Todo Cesar
Todo Cesar
Gabriel Saldivia
Director de la Sección de Libros Raros,
Instituto Autónomo Biblioteca Nacional de Venezuela
Roger Herrera
EDITORIAL
De manera que este es un panorama de vida y obra de un artista múltiple,
e incluso, para decirlo de forma superlativa, de un artista completo que militó
por la integración de las artes. Es el retrato espiritual de un pensamiento vivo
que da fe de una visión de mundo y de futuro. Porque nace con la era petro-
lera venezolana, el comienzo de la explotación del petróleo, su centenario cobra
una vigencia simbólica nacional. Bien se ha dicho que Rengifo es uno de los
creadores del alma nacional, un historiador visual y teatral de nuestra épica, de
nuestra sociedad contemporánea y de nuestra realidad petrolera. Más que un
crítico realista y dialéctico es un Maestro que como dijo José Ratto-Ciarlo desa-
rrolló un sentido “intelectivo de su responsabilidad”. César lo ha dicho: “Estoy
ligado al pueblo por procedencia y por sentimiento”. Su obra está preñada de
personajes auténticos: mujeres, indígenas, afrovenezolanos, campesinos, niños
y niñas. Su paisaje pictórico es la tierra y su gente, la naturaleza dramáticamente
visibilizada. Su legado didáctico vivió en los teatros populares, comunitarios,
experimentales y universitarios que promovió en vida. Su legado creador queda
en su labor como periodista e investigador, como narrador y poeta. Ese legado
para forjar y replicar elementos de la identidad nacional sobrevive en el canto de
Alí Primera, otro de sus grandes discípulos, que lo leyó atentamente y se convir-
tió, como Rengifo, en otro intérprete del Pueblo, con mayúscula, y por eso supo
resumirlo en la frase: “Al Pueblo lo que es de César”.
El presente compendio surge, como labor colectiva y sensible, en consonancia
con un contexto político al que se suma una serie de sucesos que trascienden el
mero reconocimiento a Rengifo, amén del homenaje que en vida se le otorgó en
1974 con una serie de eventos y reconocimientos que van desde una exposición
retrospectiva hasta entrevistas y documentales. Si bien por años el silencio de
escritores, teóricos y editores cubre de sombra la trascendencia de la obra del
artista, la extensa recopilación de sus ensayos, conferencias, artículos, crítica
política y de arte, obra teatral y poética, editada en seis tomos: Obras, por la
Dirección de Cultura y Extensión de la Universidad de Los Andes (ULA, 1989),
viene a saldar esa deuda. También, antes de la celebración del Centenario de su
Nacimiento en el año 2015, se crea el Movimiento Nacional de Teatro Infan-
til y Juvenil César Rengifo, lanzado en el inicio del curso escolar 2013-2014,
acompañándose de la reedición, por diferentes editoriales del Estado, de una
gran parte de los ensayos, obras de teatro y poemas. Igualmente, el artista fue discípulos en la creación y en la militancia política de César Rengifo, de quie-
homenajeado en la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2015), nes han derivado movimientos, agrupaciones y cátedras rengifistas plenamente
anunciándose luego su exaltación al Panteón Nacional (2016). Y finalmente, activas en la actualidad, e insertadas espontáneamente dentro de la apertura
la Galería de Arte Nacional (GAN), después de un largo período durante el del proceso revolucionario, pero que ya venían aportando con anterioridad la
cual el país no pudo contar con una exposición del pintor, ofrece en 2015- labor de salvaguarda de su legado. Hemos dado prioridad testimonial también
2016 otra importante retrospectiva de pinturas, dibujos, bocetos para mura- a tres de las entrevistas más importantes que Rengifo concedió a viva voz, al
les, acuarelas; un esfuerzo meritorio ante la dispersión que ha sufrido la obra decir de Jesús Mujica. Dos de 1974, la de Ratto-Ciarlo, a raíz de la exposición
plástica de Rengifo, de difícil localización actual. retrospectiva de 300 obras de Rengifo; y la de Jesús Mujica. También, la que le
Para esta publicación se hizo la revisión de los manuscritos de César hiciera este último en 1979 a nuestro César, sobre el magisterio nacionalista que
Rengifo resguardados en el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional de Vene- recibió de parte de Salvador de la Plaza, y la realizada por Jorge Nunes en 1982.
zuela, Sección de Libros Raros; fuentes de primera mano para el estudio de Cabe destacar que este es un libro abierto, no es un fin en sí mismo sino un
su obra patrimonial. Todo César compila textos especializados, en su mayoría medio para profundizar en los alcances de la obra de César Rengifo. Este aporte
inéditos, acerca del legado militante y político, la pintura y la obra literaria se siembra con el compromiso de que a futuro se cosechen mejores valoraciones
de Rengifo: teatro, poesía, ensayo y periodismo. Incorpora una abundante y estudios.
exposición de su obra plástica, haciéndola acompañar, a modo de resonancia
mutua, de fragmentos teatrales y poéticos del propio Rengifo. Igualmente, C.P.G
suma textos inéditos hasta ahora: un poemario publicado íntegramente y
algunos ensayos, a los que se agregan otros ensayos ya publicados, junto a
la pieza teatral seleccionada para este libro. En especial, se rescata una entre-
vista publicada en periódico poco antes de la muerte de Rengifo. Los textos
postliminares redactados para esta edición, esto es, las secciones: cronológica
(ampliada y acompañada con iconografía documental y datos contextuales),
bibliográfica (reorganizada, ampliada y actualizada), el índice teatral (donde se
hace un balance sintetizado de sus obras tanto publicadas e inéditas como las
inconclusas y los esquemas, precisando más ampliamente sus ciclos históricos,
los subgéneros y los estilos), y el índice de obras plásticas (que unifica el registro
de más de 400 obras), en sus datos de arqueo investigativo se levantan como
una tarea de revisión y cotejo de gran parte de la documentación existente y que
se ha podido consultar. Este conjunto, ampliado con notas referenciales a pie de
página, da cuenta de lo que queda no solo por estudiar de manera proyectiva e
intensiva, sino de lo que en extensión quedaría por revisar y publicar.
Se le ha dado prioridad, en el momento de remitir a referencias y citas, a las
primeras fuentes testimoniales, las de quienes lo conocieron en vida: todos
los que dejaron su testimonio en el libro César Rengifo: Imagen de un creador
(1981), publicado gracias a la labor de la Asociación Amigos de César Rengifo.
También se ha dado participación testimonial y oral a esos hijos espirituales,
Era tan delgadito Yo cuento la historia de un hombre innumerable
como el silbido del viento que empuja el velero y digo que sus manos eran sencillas
donde navegamos hacia nuestro propio descubrimiento
Una llena de penas la otra de risas
Al Pueblo lo que es de César y el combate las tuvo siempre de amigas
luz, canción, combate y tiempo
Trazo y palabra lloran su viaje
Era tan delgadito hacia el origen de Amalivaca
pero llevaba la fuerza de un trigal por dentro
y su explosión humana hizo añicos la desesperanza Yo digo que solo cambió de paisaje
y era un pájaro de rápido vuelo y para sentirlo vivo llevo un poco de su vida dentro de mi guitarra
que volaba llenando de colores el viento
y con las mariposas Al Pueblo lo que es de César
y los peces huella profunda sobre esta tierra.
y todas las flores de mi Pueblo
formó un solo color para los hombres
y después siguió su vuelo
Un TAL torno a un hombre, a un ser humano, que no solo fue un maestro de varias gene-
raciones, sino que vivió, hizo y escribió la historia de su tiempo, nadie mejor que
CÉSAR RENGIFO
César Rengifo, a diferencia de aquella estrofa de Alí Primera que dice: “Noso-
tros hagamos la historia/ y otros la escriban en un mundo mejor”, conjugó estos
elementos en su vida comprometida por las luchas de su pueblo, oprimido por
el sistema capitalista depredador que vivía su gran momento de expansión para
copar todos los mercados donde se descubrían pozos importantes de petróleo a
lo largo y ancho del mundo. Su militancia política iba de la mano de su trabajo
diario y constante por presentar al mundo, con su obra intelectual, la realidad
propia de la destrucción de nuestra historia y memoria, en aras de la expansión
de la cultura del petróleo.
Hoy, nos toca hilvanar, en el huracán de nuestros recuerdos, los gratos
momentos pasados al lado de quien fuera nuestro compañero de todo y de
siempre: César Rengifo. Amigo de la vida, era uno de esos seres extraños que,
cuando alguien acudía a él en las adversas situaciones, percibía al instante esa
fuerza que daba respuesta a interrogantes, estimulando el trabajo, infundiendo
esa fuerza con una inmensa calidad humana, que fue su don de la solidaridad.
Era tan flaquito que parecía un silbido. Nació de milagro, según él mismo
decía. Un milagro divino para la dramaturgia y la plástica nacional.
… provengo del pueblo y voy ligado a él por sentimientos, por procedencia, y lógica-
mente tenía que haber una fidelidad a esos sentimientos, creo que una de las tareas
fundamentales de los artistas que provenimos del pueblo es ser consecuentes con
esa procedencia (…) creo en el arte en función de la humanidad, en función de
lo que el arte aporte al hombre, en función de lo que el arte haga por mejorar las
condiciones sociales, las condiciones de la humanidad y como artista venezolano lo
he creído siempre, lo sustento.1
Enseñó las reglas de la matemática social, una ciencia que practicó durante
toda su existencia. Me enseñó a sumar y a multiplicar.
Cortesía de la familia Rengifo.
1 Jesús Mujica, César Rengifo: A viva voz, Alcaldía de Caracas, Fondo Editorial Fundarte, Caracas:
2013, p. 22.
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… no hay actividad humana que no sea política, todo cuanto hacemos, todo cuanto
acontece a nuestro alrededor son hechos esencialmente políticos, y el teatro funda-
mentalmente, desde sus inicios hasta nuestros días, ha sido siempre un teatro polí-
tico. Debemos expresar a nuestro pueblo, su pasado, su presente y sus sueños de
porvenir, sus grandes aspiraciones. Yo me he puesto, pues, desde que me inicié en
el trabajo artístico, tanto en el teatro como en la pintura, a expresar a Venezuela, su
sociedad con todas sus contradicciones (...). Y en cuanto a la plástica, dar un poco
lo que es nuestra geografía, lo que es nuestro hábitat y sobre todo lo que es nuestro
hombre de ese medio físico, y parte también de los conflictos que sufre nuestro país
y nuestro pueblo. De allí que en mi pintura se encuentren presentes los problemas
morales, urbanos, los problemas marginales, sobre todo los problemas que afectan y
han afectado durante sus últimos años la vida venezolana.2
Los artistas populares (ese término a mí no me gusta), van a jugar un papel muy
importante en la reconquista de esa identidad nacional, y los artistas cultos que
Cortesía de la familia Rengifo.
tengamos una conciencia lúcida también vamos a construir la reconquista de esa
identidad y la reafirmación de la nacionalidad. De allí el factor tan importante que
va a jugar el arte o que está jugando ya el arte para el futuro de Venezuela, distinto a valorizadas y puestas al servicio del pueblo venezolano. Venezuela tendrá un arte
esto, y que todos deseamos.3 nacional en la medida en que se le incorporen a la creación material y a la creación
espiritual las grandes masas de nuestro país.4
Fue un realizador de utopías posibles, creando la dramaturgia moderna en
las duras condiciones que afronta un creador comprometido con los cambios Era flaquito y de pequeña estatura, pero, ¡cómo se crecía con la verticalidad
sociales. Derrotó la exclusión social y económica con golpes de alegría y color. del que tiene dignidad! Era calladito, pero, ¡cómo se agigantaba su voz al defen-
der sus posiciones con la pasión del que avizora el porvenir!
Creo que el pueblo venezolano, alguna vez cuando venga a este país el socialismo, y
cuando el pueblo, pues, tome el poder en sus manos, tome las riendas del gobierno El pueblo crea sus propias expresiones. Pero precisamente lo que tenemos que tener
de este país, toda la riqueza cultural venezolana, todo el acervo cultural venezolano, claro los revolucionarios es que toda la cultura viene del pueblo, todas las creaciones
no solamente al acervo que se ha creado durante la Colonia, y que se ha creado fundamentales vienen del pueblo, y que las clases dominantes se apropian de esa
durante el régimen republicano, sino hasta las culturas más antiguas que había en cultura y la usan para su dominación ¿comprende? Pero la cultura en sí viene del
nuestro país antes de la llegada de los europeos, van a ser reivindicadas, estudiadas, trabajo creador de las masas.5
Fue practicante del amor, militante de la esperanza y la solidaridad. También escenificada del cuento se hizo presente doña Ángela, esposa de César, con una
fue constructor de la amistad. César Rengifo fue esto y mucho más: nuestro jarra de guarapo de papelón con limón. Esa bebida nos refrescó la salazón del
maestro formador que a viva voz canta a la creación y a la vida. mar y desde el jardín de la casa comenzamos a percibir el canto de los grillos
verdes que César siempre amó.
Se es revolucionario por propia voluntad, no porque lo obliguen a uno, de allí nace No fue casualidad, la vida y obra del maestro César Rengifo, ya que le tocó
la mística, nace el desprendimiento y el darse totalmente a una lucha, y esa es la nacer en Caracas el 15 de mayo de 1915, un año después del estallido del pozo
superioridad de los ejércitos de liberación, aun cuando son minoritarios, a los ejér- petrolero Zumaque en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, en el estado
citos agresores y enemigos de la libertad de un pueblo.6 Zulia –el que se convirtió en el pozo que anunció la riqueza petrolera en Vene-
zuela fue el Rosa Vieja, en la misma Costa Oriental–. Desde ese momento, la vida
César Rengifo: el grillo de la conciencia nacional social y económica venezolana se transforma violentamente, y todo comienza
Rememorando gratos recuerdos que vienen a mi memoria de los años inicia- a girar en torno a la economía minera y rentista que implantó la cultura del
les de la década de los sesenta del pasado siglo XX, es ejemplo de escuela esta petróleo.
anécdota: el maestro César nos convocó a un grupo de jóvenes a su casa en Los El entorno social y económico determina nuestro ser y accionar. El momento
Rosales, Prado de María, Caracas. Una vez en su taller, admirábamos su creación histórico en el que irrumpe César, a su llegada a este mundo, donde nació, se crio
pictórica y los intríngulis del oficio. Ahora bien, el maestro comenzó a hablar- y luchó, fue el de la era de la explotación petrolera, signada por la vorágine de las
nos de Pinocho, la obra novelística del italiano Carlo Collodi. Sobre una mesa compañías transnacionales anglosajonas y norteamericanas que conformaron el
estaban doce títeres recién terminados por su creador… (y ahora que recuerdo, imperialismo petrolero. Rengifo no tarda en visibilizar esta tragedia nacional,
doce éramos los muchachos que deslumbrados escuchábamos a César que nos y en su accionar creativo, que lo acompaña desde temprana edad, desde no más
narraba y escenificaba lo contado): allá de los quince años, lo lleva a idear antídotos contra la cultura del petróleo.
Veamos: entre sus más de cuarenta obras teatrales, primeramente, visibilizó las
Geppetto era un carpintero –hablaba César– y un día construyó un muñeco de luchas de los pueblos originarios en resistencia constante al genocidio del Impe-
madera de pino al que llamó Pinocho… Al otro día se despertó y casi le da un rio español cuando invadió nuestra Tierra de Gracia, hasta ese momento igno-
soponcio al ver aquella marioneta tomar vida animada. ¡Ah!, la alegría del viejo rada.
carpintero no cabía en él y hasta lo mandó a la escuela para que aprendiera a leer y a Siguió diseñando su obra, tanto plástica como teatral, como el gran cuadro
escribir... Bueno muchachos, resulta que Geppetto siempre había deseado tener un de las luchas libertarias, incluyendo la época preindependentista, hasta el
hijo y asumió a Pinocho como tal… ¡Miren lo mágico real! Le asignó como acom- drama de la Guerra Federal tras la utopía de Tierras y Hombres Libres que insu-
pañante, como mentor, para que guiara sus pasos en el mundo de los humanos, a su fló Ezequiel Zamora al campesinado venezolano de finales del siglo XIX.
amigo Pepito Grillo. Pinocho ignoró las consejas del grillo y se metió en cualquier Siempre viendo la historia, pero no ajeno a su tiempo, hilvana con su trabajo
cantidad de líos. Lo cierto es que Pepito Grillo se convirtió en la conciencia de Pino- de dramaturgo el problema petrolero, las causas y efectos que a nivel social gene-
cho… raron el éxodo del campesinado venezolano a las ciudades y a los campos petro-
leros, así como el surgimiento y organización de la clase obrera y la vanguardia
Luego, con los títeres en las manos, nos contó que del vientre de una balle- revolucionaria por la defensa de la soberanía nacional frente a la deshumana
nota salieron con argucias, por un chorrerón de agua, a las inmensidades del explotación de las compañías transnacionales petroleras.
mar, Geppetto, Pinocho y Pepito Grillo. En este momento de la culminación Como estudioso bolivariano, los temas abordados por el teatro rengifiano
son diversos, abarcan también aspectos, situaciones y luchas de los pueblos
6 Ibidem, p. 40.
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nuestroamericanos, pero aun así no deja de lado las políticas interna y la inter-
nacional, tampoco es ajeno a los temas urbanos, los cuales, en tanto que conse-
cuencia del abandono del campo y búsqueda de espacios en las ahora ciudades
abarrotadas de cinturones de miseria, ocuparon la atención del dramaturgo.
Es por sus constantes estudios y avances creativos en el campo de la drama-
turgia que Rengifo trascendió el teatro costumbrista y fue el creador de la
moderna dramaturgia nacional. El maestro, en su búsqueda creativa, utilizó
en su metódica una proposición que afirma una verdad demostrable, es decir,
la matemática social para la transformación radical de la sociedad. Frecuente-
mente parafraseaba a Simón Rodríguez: “La fuerza material está en la masa y la
fuerza moral en el movimiento”.
Asimismo, los elementos masa y movimiento conforman parte integral de la
obra pictórica de César Rengifo, logrando armonía en la relación contenido y
forma para presentar el mensaje con un profundo contenido estético garanti-
zando la validez de su creación. Al respecto el maestro afirma: Cortesía de la familia Rengifo.
Yo me he puesto pues (...) esta es una ambición, pues, sumamente alta, pero sí dejar
un poco de teatro, sobre todo parte de lo épico de nuestro pueblo. Y en cuanto a
la plástica (...) ¿cómo es la relación del pueblo venezolano con la explotación
petrolera?7
públicos, a través de la pintura mural, para plasmar su mensaje y su afirmación yodo”. ¡Ah!, el tema escogido por el maestro fue el mito de Amalivaca, con el
de la verdad demostrable. que inicia el cuadro de murales históricos que develarían nuestras raíces, hasta
Rengifo a viva voz afirma su visión ese momento invisibilizadas.
No duda en asumir, a contracorriente, también en medio de un Gobierno
Entonces, yo sí tengo fe en que la obra que yo estoy haciendo va a retornar alguna represivo, nuevamente un proyecto revolucionario, se inicia así el otro gran
vez al pueblo, para quien yo la estoy haciendo. Es decir, que el arte que crean los mural realizado por Rengifo: Génesis de Venezuela y Creadores de la Nacionali-
artistas no debe ser un arte constreñido al goce de solo pocas personas, sino que dad, develado públicamente el 24 de julio de 1973, en el Paseo Los Próceres, en
debe ser disfrutado por las grandes multitudes. Por eso, precisamente, es que yo he Caracas, para conmemorar el Sesquicentenario de la Batalla de Carabobo. Este
tendido hacia el muralismo, porque creo que el muralismo es la pintura pública por mural, al igual que Mito de Amalivaca, está realizado con la técnica del mosaico
excelencia, y en la medida en que nuestra ciudad y las ciudades del mundo se llenen veneciano, de fabricación nacional. Rengifo utiliza una composición múltiple
de grandes murales, el pueblo podrá tener acceso directo a las obras de arte. en cada uno de los paneles, narrando visualmente diferentes situaciones épicas
Te voy a dar un ejemplo, cuando se presentó la oportunidad de hacer el mural en el de nuestro acontecer nacional:
Centro Simón Bolívar (1955), la situación era sumamente grave para el país, exis- El panel titulado “La Conquista”, se inicia en lo que hoy es Venezuela y, narra
tía una dictadura. A mí se me planteó un problema y comencé a preguntarle a mis el horror y genocidio que cometieron los europeos contra los pueblos origi-
amigos si eso era posible. Salvador de la Plaza y Rodolfo Quintero, hombres lúci- narios, la alucinación de El Dorado por la codicia del oro, donde se inicia la
dos, muy capaces, me mandaron a decir que había que aprovechar esa oportuni- intolerancia, la destrucción de las culturas autóctonas y la heroica resistencia
dad, porque un mural era una obra pública y que no se hacía para un determinado indígena contra el imperio español.
momento, sino para la historia misma, para el pueblo venezolano, y que dependía de El segundo panel, “Los Precursores”, destaca la participación del pueblo en
lo que yo hiciera en ese muro para que el mural fuese eficaz o no. Eso a mí me alivió las luchas contra el andamiaje colonial, los vejámenes, la explotación esclavista,
mucho y empecé a concebir el tema.8 la servidumbre y los alzamientos en busca de justicia y libertad en el período
preindependentista venezolano.
El momento histórico en el cual César toma esta decisión es en medio de El tercer panel, “Lucha y Victoria”, dedicado a las luchas por la independencia
una gran represión por parte de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez nacional, representa lo que se transformó en una larga y sangrienta guerra, que
(1952-1958), apoyada por el Gobierno norteamericano y las compañías trans- tuvo como consecuencia la victoria de Carabobo (24 de junio de 1821) y el inicio
nacionales petroleras. El artista, militante revolucionario, envía emisarios para de la Campaña del Sur, donde la espada de Bolívar y el pueblo en armas rompie-
consultar a Salvador de la Plaza y Rodolfo Quintero, que se encontraban presos, ron las cadenas del Imperio español.
entre otros muchos, como consecuencia de su participación activa en la huelga En opinión de Rengifo:
de los obreros petroleros de 1950. La disciplina revolucionaria y su creatividad
lo indujeron a concebir el tema para el mural. Por cierto, la comunicación que ... un pueblo que hizo Carabobo, Junín, un pueblo que en un momento dado estre-
De la Plaza y Quintero le enviaron a César venía escrita en tinta invisible para meció el continente y cambió las correlaciones políticas, sociales y hasta económicas
que en caso de caer en manos de los carceleros no delatar el contenido. Compar- en el mundo, es un pueblo que no puede ser destruido hasta los últimos estamentos.
timos con el lector la fórmula de la tinta invisible por cortesía de César Rengifo: Y basta que queden pequeñas raíces, pequeñas simientes de ese pueblo enterradas
“… se escribía con plumilla utilizando simple agua de arroz, que aparecía con en sus propias esencias, en sus sumos, para que se despierte y vuelva nuevamente a
brillante color azul cuando se le pasaba un algodón empapado con tintura de ejercer la acción de su pensamiento y de sus ideales.9
... aquel pequeño grupo de estudiantes de artes plásticas –nos dice César– no sola-
mente tenía conciencia de nuestros deberes como estudiantes de artes, sino que
también teníamos conciencia como políticos, y no vacilamos en tomar iniciativas
que ponían en peligro nuestras vidas y la tranquilidad de nuestras familias.10
10 Ibidem, p. 44.
Reverso de fotografía, 1933.
Cortesía de la familia Rengifo.
Todo César 21
fue hundido por un submarino alemán en Madeira, pereciendo todos los tripu- Durante los años sesenta del siglo XX se libró en Venezuela una gran lucha de
lantes”. En México predomina la atmósfera de la nacionalización de la indus- carácter armado por la liberación nacional y el socialismo. La guerra insurrec-
tria petrolera por parte del presidente Lázaro Cárdenas. César se inscribe en el cional de las vanguardias de izquierda se desarrolló en las ciudades y campos de
Partido Comunista de México y publica su poemario Ala y Alba (1937). la Venezuela petrolera:
En 1938, de regreso a Venezuela, tenemos a un César Rengifo fortalecido con
los contactos, estudios y la participación política activa. El joven se incorpora ... con el advenimiento del petróleo –comenta César– se produce un violento cambio
de lleno a la lucha política contra el gobierno de López Contreras, liderado por en nuestra cultura y nos deja en el aire, pues nos dejan sin nuestros estamentos, sin
la FEV, el Partido Comunista de Venezuela (todavía en la clandestinidad) y la bases culturales propias (…) Entonces, ¿qué pasa?, ¿qué es lo que realmente puede
Agrupación Cultural Femenina. En ese año escribe la obra teatral Por qué canta iluminarnos? Encontrar que nos coloquen dentro de esa gran pelea, esa gran lucha
el pueblo: en la cual avanzamos con la historia; pese a que se nos califique de retrasados o
caducos (…) Cuando yo escribo María Rosario Nava (1963), no la escribo pensando
César asume su papel de militante revolucionario –nos narra doña Ángela– y por únicamente en el hecho ocurrido en Mérida durante la Guerra de Independencia,
su participación en la realización de pancartas, que fueron utilizadas en una mani- sino en todo lo que se está produciendo en aquellos momentos en nuestro país, o sea,
festación obrera, es apresado y confinado junto a otros militantes en el campo de una gran lucha de liberación durante los años sesenta. Cuando escribo Manuelote lo
concentración de Jobito, en Puerto Páez, estado Apure, cerca de la desembocadura hago en esa función. Los ejércitos patriotas van siendo derrotados mientras que el
del río Meta con el Orinoco. En la isla de Jobito las condiciones sanitarias eran preca- pueblo no está con ellos, pero en lo que el pueblo se suma a la causa de la indepen-
rias y los presos políticos contraían enfermedades de todo tipo, allí se contagia de dencia le da toda la fuerza y la logística popular a la lucha, y Bolívar lo comprende
una infección pulmonar que tendrá consecuencias de por vida. muy bien y lo pone de manifiesto en el Congreso de Angostura. Nuestro Libertador
se acercó entonces a las masas, cambia la correlación de las fuerzas y comienzan
Recuerdo una de las historias de esa época terrible que César nos narró, a la todas las victorias del ejército venezolano que culminan en Carabobo y van después
muchachada que siempre le acompañó. En medio de un aguacero tuvieron que a repercutir en América con las batallas de Junín, Pichincha y Ayacucho.11
enterrar el cadáver de un preso fallecido de fiebre amarilla en el presidio de
Jobito. Al cavar la fosa, esta se llenaba de agua de lluvia y al sembrar el cuerpo Bolívar es un libro abierto
del camarada, este flotaba, y tuvieron que echarle grandes piedras para que Este es el título de un poema de Aquiles Nazoa: “El ruiseñor del Catuche”,
el cuerpo se fuera a fondo y poderlo enterrar. ¡Qué situación tan aterradora! quien afirmó “Creo en los poderes creadores del pueblo”. Al igual que Nazoa,
Bueno, considero que todas estas vivencias habladas y reflexionadas fueron César se dedicó toda su vida a esparcir, tal como nuestros ancestros tamana-
parte de nuestra formación humana y revolucionaria, la trasmisión de la expe- cos, las semillas del moriche, el Árbol de la Vida, para sembrarlas en los surcos
riencia para forjar el temple de los párvulos que nos iniciábamos en las fraguas de la siembra social que colectivamente, en cayapa, “mano y vuelta”, o yanama,
de la lucha revolucionaria. ¡Ah, rigor! En 1938 el gobierno de López Contreras sirvieran sus frutos para construir una nueva sociedad con justicia, paz y trabajo
expulsa a César y a otros presos políticos hacia Colombia y en 1940 se encuentra como proceso social de liberación, y no de alienación capitalista depredadora.
nuevamente en la patria que vio nacer a Bolívar. Para César Rengifo las semillas del moriche siempre se las figuró como la
La década del cincuenta del pasado siglo encuentra al maestro en plena época juventud sobre la cual tuvo la paciencia del alfarero para modelar la arcilla del
creativa, pero sin descuidar la lucha política. Son los años de la creación del futuro, nunca desaprovechó ningún espacio para convertirlo en aula abierta
mural del Centro Simón Bolívar: Mito de Amalivaca. El trabajo lo absorbía, pero con la pedagogía de las cosas más sencillas. Viene a mi mente el año 1969,
el pago de estos importantes proyectos servía a la solidaridad con los amigos
que se encontraban presos. 11 Ibidem, p. 66.
22 Un tal César Rengifo
cuando junto a César nos trasladamos a un barrio del oeste de Caracas, era Tierra tú mismo que nadas por los mineros de la oficina.
un cerro entre Casalta y Propatria, el barrio Nazareno, con casas de paredes ¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes?
de cartón y techos de latas. Vimos cómo en un ranchón sus habitantes habían ¿Ordenar los amores que luego son fotografías,
construido la casa de la cultura. Contaba con una pequeña biblioteca, se que luego son pedazos de madera y bocanadas de sangre?
daban clases de títeres, teatro y danzas, y allí César, entre otros, tenía Cátedra No, no; yo denuncio,
de Idealidad Avanzada, donde asistían los obreros, las mujeres y la mucha- Yo denuncio la conjura
chada del barrio. de estas desiertas oficinas
Una vez César nos dio una clase magistral sobre el capitalismo. Luego de que no radian las agonías,
hablar sobre las causas y consecuencias de la instauración de República Espa- que borran los programas de la selva,
ñola y la participación en ella de los grandes poetas Miguel Hernández, Antonio y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
Machado y Federico García Lorca, entre otros y otras, nos recitó el poema “New cuando sus gritos llenan el valle
York. Oficina y denuncia” (1930), de García Lorca: donde el Hudson se emborracha con aceite.
Debajo de las multiplicaciones Amiga lectora, amigo lector, el poema es más largo, tan solo cito los párra-
hay una gota de sangre de pato. fos que a mí más me impactaron y que todavía recuerdo. Entre verso y verso el
Debajo de las divisiones maestro nos ilustró sobre situaciones que históricamente sucedieron; por ejem-
hay una gota de sangre de marinero. plo, que las calles de Nueva York fueron asfaltadas por allá en 1930, con el asfalto
Debajo de las sumas, un río de sangre tierna; del lago de Guanoco, ubicado en la península de Paria, estado Sucre. Igualmente
un río que viene cantando nos habló de las causas y consecuencias de la explotación petrolera a partir de
por los dormitorios de los arrabales, 1914 en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, Falcón y el sur-oriente de Vene-
y es plata, cemento o brisa zuela. Los jóvenes aprendices comenzamos a comprender cómo y por qué fue
en el alma mentida de New York. el éxodo del campo a la ciudad, y que el barrio Nazareno era producto de la
cultura del petróleo, que éramos el ejército de reserva, la mano de obra barata y
(…) que vendíamos nuestra fuerza de trabajo al capitalismo. Ante todo esto, la alter-
nativa que nos planteaba Rengifo era la lucha organizada, el estudio para tener
Todos los días matan en New York conciencia de clases y la generación de la solidaridad y el amor al prójimo que
cuatro millones de patos, era nuestra arma para liberarnos. Esta síntesis intenta ilustrar los componen-
cinco millones de cerdos, tes activos de la metódica rengifista, pues nos formó para ser multiplicadores,
dos mil palomas para el gusto de los agonizantes, aprendices de maestros alpargatudos.
un millón de vacas, ¡Ah!, antes de que se me pase, en cada sesión de trabajo culminábamos la
un millón de corderos actividad escuchando clandestinamente, pues era proscrita por los gobiernos
y dos millones de gallos adecos y copeyanos, las canciones “Las casas de cartón” y “No basta rezar” de
que dejan los cielos hechos añicos. Alí Primera. Este conoció a Rengifo a través de doña Ángela, que era profesora
de Castellano y Literatura en el Liceo Caracas. Ella los puso en contacto y esa
(…) amistad duró más allá de la siembra de César en 1980. Alí le dedicó un disco de
Todo César 23
larga duración titulado: Al pueblo lo que es de César, como un digno homenaje a a través de Aló Presidente, en el montaje de la obra teatral Esa espiga sembrada
su mentor. en Carabobo. En otra oportunidad, cuando Hugo Chávez se hizo soldado en la
Academia Militar, participó con otros cadetes en obras del dramaturgo.
Ideario y porvenir de Bolívar a Chávez En El libro azul, siendo el Comandante del “Por Ahora”, Chávez redactó su
Después de haber convivido, como discípulo del maestro, puedo afirmar, propuesta al país como respuesta a la tendencia ideológica del neoliberalismo
basado en su obra pictórica y teatral, su periodismo, su ensayística, su poesía y que proclamaba a los cuatro vientos el “fin de las ideologías”:
su accionar social, que César Rengifo fue un gran bolivariano que bebió de las
aguas siempre vivas del Libertador e hizo visible la gesta popular que nutrió el Y es, precisamente –nos dice Chávez– en este marco desideologizado y con el propó-
proceso de la independencia hasta la gran derrota militar del imperio de España sito de hallar recursos válidos para que nuestro pueblo avance por el mapa intrin-
en Ayacucho, practicando para su interpretación el Materialismo histórico. cado y complejo del futuro que nos hemos atrevido a invocar un modelo ideológico
Es necesario agregar que las fuerzas antihistóricas a las cuales tuvo que autóctono y enraizado en lo más profundo de nuestro origen y subconsciente histó-
enfrentar en su tiempo, intentaron marginarlo. Pero no solo a él, sino a muchos rico nacional.
trabajadores de la cultura que sustentaron puntos de vista y acciones en contra
de la dictadura puntofijista de los gobiernos de AD y Copei. Pretendieron doble- El Comandante, preso en la cárcel de Yare I, le hace un planteamiento al
garlos, encarcelarlos, y les aplicaron la “muerte laboral”. Pero César convirtió pueblo venezolano: el Árbol de las Tres Raíces, base telúrica del Socialismo Boli-
los peligros en oportunidades para fortalecer su creatividad en los diferentes variano para el siglo XXI; en la tercera raíz, la zamorana, en el encabezamiento,
medios de expresión que cultivó. Muchas veces se sintió violentado para que inserta una cita del parlamento de la obra teatral Lo que dejó la tempestad, de
limitara sus acciones, su capacidad y posibilidades creadoras, aunque eso, antes César Rengifo.
de derrotarlo, fue un incentivo para su trabajo y se creció en las dificultades Durante el proceso electoral denominado el Revocatorio Presidencial del año
con fecundidad, soñando y reflexionando, estudiando y formando a la juventud 2004, Chávez arrancó la Campaña de Santa Inés con los parlamentos de la obra
que siempre acudió a él. En medio de las adversidades afirmaba, al igual que Lo que dejó la tempestad, en un encendido discurso que el viento barinés insu-
Ezequiel Zamora, que aplicaba “la política del cuero seco”: “si me pisan por un fló con una gran victoria. Y ese mismo año declaró el carácter antiimperialista
lao por el otro me levanto”. de la Revolución venezolana, y luego, en las elecciones presidenciales del año
El maestro nunca se permitió retraerse, pues aplicó la dialéctica marxista a 2006, en la cual Chávez fue el ganador, elegimos la vía del socialismo como
su praxis, de allí su trascendencia de porvenir en la construcción de un ideario redención humana en la dignidad del proceso social del trabajo para el buen
que trascendió el ámbito de lo nacional y que dio aporte al campo revoluciona- vivir. En el año 2012, Chávez inició su discurso electoral desde el Patio de Honor
rio para perfilar nuestras vías al socialismo sobre nuestras raíces ancestrales, de la Academia Militar en Caracas, y, al igual que en otras ocasiones, recitó los
las luchas de resistencia y el antiimperialismo; basado en el ideario bolivariano parlamentos de la cantata Esa espiga sembrada en Carabobo, de César Rengifo. La
hecho carne y huesos de pueblo, y la gesta zamorana tras el ideal traicionado de Campaña de Carabobo, así se llamó esa gesta que llevó al Comandante junto a
“Tierras y Hombres Libres”, desenmascarando la cultura del petróleo y el saqueo su pueblo de “Sabaneta a Miraflores”.
de nuestras riquezas naturales, así como las luchas de los pueblos por su libera- El Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, a su regreso de la República de
ción ante el poderío norteamericano. Cuba, donde recibía tratamiento para recuperar su salud, por cadena nacional
El ideario de creación y acción rengifista tuvo su repercusión, su huella inde- de radio y televisión se dirigió al pueblo venezolano el viernes 7 de diciembre
leble, en el Arañero de Sabaneta, Huguito, niño que soñó ser pintor y que en de 2012, desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Desde
el teatro estudiantil, de adolescente, participó, según sus testimonios de vida allí saluda a todos los presentes y comienza a relatar que le “entró” a poemas a
24 Un tal César Rengifo
Fidel Castro, y entre los poemas referidos estaban los de Andrés Eloy Blanco,
César Rengifo y hasta los de Luis Alberto Crespo. Más adelante Chávez nos dice:
Recuerdo a César Rengifo y le digo a Fidel: ‘¡Ay, Fidel!, tú no has leído a César Rengifo.
Y me responde: “¿Rengifo? Sí, Lo que dejó la tempestad”. Y más o menos le hago un
resumen de cómo termina esa historia cuando a Ezequiel Zamora lo asesinan y se
lo llevan los soldados, y Brusca, la loca, llorando, pega un grito que dice: “¡Ezequiel
Zamora en mis manos está tu llamarada!” y así termina esa obra maravillosa.
Ese fue el ardimiento de Chávez que nunca se apagará, porque estuvo atizado
por el fuego eterno del ideario de César Rengifo.
Es por eso, y muchas otras cosas más, que ciertamente este aporte editorial
titulado Todo César, debe servir para la formación, el debate y la organización
del bravo pueblo venezolano que porta la llamarada eterna de Chávez. Pues al
decir del poeta William Álvarez: “Venimos desde adentro, desde donde rompe
el fuego subversivo del poema, desde allí le cantamos al fuego de cada cora-
zón… ¡Alzado, Alzado!”.
Procesión, 1941
Óleo sobre tela
50x60cm
CÉSAR RENGIFO: Existen hombres cuyo tiempo los define y ellos definen su tiempo. César
Rengifo, mi padre, fue uno de estos hombres.
QUEHACER Y
Once años han transcurrido desde que murió y aún aviva la cotidianidad de
sus acciones, su presencia en el recuerdo, y sus palabras–porque tenía el don de
la palabra esclarecedora–, quizá por eso, desde que tengo uso de razón recuerdo
HOMBRE
su taller siempre lleno de gente joven, y no tan jóvenes, que venían hasta él para
escucharlo mientras trabajaba.
Diluía los colores cuidadosamente; colocaba los trocitos pastosos de óleo
sobre los bordes de la paleta en precisa proporción y luego, con el pincel apenas
untado en aceite, tomaba cantidades mínimas que iba mezclando mientras
Hoy más que nunca, el arte hilvanaba ideas, una tras otra, con asombrosa coherencia. Entonces, con un
ha de ser clara militancia al servicio del hombre... ancho pincel y en rápidos trazos horizontales, iba cubriendo la tela con sus espe-
Yo creo en el arte en función de la humanidad. ciales azules y los luminosos amarillos con que expresaba sus horizontes espe-
ranzadores. Y el visitante –incansable escucha– no sentía el caer imperceptible
C.R. de la tarde.
Por lo general, esos largos monólogos tenían un contenido político. Muchas
veces se referían al teatro o al tema que en el momento pintaba, pero de cual-
quier manera el asunto que le interesaba tenía inmediata actualidad, en el país
o fuera de él. Actualidad política, por supuesto. Y es que su vida fue en sí misma
un acto político, porque la ató a su trabajo en un mismo haz, plenamente cons-
ciente de hacerlo. Decía: “No hay arte sin ideología, como ninguna actividad
humana que no sea política (...). En consecuencia, la creación de todo artista es
una creación político-social, aun cuando la intención del artista al crear no sea
específicamente esa...”. Y tenía que ser así, si consideramos que el tiempo que
vivió puede definirse como el de la epifanía de la Venezuela que hoy vivimos en
todos sus matices. Fundamentalmente en el aspecto al que hacemos referencia.
En efecto, nació en 1915, cuando en el país se entronizaba con la mayor fuerza
el poder personal y omnímodo de Juan Vicente Gómez, y cuando se debatía
ante el asombro que significaron el moderno instrumental bélico con que se
perpetraba la Primera Guerra Mundial y el inicio de las transmisiones radiales,
que reducirían las dimensiones comunicacionales entre los pueblos de manera
dramática. Un año antes había sido perforado el primer pozo petrolero de
verdadera importancia comercial para el país, con él se torcería definitivamente
el lento proceso de crecimiento económico que la joven república había tonifi-
cado con el paso del tiempo, a pesar de todas las revueltas decimonónicas y de
1957. Cortesía de la familia Rengifo. los malos gobiernos.
Todo César 27
En Venezuela comienzan a gestarse muchas cosas en esos años en que se inicia recrear o reinventar y manifestar a través de sus obras, un mundo propio que
la explotación petrolera. Por ejemplo, una clase obrera que en la Venezuela rural generalmente se basa en la realidad común.
del siglo XIX no se intuyó siquiera. Comienza también a producirse un cambio César Rengifo estuvo siempre consciente de esta singularidad que le daba su
de mentalidad en los estratos con acceso a la educación universitaria: de algún carácter de artista y de su papel como intelectual, y lo dejó sentado en muchas
modo ha ido ampliándose el sector estudiantil, convertido en vanguardia inte- de las entrevistas a las que respondió a lo largo de su vida: “Los artistas son los
lectual tanto en el aspecto artístico como en el científico y, por supuesto, como arquitectos del espíritu de los pueblos, de la mente de los pueblos –decía–a mí
consecuencia de lo anterior, también en el político. El embrión de los partidos, considérenme entre aquellos que creen que los artistas contribuyen a las trans-
de las organizaciones políticas de nuevo cuño, está latente. formaciones sociales y que en consecuencia tenemos mucho que hacer en estas
El nacimiento para el mundo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéti- transformaciones”. Quizá por eso asume tempranamente la militancia comu-
cas, en 1920, tendrá larga resonancia histórica y creará una expectativa nove- nista.
dosa en el espíritu de los jóvenes progresistas del momento. Por otra parte, las Cuenta apenas con trece años en ese 1928, cuando la acción estudiantil
figuras cuasi míticas de Emiliano Zapata y Pancho Villa ya se habían dejado sacude a Venezuela del aturdimiento despacioso de un siglo. Su infancia de
sentir en flujo cálido de la revolución agrarista mexicana, a través de los relatos niño huérfano ha sido azarosa, pero ha tenido la suerte –o la bendición– de ser
de viajeros que muchas veces traían consigo literatura informativa. asumido, en el momento preciso, por un hombre que definitivamente marcará
Así que la década de los veinte no solamente perfila la polarización política muchos aspectos de su vida: José del Carmen Toledo, su partido de confirma-
que después de la Segunda Guerra Mundial demarcará las áreas de influencia ción. Toledo era maestro de obras y fino estucador (como decir, artista, porque
de las llamadas potencias, surgidas de las ruinas del nazismo, sino que signi- eran los estucadores quienes decoraban con sobrio y exquisito gusto las casas
fica para Venezuela el arribo de los “nuevos corsarios” –como los definiera acer- y edificios importantes de la época). Pero José del Carmen era más que eso: era
tadamente Mario Briceño Iragorry–, en las personas de los representantes de librepensador. No particularmente religioso, pero sí generoso, independiente...
los consorcios petroleros ingleses, holandeses o estadounidenses. Se inicia la y enamoradizo. Fue quien estuvo en los momentos precisos en que necesitó
búsqueda de un nuevo El Dorado, en el espejismo del petróleo alquilado. orientación, comprensión o solidaridad incondicional para sus actos; quien lo
El año 1928 demarcó aún más el fenómeno político, porque la frontalidad inscribió aún niño en la Academia de Bellas Artes, haciendo valer su amistad
con que se asumió la lucha antigubernamental dejó al descubierto, por una con el director Marcos Castillo; y quien lo llevó en calidad de pensionista a la
parte, que Juan Vicente Gómez era un caudillo solitario en el marco citadino, y casa de los Rojas Guardia, donde conoció a Pablo, el poeta, con el que estableció
por otra, que desde el seno del estrato estudiantil se perfilaba un nuevo tipo de una duradera amistad; Pablo lo apoyó en sus pininos políticos y acogió y aprobó
“caudillo” para el país: el líder urbano, intelectual de clase media que impulsa- su amistad con Rhazés y Geber Hernández López, cuyo padre, el doctor Pedro
ría formas diferentes de convocatoria popular y de modos de lucha para alcan- Pablo Hernández Mujica, sería el otro pilar donde se sustentaría la formación de
zar el poder. adolescente de Rengifo. Todo cuanto vive y aprende entonces, dejará huella en
Dentro de este marco nace, en abril de 1931, el Partido Comunista de Vene- su carácter y espíritu.
zuela, pionero y cepa de los partidos políticos del siglo xx en el país. A él se Cuenta Gabriel Bracho, compañero de luchas y de oficio, que cuando lo cono-
asociaron muchos “obreros domiciliarios”, que fue modalidad de la época, así ció en 1936 en la Academia de Bellas Artes, ya por culminar sus estudios, era
como estudiantes e intelectuales antigomecistas, para quienes el PCV compen- notable el desfase cultural y político entre el joven César y sus compañeros, lo
diaba, para ese momento, todas las motivaciones de lucha y participación polí- que lo llevaba a asumir un liderazgo indiscutido que ejercía sin aspavientos.
tica organizada. Las numerosas lecturas, orientadas muchas de ellas por el doctor Hernández
El intelectual suele ser asumido por el conglomerado social donde desarrolla Mujica, habían sentado impresión concluyente en su lúcida mente.
sus dotes creativas, como un elemento diferente, por su capacidad de concebir,
28 César Rengifo: quehacer y hombre
1 “Sufrimos una tormenta de lodo y detritus”, por Ramón Hernández, El Nacional, 06/06/1980.
30 César Rengifo: quehacer y hombre
sienten casi como propios. Pero en el país se conspiraba: dos fracciones contra- Venezolano-Soviético realiza, con la misma gente de Máscaras, una labor que
rias se movían hacia el mismo fin: el derrocamiento del presidente de la Repú- en mi memoria tiene ecos mágicos: el teatro de títeres. De sus manos salían los
blica –general Isaías Medina Angarita–. Así que para octubre de 1944 firma la moldes para los muñecos. Sobre cuellos de botellas vacías modelaba en plas-
Carta Pública que dirigen los Escritores y Artistas a Medina, donde lo alertan tilina las cabezas (el Lobo de La Caperucita, o la Mencihuela de El paso de las
respecto a la campaña que “dijérase quiere preparar a la larga el ambiente para aceitunas, son algunos de los que vi nacer en mi casa), luego hacía el vaciado en
un retorno a las antiguas y oprobiosas dictaduras o a cualquier otra forma de yeso, y sobre los moldes acabados trabajaba con papel de periódico mojado y
violencia en que perezcan las conquistas de la democracia venezolana...”. Resul- encolado. Listas las cabezas, las lijaba y pintaba con amoroso cuidado, y mi tía
taron proféticas las advertencias, pese a que referían la actividad conspirativa Chepina, hermana de mamá, cosía los vestiditos que distinguían cada figura.
de los “lopecistas”. Acción Democrática y Copei habían iniciado su vida política ¡Qué privilegio y qué goce era disfrutar después del debut de los muñecos!
por esos años. Alcanzar el poder era la meta. Mientras que en el seno del PCV Pero esto dura poco: después de 1952 la dictadura, hija ilegítima de la llamada
amagaban las divisiones que flagelarán a ese partido político durante toda su Revolución de Octubre, pero hija al fin y al cabo, se afianza. El PCV es ilegali-
trayectoria histórica. zado. Cuando se rompen relaciones con la URSS, a raíz de la muerte de Stalin,
En 1948, recuperado finalmente de su enfermedad, Rengifo reinicia su acti- se disuelve el Instituto y muchos de sus miembros deben salir de circulación.
vidad pictórica, y afianza su posición teórica con respecto al arte en un debate Papá se fue a Burbusay, en Trujillo; un pueblecito incrustado en las montañas
donde participan Miguel Arroyo, Luis Guevara Moreno y otros artistas plásti- cercanas a Boconó, que hoy en día vive del cultivo de las fresas; en ese entonces
cos, denominado “El realismo en el arte”. Expresa entonces que: era un oscuro y frío caserío, de nombre sonoro y luminoso, cuya gente lo acoge
con cariño. Se hospeda en casa de los Marín, amigos por demás generosos y
... para los realistas que poseen una concepción científica de la naturaleza, de la queridos, lo que le permite escribir y crear los bocetos de algunas de sus obras
sociedad y de la historia (…) no hay realidad fragmentada ni únicamente de contor- mejores: Soga de niebla, en teatro, y Un niño nació en Kabimbú, en pintura. Allí
nos (…); sus obras buscan expresar y corresponder a una unidad de conceptos y crea también, junto con el sacerdote del pueblo, una biblioteca pública, lo que
orientación (…), el arte formalista persigue solo producir una emoción estética afianza su vocación de promotor cultural.
pura (...) busca, en fin, dar una visión desarticulada de la naturaleza en angustiosa Estos años están más frescos en mi memoria porque fueron los de mi prima-
tentativa de apresar “nuevas realidades”, mas al apresar solo formas exteriores aisla- ria, lo que equivale a decir que ya tenía “uso de razón”, como casi a diario repetía
das, presenta una realidad falsa, una apariencia de realidades, pues toda realidad mamá. A la casa, después de su regreso de Burbusay, iba mucha gente, y por
tiene una sustancia, un espíritu y una vinculación articulada al todo histórico (…). supuesto, se conspiraba. Gente de todos los partidos se daba cita allá. Elabora-
Conviene a muchos que el arte no sirve para enviar mensajes de dignidad y de fuer- ban manifiestos y qué se yo qué otro tipo de documentos. Papá nos sentaba a
zas morales a las masas... mi hermana y a mí en la sala para “controlar” las vueltas de las camionetas de la
Seguridad Nacional que vigilaban la zona. Fue también en esa época que tuvo
Todo el debate se inserta en un tenso momento político en el mundo, puesto que tomar la decisión política más trascendente de su vida, cuando el Centro
que se iniciaba entonces la llamada Guerra Fría, pero se me hace que es un mani- Simón Bolívar le propuso la realización de un mural en las Torres de El Silencio,
fiesto de actualidad aplastante en una época en la que el individualismo se forta- que para el momento constituirían, junto con la Ciudad Universitaria, la revolu-
lece cada día más, y el arte se ha ido convirtiendo en un absoluto mecanismo de ción arquitectónica más importante del país.
evasión. Priva entonces en él la convicción que más tarde expresará de viva voz, como
En los años cincuenta su productividad pictórica y teatral será abru- para no dejar dudas: “El hombre no debe negarse ni constreñirse en sus capa-
madora: inicia el ciclo de teatro histórico, crea el grupo Máscaras –donde cidades y posibilidades. El artista no debe tener limitaciones salvo la verdad y
prosigue, sin advertirlo él mismo, su magisterio político– y en el Instituto la honestidad, es decir, que su obra tenga jerarquía estética...”. Por lo que acepta
Todo César 31
hidrógeno y las potencias que se respeten deben hacerlas estallar sin tregua en años. Esta labor silenciosa que repercutió con fuerza en Europa al realizarse la
mares y desiertos, lo que además agudiza la agresión ecológica que ha caracte- Conferencia, contribuyó a que el gobierno de Leoni amnistiara una buena parte
rizado este siglo. Kennedy ha ganado las elecciones en Estados Unidos y el papa de los presos políticos.
Juan XXIII causa enorme revuelo con la encíclica Mater et magistra (1961) –que, Al regreso, se refugia nuevamente en el trabajo. Dolorosamente se gesta una
con los documentos emitidos por el Concilio Vaticano II, constituirán la base nueva y definitiva división del PCV. Y decide mantenerse al margen mientras
ideológica en la que se sustentará la Teología de la Liberación–; es asesinado el escribe y pinta. Todo lo que hace en esa época refleja la huella dolorosa del
líder congoleño Patrice Lumumba y ha tomado cuerpo una guerra cuestionada pedazo de historia recién vivida. Así, por ejemplo, el cuadro El hombre que llora
mundialmente: la provocada por la invasión norteamericana a Vietnam. por el hombre, de 1969.
En Venezuela se inicia un período de violencia política que se extenderá Los setenta serán los años de cosechar. La Comisión Sesquicentenario de la
durante toda la década y más, y que toma características frontales con un suceso Batalla de Carabobo del Ministerio de la Defensa le solicita la realización de un
de origen foráneo: el atentado contra el presidente Rómulo Betancourt. La ilega- nuevo mural en el Paseo Los Próceres, y así se proyecta y realiza el mural-tríptico
lización de los partidos de izquierda no se hace esperar, lo que no impide que Génesis de Venezuela y Creadores de la Nacionalidad –que se inicia donde finaliza
se ponga en práctica un proyecto político condenado al fracaso: el de la lucha Mito de Amalivaca–; con precisas imágenes plásticas hace el recuento de lo que
armada. fue “La Conquista”, en persecución de El Dorado, quimera que desde entonces
El triunfo de las guerrillas cubanas frente al régimen corrompido de Batista y forma parte de nuestra forma de ser y que cada cierto tiempo se renueva y ataca
el análisis “marxista” que se sigue al proceso signado por un ciego dogmatismo, como la gripe; continúa con la presencia de “Los Precursores”, de modo integral:
orientan un movimiento que literalmente se “comió” a una generación. Porque blancos y negros, y finaliza con el recuento de la “Lucha y Victoria”.
muy pocos de quienes participan lo sobreviven física, moral o intelectualmente. Su teatro se internacionaliza con el montaje de Lo que dejó la tempestad que
Ello, en cambio, contribuyó al fortalecimiento y crecimiento de Acción Demo- realiza el Teatro La Mamá de Colombia: con la inclusión que de ella hace Carlos
crática y Copei. Solórzano, mexicano, en su Antología de teatro latinoamericano y la traducción de
Ese realizador de sueños y realidades que fue César Rengifo creyó en ese la misma obra al rumano y al inglés. Con respecto a la pintura, en Pro-Venezuela
proyecto y le dedicó tiempo y angustias, incorporado plenamente al trabajo se monta la primera exposición retrospectiva de sus obras, lográndose reunir
partidista, mientras dictaba cátedra de Historia del Teatro en el Curso de Capa- más de trescientas de ellas. La emoción no deviene solamente del encuentro
citación Teatral que implementara la Dirección de Cultura de la UCV. Lo que con su pasado, a través de imágenes muchas veces ni siquiera recordadas, sino
más le mortificaba era la escasa convicción con que asumían la situación muchos también con los amigos que las han prestado, con los que el contacto se había
de los dirigentes sobre quienes recaía la responsabilidad de la toma de decisio- roto tanto tiempo atrás. Para entonces ya han nacido sus primeros nietos y
nes concernientes a la vida de quienes arriesgaban la suya en las montañas. Sin ambas cosas, la retrospectiva y el reconocerse a veces en esa nueva fuente de
embargo, disciplinadamente, cumplió su parte, y para 1964 se fue a Italia con la ternuras, lo impulsan a pintar con colores y temas nuevos: más brillantes, más
comisión de coordinar, de parte del PCV, una Conferencia Mundial por la Liber- dulces. Es también época de reconocimiento internacional y viajes como escri-
tad de los Presos Políticos en Venezuela. Esta conferencia se realizó en junio de tor y artista. Asiste a un Congreso Internacional de Escritores que se realiza en
1965. Presos estaban una serie de dirigentes, casi todos congresistas a quienes Bulgaria en 1976, año en que también visita España, y cómo la disfruta. Concu-
se había allanado la inmunidad parlamentaria, además de un buen grupo de rre igualmente al Primer Festival de Carifesta, en Cuba, y participa como jurado
intelectuales y obreros. La labor en Europa –porque debe moverse de un país a la premiación teatral de Casa de las Américas.
a otro en busca de la solidaridad política de un nutrido y escogido grupo de En el teatro, el humor irónico hace más agudos y chispeantes los diálogos
intelectuales– le permite relacionarse con la “nata” de la intelectualidad progre- de hondo contenido social. Es la época de Un Fausto anda por la avenida, y de
sista del viejo continente, y mantiene correspondencia con muchos de ellos, por Una medalla para las conejitas, que escribe motivado por la invasión de EE. UU.
Todo César 33
DIANA RENGIfO
1991
y El PROYECTO
El teatro para Rengifo poseía una “esencia testimonial”. La dramaturgia sería,
pues, un arte u oficio de revivir memoria. La puesta en escena, entonces, sería
una revivencia estética de la historia.
dE lA LIBERTAD
¿Es la doctrina marxista del materialismo histórico lo que lleva a Rengifo a
escudriñar en los anales y las crónicas una lucha de clases motriz e incesante?
¿O es una pasión de identidad nacional, concreta, doliente, descendiente directa
y viva de cinco siglos de esclavitud e injusticia?
Como el de Bertolt Brecht, como, más tarde y más cerca entrañablemente de
nosotros, el de Rodolfo Santana, el teatro de Rengifo es un teatro crítico. Y es un
teatro crítico porque es un teatro político.
Hacer política en el arte no implica ni conlleva necesariamente un realismo
social o declarado “socialista”. Toda representación de lo real es una interpre-
tación. Si la realidad es construcción histórica, su interpretación también lo es.
Y es una interpretación ilusoria postular que se debe solo describir lo visible,
y que lo visible revela por sí solo, en una especie de desnudez solar, lo que las
formas del arte envuelven en un velo cegador, mistificador, alienante y enga-
ñoso. Una posición o un proyecto político actúa inmanentemente en el arte si
pone en escena, enfrentadas fuerzas contra fuerzas, una lucha por la libertad.
Libertad de las formas expresivas y de la expresión de la vida contra todo lo que
quiere asesinarla.
El teatro crítico de César Rengifo se dedicó a escenificar, y por eso arqueó en
la historia, la leyenda, la memoria, un proyecto nacional de libertad. Y la lucha
de clases como motor de la historia queda retratada por su dramaturgia en los
rostros y figuras, en los parlamentos y lamentos, de los agentes de un drama que
abarca centurias, que comienza por la expoliación y la masacre colonial y alcanza
hasta la producción de miseria en medio de la opulencia petrolera. El materia-
lismo histórico de Rengifo se vio doblado de un nacionalismo histórico que era
como el espíritu de un mundo sin espíritu: el mundo humanamente despoblado
del Capital. Anticapitalista, anticolonial, antiimperialista, antirracista, antipa-
triarcal incluso, el teatro crítico de César Rengifo convertía en presencia física el
largo trayecto de un proyecto nacional y continental de libertad.
Un artículo capital titulado “La dramaturgia y la crítica como testimonio
Nuestros campesinos, 1958. Mural al fresco, 300x400cm histórico y reflexión estética” es la declaración del programa dramatúrgico
.
Todo César 37
de César Rengifo. Allí escribirá: “Todo cuanto nos une al hombre del pasado César Rengifo puede entonces ser tomado como un antecesor estético e histó-
y todo cuanto ha de unirnos al hombre del futuro, está dado en la esencia rico de la Revolución Bolivariana, como si hubiera escrito de antemano –desde
testimonial del teatro”. el subconsciente histórico– el libreto de ese proyecto de liberación que hoy ha
A este fin, el teatro crítico antiburgués y anticapitalista de Rengifo se hará resurgido, que retoma sus núcleos de inteligibilidad y contribuye a regenerar
drama histórico, constituyendo estéticamente, reflexión y sensibilidad genera- el espíritu de combate actual, puesto que ese destino nacional, reconocido así,
das por el arte, un proyecto de historiografía libertaria; “historia insurgente”, ha sido el de un combate contra la invasión y contra la dominación ulterior. Esa
como se ha dicho en nuestros días, que se levantaba, a través de sus voces especie de “destino libertario” tiene sus héroes, sus victorias y sus declives, pero
y presencias silenciadas, contra la historia burguesa y oficial heredada del sobre todo es un proceso que está vivo y en curso, concerniéndonos imperiosa-
guzmancismo y reiterada por el gomecismo. mente en medio de las circunstancias circundantes.
De allí esa doble reversión de la historia nacional como proyecto de libertad El propio trabajo de creación de cultura realizado por Chávez a través de su
que el drama histórico de Rengifo aporta a la actualidad venezolana: en primer actividad comunicacional, parece inspirado en esa representación trazada por
lugar insurgiendo contra las concepciones vigentes de unos beneficios de la Rengifo, a lo largo de su dramaturgia, que convoca a la sensibilidad y la concien-
conquista, la culturización aportada por la colonia, el ingreso a la hispanidad cia de un pueblo reencontrado consigo mismo para reencarnar el proyecto de
y a la historia europea; en segundo lugar, invirtiendo la perspectiva del testi- liberación que constituye su propia identidad.
monio histórico: contra la “visión de los vencedores”, la voz inapagable de los Rengifo construyó un fresco de la historia venezolana como proyecto de libe-
victimados, ya no vencidos, sino en inagotable resistencia y esperanza como sed ración nacional. Rompería así con la categorización tradicional de Conquista,
de vida proliferante. Colonia, Independencia y República para poner en escena la imagen de una
Rengifo era muralista, tanto en la imagen pictórica como en el teatro. Así, historia insurgente. Así, la “Resistencia Indígena” como núcleo de beligerancia,
llegó a definir su obra dramática como un “mural de la Venezuela silenciosa”, delinea desde el origen el camino hacia una búsqueda del socialismo. La Inde-
que incluye cuatro grandes paneles históricos: el mural de la resistencia indí- pendencia es el segundo núcleo, como combate anticolonial y antiimperialista,
gena; el mural de la Guerra de Independencia; el mural de la Guerra Federal; el seguido de la Guerra Federal como guerra popular y la explotación petrolera
mural de la era petrolera y la represión burguesa. La voz que trajo a escena fue como entrega antinacional al imperio y el apogeo de la alienación cultural.
la voz de los invisibilizados, de los olvidados, los despreciados. Una historia de La representación puesta en drama por Rengifo reconfigura el relato y el
abajo hacia arriba, de izquierda contra derecha, de autoctonía contra invasión macrorrelato de la historia patria con base en un proyecto de combate y libe-
e injerencia. ración nacional que en idénticos términos se materializa y toma cuerpo en la
Desde la derecha, se ha querido acusar al chavismo de manipular la historia Revolución Bolivariana, con todo el pensamiento generado a partir del lide-
en favor de sus propósitos políticos. César Rengifo, fallecido en 1980, es testimo- razgo de Chávez, viniendo a ser la materialización, la idea elevadaa masa, de un
nio –y no el único– de una poderosa corriente “nacionalista histórica”, de una legado socialista destinado al socialismo.
sensibilidad historiográfica libertaria con raigambre no solo académica sino La tarea asumida por Rengifo de construir una representación de la venezo-
sobre todo popular, que transita desde la resistencia indígena hasta las “Tres lanidad conllevó no solo una comprensión sino también una revalorización de
Raíces” del proyecto chavista, y que hace cuerpo de ese “subconsciente histórico la identidad nacional. Algo de lo que Rengifo se queja en su obra es ese grado de
nacional” aludido por Hugo Chávez en El libro azul, en el que se sustenta un desmoralización que ha impreso la explotación petrolera a la cultura, el espíritu
proyecto nacional de libertad que hoy definimos como socialista. y la identidad venezolana.
No se puede aseverar que Rengifo, en lo personal, hubiera sido chavista. Pero sí La piedra angular de una revolución futura, como la ve Rengifo, constituye
podemos decir que el chavismo, con su sentido propio de la historia, es rengifista, una recuperación de nuestra propia valoración, que pasa por una recreación de
y comparte su lectura y su proyecto histórico nacional humanista y socialista. valores que han sido borrados por la alienación irradiada por el capitalismo
38 César Rengifo y el proyecto de la libertad
J. A. CAlzADIllA ARREAzA
Mayo de 2014 – septiembre de 2015
Todo César 39
dE lA herencia hispánica. Por el contrario, tiene clara conciencia de que avalar cual-
quier conquista del pasado (o del presente) tiene repercusiones actuales y es una
ANTICONQUISTA
manera de legitimar cualquier conquista del presente o del futuro.
Es necesario señalar que la neocoquista del petróleo deja en minusva-
lía cultural e histórica a las herencias indígena y africana, pero también a la
herencia hispánica. Los mismos hispanocentristas, al menos los más lúcidos,
se hacen antiimperialistas frente a la subcultura del petróleo como nueva arma
de reconquista y de recolonización de nuestros pueblos y culturas. Y especial-
mente, frente al pitiyanquismo tecnocrático de sus élites desnacionalizadas. Por
eso sostenemos que el tema de la anticonquista en César Rengifo transversa-
liza toda su obra. No es solo por el hecho de haber rechazado la Orden Diego
de Losada o por su dramaturgia específicamente indígena: Oscéneba, Curayú o
El Vencedor, Apacuana y Cuaricurián. Su visión de la anticonquista atraviesa su
dramaturgia, su pintura, su muralismo y buena parte de su ensayística. Es, de
paso, uno de los rasgos de su inconfundible originalidad a favor de los pueblos
indígenas, afroamericanos, criollos y mestizos múltiples.
compulsivo tránsito rural-urbano con el advenimiento de los enclaves gringos y “¡Guaicaipuro no ha muerto, los caribes viviremos siempre!”. En el grito de ese
las torres del petróleo: habla la naciente clase obrera. niño que nace está su vengador, lo dice el piache, el viejo invidente Curayú, quien
Las torres murmuran y caminan misteriosamente en el susurro del viento y convierte una derrota militar y demográfica en una victoria de la resistencia indí-
nos transmiten sus fantasmas en ese contraste entre el falso progreso y la mise- gena sostenida para darle continuidad moral a la lucha emancipadora.
ria de los desarraigados en su propia tierra. Habla el barrio y su exclusión de la Por eso hemos insistido siempre en que el indio de César no es el indio
ciudad junto a los famélicos perros callejeros, quienes también nos comunican muerto, de museo. Él mismo se reindianiza y se autorreconoce en uno de sus
su desconcierto. Hablan las rosas lanzadas al viento y el soldado desconocido. autorretratos más desafiantes.
Hablan el indio y el negro, las mujeres, el niño, el joven, la ancestralidad, el Encontramos en la praxis rengifiana una pedagogía que interroga, que
mundo suburbano, desde Oscéneba a Los hombres de los cantos amargos y Lo que sugiere y convoca la resistencia prolongada, la emancipación y liberación defi-
dejó la tempestad. nitiva. Anteponiendo siempre una esperanza y el fuego sagrado de un amor que
Rengifo, el militante pleno, no pierde de vista el sentido de la dominación movilice la utopía. El arte y la praxis política de César no son solo de efímeros
total: “¡Este es un país cogío!”, le comentaba con angustia a Nelson Romero, uno capítulos informativos, limitados a técnicas teatrales, didácticas simplificado-
de sus alumnos de Los Teques. ras, sino que trabajo y juego, trabajo y creación, convergen hacia lo plenamente
Hay para César distintos niveles de lucha y no solo el de la política, si bien en humano y formativo en el quehacer cotidiano.
todos los terrenos se expresa lo esencial de lo político, de los intereses materia- Es en la raíz de lo cotidiano donde se gesta el amanecer de la creación colec-
les y espirituales en juego donde existen antagonismos sociales. Sabía que todo tiva, el parto solar de lo vivencial y extraordinario. Entiende César el arte como
arte viene del pueblo y al pueblo debe volver; y vuelve, de hecho, en su creativi- parte de la más alta y plena manifestación de la existencia humana y es inhe-
dad; en él mismo como sujeto educativo. rente a ella misma, donde juega un papel muy importante la creación colectiva,
Subyace en su obra la sinfonía de una demanda: la revolución cultural y educa- sin negar el espacio específico de la creación y la formación personal, con un
tiva en el decir haciendo, como plenitud de su praxis política. Le han hecho fama asombroso vislumbre de los tiempos por venir y por hacer. La historia y el arte
de “comunista sectario e intolerante”. Pero siempre reivindica múltiples perso- se encuentran en el pináculo de la denuncia social –y ecológica– para descifrar
najes de diversa textura ideológica y valores culturales de la venezolanidad. las claves del futuro inmediato y de mediano alcance: se trata de trabajar para
Rengifo nos ha legado un arte que subvierte radicalmente todas las formas un proyecto luminoso de amplia cobertura histórica y social.
y procesos de conquista, los hispanocentrismos y sus derivados eurocéntricos En Volcanes sobre el Mapocho hay una presencia de líneas históricas específicas
y pseudorreligiosos, todas las formas y procesos imperialistas, valiéndose de la y convergentes donde se expresan en forma simultánea la resistencia política y
dramaturgia, instrumentando toda la historia de Venezuela: el pasado asumido social del pueblo chileno frente al golpe oligárquico y del imperialismo, y la
para interrogar el presente, usando el teatro, los títeres, la pintura, el mura- resistencia cultural y política del pueblo mapuche, que viene desde los primeros
lismo, la poesía, el periodismo y el ensayo, buscando incursionar también en días de la conquista, pero al mismo tiempo del fondo de los milenios, siendo
la música y la escultura, pedagógicamente toca los orígenes más remotos en el por ello símbolo telúrico y paradigma de libertad para nuestros libertadores:
mito-historia de Amalivaca, del Centro Simón Bolívar de Caracas. Desde allí nos Miranda, Bolívar, San Martín, O’Higgins.
demuestra que su militancia político-cultural y su resistencia cultural son posi- La anticonquista rengifiana nos lleva a ver, simultáneamente, más allá y
bles en el pináculo de la represiva dictadura del general Pérez Jiménez. más acá de la historia del capitalismo, pero sin ignorar la médula espinal de la
El mito y la historia en Rengifo tienen conexión profunda, indesligable, en su historia y presencia social del capitalismo y sus particulares formas de inserción
obra artística. El mito está en la historia y la historia está en los mitos. En Curayú o imperialista en nuestras realidades, como parte integral de nuestras especifici-
El Vencedor, al conocerse la noticia de la muerte de Guaicaipuro, se identifica en el dades. Como dice el Popol Vuh: “Hay que ver de cerca muchas veces y hay que ver
grito de un niño que nace, la continuidad de la lucha, de la resistencia prolongada: de lejos muchas veces”.
42 César Rengifo y el proyecto de la libertad
Ahora, dentro del proceso de la Revolución Bolivariana, el mismo Hugo Hacemos estos señalamientos para destacar cómo el arte, en una relación
Chávez pudo encontrar múltiples vertientes de conexión con el legado de César orgánica con los pueblos y comunidades, puede ser capaz de refundar en nues-
Rengifo, partiendo de Esa espiga sembrada en Carabobo. Para investigar los tro país y en el continente un marxismo constituyente, crítico y abierto frente a
múltiples aportes de los pueblos autóctonos a los indosocialismos, parte de las cualquier teoría –o catecismo hueco– de lo constituido. Esto, apuntando a que
fuentes constituyentes del socialismo del siglo XXI. ninguna teoría –y más desde el punto de vista marxista– se valida por sí misma:
César, el maestro, con una pedagogía del arte, les habla a los pueblos desde no hay teoría intrínsecamente revolucionaria al margen de la práctica histórica y
la cultura de origen, sin desconocer su relación de contemporaneidad con la social y del compromiso orgánico con los pueblos y comunidades.
cultura dominante y con los procesos de dominación del capital. La cultura En síntesis, cualquier marxismo mecánicamente trasplantado a nuestras
propia, la historia propia y la educación propia, como hablamos ahora desde realidades, se convierte necesariamente en parte del andamiaje de la cultura y
el texto de nuestra Constitución Bolivariana, frente a la pretensión global de civilización dominante; en algo desvitalizado, sin espíritu de cuerpo, sin identi-
una “cultura general” o supuestamente “universal”, que ha negado lo particu- dad con nuestros pueblos; en simple utopía sin andamiaje, sin tren de aterrizaje,
lar: nuestras culturas locales y nacionales, mutilándolas en carne propia, en camisa de fuerza represiva, nuevo misionerismo laico de Occidente con preten-
sus vísceras y raíces, en su desenvolvimiento natural y humano, en su presente siones unilateralmente civilizatorias sobre nuestros pueblos y culturas; en factor
histórico, de rostros múltiples y manifestaciones culturales diversas. de división en el seno del pueblo, antagonizando lo exógeno y lo endógeno: con
Rengifo, hombre de entreguerras y de posguerra, retoma con fuerza la un pretendido análisis exogenético de nuestras nacionalidades (esto es, con una
cultura nacional y local, tal vez en el momento más difícil, en plena derrota explicación extraña a nuestras realidades, vistas exclusivamente desde afuera,
del fascismo, donde lo nacional y lo local ya no tenían cabida en el ámbito de desde el otro lado del océano, siempre después de Colón y de la presencia euro-
la cultura dominante. pea en América o Abya Yala).
En otras palabras: es arbitrario y colonial, bajo cualquier pretexto, reducir
Un marxismo constituyente la historia de nuestros pueblos a la conquista planetaria del capitalismo y a la
frente a las utopías eurocentristas teóricamente constituidas historia del capitalismo, sin ver hacia atrás y hacia adelante en forma simultánea
En El tigre azul, Eduardo Galeano nos convoca a construir un marxismo al para descifrar las claves del futuro y el lugar irremplazable de nuestros pueblos
calor de nuestras historias y culturas, alertándonos de paso que un marxismo y culturas en los mapas del continente.
al margen de su propia historia y cultura se convierte en “religión, opio del
pueblo”. Lo extraño a Nuestra América no es el socialismo sino el capitalismo, Por un marxismo constituyente
nos decía. Sin duda, cualquier marxismo de catecismo y de sobaco ilustrado, abierto a la complejidad histórica y social
es un cascarón vacío que deja a su paso la serpiente de la historia a lo largo Un marxismo constituyente, abierto a la complejidad histórica y social del
del camino, como esos ríos disecados que pierden para siempre su magia, mundo actual y a nuestras especificidades sociohistóricas, no es de ninguna
su azufre y sus afluentes al calor del llamado “progreso” o “desarrollo” y sus manera incompatible con lo que el Comandante Hugo Chávez denominó las
cauces habitados por desérticas montañas de piedra y arena al paso inclemente múltiples fuentes del socialismo del siglo XXI: marxismo crítico, los indosocia-
del sol, convertidos finalmente en polvo de estrellas, sin luz propia desde su lismos y ecosocialismos, el bolivarianismo integracionista y emancipador, los
fondo, sin piel y de osamenta disecada. Conviene además leer directamente a afroamericanismos, los feminismos, las teologías de la liberación, las filosofías,
los clásicos, sobre todo a Marx, y conocer lo que Chávez denominó las múlti- antropologías y pedagogías de la liberación, incluyendo todas las corrientes
ples fuentes del socialismo del siglo XXI, al calor de nuestras realidades, y que de pensamiento progresista del siglo XXI, movimientos políticos y sociales de
va más allá de Las Tres Raíces. la liberación encarnados en nuestras realidades y en el Gran Polo Patriótico. El
Todo César 43
SAúl RIvAS-RIvAS
2015
Autorretrato, 1969
Óleo sobre tela
60x40cm
El 14 de mayo de 2015 –Día Nacional de la Dramaturgia– se cumplió el Cente-
RENGIFO En nario del nacimiento de César Rengifo, cuyo lugar en el escenario teatral vene-
zolano ha sido resaltado en estos últimos años haciendo visibles también otras
expresiones de su legado como su obra muralística y pictórica, su escritura ensa-
yística, su labor periodística, su dedicación a la docencia formadora de artistas y
lA GESTIÓN dE
Poco estudiado en los medios académicos, la importancia de su significación
cultural demanda ya –a treinta y cinco años de su fallecimiento– los estudios
rigurosos que paradójicamente no se le han dedicado en nuestro país. Por eso,
homenajes como este deberían ser recibidos como motivaciones y estímulos
ORGANIZADOR
para las reediciones de sus obras, para la reimpresión de los pocos trabajos que
existen sobre ellas y para el estudio renovado de los diversos aportes que entregó
César Rengifo en el ámbito venezolano continental.
Pero no sería justo dar aquí la impresión de que a César Rengifo no se le ha
y PROMOTOR
reconocido el legado fecundo de su trayectoria. La indiferencia de los medios
académicos no es sinónimo de eso, pues en el ámbito propiamente artístico
Rengifo ha sido uno de los creadores más galardonados, tanto en el campo de la
pintura como en el del teatro. Sin ánimo de ser exhaustivo a este respecto, pode-
CULTURAL
mos recordar que en 1953 obtuvo el Premio Andrés Pérez Mujica del XI Salón
* Arturo Michelena; en 1954 recibió el Premio Nacional de Pintura, el Premio
Antonio Esteban Frías y el Premio Arturo Michelena, en el XII Salón Anual
de Artes Plásticas del Ateneo de Valencia. En 1961 logró el Premio a la Mejor
Obra en el II Festival de Teatro Venezolano; en 1979 el Premio Ollantay, otor-
gado por el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral, y el
mismo año el Premio especial del Círculo de Críticos Teatrales de Venezuela; en
1980 es reconocido con el Premio Nacional de Teatro. Como puede advertirse,
tales credenciales dan cuenta de su dimensión artística y de la legitimidad que
podrían tener los estudios sistemáticos de su obra en los medios académicos.
Más aún, en los trabajos que se han ocupado de hacer balances panorámicos
sobre la pintura y sobre el teatro en Venezuela, a César Rengifo se le sitúa siem-
* Primera parte de la conferencia “la cultura andina venezolana en la producción intelectual pre como un creador fundamental.
de César Rengifo”, para el XII Congreso Internacional Presencia y Crítica. Formas de leer el Pero no es de la trayectoria de Rengifo en su conjunto, ni sobre su biografía
Mundo: literatura, Semiótica y Cultura. Universidad de los Andes. Centro de Investigaciones
literarias y Culturales Mario Briceño Iragorry. 2015. intelectual sobre lo que tratará este trabajo, sino sobre un aspecto más limitado
Todo César 45
e inmediato que guarda estrechas relaciones entre el autor, el ámbito serrano hecho en la ciudad, Mérida, geografía celeste, bajo la dirección de Pedro Fuenmayor
y la percepción sensible que llegó a tener el artista sobre la vida cultural de la y estrenado el 12 de mayo de 1959 en la sala del Auditorio Universitario. La pelí-
región andina venezolana, donde el artista pasó varios momentos significativos cula sirvió para la conmemoración del 400 Aniversario de la fundación de Mérida,
de su experiencia vital, en un tiempo en que la población de aquella zona había a la vez que dejaba la semilla de lo que sería después el Departamento de Cine de la
sido fuertemente estigmatizada tras las severas dictaduras de Juan Vicente Universidad1. De esta filmación se han conservado unos veinte minutos, en blanco
Gómez, a principios del siglo XX, y la de Marcos Pérez Jiménez, a mediados del y negro, que guardan sin embargo su coherencia narrativa y dan cuenta –en apre-
mismo. La imagen del sujeto andino era entonces asociada con una barbarie tada síntesis– de la historia de la ciudad desde 1558 hasta 1958.
violenta y avasalladora, a la vez que era sometida a escarnio público y rechazada Entre las múltiples iniciativas de Rengifo desde la Dirección de Extensión
como un rezago de atraso decimonónico señalada como campechana, lerda e Cultural hay una que merece ser destacada aquí, en ese evento: la realización de
inculta. Ante aquellas perspectivas, Rengifo asumió otra distinta, observando la que fuera la primera exposición del pintor Salvador Valero, que lo proyectaría
y reconociendo otros valores entre los habitantes de la región, tanto a través de luego al ámbito nacional. No son pocos los logros alcanzados por Rengifo en
su historia como en su inmediata actualidad. Al menos así lo revelan sus desem- su desempeño institucional, pero resaltan más por sus significados cualitativos
peños como promotor cultural, como guionista de cine, como pintor, escritor, que por su número, pues dieron pie para la institucionalización de las activida-
dramaturgo y periodista relacionado culturalmente con los Andes. des culturales como parte de la formación universitaria y como cauces para la
Si bien César Rengifo estuvo en la comarca en varias ocasiones, no fue sino expresión en distintos campos del arte. La Universidad de Los Andes quiso reco-
en marzo de 1958, cuando se estableció en Mérida, para ocuparse de la Direc- nocer y perpetuar la labor fundacional de César Rengifo a través de varios gestos
ción de Extensión Cultural de la Universidad de Los Andes, cargo para el cual que integran al pintor y dramaturgo en la memoria colectiva universitaria y en
había sido designado por las máximas autoridades de esta casa de estudios. Hay la historia de la institución. En 1964, bajo el sello de las Ediciones del Rectorado,
mucho que indagar sobre la permanencia de Rengifo en aquel cargo, entre 1958 se publicó la pieza teatral María Rosario Nava; el 10 de noviembre de 1981 el viejo
y 1960, pues sin dudas debe haber testimonios de quienes sobrevivieron aque- Auditorio Universitario, remozado, pasó a llamarse Teatro César Rengifo, osten-
llos años así como numerosos elementos documentales que permitan cono- tando un hermoso mural en su antesala pintado por Mauro Bello en homenaje a
cer mejor los alcances de aquella gestión que –inmediatamente después de la la trayectoria del dramaturgo caraqueño. Posteriormente, en 1989, la Dirección
caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez– fue fundadora de una política de Cultura editó en seis volúmenes las Obras de César Rengifo, recuperando allí
cultural democrática en la ULA e iniciadora de esa dependencia que condujo su poesía y su teatro, así como sus ensayos y artículos. En esta ocasión, aquí y
el artista, con gran éxito, durante su breve paso por la misma. Hay consenso ahora, se le rinde este homenaje por iniciativa del NURR-ULA.
en reconocer a Rengifo como el director que impulsó la creación de las escue- Según la perspectiva del psicólogo y escritor Jorge Nunes, autor de dos impor-
las de teatro, danza, música y artes plásticas, a la vez que fundaba el Grupo de tantes libros sobre Rengifo, la permanencia de este en Mérida contribuyó con la
Teatro Universitario. El entonces ministro de Educación nacional, doctor Rafael consolidación de su madurez intelectual.
Pizzani, agregó a aquellas tareas emprendidas por Rengifo una nueva, mucho
más exigente y esforzada, pues lo nombró coordinador de la Campaña de Alfa- Quizá, entonces, intentó realizar un breve balance de su existencia: medir los
betización del estado Mérida. logros y establecer con claridad las metas próximas y quizá también las mediatas.
A todas aquellas labores es preciso sumar una no menos importante que fue la La atmósfera sosegada de Mérida, pese al permanente frenesí que determinaba la
iniciativa de Rengifo de impulsar desde la Universidad un proyecto cinematográ- efervescencia académica, fue propicia: intensas reflexiones lo condujeron de nuevo
fico inicial, en el cual se involucró directamente él mismo, dando como resultado el
1 Roberto Rojas. “El Departamento de Cine de la Universidad de Los Andes, 1962, 2003”. Boletín del
guion –de su autoría– que sirvió de base para la filmación del primer largometraje Archivo Histórico (Mérida), 10 (17): 15-67, ene.-jun., 2011. Véase también el libro de Belis Araque,
El cine en Mérida (1898-1958). Ediciones Actual (Col. Ensayo). Mérida: 2004, pp. 38-40 y p. 92.
46 Rengifo en Mérida
a través de quietos caminos que, sin embargo, permanecían nítidos en las texturas
de la conciencia...
(...)
Durante esos dos años y debido a las posibilidades que le brindaba el contacto
universitario, por un lado, y al cotidiano enfrentamiento con los problemas que
conmovían al hombre de pueblo por otro, pudo renovar su conocimiento sobre el
país.
El tiempo andino le permite afinar su ojo histórico y arrojar la mirada hacia perso-
najes que habrían de enriquecer las páginas teatrales de obras memorables.2
“Honrar, honra”, escribió alguna vez José Martí. Valgan estas notas sobre la
cultura de los Andes venezolanos en las obras de César Rengifo para honrar al
Maestro y acompañar ese homenaje merecido que se le rinde el año de su Cente-
nario.
2 Jorge Nunes. César Rengifo: El retorno a las raíces. Galería del Arte Nacional (Col. Galería, serie Los
Cuadernos). Caracas: 1982, p. 110.
Todo César 47
SOBRE lA OBRA
Rivera y Siqueiros, Rengifo traza una evolución que lo llevó de un expresio-
nismo lineal a un estilo que lo desvía por completo de las vanguardias acep-
tadas por el arte oficial. Así fue como en 1953 se presentó en el Salón Arturo
Michelena, en Valencia, donde obtuvo el Premio Andrés Pérez Mujica, por el
PLÁSTICA dE
óleo Los Andes.
Actualmente César Rengifo es más conocido como dramaturgo que como
pintor, aunque también como artista plástico ha alcanzado reconocimiento,
RENGIFO
pues aparte de haber ganado el Premio Nacional de Pintura (1954) por la obra
La flor del hijo, es uno de los pintores más cotizados, citados y reconocidos del
arte venezolano. Es quizás también uno de los creadores más polifacéticos de la
historia de Venezuela, ya que fue, además de dramaturgo y pintor, hombre de
letras, poeta, muralista, promotor cultural, político, periodista, teórico e intelec-
tual marxista, catedrático y polemista.
Rengifo fue consecuente con sus principios marxistas al denunciar en su
arte problemas sociales como la exclusión, la esclavitud, el éxodo campesino, el
despojo de la tierra y la miseria, que persistían en la sociedad venezolana desde
la Colonia, agravados en los años treinta y cuarenta –cuando aparece Rengifo–
por el incipiente capitalismo; problemática que sobrevivió durante la dictadura
de Juan Vicente Gómez y luego durante la de Marcos Pérez Jiménez.
La temática de Rengifo trata sobre el hombre venezolano, su hábitat y su
paisaje. No evade lo cartelario, ni el mensaje y la protesta sociales en su propó-
sito de utilizar la pintura como instrumento de denuncia de los males que afec-
tan a la sociedad excluida y principalmente al campesinado, protagonista de
una odisea del éxodo que se desarrolla, de obra en obra, a través de los más
agrestes lugares de la geografía nacional.
Sería osado, sin embargo, clasificar su obra como la de un retratista esclavi-
zado por la representación del modelo fisonómico, como fue costumbre en sus
primeras obras. Su resolución del cuadro responde técnicamente al mensaje que
se quiere expresar a través de una ejecución resuelta impecablemente con un
empaste liso, en base a grandes planos cromáticos, no sin cierto sesgo retórico,
no carente de dramatismo. Obra laboriosa cuyos motivos consisten en escenas
a modo de anécdotas descriptivas extraídas de la vida de los venezolanos en
Todo César 51
los campos donde transcurre la vida del campesino, y en las áreas suburbanas en una descripción topológica de los episodios de un mito indígena, caribe, de la
más afectadas por las migraciones, la miseria y el desamparo. No puede decirse creación del mundo. Para el Paseo Los Próceres, por encargo del Ejército, Rengifo
que haya pasado por etapas bien diferenciadas, como es usual en la trayectoria realizó en 1973, también en mosaico veneciano, el mural que tituló Génesis de
de los pintores que le siguieron. Rengifo tampoco fue un innovador en mate- Venezuela y Creadores de la Nacionalidad.
ria técnica ni en procedimientos. Utilizó los medios y recursos tradicionales.
Recursos propios de la carrera en que se formó como egresado de la Academia
de Bellas Artes de Caracas, y alumno de los profesores Marcos Castillo y Anto- JuAN CAlzADIllA
nio Esteban Frías. Estaba obsesionado por la idea de realizar una obra de conte- 2015
nido social fácilmente comprensible y fundada en la representación naturalista
de las tipologías y los caracteres psicológicos del drama campesino que se vivía
en Venezuela desde tiempos históricos.
Hay que medir el efecto, o si se quiere, la importancia de una obra pictórica,
por su persistencia en el tiempo, es decir, en proporción a la resonancia que
sigue teniendo después de realizada. Este efecto de perdurabilidad es persua-
sivo desde la obra misma y se manifiesta en el juicio de la posteridad. Y sigue
obrando en la pintura de Rengifo y llega a nuestros días. Su obra continúa
despertando interés. La posición del pintor frente al sistema fue la de un artista
marginado por la corriente del arte oficial, y también por el poder, lo que se
explica más por sus compromisos con la izquierda que por el hecho de que el
realismo social que su pintura representó no fuera del gusto de la burguesía.
Lamentablemente, gran parte de sus trabajos más impactantes se encuentran
desaparecidos, en manos privadas, destinados generalmente al gran mercado,
oscuro y difuso, y en trance de ser sacados del país. Los gobiernos poco hicieron
para incorporar esta obra o parte de ella al patrimonio público. En nuestros
museos las obras de Rengifo pueden contarse con los dedos. Actualmente son
inaccesibles por los precios que han alcanzado.
Como perseguido político en los tiempos de Gómez, estuvo un tiempo
exiliado en Bogotá, y para sobrevivir, ya en Caracas, tuvo que dedicarse al perio-
dismo, como cofundador del diario Últimas Noticias. Fue reportero del perió-
dico El Heraldo, en Caracas.
Aunque se especializó en muralismo, estudiando en México, la obra de
Rengifo en la disciplina mural es breve, más bien parca. Así que en su propio país
no encontró condiciones favorables para realizar una obra ambiciosa, como no
fuera el mural en mosaico veneciano que desarrolló en el Centro Simón Bolívar
con el nombre de Mito de Amalivaca (1954), el cual todavía se puede ver. Consiste
52
Autorretrato, 1935
Óleo sobre tela
36x26cm
55
Autorretrato, s/f
Carboncillo sobre papel
48x35cm
56
Cabeza, 1971
Óleo sobre tela
30x40cm
58
Autorretrato, 1974
Óleo sobre tela
40x25cm
60
Autorretrato, 1968
Óleo sobre tela
61,5x47,2cm
62
(…)
(…)
(…)
La recluta, 1948-65
Óleo sobre tela
112x132cm
68
69
¡¡Era Bolívar!!
¡¡Sí!!
En sus ojos estaba Venezuela encendida...
Y en su pecho los fuegos braman y liberan.
¡Desde su voz un bronce candente proclamaba:
un mundo con justicia, un rumbo, una ribera...!
¡Yo vi tras sus pupilas nacer la Patria sola!
¡Despertarse guerreros que yacían dormidos,
y agitarse los mares, las costas, las fronteras!
(…)
COMPROMISO
latinoamericana, enraizada en sus realidades nacionales, enraizada con las realidades
revolucionarias de su país y que expresan verdaderamente los sueños, los anhelos, las
angustias de su país, te está manifestando en eso parte de la gran revolución que se
SOCIAL
está haciendo en América Latina y cuya expresión máxima la encontramos en México
con Siqueiros, Rivera, con Orozco, en el Brasil con Portinari…
C.R.
El Realismo Social, desde sus orígenes europeos a mediados del siglo XIX,
pretendía representar la vida cotidiana con toda su banalidad y fealdad, en la
que lo malo y lo desagradable debían mostrarse sin enmienda, para formular
así una crítica a la sociedad a partir de la observación minuciosa del entorno.
El artista, de este modo, se proponía traducir las costumbres e ideas del
momento, pero también los aspectos deprimentes del trabajador y la miseria
social, enfocándolas desde una perspectiva comprometida con las luchas de
emancipación.
Ante lo planteado, se podría comentar dos formas de este movimiento artís-
tico: el realismo sin moraleja, empeñado en traducir la realidad circundante al
creador, a la manera de anécdota descriptiva de lo que observa; y el realismo
como moraleja, en el que la metáfora conlleva una postura político-estética del
artífice con su tiempo; lo que le da un talante de arte comprometido, como el
que practicó el pintor francés Gustave Courbet, quien en una ocasión recorda-
ría que el realismo es en esencia un “arte democrático”. Courbet es el fundador
de la estética del realismo y además acuñó el término. Su participación, como
militante anarquista en las luchas que marcaron la sublevación de la Comuna
de París1 está suficientemente documentada y da cuenta de una actitud inscrita
en el compromiso político y en el ideario creador libertario.
Los datos anteriores no resultan gratuitos, las huellas de este movimiento las hegemonías de las metrópolis o centros de poder de los llamados países
tocarían la sensibilidad de pintores venezolanos como Arturo Michelena (1863- desarrollados.
1898) y Cristóbal Rojas (1860-1890), quienes llegaron a París a finales del siglo Así, del interior de la Revolución mexicana surgió un movimiento plástico
XIX para cursar estudios en un momento en que el realismo ya había obtenido que se apoyaba en las profundas raíces indígenas del país azteca, de sus mitos
aceptación y prestigio en el Salón Oficial Francés y en el gusto de la época2. Esta originarios, definiéndose contra las injusticias que se cometían contra sus
huella también se encontrará, luego, en algunos desgarradores lienzos de pinto- pobladores, hasta exaltar el valor extraordinario de su definición social, incor-
res venezolanos como Francisco Valdez (1877-?), Próspero Vidal (1891-1918) y porando al patrimonio del arte americano la potencia, trascendencia y coheren-
Abdón Pinto (hacia 1891-1918), entre otros, quienes a principios del siglo XX cia de una estética revolucionaria. Frescos y mosaicos inundaban los grandes
vivenciaron las miserias sociopolítico-económicas de la Venezuela de los gobier- edificios tanto en la metrópoli como en otras ciudades de México; caricaturas,
nos de Castro y Gómez. grabados, dibujos e impresos de todo tipo corrían de mano en mano bajo el
En nuestro continente, a raíz de la Revolución mexicana (1910), la primera impulso de un creciente movimiento de artistas como José Guadalupe Posada,
del siglo XX, se crean las condiciones para la irrupción de un arte compro- el doctor Arlt, José Clemente Orozco, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José
metido, con claros y definidos perfiles latinoamericanistas, popular, de Chávez Morado, Leopoldo Méndez, entre muchos otros.
clase, militante, marcadamente combativo y con intenciones proselitistas, No obstante, el componente ideológico del México revolucionario y la esté-
que surgió para apoyar las causas de la clase trabajadora, exaltar la historia tica del muralismo a que se ha hecho referencia anteriormente se expresará
emancipadora de la región, rescatar los valores de la cultura autóctona y la de manera distinta en la pintura comprometida de nuestros artistas venezo-
moral del nacionalismo3, promoviendo así el ascenso y despliegue de un idea- lanos. Partícipes de un contexto político-social con especificidad propia, ellos
rio estético basado en anhelos utópicos y revolucionarios como respuesta a abordarán temáticamente, de forma diferente, el estilo realista del muralismo
mexicano, a partir de las costumbres, las tradiciones, lo desolado del campo
2 Courbet adopta una posición crítica contra la Exposición Universal de París (1855) y el gusto
de las élites, cuya influencia afectaba los temas y estilos de los envíos de los artistas y su venezolano, la irrupción social de las barriadas en la periferia de las gran-
aceptación, en un momento en que su trabajo gozaba de reconocimiento en el medio. A raíz des ciudades, producto de la explotación petrolera que genera la migración
de esta postura decide exponer sus temáticas en un espacio ubicado cerca del Campo de Marte,
campo-ciudad, la pobreza, la miseria, el difícil proceso de conformación de
que bautizó con el nombre de Pabellón del Realismo, acontecimiento que le permite acuñar el
término de ese movimiento pictórico. Años después la estética del realismo sería asimilada por nuestra nacionalidad y las consecuencias de una economía que se debatía
el gusto de la época. entre el campo y la ciudad, entre otros problemas de la realidad venezolana.
3 Esta moral del nacionalismo define el panorama internacional de ese momento, e influencia una
serie de movimientos artísticos que pueden ser vistos como preámbulo estético-político del clima Partiendo de este breve panorama, entendemos por Realismo Social en
convulso que anuncia la Segunda Guerra Mundial. de este modo, la revolución social, la agitación Venezuela un movimiento que emerge de un ideario americanista que anuncia
política y la reivindicación de lo autóctono americano formarán parte del ideario estético del
nuestra primera respuesta local ante la influencia de los estilos europeos y que
muralismo mexicano. Por otro lado, el arte de exaltación belicista del desarrollo industrial, y
la celebración del espíritu de la llamada “raza aria” conformarán la estética nazi. Asimismo, expresa parte de una conciencia de reafirmación de lo nacional, en búsqueda
la proyección del proletariado como constructor del socialismo, los logros político-sociales de de la conquista de una identidad ante los acontecimientos que marcaron los
la Revolución bolchevique y el desarrollo de un modelo económico diferente al capitalista,
serán los temas del realismo socialista de la Rusia de Stalin. Por su parte, el fascismo italiano tiempos entre finales de la Primera Guerra Mundial y principios de la Segunda,
celebrará el vértigo de la era “moderna”, impulsada velozmente por el desarrollo económico y marcadas por el avance de la intervención política, económica y militar de los
sus consecuencias en la organización política y social del Estado, aspectos que servirán a los
Estados Unidos de Norteamérica en nuestro subcontinente. Los antecedentes
futuristas para manifestar una estética comprometida con la utopía. la breve victoria de los
republicanos y anarquistas en la Guerra Civil Española y su inminente derrota permitirá gestar del Realismo Social en Venezuela hunden sus raíces en la obra que, a partir de
nuevas formas del arte comprometido especialmente sensibles a la reproductibilidad estética. Por
último, el realismo crítico norteamericano, apoyándose en la ideología del New Deal, propone un
cuestionamiento al modelo desarrollista y sus consecuencias sociales y al sistema imperialista que grados, con exaltar las “quimeras utópicas”, los nacionalismos, militarismos, reformismos y
emerge de la doctrina Monroe. Todos estos sucesos y planteamientos contribuirán, en diversos chauvinismos en la escena local latinoamericana y sus contrapartidas estéticas.
74 Arte y compromiso social
los años treinta realizarán Francisco Narváez (1905-1982) y Alejandro Colina En este sentido, la obra de César Rengifo, múltiple y compleja a la vez, pronto
(1901-1976).4 adquiriría visos interdisciplinarios al expresarse a través de la plástica, la direc-
El Realismo Social venezolano fue el primer movimiento que cuestiona la ción teatral, la dramaturgia, el ensayo, la poesía, su acercamiento al periodismo,
impronta paisajista de la llamada Escuela de Caracas, que dominaba la escena la crítica de arte y el activismo político, partiendo del compromiso y entrega a
artística del momento. En todo caso y desde el punto de vista sociopolítico, en una particular visión de mundo inscrita en la utopía revolucionaria de corte
el origen del Realismo Social confluyen las necesidades expresivas de ciertos marxista y su promesa de redención social de los oprimidos.
sectores de la intelectualidad venezolana que proponían un ideología naciona-
lista, “criollista” y americanista como “proyecto cultural alternativo”, a la vez César Rengifo y el retorno a las raíces como programa pedagógico
que pugnaba por el control del Estado, conocida como la Generación del 28.
En este contexto, a partir de 1936, con la reforma de la Academia de Bellas Lo que tenemos que tener claro
Artes, ahora convertida en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas, es que toda la cultura viene del pueblo,
se inicia una política nacional de becas al exterior (México y Chile) que permi- todas las creaciones fundamentales vienen del pueblo
tirá a jóvenes talentos como César Rengifo (1915-1980), Gabriel Bracho (1915- y que las clases dominantes se apropian de esa cultura.
1995) y Héctor Poleo (1918-1989), tener contacto con la estética revolucionaria
muralista mexicana y el Realismo Social latinoamericano, que experimentaban C.R.
un notable auge e influencia en la región para ese entonces. El cambio de destino
de los becarios, que por tradición eran enviados a Francia, Italia o España, tiene Entre los múltiples atributos que destacan la férrea convicción de Rengifo,
su razón de ser en el convulso panorama internacional que anunciaba el adve- sobresale su talante ético, cultivado a través de los supuestos estético-doctrina-
nimiento de la Segunda Guerra Mundial y también en el cambio del proceso les que propuso, con la intención de romper las fronteras entre vida, obra, pensa-
sociopolítico del gobierno venezolano, tras la muerte del dictador Juan Vicente miento y acción política, a raíz de un programa pedagógico personal, basado en
Gómez.5 las posibilidades del arte y la estética como factores de cambio y transforma-
ción social. Por ello es que temas como el petróleo y sus consecuencias en la
4 Con narváez la sensibilidad por mostrar lo cotidiano de la gente, su entorno y la tipología del sociedad y la economía nacional, la cultura de nuestros pueblos originarios, los
ser nacional, que surge tras la riqueza de los componentes del mestizaje cultural y social, es problemas sociales que afectan a las clases marginadas, la miseria producto de
plasmada a través de una estética cuyo componente formal y técnico persigue comunicarse
en términos de un “primitivismo influenciado por el estilo moderno”. Colina, por su parte, se la migración campo-ciudad, la exaltación de ciertas costumbres y tradiciones
dedica a exaltar la vitalidad del ser autóctono, sus mitos, leyendas, además de la flora y fauna locales, se unen a sus ideas acerca de la identidad, el nacionalismo y lo telúrico
vernácula, a partir de una estética regional, depurada y vigorosa a la vez, que explora un naciente para conformar su ideario, palpable en los diversos procedimientos estéticos
sentimiento americanista.
5 “En efecto, cuando el 17 de diciembre de 1935 el dictador muere en su cama, cuando el pueblo que abordó a través de los señalados temas, tratados de manera transversal en el
vaga por las calles y saquea desorientado, les toca a los estudiantes y a los artistas, a los presos y curso de sus diversas inquietudes artísticas e intelectuales.
a los desterrados vueltos a la libertad y a la Patria, encauzar el progresivo adelanto democrático.
Fueron suficientes unos poco meses para que los sectores dinámicos de la nación venezolana
adquiriesen el sentido y la razón de su responsabilidad: el 14 de febrero de 1936, aquella
manifestación con sus víctimas es la dura, la severa, pero evolucionada prueba. Hubo cambios derecho y ciertas facilidades para completar estudios en el exterior. Por estos motivos, el pintor
en el ejecutivo, comienzan a estructurarse partidos, permitidos unos, abusivamente impedidos Rengifo es enviado a Santiago de Chile y Héctor Poleo a México. Sin embargo, el primero,
otros, y nuevos personajes van a la jefatura de los ministerios. Por breve tiempo el novelista no del todo satisfecho por sus experiencias chilenas, decidió, por su propia cuenta, en 1937,
Rómulo Gallegos ocupa el despacho de Educación y el ensayista Mariano Picón Salas, regresado trasladarse al país azteca. En su capital se inscribió en la Academia de San Carlos y en la Escuela
de Chile, asume la dirección del Gabinete. El ministro y el director ponen en marcha, dentro de de Artes Plásticas ‘la Esmeralda’, para ampliar las difíciles peculiaridades del hermoso oficio de
un plan de renovación, parte de lo establecido en programas especiales, por los cuales se dictaba muralista”. José Ratto-Ciarlo. César Rengifo, Ediciones Edime, Colección Pintores Venezolanos,
que los artistas-alumnos más destacados, terminado el tiempo reglamentario, adquirirían el n.° 36, España: 1978, pp. 985-986.
Todo César 75
A esta actitud es a la que se ha llamado programa estético-pedagógico-doctrinal y Gustavo Machado7, venezolanos en el exilio, ayudan a fundar, lo que señala su
del artista, centrado en la creación de una conciencia sociopolítica pensada para definitiva identificación política, que marcará su vida hasta su fallecimiento.
apoyar la educación del pueblo. Por lo expresado es que César Rengifo consti- Luego de su estancia en México, una vez en Venezuela, se incorpora a la lucha
tuye uno de los líderes indiscutibles, junto a Gabriel Bracho, del Realismo Social política y empieza a conformar su proyecto pedagógico revolucionario basado
hecho en Venezuela. Ambos autores partieron de vínculos militantes y actitu- en el arte y la cultura, e inspirado en la idea del “retorno a las raíces”. Rengifo al
des proselitistas, en pos de un ideal revolucionario propiamente dicho, cons- comentar su visión acerca del arte como medio para la superación humana8, y
truyeron una impronta que les permitió unir estética y política bajo una óptica ubicarlo como un producto de categoría superior deudor del trabajo humano,
marxista. En ese sentido Rengifo expresaría: asegura que esta actividad ha estado condicionada históricamente por la ideo-
logía impuesta de las clases dominantes. De este modo, señaló que la actividad
… Estamos haciendo un arte que refleja un poco nuestro país, pero Venezuela artística se encuentra enmarcada en la lucha de clases y condicionada por ella;
tendrá un arte nacional en la medida en que se incorporen a la creación material y a así, Rengifo la concibe como un reflejo de las ideas, conocimientos, valores
la creación espiritual las grandes masas de nuestro país; las grandes masas que ahora y visión de mundo de estas clases. Para Rengifo, aun siendo el arte y la acti-
no tienen ni siquiera acceso a una mediana cultura, a un mediano conocimiento del vidad estética patrimonios de la humanidad, la división entre trabajo manual
arte y la ciencia. Entonces, yo sí tengo fe en que la obra que estoy haciendo, sino, no y trabajo intelectual establece una enajenación que impide a los hombres su
lo haría, va a retornar alguna vez al pueblo, por quien yo la estoy haciendo indivi- disfrute y conocimiento, así como su interés por este tipo de labor. Este tono en
dualmente…6 que el artista revela su postura ideológica muestra cómo utiliza todo el arsenal
conceptual de análisis e interpretación que del arte hace el materialismo histó-
César Rengifo empezó su activismo político en 1928, época en la que participa rico, como una de las columnas del pensamiento marxista.
como distribuidor de panfletos antigomecistas. En 1931 se inscribe en el Partido Rengifo tuvo siempre la intención de no separar el vínculo estrecho que lo
Comunista de Venezuela, creado en marzo de ese mismo año. Entre 1930 y 1935 involucraba como hombre de teatro, escritor y artista plástico, y resaltó en todo
estudió en la Escuela de Bellas Artes de Caracas. Tras la muerte de Gómez, en momento la mutua inspiración y complementariedad que cada una de estas
1935, empieza a denunciar por medios pictóricos los desequilibrios e injusticias actividades tiene para con sus ideales estéticos: compromiso con Venezuela, con
sociales que padecía Venezuela. Viaja a Chile en 1937, comisionado por el Minis- la justicia social y la dignidad de los pueblos.
terio de Educación para estudiar técnica y enseñanza de las artes plásticas y artes Para Rengifo no era posible concebir el arte separado de la ideología, ni era
aplicadas. En 1937, insatisfecho de su experiencia chilena, se dirige a México para posible que existiera actividad humana alguna desligada de la política, ni del
cursar estudios de pintura mural en la Academia de San Carlos y en la Escuela acontecer social. Sin embargo, manifestó con acierto que lo fundamental en el
Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda, en la capital de ese país. arte es lo estético y es a través de ello que se expresan esos otros valores señala-
Su contacto con los maestros del muralismo mexicano y con el ambiente dos.9
cultural y político del país azteca de ese entonces, le obligan a tomar partido con
respecto a los acontecimientos que suscitan la Guerra Civil Española, haciendo
esfuerzos por la causa republicana. Es por esos motivos que se une al movimiento
internacional Socorro Rojo, a la vez que se involucra en la lucha por la democra-
7 Salvador de la Plaza y Gustavo Machado son también miembros fundadores del Partido Comunista
cia en Venezuela. En el contexto de esos sucesos es que se inscribe en el Partido de Venezuela.
Comunista de México, organización que Salvador de la Plaza, su futuro mentor, 8 Al respecto, ver la entrevista concedida por Rengifo a Silvia Coronil, publicada en Tribuna
Popular, n.º 310, Año XXXIII, IX época, Caracas, 8 al 14 de agosto de 1980, p. 12.
9 Al respecto, ver la entrevista concedida por Rengifo a Irma Valero, publicada en: Últimas Noticias,
6 César Rengifo (documental). Producción: Teatro del Triángulo. Realizadores: Juan l. Plaza, Jesús
Suplemento Cultural, n.º 13.841, año 34, domingo 18 de marzo de 1975, p. 25.
Mujica y Pedro Riera S. Caracas: 1975.
76 Arte y compromiso social
Obra plástica, procedimientos y principios plástica, a pesar de estar vinculada a la realidad objetiva que me rodea tiene una
correspondencia histórica con la obra plástica venezolana que me ha precedido.
… En cuanto a la plástica, comentar un poco nuestra geografía, nuestro hábitat y En mi obra plástica, como en la de muchos pintores venezolanos que también se
sobre todo nuestro ser en ese hábitat (…) De allí que en mi pintura se encuentren apoyan en la realidad nuestra, hay huellas de ese pasado plástico venezolano y en
presentes los problemas rurales, los problemas urbanos, los problemas marginales, y ella encontramos la presencia de un Juan Lovera, de un Tovar y Tovar, de Michelena,
sobre todo los problemas que afectan y han afectado durante los últimos años la vida de Cristóbal Rojas y de otros pintores que han signado profunda presencia en el arte
venezolana, como es la relación pueblo venezolano-explotación petrolera. venezolano…12
persiguiendo con ello que la mirada cautiva concentre su energía en la moraleja Otra característica a destacar dentro de las estrategias representativas del
que nos propone, la cual interroga la cultura del espectador desde el mensaje artista es su necesidad de ubicar a sus personajes de espalda y alejándose del
que expresa –¿expresa?–. Como en efecto ocurre con un numeroso grupo de espectador, un aspecto que señala una determinada relación espacio-tiempo de
obras en las que enfatiza en un motivo recurrente, no solo en su producción “huida”, que como trama discursiva al final, en realidad, busca invitar al espec-
plástica, sino también sus producciones dramatúrgica y ensayística, como por tador a involucrarse en la escena para dar un paso adelante junto a sus perso-
ejemplo, la “cultura del petróleo”. En este sentido, los trabajos: El hombre de los najes en la búsqueda del destino al que estos quieren acceder. Estos elementos
barriles (1967) y Lo que deja el petróleo, perros, ranchos, peroles (1963), son piezas conforman un lenguaje que se hace palpable en piezas como Paisaje de la espe-
en las que representa los barriles que caracterizan los contenedores del llamado ranza (s/f) o La enamorada de la niebla (1979). Al respecto, el artista comenta:
“oro negro”, usados a manera de metáfora del despojo, la miseria y el abandono. “¿De espalda a qué y a quiénes están mis personajes? Bueno, dan la espalda a
Barriles en donde se deposita el agua insalubre, en los que se acumula la basura algo que dejan atrás… Cierto, van, de ese modo, negando una realidad injusta,
de un ignominioso ambiente de carencias e insuficiencias; en fin, contenedores quieren abandonarla e ir en procura de otra”.15
de la desolación y el desamparo, pero también de la ilusión ingenua que aleja a Otra estrategia a la que recurre Rengifo es poner especial énfasis descrip-
las barriadas del ostentoso panorama de una sociedad de consumo desmedido, tivo en la representación de manos y pies, cuya rotundidad puede ser asociada
y que las confronta, a la vez, con esa cultura del petróleo. a la necesidad de mostrar la condición social de los personajes tratados, los que
Partiendo de un esquema general compositivo, cuyo protagonista es la figura basan su existencia en el drama del trabajo manual asalariado y su dura condi-
humana, el artista ubica sus motivos e inscribe sus imágenes en un contexto ción: gente sencilla, humilde, campesinos u obreros, a veces representados en
que a primera vista delata su conformación escenográfica, tal y como se puede situaciones donde muestran el instrumento material que los ata a su desem-
observar en obras como Los apamates de mayo (1973) o Rancho-paisaje (s/f). peño. Algunas piezas donde se puede ver de manera emblemática estos aspectos
En este sentido, cuando el artista nos quiere representar la localización de son, por ejemplo, Cena en el éxodo (1954) y La flor del hijo (1954).
sus personajes en el paisaje natural o urbano, recurre a un sistema de represen- Un segundo nivel de lectura, también de corte dramático, procura detallar en
tación en el que el horizonte, la idea de profundidad o lejanía, está construida a algunas zonas del rostro, orientando la mirada del espectador hacia la forma en
través de la superposición de planos que invitan a imaginar el efecto en profun- que el creador representa el momento difícil que experimentan sus seres imbui-
didad. Del mismo modo, el esquematismo de esta conformación es planteado dos en el dolor. Por lo común, en la representación de este “sector” el artista
a la manera de telón de fondo frente al cual se muestra la moraleja. Esta idea pone el acento en cierta actitud compungida, ensimismada, reconcentrada, de
de composición alude al interés del artista por el arte teatral, como si el cuadro allí que los ojos mostrados permanecen cerrados o entreabiertos, como conte-
pudiese ser visto como un espacio escénico en el cual inscribir el tema. Quizás niendo el pensamiento extraviado en la confusión del momento, absortos en
es por lo expresado que Rengifo ha aclarado que: la situación penosa de lo vivido. Tales características se pueden encontrar en
piezas como Infancia abandonada (1964) o en La flor del hijo.
… no hay colisión entre las actividades artísticas, ni entre la pintura y el teatro. Hay Un tercer nivel de lectura de esta intención dramática a que se alude, se
una complementariedad entre mi ejercicio plástico y el de mi escritura. Una refuerza empeña en la particular indumentaria o ropaje que poseen sus personajes. Aquí
a la otra y viceversa, y ambas están signadas por lo poético. Aunque los instrumentos el interés descriptivo se hace más esquemático, con la intención de mostrar cier-
sean diferentes, el aliento es el mismo en una y otra expresión…14 tos valores: sencillez, humildad, pobreza, deterioro, despojo, los cuales desta-
can por encima de cualquier sentimiento de vergüenza para exaltar la idea de
dignidad. Una dignidad que se exhibe desde los pies descalzos o portadores de
14 César Rengifo 80 (documental). Producción: Retratos; dirección y producción general: Sergio
Sierra; guión literario: Jorge nunes. S/f. 15 José Ratto-Ciarlo, op. cit., op. 992.
78 Arte y compromiso social
humildes alpargatas como signo de una precaria condición de clase, hasta la y la vegetación. Se suceden, pues, unas breves escenas que, partiendo del diluvio
actitud que algunos de sus personales denotan: ternura, desamparo, nostalgia; orinoquense, se tropiezan al final con el trágico anuncio (un morrión en el suelo)
pero también perseverancia, estremecimiento, coraje y determinación. Entre de la llegada del conquistador. Sería esta representación mural del mito indígena,
los trabajos que ilustran estos elementos destacan Apuntes para la inundación de autóctono, el primer mosaico realizado en Venezuela…16
Puerto Páez (s/f), así como la pieza Los Andes desde Boconó (1953).
La obra muralística de César Rengifo expresadas en sus trabajos Mito de El mural Génesis de Venezuela y Creadores de la Nacionalidad fue un encargo
Amalivaca y Génesis de Venezuela y Creadores de la Nacionalidad, se erigen de las Fuerzas Armadas Nacionales, en ocasión de la celebración del Sesquicen-
como las pocas oportunidades que el país le dio a un experimentado realiza- tenario de la Batalla de Carabobo. La obra está ubicada en el Paseo Los Próceres
dor en la técnica. En efecto, el artista dejó un importante número de bocetos y fue inaugurada en 1973. Emplazada a manera de tríptico, con sus tres partes
que no llegó a concluir por falta de oportunidad o de visión de las auto- separadas, es un trabajo de grandes proporciones y resulta como una composi-
ridades, y esto último por el hecho de que el arte mural es una propuesta ción múltiple en la que cada sección narra diferentes hechos que se concatenan
preponderantemente urbana. En estos bocetos y en las secuencias fotográ- por un hilo conductor que señala diversos momentos míticos, épicos y dramáti-
ficas sobre la realización de los murales concretados (en propiedad de sus cos de nuestra historia.
herederos), se pueden detallar los procedimientos técnicos de realización
aplicados por el creador. El primero representa, con el Descubrimiento y Conquista, la Alucinación del
El plan de la obra en ambos murales es parecido: partiendo de varios bocetos Dorado que, para su desgracia y aun de su nación sufrieron los invasores. Entre algu-
previos (bien sea en grafito y carboncillo o agregando la acuarela), el artista nos de esos símbolos está una indígena de dorada piel, pero no es simple alegoría
trazaba a escala natural el trabajo definitivo sobre papel de mayor espesor; este la realidad de la destrucción de las Indias. Para darle el debido realismo se yergue la
papel era fijado al espacio definitivo escogido y por el procedimiento del frotaje figura acusadora del Padre De Las Casas. En el segundo cuadro, el “mosaísta” destaca
o el calco era transferido el motivo; en el transcurso de esta labor el artista la resistencia del autóctono y la secuela de insurrecciones contra el cruel explotador
probaba la ubicación de los mosaicos y su ordenamiento sobre bocetos parciales durante el Coloniaje. Lógicamente uno de los personajes es el del indómito Guai-
a escala natural, hasta hallar el mejor acomodo de las piezas; una vez saneada y caipuro. El tercer mural significa el estallido por la Libertad Nacional que transfor-
frisada la pared que recibiría el trabajo empezaba la ardua tarea de pegar uno a mado en larga y sangrienta guerra, culminó con la independencia del Continente
uno estos mosaicos. Americano…17
El mural Mito de Amalivaca, concretado sobre un largo muro curvilíneo de
28 metros de ancho por 2,8 metros de alto, se encuentra situado entre las dos Por todo lo comentado, se puede asegurar que la conciencia urgente que
Torres del Silencio y le fue encargado por el Centro Simón Bolívar; el trabajo Rengifo tenía de la inseparabilidad de la imagen, el pensamiento, la palabra y
concluyó en 1955 y refiere al mito del origen del pueblo tamanaco, expresado la acción, para con su proyecto pedagógico-doctrinal, le obligaron a una cohe-
en el caso de los hermanos Amalivaca y Vochi que encauzaron, tras el caos rencia y cohesión poco común dentro de nuestros creadores, aun en aquellos
originario, las aguas del río Orinoco enseñando a su pueblo –que tras un dilu- que se destacaron en diversos campos disciplinares y que se expresaron a través
vio había emergido de la palma del moriche– el arte de la caza y la pesca, la de temáticas y principios formales sólidos. En Rengifo el componente ético, el
agricultura y la alfarería. estético, el artístico y el intelectual puestos en función de un mismo fin, son el
sello de identidad de una vida volcada al compromiso social, por eso expresaría
La composición, en mosaicos venecianos, es decir, en “teselas” vidriosas, en gran en un momento determinado:
parte de fabricación nacional, responde a una secuencia rítmica como una ola ondu-
lada que regula los cuerpos humanos en sus actitudes, los elementos ambientales 16 José Ratto-Ciarlo, op. cit., p. 993.
17 Ibidem, p. 1.000.
Todo César 79
félIx HERNáNDEz
2015
18 Jesús Mujica. César Rengifo: A viva voz. Alcaldía de Caracas, Fondo Editorial Fundarte, Caracas:
2015, pp. 22-23.
80
¡Sembremos!
[“Inicial”, de Llamas sobre el llanto, 1940-1942]
83
Drama, 1953
Óleo sobre tela
102x71,5cm
85
(…)
(…)
Apuntes para la inundación de Puerto Páez, s/f
Óleo sobre tela
73x88cm
Abandono y ruina es lo que hay
por estas tierras, ¡Adolfo me lo vive
diciendo! ¡Si todo por acá lo sembraran,
otra cosa sería!
¡Petróleo!
¡Petróleo!
¡El petróleo sobre todos!
¡Ya no encuentro qué ver,
qué comer, qué tocar
que no esté lleno de petróleo...!
Hasta el lago y los espíritus
están impregnados de él.
(…)
Pobreza, 1970
Óleo sobre tela
77,5x49cm
94
(…)
¡¡Luchar!!
[(Negros y Coro). María Rosario Nava, cantata, poema dramático, 1964]
97
Estudio, 1954
Óleo sobre tela
102x81,5cm
98
Diablo, 1976
Mosaico
110x80cm
102
… Con el advenimiento del petróleo se El arte universal no viene siendo sino la suma
produce un violento cambio en nuestra de todos, todo lo mejor que se ha creado en
cultura y nos dejan en el aire, pues nos dejan los pueblos de la Tierra, y entonces la suma
sin nuestros estamentos, sin bases culturales de las expresiones nacionales es lo que da
propias. La subcultura del imperialismo, de las el arte universal (…). Entonces, eso de creer
fuerzas colonizantes, destruyen e implantan que porque se haga un arte nacional, un arte
otros cánones... de allí vienen las neurosis, vinculado a las sustancias, a las realidades de
de allí que seamos un país de neuróticos. un país, es algo aldeano, algo limitado o algo
¿Comprendes? Sobre todo los hombres de caduco, es absolutamente falso. Precisamente
mi generación que hemos visto y vivido estos el arte que se apoya en una realidad nacional,
últimos cuarenta años dentro de ese aluvión es el arte capaz, en un momento dado, si
total que ha barrido la vida venezolana y la ha está hecho con honestidad, si está hecho con
transformado en otra cosa. verdad, de trascender a lo universal.
Entonces, ¿qué pasa?, ¿qué es lo que realmente Ahora fijate, que es muy importante lo que yo
puede iluminarlo a uno? Encontrar caminos que les decía: cuando se habla de cultura popular se
nos coloquen dentro de esa gran pelea, en esa confunde un poco el término con el de folklore;
gran lucha en la cual avanzamos con la historia; el pueblo crea sus propias expresiones. Pero
pese a que se nos califique de retrasados o precisamente lo que tenemos que tener claro
caducos (…). Bueno, en los actuales momentos los revolucionarios es que toda la cultura viene
nos estamos dando cuenta, precisamente, de del pueblo, todas las creaciones fundamentales
que estamos caminando con la historia, porque vienen del pueblo, y que las clases dominantes
vamos ligados a aquellas fuerzas y aquellos se apropian de esa cultura y la usan para su
conceptos y doctrinas que son el futuro. Eso dominación, ¿comprendes?, pero la cultura en
para el artista en estos momentos es muy sí viene del trabajo creador de las masas.
importante, tener claro eso, porque sobre todo
a nuestros jóvenes, les viven diciendo que
hacer arte vinculado a las realidades nacionales, [César Rengifo: A viva voz, entrevista por Jesús Mujica, 1974]
hacer arte vinculado a las realidades populares,
es hacer un arte atrasado, porque nos estamos
alejando del arte universal, y se les niega, sí, se
les desinforma, con una gran habilidad, acerca
de lo que realmente es el arte universal.
105
Niebla y lluvia
en el páramo, 1978
Óleo sobre tela
141x171cm
106
"El ENAMORADO 1
Pinturas donde se escuchan alborozos, sobre una tierra amarga.
dE lA NIEBLA". 2
Lugar donde la nobleza es pobreza y la pobreza esbelta es un enigma.
5
En las pinturas de César, el hombre es una visible invisibilidad. Y la mujer
es una inquietud sonora tallada en el abismo.
6
El abismo es la noche del alma, donde el alma es pobreza.
7
La pobreza está a la altura de los desdichados.
8
La miseria es una iluminada lluvia incendiada sobre los campos infinitos.
9
El infinito es lindero. Y el lindero de la soledad es un aposento de nostal-
gias.
10
Donde la niebla rasga el sendero de los menesterosos.
11
El árbol hambruno mantiene su contacto “triunfante” con la tierra.
Todo César 107
12 22
Mientras los niños pobres se esconden entre barriles de petróleo. Aves de sombra oscura se desvanecen en el lienzo.
13 23
El barril de oro negro no es más que un pipote de basura. El enamorado de la niebla canta ante la inmensidad del llano.
14 24
Mientras un cielo auroral y místico va al resguardo de los jornaleros. Pero el llano terroso hace más trágica la existencia del hombre y la mujer.
15 25
La sequedad de un árbol se envuelve en la nostalgia. Es un sacrificio Es en ser humano donde se esconde con ebria intensidad el porvenir.
iluminado.
26
16 Y el porvenir en la pintura de César Rengifo es sagrado, en el vértigo de su triste
Los sembradores marchan en silencio sobre la brisa tenue. o alegre geometría.
17 27
El viento quebrándose sobre los huesos de la tierra, donde nada es sin
César en el paisaje lívido. Donde todo es resurrección.
18
Mientras la tierra entra en orfandad.
fRANklIN fERNáNDEz
19 2016
César Rengifo talla la aurora sobre la niebla frágil.
20
Camina de espaldas al crepúsculo, con la sencillez humana de buscar a la
mujer del último hombre.
21
Pinta con sangre la muerte de esa tierra áspera.
108
I
¡Espera!
II
¡Espera!
Ya enciende la luz sobre el camino.
Y tu luz se conmueve a su contacto.
Andinos, 1965
Pastel
62x76cm
113
Erosión, 1955
Óleo sobre tela
90x121cm
114
El incendio
de los ranchos, 1973
Óleo sobre tela
160x205cm
117
Es amargo
el paso de la brisa.
Mucha sangre habrá
de caer por campos
y colinas para que
el tiempo diga
su lenguaje.
El bosque incendiado, s/f
Óleo sobre tela [(Piache). Curayú o El Vencedor, drama lírico en I acto y III cuadros, 1947]
60x63cm
118
(…)
(…)
(…)
La voluntad, 1980
Óleo sobre tela
77x60cm
120
Amanecidos, 1972
Óleo sobre tela
52x76cm
123
Marginal, 1967
Óleo sobre tela
100x120cm
127
¡Gira la voz...
y en ella está su sangre
como una torre ardiendo!
[“Meridiano del canto”, de Música y tiempo, 1945-1956]
Persistencia poética (boceto), 1970
Óleo sobre tela
25x35cm
128
REALISMO era ese bufido de escaleras pringosas, con agua de cloaca, por donde bajaban
esos espectros de la noche con ojeras patibularias para jugar ruleta rusa con la
vida. Veía la realidad como una especie de pobreza desolada, con perros tensa-
LIMPIO dE dos en el hueso del hambre, de paisajes áridos con árboles secos (o sin hojas)
quebrados en la pesadumbre, de hombres y mujeres agujereados por el drama
CÉSAR RENGIFO
y la tristeza. Había como mucha soledad metafórica, como mucha desolación
lírica.
La pintura de César Rengifo, recuadrada en eso que críticos y especialistas
denominan como arte realista, se apegaba (o de alguna manera subrayaba) los
postulados ideológicos y sus puntos de vistas sobre las posibilidades sociales
y humanísticas del arte. En una conferencia del año 1954, titulada “El arte y
el estilo”, dictada en la Facultad de Agronomía de la UCV en Maracay seña-
laba: “El arte verdadero tiene sus raíces en el hombre y en sus circunstancias
históricas, sociales y geográficas; él es flores y frutos del árbol humano”. De
igual modo creía en el arte como una forma objetiva para educar o como él lo
escribió en la misma conferencia: “… el arte es indispensable para la forma-
ción espiritual de todo pueblo, y, por ello, desde él puede formársele para su
propia ruina. Y un pueblo que puede juzgar en su justo valor y contenido la
obra de arte, que pueda orientarse dentro de las corrientes artísticas que fluyen
y forman parte de su vivir, que pueda mirar el hecho artístico en sus propias
relaciones con la historia y la de la humanidad, será un pueblo mejor preparado
para evitar las influencias malsanas de manifestaciones artísticas mistificadas
que puedan deformar su conciencia; y, por otra parte, será un pueblo capaz de
exigir de sus artistas obras que contribuyan a desarrollárselas y fortalecérse-
las hacia el bien y el propio engrandecimiento”. Estos postulados de Rengifo
para algunos pueden resultar pueriles, pero para él eran ideas factibles que
intentó llevar a la praxis a través de su obra pictórica y de escritura. Lo escrito
por José María Salvador es pertinente: “… el pintor-dramaturgo caraqueño
abriga una confianza sin límites en las posibilidades redentoras del arte. Con
una ferviente fe de converso y un optimismo rayano en la ingenuidad creyó
que la obra de arte posee poderes eficaces para transformar de raíz y mejorar
Todo César 131
de modo sustancial la situación de la sociedad alienada por la injusticia y la situación, sea amorosa (una pareja de novios) o cotidiana (un vendedor de flores
incorrecta distribución de la riqueza”. de cala). Los personajes que pinta parecen irse siempre sobre un paisaje sin
El trabajo pictórico de Rengifo puede resultar hoy superado e incluso no tiempo, un paisaje tan beckettiano, tan de escenografía teatral, un paisaje como
del todo convincente, pero lo que no se pone en duda es que está hecho con escapado de un cuadro surrealista.
toda la honestidad y pasión posibles y con los recursos estilísticos que él consi- Rengifo fue siempre contrario a lo abstracto, a cualquier visión constructi-
deraba idóneos para plasmar esa miseria de quienes se ven arrinconados por vista y no por casualidad afirma: “El constructivismo ve las formas cerradas y
los vaivenes históricos. En algunas de sus pinturas los lugares comunes del los contornos dentro unas limitaciones muy precisas. Mi actitud frente a la vida
realismo están presentes, ese aire kitsch de sus miserables, ese tono maniqueo es abierta de espacio donde moverse y jugar con la imaginación”. Esto indica
de presentar esos personajes raídos y reventados de pobreza lo vuelven hoy por que Rengifo no era esclavo del realismo y que en su trabajo, tanto literario como
hoy vanguardista y muy actual, quizás esas no eran sus intenciones primarias, pictórico, la imaginación también tenía mucha relevancia.
pero en el arte que trasciende (y entabla un diálogo sin tiempo) siempre corre el Rengifo siempre estuvo claro sobre las posibilidades del realismo socialista
albur de suscitar nuevas lecturas y es asimilado desde ópticas bastante dispares; y su poca valoración. Tampoco se llamó a engaño sobre el arte a secas, sin rótu-
es visto muchas veces desde ángulos menos planos, o acomodaticios. La gente, los ni etiquetas, el cual también podía ser efectivo, o como él lo aseveró en una
el espectador, está en su derecho de someter el trabajo plástico de Rengifo a una entrevista: “El realismo socialista es un término mal usado y mal empleado con
valoración más amplia, respetando, en la medida de lo posible, esa honestidad el propósito político muy concreto de desacreditar el arte de los países socialis-
utópica y contestataria con la cual llevó a cabo su obra pictórica. Lo escrito por tas. Es una especie de etiqueta peyorativa (…). Yo no estoy de acuerdo con el arte
Graciela Camacho de Acosta es tajante: “César Rengifo se yergue como uno de programado y orientado hacia la exposición política, hacia el panfleto. El arte
los representantes más conspicuos del Realismo Social en Venezuela, junto a antes que todo tiene que ser arte”.
Héctor Poleo, Pedro León Castro y Gabriel Bracho. Desarrolló Rengifo una obra La obra pictórica de César Rengifo, en su conjunto, requiere hoy de una
signada por la temática social en cuadros que reflejan la creciente depaupera- revisión más crítica que política, señalando sus aciertos y sus deslices desde lo
ción de las condiciones de vida de la gente que, ya sometida a toda suerte de estético. No perdonar su obra para favorecer al ciudadano comprometido con
penalidades en su nativo entorno rural, resultó víctima de aún peores circuns- el devenir histórico. Acercarse a su obra sin pruritos militante ni prejuicios plás-
tancias como consecuencias del boom petrolero”. ticos. Acercarse a una obra que marcó una ruptura significativa con el geome-
Rengifo estaba claro con respecto a su pintura, a lo que buscaba con su estilo trismo cinético y que no se dejó permear por la moda en boga para consolidar
y en una entrevista aseguraba: “La pintura es para mí un medio de comuni- un sitial estético, sin mencionar la tremenda carga humanista que tiene. Es
cación y de expresión, una manera de interpretar el mundo y de transferirlo bueno a la hora de valorar su trabajo plástico eso que dijo: “Me considero un
a una identidad, y un modo de vincularme y vincular a la sociedad de la que eslaboncito de esa gran cadena del proceso doloroso y hermoso que es la pintura
formo parte”. Esta posición de tener el arte como un medio y no como un fin es venezolana”.
destacable. Para Rengifo el arte es un puente y en tal sentido esta idea afianzó su Esa visión de que César Rengifo era un artista/escritor/dramaturgo dejado al
trabajo con el realismo desde su estilo personal y en la que descuidaba las elucu- margen por su postura política tampoco le va. Estuvo muy activo en la escena
braciones estéticas vanguardistas en aras de una sencillez nítida para trasmitir cultural que le tocó en suerte. Sus obras se representaban y siempre sus cuadros
mejor su pensamiento. La economía de elementos de sus cuadros no es fortuita, y dibujos tuvieron su espacio para exponerse. Lo que sí despierta mi interés
la presentación sin afeites de los protagonistas tampoco es casual. Rengifo va por las pinturas de Rengifo es esa soledad, ese drama silencioso de gente en
directo a contar un drama (figuras femeninas ante un paisaje desolado), una un continuo vagar, de gente que camina, que va andando mientras nosotros
132 El realismo limpio de César Rengifo
CARlOS YuSTI
2015
Bibliografía
Rengifo, César. El drama humano. Exposición y Catálogo a cargo de José María Salvador. Presentación
de Graciela Camacho de Acosta. Sala de Arte Sidor. Ciudad Bolívar: 1994.
Figuras, 1936
Pastel
56x52cm
137
El viento, 1969
Óleo sobre tela
133x116cm
140
La música, 1957
Óleo sobre tela
160,5x110,5cm
141
(…)
La curbeta, 1974
Óleo sobre tela
35x20cm
145
El saltamontes, 1976
Óleo sobre tela
60x50cm
Burriquita, 1970-76
Óleo sobre tela
130x120m
153
Payaso, 1970
Mosaico
100x63cm
UnA MIRADA Cuando observamos la obra múltiple de César Rengifo, ya sea escultórica,
poética, dramatúrgica, periodística o pictórica, nos encontramos con un artista
A lA OBRA
integral comprometido con el tiempo histórico que le tocó vivir y preocupado
por el destino que el impacto de la explotación petrolera y la instauración de
un modelo rentista produjo sobre el país y la conciencia del pueblo venezolano.
Pero es en su obra plástica donde ese pensamiento recurrente encuentra una
PLÁSTICA dE
vía más directa, a golpe de ojo, para plasmar las profundas desigualdades que
observaba, la instauración de una cultura minera, expoliadora, sin arraigo y con
el consecuente abandono del campo, la aparición de los cinturones de miseria,
CÉSAR RENGIFO
el crecimiento anárquico de las ciudades, el empobrecimiento de la población y
la pérdida de identidad.
La obra de Rengifo se aleja de sus influencias primeras del Círculo de Bellas
Artes, de sus escarceos con el impresionismo, las huellas de la pincelada y la
mezcla óptica, pero tampoco se acerca a las búsquedas del Grupo Los Disiden-
tes, en las propuestas abstractas, ya sean líricas o geométricas, ni en la mate-
rialización ni gestualidad de las propuestas informalistas posteriores. Hay
acercamientos al expresionismo en algunas de sus obras, en el remarcado y
silueteado de las figuras, el dramatismo de la línea y el uso de alto contraste,
tanto en el dibujo como en la pintura. Pero es definitivamente en la obra de los
muralistas mexicanos, Rivera, Siqueiros y Orozco, donde encuentra una vía de
expresión para sus preocupaciones políticas, pictóricas, y para sus reflexiones
sobre el país. Esto le permitirá también un mayor acercamiento al público, al
hombre sencillo, al hombre de a pie, que transita por las calles y se enfrenta
y sufre esas mismas realidades que Rengifo denuncia, o a los problemas de la
identidad y el origen, como lo observamos en Mito de Amalivaca, ese extraordi-
nario mural en mosaico, situado en el Centro Simón Bolívar.
Podríamos catalogar la obra de Rengifo dentro del Realismo Social, más
cercano a la obra de Héctor Poleo, el de Los tres comisarios, pero sin sus aires
surrealizantes, que a la de Gabriel Bracho, más panfletario; Realismo Poético,
según lo expresado por el propio Rengifo. Su pintura revela el drama de las
profundas desigualdades predominantes en el país, la miseria estampada en
los lienzos.
Rengifo se pasea por la utilización de diferentes técnicas y materiales: acua-
rela, grafito, pastel, óleo, creyón, sobre soportes como lienzo, papel, masonita,
mosaico, madera. Es indiscutiblemente un dibujante, lo observamos en sus
bocetos de murales (coloreados o no), sus autorretratos, sus paisajes, en los que
Todo César 157
va expresando sus visiones y desarrollando su discurso plástico donde la línea, y en su preocupación por el país. Esta reflexión es el hilo conductor que une su
como sostén de la forma y de su imaginario, tiene importancia primordial. obra plástica con su obra escrita, se hace obsesiva, militante, para hablarnos,
Muchas de sus obras son, a mi manera de ver, dibujos coloreados. En sus cuadros desde sus diversos lenguajes, sobre esa realidad que observa, le preocupa, denun-
la pintura es densa, pero sin marcas de pincel ni de espátula, ni el uso de impas- cia e intenta transformar.
tos para lograr texturas. Sus personajes aparecen, en muchas de sus obras, de
espaldas, tapados con sombreros, o con los ojos cerrados o entrecerrados; perso-
najes sin rostro que parecen remitirnos a ese “hombre genérico” del que hablaba bENITO MIESES
Marx, o a esa mezcla de razas que se conformó en Nuestramérica. 2015
En su obra hay una presencia constante del elemento humano, ya sea
mediante personajes o mediante elementos como el barril, la lata, los techos de
zinc, los ranchos. El paisaje de fondo parece repetirse, continuarse, para formar
una especie de gran mosaico. Una tierra baldía, con árboles deshojados, secos
–símbolo que comparte con Héctor Poleo–, por donde caminan personajes en
éxodo, migrando con los pocos enseres que tienen y acompañados por perros
famélicos, los de “puro hueso”, de los pueblos tristes que cantaba Otilio Galín-
dez. Los personajes se desplazan por este paisaje como por un escenario teatral,
con la escenografía precisa para representar el drama que escribía en su drama-
turgia. Los colores predominantes son los tierra, en sus diferentes tonos, ocres,
sienas, amarillo de Nápoles, tierras secas y arenosas, que han perdido su fertili-
dad, su capacidad generadora; metáfora pictórica del abandono del campo por
la irrupción del petróleo. Si observamos el cuadro de 1980 titulado Hombres y
flores de Galipán en el alba, vemos a tres personajes de espaldas al espectador, con
sombreros, y los tonos terrosos característicos de su obra; el cielo, con la lumi-
nosidad oscura que presagia el amanecer y las manchas de color son las de las
ruanas, pero sobre todo la de los ramos de calas blancas, gladiolas y margari-
tas que portan. Vienen de Galipán, zona rural enclavada en el Waraira Repano,
pero no se divisa la ciudad de Caracas. El personaje delantero lleva en sus manos
una linterna, una lámpara. Pareciera buscar en su camino un “hombre”, como
Diógenes en el Ágora, ese hombre real que, perdido, en éxodo, desarraigado y
sin identidad, va engrosando los cinturones de miseria de la ciudad. En algunos
cuadros aparece el agave, la cocuiza, habitante de paisajes xerófitos, planta carac-
terística de nuestra indianidad y que en su obra puede ser leída como un símbolo
de identidad y resistencia. El color como protagonista aparece en los cuadros de
su último período, donde los personajes parecen suspendidos en medio de casas
con fondos coloridos. Percibo en su obra cierto aire de inacabamiento, de obra en
proceso, que iba construyéndose a medida que profundizaba en sus reflexiones
158
El poeta, 1971
Óleo sobre tela
125x72cm
170
Nostalgia, 1974
Óleo sobre tela
79x33cm
172
(…)
El auxilio, 1975
Óleo sobre tela
130x90cm
178
En lA PINTURA
ello, intentaré al menos un pequeño balance de los mismos que quizá llegue a
ser útil para otras personas que puedan hacer lecturas más productivas de esas
obras, situándolas en sus debidos contextos estéticos e históricos, sometiéndo-
dE CÉSAR
las a las descripciones que ellas ameriten y valorándolas según se los permitan
sus estudios.
Quizá después de las experiencias de un viaje a esta región en 1941, Rengifo
RENGIFO
se dispuso a realizar algunos cuadros de asuntos andinos, cuyos paisajes y
* habitantes debieron convocar su atención y su peculiar mirada de creador en el
campo de la plástica. Uno de esos trabajos –titulado Los Andes– le permitirá en
1953 ganar el Premio Andrés Pérez Mujica, en el XI Salón Arturo Michelena, del
Ateneo de Valencia, siendo este su primer gran reconocimiento como pintor.
Según algunos autores se relaciona con los paisajes de Boconó, mientras que
otros la dejan sin referente específico.
En 1958, radicado ya en Mérida, Rengifo pintó un Paisaje de Mérida, un
óleo sobre tela en el cual presenta tres personajes campesinos de la sierra, dos
hombres y una mujer, todos de espaldas, mirando el vacío desde la altura de la
montaña, con la única compañía de un frailejón y un árbol sin hojas, mientras
sostienen en sus manos los que parecen posibles frutos de su trabajo. El cielo
grisáceo y neblinoso. Un ámbito de soledad, silencios y esperas.
La literatura parece ofrecerle otras lecturas de la región. En 1960, de regreso
a Caracas, quizá con el estímulo imaginario de la poesía de Andrés Eloy Blanco,
realiza un trabajo en tinta sobre papel en el que representa a La Loca Luz Cara-
ballo.
Un cambio de intensidades cromáticas se advierte en un cuadro de 1965 que
tituló Andinos. En tenues tonos pastel y dibujo bien delimitado, un grupo de seis
campesinos, entre ellos una mujer, caminan entre la bruma. Todos marchan de
espaldas, cabizbajos y encorvados por sus cargas. Dos perros flacos, un raquí-
tico frailejón, árboles talados y algunos tallos sin hojas a la distancia son su
único entorno. La intemperie no da treguas.
* Segunda parte de la conferencia “la cultura andina venezolana en la producción intelectual de El cuadro Niebla y lluvia en el páramo está fechado en 1978, es un óleo sobre
César Rengifo”, para el XII Congreso Internacional Presencia y Crítica. Formas de leer el Mundo: tela. Presenta la imagen de tres campesinos que se protegen de la intemperie
literatura, Semiótica y Cultura. Universidad de los Andes. Centro de Investigaciones literarias y
Culturales Mario Briceño Iragorry. 2015. tapando sus caras con sus sombreros y sus ruanas, caminan con sigilo, casi a
Todo César 181
En fragmento se lee el texto: "Vivan Los Comuneros de Mérida", 1 la entrevista fue recogida en el libro César Rengifo: Imagen de un creador. [Link]. Federación
del tríptico Génesis de Venezuela y Creadores de la Nacionalidad: Los Precursores (1972-1973). nacional de Cultura Popular. Asociación Amigos de César Rengifo. Caracas: 1981.
Los Murales
El mito de Amalivaca y
la creación del mundo
Todo César 185
(…)
Cuando los conquistadores españoles inician sus acciones Se encargó igualmente el conquistador de ocultar y destruir
en el territorio de lo que hoy es Venezuela, la última región todo lo referente a los productos culturales de los caribes;
por conquistar y dominar allí es la norte central, donde a tal punto llegó esta labor que hoy en día le cuesta arduo
la resistencia indígena presentó características de guerra trabajo a los arqueólogos y etnólogos establecer la iden-
dilatada, extremadamente violenta, y en la cual muchas tidad de los productos culturales artísticos caribes en los
de las tribus dirigidas por guerreros indomables pusie- vestigios cerámicos, de cesterías, textiles, etc.
ron en práctica frente a un invasor superior en armamen-
tos, la táctica de tierra arrasada. Esta región norte central (…)
estaba poblada principalmente por caribes, porción cultu-
ral y lingüística que llegó a producir temor, primero, y Si nos atenemos al mito de Amalivaca, de procedencia caribe,
odio posteriormente al conquistador hispánico. Desde podemos deducir que un pueblo capaz de producir en el campo
los primeros encuentros de los europeos con los caribes, de la mitología una interpretación tan hermosa de su génesis
encontraron en estos a los más decididos opositores y y del origen de sus productos culturales, tenía que poseer en
tenaces defensores de su territorio. la danza, en el teatro, en la cerámica y en la plástica, y en la
leyenda oral y en la poesía un alto desarrollo.
(…)
(…)
El conquistador tuvo bien claro que el pueblo caribe era su
principal opositor y por ello había que destruirlo, no sola-
mente mediante la guerra sino también con la propaganda, [“Los Caribes”, Ponencia leída en el simposio Identidad Cultural
ya que de esta manera creaba opiniones favorables, que justi- Caribeña, Festival Carifesta, La Habana, 1979]
ficasen la usurpación de las tierras habitadas por los caribes y
el esclavizamiento de estos.
186 Los Murales
Efectivamente, esta pareja hizo esa acción con el fruto del mori-
che, y surgieron nuevamente los tamanacos como pueblo.
Volante de mano
Inauguración, 1956
Texto: Walter Dupouy
Volante de mano
Reinaguración, 1981
Texto: Walter Dupouy
Todo César 191
(...)
(...)
(...)
(…)
[(Birongo y Voz) Los hombres de los cantos amargos. “Los Precursores”, 1971-73
Mosaico
Drama en III actos, 1959] 5x6m
200 Los Murales
(…)
(…)
(…)
(…)
“Lucha y Victoria”, 1971-73
Mosaico ¡Presente estoy aquí, Bolívar,
5x6m
Libertador del fuego
que hoy a América incendia!
y lA BÚSQUEDA
transformaciones sociales, el enfrentamiento por el poder político, la penetra-
ción de intereses económicos extranjeros, las olas inmigratorias y sus conse-
cuencias, la explotación de las materias primas y otros aspectos afloran en la
creación del uruguayo Florencio Sánchez, del argentino Eduardo Gutiérrez, del
dE lA REALIDAD chileno Antonio Acevedo Hernández o del cubano José Antonio Ramos.
El teatro ratificaba una vez más el aserto de ser el testigo de la realidad que
reflejaba. Quien continúa y profundiza en esa aprehensión de la realidad, inter-
pretándola en diferentes épocas y penetrando en sus raíces, es César Rengifo:
seres vivos, casi anónimos, permiten acercarse a la geografía y pasado de Vene-
zuela, en un viaje a partir de la isla de Cubagua en 1543 hasta el casi inmediato
1980, año en que el escritor, poeta, ensayista, maestro, pintor, periodista, en fin,
el extraordinario humanista, desapareciera. Desde el tema indígena –Oscéneba–
pasando por los años duros de fines de la Colonia y la lucha por la Independencia
–Manuelote, Soga de niebla, Esa espiga sembrada en Carabobo– para desembocar en
la etapa crítica de la Guerra Federal –Un tal Ezequiel Zamora, Lo que dejó la tempes-
tad, Los hombres de los cantos amargos–, por vía de ejemplo, constituyen algunas
muestras de una creación volcada en decenas de títulos, en los cuales el autor
pugnó por ahondar en el conocimiento de la trayectoria histórica venezolana.
La historia descrita por César resulta, como en el decir de Miguel León Porti-
lla y de Miguel Ángel Asturias, expresada en el “lenguaje de los vencidos”. En
otras palabras, asumiendo el bando de los que construyen el mundo y lo hacen
caminar con esas manos creadoras que han moldeado nuestra América a piedra
y cincel, trazando caminos, levantando pirámides o fortalezas como Machu
Picchu, dejando uno de los testimonios más bellos y menos conocido en este
transitar de siglos por la especie humana. En este bando estuvo César. Su teatro,
como la totalidad de su vasta y variada obra, está marcado por un signo espe-
ranzador. Cubagua desapareció por causas telúricas, sus nativos esclavizados
para la búsqueda de perlas, pero a través de la trama ubicada en la Nueva Cádiz,
como la llamara el invasor, la rebeldía, el rechazo al invasión y la acción liberta-
ria están presentes en Oscéneba, que significa “amor” en lengua caribe.
Desde esta obra, Oscéneba, la trayectoria dramatúrgica de Rengifo inicia un
largo desenrollar de caminos, como un prolongado desfiladero abierto entre
cerros, cruzando siglos, hasta instalarse en nuestros días. Curayú o El Vencedor,
Las cocuizas, 1971. Óleo sobre tela, 50x41cm
Todo César 207
Apacuana y Cuaricurián, cierran el ciclo del siglo XVI; centuria de exterminio Los protagonistas de estas obras son seres extraídos de la crónica diaria: escla-
de los naturales, de aventuras alemanas asolando el occidente, de incesante vos, soldados, madres, esposas; en una palabra: Pueblo, convertido en héroes, al
búsqueda de El Dorado. Siglo de afirmación hispana de negación para el hombre enfrentar decidida y creativamente las circunstancias adversas. En ellas el autor
de estas latitudes. El dramaturgo, en aguda pincelada, fija imágenes y angustias ha prescindido de figuras estatuarias o de héroes convencionales. Es el pueblo
del indígena sojuzgado. escribiendo directamente la historia con su acción: cotizas, ruanas, cabalgadu-
La larga noche colonial abarcó siglos. Pero el amanecer se fue insinuando ras, fusiles y esperanzas, sudor y pólvora en los caminos de tierra.
desde mediados del siglo XVIII, agudizándose en la última etapa de ese período. Pero la historia en Rengifo fue siempre su camino. En 1938 escribe su primera
Juan Francisco de León enfrentándose a la Compañía Guipuzcoana, Tupac obra: ¿Por qué canta el pueblo?, drama en tres actos, publicada en la década de los
Amaru, los Comuneros, los tres Antonios, en fin, el despertar de América noventa. Uno de los poquísimos textos que se han escrito sobre la dictadura de
entre represiones y ajusticiamientos, enrumbó la historia hacia la emancipa- Juan Vicente Gómez, que posee características de ese costumbrismo anterior y
ción política. El dramaturgo y el poeta se aunaron para recorrer los años duros elementos de las nuevas concepciones de la obra dramática. Al recrear la vida
ubicados entre 1780 y 1825. Soga de niebla, Joaquina Sánchez, Manuelote, María caraqueña de los años treinta, están presentes costumbres, lenguaje, expresio-
Rosario Nava, Un hombre llamado Mapa o El Mapa de Barinas (obra inconclusa), nes locales pertenecientes a la época, la vida familiar, la juventud rebelde, los
Esa espiga sembrada en Carabobo y Quién se robó esa batalla, testimonian dramá- aduladores de siempre, juegos, cantos, dichos; todo ese micromundo hogareño
ticamente esos años de transición entre una realidad en crisis y la nueva época. y cotidiano está en la obra inicial de Rengifo, testimonio de una época oscura,
de un pueblo víctima pero decidido a arrostrar las dificultades para lograr su
liberación. Pero, al mismo tiempo, su estructura, el desarrollo de las situacio-
nes dramáticas, la agilidad del diálogo, el crescendo del conflicto, su clímax y
desenlace, permiten advertir una concepción moderna del teatro, muy lejana de
la visión superficial de la obra costumbrista.
¿Por qué canta el pueblo? marca, con exactitud, la línea divisoria entre ese siglo
XIX, prolongado casi por treinta o más años en el siglo xx, y un teatro renovado en
temática y forma, en estructura, definición de acciones y personajes y al mismo
tiempo profundamente comprometido con un presente en transformación a
partir de la desaparición de la más extensa dictadura que ha sufrido el país.
Hizo de su creación una constante búsqueda para analizar el medio y la reali-
dad circundante, al igual que un examen de épocas precedentes para lograr
comprender la sociedad en que habitaba y contribuir a su transformación; y en
ese afán por penetrar en el pasado escribe El mural de la Guerra Federal, ubicando
las acciones entre los años 1854 y 1865, que comprende tres obras relevantes
en el teatro latinoamericano: Los hombres de los cantos amargos, Un tal Ezequiel
Zamora y Lo que dejó la tempestad reflejan las esperanzas y la frustración que
significó para el país el enfrentamiento entre fuerzas retardatarias y avanzadas,
Manuscrito de la pieza teatral Manuscrito del esquema argumental
estas últimas pugnan por transformar las condiciones existentes para permitir
Un hombre llamado El Mapa, s/f. El hombre de los espejos, s/f.
Sección de Libros Raros. Instituto Autónomo Sección de Libros Raros. Instituto Autónomo una vida mejor a sectores mayoritarios. Por esta trilogía desfila un campesinado
Biblioteca Nacional de Venezuela. Biblioteca Nacional de Venezuela.
208 César Rengifo y la búsqueda de la realidad
que aspira a mejores días, esclavizado, víctima de una oligarquía deshumani- la multiplica en su visión cáustica de una sociedad en crisis, al plantear El insó-
zada, pueblo traicionado en sus aspiraciones. lito viaje de los inocentes, jugando con la imagen de un país-manicomio.
El mundo oscuro y trágico de la marginalidad está presente en obras como Los sueños del hombre, sus ansias de encontrarse con otras realidades y consigo
Harapos de esta noche, La sonata del alba o El caso de Beltrán Santos. La miseria, la mismo, en un ambiente de muelles y de barcos, fue recreado por el autor en El
promiscuidad y el hacinamiento de los cerros que forman el cinturón de mise- otro pasajero, casi un cuento dramatizado, donde la anécdota expresa las ocultas
ria de la capital y de las grandes ciudades, tanto en Venezuela como en otros aspiraciones que la mayor parte de los seres humanos llevan en su interior.
países del continente, fueron captados y denunciados por el dramaturgo. Así La difícil cristalización de los sueños en un mundo hostil y competitivo, en
como otros aspectos de la explotación y del drama social en la gran ciudad, o que se entremezclan los anhelos personales y los colectivos, produciendo un
en algunos sectores de ella, que encontramos en Estrellas sobre el crepúsculo, La nuevo El Dorado utópico, inserto en la vegetación lujuriosa amazónica; leyen-
esquina del miedo, La trampa de los demonios. das, ansias individuales, el rumor del viento sobre los árboles, montañas casi
La sátira no estuvo ausente en la creación teatral de César Rengifo, con mágicas o embrujadas, el aullido de las fieras y el canto de las aves entre follajes
agudeza y crítica lapidaria enfocó el negocio de la muerte: compra y venta de abigarrados, forman el ambiente de esa búsqueda, abandonando el ruido y la
cadáveres de una empresa transnacional en La fiesta de los moribundos; la deshu- opresión de la ciudad. Los peregrinos del camino encantado es una obra donde los
manización de un sistema económico y social. personajes, habitantes o habitués de una especie de posada, lo abandonan todo
La falta de compromiso por comodidad y por incapacidad de asumir una para buscar una irrealidad imaginada entre selvas y grandes ríos, y terminar
actitud solidaria ante un hecho delictual, es presentada en La esquina del miedo, encontrándose a sí mismos en la comunicación y el amor, afirmando su propia
mientras el choque entre la ingenuidad, la inocencia en un mundo en que la condición humana.
corrupción pareciera ser la dominante de una época histórica que marcha hacia El mundo de César tuvo en su teatro una nota predominantemente dramá-
su desaparición para ser reemplazada por una estructura más justa, surge en tica, pero ese humor que brotaba nítido en su conversación, su inagotable anec-
Buenaventura chatarra o en Un Fausto anda por la avenida. Ciclo que se repite en dotario y sus recuerdos, también empaparon parte de su obra teatral.
nuestros días. La comedia constituyó su segundo género de importancia –La fiesta de los
La depresión, la soledad causada por la carencia de afecto en la edad madura, moribundos o Una medalla para las conejitas–, jugando con la poesía, la sátira,
están presentes en el hermoso monólogo Hojas del tiempo, donde el mundo inte- la ironía y la crítica aguda, para ridiculizar falsas posiciones. O para envolver
rior del personaje femenino se atisba en un texto de gran lirismo. anhelos juveniles, elementos que pueden advertirse en Los canarios, en Armadu-
La compleja y delicada psicología femenina fue bocetada en una de sus ras de humo o en Las alegres cantáridas.
primeras obras, con uno de aquellos títulos felices que definieron su facilidad Desde otro ángulo, el dramaturgo se dio a la tarea de enfocar uno de los
para crear imágenes Yuma o cuando la tierra esté verde. No olvidemos que gran temas ausentes en el teatro nacional, pero decisivo en el acontecer del país: la
parte de sus personajes principales son mujeres. explotación del petróleo, cuyas consecuencias en todos los ámbitos del quehacer
El enfoque social, característico de gran parte de su obra, lo expresó a través nacional se pueden palpar hoy, desde lo superfluo y cotidiano hasta lo trascen-
de extraordinarios caracteres femeninos, que al igual que en su pintura oscilaron dente en el plano nacional, político económico y cultural.
entre la lucidez y la enajenación, la “Mendiga” de Las torres y el viento o “Brusca” en El estallido del pozo Zumaque I en 1914, año crucial en la historia mundial
Lo que dejó la tempestad, la “Loca del fuego” en su creación plástica, personajes de (se inicia la Primera Guerra Mundial, se inaugura el Canal de Panamá) trajo por
enorme vitalidad, a través de los cuales parece hablar la voz popular. El lenguaje consecuencia visiones diferentes de la realidad y situaciones cuyos resultados aún
es el vehículo mediante el cual el autor hace la crítica de mayor agudeza y pene- vivimos o padecemos en nuestros días. El petróleo marcó el antes y el después.
tración. Esa verdad dicha por seres ocultos aparentemente por su anormalidad, El negocio petrolero destruyó la agricultura. Las tierras fueron adquiridas por
Todo César 209
el desalojo de las masas campesinas lugareñas. Una juventud con escasas pers- acelerada del capital extranjero, subsistencia de tradiciones y costumbres hoy
pectivas, una de ellas: tratar de encontrar un trabajo en un campo petrolero. anacrónicas, mezcladas con visiones de actualidad. Como resultado de la explo-
En conversaciones entre el autor y el director de esta obra, Armando Gota, tación del oro negro, Rengifo concluye –y es la razón del título de la obra–, que
señalaba César Rengifo, días antes de su muerte, que este drama era como una solo ha quedado el viento que ruge en la noche sobre las torres abandonadas y
introducción a su trilogía del petróleo, de manera que consideramos el conjunto bajo las cuales yace más de un cuerpo asesinado por efecto de los excesos come-
de estas obras como una tetralogía. Sin lugar a dudas, Las mariposas de la oscuri- tidos en la instalación de esta producción. Realidad y mundo onírico. Imágenes
dad constituye el antecedente del mundo trágico de los trabajadores víctimas en de fantasía, visión grotesca de una utopía irrealizada. El sacrificio de una gene-
el Vendaval amarillo y en El raudal de los muertos cansados; Yuro, joven que intenta ración joven en la lucha por el porvenir de mayores perspectivas.
una salida tratando de encontrar trabajo en los campos petroleros, puede ser Dramas ocurridos más allá de las fronteras tuvieron en el escritor un regis-
uno de los desaparecidos en las situaciones dramáticas que describe en las dos tro de denuncia y testimonio. Una medalla para las conejitas se basó en la inva-
siguientes obras de la tetralogía. sión norteamericana a Santo Domingo en 1965, frustrando las posibilidades de
En El vendaval amarillo, drama en tres actos, un hecho real –el incendio acci- liberación del pueblo dominicano. Volcanes sobre el Mapocho conformó su visión
dental de las aguas contaminadas de petróleo en Lagunillas–, le sirve de base sobre el golpe militar en Chile, en 1973.
para mostrar el mundo agotado de los campesinos que deben iniciar un periplo En dos de sus últimas obras, los sectores populares conformaron el centro de
por los campos petroleros para sobrevivir. Esta obra cierra la relación campo- su temática. Si en ¿Quién se robó esa batalla? revisó las consecuencias y frustra-
petróleo. El campo va convirtiéndose en región árida por la explotación petro- ciones de las luchas independentistas del siglo XIX, donde esos grandes sectores
lera y el abandono de los cultivos para dar paso a la emigración hacia el pueblo prácticamente nada ganaron, en La trampa de los demonios el tema de la explota-
creado artificialmente, y donde la muerte terminará con el grueso de los habi- ción del trabajador, esta vez visto desde núcleos humanos ubicados casi al final
tantes. de la escala social, se convierte una vez más en el centro del enfoque crítico del
El raudal de los muertos cansados se considera drama teatral y guion cinema- dramaturgo.
tográfico al mismo tiempo. La obra ofrece como tema central la irresponsabili- Todo su teatro aparece profundamente vinculado a los intereses del pueblo.
dad de las compañías frente a los accidentes de trabajo. Se entrevera el mundo El mundo campesino aflora en el dramaturgo a través de ambientes e indivi-
íntimo de los ejecutivos, su desprecio por la realidad y los habitantes del país, dualidades perfectamente definidas. Y más aún, el papel que juegan creencias y
su actitud discriminatoria. El autor supo combinar la realidad con el mundo supersticiones en una realidad marginada del desarrollo y de las posibilidades
onírico, creando dos microcosmos separados en sus ámbitos pero interrelacio- culturales, cuya presencia resulta de peso predominante para influir en conduc-
nados. tas y comportamientos.
Las torres y el viento, pieza teatral en un prólogo y dos actos, ocupa un lugar Pareciera, al leer las páginas del dramaturgo venezolano, estar de pronto
relevante dentro del teatro latinoamericano de las últimas tres décadas del reconociendo realidades de la pampa argentina, de los fundos del centro y del
siglo xx. Contenido y estructura conforman un todo complejo y apasionante. La sur de Chile, de las haciendas mexicanas de las primeras décadas del siglo, de
acción transcurre en una región selvática cercana a Mene Grande, estado Zulia, las tierras del nordeste brasileño o de las haciendas colombianas. Es la reali-
entre 1914 y 1980. El dramaturgo juega con el tiempo entre esas dos fechas, dad similar del continente, que expresada con ribetes locales, se siente al mismo
pero no es un transcurrir lineal, sino simultáneo; la acción pasa de una época tiempo inmersa en ese “mundo ancho y ajeno”, que es América Latina. El ámbito
a otra sin transiciones, y si el prólogo se ubica en la fecha más próxima, los dos pintado por el autor nacional es de Rengifo, pero al mismo tiempo lo es de
actos transitan por diferentes años. Pasado y presente conviven sin cambios Sánchez, de Acevedo Hernández, de Ramos, de tantos otros, porque en el fondo
violentos. La obra se convierte casi como el resumen de la historia venezolana es el de nuestra realidad trágica y dolorosa durante siglos, y que estos drama-
durante setenta años. Petróleo, guerrillas, exterminio de indígenas, penetración turgos, donde el nuestro ocupa un lugar importante en su vanguardia, recrean
Todo César 211
ese realismo mágico que parece trasuntar tierras y paisajes, hombres y atmós- Junto a los títulos que hemos mencionado, como en un gran mosaico, debería
feras de nuestro continente. Por otra parte, sus obras señalan el conocimiento indicarse la enorme cantidad de proyectos que quedaron en un breve boceto,
profundo que de hombres y de ambientes les ha dado su contacto directo con en un resumen, en algunos diálogos o en la idea expresada en dos o tres líneas:
esa realidad aprehendida y luego proyectada en dramas, expresada además en La tarde de las cigarras, Los embusteros, El hombre de los espejos, Mavacure, Las
lenguaje sencillo. Por ello Yuro, símbolo de una juventud que desea realizarse, polillas, Se proyecta un aviso, Dios proteja a los inmortales, Los hippies, El ángel y
cerradas sus posibilidades, indicará simplemente, poco antes de partir: “Aban- sus fantasmas. Sabemos que esta lista está incompleta: hay obras recuperadas en
dono y ruina es lo que hay por estas tierras. ¡Adolfo me lo vive diciendo! ¡Si parte, como En mayo florecen los apamates; un guignol: Vivir en paz; un texto para
todo por acá lo sembraran, otra cosa sería!”. Y mientras el personaje asume esta niños que se ha perdido: El gavilán y los pollitos.
realidad y se marcha en busca de una salida, los personajes viejos recurren a La publicación de sus obras debe ser el punto de partida de la difusión de este
ensalmes y brujerías, atribuyéndoles a situaciones sobrenaturales y a hechos creador, inquieto, fecundo, luchador, intransigente, alegre, polifacético, que
irracionales las causas de sus males y de su miseria. Su comportamiento será plasmó en sus textos la larga y conflictiva evolución venezolana desde su mundo
igualmente irracional, desahogándose en una agresividad hacia un inocente, precolombino hasta hoy, con el amor que insufló en toda su acción.
como el círculo de una vida sin perspectivas. César significó la transición de un teatro adormecido en el costumbrismo,
En Las mariposas de la oscuridad, César Rengifo hace una radiografía de único camino aceptado por la violencia gomecista, y el arranque de una mani-
problemas vitales en el campo venezolano, surgidos como consecuencia del festación nueva y acorde con el tiempo que se empezaba a vivir. Su teatro habló
abandono de la explotación de la tierra. Pero la hace, como en todas sus obras, el lenguaje de las multitudes. Su quehacer le ha dado el título de padre del teatro
en la dimensión humana de sus protagonistas. En su pintura, los campesinos moderno venezolano.
macilentos, flacos, encorvados y envejecidos aparecen caminando en búsqueda Con César Rengifo despareció un HOMBRE, en la más alta acepción de la
de algo, un lugar donde poder encontrar trabajo o vivienda, acompañados de palabra, pero su obra, debe quedar para el conocimiento y disfrute de quienes
perros famélicos, bajo cielos aplastantes y con horizontes infinitos; en su teatro, constituyeron el centro de su creación, los integrantes del pueblo venezolano.
y en esta obra en particular, la realidad casi estática de un medio en descom- Cumplir esa meta es el mejor reconocimiento a la figura desaparecida.
posición, le sirve para bosquejar un trilogía propia del mundo agrario, donde
la mujer debe enfrentar y asumir las obligaciones y responsabilidades que una
sociedad machista les impone. El alcoholismo, como la evasión de la realidad ORlANDO RODRíGuEz b.
dramática que se vive: el desamparo del campesino, sujeto a las arbitrariedades 2015
del dueño de la tierra.
César Rengifo, una vez más, encara uno de los temas menos abordados por
los mejores dramaturgos.
Polémico, discutido, negado en su propio lugar; representado en Chile, Perú,
Ecuador, Colombia, Cuba, Canadá, Rumania; antologado en México, Estados
Unidos, España; traducido a numerosos idiomas; padre del teatro moderno
venezolano; ya un clásico de nuestra escena. Quedan muchas de sus obras sin
estrenar ni editar. Tarea importante será en un futuro próximo colocarlas en
conocimiento del pueblo venezolano, al que dedicó todo su quehacer y el que ha
reconocido su extraordinaria trayectoria.
lo que dejó
Brusca, para mis adentros uno de los personajes mejor construido en la drama-
turgia de Rengifo, es, en este caso, el hilo accional de la obra. Esta pieza es
conducida por su acción avasallante; personaje del delirio, detritus de la heroici-
lA tempeStAd
dad traicionada, de una victoria despojada de sus alas. Este “personaje”, primero
en las batallas, aguadora de una tropa sedienta de justicia, nos revela el drama
del “Otro”, nos trasunta hacia sus dolencias, en su carisma asume la locura para
dE CÉSAR RENGIFO
despertar el interés por una libertad escapada, por una utopía de los desespe-
rados.
Este agudo canto a la virilidad traicionada nos asume en la energía de esta
obra renfigista, marco de reflexión para este instante (tiempo) y esta geografía
(los Llanos) donde se libraron las batallas más relevantes de nuestra gesta inde-
pendentista.
La pieza tiene un ritmo ascendente; hay una comunicación implícita entre
sus protagonistas, que con un lenguaje dúctil nos brindan en medio de su laco-
nismo lo que en verdad es significativo; no hay adornos visuales ni gestuales
en el trabajo; globalmente en el montaje de la obra subyace una limpia tesitura
en el desarrollo dramático que debe ir decantándose a diario. La esencialidad
del montaje nos libra de discursos estériles; la obra se hace estética por el orga-
nizado movimiento de sus participantes en el espacio, aunado a un leivmotiv
precioso y definido en el tercer plano: un general godo que se asoma a observar
con desdén al público (el pueblo).
El argumento nos atrapa desde el inicio, Brusca, con su actitud irreverente,
niega el fin de la gesta federal, llama a los hombres a armarse de nuevo, a luchar
hasta lo último, e incita a las mujeres a parir, a dar a la tierra lo que tanto nece-
sita: hombres que salgan a besar la victoria.
Brusca se niega a pensar en la derrota, se resiste a la pérdida total, en Brusca
se cumple la agonía de los griegos (es decir, la lucha), es lucha que debe conti-
nuar y que el soldado solitario no quiere recordar, que las mujeres activan en su
memoria:
En este mar de contradicciones se teje el argumento, “Lo que pudo haber sido escena”, sino con una naturalidad estructural que se sabe participante de una
y no fue”, la pérdida de la ya ganada iniciativa político-militar. Hasta el descala- escisión histórica.
bro posterior a Santa Inés, o más bien la sepultura de las esperanzas del pueblo.
Otra referencia a citar y que tiene que ver con el recurso escenográfico, plan- Humor y desarrollo dramático
teamiento de marca grotowskiana, donde solo lo necesario se utiliza. Dada su El humor debe corregir el “negro” proceso de la obra, ese humor antes de la
esencialidad, es plausible rememorar ese hallazgo donde lo que prevalece es batalla –muy shakesperiano, si recordamos a su famoso Harry–. Toda tragedia
la energía suscitada por los actores: El Perro. La dualidad habita a El Perro, su nos asombra por la humildad de su humor, es decir, el humor campante de las
conflicto genera en él una búsqueda de la verdad. ¿Mató él a Zamora? ¿Por qué gentes que participan del desastre; entonces la crisis innata en el hombre y en la
se arrepiente? El aludido es utilizado en la maniobra de la muerte de Ezequiel vida debe superarse con el homo ludens.
Zamora (queriendo el sicario vengarse del general, solo consigue vivir arrepen- El Perro, un arquetipo como este no puede desbordarse, no debe ser el colmo
tido), es el asesino un ser sombrío y confuso a quien el destino le jugó un truco del arrepentimiento, en este caso arrepentirse es reflexionar, indagar en la
fatal. salida dramática el conflicto que se le plantea al actor y a la dirección. Pienso
El Perro debe ser el horror que significa la traición, es pobreza de espíritu que en esta pieza uno debe tratar de que se den los acentos del arrepentimiento
que le arresta, gracias a la pérdida de su “arte” o por el hecho de jamás haberlo y la malicia; la perspicacia propia del personaje. En principio, el hombre no es
poseído. Anda y desanda los caminos del Llano buscando acertar su verdad. una totalidad de la maldad o la bondad, se es bueno y malo a la vez. Ser en el
El trabajo actoral en este personaje es propio de desdoblamiento, a romper el todo, en el equilibrio –además, por algo lo llaman El Perro.
hueco y en la alegoría asaltar su sombra y la de sus congéneres en su insanidad, El sentimiento de la pérdida acompaña al soldado pero no se produce en él la
hospedarse en esa frontera entre lo fantástico y lo mítico, en el maravilloso y agonía externa, sino que se debate en el dolor en sí. Hay una angustia de saberse
súbito silencio de la máscara. Pienso que el personaje debe revertirnos a una derrotado, un perderse en el laberinto de la vida, en su incertidumbre no logra resol-
instancia de lo teatral con mayor cercanía al gesto, al silencio, a la dura soledad ver y acude a pensar que lo único que dejó la tempestad fue su señal de muerte.
de la palabra. Él desanda sin esperanza, se refugia en la bebida, quiere olvidar, se niega a
Debe haber vileza en su traición. La extrañeza que a veces acompaña a este reconocerse en el laberinto; la ausencia de victoria lo seduce al abismo, para
personaje debe sugerir el dolor de la virtud dejada en el camino. Sus transicio- él hay una pérdida de identidad, desde luego, con tanta traición a cuestas le
nes deben mostrar su egoísmo, en cuanto a lo denotativo, pero referente a lo produce asco el recuerdo. Siempre pensar en “lo que pudo ser”, “lo que pudo
que connota debe asomarse a un mundo en sí para sí, que en rigor es la región haber sido...”, siempre el sacrificio truncado, siempre el político de turno, lo
[Link] “tipo”, esta elaboración es una marca, una imagen, por lo cual el políticamente correcto, el retórico acartonado en un traje militar o un frac
trabajo está en escrutar en los horrores y bellezas del alma; necesitamos un (hablando de una libertad que no sienten ni pretenden). Libertad más a la par
personaje que supere la actitud y la técnica, que colme y haga brillar el vacío. con los textos de sociología, con las especulaciones antropológicas.
Las tres mujeres me recuerdan a las ánimas, esa dolorosa tríada que se asoma Necesitamos ver un Zamora que se distinga en el montaje, busquemos la
desde el inicio de la obra, que viven esos seres que siempre andan buscando, dualidad pueblo-líder en la construcción de este paradigma. ¿Qué ocurre en
orando y recordando a sus muertos. Deben ser “aire” estas triadas, únicas para la mente de este hombre antes de la batalla? ¿Cuál es su ethos? El tánatos que le
volcarse a resolver el principio del todo, es decir, resolver en la obra esa infinita rodea, ¿a qué obedece? ¿Se supone que se dispara algo antes de la batalla? ¿Qué
búsqueda de felicidad en los seres humanos. sentimiento es? ¿Qué imagen? ¿Cuál sensación o emoción?
Brusca sobrepasa la verdad textual y debe hacerla ficción en las tablas, esta Otra instancia sería auscultar la “sagrada” forma del Zamora militar, bajarlo
madeja de sentimientos y acciones se entreteje de tal manera en la obra que del pedestal, hasta aquí, hasta los huesos, y de manera desenfadada encontrare-
se sublimiza su alienación. No debe aparecer como una aparatosa “puesta en mos a ese sobrio y campechano general de pueblo que está entre nosotros (en el
214 Lo que dejó la tempestad de César Rengifo
ROGER HERRERA
2015
Todo César 215
dE lA
por Oscéneba, Apacuana y Cuaricurían y Curayú o El Vencedor1. Las obras de este
tríptico reflejan en su desarrollo dramatúrgico la dicotomía vencedor-vencido.
Esta dicotomía se convierte en un planteamiento original dentro del teatro de
Rengifo, pues busca desmitificar la versión oficial de la historia eurocéntrica
dE CÉSAR
muy propia de la cosmovisión de los pueblos originarios, de salida futura, espe-
ranzada en los más jóvenes, seguidores de la tradición. Estas obras realizan el
desenmascaramiento del “Yo conquisto” totalizador, que todo lo engulle y que
RENGIFO
niega la existencia del ser en el otro. De ese Yo que buscó legitimidad en la idea
de raza para ejecutar la dominación.
En este tríptico indiano, como en las otras obras de Rengifo, el pueblo es el eje
central –el pueblo indígena para el caso de este teatro de la anticonquista y los
conquistadores son los reales enemigos, las fuerzas oponentes–. Esta construc-
ción de personajes a favor de los explotados, oprimidos, excluidos, ha llevado,
según el investigador Suárez Radillo, a la crítica teatral a menospreciar el trata-
miento rengifiano de los personajes, creyendo percibir una dicotomía mani-
quea entre buenos y malos. Se destaca, por oposición a esta crítica, el énfasis de
la visión de Rengifo del teatro como expresión de los valores nacionales y como
puente para crear conciencia sociohistórica, en la que se desmitifica el “mundo
al revés”, ese mundo positivista en el que los pueblos originarios, dentro de esa
áspera sociología capitalista depredadora, son tildados de salvajes.
Se dice que la historia la escriben los vencedores. Esto podría ser pretensión
para algunos, pero por ahí no anduvo Rengifo, que ejecutó en su larga y multifa-
cética creación la aspiración de José Martí: “Con los pobres de la tierra quiero yo
mi suerte echar”. El ciclo indianista de este autor venezolano es el menos cono-
cido, esto quiere decir, el menos publicado y montado. Pero, acotamos, le ha
llegado su momento2, este momento histórico de reivindicación de ese pasado
1 Para esta trilogía se toman las fechas de realización aportadas por la edición Obras, tomos I, II,
III y IV, de teatro, publicados por la Universidad de los Andes, Mérida: 1989. (n. del E.)
La adivinadora, 1971 2 la Feria Internacional del libro de Venezuela (Filven), celebrada en mayo de 2015, le rindió
Óleo sobre tela homenaje, y la Asamblea nacional decretó el 14 de mayo día nacional de la dramaturgia, y
96x74cm designó con el nombre de “César Rengifo” al Premio nacional de dramaturgia.
Todo César 217
de los pueblos originarios, reivindicación puesta en nuestra Carta Magna. Es de Eres ya el más anciano y sabio de la tribu: todos aguardan de ti el fuego que ilumine.
resaltar la sorprendente vigencia que posee la amplia obra de Rengifo, pintor, ¿Por qué no envías tu mensaje a los guerreros?
dramaturgo, poeta, animador cultural, periodista. Dotado de alta conciencia
hacia la justicia social, muchas de sus obras hacían una temprana denuncia Este drama está escrito en tres cuadros. En el primer cuadro tiene gran
hacia las contradicciones y males de la sociedad venezolana. importancia lo profetizado por Curayú:
Ahora, como dijo Bertolt Brecht, dejemos que hable el teatro.
Mi sangre era todo fuego…Y como ahora, anhelaba ser guerrero para hablar solo el
Descripción y análisis dramatúrgicos lenguaje de las flechas y las macanas... únicamente ocurrió que, por sobre el deseo
Oscéneba (hacia 1958), drama en tres actos y seis cuadros, se desarrolla en del rápido combate y la victoria, veía claro que ella no llegaría a nuestras armas divi-
Cubagua. El pueblo caribe, encontrado en esta isla por los invasores, ha sido didos como estábamos. Dispersas nuestras fuerzas guerreras, desunidas las tribus,
reducido a la esclavitud. Ante esta situación hostil, los ancianos desesperanza- disgustados nuestros pueblos, era fácil para los extranjeros marchar hacia adelante y
dos se plantean huir mediante el suicidio, pero los más jóvenes, como en todas vencernos y ocupar nuestras tierras. Pero mi voz sonó como una blasfemia…
las obras de Rengifo, apuestan a la esperanza y su rebelión consiste en enfren-
tarse contra la muerte elegida para ellos y pensar en el futuro. Serán los nuevos Ha sido tocado el tema de la unidad de las fuerzas defensoras, y por exten-
guerreros. A pesar de las consecuencias trágicas del alzamiento, se produce sión diríamos hoy que las populares. Dentro de la historia latinoamericana y
una victoria que será significativa: Cuciú, símbolo de la fertilidad y del pueblo caribeña, la desunión mencionada por el personaje, ha tenido una gran rele-
caribe, se salvará y dará a luz al hijo que será también el abuelo de una genera- vancia negativa, no solo en la lucha indígena contra el invasor, sino en forma de
ción libertadora que lucha más por amor que por ira. estructura de países, de patrias, hablamos de la balcanización de la región lati-
En Apacuana y Cuaricurían (1975), poema dramático, la propia cacica o apota, noamericana, de muchos países en lugar de la gran Patria latinoamericana que
es quien incita a su hijo Cuaricurían a la lucha contra el invasor. Entonces, para enunció el Libertador al afirmar: “Para nosotros, la Patria es América”. Divide y
evitar la caída de su pueblo, se entregará al horror de la muerte por empala- vencerás, ha sido la máxima del dominador. Como en muchos sentidos, en este,
miento, consiguiendo con ese sacrificio salvar al cacique Chicuramay, y de esa el texto de Rengifo ofrece lección, importancia, momento actual.
forma dar protección a la casta de guerreros. Cuaricurían es el arquetipo del Entonces, volviendo al plano narrativo, transcurre un lapso de tiempo, las
héroe salvador, salva a los otros para que se salven todos y el cosmos. fuerzas indígenas se han unido contra el invasor, poniéndose así en marcha la
Curayú o El Vencedor (1947), drama lírico en un acto y tres cuadros, es una idea de Curayú. El Consejo de sabios ancianos ha convocado a todos los caciques
obra de juventud del autor. Escrita en un lenguaje poético, constituye la pieza del entorno, como le informa al piache el personaje del guerrero:
central de esta trilogía de la resistencia indígena. A la luz de nuestro presente de
reivindicación y emancipación histórica, hay que enfatizarlo, Curayú o El Vence- Vendrán el astuto Naiguatá y el noble Tiuna; y Tamanaco el osado y orgulloso; y el
dor, al igual que las otras obras rengifianas, cobra una gran fuerza geohistórica. noble Terepaima, y Paramaconi cuyo corazón es maíz tierno y arroyo limpio pero
Tiene por figura central al piache, arquetipo del viejo sabio. Curayú está ciego cuyo odio sabe herir como la más aguda flecha. Asistirán Baruta y Curutí, Chacao
como el Tiresias del teatro griego; su ceguera adquiere dentro del drama todavía y Aramaipuro y el hábil Guaicamacuto…Tu gran idea, Curayú, está ya en marcha.
más significación por el don de la profecía, de la adivinación, de lo lejano. Al Nuestro osado jefe Guaicaipuro, su bravo hijo Baruta y los otros ancianos y guerre-
igual que los otros dos dramas del tríptico, el conflicto es la resistencia indiana. ros me han enviado a comunicártelo…
El pueblo caribe luchando contra la fuerza del invasor, del conquistador. Curayú
conoce los grandes secretos de los piaches, es el Prometeo de la luz. De ahí que Se cierra el cuadro con el imponente sonido de las guaruras. Este sonido se
Ubschba, profesándole admiración, le señale: convierte en un referente importante de la indianidad para la construcción
218 El teatro de la indianidad de César Rengifo
dramática; igualmente los tambores guerreros, por constituir manifestaciones la Madre que concibe los primeros seres humanos. Nos dice el Inca Garcilaso:
de ánimo en la cosmovisión indígena. Esto nos acerca otra vez al teatro griego y “Puso nuestro padre el Sol estos dos hijos en la laguna de Titicacas”.
se constituye en una fuerza semiótica, de objetos sígnicos, objetos actantes, que Dentro de la cosmovisión amerindia, la mujer ocupa un lugar de mayor valo-
proporcionan un gran aliento a la virtual representación. Señala la didascalia: ración que en la hispánica conquistadora. Y Rengifo coloca su mirada sobre
“De pronto, a lo lejos resuenan con violencia las guaruras…”. Este sonido de esto: destaquemos el papel de la aguerrida india Luciana Pantoja en Las torres y
caracoles musicales es preparativo de un clima dramático más intenso en esa el viento3. En Curayú o El Vencedor, es de remarcable importancia la construcción
lucha. del personaje de la anciana, unida con el piache por el mismo interés de lucha
En el segundo cuadro el autor nos informa no solo de los incesantes combates que une en Las torres y el viento a Luciana Pantoja y el forastero. Son dos ligazo-
de las nuevas generaciones guerreras bajo el mando militar del cacique Guacai- nes de unión que adivina o crea Rengifo: el origen indio y la decisión de luchar.
puro, de la crueldad de los españoles, sino además de la situación de una joven Entonces, decimos que primordialmente los une el gran amor hacia el pueblo.
violada por el invasor. Esta joven atormentada por lo vivido se dirigirá al sabio En la lucha está expresado el amor. Valdría citar un diálogo entre Ubschba (la
Curayú: anciana) y el piache, demostrativo de esto:
Con el fuego y la muerte, llegó también a nuestro pueblo el lujurioso deseo de los ANCIANA: (Acariciándole la cabeza y el rostro con una mano) Con el alba estaré de nuevo
invasores… Ah, óyeme: aún gemían por el campo nuestros heridos, y el viento no junto a ti… (La anciana sale de la escena)
dispersaba lo que fueran chozas apacibles y claras sementeras, cuando todas las
doncellas injuriadas buscaron la muerte en el jugo de hierbas ponzoñosas…Yo sola, PIACHE: Ve, hermosa Ubschba, que también yo velaré desde aquí porque lleguen
Dajira, no les seguí en su desesperada renuncia. pronto la venganza y la victoria…
Dentro de este contexto valdría citar a Enrique Dussel, quien desde su impor- Rengifo, a partir de su gran conocimiento de la cosmovisión indígena y
tante libro Para una erótica latinoamericana, escribe acerca de las consecuencias en ejercicio de su gran talento de dramaturgo, descifra lo que la realidad ha
de este hecho tan abominable en la construcción de esa erótica: cifrado. La realidad es padre y madre, antes que realidad objetiva. Esto se cuela
entre los opuestos y depende de su equilibrio. Si no hay equilibrio es difícil cose-
La india es alienada eróticamente por el varón conquistador y guerrero; dicha erótica char un fruto.
se cumple fuera de las costumbres americanas e hispánicas; queda sin ley y bajo la Volvamos al desarrollo de la acción dramática. En el tercer cuadro, la resis-
fáctica dominación del más violento. El coito deja de tener significación sagrada, la tencia indígena se ha incrementado. El autor nos informa, por diálogos entre la
unión entre los dioses míticos, y se cumple aun para el hispánico fuera de sus leyes anciana y el piache, que la derrota ha caído sobre los caciques Tiuna y Parama-
católicas. coni. En diálogo de la anciana con el piache conocemos:
Este texto es demostrativo de lo que se cumplirá después en la erótica latinoa- ANCIANA: Muchos grandes jefes faltan ya para siempre.
mericana y caribeña, traducible en una sexualidad alienante, masculina, opre- PIACHE: La venganza de ellos dará más vigor al brazo de los guerreros…
sora.
En las obras de Rengifo son valoradas la niña, la mujer, la anciana. Rengifo es 3 obra de 1969, que junto con Las mariposas de la oscuridad (1951-1956), El vendaval amarillo
un autor informado de la cosmovisión indígena, no ignora en esa construcción (1952) y El raudal de los muertos cansados (1969) forman la tetralogía sobre el tema del petróleo.
Estas obras fueron recogidas en 2010 por Monte Ávila Editores latinoamericana bajo el título
de personajes femeninos de la indianidad la pareja originaria: el Padre Sol y Tetralogía del petróleo, en la Colección Biblioteca Básica de Autores Venezolanos. de ahí se
toman las fechas de redacción de las obras.
Todo César 219
Todos sabemos que hubo ese niño, que hubo la resistencia y que un hijo de
esa resistencia es el salvador, el hombre de maíz de los pueblos originarios.
lOuRDES MANRIquE
2015
Bibliografía
dussel, Enrique. Para una erótica latinoamericana. Fundación Editorial El perro y la rana. Caracas:
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Quijano, Aníbal. “Colonialidad del poder, eurocentrismo y América latina”, en: La colonialidad del
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Consejo latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Buenos Aires: 2000, p. 246. [En línea:
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Manuscrito borrador de Cuaricurián, 1955.
Suárez Radillo, Carlos Miguel. 13 autores del nuevo teatro venezolano. Monte Ávila Editores Sección de Libros Raros.
latinoamericana. Caracas: 1971. Instituto Autónomo Biblioteca Nacional de Venezuela.
María Rosario Nava (1964)
loS ANDES Esta pieza dramática se ubica entre las tres obras específicas de César Rengifo
sobre las luchas por la emancipación de Venezuela frente a la dominación
En El TEATRO
colonial, como son Manuelote (1950) y Esa espiga sembrada en Carabobo (1971),
recientemente reeditadas para la conmemoración del Bicentenario de la Inde-
pendencia.1
dE RENGIFO
María Rosario Nava fue publicada por primera vez en las Ediciones del Recto-
* rado de la ULA y posteriormente en 1989 en el primero de los seis tomos que
integran las Obras de César Rengifo, editadas por la Dirección de Cultura y
Extensión de la misma casa de estudios, con la cooperación de la Asociación
Amigos de César Rengifo.2
La obra aparece con la clasificación de cantata inscrita bajo el título, lo cual
deja entender desde el inicio que se trata de una composición dramático-musi-
cal con arreglo para coro, aunque no conserva las estructuras de versificación
tal como eran usuales en esa modalidad dentro de la tradición clásica.
Un epígrafe de Walt Whitman anuncia cuál será el sentido de esta breve
cantata. En los versos del autor de Hojas de hierba se equiparan los derechos
de mujeres y hombres, así como la significación vital de ambos géneros, pero
confiriendo a la mujer mayor grandeza y dignidad, merecedora de homenaje
por poseer el don de la maternidad.
La acción de la pieza –desplegada en un solo acto– se ubica en espacio y
tiempo precisos: Mérida, 1817. Momento en el cual las luchas por la indepen-
dencia cobraban mayor intensidad, tras la recuperación del poder por parte de
las autoridades españolas, lo cual obligaría a las fuerzas patrióticas a radicalizar
sus empeños por recuperar, estabilizar y consolidar la República.
Mérida, desde 1871, cuando se precipitaba el resquebrajamiento del orden
colonial en el continente, había visto pronunciamientos de su ciudadanía con
intenciones separatistas. En 1810, tras producirse los sucesos del 19 de abril
en Caracas, la provincia andina secundó de inmediato la causa revolucionaria
desconociendo a las autoridades coloniales para nombrar, el 16 de septiembre,
una Junta Suprema de Gobierno. Dadas aquellas circunstancias, el 23 de mayo
de 1813 llega Simón Bolívar a Mérida procedente de Cúcuta y San Antonio del
* Tercera parte de la conferencia “la cultura andina venezolana en la producción intelectual de
César Rengifo”, para el XII Congreso Internacional Presencia y Crítica. Formas de leer el Mundo: 1 María Rosario Nava / Manuelote. Fundarte (Col. Biblioteca César Rengifo, 12). Caracas: 2012. y
literatura, Semiótica y Cultura. Universidad de los Andes. Centro de Investigaciones literarias y Esa espiga sembrada en Carabobo. Fundarte (Col. Biblioteca César Rengifo, 8). Caracas: 2011.
Culturales Mario Briceño Iragorry. 2015. 2 Para la realización de este trabajo hemos utilizado la primera edición. Ediciones del Rectorado,
Universidad de los Andes. Mérida: 1964, p. 23.
Todo César 221
Táchira en procura de apoyos materiales para continuar y profundizar la Guerra María Rosario Nava hace además una autocrítica a su inicial actitud colonial
de Independencia. Allá permanecerá dieciocho días. En la pequeña Ciudad Bolí- y de sumisión al rey de España, en un contexto en el cual era invisibilizada, silen-
var es honrado con el título de Libertador, a la vez que recibe diversas contribu- ciada y anulada en sus potencialidades: “Yo era un cuerpo oculto por calles y
ciones para el ejército patriótico: caballos, cañones, pólvora, quinientos soldados tinieblas. / Unos ojos vendados y un alma con cadenas. / ¡Por eso ante los tronos
voluntarios y 30.000 pesos en oro que respaldarán la ofensiva independentista. mi frente se inclinaba!”. Pero en la conversación con su hijo se sensibiliza ante los
Mujeres y hombres de distintos sectores sociales se acercaron aquellos días al hechos y se convence de la necesidad de transformar la realidad colonial, expe-
general Bolívar para manifestarle su apoyo de diversas maneras, según sus posi- rimenta un cambio de conciencia social y percibe la conflictividad política que
bilidades físicas y materiales. Entre esas personas, refiere Tulio Febres Cordero se desenvuelve ante sus ojos, abandonando su anterior subjetividad monárquica.
en su artículo “Bolívar en Mérida”, se encuentra una sencilla mujer, María Rosa- Es entonces cuando asume su nueva situación y la proclama ante sus jueces: “Mis
rio Nava, quien ante el Libertador “le suplica con lágrimas en los ojos que reciba vendajes cayeron frente a mi niño vivo!”.
en el ejército al hijo que le han tachado por inválido, prometiendo ir ella a su El otro factor determinante que incide en la nueva actitud de María Rosario
lado, llevándole el fusil mientras sana del brazo enfermo”. De esta última refe- está representado en el impacto que ella recibe cuando ve y reconoce el lide-
rencia –conocida por Rengifo cuando se desempeñaba en Mérida como Director razgo que ejerce Simón Bolívar entre la población andina, y de manera especial
de Extensión Cultural de la Universidad– parten tanto la configuración textual para aquellos que ella ha llamado “los sufridos”, entre los cuales aparecen por
del personaje María Rosario Nava como la acción y el conflicto que ella prota- primera vez expectativas y esperanzas de redención. La mujer lo declara emotiva
goniza en la trama de la cantata. Rengifo recreó el asunto aportado por Febres y poéticamente: “¡Yo vi al pueblo salir de casa y sembrados, / y un sonoro albo-
Cordero y lo expandió en un discurso dramático en el cual tendría que incorpo- rozo treparse por las cumbres…! / ¡Las últimas estrellas apagaban sus rosas / y
rar la situación por la que supuestamente atravesó la mujer en 1817, cuatro años el alba una bandera en la Sierra dejaba…! / Sobre potros y cantos: / ¡¡Un Capitán
después de su encuentro con Bolívar, cuando el gobierno español logró retomar llegaba!!”.
el poder y dio instrucciones de reprimir y juzgar a los patriotas. En el desarrollo de la cantata es relevante la descripción del Libertador que
El tema se concentra en la decidida resistencia de María Rosario Nava ante hace la mujer al verlo llegar a su ciudad, en la cual la imagen de Bolívar es confi-
la condena que preparan los jueces coloniales en su contra para castigarla por gurada con los matices emotivos y épicos que traducen una nueva subjetividad,
los delitos de insubordinación, traición al rey y subversión. En la sucesión de esta vez compartida y cargada de reconocimiento y confianza en su proyecto
acontecimientos, destaca la transformación de la mujer, al principio sumisa emancipador:
a la autoridad real. Ante la llegada del Libertador a Mérida, y ante la deter-
minación de su hijo de incorporarse al ejército patriota, María Rosario Nava En sus ojos estaba Venezuela encendida…
percibe la crudeza de la realidad inmediata y despierta su conciencia social Y en su pecho los fuegos que braman y liberan.
para identificarse con la población expoliada por el régimen español: los indí- ¡Desde su voz un bronce candente proclamaba:
genas, los esclavos, los campesinos ancianos y jóvenes, a los cuales reconoce un mundo con justicia, un rumbo, una ribera…!
como “los sufridos”: ¡Yo vi tras sus pupilas nacer la patria toda!
¡Despertarse guerreros que yacían dormidos,
¡Oí por las vertientes y los inmediatos ríos y agitarse los mares, las costas, las fronteras!
bajar la tumultuosa rabia de los sufridos
ansiosos por cambiar sangre y huesos oscuros Una descripción sugerente y sintética en la cual queda expresada la aspi-
por lecho, casa y pan a todos repartidos! ración de tener una nueva territorialidad, una patria y un destino justos, una
222 los Andes en el teatro de Rengifo
ciudadanía libre, activa y capaz de construir la nueva nacionalidad en una reali- en la lucha en la que persiste su hijo. La idea de esa continuidad la emplea el
dad emancipada. dramaturgo para dejar al espectador un horizonte abierto a las reflexiones y
La partida de Bolívar también tiene sus ecos en la conformación textual del críticas que pueda suscitar la cantata al ser confrontada con la historia fáctica.
personaje de María Rosario, quien evoca el suceso desde una perspectiva triun- Teatro de índole histórico-social, María Rosario Nava transgrede por momen-
fal y optimista: “¡Llevaba corazones y hombres de metales! / ¡Y una verde alegría tos los códigos expresivos del realismo al integrar elementos líricos y utópicos
de vientos y maizales! Sobre el cielo de banderas y clarines vibraban…/ ¡Toda la cuyas funciones en el texto dramático sirven como dispositivos para incentivar
juventud de Mérida avanzaba”. opiniones y juicios entre sus lectores y espectadores, que son convocados de ese
Los cambios de conciencia y actitudes de María Rosario Nava implican riesgos modo a la reflexión y a la búsqueda de respuestas ante los enfoques plantea-
y costos que ella decide enfrentar, como el juicio que le seguirán por supuesta dos. Esta estrategia coincide con una concepción de Rengifo expresada en el
complicidad con su hijo y por su respaldo a las luchas independentistas. Los Programa del Primer Festival de Teatro Venezolano (1959): “Creo en el arte en
jueces le señalan que aquella decisión de ella y de su hijo de ir con los patriotas a función de humanidad; por eso tanto mi pintura como mi teatro se orientan a
la guerra no era sino un camino hacia la muerte, pero la mujer los confronta con expresar sentimientos, pasiones y conflictos del hombre en acción perenne de
valentía y aliento románticos, en abierto desafío a las concepciones de las auto- perfeccionamiento.” 3
ridades coloniales: “¡Están equivocados! ¡Sus pasos fulgurantes / dispersaban
las sombras! ¡Y hacia la gloria iban!”. Ratifica su decisión de ir al combate, pues
entiende que la guerra no es mala si se libra por la libertad: “¡Cuando el pueblo AlbERTO RODRíGuEz CARuCCI
guerrea / siempre busca la paz!”. El personaje de Rengifo se define de ese modo
dentro del modelo de dimensiones heroicas. Es así como lo asume ella misma
cuando decide integrarse a las huestes patrióticas para cargar las armas del hijo,
que no puede llevarlas por tener los brazos rotos y en proceso de recuperación.
Ella desafiará conscientemente todos los peligros, hasta el castigo que sobre-
venga con la condena.
María Rosario Nava –aparte de sus propias referencias a Bolívar– es el único
personaje con nombre propio en la trama de la cantata. Todos los demás tienen
nombres genéricos: los jueces, el coro, el hijo, el gendarme, los soldados, “una
voz juvenil”, “varios negros”, “un indio de los páramos”… En el plano discur-
sivo, María Rosario Nava constituye un personaje simbólico que, junto a su hijo,
encarna la presencia de una conciencia republicana naciente. Sujeto testimo-
nial fuertemente representativo, en sus parlamentos se integran las posiciones
de aquellos otros sujetos referidos genéricamente (indígenas, esclavos), mien-
tras que las voces del coro transmiten el sentir de un colectivo anónimo que
unas veces aporta datos previos a la acción inmediata y otras veces interroga la
conciencia del personaje principal.
La obra concluye con la inquebrantable actitud de resistencia y valentía de la 3 El fragmento citado en este trabajo aparece según la cita recogida por Carlos Miguel Suárez
Radillo en “Vigencia de la realidad venezolana en el teatro de César Rengifo”, incluido en el libro
mujer, que ha sido condenada, pero no se arredra y se considera libre, proyectada Lo social en el teatro hispanoamericano contemporáneo. Equinoccio Editorial, Universidad Simón
Bolívar. Caracas: 1976.
223
LETRA y PRAXIS
–si además se trata de una praxis revolucionaria– la superación dialéctica y la
tributación de una serie de valores a la construcción de una nueva sociedad.
Hay seres que son magnitudes y que abarcan amplios territorios del saber y
En CÉSAR
el hacer, creadores y creadoras que jamás se han constreñido ante las diversas
manifestaciones que el arte les asoma u ofrece; voluntades capaces de recrear
en una única visión dichas complejidades artísticas, donde a manera de síntesis
RENGIFO
todas asoman un solo objetivo: la redención del hombre y de la mujer, la desa-
lienación de la humanidad.
1 César Rengifo. “El arte y el estilo” (Conferencia dictada en el marco de la “Muestra de Pintura
Venezolana” organizada por la Sociedad de Estudiantes de Ingeniería Agronómica de la Universidad
Central de Venezuela, Maracay: 1954), El arte y la cultura nacional (Ensayos y artículos, 1948-
1980), Alcaldía de Caracas, Fundarte: 2015, p. 61.
Todo César 227
exaltar las categorías pertinentes a nuestra cultura, a la manera de Hostos o Procura ofrecernos una visión de lo nuestroamericano del paisaje, desnu-
Juan Marinello, o como José Martí en el ensayo “Nuestra América”, donde honra dando sus claves sígnico-simbólicas, interpretando nuestra realidad literaria
nuestras raíces: lo nuestroamericano. para transmitirla, hacerla pública y transformarla. Sobre la cuestión agraria y
Cuando el tema de sus artículos es la literatura, Rengifo se aproxima a manera nuestro proceso cultural diría:
de informante. Por ejemplo, al darnos una panorámica de Bello y Salinas, en su
escrito “La vida social venezolana y el arte”, nos ofrece este botón: Ya en Oviedo y Baños adviértese el despunte de ese sentimiento nacional fuerte-
mente arraigado a la tierra, al paisaje, a las costumbres sociales. Es ese sentimiento
… Bello canta al Anauco y escribe el primer libro que se imprime en Vene- el que lo lleva a historiar. El amor a la patria que ha adoptado, que en sí es uno de los
zuela, el célebre Calendario manual y guía universal de forasteros en Venezuela para el valores morales de la cultura, lo lleva a hacer historia, la que también es otro valor de
año 1810; y al mismo tiempo que planifica la edición de una revista literaria, la cultura. Esta, con su matiz nacional, está en marcha.6
El Lucero, realiza obras teatrales sobre temas vinculados a la vida venezolana.
Salinas, soñador de ideas republicanas, comparte también sus deseos de Como notamos, Rengifo se aferra al terruño y a los valores y símbolos que
escribir teatro con sus prédicas ideológicas.2 urden en la poesía del maestro de Bolívar, ofreciéndonos, para cerrar, esta
alusión:
Luego, abordará dudas sobre nuestro hecho literario y nos dirá: “La literatura
también se aleja de lo nuestro”3, advirtiéndonos sobre la necesidad de construir Y es con Bello, por su voz poética primero, que fluye buscando ya hacerse expresión
una literatura de carácter nacional. Otro aporte significativo lo leemos en su perenne y propia, el espíritu nacional uniforme, y donde ya se han fundido el popu-
ensayo “Valor y sentido de un arte nacional”, donde nos lega esta reflexión: larismo hispano, el primitivismo indígena, el barroquismo cultista y el humanismo
enciclopédico.7
Desde los primeros tiempos coloniales, con Castellanos mismo y aquellos otros
poetas, Fernán Mateos y Diego Miranda, de quienes el primero nos habla en su Toda esta gama literaria nos la ofrece en una especie de sincretismo de formas,
“Elegía XIV”, comienzan a incorporarse a la poética elemental del paisaje, del donde ninguna expresión se impone sobre otra, auspiciando la síntesis en nues-
hombre y de productos de esta tierra, los que dan una característica ambiental y tro mestizaje e identidad, recreando nuestro imaginario sin nunca descuidar la
humana a sus obras, con tendencias americanizantes, influencia que alcanzó hasta pertinencia a nuestra Pachamama. Para Rengifo el ideario, en cuanto a la iden-
Lope y Góngora en el lar español.4 tidad, está dado en la debida valoración que demos a nuestro mestizaje. Tradi-
ción e identidad caminan de la mano en el discurso ideológico de nuestro César.
Y prosigue diciendo del cantor del Anauco: Obedecen ambas categorías a la suma de valores heredados por nuestros tres
grupos étnicos, cuya multiculturalidad hecha síntesis debe ser nombrada, reme-
… Bello, poeta, fluye sentimiento nacional por debajo de su formalismo castellano, orgá- morada, valorada y proyectada hacia la sociedad; y una vez que retorne hecha
nico y clásico. Su Silva a la agricultura de la zona tórrida es el germen, no digamos del crio- “imagen y semejanza” de nosotros: reconocernos, asumirnos desde nuestra
llismo, sino del espíritu americano buscando su exaltación perenne en el arte.5 índole identitaria.
2 C. Rengifo. “la vida social venezolana y el arte”, El arte y la cultura nacional…, op. cit., p. 19.
3 Ibidem, p. 30. 6 C. Rengifo. “la cuestión agraria y nuestro proceso cultural”, El arte y la cultura nacional…, op.
4 C. Rengifo. “Valor y sentido de un arte nacional”, El arte y la cultura nacional…, op. cit., p. 36. cit., p. 95.
5 Ibidem, p. 37. 7 Idem.
228 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
Dilema y cultura nacional Siendo el arte como es, dinámica primaria de todo proceso cultural, el papel que
Se pregunta Rengifo con insistencia si existe un arte nacional. Y en su escrito juega dentro de esa pugna de dos culturas (…), es lógico que sufra los efectos de
“Valor y sentido de un arte nacional” (1948), vuelve sobre sus dudas. Estos mate- esa pugna. Sirve a los intereses en lucha, exaltando las aspiraciones de cada uno de
riales, junto a otros artículos y ensayos –entre ellos “Lo nacional en el arte” ellos.9
(1949), “Mario Briceño Iragorry o la pasión venezolana” (1968), “La descon-
certante realidad cultural venezolana” (1973)– nos ofrecen sus deliberaciones La búsqueda del primer sentido
sobre el origen de nuestra cultura patria, cuyas raíces se preservan en los mitos
de nuestros pueblos originarios –de los que Rengifo destaca el mito de Amali- Todo mito abre hacia el conocimiento amoroso de una tierra y los hombres que con ella
vaca de la cultura caribe– y sustentando, desde esta fuente, todo el proceso forman un cuerpo, un misterio (…) Ningún creador puede por otra parte hacer más
de desarrollo de nuestro acervo, en combinación con el legado de las culturas en cuanto al conocimiento del misterio del mundo que devolvérnoslo intacto
africana y europea en la conformación de nuestras sociedades. Contrapone al en el verbo.
cosmopolitismo como instrumento de penetración cultural, nuestro mestizaje,
nuestros valores unívocos, singulares, de nación multicultural, la recuperación Eliseo Diego
de nuestra esencia y la siembra de nuestros haceres, sabores y saberes; reivin-
dicando, a través de la obra de arte, a los tres grupos étnicos que conforman la Propiciar la destrucción de un imaginario, de su mundo, para promover a
identidad venezolana. su vez la creación de otro, es factible en las y los artistas porque en ellos y ellas
reside el magma de la creación, al igual que en los pueblos originarios, en los
… ¿existe en realidad una crisis de la cultura? (…) ello sería tan equivocado como Estados civilizados y sus sociedades. El mito es también historia, pero cierta,
hablar de crisis de toda la humanidad, de todas las clases; cuando es bien sabido puesto que en él residen los orígenes del mundo. Todo el proceso mítico desde
y comprendido que solo la burguesía capitalista está en crisis y que es su régimen nuestros pueblos aborígenes es no solo verdadero, sino que aconteció en su
económico social el que sufre agonía crítica (…) debe entenderse que es crisis de la momento, además de preservarse en la mitología y en la práctica.
cultura capitalista y que frente a ella existen valores culturales nuevos, no en crisis La obra de Rengifo, su propuesta, representa la puesta en vanguardia de nues-
sino en período ascendente, venidos de las fuerzas más profundas de los pueblos y tra impronta mítica en la construcción de la venezolanidad. Es él y su sapiencia,
del proletariado en marcha hacia la organización de un mundo mejor.8 a través de los medios del arte –o desde los géneros: ensayo, dramaturgia, poesía
y hasta narrativa–, quien dilucida, en definitiva, el regreso de la mitología indí-
Para César Rengifo, para los luchadores sociales, tanto la cultura como el arte gena como piedra fundacional del acervo histórico nacional. Partiendo de la
son dinámicos, y su centro orgánico por excelencia es el ser humano. Junto a cultura caribe de nuestros pueblos originarios, inmerso en la contradicción que
Engels proponemos como palabra cierta que “el movimiento es el modo de exis- le plantea expresar sus ideas en plena dictadura perezjimenista, nuestro pintor-
tencia de la materia”; o bien a razón de Mao Tsé-Tung: “Todas las contradicciones escritor realiza el mural Mito de Amalivaca (1952-1954) en el sótano del Centro
de las diferentes formas de movimiento de la materia revisten un carácter espe- Simón Bolívar. Este mural representa la creación según el pueblo tamanaco.
cífico”. Al decir de Rengifo: Rengifo dio un nuevo aliento a la creación de una conciencia nacional, la
misma fue alimentada y retroalimentada de manera coherente en su praxis
social y artística. Toda su obra es el abanico de posibilidades de la reivindicación
en la gestación de una nueva cultura venezolana de nuestros pueblos-fuentes
8 C. Rengifo. “El realismo, base de integración para una nueva cultura”, El arte y la cultura…, op.
cit., p. 76. 9 Ibidem, p. 77.
Todo César 229
u originarios y su sistemático mestizaje. Esta idea desarrollada en sus ensayos, Realismo versus formalismo
entrevistas y piezas teatrales, es recogida también en los siguientes versos: Rengifo obedece a una compleja capacidad de sustentar el tema a tratar con la
forma que luce, la cual es presentada al público de forma cerrada, de manera que
Quizás entre la huella fidedigna del canto no falte ningún dato o atisbo al análisis; como si de una búsqueda totalizante
se empinan las raíces de una angustia ancestral. se tratase, promoviendo desde sí el anhelo hegeliano de alcanzar la completitud
¡Ayer gritaba al hombre que perdió su sendero… en el discurso; noción que se radicalizará en Rengifo al manejar los criterios de
hoy me encuentro en sus pasos con la fe de buscar!10 análisis presentados por el materialismo dialéctico y el materialismo histórico.
Impronta dada en toda América a partir de la influencia del comunismo cientí-
La escritura como construcción de una praxis revolucionaria fico aludido por Marx y Engels y otros autores, a saber:
Sustentar en estos tiempos criterios, subjetividades y fundamentos que
logren dilucidar certera y ejemplarmente la obra literaria del maestro César Puede decirse que el que insiste sobre el “contenido”, lucha en realidad por una
Rengifo es, si nos detenemos tan solo en su prolífica producción teatral, una determinada cultura, por una determinada concepción del mundo contra otras
tarea subyugante, sin obviar sus aportes a la pintura y al muralismo, así como culturas y otras concepciones del mundo (…) los llamados “contenidistas” (…)
la enorme cantidad de artículos que le tocó suscribir sobre temas de diversa querían una literatura que no fuese únicamente para los “intelectuales”, etc.11
índole, además de sus poemas y algunos relatos.
Nuestro artista pertenece a una generación visionaria de nacionales y Antes de entrar en el dilema planteado ante las nociones de realismo y forma-
extranjeros ligados al amor por nuestro suelo, que se plantearon crear la nacio- lismo, es pertinente asomarnos un poco a los criterios de Rengifo:
nalidad desde sus orígenes, visibilizando nuestros mitos, acendrando nuestros
ritos, promoviendo todos los legados culturales aportados por nuestros tres Generalmente es corriente confundir el realismo con el naturalismo (…) el realismo
grupos étnicos. Partiendo de la impronta de la Revolución mexicana (1910- dista mucho de ser una copia natural de las cosas. Por el contrario, él lleva siempre
1924) y el antecedente de nuestra Guerra Federal (1859-1863), sus obras sirvie- implícita “una idea” de las cosas y una actitud del artista frente a las cosas repre-
ron de estímulo para propiciar nuestra particular visión de lo venezolano. La sentadas. Actitud que puede ser orgánica con respecto a esas cosas, la sociedad y
búsqueda infinita de edificar una Patria a partir de sus signos y sus símbolos, la naturaleza, o inorgánica, es decir, que al expresar una realidad no la vincula del
tomó cuerpo en connacionales de la talla del economista Salvador de la Plaza, todo, sino que la fragmenta, la desarticula.
el antropólogo Miguel Acosta Saignes, Rodolfo Quintero, Mateo Manaure, El artista que es realista orgánico al expresarse lo hace ideológicamente, “coloca al
Alejandro Colina, Ida Gramcko, Gilberto Antolínez, Antonio Lauro, Antonio hombre frente a una época, con sus necesidades frente a una clase, su ideal y su
Esteves, Gabriel Bracho, Guillermo Meneses, Miguel Otero Silva, Augusto Mija- misión histórica”. Liga, integra en un todo, y no fragmenta.12
res, Andrés Mariño Palacios, entre otros. Ese proyecto patrio y colectivo fue
abortado a fines de la década del cincuenta para dar paso a la transculturación Ahora complementemos con la siguiente visión dada por otro autor:
proeuropea, neocolonialista, adelantada por jóvenes artistas de este país, como
Alejandro Otero y otros, quienes se prestaron al capital extranjero para iniciar El realismo no se alcanza por el solo contenido, oponiendo el contenido a la forma,
dicha penetración cultural con toda la carga enajenante que de ella surgió. el objeto a la elaboración, lo concreto a lo abstracto. Se alcanza superando esa
11 Antonio Gramsci. “Sobre el contenido y la forma”, citado por Adolfo Sánchez Vázquez: Estética y
marxismo, Ediciones Era, México: 1978, p. 254.
12 C. Rengifo. “El realismo, base de integración para una nueva cultura”, El arte y la cultura
10 C. Rengifo. Poesía reunida, Casa nacional de las letras Andrés Bello, Caracas: 2015, p. 90. nacional… op. cit., p. 83.
230 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
oposición, es decir, concibiendo de nuevo, pero enriquecida en relación con el arte En su letra diaria se hace recurrente aclarar estas posiciones, y nos hace saber
clásico, la dialéctica interna de todo arte y de cada obra de arte: la diferencia y la que en el naturalismo el artista no hurga en el meollo del asunto, no asume
unidad del contenido y de la forma, con la prioridad del contenido.13 un juicio de valores ante la sociedad; se enmascara, para no comprometerse, es
decir, maquilla la forma. Rengifo vuelve sobre sus pasos y nos precisa:
Contenido y forma se desplazan en la obra de arte desde la mente y mano de
su creador, aunque sería un irrespeto reducirlas o supeditar una a la otra –hay Dentro del naturalismo hay que colocar a la tendencia formalista (…) Una vez que
quienes piensan lo contrario, y pagan caro su arbitrariedad–. Según Gramsci: el artista se coloca frente al objetivo y ve, sin enjuiciar, únicamente la superficie de
él o parte o partes de esa superficie, hace arte naturalista. Solo que, en este caso, el
… la obra de arte es un proceso y los cambios de contenido son también cambios de naturalismo se produce intelectualizado, sujeto no únicamente al detalle superfi-
forma; pero es “más fácil” hablar de contenido que de forma, porque el contenido cial, sino también a una ordenación dictada por el puro intelecto. Veamos, pues,
puede resumirse lógicamente (…) Por esto es evidente que los “contenidistas” son, cómo existen diferencias entre el realismo y el naturalismo y cómo en uno muévanse
simplemente, los portadores de una nueva cultura, de un nuevo contenido y que los matices diferenciados.17
“calígrafos” son los portadores de un contenido viejo o diverso, de una cultura vieja
o diversa…14 Esta disertación cesariana es uno de los más claros aportes en su ensayística,
cada vez que le toque enfrentar el papel en blanco, en escritos cuyas ideas fluyen
A propósito, el formalismo no es solo exaltación de la forma, ya que sería como raudales del Orinoco. No existe el azar. En términos exactos, diríamos que
tendencioso, excesivo y altisonante, por lo tanto: Rengifo es un científico de la escritura cuya obra provee beneficios estéticos al
espíritu lector, también procura de manera beligerante poner en tela de juicio
… el naturalismo es también un formalismo [y tanto el uno como el otro son super- la realidad y proponer desde su análisis un giro, un cambio desde la situación
ficie], pero mientras el formalismo permanece en la superficie del objeto estético histórica concreta y el desarrollo de la lucha de clases. Tarea rigurosa que se
material (la superficie a pintar, las palabras a emplear), el naturalismo permanece plantea desde la edificación de sus artículos, hasta la hechura de sus más elabo-
en la superficie del objeto representado.15 rados ensayos. Ajusta este comentario la letra de César:
Para Rengifo, la dilucidación sobre el naturalismo, cobra los siguientes matices: Ciencia y arte son solo actividades diferentes, hijas siempre del espíritu creador del
hombre; antes que excluirse, se complementan, construyendo los fundamentos de
El naturalista, por su parte, atiende a una preocupación particular por copiar super- todo progreso y perfección.18
ficies, sin asumir ninguna actitud de juicio, sin desentrañar el drama interno de las
cosas. Se desliga de las concepciones.16 Otros ensayistas
No podríamos notar en el cúmulo de ideas tejidas en el soporte por Rengifo,
los atisbos barrocos de un Lezama Lima en sus Eras imaginarias, donde se
desborda lucidez y entrevero. O bien los ensayos breves, llenos de facundia, de
José María Hostos, como “Lo que intentó Bolívar” y “Civilización o muerte”; más
13 Henry lefebvre. “dialéctica interna de la obra de arte”, citado por A. Sánchez Vázquez: Estética
y marxismo, op. cit., p. 243. lejos aún se encuentra nuestro César de la voz de Eliseo Diego, trasladada al
14 A. Gramsci, citado por A. Sánchez Vázquez: Estética y marxismo, op. cit., p. 254.
15 H. lefebvre, citado por A. Sánchez Vázquez: Estética y marxismo, op. cit., p. 243.
16 C. Rengifo. “El realismo, base de integración para una nueva cultura”, El arte y la cultura 17 Ibidem, pp. 83-84.
nacional…, op. cit., p. 83. 18 C. Rengifo. “El arte y el estilo”, El arte y la cultura nacional…, op. cit., p. 59.
Todo César 231
papel en su prosa crítica sobre William Faulkner, múltiples voces que evoca el Arte e ideología
cubano en la obra del creador de “¡Absalón, Absalón!”. Por supuesto sería absurdo
hurgar una cercanía con la enjundia del maestro Alfonso Reyes. … el arte no puede ser reducido a una mera expresión ideológica ni tampoco
Con estos latinoamericanos, Rengifo, tiene algunos enlaces de fondo en su sustraído a la superestructura. El arte mantiene una peculiar relación con la ideolo-
escritura, dado que el tema, con frecuencia es lo nuestroamericano. Los separan gía y se inscribe –también de un modo peculiar– en la superestructura.19
la forma y el estilo. En la letra de nuestro César como en la del resto de los escri-
tores mencionados existe densidad –bien llevada– cuyo equilibrio es como un Necesario es aclarar para el lector, que esta última cita de Sánchez Vásquez
magma que atraviesa todos sus escritos y tributa sabiduría desde el rigor, y amor. supone, desde mi criterio, que independientemente del vínculo ideológico que
En todo ensayo hay tensión y distensión; tramas cerradas y abiertas, puntos de posea tanto un escritor como un artista, que el arte –la escritura en este caso–
choque y áreas donde, como el calor en las placas tectónicas de la tierra, la pala- con todo y sus tejidos y relaciones singulares dadas con la superestructura y la
bra se va desplazando como una fuente de energía para crear tensión y accionar ideología, siempre desde su subjetividad, devendrá en expresión libre, ya que su
ideas que, como bien dijera Simón Rodríguez, son más necesarias que vacías reducción ideológica, su supresión libertaria, su anulación social, es imposible,
palabras: “Ideas, ideas, antes que palabras”. debido a su autonomía, ya que su esencia es de otra naturaleza. Tanto así que la
realidad logra superar la ideología. Por ejemplo, en cuanto al arte, Rengifo, nos
De la escritura de ideas al placer señala:
Del proceso de superación dialéctica de los contrarios surge, por oposición al
rigor metódico de la escritura, el placer como creación. Disyuntiva que procura He querido hacer un realismo donde esté presente la realidad nacional, pero donde
dilucidar nuestro escritor en el sentido de fundar una letra, bien sea desde el esté también presente lo ideal: un sueño, la poesía, etc. La poesía norma todo el arte.20
ensayo o la poesía, que colabore con el sujeto social no solo para explicar el
mundo sino para transformarlo. Y, a propósito de la ideología, ofrezco, la siguiente apreciación de Nunes:
Hay tanta literatura en el Gilgamesh, o bien en la Biblia, en La Ilíada o en el
Popol Vuh, como en la obra reflexiva del César nuestro de cada día. En su obra Fiel a ciertos ángulos ideológicos revolucionarios, Rengifo como artista siempre ha
ideática subyace como conjunto una poiesis, un discurso perenne de sus hace- tratado de reflejar esas circunstancias. El reflejo, sin embargo, concede una sorpresa:
res, llamado por él realismo poético, donde no solo los géneros literarios, sino no solo logra esa expectativa sino que la rebasa: en un cuadro suyo, el entorno físico
expresiones artísticas de otra índole, son fraguadas, trasuntadas y transforma- que describe parece silenciarse para ofrecernos su verdadera fisonomía: un paisaje
das, dando así un aliento lírico especial a dichas subjetividades, proponiendo espiritual que resalta y engrandece sus símbolos.21
desde sí y para el colectivo una suma de valores –antecedentes directos del
actual proceso revolucionario venezolano– que dan pie y pertinencia a nuestra Cierro lo concerniente al presente acápite con el siguiente comentario de
identidad, reconociéndose en nuestra multiculturalidad y nuestro territorio. Sánchez Vásquez, donde alude a las tesis clásicas de Marx y Engels y que sirve
Rengifo restituye la obra de arte en toda su integridad, en toda su esencia- para sustentar la idea de una poiesis integradora en Rengifo, que vincula la
lidad –desde su goce escritural–; autoproduciéndose en su vitalidad cíclica la forma, el fondo, el hacer y la superestructura:
renovación incesante que vive el autor cada vez que es representada su letra, o
bien cada vez que el espectador-lector se incorpora a dicha obra.
19 A. Sánchez Vásquez, op. cit., p. 33.
20 Jorge nunes. César Rengifo: El retorno a las raíces (entrevista), Ediciones GAn, Caracas: 1982, p.
128.
21 Ibidem, p. 108.
232 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
… Cualquiera que sea su referencia a una realidad exterior o interior ya existente, la de acuerdo con ellas, produce siempre determinado tipo de placer, pero este placer
obra artística es, ante todo, una creación del hombre, una nueva realidad. La función estético es el que está al servicio del hombre, el que alivia la carga de su existencia, y
del arte es ensanchar y enriquecer, con sus creaciones, la realidad ya humanizada no el placer estrecho y egoísta, ni el desinteresado en sentido kantiano.24
por el trabajo humano.22
Necesario es precisar que Rengifo juega, siempre y cuando ese juego se dé
Escribir, hacer arte. La búsqueda del placer estético en la elaboración teatral o en la construcción orgánica de la comedia en escena;
En Rengifo ni por asomo aparece el juego a la hora de proponer sus argu- como cuando, por ejemplo, implementa en Apacuana y Cuaricurián el teatro
mentaciones cardinales o bien sus notas en la elaboración del ensayo. Pero sí se dentro del teatro, obviando a través de un ensayo el vestuario de época, logrando
asoma el artista al placer, el placer estético vinculado a la acción humana y a la una representación de la representación, donde para colmo el lenguaje hablado
transformación de la sociedad; es el alivio delicioso y el divertido goce. Así como es construido en endecasílabos, como si se tratase de una tragedia clásica. En
el juego y el placer se hallan en la tragedia griega y en Shakespeare; en nuestro toda comedia el juego opera de manera libre y ejemplar. Al respecto, resaltan
Rengifo el placer invita como finalidad humana a la incorporación del otro, del dos obras de la dramaturgia de Rengifo donde el juego hace parte importante
espectador, en el entramado no solo de su escritura ensayística o poética, sino y eficaz, me refiero a Una medalla para las conejitas (comedia) y Buenaventura
que los acompaña en su dramaturgia, género también literario que a la vez de Chatarra (sátira cómica).
enseñar, divierte, un poco para hacer más llevadera la existencia.
uNA MEDAllA PARA lAS CONEJITAS
El placer es propio del ser humano en cuanto produce o –más exactamente– se auto-
produce. Y el placer que proporciona el arte únicamente se adquiere cuando el espec- Personajes:
tador se incorpora al proceso de creación.23 Margarett Murel
Pauline Obion
Esta situación del placer en la letra cesariana deviene de las influencias de la Camarero (Bob)
épica de Bertolt Brecht que procesó y manejó nuestro César, sobre todo en sus Sargento
obras dramáticas. Rengifo nos asoma, desde la dimensión histórica del placer, los Infante
presupuestos para propiciar la juntura escritor-lector; lector-espectador; lector Vieja
que se involucra; lector que a través de la gratuidad de la lectura se complace y
hace del placer una didáctica. Un poco para dar objetividad a esta idea de goce Acción:
manejada hasta ahora, y que subyace en la obra de Rengifo, propongo al lector Se desarrolla en una suite del quinto piso del hotel Sam, situado en una costa
acucioso revisar el siguiente aporte de Sánchez Vásquez, refiriéndose a Brecht: aislada a treinta o cuarenta kilómetros de la ciudad de Santo Domingo, en la isla
de Santo Domingo, un día de julio de 1965.
La raigambre marxista del pensamiento estético de Brecht la descubrimos también
en el carácter histórico-social del placer. Las formas que asumen las relaciones entre (…)
los hombres en la producción –sus formas de convivencia– determinan los diferen-
tes tipos históricos de placer. El arte responde a esas condiciones histórico-sociales y, Voz afuera: El camarero. (El Camarero entra y procede a preparar la mesita
para disponer en ella los platos y vajilla de la cena.)
22 A. Sánchez Vásquez. Las ideas estéticas de Marx, Ediciones R, la Habana: 1966, p. 46.
23 Ibidem, p. 39. 24 Idem.
Todo César 233
Pauline: ¿Cuál noticia? Camarero: Está cortada la carretera por francotiradores. Al empleado
que había partido para la ciudad lo asaltaron y golpearon. ¡Desapareció su
Camarero: Hay disturbios en la isla. Parece que en la ciudad de Santo motocicleta y también su cartera! ¡En ella llevaba el cheque de ustedes…!
Domingo y en otras del interior ha estallado una revuelta…Pelean en varios
sitios. (…)
Pauline: (Fuera de sí) ¡Ayyyy! ¡Margarett! ¡Sal rápido! ¿Estás oyendo? ¡Algo Margarett: (A Pauline, que sigue inconsciente) ¡Pauline! ¡Pauline! ¡El
espantoso! cheque! ¡Oye! ¡Se han robado el cheque! ¡Muévete! (Pauline permanece
inmóvil, presa de su desmayo.)
Margarett: (Sale arreglada ya para viajar) ¿Cómo es el cuento?
(…)
Pauline: ¡Una revuelta en esta isla! ¡Me voy a morir del susto!
(Se come las uñas y camina agitada.) Pauline: (Con voz trémula) ¿Quién es? (Una voz ruda responde.)
Margarett: (Al Camarero) ¿Es cierto o son bromas? No estamos para chistes Voz: ¡Hagan el favor de abrir!
o inocentadas…
(Pauline se recobra algo.) (…)
Camarero: ¡Es la verdad, señorita! Lo acaban de anunciar al gerente. El telé- PAULINE: ¡Ohhhoooohhh!
fono principal no deja de sonar cada segundo.
Margarett: ¡Ahhhh! ¡La tercera guerra! ¡Lo había dicho!
(…)
Sargento: Soy Crisphin Hall, sargento de la infantería de Marina Militar de
(La luz se apaga nuevamente y se enciende segundos después. A lo lejos se oyen los Estados Unidos.
explosiones como de cañonazos.)
Margarett: (Indecisa, cortada) ¡Mucho gusto!
Camarero:: ¿Están oyendo? ¡Ahí tienen el chiste!
Sargento: (Ceremonioso) ¿Son ustedes Margarett Murel y Pauline Obion,
Pauline: (En el colmo de la histeria) ¡Margarett! ¿Y ahora qué haremos? ciudadanas norteamericanas?
(Trata de dominar sus ganas de llorar, pero no puede, comienza a hacer puche-
ros) ¡Quiero irme para mi casa ya! ¡Estoy mareada! ¡Me duele el estómago! Margarett: Las mismas… Así nos llamamos…
¡Ayyyy! ¡Uyyyyy!¡Voy a vomitar!... (Sale corriendo hacia el baño.)
(…)
234 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
Sargento: (A Pauline) ¡Señorita! ¡Deje el histerismo! ¡No chille como un haremos nosotros aquí?! ¡¿A quiénes defenderemos y protegeremos?! ¿Han
coyote del oeste! comprendido ahora?
MARGARETT: No entiendo… ¿Se halla tan débil nuestra marina que no es capaz (…)
de transportar a dos muchachas desde este hotel endemoniado hasta sus
casas? Margarett: ¡Yo lo que quiero es morirme!
en 1965. Rengifo pone en tela de juicio toda la patraña tejida por los gringos, ¡Y será tuya…!
haciendo énfasis en situaciones límites donde el llanto y la histeria, en vez de ¡Si guardas en el pecho
conmovernos, mueven a la carcajada. la luz de Carabobo
y el rayo de Bolívar!26
Sujeto social, territorio, identidad y pertenencia
Que ninguno se engañe con Rengifo, su apetito intelectual y sensibilidad no Amor al territorio, amor por el semejante, amor a las ideas; por ello su recons-
sufren alteración ni desvarío. En cada uno de sus aportes críticos suele mane- titución con el mito como signo de identidad. Afinidades electivas de nuestro
jar el ensayo o el artículo hacia la comprensión de problemas tanto estéticos César, cuya fuerza telúrica se asoma en su ensayo “Vigencia dramática de Cris-
como socioculturales sin divorciarse jamás del hecho político-ideológico. Para tóbal Rojas” (1951), donde expone sus apreciaciones sobre el dramatismo en la
Rengifo, como más adelante para el historiador Herbert Read, “todo está en obra del pintor de El purgatorio, Primera y última comunión, La miseria, desta-
discusión”; desde esta premisa busca sembrar en sus interlocutores, y a través de cando sus composiciones y su especial uso del color; ejerciendo la crítica sobre
todas sus obras, conciencia de clase. el proceso pictórico y su ensamblaje con los procesos sociales, culturales, histó-
Ejemplo de ello, cuando se refiere en Esa espiga sembrada en Carabobo (cantata ricos, locales o universales. Estos rasgos historicistas contribuyen al descifra-
teatral), a su destacado amor por el terruño. Leamos la siguiente referencia: miento de las partituras y sonoridades de otras realidades.
Para Rengifo el sujeto social tiene pertinencia con su territorio y por ende con
Soldado I: su identidad. Este sujeto es un ser creador, transformador; sin lugar a dudas este
Quiso que lo enterraran en este campo abierto, es un sujeto histórico y su arte, su praxis, es producto del proceso histórico que
bajo los surcos limpios que una vez él labrara. lo legitima; el arte es un fenómeno social producto del ser social que nos atañe
y, por último, el estudio de la realidad hecho por el hombre, es un todo concreto
(…) donde podremos ver el arte como la totalidad de lo real, no reducible a ningún
otro universo del conocimiento. El artista propone la autonomía desde su esfera
Mujer I: de trabajo. Palabra cierta, cuando notamos que determinada ideología trata de
¿Y ese sueño cuál fue? controlar a un artista, sin embargo, percibimos también que las obras de arte
se independizan y convierten en “una victoria de la realidad sobre la ideología”.
(…)
Ideas, acervo y completitud en la poesía de César Rengifo
Soldados: (A coro)
¡Venezuela se llama! Se puede hacer el tonto en cualquier otra parte, pero no en la poesía.
Montaigne
(…)
Si bien es cierto que las palabras pueden crear una realidad superior, incluso
Soldados: (A coro) superarla, siempre me han aturdido, y no solo me enredan en el tejido insinuante
¡La Patria! del lenguaje, sino que a cada tanto me encuentro con ejercicios poéticos que
Oficial III: corroboran mi adolescencia con respecto a la poesía, y que también alimentan
¡Una patria tendrás, muchacho!
26 C. Rengifo. Esa espiga sembrada en Carabobo, Alcaldía de Caracas, Fundarte: 2015, pp. 15, 41.
236 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
mis sospechas sobre todo aquel que se hace llamar poeta. Por ende, el ejercicio Nombrar para seguir viviendo
de elucidar desde el género de las ideas sobre la elaboración poética estará siem- Las voces que he nombrado constituyen resonancias en la obra de César, y
pre invadido primero por la duda, y en segundo lugar, por el tono aleatorio de por ello paso a distinguir la letra de Juan de Castellanos, llamado el “Homero
cualquier opinión, ya que, en resumidas cuentas, la tarea de hacer poesía es un de América”. Aún no habían hecho anclas en la tierra prometida los invasores,
problema humano a resolver, de ese estado del ser que solemos llamar y citar cuando ya los afiligranados versos posaban en la bitácora de quien digno de ser
en esta nuestra Tierra de Gracia como: “íngrimo y solo”. Situación de ese estado llamado hombre y poeta cantó en su Elegías de varones ilustres de Indias, ofrecién-
del ser, donde considero que “almas en pena son los poetas”. A los verdaderos donos en su rica visión el esplendor y la fatiga de lo que somos. Un poco para
me refiero, no a la caterva inútil de narcisos dedicados a maquillar el lenguaje; acercarnos a la obra de Castellanos, como muestra este botón:
los burócratas de la letra que prevarican, viajan, disfrutan oportunamente de la
mediocridad, fungiendo de mercaderes del género; ni a los “cadáveres insepultos” ELEGÍA XIII
de la academia que mueren a diario dos veces, primero como hombres, segundo (canto tercero)
como poetas… Esos no son ni serán poetas, ya que jamás corrieron el riesgo de
asumir transformar el lenguaje, o quizás temieron vivir en la cárcel-alma. De bienes que fortuna concediere
Hago este introito un poco para adentrarme en los terrenos poéticos de una No se fíe quien dellos más alcanza,
obra casi desconocida, innombrada y soslayada, aún hoy, cuando celebramos en Ni piense ser seguro quien tuviere
este año en curso los cien años del nacimiento de su autor. De próspero suceso confianza:
Antes de aventurarme en la significación de su obra es obligatorio para mí el Solo puede tenella del que diere
tránsito por las letras de nuestros orígenes prehispánicos, en pos de la reivin- Seguridad de bienaventuranza,
dicación del mito en cuanto a la literatura ejercida por César –indagación a la Pues los que de ventura viven llenos.
cual me remitiré más adelante en este escrito–. A mi parecer, sería erróneo A veces de la misma tienen menos.
obviar el cimiento clásico en la voz de Juan de Castellanos (1522-1607) y su (…)
sabia nombradía de esta Tierra de Gracia hasta llegar a la contribución apor- Y los Beltranos dos, Álvaro y Diego,
tada por Silva a la agricultura de la zona tórrida de Andrés Bello (1781-1865). Diego Núñez, Beltrán, su buen sobrino,
Iré más lejos: textos escritos por Simón Bolívar (1783-1830), como la Carta De quien, mediante Dios trataré luego,
de Jamaica, el Discurso al Congreso de Angostura, Mi delirio sobre el Chimborazo; Si de vital aliento fuere dino;
también los Versos sencillos de José Martí (1853-1895), así como La Araucana de Pues si yo al Cabo de la Vela llego
Alonso de Ercilla (1533-1594) y Canto al Niágara del poeta cubano J.M. Here- En la prosecusión deste camino,
dia (1803-1839), han de haber alimentado lo que luego devendrá en ideario y Haré mención de nobles moradores
palabra poética en nuestro César. Lo cierto es que “cada poeta vive su lengua” En virtud y riqueza no menores.
y traduce el alma de una colectividad. En el caso de César será el alma de la (…)
venezolanidad, ya que poesía y territorio, en su caso, forman una unidad; así A Cubagua con estas variedades
como en momentos anteriores el caso de A. Bello, J. Martí, Luis de Camoens Acontecíale ni más ni menos,
(1524-1580) y de otros poetas. Poesía y Patria son un vínculo inseparable. Pues el tiempo de las prosperidades
Había plazas, calles, puertos llenos;
Y en el rigor de las adversidades
Todo César 237
27 Juan de Castellanos. Elegías de varones ilustres de Indias, citado por Pedro díaz Seijas: Selección 29 Andrés Bello. Silva a la agricultura de la zona tórrida, citado por oscar Sambrano Urdaneta y
de lecturas hipanoamericanas, distribuidora Escolar, Caracas: 1961, pp. 263-264, 267. domingo Miliani: Literatura hispanoamericana, v. 1, Talleres Italgráfica, Caracas: 1975, p. 121.
28 Pedro Henríquez Ureña. Obra crítica, Editorial oveja negra / Fondo de Cultura Económica, México: 30 José Antonio Castro. “El origen sagrado del poema”, diario Panorama, Maracaibo: sábado 25 de
1986, p. 133. junio de 1984, pp. 1-4.
238 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
Injusto sería decir que el maestro Andrés Bello no tocó las fibras del verso en El corazón en calma sostenía la palabra aromada de sueños.
César Rengifo. Bello esclarece en Rengifo la tierra, los frutos, el uso de valores, el ¡Ah, de cuántos caminos llegaba el compañero de alma joven!
idioma y la pertenencia a lo nuestroamericano. ¡Traje sin color, gestos sin renunciaciones!
Balance de la década de los cuarenta. Visión y hegemonía en la letra El compañero venía de sí mismo hacia esos hombres
Esta generación de escritores, una primera generación surgida en 1940 y una que tienen el alma en crepúsculo y las esperanzas enlutadas.32
segunda nacida en 1948, a decir de la opinión expresada por José Ramón Medina:
Según Octavio Paz, poesía sería: “Necesidad de decirlo todo y conciencia de
… finalmente integrados por la acción del tiempo en un mismo impulso genera- que nada se dice”33. Esta premisa da pie para afirmar que los amigos a que alude
cional– llenaron un positivo papel en nuestra reciente historia literaria. Dos carac- Rengifo en el poema “Voces al compañero”, aparecen como dramatis personae y
terísticas por lo menos, los identifican por el esfuerzo unitario: de una parte, la anuncian su llegada en estos términos: “El compañero llegó en un alba colorida
formación universitaria de sus más calificados representantes; de la otra, su apego y ruborosa”. Aunque de variados caminos llega el compañero, se siente en el aire
a responder las instancias históricas del tiempo, con un pronunciamiento sólida- del poema el latir de la muerte, cuando Rengifo señala: “Sus manos extendidas
mente establecido en las categorías de una cultura universal que aceptaba y defen- apretaban la inquietud de un futuro incierto”. En los siguientes versos Rengifo
día, como primordiales, los valores del hombre por encima de los simples valores nos vende al compañero, ya sin colorido, ante la aproximación del destino fatal:
estéticos, como fuentes originarias de la obra literaria.31 “¡Traje sin color, gestos sin renunciaciones! (…) que tienen el alma en crepúsculo
y las esperanzas enlutadas”…
Aludiendo el compromiso humano en la voz lírica de Rengifo, ofrezco el Poesía limpia, dada a preguntarse por el hombre, sin pretensiones ni malaba-
siguiente texto para dar muestras de su sutil manera de enfrentar el hacer en rismos, cuya fijeza se muestra desde la elaboración minuciosa, ese hacer donde
poesía; fragmento de su único libro de poemas publicado en vida –Ala y Alba los tropos engalanan o atribuyen mieses a la desnuda letra. Ecos hubo, habrá,
(México, 1937)– : de Whitman, Huidobro, Neruda, Vallejo –al que por cierto Rengifo dedica su
poemario Llamas sobre el llanto de 1941–, o de poetas hispanos como Antonio
VOCES AL COMPAÑERO Machado; pero hemos venido a celebrar la poesía de Rengifo, veamos a continua-
Para Rhazés Hernández y Armando Gil ción, siguiendo con el poema que estamos tratando, las palabras que conforman
su identidad:
I
Aquí está el compañero deletreando en voces y gestos
El compañero llegó en un alba colorida y ruborosa una rebeldía que no cabe en la simplicidad de las palabras.
Sus manos extendidas apretaban la inquietud de un futuro incierto
y aún en los ojos se encendía la crisálida infancia. La espiga íntima de su verdad aroma oídos sordos
y refresca pechos sudorosos de opaca resignación
El compañero llegó en un alba colorida y rumorosa. esas intangibles relaciones entre el decir y el sentir, entre el movimiento profundo del
Las mujeres y los niños despertaron su asombro desteñido ser poético y su necesidad de comunicación; pero se le rechazaba como fórmula fría de
al sentir en sus carnes tostadas un roce blando de luz. expresión estructural, sin correspondencia alguna con las instancias poéticas internas.35
¡El compañero llegó! Rengifo, observando los elementos de su realidad, logra una particular
¡Eran los pechos acercándose, comprendiéndose! manera de expresarse; su palabra cobra vida y se apropia del espíritu intangi-
¡El compañero era: la armonía total en su regreso!34 ble del decir. Leamos una extraña pieza poética, una perla negra, rara beldad,
poema que compartí en una conversación telefónica con mi amigo, el ensayista
¿Qué nos quiere avizorar Rengifo en este cúmulo de versos? En un segundo Carlos Yusti, cuya opinión al respecto refiero: “… pero a pesar del vetusto ropaje
momento de este poema de tono elegíaco el compañero es incitado, como por clásico es un poema de una belleza precisa. Además, la música y ritmo le propor-
un destello, por “un roce blando de luz” emitido por “Las mujeres y los niños cionan vigor actual”:
despertaron su asombro…”, para dar cuenta al final: “¡El compañero llegó!”.
En este largo poema el autor nos anuncia, a partir del alba, el inicio de la vida; UNA HERIDA
la espiga es su siembra y su cosecha; la luz nos traslada al nacimiento de una era,
o bien de un ser o de la Patria. Al anunciarnos que “¡El compañero llegó!” nos Duéleme el corazón como la noche.
traduce, en este caso, la esperanza. Todo el recorrido del poema es una reflexión ¡Duéleme nuestro amor y mi tristeza!
y un viaje interior y exterior que realiza César. Desde su “Yo” nos acerca a sus ¡Duéleme presumir ya los adioses
vivencias, a los símbolos recurrentes en su obra: cielos azules, flores, arroyos, Y duélenme mis pasos y el regreso
la tierra, la alegría, la vida y la muerte; para concluir pide al interlocutor que a esa soledad de hielo y niebla
se curve, en un acto solidario de fe, donde siembre la esperanza solidaria de un que amarga, y sacrifica, y nos devasta!
cambio social. ¡Duéleme mi sangre como duelen
¿No habitan en estas imágenes los elementos esenciales de la composición esos bosques obscuros y quemados,
plástica en la obra de César?, a saber: el color, el ritmo, la apropiación de temas negados para el pájaro y la niebla
recurrentes –como el alba, la espiga… ¿No sentimos en estos versos los signos para la flor azul y el nido breve,
hechos palabras en su lenguaje teatral? Esta validez nos mueve a concluir que para el canto del aire y del rocío!
la obra cesariana, múltiple y autóctona, es alimentada por la maravilla de nues- ¡Duéleme esta noche y tu palabra
tro sincretismo cultural, cernido por la escritura y sensibilidad del autor en su amor, que ya me ha herido!
aporte integral a las artes. ¡Y quisiera olvidarla, mas no puedo
Y con ella prosigo como un ciego
Lo formal: unidad de criterio en la expresión que no mira el camino ni sus huellas!36
Contra el desbarajuste formal, se predicó la contención y el equilibrio de la expresión. El No pretendemos agotarnos en la preceptiva academicista, ni crear criterios
verso libre –conquista inapreciable que apuntó generosa y audazmente con la vanguar- fuera de nuestro alcance, pero una lectura crítica y abierta que parta del análisis
dia– solo se admitía en función de la armonía fundamental del poema, que establece
35 J.R. Medina, op. cit., p. 218.
34 C. Rengifo. “Voces al compañero” (fragmento), Poesía reunida, op. cit., p. 34. 36 C. Rengifo, Poesía reunida, op. cit., p. 106.
240 Pensamiento, letra y praxis en César Rengifo
formal de esta obra tendría que dar cuenta, tanto en el nivel fónico com