INTRODUCCION
Hasta ahora los sociólogos no se han preocupado por definir el método
que aplican al estudio de los hechos sociales. La Introducción a la
ciencia social se ocupa de demostrar las dificultades y la posibilidad de
la sociología.
Un capítulo del Curso de filosofía positiva es el único estudio original e
importante que tenemos acerca de este tema.
Las precauciones que debían adoptarse en la observación de los
hechos, el modo de plantear los problemas, el sentido que debía
imprimirse a las investigaciones, las practicas que permiten obtener
resultados de ellas, las reglas que deben presidir la realización de las
pruebas, continuaban siendo factores indeterminados.
Deseamos exponer el conjunto de los resultados de nuestra práctica, y
someterlos a la discusión.
¿QUE ES UN HECHO SOCIAL?
Suele utilizarselo para designar casi todos los fenomenos que ocurren
en el seno de la sociedad.
No existen acontecimientos humanos que no merezcan el calificativo de
sociales.
Cuando cumplo mi tarea de hermano, de esposo o de ciudadano me
atengo a deberes definidos. Yo no los he creado, los he recibido
mediante la educacion.
Al nacer, el fiel hallo elaboradas las creencias y las practicas de su vida
religiosa. El sistema de signos que utilizo para expresar mi
pensamiento, el sistema monetario, los instrumentos de credito, las
practicas respetadas en mi profesion, funcionan independientemente del
uso que hago de ellos.
Estos tipos de conducta estan dotados de un poder imperativo y
coercitivo. Si intento violar las reglas del derecho, reaccionan contra mi,
o lo anulan y lo reestablecen en su forma normal, o me obligan a
expiarlo si no es posible repararlo. La conciencia publica se opone a
todo acto que la ofende.
Si no me someto a las convenciones del mundo, si mi atuendo no se
ajusta a los usos de mi pais y de mi clase, la burla que provoco, el
alejamiento con que se me castiga, producen los mismos efectos que la
pena. No estoy obligado a hablar frances con mis compatriotas, ni a
utilizar la moneda de curso legal; pero es imposible que proceda de
distinto modo. Si soy industrial, nada me impide trabajar con los
procedimientos y los metodos del siglo pasado; pero si lo hago, es
seguro que me arruinare. Aun en el caso de que pueda liberarme de
estas reglas y violarlas con exito, ello jamas ocurre sin que me vea
obligado a luchar contra ellas.
Tenemos un orden de hechos. Son modos de actuar, de pensar y de
sentir exteriores al individuo, y que poseen un poder de coercion en
virtud del cual se le imponen.
Es evidente que no pueden penetrar en nosotros si no es imponiendose.
Podria creerse que hay hecho social unicamente donde existe una
organización definida. Pero hay otros hechos que poseen la misma
objetividad y el mismo ascendiente sobre el individuo. Son los hechos a
los que se denomina corrientes sociales. En una asamblea, los grandes
movimientos de entusiasmo, de indignacion o de compasion nos vienen
desde afuera. Puede ocurrir que, al abandonarme a ellos, no sienta la
presion que ejercen sobre mi. Pero se manifiesta tan pronto intento
luchar. Si este poder de coercion externa se afirma en los casos de
resistencia, es porque existe. Somos juguetes de una ilusion que nos
lleva a creer que hemos elaborado por nuestra cuenta lo que se nos
impone desde afuera. Si la complacencia con que nos dejamos llevar
disimula la presion que sufrimos, en realidad no la suprime.
La impresion que hemos recibido es muy distinta de la que habriamos
experimentado si hubiesemos estado solos. Una vez dispersada la
asamblea, cuando estamos solos con nosotros mismos, los
sentimientos que hemos experimentado nos parecen algo extraño. Los
individuos reunidos en una multitud pueden dejarse arrastrar a actos
atroces.
Es suficiente observar como se educa a los niños. Cuando se
consideran los hechos como son y como han sido siempre, es evidente
que toda educación consiste en un esfuerzo por imponer a los niños
modos de ver, de sentir y de actuar. Desde los primeros momentos de
vida los obligamos a comer, a beber y a dormir, los obligamos a
respetar normas de limpieza y de obediencia, a tener en cuenta al
projimo, les imponemos el trabajo. Si con el tiempo deja de sentirse esta
imposicion, es porque origina habitos.
El fin de la educacion es crear el ser social. Esta presion que el infante
sufre es la presion del medio social que tiende a plasmarlo a su imagen,
y del que los padres y los maestros son los intermediarios.
Un pensamiento que se repite en todas las conciencias particulares, un
movimiento que todos los individuos repiten no por eso son hechos
sociales.
Algunos de estos modos de actuar o de pensar adquieren, como
consecuencia de la repeticion, una suerte de consistencia que los
precipita. Adquieren un cuerpo, una forma sensible. El habito colectivo
se expresa en una formula que se repite de boca en boca, que se
transmite mediante la educación. Este es el origen y la naturaleza de las
reglas jurídicas y morales, de los artículos de fe en los que las sectas
religiosas o políticas condensan sus creencias.
El hecho social es distinto de sus repercusiones individuales. Hay
ciertas corrientes de opinión que nos impulsan, de acuerdo con las
epocas y los paises; unas al matrimonio, otras al suicidio o a una
natalidad mas o menos abundante. Estamos en presencia de hechos
sociales.
Estan representados en las tasas de natalidad, de matrimonio, de
suicidios, etc.
Con respecto a sus manifestaciones privadas, tienen algo de social,
puesto que reproducen un modelo colectivo; pero cada una de ellas
depende de la constitucion organicopsiquica del individuo, de las
circunstancias en que se encuentra.
Se dira, un fenomeno puede tener caracter colectivo unicamente si es
comun a todos los miembros de la sociedad, o por lo menos a la
mayoria de ellos. Pero si es general tiene ese carácter porque es
colectivo, y de ningun modo puede afirmarse que es colectivo a causa
de su caracter general. Se trata de un aspecto evidente sobre todo en
las creencias y las practicas que las generaciones anteriores nos
transmiten elaboradas; las recibimos y las adoptamos porque estan
investidas de una autoridad particular que hemos aprendido a reconocer
y a respetar gracias a la educacion. La mayoria de los fenomenos
sociales llegan a nosotros por esa via. Un sentimiento colectivo que se
manifiesta en una asamblea, no expresa unicamente lo que habia de
comun en todos los sentimientos individuales. Es una resultante de la
vida comun, un producto de las acciones y las reacciones. Si todos los
corazones vibran al unisono, ocurre que una misma fuerza los mueve
en el mismo sentido.
Llegamos a representarnos el dominio propio de la sociologia. Se
reconoce un hecho social en el poder de coercion externa que ejerce
sobre los individuos. La presencia de este poder se reconoce por la
existencia de una sancion determinada, por la resistencia que el hecho
opone a toda actividad individual que pretenda violentarlo.
Es facil comprobar la existencia de la imposicion cuando se expresa
externamente en una reaccion de la sociedad como ocurre en los
dominios del derecho, la moral, las creencias, los usos y las modas.
La sociologia no puede desinteresarse de lo que concierne al sustrato
de la vida colectiva. El numero y la naturaleza de las partes que forman
la sociedad, la distribucion de la poblacion sobre el territorio, el numero
y la naturaleza de las vias de comunicacion no parecen reductibles a
modos de actuar, de sentir o de pensar.
Estos modos de ser se imponen al individuo cuando se quiere conocer
el modo en que una sociedad esta dividida politicamente.
No se alcanza ese objetivo mediante observaciones de caracter
geografico; pues dichas divisiones son morales. Solo aplicando el
derecho publico es posible estudiar esta organizacion.
Llamamos hecho social a todo modo de hacer que puede ejercer sobre
el individuo una imposicion exterior.
REGLAS RELACIONADAS CON LA OBSERVACION DE LOS
HECHOS SOCIALES
Cuando un nuevo orden de fenomenos se convierte en objeto cientifico,
aparece representado en el espiritu. Antes de conocer los primeros
rudimentos de la fisica y de la quimica, los hombres tenian acerca de los
fenomenos fisico-quimicos ideas que sobrepasaban la percepcion. La
reflexion es anterior a la ciencia. El hombre no puede vivir en medio de
las cosas sin forjarse ideas acerca de las mismas.
En lugar de observar las cosas, de describirlas, de compararlas, nos
contentamos con cobrar conciencia de nuestras ideas. En lugar de una
ciencia de la realidad, practicamos un analisis ideologico. Podemos
apelar a los hechos para confirmar estas ideas. Pero en ese caso los
hechos solo intervienen secundariamente, con el caracter de ejemplos,
no son el objeto de la ciencia.
Este método no podría aportar resultados objetivos.
Desde hace siglos, Copérnico ha disipado las ilusiones de nuestros
sentidos acerca de los movimientos de los astros, y sin embargo aun
continuamos regulando la distribución de nuestro tiempo sobre la base
de estas ilusiones.
Lo que es bueno, es lo que se ajusta a la naturaleza de las cosas; lo
que la contradice es malo. La reflexión se ve movida a apartarse de lo
que es el objeto de la ciencia- a saber, el presente y el pasado- para
orientarse hacia el futuro. En lugar de tratar de comprender los hechos
adquiridos, se propone realizar otros nuevos.
Los hombres no han esperado el advenimiento de la ciencia social para
forjarse ideas acerca del derecho, la moral, la familia, el Estado y la
sociedad. Sobre todo, en sociologia estas prenociones pueden dominar
a los espíritus y reemplazar a las cosas. Las cosas sociales cobran
realidad solo a través de los hombres; son un producto de la actividad
humana. No parecen ser otra cosa que la realización de ideas que
llevamos en nosotros mismos.
La organizacion de la familia, del contrato, de la represion, del Estado y
la sociedad aparece como un desarrollo de las ideas que tenemos
acerca de la sociedad, el Estado y la justicia.
Como el detalle de la vida social desborda a la conciencia, no tiene de
aquella una percepción suficientemente perfilada para sentir su realidad.
Todo esto suscita el efecto de que no estamos afirmados en nada y que
flotamos en el vacio. Si se nos escapa las formas concretas y
particulares, por lo menos nos representamos los aspectos mas
generales de la existencia colectiva de manera aproximada, y
precisamente estas representaciones constituyen las prenociones que
empleamos para los usos corrientes de la vida.
No podemos dudar de su existencia. No solo estan en nosotros sino
que, como son un producto de experiencias repetidas, extraen de la
repeticion una suerte de autoridad. Sentimos su resistencia cuando
intentamos liberarnos de ellas.
Hasta ahora la sociologia se ha ocupado de conceptos. Comte ha
proclamado que los fenómenos sociales son hechos naturales,
sometidos a leyes naturales. Con esta afirmación ha reconocido su
caracter de cosas, pero cuando intenta aplicar su principio, toma como
objeto de sus estudios a las ideas. Parte de la idea de que hay una
evolucion continua del genero humano que consiste en una realizacion
cada vez más completa de la naturaleza humana. Si suponemos que
esta evolución existe, puede establecerse su realidad solo una vez
creada la ciencia. Lo que existe, lo unico que se ofrece a la observación,
son sociedades concretas que nacen, se desarrollan y mueren.
Un pueblo que reemplaza a otro no es una prolongación de este ultimo;
es otro, tiene algunas propiedades suplementarias, y otras le faltan;
constituye una nueva individualidad. La sucesion de las sociedades no
podria representarse mediante una linea geométrica. Vista desde cierta
perspectiva la historia adopta este aspecto seriado y simple. Solo
vemos individuos que se suceden unos a otros.
Spencer desecha este concepto pero lo reemplaza por otro que no ha
sido elaborado de distinto modo. Convierte a las sociedades en objeto
de la ciencia. Partiendo de este principio de que la cooperacion es la
esencia de la vida social, distingue dos clases de sociedades. “Hay,
afirma, una cooperación espontánea que se realiza mientras se
persigan fines de carácter privado; hay también una cooperación que
supone fines de interés público. Asigna a las primeras el nombre de
sociedades industriales; a las ultimas el de militares.
Se presenta como la expresion de un hecho visible. Sin embargo, es
imposible saber mediante una simple inspección si la cooperación es la
totalidad de la vida social. Una afirmacion de esta naturaleza tiene
legitimidad cientifica solo si se ha comenzado por examinar todas las
manifestaciones de la existencia colectiva. En este caso cierto modo de
concebir la realidad social reemplaza a esta misma realidad: lo que se
define no es la sociedad, sino la idea que Spencer se forja de ella.
Todo lo que hay de esencial en su doctrina puede deducirse de su
definición de la sociedad y de las diferentes formas de cooperación.
En el estado de nuestros conocimientos, no sabemos que es el Estado,
la soberania, la libertad politica, la democracia, el socialismo. El metodo
exigiria que se prohibiese el uso de estos conceptos mientras no se los
haya elaborado cientificamente. Sin embargo, las palabras que los
expresan reaparecen en las discusiones de los sociologos. Se las utiliza
como si se correspondiesen a cosas bien conocidas y difundidas. Nos
burlamos hoy de los extraños razonamientos que los medicos de la
Edad Media construian con los conceptos del calor, el frio, lo humedo, lo
seco, y no advertimos que continuamos aplicando este mismo metodo.
El caso de la moral, unos creen que el hombre encuentra esta idea
desarrollada desde el nacimiento; otros afirman que se elabora en el
curso de la historia.
Todos los problemas que se propone la etica se relacionan con ideas.
Stuart Mill afirma que su objeto son los hechos sociales que se
producen con el fin de adquirir riquezas. Para que los hechos definidos
de este modo puedan asignarse a la observación del sabio, seria
necesario que se pudiese indicar que signos nos permitiran reconocer a
los que satisfacen esta condición. En todo orden de investigaciones,
solo cuando la explicación de los hechos esta avanzada es posible
establecer que tiene un fin.
La materia de la economia politica esta formada por simples
posibilidades, por concepciones del espiritu, por hechos que el
economista concibe como relacionados con el fin considerado. Si desde
el comienzo de la investigación realiza esta clasificación, es porque la
obtuvo mediante un simple analisis logico.
Parte de la idea de produccion; al analizarla, descubre que implica las
ideas de fuerzas naturales, de trabajo, de instrumento o de capital.
Si se estudiase el valor como debe hacerse con una realidad, veriamos
que el economista indica como puede reconocerse la cosa. Podria
elaborarse la teoria solo cuando la ciencia hubiese avanzado bastante.
En lugar de esto, la hallamos desde el comienzo. Para construirla, el
economista se contenta con su reflexión, le basta cobrar conciencia de
la idea que el mismo se forma del valor, y con estos productos de su
analisis construye la definicion. La confirma con algunos ejemplos.
Tanto en la economía politica como en la moral, el papel de la
investigación cientifica es muy limitado. En moral, la parte teorica se
reduce a algunos analisis acerca de la idea del deber, del bien y del
derecho. Estas especulaciones no forman una ciencia, pues su objeto
no es determinar en que consiste la regla suprema de la moral, sino en
que debe consistir. Lo que ocupa el principal lugar en las
investigaciones de los economistas es determinar si es mas
conveniente que el Estado intervenga en las relaciones industriales y
comerciales, o que las abandone a la iniciativa privada.
Es logico que las industrias mas productivas sean las mas buscadas;
que los poseedores de los productos que tienen mayor demanda los
vendan al mas alto precio. Pero esta necesidad logica en nada se
asemeja a la que exhiben las leyes de la naturaleza. Estas ultimas
expresan las relaciones de acuerdo con las cuales los hechos se
encadenan.
Los fenomenos sociales son cosas. Es cosa todo lo que esta dado, todo
lo que se ofrece, o mas bien se impone a la observación. Tratar los
fenomenos como cosas es tratarlos en calidad de data que constituyen
el punto de partida de la ciencia. Lo que nos es dado, no es la idea que
los hombres se forjan del valor, son los valores que se intercambian en
el curso de las relaciones economicas.
Debemos considerar los fenomenos sociales separados de los sujetos
que se los representan; es necesario estudiarlos desde afuera.
Esta regla debe aplicarse a toda la realidad social. El caracter
convencional de una practica o de una institución no debe ser
presumido jamas. Si nos es permitido invocar nuestra experiencia
personal, creemos poder asegurar, que al proceder de este modo, se
tendra la satisfaccion de ver que los hechos en apariencia mas
arbitrarios presentan a la observacion caracteres de regularidad.
Se reconoce una cosa por que no es posible modificarla mediante un
simple decreto de la voluntad. Para producir un cambio en ella es
necesario un esfuerzo laborioso, a causa de la resistencia que nos
opone. Estamos en presencia de algo que no depende de nosotros.
Cuando consideramos a los fenómenos sociales como cosas, no
hacemos mas que ajustarnos a su naturaleza.
La reforma que intentamos introducir en la sociologia es identica a la
que ha transformado a la psicología. Asi como Comte y Spencer
declaran que los hechos sociales son hechos de la naturaleza, desde
hacia mucho las diferentes escuelas empiricas habian reconocido el
carácter natural de los fenómenos psicologicos.
Ni Locke ni Condillac han considerado objetivamente los fenomenos
psiquicos.
Si bien desde cierto punto de vista han preparado el advenimiento de la
psicologia cientifica, esta nacio mas tarde, cuando se llego a la
concepcion de que los estados de conciencia deben ser considerados
desde fuera. En el campo de la sociologia no se ha dado el paso hacia
adelante. Es necesario que la sociologia pase de la etapa subjetiva a la
fase objetiva.
Los hechos psiquicos estan dados naturalmente como estados del
sujeto, no parece que sea posible tratarlos como exteriores.
Los hechos sociales tienden a constituirse fuera de las conciencias
individuales, puesto que las dominan. La sociologia tiene sobre la
psicologia una ventaja. Quiza la interpretación de los hechos es mas
dificil, pero es mas facil alcanzarlos.
II
Debemos someternos a una disciplina rigurosa, de la que formularemos
las reglas principales.
Es necesario desechar todas las prenociones. Es la base de todo el
metodo cientifico. La duda metodica de Descartes es una aplicación de
esta regla. Si en el momento de fundar la ciencia, Descartes afirma
como ley la necesidad de dudar de todas las ideas recibidas
anteriormente, actua asi porque desea utilizar unicamente conceptos
elaborados con criterio científico. Es necesario rechazar todos los que
tienen otro origen.
Es necesario que el sociologo se abstenga de utilizar los conceptos
elaborados fuera de la ciencia y en relacion con necesidades que nada
tienen de cientificas. Si a veces la necesidad lo obliga a recurrir a ellas,
que lo haga teniendo conciencia de su escaso valor.
Esta liberación es dificil en sociologia, a causa del papel que el
sentimiento representa. Nos apasionamos por nuestras creencias
políticas y religiosas, y lo hacemos de modo muy distinto de cuando
tratamos de las cosas del mundo fisico. Las ideas que nos forjamos de
estos asuntos tienen para nosotros valor muy especial. La opinion que
se les oponga recibe el tratamiento que se dispensa al enemigo. Se la
niega, no es posible aceptar su validez.
El simple hecho de someterlas a un analisis frio y seco repugna a
ciertos espiritus. Quien se proponga estudiar la moral desde afuera,
pasa a los ojos de estos seres delicados como un individuo desprovisto
de sentido moral. Muy lejos de admitir que estos sentimientos tengan
nada que ver con la ciencia, es necesario rechazarlos para hacer
ciencia con las cosas a las cuales se refieren.
Los sentimientos cuyos objetos son las cosas sociales no tienen
privilegio sobre los demas. Tambien ellos se han formado
historicamente; son un producto de la experiencia humana, pero de una
experiencia confusa. Son el resultado de toda suerte de impresiones y
de emociones acumuladas en desorden, sin interpretacion metodica.
Estan formados por estados imprecisos.
El sentimiento es objeto de la ciencia, no el criterio de la verdad
científica. Hubo un tiempo en que los sentimientos relativos a las cosas
del mundo fisico, como tenian un carácter religioso o moral, se oponian
con fuerza al establecimiento de las ciencias fisicas. Este prejuicio
acabara por desaparecer de la sociologia.
2° La regla anterior es negativa. Enseña al sociologo a evitar el dominio
de las ideas vulgares, para dirigir su atención a los hechos.
Toda investigación cientifica se refiere a un grupo determinado de
fenomenos que responden a una misma definicion. La primera actividad
del sociologo debe ser la definicion de las cosas que el trata. Es la
primera comprobacion de toda prueba y de toda verificación. No es
posible controlar una teoria si no se sabe reconocer los hechos que ella
debe explicar.
Para que ella sea objetiva, es necesario que los caracterize mediante un
elemento integrante de su naturaleza.
Tenemos la siguiente regla: No tomar jamas como objeto de las
investigaciones sino un grupo de fenomenos definidos previamente por
ciertos caracteres exteriores que les son comunes. Comprobamos la
existencia de cierto numero de datos que manifiestan todos este
caracter exterior. Formamos un grupo y le imponemos una rubrica
comun; denominamos delito a todo acto castigado, y convertimos el
delito en objeto de una ciencia especial, la criminologia.
Cuando se procede de este modo, desde que inicia sus actividades el
sociologo se afirma en la realidad. Este tipo de clasificacion de los
hechos depende de la naturaleza de las cosas. El signo que determina
la clasificación en tal o cual categoría es visible para todo el mundo. Es
evidente que para el sentido comun los hechos del pensamiento libre o
las infracciones a la etiqueta no son considerados delitos.
Lo que necesitamos es elaborar conceptos nuevos, ajustados a las
necesidades de la ciencia. No se trata de que el concepto vulgar sea
inutil para el sabio, cumple funciones de indicador. Gracias a el estamos
informados de que en algun sitio existe un conjunto de fenomenos
reunidos bajo una misma denominacion.
A veces nos indica en que direccion es necesario investigarlos. Es muy
natural que no coincida de modo exacto con el concepto cientifico, que
viene a reemplazarlo.
La sociologia aborda cosas a las que nos referimos constantemente.
Lo usual es referirse a la idea comun.
Existen dos clases de uniones monogamicas. Unas lo son de hecho, las
otras de derecho. En las primeras, el marido solo tiene una mujer, en las
segundas esta prohibida legalmente la poligamia. La monogamia
aparece en varias especies animales y en ciertas sociedades inferiores.
Cuando la horda esta dispersada en una superficie, la trama social es
muy laxa y los individuos viven aislados. Desde luego, cada hombre
procura obtener una mujer y una sola. La monogamia obligatoria
aparece unicamente en las sociedades mas elevadas. Estas dos formas
de sociedad conyugal poseen un significado distinto.
Spencer utiliza la palabra monogamia en su sentido usual. La evolución
del matrimonio exhibe, a su juicio, una anomalia, pues cree observar la
forma superior de la union sexual desde las primeras fases del
desarrollo historico.
En otros casos, se define cuidadosamente el objeto que sera materia de
la investigación. Se eligen algunos. Con respecto a los demas, no se los
considera. De ese modo no se alcanzara mas que una idea subjetiva y
deformada. No es posible proceder a esta eliminación sino de acuerdo
con una idea preconcebida.
Al principio de su Criminología, Garofalo demuestra que el punto de
partida de estas ciencias debe ser “la idea sociologica del delito”. Para
elaborar esta idea, el autor compara algunos de los datos.
Para ser objetiva, la ciencia necesita conceptos que expresen las cosas,
segun estas son, no como puede ser util concebirlas desde el punto de
vista practico. Pero los conceptos elaborados al margen de su accion no
responden a esta condicion. Es necesario que la ciencia los recree. El
punto de partida de la ciencia no podria ser otro que el conocimiento
practico.
3° La sensacion tiene caracter subjetivo. En las ciencias naturales es
regla desechar los datos sensibles que arriesgan ser particulares del
observador, para retener exclusivamente los que presentan un grado
suficiente de objetividad.
Los hechos sociales son mas susceptibles de una representacion
objetiva cuanto mas se separan de los hechos individuales que los
manifiestan.
La condicion de toda objetividad es la existencia de un punto de
referencia que permite eliminar todo lo que ella tiene de variable y por lo
tanto de subjetivo.
La vida social en tanto que no ha llegado a aislarse de los hechos que la
encarnan exhibe esta cualidad.
Consiste en corrientes libres que se transforman constantemente. No es
por este lado por donde el sabio puede abordar el estudio de la realidad
social. Los habitos colectivos se expresan en hechos de la estructura
social. Como estas formas tienen existencia permanente, constituyen un
objeto fijo.
Cuando el sociologo se propone explorar un orden cualquiera de
hechos sociales, debe esforzarse por abordarlos desde un angulo en
que se presentes aislados de sus manifestaciones individuales. Hemos
estudiado la solidaridad social, sus diferentes formas y su evolución.
Si se procura clasificar los diferentes tipos familiares de acuerdo con las
descripciones literarias que nos ofrecen los viajeros se corre el riesgo
de confundir las especies.
Si se toma como base de esta clasificación la constitucion jurídica de la
familia, se tendra un criterio objetivo. Para definir las costumbres y las
creencias populares nos ocuparemos de los proverbios.
Si queremos seguir un camino metodico, es necesario establecer los
primeros fundamentos de la ciencia sobre suelo firme, y no sobre arena
movediza. Es necesario abordar el reino social por los sitios en que
ofrece mayores posibilidades a la investigación científica. Solo despues
sera posible impulsar la investigación.