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Caso Práctico

El documento analiza tres conflictos armados en África a lo largo del siglo XX, destacando sus objetivos, duración y tipos de víctimas, desde guerras coloniales hasta conflictos étnicos. También se propone un enfoque integral para la intervención internacional en Sudán, abarcando prevención, mantenimiento de la paz, construcción de la paz y reconciliación nacional. Finalmente, se contrasta la bula papal de Alejandro VI con la visión pacifista de Johan Galtung, enfatizando la importancia del diálogo y el respeto mutuo en la resolución de conflictos.
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Caso Práctico

El documento analiza tres conflictos armados en África a lo largo del siglo XX, destacando sus objetivos, duración y tipos de víctimas, desde guerras coloniales hasta conflictos étnicos. También se propone un enfoque integral para la intervención internacional en Sudán, abarcando prevención, mantenimiento de la paz, construcción de la paz y reconciliación nacional. Finalmente, se contrasta la bula papal de Alejandro VI con la visión pacifista de Johan Galtung, enfatizando la importancia del diálogo y el respeto mutuo en la resolución de conflictos.
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Caso Práctico – Resolución/Transformación de Conflictos en el Ámbito

Internacional

Ejercicio 1
Los tres conflictos armados presentados reflejan distintas formas de violencia que
han afectado a un mismo territorio africano durante el siglo XX, en contextos políticos y
geopolíticos muy diferentes. A continuación, se analizan las diferencias clave entre ellos
según los objetivos de las partes, la duración y fases del conflicto, y el tipo de víctimas.

Primera guerra (comienzos del siglo XX): conflicto colonial entre dos potencias
europeas (A y B).

Objetivos: la expansión territorial y el control de recursos naturales. Las


potencias competían por colonizar y explotar el territorio, según la lógica imperialista de
la época.

Duración y fases: conflicto prolongado, con fases de conquista militar, control


administrativo y resistencia de poblaciones locales.

Víctimas: principalmente población local sometida a represión, desplazamientos


y trabajo forzado. Las bajas entre tropas europeas fueron menores en comparación.

Segunda guerra (décadas de 1960–1970): guerra por poderes durante la Guerra


Fría entre países africanos independientes (X y Y), con apoyo internacional.

Objetivos: consolidación de modelos políticos opuestos (X prosoviético y Y


prooccidental), y desestabilización del adversario mediante apoyo a guerrillas.

Duración y fases: duración media, con fases de tensión diplomática,


enfrentamientos armados, acciones encubiertas y negociaciones intermitentes.

Víctimas: tanto civiles como combatientes. Violaciones de derechos humanos,


desapariciones y desplazamientos forzosos fueron comunes.

Tercera guerra (años 1990): conflicto étnico entre grupos G y H, con


participación de los gobiernos de X y Y.

Objetivos: control político por razones étnicas, defensa de comunidades


transnacionales, y respuesta a agravios históricos.
Duración y fases: conflicto crónico con picos de violencia. Combates
localizados, limpieza étnica y enfrentamientos en zonas fronterizas.

Víctimas: altísimo número de civiles, víctimas de masacres, violencia sexual y


desplazamientos. Se reporta la implicación de niños soldados y crímenes contra la
humanidad.

Ejercicio 2
El conflicto entre dos estados vecinos por el control de una región rica en
minerales presenta una evolución típica de los conflictos internacionales prolongados. A
lo largo de las distintas fases, se puede observar una transformación en los intereses
estratégicos y en las tácticas utilizadas por ambos actores.

Fase de incubación: los intereses se centran en la explotación de los recursos y la


seguridad territorial. Las preferencias son rígidas, con baja disposición al compromiso.
Fase de guerra: se produce una escalada violenta, predominan las preferencias
maximalistas y se percibe al otro como enemigo absoluto.

Fase de alineación en bloques: los intereses pasan a ser parte de una lucha
ideológica global, con amenazas de guerra nuclear. Las preferencias se subordinan a las
agendas de los bloques.

Fase actual: el conflicto se estabiliza en un enfrentamiento indirecto. Ambos


estados apoyan insurgencias dentro del otro país. El conflicto entra en una fase crónica,
con costos sostenidos.

Estrategia de mediación: un mediador internacional debe aplicar un enfoque de


transformación del conflicto. Esto implica comprender las causas estructurales y
culturales del conflicto, y no solo sus expresiones violentas.

Recomendaciones:

- Crear espacios de diálogo directo entre gobiernos y líderes insurgentes.


- Proponer mecanismos de gestión conjunta de los recursos.
- Establecer zonas desmilitarizadas y misiones de observación internacional.
- Fomentar la cooperación económica como base para reconstruir la confianza.

Ejercicio 3

Sudán: Propuesta de intervención internacional desde el enfoque de Naciones


Unidas
Sudán ha sido escenario de múltiples conflictos armados a lo largo de las últimas
décadas, caracterizados por la complejidad de sus causas estructurales, la fragmentación
social y étnica, y la prolongación de la violencia en distintas regiones del país. La
magnitud y persistencia de estos conflictos requieren una intervención internacional
integral, coherente con los principios y estrategias desarrollados por el sistema de
Naciones Unidas en materia de resolución y transformación de conflictos. A
continuación, se plantea un modelo de intervención estructurado en cinco niveles
complementarios:

Prevención estructural:

En esta etapa se busca actuar sobre las causas profundas de los conflictos antes de
que estallen en violencia. Para ello, es fundamental:

- Promover reformas constitucionales que aseguren una representación equitativa


de las distintas minorías étnicas, religiosas y culturales del país.
- Impulsar programas de desarrollo económico sostenible en aquellas regiones
históricamente marginadas, a fin de reducir las desigualdades y fortalecer el tejido
social.
- Mantenimiento de la paz (peacekeeping):

Una vez que se logra un alto el fuego o una reducción de la violencia, resulta
crucial mantener condiciones mínimas de seguridad. En este sentido, se propone:

- Desplegar una misión multidimensional de mantenimiento de la paz, con un


mandato claro y robusto que incluya la protección de civiles y la vigilancia del
cumplimiento de los acuerdos.
- Supervisar activamente las zonas de tensión para prevenir nuevas escaladas y
apoyar la estabilización institucional.

Construcción de la paz (peacebuilding):

Para evitar el retorno a la violencia y reconstruir el entramado social, es


indispensable trabajar sobre la memoria y la justicia. Las acciones clave incluyen:

- Establecer comisiones de verdad y reconciliación que documenten los abusos


cometidos, reconozcan el sufrimiento de las víctimas y sienten las bases para una
reparación colectiva.
- Promover mecanismos de justicia restaurativa en el ámbito comunitario, como
formas tradicionales de resolución de conflictos que sean culturalmente
apropiadas y participativas.
Diplomacia preventiva:

Paralelamente a los esfuerzos internos, es esencial articular estrategias de


mediación política con actores regionales e internacionales. Esto implica:

- Involucrar activamente a la Unión Africana y a otros organismos subregionales


como garantes de los procesos de negociación y verificación.
- Establecer incentivos internacionales (económicos, diplomáticos y técnicos)
ligados al cumplimiento de metas específicas dentro del proceso de paz.

Reconciliación nacional y sostenibilidad de la paz:

La transformación a largo plazo del conflicto pasa por un cambio cultural profundo.
Para ello, se deben promover:

- Programas de educación para la paz, dirigidos especialmente a las nuevas


generaciones, que fomenten valores como la convivencia, la empatía y el respeto
por la diversidad.
- La inclusión activa de mujeres, jóvenes y actores comunitarios en los espacios de
diálogo político, planificación institucional y resolución de conflictos,
garantizando una paz más representativa y sostenible.
- Este enfoque integral no solo atiende las manifestaciones inmediatas del conflicto,
sino que también trabaja sobre sus raíces históricas y estructurales, permitiendo
avanzar hacia una paz duradera basada en la justicia social, el reconocimiento y la
participación ciudadana.

Ejercicio 4
La bula papal de Alejandro VI reflejaba la ideología expansionista, religiosa y
eurocéntrica del siglo XV. Se basaba en la idea de superioridad cultural y espiritual de
Europa, legitimando la conquista violenta como una "misión divina".

En contraste, Johan Galtung propone una lectura alternativa radicalmente distinta:


una visión no violenta, basada en el respeto a la alteridad, el diálogo intercultural y la
reciprocidad. Mientras que la bula histórica promueve la imposición de la fe y la
dominación, el mensaje imaginado por Galtung apuesta por el aprendizaje mutuo, la
convivencia pacífica y la humildad frente a lo desconocido.

Estas diferencias ideológicas tienen consecuencias claras:


- En la versión original: se justifica la violencia estructural, cultural y directa como
medio de evangelización y conquista.
- En la propuesta de Galtung: se promueve una cultura de paz basada en el
reconocimiento del otro como igual.
- Respecto a las recomendaciones imaginadas por Galtung, su viabilidad dependerá
del tipo de respuesta de los pueblos indígenas:

Si la actitud es pacífica:
- Alta posibilidad de aplicación. El respeto mutuo y la voluntad de diálogo
permitirían construir relaciones interculturales sostenibles.
- Estrategia: encuentros comunitarios, intercambio de conocimientos y convivencia
sin imposición.
Si la actitud es de rechazo violento:
- La aplicación sería más difícil, pero no imposible. Se debería interpretar el
rechazo como expresión de miedo o memoria histórica del abuso.
- Estrategia: mantener la no violencia como principio, buscar canales de
comunicación indirectos, ofrecer ayuda sin condiciones, e investigar las causas
del rechazo.

En ambos casos, la clave está en la no imposición y en una disposición auténtica


al diálogo transformador. La violencia solo genera más resistencia, mientras que la
apertura y el respeto pueden generar confianza a largo plazo.

Bibliografía (formato APA 7ª edición)

- Fisas, V. (2002). Cultura de paz y gestión de conflictos. Icaria Editorial.


- Galtung, J. (2004). Trascender y transformar: Una introducción al trabajo de
conflictos. Quimera.
- Naciones Unidas. (2020). Manual de resolución de conflictos. ONU.
- Ramsbotham, O., Woodhouse, T., & Miall, H. (2011). Contemporary Conflict
Resolution (3.ª ed.). Polity Press.

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