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Nombre:
Chantal Cuello
Materia:
Practica Forense I
Matricula:
SD-2022-03534
Maestro:
Argenis Gutierrez
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Leer los artículos 52 y 53 de la Ley 10-15, que modifica el código procesal penal
dominicano, de manera específica en sus artículos 224 y 255, los cuales tratan sobre
el arresto. A la sazón, vamos a solicitar hacer una lectura compresiva al respecto y a
posteriori un escrito, hablando sobre la figura jurídica del arresto, indicando cuantos
tipos hay y procedencia.
Análisis jurídico sobre la figura del arresto conforme a la Ley No. 10-15
1. Concepto jurídico del arresto
El arresto es una medida de coerción personal que consiste en la privación provisional de
la libertad de una persona, dispuesta en el marco de un proceso penal, con el fin de
asegurar su presencia ante la autoridad judicial, evitar su fuga o la alteración de la
investigación. Tiene carácter excepcional y debe realizarse conforme a las garantías
constitucionales y legales del debido proceso.
La Ley No. 10-15, que modifica el Código Procesal Penal, refuerza el marco legal del
arresto estableciendo limitaciones, condiciones y procedimientos específicos que deben
cumplirse para que su ejecución sea legítima. Esta medida solo puede emplearse cuando
existan indicios suficientes de responsabilidad penal y cuando resulte necesario para el
éxito del proceso.
2. Tipos de arresto reconocidos por la ley
a) Arresto por orden judicial
Este tipo de arresto se ejecuta mediante una orden emitida por un juez a solicitud del
Ministerio Público. Procede cuando existen elementos suficientes que vinculan al
imputado como autor o cómplice de un hecho punible, o cuando no comparece tras ser
citado y su presencia es necesaria para la continuación del proceso penal. La orden de
arresto debe indicar la identidad del imputado, los hechos atribuidos, el fundamento legal
y el órgano que la dispone.
b) Arresto sin orden judicial o en flagrante delito
Este arresto se produce sin autorización judicial previa, y puede ser ejecutado por
cualquier miembro de la Policía Nacional cuando concurre una de las siguientes
circunstancias:
La persona es sorprendida en el acto de cometer el delito o inmediatamente después
de haberlo cometido.
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La persona ha escapado de una prisión, arresto domiciliario o lugar donde se
encontraba legalmente privada de libertad.
Se encuentra en posesión de objetos vinculados a la comisión de un delito, y existen
riesgos de fuga u ocultamiento.
La persona incumple el uso del localizador electrónico o una orden de protección.
Este arresto debe notificarse inmediatamente al Ministerio Público y al juez competente, y
el detenido debe ser presentado dentro de un plazo no mayor de cuarenta y ocho horas.
c) Arresto ciudadano
Excepcionalmente, la ley permite que cualquier ciudadano pueda realizar un arresto en
caso de flagrancia. Sin embargo, la persona arrestada debe ser entregada sin demora a la
autoridad policial más cercana. Esta figura se encuentra limitada a situaciones inmediatas
y evidentes de comisión delictiva, y no puede suplantar el rol de las autoridades judiciales
ni del Ministerio Público.
3. Procedencia del arresto
El arresto sólo procede en los siguientes casos:
Cuando se trate de una infracción perseguible por acción pública.
Cuando el hecho punible esté sancionado con pena privativa de libertad.
En consecuencia, el arresto no procede:
En delitos de acción privada, como difamación, injuria o violación de propiedad
industrial.
Cuando el delito atribuido no conlleva privación de libertad.
Cuando no se presenta la instancia privada exigida por la ley dentro del plazo de 48
horas en los casos que así lo requieren. En estos casos, la persona arrestada debe ser
puesta en libertad inmediatamente por el Ministerio Público.
4. Garantías procesales y límites temporales
La Ley establece que toda persona arrestada debe ser puesta a disposición del Ministerio
Público sin demora innecesaria. A su vez, el Ministerio Público cuenta con un plazo
máximo de cuarenta y ocho horas para:
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Solicitar la imposición de una medida de coerción ante el juez de la instrucción, o
Ordenar la puesta en libertad del imputado si no encuentra mérito suficiente para
continuar con el proceso.
Si el arresto fue practicado en condiciones ilegales, el Ministerio Público tiene la
obligación de liberar de inmediato a la persona arrestada. Esta disposición protege el
derecho a la libertad personal y garantiza el control de legalidad en el inicio del proceso
penal.
5. Indemnización por arresto indebido
El artículo 255 del Código Procesal Penal, modificado por la Ley 10-15, dispone que, si
como resultado de la revisión de una sentencia condenatoria se declara la absolución del
imputado o la imposición de una pena inferior al tiempo ya cumplido en prisión
preventiva, el Estado dominicano debe indemnizarlo por el daño causado. Esta disposición
fortalece la protección de los derechos fundamentales y procura reparar los efectos de una
medida de arresto que se demuestre injusta o desproporcionada.
Conclusión
La figura del arresto, tal como se encuentra regulada en la legislación procesal penal
dominicana, constituye una medida cautelar que solo puede utilizarse en condiciones
excepcionales, bajo el respeto al debido proceso y dentro de límites legales claramente
establecidos. Los tipos de arresto reconocidos (judicial, flagrante y ciudadano) responden
a diferentes necesidades procesales, pero todos deben someterse a control judicial
posterior.
La Ley No. 10-15 refuerza estas garantías al exigir condiciones estrictas para la
procedencia del arresto, limitar su duración inicial a 48 horas, y establecer el deber del
Estado de indemnizar a las personas que hayan sido privadas de libertad sin justa causa.
Se trata, por tanto, de una figura jurídica central en el proceso penal, pero también sujeta a
un fuerte control institucional para evitar su abuso.