Los ácidos nucleicos son biomoléculas esenciales que transportan las instrucciones genéticas
de todos los organismos vivos. Se dividen en dos tipos principales: ácido desoxirribonucleico
(ADN) y ácido ribonucleico (ARN). Estas moléculas, que se encuentran en el núcleo de las
células, están formadas por largas cadenas de nucleótidos. Cada nucleótido consta de una base
nitrogenada, un azúcar y un grupo fosfato.
Los ácidos nucleicos, y el ADN en particular, son macromoléculas clave en la continuidad de la
vida. El ADN lleva la información hereditaria que se trasmite de padres a hijos y proporciona las
instrucciones sobre cómo (y cuándo) hacer muchas proteínas necesarias para construir y
mantener en funcionamiento células, tejidos y organismos.
La manera en que el ADN lleva esta información y cómo la usan células y organismos es
compleja, fascinante y bastante sorprendente.
Las funciones del ADN y el ARN en la célula
Los ácidos nucleicos, macromoléculas compuestas de unidades llamadas nucleótidos, existen
de manera natural en dos variedades: ácido desoxirribonucleico (ADN) y ácido ribonucleico
(ARN). El ADN es el material genético de los organismos vivos, desde las bacterias unicelulares
hasta los mamíferos multicelulares como tú y yo. Algunos virus usan ARN, no ADN, como su
material genético, pero técnicamente no se consideran vivos (ya que no pueden reproducirse
sin la ayuda de un hospedero).
El ADN en las células
En eucariontes, como plantas y animales, el ADN se encuentra en el núcleo, una cámara
especializada rodeada de membrana dentro de la célula, así como en ciertos tipos distintos de
organelos (como las mitocondrias y los cloroplastos de las plantas). En procariontes, como las
bacterias, el ADN no está encerrado en una envoltura membranosa, aunque sí se encuentra en
una región especializada de la célula llamada nucleoide.
En eucariontes, el ADN se suele separar en un número de fragmentos lineales muy largos
llamados cromosomas, mientras que en procariontes, como las bacterias, los cromosomas son
mucho más pequeños y a menudo circulares (en forma de anillo). Un cromosoma puede
contener decenas de miles de genes, y cada uno proporciona instrucciones sobre cómo hacer
un producto particular que necesita la célula.
De ADN a ARN a proteínas
Muchos genes codifican para productos proteicos, es decir, indican la secuencia de
aminoácidos que es usa para construir una proteína en particular. Sin embargo, antes de que
esta información se pueda utilizar para la síntesis de proteínas, primero debe hacerse una
copia del gen en ARN (transcrito). Este tipo de ARN se llama ARN mensajero (ARNm) y sirve
como un mensajero entre el ADN y los ribosomas, las máquinas moleculares que leen las
secuencias de ARNm y que lo utilizan para sintetizar proteínas. Esta progresión de ADN a ARN a
proteína es lo que se conoce como "dogma central" de la biología molecular.
Es importante resaltar que no todos los genes codifican para productos proteicos. Por ejemplo,
algunos genes codifican ARN ribosomal (ARNr), que sirve como componente estructural de los
ribosomas, o ARN de transferencia (ARNt), que son moléculas de ARN en forma de trébol que
transportan aminoácidos al ribosoma para la síntesis de proteínas. Incluso otras moléculas de
ARN, como los diminutos micro ARN (conocidos como miRNA), actúan como reguladores de
otros genes, y todo el tiempo se están descubriendo nuevos tipos de ARN que no codifican
para proteínas.
Nucleótidos
El ADN y el ARN son polímeros (en el caso del ADN, suelen ser polímeros muy largos) y se
componen de monómeros conocidos como nucleótidos. Cuando estos monómeros se
combinan, la cadena resultante se llama polinucleótido (poli- = "muchos").
Cada nucleótido se compone de tres partes: una estructura anular que contiene nitrógeno
llamada base nitrogenada, un azúcar de cinco carbonos, y al menos un grupo fosfato. La
molécula de azúcar tiene una posición central en el nucleótido, la base se conecta a uno de sus
carbonos y el grupo (o grupos) fosfato, a otro. Vamos a ver cada parte de un nucleótido a su
vez.
[Link]
rna-structure/a/nucleic-acids
Estructura de los ácidos nucleicos
Los ácidos nucleicos están compuestos por unidades repetitivas denominadas nucleótidos.
Cada nucleótido consta de:
Una base nitrogenada: una purina (adenina o guanina) o una pirimidina (citosina,
timina o uracilo).
Un azúcar: desoxirribosa en el ADN y ribosa en el ARN.
Un grupo fosfato: une los nucleótidos para formar una cadena.
Esta estructura básica permite a los ácidos nucleicos almacenar información genética y facilitar
su transmisión durante la replicación y la síntesis de proteínas.
Funciones de los ácidos nucleicos
La función principal del ADN es almacenar la información genética necesaria para el desarrollo
y funcionamiento de un organismo. Codifica las instrucciones para sintetizar proteínas, que son
esenciales para los procesos celulares y las reacciones químicas.
El ARN desempeña un papel crucial en la traducción de la información genética almacenada en
el ADN en proteínas. En este proceso intervienen varios tipos de ARN, como el ARN mensajero
(ARNm) y el ARN de transferencia (ARNt). Además, los ARN no codificantes tienen funciones
reguladoras y catalíticas.