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29 Los Mil Años

El pasaje de Apocalipsis 20:1-10 describe la atadura de Satanás por mil años, simbolizando la restricción de su poder sobre las naciones durante la era de la iglesia. Se enfatiza que este periodo no debe interpretarse literalmente, sino como un tiempo en el que Cristo reina espiritualmente y la iglesia avanza en la evangelización. La victoria definitiva de Cristo sobre Satanás es asegurada, y aunque el enemigo sigue activo, su derrota final es inminente.

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29 Los Mil Años

El pasaje de Apocalipsis 20:1-10 describe la atadura de Satanás por mil años, simbolizando la restricción de su poder sobre las naciones durante la era de la iglesia. Se enfatiza que este periodo no debe interpretarse literalmente, sino como un tiempo en el que Cristo reina espiritualmente y la iglesia avanza en la evangelización. La victoria definitiva de Cristo sobre Satanás es asegurada, y aunque el enemigo sigue activo, su derrota final es inminente.

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29 LOS MIL AÑOS

Apocalipsis 20:1-10
1
Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. 2 Y
prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3 y lo
arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones,
hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de
tiempo.
4
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los
decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían
adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos;
y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que
se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene
parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos, sino que
serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
7
Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, 8 y saldrá a engañar a las
naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la
batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. 9 Y subieron sobre la anchura de la
tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego
del cielo, y los consumió. 10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y
azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los
siglos de los siglos.

Este texto que hemos leído en esta mañana es uno de los más controversiales del libro de
Apocalipsis, es un verdadero desafío predicarlo principalmente porque no todos están de acuerdo
con su interpretación, pero en nuestro caso iremos al texto siguiendo el curso de interpretación
que hemos desarrollado hasta ahora, porque no podemos separar la interpretación del sentido
que tuvo el libro para sus primeros lectores, pues nosotros estamos leyendo una carta dirigida a
hermanos que enfrentaban una sangrienta persecución en el primer siglo, y la intención del
Espíritu Santo no fue entregarles una cronología de los eventos futuros sino consolarles en medio
de su dolor, pues si hemos leído y oído con cuidado, el tema del libro de Apocalipsis no es darnos
una cronología de desastres futuros sino anunciar a la iglesia la victoria definitiva de Cristo y su
pueblo.

Desde el capítulo 17 en adelante hemos venido viendo la derrota sucesiva de los enemigos de
Dios, vimos caer a la gran Babilonia, a la Bestia y al falso profeta, pero aun falta que se nos revele el
destino de Satanás.

Antes de continuar quisiera que tuviéramos en mente ciertos principios de interpretación que
hemos venido usando en el desarrollo de esta serie, buscando que sea coherente con todo el resto
de nuestra teología reformada, y me imagino que de seguro usted ya ha captado que:

1. Interpretación simbólica de Apocalipsis: el libro de Apocalipsis, por su género literario, se ha de


interpretar de manera simbólica y no literal, viendo las profecías y las visiones como
representaciones de realidades espirituales más que eventos históricos específicos.
2. Reinado de Cristo: Creemos que Cristo reina en el cielo desde su ascensión y que su reinado ya
está en curso. Este entendimiento se basa en pasajes como Efesios 1:20-22, donde se describe a
Cristo sentado a la diestra de Dios.

3. La naturaleza del reino de Dios: el reino de Dios es espiritual y se manifiesta en la vida de los
creyentes y en la iglesia, en lugar de ser un reino político o territorial, dónde no hay diferenciación
de planes para el Israel étnico y la iglesia.

4. La visión del fin de los tiempos: La constatación de que la segunda venida de Cristo, el juicio
final y la nueva creación ocurrirán simultáneamente, lo que contrasta con las visiones
dispensacionalistas que separan estos eventos.

5. La obra del Espíritu Santo: Hay énfasis en la obra continua del Espíritu Santo en la historia,
guiando a la iglesia y asegurando la salvación de los creyentes, lo que permite una esperanza activa
en la consumación del reino.

6. Continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento: hemos visto que hay continuidad en el
plan de redención de Dios a través de la historia, sin interrupciones significativas que sugieran un
milenio literal, y lo hemos visto en las continuas menciones que hace Juan del AT en este libro

7. El desarrollo de las visiones no es en forma lineal sino en un sistema de revelaciones


“circulares” donde se plantean diferentes aspectos de una misma verdad revelada, por ejemplo,
los 7 sellos, las siete trompetas, las siete copas, etc, con una intensificación de los eventos
revelados hacia el final.

8.- La soberanía de Dios y la centralidad de Cristo: hemos ido desarrollando el libro enfatizando la
soberanía de Dios en la historia y la centralidad de Cristo en la redención.

Dijimos que hay divergencia de opinión en cuento a la interpretación del milenio:

•Premilenialismo: Esta postura sostiene que Cristo retornará antes de estos 1000 años, que serán
un periodo literal de reinado de Cristo en la tierra después de su venida y antes de los cielos
nuevos y la tierra nueva. (de aquí se deriva la corriente escatológica más popular entre los
pentecostales la postura Premilenial-pretribulacional, muy popular porque enseña que hay planes
separados para Israel y la iglesia, afirma que los creyentes no experimentarán tribulación y
establece un sistema de interpretación literal, considerando elementos actuales para interpretar
visiones dadas a personas del siglo primero)

•Postmilenialismo: Esta visión plantea que Jesucristo regresará después de concluir los 1000
años. Algunos postmilenialistas creen que estos 1000 años son literales, mientras que otros los
consideran figurativos de un tiempo largo caracterizado por el avance progresivo de la iglesia en el
mundo hasta la venida del Señor, pero una debilidad de esta postura es que en cierta forma la
venida de Cristo depende del avance de la iglesia y choca con numerosos textos que anuncian un
incremento de la oposición a la iglesia al final de los tiempos.

•Amilenialismo: Esta postura, afirma que el milenio es un periodo figurado de tiempo que abarca
todo el periodo comprendido entre la primera y la segunda venida de Jesucristo, un tiempo
indeterminado que simboliza un largo periodo, no necesariamente 1000 años literales, donde
Cristo reina sobre la creación y espiritualmente sobre la iglesia que predica el evangelio
conquistando entre las naciones. Su programa no es establecer un gobierno político o redimir el
sistema cultural sino predicar el evangelio, enfrentando la oposición del mundo que en la medida
que el fin de los tiempos se acerque. El fin de los tiempos incluye la segunda venida de Cristo, el
juicio final y la creación de un nuevo cielo y una nueva tierra, todos los eventos que ocurrirán
simultáneamente en cualquier momento, sin un milenio literal intermedio.

Es fundamental recordar que la doctrina de la segunda venida de Cristo es central en las Escrituras.
Creemos y enseñamos que Jesús volverá en gloria, tal como lo prometió. Sin embargo, hay
aspectos secundarios, como el milenio, el arrebatamiento o el lugar de Israel en el plan de Dios,
que no deben causar divisiones entre nosotros. Aunque estos temas son importantes y merecen
estudio, no deben ser motivo de separación en el cuerpo de Cristo. Por eso la intención de este
sermón no es denostar una postura y exaltar otra, pido al Señor que me ayude a predicar con la
intención que el Espíritu Santo tenía cuando reveló esta visión a Juan, hacerle saber a un pueblo
que persevera en medio de la oposición que Satanás fue derrotado de una vez y para siempre por
el Señor Jesucristo a través de la cruz y su tumba vacía, así como la Alemania nazi nunca fue la
misma después de la derrota en Stalingrado, aunque siguió peleando por 2 años más, la pérdida
infringida fue tan grande que su derrota final era cosa de tiempo, Satanás fue derrotado en la
primera venida del Señor, y aunque se le ve muy activo hoy engañando las naciones, causando
sufrimiento a los santos, su derrota definitiva es cosa de tiempo, Cristo es el absoluto vencedor y al
volver consumará su reino para siempre, y en el tiempo intermedio, la iglesia debe ejercer su oficio
de rey y sacerdote, ya que su Señor reina y consumará su victoria con su regreso. Vamos a recorrer
el texto considerando 3 apartados, el primero es Satanás encadenado V1-3, la iglesia reinando v4-6
y Satanás definitivamente derrotado v7-10.

En un mundo que parece caótico, esta verdad nos llena de esperanza y nos llama a confiar en Dios
con gozo y seguridad.

SATANAS ENCADENADO v1-3

El texto comienza con Juan diciendo “y vi” esto no sugiere una sucesión cronológica, sino que está
a punto de relatar una de las tantas visiones entregadas dentro de este ciclo de revelación dónde
se describe la derrota total de los enemigos de Cristo. En esta visión él ve a un ángel que desciende
del cielo con una gran cadena para sujetar con ella al más grande enemigo de Dios y su iglesia, a
Satanás mismo, el cual es representado con una serie de nombres al dragón, la serpiente antigua,
que es el diablo y Satanás, al “dragón” fuerte, poderoso. Es “la serpiente antigua”, sagaz y
engañosa, se le llama también “el diablo”, es decir, “calumniador” y “Satanás”, es decir,
“adversario” o “acusador falso”. Sin duda un enemigo formidable, pero es fuertemente atado por
la cadena que trae el ángel por un periodo de mil años. Es tentador pensar, debido a que es
evidente en la actualidad que Satanás está activo, que esto se refiere a un evento futuro, pero es
correcto considerar esto como algo que al momento en que Juan recibe la visión ya fue hecho.

Entonces es necesario preguntarnos que significa que satanás haya sido encadenado por 1000
años. Nuevamente nos encontramos con un símbolo en el número 1000.

Para eso es importante considerar lo que esto significaba para los hermanos del primer siglo, ellos
miran a su alrededor y pueden ver a corruptos emperadores que se declaran a si mismo dioses,
templos dedicados a ídolos que son adorados mediante salvajes actos depravados de sacrificios
humanos y fornicación, pero entre toda esa oscuridad moral y espiritual brillan pequeños
destellos, que son las iglesias que surgieron por todo el mundo antiguo después de la ascensión de
Señor, y antes de eso no había ninguna posibilidad del conocimiento de la salvación, Satanás
dominaba completamente las naciones (palabra que debe entenderse como naciones gentiles)
antes de eso solo los judíos tenían algo de luz, pero el evangelio se ha abierto paso en el mundo y
esto es posible porque, El reino de los Cielos se ha acercado, cuando el Señor vino por primera vez
a la tierra, el Señor ató a Satanás Mateo 12:28-29 “28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera
los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. 29 Porque ¿cómo puede alguno
entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá
saquear su casa.” Aquí el verbo atar es el mismo que aparece en nuestra lectura de hoy. En Juan
12:31-32 se cuenta cuando unos griegos vinieron pidiendo ver a Jesús, algo despertó en su mente
la necesidad de buscarle, si había griegos que querían verlo, solo podía significar que el reino de
Satanás estaba siendo saqueado. Al hablar de su obra con respecto a Satanás, Jesús pudo decir:
“31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. 32 Y yo,
si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo”. El verbo echado tiene la misma raíz
que el verbo arrojó de Apocalipsis [Link] “Lo arrojó al abismo”. Esa misma forma de pensamiento
la menciona Pablo cuando en Atenas dice Hechos 17:30 “Pero Dios, habiendo pasado por alto los
tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se
arrepientan.” Pablo estaba convencido de que por la resurrección de Cristo, su ascensión, la venida
del Espíritu Santo, los gentiles ahora están incluidos en el reino de Dios, porque a través de su obra
redentora la actividad de Satanás ha sido restringida, ha sido limitado su poder, lo que simboliza el
encadenar, y la llave del abismo la tiene el ángel, lo que simboliza que la autoridad del Señor se
aplica incluso sobre Satanás.

Desde el punto de vista de la historia de la redención, el poder de Satanás sobre las naciones del
mundo ya no es el mismo que durante el período del Antiguo Testamento. En el Antiguo
Testamento, el reino de Dios se limitaba a un lugar en particular, la nación de Israel, salvo algunas
conversiones, los gentiles estaban, en general, excluidos del reino Salmo 107:10 “Algunos
moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros” Hubo algunos
ejemplos maravillosos de conversión gentil, como el de Rut; pero estos fueron la excepción y no la
regla. Profetas, como Isaías, previeron el día en que los gentiles entrarían en el reino Isaías 9:1;
“Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que
le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra
de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de
los gentiles” Pero eso ocurriría después de la primera venida de Cristo al. Por lo tanto, la base
sobre la cual se puede realizar la evangelización en las naciones, en obediencia al mandato de
Cristo de “id y haced discípulos a todas las naciones”, es porque después de su resurrección el
Señor dijo “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” lo que significa que el control de
Satanás sobre las naciones gentiles ha sido reducido, porque fue atado por un periodo de tiempo
que abarca la era de la iglesia, un periodo de tiempo indefinido en cantidad pero establecido en
plenitud lo que simboliza el número mil en el texto, no debe entenderse como un periodo de
tiempo literal antes de la venida del Señor ni un periodo literal posterior a la venida del Señor, es el
periodo de tiempo entre la primera y segunda venida del Señor donde Satanás ha sido atado en su
libertad de engañar, está restringido bajo la autoridad de quien tiene las llaves del abismo, es decir
aquel que vino, que murió en la cruz, resucitó y ascendió al cielo y quien reina a la diestra de Dios,
esto hace posible las misiones y la evangelización, ahora existen iglesias en Asia, África y en
nuestro continente, todo esto es posible porque Satanás está atado y encerrado bajo la autoridad
del Señor, aunque el sigue activo, su poder está limitado, no puede acusar a los escogidos del
Señor, no puede separarnos del amor de Cristo, no puede llevarnos con él al infierno.

LA IGLESIA REINANDO v4-6

Lo que Juan ve a continuación es una visión de la iglesia “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los
que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de
Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no
recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años”
Muchos santos están poniendo sus cabezas bajo el filo de las espadas de los verdugos Pablo ya lo
había hecho a estas alturas de la historia, los creyentes están pagando un alto costo por decir
“Cristo es Señor” en un tiempo en que el cesar reclamaba ser el kyrios, Pero El Señor no ha
olvidado a sus hijos, cada testigo martirizado durante los 1000 años no ha sido olvidado por su
redentor. Que consuelo hay en esta revelación. Muchos entienden esta visión como el estado de
los santos en la eternidad, pero otra vez el verbo del principio nos ayuda a tener una visión
coherente con toda la revelación. Cuando Juan dice “vi” se puede entender perfectamente de la
siguiente forma: en el mismo momento en que Satanás es atado, los santos comienzan a reinar.
Esto significa que los santos ya están reinando, en este período entre los dos advenimientos de
Cristo. Quizás surjan preguntas: ¿cómo es esto posible? ¿Dónde reinan? ¿Dónde están esos tronos
que se mencionan? ¿Será a través de conquistar esferas de influencia, a través de un gobierno
cristiano? La respuesta es clara y llena de esperanza: ¡reinan en el cielo! todas las menciones a
"tronos" en el libro de Apocalipsis, salvo la excepción de la mención del trono de Satanás en
Pérgamo (Ap 2:13) todas apuntan a tronos que existen en el cielo. Esta verdad se confirma aún más
en el versículo 4, donde Juan nos revela que "vio las almas de los decapitados". Lo que se describe
aquí no es un reino terrenal ni físico, sino uno celestial y espiritual.

Este mensaje responde a una de las preguntas más angustiantes y urgentes que debe responder el
libro de Apocalipsis si ha de ser para consolación: ¿qué ha sido de los cristianos que han sufrido
hasta la muerte por causa de su fidelidad a Jesucristo? Esta pregunta recibe una respuesta gloriosa:
¡ellos reinan con Cristo en el cielo! Desde allí, participan en la justicia divina y juzgan a sus
perseguidores.

Qué consuelo tan grande y sublime se ofrece aquí para quienes permanecen en la tierra. Aquellos
que partieron, que dieron testimonio fiel de su fe, ahora viven plenamente. Han recibido vida
nueva, llevando las marcas gloriosas de la regeneración, ellos son los verdaderos vencedores.

Imaginen la paz que inundaría los corazones de sus familiares y seres queridos al escuchar este
mensaje por primera vez. La promesa no es solo que vivirán en algún futuro milenio, sino que ya
están vivos, ya están reinando con Cristo. Su victoria es tan segura y gloriosa como la misma
resurrección de Jesucristo. Esto también transmite la idea del alto valor que Dios le confiere a su
iglesia, no son un grupo de pobres y miserables que experimentan derrota tras derrota, la muerte
ha perdido el poder que tenía sobre los creyentes, de ser la causa de horror del hombre por Cristo
se ha convertido para los cristianos en la entrada a la vida eterna, puede ver lo frustrante que esto
debe ser para Satanás, ¡ni con la muerte puede dañar a la iglesia!
Han pagado un alto costo por ser fieles al Señor, mientras el resto del mundo con gusto acepta la
marca de la bestia. Pero para un Dios justo debe haber diferenciación entre unos y otros, la marca
de la Bestia y el sello de Dios diferencian a unos de otros, por lo tanto, el destino de ambos grupos
de hombres ha de ser diferente. “5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se
cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.” Cabe preguntarnos que es la primera
resurrección, la respuesta es lo que dice el v 4 ese reinado espiritual de la iglesia por Cristo, ellos
viven como reyes y sacerdotes Isaías 61: 6 “ Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová,
ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria
seréis sublimes.” A través de la conversión y el nuevo nacimiento, los creyentes son constituidos
reyes y sacerdotes, La "primera resurrección" se entiende como la resurrección espiritual o el
nuevo nacimiento que experimentan los creyentes. Esta "resurrección" representa la regeneración
y vida espiritual de los creyentes. Jesús mismo dijo en Juan 5:24-25: “El que oye mi palabra y cree
al que me envió, tiene vida eterna... ha pasado de muerte a vida.” También Tito 3:5 nos recuerda
que "nos salvó... por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo" .
Esta vida nueva es el inicio del reinado con Cristo aquí y ahora. La segunda muerte, que es la
condenación eterna (Apocalipsis 20:14), no tiene poder sobre quienes han nacido de nuevo.

Este reinado implica representar a Cristo en la tierra, proclamar el Evangelio y anunciar la verdad a
las naciones que han sido engañadas por el diablo 1ra Pedro 2:9 “Mas vosotros sois linaje
escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las
virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Cuando se habla de ser Bienaventurado y santo, el texto está entregando una gloriosa razón para
tener gozo en todo tiempo, La bendición de ser parte del pueblo redimido es nuestra mayor
esperanza. Romanos 8:1 declara: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús.” Aunque enfrentemos persecución y pruebas (2 Timoteo 3:12), nuestra victoria está
asegurada en Cristo. Filipenses 1:6 nos da confianza: “El que comenzó en vosotros la buena obra,
la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.” Estamos seguros en Cristo, por lo tanto, mientras el
regresa durante estos “mil años” la iglesia debe dar un testimonio que le costará la vida, pero
somos fuimos hechos reyes y sacerdotes para representar a Cristo en la tierra de manera que
andar amedrentados como si no fuéramos bienaventurados no corresponde al pueblo de Dios,
debemos mostrar el gozo de Cristo por ser Hijos del Rey y proclamar quién es nuestro padre
celestial es la misión que se nos encomendó. Nadie puede hacer algo por el reino de Dios afirmado
de su propio poder, si predicamos, si oramos, si evangelizamos o hacemos discípulos lo hacemos
bajo la cobertura del Señor, bajo la declaración que Él dijo: toda autoridad me es dada en el cielo
y en la tierra.

LA DERROTA FINAL DE SATANÁS V7-10

La idea que nos trasmite el símbolo de los mil años, nos habla de un tiempo completo, esto
significa que hay un inicio y un final para este periodo, y cuando eso se cumpla Satanás será
liberado de su prisión por un breve tiempo para engañar a las naciones y reunirlas para ir a la
guerra en contra del pueblo de Dios. Cuando Juan menciona que estas fuerzas enemigas reunidas
por Satanás, como las de Gog y Magog hace referencia a las profecías de Ezequiel 38 y 39. Ezequiel
predijo que un enorme ejército del norte llegaría para invadir a Israel. La multitud de soldados
sería tan grande que cubriría el paisaje como arena del mar. La frase como arena del mar es un
modismo que significa una innumerable multitud.

Según Ezequiel, la invasión se da durante la era mesiánica, en tanto que Apocalipsis sitúa la guerra
de Gog y Magog al final de la era del evangelio. Gog es el nombre personal del príncipe de Mésec y
Tubal en Asia Menor (Ez. 39:1) y Magog es el nombre de su reino, esto no se refiere a una nación
identificable, sino que otra ves, es un símbolo del mundo controlado por Satanás que se levanta
contra el pueblo de Dios. Al acercarse el día del Señor el pueblo de Dios debe esperar mayor
oposición, un incremento de doctrinas falsas y de movimientos políticos antagónicos al evangelio,
¿acaso no logramos percibir que la ideología de género y el comunismo no son sistemas de
doctrinas esencialmente anticristianas? que cuando sus políticas se posicionan en la sociedad solo
traen miseria y muerte, vemos la depravación en el mundo, al hombre marchar con orgullo por
aquello que debiera estar avergonzado, esto es un aviso de que se podrá peor, que no debemos
esperar que la situación mejor, habrá un último intento de Satanás de asaltar la ciudad de Dios, de
rodear al remanente del Señor.

Se libra una gran batalla contra Dios y su Pueblo, pero esta no es otra batalla, sino que es otra
mención a la gran batalla del fin de la historia, el Armagedón del cap 16:13-16, la batalla donde
son derrotadas las bestias del capitulo 19:17-21, y como ha sido anteriormente no hay una imagen
de la batalla en sí, pero se nos dice que aunque la multitud de enemigos es incontable, son
derrotados por el poder de Dios que los consume con fuego, las batallas del reino de Dios siempre
han sido desiguales, parece que nunca somos mayoría, pero no importa, no es el poder del
hombre el que prevalece, sino el poder de Dios. En esta batalla, como en todas las demás, es el
poder del Cristo guerrero el que vence. Y el diablo engañador, el responsable de toda la miseria en
la humanidad, es arrojado al lago de fuego y azufre, un lugar de tormento eterno, junto con la
Bestia y el falso profeta, para ser atormentados por los siglos. Esto demuestra que el mal no tiene
la última palabra, por eso amados, debemos estar atentos, es seguro que las cosas en este mundo
irán de mal en peor, pero para los que tienen el sello de Dios hay seguridad, no importa cuan
oscuro parezca el mundo, la victoria final pertenece a Cristo, el ha prometido hacer nuevas todas
las cosas.

CONCLUSION

Amados, dije que la intención de este sermón no era hacer una defensa de la posición amilenial,
que a mi parecer es la posición más coherente con la teología reformada, sino acrecentar nuestra
seguridad en que nuestra esperanza no está en las circunstancias presentes, sino en la promesa, el
poder y la victoria de nuestro Señor, Satanás ha recibido el golpe mortal en la cabeza, la cruz y la
tumba vacía nos recuerdan cada día que peleamos una batalla que Él ya ha ganado, no importa
cuan dura sea la prueba o cuanto se ensañe el enemigo, nuestro futuro está seguro en las manos
del Señor, no debemos temer al mañana, el Señor ya ha vencido, lo peor que nos puede pasar es
morir, pero la muerte, al igual que Satanás es un enemigo vencido, las llaves de la autoridad están
en las manos traspasadas de Cristo, El ha logrado que la muerte en vez de derrotarnos nos ponga
en los brazos de nuestro amado salvador, sea lo que sea que venga sabemos como termina la
historia, ganamos, al final la iglesia gana, porque Cristo ha vencido y reina, por eso amado que
escuchas si aún no has confiado en Cristo, hoy es el día de hacerlo. No esperes a que sea
demasiado tarde. Y si ya eres parte de Su pueblo, vive con la confianza de que Su victoria es segura
y eterna. ¡Cristo ha vencido y reinará por siempre! Amén.

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