4 de Enero
Un compromiso real
LECTURA BÍBLICA: ESTER 4:1-17
“… y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme
a la ley; y si perezco, que perezca.” v.16
Debemos ser prudentes. La gente de mi pueblo dice
que: “A algunos les dan la mano y se toman el codo”, otros
indican que “se toman el pie”.
La recomendación de Jesús es clara: “Cuando seas invi-
tado por alguno a un banquete de bodas, no te sientes en
el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté
convidado por él…” (Lucas 14:8). Cada persona debe cono-
cer cuál es el lugar que le corresponde, no es aconsejable
entenderse como el primero sin serlo, más todavía: “… el
que quiera ser el primero… será servidor de los demás”
(Mateo 20:28).
Tenía razón la joven Ester, a quien se refiere la lectura
recomendada, cuando a petición de su tío emprende un
ejercicio de carácter espiritual, sabiendo que requeriría
de la gracia especial que Dios pudiera otorgarle, ya que su
iniciativa de querer ver al rey era contraria a la legislación
vigente.
Ella tomaba un gran riesgo al poner en peligro de muer-
te su vida por la vinculación que tenía con la nación judía y
el sentido de responsabilidad que era parte de su carácter.
Su ejemplo mueve a reflexión ante la indolencia y el predo-
minio de la individualidad cada vez más acentuada y visi-
ble en la sociedad postmoderna.
La convergencia de humildad, prudencia, compromiso,
solidadridad y sentido de responsabilidad es una virtud
que pudiera coadyuvar a la construcción de mejores per-
sonas, mejores familias y como consecuencia, a una mejor
ciudadanía.
El cuadro mejora aún más con fe y mucho temor de
Dios.
J. Adarberto Martínez, República Dominicana
Levantemos la frente, ganemos el cielo