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El Decameron Norma

Giovanni Boccaccio fue un escritor y humanista italiano, conocido por su obra 'El Decamerón', que refleja la vida y moral de su época, marcada por la peste negra de 1348. El Humanismo, movimiento literario del siglo XIV al XVI, promovió el estudio del patrimonio grecolatino y la literatura en lengua vernácula, siendo Boccaccio uno de sus principales exponentes. Su obra, a través de relatos ingeniosos, cuestiona las costumbres de la sociedad medieval y ofrece una mirada crítica sobre el amor y la moral de su tiempo.

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El Decameron Norma

Giovanni Boccaccio fue un escritor y humanista italiano, conocido por su obra 'El Decamerón', que refleja la vida y moral de su época, marcada por la peste negra de 1348. El Humanismo, movimiento literario del siglo XIV al XVI, promovió el estudio del patrimonio grecolatino y la literatura en lengua vernácula, siendo Boccaccio uno de sus principales exponentes. Su obra, a través de relatos ingeniosos, cuestiona las costumbres de la sociedad medieval y ofrece una mirada crítica sobre el amor y la moral de su tiempo.

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Fue un escritor y humanista italiano. Hijo de un banquero, se crio en Florencia.

Cuando
tenía alrededor de 15 años, Giovanni fue enviado a Nápoles donde estudió artes liberales y
derecho. Gracias a las excelentes relaciones que mantenía su familia con los Bardi, el joven
frecuentó la corte, donde fue iniciado en las primeras obras de Petrarca.

También sería en Nápoles donde Boccaccio se enamoró de Fiammeta, una mujer


que se convertiría en uno de los personajes centrales de sus primeras obras incluyendo
el Decamerón. Pero finalmente la familia Bardi se declaró en bancarrota, lo que afectó
negativamente las finanzas familiares y Boccaccio se vio obligado a regresar a Florencia.

Dejó su formación académica para dedicarse al derecho canónico, área que también
abandonó para entregarse al mundo de las letras, influido sobre todo por Dante Alighieri.
Por asuntos familiares tuvo que regresar a Florencia; allí le sorprendió el brote de peste de
1348 que inspiró el Decamerón. El éxito de esta obra le permitió obtener varios cargos
públicos, y así se frecuentó con el poeta Petrarca, con quien mantuvo una gran amistad.
Boccaccio fue también un gran defensor de la literatura en lengua vernácula en lugar de
latín, junto con Dante Alighieri y Francesco Petrarca. Los tres impulsaron el uso del dialecto
toscano como lenguaje poético. Sin embargo, en sus últimos años, Boccaccio puso su mirada
en el latín y en los estudios de literatura clásica. De hecho, fue autor de una destacada
genealogía de la mitología griega y romana, también escribió una biografía de Dante y
ofreció varias disertaciones en público sobre las obras del autor de la Divina Comedia.

De la madurez de Boccaccio se conoce muy poco, excepto que tuvo graves problemas
económicos y que pasó dos años en Rávena, entre 1345 y 1347. También se sabe que vivió
en Forlì antes de volver a Florencia. En el año 1350 fue nombrado embajador ante la corte
de la región de la Romaña, y al año siguiente sirvió como embajador en la región del Tirol, el
mismo cargo que en 1354 ejercería en el Vaticano. Durante todo aquel tiempo, Boccaccio
siguió escribiendo numerosas obras en prosa y poesía, y promoviendo una nueva forma de
rimar, la ottava rima (las estrofas de ocho versos), una manera de escribir que en aquel
entonces solamente era empleada por los juglares. Se considera, junto a Dante y Petrarca,
uno de los padres de la literatura en italiano. Falleció en su casa de en el año 1375.

Humanismo Italiano

El Humanismo fue el movimiento literario, cultural, artístico e ideológico que se


desarrolló en Italia entre los últimos decenios del siglo XIV y los primeros años del siglo XVI.
Se caracterizó esencialmente como una vuelta al estudio sistemático del patrimonio
grecolatino en todas sus dimensiones y articulaciones, y en oposición a la filosofía
escolástica, la lógica y la teología dominante, desde el siglo XII, en las universidades del
norte de Europa, París y Oxford, Padua. Su iniciador fue Francesco Petrarca y sus primeros
exponentes fueron los intelectuales de la generación siguiente que gravitaron entre
Florencia, el Véneto y Roma en las décadas iniciales del siglo XV: Coluccio Salutati, Leonardo
Bruni, entre otros.
Fue una época de fuertes intercambios sociales que dieron lugar a una renovación
cultural, con nuevos gustos y sobre todo un grupo lector más amplio, formado y sofisticado.
Esto se debe, entre otras cosas, a un cambio de época marcado por la inestabilidad política y
la búsqueda espiritual; un período en el que se enfrentan o conviven modelos antiguos e
innovaciones modernas. Los stilnovisti desarrollan un cambio de rumbo con la búsqueda de
una pureza absoluta: el amor y la dama son sus únicos motivos líricos. Empiezan a difundirse
las doctrinas aristotélicas, frente al platonismo anterior. Surge el interés por experimentan
con formas y temas: la responsabilidad cívica de la que se invisten sólo les permite ocuparse
de asuntos graves con perspectivas serias. Cualquier tema que afecte a la vida cotidiana se
convierte en materia poetizable. Hay amplitud de intereses y preocupaciones, y se mezcla
con el tono didáctico o moralizante. Géneros como la sátira de un estilo bajo, directo y
mordaz, hacen de la crítica y la burla una forma más de comunicación y de romper los
moldes establecidos. Riqueza y diversidad de tonos, de matices, de planteamientos. Un
mundo en ebullición que busca respuestas.

El Decamerón es una colección de relatos escrita por Giovanni Boccacio a mediados el


siglo XIV, periodo de transición entre el medioevo y humanismo. Decamerón significa ‘diez
días’ en griego, dato que define la estructura interna de la obra: se trata de una colección de
cien cuentos, distribuidos en diez jornadas y explicados por diez narradores (siete mujeres y
tres hombres). El contexto de estos diez personajes es el terrible estallido de peste negra de
1348 en Florencia, hecho que los obliga retirarse a una mansión campestre. Este pavoroso
hecho que devasta a Florencia es prologado por Bocaccio como un acontecimiento que
desató consecuencias devastadoras para la moral y las costumbres, y presentan un sombrío
panorama de degradación humana. A lo largo de la historia que compone al libro, cada día,
un rey o una reina de la reunión propone un tema sobre el que cada uno de los compañeros
relatará un cuento.

En la obra se abordan varios temas que cuestiona formas de moral, comportamientos y


practicas típicas de la época bocacciana de la sociedad mercantil y cortesana. Conocemos a
través de estos relatos rasgos psicológicos y culturales que son trabajados de forma sencilla
por el autor. Los temas centrales son la astucia, el ingenio, los ideales cortesanos,
advertencias sobre los peligros y engaños de la mujer, y cuentos que idealizan el amor.
Desde una lectura actual podemos analizar una fuerte misoginia y moral que marcan estos
cuentos, pero es necesario comprenderlo desde la cosmovisión medieval popular
anticlerical. Es una lectura amena que estaba dirigida a la gente común, no a los grandes
doctos y componen una mirada laica que cuestiona la hipocresía de la iglesia y celebra el
amor y la juventud. Razón por la cual podemos leerla como una comedia humana.

La novena Jornada

La novena jornada tiene como reina a Emilia, las muchachas y jóvenes se sientan a su alrededor y
comienzan a relatar sus historias, fue así que Filomena comenzó con la novela primera.
Novela primera:

En este relato conocemos la historia de Doña Francesca, una viuda hermosa de Pistoya, la cual es
cortejada por dos florentinos exiliados, Rinuccio Palermini y Alessandro Chiarmontesi. Ambos la
aman fervientemente, pero ella no siente lo mismo y desea deshacerse de su insistencia.
Ingeniosa, les propone a cada uno una tarea peligrosa e improbable: Alessandro debe fingir ser un
cadáver enterrado en un sepulcro, y Rinuccio debe sacar ese cadáver y llevarlo a su casa. Todo
esto surge a raíz de una muerte real de un malhechor, cuyo cuerpo aún no ha sido enterrado. La
criada de Doña Francesca es enviada a darle tal tarea a Alessandro, indicándole que entre en la
sepultura donde Degüelladios está enterrado, y se ponga sus ropas, quedándose como si fuese él
hasta que vengan a buscarlo. Rinuccio debe entrar a la sepultura y llevar el cuerpo a la casa de la
noble señora. Ambos aceptan por amor. Sin embargo, el plan no pudo ser llevado a su fin, ya que
asustados por la guardia del barrio Rinuccio tiró el cuerpo de Alessandro y ambos se escaparon
corriendo.

La mañana siguiente, al descubrir la tumba vacía, los rumores en la ciudad se disparan,


atribuyendo lo sucedido a demonios. Finalmente, Francesca utiliza el fracaso de ambos para
negarse a escucharlos nuevamente, librándose de su acoso.

Personajes: Doña Francesca: Astuta, independiente y sagaz. Aunque en algún momento accedió a
escuchar a sus pretendientes, demuestra que tiene control sobre sus decisiones y se vale de su
inteligencia para solucionar sus problemas. Es firme en su negativa y no permite que la manipulen.
Alessandro Chiarmontesi: Apasionado pero temeroso. Aunque su amor por Francesca lo motiva,
lucha con sus miedos y dudas constantes, mostrando una mezcla de valentía y vacilación. Rinuccio
Palermini: Igual de enamorado, pero más impulsivo que Alessandro. Se esfuerza por cumplir el
mandato, aunque también enfrenta dilemas y temores. Su obstinación lo lleva a intentar cumplir
la tarea incluso tras fracasar inicialmente.

El cuento, característico del ingenio humorístico de El Decamerón, pone de manifiesto la capacidad


humana para actuar por amor, incluso cuando las tareas parecen absurdas o peligrosas. Al mismo
tiempo, reflexiona sobre los límites del deseo y la necesidad de respeto mutuo en las relaciones.
Francesca demuestra que el verdadero control radica en la astucia y no en la fuerza bruta, y su
decisión de librarse de ambos pretendientes resalta la importancia del consentimiento y la
autonomía.

Intertextualidad en la historia de Doña Francisca y la contracara del amor cortés.

Boccacio se asienta en varias fuentes literarias las cuales a veces parodia o invierte. Entre elleas
podemos nombras las colecciones de Exemplas medievales, los fabiaux, la novela griega, el roman
francés, los autores clásicos, especialmente Apuleyo, los autores medievales, sus contemporáneos
italianos, las crónicas de su ciudad, la tradición folclórica, las creencias populares.

La introducción de lo popular da cuenta de una representación de lo cotidiano y de una prosa que


busca captar la atención de un público más amplio, no únicamente del refinado académico. Lo
cómico, funciona a nivel irónico como un modo de tratamiento de la realidad, saturando códigos
estéticos y culturales.
Es vital comprender que su producción se enmarca en un contexto devastador y la construcción
de una prosa un tanto jocosa y entretenida se puede haber debido al hecho de lograr aliviar las
penas de las personas a quienes les tocó vivir dichos desastres. En definitiva, sirve para divertir a
los protagonistas y distraer de aquel tedio y aburrimiento.

Dentro del horizonte de expectativa de lo que son los géneros literarios y el tratamiento de ciertos
temas, nos encontramos con esta historia, la de Doña Francesca, donde una doncella viuda
(entendemos que pertenece a una clase social alta) se niega al amor de dos hombres a pesar de
estar sola. Este planteamiento adquiere particular relevancia cuando se trata, de "escarnios de
amor“, textos que actúan como contratextos de los géneros que intencionalmente parodian. Se
trata de un contradiscurso de la fin 'amors (amor cortés) en el que convergen los principios
compositivos del género amoroso y el satírico.

Tanto Alessandro como Rinuccio desean conquistar el amor de esta dama y brindarle su amor
incondicional, es decir, vemos el tópico del foedus amoris de una manera hiporbolizada en ellos,
capaces de lo que sea. Sin embargo, la donna construida como una deidad a la que se le rinde
reverencia y se convierte en una deidad se burlará de ellos con esta tarea un tanto grotesca y
absurda.

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