PSICOLOGIA EDUCATIVA
TEMA:
La teoría del inconsciente
AUTORA:
FRANK BAILÓN STEFANY JAMILETH
UNIVERSIDAD LAICA “ELOY ALFARO DE MANABÍ”
CARRERA:
PSICOLOGÍA EDUCATIVA
Materia:
Teorías psicológicas III
DOCENTE:
Psic. Elvis Tito Ávila Poveda
Manta-Ecuador
La teoría del inconsciente
La teoría del inconsciente fue elaborada por Sigmund Freud y consiste en analizar el
inconsciente de las personas para, así, comprender los problemas, comportamientos,
sentimientos y formas de pensar que existen en la actualidad.
Antes de que los científicos determinaran la existencia de otra clase de inconsciente, Sigmund
Freud estableció esta teoría del inconsciente cuando elaboraba la corriente psicológica que
inventó, y fue enormemente popular en buena parte del siglo XX: el psicoanálisis.
En la actualidad, la teoría del inconsciente descrita por Sigmund Freud ha quedado en
entredicho. El problema es que Freud, una de las mayores personalidades del siglo pasado, no
investigó la conducta humana y los procesos del pensamiento mediante métodos científicos.
Como veremos posteriormente, el inconsciente descrito por Freud no se basaba en el
funcionamiento orgánico que rige los procesos mentales inconscientes superiores. Es decir, el
padre del psicoanálisis elaboró una serie de hipótesis al margen de los estudios científicos
pertenecientes a las neurociencias. Por ello, la gran mayoría de los investigadores del siglo
XXI han optado por eliminar el pensamiento consciente como una premisa de la conducta
humana.
Sigmund Freud, padre del psicoanálisis y creador de la teoría del inconsciente
Todos hemos oído hablar de Sigmund Freud y su psicoanálisis, la corriente psicológica que
inventó y que, como ya hemos dicho, fue muy popular en buena parte del siglo XX, hasta el
punto de que, a día de hoy, el nombre de Sigmund Freud sigue siendo el más popular de la
historia de la psicología.
Sigmund Freud nació en 1856 en lo que hoy conocemos como la ciudad checa de Pribor, pero
que en ese momento aún era Moravia, perteneciente al gran Imperio Austríaco. Con apenas
cuatro años de edad, Freud se mudó a Viena, donde pasó gran parte de su vida, con algunos
paréntesis como los estudios que realizó en París.
En la capital francesa, Freud optó por investigar las aplicaciones de la hipnosis en el
tratamiento de la histeria. Lo hizo en colaboración con el neurólogo francés Jean-Martin
Charcot. Tras este periodo, Sigmund Freud optó por regresar a Viena, ciudad en la que inició
otra colaboración.
En su regreso, Freud se interesó por el método catártico, desarrollado por Josef Breuer.
Posteriormente, dejó de un lado tanto la sugestión hipnótica que aprendió en París como el
propio método catártico. Lo hizo con la interpretación de los sueños y la asociación libre.
A raíz de su búsqueda en la rememoración de los traumas psicógenos y la conversión de la
teoría etiológica dentro de las neurosis, Freud determinó la corriente que lo elevaría a las
páginas de los libros de historia, y no solo los pertenecientes a la psicología: el psicoanálisis.
Sin embargo, hoy sabemos que una parte muy grande de los procesos que influyen en nuestro
pensamiento y nuestras acciones se basan en cosas que no conocemos directamente: esto es,
elementos del inconsciente. A pesar de este descubrimiento, es fácil caer en la confusión
cuando hablamos sobre el inconsciente, ya que este concepto es definido de manera distinta
por la teoría freudiana (y posteriores tendencias psicodinámicas) y la neurociencia de
nuestros días.
¿De dónde viene esta confusión?
El precedente de la teoría freudiana
Aunque Sigmund Freud no usó el método científico para investigar los procesos por los que
se rige el pensamiento, puede decirse que reparó en la existencia de un tipo de inconsciente
(o, más bien, "lo inconsciente", según su terminología) mucho antes de que los científicos
llegaran a vislumbrarlo. El inconscuente del que habla Freud en sus escritos, sin embargo, no
es el mismo que se estudia hoy en las neurociencias. Entre otras cosas, porque ni él ni el resto
de investigadores de los procesos mentales conocían aún el funcionamiento orgánico por el
que se rigen los procesos mentales superiores a nivel inconsciente,más allá de haber descrito
ciertos principios generales. Por ello, Freud tejió una red de hipótesis relativamente
independiente de lo que hoy estudian las neurociencias.
Investigaciones limitadas por el contexto
En definitiva, Freud sabía que no disponía de los medios para estudiar los procesos físicos
por los que se rige el funcionamiento del cerebro, y creía que este tema era muy relevante
para entender cómo funciona el pensamiento y el inconsciente propuesto en la teoría
freudiana. Los investigadores de la mente tenían muy pocos recursos para estudiar el
funcionamiento del cerebro, y eso tenía implicaciones claras a la hora de entender cómo
funciona lo que por aquel entonces se llamaba "la mente". Esto se puede intuir en Más allá
del principio del placer (1920), en el que Sigmund Freud decía:
"La ciencia biológica es realmente un dominio de infinitas posibilidades. Debemos esperar de
ella los más sorprendentes esclarecimientos y no podemos adivinar qué respuesta dará, dentro
de algunos decenios, a los problemas por nosotros planteados. Quizá sean dichas respuestas
tales, que echen por tierra nuestro artificial edificio de hipótesis".
La brecha entre el psicoanálisis y las neurociencias
Tanto Freud como los discípulos de la teoría freudiana que no se alejaron de las enseñanzas
de su maestro usan el término inconsciente para referirse al contenido mental que, en un
momento determinado, está fuera del repertorio de pensamientos de los que la persona es
consciente y que, de algún modo, permanecen escondidos en algún lugar de su psique. Sin
embargo, en parte por su enfoque y en parte por lo poco que se sabía sobre el sistema
nervioso en aquella época, sus explicaciones sobre el inconsciente están divorciadas de
principios fundamentales sobre la mecánica del cerebro y la activación neuronal asociada a la
consciencia que estudian las neurociencias.
En definitiva, el inconsciente del que hablaba Freud servía para referirse a recuerdos,
percepciones y mezclas de sentimientos que, respondiendo a una necesidad, son inaccesibles
por medio del conocimiento consciente. Se puede decir que, aunque la concepción actual del
inconsciente no sea la que usó Freud, esta última sigue compitiendo con la otra por ser la
primera en la que "lo inconsciente" ocupa una posición importante en un corpus teórico
extenso.
El inconsciente de lo simple
El inconsciente planteado por la teoría freudiana está compuesto por elementos racionales y
emocionales concretos que permanecen reprimidos por tener un significado problemático
para la mente consciente. Es decir, no se mantienen ocultos por su complejidad o su poca
relevancia en el día a día de la persona. Más bien al contrario, estos elementos reprimidos a
los que se refieren algunos psicoanalistas acostumbran a ser ideas relativamente simples que
pueden ser "traducidas" a la consciencia mediante operaciones simbólicas y cuya presencia
en el inconsciente, a pesar de pasar inadvertida, conforma una especie de "gafas" para leer la
realidad mediante pensamientos que, en cierto sentido, son recurrentes.
La teoría freudiana sostiene que los contenidos del inconsciente han de ser lo suficientemente
simples en sí mismos como para poder ser interpelados por multitud de estímulos propios del
día a día, aunque la manera en la que la consciencia bloquea estos pensamientos sí es
compleja, ya que se sirve de combinaciones originales entre símbolos para dar expresión a lo
reprimido. Los sueños, por ejemplo, son para Freud un vehículo de expresión de
pensamientos reprimidos vehiculados mediante simbolismos.
Un toque de misterio
Por supuesto, esta definición de inconsciente es problemática y confusa, ya que el lenguaje en
sí mismo puede considerarse una manera de filtrar el inconsciente mediante símbolos
(palabras), lo cual significa que los pensamientos inconscientes, por su propia naturaleza,
nunca llegan a salir a la luz del todo y por tanto no los podemos conocer por completo, ya que
están en constante transformación en sus viajes a la consciencia. Esta especie de
oscurantismo es esperable debido a la complejidad del objeto de estudio de los psicoanalistas,
los temas tratados por la teoría freudiana y su metodología de investigación.
El inconsciente tiene siempre una vertiente que no puede ser accesible mediante la simple
palabra: por eso los psicoanalistas reivindican la importancia de la interacción entre paciente
y terapeuta por encima de la lectura de libros de autoayuda, que contienen principios
codificados a priori mediante una serie de símbolos que el autor ha elegido y ordenado sin
conocer al lector o lectora.
Bibliografía:
Triglia A. 2015 May 31. La Teoría del Inconsciente de Sigmund Freud (y las nuevas
teorías). Psicologiaymentecom. [accessed 2024 Oct 4].
[Link]
¿Qué es la teoría del inconsciente? 2023 Oct 30.
[Link]