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1.

- La literatura del siglo XVI: El renacimiento


1.1.- El Renacimiento
1.1.1.- Concepto y origen del término

La palabra Renacimiento se emplea para nombrar un amplio movimiento ideológico y


artístico que nació en Italia en el siglo XIV y se propagó al resto de Europa durante los
siglos XV y XVI. En España abarca solo el siglo XVI

1.1.2.- Características
Tiene un marcado carácter idealizado, siendo recurrentes motivos como la belleza en la
mujer, de piel blanca y labios rojos, o la naturaleza idílica (locus amoenus). Este
embellecimiento también se refleja en otros temas de esta etapa como el amor y la
mitología.

Además se acrecientan y consolidan los cambios sociales, y destacan la invención de la


imprenta y de más grandes descubrimientos de la época como causas de la expansión
cultural. Aunque una tercera causa sería la religión. Partiendo de estas causas
diferenciamos estas características:

1.​ Auge de la burguesía: clase social muy poderosa, formada por comerciantes
adinerados para los que priman el individualismo y el esfuerzo personal por encima
del linaje.

2.​ La expansión por Europa y América.

3.​ Aprecio al pasado grecolatino: el Renacimiento tiene como base el clásico al que
imita pero no se copia.

4.​ Valoración del concepto de gentil hombre: el ideal del individuo culto, el modelo ideal
del perfecto caballero era el cortesano que dominaba las armas y las letras.

5.​ Importancia de la ciencia y de la razón: se impone una actitud crítica frente al


dogmatismo medieval.

6.​ Antropocentrismo: el hombre será considerado el centro del universo y medida de


todas las cosas.

1.1.3.- La mentalidad renacentista


En ella se valoran la experimentación y el método científico, además se desarrolla el
humanismo, que pretende una formación íntegra del individuo en todos los aspectos. Junto
a esto se desarrolla una visión optimista de la existencia, por lo que mientras que en el
medievo de la vida terrenal no era más que el camino amargo y difícil hacia la otra vida en
el Renacimiento se instaura el epicureismo, que busca la felicidad a través del disfrute de
los placeres y que se manifiesta en tópicos como el carpe diem (vive el momento).
Aunque la corriente filosófica más importante será el neoplatonismo, donde los únicos
vestigios que quedan en la tierra del mundo perfecto de las ideas son la naturaleza, el arte y
la mujer. A través del amor espiritual a una dama idealizada, el hombre puede elevar su
alma hacia la idea primera, la de Dios.

1.1.4.- Los problemas religiosos


El humanismo supone un cambio en la concepción del mundo, naciendo intentos de reforma
como el erasmismo, que proponía una vuelta al cristianismo primitivo y una religiosidad
interior. Se criticaba la riqueza de la Iglesia, que cobraba sin pudor altos impuestos a sus
fieles.

Más tarde, surge el luteranismo acabando con la división de los cristianos en católicos
(reconocen la autoridad del Papa y mantienen una organización única) y protestantes
(rechazan la figura del Papa como el culto a la Virgen María). Como reacción a la Reforma,
la iglesia católica lleva a cabo la Contrarreforma, lo que junto a las preocupaciones
religiosas proporcionan el nacimiento de la literatura ascética y mística.

1.1.5.- Etapas
Nos encontramos dos etapas, un primer Renacimiento que se desarrolla durante el reinado
de Carlos I, y el segundo Renacimiento, que coincide con el reinado de Felipe II,
desarrollándose una literatura de tipo religioso, cuyos representantes son Fray Luis de León
y San Juan de la Cruz.

1.2.- La poesía lírica profana


Toma como modelo al poeta italiano Francesco Petrarca y su cancionero, con una poesía
lírica que muestra una sensibilidad extrema y donde se habla del amor y de los sentimientos
del poeta.

Se incorporan estrofas nuevas que usan el endecasílabo solo o en alternancia con el


heptasílabo, las cuales son:

-​ El soneto, que está distribuido en dos cuartetos y dos tercetos de rima consonante
ABBA ABBA CDC CDC o CDE CDE (endecasílabos)

-​ La octava real, que está distribuida en ocho versos endecasílabos con rima
consonante ABABABCC

-​ La lira, que está distribuida en cinco versos heptasílabos y endecasílabos con rima
consonante 7a 11B 7a 7b 11B

-​ La silva-estancia, que está distribuida en verso heptasílabos y endecasílabos y tiene


un esquema métrico libre con rima consonante

Garcilaso de la Vega
Representa el ideal de caballero renacentista, ya que fue hombre de armas y letras. Aunque
se casó con Elena de Zúñiga, parece que estuvo enamorado de Isabel Freire, que será la
figura principal de su mejor poesía amorosa. Se trata de un amor no correspondido, pues
Isabel se casó con otro hombre y murió muy joven.

En su obra diferenciamos tres etapas:

-​ A la primera etapa corresponden las canciones primera y segunda. Se observa una


asimilación del cancionero tradicional y del prerenacimiento.

-​ En una segunda etapa, Garcilaso asimila el clasicismo gracias a sus contactos con
Italia. La obra que marca el cambio, con influencias de Petrarca, es la Canción III, en
la que domina un tono resignado y armonioso.

-​ La tercera etapa, claramente petrarquista, está marcada por la muerte de Isabel


Freire. Es el momento más fecundo y equilibrado y en el que el arte de Garcilaso
llega a su plenitud. A este período corresponden la Canción V, algunos sonetos y
tres églogas.

Destacan las églogas I y III, que son diálogos líricos de amor entre pastores en el marco de
una naturaleza idealizada:

-​ La Égloga I (en estancias) presenta a Salicio, que se queja del desprecio de su


amada Galatea, y a Nemoroso, que llora la muerte de Elisa. Ambos pastores
representan al propio Garcilaso en dos momentos de su vida.

-​ La Égloga III (en octavas reales) transcurre en un paisaje idealizado (locus


amoenus) a orillas del Tajo.

El estilo de Garcilaso de la Vega se caracteriza por la naturalidad, musicalidad y armonía,


junto al empleo de figuras como epítetos, metáforas, antítesis y paralelismos. Una de las
notas más destacables en este poema es la adjetivación, que en el Renacimiento alcanza
un auge especial. En los temas, es frecuente el uso de la mitología y de tópicos literarios
(locus amoenus, carpe diem, descriptio puellae, y collige, virgo, rosas, entre otros), aunque
el tema más recurrente de su poesía es el amor. Cantará a su amada en besos
apasionados antes de que ésta muriera y en versos muy sentidos y llenos de madurez
después de su muerte.

1.3.- La poesía lírica religiosa. Ascética y mística


Fruto de la Contrarreforma y del aislamiento político practicado en el reinado de Felipe II, se
originan en la segunda mitad del siglo XVI dos corrientes espirituales. La estética defiende
un camino de perfeccionamiento íntimo a través de la oración y el sacrificio en dos fases o
momentos: la vía purgativa, por medio de la cual el alma se libera, se purga de los placeres
mundanos, que tanto nos atan a lo material, a lo terrenal; y la vía iluminativa: una vez
liberada de ese lastre, el alma, tras purificarse, asciende y se acerca a Dios, hasta llegar a
contemplar o intuir su luz. Al final de este camino está la mística, que ya no es un proceso,
sino un estado de perfección espiritual, una experiencia en la que Dios se une a esa alma
en la vía unitiva. Surge así una lírica que utiliza la nueva forma de hacer poesía para
abordar temas religiosos. Destacan dos poetas, Fray Luis de León, en la corriente ascética,
y San Juan de la Cruz, en la mística.

Fray Luis de León


Abarca tanto la prosa no ficcional como el verso, y destaca por su poesía, que fue publicada
de forma póstuma por Quevedo. Entre todas sus composiciones destacan las odas, en las
que se vale de la lira, para expresar su tema más recurrente: el ansia de paz en una vida
retirada en la que poder acercarse a Dios.

Sus poemas más valorados son Oda a la vida retirada, donde aparecen los tópicos de
beatus ille (feliz aquel que vive en paz) y del aurea mediocritas (la dorada mediana, vida
ideal, sin lujos, pero libre de ambiciones), Noche serena, que presenta el deseo de la gloria
a través de la contemplación de una noche, y Oda a Francisco Salinas.

[Una oda es un poema que está formado por versos libres que no presentan un esquema
métrico fijo. El rasgo más importante es que expresa la admiración por algo o alguien de
manera exaltada]

San Juan de la Cruz

La poesía es un medio que permite nombrar lo inefable: la unión mística con Dios. Destacan
tres poemas escritos en liras:

-​ Cántico espiritual, donde la esposa, que simboliza el alma, busca el esposo, símbolo
de Dios. Esta unión entre amado y amada representa la unión mística del alma con
Dios.

-​ Noche oscura del alma, poema que se refiere a las tres fases de la experiencia
mística: la muchacha, símbolo del alma, abandona su casa (el cuerpo), para
encontrarse con su amado, Dios (vía purgativa); una vez fuera, aunque es de noche,
la muchacha es guiada por la luz de su amor al amado (vía iluminativa), al que
finalmente se une (vía unitiva).

-​ Llama de amor viva, un poema de júbilo y exaltación por la mística del alma con
Dios.

El estilo no puede explicarse por palabras por lo que usa símbolos, como el encuentro
sexual entre los amantes para representar la unión del alma y Dios. Además combina el
estilo popular y el estilo oculto.

Santa Teresa de Jesús


Su obra más importante es Las moradas o Castillo interior, donde desarrolla la imagen de
un castillo con siete aposentos que el alma tiene que recorrer hasta conseguir la unión
mística con Dios.
1.4.- La prosa idealista
Presenta protagonistas de carácter noble y sentimientos elevados, que Corega aventuras
maravillosas, cuando no directamente inverosímiles, ambientadas en un tiempo remoto o
legendario y en lugares ficticios o idealizados. Podemos distinguir los siguientes géneros:

-​ De caballerías, que narran las hazañas de héroes medievales; se caracterizan por la


fantasía; y tuvieron gran éxito por el deseo de aventuras. Obras: Amadís de gaula

-​ Pastoril, que desarrolla las desventuras amorosas de unos pastores refinados en


medio de una naturaleza idílica (locus amoenus); donde cobra importancia el mundo
interior del personaje; y se da una exaltación de la belleza terrena e idealización del
sentimiento amoroso. Obras: la Diana, de Jorge de Montemayor; la Galatea, de
Miguel de Cervantes; y la Arcadia, de Lope de Vega.

-​ Bizantina, que desarrolla la historia a través de peripecias descritas en un viaje;


donde aparece un conflicto amoroso; y se da la repetición del esquema argumental:
encuentro-separación-reencuentro de los protagonistas. Obras: los trabajos de
Persiles y Sigismunda, de Miguel de Cervantes; y El peregrino en su patria, de Lope
de Vega.

-​ Morisca, en las que se desarrollan historias idealizadas entre cristianos y


musulmanes en la Edad Media, frecuentemente intercaladas en otras narraciones, y
con un final feliz. Obras: Historia de Abencerraje y la hermosa Jarifa, anónima.

1.5.- La narrativa realista: la novela picaresca. Lazarillo de Tormes


Existe otro tipo de narrativa, de la cual por un lado surgirá una prosa de no ficción, de
carácter didáctico, reflejada fundamentalmente a través de diálogos; y por otro lado
desarrollará una narrativa realista.

Esta novela construye personajes que dejan de ser aquellos modelos idealizados, y
muestran los defectos y las virtudes humanas. La Celestina marcó el inicio de esta ficción
realista y sirvió como modelo.

Sin embargo, la gran aportación a la narrativa realista fue la obra anónima La vida de
Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, que inicia un género nuevo: la novela
picaresca. Se trata de un relato autobiográfico en forma epistolar que presenta una
perspectiva única, la del pícaro, un antihéroe que nada tiene que ver con los protagonistas
idealizados de otros géneros novelescos, quien nos narra su vida de forma lineal, a través
de una sucesión de episodio que nos permiten conocerlo.

El autor no firma la obra, lo que puede deberse a razones estilísticas y también a la fuerte
crítica que encerraba el libro hacia la clase eclesiástica, que provocó que la obra fuera
incluida en el Índice de los libros prohibidos.

Podemos señalar dos causas para la aparición de este género:


-​ Literarias: donde esta novela es una reacción al idealismo imperante de la época, el
pícaro es un antihéroe.

-​ Sociales: el pícaro es producto del ambiente material y social de la época, de la


decadencia de la economía, del individualismo y del estoicismo.

La evolución de este género presenta dos etapas:

-​ 1.ª Siglo XVI: se inicia en el Lazarillo y supone una visión pesimista de la vida.

-​ 2.ª Siglo XVII: el pícaro no es un individuo único, sino una clase social.

Realismo histórico
A pesar de su realismo, el Lazarillo tiene multitud de deudas con la literatura popular, como
la pareja ciego-mozo, conocida desde la edad media, o el episodio del buldero, que
hayamos en colecciones como el Decamerón, de Boccaccio. Otros elementos propios de
las narraciones populares son el padre molinero (ladrón), la marcha del hogar del joven
protagonista o la profecía que realiza el ciego a propósito del vino. El uso de estos episodios
tan conocidos por el público tiene una intención muy clara: hacer reír. El incorporar un
marco histórico conocido no es el fin de la obra, sino un medio, junto al carácter
autobiográfico, para hacer el relato creíble.

Autobiografía
Estas novelas son narradas en primera persona, y de este modo, se logra que el relato sea
verosímil. Lo que implica que se identifiquen autor-narrador-personaje. Pero en la novela se
puede hablar de dos personajes distintos: Lazarillo, niño que aparece en el tratado I y que
va aprendiendo la dureza de la vida a través de los golpes que este le proporciona, y
Lázaro, adulto que narra los acontecimientos en el prólogo y en el tratado VII, resultado de
las experiencias vividas por el Lazarillo.

Otro rasgo es su carácter epistolar, pues la obra está escrita en forma de carta, a un
“Vuestra Merced”.

Estructura
La novela consta de un prólogo y siete tratados. El prólogo es ambiguo y no aclara la
intención real del autor; en él defiende a quienes, como él, han logrado progresar en la vida
por sus propios méritos, frente a aquellos que han recibido heredados sus bienes. Además
la narración tiene una estructura claramente cerrada.

Si las dificultades familiares obligan a la madre de Lázaro a encomendar a su hijo al ciego,


en el último tratado Lázaro logra “superar” esa adversidad y, en cierto modo, jactarse del
estado de fortuna al que ha llegado, como indicaba en el prólogo, aun siendo una persona
de baja condición social.

Además, el tratado VII y el prólogo comparten plano temporal, pues ambos se sitúan en la
edad adulta de Lázaro, quien organiza conscientemente la narración para dar sentido al
relato y explicar “el caso”, que no es otro que los insistentes rumores de que su mujer y su
patrón, el arcipreste de San Salvador, mantienen relaciones sexuales.

Así, Lázaro cuenta toda una vida de penurias, y afirma que él cree tanto su esposa como el
arcipreste, pues ambos niegan estos hechos, izanja con ello el asunto iniciado en el
prólogo.

Tema
El tema central es la narración del proceso vital de Lázaro, un muchacho que alcanza cierta
prosperidad después de una vida llena de adversidades, lo que le lleva a desarrollar su
ingenio para poder sobrevivir.

Otro tema sería la religión, que aparece en el libro para ser criticada, pues cinco de los
nueve amos de Lázaro son religiosos, pero no viven ni se comportan conforme a los valores
cristianos, pues prevalece la avaricia, la lujuria, o incluso el engaño.

También nos encontramos con la honra, otro tema importante en la novela, pues la obra se
inicia con la explicación de un “caso” de honra, que es el que justifica toda la narración.

Personajes
Los distintos personajes que desfilan a lo largo de la novela representan una clase o grupo
social, donde el pueblo se presenta como ingenuo y crédulo.

-​ Lazarillo: marcado por la delincuencia y el deshonor, lo que desemboca en el Lázaro


adulto, materialista y superficial pero práctico, pues no hace caso de las habladurías,
o prefiere ignorarlas, para seguir viviendo una vida cómoda al amparo del Arcipreste,
su último amo. Pero hay una diferencia clara con respecto a otros pícaros que
aparecerán después: Lázaro roba por necesidad.

-​ El ciego: saca Lázaro de su inocencia a base de golpes, es quien realmente prepara


Lázaro para la vida en un contexto hostil.

-​ Los personajes religiosos: son los más criticados por su avaricia, egoísmo, falta de
castidad y materialismo. El clérigo de Maqueda, deja a Lázaro al borde de la muerte
por inanición en el tratado II; el buldero del tratado V, compinchado con un alguacil,
se dedica a pregonar sus bulas a consta de engañar al pueblo; el fraile de la Merced
del tratado IV, dice que las mujercillas lo llamaban pariente y que era muy callejero y
rompedor de zapatos; y el arcipreste de San Salvador, se acuesta con la mujer de
Lázaro.

-​ El escudero: representa la nobleza venida a menos que debe mantener las


apariencias, prefiere pasar hambre antes que trabajar. Este abandona Lázaro
porque no puede pagar el alquiler de la casa y huye cuando se lo reclaman.

Espacio y tiempo
La obra transcurre en diversos lugares, pero todos ellos son reales, para dar peligrosidad al
relato (el río Tormes, Salamanca, Almorox, Escalona, Torrijos, Maqueda, Toledo).
Aunque el desarrollo de la obra es lineal, se puede hablar de una estructura temporal en
dos planos: el del Lázaro adulto-narrador, y el del Lazarillo-personaje.

Estilo
Por tratarse de una novela realista, el estilo empleado ayuda a alcanzar la verosimilitud. El
lenguaje es, por tanto, llano, vivo, natural, con empleo de frases hechas, refranes, diálogos
animados, así como léxico y sintaxis sencillos.

Un rasgo característico de la obra es la presencia del humor. Quizá la gracia con la que
Lázaro cuenta los episodios más desagradables que vivió hace que se ganen las simpatía y
el cariño del lector. También se usa el humor para hacer menos ácida la sátira contra las
clases dominantes. Otro rasgo humorístico es la ironía, de la que se vale no sólo para
atender a su propia situación.

1.6.- El teatro renacentista


Tras la prohibición de las representaciones teatrales dentro de las iglesias por el Concilio de
Toledo, el espectáculo pasó a ser representado en las plazas públicas. La fiesta religiosa
comienza a dar importancia a la estética y la fastuosidad.

Del mismo modo, el teatro cortesano que se celebraba de forma privada en los palacios,
también sale a la calle, acompañándose, cada vez más, de una importante escenografía.

La crítica literaria considera a Lope de Rueda como el creador del teatro comercial por ser
escritor, actor y director de una compañía de atrás. Su gran aportación al teatro es la
creación de los pasos, piezas breves de carácter humorístico. A Lope de Rueda debemos la
creación de personajes tipo como el de la criada negra, la gitana o el bobo.

El auge y éxito de la representación teatral explica que pronto fuera necesario un nuevo
espacio más alto, apareciendo los primeros corrales de comedias.

1.7.- La obra de Miguel de Cervantes


A caballo desde los siglos XVI y XVII, produce, por un lado, que en él se mezclan una
educación literaria renacentista con una visión del mundo más propia del barroco; y, por
otro, que haya podido participar tanto en el esplendor militar del siglo XVI con la batalla de
Lepanto, como en el inicio de la crisis con la derrota de la Armada invencible.

Obra poética y teatral


En cuanto a la poesía, reconoce que es una “gracia que no quiso darme el cielo”.

La talla y el genio de Lope de Vega ahogaron sus posibilidades de triunfar en el género


teatral, con obras largas que siguen los modelos renacentistas como La Numancia
(tragedia) o Los baños de Argel (comedia), que no tuvieron el merecido éxito. Sus piezas de
teatro breve, sus entremeses, serán los más plenamente logrados.

Obra narrativa
Cultivó la novela pastoril, la morisca, la bizantina, la de caballería, la novela corta italiana y
la picaresca, pero la importancia de este autor radica en haber sido el creador de la novela
moderna, por haber dado entidad a un género en el que la ficción es narrada de forma
extensa.

Por primera vez, se elaboran personajes que evolucionan a medida que avanza el relato de
su historia; además, crea un gran perspectivismo gracias al empleo de diálogo entre
personajes y al uso de múltiples nadadores.

La Galatea es una novela pastoril cuyo tema principal es el amor de dos pastores hacia
Galatea. Se trata de una novela abierta, pues Cervantes prometió una segunda parte, que
nunca llegó a publicar.

También encontramos sus Novelas ejemplares, donde Cervantes dice en el prólogo que es
el primer autor que escribe novelas en castellano. Con ellos se refiere a la novella, un
género de narración breve muy popular en Italia y que contaba con múltiples traducciones
en nuestra lengua.

Estos relatos constituyen historias independientes y tradicionalmente se han clasificado en


dos grupos:

-​ Novelas idealistas, en las que se pone énfasis en la imaginación.

-​ Novelas realistas, que centran su atención en la observación de la realidad


(Rinconete y Cortadillo).

Su última obra, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, historia septentrional, publicada


póstumamente en 1617 y eclipsada por el éxito y la fama del Quijote, pertenece al género
bizantino. Es una novela de peregrinaje, amor y aventuras en las que los protagonistas
deben superar numerosos peligros, trabajos que ponen a prueba su amor.

1.7.1.- El Quijote
Es la obra insignia de Miguel de Cervantes y de toda la literatura castellana, ha sido
traducida a la mayoría de idiomas y es la obra más leída después de la Biblia.

Se publicó en dos volúmenes: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, y El ingenioso


caballero don Quijote de la Mancha.

Estructura
La historia de Alonso Quijano, se organiza en tres salidas: La primera, en la cual Don
Quijote va solo, termina cuando regrese a casa, creyéndose victorioso, tras ser armado
caballero; la segunda, de la que regresó humillado, la hace junto a Sancho Panza, a quien
promete el gobierno de una ínsula; y la tercera, sale acompañado por Sancho, regresa
totalmente derrotado y a punto de morir, tiempo en el que recupera su juicio y cordura.

Primera parte
Cervantes no tenía totalmente decidido el argumento y las partes de la obra. Los personajes
de Sancho y el Quijote, comienza siendo caracteres opuestos, pero la convivencia de
ambos logra que se produzca una especie de simbiosis mediante la cual Sancho llega a ver
la vida de forma ideal y apasionada (quijotización), mientras que Don Quijote olvida su
idealismo y recupera la visión racional, juiciosa y realista que antes no tenía
(sanchificación).

Se piensa que Cervantes ideó la obra como una novela ejemplar, sin embargo, las
posibilidades que le ofrecían la locura por las novelas de caballería eran mucho mayores.
Esta parte cuenta con cincuenta y dos capítulos.

Además de la acción principal encontramos episodios intercalados, breves historias


narrativas accesorias, como por ejemplo la novela pastoril de Marcela y Grisóstomo.

Segunda parte
Esta parte cuenta con setenta y cuatro capítulos, y se reducen las poesías y narraciones
intercaladas en el argumento. Otro elemento característico de la segunda parte es el tema
de la literatura dentro de la literatura, que Cervantes utiliza de forma magistral cuando
Sancho hace saber a Don Quijote que se ha publicado la primera parte de la novela, y que
ambos son famosos y conocidos en toda España.

En esta parte don Quijote y Sancho deciden salir de nuevo, animados por el bachiller
Sansón Carrasco, que pretende burlarse de ellos y hacerlos regresar a casa. El bachiller
desafía a Don Quijote vestido de caballero, pero este le vence. A continuación destacan las
bodas de Camacho, los encuentros de don Diego de Miranda y posteriormente con los
duques. finalmente abandonaron los duques y llegan a Barcelona, donde se topan con el
bachiller, que bajo el nombre de Caballero de la Blanca Luna, derrota Don Quijote y le
perdona la vida con la condición de que regrese a casa y renuncie a las aventuras durante
un año. Don Quijote vuelve a su pueblo y muere poco después de llegar tras recobrar la
razón. Cerrando así la oportunidad de que la historia pueda continuar.
Técnicas narrativas
Las técnicas narrativas del Quijote son las que, junto a la caracterización de los personajes
universales, le han dado a esta hora su merecida fama. Entre ellas destacamos las
siguientes:

-​ La parodia, basada en el choque que se produce entre un héroe con motivaciones


nobles y una sociedad superficial y egoísta en la que no tienen cabida los ideales de
la caballería. Mecanismo usado para combatir los libros de caballerías.

-​ El perspectivismo, una de las más logradas de Cervantes, pues toda la obra se basa
en un juego de puntos de vista, encontrándonos por lo menos con tres narradores (el
moro Cide Hamete, quién es ese supuesto autor de la historia; el morisco traductor;
y el cristiano, que elabora novelísticamente la historia y juega con ella, actuando a
veces como actor omnisciente). Además, dentro de la propia narración encontramos
múltiples narradores secundarios en las historias intercaladas.

-​ El diálogo, principal conductor de la trama que identifica al personaje y lo


caracteriza. Y con él logra la polifonía, pues interpreta la realidad desde varios
puntos de vista, lo que conlleva también el uso de diferentes registros, desde el
coloquial, quiero de refranes y sentencias, tan característico del habla de Sancho,
hasta el formal, retórico y arcaico, usado por el caballero cuando imita el lenguaje de
caballeresco.

-​ El dinamismo, en la estructura y en el estilo es uno de los rasgos de mayor


modernidad de la novela cervantica → el movimiento de los personajes y la rápida
sucesión de aventuras, la fluidez del diálogo, el encadenamiento de episodios, la
variedad de personajes con los que se topan, lugares que visitan y de ambientes en
los que se mueven, registros usados…

-​ La ironía, es otro de los muchos recursos que Cervantes usa con maestría, está
ligada a la parodia que nombramos al principio y es el origen en muchos casos de
otro de sus rasgos fundamentales, el humor, que se consigue con el contraste entre
apariencia y realidad, opiniones y comportamientos de Sancho y Don Quijote,
hipérboles, situaciones disparatadas, comentarios, refranes, nombres, fórmulas de
tratamiento…

Espacio
Los protagonistas se desplazan durante toda la novela por los caminos. Los espacios son
realistas, aunque no se precisan los lugares en donde se desarrollan las aventuras.

En la primera parte, el marco geográfico es La Mancha, y en la segunda, el marco


geográfico es Aragón y Barcelona, el único núcleo urbano de la novela, destacando como
espacio interior significativo el palacio de los duques.

Tiempo
Las aventuras de los personajes transcurren de forma lineal y cronológica durante un
verano, tres meses en los que suceden las tres salidas de nuestro hidalgo, hasta terminar
con la muerte del protagonista.

Aunque son muchas las incongruencias temporales, pues entre otras cosas, los episodios
que se suceden y las aventuras pasadas por nuestros protagonistas son demasiados en tan
solo tres meses.

Este “laberinto cronológico” le sirve a Cervantes para que centremos nuestra atención en lo
que verdaderamente importa: las aventuras de los protagonistas, que sentimos que fluyen
de forma ininterrumpida durante unos meses, desde que don Alonso Quijano enloquece
hasta que, de regreso ya en su casa, muere.

Personajes
En la novela desfila un amplio abanico de personajes, caracterizados con mayor o menor
profundidad. Todos ellos representan con gran realismo la sociedad española de la España
de principios del siglo XVII; sobre todo, queda representado el pueblo llano. Sin embargo, el
motor que hace que la historia avance lo constituyen Don Quijote y su inseparable
escudero, Sancho Panza.

-​ Don Quijote: humilde hidalgo castellano cuyo disfraz de Caballero resulta cómico y
anacrónico en su tiempo. Representa la defensa de ideales como la libertad y la
virtud, mostrando buen juicio al hablar de cuestiones relacionadas con la literatura, la
justicia o los valores que deberían regir el comportamiento de las personas. Es un
loco con muchos rasgos de cordura.

-​ Sancho Panza: complemento ideal de Don Quijote. No corresponde al ideal del


escudero que aparecía en las novelas de caballería. Su caracterización como
hombre rudo, obedece, más bien, al bobo del teatro de Lope de Rueda. Comienza
siendo materialista e interesado y poniendo la cordura y sentido común allá donde
Don Quijote no los tiene. Muestra su natural ingenio para gobernar, la fidelidad hacia
su señor y la complementación total con él.

Sentido e interpretación

Cervantes explica en el prólogo que la finalidad de este libro es ejemplarizante: quiere


mostrar el daño que podían llegar a producir los libros de caballerías, por lo que la está con
el espíritu era mixta del momento. Sin embargo, el éxito inmediato de obtuvo el Quijote
radicó en su carácter humorístico.

Además lo indiscutible es que sus valores traspasan lo meramente literario, convirtiendo a


Cervantes en un maestro de la narración, al Quijote en una novela admirada en todos los
países y épocas, y esos protagonistas en dos símbolos universales.

2.- La literatura del siglo XVII: El barroco


2.1.- El Barroco
2.1.1.- Concepto y origen del término
La palabra barroco se aplicó en su origen y durante mucho tiempo con carácter despectivo,
pues fue una época oscura y excesivamente recargada, que no se regía por los dictados de
la razón y el buen gusto.

2.1.2.- Características
El siglo XVII se caracteriza por ser una época de crisis. A esta crisis general se une en
España otra particular: el fracaso de la burguesía y la vuelta al poder de una nobleza
acostumbrada a vivir de las rentas y no del trabajo, y a regirse por los estatutos del honor y
de la limpieza de sangre, elementos que veremos reflejados con bastante fidelidad en
nuestra literatura.

La generación barroca amplía los campos de interés artístico; actúa por acumulación, la
cual provoca que, frecuentemente, encontremos elementos contrarios en una misma obra
artística, lo que hace del contraste, o incluso la contradicción, una de las características más
relevantes del arte.

Además del cambio de mentalidad y de la visión del mundo, otra razón para el surgimiento
del barroco es el agotamiento: la repetición de los mismos recursos, imágenes y tópicos
durante un siglo hacen que estos pierdan fuerza y conduzcan al artista a buscar nuevas
formas de expresión.

2.1.3.- La mentalidad barroca


El desengaño es la causa, a su vez, de otro de los rasgos más característicos de la
mentalidad barroca, la depreciación de la realidad, de la que derivan motivos como:
-​ La dialéctica ser/parecer: la realidad que se muestra ante nuestros ojos no es tal
realidad o tal vez no sea lo que parece ser
-​ Tema de la locura
-​ Vida como sueño
-​ El disfraz y los juegos de engaño
-​ El gusto por los juegos de ingenio propios del conceptismo
-​ La oscuridad del culturismo, con sus hipérbatos, alusiones mitológicas, cultismos e
italianismos y metáforas arriesgadas, se distancian de la mediocridad de la lengua
usual, reflejo de una realidad que gusta muy poco.

Esta crisis de la realidad desemboca en el estoicismo, que considera que debemos soportar
con resignación cuantos males nos acarrea la existencia. Este pensamiento está ligado a
los temas de la muerte y los del paso del tiempo. Pero junto a este surge el epicureismo,
que busca encontrar la felicidad a través de los pequeños placeres que podemos hallar en
la vida.

2.1.4.- La lengua literaria


La naturalidad renacentista se convierte en dificultad y artificio; la armonía y el equilibrio
entre contenido y forma que se dan en la lírica renacentista se descompensan; temas y
figuras, acumulados deformados o exagerados, como corresponde a una nueva visión de
mundo, más pesimista. A ello contribuyen dos movimientos: conceptismo y culteranismo.
La condición es la característica más evidente del estilo conceptista, que enriquecen
nuestra lengua con la creación de palabras o reutilizando voces del registro informal o de
las voces de germanía, el argot de la delincuencia.

El culteranismo busca un arte deliberadamente elitista, y para conseguirlo se vale de


recursos como:
-​ Contrastes de todo tipo
-​ Uso y abuso de perífrasis, alusiones, circunloquios...
-​ Hipérbatos muy atrevidos
-​ Latinismos e italianismos
-​ Alusiones mitológicas
-​ Metáforas e imágenes muy arriesgadas

Muchos manuales de literatura por simplificar, enfrentan conceptismo y culteranismo, del


mismo modo que enfrentan a sus máximos representantes, Quevedo y Góngora. Pero esta
contraposición de estilos no es real: el culturismo parte de una base conceptista, pues los
juegos de ingenio con el lenguaje son comunes a la mayoría de escritores del barroco. Y
sobre esta base, los culteranos comienzan la construcción de su propio estilo.

2.2.- La lírica. Corrientes y autores


A) Poesía en metros castellanos
Los poetas del barroco cultivan la poesía en versos castellanos, sobre todo el octosílabo, en
sus dos vertientes: popular y culta.

Poesía popular
La revalorización de la literatura y el saber popular, que se produce gracias al humanismo
renacentista, continuó durante el siglo XVII. Por ejemplo de ello es el cultivo de romances,
que, retomados productores individuales y cultos, imitan la estética de los romances viejos
del siglo XV. El conjunto de romances escritos y de autor conocido que se cultiva desde
finales del siglo XVI recibe el nombre de romancero nuevo. Los temas no serán solo los
conocidos, sino que se añaden otros como los que aluden a la vida de malhechores y
rufianes y que se llamaron jácaras. Una obra de la poesía popular sería El caballero de
Olmeda.

Poesía culta
La poesía culta en metros Castellanos sigue cultivándose, sobre todo en estrofas como
redondillas, quintillas o décimas.

B) Poesía italianista
Seguidora de la línea iniciada por Garcilaso de la Vega.

Poesía satírica y burlesca


La italianista tiene una abundante vertiente burlesca, que se utiliza o parodia tipos,
personajes, vicios, costumbres, mitos o tópicos literarios. También fue vehículo de disputas
literarias entre conceptistas y culteranistas. Quevedo es el mayor exponente de este tipo de
poesía, en el que también destacan Góngora y Lope de Vega.
Poesía amorosa de carácter petrarquista
este tipo de poesía estaba ya muy manida por su uso repetido desde hacía más de un
siglo; sin embargo, estos tres grandes poetas logran darle un impulso nuevo mediante
diversos procedimientos: Lope, inoculando a los presos su propia pasión personal y
poetizando su propia vida y sentimientos; Góngora, mediante la reelaboración intelectual de
los tópicos, a los que añade la visión pesimista del Barroco; Quevedo, al unir este tiempo de
amor a su obsesión personal sobre el paso del tiempo y la presencia constante de la
muerte, lo que dará lugar al tópico de la ceniza enamorada o el amor constante más allá de
la muerte.

Poesía moral
Es una poesía cargada de contenidos filosófico, que bebe del pensamiento de los clásicos
Séneca y Horacio, del estoicismo y epicureismo, para manifestar como ninguna otra
corriente el desengaño barroco. Trata el tema del paso del tiempo, la brevedad de la vida y
la presencia constante de la muerte. Cultivado por poetas como los hermanos Argensola y
Francisco de Medrano, el máximo exponente es Francisco de Quevedo, por la angustia
existencial que le produce el hecho de “vivir muriendo”. Los tópicos más usados en este tipo
de poesías son, entre otros, carpe diem, cotidie morimur, tiempos fugit o vita brevis.

Poesía religiosa
Es muy abundante en esta época, fruto del ambiente dominante en nuestro país desde la
Contrarreforma. En esta poesía prevalece sentimientos de devoción a la figura de Cristo y
también otros temas como el arrepentimiento ante los pecados cometidos. Lope de Vega es
el más destacado cultivador de este tipo de poesía, que se vale de figuras propias de la
poesía amorosa como los contrastes y las metáforas, aunque con un lenguaje más sencillo.

Poesía culterana
Su exponente principal es Luis de Góngora. Esta poesía añade a los recursos conceptistas
una serie de recursos formales que la hacen muy difícil de interpretar sin conocimientos,
además cuenta con un carácter elitista.

La poesía de Lope de Vega


Lope de Vega no es sólo el creador de nuestro Teatro Nacional, sino que es también un
gran poeta. Su máxima virtud en este género es que convierte en poesía todo cuanto le
sucede.

En la poesía de Lope de Vega caben todas las corrientes de su época (tradicional, en


metros castellanos e italianista), así como todos los temas, desde el amor divino, fruto de su
profunda fe, hasta el amor a las mujeres con las que estuvo.

Lope es el más renacentista de los poetas barrocos, pues su lenguaje es claro directo y
apasionado.

Lírica popular
Los romances, moriscos y pastoriles principalmente, le suelen servir para reflejar tanto sus
amores juveniles como los de madurez.

Lírica culta
López cultiva la poesía petrarquista, sobre todo en su juventud, la religiosa e incluso la
poesía didáctica. De esta hora destacamos las Rimas.

Y otras obras destacables son los grandes poemas descriptivos al estilo gongórico.

La poesía de Luis de Góngora


Góngora rompe muy temprano con la herencia petrarquista para crear una lengua propia
para la poesía, lo que dará lugar al culteranismo. Diferenciamos dos etapas en su
producción. Desde el “príncipe de la luz”, de sus primeros poemas en versos de arte menor
o dentro de la tradición petrarquista, al “príncipe de las tinieblas” de sus grandes poemas
culteranos.

Clasificamos su obra en dos bloques:

1.​ Obras menores, en las que hayamos lírica descendente, romances y sus parodias, y
sonetos de temas diversos.

La lírica descendente es propia del desengaño del barroco y está presente en


numerosas composiciones burlescas. Góngora cultivó de forma simultánea los
romances y sus parodias. Y en cuanto a los sonetos, son formalmente perfectos,
pero no son expresión de sentimientos íntimos.

2.​ Obras mayores: Fábula de Polifemo y Galatea. Soledades.

Fábula de Polifemo y Galatea


Supone la consagración del culteranismo por el contraste entre Galatea y Polifemo.
Para narrar un tema mitológico (el amor trágico del cíclope Polifemo por la sirena
Galatea), Góngora se vale de recursos como sensorialidad del léxico, profusión de
cultismos, complicados hipérbatos, alusiones y perífrasis, hipérboles desmesuradas
o metáforas atrevidisimas.

Soledades
Poema inconcluso en silvas compuesto inicialmente por Cuatro cantos, de los que
solo escribió dos.

Lo importante aquí no es la historia, sino los elementos líricos que hacen de este
poema la culminación del arte con gongorico: los cultismos, la complejidad
sintáctica, sus arriesgadas metáforas, su colorismo y musicalidad.

La poesía de Francisco de Quevedo


La obra lírica de Quevedo es también un claro exponente de la estética barroca, pues en
ella encontramos los más vivos contrastes: desde la más apasionada exaltación hasta la
degradación más grotesca, desde la misógina más descarnada del amor al amor más allá
de la muerte, del lenguaje más elevado y brillante al más soez y barriobajero.

Poemas metafísicos, morales y religiosos


En este grupo de poemas, es fundamental el tema existencial, propio del estoicismo
cristiano, donde aparece como tema central la reflexión sobre el sentido de la existencia, la
llegada inexorable de la muerte y el paso del tiempo, si bien frecuente se produce la mezcla
con otros temas, en especial el amoroso y el religioso. En este grupo, se tratan
obsesivamente los siguientes tópicos: vivir es ir muriendo (cotidie morimur), el tiempo
fugitivo (tempus fugit) y la inconsistencia de la vida (vanitas vanitatis)

Otro motivo recurrente en este grupo es el desengaño, del que emanan ideas o temas como
el pesimismo tras descubrir lo que en el mundo hay de apariencia y de vana ambición.

En los poemas religiosos destaca su arrepentimiento y su admiración por la figura de Cristo.


Aquí se sitúa Heráclito cristiano.

Poemas amorosos
Es paradójico que, siendo Quevedo un autor profundamente misógino, sea él precisamente
el autor del último gran cancionero petrarquista, o que ridiculice en sus poemas el
sentimiento amoroso, pero que sea, a la vez, un intenso poeta erótico.

Poemas satíricos y burlescos


En este grupo Quevedo aborda la sátira a ciertos grupos y comportamientos sociales
(putidoncellas, cornudos, calvos, viejas, borrachos, médicos, jueces…), en los que muestra
su crítica al género humano en general (misantropía) y, dentro de este, a los judíos, a los
extranjeros y, muy particularmente, a la mujer.

3.3.- La narrativa. Tendencias.


Así pues, en este siglo muchos de los géneros novelescos idealistas propios del siglo
anterior están condenados a desaparecer como sucede con la novela de caballerías, tras el
Quijote, o con la novela pastoril, con excepciones como La Arcadia, de Lope de Vega, o a
reformularse, como ocurre con la novela bizantina, que se tiñe de elementos cristianos y
moralizantes, como en El peregrino en su patria, también de Lope de Vega.

Novela corta
Las Novelas ejemplares, de Cervantes, publicadas a principios del siglo, sube el principal
ejemplo de un género que tuvo un gran éxito en la primera mitad del siglo XVII. Son relatos
breves y generalmente independientes que se agrupan en colecciones, con temas variados,
entre los que destacan las aventuras amorosas, el enredo y los temas costumbristas, no
exentos de digresiones morales, muy propias de la época.

Novela alegórica
Muy relacionada con la prosa didáctica por su carácter filosófico y su propósito moral. La
obra más destacada de este grupo es El Criticón, de Baltasar Gracián.
Novela costumbrista
La estructura del relato pierde importancia para basarse en el reflejo de ambientes, tipos y
costumbres, donde predomina a veces el carácter descriptivo, a veces el humor y la sátira
social, a veces la intención moralizante. En muchos casos, la fantasía suple al realismo, con
lo que se ofrece una perspectiva novedosa e irreal del entorno.

Novela picaresca
Obras como la Historia de la vida del buscón, llamado don Pablos, de Quevedo y, sobre
todo, la Vida del pícaro Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán, van a consagrar
definitivamente el género.

Es representada en el Guzmán de Alfarache, y aunque sigue las técnicas narrativas


iniciadas por el lazarillo, también tiene con este alguna diferencias, propias del desengaño
del siglo XVII:

Prosa didactica
Bajo este epígrafe se reúne un conjunto de obras de carácter diverso, cuya finalidad es la
difusión de diferentes tipos de pensamiento: filosófico, moral, histórico, literario o político.

Los autores más sobresalientes son Francisco de Quevedo, y Baltasar Gracián, un religioso
jesuita que aborda cuestiones tan diversas como la educación, la religión, la política o el
comportamiento humano.

2.4.- El teatro
El teatro del siglo XVII supone un proceso de transformación hacia la comedia nueva.
Durante este siglo van apareciendo comedias en tres actos con influjo italiano, en todas las
que predominan los finales felices y se intercalan bailes y cantos.

El creciente éxito de público, hace que el espacio escénico pase de plazas y calles a un
lugar cerrado, el corral de comedias.
Los corrales de comedia eran patios de vecinos acondicionados para este fin. La actividad
teatral creció tanto que hacían representaciones de forma diaria, quedando interrumpida
únicamente en tiempo de Cuaresma y en los lutos reales, lo que llevaría, poco después, a la
construcción de edificios destinados a albergar las representaciones teatrales.

En ellos se acomodaron sus elementos con funciones distintas: las ventanas funcionaban
como palcos; las del último piso se llamaban desvanes y las inferiores aposentos; estos
eran ocupados por los hombres y mujeres de la nobleza. Bajo los aposentos estaban las
gradas, en semicírculo, cubiertas de la lluvia por un cobertizo. Delante había un patio
descubierto, donde se situaba el pueblo, contemplando la obra, normalmente de pie.
Después se colgaron unas filas de bancos en este espacio, las lunetas, que hasta se podían
proteger con unas lonas se hacía mal tiempo (eso subió el precio de esta entrada). Para
separar al fondo a las mujeres del pueblo se habilitó un espacio denominado cazuela,
corredor de mujeres o gallinero, separado del resto por una barra llamada degolladero.

Este público era muy ruidoso y crítico con las representaciones y si la obra no cumplía con
sus expectativas, silbaban o arrojaban verduras al escenario.

Las obras dramáticas extensas del Siglo de Oro pueden clasificarse así:

Obras dramáticas serias


-​ Tragedias: buscan la catarsis (purificarse/liberarse)
-​ Tragicomedias: tratan temas variados
-​ Autos sacramentales: teatro religioso

Obras dramáticas cómicas


-​ Comedias de capa y espada: protagonizadas por caballeros particulares cercanos al
espectador en el tiempo y en el espacio. Trata de asuntos amorosos.
-​ Comedias palatinas (palacio): son como las comedias de capa y espada, pero el
enredo está protagonizado por personajes nobles.
-​ Comedias burlescas: buscan sobre todo la comicidad a través de situaciones
incoherentes.
El espectáculo, que duraba entre dos y media y tres horas, arrancaba con una loa
(presentación), sin necesaria relación con la comedia; tras ella, el baile entre Galán y dama.
Luego venían los tres actos de la obra, con cortes entre acto y acto, que se rellenaban con
entremeses, mojigangas o bailes entremesados. Al final, la función acaba con un baile
donde intervenía la mayoría de los actores. El objetivo era divertir al público.

Los textos debían someterse a una doble censura: la del texto al publicarse y la que se
realizaba durante el estreno.

2.4.1.- La creación de la comedia nacional española. Lope de Vega


Lope, para defender su forma de hacer teatro, escribió un pequeño discurso en verso, Arte
nuevo de hacer comedias.

Lope propugna un arte natural, libre de preceptos. Y las características más sobresalientes
de esta comedia nueva son:

La comedia nueva como género literario es tragicomedia


López rompe con la división entre comillas y tragedia, creando la comedia española o
tragicomedia.

Ruptura de las unidades dramáticas


Aristóteles defiende las unidades de acción (que ha de ser única) y tiempo (la obra debe
transcurrir en un día como máximo); la unidad de lugar (todo debe suceder en un único
espacio).

Lope sólo considera válida la unidad de acción.

División de la obra en tres actos


-​ Exposición o planteamiento del asunto
-​ Nudo o complicación de la intriga
-​ Desenlace
Verosimilitud y decoro
Lope aconseja que el lenguaje se adecue a la situación comunicativa y al tipo de personaje.

Polimetría y adecuación métrico-temática


Las obras se escriben en verso, pero a cada situación dramática corresponde un tipo de
estrofa.

Trucos teatrales para agradar al público


-​ El equívoco: la anfibología, la ambigüedad.
-​ El engaño con la verdad.
-​ El disfraz, sobre todo el de mujer vestida de hombre.

Temas preferidos
Los temas preferidos por el público son los de honra y las acciones virtuosas.

Medida y duración de la comedia


Unas dos horas, lo suficiente para no aburrir al público

Uso de la sátira

Decorados y vestuario
Crítica lo inadecuado del vestuario en la representación.

Lope de Vega: su obra dramática


La capacidad creativa de Lope era desbordante. No por otro motivo era llamado ”Fénix de
los ingenios” y “Monstruo de la naturaleza”.

Se caracteriza por la mezcla de elementos cultos y populares y por su variedad temática


(comedias religiosas, mitológicas, históricas, épicas, de capa y espada, tragedias…). Lope
busca argumentos en las crónicas, las leyendas, la Biblia, las hagiografías (vidas de
santos), etc.

Comedias de amor y enredo


El motor escénico es el amor, sentimiento que, pese a los obstáculos a los que debe
enfrentarse a lo largo de la obra, finalmente acaba triunfando.

Destacan obras como El perro del hortelano, y La dama boba.

Dramas del poder injusto


Nos encontramos con obras como El mejor alcalde, el rey, Peribáñez y el comendador de
Ocaña, y Fuenteovejuna.

En las tres se produce la misma estructura argumental: el poderoso abusa de su poder y se


enfrenta al villano (los habitantes de las villas, las personas del pueblo), quien, guiado por
su honradez y limpieza de sangre, acude al rey en demanda de justicia, bien para que
castigue al noble tirano, bien para que corrobore la venganza que ha tomado por su propia
mano.
Hay que diferenciar los conceptos de honor y honra. El honor se lleva en la sangre y es un
concepto ”vertical”, pues se hereda de padres a hijos. La honra no la tiene uno, sino que la
otorgan sus convecinos y es un concepto “horizontal”, la da la buena opinión de los demás,
siempre que se tuviera limpieza de sangre.

Los personajes del teatro barroco responden a seis tipos básicos:


-​ La dama: bella y fiel
-​ El galán: bello y fiel, y a veces héroe
-​ El poderoso: si es el rey imparte justicia; si es noble y joven abusa de su poder; si es
un hombre viejo es prudente y sabio
-​ El viejo: prudente y honrado
-​ El gracioso: encargado de las escenas humorísticas
-​ La criada: pareja del gracioso

2.4.2.- La escuela de Lope de Vega


Destacamos a Fray Gabriel Téllez, más conocido por sus seudónimo Tirso de Molina. Su
admiración por Lope y su disposición a escribir comedias profanas le causaron castigos y
destierros. Su teatro destaca por la profundización psicológica de los caracteres, la claridad
y la precisión ideológica, el ingenio para la sátira o la riqueza del lenguaje. Su mayor
aportación fue dar vida al mito de don Juan Tenorio en El burlador de Sevilla y convidado de
piedra.

2.4.3.- Calderón de la Barca


Su obra, a diferencia de la de Lope, se caracteriza por el mayor tono intelectual y la mayor
complejidad, propia de los temas que trata, de carácter religioso, filosófico y moral.

Dividimos su producción en dos grandes etapas:


-​ En la primera, usa los temas del honor (obra: El alcalde de Zalamea), y el amor
(obra: La dama duende).
-​ En la segunda, plasma sus preocupaciones filosóficas, con personajes que encarnan
valores universales (obra: La vida es sueño)

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