.
El Cretácico Inferior consta, por una parte, de materiales en facies Puro

4
beck y Weald que incluyen desde el Berriasiense al Barremiense y. por
otra. de distintas litologías del Aptiense y Albiense marinos.
El Cenomaniense Inferior aparece en pequeños afloramientos aislados
con una gran variedad de litologías.
Los depósitos cuaternarios recubren. en forma de pequeñas manchas
irregulares, a los materiales paleozoicos y mesozoicos.

2.1 PALEOZOICO

El estudio estratigráfico de detalle de estos materiales se realiza a par-


tir de la columna de Caldas (1).
Muy pocas referencias bibliográficas se encuentran en la literatura so-
bre el Paleozoico de esta reglón. MENGAUD (1920) menciona Carbonífero
Superior al Dinantiense en el valle del río Nansa, al sur de Celis, en la
Hoja de Cabezón de la Sal. DE SITIER (1963) estudia el Carbonífero de
los Montes Cantábricos en una amplia zona que queda al oeste y sur de
esta Hoja. MARTINEZ, CORRALES y CARBALLEIRA (1971) describen una
facies flysch atribuida al Namuriense Superior, al NO de la Hoja de Cabe-
zón de la Sal.

2.1.1 CARBONIFERO SUPERIOR (NAMURIENSE V WESTFALlENSE Al


B B
(H¡ -H z¡)

Se dispone a lo largo de un anticlinal volcado. vergente al Sur. cuyo


flanco cabalga sobre los materiales de la unidad denominada -Entrante de
Cabuérniga-. En el núcleo del anticlinal aflora la potente serie de la -Ca-
liza de Montaña- y -Caliza Masiva-: que se encuentra cortada por fre-
cuentes fallas y cabalgamientos, aflorando un espesor reconocible de 400
a 500 m.
Como en todos los montes Cantábricos está definido por calizas masi-
vas. de estratificación difícilmente observable. que localmente tienen la-
minación paralela; de colores grises y oscuros, generalmente muy fétidas
y bastante fracturadas. Las calizas son ocasionalmente dolomíticas, pre-
sentando algunas recrlstalizaclones que quizá correspondan a huellas de
fósiles. En algunos lugares presentan inclusiones de cristales biplrami-
dados idiomórficos de cuarzo negro o blanquecino. generalmente concen-
tradas en ciertas zonas. Según MARTINEZ DIAZ (1969), en la -Caliza de
Montaña- de la zona de Rlosa (Asturias) se encuentran restos orgánicos
pertenecientes a los géneros Tuberitina, Trítaxia. Ammodiscus, Glomospira,
Archaediscus y Archaesphaera, extinguiéndose este último, al parecer, en
el Namuriense Superior.
A continuación viene una serie carbonatada cuya potencia aumenta rá-
pidamente hacia el Oeste y Norte. En la serie aquí descrita pueden dis-

5
58
tinguirse unos 300 metros de calizas cristalinas de tonos blancos y grises,
de aspecto masivo y marmóreo. Son biomicritas con matriz generalmente
recristalizada, con abundantes restos orgánicos. En la parte inferior se ha
determinado: Climacammina sp., Endothyra ex. gr. spiril/iniformis BRAZH.
y POT., Dvinel/a sp., Tuberitina bu/bacea GALLOW y HARLT., G/omosplra sp.,
Ozawaine//a sp. (Mil/erel/aJ, Archaediscus sp., Tetrataxis sp., Bradyina ex.
gr. cribostomata RAUZEZ y REITl.
Hacia el techo aumenta la recristalización. pero se sigue reconociendo
el carácter de biomicritas análogas a las descritas. habiéndose recono-
cido en los niveles superiores de biomicritas recristalizadas los siguientes
microfóslles: Fusulinel/a bockl MOLLER Pseudostafel/a sphaeroidea MOLLER
y Endothyra sp.

2.1.2 CARBONIFERO SUPERIOR (WESTFALIENSE A) (H:¡)

Aflora exclusivamente en la -Franja cabalgante de Cabuérniga~, al este


de la localidad de Caldas del Besaya. reposando directamente sobre los
niveles superiores de Fusulinel/a descritos en el apartado anterior.
Los afloramientos corresponden a estrechas franjas, de orientación NE-
SO, que se encuentran cabalgadas por la .. Caliza de Montaña-.
Esta unidad viene definida por una alternancia de pizarras arcillosas gri-
ses y oscuras y areniscas silíceas poco cementadas con abundantes restos
vegetales. En los levigados se han reconocido Foramlníferos de concha
arenácea pertenecientes a los géneros G/omospira. Archaediscus y Am-
modiscus.
- --~Aunq~estafauna· carece-de;/alorestratigráfico-sere--aTrlliuYeTaeaaa-·--··~
arriba indicada por su posición estratigráfica sobre las calizas Westfa-
lienses.

2.2 TRIASICO

Los sedimentos Triásicos han sido estudiados por la mayor parte de


los autores que se han ocupado de esta región. Se destacan los trabajos
de MENGAUD (1920), KARRENBERG (1934) Y CIRV (1940), en los que se
dedican varias páginas a describir algunas series estratigráficas, especial-
mente de los alrededores de Relnosa.
En la bibliografía regional se incluye en algunas zonas al Pérmico den-
tro de esta unidad. Sin embargo, la naturaleza de los sedimentos de esta
edad en otras zonas próximas de la Cuenca Cantábrica (Hojas de Tudanca
y Cabezón de la Sal), en donde se trata de limolitas violáceas. areniscas
y rocas volcánicas muy distintas a las series aflorantes en la Hoja, lleva
a pensar que, en la zona, se trata de materiales atribuibles exclusivamente
a la facies Buntsandstein.
6
Por otra parte. la ausencia de facies carbonatadas del Muschelkalk nos
obliga a incluir parte del mismo en las notaciones de la facies Buntsand-
stein y Keuper.
Las pequeñas variaciones litológicas. así como los cambios de espesor
observados entre las facies Buntsandstein. aflorantes en la Franja de Ca-
buérniga y Franja del Besaya. son debidas a causas paleogeográficas.
La facies Keuper se presenta como arcillas abigarradas y yesos o como
rocas subvolcánicas de textura otítica.

2.2.1 FACIES BUNTSANDSTEIN (TC¡¡-2)

Ha sido estudiada en las columnas de Caldas (1) Y Villayuso (2).


En la -Franja cabalgante del Besaya. está formando un conjunto de de-
pósitos azoicos de colores generalmente rojizos. integrados por una po-
tente serie de areniscas cuarciticas, a veces microconglomeráticas, gene-
ralmente de carácter lenticular, que alternan con arcillas hojosas o api-
zarradas y algunos niveles conglomeráticos, alcanzando un espesor medio
de unos 500 metros. Como ya es sabido. esta potente serie detritlco-terri-
gena carece de fósiles. Las areniscas son generalmente rojas. arcillosas y
con cemento de siderita más o menos limonitlzada. predominando el cuar-
zo, abundantes feldespatos potásicos (20-30 por 100), moscovita, biotita
alterada y minerales pesados (circón, turmalina y rutilo). Estos potentes
tramos de areniscas, que son generalmente de grano medio a grueso y fre-
cuentemente microconglomeráticas. presentan estratificación cruzada. Se
desarrolla una siliciflcación por efecto de procesos de presión-solución en-
tre los granos de cuarzo y también por la presencia de cemento silíceo
en forma de crecimientos secundarios. Las intercalaciones de arcillas son
hojosas y no han dado microfauna alguna_
En la parte septentrional de la Hoja (Franja cabalgante del Escudo de
CabuérnigaJ está representado el Buntsandstein (corte de Caldas). por un
potente tramo, de unos 400 metros de espesor. Son areniscas rojizas a
blanquecinas. de grano medio a fino. desde friables a bien cementadas.
en capas no mayores de un metro, algo lenticulares. con estratificación
cruzada con niveles de areniscas conglomeráticas y conglomerados. Estas
areniscas están constituidas por granos de cuarzo. feldespato potásico abun-
dante y cemento de óxidos de hierro, en ocasiones siderita. Hacia arriba
las areniscas contienen también fragmentos de rocas cuarcíticas y micá-
ceas. Moscovita. rara biotita, circón y turmalina son accesorios constantes.
En el tercio superior de la serie. aproximadamente. hay niveles de are-
niscas con cemento calcáreo. e incluso con fragmento de rocas calizas
ferruginizadas. que pueden corresponder a un cambio lateral de las facies
calcáreas del Muschelkalk.
En la "Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga» el BlIntsandstein va

7
haciéndose más arenoso y más potente a medida que se va hacia el Este
y los cortes descritos aqu[ presentan una serie litológica -más típica .. que
la descrita en el sector más occidental de la Franja (Hoja de Cabezón. de
la Sal).
Los materiales del Buntsandstein se apoyan en discordancia sobre dis-
tintos términos del Namuriense-Westfaliense A, y sobre ellos descansan,
cuando existen, las arcillas rojo-vinosas del Keuper.

2.2.2 KEUPER (TG2~)

Aflora en los flancos del anticlinal de la -Franja cabalgante del Escudo


de Cabuérniga. y en la parte centromeridlonal de la Hoja. en el núcleo de
un antlclinal jurásico de la -Zona tectonizada del Toranzo y Puerto del Es-
cudo., y también en la parte más occidental del -Entrante Mesoterciario
Costero. (continuación del diapiro de Cabezón de la Sal).
El Keuper (T02-3) está constituido por arcillas abigarradas. en ocasiones
hojosas. generalmente plásticas, con niveles intercalados de yesos.
'El Keuper oUtico (w4) aflora en la zona más oriental de la Hoja, en
forma de rocas subvolcánicas en amplias coladas semejantes a capas, muy
alteradas en superficie y que corresponden a basaltos con textura ofítica.

2.3 TECHO TRIASICO y JURASICO MARINO

El Jurásico de la región es ya citado por los primeros autores. MAES-


TRE (1864) y PUIG y SANCHEZ (1888), aunque es MENGAUD (1926) quien
por primera vez señala la presencia del Dogger en diferentes puntos del
norte de la provincia de Santander (río Nansa, Villacarriedo. río Pas). KAR-
RENBERG (1934) menciona el corte de los alrededores de Reinosa y des-
cribe otros cerca de Aguilar de Campóo y Becerril. CIRY (1940). aunque
no Incluye el estudio de la zona de esta Hoja, describe la estratigrafía con
cierto detalle de las áreas más orientales.
En el trabajO de DAHM (1966) se describe la Paleontología (Ammonites)
y Estratigrafía del Jurásico de la Cuenca Cantábrica. El estudio se hace
a partir de series o columnas estratigráficas detalladas, llegándose a es-
tablecer una subdivisión del Jurásico marino en zonas. De la reglón des-
cribe los cortes de Reinosa y Tudanca.
Las microfaunas y microfacles del Jurásico marino de la Cuenca Can-
tábrica han sido anteriormente estudiadas por RAMIREZ DEL POZO (1971).
Al norte de la -Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga. el Jurá-
sico aparece incompleto, erosionado a nivel del Lías calizo. según puede
apreciarse en el Corte de Caldas (1).
Las series estratigráficas completas del Jurásico aqul estudiado se lo-
calizan en la unidad -Entrante de Cabuérniga. -corte de San Vicente de

B
León (4)- Y en la unidad del .Puerto del Escudo» -corte de Quintana (3l-,
presentando, en conjunto, una gran uniformidad en facies y espesores. La
sedimentación marina del Jurásico se termina, en estas unidades, como
en la zona de Burgos, en el Calloviense Inferior (zona de Macrocephalites
macrocephalusJ.

2.3.1 TRIAS SUPERIOR-L/AS INFERIOR (RETHIENSE, HETTANGIENSE,


SINEMURIENSE INFERIOR y MEDIO) (T~~)

Representado por un tramo de calizas y dolomías con intercalaciones


de brechas calizo-dolomíticas, que comprenden el Rethiense-Hettangiense
y Sinemuriense Inferior-Medio.
Este tramo, generalmente carente de fauna, salvo la parte superior,
puede dividirse como en el resto de la Cuenca Cantábrica en cuatro tra-
mos litológicos, cuyo espesor y desarrollo puede variar relativamente de
unas zonas a otras y que de yacente a techo son:

1. Serie calcáreo dolomltica inferior con vacuolas, generalmente muy


dolomíticas (carniolas). Son dolomías sacaroideas, recristalizadas,
cavernosas u oquerosas, con estratificación oscura o masiva, a ve-
ces con cuarzos idlomorfos. Su espesor varía bastante de unas zo-
nas a otras, aunque en las series estudiadas parece ser bastante
constante (unos 20-30 metros).
2. Serie de calizas microcristalinas finamente bandeadas o en pla-
quetas (rubanée), dolomíticas en algunos niveles, en otros con as-
pecto dismicrltico. Generalmente no contienen fósiles, aunque en
algunas muestras se aprecian raras secciones de Ostrácodos. Son
de color negro, conteniendo abundante materia orgánica y en oca-
siones asfalto en pequeñas fisuras. Tienen un espesor de 5 m. en
San Vicente de León, no caracterizándose este tramo en los demás
cortes. CIRY (1940) señala en Barrio de San Pedro de Becerril (al
sur de Aguilar de Campóo) en estos niveles Isocyprina germari DUN-
KER, que sitúa en el Hettangiense Inferior.
3. Tramo de brechas calcáreo-dolomíticas, intraformacionales, con in-
clusiones de nódulos margosos, generalmente cavernosas. No se
ha reconocido ningún fósil en estos niveles, que alcanzan una po-
tencia de unos 120 m. en San Vicente de León y de 20 m. en
Caldas y en Quintana. Estas brechas no se observan en otros lu-
gares de la Cuenca Cantábrica, siendo equivalentes a un tramo de
dolomías y calizas dolomíticas, generalmente masivas y vacuo lares
(Aguila~ d~ Camp60, Nograro, Poza de la Sala, etc.).
4. Serie de calizas microcristalinas, estratificadas en bancos gruesos
(30 a 80 cm.), negras, muy fétidas, con manchas de asfalto Im-

9
58
pregnando pequeñas fisuras. Son micritas fosilíferas. biopelmicritas
y blomicritas con' restos de Gasterópodos y de Lamelibranquios, así
como Ostrácodos, Favreina sp. y Ungulina sp. (hacia la parte su-
perior). Presenta algunas intercalaciones de niveles oolíticos (más
desarrollados en San Vicente de León) con matriz microcristalina
que tiene amplias zonas recristalizadas (oomicritas y biornicritas
con graveles y pseudoolitos) con secciones de Pfenderina sp., Tex-
tulárldos. Ungu/ina sp. y restos de Moluscos y Crinoideos. El es-
pesor oscila entre 100 m. en San Vicente de León y SO m. en Ouin-
tana.

2.3.2 LIAS SUPERIOR (SINEMURIENSE SUPERIOR-PLlENSBACHIENSE-


TOARCIENSE) (Jt~lf)

Se trata de un tramo en el que alternan monótonamente calizas arci-


llosas y margas, fácilmente divisible tanto por macro como por microfau-
na. aunque lndiferenclable cartográficamente. En el Corte de San Vicente
de León su potencia es de unos 270 metros, y en Ouintana. de 320 metros.

Slnemuriense Superior:

Definido por calizas arcillosas microcristalínas. tableadas y estratifica-


das en capas ::le 20 a 50 cm. con delgadas juntas de margas de 2 a 5 cm.
de espesor. Las microfacies son muy monótonas y carecen de valor cro-
noestratlgráfico. pues se trata de mlcritas más o menos fosilíferas con
Ostrácodos, raros Lagénidos y restos de Moluscos y Crinoideos. En cam-
bio, la mlcroiauna de las intercalaciones de margas es muy rica y de gran
valor cronológico, destacándose las siguientes especies de Foraminlferos y
Ostrácodos: Vaglnulina radiata (TERO.), Astacolus rectalonga BART. y
BRAND, Astacolus cf. exarata (TERO.l. Astacolu8 quadricosta TERO .. No·
dosarfa mutabl/fs TERO., Procytheridea vermiculata APOST.. Procytheridea
vltlosa A POST., Lophodentina cf. crepidula (BLAKE), Polycope cf. pumicosa
APOST., Cytherelloidea pulchella APOST., Cythere/loidea cf. modesta APOST.
Los Ammonites son raros, mientras que los lamelibranquios y Gasteró-
podos, así como los BraqUiópodos, que en algunos bancos llegan a concen-
trarse, son muy abundantes.

Pliensbachiense:
La litología es semejante a la del Sinemurlense Superior. aunque hay
un predominio de los tramos margosos sobre los de calizas arcillosas mi-
crocristallnas. Entre las calizas arcillosas alcanzan gran desarrollo una se-
rie de niveles de arcillas calcáreas negras, hojosas (.paper shale.), que
también pueden reconocerse en otros niveles del Dogger.
10
OAMH (1966) ha subdividido. por Ammonites. en cinco zonas ,al Pliens-
bachiense de la región. en el que la parte inferior (zonas de U. jamesoni,
T. ibex y P. davoei) es muy rica en Braquiópodos, mientras que la superior
(zonas de A. margaritatus y P. spinatum) es mucho más rica en Ammonites
y Belemnites.
La microfauna separada de los niveles de margas es muy abundante y
característica, destacando las siguientes especies de Foraminíferos y Os-
trácodos: Astaco/us prima O'ORB .• Lingullna pupa (TERO.), Marginulinapri-
ma O'ORB., Dentalina terquem; O'ORB .. Frondícularia bicostata O'ORB., Mar-
ginulinops;s speciosa TERO .. Lophodentina cf. pumicosa APOST., Bairdia cf.
molesta APOST., Hungarel/a contractula [TRIEBEL) y Hungarella amalthei
(OUENST.). Las mlcrofacies de los niveles calizos son biomicritas o mi-
critas fosilíferas. arcillosas con Lagénidos (Lingulina. Lenticulina. Denta-
lina, etc.) junto a Ostrácodos y restos de Moluscos y Equinodermos.

Toareiense:
La litología es muy parecida a la del Plíensbachiense. destacándose
una parte inferior más margosa y otra superior en la que predominan las
calizas arcillosas sobre los niveles de margas.
El Toarciense Inferior (zona de D. tenuicostatum) falta en toda la re-
gión o quizá se presente este nivel muy condensado. como sucede en Por-
tugal (OAHM, 1966). Los depósitos Toarcienses son muy ricos en macro-
fauna, en especial Ammonltes. habiendo reconocido OAHM las zonas de
H. fa/citer, H. blfrons y L. jurense.
También la microfauna es muy abundante, siendo muy típica la siguien-
te asociación: Vaginulina proxima (TERO.), Lenticulína subalata (REUSS).
Lenticulina quenstedti (GUMB.). Nodosaria fondinensis TERO., Ammodiscus
tenulssimus (GUMB.). Fa/sopa/mula des/ongchampsi (TERO.). Cytherella toar-
censls BIZON, Cytherelloldea cadomensis BIZON. Procytheridea sermoisen-
sis APOST. Las microfacies son como las del Plíensbachlense, aunque en
los dos tercios superiores se encuentran microfilamentos.

2.3.3 OOGGER (J2)

Litológicamente resulta difícil fijar el límite inferior. pero paleontoló-


gicamente puede delimitarse con gran precisión gracias a la fauna de Am-
monites., por la aparición de los primeros Leioceras. Cartográficamente
tiene que Incluirse en una sola unidad por la homogeneidad litológica de
los distintos pisos que. en cambio. se separan con facilidad por criterios
paleontológicos.
El espesor medido es de unos 300 metros. tanto en el corte de Ouin-
tana como en el de San Vicente de León.

11
Aaleniense y Bajociense:

El Aaleniense y el Bajociense Inferior a Medio son muy parecidos al


Toarciense Superior, mientras que el Bajociense Superior es esencialmente
calizo, con bancos gryesos de calizas microcristalinas que presentan al-
gunas intercalaciones delgadas de margas. Las microfacies son de biogra-
velmicritas, con unos agravels- o intraclastos muy típicos de este nivel.
La microfauna es menos abundante que en el Toarclense, destacándose
Lenticulína quenstedtl (GUM.), Ammobaculítes fontinensis (TERO.), PJanu·
laria cordiformls (TERO.), Procytheridea sermoisensis APOST. y Cytherel-
loidea cadomensis BIZON en el Aaleniense y Bajociense Inferior a Medio,
y Nubecularia cf. ,eiche/i MARIE, Lithistidae en el Bajodense Superior. Las
microfacies son biomicritas o biopelmicritas con microfilamentos.

Bathonlense:

Está presentado por un tramo de margas calcáreas que alternan con


margas hojosas. ambas de tonos oscuros o negros. En la parte inferior
pueden existir intercalaciones de calizas microcristalinas estratificadas en
bancos masivos, con finas juntas margosas. Las calizas corresponden ge-
neralmente a biopelmicritas algo arcillosas, con limo fino de cuarzo ac-
cesorio.
Los Ammonites son más raros que en el Bajodense, habiendo podido
reconocer OAHM las zonas de Z. zigzag y de O. aspidoides solamente. Por
encima del Bathoniense Inferior se encuentra en todas las series de la
región un nivel muy rico en Braquiópodos.
La microfauna más característica del Bathoniense es: Astacolus trica-
rinel/a (REUSS1, Lenticulina d'orbignyi (ROEMER1. Lentlculína quenstedti
(GUMBELJ, Cornuspira cf. orbicula (TERO. y BERTH.l, Vaginulina el. harpa
(ROEMER1, Planular/a filosa TERO., Epistomina (Brotzen/a) cf. stelligera
(REUSS1, Pleurocythere connexa TRIEBEL, Paraciscus bathonicus OERTLI,
Fabanella bathonlca OERTLI, Oligocythereis sp. y rMonoceratlna. sp. Las
mlcrofacles son muy parecidas alas de los demás pisos del Oogger, es
decir, que se trata de blomicrltas y biopelmicritas con microfllamentos.
Eothrix alpina LOMB •• Lentlcu/lna y otros Lagénidos.

Callovlenae:

Alcanza muy poco desarrollo en la Hoja, pues la sedimentación del


Jurásico marino s610 llega hasta el Callovlense Inferior (zona de Macroee-
phalites macrocephalusJ. General,mente está representado por una alter-
nancia de bancos de calizas IImolftlcas {pelmicritas con raros microfila-
mentos, restos de Equinodermos y raramente LentlcullnaJ con margas cal-
cáreas normalmente IImolftlcas.
12
En San Vicente de León, tanto en el Calloviense como en el Bathoniense
Superior, son muy frecuentes las intercalaciones de arcillas negras hojo-
sas semejantes a las del Pliensbachiense. Contienen Macrocepha/ites, Pe-
risphinctes. Aequipecten. etc.
la microfauna es siempre muy escasa, reduciéndose a algunos ejem-
plares de Astaco/us tricarinel/a (REUSS), Lenticu/ina suba/ata (REUSS), Len-
ticulina quenstedtl (GUMB.), Trip/asia bartensteíni LOEBL. y BAPPAN, Os-
trácodo nov. gen. S. OERTLI y Lophocythere aff. caesa TRIES.

2.4 JURASICO SUPERIOR - CRETACICO INFERIOR NO MARINO

GONZALEZ LINARES (1876) dio a conocer el descubrimiento de unas


faunas de agua dulce con Unios y Paludinas en las dos vertientes del Es-
cudo dé Cabuérniga. La fauna se encontró en una serie arenoso-arcillosa
considerada anteriormente como Jurásico (MAESTRE. 1864) Y como Triá-
sico (GASCUE. 1874-75). CAlDERON (1875) confirma los resultados del
primer autor mencionado, el cual en 1878 da a conocer un nuevo aflora-
miento en el valle del río Besaya.
MENGAUD (1920), CIRV (1940), RAT (1959, 1961 Y 1962) Y posterior-
mente RAMIREZ DEL POZO (1969) Y RAMIREZ DEL POZO Y AGUILAR
[1972) han aportado nuevos datos para el conocimiento e interpretación de
estos materiales.
Siguiendo las ideas de CIRV (1940) y de RAMIREZ DEL POZO (1969)
pueden separarse dos grupos de facies denominadas Purbeck y Weald,
respectivamente, cuya distinción no siempre es sencilla. En la localidad
de los Llares la Unea de separación de ambas facies es una superficie
de discordancia angular.

2.4.1 JURASICO SUPERIOR V CRETACICO INFERIOR EN FACIES PURBECK


2
(Jp33-Cp12)

Afloran los materiales de facies Purbeck en la parte centro-meridional


de la Hoja, en la Unidad del Entrante de Cabuérniga y en la -Zona tecto-
nizada del Toranzo y Puerto del Escudo>. Se sitúan en discordancia sobre
el Jurásico Marino. La serie estratigráfica detallada se expresa en las co-
lumnas de San Vicente de león (4). Alceda (5) y Los Llares (6).
Dada la variabilidad litológica de la facies Purbeck resulta dificil des-
cribir una sección tipo. En Alceda (5) comienza por un tramo de conglo-
merados calcáreos con cantos de calizas (a veces ferruginizados) y ce-
mento margoso, con granos de cuarzo. En Ouintana (3) son areniscas con-
glomeráticas con cantos silíceos lo mismo que en los Llares (6). Pero en
San Vicente de león (4) el conglomerado (microconglomerado) es poligé-

13
nico, con cantos de cuarcitas y calizas. la potencia del tramo puede esti-
marse entre 15 y 20 metros.
Sigue una serie de arcillas hojosas negruzcas y rojizas con intercala-
ciones de areniscas, que en algunos lugares llegan a tener más desarrollo
que las arcillas. Este tramo es generalmente pobre en fósiles, aunque
excepcionalmente contiene algunos Ostrácodos salobres (Scabriculocyprís
trapezoides ANDERS.l. Viene a continuación un tramo carbonatado, en el
que se tienen todas las litologías, desde calizas lacustres, calizas arenosas
a areniscas calcáreas, negras y arcillas, ambas gris-verdosas negruzcas.
El carácter más sobresaliente de este tramo carbonatado es la presencia
de abundantes fósiles, entre los que se destacan Gasterópodos. lameli-
branquios, Anchispirocyclina lusitanica (EGGER), Darwinula leguminella
(FORBESl y Macrodentina (Dictyocythere) mediostricta transfuga MALZ.
Por encima, localmente, aparece una serie detrítica compuesta fundamen-
talmente por areniscas de grano medio de tonos grises y blanquecinos
con intercalaciones. más abundantes en la base, de arcillas rojizas oscu-
ras, ligeramente carbonosas. Completa la serie de facies Purbeck un con-
junto de arcillas negruzcas, con intercalaciones de areniscas y lumaquelas
calcáreas, con Ostreldos, Briozoarios y Neotrocholina valdensis REICHEL
Estos tramos se datan como Berrias/ense por la presencia de la micro-
fauna citada, mientras que el más alto. con Ostreidos y Neotrocholina. es
característico del Valanginiense Inferior-Medio.
la potencia total de los sedimentos en facies Purbeck es de unos 500
metros en San Vicente de León y de unos 400 metros en Los Llares.

2.4.2 VALANGINIENSE SUPERIOR-BARREMIENSE EN FACIES WEALD


3·Q 3-0
(CSW12-14 y CW12-14)

los sedimentos de facies Weald afloran extensamente en la Hoja de


los Corrales de Buelna en las partes centromeridional (dominio del .. En-
trante de Cabuérniga-, "Zona tectonizada del Toranzo y Puerto del Escudo»
y norte del uEntrante mesoterciario costero.). Yacen en paraconformidad
sobre los materiales de facies Purbeck o en discordancia erosiva sobre los
términos más antiguos hasta el Lías calizo (-Entrante de Cabuérniga.,
HOja de Cabezón de la Sal) y Lías o Keuper (-Entrante mesoterciario cos-
tero.). En ambos dominios los materiales de facies Weald presentan ca-
racterísticas litológicas distintas.
En el -Entrante de Cabuérniga- y .Franja tectonizada del Taranzo y
Puerto del Escudo» -los Llares (6)- comprenden una serie de areniscas.
S-Q
arcillas y niveles microconglomeráticos (CSWI2-14)' Un estudio actualmente
en curso (PUJAlTE) tiende a la distinción de varias formaciones sucesivas,
tal como se ha efectuado en el Puerto de las Estacas (PUJALTE, 1974), en
14
I
i

i
I
atención al porcentaje de areniscas, de figuras sedimentarias, etc., obser-
vables en la serie. En el Weald de esta zona de la Hoja dominan las are--
niscas a muro y techo de la unidad. En la parte central de la misma apa-
rece una alternancia de limo litas y areniscas rojo-violáceas con Interca-
laciones carbonosas, predominando los tonos rojos en su mitad superior
y los grises y amarillentos en la inferior.
En síntesis. el Weald del -Entrante de Cabuérnlga .. de muro a techo
se compone de: areniscas de grano grueso, generalmente microconglome--
ráticas en la base, masivas, lenticulares, que forman generalmente cres-
tones. Sobre ellas reposa un tramo de arcillas hojosas casi siempre ne--
gruzcas y paquetes de areniscas más o menos calcáreas, con intercala-
ciones lumaquélicas formadas por Unios y Paludinas. A continuación viene
un conjunto definido por una alternancia de areniscas de grano fino a me-
dio, limolitas y lutitas azoleas. éstas con carácter masivo, sin laminación
o estratificación aparente, con restos vegetales carbonizados. Se han re-
conocido también raíces fósiles, que indican períodos de exposición sub-
aérea.
El paquete de areniscas basales, que forman más del 60 por 100 del
tramo, están constituidas casi exclusivamente por granos de cuarzo.
Las estructuras más frecuentes de las areniscas son superficies de es·
triegue y estratificaciones cruzadas. En menor abundancia se encuentran
laminaciones cruzadas y -ripple-marks-.
Hay dos tipos de superficie de estrigue: unas irregulares, esencial·
mente planas, desarrollándose en la base de los paquetes de areniscas,
separando generalmente litologías diferentes, y otras, curvas y cóncavas
hacia arriba, de extensión lateral limitada, desarrollándose siempre en-
tre areniscas.
En el -Entrante de Cabuémiga. el techo está erosionado, no llegán-
dose nunca al Aptiense. En cambio, en la -Zona tectonizada del Toranzo
y Puerto del Escudo. localmente hay depÓSitos del Aptiense dispuestos
encima de los materiales de facies Weald. El espesor máximo aflorante es
superior a 1.000 metros.
Los afloramientos del Weald en la parte nororiental de la Hoja corres-
pondientes al -Entrante mesoterciario costero- son de litología distinta a
los anteriormente descritos. Se representan en el Corte de Caldas (1),
donde tienen una potencia aproximada de 640 metros. Corresponden a Ji-
3-0
mos, arcillas limoliticas y algunas capitas de areniscas (CW12.14)' El espesor
de esta serie disminuye de Este a Oeste, por efecto del levantamiento
del umbral del -Escudo de Cabuérnlga-, terminando por desaparecer al sur
del sinclinal de Bielba (Hoja de Cabezón de la Sal).
15
2.5 CRETACICO MARINO

El Aptiense, Albiense y Cenomaniense de la reglOn ha sido tratado por


todos los autores que han trabajado sobre la geología regional. Pueden
citarse los trabajos de VERNEUIL (1852), MAESTRE (1864), CAREZ (18811.
MALLADA (1904). MENGAUD (1920). KARRENBERG (1934). CIRY (1940).
RAT (1969) y FEUILLEE (19671. Hay que destacar el trabajo de RAT (1959).
que estudia con bastante detalle la facies Urgoniana, por lo menos desde
el punto de vista litoestratlgráfico. Posteriormente, RAMIREZ DEL POZO
(1972) trata detalladamente su estratigrafía y micropaleontologia.
El Cretácico marino está constituido por un conjunto de calizas blo-
hermales o biostrómlcas. margas, arcillas hojosas. arenas y areniscas.

1 1 1 1 2-3
2.5.1 APTIENSE (Ció. C I5h CI52 • Ci53. Ció Y Crs )

la serie estratigráfica detallada del Aptiense se estudia en el Corte


de Caldas (1), en la sucesión de afloramientos de la zona de Mercadal (7)
y en secciones esquemáticas realizadas en el borde sur de la Hoja (9) y
en Tarriba (8).
El Aptiense (C1SJ. que aflora én la parte más occidental de la .Zona
tectonizada del Toranzo y Puerto del Escudo-. adosado a la .Franja cabal-
gante del Besaya-, se da como Aptiense Indiferenciado y está constituido
por calizas y dolomías con Toucasias y Orbltolinidos.

El Bedouliense Inferior (C~511 está constituido por arenas y limolitas.


generalmente muy cubiertas, con pocos afloramientos representativos, al-
canzando una potencia que se estima en unos 40 metros. Localmente con-
tiene Palorbitolina lentlcularis (BlUMENB.) y Praeorbitolína cormyl ACHROEO.

El Bedouliense Medio (C~52) comprende calcarenltas bloclásticas y ca-


lizas onduladas hacia la base, con Millólldos que. hacia arriba, se enrique-
cen en Orbitolinas. Su espesor es de unos 60 metros en Mercadal y se
caracterizan por la presencia de Orbltollnopsis praeslmplex SCHROEO.

El Bedouliense Superior (Cl~) está formado por dolomfas ferruginosas


recrlstalizadas, con intercalaciones de margas. con un espesor total apro-
ximado de 100 m. Contienen Orblto/lnopsls simplex (HENSON) y Orbito-
Una (Mesorbitolina) texana parva DOUGL

Al sur de la Hoja (Zona de Arenas de Iguña) el Bedouliense (C~) se ha


representado en una sola unidad. debido a su pequeño espesor. Comienza
con un banco de 20 m. de espesor de calizas y calcaren itas con Millólidos,
al que siguen 120 m. de arenas, areniscas y arcillas en la base y margas
y calizas arcillosas con Exogyra aquila (O'ORB.) en el techo.

16
El Aptiense Superior (C;~3) se desarrolla en la zona de Mercadal y Are-
nas de Iguña, por encima de la serie del Bedouliense, aflorando unos 150
metros de calizas masivas y dolomías con Rudistas (Pseudotoucasia sanian-
derensisJ DOUVILLE y Orbitolínidos (Simplorbitolina manas! CIRV y RAT,
Orbitolina [Mesorbitolina] texana texana [ROEMER] y Orbitolina [Mesor-
bitolina] texana melendezi RAMIREZ). En el borde sur de la Hoja (zona de
Arenas de Iguña) el espesor se reduce notablemente, no sobrepasando los
100 metros.

1 2-3
2.5.2 ALBIENSE (C16 , C16• C16 )

Aflora en la zona norte de Mercadal, en una estrecha franja en el borde


septentrional de la zona, así como en el extremo meridional de la misma.
En Mercadal pueden separarse las siguientes unidades:

Albiense Inferior (C~6), con 60 m. de areniscas de grano fino a medio


compuestas por cuarzo de procedencia plutónica, bien clasificadas.

El Albiense Medio y Superior (C;;3), con 10 metros de calizas arcillosas


y calcarenitas bioclásticas con Orbitolina {MesorbitolinaJ texana texana
(ROEMER) y Haplophragmium, que hacia el Este van disminuyendo de es-
pesor para terminar por desaparecer.

En la zona Sur afloran 100 m. de arenas y areniscas silíceas, ferrugi-


nosas, de tonos pardo-amarillentos, con abundantes intercalaciones de ar-
cillas grises carbonosas. Hacia la base son frecuentes las alternancias de
margas y calizas arcillosas grises. El conjunto se atribuye a la totalidad
del Albiense (C le ).

2.5.3 ALBJENSE V CENOMANIENSE INFERIOR (C~;~21)

En la zona central de la Hoja (Tarriba), por encima de la caliza de Ru-


distos del Aptiense, aflora una serie que de muro a techo es como sigue:

20 m. de areniscas y limos arenosos de tonos gris amarillentos.


- 100 m. de calcaren itas bioclásticas con delgadas intercalaciones de
calizas y arenas. Contienen secciones de Paratrocholina JentlcuJaris
(PAALZOW), Haplophragmium, Orbitolina gr. concava (LAMARCK),
Daxia cenomana CUVILL. y SZAK., Tritaxia y Briozoarios, entre estos
microfósiles. En algunos niveles las calcarenitas son oolíticas.
- 40 m. de arcillas arenosas y arenas gris-amarillentas. Sin fósiles.
- 30 m. de calcaren itas y calizas fétidas gris oscuras. Son normal-
mente biomicritas con secciones de Cuneolina pavonia D'ORB., Pseu-
dotextularieJfa cretosa CUSHM .. QuinqueJoculina. Nezzazzata simpJex

17
58
OMARA, Paratrocholina fentícufaris (PAALZOW] y abundantes restos
de Algas calcáreas.
Resulta muy difícil separar, por criterios de campo, al Albiense del Ce-
nomanlense Inferior, lo que unido a la reducida potencia del conjunto hace
que se agrupen a ambos pisos en una sola unidad cartográfica.

2.5.4 CENOMANIENSE (C!l' Cm;a


En la zona Norte está escasamente representado por un fino nivel de
calcarenltas (blomlcrltas y biogravelmicritas) con Buccicrenata subgoodlan-
densis (VANDERPOOL1, Orbitolina concava qatarica HENSON, Dicyclina sp.,
Acicularia sp. y Brlozoos, con intercalaciones de margas calcáreas nodu-
losas y, fundamentalmente, por limos con arenas finas I/molíticas con
Thomasinella punica SCHLUMB.
Al sur de la Hoja afloran 100m. de margas y calizas arcillosas con
Thomaslnella punica SCHLUMB., Daxia cenomana CUVILL. y SZAK., Hedber-
gella washltensis (CARSEY) y Orbito/ina gr. concava (LAM.), entre otros
mlcrofóslles.

Pleistoceno
Existen dentro de la Hoja un sistema de terrazas fluviales [OlT) difí-
ciles de separar. aunque hay varios niveles de escarpe que han sido mar-
cados en la cartografía. Están constituidas por gravas y bloques con abun-
dantes elementos silíceos [cuarzo y cuarcita) bien rodados, englobados en
una matriz arenosa.

Holoceno
La terraza inferior de excavación de los depósitos de fondo de valle se
han cartografiado junto con los acarreos actuales como Aluviones (02AI).
siendo matériales de granulometría algo más fina que los de las terrazas
y de carácter muy heterométrico. a base de bolos y cantos en la zona de
influencia del ctalweg- actual.
Debido al amplio recubrimiento del substrato por depósitos de derru-
bios de ladera sólo se ha considerado conveniente su representación en
la cartograffa en las zonas donde adquieren suficiente espesor y desarro-
llo, estando fundamentalmente constituidos por bolos y bloques angulosos
de areniscas con matriz arenosa (o:e).
Existen también en la Hoja algunos conos de deyección (02Cdl en las
salidas de los barrancos de fuerte pendiente. y que están constituidos por
depósitos caóticos de gravas y bolos con matriz areno-arcillosa.
18
3 UCTONICA

El área de la Cuenca Cantábrica. en la cual se encuentra la Hoja de


Los Corrales de Buelna. se caracteriza por la existencia de alineaciones
E-O y N.s. que en parte son un reflejo de las existentes en el paleozoico
del Macizo Asturiano.
Se puede pensar que los principales accidentes de esta zona tienen su
origen en las dislocaciones del zócalo. pudiendo admitirse un cierto des-
pegue del Mesozoico a nivel del Keuper.
La configuración estructural de la Hoja es el resultado de la actuación
de los ciclos orogénicos Hercínico y Alpino. La tectónica hercínica se ma-
nifiesta por la aparición de cabalgamientos de bajo ángulo de las series
calizas (Namuriense, Westfaliensel sobre sedimentos incompetentes del
Westfaliense A. Las direcciones observadas a partir de la laminación pa-
ralela de las calizas son aproximadamente ENE-OSO y son subparalelas con
la de los cabalgamientos antes indicados. Estas deformaciones son atri-
buibles a la fase Astúrica.
Las primeras repercusiones del 'ciclo Alpino de las que se tiene evi-
dencia corresponden a las fases Klmméricas y se manifiestan por la apa-
rición de discordancias entre Purbeck y Jurásico y entre el Weald y tér-
minos más antiguos. Durante gran parte del Mesozoico. como se indicará
más adelante. la .. Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga- constituyó
un umbral móvil que condicionó las diferencias sedimentarias, la distinta
intensidad de los procesos erosivos y la diferente magnitud de los fenó-
menos halocinéticos del Keuper. al norte y sur de la misma.
La HOja de Los Corrales de Buelna se caracteriza desde el punto de
vista estructural por la existencia de dos grandes accidentes rfgldos (fallas
Inversas cabalgantes) que cruzan la Hoja de Norte a Sur y de Este a Oes-
te. de las que nos ocuparemos en el siguiente apartado.
Aunque en la Hoja no afloran sedimentos superiores al Cenomaniense.
por los datos obtenidos en el estudio de las Hojas colindantes de Comillas
y Torrelavega podemos indicar que el plegamiento fundamental corres-
ponde a las fases Sávica y Stairica. habiéndose Iniciado durante la PI-
renaica.

3.1 UNIDADES ESTRUCTURALES REGIONALES

Observando la distribución y frecuencia de elementos estructurales en


depresiones y cadenas montañosas. se aprecia que existen unas ciertas
relaciones tectónicas que permiten dlstfnguir un conjunto de reglones con
características estructurales particulares.

19
Se divide el conjunto de las Hojas de Cabezón de la Sal. Los Corrales
de Buelna y Reinosa en cinco regiones que ya fueron definidas anterior-
mente [CARRERAS y RAMIREZ DEL POZO, 1971) (fig. 1).

1. Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga.


2. Entrante Mesoterciario Costero.
3. Entrante de Cabuérniga.
4. Franja cabalgante del Besaya.
5. Zona tectonizada del Toranzo y Puerto del Escudo.

3.1.1 FRANJA CABALGANTE DEL ESCUDO DE CABUERNIGA

Resulta factible establecer unas ciertas precisiones cronológicas sobre


los hechos de índole dinámico estructura! que han ido imperando en esta
franja móvil en los movimientos posthercínicos, dada la influencia que
este accidente, activado con constante dinamismo, ha venido ejerciendo
sobre 108 depósitos sedimentarios mesozoicos y terciarios.
Consiste en el cabalgamiento de materiales del Carbonífero y Bunt-
sandsteln sobre sedimentos mesozoicos (triásicos, Jurásicos y weáldicos),
afectándolos en mayor o menor grado.
Se trata de un anticlina! volcado y fallado, vergente al Sur, con el flan-
co meridional hundido respecto al septentrional. El cabalgamiento se hace
más patente en la zona intermedia, entre Ce lis [Hoja de Cabezón de la
Sal) y La Penilla (Hoja de Los Corrales de Buelna).
La configuración que presenta actualmente el cabalgamiento, cortando
las escamas hercinicas existentes en las series del Carbonífero, revela
que se trata de un accidente fundamentalmente generado durante la Oro-
genia Alpina.
Sin embargo, su paralelismo con directrices hercínicas del Macizo
Asturiano y su inestabilidad durante todo el Mesozoico nos lleva a no
descartar la pOSibilidad de que se trate de un elemento estructural de
edad hercínica póstuma rejuvenecido parcialmente durante los tiempos Neo-
kimméricos y Aústricos, desarrollado totalmente durante las fases Sávica
y Stafrica.
Los empujes compresivos que lo han generado se han prodUCido según
la dirección Norte-Sur, iniciados probablemente durante la Orogenia Her-
cínica, y rejuvenecidos durante las fases Kimméricas, como indica la falta
total o parcial del Jurásico en el flanco norte y posteriormente reactivados
durante los movimientos Aústricos, Subhercínlcos, que se manifiestan con
claridad en la magnitud y características sedlmentológlcas de sus depó-
sitos, con hiatos estratigráficos en el Turoniense Inferior. Turoniense
Superior y Coniaciense. Finalmente, los empujes de mayor importancia
se producen en las últimas fases de la Orogenia Alpina.
20
3.1.2 ENTRANTE MESOTERCIARIO COSTERO

En la zona septent~ional se destaca la falta de sedimentación y/o ero-


sión parcial de los depósitos carbonatados del Jurásico, así como la
escasa potencia de los materiales de facies weáldica (más acusada al
Oeste), en comparación con la que tienen en las áreas más meridionales
y orientales que constituyen las unidades 3 y 5. También dentro de esta
unidad disminuye la potencia de los sedimentos mesozoicos de Este a
Oeste y de Norte a Sur. El sinclinal de Bielba (Sección del mismo nombre),
queda incluido dentro de esta unidad, y ha estado muy influenciado por
los continuos movimientos de rejuvenecimiento del geoanticlinal .0 «Franja
cabalgante del Escudo de Cabuérniga», especialmente durante las fases
Kimméricas que han dado lugar a la falta de sedimentación y/o erosión
posterior del Jurásico y a la reducida sedimentación de las facies weáldi-
cas, así como hiatos estratigráficos en el Cretácico Superior. Los elemen-
tos estructurales más destacables son el anticlinal diapírico y fallado de
Cabezón de la Sal. el sinclinal de Bielba y los pliegues de la zona costera.
E! diapiro de Cabezón de la Sal representa el carácter halocinético del
Keuper en esta unidad.

3.1.3 ENTRANTE DE CABUERNIGA

El Entrante de Cabuérniga es la unidad más extensa de las que nos


ocupa y constituye un amplio sinclinorio. de configuración triangular que
está incluido en las Hojas de Cabezón de la Sal. Los Corrales de Buelna,
Tudanca y Reinosa y ocupado en el interior por una mayoría de depósitos
detrítico-terrígenos weáldicos. salvo algunos afloramientos de edad jurásica,
o incluso triásica. precisamente localizados en abombamientos correspon-
dientes a anticlínales de superficie. o bien debidos al solapamiento sep-
tentrional con la falla del Escudo de Cabuérniga.
Al igual que en los casos anteriores. todas las direcciones dominantes.
bien de pliegues. o bien de fracturas. toman el rumbo Este-Oeste o la
dirección complementaria.
Los pliegues formados son de características simétricas.

3.1.4 FRANJA CABALGANTE DEL BESAYA

Otro accidente tectónico de Importancia es el cabalgamiento dirección


Norte-Sur que pone en contacto los materiales del Buntsandstein con se·
dimentos mesozoicos más modernos. Este cabalgamiento se amortigua por
el Norte con el del Escudo de Cabuérniga. y por el Sur con el diapiro de
la Población (Hoja de Reinosa). Presenta su mayor salto en las zonas en

21
que las areniscas y conglomerados del Buntsandstein están en contacto
con el techo de las areniscas weáldicas y limolltas y calizas de la base del
Aptiense marino ..
Es un gran anticlinal fallado, con el flanco oriental hundide respecto
al occidental, estando originada su ruptura durante la Orogenia Alpina.
las capas en el frente de cabalgamiento se disponen en general con
fuerte buzamiento e incluso volcadas.

3.1.5 ZONA TECTONIZADA DEL TORANZQ Y PUERTO DEL ESCUDO

Es una región típica de bloques fallas. con apariencia de mosaicos


debidos a bloques que se han movido en relación unos con otros sin
mayor deformación de los bloques unitarios.
La fuerte tectonlzación sufrida se debe a la situación de esta área
entre los dos grandes accidentes tectónicos o franjas éabalgantes del
Besaya y de Cabuérnlga.
Identificándose con las demás zonas, en ésta también se producen las
mismas direcciones y rumbos en pliegues y fallas. Son éstas de dirección
Este-Oeste y Norte-Sur.
Se pueden distinguir dos áreas de acuerdo con la intensidad de fractu-
ración y la naturaleza de los materiales afectados. Estas dos áreas que
hemos citado se diferencian en que la septentrional está mucho más frac-
turada y tiene dominio de sedimentos jurásicos. mientras que la meridio-
nal es más tranquila y con mayoría de sedimentos de facies Weald.
Dentro de los pliegues existentes. merecen destacarse en el Norte el
antlclinorio que ocupa la cuenca hidrogeográfica del río Pas, constituyendo
su núcleo materiales del Lías Inferior. En la parte Sur, el motivo tectónico
más sobresaliente es la estructura cerrada de San Miguel de Luena.

3.2 DESCRIPCION DE LAS PRINCIPALES ESTRUCTURAS

Estas cinco unidades estructurales anteriormente citadas se encuentran


parcialmente representadas en la Hoja de Corrales de Buelna.
Dentro de la .. Franja cabalgante del Escudo de Cabuérnlga. destaca la
existencia de una serie de escamas de orientación general ENE·OSO y
plano de falla de bajo ángulo, en las que las series pizarrosas del West-
faliense A quedan cabalgadas por la -Caliza de Montaña- Namuriense.
También existe una gran profusión de fallas y fracturas de descompresión.
de las que solamente se han destacado en la cartografía las más impor-
tantes, debido a su pequeño salto.
El -Entrante Mesoterciario Costero- constituye en la Hoja una serie mo-
nacUnal inclinada hacia el Norte, en la que destacan como elementos es-
tructurales más Importantes la prolongación del área díapirlca de Cabezón
22
de la Sal y las fallas de la zona de Mercada,I, que hunden hacia el Sur un
bloque de serie Urgoniana (Aptiense, Albiense). Estos dos accidentes se
sitúan en el cuadrante noroccidental de la Hoja.
El -Entrante de Cabuérniga- no presenta en la Hoja peculiaridades es-
tructurales, constituyendo como ya se ha indicado un amplio sinclinorio
de orientación Este-Oeste, en el que se observan direcciones Norte-Sur
en las proximidades de la «Franja cabalgante del Besaya-.
En el área estudiada la -Franja cabalgante del Besaya- pone en contacto
sedimentos del Buntsandstein con tramos altos de la facies Weald o con
calizas urgonlanas en su parte septentrional y materiales del Jurásico In-
ferior con series de la facies Weald en la zona meridional de la Hoja. Se
ve afectada y desplazada por una importante falla de gravedad situada en
los alrededores de Arenas de Iguña.
la -Zona tectonizada del Toranzo y Puerto del Escudo- ocupa el cua-
drante sureste, destacándose la existencia de pliegues y fallas de orienta-
ción NNO·SSE como elementos principales. así como otras estructuras rí-
gidas y de plegamiento de dirección Este-Oeste y ENE-OSO. la mayor den-
sidad de fracturación corresponde a las proximidades del .Frente cabal-
gante del Besaya-.

4 HISTORIA GEOLOGICA

El área ocupada por una Hoja resulta extremadamente pequeña como


para conocer, a través de su estudio, detalladamente los hechos acaecidos
en el transcurso de los tiempos geológiCOS y, sobre todo. para definir los
principales rasgos paleogeográficos. Por ello, la Historia Geológica se bao
sará en los datos obtenidos en el estudio de las Hojas 17·05 (Cabezón de
la Sal), 18-05 (Los Corrales de Buelna) y 18-06 (Reinosa), que ha realizado
la Compañía General de Sondeos. S. A., teniendo en cuenta también los
datos disponibles en la bibliografía sobre la región, así como los obtenidos
hasta ahora en Hojas colindantes cuyo estudio. actualmente en curso, lleva
a cabo C. G. S.
la Historia Geológica de las formaciones comunes a las Hojas citadas
será la misma.
las cuarcitas del Ordovícico, plegadas por la Orogenla Varíscica, aunque
están reducidas a un afloramiento (en la Hoja de Cabezón de la Sal) muy
restringido, parecen corresponder a sedimentos de relativa poca profun-
didad, teniendo en <..Uenta las pistas que presentan en zonas próximas. La
falta de sedimentos de parte del Ordovícico, Silúrico y Devónico podría
estar en relación con la actuación de las fases Caledonianas póstumas y lo
primeras hercinicas.

23
Como ocurre con la sedimentación de otros niveles. en especial del
Mesozoico. la .. Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga. ha jugado
un Importante papel en la sedimentación del Carbonífero. Parece que du-
rante este período se ha comportado como un pequeño surco donde ha
habido sedimentación marina de facies nerítica. Los sedimentos del Vi·
seiense Superior y Namuriense se depositaron en una amplia cuenca que
desde Asturias se extendía hacia el Este. al menos hasta cubrir comple-
tamente la actual .. Franja cabalgante-. Regionalmente la profundidad varió
dentro de ciertos límites, pues mientras se encuentran Radiolarios y Bra-.
quiópodos en algunos niveles. indicando profundidades relativamente gran·
des, en otros niveles, especialmente en la parte superior, hay Algas que
indican sedimentación en facies neritica o de plataforma. En todo caso.
parece que la textura original no se observa normalmente por los fenó-
menos de recristalización. que son muy frecuentes en la «caliza de mon-
taña".
Durante el Westfallense Inferior. los sedimentos depositados en la zona
son de facies nerítica. continuándose a través de toda la Franja. como de-
muestra la presencia de Foraminíferos arenáceos y Fusulfnidos. la sedi-
mentación del Westfaliense Inferior tuvo lugar en toda la franja. habién-
dose caracterizado estos niveles tanto en la Hoja de Cabezón de la Sal
como en la de Los Corrales de Buelna. Los conglomerados y brechas ci-
tados en el área de Celis (Hoja de Cabezón de la Sal) están en relación.
muy probablemente. con la pendiente del fondo de la cuenca. La mayor
parte de los cantos de los conglomerados parecen proceder del Namu-
riense. Las facies de la mayor parte del Westfalíense son arrecifales (en
parte biohermales y en parte biostrómicas). con algunos episodios. a techo.
de pizarras y areniscas. En cambio, al oeste y sur de la zona estudiada, y
en general en casi todo el dominio de Asturias. las facies del Westfaliense
son de tipo parálico. en las. que el relleno por aportes terrígenos (pizarras,
areniscas y conglomerados. así como restos vegetales carbonizados) se in-
terrumpe. intermitentemente por la llegada de aguas de salinidad marina.
depositándose así las cuñas o intercalaciones de calizas marinas entre los
sedimentos detrítlco-terrígenos (<<caliza masiva» y «productivo entre cali-
zas,,). Ser'ía. por tanto. el paso lateral de las facies parálicas (normales
en la mayor parte del Westfaliense Inferior Asturiano) a las facies ma-
rinas arrecifales.
Desde el final de la tectónica hercínica hasta la transgresión triásica,
el área de la Cuenca Mesozoica. que se iba formando. se vio afectada por
un relieve morfológico o estructural que no alcanzó completa peneplaniza-
ción. Por tanto, los sedimentos Paleozoicos posthercínicos (Stephaniense
del río Torina, en la Hoja de Reinosa, y Pérmicos) y los del Buntsandstein,
se depositaron en las zonas deprimidas, rellenándolas. siendo posterior-
mente solapados por la transgresión del Keuper arcilloso-evaporítico, cuya
24
DESCRIPCION DE LAS UNIDADES PALEOGEOGRAFICO·ESTRUCTURALES
DE LA FIGURA 1

Entrante mesoterciario costero

Keuper diapírico. Jurásico marino erosionado y/o no sedimentado. Weald


en facies limolítica discordante sobre Purbeck o Lías. Cretácico Inferior
acuñado hacia el Oeste. Cretácico Inferior marino en facies arrecifal con
intercalaciones terrígenas. Hiatos a techo Cenomaniense. Coniaciense no
sedimentado en el área de Bielba.

Franja Cabalgante del Escudo de Cabuérniga


LEYENDA
Umbml móvil durante la sedimentación del Mesozoico.

Entrante de Cabuérniga
CUATERNARIO CONTACTO NORMAL
Sedimentación marina en el Jurásico hasta el Calloviense; más reducida
en las áreas anticlinales (umb:"ales). Fases neokimméricas patentes; dis-
cordancia Purbeck-Jurásico marino y Weald-Purbeck (Weald reposa hasta TERCiJ'.RIO CONTACTO ~SCORDAHTE
sobre Lías Inferior).

Franja Cabalgante del Besaya


~ CRETACICO FALLA

.uRASICO Sup, y CRfWx,o re, ...I..IJ.IJ".I FALLA NORMAL


Jurásico marino hasta el Calloviense. Discordancia Purbeck-Jurásico ma- (F PLi?9ECK y WEALD)
rino y Weald-Purbeck. Muschelkalk y Keuper laminados. Tectónica intensa ................
~
CABALGAMIE NTO
JURASICO MARINO

Zoná Tectonizada del Toranzo y Puerto del Escudo

Jurásico marino hasta Calloviense. Discordancias neokimméricas atenua-


das. Aptiense en facies arrecifal. Albiense periarrecifal reducido al Norte
y terrígeno y muy potente al Sur.

jI',' "

[]
TRIASICO

PALEOZOICO
-++
-++
ANTlCUNAL

SINCLINAL

Zona de Las Rozas


¡O Km.
Jurásico marino hasta el Calloviense. Discordancias neokimméricas pa-
tentes. Purbeck muy potente. Borde de cuenca aptiense. Facies parálicas en ===='
el paso Aptiense-Albiense. Albiense terrígeno muy potente, pasando a fa- ESCAL A ,- 1/250.000
cies Utrillas hacia el Sur. Cretácico Superior en facies neritica a litoral.
diSposición fue simultánea con la efusión de materiales volcánicos de mag-
matismo básico (ofitas) en la parte oriental de la «Franja cabalgante del
Escudo de Cabuérniga .. (Hoja de Los Corrales de Suelna) y en la parte
oriental de la .Franja cabalgante del Sesaya. (Hojas de Los Corrales de
Suelna y Reinosa).
La relativa movilidad de las franjas mencionadas se pone de manifiesto,
durante el Keuper, por el período volcánico descrito. asi como por la re-
ducción de espesores del Keuper en la parte occidental de la "Franja ca-
balgante del Escudo de Cabuérniga ...
Después de la sedimentación triásica se produce un pequeño hundi-
miento del fondo de la cuenca, que el mar aprovecha para invadir la re-
gión y depositar la serie 'de calizas y dolomías del Rethiense-Lías Inferior.
El ambiente de sedimentación al principio del Jurásico (Hettangiense y
Sinemuriense Inferior) fue de poca profundidad, de facies litoral, con se-
dimentación de calizas dolomíticas y calizas mlcrocristallnas o calizas oolí-
ticas. El importante desarrollo alcanzado por las brechas calizo-dolomítlcas
en el Hettanglense de la región indica que la pendiente del fondo de la
cuenca fue bastante importante. La subsldencia diferencial fue también re-
lativamente acusada durante el Hettangiense, pues en la zona de Saja las
potencias son muy pequeñas en comparación con los espesores de Rei-
nosa, Tudanca. etc. A partir del Sinemuriense Inferior y en el resto del Llas
y Dogger de la serie de Saja, por el contrario. la subsidencia es mayor
que en los demás cortes, lo que muy posiblemente esté en relación con
el mayor desarrollo de las facies de arcillas negras hojosas en dicha serie.
Las calcaren itas oolíticas del Sinemuriense Inferior. más desarrolladas en
Reinosa, nos dan idea del elevado índice de energía deposicional que even-
tualmente tenía la cuenca.
A partir del Slnemuriense Superior, y durante todo el Llas SuperIor. el
surco se ensanchó al tiempo que se hundía, dando lugar a la sedimenta-
ción de calizas arcillosas y margas en régimen de sedimentación tranquila
y de facies neritica correspodiente a la zona exterior de la plataforma (pro-
fundidad media de unos 120-150 m.). El medio ambiente es altamente re-
ductor (arcillas negras hojosas y piritosas) y el fondo de la cuenca es bas-
tante estable, con una subsidencia muy semejante en todos los puntos de
la misma. Aunque los hiatos estratigráficos en el Uas Superior son de pe-
queña Intensidad, parece. por el estudio de Ammonites, que tienen gran
extensión regIonal, como el de la hase del Toarciense (zona de D. renuicos-
t8tumJ, según Indica DAHM (1966).
En el Dogger (especialmente a partir del Bathoniense) comienza una
fase regresiva que se traduce en sedimentos neríticos a litorales donde
en el Uas Superior hubo sedimentación nerítlco-peláglca. Se acentúa lige-
ramente la Inestabilidad del fondo de la cuenca y la subsidencia puede va-
riar localmente más que en el Uas Superior. El medio es muy tranquilo,

25
depositándose las calizas arcillosas con intercalaciones de margas, de ca-
rácter microcristalino. En el Bathoniense puede haber intercalaciones de
episodios de facies salobres (con FabanellaJ, lo que se justifica teniendo
en cuenta que nos encontramos en el borde de la cuenca y los aportes de
agua dulce podían, localmente, ser de cierta importancia. En el Calloviense
la fase regresiva citada alcanza su culminación en toda esta región occi·
dental de la Cuenca Cantábrica a causa de los movimientos Neokimméricos.
que dieron lugar a la instauración del régimen de sedimentación no ma-
rino o de facies Purbeck.
Dúrante el Jurásico, la -Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga»
debió experimentar movimientos de ascenso, formando un umbral en el
que no se depositaron sedimentos (parte occidental de la franja. en la
Hoja de Cabezón de la Sal). o si se depositaron fue sólo parcialmente. al
tiempo que estaba sujeto a erosión (zona oriental, en la Hoja de Los Corra-
les de Buelna).
Durante el Malm se produce un importante cambio en el régimen de
sedimentaci(m. Debido a las fases Neokimméricas (que ya en parte co-
menzaron a sentirse en el Bathoniense) se produce la retirada brusca de~
mar y la cuenca se colmata durante el Malm más alto y el Cretácico más
inferior. Se delimitan o independizan varias cuencas. cada una de las cuales
tiene unas características sedimentarias propiás. quedando separadas di-
chas cuencas o surcos por altos o umbrales en los que no hay casi sedi-
mentación o incluso los fenómenos erosivos son muy importantes. Así, se
erosionan las calizas del Jurásico marino, dando lugar a los conglomerados
de cantos calizos, o los materiales del Macizo Asturiano. que originan los
conglomerados silíceos.
Una de las cuencas más importantes que quedan individualizadas es
la que se sitúa al sur de Santander. y que comprende a las unidades que
se denominan -Entrante de Cabuérniga» y -Zona tectonizada del Toranzo
y Puerto del Escudo». Esta cubeta (Cubeta Santanderina) puede conside-
rarse como un mar interior en el que la salinidad del agua es dulce o sa-
lobre por regla general. excepto en el Valanginlense Inferior-Medio. que la
facies es transicional salobre·marina. Los aportes de agua dulce. de tipo
fluvial, son muy importantes. lo que motiva el tipo de salinidad del medio.
que por otra parte está en relación con el clima extremadamente lluvioso
y cálido reinante.
En el Malm los aportes de material detrítico grueso son muy importan-
tes, predominando los conglomerados de cantos silíceos provinientes del
cercano Macizo Asturiano, así como los decantos calizos procedentes del
Jurásico de los umbrales próximos que localmente se erosionaban. Estos
sedimentos del Malm no deben representar a toda la serie, debiendo exis-
tir, por tanto. hiatos estratigráficos por falta de depósito o erosiones sin-
sedimentarias de cierta importancia. En principio. parece muy probable que
26
los 30 ó 40 m. inferiores, que se observan en las series más completas de
la zona, correspondan al Portlandiense, localizándose la laguna correspon-
diente a la fase Neokimmérlca entre este piso y el Calloviense.
Al comienzo del Cretácico (Berriasiensel continúa el régimen salobre
en toda la cubeta. disminuyendo ligeramente los aportes terrígenos que
tienen una distribución bastante irregular y produciéndose esporádicamente
una sedimentación carbonatada (calizas arenosas, margas calcáreas) depo-
sitadas en un ambiente extremadamente reductor, y en un medio local-
mente lacustre con Gasterópodos. lamelibranquios y Ostrácodos (Macro-
dentina].
Con la sedimentación del Berriasiense salobre se completa la fase que
RAT (1959) llama de emersión o de régimen salobre.
En el Valanginiense Inferior-Medio, debido a que en algunos lugares de
la cubeta cesan o se reducen considerablemente los aportes de agua dulce,
se tiene en ellos una sedimentación en facies transicional a marina. La
distribución de los materiales terrígenos dentro del Valanginiense, aunque
en detalle es irregular. en conjunto parece que es más importante en las
zonas próximas al Macizo Asturiano (Tudanca, Saja), mientras que hacia
el este de la cubeta los materiales son más finos y las Intercalaciones de
calizas parecen tener un carácter más claramente marino [Iumaquela de
Ostreldos de Los Llares, calizas negras oolíticas de la .Zona tectonizada
del Toranzo y Puerto del Escudo- l. la profundidad del medio durante esta
época fue reducldíslma, como demuestran las lumaquelas de Ostreldos.
los sedimentos de facies Purbeck no se encuentran representados en
el -Entrante Mesoterciario Costero- (salvo en la Hoja de los Corrales de
Buelna, donde hay Valanginiensel. pues parece que la -Franja cabalgante
del Escudo de Cabuérniga. ha constituido el borde de la Cuenca de sedi-
mentación de estos niveles.
Durante la sedimentación del conjunto de facies Purbeck toda esta re-
gión del borde oriental del Macizo Asturiano era al tiempo el borde de una
cuenca que se caracterizaba por tener una topografía del fondo con um-
brales y pequeños surcos. Así encontramos algunos umbrales o altos
locales dentro del -Entrante de Cabuérniga», en los que puede haber ero-
sión parcial del Jurásico y falta de sedimentación y/o erosión del Va la n-
giniense Inferior-Medio.
la sedimentación de la potente serie arenoso-arcillosa o grupo superior
(facies Weald) constituye la fase que RAT (1959) llama de sedimentación
terrígena activa. Durante esta época el Macizo Asturiano debió sufrir un
rejuvenecimiento y erosionarse activamente para depositarse la potente se-
rie de sedimentos detrítico-terrígenos, coincidiendo con una importante va-
riación climática consistente en hacerse el clima mucho más lluvioso, con
el consiguiente aumento de aportes de agua dulce del continente. Todo
ello motivó que la salinidad del medio fuera muy baja (se pueden consi-

21
derar a estos sedimentos de facies Weald como de agua dulce), lo que
explica que ,la fauna sea tan escasa o incluso nula. A medida que se de-
positaba la potente serie de facies Weald se producía la colmatación gra-
dual de la cuenca.
Los tramos de areniscas representan depósitos de canales fluviales,
siendo las superficies planas de estriegue basal consecuencia de la migra-
ción lateral de los canales, mientras que las superficies cóncavas son ef
resultado de procesos erosivos dentro del canal. Las lutltas intercaladas
corresponderían a depósitos de llanura de inundaciÓn.
Los sedimentos de facies Weald que se observan en el -Entrante Meso-
terciario Costero» tienen un espesor pequeño, en especial en su extremo
occidental, llegando a desaparecer en el meridiano de Celis. En cambio,
en las regiones meridionales (-Entrante de Cabuérniga. y -Zona tectoni-
zada del Toranzo .. ) la potencia es muy superior, lo que demuestra la ac-
tividad tectónica casi continua de la - Franja cabalgante del Escudo de Ca-
buérnlga •. En el entrante costero las facies son terrígenas finas (arcillas y
limos dominantes) (Hojas de Cabezón y de los Corrales) que contrastan
con las facies de areniscas dominantes de las regiones meridionales. Esta
distribución de facies está en relación con la existencia de un fuerte es-
carpe en la parte occid-mtal de la citada -Franja cabalgante-, que permi-
tiría el depósito de los sedimentos más finos, mientras que los terrígenos
gruesos quedarian -represados. y relegados al sur y este de dicha franja.
Después del levantamiento o rejuvenecimiento del Macizo Asturiano y
de la activa erosión de sus materiales. que dieron lugar al depósito de los
potentes sedimentos arenosos y arcillosos de facies Weald, al comienzo
del Aptiense tiene lugar una disminución gradual del aporte continuo de-
trrtico-terrigeno. permitiendo la entrada del mar en una amplia plataforma
en la que pueden desarrollarse los organismos constructores de arrecifes,
produciéndose una sedimentación calcárea con irregulares aportes terrí-
genos, más importantes durante el Albiense Inferior. y que tienen conti-
nuidad hasta la deposición del Cenomaniense Inferior.
Durante todo el Aptlense se desarrollan activamente los arrecifes en
una cuenca marina de tipo nerrtico o epicontinental. con profundidades de
unos 30 a 50 metros y condiciones ambientales favorables para el desarrollo
de los organismos constructores (Poliperos, Rudistos, Algas. etc.). Sólo
en el Aptiense Inferior los eventuales aportes de material detrítico-terrí-
geno interrumpieron localmente el desarrollo de las facies arrecifales. los
fenómenos de dolomitízación y recristallzación en las calizas del Aptiense
son muy frecuentes en toda la región, estando en estrecha relación con
las mineralizaciones existentes.
Las áreas marginales de la cuenca marina del Aptiense se sitúan al sur
de la Hoja de Reinosa y en la de Las Rozas. en donde parte del Bedouliense
está representado por sedimentos de facies Weald. depositándose delgados

28
niveles de calizas y calcarenitas del Gargasiense-Clansayense que, lateral-
mente, pasan a superficies ferruginosas (<<hard-ground») indicadoras de un
amplio hiato sedimentario y/o a facies parálicas con lignitos.
Al comienzo del Albiense se interrumpe el desarrollo de los organismos
constructores, y por tanto de las facies arrecifales, debido a que los aportes
de material terrígeno se hacen muy intensos. los ríos transportan enormes
::antidades de arena y limo. A partir del Albiense Medio, en el entrante
Mesoterciario Costero y parte Norte de la -Zona tectonizada del Toranzo»
los aportes terrígenos tienen lugar de un modo intermitente y, sobre todo.
menos intenso, lo que da lugar a la sedimentación de las alternancias de
margas arenosas y calcarenitas. la cuenca tiene ya un carácter marino
normal, aunque la profundidad del medio es pequeña (puede estimarse en
unos 20-30 metros en la zona de Bielba), aumentando paulatinamente según
se asciende en la serie, así como hacia el Este. En general, las calcare-
nitas se han depOSitado en un medio de índice de energía moderado a
alto, tal como se deduce de la presencia de intraclastos. así como de la
matriz cristalina (intrablosparitas) de muchos niveles. El Alblense Superior
se presenta muy reducido de potencia. en Blelba en espeCial, si se com-
para con la fuerte subsidencia observada en las proximidades de Santan-
der, donde la potencia del Albiense Superior es ya bastante considerable
y las biofacles son neríticas de transición entre las zonas interior y ex-
terior de la plataforma, pudiendo estimarse la profundidad media de la
cuenca en unos 120 m. o algo más.
En la mitad meridional de la Hoja de Reinosa, así como en la de las
Rozas, el Albiense presenta potencias mucho mayores, al tiempo que sus
facies se hacen terrígenas (areniscas mlcroconglomeráticas friables). co-
rrespondiendo a un depósito de tipo fluvio-deltalco de tránsito entre las
facies de Utrillas y los sedimentos lagunares de áreas más nor-orientales
de la cuenca.
El Cenomaniense Inferior, en el -Entrante Mesoterclario Costero-, pre-
senta una sedimentación molásica con desarrollo de ciclotemas en los que
alternan términos de facies marina con otros de carácter continental o flu-
vial. Es a partir de la aparición de Orbitolina concava concava cuando se
instaura en la cuenca un régimen marino en el que los aportes del conti-
nente son poco o nada importantes, depOSitándose la serie de calcarenitas
bioclásticas en régimen nerltico. El hiato del techo del Cenomanlense, como
se ha indicado, es caracteristlco de la mayor parte de la Cuenca Cantá-
brica y muy probablemente se debe a una interrupción de la sedimenta-
ción, por lo que puede Interpretarse como una condensación de capas.
Sin embargo. el Cenomaniense Inferior de la zona limftrofe de las Hojas
de los Corrales y Relnosa presenta facies margosas marinas de mayor
profundidad que la de las facies molásicas del -Entrante Mesoterciario
Costero>.

29
Durante el Turoniense-Santoniense la cuenca alcanza los maxlmos de
profundidad, en el -Entrante Mesoterciario Costero- (Hoja de Cabezón de
la Sal). depositándose la serie de margas y margas calcáreas nodulosas en
un medio nerítico correspondiente a la zona exterior de la plataforma y,
eventualmente, a la zona interior (entre 100 y 180 metros de profundidad.
aproximadamente). El Coniaciense es, como se ha indicado en otros tra-
bajos sobre la Cuenca Cantábrica (RAMIREZ, 1971). el piso del Cretácico
Superior de menor profundidad y representa un episodio de carácter regre-
sivo respecto al Turoniense. Por esta razón parece lógico que falte en las
series estudiadas, ya que, por encontrarse en el borde occidental de la cuen-
ca de sedimentación, no debió depositarse, pues la línea de costa pudo
quedarse más al Este y Norte, es decir, que nos encontraríamos fuera de
la cuenca de sedimentación del Coniaciense, y si en algún determinado
momento la zona de la Hoja de Cabezón qyedó cubierta por el mar, en
las etapas posteriores regresivas pudieron erosionarse los sedimentos de-
positados. Este último detalle no parece, por otra parte. muy seguro. pues
no se han encontrado microfaunas resedimentadas del Coniaciense en nin-
gún nivel. Por otro lado. la transgresión del Santoniense debió ser rápida.
no dando lugar a la erosión del pOSible Coniaclense depositado. Parece,
por tanto, más probable que la falta de Coniaciense sea debida a la falta
de depósito. También es posible que algo del Turoniense Superior falte
en los cortes (especialmente en Bielba), pues su espesor es más bien re-
ducido si lo comparamos con otras series, más orientales, de facies se-
mejantes de la Cuenca Cantábrica. En la Hoja de Comillas ya hay eviden-
cias de la existencia de sedimentos Coniacíenses.
En la Hoja de los Corrales de Buelna no hay afloramientos del Cretá-
cico Superior y en la de Reinosa aflora Santoniense en el borde Sur, que
presenta facies neritica a litoral de calizas con Miliólidos. En la Hoja de
Cabezón de la Sal. en el .Entrante Mesoterciario Costero», y durante el
Santoniense Superior y sobre todo el Campanlense Inferior, se reduce ex-
traordinariamente la microfauna, y la cuenca se hace menos profunda como
consecuencia de las primeras fases de la Orogenia Alpina. las lumaquelas
de Ostreidos del Campaniense Superior nos indican que las biofacies eran
litorales durante la sedimentación de este piso, como muy posiblemente
serían las del Maestrichtiense, aunque por la falta de fósiles. debido a
la intensa dolomitización, nada se puede afirmar. Durante el Paleoceno In-
ferior es posible que las biofacies hayan sido en algún momento salobres,
como más adelante se indica.
Si comparamos las lito y biofacies del Cretácico Superior observadas
en el sinclinal de Bielba (Hoja .de Cabezón de la Sal) con sus correspon-
dientes de otras regiones más orientales de la Cuenca Cantábrica, y sobre
todo si tenemos en cuenta la posición paleogeográfica que ocupa dicha
región (que fue un borde de la cuenca de sedimentación), se llega a la
30
conclusión de que los sedimentos son de facies algo más profunda de la
que en principio cabría esperar. Por ello, parece probable admitir un pe-
queño surco orientado en sentido NE-SO, unido al actual mar Cantábrico.
durante el Cretácico Superior, que no sería otra cosa que el -Entrante
Mesoterciario Costero- ya mencionado. El acentuado carácter noduloso de
los tramos margo-calizos del Turoniense y Santoniense puede. muy proba-
blemente, estar en relación con una acusada pendiente del fondo de la
cuenca o cubeta.
La -Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga» ha sido una franja
móvil que ha jugado un importante papel durante la sedimentación meso-
zoica, condicionando los cambios de facies y espesores.
La influencia del continente es bien patente a lo largo de todo el Pa-
leoceno y Eoceno, siendo importantes los aportes detríticos (niveles calcá-
reos. arenosos o conglomeráticosl y las intercalaciones de arenas y arci-
llas. sobre todo en el Eoceno.
El Paleoceno Inferior de la Hoja de Cabezón de la Sal debe presentar
facies lacustre de acuerdo a los Gasterópodos señalados por MENGAUD.
En el Paleoceno Superior se encuentran microfósiles marinos que indican
profundidades muy pequeñas. En el Eoceno Inferior (lIerdiensel predomi-
nan las biofacies neriticas, aunque los episodios costeros son relativamente
frecuentes. Los niveles con "Microcodium- pueden señalamos facies de
paso a las del Garumnense. Por otra parte, las calizas de Alveolinas del
lIerdiense caracterizan medios nerftlcos y Cuvil/ierina cf. vallensis (RUIZ
DE GAUNA) se localiza en mares muy poco profundos de aguas cálidas
con tendencia subrecifal, normalmente en zonas agitadas. como, por otra
parte. indica la matriz esparitica de los niveles en que se encuentra y las
frecuentes Algas Rodofíceas mencionadas.
Por lo que respecta a la Historia Geológica del período comprendido
entre el Eoceno Inferior y Plioceno nada podemos decir. ya que en el área
cubierta por esta Hoja faltan los sedimentos correspondientes a este inter-
valo. Sin embargo, por los datos que disponemos de la vecina Hoja de Co-
millas, donde se extiende la cuenca Eo-Ollgocénica de San Vicente de la
Barquera. podemos resaltar los siguientes hechos fundamentales:

1) El Eoceno Medio-Superior y Oligoceno se depositaron en facies ma-


rina, normalmente neritica, en la mayor parte del -Entrante Meso-
terciario Costero-o
2) Durante el Mioceno la zona fue un umbral, sin sedimentación, o,
en el caso de que hubiese existido, ésta fue de carácter continental
y muy poco intensa. En este período tuvieron lugar las principales
fases de la Orogenia Alpina, que fueron las responsables de la es-
tructuración actual y erosión de gran parte de los materiales más anti-
~uos. El plegamiento fundamental corresponde a las fases Sávlca y Staí-

31
rica, como demuestra el hecho de que en la Hoja de Comillas el
Oligoceno se encuentre cabalgado por series más antiguas. Es muy
posible que durante el Plioceno tuvieran lugar algunos arrasamientos
parciales o retoques de la superficie de erosión indicada.
El encajamiento de la red fluvial, con la formación de terrazas durante
el Pleistoceno, ha dado lugar a la fisonomía morfológica actual.

5 GEOLOGIA ECONOMICA

5.1 MINERIA Y CANTERAS

Uesde el punto de vista minero, el mayor interés de la Hoja de Los


Corrales de Buelna está centrado en la mineralización existente en las
dolomfasdel Aptiense. localizada en los alrededores de Mercadal, consti-
tuyendo la continuación por falla de las conocidas minas de Reocín. La do-
lomitización de las calizas recifales es irregular tanto en sentido vertical
como horizontal, disminuyendo los espesores del Este hacia el Oeste en
el sentido de la transgresión del mar Aptiense.
Solamente la parte inferior del horizonte dolomítico del Aptiense Con-
tiene mineralizaciones estratiformes con una potencia que oscila alrededor
de los 40 m., disminuyendo paulatinamente del Este hacia el Oeste. Los
horizontes mineralizados tienen blenda, galena y minerales de hierro.
Estas mineralizaciones están regidas por los organismos constructores,
mientras que las zonas estéri les corresponden a canales interrecifales en
donde el desarrollo de organismos está atenuado.
Desde el punto de vista de la géneSis de las mineralizaciones, tanto
por el control sedimentológlco, por la existencia de niveles margosos mi·
neralizados, así como por las microtexturas y estructuras sinsedimentarias.
se puede pensar en favor de su origen singenético de la mineralización
química y/o bioquímica (MONSEUR, 1967).
También son importantes las explotaciones de barita existentes al este
de Caldas del Besaya. La mineralización se sitúa en las -Calizas de Mon-
taña- (Namuriense), apareciendo galena como accesorio. La extracción de
mineral se realiza a cielo abierto. En toda el área de afloramiento de ca·
lizas paleozoicas se observan numerosas labores muy antiguas con indi-
cios de plomo y cinc.
Las canteras de más interés se encuentran todas localizadas en las ca·
lizas del Carbonífero y del Lías calizo y Dogg.er, así como en las calizas
del Aptiense en las cercanías a Los Corrales de Buelna.
También son objeto de explotación los yesos de las facies Keuper exis-
tentes en las cercanías de la localidad de Arenas de Iguña, en la margen
derecha del Besaya.
32
5.2 HIDROGEOLOGIA

En lo que se refiere a las posibilidades hidrogeológicas de la Hoja. se


puede considerar que todas las unidades estructurales Incluidas en ella
son susceptibles de contener acuíferos. tanto desde el punto de vista es-
tructural como litológico. con limltaclonés en el -Entrante Mesoterciario
Costero-o dado el carácter limoso de los materiales que le ocupan con
permeabilidades muy restringidas. así como en la -Franja cabalgante del
Besaya-, debido a la alta slliclflcación de los sedimentos del Buntsandsteln.
La - Franja cabalgante del Escudo de Cabuérnlga- litológlcamente se di-
vide en tres zonas: las extremas. con dominio de areniscas cuarcítlcas con
niveles de IImolitas y arcillas apizarradas, y la central. con dominio de ca-
lizas masivas fracturadas y karstificadas. Son. por tanto. estas últimas las
que ofrecen muchas mayores pOSibilidades de captación de aguas sub-
terráneas.
El -Entrante de Cabuérnlga-, como ya se ha dicho en el apartado de
tectónica. es un amplio slncllnorio de configuración triangular que se dibuja
en el terreno por los crestones de calizas del Jurásico. conteniendo en su
interior materiales en su mayoría pertenecientes al Weald y Purbeck, for-
mados en su mayor parte por areniscas y arcillas. junto con algunos niveles
margosos y calizos que afloran por efecto de suaves abombamientos en
10s ejes de antlclinales.
Al margen de niveles de aguas locales debidos a la alternancia de are-
niscas con permeabilidad intergranular restringida y arcillas, el acuifero
en teoria de mayor Interés es el que está constituido por las calizas del
lías y Oogger. limitado por la considerable profundidad a que se encuentran.
La mayor parte de los manantiales existentes se deben a pequeños
acuíferos colgados dentro de los materiales de facies Weald.
La -Zona tectonizada del Toranzo y Puerto del Escudo- es, entre todas.
la que mayor número de manantiales presenta en superficie. bien alineados
en los niveles calizos que forman los flancos del anticlinal del río Pas, o
bien en áreas con calizas o areniscas generalmente ligados a fracturas.

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