1.
Teoría General
La teoría general de Foucault parte del rechazo a las totalidades
explicativas como el marxismo o el estructuralismo fuerte. En su lugar,
propone una analítica del poder, donde el poder no se concentra en una
estructura o institución única, sino que circula, se ejerce y se inscribe en
las prácticas cotidianas.
El foco central es comprender cómo se produce la verdad, cómo se
forman los sujetos y cómo se ejercen los dispositivos de control. Para
Foucault, el saber no es independiente del poder, y todo régimen de
verdad es una configuración política e histórica.
Su teoría general se estructura en torno a tres ejes analíticos:
Poder
Saber
Sujeto
2. Teoría para cada elemento de la máquina social
a) Teoría del poder
Foucault rompe con la concepción tradicional del poder como soberanía
o represión. Propone una concepción productiva del poder:
El poder no solo reprime, produce saberes, subjetividades y
cuerpos disciplinados.
El poder no se posee, sino que se ejerce en relaciones.
El poder moderno se desplaza del castigo físico al control del alma,
de la conducta (poder disciplinario y biopolítico).
b) Teoría del saber
Todo saber está ligado a una relación de poder. No existe un
conocimiento "puro", desinteresado.
A través del concepto de episteme, Foucault analiza cómo en cada
época hay un marco que delimita qué puede ser dicho como
verdadero.
El saber científico (por ejemplo, la psiquiatría, la criminología, la
economía) participa en la normalización y control de los cuerpos y
las poblaciones.
c) Teoría del sujeto
El sujeto no es originario, sino una construcción histórica,
producido por prácticas discursivas y relaciones de poder.
Hay dos formas de sujeción: la imposición de normas externas
(disciplina) y la autoformación (guberna-mentalidad).
En sus últimos trabajos, aborda la ética del cuidado de sí, como
forma de resistencia frente a los dispositivos de poder.
3. Teoría para los fenómenos sociales
Foucault aplica su teoría a distintos fenómenos históricos concretos:
La locura (Historia de la locura): muestra cómo la sociedad
moderna construye la figura del "loco" como sujeto excluido y lo
encierra como parte de una racionalidad emergente.
El castigo y la disciplina (Vigilar y castigar): el paso del suplicio al
encierro refleja el tránsito del poder soberano al poder
disciplinario, que opera en escuelas, cárceles, fábricas, hospitales.
La sexualidad (Historia de la sexualidad): la sexualidad no fue
reprimida, sino producida discursivamente como objeto de saber,
control y normalización.
La biopolítica: en la modernidad, el poder ya no solo se ejerce
sobre el individuo, sino sobre la vida de las poblaciones (natalidad,
salud, enfermedades, etc.).
4. Política para tratar los fenómenos sociales
Foucault no propone una política en el sentido clásico (no es normativo
ni utópico), pero sí ofrece una crítica radical a las formas de gobierno de
la vida. Su política es una ética del presente, de la crítica y de la
resistencia:
Crítica como "arte de no ser gobernado de ciertas maneras".
Resistencia a los dispositivos de poder a través del cuidado de sí, la
experimentación con la subjetividad.
Desconfianza hacia toda forma de poder totalizante, incluso el
revolucionario.
Foucault no ofrece recetas, sino herramientas analíticas para
desnaturalizar las formas de dominación modernas y abrir espacios de
libertad.
Algunas aplicaciones de la teoría de M. Foucault en fenómenos
concretos (por ejemplo, la educación, la economía, la sexualidad, etc.)
1. Educación: Cómo funciona como dispositivo disciplinario.
2. Sistema penitenciario: Desde Vigilar y castigar, es un ejemplo
claro de poder disciplinario.
3. Salud pública y pandemia: Como ejercicio de biopolítica.
4. Economía liberal y Estatismo: A partir de su curso Nacimiento de
la biopolítica.
5. Sexualidad y género: Desde su Historia de la sexualidad.