Investigación Académica
INFROME FINAL
Integrantes
1. Días Casana Nerea
2. Rodríguez Olaza Adriano
3. Navarro Muñoz Gadiel
4. Montalvo Gavidia Erick
5. Olacua Alegre Renato
Docente
Lopez Mendez Diego Alberto
Nuevo Chimbote
2025
El impacto de la construcción informal en la seguridad de las familias en zonas
urbanas marginales del Perú (2020–2025)
Resumen
El presente artículo aborda la problemática de la construcción informal de viviendas en
el Perú, especialmente en zonas urbanas marginales entre los años 2020 y 2025. Se
busca demostrar que esta práctica incrementa la vulnerabilidad de las familias y revela
la ausencia de políticas públicas de vivienda y planificación urbana. Se revisan causas
como el incumplimiento del Reglamento Nacional de Edificaciones, autoconstrucción
sin asesoría profesional, ubicación en zonas de riesgo y crecimiento acelerado de
asentamientos informales. El análisis se fundamenta en ocho fuentes académicas y
documentales seleccionados, que evidencian los riesgos estructurales, sociales y
urbanos que derivan de esta situación. Finalmente, se concluye que la informalidad en la
construcción refleja una situación estructural de desigualdad social, urbanística y
abandono estatal.
Palabras clave: Construcción informal, viviendas inseguras, zonas marginales,
autoconstrucción, vulnerabilidad.
Abstract
This article addresses the problem of informal housing construction in Peru, especially
in marginal urban areas between 2020 and 2025. It demonstrates how this practice
increases the vulnerability of families and highlights the absence of public housing and
urban planning policies. Causes such as regulatory non-compliance, self-construction
without professional advice, risky locations and accelerated growth of informal
settlements are reviewed. The analysis is based on eight selected academic and technical
sources, evidencing the structural, social and urban risks derived from this phenomenon.
It concludes that informal construction reflects structural social inequality, urban
marginalization and government neglect.
Keywords: Informal construction, unsafe housing, marginal areas, self-construction,
vulnerability.
Introducción
En el Perú, más del 80 % de las viviendas se construyen de forma informal,
especialmente en zonas urbanas periféricas o en terrenos de alto riesgo, donde el acceso
a una vivienda formal es limitado o inexistente (Redacción RPP, 2021). Este fenómeno
refleja un problema estructural: el déficit de vivienda digna, la desigualdad social y la
ausencia del Estado en el crecimiento urbano.
La presente investigación busca responder a la siguiente pregunta: ¿Cómo afecta la
construcción informal de viviendas a la seguridad de las familias peruanas en
zonas urbanas marginales entre 2020 y 2025? Para ello, se parte de la hipótesis de
que: la construcción informal incrementa significativamente la vulnerabilidad de
las familias ante desastres naturales y sociales debido al incumplimiento de normas
técnicas, la falta de asesoría profesional y la ubicación en zonas de riesgo.
Este problema no es exclusivo del Perú. En América Latina, un tercio de la población
urbana vive en asentamientos informales, lo que equivale a más de 59 millones de
personas (IDB, 2022). Casos similares pueden observarse en Colombia, Brasil o Chile,
donde la informalidad urbana también representa un riesgo colectivo.
Investigar este tema es urgente porque se relaciona directamente con el derecho a la
vida, a una vivienda digna y a la seguridad. Comprender las causas y consecuencias de
este fenómeno puede ayudar a diseñar políticas públicas más humanas y realistas.
En este informe se desarrollarán cuatro argumentos principales: el incumplimiento del
Reglamento Nacional de Edificaciones, la autoconstrucción sin asesoría profesional, la
ubicación en zonas de riesgo y la falta de acceso a vivienda formal. Cada uno de ellos
será sustentado con datos, casos reales y fuentes académicas.
Como ya se ha mencionado, una de las causas más graves de inseguridad en la
construcción informal es el incumplimiento del Reglamento Nacional de
Edificaciones (RNE), que establece las normas mínimas de seguridad para las
edificaciones en el Perú. Este reglamento incluye lineamientos técnicos sobre
cimentación, diseño estructural, materiales adecuados, resistencia sísmica, instalaciones
eléctricas y sanitarias. No respetarlo no solo significa construir sin respaldo técnico,
sino poner en riesgo la vida de las personas.
Según el Ministerio de Vivienda (2012), las viviendas informales no están diseñadas
para soportar sismos ni condiciones extremas del clima. Un ejemplo claro ocurrió en el
terremoto de Pisco en 2007, donde el 80 % de las viviendas colapsadas eran informales.
Muchas de ellas no tenían columnas ni vigas adecuadas, y estaban hechas con
materiales de baja calidad como adobe o ladrillo artesanal.
Casos similares se han documentado en países como Haití, donde el terremoto de 2010
dejó más de 200 000 muertos y millones de damnificados. La mayoría de las
construcciones afectadas eran informales y sin control técnico. En Lima, distritos como
Villa El Salvador, San Juan de Lurigancho y El Agustino albergan miles de viviendas
que no cumplen con el RNE, lo que representa una bomba de tiempo en caso de un
sismo mayor.
Recientemente, en junio de 2025, un sismo de magnitud 6.1 sacudió el centro del país y
evidenció nuevamente la fragilidad de muchas viviendas construidas de forma informal.
En varias zonas de Lima Este y del norte del país, se reportaron casas con serias
rajaduras estructurales y otras que colapsaron parcialmente. Aunque no hubo grandes
pérdidas humanas, el susto y la inseguridad volvieron a instalarse en miles de familias
que no tienen otra opción que vivir en edificaciones precarias. Esta situación volvió a
poner en debate la necesidad de hacer cumplir el RNE y brindar asesoría técnica a los
sectores más vulnerables.
De acuerdo con Espinoza Rhi y Llamocca (2020), el no cumplimiento del RNE no es
solo un acto de negligencia individual, sino un reflejo de la falta de acceso a
información, recursos y apoyo técnico por parte del Estado. Es necesario reforzar la
educación ciudadana sobre la importancia del RNE y acompañar a las familias con
asistencia técnica gratuita.
En segundo punto tenemos a la autoconstrucción sin asesoría técnica profesional. En
el Perú, muchas familias construyen sus viviendas por etapas y con sus propios medios,
contratando mano de obra sin formación profesional o haciéndolo ellos mismos. Esta
modalidad, conocida como autoconstrucción, puede parecer económica a corto plazo,
pero es sumamente peligrosa. Según Cotera (2023), el 70 % de las construcciones
informales en Lima son autoconstruidas.
Estas viviendas suelen carecer de una correcta planificación estructural. No se hacen
estudios de suelos, se colocan columnas mal distribuidas, se usan ladrillos defectuosos y
se agregan pisos sin reforzar la base. Todo esto compromete la estabilidad de la
edificación. En países como México, el sismo de 2017 reveló que muchas muertes
ocurrieron en edificios que fueron modificados o construidos sin planos ni supervisión
técnica.
Espinoza y Llamocca (2020) afirman que estas prácticas incrementan el riesgo de
colapso incluso con sismos moderados. Además, la falta de asesoría también implica
errores en instalaciones eléctricas, lo que puede derivar en incendios o cortocircuitos.
En Sudáfrica, por ejemplo, los asentamientos informales conocidos como “shacks”
sufren incendios frecuentes por fallas eléctricas y materiales inflamables, lo que cobra
decenas de vidas cada año.
Frente a este panorama, es necesario impulsar programas como el “Asistente Técnico
Gratuito” promovido por el Colegio de Ingenieros del Perú, que permite a familias de
bajos recursos acceder a profesionales que les orienten en sus proyectos de
construcción.
En tercer punto tenemos la ubicación en zonas de alto riesgo. Muchas de las
viviendas informales en el Perú se encuentran en zonas geográficamente peligrosas:
laderas, márgenes de ríos, quebradas, rellenos sanitarios o zonas de deslizamiento. Estas
áreas, que deberían estar restringidas para vivienda, terminan siendo ocupadas por
necesidad. Izaguirre Koster (2023) advierte que esta situación se presenta con mayor
frecuencia en los cerros de Lima y en zonas altoandinas.
Por ejemplo, en San Juan de Lurigancho y en El Agustino, existen asentamientos
construidos sobre laderas sin tratamiento de suelos. En épocas de lluvias intensas o ante
un movimiento sísmico, estas viviendas están expuestas a derrumbes. En países como
Chile, el crecimiento de campamentos informales en zonas costeras ha expuesto a miles
de familias a inundaciones y desbordes.
Un caso reciente ocurrió en abril de 2023 en Chosica, cuando el aumento del caudal del
río Rímac destruyó una casa de tres pisos y dejó sin hogar a 30 personas. Esta vivienda
estaba construida muy cerca de la ribera del río, en una zona que año tras año se ve
afectada por huaicos y desbordes. Este evento no solo expuso la vulnerabilidad de
quienes viven allí, sino también la falta de planificación urbana que permita prevenir
tragedias similares.
Según datos de la ONU-Hábitat (2022), al menos el 23 % de la población urbana de
América Latina vive en asentamientos vulnerables a desastres naturales. Estas zonas
también carecen de infraestructura urbana básica: agua potable, alcantarillado,
recolección de residuos y vías de acceso. Esto no solo agrava el riesgo físico, sino
también el aislamiento social.
Es urgente que los municipios y el gobierno central actúen de forma preventiva,
identificando y reubicando a las familias en zonas más seguras, además de promover
planes urbanos sostenibles que incluyan a los sectores populares.
Como punto final se encuentra el déficit estructural de acceso a vivienda formal.
Detrás de la informalidad no hay una falta de voluntad, sino una carencia de alternativas
reales. Las familias recurren a la autoconstrucción y ocupación de terrenos informales
porque el mercado formal de vivienda es inaccesible. Según datos del BID (2022), más
de 59 millones de personas en América Latina viven en viviendas inadecuadas. En el
Perú, el déficit habitacional supera las 2 millones de viviendas.
Cotera (2023) revela que cada año se levantan más de 84 000 viviendas informales, cifra
que sigue en aumento. Esto demuestra que los programas de vivienda del Estado han
sido insuficientes. Proyectos como “Techo Propio” o “MiVivienda” están dirigidos a
sectores que, aunque vulnerables, aún tienen ingresos estables, dejando fuera a miles de
familias en situación de pobreza extrema.
A nivel internacional, Chile ha ensayado modelos como el “Quinta Monroy”, que ofrece
media casa estructural segura para que la familia la complete. Aunque exitoso, ha sido
cuestionado por trasladar la responsabilidad al usuario. En Brasil, el programa “Minha
Casa Minha Vida” logró cierto impacto, pero también fue criticado por la baja calidad
de las viviendas entregadas y su ubicación periférica.
El acceso a vivienda formal debe contemplar subsidios reales, terrenos accesibles,
créditos flexibles y una mirada más humana. No se trata solo de construir casas, sino de
construir ciudad y comunidad.
Conclusiones
La construcción informal es mucho más que un problema técnico o legal. Los
argumentos presentados confirman que esta práctica incrementa la vulnerabilidad
estructural y social de las familias peruanas y latinoamericanas. Al construir sin seguir
normas técnicas, sin asesoría profesional, en zonas de riesgo y ante la falta de acceso a
vivienda formal, las familias quedan expuestas a desastres inevitables.
Para cambiar esta realidad, no basta con fiscalizar. Se requiere un enfoque integral:
acceso a terrenos seguros, asesoría técnica gratuita, subsidios reales y procesos de
formalización ágiles. Además, se necesitan políticas preventivas y de urbanización
inclusiva que reconozcan el derecho a una vivienda digna.
A partir de todo lo analizado, es necesario proponer algunas recomendaciones que
contribuyan a enfrentar esta problemática desde diferentes frentes. Estas sugerencias
buscan no solo prevenir nuevas construcciones informales, sino también mejorar la
calidad de vida de quienes ya habitan en estas condiciones. A continuación, se presentan
algunas de las más importantes:
• El Estado debería promover programas de asistencia técnica gratuita en
construcción segura, especialmente dirigidos a familias de bajos ingresos.
• Es clave realizar campañas de sensibilización ciudadana sobre los peligros de
construir sin asesoría profesional ni respetar el Reglamento Nacional de
Edificaciones.
• Los gobiernos locales deben identificar las zonas de alto riesgo y trabajar en
planes de reubicación consensuados, ofreciendo alternativas viables a las
familias.
• Se recomienda fortalecer programas de acceso a vivienda social, con
subsidios accesibles, crédito flexible y acompañamiento técnico.
• Finalmente, se debe fomentar una cultura urbana que valore la planificación,
la seguridad estructural y el derecho colectivo a una ciudad más segura y
habitable.
Porque detrás de cada vivienda precaria hay una familia que necesita vivir segura. Y ese
debe ser el foco de la política urbana: construir futuro, no solo estructuras frágiles.
Referencias
• Cotera, J. (2023). Urbanización informal en el Perú: diagnóstico y desafíos para
una planificación inclusiva. Fondo Editorial Universidad de Lima.
• Espinoza Rhi, R., & Llamocca, F. (2020). Análisis de vulnerabilidad sísmica en
viviendas informales en Lima Metropolitana. Tesis de licenciatura, Universidad
Nacional de Ingeniería.
• Izaguirre Koster, M. (2023). Ocupación informal y gestión de riesgos en zonas
urbanas marginales. Pontificia Universidad Católica del Perú.
• Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. (2012). Reglamento
Nacional de Edificaciones. Perú.
• Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. (2023). Informe sectorial
de la situación de vivienda y urbanismo en el Perú. MVCS.
• RPP. (2021). El 80% de las viviendas en Perú son informales, advierte
Ministerio de Vivienda. Recuperado de https://rpp.pe
• Zapata, J. (2022). Gestión urbana y déficit habitacional: una mirada desde la
informalidad peruana. Fondo Editorial Universidad Ricardo Palma.
• Zavala, K. (2021). Construcción informal y desigualdad urbana en Lima
Metropolitana. Universidad Nacional Mayor de San Marcos.