Modulo
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INTRODUCCIÓN A LA EPISTEMOLOGÍA
Introducción
2. LA NOCIÓN DE CONOCIMIENTO
Introducción
VIDEO - MÓDULO 1
EaD Kennedy
01:13
Este módulo pretende ser un primer abordaje para comprender las nociones básicas de la epistemología
general. Es por ello que exploraremos el concepto de epistemología y determinaremos su objeto de estudio.
También abordaremos las clases o categorías de la epistemología o teoría del conocimiento que se clasifican
en tres: Metacientíficas, paracientíficas y científicas.
Asimismo, estableceremos las funciones de la epistemología, reconoceremos el campo problemático de la
Por otro lado, hablaremos sobre la veracidad y la verificabilidad, puesto que son esenciales para la
determinación tanto de leyes como de teorías, con el objeto de arribar a resultados válidos.
Diferenciar los modos de conocer, para abordar las características del conocimiento científico.
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Lección 2 de 18
En esta unidad realizaremos un primer abordaje para comprender las nociones básicas de
epistemología general. Exploraremos el concepto de epistemología que deriva de dos vocablos
griegos, episteme (ciencia o conocimiento) y logos (tratado, estudio, teoría, etc.) y determinaremos el
objeto de estudio de la misma.
Además, abordaremos las clases o categorías de la epistemología o teoría del conocimiento que han
sido clasificadas en metacientíficas, paracientíficas y científicas, las cuales desarrollaremos en forma
comparativa. Seguidamente, estableceremos las funciones de la epistemología y reconoceremos el
campo problemático de la misma. Por último, plantearemos las epistemologías regionales.
La epistemología o filosofía de la ciencia es considerada como una rama de la filosofía que estudia la
naturaleza, el origen, la validez y el proceso del conocimiento humano y los problemas filosóficos que
rodean a dicho conocimiento.
Siendo la rama de la filosofía que intenta dar respuesta a los siguientes interrogantes:
¿Qué es la ciencia?
¿Cómo se conoce?
El término epistemología, en algunos casos, significa lo mismo que gnoseología o teoría del
conocimiento. En un caso más limitado, se contextualiza a la temática que describe al conocimiento
científico.
Para Aristóteles la epistemología es ciencia y tiene por objeto conocer las cosas en su esencia y en
sus causas. Su estudio es relevante para la generación de conocimiento científico.
Esquema I. Filosofía y epistemología. Elaboración propia (basada en Hessen, 1978; Sierra, 1984).
Con todo, la epistemología científica es un saber que no busca extender a la generalidad de la ciencia sus
conclusiones. Solo busca analizar la estructura interna de las distintas especificidades científicas,
identificando las cualidades singulares que diferencian a unas de otras. Es decir, gracias al estudio crítico
epistemológico se logran determinar los aspectos que caracterizan a cada ciencia en particular, centrándose
el examen en el contenido metodológico y conceptual. Por tanto, se le puede concebir como disciplina que
juzga con rigor la información científica. (p .33)
En el siguiente vídeo vamos a ver un breve recorrido sobre la epistemología y sus campos de estudio.
Kamehame (2 de enero de 2015). Epistemología por Gregorio Klimovsky (Canal Encuentro) [Video]. YouTube.
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Lección 3 de 18
ἐπιστήμη (epistéme)
λόγος (lógos)
a) Episteme
Tiene diversos significados tales como conocimiento, saber y/o ciencia. El concepto episteme se opone al
conocimiento denominado doxa, que concierne al conocimiento vulgar u ordinario del ser humano, o sea, que
no era sometido a una reflexión crítica rigurosa.
b) Logos
En esa línea, su nombre etimológico determina que la ciencia epistemológica trata sobre el análisis del
conocimiento, principalmente al que se refiere al conocimiento científico, es decir, que cuenta con un
objeto de estudio, con métodos, recursos medibles, postura ética propia, con estructuras de análisis,
creación de hipótesis y teoría.
Entonces, la epistemología es una disciplina metacientífica, es decir, que está más allá de las ciencias,
constituyendo un discurso sobre la ciencia. Tanto es así que el concepto epistemología podría ser
traducido como el estudio de las ciencias o teoría de las ciencias o ciencia de las ciencias.
A partir del interés que el ser humano tuvo por el conocimiento se han producido grandes avances en
las áreas científicas, tecnológicas, culturales, políticas, sociales, económicas, etc. lo cual conlleva
entender cómo el ser humano llega a conocer el mundo que lo rodea. Siendo la naturaleza del
conocimiento, su adquisición, su necesidad y su constante desarrollo son fundamentales para la
epistemología. La búsqueda del conocimiento para los antiguos griegos correspondía a la búsqueda de
la felicidad y de la total satisfacción del ser humano.
Por lo tanto, la epistemología es una disciplina que estudia cómo se genera y se valida el
conocimiento de las ciencias y desde sus inicios incorpora elementos tales como el conocimiento, las
nociones de verdad, la creencia y la justificación, debido a que se encuentran vinculadas con la
generación de conocimiento.
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Lección 4 de 18
Tiene la función de analizar los preceptos que se utilizan para justificar los datos científicos. La
epistemología considera los siguientes factores:
Sociales.
Psicológicos.
Históricos.
Estos factores llevan a la obtención del conocimiento y los criterios por los cuales se lo justifica o
invalida, así como la definición clara y precisa de los conceptos epistémicos más frecuentes, la verdad,
la objetividad, la realidad o la justificación.
Dichas epistemologías, la marxiana y la psicoanalítica, analizan a la ciencia no por las teorías que
expresan a través de sus enunciados, sino por lo que encubren e intentan develar el ocultamiento a
partir de las reflexiones metateóricas.
Piaget concuerda con la intención de crear una epistemología desde la ciencia, pero sostiene que
debe conformarse como una disciplina científica y dejar de ser una disciplina filosófica.
La epistemología se vincula a la filosofía de la ciencia, que tiene sus orígenes en la antigua Grecia.
“(…) la epistemología se ocupa de estudiar las condiciones de producción y de su validez del discurso
científico” (Klimovsky, 1994). Para este autor, la epistemología es una disciplina que sostendría una
permanente vigilancia epistemológica.
“La Epistemología es a la ciencia lo que la crítica de arte es al fenómeno estético. El artista produce obra
de arte, el crítico la analiza. El científico produce teorías y prácticas científicas, el epistemólogo reflexiona
sobre ellas” (Díaz, 2007, p. 18). Asimismo, esta autora señala que la epistemología es un debate
acerca de la:
Historicidad, universalidad, formalización y neutralidad ética del
conocimiento científico.
Se denomina “línea fundadora” o “concepción heredada” a quienes postulan lo primero, mientras que
se llama “epistemología crítica o alternativa” a quienes postulan lo segundo.
Por otro lado, el epistemólogo, Mario Bunge (2002), utiliza el concepto “ciencia de las ciencias” para
referirse a todo estudio de la ciencia, ya sea científico o filosófico. “La epistemología, o filosofía de la
ciencia, es la rama de la filosofía que estudia la investigación científica y su producto, el conocimiento
científico” (p. 21).
La epistemología, como teoría del conocimiento, estudia la génesis y la estructura de las ciencias, los
hechos o circunstancias desde un punto de vista lógico, histórico, psicológico y sociológico que nos
permiten adquirir el conocimiento y los criterios que se necesitan para justificar o rechazar los
conceptos que se encuentran en nuestra realidad. Además, estudia los conceptos de verdad,
objetividad, realidad y justificación. Determina la veracidad entre el concepto que se estudia y el
investigador. Es decir, tiene información sobre cómo se desarrollan, evalúan y se cambian las
diferentes teorías científicas y especifica su grado de verdad.
René Descartes, filósofo y científico francés, desarrolló en el siglo XVII el concepto de epistemología
moderna y retomó el ideal griego de la axiomatización, esto es, de principios a partir de los cuales se
deducen los restantes conocimientos naturales y sociales. Descartes introduce tres aspectos básicos:
La existencia del sujeto cognoscente, ya no contemplativo sino creador; la incorporación del tiempo y
movimiento en el campo de las ideas y; la vinculación del pensamiento con la realidad o, causalidad. Se
busca un método que fundamente todas las ciencias o conocimientos que pretenden ser verdaderos.
Existencialistas
La epistemología se define como una reflexión profunda de nuestra condición de seres humanos.
Empiristas
La fuente principal y la prueba final de conocimiento es la percepción de los sentidos. Sus representantes son
Francis Bacon y John Locke.
Racionalistas
La epistemología es definida como la filosofía de la ciencia que pretende analizar el espíritu y la validez
científica de las ciencias contemporáneas. La fuente principal y la prueba final del conocimiento es el
razonamiento deductivo basado en axiomas. Los principales representantes son Descartes, Spinoza y Leibniz.
Estructuralismo
Basa su reflexión en el carácter instrumental. Piaget (1971) plantea que deja de ser una reflexión sobre el
hombre y la ciencia, para convertirse en un instrumento científico, forma de organización y fundamentación
de las ciencias.
La epistemología es la teoría del conocimiento válido, e incluso si el conocimiento no es nunca un estado y
constituye siempre un proceso, dicho proceso es esencialmente el tránsito de una validez menor a una
validez superior. De aquí resulta que la epistemología es necesariamente de naturaleza interdisciplinaria,
puesto que un proceso tal suscita a la vez cuestiones de hecho y de validez. (p. 15)
Historicismo y materialismo dialéctico
Concibe a la epistemología como una teoría del conocimiento, de sus fundamentos y lenguaje, que analiza
sistemáticamente los conceptos utilizados en los procesos para conocer, interpretar el mundo que nos rodea
y transformar la realidad; desde esta perspectiva la producción del conocimiento no puede separarse de las
condiciones sociales, económicas e ideológicas existentes en una época y en un contexto cultural
determinado.
Hegel introduce en la epistemología la consideración de la historia y caracteriza al conocimiento de una
manera progresiva, como la sucesión de tesis, antítesis y síntesis.
Corrientes epistemológicas
El video compartido nos permite abordar de un modo práctico la explicación de algunas de las
corrientes epistemológicas, relacionándolas con los personajes de la célebre novela “El Principito” de
Antoine de Saint-Exupéry, brindando lecciones que pueden modificar la cotidianeidad de la vida.
José Alexis Villanueva Estrada (8 de enero de 2016). Corrientes Epistemológicas - El Principito [Video]. YouTube.
El racionalismo.
El estructuralismo.
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Lección 5 de 18
3 Las reglas de la prueba, las que validan los conocimientos de las ciencias,
son competencias estrictamente científicas y las condiciones de aplicación
forman parte de las condiciones del descubrimiento, del proceso de
producción-realización-validación de las teorías, y depende de la posibilidad
de descubrir la forma de probar, contrastar o falsear los conocimientos de
las ciencias. Toda ciencia debe saber y establecer cuáles son los recursos
para verificar, validar y contrastar las hipótesis, las leyes y las teorías.
Bunge (2002) señala que el método no es un conjunto de instrucciones, sin embargo, establece una
serie de operaciones que conforman el método; siendo esto revalidado en su libro “Epistemología”
del 2002, cuando explica que una investigación procede con arreglo al método científico si cumple o
se propone cumplir con las siguientes etapas de investigación:
4 Tentativa de solución.
6 Obtención de la solución.
8 Puesta a prueba.
9 Corrección de las hipótesis.
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Lección 6 de 18
El epistemólogo se formula una pregunta de crucial importancia para comprender y analizar la significación
cultural de la ciencia en la actualidad: por qué debemos creer en aquello que afirman los científicos. No acepta
sin crítica el conocimiento científico, sino que lo examina del modo más objetivo posible: para él es
igualmente de interés una teoría nueva, contemporánea, que las teorías tradicionales que en su momento
tuvieron gran prestancia (como la mecánica newtoniana). (p. 13)
Clases o categorías de epistemología
La epistemología o teoría del conocimiento, según Piaget, se puede clasificar en tres categorías:
1 Las que parten de una reflexión sobre las ciencias y pueden prolongarla en
una teoría general del conocimiento.
M E TA C I E N T Í FI C A S PA RA C I E N T Í FI C A S C I E N T Í FI C A S
Parten de una reflexión sobre las ciencias y buscan prolongarla en una teoría general del conocimiento. Existe
una supremacía del conocimiento científico sobre cualquier otro tipo de conocimiento, por ese motivo, el único
conocimiento válido es el conocimiento científico.
M E TA C I E N T Í FI C A S PA RA C I E N T Í FI C A S C I E N T Í FI C A S
Parten de una crítica ante todo restrictiva de la ciencia para fundamentar un nuevo conocimiento; procuran
alcanzar un modo de conocimiento diferente al conocimiento científico.
M E TA C I E N T Í FI C A S PA RA C I E N T Í FI C A S C I E N T Í FI C A S
Permanecen en el interior de una reflexión sobre las ciencias, su fundamento es la explicación del
conocimiento científico y no pretenden el conocimiento general.
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Lección 7 de 18
En la actualidad la epistemología se aleja de los filósofos para estar en manos de los sabios, porque
según Blanché (1980) una peculiaridad de la epistemología moderna es la aceptación de sus
problemas por los sabios o especialistas. Debido a las crisis y a las revoluciones por las que han
pasado y están pasando las ciencias, estas nos llevan a reflexionar sobre los fundamentos y otros
aspectos relacionados con sus propias ciencias, lo que permite el surgimiento de las epistemologías
internas y regionales. Es decir, epistemologías que fueron construidas de acuerdo con las
características y las necesidades de cada ciencia o campo especializado del conocimiento.
En esa línea, Bunge (1980) sostiene que, enfocándonos filosóficamente en una clasificación de las
ciencias, se alcanzan tantas ramas o epistemologías particulares como ciencias figuren en dicha
clasificación.
Siguiendo a los autores Blanché (1980) y Bunge (2002), ambos consideran que es fundamental hablar
de epistemologías de cada ciencia en particular. Por ejemplo:
1 Epistemología de la lógica.
2 Epistemología de la física.
3 Epistemología de la psicología.
4 Epistemología de la sociología.
5 Epistemología de la economía.
6 Epistemología de la administración.
7 Epistemología de la contaduría.
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No obstante, la epistemología normativa, que determina cómo debe ser la ciencia, tiende a analizar
los aspectos relacionados con la misma.
En la definición brindada por Lenk (1998), sobre epistemología moderna, explica que estudia el
sistema, la historia, el desarrollo, la organización, las condiciones, los efectos y las funciones de la
ciencia, así como también los roles, la formación de grupos y las formas de comportamiento de los
científicos. También se incluían asuntos de motivación, status e imagen, y al mismo tiempo se trataba
de indicar descriptivamente la situación y las condiciones de desarrollo de las explicaciones que le
permitían proporcionar pronósticos hasta tendencias y posibilidades de conducción y planificación de
la ciencia.
Bunge (2002) tiene la misma orientación que Lenk (1998), y afirma que una auténtica epistemología
debe cumplir con los siguientes aspectos:
Epistemología
Bunge, M. (2002). Epistemología. Tercera edición. Buenos Aires: Siglo XXI editores.
Díaz, E. (2007). Entre la tecnociencia y el deseo. La construcción de una epistemología ampliada. Primera
edición. Buenos Aires: Biblos.
Klimovsky, G. (1994). Las desventuras del conocimiento científico. Una introducción a la epistemología.
Primera edición. Buenos Aires: A-Z editora.
Bibliografía obligatoria
Bunge, M. (2000). La investigación científica. Su estrategia y su filosofía, pp. 3-19. Buenos Aires: Siglo
XXI editores.
Bunge, M. (2002). ¿Qué es y para qué sirve la epistemología? En Epistemología. Tercera edición, pp. 21-
33. Buenos Aires: Siglo XXI editores.
Díaz, E. (2007). Entre la tecnociencia y el deseo. La construcción de una epistemología ampliada. Primera
edición, pp. 131-142. Buenos Aires: Biblos.
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Lección 9 de 18
El núcleo temático de esta unidad se centra en el concepto de conocimiento, por lo que vamos a
profundizar en conocer su definición, sus características y los diferentes tipos de conocimiento que el
ser humano lleva a cabo.
El acto de conocer es un proceso psíquico de los seres humanos como sujetos conscientes. El
proceso implica la aprehensión mental de una cosa, es decir que la acción gnoseológica se inicia con la
aprehensión del objeto, luego surge el interés consciente por conocer las propiedades que
caracterizan dicho objeto para obtener con ello el conocimiento mediante el sujeto. En pocas palabras
es una correlación entre el sujeto que quiere conocer y el objeto que debe ser conocido. Es
importante recordar que el conocimiento nunca es estático, sino que es un proceso dinámico en
permanente evolución, en desarrollo. Todo conocimiento es esquemático y parcial, de ahí que
siempre se puede realizar un nuevo progreso de conocimiento.
En esta unidad nos vamos a enfocar principalmente en profundizar la idea de que el conocimiento no
entra por los sentidos, por lo que, el proceso de conocimiento es complejo.
Para trabajar los contenidos de esta unidad, primero deberán leer este material de lectura junto con
los videos y la presentación que les compartimos. Luego tendrán que leer la bibliografía que se asignó
como obligatoria. Les recomendamos que de cada lectura y material didáctico rescaten las ideas
principales.
Como lo define Flórez Ochoa (1994), “el conocimiento no es la simple copia de las cosas, sino su
construcción interior (…)” (p. 4). De manera, que la sensación pura no existe, ya que, toda percepción
de las cosas implica elaboración, interpretación y construcción del sujeto. Sin embargo, ¿podemos
generalizar que todas las personas desarrollan el mismo proceso de conocer? Para responder esta
pregunta leamos el siguiente relato inspirado en lo relatado por Flórez Ochoa.
Un domingo a la tarde invité a una amiga a escuchar en el teatro Colón la ópera Carmen, que era la primera
vez que la iban a dar en Buenos Aires. Al ingresar al teatro mi amiga me confiesa que nunca había ido a la
ópera y que nunca la había escuchado. Antes de que empezara le intenté explicar que la ópera es cantada y
que narra una historia y que específicamente la que íbamos a ver era una tragedia. Sin embargo, no pude
decirle mucho por qué las luces se apagaron y el silencio fue absoluto. En un momento, salió a cantar una
mujer con una voz espectacular y de la emoción se me salieron las lágrimas, voltee a ver a mi amiga para ver
si estaba emocionada como yo. Ya se imaginarán mi reacción cuando vi que casi estaba bostezando. Claro que
las dos estábamos viendo y escuchando lo mismo. No me hubiera importado que la ópera hubiera sido al aire
libre y con otra escenografía o el teatro estuviera semivacío. Lo que yo veía era lo que los cantantes
brindaban al cantar, la manera en como un grupo con sus técnicas vocales y la armonía de sus voces se hacía
una sola y lograban transmitir emoción. Lo que yo vi, escuché y sentí en la ópera no se parece en realidad en
nada a lo que estaba viendo y escuchando mi amiga. Mi percepción visual no se parecía nada. Pero, esto no
quiere decir que ella no estuviera presente en el momento y no estuviera viendo y escuchando algo y que
solo estuviera recolectando de manera ingenua datos visuales y auditivos y que, de esta manera, le entrara
pasivamente por los sentidos la realidad. Su percepción de esta situación era también esencialmente una
interpretación y no un simple dato sensorial que solamente estaba registrando sonidos.
(…) el final de muchos pasos que implican la interacción entre los estímulos que llegan a los sentidos
(organizados sobre todo a partir de la vista, el tacto y el movimiento), el aparato interpretativo de los
sentidos, y la corteza cerebral en interacción con la mente y personalidad del individuo con su propia historia,
sus experiencias socioculturales y de lenguaje, etc. (Flórez Ochoa, 1994, p. 4)
En línea con esto, este autor indica que la historia nos ayuda a entender que lo que uno se imagina
como el dato primario (lo que uno está viendo o escuchando en ese momento)y que nos proveen los
sentidos para apoyar el desarrollo de la inteligencia, es en realidad una construcción mental. Una
interpretación de lo que se está viviendo y que los sentidos estimulan y ayudan a verificar. De manera
contraria, a lo que se puede pensar, el conocimiento no entra por los sentidos.
Pongámoslo en práctica, pensemos en una imagen visual del día de ayer, seguramente el recuerdo
nuestro está muy lejos de ser una réplica perfecta de lo que los ojos captaron. ¿Cuál es el proceso?
El estímulo que logra impresionar la retina se convierte en un mosaico de puntos que son transmitidos al
cerebro por 108 células sensibles a través de 106 fibras nerviosas del nervio óptico, centralizándose en la
corteza visual según patrones o formatos previamente desarrollados (hay células nerviosas especializadas en
líneas horizontales, en líneas verticales, en oblicuas, en círculos, en colores, etc.), para luego integrarse con
las conexiones neuronales de los demás sentidos y las experiencias sensoriales precedentes, antes de
integrar la imagen consciente que hará parte de nuestro mundo “real”, con color, forma, dimensiones,
perspectivas espacial, sonidos, olor, etc. (Flórez Ochoa, 1994, p. 4)
Entonces, las percepciones no son reflejos simples de las cosas, es decir, cada percepción y cada
nuevo aprendizaje siempre se produce en el contexto de esquemas y aprendizajes ya construidos con
anterioridad, puesto que el ser humano al nacer, rápidamente, empieza a aprender desde la mirada los
objetos que se mueven, a distinguir voces y a relacionar voces con movimientos. Aunque, en esos
primeros meses y años de vida aprende a través de la imitación, como lo destacaba en su filosofía
María Montessori, hasta que aprende que él no es otro objeto más o que es una extensión de sus
padres y empieza a diferenciarse de los demás. En ese proceso, descubre su propia existencia y a
través del lenguaje va desarrollando la conciencia de que posee su propio “yo” y que de manera activa
e integral construye conocimiento del mundo que lo rodea, con una permanente renovación de su
existencia.
La actividad mental y la actividad neuronal son una unidad dual que se encuentran en permanente
interacción entre la mente y el cerebro. Por lo que son dimensiones del ser humano que interactúan y
que dan paso a constituir una mente consciente, entendida está, como una unidad integradora de
acciones y experiencias, que desempeña una actividad de búsqueda activa, de atención, selección,
exploración, descubrimiento e integración (Flórez Ochoa, 1994). Esta hipótesis niega la concepción
materialista de que el hombre no es más que barro amasado y el evolucionismo simplista que plantea
que el hombre no es más que el primo de un mono. Por consiguiente:
(…) cada persona no sólo contribuye activamente a formarse a sí misma a través de sus decisiones en la vida,
sino que, inclusive, el almacenamiento de sus experiencias y acciones libres bajo la forma de huellas y
microcircuitos nuevos en la memoria cerebral contribuye a moldear el mismo cerebro. (Flórez Ochoa, 1994,
p. 5)
La mente consciente no es solamente receptora de lo que entra por los sentidos y se interconecta en
el cerebro, sino que, la actividad mental consciente estimula, ordena, interpreta e instiga la actividad
del cerebro según sus propios intereses y proyectos.
Como la mente manipula de manera activa el cerebro hasta conseguir ensamblar e integrar una
imagen coherente de las cosas, de igual manera, es el procedimiento en la investigación científica
(conocimiento científico); ya que, sus conceptos y teorías científicas también se constituyen y no
como se cree que se encuentran cuando se produce un descubrimiento. Como lo expresa Flórez
Ochoa (1994):
Un concepto no es de manera alguna la copia especular de un fenómeno, sino más bien un artificio mental, un
esquema o un modelo que permite entender mejor el fenómeno observado. La misma observación científica,
tan objetiva y neutral ya es de suyo una interpretación a partir de conocimientos previos, y el experimento
científico, que es una observación manipulada en el laboratorio, está condicionado por los conceptos y teorías
De modo que, se puede afirmar que todo conocimiento es intencional, es decir, alude a algo fuera de
sí, a su exterioridad. Entonces, la acción humana de conocer se entiende “como resultado de
deliberaciones, cavilaciones, ponderaciones de motivos y elección previa” (Flórez Ochoa, 1994, p.
10). Por lo que, es importante dejar claro que el pensamiento humano no es comprensible sin la
existencia de la conciencia, ya que como lo menciona el autor, el ser humano no puede hacer nada sin
que previamente no sepa cómo hacerlo. En otras palabras, se debe de tener algún conocimiento
previo, alguna idea o estructura de la actividad que se va a realizar debido a que, como se menciona, la
acción humana requiere del sentido u orientación previa. Esto se da “precisamente porque no hay
trabajo humano sin conocimiento previo (…) En otras palabras, que la fuente del saber es el devenir
del trabajo, como actividad consciente, práctica y formadora del hombre” (Flórez Ochoa, 1994, p. 10).
No olvidemos que el objeto del conocimiento científico es una construcción mental, su propósito es
entender y representar mejor la realidad. Por lo que, también, este objeto de las ciencias es
construido por la actividad consciente de la mente, puesto que es objeto teórico, un objeto de
reflexión que, dentro de las propias reglas del desarrollo del conocimiento científico, se enriquece y
reestructura cuando se clarifican sus relaciones y estructuras conceptuales. De ahí que, el propósito
último de la ciencia es la búsqueda de una mayor compresión de la realidad del mundo, ya sea natural
o social, entendido esto como la búsqueda de la verdad que nos rodea. Pero, hay que dejar claro que
los logros de la ciencia son aproximativos, provisionales y que solo resuelven un pequeño y limitado
grupo de problemas.
El desarrollo histórico-social del conocimiento propio del hombre permite a este último acumular,
conservar y multiplicar el saber de los antecesores y coetáneos, gracias a su capacidad social de
simbolización, registro e interpretación. Es entonces en el progreso del conocimiento, a lo largo del
desarrollo histórico-social, como el hombre construye su dimensión consciente.
El hombre conoce desde la cultura de su época, desde el desarrollo social y desde el nivel técnico de
la producción. Así, la producción de conocimiento y la verdad no es solo un medio para satisfacer las
necesidades inmediatas del hombre, sino que, como desarrollo espiritual del mismo, el comprender
como actividad reflexiva es el despliegue de su propia especificad, es la autoconstrucción permanente
de su conciencia como apertura hacia el mundo y apropiación de este en su existencia. Por lo que, el
pensar humano conlleva una complejidad y no es un mensaje biológico transmitido por los sentidos,
sino una realidad de otro orden, que interacciona con el cerebro, constituyendo una unidad
bidimensional y única que corresponde al cerebro del ser humano a diferencia de otros animales.
De manera que, el ser humano en cada época produce su pensamiento y conocimiento, acerca de lo
que para él es lo real, y la verdad, por medio de la cultura que él mismo ha segregado colectivamente
a lo largo de su historia (Flórez Ochoa, 1994). Por consiguiente, la ciencia depende de la cultura, es
decir, “las ideas se originan en la interacción del hombre con la naturaleza y con sus semejantes, y
contribuyen a que la vida sea más llevadera” (p. 13).
Charla magistral sobre el conocimiento por Darío Sztajnszrajber
UNQtv (13 de marzo de 2017). Darío Sztajnszrajber. Charla magistral: “El Conocimiento” - #UNQtv [Video]. YouTube.
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Lección 10 de 18
Sztajnszrajber
Foucault
Flórez Ochoa
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Como lo señalan varios autores, la cultura, la ideología, el saber, la ciencia, el arte, etc., surgen como
elaboración intelectual de los hombres, producto de su conciencia y de la actividad conjunta en el
mundo.
Sin embargo, la humanidad no ha abandonado su ideal de buscar y hallar la verdad, por lo que, en
última instancia, la ciencia tiene como objetivo entender el mundo real y definir sus relaciones, leyes
y características de la manera más objetiva, ya que, en su contenido, pretende de manera explícita
eliminar la subjetividad y el azar.
Cabría aquí la siguiente pregunta: ¿Cómo es que la ciencia, entonces, hace parte de la cultura? Para
Flórez Ochoa (1994), la ciencia es un producto social porque existe en una sociedad y, en
consecuencia, está inserta en una cultura históricamente determinada. Teniendo en cuenta esto,
enumera los siguientes factores para reforzar dicha idea.
1
Las formas socioculturales de la representación del saber sirven de medio de articulación con la cultura
existente, lo vuelven accesible y aceptable para la cultura” (Flórez Ochoa, 1994, p. 15). En este punto es
importante destacar de manera general el nacimiento de la ciencia moderna, que tiene sus orígenes de
manera real y tangible y no producto del azar en la antigua Grecia, ya que, en ese tiempo, se desarrolló la
búsqueda de la verdad objetiva. Es decir, la forma teórica de representación del saber, que, por consiguiente,
en nuestros tiempos resultó ser la única forma adecuada para el desarrollo del conocimiento científico, de
manera que, es la forma universal de existencia de la ciencia. Por consiguiente, la racionalidad científica es
producto componente de ciertas culturas que, integrada con el contenido científico, se convierte en factor
destacado de influencia sociocultural. De ahí que, la verdad es objetiva cuando el conocimiento es
demostrado y confirmado en la realidad. También, la verdad es una cualidad que el ser humano le atribuye al
conocimiento cuando nos ayuda a entender la realidad. (Flórez Ochoa, 1994)
El contenido de la ciencia como sistema no tiene por qué reflejar las condiciones variables en que fue
producido, sin embargo, la actividad creadora de los conocimientos científicos sí depende en gran
manera de la cultura de la sociedad concreta y se desenvuelve tal actividad que lo inserta en una
época histórica concreta. Por lo que, la atmosfera de la cultura favorece de tal manera la producción
científica que podría afirmarse que la ciencia nace o se desarrolla solo en el seno y sobre la base de
ciertas culturas.
3
La ciencia, como la cultura, es, de igual manera, un ejercicio de la racionalidad del ser humano. Pero,
¿qué es la racionalidad del ser humano? Se la ha entendido como la facultad que permite definir los
límites de las cosas y que identifica la regularidad de la interacción entre elementos que se prescribe
a priori. Sin embargo, como lo argumenta Flórez Ochoa (1994) los esquemas de racionalidad son
(…) la cultura, al igual que la ciencia, es expansión de la racionalidad en la que el hombre inevitablemente se
proyecta y se reconoce y sobre la que funda la enseñabilidad de las mismas como factor de progreso
espiritual. Tales esquemas de racionabilidad no pueden entenderse como algo dado, como normas rígidas e
inmodificables. (p. 17)
Por lo que, la ciencia se relaciona directamente con el objeto real a través de la cultura. De ahí que, la
relación entre ciencia y cultura está mediatizada por el saber.
El saber para Foucault (1980) es un espacio general de los conocimientos en donde, el saber científico
puede ser un subespacio.
El saber, como terreno o el suelo sobre el que puede formarse y nutrirse la ciencia, es la “práctica discursiva”
Las condiciones del saber cultural de ser frágil, relativo, perecedero, condenado irremediablemente al
crecimiento y a las mutaciones, imprevisibles (…), como son todos los seres en el mundo y todos los
El desarrollo científico entra en confrontación con la cultura en la que está inserto, por su orientación
filosófico-metodológica, para enriquecer y superar el conocimiento previo e inmediato y para la
conciencia y el sentido común del ser humano a racionalizar los mitos. También, porque en ciertas
condiciones sociohistóricas contemporáneas, la ciencia se encuentra alejada de su carácter humanista
y se erige como un suprapoder productivo material en expansión de la razón técnica, autómata,
insensible, impersonal y estandarizado, que atenta contra la vida, los valores humanos y la dignidad de
las personas que le dan sentido a la cultura (Flórez Ochoa, 1994).
De modo que, la ciencia no puede privilegiarse como una fuerza productiva extraordinaria, sino que,
se debe de concebir de manera integral desde su significado humano, su potencialidad cultural. Pero,
también, es necesario resaltar la ciencia como dimensión particular de la cultura que interpela al ser
humano y enriquece su mundo espiritual. Asimismo, “[incorpora al ser humano] en la actividad
creadora e inspira los contenidos cognitivos universales más complejos, elaborados y sedimentados
por el hombre en su proceso histórico irreversible de auto procesamiento y autocreación” (p. 18). En
otras palabras y, para terminar, la ciencia desarrolla y vuelve culto a quien se la apropia.
Flórez Ochoa, R. (1994). Hacia una pedagogía del conocimiento. Bogotá: McGraw-Hill.
Bibliografía obligatoria
C O N T IN U AR
Lección 11 de 18
Grecia y la ciencia.
La escuela de Alejandría.
Alrededor del 1400 a. C. los armenios descubrieron la fundición de hierro y en el 1100 a. C. los
fenicios desarrollan los alfabetos.
El concepto de ciencia surge en Grecia dando origen a la cultura occidental. En un principio las
explicaciones se basaban en las leyendas, las creencias y la religión, hasta que el hombre comenzó a
explicar el mundo que lo rodeaba a partir de la experiencia y la razón. Tanto es así que los filósofos
jónicos reemplazan a los dioses de los roles clásicos basados en las cosmologías de Babilonia y Egipto
y comienzan a ordenar el mundo según principios filosóficos.
Thales de Mileto
Se dedica a la astronomía, geometría y cosmología. Es reconocido como uno de los siete sabios de
Grecia. Consideró que el primer principio era el agua y se basó en que la Tierra está sobre las aguas.
Afirmó que sin el agua no hay vida.
2
Anaximandro
Estableció que el universo estaba conformado por cuatro elementos: Tierra, aire, fuego y agua.
Consideró que el principio común a todas las cosas es una sustancia indeterminada, invisible y
amorfa que denominó “lo indeterminado”.
3
Empedócletes
Anaxímenes
Leucipo y Demócrito
Pitágoras de Samos
Se consagra por el desarrollo del concepto del número a partir del cual explicitaron el
funcionamiento del universo. Realizó aportes destacados en el ámbito de la matemática, la filosofía,
la biología y la anatomía.
Los pitagóricos establecieron la hipótesis de un movimiento circular y uniforme para el sol, la luna y
los planetas.
7
Hipócrates
Comienza el siglo de oro de la filosofía griega, que se caracteriza porque los maestros se ocuparon de
la enseñanza de la retórica y la dialéctica, es decir, del arte de exponer, defender y persuadir
públicamente. Veamos los principales filósofos de la época.
1
Fue considerado el padre de la ética. Se caracterizó porque únicamente habló y no dejó nada
escrito. Habló a partir de la espontaneidad del diálogo. Afirmó que la razón es el medio adecuado
para conocer la realidad. Comienza a interrogar con el método de la ironía, para luego valerse de la
mayéutica y dar a luz a las verdades. El punto de partida es la ignorancia: “Solo sé que no sé nada”.
La búsqueda se realiza con la razón y el hallazgo de la realidad es una verdad que no es creación de
la mente sino un descubrimiento.
2
Para Platón la idea es algo subjetivo, universal y en el alma se encuentra el eros (amor) que es el
impulso contemplativo que busca lo íntimo que sugieren las cosas, de eros nace el esfuerzo por
recordar. El conocimiento intelectual se realiza por recordación, anamnesis.
En el libro VII de “La República” expone los principios de una teoría del hombre donde el alma es el
centro y además explica el mito de la caverna, donde están constituidas las cosas concretas,
materiales del mundo. Considera que la condición humana se asemeja a la de los prisioneros que,
desde su infancia, estuvieron encadenados en una caverna oscura, obligados a mirar a la pared del
fondo. Hay un camino que es atravesado por diversos seres con resplandores de una gran hoguera
que proyecta sus sombras en la pared del fondo de la cueva; dichas sombras son la única realidad
que conocen los encadenados. Es decir, que la realidad que pasa por el camino son las ideas; los
encadenados son los hombres que solo conocen la sombra de las ideas.
La materia es algo oscuro y negativo; por ende, las cosas que son materiales son como sombras.
En lo que respecta a la ética de Platón, considera que el fin último del alma, que ha caído al mundo
material y encarnado en un cuerpo, debe purificarse y elevarse a la contemplación de las ideas; se
debe buscar la realidad y para ello se debe practicar la virtud que lleva a la armonía del alma.
La política de Platón sopesa que la polis debe construirse a imagen del hombre y que cada clase
social sería una parte del alma.
Es un discípulo de Platón. Perteneció a la escuela de Platón conocida como la “Academia” que duró
hasta el siglo VI d. C. Al morir su maestro parte a Atenas para educar al hijo del rey Filipo de
Macedonia, que luego sería Alejandro Magno, quien con sus ejércitos hace de Grecia un imperio,
que la lleva a su decadencia. Sócrates vuelve a Atenas y funda el “Liceo”, donde se acostumbraba a
dialogar caminando por el jardín. Continúa con la idea de Platón, donde cada objeto es el resultado
de una composición de dos principios: uno amorfo, indefinido, y el otro que brinda las
determinaciones. Solo acepta el mundo que vemos. El principio determinante se encuentra en el
objeto, unido a la materia, por ende, solo existen los casos individuales concretos que denomina
sustancias; que generan un universal o modo de ser general, la esencia. La individualidad y la
universalidad se explican por dos principios que denomina materia y forma. La forma heredera de la
idea de Platón es la forma mediante la que comprendemos las cosas. La materia es un principio
pasivo, inerte, origen de la individuación. Es un principio o causa del ser, que unido con la forma,
permite lugar a la sustancia. Aristóteles presenta el principio o causa del ser, determina las categorías
del ser (sustancia y accidentes) y desarrolla el concepto del ser, el hombre y el conocimiento entre
sus conceptos principales.
La combinación entre religión y astronomía fue esencial en sus inicios. Durante este período la
principal motivación para pensadores y filósofos se basaba en comprender los procesos de la
naturaleza.
Demócrito es uno de los fundadores de la teoría atómica. Sus ideas audaces y revolucionarias sobre la
esencia de la naturaleza anticiparon en varios siglos el desarrollo de la ciencia. El atomismo de Demócrito, sin
embargo, se veía limitado por el nivel de los conocimientos, que estaban entonces en una etapa precientífica.
Según Demócrito, existen dos elementos primarios: los átomos y el vacío. Los átomos, vale decir, las
partículas materiales, individuales e invariables, eternas y perpetuamente en movimiento, no difieren sino
por su forma, su tamaño, su posición y su orden. Las demás propiedades, tales como el sonido, el color, el
gusto, no son propias de los átomos, tienen un carácter convencional y no “existen en la naturaleza de las
cosas mismas”. Hay aquí en germen la falsa teoría de las cualidades primarias y secundarias de las cosas. Los
cuerpos son combinaciones de átomos; la separación de los átomos provoca su destrucción. El alma se
compone de átomos ardientes, livianos y esféricos. Los innumerables átomos se mueven eternamente en el
vacío infinito, y al desplazarse en diversas direcciones, se entrechocan a veces y forman torbellinos que
engendran una pluralidad de mundos. Esos mundos “que nacen y mueren” no son la obra de Dios, sino que
surgen y desaparecen natural y necesariamente. Partidario de un determinismo cercano al fatalismo,
Demócrito niega la casualidad, que atribuye a la imaginación de los hombres incapaces de explicar las
relaciones de causalidad entre los fenómenos.
Su teoría del conocimiento presupone que las cosas despiden substancias muy finas (“ídolos”, imágenes) que
actúan sobre los órganos de los sentidos. Aunque todos los elementos del saber sean provistos por las
sensaciones, éstas no proporcionan más que un conocimiento “confuso” por encima del cual se eleva un
conocimiento “claro”, más sutil, que proviene de la razón y descubre los átomos y el vacío. Demócrito fue un
representante de la democracia antigua, adversario de la aristocracia esclavista.
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La escuela de Alejandría
A partir de las conquistas, se expande la cultura griega en ciudades como Alejandría (actual Egipto)
fundada en 332 a. C. por Alejandro Magno. Muchos fueron los filósofos que se destacaron, tales
como:
Arstarco (siglo III a. C.): Afirmó que el sol era más grande que la tierra y
sugirió un modelo heliocéntrico.
Luego, la segunda escuela alejandrina, surge en los primeros siglos de la era cristiana. Algunos de sus
filósofos son:
Ptolomeo (Siglo II a. C.): Descubre el sistema geocéntrico del universo que
dominó durante 1400 años el pensamiento astronómico.
Figura 1. La interdisciplinaridad en los orígenes de la ciencia (Grisolía, Rivas y Chávez Tortolero, 2009).
2
La ciencia en China estaba sometida a la filosofía y a la teología
Confucionismo, taoísmo y budismo. Se estableció a partir de la sociedad agrícola la separación de la
teoría para las clases cultas y la experimentación para las clases inferiores, los artesanos. Sus avances
fueron en todas las áreas. Se destacaron en la astronomía y las matemáticas. Crearon un sistema de
escritura por símbolos. Inventaron el ábaco, el reloj de sombra y las cometas. El campo de la
metalurgia, la alquimia y la medicina se encontraban unidas a las doctrinas religiosas y filosóficas. La
brújula, la pólvora, la fabricación de papel y la imprenta de tipos móviles fueron consideradas como las
contribuciones más destacadas del pueblo chino para el desarrollo científico y tecnológico del mundo
e incluso impactaron en los intercambios entre Oriente y Occidente. Otros logros destacados fueron
las técnicas de cultivo agrario, la exploración de petróleo, la medicina, las matemáticas, la producción
de cerámica, la fundición del bronce y el hierro, la vinicultura, etc. puesto que impulsaron al desarrollo
socioeconómico y al avance de las fuerzas productivas de la antigua China.
La ciencia en la India
Se basó principalmente en aportes a las matemáticas, por ejemplo, a partir de la creación del número
cero, la creación del sistema decimal y la regla. Los números binarios fueron definidos por primera
vez por el matemático Pingala en el 200 a. C., en su tradicional tratado de matemáticas llamado
“Chanda-shastra”. El documento corresponde al principal escrito en sánscrito sobre las métricas
largas en las matemáticas. También realizaron un sistema numérico basado en el valor de posición,
incluyendo el cero. Los árabes lo adoptaron y combinaron con su sistema numeral.
Importantes científicos hindúes durante los siglos VI y VII. a. C., se destacaron en astronomía y
matemáticas. La influencia griega se plasmó en los sistemas geocéntricos de astronomía y la
babilónica en álgebra. El médico indio Sushruta, en el siglo VI a. C. fue el primero en tener
conocimientos para realizar la cirugía de cataratas. Asimismo, desarrollaron intervenciones
quirúrgicas y suturas.
La ciencia, como es comprendida actualmente, nace en la modernidad. Uno de los principales
representantes fue Galileo introduciendo la idea del método que prevalece; donde a través de la
verificación y comprobación elimina el error, y, por lo tanto, la verdad con la certeza. La ciencia
moderna surge por las transformaciones en el proceso social, cultural y filosófico materializadas en la
nueva mentalidad burguesa, en el triunfo del método experimental de Galileo y por la nueva
concepción del mundo natural como objeto de conocimiento y dominio por parte del hombre.
Tanto es así que se reconocen dos paradigmas históricos de la ciencia, por un lado, un paradigma
premoderno que abarca desde la Antigüedad hasta la Edad Media, cuyo representante fue
Aristóteles. Se sostenía que la ciencia no era la cumbre del saber, ya que por encima de esta se
encontraba un conocimiento capaz de alcanzar las causas últimas de las cosas, “la metafísica” y el
modelo moderno, que abarca los siglos XVI y XVII, donde se plasmaron profundas transformaciones
políticas y sociales y donde se manifiesta el concepto de conocimiento científico; el cual plantea como
objetivo la búsqueda de las leyes que regulan la realidad. Es decir, en este período la idea de ciencia se
centra en el método.
Por lo tanto, la ciencia se hace más rigurosa a partir del método que utiliza y se considera como única
fuente de conocimiento válido la objetividad, o sea, solo lo comprobable de modo fáctico se supone
que es información verídica. El científico debe trabajar con instrumentos especializados para llevar a
cabo las mediciones de los fenómenos. En esa línea, se eliminan aquellos elementos subjetivos,
producto de la especulación arbitraria. No obstante, el saber de la ciencia es aproximativo y día a día
se acerca con mayor exactitud a la verdad, a partir del perfeccionamiento de los métodos.
Es por ello, entonces, que se debe recurrir frecuentemente a la revisión de las interpretaciones de
los acontecimientos científicos. A menudo se generan verdaderas “revoluciones” o cambios
dramáticos en lo relativo a la concepción de la realidad, donde una variedad de teorías son revaluadas
y sometidas a nuevas verificaciones en tanto que se perfeccionan los métodos e instrumentos de
investigación. Así pues, la ciencia se halla en evolución permanente. Ante tal problemática se requiere
de la colaboración de disciplinas emparentadas con la filosofía que puedan aportar criterios suficientes
a la hora de determinar la validez de los conceptos y métodos usados en la ciencia. En este sentido,
cobra especial importancia el estudio epistemológico, pues aclara en gran medida los tipos de objeto
propios del quehacer científico, así como también las condiciones propias del sujeto que desarrolla la
investigación. Marx Wartofsky (1973) índica respecto al papel de la epistemología científica lo
siguiente:
La búsqueda de la verdad entraña también la eliminación de la falsedad. En este sentido, la ciencia es un
quehacer crítico, no dogmático, que somete todos sus supuestos a ensayo y crítica. Concebidas de modo
amplio, las condiciones para originar y poner a prueba los presuntos conocimientos de la ciencia caen dentro
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La ciencia es un concepto epistemológico respecto al cual los científicos aún no han podido establecer
un consenso de su definición, por lo tanto, existen diversas acepciones. Mientras que algunas se
focalizan en el método científico, otras se ocupan de las características. Muchas veces el concepto de
ciencia se lo relaciona con el de tecnología, aunque hay autores que se centran en su carácter social y
aceptan el conocimiento científico como determinado por las situaciones sociales e históricas donde
se encuentran insertos los científicos.
Etimológicamente, la palabra ciencia, proviene del vocablo latino scire que significa “saber” y se
relaciona con el verbo latino sapêre, que se entiende como “dar sabor” o “degustar”. En un inicio se
consideraba que solamente las plantas podían considerarse “sapientes”, porque aportaban el sabor.
Más tarde el sujeto, “el homo” que también fue sapiens, en general, el anciano, era el encargado de
degustar los alimentos y decidir aquellos sabores que eran beneficiosos o podían perjudicar a la tribu.
Se podría definir el término ciencia como un modo específico de conocimiento, que se caracteriza por
ser riguroso, metódico y sistemático. El conocimiento busca perfeccionar la información disponible,
en relación con problemas de origen teórico o práctico. A partir de los conocimientos obtenidos por la
ciencia, se establecen principios, leyes generales y teorías que permiten a los seres humanos explicar,
describir y transformar el mundo que lo rodea. Por ende, la ciencia se comprende como un quehacer
que consiste en observar y experimentar enmarcado en un orden de conocimientos con la finalidad de
alcanzar un aprendizaje verificable, relacionado con la realidad que rodea al ser humano.
“Conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible” (Bunge, 1960, p.
6).
Ander-Egg
(...) conjunto de conocimientos racionales, ciertos o probables, que pueden ser verdaderos o falsos (nunca se
tiene certeza absoluta), que se obtienen de manera metódica y su validez y fiabilidad se verifica mediante la
contrastación empírica, los cuales son sistematizados orgánicamente haciendo referencia a objetos de una
misma naturaleza, cuyo contenido son susceptibles de ser transmitidos. (Ander-Egg, 1977, p. 15)
Estos elementos mencionados por Ander-Eggg son explicitados, pero solamente se exponen los
siguientes:
Conocimiento racional: Que tiene exigencias de método y está constituido
por una serie de elementos básicos, tales como el sistema conceptual, las
hipótesis, y las definiciones.
Wartofsky
“Cuerpo organizado o sistematizado de conocimientos que hace uso de leyes o principios generales. Es un
conocimiento acerca del mundo, del cual se puede alcanzar un acuerdo universal y criterios comunes para
justificar presuntos conocimientos y creencias” (Wartofsky, 1981, p. 17).
Klimovsky
(...) la ciencia es fundamentalmente un acopio de conocimiento, que utilizamos para comprender el mundo y
modificarlo. Conviene pensar en la ciencia en estrecha vinculación con el método y con los resultados que se
obtienen a partir de él, sin necesidad de entrar por el momento en polémicas acerca de la naturaleza de éste.
Ello permite distinguir a la ciencia de la filosofía, el arte y otros campos de la cultura humana. (Klimovsky,
1994, p. 1)
Una teoría científica, en principio, es un conjunto de conjeturas, simples o complejas, acerca del modo en que
se comporta un sector de la realidad. No se construye por capricho, sino para explicar aquello que nos intriga,
para resolver algún problema o para responder preguntas acerca de la naturaleza o de la sociedad. En ciencia,
problemas y teorías van de la mano. Por eso la teoría es la unidad de análisis fundamental del pensamiento
científico. (p. 1)
Es decir, la teoría se entiende como el conjunto de constructos (conceptos) interrelacionados,
definiciones y proposiciones que presentan una visión sistemática de los fenómenos al especificar las
relaciones entre variables con el propósito de explicar y predecir estos fenómenos (Kerlinger y Lee,
2002).
Katz
La ciencia, como la poesía, no es buena en la medida en que lo sea para otra cosa. La ciencia -es decir, el
riguroso método de creación de conocimientos- es un fin en sí mismo. Pretender subordinarla al aporte que
pueda hacer para la producción de riqueza o al mejoramiento de las condiciones de nuestra existencia altera
radicalmente el sentido mismo del conocimiento, e implica el riesgo de empobrecer a nuestra sociedad más
allá de la pobreza material, fomentando la pobreza de la imaginación, la de la curiosidad, la de la pretensión
misma de ser algo mejor de aquello que somos, a la vez como individuos y como sociedad. (Katz, 2017, párr.
10)
La ciencia construye teorías y explica la realidad mediante leyes, que expresan las relaciones
constantes y necesarias entre los hechos. Son proposiciones universales que fundan en qué
condiciones ocurren determinados hechos, lo cual conlleva comprender los hechos particulares.
El objeto de la ciencia es la generación de teoría que permite explicar los fenómenos de la naturaleza.
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Algunas de las características esenciales de la ciencia, con la finalidad de que se conozcan y además
que se comprenda su relación con la conformación del conocimiento científico, entre otras, son:
Sistemática
Sistema de ideas conectadas lógicamente entre sí, también conocido con el nombre de teoría. Debe llevar un
orden el cual se apega al consenso de la comunidad científica. Es decir, que los científicos deben generar
conocimiento que será aceptado o rechazado a partir de la objetividad y de su verificación.
Exacta
Es clara y precisa; es fiel al reflejo de los objetos a los que está referida. Por ende, la ciencia es metódica
porque sigue pasos establecidos para la obtención de saberes válidos, que han sido verificados a través de un
instrumento fiable. Respeta el método científico, logra arribar a resultados más cercanos a la objetividad.
Verificable
Puede ser comprobada por medio de la experiencia, para lo cual la ciencia tiene que ser considerada objetiva;
además, debe basarse en la evidencia, el razonamiento lógico y la comprobación de hipótesis.
Falible
El conocimiento o las proposiciones brindadas por la ciencia son parciales, nunca son definitivas y, por ende,
no conducen a verdades finales o últimas; ya que la ciencia no es una actividad terminada, pues, está en
constante construcción y es modificada de manera constante con el fin de brindar conocimientos más
precisos.
Racionalidad
Se entiende que el saber está constituido por ideas y que su base es el pensamiento o razón del ser humano.
Una opinión común ampliamente compartida sobre la ciencia es que el conocimiento científico es
conocimiento probado. Las teorías científicas se derivan de los hechos de la experiencia, los cuales
son adquiridos mediante la observación y experimentación. La ciencia se basa en lo que podemos ver,
oír, tocar, etc. Es objetiva y, por lo tanto, las preferencias y opiniones no son relevantes.
En forma breve, Chalmers (1988) explica cómo el conocimiento científico es fiable porque fue
objetivamente probado.
El conocimiento científico es conocimiento probado. Las teorías científicas se derivan, de algún modo
riguroso, de los hechos de la experiencia adquiridos mediante la observación y la experimentación. La ciencia
se basa en lo que podemos ver, oír, tocar, etc. Las opiniones y preferencias personales y las imaginaciones
especulativas no tienen cabida en la ciencia. La ciencia es objetiva. El conocimiento científico es
conocimiento fiable porque es conocimiento objetivamente probado.
Sugiero que enunciados de este tipo resumen lo que en la época moderna es una opinión popular sobre lo
que es el conocimiento científico. Esta opinión se hizo popular durante y como consecuencia de la revolución
científica que tuvo lugar fundamentalmente en el siglo XVII y que fue llevada a cabo por pioneros de la
ciencia tan grandes como Galileo y Newton. El filósofo Francis Bacon y muchos de sus contemporáneos
resumían la actitud científica de la época cuando insistían en que si queremos entender la naturaleza
debemos consultar la naturaleza y no los escritos de Aristóteles. Las fuerzas progresistas del siglo XVII
llegaron a considerar errónea la preocupación de los filósofos de la naturaleza medievales por las obras de los
antiguos, en especial de Aristóteles, y también por la Biblia, como fuentes del conocimiento científico.
Estimulados por los éxitos de <<grandes experimentadores>> como Galileo, consideraron cada vez más la
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Descripción
Responde al ¿qué?, ¿cómo?, y ¿cuándo? Es la representación verbal o escrita de fenómenos de la realidad con
respecto a las propiedades de cada fenómeno y de las relaciones que se pueden establecer entre los
fenómenos y las propiedades.
Explicación
Ofrece razones específicas, consiste en el conocimiento de las causas que producen el fenómeno, de las
causas de sus propiedades y de las relaciones constantes y variables en su producción o determinación.
Predicción
Consiste en deducir de una teoría o hipótesis, fenómenos nuevos que no son conocidos.
Aplicación
La ciencia estudia la estructura de los conceptos, las hipótesis, el método científico, las teorías y la
explicación.
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C I E N C I A S E S PE C U LAT I V A S C I E N C I A S PRÁ C T I C A S C I E N C I A S PO É T I C A S
C I E N C I A S E S PE C U LAT I V A S C I E N C I A S PRÁ C T I C A S C I E N C I A S PO É T I C A S
La ciencia presenta, desde la antigüedad hasta nuestros días, un variado número de clasificaciones. En
general, las clasificaciones se hacen teniendo en cuenta un criterio o propiedad que se destaca o
constituye el fundamento para dicha clasificación, tales como, las ciencias experimentales y no
experimentales, las sagradas, las profanas, las morales y positivas, las naturales y sociales, etc.
En algunos casos el supuesto subyacente a la clasificación es ontológico y asume que la realidad está
formada por distintos tipos de entidades. La ciencia fue también clasificada desde una perspectiva
gnoseológica, o sea, sobre las bases de supuestos sobre cómo se conoce al ser humano.
Un criterio utilizado fue el metodológico, el cual establece la división entre ciencias experimentales y
En la actualidad se clasifica a la ciencia en ciencias formales y fácticas, siendo necesaria para los
intereses de la epistemología, metodología y el tipo de enunciados propios de estos grupos de
ciencias.
Formales: Consisten en relaciones entre signos y usan la lógica para demostrar sus teoremas. No son
absolutas, son relativas a sus sistemas de lógica y principios teóricos. Trabajan con formas, que son
objetos ideales creados por el hombre, que existen en su mente y se obtienen por abstracción. Las
ciencias formales son la lógica y la matemática. Se ocupan de las formas y no de los contenidos, se
centran no en lo que se dice, sino en cómo se dice. La verdad de las ciencias formales es necesaria y
formal.
Ciencias puras básicas: No tienen en cuenta su realidad concreta, ni su aplicación práctica. La deducción
es el método de búsqueda de la verdad.
3. La metodología y resultados
Ciencias duras: Son las que tienen metodología, procedimientos y resultados objetivos, necesarios,
únicos e indiscutibles, tales como la matemática, la física, la química. No admiten intervenciones
subjetivas.
Ciencias blandas: Son las que tienen metodologías, procedimientos y resultados, que son objetivos,
pero que admiten interpretaciones, intervenciones subjetivas, revisiones o ajustes según contextos o
criterios de aplicación. Son ciencias que trabajan de manera metódica y rigurosa, pero admiten visiones
y versiones diversas.
Esta clasificación permite que las ciencias pueden o no coincidir con los tres criterios presentados. Se
clasifica, por ejemplo, a:
Sin embargo, no existe una jerarquía de las ciencias según dicha clasificación. Es decir, que los
conocimientos científicos no son más relevantes porque sean duro o básicos, formales o fácticos,
etc.; solamente se convierten en una jerarquía cuando median otros intereses, que pueden ser
económicos, sociales o bien, por ideologías. Pero también cuando se trata de clasificar a la ciencia se
hace referencia a cuatro criterios:
C LA S E D E
O BJ E T O D E E S T U D I O M É TOD OS T I PO D E V E RD A D
E NU NC IAD OS
C LA S E D E
O BJ E T O D E E S T U D I O M É TOD OS T I PO D E V E RD A D
E NU NC IAD OS
Distintos procedimientos para generar conocimientos, justificarlos y ponerlos a prueba.
C LA S E D E
O BJ E T O D E E S T U D I O M É TOD OS T I PO D E V E RD A D
E NU NC IAD OS
C LA S E D E
O BJ E T O D E E S T U D I O M É TOD OS T I PO D E V E RD A D
E NU NC IAD OS
Se dirá que a los primeros les corresponde una verdad necesaria y formal; en el caso de los segundos, su
verdad será contingente y fática.
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Obsérvese que no pretendemos que el conocimiento científico, por contraste con el ordinario, el tecnológico
o el filosófico, sea verdadero. Ciertamente, lo es con frecuencia, y siempre intenta serlo más y más. Pero la
veracidad, que es un objetivo, no caracteriza el conocimiento científico de manera tan inequívoca como el
modo, medio o método por el cual la investigación científica plantea problemas y pone a prueba las
soluciones propuestas. En ocasiones, puede alcanzarse una verdad con sólo consultar un texto. Los propios
científicos recurren a menudo a un argumento de autoridad atenuada: lo hacen siempre que emplean datos
(empíricos o formales) obtenidos por otros investigadores —cosa que no pueden dejar de hacer, pues la
ciencia moderna es, cada vez más, una empresa social—. Pero, por grande que sea la autoridad que se
atribuye a una fuente, jamás se la considera infalible: si se aceptan sus datos, es sólo provisionalmente y
porque se presume que han sido obtenidos con procedimientos que concuerdan con el método científico, de
manera que son reproducibles por quienquiera que se disponga a aplicar tales procedimientos. En otras
palabras: un dato será considerado verdadero hasta cierto punto, siempre que pueda ser confirmado de
manera compatible con los cánones del método científico. En consecuencia, para que un trozo de saber
merezca ser llamado “científico”, no basta —ni siquiera es necesario— que sea verdadero. Debemos saber, en
cambio, cómo hemos llegado a saber, o a presumir, que el enunciado en cuestión es verdadero: debemos ser
capaces de enumerar las operaciones (empíricas o racionales) por las cuales es verificable (confirmable o
disconfirmable) de una manera objetiva al menos en principio. Esta no es sino una cuestión de nombres:
quienes no deseen que se exija la verificabilidad del conocimiento deben abstraerse de llamar “científicas” a
sus propias creencias, aun cuando lleven bonitos nombres con raíces griegas. Se las invita cortésmente a
bautizarlas con nombres más impresionantes, tales como “reveladas, evidentes, absolutas, vitales,
necesarias para la salud del Estado, indispensables para la victoria del partido”, etc. Ahora bien, para verificar
un enunciado —porque las proposiciones, y no los hechos, son verdaderas y falsas y pueden, por
consiguiente, ser verificadas— no basta la contemplación y ni siquiera el análisis. Comprobamos nuestras
luminosas, los átomos, la conciencia, la lucha de clases y la opinión pública. En cambio, si lo que se ha
verificado no es una proposición referente al mundo exterior sino un enunciado respecto al comportamiento
de signos (tal como por ej. 2 + 3 = 5), entonces los enunciados confirmatorios serán definiciones, axiomas, y
reglas que se adoptan por una razón cualquiera (p. ej., porque son fecundas en la organización de los
Resumiendo: la verificación de enunciados formales sólo incluye operaciones racionales, en tanto que las
proposiciones que comunican información acerca de la naturaleza o de la sociedad han de ponerse a prueba
por ciertos procedimientos empíricos tales como el recuento o la medición. Pues, aunque el conocimiento de
los hechos no proviene de la experiencia pura —por ser la teoría un componente indispensable de la
recolección de informaciones fácticas— no hay otra manera de verificar nuestras sospechas que recurrir a la
experiencia, tanto “pasiva” como activa.
(pp. 27-29)
Formal
Ciencias duras
Fáctica
Ciencias blandas
SUBMIT
Bibliografía de referencia
Ander-Egg, E. (1977). Métodos y técnicas de investigación social. La ciencia: su método y la expresión del
conocimiento científico. Buenos Aires: Editorial Lumen.
Bunge, M. (1960). La ciencia. Su método y su filosofía. Buenos Aires: Ediciones Siglo XX.
Chalmers, A. F. (2000). ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Tercera edición. Madrid: Siglox XXI.
Grisolía, M.; Rivas, R. y Chávez Tortolero, M. (2009). Indagando sobre la integración de las ciencias en
los liceos Bolivarianos. En Paradigma, vol. 30, nro. 1.
Katz, A. (18 de enero de 2017). Más que una inversión, la ciencia es un fin en sí mismo. La Nación.
Klimovsky, G. (1994). Las desventuras del conocimiento científico. Una introducción a la epistemología.
Bibliografía obligatoria
Bunge, M. (1960). La ciencia. Su método y su filosofía, pp. 6-45. Buenos Aires: Ediciones Siglo XX.
Klimovsky, G. (1994). Capítulo 1: El concepto de ciencia. En Las desventuras del conocimiento científico.
Una introducción a la epistemología, pp. 19-30. Buenos Aires: A-Z editora.
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