¿Cómo la delimitación de las fronteras internas y externas han participado de la construcción
histórica del territorio colombiano?
Valentina Marín Mira
Alice Amandine Beuf
Geografía de Colombia
Universidad Nacional De Colombia
Facultad De Ciencias Humanas
Geografía
Bogotá D.C
2024
¿Cómo la delimitación de las fronteras internas y externas han participado de la
construcción histórica del territorio colombiano?
Resumen: El presente ensayo analiza cómo la delimitación de las fronteras tanto
internas como externas de Colombia se convirtió en un aspecto clave para la formación y
percepción del territorio del país. A lo largo de la historia, la cartografía ha jugado un papel
central en la definición y comprensión del territorio colombiano. Sin embargo, el país aún
enfrenta desafíos importantes derivados de la dualidad entre la soberanía nominal del país y la
soberanía de hecho en los territorios, como también las tensiones fronterizas, las disputas con
los países vecinos y los conflictos internos reflejan la realidad de la división y la desigualdad
del territorio colombiano.
Palabras claves: Fronteras, territorios, organización, límites, soberanía nominal,
soberanía de hecho, estado.
Introducción.
La construcción del territorio colombiano ha sido un proceso ligado a los factores
históricos y cartográficos que han moldeado la percepción y el control que se ha tomado del
espacio. El presente ensayo busca analizar y mostrar las formas en que la delimitación de las
fronteras internas y externas de Colombia han participado en la construcción histórica del
territorio. Históricamente, la cartografía más allá de representar el territorio y el espacio ha sido
una herramienta fundamental para lograr construir una narrativa nacional moldeada por los
factores históricos. A través de los mapas, se han establecido límites y fronteras, se han definido
identidades regionales y se ha logrado consolidar una imagen de Colombia como nación. Las
fronteras son líneas imaginarias cuya función principal es delimitar los territorios. Para poder
entender cómo la delimitación de las fronteras en Colombia ha influido en el proceso de
reconocer al país como una nación, hay que analizar las diversas etapas de este proceso
partiendo de basarse en los factores políticos, económicos y sociales que han influido en la
definición (y redefinición) de los límites territoriales que históricamente ha tenido el país,
adoptando una perspectiva tanto histórica como geográfica para entender las dinámicas internas
del estado colombiano y los conflictos regionales han moldeado la configuración territorial de
la nación
A lo largo de la historia, el territorio colombiano ha enfrentado desafíos para lograr
consolidar su soberanía, en parte debido a la tensión entre la soberanía nominal y la de hecho.
Esta dicotomía se refleja claramente en la forma en la que el estado ejerce el poder en las
diferentes partes del país. En las regiones y centros de poder andinos, el estado ejerce una
soberanía nominal, reflejada en las administraciones oficiales, por ejemplo. Al contrario, en las
zonas de la periferia y rurales, (como el Pacífico, el Amazonas, Magdalena medio, Orinoquía…)
la verdadera soberanía nacional está fragmentada, ya que, en estos territorios, grupos armados,
guerrillas, disidentes de las FARC, bandas criminales y paramilitares han ganado el control,
desafiando el monopolio del poder estatal y controlando una vasta cantidad de recursos
naturales y actividades ilegales generalizadas. La fragmentación que se presenta en estos
territorios se debe a múltiples factores, uno de los más importantes es la dificultad que tiene el
estado para lograr tener un control uniforme en todo el país. En las periferias o zonas
marginadas coexisten dos tipos de soberanía: la soberanía estatal nominal y la soberanía de los
grupos armados. Dicha dualidad básicamente crea una situación paradójica para las poblaciones
de los territorios que enfrentan la represión estatal y la seguridad impuesta por grupos armados.
La presencia del estado en estos territorios fue parcial, a veces delegada a actores no estatales
como las iglesias, por ejemplo, que asumieron roles similares a los estatales. Esta delegación
funcional permite que las instituciones estatales operen con cierto grado de autonomía,
reforzando así la sensación de ausencia real de un estado.
La construcción del mapa nacional, iniciada desde la Comisión Corográfica que fue
dirigida por Agustín Codazzi en el siglo XIX, ha sido fundamental para la formación las bases
cartográficas del territorio nacional. La comisión se encargó de realizar un proyecto de
investigación y mapeo que se enfocaba en fortalecer la comprensión del vasto territorio de
Colombia, que en ese momento era en gran parte desconocido y carecía de mapas precisos. Se
realizaron una serie de expediciones que no sólo cartografiaron grandes zonas del país, sino que
también proporcionaron información detallada sobre la geografía, los recursos naturales y las
condiciones de vida de diversas regiones. El trabajo de la comisión tiene una importancia
decisiva para determinar las fronteras interiores y una planificación más eficaz del desarrollo
del país, los mapas y estudios que completaron proporcionaron la base para una mejor
comprensión del territorio y contribuyeron a la formación del estado-nación. En la actualidad,
el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y otras entidades continúan desarrollando la
cartografía en Colombia.
La estructura territorial de Colombia, moldeada por la historia y las disputas fronterizas,
también refleja esta fragmentación de la soberanía. Las fronteras colombianas están definidas
por el principio “uti possidetis juris” Díaz, S., Muñoz, S., Nieto, M. (2010), que es el que
establece que los nuevos “Estados independientes” heredan las fronteras que tenían las antiguas
colonias en el momento de obtener su independencia. En otras palabras, los límites territoriales
que existían antes de la independencia se mantienen como base para las nuevas naciones. En el
contexto de la formación de la República de Colombia, este principio indicaba que el nuevo
estado tenía que respetar las fronteras existentes en el Virreinato de la Nueva. Sin embargo, aquí
entra una importante representación cartográfica realizada por José Manuel Restrepo, quien
realizó un mapa extendiendo los límites territoriales de Colombia hacia Centroamérica, la
Amazonía y la Orinoquía. Esto ha creado tensiones con países vecinos como Perú, y afecta las
disputas actuales sobre límites marítimos, como el existente con Nicaragua por las islas de San
Andrés y Providencia. Las fronteras de Colombia, caracterizadas por su porosidad y
complejidad, muestran signos de cambio; la frontera con Perú es conocida por la actividad
fluvial y el control de cosechas ilegales; las fronteras con Panamá, Ecuador y Venezuela son
particularmente difíciles debido a los flujos migratorios, el contrabando y el narcotráfico. En
particular, el cierre temporal de la frontera con Venezuela ha provocado una migración masiva;
y la frontera con Brasil tiene una población menor, pero tiene problemas relacionados con el
comercio de recursos naturales.
En el contexto interno de Colombia, la construcción territorial es un ejercicio moldeado
por las luchas entre las elites regionales y el gobierno central. La actual organización político-
administrativa del país se consolidó en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX,
concentrando el poder en Bogotá y creando los departamentos y municipios. Esta estructura se
caracteriza por la tensión entre las elites regionales y la política centralizadora. Las propuestas
de reordenamiento territorial, como la creación de las Regiones Administrativas de planeación
(RAP), las cuales tienen como objetivo satisfacer las necesidades de las regiones y mejorar la
gobernanza territorial, son propuestas que aún enfrentan desafíos ya que los intereses
económicos y geopolíticos de diversos actores influyen en la configuración y asignación de
recursos de los RAP. Y, en términos de autonomía territorial, la constitución de 1991 reconoce
los derechos colectivos a la tierra y la identidad de las comunidades afrodescendientes e
indígenas. Sin embargo, a pesar de este reconocimiento legal, la autonomía territorial continúa
siendo violada por diversos actores y procesos, mostrando la brecha entre los derechos
constitucionales y la situación real. Es notable que la situación en zonas de territorios étnicos
como reservas indígenas se refleja la falta de aplicación efectiva de los derechos territoriales,
ya que las comunidades enfrentan restricciones para ejercer sus derechos y conflictos por la
propiedad de la tierra, exacerbados por la presencia de actores armados y empresas que buscan
apropiarse del territorio.
Conclusiones.
La historia del territorio colombiano revela la compleja interacción entre la soberanía
nominal y la de hecho, demostrado desde el desafío del estado de ejercer un control unificado
sobre todo su territorio. A pesar de importantes avances en cartografía, como el trabajo de la
Comisión Corográfica dirigida por Codazzi, la fragmentación sigue siendo un problema
persistente. Las tensiones fronterizas, las luchas internas por el reparto del poder y las
violaciones de los derechos territoriales reflejan la brecha entre el ideal de una soberanía estatal
unificada y la realidad de una gobernanza completamente fragmentada.
En conclusión, la guerra, la marginación y las disputas territoriales han creado un
territorio fragmentado y desigual en el proceso de formación del territorio colombiano. A pesar
de los esfuerzos del estado por consolidar la soberanía y mejorar la gobernanza territorial,
todavía se enfrentan diversos desafíos importantes para ejercer un control efectivo y garantizar
la distribución equitativa de recursos y servicios en todo el país. La construcción de un estado
fuerte y legítimo requiere superar estas desigualdades y resolver las tensiones históricas y
actuales que afectan el territorio del país.
Bibliografía.
Díaz, S., Santiago Muñoz Arbeláez, Á. /, & Olarte, M. N. (2010). Ensamblando la
nación Cartografía y política en la historia de Colombia.
Anexos.