M Magna 0058
M Magna 0058
SERVICIO DE PUBLICACIONES
MINISTERIO DE INDUSTRIA Y ENERGIA
La presente Hoja y Memoria ha sido realizada por la Compañía General de
Sondeos, S. A. (CGS), bajo normas, dirección y supervisión del IGME, utili-
zando un equipo de su Departamento de Geología integrado por F. J. Carreras,
P. del Olmo, J. M. Portero, J. Ramírez del Pozo, G. Giannini y M. J. Aguilar. Ha
colaborado también V. Pujalte, de la Universidad de Bilbao, en la carto-
grafía del límite Purbeck-Weald en la parte occidental de la Hoja. La car-
tografía y trabajos de campo se deben a F. J. Carreras, J. M. Portero y
P. del Olmo, mientras que los trabajos de laboratorio (Sedimentología y
Micropaleontología) han sido realizados, respectivamente. por M. J. Aguilar
y J. Ramírez del Pozo.
La redacción de la presente Memoria ha corrido a cargo de los autores
que intervinieron en la cartografía y trabajos de laboratorio.
INFORMACION COMPLEMENTARIA
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Afloran sedimentos del Paleozoico en la parte norte de la Hoja. corres-
pondiente a la unidad de la «Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga •.
El Triásico aflora igualmente en la unidad antes citada y en la Franja ca-
balgante del Besaya; existiendo además pequeños asomos en ejes de anti-
clinales mesozoicos y en áreas tectonizadas diapíricas al Oeste. El Jurá-
sico y Cretácico están extensamente desarrollados en la mitad inferior de
la HOja (<<Entrante de Cabuérniga- y -Zona Tectonizada del Toranzo y Puer-
to del Escudo-). El Jurásico se presenta erosionado en la zona Norte (-En·
trante Mesoterciario Costero.). El Cuaternario dispone sus materiales en
terrazas fluviales y rellenos de fondo de valle o en forma de conos de
deyección y coluviones.
la tectónica de la Hoja está condicionada por la influencia de la rigidez
de los materiales del borde oriental del Macizo Asturiano. que se mani-
fiesta por la acomodación de las estructura's mesozoicas a las hercínicas.
y por el gran dinamismo tectónico de la -Franja cabalgante del Escudo de
Cabuérnlga •.
la minería activa está circunscrita a la zona de Mercadal y Caldas. En
Mercadal, que limita con lás minas de Reacin (Hoja de Torrelavega). se
explota galena. blenda y minerales de hierro.
En las proximidades de la localidad de Caldas de Besaya se extrae
barita y galena, como accesorio.
los materiales canterables explotados más activamente corresponden a
calizas del Carbonífero. lías y Aptiense.
Desde el punto de vista hldrogeológlco las unidades potencialmente
más Interesantes y susceptibles de contener aculferos son el borde orien-
tal del «Entrante de Cabuérniga. y la -Zona Tectonizada del Toranzo y
Puerto del Escudo.,
2 ESTRATIGRAFIA
4
beck y Weald que incluyen desde el Berriasiense al Barremiense y. por
otra. de distintas litologías del Aptiense y Albiense marinos.
El Cenomaniense Inferior aparece en pequeños afloramientos aislados
con una gran variedad de litologías.
Los depósitos cuaternarios recubren. en forma de pequeñas manchas
irregulares, a los materiales paleozoicos y mesozoicos.
2.1 PALEOZOICO
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58
tinguirse unos 300 metros de calizas cristalinas de tonos blancos y grises,
de aspecto masivo y marmóreo. Son biomicritas con matriz generalmente
recristalizada, con abundantes restos orgánicos. En la parte inferior se ha
determinado: Climacammina sp., Endothyra ex. gr. spiril/iniformis BRAZH.
y POT., Dvinel/a sp., Tuberitina bu/bacea GALLOW y HARLT., G/omosplra sp.,
Ozawaine//a sp. (Mil/erel/aJ, Archaediscus sp., Tetrataxis sp., Bradyina ex.
gr. cribostomata RAUZEZ y REITl.
Hacia el techo aumenta la recristalización. pero se sigue reconociendo
el carácter de biomicritas análogas a las descritas. habiéndose recono-
cido en los niveles superiores de biomicritas recristalizadas los siguientes
microfóslles: Fusulinel/a bockl MOLLER Pseudostafel/a sphaeroidea MOLLER
y Endothyra sp.
2.2 TRIASICO
7
haciéndose más arenoso y más potente a medida que se va hacia el Este
y los cortes descritos aqu[ presentan una serie litológica -más típica .. que
la descrita en el sector más occidental de la Franja (Hoja de Cabezón. de
la Sal).
Los materiales del Buntsandstein se apoyan en discordancia sobre dis-
tintos términos del Namuriense-Westfaliense A, y sobre ellos descansan,
cuando existen, las arcillas rojo-vinosas del Keuper.
B
León (4)- Y en la unidad del .Puerto del Escudo» -corte de Quintana (3l-,
presentando, en conjunto, una gran uniformidad en facies y espesores. La
sedimentación marina del Jurásico se termina, en estas unidades, como
en la zona de Burgos, en el Calloviense Inferior (zona de Macrocephalites
macrocephalusJ.
9
58
pregnando pequeñas fisuras. Son micritas fosilíferas. biopelmicritas
y blomicritas con' restos de Gasterópodos y de Lamelibranquios, así
como Ostrácodos, Favreina sp. y Ungulina sp. (hacia la parte su-
perior). Presenta algunas intercalaciones de niveles oolíticos (más
desarrollados en San Vicente de León) con matriz microcristalina
que tiene amplias zonas recristalizadas (oomicritas y biornicritas
con graveles y pseudoolitos) con secciones de Pfenderina sp., Tex-
tulárldos. Ungu/ina sp. y restos de Moluscos y Crinoideos. El es-
pesor oscila entre 100 m. en San Vicente de León y SO m. en Ouin-
tana.
Slnemuriense Superior:
Pliensbachiense:
La litología es semejante a la del Sinemurlense Superior. aunque hay
un predominio de los tramos margosos sobre los de calizas arcillosas mi-
crocristallnas. Entre las calizas arcillosas alcanzan gran desarrollo una se-
rie de niveles de arcillas calcáreas negras, hojosas (.paper shale.), que
también pueden reconocerse en otros niveles del Dogger.
10
OAMH (1966) ha subdividido. por Ammonites. en cinco zonas ,al Pliens-
bachiense de la región. en el que la parte inferior (zonas de U. jamesoni,
T. ibex y P. davoei) es muy rica en Braquiópodos, mientras que la superior
(zonas de A. margaritatus y P. spinatum) es mucho más rica en Ammonites
y Belemnites.
La microfauna separada de los niveles de margas es muy abundante y
característica, destacando las siguientes especies de Foraminíferos y Os-
trácodos: Astaco/us prima O'ORB .• Lingullna pupa (TERO.), Marginulinapri-
ma O'ORB., Dentalina terquem; O'ORB .. Frondícularia bicostata O'ORB., Mar-
ginulinops;s speciosa TERO .. Lophodentina cf. pumicosa APOST., Bairdia cf.
molesta APOST., Hungarel/a contractula [TRIEBEL) y Hungarella amalthei
(OUENST.). Las mlcrofacies de los niveles calizos son biomicritas o mi-
critas fosilíferas. arcillosas con Lagénidos (Lingulina. Lenticulina. Denta-
lina, etc.) junto a Ostrácodos y restos de Moluscos y Equinodermos.
Toareiense:
La litología es muy parecida a la del Plíensbachiense. destacándose
una parte inferior más margosa y otra superior en la que predominan las
calizas arcillosas sobre los niveles de margas.
El Toarciense Inferior (zona de D. tenuicostatum) falta en toda la re-
gión o quizá se presente este nivel muy condensado. como sucede en Por-
tugal (OAHM, 1966). Los depósitos Toarcienses son muy ricos en macro-
fauna, en especial Ammonltes. habiendo reconocido OAHM las zonas de
H. fa/citer, H. blfrons y L. jurense.
También la microfauna es muy abundante, siendo muy típica la siguien-
te asociación: Vaginulina proxima (TERO.), Lenticulína subalata (REUSS).
Lenticulina quenstedti (GUMB.). Nodosaria fondinensis TERO., Ammodiscus
tenulssimus (GUMB.). Fa/sopa/mula des/ongchampsi (TERO.). Cytherella toar-
censls BIZON, Cytherelloldea cadomensis BIZON. Procytheridea sermoisen-
sis APOST. Las microfacies son como las del Plíensbachlense, aunque en
los dos tercios superiores se encuentran microfilamentos.
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Aaleniense y Bajociense:
Bathonlense:
Callovlenae:
13
nico, con cantos de cuarcitas y calizas. la potencia del tramo puede esti-
marse entre 15 y 20 metros.
Sigue una serie de arcillas hojosas negruzcas y rojizas con intercala-
ciones de areniscas, que en algunos lugares llegan a tener más desarrollo
que las arcillas. Este tramo es generalmente pobre en fósiles, aunque
excepcionalmente contiene algunos Ostrácodos salobres (Scabriculocyprís
trapezoides ANDERS.l. Viene a continuación un tramo carbonatado, en el
que se tienen todas las litologías, desde calizas lacustres, calizas arenosas
a areniscas calcáreas, negras y arcillas, ambas gris-verdosas negruzcas.
El carácter más sobresaliente de este tramo carbonatado es la presencia
de abundantes fósiles, entre los que se destacan Gasterópodos. lameli-
branquios, Anchispirocyclina lusitanica (EGGER), Darwinula leguminella
(FORBESl y Macrodentina (Dictyocythere) mediostricta transfuga MALZ.
Por encima, localmente, aparece una serie detrítica compuesta fundamen-
talmente por areniscas de grano medio de tonos grises y blanquecinos
con intercalaciones. más abundantes en la base, de arcillas rojizas oscu-
ras, ligeramente carbonosas. Completa la serie de facies Purbeck un con-
junto de arcillas negruzcas, con intercalaciones de areniscas y lumaquelas
calcáreas, con Ostreldos, Briozoarios y Neotrocholina valdensis REICHEL
Estos tramos se datan como Berrias/ense por la presencia de la micro-
fauna citada, mientras que el más alto. con Ostreidos y Neotrocholina. es
característico del Valanginiense Inferior-Medio.
la potencia total de los sedimentos en facies Purbeck es de unos 500
metros en San Vicente de León y de unos 400 metros en Los Llares.
i
I
atención al porcentaje de areniscas, de figuras sedimentarias, etc., obser-
vables en la serie. En el Weald de esta zona de la Hoja dominan las are--
niscas a muro y techo de la unidad. En la parte central de la misma apa-
rece una alternancia de limo litas y areniscas rojo-violáceas con Interca-
laciones carbonosas, predominando los tonos rojos en su mitad superior
y los grises y amarillentos en la inferior.
En síntesis. el Weald del -Entrante de Cabuérnlga .. de muro a techo
se compone de: areniscas de grano grueso, generalmente microconglome--
ráticas en la base, masivas, lenticulares, que forman generalmente cres-
tones. Sobre ellas reposa un tramo de arcillas hojosas casi siempre ne--
gruzcas y paquetes de areniscas más o menos calcáreas, con intercala-
ciones lumaquélicas formadas por Unios y Paludinas. A continuación viene
un conjunto definido por una alternancia de areniscas de grano fino a me-
dio, limolitas y lutitas azoleas. éstas con carácter masivo, sin laminación
o estratificación aparente, con restos vegetales carbonizados. Se han re-
conocido también raíces fósiles, que indican períodos de exposición sub-
aérea.
El paquete de areniscas basales, que forman más del 60 por 100 del
tramo, están constituidas casi exclusivamente por granos de cuarzo.
Las estructuras más frecuentes de las areniscas son superficies de es·
triegue y estratificaciones cruzadas. En menor abundancia se encuentran
laminaciones cruzadas y -ripple-marks-.
Hay dos tipos de superficie de estrigue: unas irregulares, esencial·
mente planas, desarrollándose en la base de los paquetes de areniscas,
separando generalmente litologías diferentes, y otras, curvas y cóncavas
hacia arriba, de extensión lateral limitada, desarrollándose siempre en-
tre areniscas.
En el -Entrante de Cabuémiga. el techo está erosionado, no llegán-
dose nunca al Aptiense. En cambio, en la -Zona tectonizada del Toranzo
y Puerto del Escudo. localmente hay depÓSitos del Aptiense dispuestos
encima de los materiales de facies Weald. El espesor máximo aflorante es
superior a 1.000 metros.
Los afloramientos del Weald en la parte nororiental de la Hoja corres-
pondientes al -Entrante mesoterciario costero- son de litología distinta a
los anteriormente descritos. Se representan en el Corte de Caldas (1),
donde tienen una potencia aproximada de 640 metros. Corresponden a Ji-
3-0
mos, arcillas limoliticas y algunas capitas de areniscas (CW12.14)' El espesor
de esta serie disminuye de Este a Oeste, por efecto del levantamiento
del umbral del -Escudo de Cabuérnlga-, terminando por desaparecer al sur
del sinclinal de Bielba (Hoja de Cabezón de la Sal).
15
2.5 CRETACICO MARINO
1 1 1 1 2-3
2.5.1 APTIENSE (Ció. C I5h CI52 • Ci53. Ció Y Crs )
16
El Aptiense Superior (C;~3) se desarrolla en la zona de Mercadal y Are-
nas de Iguña, por encima de la serie del Bedouliense, aflorando unos 150
metros de calizas masivas y dolomías con Rudistas (Pseudotoucasia sanian-
derensisJ DOUVILLE y Orbitolínidos (Simplorbitolina manas! CIRV y RAT,
Orbitolina [Mesorbitolina] texana texana [ROEMER] y Orbitolina [Mesor-
bitolina] texana melendezi RAMIREZ). En el borde sur de la Hoja (zona de
Arenas de Iguña) el espesor se reduce notablemente, no sobrepasando los
100 metros.
1 2-3
2.5.2 ALBIENSE (C16 , C16• C16 )
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58
OMARA, Paratrocholina fentícufaris (PAALZOW] y abundantes restos
de Algas calcáreas.
Resulta muy difícil separar, por criterios de campo, al Albiense del Ce-
nomanlense Inferior, lo que unido a la reducida potencia del conjunto hace
que se agrupen a ambos pisos en una sola unidad cartográfica.
Pleistoceno
Existen dentro de la Hoja un sistema de terrazas fluviales [OlT) difí-
ciles de separar. aunque hay varios niveles de escarpe que han sido mar-
cados en la cartografía. Están constituidas por gravas y bloques con abun-
dantes elementos silíceos [cuarzo y cuarcita) bien rodados, englobados en
una matriz arenosa.
Holoceno
La terraza inferior de excavación de los depósitos de fondo de valle se
han cartografiado junto con los acarreos actuales como Aluviones (02AI).
siendo matériales de granulometría algo más fina que los de las terrazas
y de carácter muy heterométrico. a base de bolos y cantos en la zona de
influencia del ctalweg- actual.
Debido al amplio recubrimiento del substrato por depósitos de derru-
bios de ladera sólo se ha considerado conveniente su representación en
la cartograffa en las zonas donde adquieren suficiente espesor y desarro-
llo, estando fundamentalmente constituidos por bolos y bloques angulosos
de areniscas con matriz arenosa (o:e).
Existen también en la Hoja algunos conos de deyección (02Cdl en las
salidas de los barrancos de fuerte pendiente. y que están constituidos por
depósitos caóticos de gravas y bolos con matriz areno-arcillosa.
18
3 UCTONICA
19
Se divide el conjunto de las Hojas de Cabezón de la Sal. Los Corrales
de Buelna y Reinosa en cinco regiones que ya fueron definidas anterior-
mente [CARRERAS y RAMIREZ DEL POZO, 1971) (fig. 1).
21
que las areniscas y conglomerados del Buntsandstein están en contacto
con el techo de las areniscas weáldicas y limolltas y calizas de la base del
Aptiense marino ..
Es un gran anticlinal fallado, con el flanco oriental hundide respecto
al occidental, estando originada su ruptura durante la Orogenia Alpina.
las capas en el frente de cabalgamiento se disponen en general con
fuerte buzamiento e incluso volcadas.
4 HISTORIA GEOLOGICA
23
Como ocurre con la sedimentación de otros niveles. en especial del
Mesozoico. la .. Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga. ha jugado
un Importante papel en la sedimentación del Carbonífero. Parece que du-
rante este período se ha comportado como un pequeño surco donde ha
habido sedimentación marina de facies nerítica. Los sedimentos del Vi·
seiense Superior y Namuriense se depositaron en una amplia cuenca que
desde Asturias se extendía hacia el Este. al menos hasta cubrir comple-
tamente la actual .. Franja cabalgante-. Regionalmente la profundidad varió
dentro de ciertos límites, pues mientras se encuentran Radiolarios y Bra-.
quiópodos en algunos niveles. indicando profundidades relativamente gran·
des, en otros niveles, especialmente en la parte superior, hay Algas que
indican sedimentación en facies neritica o de plataforma. En todo caso.
parece que la textura original no se observa normalmente por los fenó-
menos de recristalización. que son muy frecuentes en la «caliza de mon-
taña".
Durante el Westfallense Inferior. los sedimentos depositados en la zona
son de facies nerítica. continuándose a través de toda la Franja. como de-
muestra la presencia de Foraminíferos arenáceos y Fusulfnidos. la sedi-
mentación del Westfaliense Inferior tuvo lugar en toda la franja. habién-
dose caracterizado estos niveles tanto en la Hoja de Cabezón de la Sal
como en la de Los Corrales de Buelna. Los conglomerados y brechas ci-
tados en el área de Celis (Hoja de Cabezón de la Sal) están en relación.
muy probablemente. con la pendiente del fondo de la cuenca. La mayor
parte de los cantos de los conglomerados parecen proceder del Namu-
riense. Las facies de la mayor parte del Westfalíense son arrecifales (en
parte biohermales y en parte biostrómicas). con algunos episodios. a techo.
de pizarras y areniscas. En cambio, al oeste y sur de la zona estudiada, y
en general en casi todo el dominio de Asturias. las facies del Westfaliense
son de tipo parálico. en las. que el relleno por aportes terrígenos (pizarras,
areniscas y conglomerados. así como restos vegetales carbonizados) se in-
terrumpe. intermitentemente por la llegada de aguas de salinidad marina.
depositándose así las cuñas o intercalaciones de calizas marinas entre los
sedimentos detrítlco-terrígenos (<<caliza masiva» y «productivo entre cali-
zas,,). Ser'ía. por tanto. el paso lateral de las facies parálicas (normales
en la mayor parte del Westfaliense Inferior Asturiano) a las facies ma-
rinas arrecifales.
Desde el final de la tectónica hercínica hasta la transgresión triásica,
el área de la Cuenca Mesozoica. que se iba formando. se vio afectada por
un relieve morfológico o estructural que no alcanzó completa peneplaniza-
ción. Por tanto, los sedimentos Paleozoicos posthercínicos (Stephaniense
del río Torina, en la Hoja de Reinosa, y Pérmicos) y los del Buntsandstein,
se depositaron en las zonas deprimidas, rellenándolas. siendo posterior-
mente solapados por la transgresión del Keuper arcilloso-evaporítico, cuya
24
DESCRIPCION DE LAS UNIDADES PALEOGEOGRAFICO·ESTRUCTURALES
DE LA FIGURA 1
Entrante de Cabuérniga
CUATERNARIO CONTACTO NORMAL
Sedimentación marina en el Jurásico hasta el Calloviense; más reducida
en las áreas anticlinales (umb:"ales). Fases neokimméricas patentes; dis-
cordancia Purbeck-Jurásico marino y Weald-Purbeck (Weald reposa hasta TERCiJ'.RIO CONTACTO ~SCORDAHTE
sobre Lías Inferior).
[]
TRIASICO
PALEOZOICO
-++
-++
ANTlCUNAL
SINCLINAL
25
depositándose las calizas arcillosas con intercalaciones de margas, de ca-
rácter microcristalino. En el Bathoniense puede haber intercalaciones de
episodios de facies salobres (con FabanellaJ, lo que se justifica teniendo
en cuenta que nos encontramos en el borde de la cuenca y los aportes de
agua dulce podían, localmente, ser de cierta importancia. En el Calloviense
la fase regresiva citada alcanza su culminación en toda esta región occi·
dental de la Cuenca Cantábrica a causa de los movimientos Neokimméricos.
que dieron lugar a la instauración del régimen de sedimentación no ma-
rino o de facies Purbeck.
Dúrante el Jurásico, la -Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga»
debió experimentar movimientos de ascenso, formando un umbral en el
que no se depositaron sedimentos (parte occidental de la franja. en la
Hoja de Cabezón de la Sal). o si se depositaron fue sólo parcialmente. al
tiempo que estaba sujeto a erosión (zona oriental, en la Hoja de Los Corra-
les de Buelna).
Durante el Malm se produce un importante cambio en el régimen de
sedimentaci(m. Debido a las fases Neokimméricas (que ya en parte co-
menzaron a sentirse en el Bathoniense) se produce la retirada brusca de~
mar y la cuenca se colmata durante el Malm más alto y el Cretácico más
inferior. Se delimitan o independizan varias cuencas. cada una de las cuales
tiene unas características sedimentarias propiás. quedando separadas di-
chas cuencas o surcos por altos o umbrales en los que no hay casi sedi-
mentación o incluso los fenómenos erosivos son muy importantes. Así, se
erosionan las calizas del Jurásico marino, dando lugar a los conglomerados
de cantos calizos, o los materiales del Macizo Asturiano. que originan los
conglomerados silíceos.
Una de las cuencas más importantes que quedan individualizadas es
la que se sitúa al sur de Santander. y que comprende a las unidades que
se denominan -Entrante de Cabuérniga» y -Zona tectonizada del Toranzo
y Puerto del Escudo». Esta cubeta (Cubeta Santanderina) puede conside-
rarse como un mar interior en el que la salinidad del agua es dulce o sa-
lobre por regla general. excepto en el Valanginlense Inferior-Medio. que la
facies es transicional salobre·marina. Los aportes de agua dulce. de tipo
fluvial, son muy importantes. lo que motiva el tipo de salinidad del medio.
que por otra parte está en relación con el clima extremadamente lluvioso
y cálido reinante.
En el Malm los aportes de material detrítico grueso son muy importan-
tes, predominando los conglomerados de cantos silíceos provinientes del
cercano Macizo Asturiano, así como los decantos calizos procedentes del
Jurásico de los umbrales próximos que localmente se erosionaban. Estos
sedimentos del Malm no deben representar a toda la serie, debiendo exis-
tir, por tanto. hiatos estratigráficos por falta de depósito o erosiones sin-
sedimentarias de cierta importancia. En principio. parece muy probable que
26
los 30 ó 40 m. inferiores, que se observan en las series más completas de
la zona, correspondan al Portlandiense, localizándose la laguna correspon-
diente a la fase Neokimmérlca entre este piso y el Calloviense.
Al comienzo del Cretácico (Berriasiensel continúa el régimen salobre
en toda la cubeta. disminuyendo ligeramente los aportes terrígenos que
tienen una distribución bastante irregular y produciéndose esporádicamente
una sedimentación carbonatada (calizas arenosas, margas calcáreas) depo-
sitadas en un ambiente extremadamente reductor, y en un medio local-
mente lacustre con Gasterópodos. lamelibranquios y Ostrácodos (Macro-
dentina].
Con la sedimentación del Berriasiense salobre se completa la fase que
RAT (1959) llama de emersión o de régimen salobre.
En el Valanginiense Inferior-Medio, debido a que en algunos lugares de
la cubeta cesan o se reducen considerablemente los aportes de agua dulce,
se tiene en ellos una sedimentación en facies transicional a marina. La
distribución de los materiales terrígenos dentro del Valanginiense, aunque
en detalle es irregular. en conjunto parece que es más importante en las
zonas próximas al Macizo Asturiano (Tudanca, Saja), mientras que hacia
el este de la cubeta los materiales son más finos y las Intercalaciones de
calizas parecen tener un carácter más claramente marino [Iumaquela de
Ostreldos de Los Llares, calizas negras oolíticas de la .Zona tectonizada
del Toranzo y Puerto del Escudo- l. la profundidad del medio durante esta
época fue reducldíslma, como demuestran las lumaquelas de Ostreldos.
los sedimentos de facies Purbeck no se encuentran representados en
el -Entrante Mesoterciario Costero- (salvo en la Hoja de los Corrales de
Buelna, donde hay Valanginiensel. pues parece que la -Franja cabalgante
del Escudo de Cabuérniga. ha constituido el borde de la Cuenca de sedi-
mentación de estos niveles.
Durante la sedimentación del conjunto de facies Purbeck toda esta re-
gión del borde oriental del Macizo Asturiano era al tiempo el borde de una
cuenca que se caracterizaba por tener una topografía del fondo con um-
brales y pequeños surcos. Así encontramos algunos umbrales o altos
locales dentro del -Entrante de Cabuérniga», en los que puede haber ero-
sión parcial del Jurásico y falta de sedimentación y/o erosión del Va la n-
giniense Inferior-Medio.
la sedimentación de la potente serie arenoso-arcillosa o grupo superior
(facies Weald) constituye la fase que RAT (1959) llama de sedimentación
terrígena activa. Durante esta época el Macizo Asturiano debió sufrir un
rejuvenecimiento y erosionarse activamente para depositarse la potente se-
rie de sedimentos detrítico-terrígenos, coincidiendo con una importante va-
riación climática consistente en hacerse el clima mucho más lluvioso, con
el consiguiente aumento de aportes de agua dulce del continente. Todo
ello motivó que la salinidad del medio fuera muy baja (se pueden consi-
21
derar a estos sedimentos de facies Weald como de agua dulce), lo que
explica que ,la fauna sea tan escasa o incluso nula. A medida que se de-
positaba la potente serie de facies Weald se producía la colmatación gra-
dual de la cuenca.
Los tramos de areniscas representan depósitos de canales fluviales,
siendo las superficies planas de estriegue basal consecuencia de la migra-
ción lateral de los canales, mientras que las superficies cóncavas son ef
resultado de procesos erosivos dentro del canal. Las lutltas intercaladas
corresponderían a depósitos de llanura de inundaciÓn.
Los sedimentos de facies Weald que se observan en el -Entrante Meso-
terciario Costero» tienen un espesor pequeño, en especial en su extremo
occidental, llegando a desaparecer en el meridiano de Celis. En cambio,
en las regiones meridionales (-Entrante de Cabuérniga. y -Zona tectoni-
zada del Toranzo .. ) la potencia es muy superior, lo que demuestra la ac-
tividad tectónica casi continua de la - Franja cabalgante del Escudo de Ca-
buérnlga •. En el entrante costero las facies son terrígenas finas (arcillas y
limos dominantes) (Hojas de Cabezón y de los Corrales) que contrastan
con las facies de areniscas dominantes de las regiones meridionales. Esta
distribución de facies está en relación con la existencia de un fuerte es-
carpe en la parte occid-mtal de la citada -Franja cabalgante-, que permi-
tiría el depósito de los sedimentos más finos, mientras que los terrígenos
gruesos quedarian -represados. y relegados al sur y este de dicha franja.
Después del levantamiento o rejuvenecimiento del Macizo Asturiano y
de la activa erosión de sus materiales. que dieron lugar al depósito de los
potentes sedimentos arenosos y arcillosos de facies Weald, al comienzo
del Aptiense tiene lugar una disminución gradual del aporte continuo de-
trrtico-terrigeno. permitiendo la entrada del mar en una amplia plataforma
en la que pueden desarrollarse los organismos constructores de arrecifes,
produciéndose una sedimentación calcárea con irregulares aportes terrí-
genos, más importantes durante el Albiense Inferior. y que tienen conti-
nuidad hasta la deposición del Cenomaniense Inferior.
Durante todo el Aptlense se desarrollan activamente los arrecifes en
una cuenca marina de tipo nerrtico o epicontinental. con profundidades de
unos 30 a 50 metros y condiciones ambientales favorables para el desarrollo
de los organismos constructores (Poliperos, Rudistos, Algas. etc.). Sólo
en el Aptiense Inferior los eventuales aportes de material detrítico-terrí-
geno interrumpieron localmente el desarrollo de las facies arrecifales. los
fenómenos de dolomitízación y recristallzación en las calizas del Aptiense
son muy frecuentes en toda la región, estando en estrecha relación con
las mineralizaciones existentes.
Las áreas marginales de la cuenca marina del Aptiense se sitúan al sur
de la Hoja de Reinosa y en la de Las Rozas. en donde parte del Bedouliense
está representado por sedimentos de facies Weald. depositándose delgados
28
niveles de calizas y calcarenitas del Gargasiense-Clansayense que, lateral-
mente, pasan a superficies ferruginosas (<<hard-ground») indicadoras de un
amplio hiato sedimentario y/o a facies parálicas con lignitos.
Al comienzo del Albiense se interrumpe el desarrollo de los organismos
constructores, y por tanto de las facies arrecifales, debido a que los aportes
de material terrígeno se hacen muy intensos. los ríos transportan enormes
::antidades de arena y limo. A partir del Albiense Medio, en el entrante
Mesoterciario Costero y parte Norte de la -Zona tectonizada del Toranzo»
los aportes terrígenos tienen lugar de un modo intermitente y, sobre todo.
menos intenso, lo que da lugar a la sedimentación de las alternancias de
margas arenosas y calcarenitas. la cuenca tiene ya un carácter marino
normal, aunque la profundidad del medio es pequeña (puede estimarse en
unos 20-30 metros en la zona de Bielba), aumentando paulatinamente según
se asciende en la serie, así como hacia el Este. En general, las calcare-
nitas se han depOSitado en un medio de índice de energía moderado a
alto, tal como se deduce de la presencia de intraclastos. así como de la
matriz cristalina (intrablosparitas) de muchos niveles. El Alblense Superior
se presenta muy reducido de potencia. en Blelba en espeCial, si se com-
para con la fuerte subsidencia observada en las proximidades de Santan-
der, donde la potencia del Albiense Superior es ya bastante considerable
y las biofacles son neríticas de transición entre las zonas interior y ex-
terior de la plataforma, pudiendo estimarse la profundidad media de la
cuenca en unos 120 m. o algo más.
En la mitad meridional de la Hoja de Reinosa, así como en la de las
Rozas, el Albiense presenta potencias mucho mayores, al tiempo que sus
facies se hacen terrígenas (areniscas mlcroconglomeráticas friables). co-
rrespondiendo a un depósito de tipo fluvio-deltalco de tránsito entre las
facies de Utrillas y los sedimentos lagunares de áreas más nor-orientales
de la cuenca.
El Cenomaniense Inferior, en el -Entrante Mesoterclario Costero-, pre-
senta una sedimentación molásica con desarrollo de ciclotemas en los que
alternan términos de facies marina con otros de carácter continental o flu-
vial. Es a partir de la aparición de Orbitolina concava concava cuando se
instaura en la cuenca un régimen marino en el que los aportes del conti-
nente son poco o nada importantes, depOSitándose la serie de calcarenitas
bioclásticas en régimen nerltico. El hiato del techo del Cenomanlense, como
se ha indicado, es caracteristlco de la mayor parte de la Cuenca Cantá-
brica y muy probablemente se debe a una interrupción de la sedimenta-
ción, por lo que puede Interpretarse como una condensación de capas.
Sin embargo. el Cenomaniense Inferior de la zona limftrofe de las Hojas
de los Corrales y Relnosa presenta facies margosas marinas de mayor
profundidad que la de las facies molásicas del -Entrante Mesoterciario
Costero>.
29
Durante el Turoniense-Santoniense la cuenca alcanza los maxlmos de
profundidad, en el -Entrante Mesoterciario Costero- (Hoja de Cabezón de
la Sal). depositándose la serie de margas y margas calcáreas nodulosas en
un medio nerítico correspondiente a la zona exterior de la plataforma y,
eventualmente, a la zona interior (entre 100 y 180 metros de profundidad.
aproximadamente). El Coniaciense es, como se ha indicado en otros tra-
bajos sobre la Cuenca Cantábrica (RAMIREZ, 1971). el piso del Cretácico
Superior de menor profundidad y representa un episodio de carácter regre-
sivo respecto al Turoniense. Por esta razón parece lógico que falte en las
series estudiadas, ya que, por encontrarse en el borde occidental de la cuen-
ca de sedimentación, no debió depositarse, pues la línea de costa pudo
quedarse más al Este y Norte, es decir, que nos encontraríamos fuera de
la cuenca de sedimentación del Coniaciense, y si en algún determinado
momento la zona de la Hoja de Cabezón qyedó cubierta por el mar, en
las etapas posteriores regresivas pudieron erosionarse los sedimentos de-
positados. Este último detalle no parece, por otra parte. muy seguro. pues
no se han encontrado microfaunas resedimentadas del Coniaciense en nin-
gún nivel. Por otro lado. la transgresión del Santoniense debió ser rápida.
no dando lugar a la erosión del pOSible Coniaclense depositado. Parece,
por tanto, más probable que la falta de Coniaciense sea debida a la falta
de depósito. También es posible que algo del Turoniense Superior falte
en los cortes (especialmente en Bielba), pues su espesor es más bien re-
ducido si lo comparamos con otras series, más orientales, de facies se-
mejantes de la Cuenca Cantábrica. En la Hoja de Comillas ya hay eviden-
cias de la existencia de sedimentos Coniacíenses.
En la Hoja de los Corrales de Buelna no hay afloramientos del Cretá-
cico Superior y en la de Reinosa aflora Santoniense en el borde Sur, que
presenta facies neritica a litoral de calizas con Miliólidos. En la Hoja de
Cabezón de la Sal. en el .Entrante Mesoterciario Costero», y durante el
Santoniense Superior y sobre todo el Campanlense Inferior, se reduce ex-
traordinariamente la microfauna, y la cuenca se hace menos profunda como
consecuencia de las primeras fases de la Orogenia Alpina. las lumaquelas
de Ostreidos del Campaniense Superior nos indican que las biofacies eran
litorales durante la sedimentación de este piso, como muy posiblemente
serían las del Maestrichtiense, aunque por la falta de fósiles. debido a
la intensa dolomitización, nada se puede afirmar. Durante el Paleoceno In-
ferior es posible que las biofacies hayan sido en algún momento salobres,
como más adelante se indica.
Si comparamos las lito y biofacies del Cretácico Superior observadas
en el sinclinal de Bielba (Hoja .de Cabezón de la Sal) con sus correspon-
dientes de otras regiones más orientales de la Cuenca Cantábrica, y sobre
todo si tenemos en cuenta la posición paleogeográfica que ocupa dicha
región (que fue un borde de la cuenca de sedimentación), se llega a la
30
conclusión de que los sedimentos son de facies algo más profunda de la
que en principio cabría esperar. Por ello, parece probable admitir un pe-
queño surco orientado en sentido NE-SO, unido al actual mar Cantábrico.
durante el Cretácico Superior, que no sería otra cosa que el -Entrante
Mesoterciario Costero- ya mencionado. El acentuado carácter noduloso de
los tramos margo-calizos del Turoniense y Santoniense puede. muy proba-
blemente, estar en relación con una acusada pendiente del fondo de la
cuenca o cubeta.
La -Franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga» ha sido una franja
móvil que ha jugado un importante papel durante la sedimentación meso-
zoica, condicionando los cambios de facies y espesores.
La influencia del continente es bien patente a lo largo de todo el Pa-
leoceno y Eoceno, siendo importantes los aportes detríticos (niveles calcá-
reos. arenosos o conglomeráticosl y las intercalaciones de arenas y arci-
llas. sobre todo en el Eoceno.
El Paleoceno Inferior de la Hoja de Cabezón de la Sal debe presentar
facies lacustre de acuerdo a los Gasterópodos señalados por MENGAUD.
En el Paleoceno Superior se encuentran microfósiles marinos que indican
profundidades muy pequeñas. En el Eoceno Inferior (lIerdiensel predomi-
nan las biofacies neriticas, aunque los episodios costeros son relativamente
frecuentes. Los niveles con "Microcodium- pueden señalamos facies de
paso a las del Garumnense. Por otra parte, las calizas de Alveolinas del
lIerdiense caracterizan medios nerftlcos y Cuvil/ierina cf. vallensis (RUIZ
DE GAUNA) se localiza en mares muy poco profundos de aguas cálidas
con tendencia subrecifal, normalmente en zonas agitadas. como, por otra
parte. indica la matriz esparitica de los niveles en que se encuentra y las
frecuentes Algas Rodofíceas mencionadas.
Por lo que respecta a la Historia Geológica del período comprendido
entre el Eoceno Inferior y Plioceno nada podemos decir. ya que en el área
cubierta por esta Hoja faltan los sedimentos correspondientes a este inter-
valo. Sin embargo, por los datos que disponemos de la vecina Hoja de Co-
millas, donde se extiende la cuenca Eo-Ollgocénica de San Vicente de la
Barquera. podemos resaltar los siguientes hechos fundamentales:
31
rica, como demuestra el hecho de que en la Hoja de Comillas el
Oligoceno se encuentre cabalgado por series más antiguas. Es muy
posible que durante el Plioceno tuvieran lugar algunos arrasamientos
parciales o retoques de la superficie de erosión indicada.
El encajamiento de la red fluvial, con la formación de terrazas durante
el Pleistoceno, ha dado lugar a la fisonomía morfológica actual.
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