UNIVERSIDAD NACIONAL DE
HUANCAVELICA
(Creada por ley N° 25265)
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
TEMA:
COMPARECENCIA AL PROCESO
INTEGRANTE:
Mancha Quispe, Jose Manuel
DOCENTE:
Dr. Percy Eduardo, Basualdo Garcia
HUANCAVELICA, PERÚ
2025
COMPARECENCIA AL PROCESO
La comparecencia al proceso es un acto procesal fundamental que implica la presencia
de las partes o de sus representantes ante el órgano jurisdiccional para ejercer sus
derechos y cumplir con sus obligaciones dentro del proceso. Esta comparecencia
puede ser personal o a través de un representante legal o convencional, y está sujeta a
diversas modalidades y requisitos establecidos por la ley.
GENERALIDADES
Si bien toda persona tiene derecho a la tutela jurisdiccional efectiva para el ejercicio o
defensa de sus derechos o intereses (CPC, arto I ), no toda persona puede comparecer
por sí misma a un proceso civil. En otras palabras, todas las personas tienen el
derecho de acción que permite ejercer el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva,
pero solo en algunos casos se puede recurrir directamente al órgano jurisdiccional; en
otros casos no se puede, por lo que se deberá recurrir a través de representante legal; y
en otros casos pudiéndose no se quiere, por lo que se recurre por medio de apoderado
(CPC, arto 2).
Sobre este punto, dentro de las normas de comparecencia a un proceso judicial, el
Código Adjetivo precisa que toda persona natural o jurídica, los órganos
constitucionales autónomos, la sociedad conyugal, la sucesión indivisa y otras formas
de patrimonio autónomo, pueden ser parte material en un proceso (CPC, arto 57); pero
para comparecer al proceso por sí mismo se requiere tener capacidad de ejercicio,
agregándose que tienen esta capacidad, o para otorgar representación designando
apoderado judicial, las personas que pueden disponer de los derechos que en él se
hacen valer, así como aquellas a quienes la ley se lo faculte. Las demás deben
comparecer por medio de representante legal.
También pueden comparecer en un proceso, representando a otras personas en calidad
de apoderados, las personas que ejercen por sí sus derechos (CPC, arto 58).
REPRESENTACIÓN PROCESAL (REPRESENTACIÓN LEGAL)
Bajo esta denominación, el Código Adjetivo regula tres supuestos en los cuales es
necesario recurrir a la representación legal para permitir la comparecencia al proceso
judicial, sea en calidad de demandante como de demandado. Son los casos de las
personas naturales incapaces, de las personas jurídicas y de los patrimonios
autónomos. Tratándose de personas naturales incapaces, o sea de quienes no tienen el
libre ejercicio de sus derechos, tales como los sujetos a patria potestad, tutela o
curatela, comparecen al proceso a través de sus representantes legales: padres, padres,
tutores O curadores, respectivamente (CPC, arto 63). No obstante, si el incapaz no
tuviera representante legal o si este estuviera ausente o impedido, se aplicarán las
siguientes reglas (CPC, arto 66):
Cuando el incapaz relativo no tenga representante legal o este estuviera ausente y
surja la necesidad de comparecer en un proceso, lo expondrá así al juez para que le
designe curador procesal o confirme al designado por él si lo considera idóneo.
Cuando la demanda se dirija contra un incapaz relativo que carece de representante o
este se halle ausente, el juez le nombrará un curador procesal o confirmará el
propuesto por el incapaz si lo considera idóneo.
El juez nombrará curador procesal para el incapaz que pretenda demandar a su
representante legal, o que sea demandado por este, o confirmará el propuesto por el
relativamente incapaz, si fuere idóneo.
También se procederá al nombramiento de curador procesal cuando el juez advierta la
aparición de un conflicto de intereses entre el incapaz y su representante legal, o
confirmará el propuesto por el incapaz relativo.
Tratándose de personas jurídicas de Derecho Privado, estas serán representadas en el
proceso judicial por el presidente de su consejo directivo o asamblea (personas
jurídicas civiles: asociación, fundación, comité), o por sus administradores, sean
directores o gerentes (personas jurídicas mercantiles: sociedades), teniendo en cuenta
lo que establezcan las normas que las regulan y particularmente su estatuto (CPC, arto
64).
En este punto es pertinente mencionar que la Ley N° 26539 señalaba que el gerente o
administrador, según el caso, de sociedades mercantiles o civiles, goza de las
facultades generales y especiales de representación procesal a que se contraen los arts.
74 y 75 del CPC por el solo merito de su nombramiento, salvo estipulación estatutaria
en contrario o limitación impuesta mediante acuerdo de la junta general de accionistas
o socios. Asimismo, señalaba que para ejercer la representación procesal bastaba la
presentación de copia notarial mente certificada del documento donde conste el
nombramiento debidamente inscrito, conforme a los dispositivos legales vigentes y
que se entendían cumplidas las formalidades previstas en el último párrafo del arto 75
del CPC. La Ley N° 26539 ha sido derogada tácitamente por el arto 14 de la Ley
General de SOCIEDADES N° 26887, pues el mismo en su último párrafo establece
que el gerente general o los administradores de la sociedad (civil o mercantil), según
sea el caso, gozan de las facultades generales y especiales de representación procesal
señaladas en el Código de la materia (CPC), por el solo mérito de su nombramiento,
salvo estipulación en contrario del estatuto.
Igualmente, la Ley N° 26789 señala que tratándose del administrador, representante
legal o presidente del consejo directivo, según corresponda, de las personas jurídicas
reguladas en el Código Civil (asociación, fundación y comité), gozan de facultades de
representación por el solo mérito de su nombramiento inscrito en el Registro
respectivo, salvo disposición estatutaria en contrario.
Si se trata de personas jurídicas extranjeras, la representación de estas y de sus
sucursales, agencias o establecimientos que realicen actividad en el Perú, se sujeta a
las mismas exigencias de representación que la ley señala para las personas jurídicas
nacionales, salvo convenio internacional o disposición legal en contrario (CPC, arto
67).
Tratándose de personas jurídicas de Derecho Público, estas serán representadas en el
proceso judicial por quienes señale la ley de su creación o sus reglamentos internos. A
los órganos del Estado los representan los procuradores públicos.
Tratándose de patrimonios autónomos, tales como la sociedad conyugal y todos
aquellos en los que dos o más personas tienen un derecho o interés común respecto de
un bien sin constituir una persona jurídica, la representación en juicio corresponde a
cualquiera de sus partícipes, si son demandantes. Si son demandados, la
representación recae en la totalidad de los que conforman el patrimonio autónomo,
siendo de aplicación las normas sobre litisconsorcio necesario (CPC, arts. 65 y 93).
APODERADO JUDICIAL (REPRESENTACIÓN
CONVENCIONAL)
El apoderamiento judicial es el acto jurídico unilateral (otorgamiento de poder) o
bilateral (contrato de mandato), por el cual una de las partes de la relación jurídica
procesal, con capacidad para comparecer por sí misma al proceso y disponer los
derechos que en él se discuten, faculta a otra persona ajena al proceso y con capacidad
de ejercicio -a quien se denomina apoderado- para que en nombre, por cuenta y en
interés de aquella realice los actos procesales al interior del proceso, desde el inicio
del mismo o desde el momento en que se indique, hasta la etapa de ejecución de
sentencia o hasta el momento que se señale (CPC, arts. 68 y 70).
Así pues, tanto las personas naturales como las personas jurídicas pueden designar
apoderado judicial. El Estado y las demás entidades de Derecho Público, incluyendo
los órganos constitucionales autónomos, pueden también designar apoderados
judiciales especiales para los procesos en que sean parte, siempre que lo estimen
conveniente por razón de especialidad, importancia del asunto discutido, distancia o
circunstancias análogas, conforme a la legislación pertinente (CPC, arto 69).
Pueden designarse varios apoderados, en cuyo caso el ejercicio de la representación
será en forma indistinta, asumiendo cada uno de ellos la responsabilidad por los actos
procesales que realice. No se considera válida la designación o actuación de
apoderados conjuntos, salvo para los actos de allanamiento, transacción o
desistimiento (CPC, arto 68).
El poder de representación judicial que se confiere a favor del apoderado puede ser
otorgado por escritura pública o por acta ante el juez del proceso y para su eficacia
procesal no requiere de inscripción' en los Registros Públicos, salvo que para algún
caso específico la ley exija una formalidad diferente (CPC, arto 72).
Las facultades que se otorgan al apoderado pueden ser generales o especiales. Las
facultades generales comprenden todas aquellas atribuciones para las cuales la ley no
exige facultades expresas, entendiéndose que la representación se ha otorgado para
todo el proceso, incluso para la ejecución de la sentencia y el cobro de costas y costos,
legitimando al representante para su intervención en el proceso y realización de todos
los actos del mismo, salvo aquellos Por el contrario, las facultades especiales son
necesarias para la realización de todos los actos de disposición de derechos
sustantivos, para interponer demandas y reconvenciones, contestar demandas y
reconvenciones, formular desistimiento del proceso y de la pretensión, formular
allanamiento a la pretensión, conciliar, transigir, someter a arbitraje las pretensiones
controvertidas en el proceso, sustituir o delegar la representación procesal y para los
demás actos señalados expresamente por la ley. En el caso de estas facultades
especiales se aplica el principio presa, sin que se pueda presumir la existencia de
facultades especiales no conferidas explícitamente (CPC, arto 75).
Minuta de otorgamiento de poder con facultades generales para
representación por apoderado judicial
[Nombre del otorgante], identificado con DNI N° [número], con domicilio en
[dirección], por la presente otorga poder amplio, cumplido y bastante a favor de
[nombre del apoderado], abogado con registro N° [número], con domicilio en
[dirección], para que en su nombre y representación pueda comparecer en el proceso
[nombre del proceso], interponer las acciones que correspondan, recibir
notificaciones, presentar escritos, realizar actos procesales y ejercer todos los
derechos y facultades que le confiere la ley.
Minuta de otorgamiento de poder con facultades especiales para
representación por apoderado judicial
[Nombre del otorgante], identificado con DNI N° [número], con domicilio en
[dirección], por la presente otorga poder especial a favor de [nombre del apoderado],
abogado con registro N° [número], con domicilio en [dirección], para que en su
nombre y representación pueda interponer demanda de [tipo de demanda], presentar
escritos, recibir notificaciones y realizar todos los actos procesales necesarios para la
tramitación de dicho proceso.
REPRESENTACIÓN POR ABOGADO
En los procesos civiles las partes litigantes o sus representantes también pueden
otorgar poder de representación o delegar la misma a favor del abogado patrocinante.
Para ello, en el primer escrito que aquellos presenten al proceso, pueden otorgar o
delegar dicha representación, empero cabe señalar que en este supuesto las facultades
que se otorgan o delegan son las de carácter general, es decir, las contenidas en el arto
74 del CPC, sin que sea necesario observar la formalidad de la escritura pública o del
acta ante el juez; no obstante, debe consignarse el domicilio personal del representado
y su declaración de estar instruido de la representación o delegación que otorga y de
sus alcances.
Obviamente, si las facultades que se desean otorgar al abogado son las de carácter
especial a que se contrae el arto 75 del CPC, se debe optar por cumplir la formalidad
del otorgamiento de escritura pública o de acta ante el juez del proceso.
PROCURACIÓN OFICIOSA
Por otro lado, se debe tener presente que en los procesos civiles es posible comparecer
como procurador oficioso en nombre de la persona de quien no se tiene representación
judicial legalmente conferida, cumpliendo con determinados requisitos (CPC, arto
81):
a) Que la persona por quien se comparece se encuentre impedida de hacerlo por sí
misma, que estuviera ausente. del país, que tenga razones de fundado temor o
amenaza, cuando se trate de una situación de emergencia o de inminente peligro, o
cualquier otra causa análoga; y cuando dicha persona desconociera la existencia
de representante con poder suficiente.
b) 2. Cuando la parte contraria lo pida, que el procurador oficioso preste garantía
suficiente a criterio del Juez de que su gestión será ratificada por el procurado o
interesado, dentro de los dos meses siguientes de comparecer este.
Si no se produce la ratificación, se declarará concluido el proceso y se podrá
condenar al procurador oficioso al pago de daños y perjuicios, así como a las
costas y costos, siempre que, a criterio del Juez, la intervención oficiosa de este
procurador haya sido manifiestamente injustificada o temeraria. Se presume con
carácter absoluto la ratificación de la procuración oficiosa cuando el interesado
comparece por sí mismo o lo hace debidamente representado, y no rechaza
expresamente la actuación del procurador oficioso, lo cual significa aceptación de
la misma. La ratificación debe ser absoluta e incondicional, siendo inválida la
ratificación parcial o condicional. La ratificación tiene efectos retroactivos a fa
fecha de comparecencia del procurador oficioso, sin perjuicio del derecho de
terceros.
PATROCINIO DE INTERESES DIFUSOS
El Código Adjetivo contempla la forma como se puede ejercer el patrocinio y defensa
de los intereses difusos, entendiendo que interés difuso ~s aquel cuya titularidad
corresponde a un conjunto indeterminado de personas, respecto de bienes jurídicos de
inestimable valor patrimonial, tales como el medio ambiente o el patrimonio cultural
o histórico o derechos del consumidor.
Pueden promover o intervenir en este proceso, el Ministerio Público, los Gobiernos
Regionales, los Gobiernos Locales, las Comunidades Campesinas y/o las
Comunidades Nativas en cuya jurisdicción se produjo el daño ambiental o el perjuicio
al patrimonio cultural, y las asociaciones o instituciones sin fines de lucro que según
la Ley y criterio del Juez, mediante resolución debidamente motivada, estén
legitimadas para ello. Las Rondas Campesinas que acrediten personería jurídica,
tienen el mismo derecho que las Comunidades Campesinas o las Comunidades
Nativas en los lugares donde estas no existan o no se hayan apersonado a juicio. Si se
promueven procesos relacionados con la defensa del medio ambiente o de bienes o
valores culturales, sin la intervención de los Gobiernos Locales indicados en el
párrafo anterior, el Juez deberá incorporarlos en calidad de litisconsortes necesarios,
aplicándose lo dispuesto en los articulos 93 a 95 del Código Procesal Civil. En estos
casos, una síntesis de la demanda será publicada en el diario oficial El Peruano o en
otro diario que publique los avisos judiciales del correspondiente distrito judicial. Son
aplicables a los procesos sobre intereses difusos, las nomas sobre acumulación
subjetiva de pretensiones en lo que sea pertinente. En caso que la Sentencia no
ampare la demanda, será elevada en consulta a la Corte Superior. La Sentencia
definitiva que declare fundada la demanda, será obligatoria también para quienes no
hayan participado del proceso, por el carácter general de los intereses difusos. La
indemnización que se establezca en la Sentencia, deberá ser entregada a las
Municipalidades Distrital ylo Provincial que hubieran intervenido en el proceso, a fin
de que sea utilizada en la reparación del daño ocasionado o en la conservación del
medio ambiente de su circunscripción (CPC, arto 82, modificado por la Ley
N°27752).