MITOLOGIA GRIEGA
¿Qué es la mitología griega?
Cuando hablamos de la mitología
griega, nos referimos al conjunto de
relatos, mitos y leyendas
pertenecientes a la Antigua Grecia (c.
1200 a.C.-146 a.C.), considerada como
la cuna cultural de la civilización de
Occidente.
Está recogida en un conjunto diverso de
textos sobrevivientes a la historia, en los que
se da cuenta de cómo los antiguos griegos se
explicaban el mundo, practicaban su religión
y representaban su cultura, así como en
esculturas, ilustraciones, cerámicas y otras
formas de arte que responden al mismo
imaginario.
Los relatos que componen
la mitología griega fueron
inicialmente de naturaleza
oral, ya que en muchos
casos son previos a la
invención de la escritura.
Estos relatos eran recitados
por bardos o aedos, y
posteriormente plasmados
o versionados por escrito.
Algunos de ellos son también
la fundación de la literatura
griega, en particular los
poemas épicos de Homero:
La Ilíada y la Odisea, cuyos
sucesos ocurren alrededor de
la Guerra de Troya (1250 a.C.
según Heródoto), o también
los poemas de Hesíodo sobre
la génesis del mundo y de los
reinos griegos: La Teogonía y
los Trabajos y días.
Genealogía de los dioses griegos
CAOS: el Caos es
aquello que existe antes
que el resto de los
dioses y fuerzas
elementales, es decir, el
estado más primigenio
del cosmos.
Nix: Diosa de la noche
Gea: Diosa de la tierra
Erebo: Dios de la oscuridad
Hémera: Diosa del día
Éter: Diosa de la luz
Urano: Dios del cielo
Las melíades: eran las ninfas de los fresnos. El
fresno que se da en las montañas de Grecia es el
Las Erinias: son personificaciones femeninas de la fresno de flor.
venganza que perseguían a los culpables de
ciertos crímenes. También se las llamaba
Euménides.
Los gigantes: Hesíodo los considera
seres divinos, que surgieron de la sangre
que Urano derramó sobre la Tierra,
siendo pues Gea su madre. Para ser más
precisos, nacieron con sus hermanos y
hermanas, las Erinias y las Melíades, cuando
Crono castró a Urano, su padre, y la sangre
de este cayó sobre Gea.
Los hecatónquiros: conocidos
también como Centimanos eran
gigantes con 100 brazos y 50 caras,
hijos de Gea y Urano. Su padre los arrojó al
Tártaro, pero fueron rescatados por
Cronos, al que ayudaron a castrar y
derrocar a Urano. Tras ayudar a Cronos
este les encerró de nuevo en el Tártaro,
donde permanecieron guardados
por Campe hasta que Zeus los
rescató. Durante la Guerra de los
Titanes, arrojaban rocas de cien
en cien a los Titanes.
Los ciclopes: Hesíodo describió
a tres cíclopes de un solo ojo
que servían como constructores,
herreros y artesanos: Brontes, Estéropes y
Arges, hijos de Urano y Gea, hermanos
de los Titanes. Homero describió otro
grupo de cíclopes, hijos de Poseidón. En
la Teogonía de Hesíodo, Zeus libera tres
cíclopes del pozo oscuro del Tártaro.
Estos proporcionan el rayo de Zeus, el
casco de invisibilidad de Hades y el
tridente de Poseidón, y los dioses usan
estas armas para vencer a los Titanes.
Los Titanes: eran una raza
de poderosas deidades
que gobernaron antes de
Zeus; al menos el
gobierno de Cronos se
sitúa durante la
legendaria edad de oro.
Tras el nacimiento de los titanes Gea alumbraría de Urano a los
Cíclopes y por último a los Hecatónquiros. Temeroso de que pudieran
destronarle, Urano mantenía a todos sus hijos atrapados en el Tártaro.
Gea, a punto de reventar, sufría terriblemente, e ideó un plan para
vengarse. Apostó en una emboscada a su hijo Cronos, el menor de
ellos, para que atacase a su padre. Lo castró con una hoz adamantina
(de acero) y liberó así al resto de las entrañas de la Tierra,
proclamándose rey de los titanes junto a su hermana Rea como esposa
y reina.
Fue precisamente en este momento cuando Urano nombró, como
insulto, a sus hijos como Titanes: el poeta utiliza un juego de palabras
entre titaínontas («en su intento») y tísin («castigo»); refiriéndose a que
los titanes habían cometido un acto impío contra su padre y que más
tarde tendrían su justo castigo.
Océano: En la mitología griega este
océano mundial era personificado
como un Titán, hijo de Urano y Gea. En
los mosaicos helenísticos y romanos (por
ejemplo en Océano y Tetis, de Zeugma,
siglo III)3 se representa con frecuencia
a este Titán con el torso y brazos de un
hombre musculoso con barba larga y
cuernos (a menudo con pinzas de
cangrejo), y con la parte inferior del
cuerpo de una serpiente (compárese
con Tifón).
Algunos estudiosos creen que
originalmente Océano representaba a
todos los cuerpos de agua salada,
incluyendo el mar Mediterráneo y el
océano Atlántico, las dos mayores
masas acuáticas conocidas por los
antiguos griegos.
Ceo: En la mitología griega
representaba la inteligencia,
además era el eje o polo, en
torno del cual giraban las
estrellas.
Crio o Krios: Era el titán de los
rebaños y de las manadas.
Fue partícipe de la
Titanomaquia.
A diferencia de sus hermanos
que la mayoría se casaron
entre ellos, éste se casó con
Euribia, uno de los aspectos
del mar, hija de Ponto. Con
ella tuvo a Astreo, Palas y
Perses.
Su nombre quiere decir
"Carnero", al ser de los
rebaños.
Hiperión: es considerado a
menudo el dios de la
observación, y su hermana Tea la
diosa de la vista.
Según Hesíodo, se casó con Tea,
su hermana, con la que tuvo tres
hijos: Helios (el Sol), Selene (la
Luna) y Eos (la Aurora):
“Tea concibió del amor de
Hiperión y dio a luz al gran Helios
y las brillantes Selene y Eos, que
traen la luz a todos los mortales
de esta tierra y a los inmortales
dioses que gobiernan el ancho
cielo” (Teogonía de Hesíodo).
Jápeto: En la mitología griega, Jápeto
era uno de los Titanes originales siendo
considerado el titán de la mortal vida.
Era un titán hijo de Urano y Gea. Fue
padre con Clímene de Atlas, Prometeo,
Epimeteo y Menecio. Puede decirse
que Jápeto puede haber sido nombrado
el abuelo de la humanidad. Esto se debe
a que sus hijos Prometeo y Epimeteo,
son representados como los creadores de
la humanidad y el resto de las criaturas
mortales.
Fue participe de la castración de su
padre Urano, quien junto a Crío, Ceo e
Hiperión lo agarraron mientras Cronos lo
castraba.
Tea: En la mitología griega, Tea era
considerada como la titánide de
donde procede toda la luz.
Los antiguos griegos creían que los
ojos emitían un rayo de luz invisible,
muy parecido a una lámpara, que
permitía ver todo lo que tocaba. Por
lo tanto, Tea, como madre de la
vista, fue también la madre del sol,
la luna y el amanecer, que emiten
luz propia. Otros, por extensión, la
creen una diosa de la vista o que
dotaba al oro, la plata y las gemas
con su brillo y valor intrínseco.
Rea: era la madre Titanes, de los
dioses y diosa de la fertilidad femenina,
la maternidad, y la generación. Su
nombre significa «flujo» y «facilidad». ...
Ella era también una diosa de la
comodidad y de la facilidad, una
bendición reflejada en la frase homérica
común «los dioses que viven en su
facilidad»
Tras derrotar a Urano, Cronos y Rea
subieron al trono como reyes de los
titanes. Esta época se denominó la edad
dorada, pues la gente de entonces no
necesitaba leyes ni reglas: todos hacían
lo correcto, por lo que no eran
necesarias.
Temis: Temis era una diosa de la
mitología griega que representaba la
ley, el orden y la justicia divina. Se le
atribuyó la capacidad de predecir el
futuro a través de profecías y también
era famosa por su sabiduría. Fue
protectora de los oprimidos y
promotora de la hospitalidad.
Según la mitología griega, Temis
ocupó el oráculo de Delfos junto con
su madre. Algunas versiones sugieren
que Temis fundó dicho oráculo,
gracias a su habilidad para profetizar.
Posteriormente, les entregó el recinto
de Delfos a su hermana Febe y al dios
Apolo.
Mnemósine: Ella era la diosa de la
memoria y el lenguaje, y se le atribuyó la
invención de palabras y memorización
para preservar la historia.
Se pensó que era la madre de las nueve
Musas, diosas de la música, la danza y la
poesía, a través de un romance con Zeus.
Mnemósine era una diosa importante
para invocar a poetas como Homero
antes de recitar largas epopeyas
como La Ilíada o La Odisea. Los griegos
valoraban su tradición oral por encima
de muchas otras cosas, y consideraban
que la recitación de un poema épico era
una de las más altas formas de arte y
entretenimiento.
Febe: Era considerada vocera de la
sabiduría de Gea, siendo el
complemento para su esposo Ceo
vocero del saber de Urano, de esta
manera sus dos hijas Leto y Asteria
eran la representación de la
clarividencia.
Asteria junto con su hija Hécate
pueden predecir el poder profético
de la noche, de los espíritus, de los
seres fallecidos y de la oscuridad.
Por otro lado, Leto tuvo dos hijos los
mellizos Artemisa y Apolo con quien
pronostica el poder profético de la
luz y el cielo.
Tetis: es considerada
una personificación
de las aguas del
mundo
(especialmente es su
faceta como la
fertilidad acuática).
Siempre es descrita
como la esposa de
Océano, ya se refiera
al titán, ya al río que
circunda el mundo.
Cronos: Era el titán que personificaba el
tiempo. En la mitología griega, Cronos es
hijo de Urano (el cielo) y de Gea (la
tierra) que destronó a su padre y que
casado con su hermana Rea, asumió el
reino de los dioses, pero conociendo que
estaba destinado a ser derrocado por
uno de sus hijos decidió devorarlos a
todos nada más nacer.
Sin embargo su sexto hijo, Zeus escondido
por su madre, se salvó y tras abrir el
vientre de su padre liberó a sus hermanos
y tras una guerra cruel y
prolongada consiguieron definitivamente
derrotar a Cronos, más conocido como
Saturno en la mitología romana.
LUGARES MÁGICOS Y CRIATURAS MISTERIOSAS
Centauro: Según la mitología, los
sátiros vivían en los bosques y
campos donde buscaban ninfas para
satisfacer su desenfrenado apetito
sexual.
Los sátiros son criaturas salvajes
propias de los montes y los bosques
que se caracterizan por su carácter
despreocupado, cruel y lascivo. Les
encanta caminar por los campos,
cazar, tocar la flauta y perseguir
ninfas. Los sátiros presentan un
especial interés por la música y el
baile.
Los centauros tienen la
apariencia humana por encima
de la cintura mientras el resto de
su cuerpo es de caballo.
Excelentes guerreros, los
centauros dominaban con
habilidad extraordinaria el arco
y la lanza, poseían una fuerza
descomunal y, cuando se
sentían acorralados, eran
capaces de destruirlo todo a su
paso. La misma palabra
“centauro” significa “el que
mata toros”
Centauro Quirón: Aunque los centauros
tenían la parte superior del cuerpo de un
hombre y la parte inferior del cuerpo de
un caballo, hay quien afirma que las
patas delanteras de Quirón también
eran humanas, demostrando que era
diferente y más alto en clase que el
resto. Otras diferencias entre Quirón y
sus hermanos eran que era mucho más
civilizado en su naturaleza, no se
entregaba a beber y a ser vencido por
la lujuria.
Entre sus estudiantes se incluyeron
héroes famosos y dioses de los mitos
griegos, tales como Ajax, Aquiles, Teseo,
Jasón, Perseo, e incluso Heracles.
Las nereidas: En la mitología
griega, las Nereidas son las
cincuenta hijas de Nereo y de
Doris.
Se las considera ninfas del mar
Mediterráneo, y como tales
viven en las profundidades del
Mediterráneo; no obstante,
emergen a la superficie para
ayudar a marineros que surcan
los mares.
Simbolizan todo aquello que
hay de hermoso y amable en el
mar. Cantan con voz melodiosa
y bailan alrededor de su padre.
Las sirenas: Las sirenas
también pueden ser
consideradas como una
especie de ninfas
marinas pero, a
diferencia de las
nereidas, son criaturas
más bien siniestras, hijas
de Forcis (profundidades
ocultas) y Ceto (criatura
marina) con cuerpo de
pájaro y rostro y pechos
de mujer.
Existe un mito curioso que relaciona a las sirenas
con la historia del rapto de Perséfone por Hades;
en aquel entonces las sirenas eran unas ninfas
muy bellas, de apariencia completamente
humanas, que formaban parte del séquito de la
joven diosa Perséfone pero luego la diosa
Deméter las maldijo por no haber podido
defender a su amada hija del acoso de Hades y
las convirtió en aquellas criaturas bestiales.
Ver:
https://www.youtube.com/watch?v=lOqnnRyb84s&t=16s&ab_channel=HistoryLatinoam%C3%A9ri
ca
Poseían una voz musical irresistiblemente atractiva e
hipnótica con la que embrujaban a los navegantes
que pasaban junto a sus costas y los conducían a la
muerte; las víctimas de sus hechizos se estrellaban
contra las rocas y terminaban devoradas por las
sirenas. La tradición las hacía habitar en una isla
rocosa del Mediterráneo frente a Sorrento, en el
litoral de la Italia meridional (en ocasiones
identificada con la isla de Capri). Sin embargo, los
navegantes hábiles y valientes (Ulises y los
Argonautas) siempre han podido encontrar la forma
de pasar frente a su isla y evitar la muerte.
Tritones: Son llamados así en honor de
su progenitor, el dios Tritón, hijo de
Poseidón con Anfítrite (Era una de las
nereidas) Por lo general, es
representado con un hombre joven, de
tordo fornido y musculoso, pero tiene
una cola de pez o dos colas en vez de
piernas. Es el mensajero de su padre
Poseidón que trasmite su voluntad a
todas las criaturas marinas y, en
ocasiones, también a los humanos.
Cuando es necesario, también puede
salir a la tierra firme ya que posee la
habilidad de convertir sus colas de pez
en piernas y caminar por la playa;
entonces, sería imposible distinguirlo
de un ser humano.
Ceto: era un espantoso
monstruo acuático femenino,
hija de Gea, la Tierra, y de
Ponto, el Mar; por lo tanto, al
igual que sus hermanos, era
una suerte de titán (o titánide)
marino. Ceto estaba asociada
con los peligros del mar y los
monstruos marinos, como
ballenas o tiburones. La palabra
«ceto» terminó siendo una
palabra para referirse a
cualquier monstruo marino, y
sigue usándose así.
Caribdis: es un horrible
monstruo marino
femenino, hija de
Poseidón y Gea, que
tragaba enormes
cantidades de agua tres
veces al día y las devolvía
otras tantas veces,
adoptando así la forma de
un remolino que devoraba
todo lo que se ponía a su
alcance. Este monstruo
aparece
prominentemente en la
Odisea.
En la mitología griega, Escila fue una hermosa ninfa,
posteriormente fue transformada en un monstruo marino, con
torso de mujer y cola de pez, así como con seis perros
partiendo de su cintura con dos patas cada uno, haciendo un
total de doce.
Este ser habitaba en el lado calabrés del estrecho paso
marítimo que separa Calabria de Sicilia, el actual estrecho de
Mesina, en cuyo lado siciliano habitaba Caribdis, otro
monstruo. Los lados del canal estaban dentro del alcance de
una flecha, de modo que los barcos que intentasen evitar a
Caribdis deberían acercarse a Escila, y viceversa. Con el
tiempo fue transformada por los dioses en una roca, aún
existente, que suponía graves peligros para los navegantes.
Lamia: En la mitología griega, Lamia era
originalmente una mujer hermosa,
posiblemente hija del rey Belo, que se
convirtió en amante de Zeus. Cuando Hera, la
esposa del dios, descubrió la infidelidad,
asesinó a los hijos de Lamia como venganza
(o según otra versión, la enloqueció y empujó
a matar ella misma a sus hijos) y la convirtió
en un monstruo. Lamia fue condenada a no
poder cerrar sus ojos, de modo que estuviera
siempre obsesionada con la imagen de sus
hijos muertos. Zeus le otorgó el don de poder
extraerse los ojos para así descansar, y volver
a ponérselos luego. Lamia sentía envidia de
las otras madres y devoraba a sus hijos. Tenía
el cuerpo de una serpiente y los pechos y la
cabeza de una mujer.
En épocas posteriores, las
Lamias fueron concebidas
como mujeres fantasmales y
guapas, que por artificios
voluptuosos atraían a los
jóvenes para disfrutar de su
carne y sangre fresca, joven
y pura. Estaban así asociadas
a lo que los vampiros son en
las leyendas modernas.
La hidra: era un antiguo y
despiadado monstruo
acuático con forma de
serpiente policéfala (cuyo
número de cabezas va desde
tres, cinco, siete o nueve hasta
cien, e incluso diez mil según
la fuente) y aliento venenoso a
la que Hércules mató en el
segundo de sus doce trabajos.
La Hidra poseía la virtud de
regenerar dos cabezas por
cada una que perdía o le era
amputada, y su guarida era el
lago de Lerna.
Tifón: es una divinidad
primitiva relacionada con los
huracanes. Fue el último hijo
de Gea, esta vez con Tártaro,
el cavernoso vacío inferior.
Según las descripciones, Tifón
era un colosal y espeluznante
monstruo alado: su estatura
era tal que podía alcanzar las
estrellas. Tifón podía abrasar
todo lo que se le opusiese con
su ígnea mirada, así como
vomitar fuego y lava de su
boca, crear huracanes y
terremotos con el movimiento
de sus alas.
HISTORIA DEL REY MIDAS
Un personaje famoso relacionado con el culto de Dioniso
era el rey Midas. Una vez, estando en Frigia, Dioniso
descubrió que su maestro Sileno había desaparecido.
Resulta que el anciano se había emborrachado más de lo
habitual y se metió en el jardín del rey Midas donde lo
encontraron unos esclavos que estaban podando los
rosales. Siendo un hombre generoso, Midas acogió a
Sileno en su palacio, lo trató hospitalariamente y lo
entretuvo durante diez días y diez noches educadamente,
mientras Sileno divertía al rey y a sus amigos con historias
y canciones.
Al undécimo día, Midas levó a Sileno de vuelta con Dioniso. Éste
ofreció a Midas que eligiera la recompensa que deseara, y el rey
pidió que todo lo que tocase se transformara en oro. Dioniso
accedió, aunque lamentó que no hubiese hecho una elección
mejor. Midas se regocijó en su nuevo poder, que se apresuró en
poner a prueba: tocó y convirtió en oro una rama de roble y una
piedra. Deleitado, tan pronto como llegó a casa ordenó a los
sirvientes que dispusieran un festín en la mesa. Entonces halló
que su pan, su carne, su hija y su vino se convertían en oro.
Enfadado, Midas se esforzó en desprenderse de su poder, pues
odiaba el don que había codiciado. Rezó a Dioniso, rogando ser
librado de su hambre.
Dioniso le oyó y consintió,
diciendo a Midas que se
bañase en el río Pactolo.
Midas así lo hizo, y
cuando tocó las aguas el
poder pasó a éstas, y las
arenas del río se
convirtieron en oro por lo
que Midas, de todos
modos, siguió siendo el
rey más rico del mundo.
El Tártaro: descrito
como «oscuro y
situado en el fondo de
la tierra» es un
profundo abismo usado
como una mazmorra
de sufrimiento y una
prisión para los titanes.
Cerbero: también
conocido como Can
Cerbero o Cancerbero,
era el perro de Hades,
dios del inframundo, un
monstruo de tres
cabezas, y con una
serpiente en lugar de
cola.
El minotauro: es un monstruo mitológico con cuerpo
de hombre y cabeza de toro. Su nombre significa
"Toro de Minos", y era hijo de Pasífae y el Toro de
Creta. Fue encerrado en un laberinto diseñado
por el artesano Dédalo, hecho expresamente
para retenerlo, ubicado en la isla de Creta.
Durante muchos años, siete hombres y otras siete
mujeres eran llevados al laberinto como sacrificio
para ser el alimento de la bestia hasta que la vida
de este terminó en manos del héroe Teseo.