AÑO DE LA RECUPERACIÓN Y CONSOLIDACIÓN DE LA
ECONOMÍA PERUANA”
ASIGNATURA
COMPRENSIÓN Y REDACCIÓN DE TEXTOS I
DOCENTE
ZAPATA RUIZ, RALPH
ALUMNAS:
CHANDUVI CHIROQUE, MARIANA MERCEDES
VILELA HERNANDEZ, ADRIANA ALEXANDRA
PIURA_2025
Una mirada crítica ante la ola de extorsiones en el Perú
En el Perú, la inseguridad ciudadana se ha convertido en uno de los problemas más
graves de los últimos años, y dentro de este contexto, la extorsión es uno de los delitos
que más ha crecido. Este crimen afecta diariamente a transportistas, comerciantes y
familias enteras, generando miedo y desconfianza. Ante esta situación, surge La
interrogante: ¿Realmente las instituciones públicas están actuando de forma eficiente?
Desde mi punto de vista, las instituciones públicas no están respondiendo de manera
eficiente frente a la ola de extorsiones, porque las medidas aplicadas son reactivas, no
atacan las causas reales del problema, y la población ha perdido la confianza en sus
autoridades. (Fuente 1 y 5)
El aumento continuo de los casos de extorsión demuestra que las acciones del Estado
no están funcionando. Según datos del Observatorio de Seguridad Ciudadana, entre
2021 y 2023 las denuncias por extorsión crecieron un 390 %, alcanzando más de
22,000 casos en 2023. Además, se estima que solo uno de cada cinco casos es
denunciado, debido al miedo de las víctimas y la falta de confianza en las instituciones.
A esto se suma que más de 23,800 policías han sido retirados por faltas graves en los
últimos años. Según una encuesta del IEP (Instituto de Estudios Peruanos), solo el 31 %
de los peruanos confía en la Policía Nacional. Aunque el gobierno ha implementado
medidas como líneas de denuncia (1818) o brigadas especiales, la mayoría de
ciudadanos ni siquiera conoce su existencia, lo cual refleja la poca efectividad de estas
respuestas. (Fuentes 1y 7)
El problema principal es que las instituciones solo reaccionan cuando ya ocurre una
tragedia, pero no previenen ni resuelven las causas de fondo. En los distritos más
afectados, como San Juan de Lurigancho o Comas, no hay suficientes policías ni
tecnología moderna para enfrentar al crimen organizado. Además, no existen
programas sostenidos que capaciten a la población o promuevan la denuncia. Según
Ipsos Perú, el 42 % de los ciudadanos cree que la causa principal de la inseguridad es la
corrupción del sistema judicial, y otro 37 % culpa a la policía. Mientras tanto, se siguen
declarando estados de emergencia o aumentando los patrullajes sin resultados
duraderos. Si no se enfrentan estos problemas estructurales con reformas profundas,
las medidas seguirán siendo superficiales y el crimen continuará creciendo. (Fuente 5,6
2 y 4)
En resumen, las instituciones públicas no están actuando de forma eficiente ante la ola
de extorsiones en nuestro país. Las cifras demuestran que la situación empeora, y las
acciones tomadas no han logrado disminuir el miedo ni la violencia. Para enfrentar
este problema de manera real, el Estado necesita dejar de improvisar y aplicar
estrategias integrales: prevenir los delitos, invertir en tecnología, formar policías bien
preparados y luchar seriamente contra la corrupción. Solo así será posible recuperar la
confianza de los peruanos y garantizarles una vida más segura.
(Fuente 2 ,5 y 4.)