TÍTULO: ¿Por qué a mí?
PERSONAJES PRINCIPALES:
NARRADOR/A
VALÉRIA - Luhana
1 novio (alex) - steven
MADRE- roxana
PADRE - diego
profesora de ingles - monja, DANIELA?
hermana, ENFERMERA (ariana)
sara- taiz
jordan-sebastian
TOMAS-jeiner
DR. SABELOTODO (médico frívolo en Brasil) - eduardo
DR. ÁNGEL -rony
ESCENA INICIAL — “MI NOMBRE ES VALERIA”
(Escenario oscuro. Un único foco ilumina a Valeria sentada, con una libreta en la
mano. Habla con voz firme pero rota. Pausas largas. Mirada hacia el vacío.)
VALERIA:
Mi nombre es Valeria., Tengo diecisiete años… y un secreto que me quema. Desde
fuera… parezco una chica normal.. Camino por la calle. Me enamoro, lloro, río. Como
tú. Como cualquiera.
Pero por dentro... hay un grito que no se calla. Un miedo que no duerme. Una palabra
que cambió mi vida: VIH.
(Se detiene. Respira hondo.)
No lo busqué. No lo esperaba. Tampoco me lo contaron a tiempo. Una sola decisión…
una noche… y mi historia dio un giro sin aviso.
A veces me despierto y me pregunto: ¿Por qué a mí?, ¿Fui tonta? ¿Ingenua? ¿Valiente?
No lo sé. Solo sé que desde ese día…todo lo que era…cambió.
(Silencio. Mira al público.) Pero No vine a dar lástima. Vine a hablar.
Porque el silencio mata más que cualquier virus. Y mi historia… tal vez no te salve a ti.
Pero sí te despierte.
Así empieza mi verdad.
(ESCENA 1 – «UN BARCO, UN NAUFRAGIO»
VALÉRIA —15 años— recorre la cubierta del crucero. NOVIO —25— aparece,
apoyado en la baranda. NARRADOR/A, en proscenio, con luz cálida.)
NARRADOR/A
Brasil, 1986. Valéria sueña con un amor de película. No sabe que, esa noche, la
pregunta que la acompañará toda su vida nacerá en silencio: ¿Por qué a mí?
VALÉRIA
(acercándose curiosa)
Hola… ¿eres brasileño también?
NOVIO
(sonríe)
Sí, aunque paso más tiempo en el extranjero. ¿Y tú?
VALÉRIA
Es mi primer viaje sola… bueno, con mi familia. Nunca había estado en un crucero.
NOVIO
(ríe)
Entonces es tu noche de suerte. ¿Cómo te llamas?
VALÉRIA
Valéria. ¿Y tú?
NOVIO
alex. Encantado. (Hace una reverencia exagerada.)
VALÉRIA
(ríe nerviosa)
Mucho gusto.
NOVIO
(mirada penetrante)
Eres distinta. Eres mas interesante que las demás.
VALÉRIA
(sorprendida)
¿De verdad lo crees? Siempre me dicen que soy aburrida ajaja
NOVIO
(acercándose más)
Yo no veo una chica aburrida. Veo una mujer que merece que el mundo la escuche.
VALÉRIA
(baja la mirada, halagada)
Gracias…
NOVIO
¿Quieres bailar? Hay música en la cubierta principal.
VALÉRIA
(encantada)
Claro.
(Luz cambia. Bailan brevemente. Luego continúa escena original.)(Valéria y su novio
caminan tomados de la mano, riendo, hasta que él se vuelve serio de pronto.)
NARRADORA:
Después de haberse conocido pasan un buen tiempo juntos, pero lo peor recién
estaría por comenzar….
NOVIO
(de pronto brusco)
¿Y por qué estabas hablando tanto con ese chico en el comedor?
VALÉRIA
(sorprendida)
¿Quién? ¿Marcelo? Solo me preguntó de dónde era. Fue una charla normal.
NOVIO
(alzando la voz)
¡No me gusta que otros te miren! ¿Te haces la inocente?
VALÉRIA
(defensiva)
¡No estoy haciendo nada malo! ¡Estás exagerando!
NOVIO
(tenso)
¡Cállate! No me provoques. Recuerda que estás conmigo por algo.
VALÉRIA
(se aparta)
Esto no es amor… esto me da miedo.
NARRADOR/A
Lo que parecía un comienzo romántico… pronto se convertiría en una marca
imborrable. El amor que controla no es amor. Es un espejismo que atrapa y hiere. A
veces, el dolor empieza justo cuando se supone que deberíamos ser más felices.
Valeria quizo amar sin medidas. Y lo hizo. Con la entrega absoluta
Confió en él. En sus palabras. En ese “no te preocupes, estoy sano” que suena tan
seguro…
Y fue entonces —sin saberlo, sin notarlo, sin sentirlo—
que el virus entró en su cuerpo.
Callado. Sutil. Como una sombra que se desliza entre la piel y se esconde en la
sangre.
Sin hacer ruido. Sin anunciar su llegada.
ESCENA 2 – «UN CACTUS SECO Y LLENO DE ESPINAS»
. En el centro, un escritorio con papeles. DR. SABELOTODO revisa resultados
clínicos. VALÉRIA está sentada al frente, inquieta. El reloj en la pared hace tic-tac. El
NARRADOR/A está en penumbra, al lateral del escenario.)
DR. SABELOTODO
(consultando una carpeta, sin mirarla)
Valéria… ya tenemos los resultados.
VALÉRIA
(inquieta, sonríe nerviosa)
¿Sí? ¿Está todo bien? Me siento rara, cansada… pero pensé que era algo de estrés
o… anemia, tal vez.
DR. SABELOTODO
(alzando la vista con frialdad profesional)
Los análisis muestran presencia del virus VIH.
(Silencio absoluto. Solo se escucha el reloj.)
VALÉRIA
(tarda en procesarlo)
¿VIH…? ¿Eso es…?
DR. SABELOTODO
Virus de Inmunodeficiencia Humana. Positivo. Tus defensas están comprometidas.
VALÉRIA
(voz quebrada)
No… no puede ser… Eso es… eso es sida. ¡No puede ser!
DR. SABELOTODO
Técnicamente no. Tener el virus no significa que tengas sida. Pero debes iniciar un
control riguroso. Ya mismo.
VALÉRIA
(se lleva las manos al rostro)
Yo… yo solo estuve con una persona. ¡Una sola! ¿Cómo puede haber pasado?
DR. SABELOTODO
(ligeramente incómodo)
Sí. A veces… basta una sola vez.
VALÉRIA
(llorando)
No fue alguien cualquiera. Era mi… era alguien en quien confié. ¡No puede ser! ¡Esto
no me puede estar pasando a mí!
DR. SABELOTODO
(comienza a tomar notas)
Lo más importante es que guardes discreción. No es necesario que lo sepa todo el
mundo. La gente puede ser… cruel.
VALÉRIA
(levanta la vista, furiosa)
¿Cruel? ¿Usted me está diciendo que me calle? ¡Que lo esconda como si fuera una
vergüenza!
DR. SABELOTODO
(con tono defensivo)
No lo dije así. Solo… es mejor ser prudente.
VALÉRIA
(sollozando)
Mi vida se acabó, ¿verdad?
DR. SABELOTODO
No… pero cambiará. Tendrás que adaptarte. Revisión médica constante, análisis,
medicamentos, precaución…
VALÉRIA
¿Y mis sueños? ¿Y si quiero enamorarme otra vez? ¿Tener hijos? ¿Vivir como las
demás?
DR. SABELOTODO
(con indiferencia)
No es imposible. Solo… es complicado.
(Valéria se queda en silencio largo. Mira el suelo, como si todo el mundo se
desmoronara bajo sus pies.)
VALÉRIA
(susurra)
¿Voy a morir pronto?
DR. SABELOTODO
No necesariamente. Pero insisto: debes mantenerte controlada. El tiempo será un
aliado… si haces todo correctamente.
VALÉRIA
(gritando de repente)
¡No soy una maldita ecuación médica! ¡Tengo 15 años!
(Rompe en llanto. Se tapa el rostro. El doctor guarda silencio.)
NARRADOR/A
El mundo se volvió un cactus. Cada palabra del médico, una espina. Cada frase, una
herida nueva. Nadie le ofreció una mano. Solo números, silencio… y miedo.
Ese día, la vida cambió sin su permiso.
Escena 3- EL CURSO DE INGLÉS
LUGAR: Aula de inglés,
PERSONAJES: Valeria, Profesora de Inglés (Ms. Taylor),
NARRADORA (caminando por el escenario, con voz reflexiva):
A veces, cuando el mundo se oscurece, aparece una luz inesperada…
Un lugar pequeño, una voz extranjera, una mirada que no juzga.
Para Valeria, ese lugar fue una clase de inglés.
Y esa luz… una profesora que supo ver más allá del miedo.
(Valeria está sentada en un pupitre, distraída, mirando por la ventana. Ms. Taylor
se le acerca amablemente.)
PROFESORA ingles:
hello, Valeria!
Valeria, tu pronunciación es excelente. Has mejorado muchísimo.
¿Has considerado un intercambio a Estados Unidos?
VALERIA (sorprendida):
¿Yo? No… nunca lo pensé.
(Con timidez) No sé si podría…
PROFESORA de ingles:
¿Por qué no? Eres fuerte, inteligente y tienes mucho que ofrecer al mundo.
A veces, lo que necesitamos es cambiar el horizonte para descubrir lo lejos que
podemos llegar.
(Valeria sonríe por primera vez con esperanza.)
NARRADORA :
Ese día no solo aprendió una nueva palabra.
Aprendió que aún había caminos por recorrer,
y que tal vez… aún podía soñar en grande.
Escena 4 EL VIAJE
LUGAR: Aeropuerto
PERSONAJES: Valeria, Papá, Hermana menor
(Valeria con mochila al hombro. Está nerviosa. Junto a ella están su papá y su
hermana menor. Se abrazan.)
NARRADORA (voz suave, desde un lateral del escenario):
Los aeropuertos no solo son puertas hacia otros países…
Son portales hacia nuevas versiones de uno mismo.
Pero también… son lugares donde se deja atrás lo que más se ama.
(El papá toma el rostro de Valeria con ambas manos, con ternura.)
PAPÁ:
Mi hija… estoy tan orgulloso de ti.
Sé que tienes miedo, pero te conozco,
Viaja, aprende, y nunca te olvides de quién eres.
VALERIA (con ojos brillosos):
Gracias, papá… por no soltarme, ni siquiera cuando yo me solté.
(Luiza, la hermana menor, corre a abrazarla fuertemente.)
HERMANA:
¡Vas a volver, ¿verdad?! ¿Me vas a escribir? ¿A contar todo?
VALERIA (riendo entre lágrimas):
Claro que sí, en inglés y en portugués.
Y cuando regrese, te voy a traer una maleta llena de historias.
(Se abrazan. Una voz por altavoz anuncia el embarque del vuelo.)
VOZ EN OFF:
Vuelo 237 con destino a California… embarque inmediato por la puerta 3.
(Valeria respira profundo, mira una última vez a su familia, sonríe con fuerza y
avanza.)
NARRADORA:
Ese vuelo no solo cruzaba el cielo…
Cruzaba una frontera mucho más profunda:
La del miedo… al coraje.
ESCENA 5 NUEVA YORK – NUEVOS COMIENZOS
LUGAR: Patio escolar en Nueva York. Bancas, árboles falsos, proyección de
rascacielos.
PERSONAJES: Valeria, Sarah (chica alegre), Jordan (chico reflexivo), Narradora.
(Valeria está sentada sola con su cuaderno. Sarah y Jordan se le acercan con una
sonrisa amigable.)
NARRADORA (entra caminando, con voz suave):
A veces, en un país lejano, uno se encuentra a sí mismo.
Allí, donde no hay pasado ni etiquetas, Valeria fue solo eso: Valeria.
Y poco a poco, sin darse cuenta, empezó a vivir de nuevo.
SARAH (entusiasta):
¡Hola! ¿Tú eres la chica de Brasil, verdad? ¿Valeria?
VALERIA (con una sonrisa tímida):
Sí… soy yo.
JORDAN:
Yo soy Jordan, y ella es Sarah. Te hemos visto por aquí. ¿Quieres venir con nosotros
por un batido?
VALERIA (dudando, pero animada):
Sí… gracias. Estoy aprendiendo todo todavía.
SARAH (riendo):
No te preocupes. Aquí todos estamos un poco perdidos. Pero tú tienes algo especial…
como una chispa.
(Valeria sonríe. Se van caminando juntos. Luz baja suavemente.)
Escena 6 Recaída en California
NARRADORA
California era su nueva oportunidad.
Un lugar de luz, de libertad, de olas y sonrisas.
Pero a veces… aunque el alma quiera volar, el cuerpo recuerda.
(Valeria se sienta en una banca. Se toca la frente. Tiembla levemente. Tos seca.)
VALERIA (en voz baja):
Otra vez no…
No ahora.
🎬 ESCENA SECUNDARIA: ENCUENTRO CON TOMÁS
TOMÁS (sonriendo):
¿Puedo sentarme aquí o es zona prohibida?
VALERIA (levanta la mirada, sonríe un poco):
No, claro. Es territorio libre.
TOMÁS:
Soy Tomás. Tú eres Valeria, ¿cierto? Brasil, ¿no?
VALERIA:
Sí, soy brasileña. ¿Cómo lo supiste?
TOMÁS:
Te escuché en clase. Tenías un acento lindo.
Y no parabas de mirar por la ventana, como si te hablaran los árboles.
(Ambos ríen. Se miran con conexión.)
NARRADORA:
Y fue ahí, entre frases simples y sonrisas sinceras,
que Valeria volvió a sentir algo que creía perdido:
la posibilidad de ser amada…
aunque aún no supiera si debía contarle la verdad.
Escena 7 CONSULTORIO – EL REGRESO DEL DOCTOR
ÁNGEL
VALERIA (sorprendida):
¿Usted…? ¿Doctor Ángel?
DOCTOR ÁNGEL (con ternura):
Valeria… qué giro da la vida.
Te ves más grande… pero tus ojos siguen igual.
VALERIA (sonríe débilmente):
Mi cuerpo no dice lo mismo.
DOCTOR ÁNGEL (mirando sus análisis):
Tu sistema inmunológico está débil. La carga viral aumentó.
Necesitamos ajustar tu tratamiento, y rápido.
(Silencio tenso. Valeria baja la mirada.)
VALERIA:
Estoy asustada.
Y… conocí a alguien.
No sabe nada. Me mira como si fuera luz, y yo… me siento como sombra.
DOCTOR ÁNGEL:
Valeria…
no eres una sombra.
Tienes el derecho de amar y ser amada.
Cuando sientas que es el momento… habla con el corazón.
Escena 8 LA DECISIÓN
VALERIA:
Tomás… tengo algo que decirte.
TOMÁS (preocupado):
¿Pasa algo?
VALERIA (mirando al mar):
Tengo VIH.
(Silencio. Tomás la mira. Ella no lo enfrenta aún. Luego, él le toma la mano
lentamente.)
TOMÁS (con ternura):
Gracias por confiar en mí.
No estoy aquí por lo que tengas…
Estoy aquí por quién eres.
(Valeria lo mira, con lágrimas, pero también con alivio. Luz dorada del atardecer.)
NARRADORA (mirando al público):
A veces, la mayor valentía es decir la verdad…
Y dejar que el amor… no huya, sino que abrace.
ESCENA 9 La Tormenta y la Luz – El Regreso a CasA
NARRADORA (con voz reflexiva, desde un rincón del escenario):
Después de tanto silencio, tanta lucha interior, y de tantas esperanzas al otro lado del
continente…
Valeria entendió que había llegado el momento de volver.
Volver a su origen.
Volver a casa.
Porque a veces, solo en las raíces encontramos la fuerza para resistir la tormenta
PAPÁ (desesperado):
¡Valeria! ¡Hija mía!
MAMÁ (la abraza con fuerza):
¡Mi niña! ¿Qué ha pasado? ¿Por qué tan débil? ¿Por qué no nos llamaste antes?
VALERIA (apenas puede hablar):
Mamá… papá… solo quería que me recordaran fuerte.
(Se desmaya en brazos de su padre. Oscuro breve. Se encienden las luces del
hospital.)
MADRE
¡Valéria! Está ardiendo… Su frente está hirviendo.
PADRE
(entrando apresurado)
¿Qué pasa? ¡Dios mío!
MADRE
Tenemos que llevarla al hospital, ¡ya!
10 ESCENA EN EL HOSPITAL
(Valeria está acostada, conectada a suero. Su madre le acaricia la frente. Su padre
discute con el médico en voz baja.)
MÉDICO (RONY)
Está muy débil. Su sistema inmunológico está comprometido.
Necesitaremos monitoreo constante… y mucho apoyo emocional.
MADRE
Respira, mi amor. Aquí estamos. No estás sola.
PADRE (susurrando) Estamos contigo, pequeña.
NARRADORA (entra despacio, voz profunda):
Y entonces, el cuerpo dijo basta.
Valeria no cayó… fue su cuerpo el que se rindió por un momento.
Pero su alma… esa seguía luchando en silencio.
(Valeria abre los ojos. Mira al techo. Luego a su madre, que llora en silencio. A su
padre, que le toma la mano. A ambos.)
VALERIA (débil, pero serena):
No lloren, por favor.
Estoy cansada, sí…
pero también estoy viva.
Y tengo tantas cosas por decir…
Mamá… papá…
Gracias… por estar aquí.
ESCENA 11 Renacer – Valeria Vuelve a Vivir
LUGAR: Sala de estar en casa de Valeria
(Luces cálidas. Valeria está sentada en un sillón con una manta sobre las piernas.
Hay tazas de té, libros y cartas a su alrededor. Su madre le acomoda el cabello con
cariño. Se respira paz.)
NARRADORA (entra despacio, voz suave pero luminosa):
Después de tocar fondo, la vida le ofreció a Valeria una segunda oportunidad.
No una igual a la de antes… sino una nueva.
Más sincera. Más profunda.
Más suya.
MAMÁ (con ternura):
Te ves mucho mejor, mi amor.
Estás más fuerte.
VALERIA (sonríe):
Me siento… viva.
No como antes, pero viva de verdad.
(Entran sus amigos Lucas y Clara. Llevan una invitación en la mano.)
LUCAS:(STEVEN)
¡Valeria! El centro juvenil organiza una charla sobre VIH.
Y queremos que tú hables.
CLARA (emocionada)TAIS)
Nadie mejor que tú para decir la verdad sin miedo.
Eres un ejemplo.
LUCAS:
Y lo vamos a grabar para subirlo a redes. Tu voz necesita ser escuchada.
MATÍAS (SEBASTIAN):
Yo hice unos bocetos sobre lo que dijiste la última vez…
"Tu historia no es una herida: es una cicatriz que enseña."
¿Te gusta?
VALERIA (duda un momento, pero luego afirma):
Está bien.
Es hora de dejar de esconderme.
Si mi historia puede salvar aunque sea a una persona… entonces vale la pena.
🎬 ESCENA 12
NARRADORA (pausada, firme, suave):
Hay caminos que no se eligen…
pero hay decisiones que nos salvan.
Valeria, después del dolor, eligió transformar su historia.
Y decidió volver al mundo…
no como víctima, sino como voz viva.
Fue entonces cuando conoció a la señora Daniela…
una mujer con mirada de madre y alma de guerrera.
Ella fue quien le dijo:
“Tú tienes una historia que puede iluminar otras oscuridades”.
(Luces se abren. Oficina de la ONG. Paredes con carteles: “Amor, Prevención,
Dignidad”, “Tu historia importa”, “Jóvenes + Informados = Vidas + Protegidas”).
VALERIA está sentada frente a la SEÑORA DANIELA, quien revisa unos papeles
y la observa con calidez.)
SEÑORA DANIELA (seria pero amable):
Leí tu testimonio, Valeria.
Y sé que no ha sido fácil.
Pero justo por eso, eres la persona que necesitamos.
¿Estás lista para ayudar a otros?
VALERIA (asintiendo):
No sé si estoy lista para todo…
pero estoy lista para hacer algo.
Lo que viví no puede quedarse solo en mí.
NARRADORA (voz en off):
Valeria se volvió puente.
Entre la soledad… y la esperanza.
Entre el miedo… y la verdad.
Entre la desinformación… y la conciencia.
Ella ya no se preguntaba: ¿por qué a mí?
Sino: ¿a cuántos más puedo ayudar?
ESCENA 13 (Escena final de esta parte: auditorio juvenil.
Valeria recibe un diploma simbólico de la ONG.
Todos aplauden.
Señora Daniela le pone la mano sobre el hombro.)
SEÑORA DANIELA:
Esto no es por lo que sufriste…
es por lo que hiciste con ese dolor.
VALERIA (al público):
Hoy sé que no soy la enfermedad que tengo.
Soy la vida que elijo.
Y elijo compartirla.
(Entran todos los personajes: amigos, jóvenes, madres, voluntarios.
Forman un semicírculo a su alrededor.
MATÍAS coloca un mural final que dice:
“VALIENTE NO ES QUIEN NO TIENE MIEDO…
SINO QUIEN LO USA PARA AYUDAR A OTROS A CAMINAR”)
NARRADORA (última frase, paso firme):
Y así, Valeria no solo volvió a vivir…
Valeria aprendió a hacer vivir.
Y en cada corazón que tocó,
dejó un poco de la luz que un día creyó perdida.
Su voz, antes temblorosa, se volvió semilla.
Y donde hubo dolor, ahora florecía conciencia.
VALERIA:
Durante mucho tiempo me pregunté:
¿Por qué a mí?
Hoy…
ya no me lo pregunto.
Porque entendí que no se trata de lo que me pasó…
sino de lo que decidí hacer con ello.
Si mi historia sirve para que al menos una persona no se sienta sola,
entonces… valió la pena.
No soy solo una chica con VIH.
Soy una vida que no se rindió.
Y tú, que me escuchas ahora…
no estás sol@.