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MPRA Paper 124631

El documento analiza los patrones comerciales de Bolivia entre 1900 y 2015, destacando la predominancia de las exportaciones de materias primas, principalmente minerales y hidrocarburos, y las importaciones de bienes industriales. A lo largo del siglo XX, Bolivia experimentó una dependencia de los ciclos de demanda internacional, con un leve proceso de diversificación en las exportaciones en la década de 1990 que fue revertido por el auge de las exportaciones de gas natural. La investigación se divide en cinco periodos, analizando la evolución del comercio y los principales socios comerciales del país.

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El documento analiza los patrones comerciales de Bolivia entre 1900 y 2015, destacando la predominancia de las exportaciones de materias primas, principalmente minerales y hidrocarburos, y las importaciones de bienes industriales. A lo largo del siglo XX, Bolivia experimentó una dependencia de los ciclos de demanda internacional, con un leve proceso de diversificación en las exportaciones en la década de 1990 que fue revertido por el auge de las exportaciones de gas natural. La investigación se divide en cinco periodos, analizando la evolución del comercio y los principales socios comerciales del país.

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M PRA

Munich Personal RePEc Archive

History of trade patterns in Bolivia


(1900-2015)

Muriel Hernández, Beatriz

Konrad Adenauer Stiftung

2017

Online at https://mpra.ub.uni-muenchen.de/124631/
MPRA Paper No. 124631, posted 21 May 2025 11:01 UTC
Historia de los Patrones Comerciales de Bolivia; 1900-2015*
Beatriz Muriel H.**

Resumen

El presente documento estudia los patrones comerciales de Bolivia para el periodo 1900-2015, remarcando
tanto la composición de las importaciones y exportaciones de acuerdo a los diferentes tipos de productos
como de los principales socios comerciales. La información muestra que las compras del resto del mundo
agruparon esencialmente bienes industriales; y los alimentos –con ninguna o alguna transformación- fueron
importantes en la primera mitad del siglo XX. En contraste, las exportaciones estuvieron concentradas en
materias primas, esencialmente minerales y, posteriormente, hidrocarburos, respondiendo a los periodos de
alta demanda y precios internacionales de estos productos. Desde los años 50 comenzó algún grado de
diversificación en estas ventas, lo que llegó a ser relevante en la década de los 90, pero se revirtió con el
boom de las exportaciones de gas natural. Así, en más de un siglo, el rasgo común fue la concentración de las
exportaciones en materias primas y las importaciones en productos manufacturados, a partir de un
intercambio basado en la abundancia de recursos naturales asociado a los cambios del consumo mundial, el
cual tuvo pocas modificaciones en el tiempo; con un desarrollo industrial marginal.

Palabras clave: Historia, Comercio Internacional, Exportaciones, Importaciones, Bolivia.


Códigos JEL: F14; F63; N10; N7; O13

Abstract

This paper analyzes Bolivia’s trade patterns from 1900 to 2015, highlighting both the composition of imports
and exports by product type and the country’s main trading partners. The data show that imports from the
rest of the world mainly consisted of industrial goods, while food products—with little or some processing—
were significant during the first half of the 20th century. In contrast, exports were concentrated in raw
materials, primarily minerals and later hydrocarbons, following periods of high international demand and
prices for these commodities. Since the 1950s a certain degree of export diversification began, becoming
more relevant in the 1990s; but this was reversed with the natural gas exports boom. Thus, for more than a
century, the common feature was the concentration of exports on raw materials and imports of
manufactured goods, with an exchange based on natural resources abundance associated with changes in
global consumption, which underwent few changes over time; accompanied by a marginal industrial
development.

Key words: History; International Trade; Exports; Imports; Bolivia.


JEL Codes: F14; F63; N10; N7; O13

*
La investigación fue auspiciada por la Fundación Konrad Adenauer y publicada en el libro “Un siglo de Economía
en Bolivia (1900-2015)”, Tomo I – Tópicos de historia económica. La Fundación Konrad Adenauer autoriza la
reproducción total o parcial del contenido con la inclusión de la fuente.
**
Investigadora Senior de la Fundación INESAD ([email protected])

1
1. Introducción
A lo largo de su historia republicana, Bolivia ha basado su crecimiento económico en la explotación y
exportación de recursos naturales con baja o ninguna transformación; lo cual ha conducido a una fuerte
dependencia de los ciclos de demanda y precios internacionales. En la primera mitad del siglo XX
resaltaron las ventas de minerales, esencialmente de estaño y, en las primeras décadas, de la goma,
teniendo como principales socios comerciales a Estados Unidos y Reino Unido, países que requerían
estos productos para sus industrias. Las exportaciones de minerales continuaron a la vanguardia hasta
finales de los años 60. Sin embargo, en las décadas posteriores, la exportación de hidrocarburos,
principalmente gas natural a Argentina y, después, a Brasil, ganaron primacía por el aumento del
consumo energético y la construcción de gaseoductos; haciendo que estos dos países se constituyan en
los principales socios comerciales en las últimas décadas.

El proceso de diversificación productiva, que comenzó en los años 50, posibilitó un cierto crecimiento de
las exportaciones de alimentos y materias primas agrícolas, así como de algunos otros productos
manufacturados en los años 90; sin embargo, el boom de los precios de las materias primas desde
alrededor del año 2004, marcó nuevamente una concentración de estas ventas externas en gas natural y
minerales, aprovechando las ventajas comparativas del país.

En contraste, las importaciones estuvieron concentradas en productos agropecuarios y manufactureros


durante la primera mitad del siglo XX, mostrando la dependencia alimentaria y la falta de industrias de
transformación en el país. Estas compras provinieron principalmente de Estados Unidos y Reino Unido,
además de los vecinos: Argentina, Chile y Perú.

En la segunda mitad del siglo, y hasta 2015, la producción agropecuaria y agroindustrial comenzó a
incrementar, impulsada por las políticas públicas que lograron dinamizar la economía del oriente de
Bolivia. Sin embargo, la restante industria de transformación estuvo nuevamente rezagada como para
sustituir las importaciones. Aún más, desde la década de los 80, la industria nacional tuvo que enfrentar
también a la fuerte competencia desleal, basada en el contrabando. En este periodo, Estados Unidos
continúo siendo el principal socio comercial del país; pero en la última década perdió el liderazgo,
mientras que Brasil, Argentina y China ganaron relevancia.

El documento tiene el propósito de profundizar estos aspectos, relacionados con los patrones
comerciales de Bolivia a lo largo del siglo XX y primeros 15 años del XXI, remarcando no solamente la
composición de las exportaciones e importaciones de acuerdo a los diferentes tipos de productos, sino
también de los principales socios comerciales. El diagnóstico ha sido dividido en cinco secciones
correspondientes a los periodos: 1900-1930, 1930-1952, 1952-1985, 1985-2005 y 2005-2015. Por último,
la última sección presenta las conclusiones más importantes.

2
2. Periodo: 1900 – 1930
El periodo 1900-1930 ha sido identificado a partir de un escenario político de corte liberal hasta 19201
−aunque con un sistema democrático frágil a partir de la votación de minorías− cambiando a otro
republicano que se inició en 1920 con un golpe estado.

En la época, el comercio internacional fue intensificado con cierto grado de apertura comercial, con
políticas arancelarias a las importaciones, impuestos a las exportaciones y acuerdos bilaterales; teniendo
algunos cambios menores en el tiempo. Sin embargo, la modernización de las comunicaciones y,
principalmente, de los medios de transporte parecen haber dado un impulso más importante al mayor
intercambio de bienes entre Bolivia y el resto del mundo durante el periodo, lo que respondió también a
esta misma dinámica2.

Antes de 1880, el transporte de personas y mercancías, así como la transmisión de mensajes, se


realizaba básicamente mediante medios parecidos a los de la época de la Colonia; con un transporte de
productos basados en la tracción animal, además de población indígena, y un sistema de comunicaciones
a través de cartas. En el año 1880, el país inauguró su sistema telegráfico, y en 1920 ya contaba con una
amplia red y varias estaciones radiotelegráficas, además de los teléfonos; principalmente en la región
occidental. El desarrollo de estos servicios permitió mayor eficiencia y rapidez en las comunicaciones,
tanto internas como con el resto del mundo (Bieber, 1984). En la misma época, el sistema de transporte
comenzó a desarrollarse mediante la construcción de importantes carreteras provinciales e
interdepartamentales; pero sobre todo de vías férreas, que ya en la virada del siglo XIX conectaban a
Oruro con Chile (Ascotán) y a Uyuni con Huanchaca (Mesa et al., 2012; Bieber, 1984).

En las primeras décadas del siglo XX, las rieles continuaron ampliándose, permitiendo vincular al país con
la costa del océano Pacífico mediante Chile y Perú (por los puertos de Antofagasta, Mollendo y Arica) y,
posteriormente, con el Atlántico mediante la vinculación ferroviaria con Argentina. La construcción de
ferrovías también conectó varias regiones internas del Altiplano y los Valles; aunque fueron menos
relevantes (Bieber, 1984). Este desarrollo permitió bajar los costos de transporte del intercambio de los
bienes entre regiones−dada la reducción del tiempo de los viajes y la facilidad de transportar un mayor
volumen de cargas−; el cual fue realizado principalmente por el Pacífico en la época.

La mayor integración de Bolivia con el resto del mundo, mediante el transporte y las comunicaciones,
atenuó los patrones del comercio inter-sectorial de bienes basados en las ventajas comparativas. La
producción interna de bienes artesanales y manufacturados fue desplazada rápidamente por las
importaciones; en un escenario donde el proceso de industrialización, con innovaciones tecnológicas,
uso de maquinarias y equipos y transformación a escala, ya se había iniciado a finales del siglo XVIII
−primero en Gran Bretaña y después en Alemania, Francia, Estados Unidos y Japón−, abaratando

1
Los principios liberales marcaron las transformaciones políticas y económicas del país desde la Convención de
1880 (Mesa et al., 2012).
2
Cabe notar que la dinámica comercial, asociada a la modernización del transporte y las comunicaciones, fue un
fenómeno experimentado prácticamente a nivel mundial, lo cual retroalimentó el comercio internacional del país
(e.g., Grebe, 2017).

3
fuertemente los costos de producción, y haciendo difícil competir con tales economías. En contraste, la
explotación de materias primas para la exportación aumentó; aprovechando las abundantes riquezas de
ciertos recursos naturales en el país. En esta dinámica jugó también un rol importante la expansión de
las casas y empresas comerciales desde las últimas décadas del siglo XIX (ver Recuadro 2.1 al final de la
sección).

El Gráfico 2.1 presenta el intercambio comercial durante los años de 1900 a 1930. El valor de las
importaciones bolivianas tuvo una tendencia creciente, aunque volátil; pasando de $us 4,9 millones en
1900 a $us 15,6 millones en 1930. La tasa de crecimiento de las compras del resto del mundo llegó al 4
por ciento promedio anual durante el periodo de análisis; respondiendo tanto a los cambios en los
precios como en las cantidades. Entre 1900 y 1913, el incremento promedio anual fue expresivamente
mayor, llegando al 11 por ciento, pero cayó durante la primera guerra mundial (1914-1918), dada la
menor producción de los países en conflicto y las mayores dificultades de comercialización.

Gráfico 2.1. Exportaciones e Importaciones, 1900-1930


(En $us millones)

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Fundación Konrad Adenauer (2016); la cual
utiliza datos de CEPAL para 1900 y 1928, con tipos de cambio de Hans Huber (2001), y del Instituto
Nacional de Estadística (2016) para 1929 y 1930.

Desde el año 1918, Bolivia experimentó una mayor entrada de productos foráneos, como parte de la
recuperación económica de los países afectados por la Primera Guerra Mundial, y llegó a su nivel más
alto en 1921, duplicando su valor ($us 25,9 millones) con relación a 1918. Posteriormente, las compras
se mantuvieron en alrededor de $us 23 millones; no obstante, en los dos últimos años cayeron
nuevamente por el desplome de la Bolsa de Nueva York, en octubre de 1929; que condujo a una

4
profunda recesión de orden mundial en la década de los treinta con un descenso generalizado del
comercio internacional.

De acuerdo con Uzarski (1911), citado en Bieber (1984), en las primeras décadas del siglo XX Bolivia
compró, del resto del mundo, esencialmente tejidos de lana y algodón, diversos tipos de vestimenta y
productos alimenticios. Los datos del Gráfico 2.2a corroboran esta apreciación; donde la composición
porcentual de los principales productos importados para 1903 muestra que los rubros señalados,
incluyendo bebidas, representaron más del 75 por ciento.

Gráfico 2.2. Participación Porcentual de las Importaciones por


Tipo de Bienes, 1903 y 1925-30

Fuente: Elaboración propia a partir de Bieber (1984, p. 81) y de la Comisión


Económica para América Latina (1958, p. 54).
Nota: Los porcentajes de 1925-29 se basan en valores constantes de 1950.

5
El Gráfico 2.2b muestra la composición de las importaciones para el periodo 1925-1929 (promedio
anual); aunque no es cabalmente comparable con el Gráfico anterior −por las diferentes
categorizaciones y fuentes de información− es posible establecer algunas tendencias. Por un lado, los
alimentos continuaron siendo importantes al final de los años 30, aunque su relevancia relativa
disminuyó dando paso, aparentemente, a algún grado de transformación en el país; una vez que las
compras de materias primas para la agroindustria adquirieron relevancia. Por otro lado, la dinámica
productiva de los minerales, como se verá más adelante, y del transporte, con la construcción del
sistema ferroviario, avanzó con un mayor consumo foráneo de bienes de capital −maquinarias, equipos y
herramientas− y de construcción; desplazando a otros tipos de bienes en su relevancia relativa en las
importaciones.

Gráfico 2.3. Participación Porcentual de las Importaciones por Socio Comercial,


1917-1921

Fuente: Elaboración propia en base a información de Bieber (1984, p. 96).

El Gráfico 2.3 presenta las importaciones por destino para el promedio anual 1917-1921. En la época,
Estados Unidos fue el socio comercial con mayor participación (32 por ciento), manteniendo su primacía
a finales de la década de los 30 (26,8 por ciento), a pesar de la crisis económica de final de periodo. Las
compras de bienes provenientes de los países vecinos de América del Sur −Chile, Perú y Argentina−
representaron también, en conjunto, un proporción importante (36 por ciento) con el liderazgo de Chile;
aunque Argentina desplazó al país vecino al final del período de análisis (1930)3. Por último, las

3
El comercio con estos países respecto a otros de América del Sur respondió justamente a la construcción de vías
férreas que comenzó en Chile y Perú, y siguió con Argentina durante el periodo de análisis.

6
importaciones de Gran Bretaña destacaron de manera importante en relación con otros países
europeos4.

En el caso de las exportaciones, el Gráfico 2.1 muestra su evolución para los años entre 1900 y 1930; con
valores más altos que las importaciones (con excepción del año 1921) y una tendencia positiva −y
variabilidad− algo mayor. Entre 1900 y 1913, las ventas externas pasaron de $us 13,0 millones a $us 34,2
millones, a una tasa de crecimiento promedio anual del 8 por ciento. Entre 1913 y 1914, coincidente con
el comienzo de la primera guerra mundial, las exportaciones cayeron; pero se recuperaron en los
siguientes años, y registraron los niveles más altos entre 1917 y 1920 respondiendo tanto al mercado
mundial del estaño, analizado más adelante, como, aparentemente, al propio proceso inflacionario
ocurrido en Estados Unidos con la consecuente pérdida del poder adquisitivo del dólar americano5.

Durante 1900-1930 casi la totalidad de las exportaciones estuvo concentrada en materias primas,
principalmente estaño, plata y goma; aunque con participaciones diferentes en el tiempo (ver Cuadro
2.1).

Cuadro 2.1. Participación Porcentual de las Exportaciones por Producto, 1900-1930


1900 1905 1909 1913 1920 1925 1930
Estaño 24,0 62,8 49,6 72,3 72,0 66,5 80,7
Plata 36,6 9,2 9,0 3,0 10,3 6,8 6,2
Cobre s.d. s.d. 2,6 3,0 s.d. 3,6 2,4
Zinc s.d. s.d. 0,0 0,0 s.d. 1,3 1,4
Plomo s.d. s.d. 0,0 0,0 s.d. 9,1 2,4
Antimonio s.d. s.d. 0,1 0,0 s.d. 0,8 0,4
Bismuto s.d. s.d. 2,3 2,2 s.d.
3,0 1,0
Resto minerales s.d. s.d. 0,3 1,8 s.d.
Goma 29,2 17,6 34,4 15,6 4,9 4,4
5,4
Resto agropecuaria s.d. s.d. 0,5 0,8 s.d. 4,5
Otros s.d. s.d. 1,3 1,3 s.d. 0,0 0,1
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a Bieber (1984, p. 20, 21, 31 y 32) para los años 1900-1920 que, a su vez,
utiliza varias fuentes de información; a la Comisión Económica para América Latina (1958, p. 55 y 56) para los
años 1925-1930 y Gamarra (2004, p. 109 y 143) para la estimación de las exportaciones de la goma para 1925.

La explotación de la plata fue importante desde la colonia, y hasta los primeros años del siglo XX se
constituyó en el principal producto de exportación; aunque con variaciones en el tiempo asociadas a los
cambios en la demanda y precios internacionales. En las primeras décadas del siglo XX su importancia
económica fue disminuyendo hasta llegar a algo más del 6 por ciento de participación en 1930. El
mineral argentífero perdió primacía dado que los principales yacimientos comenzaron a tener
rendimientos decrecientes y los precios cayeron continuamente, motivados por la adopción del patrón
oro en reemplazo del bimetálico oro-plata, entre otros (Mesa et al., 2012, Pacheco, 2013).

4
En las primeras décadas del siglo XX, los países industriales líderes eran Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania.
5
De acuerdo al Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, la tasa de inflación del país norteamericano entre
1916 y 1920 fue de 83,4 por ciento; aunque en los dos subsiguientes años se tuvo una deflación.

7
En contraste, el estaño fue adquiriendo cada vez más importancia y pasó de una participación del 24 por
ciento en 1900 al 81 por ciento en 1930; respondiendo esencialmente al proceso de desarrollo industrial
en varios países extranjeros, con una cada vez mayor demanda y precios del estaño para la producción
de hojalata, el uso de materiales de aporte para las soldaduras, aleaciones y productos químicos, bronce
y latón, entre otros (Comisión Económica para América Latina, 1958, Pacheco, 2013).

El estaño era ya producido desde la colonia; sin embargo, en el año 1900 fue descubierta una veta
sumamente rica −en la mina La Salvadora del cerro Llallagua, Departamento de Potosí− de Simón I.
Patiño; la cual marcó la era del mineral en el país y su acelerada evolución. La explotación del mineral fue
concentrada en los grupos de Mauricio Hochschild y Carlos V. Aramayo que, junto con el de Patiño,
desplazaron a competidores extranjeros (como los europeos y chilenos) y controlaron la producción
minera. La explotación del mineral tuvo lugar en las regiones altiplánicas, principalmente Potosí;
siguiendo la producción de la plata e, inclusive en algunos casos, utilizando las mismas minas, ya que fue
frecuente la presencia de ambos minerales en una misma región. Además, el proceso de producción tuvo
relativamente bajos costos bajos, una vez que había un alto porcentaje de afloramientos superficiales.
Este escenario, y tomando en cuenta ya el desarrollo de una mano de obra calificada en la producción de
plata, facilitó el tránsito de la explotación del mineral argentífero al estaño (Mesa et al., 2012, Jordán,
2017)6.

A partir del año 1905, Bolivia se constituyó en el segundo productor mundial del mineral, solo por detrás
de los Estados Malayos Federados, con una participación del 17,3 por ciento; llegando al 22,0 por ciento
en 1930 (Ali y Hashimoto, 1985), con volúmenes destinados casi en su totalidad a exportaciones. El
Gráfico 2.4 presenta los precios y ventas externas del estaño, en valores corrientes y constantes, para el
periodo 1900 a 1930. La producción estañífera tuvo una tendencia creciente, pasando de 9,7 mil
toneladas en 1900 a 26,8 mil toneladas en 1913; cayó en los siguientes años pero desde 1916 aumentó
nuevamente hasta llegar a su producción máxima en 1929 (46,6 mil toneladas).

El precio internacional del estaño tuvo una tendencia positiva en el periodo; aunque su evolución fue
altamente volátil, fluctuando entre un valor mínimo de £ 118 por tonelada en 1901 y un máximo de £
329 en 1918. El valor corriente de las exportaciones acompañó principalmente el comportamiento de los
precios; ya que la correlación con esta variable llegó a 0,9; mientras que con las ventas a precios de 1900
alcanzó el 0,6.

La importancia de las minas de Patiño, Hochschild y Aramayo−los llamados barones del estaño− se
reflejó en la concentración de las exportaciones que sumaron el 69 por ciento en 1927; con una
composición del 49 por ciento generadas en las minas de Patiño, el 13 por ciento en las de Hochschild y

6
De acuerdo a Jordán (2017), la alta rentabilidad de la actividad permitió modernizar la forma de explotación,
donde entre 1921-1929 se produjo inclusive una internacionalización del capital minero nacional que generó una
integración vertical de la minería boliviana con fundiciones en el exterior (Alemania e Inglaterra).

8
el siete por ciento en los yacimientos de Aramayo (Comisión Fiscal Permanente, 1928, citado en
Pacheco, 2013)7.

Gráfico 2.4. Exportaciones de Estaño, 1900-1930


(En libras esterlinas)

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Peñaloza (1954), citado en Bieber (1984, p. 19) para 1900-
1920 y estimaciones a partir de información sobre producción de Ali y Hashimoto (1985), considerando
que el 99 por ciento de la producción se destina a exportaciones, precios en $us de Plunkert y Jones
(1999) y tipos de cambio de $us por £ de US Department of Commerce (1930 y 1934).

El Cuadro 2.1 muestra también que, además de la plata y el estaño, el país continuó produciendo otros
minerales, como el cobre, el zinc, el plomo, el antimonio y el bismuto; pero con participaciones bajas
sobre las exportaciones totales.

En el caso de las exportaciones del rubro agropecuario, la goma presentó participaciones significativas;
aunque en la época productos nacionales como la coca, la quina, el café y el matico fueron también
vendidos al exterior (Bieber, 1984, p. 31).

De manera parecida al caso del estaño, la explotación del caucho en Bolivia respondió a la mayor
demanda mundial; que comenzó en las primeras décadas del siglo XIX para el uso de las industrias de
calzado, impermeables, cueros y correas, entre otros. Sin embargo, en las últimas décadas del siglo, el

7
La producción del grupo Patiño fue el más importante durante todo el periodo. En el año 1912, las exportaciones
de estas minas representaron el 36,1 por ciento de las totales (Schurz, 1921); mientras que en 1925 llegaron a un
poco más del 50 por ciento, con la adquisición de nuevas minas (Ali y Hashimoto, 1985).

9
consumo fue masificado por la creciente industria de automóviles y el consecuente requerimiento de
llantas (Gamarra, 2007).

El látex era producido principalmente en las regiones amazónicas de América del Sur, incluyendo Bolivia,
Perú y Brasil. En el país, la explotación incluyó el Acre y otras zonas ubicadas en La Paz, Santa Cruz,
Cochabamba y Beni, y condujo a migraciones de indígenas y mestizos a áreas que estaban despobladas.
En esta nueva dinámica económica surgieron también nuevas figuras de poder, como Nicolás Suarez que
fue considerado el Patiño de la goma y que llegó a controlar más del 60 por ciento de la producción total;
habiéndose establecido con 64.000 km2 en Cachuela Esperanza sobre el río Beni, entre Riberalta y
Guayaramerin (Gamarra, 2007, Mesa et al., 2012).

Gráfico 2.5. Exportaciones de Goma, 1890-1926


(En toneladas y $us)

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Gamarra (2007, p. 108) sobre las exportaciones en
toneladas y en Bs., y de Fundación Konrad Adenauer (2016) sobre el tipo de cambio entre Bs. y $us
(considerando el mismo tipo de cambio de 1900 para los años anteriores por falta de información).

El Gráfico 2.5 muestra las exportaciones de la goma para el periodo de 1890-1926. Entre 1890 y 1901, la
cantidad incrementó a una tasa anual del 25 por ciento, pero posteriormente cayó a raíz del conflicto
entre siringalistas bolivianos y brasileños en el territorio del Acre; lo que desembocó en la guerra del
mismo nombre entre ambas economías (durante 1899-1903) y la perdida de la región en Bolivia. En los
siguientes años, la producción se recuperó, alcanzando un nivel de exportaciones de un poco más de
5.000 toneladas en 1913, pero prácticamente se estancó durante el periodo de la primera guerra
mundial, y disminuyó posteriormente. El desempeño de la producción desde 1918 respondió a la
competencia de nuevos oferentes en el mercado provenientes de Asia (India, Ceylan y Malasia), a la

10
menor demanda de los países europeos y a la introducción de la goma artificial (Gamarra, 2007, Mesa et
al., 2012). El valor de las exportaciones muestra que el aumento de los precios fue especialmente
importante entre 1902 y 1910; pero después disminuyó por los factores mencionados.

El Gráfico 2.6 presenta las exportaciones por destino para el promedio anual 1917-1921. Gran Bretaña y
Estados Unidos concentraron casi todas las exportaciones (92 por ciento); mientras que los países de
América del Sur participaron con poco más del 6 por ciento y el resto de Europa con algo menos que el 2
por ciento en los años de análisis.

Gran Bretaña fue el primer socio comercial en la época dado que compró la mayor parte del estaño
boliviano. En el año 1918, por ejemplo, este país consumía el 57 por ciento de las exportaciones del
mineral, mientras que Estados Unidos participaba con el 36 por ciento (Schurz, 1921, p. 110). En
contraste, en el mismo año, la economía norteamericana lideraba las compras de la goma, con el 84,8
por ciento, siguiendo de lejos Francia (10,7 por ciento) y Gran Bretaña (2,2 por ciento) (Gamarra, 2007,
p. 153). Sin embargo, la participación relativa de la goma fue diferente en la primera década del siglo XX,
ya que Gran Bretaña lideró el consumo del bien nacional, seguido por Alemania, Francia, Bélgica y
Estados Unidos (Gamarra, 2007).

Gráfico 2.6. Participación Porcentual de las Exportaciones por Socio Comercial,


1917-1921

Fuente: Elaboración propia en base a información de Bieber (1984, p. 96).

Por último, cabe mencionar que la primera guerra mundial disminuyó la producción industrial y condujo
a la reducción de las compras nacionales por los países europeos en mayor conflicto. En el caso de
Alemania, por ejemplo, el año 1910 participó con el 20 por ciento de las exportaciones bolivianas
(Bieber, 1985), mientras que en 1917-1921 dejó de ser un socio importante. Además, al final del periodo

11
de análisis, 1929-1930, los problemas económicos de Estados Unidos condujeron a una caída en sus
importaciones, bajando su participación en las exportaciones bolivianas hasta el 7 por ciento; mientras
que Gran Bretaña aumentó en su importancia relativa con el 81 por ciento (Instituto Nacional de
Estadística, 2016, p. 398).

Recuadro 2.1: Las Casas Comerciales

Las casas y empresas comerciales jugaron un rol importante, al mismo tiempo que aprovechaban oportunidades
económicas, en la dinámica comercial de la época; con la exportación de productos, como la goma y el estaño, y
con la importación de manufacturas. Estas firmas estuvieron, en la mayoría de los casos, bajo propiedad y
gerencia de extranjeros; mientras que los bolivianos se encontraban principalmente en los negocios al por menor
con algunos españoles y peruanos (Schurz, 1921).

En este escenario destacaron el número de comerciantes de origen alemán. De acuerdo a Mitre (1996) “En 1886,
según los cálculos de un viajero francés, de las 27 casas importadoras en manos de extranjeros, 15 eran
alemanes, 6 de franceses, 5 de españoles y una de un ciudadano holandés. Al disiparse el siglo, el poderío
germánico en este sector ya es incontestable, y se verifica, entre otras cosas, por la influencia que, sobre las
principales cámaras de comercio (…) ejercen”. Las casas comerciales alemanas aumentaron por la misma
dinámica interna que tenían; donde los empleados con conocimiento técnicos mercantiles se volvían
propietarios. Sin embargo, el florecimiento duró hasta 1914; ya que los periodos de guerras, y post-guerras,
mundiales, limitaron varias de sus actividades mercantiles y productivas, inclusive con la apertura de listas negras
para los alemanes (Mitre, 1996).

En contraste, las casas comerciales norteamericanas y británicas comenzaron a ganar importancia, una vez que
las transacciones comerciales con esos países crecían en el periodo. En el año 1919, por ejemplo, las firmas
estadounidenses se organizaron en la Cámara Americana de Comercio de Bolivia, que en la época contaba con 12
firmas (Schurz, 1921).

En resumen, los patrones comerciales del periodo 1900-1930 muestran la concentración de un comercio
inter-sectorial basado principalmente en las ventajas comparativas a la Ricardo8 y/o Heckscher-Ohlin9,
donde la economía boliviana parece haber aprovechado muy poco las transformaciones tecnológicas
asociadas al desarrollo industrial, con excepción de la modernización del transporte y las
comunicaciones. Por un lado, las importaciones estuvieron concentradas en bienes manufacturados
como textiles, ropa, maquinarias y equipos -además de alimentos y productos agropecuarios- en un

8
Ricardo basa su análisis en las diferencias de las productividades relativas de trabajo entre bienes y, por lo tanto,
en los precios relativos de los bienes. El comercio implica entonces importar aquellos productos que son
relativamente más baratos en el exterior (o hechos de manera relativamente más productiva) y exportar los que
son relativamente más caros.
9
Heckscher y Ohlin suponen que las tecnologías son iguales entre países, pero que la abundancia relativa de los
factores de producción es diferente. Esto lleva a que el bien intensivo (no intensivo) en el factor de producción
relativamente abundante en un dado país sea relativamente más barato (más caro) que en otro y, por lo tanto,
tanto sea exportado (importado).

12
contexto donde el mercado interno era pequeño para promover la industria naciente10, las políticas
públicas de desarrollo productivo eran básicamente inexistentes –con excepción de la infraestructura
vial y férrea-, y países como Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania eran altamente eficientes en la
producción de bienes manufacturados como para poder competir con ellos.

Por otro lado, las tres materias primas, estaño, plata y goma, concentraron alrededor del 85 por ciento
de las exportaciones; como resultado de la mayor demanda mundial, asociada a altos precios
internacionales en ciertos periodos, derivada de la dinámica industrial, principalmente de los países más
desarrollados en la época. La participación del estaño aumentó de manera importante en el periodo,
pasando de una participación del 24,0 por ciento en 1900 a 80,7 por ciento en 1930. En contraste, el
mineral argentífero bajó del 36,6 por ciento al 6,2 entre los mismos años, y la goma mantuvo su
relevancia hasta la primera década del siglo XX, llegando al 34,4 por ciento en 1909, pero cayó
posteriormente.

Finalmente, en el periodo, Gran Bretaña y Estados Unidos destacaron por ser los principales socios
comerciales; importadores de las materias primas bolivianas y exportadores de productos
manufacturados.

3. Periodo: 1930 - 1952


El periodo 1930-1952 fue caracterizado por un agotamiento del enfoque liberal, en materia económica y
política, dando paso a postulados socialistas y nacionalistas; una vez que no resolvía los problemas
sociales fundamentales del país11. En estos años destacaron: el surgimiento de organizaciones indígenas
y de trabajadores, adquiriendo cada vez mayor protagonismo ─no sin violencia─ en la vida política y en la
toma de decisiones en las políticas públicas; la abolición del pongueaje12 en el año 1945 (aunque todavía
se practicó hasta 1952); y la gestación de las grandes reformas que acabaron en la Revolución del año
1952 con la Reforma Agraria, la nacionalización de los yacimientos e instalaciones mineras de los tres
grandes grupos empresariales (Patiño, Hochschild y Aramayo) y el voto universal para los bolivianos
mayores de 21 años (Mesa et al., 2012)13.

El comercio internacional tuvo mayores restricciones a las importaciones e impuestos a las exportaciones
comparativamente con el periodo anterior; aunque los medios de transporte continuaron
desarrollándose −ampliando la red de ferrocarriles en la parte oriental del país y construyendo nuevas
carreteras−; facilitando el acceso a mercados internos y externos. Además, las transacciones continuaron
con patrones semejantes a las décadas anteriores, con exportaciones esencialmente de materias primas
y con importaciones de productos manufacturados; pero con nuevos escenarios de volatilidad, como se

10
En el periodo, Bolivia tenía un poco más de un millón y medio de habitantes, mayoritariamente en el área rural y
con escasa capacidad de consumo (Mesa et al., 2012, y Schurz, 1921).
11
El cambio del enfoque se dio explícitamente con la promulgación de la Nueva Constitución Política del Estado en
el año 1938, siguiendo postulados socialistas inspirados en la constitución mexicana de 1917.
12
Una forma de explotación a los campesinos que vivían en haciendas bajo un sistema todavía feudal.
13
La época destaca también por una mayor presencia estatal en la actividad económica, a través de la intervención
del Estado en el Banco Minero y el Banco Central de Bolivia y la nacionalización de la empresa hidrocarburífera
Standard Oil, entre otros.

13
aprecia en el Gráfico 3.1. Al respecto, tres sucesos fundamentales marcaron el desempeño del comercio
internacional: el primero fue la depresión económica de los años treinta en los países industrializados
que, como se señaló anteriormente, conllevó a una fuerte caída de la producción y el comercio mundial.
El segundo factor ocurrió entre 1932 y 1935, periodo en que el país enfrentó, y perdió, la guerra del
Chaco con Paraguay. Por último, la segunda guerra mundial; que abarcó los años entre 1939 y 1945.

En el caso del valor de las importaciones bolivianas, el Gráfico 3.1 muestra que su evolución tuvo dos
periodos relativamente diferentes. En el primero, entre 1930 y 1939, la variable registró un bajo
crecimiento, a una tasa promedio anual de 1,2 por ciento, pasando de $us 15,6 millones en 1930 a $us
17,3 millones en 1939. Además de los acontecimientos ya señalados anteriormente, estas compras
fueron restringidas por la caída de las exportaciones que generaron menos divisas; las cuales inclusive
debían ser entregadas, en un 65 por ciento, al Banco Central de Bolivia para amortiguar los problemas
macroeconómicos que el país enfrentaba en la época (Mesa et al., 2012). Sin embargo, cabe mencionar
también que, en ese periodo, Estados Unidos −el principal socio comercial− experimentó una deflación
del 16,8 por ciento acumulada −aunque con una recuperación de los precios entre 1934 y 1937−,
haciendo más baratas las importaciones provenientes de este país14.

Gráfico 3.1. Exportaciones e Importaciones, 1930-1952


(En millones de dólares americanos)

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Fundación Konrad Adenauer (2016); la cual
utiliza datos del Instituto Nacional de Estadística (2016).

14
Esta sección y las siguientes utilizan datos de inflación de Estados Unidos provenientes del Banco de la Reserva
Federal de Minneapolis.

14
En el segundo periodo, entre 1940 y 1952, el valor de las importaciones tuvo un crecimiento elevado, a
una tasa promedio anual de 13,4 por ciento −principalmente después de la segunda guerra mundial−
llegando a un valor de $us 92,6 millones en 1952. Este desempeño puede ser explicado por tres aspectos
principales: el aumento de las exportaciones, con la acumulación de divisas que generó una mayor
capacidad para importar; los mayores requerimientos de consumo intermedio para la producción de
estas ventas al exterior, principalmente de estaño como se verá más adelante; y la alta inflación del país
norteamericano que entre 1940 y 1952 llegó al 89,3 por ciento inflando el valor de las compras foráneas.

El Cuadro 3.1 muestra la composición de las importaciones por tipo de bienes. Los alimentos
continuaron siendo importantes en relación a décadas anteriores (ver Gráfico 2.2), con una participación
que incrementó en el tiempo −con excepción del periodo 1946-1949−. En el rubro destacaron las
compras de azúcar, arroz, grasas y aceites comestibles, cebada y leche, entre otras. La importación de
materias primas para la industria alimenticia también fue significativa en esa época −como el trigo y la
harina de trigo− la cual aumentó hasta 1945 pero se mantuvo posteriormente15. La adición de ambos
ítems muestra la dependencia que tuvo el país en productos foráneos para la alimentación en esa época.
En 1935-39, por ejemplo, ambas categorías representaron cerca del 20 por ciento del total de los bienes
importados (Bohan et al., 1943, Comisión Económica para América Latina, 1958).

Cuadro 3.1. Participación Porcentual de las Importaciones por Tipo de Bienes, 1930-1952
Promedio anual por periodo 1930-34 1935-40 1941-45 1946-49 1950-52
Alimentos 10,8 13,2 18,1 15,4 18,5
Otro bienes de consumo 33,6 25,7 15,2 15,3 20,3
Combustibles 4,6 4,5 5,6 6,9 5,2
Materias primas para la minería 8,8 14,7 25,2 19,4 13,9
Otras materias primas 13,7 14,1 14,6 15,2 14,4
Materiales de construcción 6,6 8,1 5,8 7,4 7,5
Maquinarias, equipos y herramientas 21,9 19,7 15,5 20,4 20,2
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Comisión Económica para América Latina (1958, p. 41).
Nota: Los porcentajes se basan en valores constantes de 1950.

En contraste, los productos de consumo final tuvieron un porcentaje de participación decreciente, con
excepción del periodo 1950-1952. Esta caída reflejó, en alguna medida, el aumento de la producción
interna −aunque todavía incipiente− de manufacturas, sustituyendo varias compras externas;
incentivadas por la guerra del Chaco16, las limitaciones de divisas y la escasez durante la segunda guerra

15
En el rubro de otras materias primas también fueron significativas las importaciones de algodón en bruto, hilo de
algodón, lana en bruto y elaborada y productos forestales.
16
La baja del consumo de productos foráneos en ese periodo fue sustituida por la producción manufacturera
nacional, que comenzó a crecer; motivada aún por la demanda de productos para la guerra con necesidades
específicas para mantener el ejército (Cámara Nacional de Industria, 1981, citado en Seoane, 2014).

15
mundial17. En esta categoría sobresalieron los textiles, ropa y productos de cuero de forma parecida que
en décadas anteriores (ver Gráfico 2.2), los farmacéuticos y algunos bienes duraderos como los
automóviles y sus accesorios (Bohan et al., 1943, Comisión Económica para América Latina, 1958).

La participación de las maquinarias, equipos y herramientas fue decreciente hasta 1945, pero aumentó
posteriormente; principalmente por la demanda del sector minero, transporte y comunicaciones. Por
último, las materias primas para la minería presentaron un repunte en el periodo 1941-1949, asociadas a
la mayor producción y capacidad para importar por parte de las empresas del rubro (Comisión
Económica para América Latina, 1958).

El Cuadro 3.2 muestra las importaciones por socios comerciales para el periodo en análisis. La economía
norteamericana aumentó su participación en el tiempo, recuperándose de la caída de 1929, y pasó del
28,5 por ciento, promedio anual, en 1930-34 al 41,8 por ciento en 1950-52. En general, este comercio
bilateral aumentó en la década de los 40 por las mejoras económicas del país socio y relaciones más
estrechas con Bolivia; mientras que la segunda guerra mundial afectó la producción de las economías
europeas, con una cada vez menor participación de las ventas de productos de Gran Bretaña al país.

Al igual que en el periodo 1900-1930, las importaciones de los países de América del Sur provinieron
principalmente de Argentina, Chile y Perú −dada la vinculación férrea con esos países−; aunque, en este
caso, Argentina lideró con porcentajes más altos. A diferencia de las economías industrializadas, que
participaron principalmente con productos manufacturados18, los países sudamericanos fueron
relativamente más importantes en productos con poca o ninguna transformación. Por ejemplo, entre
1936-1940, el consumo de trigo en grano, carnes y grasas y aceites comestibles provenía principalmente
de Argentina; el azúcar en su mayoría del Perú, y el arroz y la cebada en buena parte de Chile (Bohan et
al., 1943).

Cuadro 3.2. Participación Porcentual de las Importaciones por Socio Comercial, 1930-1952
Promedio anual por
1930-34 1935-40 1941-45 1946-49 1950-52 1930-52
periodo
Estados Unidos 28,5 28,3 36,1 46,9 41,8 35,0
Argentina 9,9 15,8 26,7 18,9 15,0 17,3
Perú 8,3 11,1 13,2 10,7 9,3 10,6
Chile 5,9 3,9 7,3 6,5 4,6 5,6
Resto 47,4 40,9 16,8 17,0 29,2 31,4
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (2016).

En materia de exportaciones, el Gráfico 3.1 muestra una tendencia creciente del valor de estas ventas,
aunque volátil; con un desempeño parecido a las importaciones. Entre 1930 y 1939, el proceso de

17
Cabe recordar que en 1925-29 este tipo de bienes representó el 40 por ciento (ver Gráfico 2.2), y ya en 1930-34
cayó a 33 por ciento.
18
Entre 1936-1940, por ejemplo, el 78 por ciento de los productos importados de Estados Unidos eran
manufacturas.

16
recuperación fue lento, principalmente por las menores ventas a Estados Unidos, y solo en el año 1940 el
país alcanzó valores superiores a los años anteriores al desplome de la bolsa de Nueva York. Con todo, en
los años posteriores registró un alza y llegó a $us 141,3 millones en 1952; aunque algo de este aumento
estuvo asociado con la inflación norteamericana.

El Gráfico 3.2 muestra que las ventas externas estuvieron concentradas en la producción minera durante
todo el período de análisis, la cual alcanzó una participación promedio anual del 95 por ciento. El sector
agropecuario llegó a porcentajes entre uno por ciento (en 1948) y ocho por ciento (en 1936), y el resto
de los rubros económicos tuvieron participaciones mínimas.

Gráfico 3.2. Participación Porcentual de las Exportaciones por Sector


Económico, 1930-1952

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Comisión Económica para América Latina
(1958, p. 56).

En el caso del rubro agropecuario, los principales productos de exportación fueron las almendras, la
goma, los cueros de animales domésticos y silvestres, la quina y la hoja de coca. En general, en la
primera mitad del siglo XX, la economía se caracterizó por ser un importador neto de alimentos. Durante
1936-1940, por ejemplo, los valores de las exportaciones del sector representaron apenas el 22 por
ciento de las importaciones de bienes del mismo rubro (Bohan et al., 1943).

En el caso de los minerales, el Cuadro 3.3 muestra la composición relativa de aquellos más importantes.
De igual manera que en el periodo anterior, el estaño concentró la mayor parte de las exportaciones del
sector, aunque su participación disminuyó en el tiempo: de 83,8 por ciento en 1930-34 a 65,5 por ciento
en 1950-52. La caída del porcentaje entre 1950-1952 pudo deberse a los problemas socio-políticos que
llevaron a la nacionalización de las minas estañíferas y la caída en la producción, especialmente en

17
195119. El plomo fue el segundo mineral de exportación más importante durante 1930-1952,
desplazando a la plata en su relevancia relativa; aunque entre 1946 y 1952 esta tendencia se revirtió. Por
último, el wolframio tuvo una participación, promedio anual, del 4,7 por ciento durante 1930-52;
resaltando los periodos de 1941-45 y 1950-52 por su mayor importancia.

A diferencia de las primeras décadas del siglo XX, donde el estaño, la plata y la goma eran los productos
líderes de las ventas externas, durante 1930-1952 el estaño concentró un alto porcentaje del valor de las
exportaciones, convirtiendo a la economía prácticamente en mono-exportadora. Por este motivo, el
desempeño del total de las exportaciones fue determinado básicamente por la explotación estañífera;
teniendo una correlación de 0,99 en el periodo.

Cuadro 3.3. Participación Porcentual de las Exportaciones de Minerales, 1930-1952


Promedio anual
1930-34 1935-40 1941-45 1946-49 1950-52 1930-52
por periodo
Estaño 83,8 76,3 76,6 74,9 65,5 76,4
Plata 1,9 3,1 2,3 6,1 8,8 3,9
plomo 7,3 8,5 3,9 5,5 4,7 6,2
Antimonio 0,8 3,3 3,3 4,8 3,5 3,1
Zinc 3,7 2,4 2,6 2,9 7,9 3,5
Wolframio 0,7 4,2 9,2 2,8 7,0 4,7
Cobre 1,6 2,0 2,1 2,8 2,1 2,1
Otros minerales 0,2 0,1 0,0 0,2 0,4 0,2
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información de la Comisión Económica para América Latina (1958, p. 55).
Nota: El estaño incluye las barras de estaño.

El Gráfico 3.3 muestra las exportaciones del mineral en toneladas y valores. Durante 1930-1939, la
producción y los precios del estaño continuaron en niveles bajos, comparativamente con los datos de
1929, lo que respondió a la sobreoferta de la explotación del recurso natural en un contexto donde la
demanda mundial había disminuido. Bajo este escenario, fue creado el Comité Internacional del Estaño
en 1931, llegando a un acuerdo para regular la producción mediante cuotas de producción para los
países participantes, Malasia, Nigeria, Indonesia y Bolivia, incluyendo Tailandia con algunas concesiones
especiales, y que se mantuvo hasta 1941. Esto explica la disminución de la producción hasta 1933 versus
el comienzo de la recuperación de los precios (Mesa et al., 2012, Comisión Económica para América
Latina, 1958, Jordán, 2017)20.

19
De acuerdo a Ali y Hashimoto (1985, p. 87 y p. 88), la producción cayó de 34,662 toneladas en 1949 a 22,664
toneladas en 1951; aunque se recuperó posteriormente.
Entre 1936-1940, por ejemplo, el 78 por ciento de los productos importados de Estados Unidos eran manufacturas.
20
Dentro del país, el 78% de las exportaciones correspondían al grupo de Patiño, el 12% a Hochschild, el 6% a
Aramayo y el resto a la minería mediana. Esta distribución de cuotas cambió en 1938 −a raíz de la evaluación
producción relativa de estos productores en 1937− donde el grupo Patiño tuvo el 50% (Jordán, 2017).

18
Las cuotas fueron mayores en los años posteriores a 1931; sin embargo, no fueron tan altas para Bolivia,
en buena medida porque tuvo limitaciones en cubrirlas durante el periodo 1933-1937 (e.g., Jordán,
2017). Durante la segunda guerra mundial, la producción no bajó dado que, en algunos casos, los países
industrializados utilizaron el mineral para industrias de envasado y bienes duraderos que crecían en la
época y, en otros casos, acumularon existencias (esencialmente a principios de la guerra), aunque
tampoco aumentó por las restricciones a las importaciones implementadas en estos países en la época
(Comisión Económica para América Latina, 1958). Con todo, el valor de las exportaciones incrementó en
el periodo; que no fue más alto porque Estados Unidos congeló su precio de compra a $us 52 centavos
por libra durante 1941-1945. En los años posteriores, el precio en dólares americanos subió, por el
desfase de precios del propio aumento de la inflación en la economía norteamericana y de una mayor
cotización del mineral en el mercado mundial. El precio más alto fue de $us 1,27 por libra en 195121.

Gráfico 3.3. Exportaciones de Estaño, 1930-1952


(En $us millones y toneladas)

Fuente: Elaboración propia en base a información de la la Comisión Económica para América Latina
(1958, p. 12 y 55) y Ali y Hashimoto (1985, p. 88).

Con todo, el volumen de las exportaciones tuvo una tendencia decreciente desde 1945. Al respecto, la
Comisión Económica para América Latina (1958) señala que, principalmente en Estados Unidos, hubo
mejoras tecnológicas que limitaron el crecimiento del consumo mundial del estaño, ya que implicaron un
uso más eficiente del mineral y, en algunos casos, el reemplazo de este por otros materiales en sus
diferentes usos (como en la producción de hojalata, soldaduras y otros). Aún más, el contrato que Bolivia
había realizado con el Gobierno de Estados Unidos para abastecer a la fundición de la ciudad de Texas

21
Los datos de precios fueron obtenidos de Plunkert y Jones (1999).

19
(caducado en 1945 pero renovado hasta 1951) habría sido un factor fundamental para limitar el menor
consumo del mineral boliviano.

Por último, el Cuadro 3.4 muestra las exportaciones bolivianas por socio comercial. Durante 1930-40,
Gran Bretaña destacó por concentrar la mayor parte de estas ventas; mientras que la participación de
Estados Unidos estuvo fuertemente reducida en el periodo. En esa década, algunos países europeos
ganaron importancia, como Bélgica y Holanda.

En la década de los 40 hasta 1952, Estados Unidos fue el principal socio comercial −recuperándose de la
depresión de los años 30− y participó con más del 60 por ciento, mientras que Gran Bretaña redujo su
porcentaje. Además del consumo de minerales, principalmente estaño, estos países compraron buena
parte de los productos agrícolas bolivianos, especialmente almendras y goma. En ese periodo, el tercer
socio más importante fue Argentina, principalmente con la compra de productos agropecuarios como la
hoja de coca.

Cuadro 3.4. Participación Porcentual de las Exportaciones por Socio Comercial, 1930-1952
Promedio anual
1930-34 1935-40 1941-45 1946-49 1950-52 1930-52
por periodo
Gran Bretaña 82,9 66,2 33,2 34,4 31,0 52,5
Estados Unidos 5,4 11,1 63,7 62,3 66,0 37,3
Chile 0,2 0,3 0,1 0,2 0,3 0,2
Perú 0,0 0,1 0,1 0,2 0,1 0,1
Argentina 3,1 1,9 2,0 2,2 1,5 2,2
Bélgica 3,9 14,7 0,0 0,2 0,1 4,7
Alemania 1,2 0,9 0,0 0,0 0,1 0,5
Brasil 0,6 0,7 0,4 0,2 0,4 0,5
Holanda 2,4 3,1 0,0 0,0 0,0 1,3
Francia 0,1 0,0 0,0 0,1 0,3 0,1
Resto 0,3 1,1 0,5 0,1 0,2 0,5
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (2016).
En resumen, la información anterior muestra que los patrones comerciales del periodo 1930-1952 no
fueron muy diferentes al anterior, con la concentración de las exportaciones en materias primas y con las
importaciones de productos manufacturados y alimentos. En el caso de las compras del exterior, Estados
Unidos se mantuvo como el principal socio comercial, mientras que Gran Bretaña fue perdiendo
importancia dado su rezago derivado de la segunda guerra mundial. Los países vecinos de Argentina,
Perú y Chile continuaron siendo relevantes por las mayores facilidades del comercio dados los menores
costos asociados al transporte comparativamente con otras economías de América del Sur. De estos,
Bolivia compró básicamente productos agropecuarios y agroindustriales; mientras que de los primeros
importó (el resto de los) bienes manufacturados.

Las exportaciones estuvieron concentradas en la producción minera, principalmente del estaño –con una
participación promedio de 76,4 por ciento en el periodo de análisis-; mientas que las ventas externas de

20
productos agropecuarios e industriales fueron mínimas. Este escenario condujo a una economía
dinamizada por básicamente un producto y dependiente de alimentos y manufacturas. En el periodo,
Estados Unidos se consolidó como el principal socio comercial del país desde la década de los 40,
recuperándose de la depresión de los años 30; llegando a participar con el 66,0 por ciento en 1950-1952.
En contraste, Gran Bretaña continúo siendo un socio importante, pero fue perdiendo relevancia hasta
representar el 31,0 por ciento en 1950-52.

Con todo, cabe señalar que en la época hubo cambios importantes en materia de visión de desarrollo, lo
que conllevó −como se verá más adelante− a una menor concentración de las ventas externas de estaño
así como a una menor dependencia de alimentos foráneos en las décadas posteriores. Este nuevo
enfoque surgió a partir del Informe de la Misión Económica de los Estados Unidos a Bolivia, bajo la
jefatura de Mervin Bohan (Bohan et al., 1943), establecido a partir de un programa de cooperación que
tenía el propósito de crear relaciones económicas mutuamente beneficiosas entre ambos países y
desarrollar la economía boliviana.

En el señalado informe se redactaron los análisis técnicos sobre la situación económica nacional, y como
resultado se planteó la construcción de un camino para conectar el occidente con el oriente (Santa Cruz)
con el objetivo de alentar la expansión y la diversificación de la producción agrícola para promover el
autoabastecimiento y el desarrollo de ciertos productos tropicales para exportación −dadas las
potencialidades agrícolas de la región−. Además se propuso estimular la producción de minerales de
pequeños productores haciéndolos más eficientes, y promover el sector petróleo dadas las altas
potencialidades que tenía para abastecer el mercado interno y crear excedentes para la exportación.

4. Periodo: 1952 - 1985


El periodo de 1952 -1985 resalta por el esfuerzo de los distintos gobiernos de promover el crecimiento
económico mediante la diversificación de la producción y la exportación en el país, siguiendo las
recomendaciones de la Misión Bohan así como varios Planes de Desarrollo que fueron diseñados en la
época. Sin embargo, a diferencia del periodo anterior, las políticas públicas fueron implementadas con
una participación mucho más activa del Estado en el quehacer productivo. Un primer resultado
importante fue la finalización de la carretera entre Cochabamba y Santa Cruz en el año 1954 que, junto
con programas de migración, financieras y, en general, de apoyo y asistencia técnica, promovieron el
sector agropecuario y agroindustrial, como la producción de azúcar, arroz y algodón.

Un segundo resultado destacable fue el impulso al sector petrolero, con una inyección inicial de
inversiones a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)22, que tuvo
limitaciones en su desempeño en los años 50; pero que posteriormente, conjuntamente con otras
empresas, pudo incrementar la producción haciendo que estos energéticos, como se verá más adelante,
formen parte importante de las exportaciones del país. En el caso de la minería, los resultados fueron
menos alentadores, una vez que las grandes empresas nacionalizadas presentaron problemas
administrativos y burocráticos. Con todo, los excedentes de esta producción promovieron el desarrollo

22
YPFB fue creada en 1936, pero su producción era mínima: entre 1940 y 1950 se produjeron entre 1.000 y 2.500
barriles de petróleo por día.

21
de la agropecuaria y la agroindustria en el oriente, y la explotación petrolera (Mesa et al., 2012, Jordán,
2017).

La mayor intervención del Estado en el quehacer económico implicó también la implementación de


políticas comerciales más restrictivas en varios periodos, que tuvieron varios propósitos, entre ellos,
promover una sustitución de importaciones y cubrir necesidades de ingresos fiscales y divisas,
contribuyendo a la estabilidad macroeconómica. Con todo, desde la década de los 60, el país comenzó a
participar en acuerdos comerciales multilaterales −además de continuar con aquellos bilaterales−. El
primero fue el Tratado de Montevideo en 1960 con economías latinoamericanas23, que dio lugar a la
creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) - redefinida posteriormente como
la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI); habiendo sido la primera propuesta de integración
económica y comercial de la región. La iniciativa se basaba en los postulados de la Comisión Económica
para América Latina (CEPAL), donde se privilegiada un “mercado interno regional” para el desarrollo
industrial. Posteriormente, en el año 1969, el país firmó el Acuerdo de Cartagena como una iniciativa de
integración subregional, lo que dio lugar al Pacto Andino24, que buscaba establecer un arancel externo
común y avanzar hacia una unión aduanera; además de promover la industrialización entre los
miembros. Sin embargo, hasta finales de la década de los 80, los resultados fueron muy modestos, en
parte por su incompatibilidad con la política de sustituir importaciones, la falta de compromisos políticos
y las crisis económicas que los países miembros atravesaron (ver, e.g., Muriel y Barja, 2006).

En el año 1971, Bolivia también firmó el acuerdo con la actual Unión Europea, llamado Sistema
Generalizado de Preferencias (SGP), donde fueron determinadas reducciones arancelarias a los
productos agrícolas transformados y cuotas a productos industriales acabados y semi acabados para las
exportaciones del país a las economías de la Unión (Muriel y Barja, 2006).

A finales de los años 70, la búsqueda de la diversificación de las exportaciones dio lugar al inicio de la
implementación de medidas para disminuir los sesgos anti-exportadores que seguirían en las siguientes
décadas25. En 1977 fue establecido el Régimen de Incentivos Fiscales a las Exportaciones no Tradicionales
RIFENT, que fue instituido a través del Certificado de Reintegro Tributario de Exportación, CERTEX
(Rodríguez, 2004, citado en Muriel y Barja, 2006).

El Gráfico 4.1 muestra la evolución del comercio internacional boliviano para 1952-1985, y los términos
de intercambio asociados, resaltando tres periodos: i) la primera crisis de petróleo derivada de la
decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo de dejar de exportar a Estados
Unidos (y otros países), porque apoyaba a Israel en un conflicto bélico con Siria y Egipto; ii) la segunda
crisis de petróleo sucedida a raíz de la revolución iraní y la guerra entre Irán e Irak (productores de
petróleo); y iii) la crisis de deuda de América Latina asociada a los cambios en las reglas de juego sobre
los préstamos por los países acreedores y a los altos niveles de endeudamiento externo en la región.

23
Los países que firmaron el acuerdo fueron Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay,
Perú, Uruguay y Venezuela.
24
Los países que firmaron el acuerdo fueron Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela.
25
Los sesgos devienen de los impuestos, aranceles a los insumos, y otros, que generan sobrecostos en la
producción de los bienes para exportación.

22
Gráfico 4.1. Exportaciones, Importaciones y Términos de Intercambio, 1952-1985
(En $us millones e Índice)

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Fundación Konrad Adenauer (2016); la cual utiliza datos del
Instituto Nacional de Estadística (2016) para los valores, y de la Comisión Económica para América Latina (1961, 1996,
1979, 1985 y 1988) para la construcción de la serie de Términos de Intercambio.

En el caso de las importaciones, la evolución fue moderada entre 1952-1972, con una tasa de
crecimiento promedio anual de 3,2 por ciento, mientras que en los años posteriores aceleró, siguiendo
de cerca el desempeño de las exportaciones −y la capacidad de importar asociada a las mayores divisas−:
entre 1972 y 1979 esta tasa registró el 28,2 por ciento; sin embargo, en los periodos siguientes, las
compras foráneas disminuyeron siguiendo nuevamente las ventas externas.

El desempeño de las importaciones en los últimos años de análisis respondió a la crisis económica que
vivió el país; que estuvo asociada tanto a la crisis de deuda y deficiente manejo macroeconómico, como
a problemas sociopolíticos que condujeron a varios cambios de presidencia. En particular, la situación
comercial del país fue deteriorada por las altas tasas de inflación, el racionamiento de divisas
internacionales y la rigidez del tipo de cambio −con el consecuente desarrollo de un mercado paralelo
del dólar americano−. Uno de los problemas más importantes, que persiste en la actualidad, fue el fuerte
aumento del contrabando, el cual no era ajeno a la realidad del país, pero que incrementó a una tasa
anual del 73,2 por ciento durante 1981-1985 (ver, e.g., Muriel y Barja, 2006).

El Cuadro 4.1 presenta las importaciones por tipos de bienes para el periodo 1950-1962. El consumo no
duradero −alimentos, ropa y otros− disminuyó su relevancia relativa en el tiempo. Hasta el año 1956, la

23
menor participación del consumo pudo estar asociado a los problemas macroeconómicos que
enfrentaba el país y que fueron acompañados de restricciones al comercio26. Sin embargo, este no fue el
caso de los alimentos foráneos que, por el contrario, aumentaron por la caída de la superficie cultivada
en el país debido, entre otros, a la lentitud de la adjudicación de las tierras en la Reforma Agraria. Con
todo, la menor producción agropecuaria del occidente fue contrarrestada en los años sucesivos por las
nuevas superficies cultivadas en las regiones del oriente (Comisión Económica para América Latina, 1958
y 1968). Las compras de trigo y la harina de trigo, por ejemplo, aumentaron de 71,0 toneladas en 1945-
52 a 135,9 en 1960-64; mientras que el azúcar importado pasó de 33,5 toneladas a 48,1 entre 1945-51 y
1953-55, pero cayó posteriormente a 14,7 toneladas en 1960-64. La tendencia de mayor consumo de
productos extranjeros fue seguida por alimentos no producidos en el oriente −como leche, aceites
comestibles y otros− mientras que aquellos producidos en estas zonas disminuyeron −como el arroz−
(Comisión Económica para América Latina, 1958, p. 79).

Cuadro 4.1 Participación Porcentual de las Importaciones por Tipo de


Bienes, 1950-1962
Categoría/año 1950 1955 1958 1962
Consumo no duradero 35,0 23,7 22,1 23,8
Consumo duradero 5,8 5,4 10,8 12,5
Combustibles 5,2 3,7 2,6 3,2
Materias primas 31,3 34,2 22,6 31,5
Materiales de construcción 6,3 5,7 9,4 5,0
Máquinas y equipos 16,4 27,2 32,4 24,0
Total 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información de la Comisión Económica para América
Latina (1958, p. 54, y 1966).

La participaciones de materias primas, maquinarias y equipos aumentaron en algunos periodos,


respondiendo a la mayor producción y, en otros casos, inversión en los rubros como hidrocarburos,
agricultura y transporte. Con todo, el porcentaje del consumo duradero fue el único que incrementó
sistemáticamente en el tiempo, dada la mayor demanda por estos tipos de bienes en el país (como
automóviles).

El Cuadro 4.2 muestra las importaciones para los principales 10 grupos de productos para el periodo
1962-198527. El rubro de máquinas, equipos, aparatos e instrumentos lideró con la mayor participación
en todos los periodos, con excepción de 1970-74, llegando a un promedio de 22,3 por ciento. La
disminución a principios de la década de los 70 pudo estar asociada a los problemas sociopolíticos de la
época − con los conflictos armados y golpes de estado− entre otros motivos. El material de transporte le

26
A comienzos de los años 50 fueron aplicadas prohibiciones y controles sobre las importaciones y exportaciones,
además del mercado de divisas, pero a partir de 1956 éstas fueron anuladas y el comercio estuvo sujeto solamente
al pago de aranceles y regalías de exportación (Comisión Económica para América Latina, 1958).
27
La información entre los cuadros 4.1 y 4.2 no es exactamente comparable, dado que en el primero se utiliza los
grupos principales y en el segundo la sección arancelaria según NANDINA.

24
sigue en importancia, el cual contempla productos como vehículos, tractores, material para vías férreas y
accesorios.

Los porcentajes de los productos agropecuarios -del reino animal y vegetal- y agroindustriales -bebidas y
tabaco, grasas y aceites animales o vegetales- tuvieron una tendencia decreciente hasta 1979 en
correspondencia con la cada vez mayor producción nacional; aunque en los años posteriores los bienes
agropecuarios aumentaron debido principalmente al fuerte decrecimiento del Producto Interno Bruto
(PIB) del rubro en 1983, como consecuencia de las sequías.

Los restantes grupos de productos importantes fueron materiales de transporte y en general bienes
manufacturados de diversos géneros.

Cuadro 4.2 Participación Porcentual de las Importaciones de los 10 Principales Grupos de


Productos, 1962-1985
Promedio anual por periodo 1962-64 1965-69 1970-74 1975-79 1980-85 1962-85
Máquinas, equipos, aparatos e instrumentos 20,9 24,7 6,9 29,8 27,5 22,3
Material de transporte 12,3 15,4 15,0 17,6 15,0 15,3
Metales comunes y sus manufacturas 9,6 13,2 30,5 13,7 12,7 16,3
Productos del reino vegetal y animal 16,8 12,4 12,5 10,3 13,4 12,8
Productos de industrias químicas y conexas 9,3 8,3 10,6 8,5 9,7 9,3
Materias textiles y sus manufacturas 10,5 7,8 6,0 3,8 3,3 5,8
Plástico, caucho y sus manufacturas 3,0 3,5 3,5 3,4 5,6 3,9
Celulosas, papel y cartón 2,3 2,3 3,2 2,9 4,2 3,1
Grasas y aceites animales o vegetales 5,0 3,7 4,4 2,8 2,6 3,6
Productos agroindustriales, bebidas y tabaco 3,4 2,6 2,8 1,7 1,9 2,4
Resto de las importaciones 6,8 6,2 4,6 5,6 4,1 5,3
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística (2016).

El Cuadro 4.3 presenta las importaciones por socio comercial. En todo el periodo de análisis, Estados
Unidos tuvo la participación más alta (34,7 por ciento en promedio para todo el periodo) con las ventas
de productos manufacturados28; aunque disminuyó desde la década de los 70, dando paso a compras
foráneas de países de América del Sur; destacando el alto crecimiento de Brasil en relación a periodos
anteriores; por el desarrollo de la infraestructura vial y el proceso de industrialización del vecino país. En
el ítem de resto de los países, el Reino Unido continúo siendo un socio importante en el periodo, pero
hubo una mayor diversidad del origen de las importaciones con nuevos socios algo importantes, como
Japón (Naciones Unidas, 2017).

En el caso de las exportaciones, el Gráfico 4.1 muestra una caída durante 1952-1960, llegando a una tasa
promedio anual de -8,8 por ciento, lo que respondió a la menor producción interna y a las propias
dificultades económicas que el país atravesó, principalmente en la primera mitad de la década. En los
años posteriores, las ventas al exterior aumentaron, teniendo su mayor aceleramiento entre 1971 y

28
En la década de los 50, Estados Unidos se constituyó también en un importante vendedor de trigo, lo cual estuvo
asociado al programa de ayuda alimentaria iniciado en 1954.

25
1980, pero cayendo después como resultado de la crisis de deuda y económica ya mencionadas
anteriormente29, y las menores cotizaciones de los precios del estaño.

Cuadro 4.3 Participación Porcentual de las Importaciones por Socio Comercial, 1952-1985
Promedio anual
1952-61 1962-64 1965-69 1970-74 1975-79 1980-85 1952-85
por periodo
Estados Unidos 41.8 46.6 40.1 27.5 26.7 24.8 34.7
Brasil 1.4 1.3 1.6 7.4 10.8 14.7 6.0
Argentina 10.6 5.1 5.6 14.6 12.5 13.7 10.8
Perú 6.9 1.6 1.2 1.3 2.3 3.7 3.5
Chile 2.8 2.6 1.4 1.2 2.5 3.4 2.4
Resto 36.4 42.9 50.1 47.9 45.2 39.7 42.6
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística (2016).
Los minerales continuaron liderando las exportaciones; aunque su relevancia relativa fue bajando en el
tiempo, como se observa en el Gráfico 4.2. De acuerdo a datos de la Comisión Económica para América
Latina (1958, p. 56), entre 1952 y 1956 su participación bajó del 97,5 por ciento al 93,2 por ciento. Esta
caída se asocia al bajo desempeño productivo en estos años, derivado de la injerencia política en la
gestión de la nueva empresa estatal creada con la nacionalización, COMIBOL (Ali y Hashimoto 1985,
Jordán, 2017). Durante el periodo 1962-1970, el porcentaje se mantuvo en un promedio de 86,0 por
ciento; y en los años posteriores, aunque con oscilaciones, las ventas pasaron del 78,1 por ciento en
1971 al 39,0 por ciento en 198530.

El estaño explica, en buena medida, el comportamiento de las ventas de minerales, que pasó de una
participación de alrededor del 60 por ciento (sobre el total de las exportaciones) en la década de los 50 al
30 por ciento en 1985. Como se señaló anteriormente, en los años 50, la disminución de estas ventas
respondió, en buena medida, a la caída de la producción;31 aunque los precios tampoco tuvieron un
desempeño favorable32. En los 60, aunque con variaciones, hubo una tendencia de aumento tanto en la
producción como en los precios, pero no compensó el mejor desempeño de otros sectores de
exportación. En la década de los 70, los precios aumentaron sistemáticamente como resultado de un
contexto internacional más favorable, pero la producción estuvo prácticamente estancada e inclusive

29
En la época inclusive el CERTEX tuvo un efecto adverso sobre las exportaciones incentivando aquellas ilegales:
hasta 1984 los exportadores debían entregar al menos 40 por ciento de sus divisas al Banco Central de Bolivia al
tipo de cambio oficial; porcentaje que aumentó en agosto de 1984 al 70 por ciento. Sin embargo, la elevada brecha
cambiaria entre el tipo de cambio oficial y el paralelo en la época condujo a que solo aquellos productos que
necesitaban la certificación de procedencia del país registraran sus exportaciones (Espejo, 1990, citado en Muriel y
Barja, 2006).
30
Jordán (2017) señala que, durante 1963-1968, COMIBOL tuvo un proceso de reestructuración interna que
permitió el aumento de la producción y la productividad laboral; pero que a partir de 1969 nuevamente hubo un
deterioro en términos de eficiencia asociado a medias políticas.
31
En 1952 la producción llegó a 32.472 toneladas, mientras que en 1960 alcanzó apenas 19.718 (Ali y Hashimoto,
1985, p.88).
32
En 1949 el precio fue de $us 1,0 la libra, llegó a 1,2 en 1952 y nuevamente a 1,0 en 1953; manteniéndose
alrededor de ese precio en los siguientes años de la década de los 50 (Plunkert y Jones, 1999, p. 160).

26
disminuyó al final del periodo33. Por último, a comienzos de la década de los 1980, el estaño comenzó a
disminuir pero la mayor caída se dio a finales del año 1985 con el colapso del mercado; asociado a la
bancarrota del Consejo Internacional del Estaño34.

En el periodo, otros minerales, como la plata, el zinc y el cobre, continuaron con participaciones
significativas; ubicándose entre los 10 productos de exportación más importantes. En este escenario, el
tungsteno tuvo una contribución relevante, principalmente alrededor de los años 70, alcanzando el 7,8
por ciento del total en 1970 (Comisión Económica para América Latina, 2017).

Gráfico 4.2. Participación Porcentual de las Exportaciones por Sector


Económico, 1952-1985

Fuente: Elaboración propia en base a información del Banco Mundial (2017).

El Gráfico 4.2 muestra también que los combustibles comenzaron a ser cada vez más importantes en las
exportaciones nacionales, inicialmente por el petróleo crudo y después por el gas natural. Los
hidrocarburos fueron vendidos al exterior desde el año 1940, pero en montos marginales, y en 1952
representaron apenas el 0,1 por ciento del total (Comisión Económica para América Latina, 1958, p. 56).
En el año 1966, las ventas participaron con el 4,4 por ciento, y aumentaron hasta llegar al 30 por ciento
en 1974. Este comportamiento responde esencialmente al petróleo crudo, que tuvo una alta relevancia

33
La producción llegó a 30.047 toneladas en 1969, con volúmenes semejantes hasta 1978 −con excepción de
algunos incrementos en 1975 y 1977− y bajó a 27.758 en 1979 (Ali y Hashimoto, 1985, p.88). Los precios
aumentaron de $us 1,0 por libra en 1960 a $us 1,6 en 1969 −habiendo alcanzado el valor más alto en 1965 ($us 1,8)
− y a $us 7,5 en 1979 (Plunkert y Jones, 1999, p. 160).
34
En el año 1980 el precio del estaño fue de $us 8,5 y luego bajó a $us 6,0 en 1985 y $us 3,8 en 1986 (Plunkert y
Jones, 1999).

27
en el periodo alrededor de 1966 y 1978, llegando a una participación máxima en 1974 del 25,3 por
ciento; que resultó de la primera crisis energética mundial que condujo a una menor producción por los
países de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y al aumento de los precios. Sin
embargo, el porcentaje cayó en los años posteriores, llegando hasta cerca del 1 por ciento en los últimos
años de análisis. En el periodo del auge, muchas empresas extranjeras habían iniciado trabajos de
prospección con un sistema de contratos de operación y explotación con YPFB, pero posteriormente
YPFB comenzó a tener pérdidas y, al parecer, fue difícil aumentar la producción para las ventas externas
(Mesa et al., 2012), a pesar los favorables precios, asociado también a la segunda crisis de petróleo.

En el caso del gas natural, el año 1962 marcó un hito importante en la historia del país cuando la Bolivian
Oil Company comenzó a vender el producto a Argentina desde el campo de Madrejones en la provincia
Gran Chaco de Tarija, aunque dejó de producir en 196735. No obstante, en el año 1968, las empresas
estatales de ambos países firmaron un contrato de compra y venta, donde se buscaba utilizar el
gaseoducto de Argentina, entre campo Durán (en Salta) y Buenos Aires, ampliándolo en la parte
boliviana entre Santa Cruz y Yacuiba −aprovechando las reservas de gas encontradas en el
departamento−. La obra debía concluir en 1970, pero fue paralizada por dos años y finalizó en1972
(Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energías, 2016)36. En ese año, estas ventas representaron el 4,1
por ciento de las totales y fueron aumentando sistemáticamente hasta llegar al 55,7 por ciento en 1985
(Comisión Económica para América Latina, 2017) 37.

Los alimentos y materias primas agrícolas tuvieron también una relativa mayor participación en el
tiempo, llegando al porcentaje más alto en el año 1976, con el 13 por ciento, pero cayendo
posteriormente. En el periodo destacaron las exportaciones de azúcar, café, algodón y madera aserrada
(Comisión Económica para América Latina, 2017).

Por último, el Cuadro 4.4 presenta la participación porcentual de los principales socios comerciales.
Estados Unidos y el Reino Unido nuevamente fueron los principales compradores, aunque su
participación relativa disminuyó en el tiempo, lo cual se derivó principalmente de las menores
exportaciones de estaño38; mientras que Argentina adquirió cada vez más importancia por las compras
de gas natural.

Finalmente, el Gráfico 4.1 muestra también los Términos de Intercambio. Entre 1952 y 1960, la tasa es
algo decreciente, asociada al desempeño de los minerales ya mencionado. En los años posteriores, la
variable presenta una tendencia algo positiva, con un salto importante entre 1973-1974, periodo de la
primera crisis del petróleo; pero cae entre 1974 y 1975 como resultado, aparentemente, de una

35
La empresa descubrió el campo Madrejones en 1959, el cual se encuentra en la frontera con Argentina.
36
El primer contrato fue suscrito por YPFB y la transnacional Bolivian Gulf Oil, pero en 1969 esta empresa privada
fue nacionalizada por lo que se tuvo que firmar un nuevo contrato, lo que implicó también la paralización de las
obras.
37
Los precios del gas se establecieron mediante contrato. El contrato de 1968 estableció un precio de $us 0,225 el
millar de pies cúbicos. En agosto de 1973, el precio aumento a $us 0,35, y a finales de ese año se estableció una
revisión semestral de los precios, lo que condujo a un valor unitario de $us 4,47 en 1983 (Vargas, 2012).
38
En la época, Estados Unidos también importó petróleo de Bolivia, aunque en cantidades reducidas considerando
su nivel de consumo (US Department of Commerce, 1976, p. 551).

28
reconfiguración de las exportaciones e importaciones. El año 1980 marca nuevamente un aumento
derivado de los mayores precios del estaño y gas natural, y se mantiene, en alguna medida, en los años
posteriores; con un aumento del precio del gas y un caída del precio del estaño.

Cuadro 4.4 Participación Porcentual de las Exportaciones por Socio Comercial, 1952-1985
Promedio anual
1952-61 1962-64 1965-69 1970-74 1975-79 1980-85 1952-85
por periodo
Estados Unidos 45.5 32.5 37.1 30.2 32.0 23.7 35.0
Argentina 3.8 1.9 3.2 12.1 22.7 42.0 14.3
Reino Unido 42.6 49.3 43.0 24.5 9.6 5.2 29.1
Alemania 2.4 5.3 4.1 3.6 4.2 3.5 3.5
Holanda 0.4 4.3 2.3 1.6 2.9 5.7 2.5
Suiza 1.1 1.1 0.1 2.5 3.8 2.7 1.8
Brasil 1.9 0.8 0.7 3.4 3.5 2.2 2.1
Bélgica 0.0 1.7 0.8 1.8 2.3 3.1 1.4
Japón 1.0 2.1 3.0 6.6 2.8 1.2 2.5
Perú 0.3 0.1 1.2 3.5 1.8 2.2 1.4
Resto 1.0 0.7 4.6 10.2 14.3 8.4 6.1
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística (2016).
En resumen, los patrones comerciales del periodo 1952-1985 muestran algunos cambios destacables con
relación a la primera mitad del siglo XX. Por un lado, la composición de las importaciones presenta una
relativa menor dependencia de alimentos foráneos. Este desempeño estuvo asociado al impulso dado
por el Estado a la agropecuaria y a la agroindustria en el oriente del país, aprovechando las ventajas
comparativas de las tierras de la región y el mayor mercado interno derivado del crecimiento de la
población39. Con todo, la producción agropecuaria del occidente y el restante sector industrial no
tuvieron ningún empuje relevante y, en particular, el país continuó su dependencia con las
importaciones de productos de mayor transformación (como máquinas, equipos y aparatos, entre otros).
Por otro lado, las exportaciones tuvieron un mayor grado de diversificación, con la reducción de la
participación del estaño y el aumento de las ventas de hidrocarburos (principalmente gas). Los alimentos
y materias primas agrícolas tuvieron cierta relevancia en la década de los 70; sin embargo, disminuyeron
en los años posteriores debido a los problemas climatológicos y la crisis económica.

Además, Estados Unidos y Gran Bretaña continuaron siendo socios importantes; sin embargo, Brasil
destacó en las importaciones de productos, principalmente manufacturados, y Argentina en las
exportaciones de gas. Además, nuevos países comenzaron a presentar una importancia relativa en el
comercio como Holanda y Bélgica.

39
La información del Instituto Nacional de Estadística (2016) muestra que, en el periodo de análisis, la población
básicamente se duplicó.

29
5. Periodo: 1985 – 2005
Durante el periodo 1985-2005, los postulados económicos de corte liberal volvieron a tener un
protagonismo importante en la historia nacional, una vez que Bolivia confrontaba una serie de
problemas económicos estructurales y coyunturales que condujeron a una crisis económica en 1982-
1985 (ver, e.g., Morales, 2014). En agosto de 1985, bajo la presidencia de Víctor Paz Estensoro, se
promulgó la llamada Nueva Política Económica; que logró la estabilidad macroeconómica mediante
reformas monetarias y fiscales.

En materia de comercio internacional, el gobierno promovió una estrategia de inserción hacia afuera40,
bajo el principio de una asignación de recursos en base al mercado, la cual condujo a medidas que
permitieron la eliminación de distorsiones al comercio que habían sido aplicadas en décadas anteriores
−con menores barreras arancelarias y para-arancelarias y eliminación de permisos o licencias previas a
las importaciones− (Muriel y Barja, 2006). Esta visión se plasmó en dos líneas de trabajo principales: la
primera implicó el establecimiento de políticas de promoción y diversificación de las exportaciones, y la
segunda condujo a la construcción del gasoducto entre Bolivia y Brasil para vender gas natural al vecino
país.

Bajo la primera perspectiva, el gobierno implementó incentivos fiscales para contrarrestar los sesgos
anti-exportadores41, generó mecanismos institucionales facilitadores de las exportaciones y participó en
acuerdos comerciales. Desde 1986, el gobierno determinó que varios tributos pagados por los
exportadores sean devueltos; a fin de no exportar impuestos y promover una neutralidad impositiva. Por
otro lado, los mecanismo más destacables fueron: la implementación del Sistema de Ventanilla Única de
Exportación (SIVEX), que buscó simplificar los trámites y procedimientos asociados al comercio exterior,
y la creación del Centro de Promoción Bolivia para la promoción económica-comercial. Éstas medidas
tuvieron buena acogida en el sector empresarial; sin embargo, en la práctica enfrentaron varios
problemas en su aplicación teniendo resultados modestos (Muriel y Barja, 2006).

En materia de integración comercial, el país avanzó con la firma de acuerdos regionales y bilaterales. El
primero fue la Comunidad Andina de Nacionales (CAN), que se había iniciado con la suscripción del
Acuerdo de Cartagena; pero recién desde 1993 se consolidó en la Zona de Libre Comercio Andina, y en
1994 se adoptó el Arancel Externo Común (AEC) mediante la configuración de la Unión Aduanera
(vigente desde febrero de 1995). El acuerdo incluyó Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela que
permaneció hasta el año 2006. El segundo, el Mercado Común del Sur, MERCOSUR, comenzó en 1991
con la firma del Tratado de Asunción buscando promover la implementación de una unión aduanera

40
La Estrategia contempló también la atracción de inversión extranjera directa (IED). Bajo este marco, en 1990 se
promulgó la Ley de Inversiones como primera medida para buscar condiciones favorables a la IED -reconociendo
los mismos derechos, deberes y garantías que la inversión doméstica- y posteriormente se privatizaron algunas
empresas estatales y se capitalizaron (i.e. vendieron una parte) las más importantes, entre ellas YPBF y COMIBOL.
41
Los sesgos anti-exportadores son medidas tributarias que limitan la producción de los bienes de exportación.
Estas políticas ya habían sido implementadas a finales de los años 80 (por ejemplo, con la creación del Régimen de
Incentivos Fiscales a las Exportaciones No Tradicionales), pero no tuvieron una incidencia relevante por la misma
desaceleración económica y recesión que vivió el país (ver, e.g., Rodríguez, 2004).

30
entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Bolivia participó desde febrero de 1997 a través de un
Acuerdo de Complementación Económica. Por último, el SGP, que había sido firmado en 1971 con la
Unión Europea dando preferencias arancelarias al país, tuvo desde 1990 medidas especiales para crear
oportunidades de exportación para cultivos alternativos a la coca. El Sistema fue promovido por otros
países como Canadá, Japón y Estados Unidos, aunque con menores beneficios en materia comercial para
el país (Muriel y Mayorga, 2012).

En los que respecta a los acuerdos bilaterales, los más importantes fueron el Acuerdo de
Complementación Económica entre Bolivia y Chile y las preferencias arancelarias con Estados Unidos. El
primero entró en vigencia en 1993 con tiempo indefinido buscando promover el intercambio comercial
de bienes, servicios y capital entre los países. El segundo se inició en 1992, a partir de la firma del tratado
de libre comercio “Ley de Preferencias Arancelarias Andinas” (ATPA por sus siglas en inglés) un año
anterior, y fue renovado en 2002 con la “Ley de Promoción Comercial y Erradicación de la Droga en los
Andes” (ATPDEA por sus siglas en inglés), con el objetivo de aumentar la producción para compensar la
erradicación de la coca y apoyar en la lucha contra la producción y el tráfico de drogas (Muriel y Barja,
2006).

En el periodo, el país firmó también el Protocolo de Adhesión al Acuerdo General de Aranceles


Aduaneros y Comercio (GATT) en el año 1989; compromiso que fue ratificado mediante Ley No 1156 de
1990. Además, apoyó los acuerdos de la Ronda de Uruguay y suscribió el Acta final en 1994 que dio paso
a la Organización Mundial del Comercio (OMC), convirtiéndose en miembro pleno en 1995.

Bajo la segunda perspectiva, cabe señalar que la construcción del gaseoducto Bolivia-Brasil fue el
resultado de varios acercamientos y esfuerzos de diversos gobiernos desde 1958, pero que habían
avanzado muy poco por diversos factores. En ese año, ambos países incorporaron por primera vez el
tema de la integración energética en los Acuerdos de Roboré, pero recién en 1974 firmaron uno donde
plantearon la construcción de un gasoducto para exportar gas boliviano al país vecino. En los años 90, los
compromisos adquirieron una dinámica especial; comenzando con la carta de intenciones establecida en
1991 entre YPFB y la petrolera brasileña PETROBRAS, y con convenios posteriores hasta que en
septiembre de 1996 se firmó el contrato de construcción del gasoducto Bolivia-Brasil y se dieron inicio a
las gestiones para su desarrollo; llegando a ser operativo en 1999 (Villegas, 2004).

El Gráfico 5.1 muestra la evolución del comercio internacional boliviano para 1985-2005, y los términos
de intercambio asociados. En lo que respecta a la evolución de las importaciones, cabe notar
inicialmente que las medidas de liberalización comercial condujeron, aparentemente, a un aumento de
estas compras del 41,4 por ciento entre 1984 y 1985 llegando a $us 690,9 millones. Sin embargo, como
observan Muriel y Barja (2006), en los hechos se produjo una sustitución de importaciones ilegales por
legales; ya que en 1984 las primeras representaban el 215,3 por ciento de las segundas, mientras que en
1985 solo alcanzaban al 83,3 por ciento y en 1990 el 44,4 por ciento. Las importaciones totales (ilegales y
legales), por el contrario, disminuyeron entre 1984 y 1990; posiblemente como resultado de la
recuperación de la producción nacional. El problema del contrabando persistió en los siguientes años, a
pesar de la promulgación de la Ley General de Aduanas, en 1999, donde se establecieron una serie de
medidas para limitarlo (como la creación de la Unidad de Control Operativo Aduanero, COA). Aún más, el
país experimentó un creciente influjo de ropa usada proveniente de otros países, que no paró pese a las
diversas medidas restrictivas.

31
Las importaciones (legales) tuvieron una tendencia de aumento desde el año 1990 hasta el 1998,
llegando a un valor de $us 2.450,9 millones. La caída de la variable en los años posteriores se relaciona
con el proceso de desaceleración y recesión económica que vivió el país; que devino de varios factores,
entre ellos: la crisis de moneda de Brasil y Argentina (que comenzó con los países asiáticos); el deterioro
de los términos de intercambio, principalmente de los precios de los minerales, la caída de la inversión
extranjera directa y la erradicación forzosa de los cultivos de coca (Chávez y Muriel, 2004). Sin embargo,
en los años posteriores, las compras del resto del mundo se recuperaron; siguiendo el comportamiento
de las exportaciones y la expansión de la producción, con una mayor capacidad de consumo de la
población y disponibilidad de divisas.

Gráfico 5.1. Exportaciones, Importaciones y Términos de Intercambio, 1985-


2005
(En $us millones e Índice)

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (2016) para los valores y UDAPE (2008).

El Cuadro 5.1 presenta la composición de las importaciones de acuerdo a los principales grupos de
productos. De la misma manera que en el periodo anterior, las máquinas, equipos, aparatos e
instrumentos participaron con el porcentaje más alto, llegando a un promedio de 25,9 por ciento
durante 1985-2005. El material de transporte se ubicó en el segundo lugar con el 18,8 por ciento;
aunque su participación en 2000-2005 cayó. En contraste, los productos del reino vegetal y animal, y los
agroindustriales, bebidas y tabaco –asociados a los alimentos- continuaron con porcentajes bajos, pero
algo mayores. La diferencia marcada, en relación con 1852-1985, se da en que los productos minerales
aumentaron de manera importante, pasando de una participación de 0,9 por ciento en 1985-90 a 7,4 en
2000-2005, lo cual respondió principalmente a las importaciones de diésel.

Cuadro 5.1 Participación Porcentual de las Importaciones de los 10 Principales Grupos de Productos,

32
1985-2005
Promedio anual por periodo 1985-89 1990-94 1995-1999 2000-05 1985-05
Máquinas, equipos, aparatos e instrumentos 26,4 27,0 26,3 24,3 25,9
Material de transporte 19,6 20,6 23,9 9,7 18,0
Productos de las industrias químicas y 8,7 9,2 9,7 13,5 10,4
conexas
Productos minerales 0,9 3,8 6,1 7,4 4,7
Metales comunes y sus manufacturas 10,2 10,9 8,9 10,7 10,2
Plástico, caucho y sus manufacturas 5,2 4,7 4,4 7,2 5,5
Productos del reino vegetal y animal 11,8 7,6 5,7 8,1 8,3
Productos agroindustriales, bebidas y tabaco 2,7 2,7 3,3 4,3 3,3
Materias textiles y sus manufacturas 4,1 4,2 3,0 4,9 4,1
Celulosas, papel y cartón 4,8 3,2 3,2 4,1 3,8
Resto de las importaciones 5,6 6,3 5,4 5,8 5,8
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística.
Nota: los grupos parten de la clasificación de la sección arancelaria según NANDINA.
El Cuadro 5.2 muestra la composición de las importaciones por socio comercial. Estados Unidos lideró
nuevamente con una participación promedio de 21,8 por ciento; aunque el porcentaje fue bastante
menor que en décadas anteriores y, aún más, disminuyó en 2000-05 hasta llegar al 17,7. En el caso de
América del Sur, Brasil ganó mayor importancia en el tiempo, principalmente por las ventas de productos
de tecnología media, como productos químicos, maquinarias y equipos.

En el resto de los países, China destacó por aumentar las ventas de sus productos al país, pasando de
una participación menor al 1 por ciento en 1985-1990 al 6,7 por ciento en el año 2005, y Japón continuó
entre los socios más importantes.
Cuadro 5.2 Participación Porcentual de las Importaciones por Socio Comercial, 1985-2005
Promedio anual por periodo 1985-89 1990-94 1995-99 2000-05 1985-05
Estados Unidos 21,6 22,6 26,1 17,7 21,8
Brasil 19,6 14,7 11,7 19,9 16,6
Argentina 13,6 10,1 10,4 16,5 12,9
Perú 2,5 3,5 4,8 6,0 4,3
Chile 5,5 8,2 6,6 7,3 6,9
Resto 37,2 40,9 40,3 32,6 37,5
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística.

En el caso de las exportaciones, el Gráfico 5.1 muestra un bajo crecimiento entre 1985 y 2002; con una
tasa promedio anual del 5,2 por ciento. Sin embargo, entre 2002 y 2005, ésta llega a 46,4 por ciento en
respuesta, como se verá más adelante, a las exportaciones de gas natural a Brasil.

El Gráfico 5.2 presenta la composición de las exportaciones por sector económico. En el caso de los
minerales, la participación registró un aumento hasta 1992, pero cayó posteriormente y llegó a su nivel

33
más bajo de todo el siglo XX y XXI hasta la fecha. De acuerdo a información de UDAPE (2016), el estaño
−que lideró las exportaciones en periodos anteriores− continuó perdiendo valor después del colapso del
mercado en 1985, hasta participar con cerca al cuatro por ciento en 2005. En contraste, la explotación de
zinc incrementó de manera importante hasta 1992, de 4,4 por ciento a 23,3 por ciento, explicando la
tendencia positiva de la participación de los minerales hasta ese año; pero bajó después hasta llegar al
7,0% de las totales. Las ventas de la plata y del oro también destacaron en ese periodo.

Gráfico 5.2. Participación Porcentual de las Exportaciones por Sector


Económico, 1985-2005

Fuente: Elaboración propia en base a información del Banco Mundial (2017).

Entre 1985-1992 resalta sobre todo el incremento del volumen de los minerales, cuyo índice alcanzó una
tasa promedio anual del 11,7 por ciento, mientras que el indicador de precios cayó a una tasa del 5,5 por
ciento. En los años posteriores a 1992, la cantidad exportada continuó aumentando, pero a una tasa más
baja (1,1 por ciento anual entre 1992-2005); y los precios siguieron su tendencia negativa hasta 2003 (a
una tasa de -1,9%), aunque ésta se revirtió en los últimos años de análisis.

En el caso de los combustibles, su participación fue disminuyendo hasta 1999, lo cual respondió
principalmente a las menores ventas de gas natural a Argentina; que cayeron a una tasa promedio anual
de -4,7 por ciento en términos de volumen y de -11,0 por ciento en precios. Sin embargo, a partir de
1999 destacó su significativo aumento; que devino de la finalización del gasoducto Bolivia-Brasil y de las
ventas de gas a este país vecino.

En el caso de los alimentos y los productos agropecuarios, el azúcar y el café lideraron las exportaciones
hasta finales de los años 80; pero en los años posteriores la soya y sus derivados adquirieron mayor
importancia seguidas por otras oleaginosas (como el girasol). En particular, cabe notar las ventas de
soya y derivados, que pasó del 0,8 por ciento sobre el total de las exportaciones en 1985 al 24,1 por

34
ciento en 2002. Este resultado ha sido el más sobresaliente de los acuerdos comerciales, en particular de
las preferencias arancelarias establecidas por la CAN. En las manufacturas, los productos destacables en
todo el periodo fueron la madera y sus manufacturas, los cueros y sus manufacturas y la joyería. En
general, la participación de estos rubros sobre las exportaciones aumentó de manera importante hasta
1999; sin embargo, en términos proporcionales cayó en los años posteriores debido al aumento de las
ventas de gas natural a Brasil.

El Cuadro 5.3 presenta las exportaciones de acuerdo a los principales socios comerciales. Estados Unidos,
el socio comercial principal durante décadas, continuó siendo importante en este periodo, aunque su
participación bajó hasta 13,9 por ciento en 2000-2005. Argentina destacó durante 1985-1989, por las
compras de gas natural, con el 44,1 por ciento; pero, como se mencionó anteriormente, estas
exportaciones cayeron de manera significativa en precios y volumen, y el país llegó a una proporción del
3,9 por ciento en 2000-2005. En contraste, desde el 2000, Brasil se convirtió en el principal socio
comercial de Bolivia, con el 27,3 por ciento en 2000-2005.

Cuadro 5.3: Participación Porcentual de las Exportaciones por Socio Comercial, 1985-
2005
Promedio anual por periodo 1985-89 1990-94 1995-1999 2000-05 1985-2005
Argentina 44,1 21,1 10,7 3,9 19,2
Estados Unidos 17,2 23,6 22,7 13,9 19,1
Reino Unido 10,7 15,0 14,5 4,7 10,9
Brasil 3,1 4,1 2,7 27,3 10,2
Perú 3,8 8,0 10,9 5,1 6,9
Colombia 0,6 3,5 8,5 10,6 6,0
Suiza 1,5 1,2 7,7 10,1 5,3
Bélgica 4,1 7,3 5,2 1,4 4,4
Venezuela 0,0 0,3 0,6 8,8 2,7
Resto 14,9 15,8 16,4 14,3 15,3
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística.
Finalmente, el Gráfico 5.1 muestra los Términos de Intercambio. Entre 1985 y 1993, la tasa cayó en 11,2
puntos porcentuales promedio anual, como resultado del bajo desempeño de los minerales y del gas
natural, ya mencionado. En los años posteriores, la variable continuó en descenso hasta 2002, pero a un
ritmo menor (-1,2 por ciento promedio anual). Sin embargo, desde ese año se aprecia una recuperación.
Esto explica el menor crecimiento de las ventas durante 1985-2002 (5,2 por ciento) en comparación con
el volumen (7,6 por ciento).

En resumen, los patrones comerciales del periodo 1985-2005 presentan algunas particularidades. En el
caso de las importaciones, Bolivia claramente continuó abasteciéndose de bienes de capital del exterior;
sin embargo, en los últimos años las compras de diésel crecieron significativamente. Estados Unidos fue,
nuevamente, el principal socio comercial del país; pero en los últimos años perdió su primacía.

En el caso de las exportaciones, las expectativas de diversificación parecieran haberse hecho efectivas
hasta principios del siglo XXI, con mayores ventas de alimentos y productos manufacturados. Sin
embargo, en los últimos años esta tendencia fue revertida dando paso a las ventas de gas natural.

35
6. Periodo: 2005 – 2015
El periodo 2005-2015 corresponde a un nuevo escenario sociopolítico y económico donde el gobierno
participó de manera más activa en las actividades productivas, y revirtió varias medidas liberales
aplicadas en las décadas anteriores42. En materia de comercio internacional, estos cambios condujeron al
establecimiento de restricciones al comercio y a una participación menos activa en los procesos de
integración comercial; aunque continuaron avanzando los mecanismos institucionales facilitadores de las
exportaciones.

Las políticas comerciales implicaron el aumento de aranceles a algunos productos durante el periodo, a
fin de restringir las importaciones y promover la producción interna. Sin embargo, no se conoce el
resultado de estas medidas, más aún en un contexto donde los altos niveles de contrabando
persistieron. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (2016), por ejemplo, estimó un valor
de $us 2.213 millones promedio anual durante 2010-2014. Los esfuerzos por reducir, o anular, las
importaciones ilegales de ropa usada también resultaron infructíferos en estos años.

Además, el gobierno implementó medidas de restricción a las exportaciones de varios alimentos a partir
del año 2007, con el afán de abastecer el mercado interno en un contexto donde los precios
internacionales de estos productos aumentaban. Sin embargo, nuevamente no se conoce si el objetivo
fue cumplido. Aún más, algunos estudios técnicos señalan que habría más bien sido contraproducente
para el consumidor doméstico final, dado que la medida habría provocado una disminución de la oferta
(Burgoa y Herrera, 2016).

En el marco de los acuerdos comerciales, cabe resaltar la firma del Tratado de Comercio de los Pueblos
(ALBA-TCP) que tuvo una visión más amplia en su concepción, incluyendo aspectos sociopolíticos. Este
fue iniciado en 2006 con la participación de Bolivia, Cuba y Venezuela y, posteriormente, con la adhesión
de Honduras, Nicaragua y Ecuador además de tres pequeñas naciones caribeñas. El Acuerdo determinó
una cooperación en los ámbitos productivos, sociales, culturales, políticos, científicos y tecnológicos
(Muriel y Mayorga, 2012). En los hechos, las actividades incluyeron programas en las áreas sociales
(educación, salud, etc.) y sociopolíticas, pero tuvieron poca incidencia sobre el comercio internacional
entre los países involucrados.

Los acuerdos regionales continuaron avanzando en este periodo pese a ciertas dificultades. En el caso de
la CAN, el retiro de Venezuela en 2006 condujo a una crisis interna; pero que, dados los esfuerzos de los
restantes países miembros, la profundización de la integración continuó. En ese mismo año, Chile entró
como miembro asociado y en 2011 España como observador. En lo relativo a MERCOSUR, en el 2012 el
país fue aceptado para iniciar los protocolos de incorporación plena, los cuales tuvieron avances
positivos. Por último, Bolivia continuó beneficiándose de las preferencias arancelarias en el marco del
SGP.

En lo relativo a los acuerdos bilaterales, lo más resaltable fue la conclusión del ATPDEA con Estados
Unidos en 2008, que condujo a una caída en las exportaciones de varios productos manufacturados,

42
En particular, las principales empresas estatales que habían sido capitalizadas fueron “nacionalizadas”.

36
como los textiles, prendas de vestir y productos del cuero, madera y derivados, entre otros; aunque
Bolivia y Estados Unidos continuaron sus relaciones comerciales con el SGP. La conclusión del acuerdo
llevó al gobierno a promover el comercio con Venezuela a partir de negociaciones especiales.

El Gráfico 6.1 muestra la evolución del comercio internacional boliviano para 2005-2015, y los términos
de intercambio asociados. Cabe notar que durante ese periodo el país enfrentó una bonanza económica
que devino en buena medida del auge de precios de varias materias primas de exportación. Esto se
reflejó en una tendencia de aumento de las importaciones hasta 2014; que pasó de $us 2440,1 millones
a $us 10.674,1 millones, con una tasa de crecimiento promedio anual del 17,8 por ciento. Sin embargo,
entre 2014-2015 estas compras disminuyeron.

Gráfico 6.1. Exportaciones, Importaciones y Términos de Intercambio, 2005-


2015
(En $us millones e Índice)

Fuente: Instituto Nacional de Estadística.

El Cuadro 6.1 presenta la composición de las importaciones de acuerdo a los principales grupos de
productos. De la misma manera que en las décadas anteriores, las máquinas, equipos, aparatos e
instrumentos participaron con el porcentaje más alto, llegando a un promedio de 24,4 por ciento
durante 2005-2015. Sin embargo, Muriel y Herrera (2017) muestran que existió un cambio cualitativo en
el uso de estos productos; ya que una parte destacable de éstos eran destinados como consumo
intermedio para producir bienes manufacturados en el periodo de análisis anterior; mientras que en la
última década participaron principalmente en la explotación de materias primas (hidrocarburos y
minerales). El material de transporte se ubicó nuevamente en el segundo lugar con el 13,8 por ciento; y a
seguir los productos de las industrias químicas y conexas, los productos minerales (importaciones de
diésel) y los metales comunes y sus manufacturas.

37
Cuadro 6.1 Participación Porcentual de las Importaciones de los 10 Principales Grupos de Productos,
2005-2015
Promedio anual por periodo 2005-2007 2008-2010 2011-2013 2014-15 2005-15
Máquinas, equipos, aparatos e instrumentos 23,2 22,7 25,3 27,7 24,4
Material de transporte 13,1 13,6 13,9 14,9 13,8
Productos de las industrias químicas y 13,2 13,4 10,9 10,4 12,1
conexas
Productos minerales 9,7 11,9 14,7 12,3 12,1
Metales comunes y sus manufacturas 11,1 12,1 10,4 10,2 11,0
Plástico, caucho y sus manufacturas 7,9 6,6 6,3 6,3 6,8
Productos del reino vegetal y animal 5,7 4,5 3,0 3,0 4,1
Productos agroindustriales, bebidas y tabaco 4,0 4,1 4,6 4,3 4,2
Materias textiles y sus manufacturas 3,7 2,6 2,9 2,4 2,9
Celulosas, papel y cartón 3,6 3,5 2,2 2,1 2,9
Resto de las importaciones 4,8 5,1 5,9 6,4 5,5
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística.
Nota: los grupos parten de la clasificación de la sección arancelaria según NANDINA.
El Cuadro 6.2 muestra la composición de las importaciones por socio comercial. A diferencia de las
décadas anteriores, un país de América del Sur, Brasil, ocupó el primer lugar, con una participación
promedio anual del 18,1 por ciento; mientras que Estados Unidos quedó en tercer lugar después de
Argentina. En el resto de los países, nuevamente China y Japón tuvieron porcentajes destacables; 12,0
por ciento y 6,8 por ciento respectivamente.

Cuadro 6.2 Participación Porcentual de las Importaciones por Socio Comercial, 2005-2015
Promedio anual por periodo 2005-2007 2008-2010 2011-2013 2014-15 2005-15
Brasil 20,5 17,8 17,3 16,0 18,1
Argentina 16,1 13,6 11,7 11,3 13,3
Estados Unidos 12,3 12,5 11,5 11,1 11,9
Perú 6,4 7,0 6,2 6,1 6,5
Chile 7,0 5,8 4,8 4,3 5,6
Resto 37,7 43,4 48,5 51,1 44,6
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística.
En el caso de las exportaciones, el Gráfico 6.1 muestra un alto crecimiento durante 2005-2014; con una
tasa promedio anual del 17,8 por ciento que condujo a un valor de $us 12.899,1 en 2014. Sin embargo,
entre los dos últimos años de análisis se registra una fuerte disminución asociada a la caída de los precios
internacionales de las materias primas.

El Gráfico 6.2 presenta la composición de las exportaciones por sector económico. En el caso de los
minerales, la participación aumentó hasta llegar a su porcentaje máximo en 2011 (36 por ciento), pero
cayó posteriormente hasta el 26 por ciento. De acuerdo a información de UDAPE (2016), durante 2005-
2011 los precios crecieron a una tasa promedio anual del 20,3 por ciento, mientras que el volumen

38
incrementó en 5,2 por ciento. En los años posteriores ambas tasas registraron una tendencia negativa.
Nuevamente el zinc fue el mineral de exportación más importante; siguiendo la plata, el oro y el estaño.

Gráfico 6.2. Participación Porcentual de las Exportaciones por Sector


Económico, 2005-2015

Fuente: Elaboración propia en base a información del Banco Mundial (2017).

En el caso de los combustibles, el salto experimentado en su participación en los años anteriores a 2005
se mantuvo hasta 2008, explicando la mitad de las exportaciones nacionales. Entre 2008-2011, el
porcentaje disminuyó siguiendo la caída de los precios del gas natural en un periodo de crisis económica
en los países desarrollados. Sin embargo, en los años posteriores se recuperó nuevamente. Por último, el
resto de los bienes de exportación tuvieron una participación que fue disminuyendo hasta llegar a su
nivel mínimo del 18 por ciento en 2011. Entre ellos, destacó nuevamente la soya y derivados, que
representó, en promedio, el 9,1 por ciento del total de las exportaciones del país en el periodo de
análisis (de acuerdo a datos de UDAPE, 2016).

El Cuadro 6.3 presenta las exportaciones de acuerdo a los principales socios comerciales. Brasil participó
con el 34,3 promedio anual en todo el periodo; sin embargo, su participación tuvo una caída en 2014-
2015 como resultado de los menores precios del gas natural. Argentina le siguió en importancia debido,
en buena medida, a la compra de gas natural y Estados Unidos quedó en tercer lugar.

Cuadro 6.3: Participación Porcentual de las Exportaciones por Socio Comercial, 2005-
2015
Promedio anual por periodo 2005-2007 2008-2010 2011-2013 2014-15 2005-15
Brasil 37,8 36,3 32,4 28,9 34,3
Argentina 9,0 7,7 16,6 18,3 12,4
Estados Unidos 10,3 8,6 11,4 13,8 10,8

39
Japón 7,5 5,1 4,4 4,0 5,3
Perú 4,9 5,0 5,2 3,9 4,8
Corea (Sur) 2,5 8,7 3,6 4,1 4,8
Colombia 4,5 3,9 3,9 5,7 4,4
Venezuela 5,3 4,6 2,3 0,8 3,5
Bélgica 1,7 3,8 3,0 2,5 2,8
Suiza 4,1 2,6 2,3 0,6 2,6
China 0,9 2,4 3,0 4,4 2,5
Resto 11,7 11,2 11,8 13,0 11,8
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia en base a información del Instituto Nacional de Estadística.
Finalmente, el Gráfico 6.1 muestra los Términos de Intercambio. Entre 2005 y 2011 la tasa aumentó
como respuesta al boom de los precios de las materias primas, pero cayo posteriormente por las
menores cotizaciones de estos precios.

En resumen, los patrones comerciales del periodo 2005-2015 son parecidos en lo que respecta a los
productos de importación observados en décadas anteriores. Sin embargo, Brasil desplazó a Estados
Unidos y se constituyó en el principal socio comercial en este periodo. Por otro lado, los cambios en las
exportaciones experimentados en años anteriores, que nuevamente favorecieron las ventas de
hidrocarburos y minerales, persistieron en el periodo, siguiendo el auge de los precios de estos
productos. En contraste, el resto de los productos perdieron relevancia hasta llegar a su punto más bajo
en 2011 con el 18 por ciento, pero luego tuvieron alguna recuperación por la caída de los precios de las
materias primas.

7. Conclusiones
A lo largo del documento fueron analizados los patrones comerciales de Bolivia para el periodo 1900-
2015. En más de un siglo, el rasgo común fue la concentración de las exportaciones en materias primas y
de las importaciones en productos manufacturados, a partir de un intercambio inter-sectorial basado en
la abundancia de recursos naturales asociados a los cambios del consumo de los mercados
internacionales, el cual tuvo pocas modificaciones en el tiempo; dado que el desarrollo industrial fue
marginal en el país.

En materia de importaciones, la primera mitad del siglo XX destacó por los alimentos y las manufacturas
cada vez más intensivas en capital (y uso de nuevas tecnologías). Estas compras resultaron de un
escenario donde el mercado interno era pequeño y las políticas públicas para el desarrollo productivo
eran básicamente inexistentes –con excepción de la infraestructura vial y férrea-. Además, en una
economía que vivía esencialmente de la minería quedó poco espacio para pensar en un crecimiento
productivo que sustituya importaciones y compita con los países industrializados de la época. Con todo,
a inicios de la década de los 40 se gestó una visión de desarrollo que condujo posteriormente a la
construcción de la carretera entre Cochabamba y Santa Cruz y que, junto con programas de migración y
apoyo, promovió el sector agropecuario y la agroindustria de la región oriental.

40
En este periodo, Estados Unidos y, en menor medida, Gran Bretaña fueron los principales socios que
proveyeron al país esencialmente de productos manufacturados; mientras que Argentina, Chile y Perú
fueron relevantes con los productos agropecuarios y agroindustriales.

En la segunda mitad del siglo XX, y hasta 2015, las políticas de promoción al desarrollo agropecuario y
agroindustrial del oriente del país dieron sus frutos haciendo que las importaciones de alimentos
disminuyan en el tiempo. Sin embargo, la producción agropecuaria del occidente y el restante sector
industrial no tuvieron ningún empuje remarcable y, en particular, Bolivia continuó su dependencia de
importaciones de productos de mayor transformación (como máquinas, equipos y aparatos, entre otros).
Aún más, a comienzos de la década de los 80, las importaciones ilegales aumentaron significativamente
y, aunque disminuyeron con la Nueva Política Económica, continuaron en los años posteriores haciendo
muy difícil la competencia para los productos nacionales. En este periodo, Estados Unidos continúo
siendo el principal socio comercial del país; pero en la última década perdió el liderazgo, mientras que
Brasil, Argentina y China ganaron relevancia.

En materia de exportaciones, la primera mitad del siglo XX resaltó por la concentración de las ventas de
estaño; que pasaron de una participación del 24,0 por ciento en 1990, a un nivel máximo del 84 por
ciento alrededor de los años 30, bajando hasta el 75 por ciento a finales de los 50. Durante las primeras
décadas, la plata y la goma también fueron productos importantes en las ventas externas; mientras que
en los restantes años el país se convirtió en prácticamente mono-exportador. En el periodo, Estados
Unidos y Gran Bretaña se constituyeron en los principales socios comerciales, con el consumo de más de
tres cuartos de las materias primas bolivianas.

Las exportaciones de minerales continuaron a la vanguardia hasta finales de los años 60. Sin embargo, en
las décadas posteriores éstas tuvieron un mayor grado de diversificación, con la reducción de la
participación del estaño y el aumento de las ventas de hidrocarburos (principalmente gas). Los alimentos
y materias primas agrícolas tuvieron cierta significancia en la década de los 70, disminuyeron en los años
posteriores debido a los problemas climatológicos y la crisis económica, pero ganaron nuevamente
importancia hasta comienzos del siglo XXI, conjuntamente con algunas manufacturas. Este proceso de
diversificación fue resultado también de la visión de desarrollo que se gestó a inicios de los años 40, el
cual fue apropiado por los posteriores gobiernos de turno. Sin embargo, a comienzo del siglo XXI el
contexto internacional, asociado al boom de los precios de las materias primas, marcó nuevamente una
concentración de las ventas externas -en gas natural y minerales- aprovechando las ventajas
comparativas del país y revirtiendo, en alguna medida el proceso de diversificación. Con todo, las
medidas de promoción a las exportaciones permitieron incrementar la exportación de soya que tuvo una
participación destacable desde los años 90.

Finalmente, entre 1950-1970, Estados Unidos continuó siendo el comprador principal de las materias
primas bolivianas; sin embargo, perdió el liderazgo dando paso a Argentina, con las compras de gas
natural. En la década de los 90, nuevamente recuperó su primacía, pero en los años posteriores Brasil se
constituyó en el primer socio por el consumo del energético.

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