En de noviembre de 1989, de manera pací fica y sin derramar sangre o disparar un
arma de fuego, la población alemana derribó el Muro de Berlín. Esta estructura dividió
la capital alemana por casi tres décadas. Su demolición posibilitó la reunificación de
Alemania y simbolizó, con ello, el fin de la Guerra Fría y la construcción de un nuevo
orden mundial, cuyas consecuencias aún acontecen.
Tras la II Guerra Mundial, Alemania y su capital, Berlín, quedaron divididas en cuatro
zonas controladas cada una por una de las potencias ganadoras de la contienda: la
URSS, Reino Unido, Francia y Estados Unidos.
La ciudad de Berlín quedó enclavada dentro del territorio soviético, por lo que también
fue dividida en las zonas este y oeste, quedando como una célula capitalista en el
recié n formado estado socialista, lo cual generó las primeras inconformidades del
gobierno de la RDA y sentó las bases de la Guerra Fría. Con ello, se aceleró la división
de dos bloques en el mundo: el occidental-capitalista y el oriental-comunista.
La vida resultó muy diferente en ambos lados. La diferencia en el desarrollo, del lado
capitalista con la ayuda econó mica de los EEUU era superior al de la RDA2[2].
Mientras en el resto de la RDA estaba prohibido el libre tránsito hacia la RFA, en Berlín,
debido a los acuerdos de Potsdam, el paso era prácticamente libre: era una frontera
abierta dentro de la llamada Cortina de Hierro. El paso llevaba una gran cantidad de
trabajadores obreros y profesionistas de la RDA al lado occidental, de tal manera que
las dos Alemanias decidieron la construcció n de un muro material: la RFA para
detener la caída de capital humano; y la RDA para evitar que los alemanes orientales
fueran en bú squeda del “ progreso” . El 13 de agosto de 1961, ambas Alemanias
ordenaron a la policí a y al ejé rcito levantar una cerca de alambre de pú as. En los
siguientes días inició la construcción de barricadas de concreto a lo largo de los 45
kilómetros que dividían en dos partes a Berlín y los 115 kilómetros que rodeaban la
parte oeste que la separaba de la RFA. Se prohibió a los berlineses occidentales
ingresar al Berlín oriental, salvo con permiso especial. Entre 1961 y 1988 más de cien
mil ciudadanos de la RDA intentaron saltar el muro para escapar al sector occidental.
Según la página web oficial de la ciudad de Berlín, alrededor de unas ciento cuarenta
personas fallecieron al intentar huir a causa de los disparos de la policía[1].
El 9 de octubre de 1989, una multitud de alrededor de setenta mil personas se
manifiesto pací ficamente en el centro de Leipzig exigiendo libertad de paso. Estas
personas se atrevieron a pasar por primera vez por la temida sede de la Stasi, la
policía secreta de la República Democrática Alemana. "Wir sind das Volk!", cantaban: "¡
Somos el pueblo!". Una semana después, má s de cien mil personas abarrotaron de
nuevo el centro de Leipzig. Las protestas pronto se extendieron por toda Alemania
oriental. El 4 de noviembre, otros cientos de miles de personas se manifestaron en
Alexanderplatz, Berlín oriental, pidiendo una reforma democrática: esta fue una de las
movilizaciones má s importantes en la RDA por su capacidad de congregació n.
Finalmente, cinco dí as despué s, el 9 de noviembre, un militar de alta graduació n
anunció que se darían pases para cruzar hacia la república Federal de Alemania. “La
gente puede ir, no hay problema”, declaró . Un periodista le preguntó: “ ¿ A partir de
cuándo, señor?”, cuya respuesta fue: “A partir de ahora”. En poco menos de dos horas,
una multitud se volcó hacia el muro. Los guardias se vieron superados por el
entusiasmo, por lo que simplemente no hicieron nada[3].
Un año más tarde, el 12 de septiembre de 1990 se firmó en Moscú el Tratado Dos más
Cuatro, llamado así por los grupos de países firmantes. El 1º de octubre de 1990, las
cuatro potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial renunciaron en una
declaració n conjunta en Nueva York a sus derechos en relació n con Alemania,
devolviéndole así a Alemania su plena soberanía. El Tratado Dos más Cuatro entró en
vigor el 15 de marzo de 1991. Fue el equivalente de derecho internacional al Tratado
de Unificación entre la República Federal y la RDA[4].
La Caída del Muro de Berlí n es uno de los principales sucesos del siglo XX y de los
ú ltimos tiempos. Marcó el fin de una era tanto en la historia alemana como en la
historia europea y mundial. Tras sus escombros, una nueva Europa surgiría y tras ella,
un nuevo orden mundial de consecuencias insospechadas[5].