Cap 3 - Dyce, Anatomía Veterinaría - Aparato Digestivo.
Cap 3 - Dyce, Anatomía Veterinaría - Aparato Digestivo.
E! aparato digestivo” comprende los órganos encargados prehension, masticación y ensalivación del alimento. Tiene
de la recepción, reducción mecánica, digestión química también un cometido importante en la agresión y la defen-
y absorción del alimento sólido y líquido, así como de la eli- sa, mientras que en el ser humano es esencial en la formu-
minación de los residuos no absorbidos. Consta del tracto lación de los sonidos del habla. En la mayoría de las espe-
alimentario ó tubo digestivo —el cual comprende desde la cies la boca funciona como vía respiratoria cuando el flujo
boca hasta el ano- y ciertas glándulas —glándulas salivales, a través de la nariz está dañado u obstruido.
páncreas e hígado- las cuales poseen ductos que se abren La cavidad de la boca (cavidad bucal) tiene su
hacia el tubo digestivo. Las partes del tubo digestivo en comienzo en los labios y continúa hasta la faringe (figu-
orden anatomofuncional son boca, faringe, esófago, estóma- ra 3-3) a través de un estrechamiento caudal al nivel de
go, intestino delgado e intestino grueso (figura 3-1). Algunos los arcos palatoglosos (véase más adelante). Los dientes
de los órganos digestivos se encargan de otras funciones, a y los bordes de las mandíbulas la dividen en un vestíbu-
veces igual de importantes, muy diferentes del procesa- lo más exterior, el cual está limitado externamente por
miento de los alimentos ingeridos. los labios y las mejillas, y por la cavidad central de la boca
Estos órganos se componen principalmente de endo- propiamente dicha. Cuando la boca está cerrada, estas
dermo, la capa germinal que reviste el saco vitelino, si bien divisiones se comunican a través de espacios por detrás y
los tejidos muscular y conectivo que sostienen el epitelio entre los dientes. El vestíbulo se extiende caudalmente
son de origen mesodérmico como todos los demás. hacia la rama de la mandíbula y el músculo masetero. La
La separación del tubo digestivo del saco vitelino se proporción de sus paredes formada por los labios varía
lleva a cabo en el proceso de plegamiento que convierte el con los hábitos de alimentación; una abertura más
disco embrionario, plano, en un cuerpo más o menos cilín- amplia es necesaria en las especies que comen ávidamen-
drico. Este plegamiento se debe a que el disco crece más te o que usan los dientes para capturar su presa o en la
rápido que el tejido extraembrionario con el cual se conti- lucha, mientras que en la mayoría de los herbívoros y
núa; como resultado del constreñimiento ejercido en la roedores es suficiente una abertura más pequeña.
periferia, el disco “se dobla hacia arriba”, mientras que sus La dieta y los hábitos de alimentación determinan tam-
bordes se pliegan o “enrollan por abajo”. Dado que este cre- bién la forma de los labios. En algunas especies, como el
cimiento es más rápido a lo largo del eje longitudinal, el caballo, los labios se emplean para tomar el alimento e intro-
plegamiento es mayor en los extremos cefálico y caudal ducirlo a la boca; para este propósito deben ser, entonces,
que a lo largo de los bordes laterales. Esto asegura que la tanto sensibles como móviles. Cuando otras partes son más
parte del saco vitelino que queda dentro del cuerpo pre- importantes en la prehensión, los labios pueden ser menos
sente dos prolongaciones que se extienden craneal y cau- móviles y estar reducidos en tamaño (p. ej. en el gato), o ser
dalmente desde una región media que mantiene una gruesos e insensibles (p. ej. en el bovino). Los labios del
comunicación libre con la parte más grande del saco viteli- perro son amplios pero finos y, aunque pueden retraerse
no, que permanece fuera del embrión. La parte del saco desde los dientes, no son capaces de otros movimientos deli-
vitelino que queda dentro se conoce como intestino, cuyas berados. La postura de los labios es un factor importante en
Figura 3-1. Representación esquemática del aparato digestivo del perro. 1, Boca: 2, glándulas salivales: 3, faringe: 4, esófago: 5, estómago;
6, hígado; 7, duodeno; 8, páncreas; 9, yeyuno; 10, íleon; 11, ciego; 12, colon; 13, recto; 14, ano.
configuración. La zona modificada de piel a menudo es
mucho más estrecha y puede estar dividida por un surco
mediano llamado filtro (surco subnasal), como en el
perro. Los criadores de perros se refieren a esta región
modificada como el “cuero de la nariz” o “la trufa” por su
semejanza con ambas cosas (figura 3-3). En el ser huma-
no y el caballo a lo largo de todo el labio superior se
extiende un tegumento con pelo.
Las mejillas o carrillos, que tienden a ser más espa-
ciosas en los herbívoros, tienen estructura similar. Su
principal soporte es el músculo buccinador, que tiene la
importante función de regresar a la cavidad de la boca
cualquier alimento que haya escapado hacia el vestibu-
lo. En las mejillas hay glándulas salivales accesorias, a
veces agrupadas en masas muy grandes: la glándula
cigomática del perro (figura 3-12/8), que se halla ocul-
ta debajo del arco cigomático, se origina de esta mane-
ra. La mucosa bucal debe ser suficientemente laxa para
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Figura 3-10. Músculos de la lengua y la faringe del perro. 1, Genihioideo; 2, milohioideo; 3, geniogloso; 4, estilogloso; 5, hiogloso; 6, ester-
nohioideo; 7, esternotiroideo; 8, 9, hiofaríngeo (dos partes); 10, tirofaríngeo; 10°, cricofaríngeo; 11, tirohioideo; 12, cricotiroideo.
Los fascículos musculares están entremezclados con dibular y sublingual mayor (figura 3-3). En determinadas
cantidades considerables de grasa, característica que con- especies, unas elevaciones seriadas y mucho más peque-
fiere a la lengua una consistencia y un sabor únicos, una ñas, situadas a cada lado del frenillo, señalan las abertu-
vez cocinada. Esta grasa es muy resistente a ser moviliza- ras de los ductos menores de la glándula sublingual. El
da en situaciones de inanición. músculo milohioideo pasa ventralmente a la mucosa y la
En el perro, único entre las especies domésticas, la lengua desde su inserción en la cara medial de la mandi-
parte ventral de la lengua contiene una condensación bula para encontrarse con su homólogo del lado contra-
fibrosa prominente, “la lissa”, reconocible con facilidad a lateral en un rafe mediano; ambos sostienen la lengua al
la palpación. Un tabique fibroso que se extiende a partir configurar una “hamaca” muscular (figura 3-21/4). Este
de ella es el responsable del visible surco mediano del músculo está inervado por el nervio mandibular y
dorso de la lengua. desempeña un importante cometido en el comienzo de
La inervación refleja con precisión el origen de la la deglución (pág. 121).
lengua como un abultamiento impar del piso faríngeo
(figura 3-58, C), que más adelante se extiende con las GLÁNDULAS SALIVALES
contribuciones de las partes ventrales de los arcos farín-
geos (branquiales) adyacentes. La mucosa conserva una En la cavidad bucal desembocan los ductos de numero-
inervación sensitiva que proviene de los nervios del arco sas glándulas salivales. Su secreción, la saliva, mantiene
correspondiente. La rama lingual del nervio mandibular húmedo el interior de la boca y, cuando se mezcla con el
es la responsable de la sensibilidad general sobre los dos alimento, facilita la masticación; cuando posteriormente
tercios rostrales de la lengua; la cuerda del tímpano, un el alimento forma un bolo para ser deglutido, la saliva
ramo del nervio facial, es responsable de la sensibilidad lubrica su paso.
especial gustativa en la misma zona. Tanto la sensibilidad Las glándulas salivales pequeñas ya se han mencionado
general como la especial de la raíz lingual son responsa- como características de labios, carrillos y lengua; otras se
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bilidad del nervio glosofaríngeo y, en un menor grado, de encuentran en paladar blando, faringe y esófago. Aunque
los nervios derivados del vago. Los músculos extrínsecos individualmente carecen de importancia, su contribución
y los intrínsecos están inervados por el nervio hipogloso, colectiva puede ser considerable. Sin embargo, la mayor
si bien es probable que las fibras sensitivas que emanan parte de la saliva procede de unas glándulas más grandes
de los husos y de otros receptores en estos músculos via- situadas a mayor distancia de la cavidad bucal en la que dre-
jen principalmente por el nervio lingual. nan a través de ductos más largos (figura 3-11). A diferen-
Una parte relativamente pequeña del piso de la boca cia de las glándulas menores, de las cuales la mayoría gene-
queda accesible rostral y lateralmente a las inserciones de ran una secreción mucosa, algunas de las glándulas mayores
la lengua. La parte libre de mayor tamaño se encuentra producen un líquido más acuoso (seroso) que contiene la
ventral al ápice, caudal a los dientes incisivos. La mucosa enzima ptialina, la cual desempeña un cometido menor en
recubre la parte incisiva de la mandíbula de forma direc- la digestión de los carbohidratos.
ta, pero en todas las demás partes se encuentra sobre el La glándula parótida, que es puramente serosa en la
músculo y el piso es flexible. Las características más des- mayoría de las especies (aunque no en el perro), recibe
tacadas son las protuberancias carnosas, o carúnculas, su nombre en virtud de su relación con el oído, pues se
situadas detrás de los incisivos centrales, y que presentan ha moldeado alrededor de la parte ventral del cartílago
las aberturas que son comunes a los ductos salivales man- auricular (figura 3-12). En el perro es pequeña y está
106 Parte | Anatomia general
Figura 3-11. Glándulas salivales principales de perro, cerdo, bovino y caballo. Anaranjado: glándula parétida; blanco: glándula mandibular;
amarillo: glándulas sublinguales: rojo: glándulas bucales. 1, Ducto parotídeo; 2, ducto mandibular; 3, parte compacta (monostomática) de la
glándula sublingual; 4, parte difusa (polistomática) de la glándula sublingual; 5, glándulas bucales dorsales (glándula cigomática en el perro);
6, glándulas bucales medias; 7, glándulas bucales ventrales; 7°, glándula bucal media.
confinada a la vecindad del cartilago. Debido a que la La glándula mandibular produce una secreción
secreción serosa de la parótida es importante para hume- mixta mucosa y serosa. Por lo general menor que la paró-
decer y ablandar el alimento, la glándula es más grande y tida, es más compacta y está colocada cerca del ángulo
el flujo más abundante en los herbívoros. En estas espe- de la mandíbula. En el perro es una estructura ovoide
cies, la glándula parótida se extiende rostralmente hasta muy regular, moderadamente grande. Es mucho más
el músculo masetero, ventralmente hacia el ángulo de la grande en los herbívoros, en los que ocupa una posición
mandíbula y caudalmente hacia la fosa de atlas. En todas más profunda. Esta glándula drena también por un gran
las especies está encerrada dentro de una cubierta fascial y único ducto que corre ventral a la membrana mucosa
que envía trabéculas hacia su interior para dividir la glán- del suelo de la boca, cerca del frenillo de la lengua, para
dula en lobulos evidentes. abrirse sobre la carúncula sublingual.
Los ductos colectores principales corren por dentro La glándula sublingual es también comúnmente
de esas trabéculas y finalmente se unen para formar un mixta y en ocasiones está formada por dos partes: una
ducto único que sale por la cara craneal. En el perro glándula compacta (monostomática), que drena por un
este ducto “toma un atajo” a través de la superficie late- ducto único, y otra glándula difusa (polistomática), que
ral del masetero para abrirse en el vestíbulo de la boca se abre por varios ductos pequeños. En el perro la parte
frente al cuarto diente premolar superior. En los gran- compacta se fija sobre el extremo rostral de la glándula
des animales domésticos, el ducto parotídeo toma el mandibular, de la que parece ser continuación. El ducto
camino más largo pero más protegido medialmente al que sale de esta parte corre cerca del ducto mandibular
ángulo de la mandíbula, a la cual rodea ventralmente, y y descarga la saliva al lado de éste o a través de una aber-
transcurre por la cara a lo largo del borde rostral del tura común. La parte difusa, la única presente en el
masetero. caballo, es una delgada banda situada por debajo de la
Capítulo 3 Aparato digestivo — 107
Figura 3-12. Glándulas salivales del perro. 1, Glándula parótida; 2, ducto parotídeo; 3, glándula mandibular; 4, ducto mandibular; 5, parte cau-
dal de la glándula sublingual compacta; 6, parte rostral de la glándula sublingual compacta; 7, ducto sublingual principal; 8, glándula cigomáti-
ca.
mucosa del piso bucal; sus muchos ductos se abren al ciertas sustancias, algunas de las cuales pueden acumu-
lado del frenillo. larse como depósito (sarro dental) sobre los dientes.
El flujo de saliva es normalmente continuo, aunque
la velocidad es influida por muchos factores. Disminuye
con la ansiedad o el miedo y puede cesar totalmente APARATO MASTICATORIO
cuando el cuerpo está deshidratado, de manera que la
consiguiente sequedad de la boca contribuye a la sensa- El aparato masticatorio comprende los dientes y las
ción de sed. El flujo de saliva aumenta cuando se intro- encías, las articulaciones temporomandibular y sinfisial
ducen sustancias a la boca aunque no sean comestibles, de las mandíbulas y, los músculos masticatorios.
si bien el alimento es más eficaz, como lo demostró el
clásico experimento de Pavlov. En el aumento del flujo
de saliva son igual de eficaces los acontecimientos que
DENTICIÓN
“anuncian” que la alimentación es inminente. La veloci-
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una manera muy complicada; esto incrementa la eficien- vasomotores, aunque la mayoría son sensitivos y
cia de la superficie masticatoria, ya que la resistencia poseen terminaciones que pueden ser estimuladas de
desigual de los tejidos expuestos al desgastarse la cubier- distintas maneras. Cualquiera que sea el estímulo —tér-
ta de esmalte da por resultado una configuración rugosa mico, mecánico o quimico—, la sensación percibida es
e irregular (figuras 3-19 y 18-20). dolorosa; como la pulpa está contenida dentro de pare-
El cemento es el menos duro de los tejidos calcifica- des rígidas, incluso la más leve hinchazón inflamatoria
dos del diente y recuerda al hueso en su estructura, aun- se advierte rápidamente.
que le falta una organización tan regular. El depósito ini- Cada diente está implantado en un alvéolo separado
cial sobre la raíz es delgado, pero a medida que el depó- en el borde de cada rama de la mandibula. La forma del
sito continúa durante la vida puede formar finalmente alvéolo se corresponde con la de la raíz y por ello con fre-
una gruesa corteza. Las fibras de colágeno se extienden cuencia es ramificado e irregular. En donde los dientes se
desde el cemento hasta el ligamento o la membrana encuentran muy juntos, los tabiques entre los alvéolos
periodontal (periodonto), el tejido conectivo especializa- adyacentes pueden ser muy delicados o incluso defectuo-
do que retiene al hueso en su alvéolo. Aunque en gene- sos. Los alvéolos suelen estar recubiertos por una delgada
ral se puede comparar con el hueso en su estructura y lámina de hueso compacto perforado para facilitar el paso
desarrollo, el cemento se diferencia en un aspecto impor- de vasos y nervios que alimentan tanto al alvéolo como al
110 Parte | Anatomia general
diente. La superficie externa de la lamina puede estar rode- paso. Sin embargo, si esos restos son grandes y quísticos,
ada de trabéculas de hueso esponjoso que se alargan hacia como ocurre algunas veces, pueden obstruir más que faci-
la superficie de la mandibula o irradian a zonas vecinas; en litar el movimiento del diente y desviarlo de su curso real,
donde el borde alveolar es estrecho, sin embargo, la lamina dando oportunidad a que se presenten anomalías incómo-
se funde con la compacta externa de la mandibula. El dien- das de localización y de espacio. La retención de una
te está fijo al alvéolo mediante el ligamento periodontal cubierta epitelial sobre la corona que no ha hecho erupción
fibroso rugoso. Éste es particularmente rico en fibras de asegura que no se presente ninguna ruptura de continuidad
colágeno que se fijan tanto al cemento como al hueso de cuando el diente sale a la superficie, pues ese resto del órga-
los alvéolos y que están orientadas de modo que el diente no del esmalte se fusiona con el epitelio de las encías alre-
se encuentra suspendido de una especie de “hamaca”; las dedor del diente (figura 3-15).
fuerzas masticatorias que tienden a empujar los dientes La erupción de los dientes permanentes es más compli-
más profundamente dentro del alvéolo se convierten así en cada. Éstos se desarrollan en criptas óseas situadas más pro-
fuerzas de tensión dentro de la pared alveolar. La disposi- fundamente que las raíces de los dientes equivalentes del
ción permite al diente una cierta movilidad, aunque habi- conjunto temporal. Para hacer erupción deben librarse de su
tualmente muy limitada, de modo que una ligera rotación confinamiento y desplazar a sus predecesores. La erosión de
e inclinación son normales durante la masticación. la raíz y el ajuste continuo de las paredes del alvéolo en que
Los vasos y nervios que nutren e inervan los dientes están incrustados implican los procesos habituales del remo-
se derivan de los troncos mayores (arterias, venas y ner- delado óseo, y no es irreal afirmar que el diente permanente
vios alveolares superiores e inferiores) que atraviesan por y su alvéolo migran como una unidad a través de la mandi-
canales en el maxilar y la mandibula. bula para penetrar en el alvéolo del diente temporal. El dien-
La erupción del diente es un proceso complicado y te de reemplazo presiona entonces contra la raíz del diente
sujeto a controversia que implica muchos factores, como es temporal, causando su resorción. La fijación del diente tem-
el crecimiento de la raíz, el crecimiento del hueso, la proli- poral se afloja, permitiendo que se desplace y se vuelva cada
feración de la pulpa, la presión de los tejidos y la tracción vez más móvil durante la masticación; pronto se desprende
periodontal. Se discute la relativa importancia de todos y luego emerge el diente permanente en su sitio. La erupción
ellos, pero el último factor es probablemente el más signi- oportuna del diente permanente depende de que los dientes
ficativo. Los huesos temporales emergen en las mandíbulas temporales tengan los sitios disponibles para recibirlos; si
después de que se ha completado la corona, pero antes de estos dientes se pierden prematuramente, el llenado de los
que se forme la raíz; este proceso lleva al hueso más cerca alvéolos por hueso puede dificultar que los dientes perma-
de la superficie y proporciona el espacio necesario para la nentes establezcan sus relaciones oclusales adecuadas.
formación de la raíz. El movimiento de la corona está faci- La dentición del perro, aunque relativamente simple,
litado por un aflojamiento del tejido conectivo del folículo está bien adaptada a los hábitos de alimentación del animal
dental (pág. 142) y la encía, y por la presencia de restos del (figura 3-16). Los dientes incisivos son pequeños, en forma
epitelio de la lámina dental, los cuales definen la línea de de “clavo”, y se apiñan en la parte rostral de cada mandibu-
A Cc
Figura 3-15. Dibujos esquemáticos que representan la erupción de un diente y su reemplazo. A, Erupción de un diente deciduo. El primordio
del diente permanente se localiza sobre el lado lingual del diente deciduo. B, El diente deciduo totalmente desarrollado dentro de un alvéolo
óseo. La corona del diente permanente ya se ha formado. C, El diente permanente está ya listo para hacer erupción. La raíz del diente deci-
duo ha sido reabsorbida; la formación de la raíz del diente permanente está avanzando.
Capítulo 3 Aparato digestivo
Figura 3-16. Vista lateral de la cabeza del perro mostrandola dentición permanente.
la y del maxilar. Con la erupción, cada incisivo superior rales (como máximo cuatro) están representados en ambas
presenta una corona trilobulada con un borde cortante denticiones y se asignan al grupo de los premolares; el resto
labial. Los incisivos inferiores son bilobulados. Estas carac- (como máximo tres) están representados sólo en la denti-
terísticas se van perdiendo a medida que el desgaste redu- ción permanente y se conocen como dientes molares. Los
ce el diente a un simple clavo prismático. El nombre de dientes premolares del perro forman una serie espaciada,
“incisivos” sugiere que esos dientes se utilizan para cortar el irregular y bastante apretada, de tamaño y complejidad cre-
alimento antes de que éste se introduzca a la boca, pero en cientes. Las cúspides o proyecciones de las coronas indivi-
esta especie un segundo y más eficiente esfuerzo cortante duales están alineadas una detrás de la otra para formar un
es proporcionado por los dientes más caudales (posterio- borde cortante discontinuo en forma de “sierra” que se ase-
res) de la boca, mientras que en el perro los incisivos se uti- meja bastante a las “tijeras de festonear” de un sastre y que
lizan principalmente para mordisquear y acicalarse. son eficaces por la misma razón (donde la eminencias hacen
Los dientes caninos están particularmente bien posible un corte más rápido y más limpio mientras que las
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desarrollados, a tal punto, que el nombre genérico Canis escotaduras ayudan a mantener en alimento en su lugar. Los
para los animales emparentados con el perro es el que molares, más caudales, poseen también un potencial de
proporciona el término con el cual estos dientes se cono- corte, pero se han desarrollado principalmente para triturar
cen en todos los mamíferos. Los caninos son dientes de y se distinguen por sus superficies masticatorias más anchas
forma simple, grandes, curvos y lateralmente comprimi- y más largas. Las cúspides o elevaciones que tienen están
dos, y son capaces de infligir una herida profunda; estos colocadas de una forma que se reproduce fielmente en los
dientes se utilizan para propósitos agresivos y de suje- dientes de todos los miembros de la especie; sus homólogos
ción. Una gran parte de cada diente canino está implan- pueden reconocerse, aunque a veces con gran dificultad, en
tada en la mandíbula lateralmente; la extensión y la posi- los dientes de otros mamíferos.
ción de la parte incrustada del canino superior se ven La mayoría de los dientes laterales, a diferencia de
reflejadas por un borde óseo en el alvéolo. los incisivos y los caninos, tienen más de una raíz. Las
Los dientes premolares y molares constituyen juntos múltiples raíces, especialmente si son divergentes, pro-
los “dientes laterales”, un término más común y más útil en porcionan un anclaje más firme, pero hacen difícil la
las descripciones de la dentición de las especies herbivoras, extracción, si no imposible; la partición previa de la coro-
en las que los dos grupos se han asimilado entre sí en forma na en partes que correspondan a las raíces individuales
y función. En todos los mamíferos, los primeros dientes late- hace más factible extraerlos.
112 Parte | Anatomia general
La dentición del gato se reduce a: ciendo sólo gradualmente (el desarrollo tardío de las raíces
permite que el crecimiento continúe durante algunos años
3-1-3-1
después de que los dientes se han desgastado), y sobre todo,
3-1-2-1 por el plegamiento complejo del esmalte. Este plegamiento
tiene dos consecuencias importantes. Por un lado, incremen-
en la serie permanente (figura 3-17). Está incluso ta la cantidad del componente más duro y más durable del
más minuciosamente adaptada a la alimentación carní- diente que se expone, reduciendo de ese modo la velocidad
vora, pues la reducción de la serie molar ha eliminado en de desgaste. Por otro, proporciona una alternancia de mate-
gran medida el potencial de trituración que presentaba la riales más duros y más blandos, de manera que, al desgastar-
dentición del perro. La acción de corte de los molares del se a diferentes velocidades, se produce una irregularidad de
gato les ha merecido la denominación de secodontos; la la superficie masticatoria, lo cual le confiere a ésta una cua-
estructura de doble propósito de los molares del perro se lidad de lima o escofina (figuras 3-19 y 3-20).
describe mejor como tuberculosectorial. En el gato, los
incisivos son notablemente pequeños, y los dientes cani-
nos, relativamente grandes. ARTICULACIONES DE LA MANDÍBULA
En otras especies domésticas, el alimento es mucho
más abrasivo y requiere mucho más aplastamiento y tritu- Aunque es costumbre describir dos articulaciones tem-
ración. La dentición está modificada de conformidad. Los poromandibulares, éstas pueden considerarse dos mita-
detalles se presentan en capítulos posteriores; aquí es sufi- des ampliamente separadas de una sola articulación con-
ciente señalar sólo las características más sobresalientes. dilar (pág. 21). Es claro que el movimiento en un sitio
En la dentición del cerdo, las anchas coronas de los debe estar acompañado por otro movimiento, no necesa-
dientes laterales muestran una elaborada formación de riamente idéntico, en el otro.
cúspides romas que las convierten en instrumentos tritu- Las superficies articulares las proporcionan la cabeza
radores muy eficientes; los dientes de este tipo se llaman mandibular, situada sobre el proceso condilar de la rama de
bunodontos (figura 3-18). Los dientes caninos de esta la mandibula, y la fosa mandibular en su parte articular,
especie continúan abiertos en el extremo incrustado en una faceta formada principalmente por la parte escamosa
el alvéolo (raíz), de manera que el crecimiento de los del hueso temporal, aunque a veces se extiende más allá de
tejidos dentales continúa durante la vida del animal. Este el. Las formas de las dos superficies reflejan los hábitos de
crecimiento persistente, asociado a sus formas curvas, les alimentación, y en especies como el perro, en el que predo-
permite asumir formas muy sorprendentes en los ejem- minan los movimientos del tipo de “bisagra” de la mandi-
plares más viejos, en particular en los jabalíes. bula, la cabeza mandibular toma la forma de un cóndilo
Las otras especies están más restringidas a una alimen- transverso al que la fosa proporciona la cavidad correspon-
tación herbivora que el omnivoro cerdo, y la dentición de diente. La dislocación hacia caudal de la mandibula es evi-
los caballos y rumiantes debe permitir un desgaste continuo tada por el prominente proceso retroarticular, colocado
y considerable en las caras de masticación. Este requisito se directamente por detrás de la fosa mandibular. Una pecu-
cumple mediante el agrandamiento de esas superficies por liaridad de la articulación es la presencia de un disco arti-
el aumento en la altura de las coronas, las cuales van apare- cular fibroso o fibrocartilaginoso que separa la cavidad en
Figura 3-17. Dentición permanente del gato. A, Vista rostral. B, Maxilar izquierdo; vista ventral. C, Mandíbula rama derecha; vista dorsal.
Capítulo 3 Aparato digestivo
dad tónica de los músculos masticatorios, probablemente bula y el desarrollo de los dientes, de manera que exista
ayudados por el sello hermético que se crea con la aplica- normalmente una relación armoniosa en todos los esta-
ción del dorso de la lengua al paladar. Las ramas de la man- dios del desarrollo. Pero las anomalías no son raras, y las
díbula están colocadas de modo simétrico respecto al plano mandíbulas retraída o saliente están bien ilustradas por
mediano, y las arcadas superiores e inferiores de los dientes los bulldogs y muchos galgos afganos, respectivamente.
están ligeramente separadas o en contacto suave e inte- La actividad más simple que es común a todas las espe-
rrumpido. La arcada formada por los dientes superiores por cies independientemente de sus hábitos masticatorios es el
lo general es más amplia que su contraparte, y las arcadas bostezo, que se observa con la “caída” de la mandíbula. El
dentarias están superpuestas en un solo lado de sus caras bostezo se realiza por falta o cese de actividad en los mús-
oclusales (masticatorias). En algunas especies, como la rata, culos masticatorios, por contracción de sus antagonistas y
es imposible la oclusión simultánea en ambas regiones inci- por la gravedad. Conforme “desciende” la mandíbula, la
siva y molar; en ellas, la mandíbula debe “adelantarse y cabeza mandibular gira sobre el menisco articular mientras
dejarse caer” para juntar las puntas de los incisivos, y “retra- que el mismo menisco se desliza hacia rostral (adelante) en
erse y levantarse” para el contacto molar; tales animales la fosa mandibular, ayudado tal vez por las fibras muscula-
suelen mantener una posición intermedia de la mandíbula res pterigoideas laterales que lo fijan a ella. El cierre de la
cuando descansan. boca requiere la reversión de esos procesos, y a veces tiene
Un ligero incremento en la actividad muscular lleva los que ser lo bastante vigoroso como para lograr desprender un
dientes a un contacto más amplio, conocido como oclusión bocado. A veces el desprendimiento se logra con los incisi-
(mordida) céntrica. Las relaciones entre los dientes en esta vos, y en algunas especies el movimiento de bisagra es com-
posición son variables, incluso en el mismo individuo en plicado por una protrusión preliminar de la mandibula para
diferentes edades, pues los dientes se juntan de manera llevar los bordes incisivos al alineamiento. Cuando los pre-
modificada a medida que el desgaste reduce las proyeccio- molares y molares se utilizan en la mordida, la acción es uni-
nes más salientes (y en algunas especies también por migra- lateral. Los herbívoros emplean los premolares y molares
ción de los dientes dentro de maxilar y mandíbula). Es para triturar la comida ya introducida en la boca, y el movi-
común encontrar que cada premolar y molar hace contac- miento activo (“de cierre”) es precedido por un desplaza-
to con dos dientes de la serie opuesta al estar los dientes miento lateral. La articulación temporomandibular de estos
inferiores generalmente un poco mesiales respecto a sus animales está situada dorsalmente del plano oclusal, y los
contrapartes superiores. En el perro, los dientes más gran- dientes inferiores se dirigen hacia rostral (adelante) sobre
des, los últimos premolares superiores y los primeros mola- sus homólogos superiores cuando se les acercan. Esto con-
res inferiores, muerden juntos y constituyen los premolares tribuye a un componente de trituración que está ausente
o molares sectoriales (muela carnicera o carnasial), que son cuando la articulación y las superficies oclusales se encuen-
las “tijeras” trituradoras más importantes (figura 3-16). Los tran en un nivel más cercano. La oveja y el perro, ejemplos
dientes rostrales a los sectoriales no se contraponen ni típicos de herbivoro y carnívoro, ilustran estas diferencias en
encuentran, dejando un espacio (“de acarreo”), mientras la posición articular respecto a los dientes (figura 3-22).
que los últimos molares tienen un contacto amplio. El
diente canino inferior hace contacto rostral con el canino
superior, llenando el espacio entre él y el tercer incisivo. FARINGE Y P, AR BLANDO
La relación entre los dientes es de tipo dinámico,
como la que se observa con facilidad en la tan frecuente- La faringe se ubica caudalmente a la boca y se continúa
mente deficiente dentición humana. Un diente privado con el esófago. Es una cámara en forma de “embudo”
de su sostén normal puede desviarse por la influencia de contenida dorsalmente por la base del cráneo y la prime-
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las fuerzas masticatorias; las presiones ejercidas por los ra y segunda vértebras cervicales, la laringe ventralmente
labios, los carrillos y la lengua son también importantes y los músculos pterigoideos, la mandibula y la parte dor-
para mantener un contacto y una alineación normales. Es sal del aparato hioideo lateralmente. Como se comunica
evidente por estudios del desarrollo que estas asociacio- de manera libre con otras cavidades en la cabeza, es más
nes se establecen antes de la erupción, y que factores bien difícil formarse un concepto claro de sus límites y
comunes controlan el crecimiento de maxilar y mandi- extensión; de las figuras 3-23 y 4-2 puede obtenerse una
Figura 3-22. Relaciones de las caras articular y oclusal en el perro y la oveja (señaladas por las flechas superiores e inferiores, respectiva-
mente).
116 Parte | Anatomia general
Figura 3-23. Sección paramediana de la cabeza del caballo. 1, Tabique nasal; 2, paladar duro; 3, paladar blando; 4, arco palatofaringeo; 5, raíz
de la nasofaringe; 6, nasofaringe; 7, entrada a la tuba auditiva; 8, bucofaringe; 9, epiglotis; 10, esófago; 11, tráquea.
Figura 3-25. Tonsilas en la pared de la orofaringe y la nasofaringe; ca, perro; fe, gato; su, cerdo; bo, bovino; cap, cabra; eq, caballo. 1,
Orofaringe: 2, nasofaringe; 3, tonsila palatina; 4, tonsila lingual; 5, tonsila del paladar blando; 7, tonsila tubárica.
Figura 3-27. Dibujo esquemático de la faringe que muestra sus comunicaciones rostrales con las cavidades nasal y bucal y sus comunicacio-
nes caudales con el esófago y la laringe. 1, Cavidad nasal; 2, cavidad bucal; 3, paladar blando; 4, nasofaringe: 5, raíz de la lengua; 6, laringe
(que se proyecta a través del piso faringeo); 7, laringofaringe (receso piriforme): 8, arco caudal del arco palatofaríngeo; 9, esófago; 10, lámina
del cartílago cricoides; 11, tráquea.
lo liso en algún punto dentro del tórax. Es común descri- esofágico y gástrico es muy notorio y puede desplazar-
bir dos estratos de músculo: ambos están en espiral y se a cada lado del cardias. En el ser humano, la exposi-
enrollados en sentidos opuestos en la primera parte del ción prolongada o repetida al jugo gástrico (p. ej. en
esófago; cerca del estómago, la cubierta externa se vuel- caso de acidez gástrica) puede provocar la transforma-
ve más longitudinal y la interna más circular (figura 3- ción del epitelio estratificado del esófago inferior en la
30). La disposición es muy complicada en sus detalles, variedad gástrica columnar.
y revela considerable entrelazamiento de fascículos
musculares que se intercambian entre las dos capas.
Aunque no es convincente la evidencia morfológica de
su existencia, algunos estudios funcionales han sugeri-
do la presencia de varios esfínteres. Entre ellos se inclu-
yen un esfínter craneal, probablemente proporcionado
por las fibras del músculo cricofaríngeo y quizá por
otros dentro del tórax, en donde el paso del alimento
tiende a ser “retrasado”. Hay un engrosamiento que
sugiere un esfínter en la unión del esófago con el estó-
mago, aunque el flujo de alimento está impedido de
manera más clara a un nivel ligeramente más craneal,
inmediatamente por delante del diafragma. Sin embar-
go, no existe evidencia anatómica de un esfínter predia-
fragmático.
La parte interna de la pared del esófago se divide
en submucosa y mucosa por una tela mucosa fenestra-
da, por lo común más prominente en el esófago toráci-
co (figura 3-31, B); ésta ayuda a organizar el revesti-
miento del órgano vacío en pliegues longitudinales. El
epitelio de la superficie es generalmente estratificado
escamoso, y el grado de queratinización refleja la dure-
za relativa del alimento habitual de la especie. Esto se
ilustra exactamente al comparar el epitelio esofágico
del perro (figura 3-31, A) con el epitelio más grueso de
la cabra, la cual tiene una dieta mucho más dura (figu-
ra 3-31, B). Otra diferencia sobresaliente entre estas
especies la proporcionan las muchas glándulas tubulo-
Figura 3-30. Dibujo semiesquemático de la estructura del esófago,
acinares secretoras de moco presentes en la submuco- seccionado longitudinal y transversalmente. 1, Mucosa; 2, capa mus-
sa del esófago del perro. El límite entre los epitelios cular (longitudinal y circular); 3, adventicia.
Figura 3-31. Esófago, del perro (A) y de la cabra (B) (70x). 1, Epitelio escamoso estratificado; 2, lámina propia; 3, lámina muscular de la muco-
sa; 4, submucosa; 5, glándulas tubuloacinares secretoras de moco; 6, muscular interna.
Capítulo 3 Aparato digestivo 121
El esófago recibe su inervación de los nervios simpá- jo local, a diferencia de los procesos previos, que son
tico y vago, incluidos los ramos laríngeos recurrentes. La controlados por un centro de la deglución en el tallo
inervación vagal es la más importante. El músculo estria- encefálico.
do nace del mesodermo de los arcos faríngeos y está bajo El líquido es deglutido esencialmente de la misma
control de las neuronas motoras viscerales generales del manera. Pasa principalmente a través de los recesos piri-
vago, mientras que las partes de músculo liso están bajo formes, y el impetu inicial suele bastar para proyectarlo
control directo del sistema nervioso intrínseco y control de manera adecuada dentro del esófago.
indirecto del sistema nervioso autónomo. Un plexo
mientérico se extiende a lo largo del esófago.
La irrigación sanguínea, derivada de varias arterias CAVI ABDOMIN
locales, no presenta características de interés especial.
Son necesarias algunas observaciones generales acerca de
la cavidad abdominal antes de continuar con la descrip-
DEGLUCI ción del aparato digestivo.
El abdomen es la parte del tronco que se encuentra
La primera etapa de la deglución es un acto voluntario, caudal al diafragma (pág. 32). Es la más grande de las cavi-
pero, una vez que el alimento ha abandonado la boca, su dades del cuerpo, la cual se continúa hacia caudal, en el
avance no está bajo control de la voluntad. plano que pasa a través del promontorio sacro y el borde
El alimento que ha sido preparado de manera sufi- púbico, con la cavidad pélvica más caudal y mucho más
ciente por la masticación y la insalivación se reúne en pequeña (figura 2-2). La parte más craneal (intratorácica)
un espacio formado por el “ahuecamiento” de la super- de la cavidad abdominal está protegida por las costillas y los
ficie dorsal de la lengua y luego es aislado al presionar cartílagos costales más caudales, y está bastante limitada en
el vértice de la lengua contra el paladar. El maxilar y la cuanto a las variaciones de tamaño que pudiera experimen-
mandíbula se cierran, y la enérgica contracción de los tar; la parte más caudal está sostenida por el esqueleto sólo
músculos milohioides, hiogloso y estilogloso eleva la en su cara dorsal y por ello es más variable. La cavidad pél-
lengua y empuja el bolo dentro de la bucofaringe. De vica tiene el sostén óseo más extenso y más constante en
manera inevitable, el alimento toca la mucosa faríngea tamaño, aunque incluso aquí se permiten ciertas variacio-
y este contacto inicia el reflejo que completa la acción. nes a causa de los cambios en los componentes del tejido
Los nervios aferentes incluyen ramos de los troncos blando de sus paredes (figura 29-25, A, B).
mandibular, glosofaríngeo y vago. A medida que la La estructura de las paredes abdominal y pélvica se
comida pasa caudalmente, el paladar blando se eleva y ha descrito con el aparato locomotor. Las características
su borde libre se dirige hacia la pared faríngea dorso- comparativas, incluidos la conformación y los factores
caudal. El cierre del orificio intrafaríngeo impide la que influyen sobre ella en las diferentes especies, se con-
disipación de la presión generada en la boca y asegura sideran en capítulos posteriores. Las cavidades abdomi-
que el alimento sea llevado hacia el esófago, impidien- nal y pélvica contienen el saco peritoneal; el estómago, el
do que salga a la nasofaringe. Este estadio va acompa- intestino delgado y el grueso, junto con el hígado y el
ñado de una breve inhibición de la respiración, con la páncreas; el bazo; los riñones, los uréteres, la vejiga y la
glotis cerrada. El aparato hioideo y la laringe son diri- uretra (en parte); los ovarios y la mayor parte del apara-
gidos simultáneamente hacia rostral, y la epiglotis, al
to reproductor en la hembra, así como una parte más
hacer contacto con la lengua, se inclina hacia caudal
pequeña del tracto reproductor en el macho; las glándu-
para proporcionar cierta protección a la entrada de la
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que están suspendidos del techo abdominal dentro de los men total del líquido peritoneal es por tanto pequeño:
repliegues peritoneales. Aunque engañoso, este término unos cuantos mililitros en un perro. El líquido es sin
es útil para distinguir entre ésta y la disposición retrope- embargo de vital importancia, porque lubrica las vísce-
ritoneal alternativa de otros órganos que están conecta- ras, permitiéndoles deslizarse en forma libre una sobre
dos en forma directa a la pared abdominal. Un diagrama otra o contra la pared abdominal en la ejecución de sus
(figura 3-32) puede aclarar esta distinción. El mismo dia- propias funciones o cuando se desplazan por otras acti-
grama ilustra la división del peritoneo en una parte vidades. El líquido es intercambiado de manera constan-
parietal que recubre las paredes, una parte visceral que te, aunque se discute el mecanismo de resorción.
envuelve los órganos (vísceras) y una serie de pliegues Cualquiera que sea su naturaleza, la gran área superficial
dobles que “conectan” las partes parietales con las visce- (2 m? en los seres humanos) del peritoneo ayuda a la
rales. Esos pliegues se conocen muchas veces, de forma remoción rápida, y los fármacos a veces se administran
colectiva, como mesenterios, pero propiamente este tér- mediante inyección intraperitoneal. Las toxinas también
mino está restringido al pliegue que suspende el intesti- se absorben con rapidez y, puesto que la cavidad perito-
no delgado (y de manera más específica sólo el yeyuno y neal, caliente y húmeda, proporciona condiciones ideales
el íleon); algunos pliegues similares se llaman de manera para el crecimiento bacteriano, nunca puede verse a la
conveniente mesocolon, mesoovario, etc., atendiendo al ligera una inflamación del peritoneo.
órgano que sostienen; otros, por ejemplo el omento (epi- Las láminas serosas inflamadas tienen tendencia a
plón) mayor, tienen nombres menos descriptivos. adherirse entre sí, y con el transcurso del tiempo esas
Una pequeña evaginación (bolsa infracardiaca) del adhesiones pueden volverse firmes y permanentes. Por
peritoneo parietal se introduce un corto trecho en el esta razón, con frecuencia el cirujano dobla los bordes de
mediastino, dentro del tórax a lo largo de la cara derecha la herida, uniendo las superficies serosas cuando cierra
del esófago en donde éste atraviesa el diafragma. una incisión. La adhesión entre órganos que de forma
El peritoneo consta de una sola capa de células normal se mueven libremente uno sobre otro es una
mesoteliales aplanadas sostenidas por un tejido fibroelás- secuela posible e indeseable de la infección o el trauma-
tico que fija, de manera más o menos firme según su tismo del peritoneo. Es claro que cualquier fi; ción que
posición, las estructuras subyacentes. Con frecuencia se limite la movilidad puede interferir en el funcionamien-
almacena debajo del peritoneo una cantidad considera- to normal. Sin embargo, debe señalarse también que la
ble de grasa, en especial en algunas localizaciones. En el adhesión de las superficies serosas en aposición (con la
animal sano, la cavidad peritoneal se reduce a una serie obliteración del espacio entre ellas) es común en el desa-
de hendiduras entre los órganos abdominales que se rrollo y explica la posición definitiva y la disposición de
hallan “empacados” de manera apretada. La mayoría de muchos órganos y mesenterios.
las hendiduras son de dimensiones capilares, y el volu- En el desarrollo temprano, el tracto gastrointestinal
sigue un curso sagital a través de la cavidad corporal. Se
fija a lo largo de toda su longitud al techo del tronco
embrionario mediante un “mesenterio” dorsal primitivo,
pero sólo una parte del intestino anterior (aquella que se
convierte en el estómago y la primera parte del duode-
no) y una corta parte caudal del intestino posterior tie-
nen fijaciones ventrales similares. Las partes del mesen-
terio dorsal asociadas con los órganos en diferenciación
que la cavidad es potencial, no real. El omento mayor cavidad pélvica— en asociación con los órganos urogeni-
del perro gira caudalmente entre las vísceras y el piso tales se describirá mejor cuando se estudien estos órga-
abdominal y sus paredes se describen como parietal nos (pág. 184).
(ventral) y visceral (dorsal) por su relación con la
pared y las vísceras abdominales. Es la primera estruc- Topografía visceral
tura que aparece cuando se abre el piso abdominal. El
crecimiento posterior del hígado reduce el acceso al La disposición general de las vísceras es determinada
interior de la bolsa a una abertura estrecha, el agujero por la forma de la cavidad en que están retenidas; su
epiploico (agujero omental), por el que la cavidad de disposición detallada es influida por características
la bolsa omental continúa en comunicación abierta, individuales de fijación, motilidad y distensión.
aunque restringida, con la parte principal de la cavidad Puesto que la cavidad peritoneal está sellada de forma
peritoneal. Las características principales de la disposi- hermética y la mayoría de los contenidos abdominales
ción se muestran en las figuras 3-33 y 3-61. El creci- son incompresibles, se deduce que cualquier cambio
miento diferencial y las fijaciones secundarias que en la posición o los contornos de un órgano tiene que
determinan la disposición adulta varían en grado con- ser seguido de un ajuste de la pared abdominal o por
siderable entre las especies, y los detalles que tienen un cambio recíproco en los órganos vecinos. De esa
importancia práctica se mencionan en el contexto. En manera, cualquier cambio incluso trivial en un órgano
la mayoría de las especies el omento mayor tiene puede desatar una reacción en cadena que se extienda
forma de encaje, un efecto producido por el depósito a todas las partes del abdomen. El peso del contenido
de grasa en bandas a lo largo del curso de los vasos san- abdominal es considerable, en especial en los herbivo-
guíneos; en los rumiantes puede haber tanta grasa que ros más grandes. Los órganos “flotan” dentro del líqui-
el omento parece que está constituido por entero de do seroso, y las fuerzas gravitacionales son contrarres-
ese tejido. El omento no tiene capacidad intrínseca tadas por la tensión que ejercen activa y pasivamente
para el movimiento, pero está expuesto a ser desplaza- las estructuras de la pared abdominal, por el empuje
do en el abdomen por los movimientos de otras estruc- craneal sobre el diafragma que ejerce la presión nega-
turas. Puesto que tiene la tendencia común de las tiva dentro del tórax y, en un grado menor, e incierto,
membranas serosas a adherirse cuando se inflaman, se por los mesenterios y vasos que sostienen órganos
descubre frecuentemente fijado en regiones de infec- específicos.
ción y ayuda a circunscribirlas. El cirujano puede sutu- La esencia de la situación puede representarse de
rar el omento mayor sobre una incisión cerrada de una manera esquemática (figura 3-34). Se observa que la
víscera como un seguro adicional contra derrames. presión interna varía a diferentes niveles dentro del
La disposición no menos complicada de los pliegues abdomen; es menor que la presión ambiental en la
peritoneales que se desarrollan —principalmente en la parte más dorsal, igual a ella a un determinado nivel y
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Figura 3-33. Sección paramediana de la cavidad abdominal de un perro para mostrar la disposición del peritoneo; la cabeza esta hacia
la izquierda. (esquemática). 1, Aorta; 2, esófago; 3, vena cava caudal; 4, diafragma; 5, hígado; 6, omento menor; 7, páncreas; 8, raíz del
mesenterio; 9, colon transverso; 10, estómago; 11, bolsa omental; 12, intestino delgado; 13, pared profunda del omento mayor; 14, pared
superficial del omento menor; 15, peritoneo parietal; 16, fosa pararrectal; 17, excavación rectogenital; 18, excavación vesicogenital; 19,
excavación pubovesical; 20, vejiga; 21, próstata; 22, recto; 23, isquion; 24, ano.
124 Parte | Anatomia general
ESTÓMAGO
Figura 3-34. Sección a través del abdomen de una cabra. La mayor
presión hacia la parte ventral del abdomen provoca la forma conve- El estómago, situado anatomofuncionalmente entre el
xa de la parte ventral de la pared abdominal. La presión dentro de la
parte dorsal del abdomen está por debajo de la atmosférica por lo
esófago y el intestino delgado, es la parte dilatada del
que el flanco “se hunde”. 1, Gas en la parte dorsal del rumen; 2, tracto digestivo en que se inician los procesos de la diges-
ingesta en la parte ventral del rumen; 3, intestinos. tión. Se continúa con el intestino, el cual consta de un
intestino delgado inmediatamente cercano (en la mayo-
progresivamente mayor a ella hacia el piso abdominal. ría de las especies el órgano principal de la digestión y la
Esto explica la concavidad de la parte dorsal del flan- absorción) y un intestino grueso más lejano en la anato-
co e igualmente la tendencia del aire a precipitarse mía funcional (por lo común mucho más corto y que
dentro del recto cuando la exploración de esta parte tiene que ver de manera principal con la deshidratación
se lleva a cabo torpemente. Es evidente que las presio- del contenido alimentario).
nes internas locales también varían con los cambios Sin embargo, entre los mamíferos existe una diversi-
respiratorios en la presión intratorácica y con la pos- dad muy grande en la forma y la estructura de estas dos
tura. partes del aparato digestivo, las cuales están asociadas de
La importancia de los mesenterios y otras fijacio- forma estrecha en su función y que de manera colectiva
nes para determinar la topografía visceral está sujeta a
“omep un se ugiezuoyne KS Jejdooojog ouepotyy [eNUeL [3 [PHONPT O
se conocen como el tracto (tubo) gastrointestinal. Gran
discusión. Algunas de las fijaciones más robustas, por parte de esta diversidad es evidentemente adaptativa y
ejemplo las que se encuentran entre el hígado y el dia- refleja la dieta habitual de los distintos grupos animales.
fragma, anclan y sujetan los órganos muy fuertemente; La dieta concentrada de los carnívoros se digiere con más
otras son demasiado frágiles para tener un cometido facilidad, y estos animales tienen un estómago pequeño
significativo, y los órganos a los que se fijan deben y sencillo (figura 3-35, A) y un intestino relativamente
mantenerse en su lugar mediante un contacto recípro- corto y no complicado. La ingesta de los herbívoros es
co y por el “levantamiento” del diafragma. También es menos fácil de manejar; tiene un valor nutritivo menor y
cierto que caen en cuanto se introduce aire en la cavi- debe consumirse en grandes cantidades; es más, una gran
dad peritoneal. Se afirma que el aspecto de un vientre parte consiste en celulosa y otros carbohidratos comple-
prominente, que resulta familiar en muchas personas jos que no son susceptibles a la acción de las enzimas
mayores, es consecuencia en parte de la pérdida de digestivas de los mamíferos. Estas sustancias pueden
elasticidad en los pulmones con el decremento conse- aprovecharse sólo si primero han sido descompuestas
cutivo de la tracción diafragmática. Algunas de las por microorganismos simbióticos; éste es un proceso
arterias que se ramifican de la aorta para irrigar los relativamente lento que requiere de una gran cámara de
órganos abdominales tienen una adventicia inusual- fermentación en donde el alimento pueda mantenerse en
mente gruesa, y esto podría permitirles resistir algún un ambiente favorable para la multiplicación y la activi-
Capítulo 3 Aparato digestivo 125
Figura 3-35. A, Cara visceral del estómago (perro). 1, Cardias; 2, piloro. B, Interior del estómago (perro). 1, Abertura del cardias; 2,
fondo; 3, cuerpo; 4, antro pilórico.
dad de los microorganismos. En algunas especies de her- tras que las relaciones más numerosas de la superficie
bívoros, esta cámara consiste en un estómago de gran caudal (visceral) incluyen masa intestinal, riñón izquier-
tamaño y subdividido; en otras especies, es un intestino do, páncreas y omento mayor (epiplón gastrocólico). La
grueso voluminoso y complejo. Los rumiantes ilustran la parte izquierda del borde gástrico se aplica contra el hilio
primera alternativa, mientras que el caballo es ejemplo del bazo.
de la segunda. La figura 3-36 proporciona algún indicio Se dispone de otros términos cuando es necesario
de la gama de variaciones de la anatomía gastrointestinal referirse a regiones particulares del estómago de manera
entre las especies domésticas. Se presentan descripciones más precisa. El gran saco izquierdo se divide en una
detalladas en los capítulos correspondientes a las espe- cúpula ciega (fondo) que se levanta dorsal al cardias y un
cies individuales; la descripción que sigue se limita en cuerpo que se extiende desde el cardias hasta el ángulo
gran medida a los órganos simples del perro y el gato. ventral. La parte derecha o pilórica, más tubular, se divi-
El estómago (ventriculus)* recibe el alimento del de entre un antro pilórico más cercano y un canal pilóri-
esófago y lo retiene un tiempo antes de descargarlo en el co más lejano en la anatomía funcional, basándose la dis-
duodeno, la primera parte del intestino delgado. El estó- tinción en el engrosamiento muscular terminal (figura 3-
mago del perro tiene capacidad relativamente modesta 35, B). El borde que separa las dos superficies se divide
(de 0.5 a 6 litros según la raza) y se conforma a un patrón entre la curvatura mayor y menor, cada una de las cuales
que es común a la mayoría de los carnívoros y, por tanto, corre entre las aberturas cardial y pilórica. La curvatura
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a muchos otros mamíferos, incluido el ser humano. mayor, convexa, da fijación al omento mayor, del que
Consta de dos partes distintas que convergen y se unen una parte (el ligamento gastroesplénico) conecta el bazo
en un ángulo ventral (figura 3-37). La parte más grande, con el estómago. La curvatura menor, cóncava, se conec-
en la que el esófago se abre al cardias, se ubica principal- ta con el hígado mediante el omento menor. Esta curva-
mente a la izquierda del plano mediano, muy hacia cra- tura está señalada por un cambio agudo de dirección,
neal y debajo de la cubierta de las costillas y en contacto conocido como escotadura angular (cisura).
directo con el hígado y el diafragma; es relativamente La pared del estómago está compuesta de capas que
distensible y se expande con rapidez para recibir una se corresponden con las del esófago y el intestino. El
comida. La segunda parte es más estrecha, tiene paredes peritoneo externo o serosa cubre todo el órgano, adhi-
más gruesas y es más constante en su aspecto, ya que está riéndose al músculo subyacente, excepto a lo largo de las
menos afectado por la presencia de alimento; pasa a la curvaturas en donde es desviado para continuar hacia los
derecha para continuar con el duodeno en el piloro omentos; su ausencia en las curvaturas convierte éstas en
(figura 3-35, B). La cara craneal (parietal) de ambas par- las partes más susceptibles de ruptura gástrica cuando el
tes está en contacto principalmente con el hígado, mien- órgano se encuentra distendido de manera excesiva.
La cubierta siguiente es de músculo liso y está dispues-
*El término alternativo gaster. estómago, derivado del griego, es la ta en tres capas, cada una incompleta, pero con sus deficien-
raíz de muchos términos clínicos: gastritis, gastrectomía. cias compensadas por las demás. La capa externa es más o
126 Parte | Anatomia general
Figura 3-37. Túnica muscular del estómago del perro. A, Cara visceral después de quitar la serosa. B, Estómago vuelto “hacia adentro”
en el que se ha eliminado la mucosa. La túnica muscular comprende las láminas musculares longitudinal externa, circular media y obli-
cua interna. La capa longitudinal reviste las curvaturas (1) y la parte pilórica (1°), pero es delgada sobre el cuerpo. La capa circular rodea
el cuerpo (2) y es especialmente prominente sobre la parte pilórica (2°), en donde proporciona los esfínteres pilóricos (2°). La capa obli-
cua es la más gruesa a lo largo de la curvatura menor, en donde forma dos “labios” que se fusionan sobre el cardias (asa cardial); es
delgada mientras reviste el fondo y el cuerpo (3).
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Figura 3-38. A, Cardias en protrusión entre pliegues longitudinales. B, Mucosa estomacal (PAS-H; 70x) (perro). 1, Antro gástrico; 2, célu-
las secretoras de mucopolisacárido; 3, lámina mucosa muscular.
Las venas están dispuestas de manera similar y al El estómago está inervado por fibras parasimpáticas
final se combinan para formar troncos que confluyen en dentro de los dos troncos vagales y por fibras simpáticas
la vena porta. Numerosas anastomosis arteriovenosas que alcanzan el órgano con las arterias. Las fibras eferen-
proporcionan los medios para regular la irrigación a la tes de ambos conjuntos están acompañadas por fibras
mucosa, hacia la cual se desvía gran cantidad de sangre aferentes más numerosas. Las fibras parasimpáticas del
desde el lecho capilar del estómago en ayunas. vago hacen sinapsis sobre células ganglionares en plexos
Hay gran cantidad de vasos linfáticos, en particular intramurales dentro de la submucosa y entre las cubier-
en la submucosa. Conducen a varios linfonodos gástricos, tas musculares, y ejercen un gran control sobre la motili-
cada uno encargado del drenaje de un territorio en par- dad gástrica. Los efectos de la estimulación vagal sobre
ticular. las regiones proximal y distal del estómago no son seme-
128 Parte | Anatomia general
Figura 3-39. Distribución de la arteria celiaca del perro (vista ventral). 1, A. aorta; 2, a. celiaca; 3, a. hepática; 4, a. esplénica; 5, a. gás-
trica izquierda; 6, a. gastroepiplóica izquierda; 7, a. gastroduodenal; 8, a. gástrica derecha; 9, a. mesentérica craneal; 10, páncreas; 11,
baz 2, estémago; 13, higado.
jantes: en la parte de estómago cercana al esófago la activi- ja al sabor de la comida o al esfuerzo de la masticación; al
dad vagal suprime la contracción muscular y conduce a la parecer es independiente del alimento que en realidad
relajación adaptativa, mientras que en la parte del estóma- llega al estómago. Cuando la comida llega, primero se acu-
go cercana al duodeno la estimulación vagal provoca una mula en capas (puesto que todavía no ocurre ningún
actividad peristáltica intensa. La estimulación vagal de la movimiento de mezclado) y ocupa gran parte del cuerpo
motilidad del antro pilórico es mediada por acetilcolina, del estómago, el cual se ensancha en todas direcciones,
pero la identidad del mediador inhibitorio todavía no se pero principalmente hacia los lados ventral y caudal. La
establece bien; podría tratarse de péptido intestinal vasoac- respuesta motora se retrasa, y cuando empieza es relativa-
tivo. Los plexos nerviosos intramurales están implicados en mente lenta en alcanzar el pico máximo. Las contraccio-
los reflejos locales en los que la pared del estómago reac- nes peristálticas se inician cerca del cardias y cursan distal-
INTESTINO DELGADO
grueso (figura 3-40). El intestino delgado consta de tres con el duodeno (relativamente fijo) en un extremo y con
partes: un duodeno inicial, que es corto y está bastante el colon ascendente en el otro (figura 3-40). La distin-
fijo en posición, y el yeyuno y el ileon, que están soste- ción entre yeyuno e íleon es arbitraria y quizás innecesa-
nidos por el mesenterio mayor. El intestino grueso com- ria, ya que, aunque ocurren ciertos cambios estructurales
prende también tres partes; el reconocimiento del ciego progresivos, no permiten el reconocimiento de un límite
como fondo de saco no presenta problema, pero la sepa- claro. La convención que se sigue aquí limita el íleon a
ración del colon del recto se coloca de forma arbitraria una parte final corta y relativamente más muscular (y
en la entrada pélvica. El recto se une al corto canal anal por ello más firme) con una sujeción peritoneal directa
que conduce al exterior, pero este canal no es parte del con el ciego. Muchos anatomistas anglosajones admiten
intestino en sentido estricto. una división más o menos igual entre las dos partes.
La longitud del intestino puede darse en términos El yeyuno llena las partes del abdomen que no están
absolutos o, en medidas de longitud corporal. Por desgra- ocupadas por otras vísceras. En el perro, en el que el intesti-
cia, las cifras comúnmente citadas no pueden tomarse no grueso es relativamente pequeño, se encuentra más o
menos de manera simétrica alrededor de la línea mediana,
entre el hígado y el estómago en la parte craneal y la vejiga
“La palabra griega enteron: intestino, proporciona la raíz para
muchos términos: enteritis, mesenterio, etcétera. urinaria caudalmente. Se encuentra sobre el suelo abdomi-
130 Parte | Anatomia general
Figura 3-43. Micrografías electrónicas de barrido de las vellosidades duodenales de la rata (A) y de un molde vascular del mismo teji-
do que muestran plexos capilares subepiteliales (B).
superficie del intestino, y varias enzimas que contribuyen a
la digestión ulterior de los productos de descomposición de
carbohidratos y proteínas.
Situadas en la submucosa del duodeno, en especial
en su parte inicial, las glándulas mayores segregan tam-
bién un moco protector. Parte de las células que revisten
las criptas (quizá 1% de la población total) pertenecen al
sistema enteroendocrino (enterocromafínico) (pág.
222). Entre muchas variedades, estas células forman una
serie, que comienza con las células del estómago produc-
toras de gastrina y que se extiende a través del intestino
delgado hasta el grueso, la cual produce una diversidad
de hormonas que influyen en varios aspectos de la acti-
vidad gastrointestinal. Los componentes intestinales de
la serie, a diferencia de los del estómago, están bajo la
regulación de los nervios intrínsecos de la pared del órga-
no y sobrepasan con mucho la influencia de la inervación
extrínseca del intestino. La colecistocinina, que provoca
la contracción de la vesícula biliar, es un miembro impor-
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de esta manera, “ascienden” de modo gradual hacia la Tanto el hígado como el páncreas descargan su pro-
superficie, se diseminan para rodear las bases de las ducción exocrina hacia el duodeno. La disposición en el
vellosidades y continúan subiendo hasta los ápices, en perro es a través de un ducto biliar y un ducto pancreá-
donde finalmente se esparcen dentro de la luz del tico para descargar por aberturas separadas en una papi-
intestino. El paso desde el fondo de la cripta hasta el la duodenal mayor (carúncula mayor) unos cuantos cen-
ápice de una vellosidad lleva unos tres días e implica tímetros más allá del píloro, mientras que el segundo
un derroche prodigioso (un cálculo sugiere una pérdi- ducto pancreático, más grande, descarga en una papila
da de alrededor de 1 g de células epiteliales por cada más pequeña (papila duodenal menor) un poco más
centímetro de trecho del intestino delgado humano lejos. Ninguna de estas papilas es visible.
cada día). El proceso tiene la consecuencia afortunada
de permitir la renovación rápida de la integridad del
revestimiento intestinal después de un daño extenso, INTESTINO GRUESO
como pueden ser la necrosis y la pérdida debidas al
desprendimiento de la capa superficial que ocurre en En su forma más elemental, el intestino grueso de los
algunas infecciones en varias especies domésticas. mamíferos es un tubo corto, un poco más ancho que el
Mientras la reparación está en marcha, las vellosidades intestino delgado, del que nace para proseguir un curso
se reducen en tamaño; no están plenamente restaura- directo hasta el ano. El intestino grueso del perro es un
das sino hasta que quedan disponibles de nuevo las poco más complicado, aunque sigue siendo sencillo si se
suficientes células epiteliales para cubrir las vellosida- compara con el de los herbívoros (figura 3-45). Como
des de una altura y proporciones normales. ocurre en muchas especies, está dividido en forma clara
Ru eq
Figura 3-45. Dibujos esquematicos del intestino grueso de los animales domésticos: carnivoros (Car), cerdo (su), rumiantes (Ru) y caba-
llo (eq). En cada caso la parte craneal se encuentra arriba a la derecha. 1, ileon; 2, ciego; 3, colon ascendente; 4, colon transverso; 5,
colon descendente; 6, recto y ano; 7, aorta; 8, arteria celiaca; , 9”, arterias mesentéricas craneal y caudal; 10, 10”, flexuras diafragmá-
tica dorsal y pélvica del colon ascendente; 11, 11°, asas proximal y distal del colon ascendente.
Capítulo 3 Aparato digestivo 133
en el ciego, el colon y el recto, mientras que el mismo derecha a izquierda, entre el estómago cranealmente y
colon se diferencia en las partes ascendente, transversa y las asas de intestino delgado y la arteria mesentérica
descendente (figura 3-45/3, 4, 5). El ciego es un segmen- craneal en su polo caudal. La parte descendente es la
to de intestino en fondo de saco que nace en la unión del más larga; sigue el flanco izquierdo antes de terminar
íleon y el colon. La división del colon es consecuencia de medialmente para entrar en la cavidad pélvica, en
la rotación del intestino embrionario que impone en el donde se continúa con el recto sin ninguna otra carac-
órgano adulto una conformación que recuerda un poco a terística visible más que el paso a través de los límites
un signo de interrogación (cuando se observa desde ven- abdominopélvicos. El término recto implica la conno-
tral; figura 14-15). tación de un curso directo, pero con frecuencia esta
El ciego del perro es peculiar en que carece de parte del intestino está desviada a un lado debido a la
conexión directa con el íleon, pero, puesto que es con- presión de las demás vísceras, más a menudo por la
vencional considerar al ciego como la primera parte del vejiga distendida. El recto es la más dorsal de las vísce-
intestino grueso, la descripción comienza con él. El ras pélvicas y se ubica dorsal a los órganos reproducto-
ciego del perro es corto y a primera vista parece serlo res, la vejiga y la uretra. Su parte craneal tiene la
más, ya que “gira en espiral” y se sostiene contra el íleon misma relación con el peritoneo que el colon, pero
mediante pliegues de peritoneo. Es sólo un poco más esto cambia conforme el mesorrecto se acorta y la
ancho que el intestino delgado y se adelgaza un poco cubierta serosa se desvía lateralmente para continuar
hacia su ápice ciego redondeado. La luz se comunica en el peritoneo parietal de la cavidad pélvica y ventral-
con el interior del colon, inmediatamente caudal a la mente para continuar sobre los órganos urogenitales.
unión ileocólica, a través de una abertura que está pro- La parte terminal del recto es toda retroperitoneal y se
tegida por un anillo muscular circular interno (el esfín- fija de manera directa a la vagina en la hembra y a la
ter cecocólico) (figura 3-46). uretra en el macho, y al diafragma pélvico en ambos.
El colon, liso y sin rasgos externos característicos, La mucosa del intestino grueso es generalmente lisa,
tiene un calibre que es uniforme y significativamente ya que no tiene vellosidades. No hay repliegues perma-
mayor que el del intestino delgado. Está suspendido en nentes de mucosa, pero sí numerosos linfonodos disemi-
toda su longitud por un mesocolon moderadamente nados, en especial en el recto, en donde tienden a ser
largo, que le permite cierta movilidad, y su posición y conspicuos; esto se debe a que los vértices de las protu-
relaciones varían dentro de algunos límites; las flexuras berancias están “hundidos”, lo que lleva a la formación de
que lo dividen en las partes ascendente, transversa y pequeñas fosas. En muchas especies, incluidos el caballo
descendente no están fijadas con precisión. La parte y el cerdo entre los animales domésticos, la cubierta
ascendente, que es corta, continúa el eje del íleon externa del músculo del intestino grueso se concentra
desde una unión definida internamente por una aber- principalmente en varias bandas (tenias) que, al acortar-
tura ileocólica de aspecto y constitución similares a las se, “arrugan” el intestino de manera que se produce una
de la abertura que se halla en el origen del ciego. La serie lineal de saculaciones (haustros) (figura 21-11).
parte transversa del colon atraviesa el abdomen de Tales bandas no están presentes en el intestino del perro
ni del gato.
El canal anal comunica el intestino con el exte-
rior. Es un corto pasaje que se deriva del proctodeo, la
invaginación del ectodermo superficial. La luz está
constreñida en la unión rectoanal, en donde la muco-
sa se organiza en pliegues longitudinales, apretados
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Figura 3-49. Distribución de las arterias mesentéricas craneal y caudal para los intestinos del perro (vista dorsal esquemática). a,
Yeyuno; b, íleon; c, ciego; d, colon ascendente; e, colon transverso; f, colon descendente; g, recto. 1, Aorta; 2, arteria mesentérica cra-
neal; 3, arteria ileocólica; , arteria cólica media; 5, arteria cólica derecha; 6, rama cólica de la arteria ileocólica; 7, rama ileal mesenté-
rica; 8, rama ileal antimesentérica; 9, arterias yeyunales; 10, arteria mesentérica caudal; 11, arteria cólica izquierda; 12, arteria rectal
craneal.
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Bajo la acción del estrés, la vasoconstriccion puede de los carbohidratos y de las grasas son incluso más
cerrar el lecho capilar de la pared intestinal, llevando a importantes y dependen de la posición del hígado,
una permeabilidad anormal que permite que moléculas “montado” sobre los grandes vasos sanguíneos que dre-
grandes traspasen la barrera intestinal, con el riesgo final nan el tracto gastrointestinal. Esto asegura que los pro-
de choque séptico. ductos de la digestión, que son arrastrados por el
torrente sanguíneo venoso después de la absorción, lle-
guen hasta las células hepáticas antes de entrar en la
ESTO:1AG circulación general.
Las funciones metabólicas del hígado explican la
El hígado se localiza en la parte más craneal derecha amplia variación en tamaño entre las diversas especies;
del abdomen, inmediatamente detrás del diafragma. Es los valores promedio están entre 3 a 5% del peso del
con mucho la glándula más grande en el cuerpo y cuerpo en los carnívoros, 2 a 3% en los omnivoros, y
desempeña diversas funciones esenciales para la vida. apenas 1 a 1.5% en los herbívoros. El hígado es más
La más obvia es la producción de bilis, pero las funcio- pesado en el animal joven que en el adulto; muestra
nes que desempeña en el metabolismo de las proteínas, con mucha frecuencia atrofia considerable en el animal
Parte | Anatomia general
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Figura 3-51. Superficie caudal del hígado de perro (A), cerdo (B), caballo (C) y bovino (D). Se indican los planos medianos (linea punteada).
El hígado es asimétrico, en grado menor en el perro, y mayor en el cerdo y el caballo. En el bovino, el hígado tiene la mayor asimetría, pues
la mayor parte del órgano está desplazada hacia la derecha. Nótese la ausencia de vesícula biliar en el hígado del caballo.
muy abundante por medio de la arteria hepática, una venas tributarias que drenan el tracto digestivo, el pán-
rama de la arteria celiaca y un gran volumen de sangre creas y el bazo (figura 3-50). Está conectada a venas
venosa por la vena porta. La importancia relativa de esos sistémicas en las regiones cardioesofágica y rectoanal
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dos sistemas vasculares varía entre las especies. Las pro- en los extremos de su territorio. Estas conexiones pro-
porciones no se conocen con certeza para el perro; la porcionan desembocaduras alternas para la sangre por-
arteria hepática suministra al hígado humano sólo una tal cuando el flujo a través del hígado está obstruido o
quinta parte de la sangre, pero alrededor de tres quintas impedido. Los efectos de la obstrucción varían entre
partes del oxígeno. Las ramas de la arteria hepática que especies y reflejan la eficacia variable de la arteria
realmente “entran” en el hígado son arterias terminales. hepática en la aportación de oxígeno. En el perro, la
Sin embargo, se dispone de una circulación colateral obstrucción completa es rápidamente fatal.
fuera del hígado, entre la arteria hepática y las demás Toda la sangre enviada al hígado es recogida por un
ramas de la arteria celiaca que irrigan el estómago y el conjunto único de venas, de las cuales las venas centrales
duodeno (figura 3-39). Las arterias intrahepáticas se de los lobos hepáticos son las ramás más pequeñas. Éstas
dividen junto con las ramas de la vena porta y las tribu- finalmente forman unas cuantas venas hepáticas mayo-
tarias del ducto hepático. Irrigan las estructuras de tejido res que se abren en la vena cava caudal cuando ésta atra-
conectivo en su curso a los sinusoides hepáticos, en los viesa el parénquima hepático. La circulación a través del
cuales descargan finalmente tanto ellos como las ramas hígado consta de numerosas anastomosis interarteriales,
de la vena porta. intervenosas y arteriovenosas; también es controlada por
La vena porta está formada por la unión de las diversos mecanismos esfinterianos, y todas estas caracte-
138 Parte | Anatomia general
rísticas juntas la hacen capaz de una regulación muy Figura 3-53. Cara visceral (A) y diafragmática (B) del hígado del
perro. 1, Lobo lateral izquierdo; 2, lobo medial izquierdo; 3, lobo
“omop un se ugezuame us serdooojoy ouepoyy [enuely [3 IEMONPZ©
sutil. Un defecto congénito relativamente raro permite cuadrado; 4, lobo medial derecho; 5, lobo lateral derecho; 6, pro-
que la sangre portal pase de manera directa a la vena ceso caudado (del lobo caudado); 7, proceso papilar (del lobo
cava caudal. caudado); 8, vena cava caudal; 9, vena porta; 10, arteria hepáti-
ca; 11, vesícula biliar; 12, ligamento triangular izquierdo; 13, liga-
El hígado recibe nervios simpáticos y parasimpáticos mento falciforme; 13', ligamentos coronarios; 14, omento menor.
gracias a plexos nerviosos periarteriales y a los troncos
vagales, respectivamente.
El sistema de ductos hepáticos comienza con cana- gina del tronco común conduce hacia la vesícula biliar,
lículos microscópicos dentro de los lobos. Esos canalí- en forma de pera. La parte del tronco común lejana al
culos desembocan en ductillos más grandes que, a tra- origen del conducto cístico se conoce como ducto colé-
vés de uniones sucesivas dentro del tejido conectivo doco o biliar. Es frecuente la variación en el sistema de
entre los lobos, forman al final unos cuantos ductos ductos; algunos ductos hepáticos pueden entrar direc-
hepáticos mayores. Antes de abandonar el hígado en la tamente en la vesícula biliar, y otros pueden unirse a la
porta, o un poco después, estos ductos forman un solo salida principal en el extremo del ducto cístico. La vesí-
tronco que transcurre hasta el duodeno (figura 3-55). cula biliar no sólo almacena bilis sino que también la
Un ducto lateral tortuoso (el ducto cístico) que se ori- concentra mediante absorción a través de la mucosa
Capítulo 3 Aparato digestivo 139
PANCREAS
para el pancreas del perro, pero que es menos adecuada de las cuales se ramifica a partir de la arteria celiaca, y la
para el de algunas otras especies (figura 3-56). Cuando se segunda a partir de la arteria mesentérica craneal. Las
ha fijado y endurecido in situ, el páncreas del perro está venas drenan en la vena porta. La glándula está inervada
flexionado en ángulo agudo, con el ángulo de la V cerca por nervios tanto simpáticos como parasimpáticos.
de la flexura craneal (primera) del duodeno. El lobo
derecho, más delgado, se sitúa dentro del mesoduodeno;
el lobo izquierdo, más grueso pero más corto, se extien- DIGESTIVO
de sobre la superficie caudal del estómago hacia el bazo,
dentro del omento mayor (figura 3-33/7). El intestino craneal (anterior) y el intestino caudal (pos-
El páncreas nace de dos primordios que brotan de terior) tienen terminaciones ciegas en las membranas
la porción proximal del duodeno. Los brotes se fusio- bucal y cloacal, zonas medias circunscritas en las que el
nan después, pero en muchas especies su sistema de endodermo y el ectodermo están en contacto directo, sin
ductos aporta pruebas del origen dual del páncreas. Un que el mesodermo medie entre ellas (figura 3-2). Estas
ducto pancreático mayor comúnmente drena la parte membranas forman el piso de unas depresiones de la
del páncreas que emerge del primordio ventral y se superficie conocidas como estomodeo y proctodeo. Las
abre en el duodeno junto con el ducto biliar o exacta- depresiones se hacen más profundas a causa del creci-
mente caudal a él. Un ducto menor (accesorio) emerge miento relativamente rápido del tejido circundante;
de la parte del páncreas formada por el primordio dor- cuando las membranas se rompen, las depresiones con-
sal y se abre en la cara opuesta del intestino. Ésta es la fluyen al intestino y lo prolongan a cada uno de sus
disposición que se encuentra de manera habitual en el extremos mediante un corto pasaje revestido de ectoder-
perro, aunque la parte terminal de uno de los ductos a mo. La prolongación craneal forma la mayor parte de la
veces experimenta regresión; puesto que los sistemas boca, mientras que la caudal forma el canal anal.
de ductos de los dos lobos se comunican dentro de la El intestino craneal (anterior) se diferencia para formar
glándula, la ausencia de una u otra salida no tiene la faringe, el esófago, el estómago y la primera parte del
importancia. En algunas especies sólo suele sobrevivir duodeno, junto con las estructuras que se originan de la
uno de los ductos. expansión de estas partes. El intestino medio forma el
El aporte abundante de sangre procede de las arte- resto del intestino delgado, el ciego y la parte mayor del
rias pancreaticoduodenales craneal y caudal, la primera colon. El intestino caudal (posterior) forma la parte dis-
tal del colon, el recto y, después de dividirse, parte del
tracto urogenital.
BOCA
herradura con una interrupción ventral que lleva a un él, con el residuo del paladar primario, y con el borde ven-
surco el cual se prolonga hasta la boca. La interrupción tral del tabique que se encuentra entre las fosas nasales; de
divide las partes lateral y medial del reborde, que se esta manera se forma una plataforma horizontal entre las
conocen por ello como los procesos nasales lateral y fosas nasales y la boca. La fusión del paladar primario resi-
medial. Los arcos mandibulares también se alargan y dual (la parte de la papila incisiva) con los procesos palati-
crecen el uno hacia el otro en este momento; pronto se nos es casi completa, pero deja abiertos pequeños pasajes
fusionan ventralmente a la depresión bucal, formando que se convierten en los conductos incisivos. La plataforma
la plataforma continua de la mandíbula y el piso de la que ahora divide las cavidades nasal y bucal constituye el
boca. Además, el extremo dorsal de cada arco mandi- paladar secundario (el definitivo), el cual más tarde se dife-
bular desprende un proceso maxilar que se extiende rencia en la parte rostral (el paladar duro) y la porción cau-
hacia adelante entre los procesos frontal y mandibular dal (el paladar blando). El mecanismo de esta formación es
para “encerrar” la boca lateralmente. Los diversos complicado y no se comprende del todo; la sincronización
engrosamientos se fusionan de manera gradual. es crítica, pues el estadio en que se forma el paladar secun-
Las depresiones en que están contenidas las placo- dario normalmente es seguido rápidamente por un pro-
das olfatorias se comunican al principio con la cavidad nunciado ensanchamiento de la cabeza. Si la reorientación
bucal, pero estas conexiones se pierden cuando las pla- de los procesos palatinos se retrasa, éstos son demasiado
codas se hunden más profundamente dentro de unas cortos para unir la brecha y no pueden fusionarse entre sí
fosas ciegas, las fosas nasales, que ahora se excavan en y con el borde ventral del tabique nasal, dejando el paladar
el maxilar. El tejido que queda entre esas fosas y la
boca constituye el paladar primario. La comunicación
entre la nariz y la boca se recupera cuando las fosas al
final se abren paso en la cavidad bucal en dos abertu-
ras que se conocen como coanas primitivas (figura 3-
57). La modificación es considerable, y sólo se conser-
va la parte más rostral del techo original de la boca, el
paladar primario.
Las cavidades nasales definitivas salen de una nueva
subdivisión de los espacios nasal y bucal temporalmente
unidos. La cara interna de cada proceso maxilar produce
un reborde, el proceso palatino, que primero pende ven-
tralmente al lado de la lengua embrionaria. En una etapa
determinada sufre una muy rápida reorientación en la que
oscila hacia adentro y hacia dorsal para “encontrar” a su
compañero del otro lado (figura 3-58,A, B). Se fusiona con
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secundario dividido por una fisura mediana que comunica ducto tirogloso) con el epitelio faríngeo; aunque éste se
las cavidades nasal y bucal. Las consecuencias de esta ano- pierde después, una depresión (agujero ciego) puede en
malía (paladar hendido) pueden ser graves, de las cuales no ocasiones marcar los límites de las contribuciones rostral y
son las menores las dificultades para la alimentación de las caudal de la lengua adulta en el ser humano, aunque nunca
glandulas mamarias. en las especies domésticas. La solidez de la lengua se supo-
La división de la cavidad bucal en sus partes vestibu- ne que se deriva principalmente de miotomos de somitos
lar y central se ve anunciada por la aparición de engrosa- occipitales. Se argumenta que el material de esos miotomos
mientos ectodérmicos que corren paralelos a los bordes emigra hacia rostral por debajo del piso de la boca y, aunque
tanto de los procesos maxilares como de los mandibula- las pruebas no son muy convincentes, la teoría explica de
res. Estos engrosamientos se transforman pronto en sur- manera satisfactoria la inervación de los músculos linguales
cos, conocidos como surcos labiogingivales, ya que seña- por el nervio hipogloso, que es el nervio específico para los
lan la división de los labios de la cara externa de las somitos occipitales. La inervación sensitiva para el epitelio
encías; la profundidad de los surcos crea y luego agranda lingual implica a los nervios mandibular, facial, glosofarín-
el espacio vestibular. Una segunda formación, similar e geo y vago, los nervios asociados con los arcos primero,
interna al surco labiogingival del proceso mandibular, segundo, tercero y cuarto.
separa la cara interna de la encía del borde lateral de la La separación de la lengua del piso es gradual; es más
lengua, el cual está desarrollándose en el piso de la boca. completa para la parte que forma el cuerpo que para la
Las glándulas salivales, tanto las mayores como las que forma la raíz.
menores, se forman a partir de proliferaciones sólidas de Las primeras indicaciones de los dientes son unos
epitelio que empujan dentro del mesénquima subyacen- engrosamientos en forma de “cinta” del epitelio, internos
te. Estas proliferaciones se ramifican de manera repetida a los engrosamientos labiogingivales. Los engrosamientos
y después se canalizan para formar tanto acinos como se extienden como placas (láminas dentales) dentro del
ductos glandulares. Resulta tentador suponer que sus mesénquima subyacente (figura 3-59); muy pronto, una
sitios de origen se corresponden con los puntos de entra- serie lineal de protuberancias en forma de botón surge
da de los ductos en el adulto; sin embargo, algunas prue- del borde profundo de cada uno. Los botones represen-
bas sugieren que las aberturas pueden haberse reubicado tan los órganos del esmalte de los dientes temporales, y
cuando los surcos en el epitelio bucal son sobrepasados, su número se corresponde con la fórmula dentaria de la
“alargando” los ductos. especie. En ocasiones es mayor; la disparidad se presenta
La lengua se desarrolla en el piso de la boca. Su origen cuando los primordios aparecen (y posiblemente se desa-
es complicado, pues se forma por la fusión de varias protu- rrollen más lejos) de dientes que más tarde involucionan
berancias (figura 3-58, C). Una protuberancia media (leja- sin haber hecho erupción. Los incisivos superiores de los
na) de la lengua aparece sobre el piso faríngeo entre los rumiantes son ejemplos de dientes cuyo desarrollo es
extremos ventrales de los arcos mandibulares y más tarde se abortado de esta manera.
fusiona con las protuberancias más laterales que aparecen El mesénquima se condensa contra las superficies
sobre las porciones adyacentes de estos arcos. Una protube- libres de cada yema; cuando la yema se invagina poco
rancia más caudal (cercana) se extiende desde el piso sobre después, el mesénquima, que ahora se conoce como
las partes ventrales de los arcos faríngeos segundo, tercero y, papila dental, llena la copa resultante. El germen dental
probablemente, cuarto. El boton caudal se divide, convir- completo, que es el órgano del esmalte junto con la papi-
tiéndose la parte caudal en la epiglotis, y la parte rostral se la dental, es encerrado por un engrosamiento del mesén-
mezcla con las otras contribuciones a la lengua. La glándu- quima que se mezcla con la papila en su base, formando
Figura 3-59. A, Desarrollo de la placa dental. B, Desarrollo de un órgano del esmalte. C, Órgano del esmalte. D, Diente deciduo antes de hacer
erupción. 1, Epitelio de la cavidad bucal; 2, placa dental; 3, mesénquima; 4, yema de un diente permanente, 5, papila dental; 5”, odontoblas-
tos (diferenciados de la capa celular externa de la papila); , dentina; 6, epitelio dental interno (futuros ameloblastos); 6°, ameloblastos; 6°,
esmalte; 7, epitelio dental externo; 7°, transición de los epitelios dentales interno y externo (en donde ocurre la formación de la raíz); 8, retícu-
lo del esmalte.
Capítulo 3 Aparato digestivo 143
más ancha inmediatamente por detrás de la placa bucal, te caudal de la faringe se considera en el capítulo
pero esta forma inicial simple se ve alterada por el creci- siguiente.
miento desigual del mesodermo que flanquea el tubo
endodérmico (figura 3-60). Este mesodermo forma
engrosamientos en serie (los arcos faríngeos branquiales) PARTE CAUDAL DEL
que se proyectan en la luz faríngea y sobresalen sobre la INTESTINO ANTERIOR (CRANEAL)
superficie del cuello. El modelado interno de la luz defi-
ne una serie de bolsas faríngeas con las cuales coinciden Un engrosamiento fusiforme identifica el estómago en
externamente surcos correspondientes (figura 3-60). El estadio temprano. La parte del intestino anterior entre éste
número de arcos (y por tanto de bolsas) es controverti- y el límite caudal de la faringe se convierte en el esófago,
do. Lo que se admite de manera más habitual es que el cual al principio es muy corto, pero se alarga conforme
existen cinco arcos, y que éstos representan los primeros el corazón desciende desde el cuello hasta dentro del
cuatro y el sexto de una serie un poco más larga que se tórax. El esófago está implicado en el origen del tracto res-
desarrolla en otros vertebrados. Cada arco genera un piratorio caudal (pág. 165), pero, haciendo aparte esto,
esqueleto interno y una musculatura con la que se asocia presenta poco interés. En una etapa determinada, la rápi-
un nervio craneal en particular; ya se resumieron los des- da proliferación del revestimiento endodérmico obstruye
tinos de estos elementos en otro apartado del libro (pág. por completo la luz, pero más tarde se restablece el paso.
144 Parte | Anatomía general
El desarrollo del estómago implica desplazamien- distintas túnicas de la pared del estómago se diferen-
to, reorientación y agrandamiento diferencial. El des- ciarán muy temprano; en el feto humano las glándulas
plazamiento lleva al estómago desde una posición en gástricas se encuentran ya establecidas y son capaces
el cuello a otra ventral respecto a los segmentos torá- de secretar hacia la mitad de la gestación.
cicos caudales. Al parecer la reorientación implica La parte corta del intestino anterior entre el huso del
rotaciones alrededor de dos ejes. La rotación alrede- estómago y el intestino medio forma la parte inicial del
dor del eje mayor del huso estomacal mueve esa cara, duodeno, que termina en la entrada de los ductos biliar y
al principio dorsal, hacia la izquierda, en cuya posi- pancreático.
ción más tarde se diferenciará como la curvatura
mayor convexa. El mesogastrio dorsal, que se convier- Hígado y páncreas
te en el omento mayor, interviene en el proceso. La
rotación alrededor del eje dorsoventral gira el extre- El hígado aparece como un divertículo endodérmico
mo craneal (cardial) a la izquierda, y el caudal (pilóri- en la unión de los intestinos anterior y medio. Se divi-
co) a la derecha (figura 3-61). En la mayoría de las de con rapidez en una rama craneal, que forma el teji-
especies, el cambio más evidente en la forma es un do glandular y los ductos hepáticos, y una rama caudal,
agrandamiento asimétrico a la izquierda del cardias que forma la vesícula biliar y el ducto cístico (figura 3-
que produce el fondo gástrico; en los rumiantes se 62).
requiere una remodelación mucho más radical. Las La rama craneal extiende procesos en forma de
dedos dentro del mesodermo esplácnico del septo (tabi-
que) transverso adyacente, traído aquí con la formación
12
del pliegue de la cabeza. Conforme los procesos pene-
d
x Caras caudales
Cara lateral
Adulto
Figura 3-61. Reorientación del estómago simple en desarrollo. Rota Figura 3-62. Desarrollo del hígado. A, Desarrollo temprano: una
en dirección contraria a las manecillas del reloj (visto desde caudal) rama craneal (1) del divertículo endodérmico invade el septo trans-
alrededor de un eje longitudinal (caras caudales [1]) y continúa en verso; una rama caudal (1°) forma la vesícula biliar y el ducto cístico.
dirección contraria a las manecillas del reloj (visto desde dorsal) alre- B, Un estadio tardío, en el cual el hígado en desarrollo se expande
dedor de un eje dorsoventral (tres caras dorsales [2]). 1, Eje longitu- caudalmente dentro de la cavidad abdominal. 1, Hígado; 1°, vesícu-
dinal; 2, eje dorsoventral (vertical); 3, mesogastrio dorsal; 4, primor- la biliar; 2, pericardio y corazón; 3, primordio dorsal del páncreas; 4,
dio del estómago; 5, esófago; 6, mesogastrio ventral; 7, hígado en lengua; 5, divertículo traqueobronquial; 6, estómago; 7, asa de intes-
desarrollo; 8, duodeno; 9, bazo en desarrollo; 10, omento mayor; 10°, tino medio; 8, ducto vitelino; 9, intestino caudal; 10, membrana cloa-
bolsa omental; 11, omento menor; 12, ligamentos en desarrollo del cal; 11, tallo alantoideo.
hígado.
Capítulo 3 Aparato digestivo 145
tran en el mesodermo hepático, van ensamblando con el tes transversa y descendente del colon. Su amplia conexión
sistema viteloumbilical de venas, el cual sigue esta ruta inicial con el saco vitelino se pierde con rapidez.
desde las membranas extraembrionarias. Muy pronto se El crecimiento temprano del intestino medio es muy
forma un producto esponjoso tridimensional de cordo- rápido, obligándolo a quedar suspendido en un asa de un
nes de células y placas hepáticas, rodeados por todas par- mesenterio elongado por el que transcurre la arteria del
tes de vasos sanguíneos de paredes delgadas, lo que es intestino medio (arteria mesentérica craneal). El hígado,
una versión temprana de la disposición que el hígado que también crece con rapidez, pronto pugna por ocupar
adopta en el adulto. La atenuación de la conexión entre una parte tan grande de la cavidad abdominal que queda
hígado e intestino forma el epiplón menor. poco espacio para el intestino. El largo mesenterio permite
El crecimiento del hígado, extremadamente rápido en que el intestino medio se deslice fuera de la cavidad abdo-
los embriones más jóvenes, es el factor principal en el des- minal dentro del cordón umbilical, lo que es conocido
plazamiento caudal del estómago y la herniación temporal como herniación fisiológica, en donde el crecimiento con-
del intestino medio (véase más adelante). Aunque más tinúa. El extremo craneal del asa herniada se convierte en
tarde disminuye su velocidad de crecimiento, el hígado el intestino delgado; la aparición de un divertículo, el futu-
sigue siendo grande de manera desproporcionada (en com- ro ciego, indica la división del extremo caudal en la parte
paración con el del adulto) hasta mucho después del naci- terminal del intestino delgado y la parte inicial del colon.
miento. Un factor importante antes del nacimiento es una El extremo craneal crece más rápido y pronto adquiere
actividad eritropoyética que luego se abandona. Las fun- muchas curvaturas. El hecho clave es la rotación de las asas
ciones de secreción y metabólicas se establecen hacia la intestinales alrededor del eje arterial (figura 3-64), una
mitad de la gestación en el feto humano. rotación que lleva el extremo inicialmente caudal hacia
El páncreas surge de la misma parte del intestino craneal sobre la izquierda, luego a través del abdomen
anterior que el hígado. El desarrollo inicial adopta la antes de pasar caudalmente por el lado derecho, comple-
forma de dos primordios, uno dorsal, y el segundo ven- tando una rotación de unos 270 grados más o menos. Esta
tral, asociado con la prolongación hepática (figura 3-63). rotación, en el sentido de las manecillas del reloj cuando se
Éstos se fusionan, permitiendo la combinación de los dos observa desde dorsal, lleva los intestinos más o menos a su
sistemas de ductos, después de lo cual uno u otro pueden disposición adulta cuando son devueltos al abdomen (figu-
perder su conexión con el intestino. El tejido de los islo- ra 3-65). El regreso es posible porque el ritmo del incre-
tes pancreáticos se desarrolla a través de yemas desde los mento hepático disminuye y cae por debajo del crecimien-
ductos. Ambos componentes endocrino y exocrino son to general del embrión. La disposición final particular de
competentes mucho antes del nacimiento. cada especie puede depender de los acortamientos locales
La arteria celiaca está relacionada con la parte posfa- del mesenterio y de las fusiones de las superficies yuxta-
ríngea del intestino craneal. puestas revestidas de peritoneo.
El intestino medio forma la mayor parte del intestino, El intestino caudal (posterior) se desarrolla en el colon
desde la entrada del ducto biliar hasta la unión de las par- descendente y el recto, porciones que son irrigadas por la
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Figura 3-63. Desarrollo del páncreas. A, Estadio temprano. B, Estadio tardío que muestra separados los sistemas de ductos en los dos pri-
mordios. C, Los dos primordios se han fusionado después de la migra n del páncreas ventral. El páncreas dorsal ahora drena principalmen-
te a través del sistema del ducto ventral. 1, Primordio del hígado; 1°, ductos hepáticos; 1”, ducto biliar; 2, vesícula biliar; 3, primordio ventral
del páncreas; 4, primordio dorsal del páncreas; 5, estómago; 6, duodeno.
146 Parte | Anatomia general
Estómago
JE Hígado
JE Duodeno, intestino delgado
JE Yeyuno
ES leon
1 Ciego, intestino grueso
JE Colon ascendente
| Colon transverso
JE Colon sigmoides descendente
Figura 3-64. Tres estadios en el crecimiento y la rotación del intestino medio del perro, en vistas laterales izquierdas. 1, Arteria mesentérica
craneal; 2, arteria mesentérica caudal; 3, mesogastrio dorsal; 3°, omento mayor, fenestrado en C para exponer el estómago; 4, mesogastrio
ventral con el hígado en desarrollo; 5, ducto vitelino; 6, primordio cecal; 7, pliegue ileocecal.
Capítulo 3 Aparato digestivo — 147
Figura 3-65. Desarrollo del tracto intestinal durante el proceso de rotación. El asa del intestino medio está herniada dentro del celoma extra-
embrionario. 1, Arteria celiaca; 2, arteria mesentérica craneal; 3, arteria mesentérica caudal; 4, estómago; 5, páncreas; 6, bazo; 7, asa de intes-
tino medio; 8, expansión de la vejiga del seno urogenital; 9, hígado; 10, omento menor; 11, igamento falciforme.
Figura 3-66. División de la parte distal del intestino caudal en el recto y el seno urogenital. A, Formación de la alantoides e inicio de la exten-
sión caudal del tabique urorrectal (5). B, El tabique urorrectal se aproxima ahora a la membrana cloacal. C, División completa del seno uroge-
nital y el canal anorrectal. 1, Cloaca; 2, intestino posterior; 27, canal anorrectal; 3, alantoides; 4, membrana cloacal; 4”, membrana anal; 4”,
membrana urogenital; , tabique urorrectal; 6, seno urogenital primitivo; 67, seno urogenital; 7, puente de tejido, ventral al futuro ano.
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arteria mesentérica caudal en el adulto. Inicialmente, esta este divertículo, empuja hacia la membrana cloacal (figura
parte del intestino termina en un fondo de saco contra la 3-66). Cuando hacen contacto, aquélla divide el intestino
placa cloacal. Excepto en el caballo y los rumiantes, en los en dos tubos completamente separados; el dorsal es conti-
que el colon descendente muestra un incremento secunda- nuo con el colon descendente, y el ventral es continuo con
rio en longitud, cambios significativos afectan sólo la parte la alantoides y está destinado a formar el tracto urogenital
terminal del intestino caudal (posterior). Una yema, la inferior. Mientras tanto, la proliferación de mesodermo por
alantoides, crece desde su cara ventral hacia y a través de la debajo del ectodermo alrededor del proctodeo ha profun-
abertura umbilical en la pared abdominal; una vez fuera dizado la invaginación; cuando la parte dorsal (membrana
del embrión, se agranda para formar el espacioso saco alan- anal) de la membrana cloacal se rompe, esta profundidad
toideo (figura 5-66). Una cuña de tejido (el tabique uro- queda añadida al intestino, proporcionándole el canal anal
rrectal), que se agranda en el ángulo entre el intestino y que conduce hacia el exterior.