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UNIDAD 2 - Edad Media

La Edad Media en Europa se caracteriza por un pensamiento teocentrista, donde la filosofía gira en torno a Dios, destacando corrientes como el neoplatonismo, la patrística y la escolástica. Agustín de Hipona, figura central, explora la relación entre fe y razón, argumentando que la verdadera felicidad se encuentra en el conocimiento de Dios y que el mal es una consecuencia del libre albedrío humano. Su obra 'La Ciudad de Dios' presenta una teleología de la historia, donde se enfrentan la ciudad de Dios y la ciudad del mundo, reflejando la lucha espiritual entre el bien y el mal.

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UNIDAD 2 - Edad Media

La Edad Media en Europa se caracteriza por un pensamiento teocentrista, donde la filosofía gira en torno a Dios, destacando corrientes como el neoplatonismo, la patrística y la escolástica. Agustín de Hipona, figura central, explora la relación entre fe y razón, argumentando que la verdadera felicidad se encuentra en el conocimiento de Dios y que el mal es una consecuencia del libre albedrío humano. Su obra 'La Ciudad de Dios' presenta una teleología de la historia, donde se enfrentan la ciudad de Dios y la ciudad del mundo, reflejando la lucha espiritual entre el bien y el mal.

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UNIDAD 2

La Edad Media en Europa

Historia de la Filosofía
2º de Bachillerato
Curso académico 2023-2024
Un poco de historia:
El cristianismo, junto con el islamismo y el judaísmo, es una de las 3 grandes religiones monoteístas.
Surgió en el siglo I d.C. en la región de Judea, en el seno del Imperio romano y con una fuerte influencia
de la cultura griega.
Fue prohibida en un principio y sus seguidores perseguidos, sin embargo, ya en el año 313 d.C.
Constantino y Licinio, dirigentes del Imperio romano, firman el Edicto de Milan, que establecía la libertad
de religión en dicho Imperio, y tenía como objetivo el fin de la persecución de los cristianos. Después, el
cristianismo llegó en muy poco tiempo a convertirse en religión oficial del Imperio romano,
concretamente en el 380 d.C.
Como características generales del pensamiento cristiano, cabe mencionar:
-​ Ontología: creacionismo.
-​ Antropología: el ser humano creado a imagen y semejanza de Dios.
-​ La salvación
Unas nociones filosóficas antes de comenzar:
La filosofía de la Edad Media va a ser teocentrista, es decir, va a girar en torno a Dios, mientras que la
filosofía griega giraba en torno a la naturaleza y el ser humano.
La divinidad es el objetivo y fundamento de toda reflexión filosófica, mientras que todas las demás
reflexiones pasan a un segundo plano.
De entre otras muchas, destacan las siguientes corrientes de pensamiento:
-​ El neoplatonismo, un conjunto de doctrinas que busca la renovación del pensamiento de Platón
interpretando su doctrina desde una perspectiva religiosa. Su mayor representante es Plotino.
-​ La patrística (de la que es parte Agustín de Hipona) son el conjunto de proposiciones filosóficas
que se les atribuye a los padres de la Iglesia. Estos fueron personas (generalmente
pertenecientes a la jerarquía eclesiástica) que, mediante sus escritos y reflexiones, trataron de
difundir enseñanzas cristianas durante los primeros siglos de la Iglesia cristiana.
-​ La escolástica (de la que es parte Tomás de Aquino) es el término que se utilizó en el
Renacimiento para referirse al pensamiento que se desarrolló en la Edad Media después de la
mencionada patrística, aproximadamente desde el siglo V hasta el XIV.
Ambas corrientes se ocupan, entre otras cuestiones pero con especial atención, en la relación entre
razón y fe (decía Agustín de Hipona que “la fe busca comprender”), puesto que, siendo corrientes
filosóficas, defienden un punto de vista racional acerca de la religión.
Con la llegada del Renacimiento, sin embargo, comienza un proceso de secularización que, si bien no es
inmediato, va a suponer que la religión y la filosofía comiencen a distanciarse, y a abrir el camino a
nuevas posturas filosóficas como el materialismo y el ateísmo.
Cuestiones que podemos plantearnos:
-​ ¿Existe alguna manera efectiva de demostrar la existencia de Dios? ¿Y la no existencia?
-​ ¿Puede la razón ayudar a entender los preceptos de la fe?
1. Agustín de Hipona
1.1. Breve biografía de Agustín
Agustín de Hipona (354, Tagaste – 430, Hipona).
-​ Nació en Tagaste, en el África romana.
-​ Su padre era pagano, su madre (la futura santa Mónica) era
cristiana.
Gran evolución en su pensamiento.
-​ A los 19 años adepto del maniqueísmo, que defendía la lucha
constante de los principios del bien y el mal.
-​ Posteriormente, escéptico.
-​ Se especializó en gramática y retórica, ejerció como profesor en su ciudad y en Cártago.
-​ En 383 d.C. se traslada a Roma, comienza a leer obras de Plotino.
-​ En el 387 d.C. se convierte al cristianismo, acaba siendo obispo de Hipona.
-​ Muere en el 430 a.C., cuando los vándalos asedian Hipona.

1.2. La existencia de Dios y las ideas ejemplares


San Agustín, en su búsqueda de la verdad y la comprensión de Dios, proporciona argumentos y
reflexiones sobre la existencia de Dios y el papel de las ideas ejemplares en la creación divina. Su
enfoque combina elementos del platonismo y el cristianismo, y enfatiza la importancia de la fe y la razón
en la búsqueda del conocimiento divino.

Agustín distingue entre dos tipos de seres:


-​ Dios: un ser absoluto, eterno, perfecto e inmutable.
-​ Seres contingentes creados por él.

Hay distintas pruebas de la existencia de Dios:


-​ Argumento gnoseológico: la verdad existe y, al ser Dios su fundamento, Dios debe existir.
-​ Argumento cosmológico: la creación no puede darle al ser humano la felicidad que busca, sino
que lo lleva a una verdad que está por encima de dicha creación; es decir, hacia Dios. Por esto
mismo, la mayoría de los seres humanos admite la existencia de Dios.

Sin embargo, la verdadera prueba agustiniana de la existencia de Dios es la de las ideas ejemplares.
¿Qué son?
-​ Son “verdades que no son tuyas, ni mías, ni de nadie, sino que se hallan presentes y se ofrecen a
todos de la misma manera” (De lib. Arbit., 2, 12, 33).
-​ El ser humano es consciente de la variabilidad de su naturaleza, sin embargo encuentra en su
interior verdades inmutables, ideas superiores al propio ser humano, que no puede modificar.
-​ El fundamento de una idea inmutable debe ser un ser inmutable.
-​ Por tanto, todas las cosas tienen en Dios, desde la eternidad, sus correspondientes ideas
ejemplares (entendidas en sentido platónico).
-​ Son la fuente de la verdad, la bondad y la belleza en el mundo, ya que todas las cosas participan
de ellas en la medida en que son verdaderas, buenas y bellas.
-​ Además, las ideas ejemplares proporcionan un fundamento para la inteligibilidad y la
racionalidad del mundo, ya que reflejan la sabiduría y el orden divinos.

La creación, en contraposición a la filosofía platónica:


Platón Agustín
Ideas: entidades abstractas e independientes que Ideas ejemplares: pensamientos y planes divinos
existen en un mundo trascendental aparte. de Dios, según los cuales crea y ordena el mundo.

Agustín busca conciliar la cultura indoeuropea (según la cual el mundo es eterno) con la semita o judía
(según la cual es creado). Las ideas ejemplares son eternas, pero el mundo material y contingente ha
sido creado a partir de ellas.

1.3. Fe y razón: creer para entender


La principal inquietud de Agustín era encontrar la verdad, puesto que ella le aporta al ser humano la
felicidad que es el objetivo último y supremo de nuestra vida. Para ello, explora la relación entre la fe y la
razón.
Agustín distingue entre tres niveles de conocimiento:
-​ El conocimiento sensible: primer nivel de conocimiento, el que el ser humano emplea para
conocer las características sensibles de lo que nos rodea.
-​ El conocimiento racional: mucho más importante que la anterior, utiliza los datos del
conocimiento sensible para compararlos con las Ideas que provienen de Dios, y así hacer juicios.
Sin embargo, sigue utilizando el conocimiento sensible.
-​ La contemplación: se trata de la contemplación de las Ideas ejemplares, aquellas que Dios sitúa
en el ser humano, sin necesidad de recurrir al conocimiento sensible.

Es decir, según Agustín, encontramos en nuestro interior verdades eternas e inmutables, pero el mundo
sensible cambia, por tanto, dicha verdad no está en el mundo sensible.
-​ Debemos buscar en nuestro espíritu.
-​ Disponemos, para ello, de dos herramientas, dos fuentes de conocimiento: razón y fe.
-​ No hay oposición entre ambas, sino que deben trabajar juntas para la obtención de dicha
verdad: “intelligo ut credam, credo ut intelligam”, es decir, “entiendo para creer, creo para
entender”. Ambas se complementan de la siguiente manera:
●​ Primero, la razón nos ayuda a lograr la fe.
●​ Después, la fe ayuda a dirigir la razón, la guía e ilumina
●​ Al mismo tiempo, la razón clarifica los conceptos de la fe.

Por tanto, según San Agustín, la razón tiene un papel importante en la vida cristiana:
-​ Ayuda a profundizar en el entendimiento de las verdades de la fe y a responder a las objeciones
y dudas que puedan surgir.
-​ Sin embargo, también reconoce que la razón tiene sus límites, necesita la guía y el apoyo de la
fe, así como la gracia e iluminación divina, para alcanzar una comprensión más profunda y
verdadera de Dios y del mundo.

1.4. Felicidad y posesión de Dios

La filosofía de Agustín es eudemonista, es decir, sitúa la felicidad como objetivo último y supremo del ser
humano. Trata esta temática en su obra De la vida feliz:
-​ Los seres humanos sitúan la felicidad en distintos lugares y actividades: riqueza, reconocimiento
social, éxito laboral, relaciones sociales, etc.
-​ Sin embargo, dichas actividades no proporcionan una verdadera felicidad duradera.
-​ El filósofo de Hipona sitúa la verdadera felicidad en la verdad, pero no cualquiera: únicamente el
conocimiento de Dios otorga verdadera felicidad.

Búsqueda de la verdad = camino hacia la felicidad = ascensión espiritual hacia Dios, hacia el Bien supremo
Verdad: portadora de fe y amor, además de conocimiento

Para alcanzar dicha felicidad, debemos cumplir con la voluntad de Dios (seguir su camino). ¿Cómo saber
cuál es?
-​ Dios expresa su voluntad al ser humano mediante la revelación (mediante los profetas y sus
testimonios recogidos en los libros sacros) o en la conciencia de cada uno, por lo que
necesitamos de la gracia divina para ser felices.
-​ EL seguir el camino marcado por Dios nos llevará a una vida buena y, por tanto, feliz, pero contra
el intelectualismo moral, añade que la bondad y maldad no dependen únicamente del
conocimiento, también son cuestión de voluntad.

Ha de tenerse en cuenta que:


-​ La posesión de Dios, en la filosofía agustiniana, no es simplemente un asunto intelectual: es una
experiencia mística y amorosa, un proceso de purificación y transformación del alma, en el cual
el individuo se aleja de los apegos terrenales y se orienta hacia Dios.
-​ La felicidad plena y la posesión de Dios ha de abarcar todas las etapas de la vida, por tanto, solo
pueden alcanzarse en la vida eterna, cuando las almas redimidas disfruten de la visión beatífica
de Dios y participen directamente en su amor y bondad. Sin embargo, en esta vida, los seres
humanos pueden experimentar un anticipo de esta felicidad y comunión con Dios a través de la
fe, la gracia y la práctica de la vida espiritual y moral.

1.5. La libertad y el problema del mal


Libertad y libre albedrío no son sinónimos para Agustín:
-​ El ser humano ejerce su libertad (libertas) cuando el ser humano anhela y ama a Dios. Es la
tendencia natural a obrar bien, es decir, la capacidad otorgada por Dios de elegir el bien por
encima del pecado.
-​ El libre albedrío (liberumarbitrium). Dios creó al ser humano con libre albedrío, lo que significa
que los seres humanos tienen la capacidad de elegir libremente entre el bien y el mal. El libre
albedrío es un aspecto esencial de la naturaleza humana y refleja la imagen de Dios en el
hombre, ya que implica la capacidad de la razón y la voluntad. Dicha capacidad está, sin
embargo, debilitada, debido al pecado original. Para enmendarlo, el ser humano necesita la
gracia divina.
-​ Por lo tanto, y contra el intelectualismo moral, sostiene que la bondad y maldad no dependen
únicamente del conocimiento, también son cuestión de voluntad.

El problema del mal es parte central de la reflexión de Agustín. ¿Cómo es que existe el mal en el mundo?
Su enfoque consiste en mostrar que la existencia del mal en el mundo no es incompatible con la bondad
y la omnipotencia de Dios, y que el mal tiene un propósito en el plan divino
-​ Solución maniquea: dos principios en constante lucha (Ormuzd y Ahriman).
-​ SIn embargo, Agustín sostiene que el mal no es una creación de Dios, sino una consecuencia de
la elección libre de los seres humanos y los ángeles caídos. Dios creó todo lo que existe y, por lo
tanto, todo lo creado es bueno en sí mismo. Sin embargo, el mal surge cuando los seres creados
eligen libremente apartarse de Dios y del bien, utilizando mal su libre albedrío. Por lo tanto, el
mal es la “ausencia de bien”.
Además, Agustín afirma que Dios permite la existencia del mal en el mundo por razones justas y sabias,
aunque estas razones puedan estar más allá de la comprensión humana.

1.6. La filosofía sobre la historia: ciudad terrenal y ciudad de Dios


En el año 410 d.C. Alarico y sus huestes saquean Roma,y los eruditos culpan del debilitamiento del
Imperio romano al cristianismo y sus proclamas de no violencia.

En dicho contexto, Agustín de Hipona escribió La Ciudad de Dios (Civitas Dei) para hacer frente a esos
ataques: una teleología de la historia (analiza la historia universal desde una perspectiva cristiana).
-​ Según nos explica, la historia del ser humano es la historia de dos ciudades, una disputa entre
dos tipos de amor:

La ciudad de Dios La ciudad del Mundo


- La ciudad del bien (la luz) - La ciudad del mal (las tinieblas)
Habitantes: aquellos que están orientados hacia el - Habitantes: aquellos que están orientados hacia el
amor a Dios y al prójimo, y buscan su felicidad y amor a sí mismos y a las cosas terrenales; buscan su
bienestar en la comunión con Dios y la práctica de las propia gloria, poder y placer en lugar de amar a Dios.
virtudes.

No debemos entenderlas como dos ciudades físicas: ambas ciudades están entrelazadas y coexisten en
el tiempo y en el espacio. La historia humana es, en cierto sentido, un campo de batalla espiritual en el
que se lucha por el alma y el destino de la humanidad.

El propósito y el significado de la historia, según San Agustín, se encuentran en el plan divino de Dios y
en la realización final de la ciudad de Dios en la vida eterna. La historia humana es un proceso de
purificación, juicio y transformación, en el cual Dios lleva a sus elegidos hacia la salvación y la comunión
con Él, mientras que aquellos que se oponen a Dios y persisten en el mal enfrentan la condenación y la
separación de Dios.La ciudad de Dios, en última instancia, prevalecerá y alcanzará su plenitud en el Reino
de Dios.

“Los dos amores construyeron dos ciudades, es decir, por un lado, el amor egoísta y el desprecio hacia Dios
hicieron la ciudad terrena; por otro, el desprecio a uno mismo y el amor hacia Dios hicieron la ciudad
celestial. La primera exalta al egoísmo, la segunda exalta a Dios. Aquella busca la gloria del ser humano, y
ésta busca la gloria de Dios, que es testigo de su conciencia”
1.7. La influencia de la filosofía platónica en el pensamiento de Agustín
Agustín cristianizó la filosofía de Platón (y también de Plotino) por lo que su influencia es clara si bien
también existen diferencias.
-​ Dualismo antropológico: ambos defienden que el ser humano está compuesto por alma
inmortal y cuerpo mortal. Diferencias: el alma es eterna para Platón, creada por Dios según
Agustín; Platón piensa que la unión entre ambas es un accidente, Agustín considera que es una
unión natural creada por Dios.
-​ Dualismo ontológico: dos mundos para Platón, también Agustín distingue entre la Ciudad del
Mundo y la Ciudad de Dios. En el mundo de las Ideas o Ciudad de Dios debemos situar el
verdadero conocimiento. Platón sitúa la idea del Bien como causa de todas las demás, el nivel
más alto de conocimiento, Agustín le otorga ese lugar a Dios (las ideas eternas son sus
pensamientos).
-​ Dualismo epistemológico: Ambos distinguen entre niveles de conocimiento, el más elevado
corresponde al que se obtiene mediante razón (pero, en el caso de Agustín, acompañada de la fe
e iluminación divina). Sin embargo, Platón considera que la falta de conocimiento es la que
produce el mal (intelectualismo moral) y Agustín considera que hace falta voluntad para hacer el
bien además de conocimiento (tenemos libre albedrío).

2. Tomás de Aquino
2.1. Contexto histórico filosófico y biografía
Características de la Edad Media de los siglos XII-XIII:
-​ Se tradujo gran parte de la obra de Aristóteles.
-​ Creación de las universidades, nueva clase intelectual en las
ciudades.
-​ Mayor comunicación entre cristianos, judios y musulmanes,
fruto de las traducciones.
-​ Crisis política, religiosa e intelectual en el siglo XIII., que sacude
el cristianismo, debido a la oposición de ciertos monarcas al
poder de la Iglesia.
-​ Averroes: aceptó el pensamiento aristotélico, lo cual le trajo problemas con los gobernantes
islamistas. Defendió que no hay ninguna contradicción entre la fe islámica y las consecuencias
filosóficas a las que podamos llegar mediante nuestro razonamiento.
-​ Maimonides: médico de oficio, escribió también tratados sobre la religión judía, así como
científicos. Intentó reconciliar los dogmas de la fe con la filosofía.
Tomás de Aquino (Nápoles, 1225 – Lacio, 1274)
2.2. La teoría del conocimiento
La percepción por medio de los sentidos es particular. Sin embargo, los conceptos del entendimiento son
universales (essentia universalis).
-​ Problema de los universales: ¿cómo se consigue un conocimiento universal a partir de datos
particulares?

Para explicar esto, Tomás distingue entre:


-​ Phantasma: imagen particular que los objetos dejan en la imaginación y la memoria, percibida
mediante los sentidos.
-​ Phantasia: la imaginación. Esta nos permite un proceso de abstracción que elimina toda
particularidad de la imagen particular, conservando solo datos que conforman el concepto
universal.
-​ Por tanto: la fuente del conocimiento reside en los sentidos, pero el entendimiento que permite
conocer conceptos universales nos permite conocer la realidad espiritual.

Antropología en Tomás de Aquino:


-​ El ser humano está compuesto de cuerpo y alma, es una unión sustancial.
-​ Debido a esa unión, el alma conoce a través de los sentidos.
-​ Por lo tanto, el entendimiento no puede conocer toda la realidad, sino solo la realidad material a
la que tiene acceso.

2.3. La razón y la fe
Tomás de Aquino considera que el ser humano dispone de dos métodos válidos de conocimiento: razón
(mediante los principios de la lógica) y fe (mediante los libros sacros). Ambos provienen de Dios, por lo
que no pueden ser contradictorios.
-​ El camino de la teología trata de aceptar verdades reveladas con la ayuda de la gracia divina.
-​ La filosofía trata de comprender el sentido de las cosas o seres.
Son saberes autónomos, aunque se complementan para alcanzar verdades:
-​ La teología mediante los libros sacros.
-​ La filosofía mediante los principios de la lógica.

Ambos caminos no pueden llevarnos a contradicción:


“…las verdades que obtenemos por revelación no pueden ser contrarias a las de el
conocimiento natural”(Summa contra gentiles, VII-18).
Por tanto, y si bien pueden ser saberes complementarios, la filosofía no es un mero saber subordinado:
se trata de un saber que puede acercar al ser humano a Dios. Sin embargo, la teología constituye un
saber más elevado que la filosofía, ya que mediante la revelación accedemos a las verdades más
importantes.

FILOSOFÍA TEOLOGÍA
Objetivo: comprender el sentido de las cosas Acto: aceptar las verdades reveladas con la
o seres. ayuda de la gracia divina.
Objeto de estudio: lo que se puede Objeto de estudio: aquello que no es
demostrar por nuestras capacidades evidente, las verdades reveladas por la
cognoscitivas. Conocimiento natural de Dios, autoridad divina
del mundo y de ciertos principios morales.

Diferencias entre la concepción de razón de Agustín y Tomás:


-​ San Agustín enfatiza la primacía de la fe sobre la razón. La fe es necesaria para iluminar y guiar la
razón, y precede al entendimiento: “credo ut intelligam”. La razón es, por tanto, susceptible de
error, requiere de la fe.
-​ Tomás considera que la razón es capaz de alcanzar un conocimiento natural (aunque limitado) de
Dios y el mundo, por lo que aboga por una mayor armonía y complementariedad entre fe y
razón.

2.4. La naturaleza
Observamos en la naturaleza que las cosas cambian (de color, tamaño, etc.) pero sin cambiar por ello de
ser. Las cosas materiales, por tanto, tienen un carácter doble:
-​ La substancia (lo invariable, una categoría)
-​ Los accidentes (aspectos mudables, 9 categorías)
-​ Los cambios son cambios en dichas categorías.
En ocasiones, el cambio es sustancial:
Hierba => Carne
Sin embargo, en dicho proceso algo se mantiene: la materia prima. Algo había en la hierba que otorga
capacidad de convertirse en carne.

En línea con la teoría de Aristóteles, Tomás defiende la teoría hilemórfica:


-​ El ser está compuesto por materia (potencia) y forma (acto).
-​ La materia no es anterior a la forma, puesto que ambas se encuentran unidas desde que se
crean (unión indisoluble).
-​ La individualidad no puede provenir de la forma, puesto que esta es universal. Por lo tanto, dicha
individualidad viene de la materia, de las cosas concretas. Sin embargo, la materia por si sola no
puede considerarse como ser sin la forma que la distingue.

El principio de individuación determina que cada cosa tiene una única forma substancial, a ella se le
adhieren los accidentes. La explicación del movimiento (nacer, crecer, morir) nos lleva a cuatro tipos de
movimientos y cambios:
-​ Cambios sustanciales.
-​ Cambios de lugar.
-​ Cambios de cantidad.
-​ Cambios de calidad.

El cambio nos lleva a la teoría de “las causas”, es decir, la razón para dichos cambios:
-​ Causa formal, causa material, causa eficiente, causa final.

Sin embargo, esto plantea un problema, “el problema de la cadena de causas”. Algo no se convierte en
acto si no es por la influencia de algo anterior que es, así mismo, en acto. ¿Cómo hacer para no terminar
en una cadena infinita de causas? Hay dos salidas posibles:
- Cadena infinita de causas - Primer ser que origina el resto de causas

Tomás consideraba que las explicaciones metafísicas actuales no eran suficiente para dar cuenta de la
esencia real de las cosas. Consideraba que existe diferencia entre la esencia y existencia:
-​ La esencia explica lo que son las cosas. La existencia, por el contrario, explica que las cosas son.
-​ La esencia por sí sola no implica existencia. Para entender las substancia real, la esencia por si
sola no es suficiente, necesita de la existencia.
-​ La metafísica aristotélica explica lo que las cosas son, pero podría ser un ejercicio puramente
intelectual. Hablamos del ser real cuando, además de describirlo, especificamos que existe.

2.5. Dios
La razón, por sí sola, puede demostrar la existencia de Dios. Tomás parte de datos sensibles para
proporcionar dichas pruebas, y en esto podemos observar la influencia aristotélica. Las 5 vías que
describe para probar la existencia de Dios son las siguientes:
-​ Vía del movimiento (argumento del motor móvil). Mediante los sentidos observamos que las
cosas se mueven, y en todo movimiento debemos distinguir aquello que se mueve y lo que le
hace moverse. Es decir, las cosas son movidas por algo o alguien, pero debe haber un principio
del movimiento, sino no habría un comienzo en el movimiento.
Para no llegar a una cadena infinita → algo que comience el movimiento, un motor móvil.
-​ Vía de la causa eficiente. Todas las cosas tienen su causa en otras o son efecto de otras, ninguna
puede ser causa de sí misma. Esta cadena de causas y efectos debe tener un comienzo, una
primera causa incausada que sea el origen de todas las demás.
-​ Vía de la contingencia. Los seres que observamos en el mundo son contingentes, es decir,
pueden ser o no ser. Sin embargo, si todo lo existente fuese contingente nada existiría, por tanto,
para justificar la existencia de las cosas contingentes debe haber un ser necesario que sea razón
de su existencia, como un escultor y sus esculturas.
-​ Vía del grado de perfección. Los seres son más o menos perfectos en una determinada cualidad,
puesto que existen distintos grados de perfección. Sin embargo, no hay seres en el mundo
absolutamente buenos, bellos, verdaderos, etcétera. Aún así, tenemos la idea de lo que es la
perfección. Debe haber un ser que sea el modelo de dicha perfección, para que juzguemos el
resto de cosas tomándolo como medida.
-​ Vía de la finalidad (orden cósmico). Es claro para Tomás que las cosas tienden hacia un objetivo o
fin, ya que el mundo de los seres naturales no es caótico sino ordenado. Dicho orden no puede
ser fruto del azar, sino que ha sido organizado por el entendimiento, un entendimiento que haya
dotado de objetivos a cada ser del mundo.
Tras probar su existencia, cabe preguntarse lo siguiente: ¿es posible llegar al conocimiento del ser
divino? ¿Tiene el ser humano capacidad para dicho conocimiento? Hay dos posturas posibles ante dichas
preguntas:

Negación en el conocimiento de Dios Afirmación en el conocimiento de Dios

Imposibilidad de conocerlo mediante los sentidos, sin Las cualidades positivas de la naturaleza, si bien no
embargo, mediante estos sabemos que existe. son las mismas que encontramos en Dios, son
El camino para su conocimiento: negar lo que no es. parecidas a las cualidades divinas (belleza, sabiduría,
etc.)
Mediante analogía, podemos aproximarnos al
conocimiento de lo que es.

2.6. La obra de la creación


Naturaleza:
Dios es la primera causa, el ser necesario que crea la naturaleza y todos sus elementos a partir de las
ideas-modelo.
-​ Los seres han sido creados ex nihilo (de la nada) y están subordinados a Dios: las cosas se crean a
partir de la nada, y antes de su existencia solo está Dios.
-​ El objetivo de dicha creación: la manifestación de la gloria y belleza de Dios.
-​ Los seres no humanos han sido creados al servicio del ser humano, para mantenerlo y permitirle
llegar a Dios mediante el entendimiento.

Ser humano:
El ser humano está compuesto, al igual que el resto de seres, de materia y forma (cuerpo y alma)
La forma substancial de los humanos, el alma, es lo que nos otorga existencia y el motor de las funciones
humanas. El ser humano tiene distintos tipos de capacidad:

Capacidades vegetativas (alimentación, crecimiento) Razón y voluntad


Corporales, el objetivo y límite está en el cuerpo Inmateriales y capaces de operar de manera
independiente al cuerpo, si bien tenemos cierta
dependencia (el conocimiento, por ejemplo, precisa
de los sentidos)
La libertad del ser humano:
Somos libres para elegir si alejarnos o no del camino de la felicidad. Sin embargo, la libertad también se
situa en la capacidad d enuestra razón de dar su opinión. Es decir, la libertad es una cuestión intelectual,
más que cualquier otra cosa.

La moral en el ser humano:


Tomás es, igual que Aristóteles, eudemonista e intelectualista: el ser humano tiende a la felicidad. Sin
embargo, mediante sus acciones muchas veces no se dirige a la misma. ¿Por qué?
-​ En ocasiones, el intelecto humano no lo conduce claramente hacia la felicidad.
-​ En otras, el ser humano no distingue claramente cuáles son los caminos a la felicidad.

El fin último del ser humano es la felicidad, que se obtiene mediante la contemplación de Dios. Si bien en
este mundo podemos aproximarnos a Dios, el conocimiento más certero del mismo se hace en el mundo
divino, tras la muerte. Por tanto, la felicidad en este mundo es imperfecta.
Para llegar a la felicidad en este mundo el ser humano necesita las virtudes (que pueden ser intelectuales
o morales), Estás se sitúan en el justo medio, y para entender en qué consisten nos es necesaria la
razón.

La ley natural y la ley positiva:


La ley natural es aquella que ordena la naturaleza humana (por ejemplo, conservar la vida, no dañar a
otros seres vivos, etc.). Al encontrarlas en nuestra naturaleza, provienen directamente de Dios.
Las leyes positivas, sin embargo, son las promulgadas por la autoridad comunitaria. Para considerarlas
como correctas, deben ir en consonancia con las anteriores.

3. Guillermo de Ockham
3.1. Breve biografía
Guillermo de Ockham (Surrey, 1285 – Munich, 1348).
-​ Ingreso en la orden franciscana, lo cual conlleva pobreza.
-​ Realiza sus estudios en Londres y, posteriormente, en la universidad
de Oxford.
-​ En 1328 huye a Munich (buscando la ayuda del emperador) tras una
disputa con el papa Joan XXII., puesto que Ockham defendía que los
cristianos ne debían tener propiedades.
-​ Época: crisis y conflictos en Europa, que desembocarán en la llegada del Renacimiento. Para
algunos, su pensamiento era una forma de intentar limpiar la moral del cristianismo ante la
creciente repulsa hacia el mismo. Para otros, su pensamiento es un puente entre la Edad Media
y la Edad Moderna.

3.2. Conocimiento y nominalismo


Es defensor del realismo moderado, defiende que los universales no se encuentran ni en el
entendimiento de Dios ni en el nuestro, sino que son simples términos conceptuales, simples nombres.
Es decir, decimos de dos personas que son “seres humanos” porque son realidades semejantes, los
englobamos en dicho término por falta de conocimiento o detalle, no porque pertenezcan a un universal
anterior a dichas personas.
Hay dos tipos de conocimiento, según Ockham:
-​ El conocimiento abstracto. Da cuenta de las ideas y de las relaciones entre ellas, sin embargo, no
garantiza que dicho conocimiento se corresponda con la realidad. El orden del mundo abstracto
no es el mismo que el del mundo real.
-​ Intuitivo. Es el único conocimiento certero para poder afirmar cosas acerca de la realidad, ya que
no hay intermediarios entre los objetos conocidos (mediante los sentidos) y el conocimiento
intuitivo acerca de los mismos.

La teoría del suppositio (ser en lugar de otra cosa):


En el lenguaje cotidiano y científico utilizamos términos que están “en lugar de otra cosa”, sustituyen a
los objetos a los que se refieren. A esa sustitución se le llama suppositio, y hay 3 tipos:
-​ Suppositio material: el propio término, “cabra”, supposito de 5 letras.
-​ Suppositio personal: cuando el término sustituye un ser o seres del mundo real, “las cabras
comen hierba”.
-​ Suppositio simple: cuando el término se refiere a un grupo que no es del mundo real, “la cabra
es una especie”. Este último es el más problemático, ya que si solo existen seres individuales,
¿cómo puede haber términos que se refieran a un grupo? Ockham defiende que aunque el ser
es individual, en ocasiones no tenemos un conocimiento certero del mismo, y en esos casos
utilizamos universales.

3.3. La realidad
Ockham consideraba que la filosofía de la Edad Media se había convertido en oscura, hablada de entes
difíciles de comprender, y esto dificulta su comprensión. Para evitar dicha tendencia, nos propone:
“No hay que multiplicar entes sin necesidad”
Como si de una navaja afilada se tratase, cortamos (dejamos de lado) las propuestas filosóficas difíciles
de entender y prescindibles.
Con esto, Ockham quiso (entre otras) deshacerse de conceptos que habían sido importantes en la
escolástica, como “substancia” o “esencia”, al no considerar que son necesarios para describir la
realidad.

3.4. El ser humano


La definición del ser humano como unidad substancial (cuerpo y alma) no fue aceptada por Ockham. El
ser humano sólo puede ser conocedor de aquellas obras que lleva a cabo (odiar, amar, conocer, etc.), por
tanto, no se puede probar la existencia de un alma inmortal:
-​ Cuerpo: concreto, accesible mediante sentidos.
-​ Alma: inaccesible mediante la razón, solo mediante la fe.
Así mismo, no tiene sentido intentar alcanzar verdades de fe mediante la razón, son dos ámbitos
distintos.

3.5. La fe y la razón
Son dos saberes distintos y diferenciados, intentar razonar acerca de preceptos de la fe, que deben
basarse en la revelación, destruye la propia fe. El ser humano es incapaz de probar o entender los
preceptos de la fe.
Ockham traslada esto a la organización política:
-​ El papa es un guía espiritual, no debería poseer ninguna autoridad política ni civil.
-​ Por otro lado, es el Estado el que debe tener dichos quehaceres.

3.6. La moral

ESCOLÁSTICA GUILLERMO DE OCKHAM

Las acciones humanas son buenas o malas por Los mandatos morales son contingentes (como
naturaleza (la moral es absoluta, necesaria, todo), podrían ser de otra manera si Dios lo quisiera.
invariable)

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