Capitulo 6: Formulación de
hipótesis en la ruta cuantitativa
Tabla de contenido
Formulación de hipótesis en la ruta cuantitativa ............ 3
¿Qué son las hipótesis? ¿Cómo podemos definirlas? .............. 3
¿En todas las investigaciones cuantitativas debemos forzosamente
plantear hipótesis? ............................................ 3
Las variables contenidas en las hipótesis, ¿qué son? ........... 4
¿Qué características deben tener las hipótesis? ................ 5
Los tipos de hipótesis ......................................... 6
1. ¿Qué son las hipótesis de investigación? ................. 6
Hipótesis predictivas de un valor o dato en un tiempo determinado .. 7
Hipótesis correlacionales .......................................... 7
Hipótesis de comparación de grupos o categorías (de diferencias o
contraste) ......................................................... 7
Hipótesis causales ................................................. 8
¿Qué son las hipótesis nulas? .................................. 9
¿Qué son las hipótesis alternativas? .......................... 10
¿En una investigación se formulan hipótesis de investigación,
nula y alternativa? ........................................... 10
¿Qué se hace con las hipótesis en la ruta cuantitativa? ....... 11
Prueba de hipótesis ........................................... 11
¿Para qué sirven las hipótesis? ¿Cuáles son sus funciones? .... 11
¿Qué ocurre cuando no se aporta evidencia en favor de las
hipótesis de nuestra investigación? ........................... 12
¿Qué hay de las variables que están contenidas en las hipótesis?
¿Debemos definirlas? ¿Cuál es su papel? ....................... 12
Definición conceptual o constitutiva .......................... 13
Definición operacional ........................................ 14
Formulación de hipótesis en la
ruta cuantitativa
¿Qué son las hipótesis? ¿Cómo podemos definirlas?
Las hipótesis son explicaciones tentativas del fenómeno o
problema investigado formuladas como proposiciones o
afirmaciones y constituyen las guías de un estudio. Indican lo
que tratamos de probar y, por así decirlo, toman la estafeta
de parte del planteamiento del problema para determinar el
curso de la indagación en la ruta cuantitativa. De hecho, son
respuestas provisionales a las preguntas de investigación que
habrás de confirmar o no al realizar tu estudio.
En realidad, a lo largo de tu vida seguramente has planteado
hipótesis a partir de preguntas que te hiciste. Por ejemplo,
¿le resultaré atractivo o atractiva a X? Hipótesis: “Sí le
resulto atractivo a X”.
Esta hipótesis coloquial es una explicación tentativa y está
enunciada como proposición. Después investigamos si se acepta
o se rechaza la hipótesis, al cortejar a X y observar el
resultado.
Veamos algunos ejemplos de hipótesis:
- “Los fumadores tienen un riesgo mayor de presentar un
infarto que los no fumadores” (Koon et al., 2006)
- “El matrimonio y la cohabitación mejoran el nivel de
satisfacción con la vida” (Næss et al., 2015).
- “A mayor motivación intrínseca en el trabajo, mayor
satisfacción laboral” (Saldaña, 2017).
- “El método Interfase® para enseñar robótica a los alumnos
de primaria es más eficaz que el método Maks” (Hernández
et al., 2017).
¿En todas las investigaciones cuantitativas debemos
forzosamente plantear hipótesis?
No, no siempre debemos establecer hipótesis. Formulamos o no
hipótesis dependiendo del alcance inicial del estudio, el cual,
a su vez, depende del planteamiento del problema.
Las investigaciones cuantitativas que formulan hipótesis son
solamente aquellas que tienen un alcance correlacional o
explicativo, o las que tienen un alcance descriptivo, pero que
intentan pronosticar una cifra, un dato o un hecho. Esto se
resume en la tabla 6.2.
Fuente: Sampieri (2018)
Las variables contenidas en las hipótesis, ¿qué son?
Las hipótesis vinculan o pronostican variables, las cuales
fueron introducidas en los capítulos previos. Recordemos que
una variable es una propiedad o concepto que puede variar y
cuya fluctuación es susceptible de medirse u observarse (capaz
de adquirir diferentes valores que pueden ser registrados por
un instrumento de medición).
Ejemplos de variables son: edad, género, depresión, liderazgo,
exposición a un programa televisivo, ventas de un producto,
preferencia de una red social en internet, presión arterial,
dosis diaria administrada de un medicamento, satisfacción
laboral, tiempo que tarda en manifestarse una enfermedad, etc.
Como podemos ver, siempre hay posibilidad de variación.
El concepto de variable se aplica a personas u otros seres
vivos, objetos, procesos, hechos y fenómenos, los cuales
adquieren diversos valores respecto de la variable medida. Por
ejemplo, la inteligencia, ya que es posible clasificar a las
personas de acuerdo con esta variable; no todos los individuos
la poseen en el mismo grado, es decir, varían en inteligencia.
Las variables adquieren valor para la investigación científica
cuando llegan a relacionarse con otras variables en las
hipótesis y teorías, en este caso, se les suele denominar
constructos o construcciones hipotéticas.
¿Qué características deben tener las hipótesis?
Las principales características que deben tener las hipótesis
son:
1. Referirse a una situación “real”. Las hipótesis únicamente
se pueden someter a prueba en un contexto específico y definido
(tiempo y lugar, así como con casos concretos). Por ejemplo,
una hipótesis relativa a alguna variable organizacional,
digamos “la disposición a trabajar en equipo”, deberá poder
probarse en condiciones reales, con ciertos colaboradores de
organizaciones existentes. En determinadas ocasiones, se
contextualiza la hipótesis en su propia redacción y en otras,
mediante un párrafo explicativo.
Veamos dos ejemplos de ello:
Hipótesis contextualizada: “Los niños guatemaltecos que viven
en zonas urbanas imitarán más la conducta violenta de la
televisión, que los niños guatemaltecos que viven en zonas
rurales”.
Hipótesis con párrafo explicativo:
“La disposición a trabajar en equipo incrementa la
productividad de los trabajadores”.
El estudio será llevado a cabo en empresas que fabrican
autopartes (cableados, arneses, mazos, mangueras, tornillos,
etc.) ubicadas en Córdoba, Argentina.
2. Las variables o términos de las hipótesis deben ser lo más
concretos, entendibles y precisos que sea posible. Términos
vagos o confusos no tienen cabida en una hipótesis. Así,
“enfermedad”, “contaminación” y “malestar interno” son
conceptos generales que deben sustituirse por otros más
específicos (por ejemplo: enfermedad diverticular”, “índice de
contaminación del aire” o “depresión”). Imagina la hipótesis:
“Este refresco de cola es mejor que este otro” (¿mejor?, ¿mejor
en qué?, ¿para quién?, ¿cómo? Resulta incomprensible, vago o
impreciso).
3. Derivado de lo anterior, los términos o variables de una
hipótesis deben ser observables o medibles, así como la
relación planteada entre ellas, es decir, tener referentes
empíricos. Las hipótesis científicas, al igual que los
objetivos y las preguntas de investigación, no incluyen juicios
morales ni cuestiones que no podamos medir. Hipótesis como:
“El diablo hace que los malos estudiantes se conviertan en
buenos profesionistas” o “La voluntad del alma está relacionada
con la espiritualidad angelical”, implican conceptos o
relaciones que no poseen referentes reales; por lo tanto, no
son útiles como hipótesis para investigar.
La relación propuesta entre las variables debe ser clara,
lógica y creíble o posible. Es indispensable que se comprenda
la forma en que se vinculan las variables y esta relación no
puede ser ilógica. La siguiente hipótesis: “Las personas que
no endulzan su café y prefieren los productos con sabor amargo
son más propensas a mostrar signos de psicopatía, narcicismo y
sadismo”, sería inverosímil. No es posible considerarla pues
este tipo de comportamientos son más bien multifactoriales y
es poco probable que puedan relacionarse con un aspecto tan
relativo como el hábito de endulzar o no una bebida, y tampoco
con toda la población.
Los tipos de hipótesis
1. ¿Qué son las hipótesis de investigación?
Lo que a lo largo del capítulo hemos presentado como hipótesis
son en realidad las hipótesis de investigación (proposiciones
tentativas acerca de la o las posibles relaciones entre dos o
más variables).
Se les suele simbolizar como Hi o con números cuando son varias:
H1, H2, H3, etc., y también se les denomina hipótesis de
trabajo.
A su vez, las hipótesis de investigación pueden ser:
a) predictivas de un valor, cifra o dato en un tiempo
determinado,
b) correlacionales,
c) de comparación de grupos o categorías (direccionales y no
direccionales) y
d) causales (direccionales o no direccionales).
Un ejercicio interesante es ubicarlas en tiempo, lugar y casos.
Hipótesis predictivas de un valor o dato en un tiempo
determinado
Estas hipótesis se utilizan para intentar predecir un dato o
valor en una o más variables que se observarán o medirán.
Se fundamentan en el análisis de tendencias pasadas y un sólido
marco teórico. Pueden ser específicas de una cifra o rango.
Hi: “La tasa de desocupación (TD) de la población
económicamente activa para el año próximo en México será de
5.2%”.
Hipótesis correlacionales
Como su nombre lo indica, estas hipótesis establecen vínculos
entre dos o más variables y corresponden a los estudios
correlacionales. Además, no solo pueden establecer que dos o
más variables se encuentran asociadas (“el tabaquismo está
relacionado con la presencia de padecimientos pulmonares”),
sino también cómo lo están (qué dirección sigue la
correlación):
“Entre mayor sea la retroalimentación sobre el desempeño en el
trabajo que los superiores proporcionen a sus colaboradores,
mayor motivación hacia el trabajo” (en empresas dedicadas a la
producción de leche y sus derivados en la provincia X). Así,
alcanzan el nivel predictivo y parcialmente explicativo.
Hipótesis de comparación de grupos o categorías (de diferencias
o contraste)
Estas hipótesis pretenden contrastar dos o más grupos,
categorías, procesos o hechos en términos cuantitativos
(hombres-mujeres, turnos de una planta, grupos de un
experimento, etc.). Por ejemplo, “La tasa de suicidios en la
ciudad … es mayor entre los hombres adultos que en las mujeres
adultas”4 (grupo 1 = hombres, grupo 2 = mujeres).
A su vez, las hipótesis de comparación pueden ser direccionales
o no direccionales. Se nombran direccionales cuando se
especifica la relación entre la variable de segmentación o que
origina la división de los grupos —considerada como causa o
variable independiente— y la variable de contraste —considerada
como efecto o variable dependiente—, como en el caso anterior:
Fuente: Sampieri (2018)
Hipótesis causales
Estas hipótesis plantean relaciones de causalidad entre las
variables incluidas. Es decir, no solamente establecen el
vínculo entre variables, sino que proponen una explicación de
este, el cual puede ser más o menos completo, lo que depende
del número de variables que se incluyan, pero todas estas
hipótesis establecen relaciones de causa-efecto. Regularmente
son direccionales.
Correlación y causalidad son conceptos vinculados, pero
distintos. Si dos variables están correlacionadas, ello no
necesariamente implica que una será causa de la otra.
Supongamos que una empresa fabrica un producto que se vende
poco y decide mejorarlo.
Fuente: Sampieri (2018)
¿Qué son las hipótesis nulas?
Las hipótesis nulas como su nombre lo indica refutan o niegan
lo que afirman las hipótesis de investigación. Representan el
reverso o contradicción de estas (Babbie, 2012; Sullivan, 2009;
Lavrakas, 2008 y Voi, 2003). Si la hipótesis de investigación
propone: “Los universitarios le atribuyen más importancia al
atractivo físico en sus relaciones de pareja que las
universitarias”, la hipótesis nula postularía: “Los
universitarios no le atribuyen más importancia al atractivo
físico en sus relaciones de pareja que las universitarias”.
Debido a que esta clase de hipótesis resulta la contraparte de
la hipótesis de investigación, hay prácticamente tantos tipos
de hipótesis nulas como de investigación.
Es decir, la clasificación de hipótesis nulas es similar a la
tipología de las hipótesis de investigación: hipótesis nulas
predictivas de un valor o dato (que niegan el valor predicho
por la hipótesis de investigación), hipótesis que niegan o
contradicen la relación entre dos o más variables (hipótesis
nulas correlacionales), hipótesis que niegan que haya
diferencia entre grupos que se comparan (hipótesis nulas de
contraste de grupos) e hipótesis que niegan la relación de
causalidad entre dos o más variables (en todas sus formas)
[hipótesis nulas causales].
Las hipótesis nulas se simbolizan así: Ho.
¿Qué son las hipótesis alternativas?
Estas hipótesis, como su nombre lo indica, son posibilidades
opcionales ante las hipótesis de investigación y nula:
proporcionan otra explicación o descripción diferente de las
que ofrecen estos dos tipos de hipótesis.
Si la hipótesis de investigación establece: “Este automóvil es
negro”, la nula afirmará: “Este automóvil no es negro”, y
podrían formularse una o más hipótesis alternativas: “Este
automóvil es azul”, “Este automóvil es verde”, “Este automóvil
es blanco”, etc. Cada una constituye una descripción distinta
de las que proporcionan las hipótesis de investigación y nula.
Las hipótesis alternativas se simbolizan como Ha y solo pueden
formularse cuando verdaderamente hay otras posibilidades,
además de las hipótesis de investigación y nula. De no ser así,
no deben establecerse.
Fuente: Sampieri (2018)
¿En una investigación se formulan hipótesis de investigación,
nula y alternativa?
No existen reglas universales sobre si debemos incluir o no
los tres tipos de hipótesis en los proyectos o protocolos y
reportes de investigación, aunque casi siempre solamente se
formula la hipótesis de investigación y en algunos casos
únicamente la nula (Degelman, 2005, consultor de la American
Psychological Association).
Si se enuncia la de investigación, la nula se deduce fácilmente
o viceversa.
¿Qué se hace con las hipótesis en la ruta cuantitativa?
Prueba de hipótesis
En la ruta cuantitativa, las hipótesis se someten a prueba o
escrutinio empírico para determinar si son apoyadas o refutadas
por los resultados de la investigación. En realidad, no podemos
probar que una hipótesis sea verdadera o falsa, sino argumentar
que fue respaldada o no de acuerdo con los datos obtenidos y
análisis realizados en nuestro estudio y esto es válido para
el contexto en cuestión (casos, lugar y tiempo). Lo anterior
resulta particularmente cierto en ciencias sociales.
Desde el punto de vista técnico, no se acepta una hipótesis a
través de una sola investigación, sino que se aporta evidencia
en su favor o en su contra. Cuantas más investigaciones
apuntalen o respalden una hipótesis más credibilidad tendrá.
¿Para qué sirven las hipótesis? ¿Cuáles son sus funciones?
Las principales funciones de las hipótesis en la ruta
cuantitativa son las siguientes:
1. Guiar u orientar al investigador hasta el final de la ruta
del proceso cuantitativo. Las hipótesis se someten a prueba
implementando un método (diseño de investigación, muestra,
recolección de datos) y analizando resultados. Proporcionan
orden y lógica al estudio.
2. Sirven para describir y explicar el fenómeno o problema al
que se refieren. Cada vez que una hipótesis recibe evidencia
empírica a favor o en contra, nos dice algo acerca del
fenómeno o problema con el que se asocia. Si la evidencia
es a favor, la información sobre el fenómeno se incrementa;
y aun si la evidencia es en contra, descubrimos algo acerca
del fenómeno que no sabíamos antes.
3. Apoyar en la prueba o escrutinio de teorías. Cuando varias
hipótesis de una teoría reciben evidencia favorable, la
teoría va haciéndose más sólida.
¿Qué ocurre cuando no se aporta evidencia en favor de las
hipótesis de nuestra investigación?
¿Qué sucede si los resultados no apoyan mis hipótesis?
Seguramente te has preguntado esto. La respuesta es sencilla:
si hiciste tu mejor esfuerzo y recorriste debidamente la ruta
cuantitativa, no te preocupes, generaste conocimiento, que es
la meta de la investigación.
No siempre los datos y resultados apoyan las hipótesis. Pero
el hecho de que estos no aporten evidencia en favor de las
hipótesis planteadas de ningún modo significa que la
investigación carezca de utilidad. En la investigación el fin
último es el conocimiento y, en este sentido, también los datos
en contra de una hipótesis ofrecen entendimiento. Lo importante
es analizar por qué no se aportó evidencia en favor de las
hipótesis. Siempre deben mencionarse todos los resultados
incluyendo aquellos que contradigan las hipótesis.
¿Qué hay de las variables que están contenidas en las
hipótesis? ¿Debemos definirlas? ¿Cuál es su papel?
Las hipótesis relacionan variables, por lo tanto, al formular
una hipótesis, es indispensable definir los términos o
variables incluidos en ella. Esto es necesario por varios
motivos:
1. Para que el investigador, sus colegas, los lectores o
usuarios del estudio y, en general, cualquier persona que
examine la investigación le proporcione el mismo
significado a los términos o variables incluidas en las
hipótesis. Hay variables que no generan confusión como
edad o género; pero la mayoría sí pueden tener varios
significados y verse desde distintas perspectivas. Por
ejemplo: satisfacción en la vida, salud mental,
personalidad, poder en la organización, motivación, sexo
explícito, cultura organizacional, etcétera.
2. Asegurarse de que las variables pueden ser medidas,
observadas, evaluadas o inferidas, es decir que de ellas
se pueden obtener datos de la realidad.
3. Evaluar más adecuadamente los resultados de nuestra
investigación, porque las variables y no solo las
hipótesis, se contextualizan.
4. Poder comparar nuestros resultados con los de otros
estudios (saber si estamos hablando de lo mismo y puede
hacerse tal comparación). Las variables deben ser
definidas de dos formas: conceptual y operacionalmente.
Definición conceptual o constitutiva
La definición conceptual es aquella que precisa o indica con
otros términos cómo vamos a entender una variable en el
contexto de nuestra investigación. Generalmente se trata de
una definición acordada y validada por una comunidad científica
o profesional y emana de la revisión de la literatura (presente
en diccionarios especializados, páginas web con respaldo
institucional y publicaciones como artículos de revistas
académicas y libros).
Desde luego, para toda variable nueva siempre habrá quien deba
definirla por primera vez, particularmente en estudios
exploratorios.
Cuando la definición conceptual describe la esencia o las
características de una variable, objeto o fenómeno se le
denomina definición real (Reynolds 1986).
Fuente: Sampieri (2018)
Estas definiciones son necesarias pero insuficientes para
precisar las variables de la investigación, porque no nos
vinculan directamente con la realidad o con el fenómeno o
problema. Después de todo continúan con su carácter de
conceptos. Los investigadores requieren ir más allá, deben
definir las variables que se incluyen en sus hipótesis, en
forma tal que puedan ser medidas u observadas, comprobadas y
contextualizadas. Lo anterior es posible al utilizar lo que se
conoce como definiciones operacionales.
Definición operacional
Una definición operacional consiste en el conjunto de
procedimientos, técnicas y métodos para medir una variable en
los casos de la investigación. Constituye las actividades que
un observador debe realizar para recibir las impresiones
sensoriales que indican la existencia de un concepto teórico
en mayor o menor grado (MacGregor, 2006; Reynolds, 1986). La
definición operacional nos señala: para recoger datos respecto
de una variable es necesario hacer esto y aquello, además
articula los procesos de un concepto que son precisos para
identificar ejemplos de este.
Si el investigador dispone de varias definiciones operacionales
para medir una variable, debe elegir la que proporcione más
información sobre esta, la que capte mejor su esencia, se
adecue más a su contexto y sea más precisa, válida y confiable.
Una correcta selección de las definiciones operacionales
disponibles o la creación de la propia definición operacional
se encuentran muy relacionadas con una adecuada revisión de la
literatura. Cuando esta ha sido cuidadosa, se tendrá una gama
más amplia de definiciones operacionales para elegir o más
ideas para desarrollar una nueva.
Asimismo, al contar con estas definiciones, el tránsito a la
elección del o los instrumentos para recabar los datos es
rápido, pues solo debemos considerar que se adapten al diseño
y a la muestra del estudio.
En una investigación se tienen por lo regular diversas
variables y, por lo tanto, se formularán varias definiciones
conceptuales y operacionales.
Una cuestión que debemos resaltar es que las definiciones
conceptuales y operacionales son necesarias en todos los
estudios, aun cuando no se formulen hipótesis. Siempre que
estén presentes las variables, se incluyen.
A continuación, se muestran dos ejemplos de hipótesis con sus
variables y las correspondientes definiciones conceptuales y
operacionales.
Fuente: Sampieri (2018)