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Marvin

La evasión fiscal en Colombia es un problema significativo que se manifiesta a través de la omisión de información y el uso de paraísos fiscales, impulsada por altas cargas tributarias y reformas tributarias abusivas. Esta práctica no solo afecta el presupuesto público, limitando el financiamiento de servicios y programas esenciales, sino que también tiene consecuencias humanas profundas, impactando la calidad de vida de los ciudadanos. Abordar la evasión fiscal es un imperativo moral que requiere un compromiso colectivo para construir una sociedad más justa y equitativa.
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Marvin

La evasión fiscal en Colombia es un problema significativo que se manifiesta a través de la omisión de información y el uso de paraísos fiscales, impulsada por altas cargas tributarias y reformas tributarias abusivas. Esta práctica no solo afecta el presupuesto público, limitando el financiamiento de servicios y programas esenciales, sino que también tiene consecuencias humanas profundas, impactando la calidad de vida de los ciudadanos. Abordar la evasión fiscal es un imperativo moral que requiere un compromiso colectivo para construir una sociedad más justa y equitativa.
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La evasión fiscal es la acción de evitar pagar impuestos de manera deliberada o fraudulenta,

eludiendo las obligaciones tributarias establecidas por la ley. Esta práctica puede
manifestarse de diversas formas, como la omisión de información relevante en las
declaraciones fiscales, la manipulación de registros contables, el uso de paraísos fiscales o
la transferencia de activos a nombre de terceros. La evasión fiscal puede ser llevada a cabo
tanto por individuos como por empresas; lo anterior se puede respaldar con lo dicho por
Villegas (2022) acerca de que “Las cargas tributarias generadoras de evasión fiscal en
Colombia desencadenan sus causas teniendo presente su significancia, traduciéndose en
elevados impuestos, abuso de la ley en la creación de reformas tributarias a corto
plazo, equidad tributaria vulnerada, que como consecuencia ocasiona la omisión de
activos y pasivos inexistentes en las declaraciones de renta de los contribuyentes,
elusión, evasión de impuestos, paraísos fiscales, contrabando e informalidad
empresarial”. (pag.2)

En manera más concreta lo dicho por el autor significa que las altas cargas tributarias en
Colombia, son un gran impulsor de la evasión fiscal, tienen raíces profundas que merecen
ser entendidas con empatía. Estas cargas se traducen en impuestos elevados y una
legislación tributaria que puede ser abusiva, especialmente cuando se crean reformas a
corto plazo sin considerar adecuadamente la equidad fiscal. Esta falta de equidad lleva a
que muchos contribuyentes se sientan tentados a omitir activos y pasivos en sus
declaraciones de renta, participar en la elusión y evasión de impuestos, recurrir a paraísos
fiscales, o incluso sumergirse en el contrabando y la informalidad empresarial como
medidas desesperadas para aliviar su carga financiera. Detrás de estas acciones hay
historias individuales de personas y empresas que luchan por sobrevivir en un sistema que a
menudo parece estar en su contra.

Este importante tema ha acompañado a Colombia por años, en el lapso de este tiempo se ha
hecho necesaria la creación de estrategias que mitiguen este aspecto, orientadas a evitar el
avance del mismo, garantizando el cumplimiento de las obligaciones en materia tributaria.
En relación a esto Valencia & Silva (2021) señala que “Para el Estado es de vital
importancia crear estrategias que logren apaciguar el déficit fiscal que presenta el país, por
ello en el transcurso de los años vemos como se cambian las normas tributarias para lograr
una mayor tributación y mejorar el recaudo de impuestos de los ciudadanos. Por esto
podemos ver las siguientes herramientas pensadas para lograr en gran medida la evasión de
impuestos en el país.

a) LA BANCARIZACIÓN

b) FACTURACIÓN ELECTRÓNICA

c) NÓMINA ELECTRÓNICA

d) CULTURA DE LA CONTRIBUCIÓN” (pag.30-31).

Es comprensible que el estado busque estrategias para mitigar el déficit fiscal y mejorar la
recaudación de impuestos, ya que esto afecta directamente la capacidad del país para
financiar servicios y programas esenciales. Sin embargo, es importante recordar que estas
medidas no solo tienen un impacto financiero, sino también humano. La bancarización, la
facturación electrónica, la nómina electrónica y la promoción de una cultura de
contribución son herramientas que pueden ayudar en esta tarea, pero es esencial
implementarlas de manera equitativa y considerando las necesidades de todos los
ciudadanos; teniendo en cuenta que su impacto puede ser significativo en las finanzas
públicas, socavando la capacidad del estado para financiar servicios y programas necesarios
para el desarrollo y bienestar de la sociedad.

Hernández & Milano (2021) dicen que “los impuestos son necesarios para financiar el
desarrollo adecuado y la ejecución de las políticas públicas trazadas por los gobiernos, las
cuales provienen de un proceso lógico, técnico y legal, llevado a cabo a través de las
diferentes entidades estatales. Es el Estado el que brinda el apoyo para que dichas políticas
se conviertan en los planes, programas y proyectos establecidos en los planes de desarrollo
territorial y nacional”. (pag.12). Por lo anterior es correcto decir que los impuestos son una
parte esencial de nuestra sociedad, ya que son la base para financiar el desarrollo y la
ejecución de las políticas públicas que benefician a todos los ciudadanos. Detrás de cada
impuesto hay un propósito noble: construir infraestructuras, financiar programas
educativos, mejorar los servicios de salud y garantizar la seguridad de nuestra comunidad.
Es un proceso en el que todos contribuimos para construir un futuro mejor para nosotros y
para las generaciones venideras. Es gracias al estado que estas políticas se convierten en
acciones tangibles que impactan nuestras vidas diarias, recordándonos que, juntos,
podemos lograr un progreso significativo y construir una sociedad más justa y próspera
para todos.

Como señala lo anterior los impuestos financian los proyectos que el estado crean para
mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, en este sentido es importante señalar lo
dicho por Ríos & Mozo (2021) “Las consecuencias derivadas de la figura de la evasión
tributaria son el detrimento en el presupuesto público estatal que afecta las obras, las
políticas públicas y programas del Estado”. (pag.12). De acuerdo a esto la evasión tributaria
va más allá de simplemente no cumplir con las obligaciones fiscales. Sus consecuencias se
extienden hacia todos nosotros, impactando directamente en la calidad de vida y el
bienestar de la sociedad en su conjunto. Cuando alguien evade impuestos, no solo está
eludiendo sus responsabilidades cívicas, sino que también está contribuyendo al detrimento
del presupuesto público estatal, lo cual tiene ramificaciones profundas.

Imaginemos por un momento las implicaciones de este acto en la vida cotidiana de las
personas. Las obras de infraestructura que podrían mejorar nuestras comunidades se
retrasan o se cancelan debido a la falta de fondos. Los programas sociales que brindan
apoyo a los más necesitados se ven limitados en su alcance y efectividad. Las políticas
públicas diseñadas para promover la igualdad de oportunidades se ven obstaculizadas,
dejando a muchos ciudadanos en desventaja.

Pero más allá de las cifras y los presupuestos, hay historias humanas detrás de cada
proyecto de infraestructura no realizado, cada programa social recortado y cada política
pública frenada. Son las vidas de las personas que dependen de estos servicios y programas
las que se ven afectadas. Son los sueños aplazados, las oportunidades perdidas y las
esperanzas frustradas.

Por lo tanto, abordar la evasión tributaria no es solo una cuestión de números, es un


imperativo moral y ético. Es una llamada a la responsabilidad colectiva y al compromiso
con el bien común. Solo cuando todos cumplimos con nuestras obligaciones fiscales
podemos construir una sociedad más justa, equitativa y próspera para todos.
Carvajal & Londoño (2020). “El cumplimiento de las obligaciones financieras en Colombia
genera un aumento al presupuesto público donde diferentes regiones del país se estarán
beneficiando al reducir brechas de carácter social económico y físico”. (pag.74). De
acuerdo a lo dicho por el autor el cumplimiento de las obligaciones financieras en
Colombia no es simplemente una tarea burocrática, sino un acto de solidaridad y
compromiso con el bienestar de nuestra sociedad. Cada contribución que hacemos al
presupuesto público tiene un impacto directo en la vida de millones de personas en todo el
país. Es una inversión en el futuro de Colombia, un país donde cada persona,
independientemente de su origen o situación, tenga la oportunidad de prosperar y vivir una
vida digna. Es un recordatorio de que juntos, podemos construir un país más justo,
equitativo y próspero para todos.

En conclusión, el tema de la evasión fiscal no solo se limita a un problema contable, sino


que tiene un profundo impacto en la sociedad colombiana. La falta de cumplimiento de las
obligaciones financieras afecta directamente al presupuesto público, lo que a su vez
repercute en obras de infraestructura, políticas públicas y programas sociales. Detrás de
cada cifra evadida hay historias humanas de sueños postergados y oportunidades perdidas.

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