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Este libro digitalizado por Google es de dominio público y ha sido preservado por generaciones en bibliotecas, permitiendo el acceso a su contenido histórico y cultural. Se establecen normas de uso que prohíben el uso comercial y las solicitudes automatizadas, enfatizando la responsabilidad del usuario en cuanto a la legalidad del uso en diferentes países. Además, se presentan documentos y observaciones sobre la vida de Miguel de Cervantes, destacando su importancia literaria y los descubrimientos recientes relacionados con su obra.

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PQ UC-NRLF

6337
A84
$B 452 946
BERKELE

UNIVERSITY
CALIFORN
NUEVOS DOCUMENTOS
PARA ILUSTRAR LA VIDA

DE

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA ;


CON ALGUNAS OBSERVACIONES

Y ARTÍCULOS SOBRE LA VIDA Y OBRAS DEL MISMO AUTOR ,


Y

LAS PRUEBAS DE LA AUTENTICIDAD DE SU VERDADERO RETRATO ,

POR

D. JOSÉ MARÍA ASENSIO Y TOLEDO .


PRECEDIDOS

DE UNA CARTA ESCRITA POR EL SR . D. JUAN EUJENIO HARTZENBUSCH ,


É ILUSTRADOS CON LA COPIA DEL RETRATO
QUE PINTO FRANCISCO PACHECO , SACADA DE UN DIBUJO

DEL

SR. D. EDUARDO CANO .

SEVILLA:
IMPRENTA Y LITOGRAFÍA : LIBRERÍA ESPAÑOLA Y EXTRANGERA DE D. JOSÉ M. GEOFRIN ,
Impresor honorario de Cámara de S. M -Siérpes 35 .
1864.
PQ6337
Art

PRÓLOGO .

Aunque el cielo me conceda largos años de vida, como


en verdad lo deseo , y en ellos nunca se estinga ni se ami-
nore mi ardiente aficion á la pátria literatura y á las bellas
artes , creo firmísimamente que no volveré á tener días tan
afortunados como los que han corrido en este año de gracia
de 1864.
Al comenzar el mes de Enero descubrí los últimos do-
cumentos firmados por MIGUEL DE CERVANTES , y entre ellos el
notable contrato con Rodrigo Osorio ; en Marzo adquiri me-
diante un sacrificio pecuniario, que apenas merece mencio-
narse , el buscado y codiciado Libro de retratos de FRANCISCO
PACHECO , y con él las últimas pruebas que me conducian al
hallazgo de la verdadera imájen del Príncipe de los injenios
españoles.
Decidido á publicar estos descubrimientos , debidos más
que á otra cosa á mi buena fortuna, tengo también la de po-
ner al frente de ellos una carta preciosa y erudita, que lleva
la firma del Sr. D. Juan Eujenio Hartzenbusch .
¡Once documentos que ilustran la vida de MIGUEL DE
CERVANTES, Cincuenta y seis retratos dibujados por FRANCISCO
PACHECO , y un retrato que representa al ilustre autor del In-
jenioso hidalgo casi como salió de su cautiverio ! Digo y re-
pito que por dilatada que llegue á ser mi ecsistencia literaria
es imposible , ó á lo ménos muy difícil, que luzca en ella sol
tan afortunado como el del año presente.
Publicanse los documentos guardando en lo posible la
*

BIBLIOTECA
DE

RICARDO OLIVERA

733
IV

ortografía de los orijinales, escepto en las abreviaturas , que


son numerosísimas , y hubieran hecho imposible la compo-
sicion tipográfica. Por esto notarán los curiosos , que en un
mismo documento se pone SERVANTES Y CERVANTES ; que el au-
tor escribe siempre su apellido con b , mientras que los Es-
cribanos lo ponen con v ; que se usa sin distincion de la é
y de la y como conjunciones copulativas, y otras irregulari-
dades que no se han correjido por dar idea esacta de los
orijinales.
Respecto á puntuacion , como los documentos no la
tienen, ni buena ni mala , he preferido publicarlos sin ella.
En una palabra, reproduciendo con la mayor fidelidad po-
sible las pájinas de los antiguos protocolos y respetando en
ellos hasta las erratas , aun cuando sean tan fáciles de corre-
jir como al leer intregum , en vez de integrum.
Mucho debe este trabajo á los sínceros y bondadosos
consejos de los Sres. D. José María de Álava, D. Eduardo Ca-
no y D. Juan Eujenio Hartzenbusch; pero si este es oportuno
lugar para consignarles un recuerdo de gratitud , me parece
harto estrecho para ofrecerles el testimonio de una amistad
muy verdadera.
Réstame advertir que la firma que lleva al pié el nuevo
retrato que acompaña á este folleto , ha sido autografiada con
toda la perfeccion apetecible, por D. Enrique Utrera, sobre
la que puso CERVANTES en el importantísimo documento nú-
mero I , que orijinal ecsiste en mi poder.
Y con esto pase el lector á lo que sigue, que es de mas
interés que mis advertencias.

Sevilla , Setiembre 30 , 1864 .

:
V

Madrid 20 de Agosto de 1864 .

Sr. D. José María Asensio .

Muy Sr. mio y mi buen amigo: Pues el Sr. D. José Ma-


ría de Álava y V. así lo han querido , y nada les pudiera yo
rehusar , allá van esas cuatro páginas , para que las agregue
V. á su preciosa publicacion en el lugar que parezca más
conveniente : uno donde no fuesen leídas sino de V. seria el
que yo prefiriera.
Once documentos publica V. relativos al Príncipe de
los Ingenios españoles , Miguel de Cervantes , dos de ellos no-
tabilísimos; da V. noticia de un retrato del gran escritor ,
que le representa casi como volvería del cautiverio ; y á los
documentos y al retrato acompañan juiciosas observaciones
de V. acerca del uno y los otros: con ménos bastaba para
Ilamar vivamente la atencion del público, siempre y ahora
más que nunca dispuesto á recibir gustoso cuanto se refiere
á la persona y escritos del manco de Lepanto.
¿Con que Cervantes , además de haber sido cautivo en
VI

Argel y preso en España, manco desde los 24 años , tartamu-


do y pobre toda su vida , fué , por efecto de sus diligencias
como acopiador de víveres , excomulgado ! Digole á V. , ami-
go D. José , que si van haciéndose descubrimientos pareci-
dos á ése en la vida del malaventurado Miguel , el rigor de
las desdichas ha de ser para él insuficiente dictado. No obs-
tante , por el mismo documento n.º I se ve que si incurrió
en censuras á causa de haber embargado en Écija trigo de
rentas eclesiásticas , fué en virtud de órden y comision de
un señor Alcalde de Sevilla, sobre el cual hubo de recaer
principalmente la responsabilidad del atropello : así hubiera
podido Cervantes decir á Fernando de Silva, su apoderado ,
como D. Quijote al Bachiller Alonso Lopez el de Alcobéndas ,
que pidiese al Provisor de Sevilla y al Vicario de Écija per-
don del agravio , que no habia sido en su mano dejar de ha-
berles hecho .

Por el documento n.º IX , que tiene la fecha de 1592 ,


vemos cuánto era lo más que solia entónces valer en España
la propiedad absoluta de una comedia: el empresario Rodri-
go de Osorio se compromete á pagar á Cervantes cincuenta
ducados , ó sean quinientos cincuenta reales por cada com-
posicion dramática que le dé, siempre que , habiéndola re-
presentado , parezca una de las mejores de España; pero si
no pareciese tal , nada se daria por ella. Dos siglos cabales
despues , en 1792, hacian á D. Eleuterio Crispin de Andorra
un partido muy semejante , aunque algo más ventajoso: por
ser verano , estacion en que las comedias pierden , se le ofre
VII

cian novecientos reales por El gran cerco de Viena , si el dra-


ma era bien recibido. Á quinientos reales , dijo el Doctor
Juan Perez de Montalban que pagaban las comedias á Lope
de Vega : ofrecer á Cervantes mayor cantidad por las suyas
era verdaderamente apreciarlas en mucho, porque en 1592
ya se habia levantado Lope con la monarquía del Teatro.
Pienso como V. que las seis comedias prometidas por Cer-
vantes á Osorio no llegaron á ser por entónces escritas ; en-
tre las ocho que publicó en Madrid con ocho entremeses el
año de 1615 , algunas como Los baños de Argel y La casa de
los celos deben de ser de las primeras que compusiese : La
gran Sultana corresponde ya al siglo decimo séptimo. )
Mi querido amigo el Sr. D. Aureliano Fernandez Guer-
ra y otras distinguidas personas opinan que la Primera Par-
te del Ingenioso Hidalgo fué principiada á escribir en Sevilla:
no extraño que V. adopte y esfuerce tan respetable voto , por-
que en algun tiempo lo abracé yo tambien , propenso por cos-
tumbre á preferir al mio el dictámen de aquellos cuya supe-
rior capacidad reconozco y hacia cuyo modo de ver me lleva
indeliberadamente el cariño. Examinada luego la cuestion
despacio y sin prevenciones, he formado otro juicio: difiero
en parte de la opinion de W. , y estoy con W. en parte : hay
algo en la Primera de D. Quijote que debió y algo que pudo
escribirse en Sevilla; lo principal , en mi concepto , no hubo
de ser autografiado en aquella Ciudad.
El Capitan cautivo Ruí Perez de Viedma dice en el ca-
pítulo 39 de la citada Primera Parte: »Éste hará 22 años que
VIII

salí de casa de mi padre." Ruí Perez salió , segun más ade-


lante se indica , en 1567, año en que pasaba á Flándes el
Duque de Alba : 22 años despues era el de 1589. Si supone-
mos que Cervantes ( y es muy verosímil) escribía tales pala-
bras en el año que expresan , Cervantes entónces habitaba
en Sevilla : V. lo evidencia con dos documentos , ambos de
26 de Junio de 1589 : probable , probabilísimo parece que la
narracion del Cautivo fuese rasgueada en Sevilla. Pero Cer-
vantes en la Segunda Parte de su Quijote llamó á la narra-
cion del Cautivo y al manuscrito de El curioso impertinente
novelas sueltas y pegadizas : con que debemos entender que
no entraban en el plan del Quijote, y pudieron estar escritas
muchos años ántes , é ingerirlas el autor (y este es el verbo
que usa cuando habla de ellas) á última hora: por cierto que
cuando ingirió la relacion del Cautivo , faltó á la cronologia
del D. Quijote. Nada nos indica dónde seria trasladada de
la imaginacion al papel la novela del Impertinente : demos de
barato que lo fuese tambien en Sevilla como la de El Cauti-
vo ; poco aprovecha para la cuestion de cuna del D. Quijote,
pues aunque forman cuerpo con la Primera Parte del Inge-
nioso Hidalgo , no fueron escritas para él.
Y permítame V. , amigo y Sr. D. José , intercalar aqui
un paréntesis , no del todo fuera del caso. Por útil y laudable
que sea tratar de saber dónde ciertas obras del gran Cervan-
tes fueron trabajadas , no debemos fiarnos mucho de conje-
turas. Yo he residido en Madrid casi toda mi vida; y sin em-
bargo tres obras dramáticas mias en su totalidad y cuatro en
IX

su parte mayor cada una han sido escritas fuera de mi re-


sidencia ordinaria : Dios sabe dónde compondria sus novelas
Cervantes , que mientras fué comisario de víveres y recau-
dador de alcabalas no debió parar mucho en parte ninguna.
Cree V. , mi querido amigo , que ayudan bastante á la
opinion de que fué escrita en Sevilla la Primera Parte de D.
Quijote las siguientes palabras , que se leen al fin del capítu-
lo XIV de ellas : »D. Quijote se despidió ..... de los caminan-
tes , los cuales le rogaron se viniese con ellos á Sevilla" , pa-
labras que supone V. indican la estancia de Cervantes en
aquella ciudad cuando las figuraba. Me conviene traer al
pronto en favor de V. otra cita, y la tomo de una novela ,
generalmente reputada natural de Sevilla: es la famosa de
Rinconete y Cortadillo, donde leo : »Pasaron...... caminantes ,
los cuales, viendo la pendencia del arriero con los dos mu-
chachos , los apaciguaron, y les dijeron que si acaso iban á
Sevilla, que se viniesen con ellos." Sevillano es el argumen-
to de la novela ; Cervantes paraba en Sevilla, salia de Sevi-
lla y volvia frecuentemente á ella en el tiempo de sus comi-
siones : luego es muy de creer que escribiese en aquella ciu-
dad la expresion se viniesen con ellos. Apesar de todo , la no-
vela principia diciendo : >En la venta del Molinillo , que está
en los fines de los famosos campos de Alcudia , como vamos
de Castilla á la Andalucía.".... Esto ya no parece escrito en
Sevilla : pues ¿dónde? Hay más adelante estas dos clausuli-
tas : »Dejé mi pueblo , vine á Toledo." Y sin embargo , cosa
de 50 líneas despues habíamos encontrado esa otra expre
X

sion : »que se iban á Sevilla , se viniesen con ellos." Y al fin


de la novela puso el autor : Exageraba ( Rinconete ) cuán des-
cuidada justicia habia en aquella tan famosa ciudad de Se-
villa ," frase que tambien parece escrita fuera de la ciudad
famosa , como el vamos de Castilla y vine á Toledo. No hay
pues que hacer mucho reparo en aquel viniese del Quijote,
porque Cervantes usó con frecuencia el verbo venir en el
sentido de ir : y en el caso de adoptar la hipótesis de V. ,
véase lo que resultaria.
Dice Cardenio en el capítulo XXIV : » Vine donde el
Duque Ricardo estaba." El tal Duque podria residir en Osu-
na: con que deberemos entender que en Osuna estaba Cer-
vantes cuando extendia el presente capítulo. Pero en el mis-
mo , poco despues leemos : »Queria D. Fernando que los dos
nos viniésemos en casa de mi padre." Parece que el padre de
Cardenio vivia en Córdoba : de un momento á otro necesita-

mos llevar á Córdoba á nuestro autor. Más adelante , sin sa-


lir del capítulo , dice D. Quijote: >> Quiera vuestra merced
venirse conmigo á mi aldea." Hemos saltado de Córdoba á
Argamasilla de Alba. En el capítulo XXVII vuelve á decir
Cardenio : >>Quiso ( D. Fernando) que yo viniese por el dine-
ro. " Volvemos de Córdoba á Osuna. En el capítulo XXXIX
dice el Cautivo : »Lo quise dejar todo y venirme á Italia. " Se
hablaba de este modo no en Italia , sino en una venta de
Sierramorena. Por último , en la Segunda Parte del Ingenioso
Hidalgo , capitulo L , nos hallamos con esto : >>La Duquesa
se lo dijo al Duque, y le pidió licencia para que ella y Alti
XI

sidora viniesen á ver lo que aquella dueña queria con D. Qui-


jote. " Claro es que Cervantes no habia de estar en el aposen-
to de su héroe; y áun tuvo cuidado de advertírnoslo por bo-
ca de Cide Hamete , declarando que hubiera dado la mejor
almalafa de dos que tenia, por ver á D. Quijote de la mano
con Doña Rodriguez. Creo que Cervantes en el pasaje citado
por V. y en otros tomó para la narracion el verbo del diálogo
á que se referia; y como los caminantes dirian á D. Quijote
>> véngase vuesa merced á Sevilla con nosotros," Cervantes es-
cribió: »Los caminantes le rogaron se viniese con ellos."-Perdo-
ne V. la impertinencia de tanta cita, y echemos por otro lado.
Cervantes en las primeras lineas del prólogo que puso
á la Primera Parte de su libro insigne , le llamó hijo del en-
tendimiento , engendrado en una cárcel. Consta indudable-
mente que en el año 1597 estuvo preso en la cárcel de Se-
villa Cervantes , como tres meses: dice una tradicion indo-
cumentada hasta hoy, que tambien estuvo preso en Argama-
silla , lugar de la Mancha: mi amigo el Sr. Fernandez-Guer-
ra , atendiendo á lo bien probado , afirma que para la buena
crítica siempre será única y verdadera cuna de Don Quijote
la cárcel de Sevilla. Pero el último biógrafo de Cervantes , el
Sr. D. Jerónimo Morán, mi amigo tambien, ha dado un do-
cumento á luz , por el cual se averigua que ya en el año 1592
habia sido Cervantes encarcelado , por espacio quizá de otros
tres meses en la villa de Castro del Rio (1): tenemos ya dos
(1 ) El Corregidor de Écija le puso allí : probablemente influiria en esta prision
el embargo de trigo perteneciente al Clero que Cervantes acababa de hacer en aquella
ciudad.
**
XII

cárceles para aquel hijo del infortunio , engendrado en una.


Sostiene el Sr. Guerra en su eruditísimo artículo titulado Al-

gunos datos nuevos para ilustrar el Quijote , que no hay he-


cho ni dicho en él que no haya tenido antes un despertador
en la naturaleza; y partiendo de este principio , en cada cláu-
sula de aquel delicioso libro encuentra un misterio , muchos
de los cuales explica de la manera más lucida y satisfacto-
ria. Enseñado , encaminado á lo ménos por tan buena guia ,
me atrevo á suponer que si Cervantes declaró al principio
del prólogo que su Quijote (libro) habia sido engendrado en
una cárcel , y le dió principio diciendo que no queria recor-
dar el nombre de un pueblo de la Mancha , pueblo de don-
de hizo natural á Don Quijote (hombre) , aquel mencionar
de la cárcel y de la Mancha no fueron casuales , sino perfec-
tamente estudiados , para dar á entender que la obra habia
sido pensada y tal vez escrita no en Castro del Rio ni tam-
poco en Sevilla, sino en Argamasilla de Alba, lugar manche-
go , de amarga memoria para Cervantes.
El Sr. Morán , que tampoco da fé á la tradicion de Ar-
gamasilla , explica la creacion del Quijote suponiendo que po-
co despues de casado Cervantes , digamos de 1585 á 1587,
debió de recorrer la Mancha y experimentar en ella disgustos
y contrariedades . Pues bien , entre esos disgustos y contrarie-
dades tan fuertes , que diez y ocho ó veinte años despues ( en
1605 , data de la publicacion del Quijote) todavía le obliga-
ban á resentirse , bien pudiéramos contar el disgusto de una
prision con circunstancias mas graves y sensibles que la de
XIII

Castro y la de Sevilla. Usando de la facultad con que el Sr.


Morán supone esas contrariedades y esos disgustos que na-
die nos cuenta, puedo yo considerar verídica la tradicion
manchega, trayéndola á tiempo no tan remoto.
Párese la atencion en el prólogo de Cervantes , que nada
escribia sin su porqué, segun observa justamente mi buen
amigo el Sr. D. Aureliano Fernandez-Guerra ; meditemos un
poco las siguientes palabras: » ¿ Qué podia enjendrar el esté-
ril y mal cultivado ingenio mio , sino la historia de un hijo
seco , avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios ,
bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda in-
comodidad tiene su asiento, y donde todo triste ruido hace
su habitacion! El sosiego , el lugar apacible , la amenidad de
los campos , la serenidad de los cielos , el murmurar de las
fuentes , la quietud del espíritu son gran parte para que las
musas más estériles se muestren fecundas , y ofrezcan par-
tos al mundo , que le colmen de maravilla y contento. " Su-
pongamos que Cervantes principió su Quijote , año de 1592,
en la cárcel de Castro del Rio : bien pudo orearse un poco ,
bien pudo gozar de aire libre , de campos y fuentes en sus
correrias de comisario hasta 1597, año de su prision en Se-
villa. Supongamos que nació en la cárcel de esta ciudad el
famoso Hidalgo : libre estaba su padre y con buen humor el
año siguiente cuando compuso el soneto al catafalco de Feli-
pe Segundo. Supongamos que esa cláusula quiere decir que
en los tres meses de una de estas prisiones, durante los cua-
les no pudo gozar el autor la amenidad de los campos ni la
XIV

serenidad del cielo, escribió toda la Primera Parte del Qui-


jote , sin tocarla despues : ¿ cómo no la imprimió hasta trece
ó por lo ménos hasta ocho años más adelante? Pues no an-
daba tan sobrado que le hubiera hecho estorbo el precio del
libro. Yo observo que entre los galeotes de que se hace men-
cion en el capítulo XXII de dicha Primera Parte , descuella
sobre todos aquel bizco ladron que habia escrito su historia
titulándola Vida de Gines de Pasamonte , la cual llegaba has-
ta que por primera vez habia sido él condenado á galeras.
Estas circunstancias convienen perfectamente con las Aven-
turas y vida de Guzmán de Alfarache , novela de Mateo Ale-
man : atinadamente lo advirtió ya D. Diego Clemencin , ha-
ciendo notar la cabal semejanza entre el de Pasamonte y el
de Alfarache. Este importante libro no fué impreso hasta
1599 , dos años despues de la segunda prision de Cervantes :
creo por tanto que desde que principió en una cárcel su Qui-
jote hasta que lo concluyó no transcurrieron muchos años ,
sino tan poco tiempo, que no fué suficiente para que la ame-
nidad de los campos , la serenidad de los cielos y el murmu-
rar de las fuentes prestasen al espíritu del autor la quietud
necesaria ; que la obra no debió su orígen á contrariedades
antiguas , sino recientes ; que hubo de ser compuesta en los
primeros años del siglo XVII ; que , por acabarla más pron-
to , insertó Cervantes en ella sus novelas El Curioso imper-
tinente y El Capitan cautivo ; que el lugar donde se escribió
la mayor parte del original correspondiente á la Primera de
El Injenioso Hidalgo , fué aquel de cuyo nombre no se que
XV

ria el autor acordar (1 ), por haber padecido en él una pri-


sion tal vez inícua, y por eso lo designó de una manera, que
nunca empleó al hablar de Sevilla, donde habia padecido
otro encarcelamiento , rigoroso al estilo de la época, más no
injustificado. Mis amigos mantienen otra opinion: siento no
acertar á seguir la suya : la tradicion de Argamasilla explica
el Quijote ; las prisiones de Castro del Rio y Sevilla nada nos
dicen acerca de él.-Réstame ahora hablar del retrato del

preso.

Al entrar el siglo pasado no se conocia de Cervantes


efigie ninguna. Los editores de la magnífica impresion del
Quijote, hecha en Londres en 1738 , encargaron que se les
buscase en España la fisonomia de nuestro autor , y se dijo
que no habiendo dado fruto las diligencias, el hábil dibu-
jante Kent ideó un retrato de Miguel Cervantes con arreglo
á lo que habia expresado acerca de sí el mismo Cervantes en
el prólogo de sus novelas. El año 1773 , época en que disponia
la Real Academia Española la excelente edicion en cuatro
volúmenes que salió á luz en 1780, se supo que el Sr. Con-
de del Águila, residente en Sevilla , poseia un retrato de Cer-
vantes pintado al óleo : solicitó del Conde nuestra Academia
permiso para sacar una copia, y el Conde se lo regaló gene-
rosamente. Vista la pintura en Madrid , se notó con sorpre-

(1) Cerrada la puerta del sótano ó cueva de la casa de Medrano en Argamasi-


lla, cueva que se dice sirvió de cárcel á Cervantes , dificilmente hubiera podido escribir
por la falta de luz : quizá le tuvieron con grillos en el primer piso de la cueva, y esta-
ria la puerta franca. Si le encerraron en efecto en el segundo , aunque no permaneciese
alli largamente, caso era para no querer acordarse del pueblo y quedar ansioso por
mucho tiempo de luz y aire libre.
XVI

sa que se parecia tanto á la estampa de la edicion de Lón-


dres , invencion de Kent, segun dijo el Doctor Olfield , que
era fuerza pensar ó que habia sido hecho por la lámina el
cuadro , ó aquella por éste. Preguntó sobre tan rara particu-
laridad al Conde el Secretario de la Academia D. Francisco

Antonio de Angulo , y el Sr. Conde contestó desde Sevilla á 8


de Diciembre de dicho año 73 : »Lo compré (el retrato) años
há en esa Corte de un F. Bracho , que negociaba en pinturas.
No me informó donde lo habia adquirido. Vendiómelo por de
Alonso del Arco, y no dudé lo fuese , conociendo su pincel.
Los editores de Londres se sabe solicitaron con empeño un
retrato de Cervantes..... pudo suceder consiguieran sacar ahí
copia de ése." Y, en efecto , bien pudo ocurrir que el dueño del
retrato en 1738 no quisiera venderle ni facilitar copia de él
para una edicion extranjera, y que álguien de su casa, hijo ,
esposa ó criado , permitiese tomar en secreto un apunte del
cuadro , con la condicion de no decirlo, y suponiendo que im-
presa la obra no llegaria fácilmente un ejemplar de ella á ma-
nos del negativo poseedor , quizá más aficionado á pinturas
que á libros. Como quiera que fuese , el retrato que adorna
hoy la sala de Comisiones de la Academia, del cual proceden
todos los de Cervantes divulgados hasta poco há por el mun-
do , parece copia , y no muy buena y restaurada , pero no pos-
terior á la estampa de Lóndres. Comparándole con la fotogra-
fía que ha de acompañar al cuaderno de V. , me parece que
uno y otro pueden representar á la misma persona , el uno
cuando jóven , el otro en edad ya mas que madura: las fac
XVII

ciones se corresponden bastante , á excepcion de la curva de


la nariz, que en el retrato poseido por la Academia es ma-
yor al partir de la frente que en el retrato de Francisco Pa-
checo. La diferencia puede provenir ó de que en el lienzo de
la Academia el copiante ó el restaurador exageró algun tan-
to la curvatura , ó de que Francisco Pacheco , pues al fin re-
presentaba á Cervantes , no como tal, sino como un barque-
ro á las órdenes de San Pedro Nolasco , no reparó en suavi-
zar un poco la curva aguileña del original. Si uno de nues-
tros buenos artistas dilatase al tamaño del natural, que es el
del retrato de Cervantes existente en nuestra Academia, la
cabeza de ese barquero; si , omitido el sombrero humilde
que Pacheco le puso , le hiciese mostrar descubierta la fren-
te desembarazada del retrato académico : si le cubriera la

garganta con una elegante ó modesta gola, creo que nadie


dudaria decir , puesto al frente de ambas imágenes : » Este es
Cervantes á los treinta años y pocos más , y éste á los cin-
cuenta lo ménos : de jóven tuvo mejor pintor que en edad
avanzada. "

Largamente dejé arriba correr la pluma sobre una cues-


tion que no era quizá la más acomodada para ir aquí: á esto
se aventura quien pone en el disparador á persona cuyo ca-
rácter , por flexible que otro tiempo haya sido , se torna ya
rígido como su cuerpo , y no se dobla tan fácilmente al aje-
no dictámen: teme uno á cierta edad el error, y no obstan-
te falta ánimo ó conocimiento para acompañar á los que van
por el buen camino ....... verdad es, que serán pocos , así jó
XVIII

venes como viejos , los que en el campo de la literatura no


se figuren que pisan la via más llana y derecha. Muchos
parabienes y gracias reciba V. por la publicacion de esas
preciosas noticias , que no serán por cierto las últimas con
que se gane V. la estimacion y el agradecimiento de los en-
tendidos.-B. L. M. de V. su afmo. servidor y amigo,

Juan Eugenio Hartzenbusch .


DOCUMENTOS.
I

PODER Á FERNANDO DE SILVA ,


EN 24 DE FEBRERO DE 1588 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de


Cervantes Saavedra criado del Rey Nuestro Señor residente
en esta ciudad de Sevilla otorgo e conosco que doy todo
mi poder cumplido bastante quanto de derecho en tal
casso se requiere y es nesesario a Fernando de Silva vecino
desta dicha ciudad de Sevilla con facultad que lo pueda sos-
tituir en quien quisiere e rebocar los sostitutos e nombrar
otros como e quando le paresciere especialmente para que
por mi y en mi nombre e como yo mesmo pueda parescer e
paresca antel Provisor y Juez vicario general desta ciudad de
Sevilla y su arzobispado y ante el vicario de la ciudad de
Ecija y ante otros cualesquier Jueces e Justicias que con de-
recho deua y les pedir y suplicar me manden asolber remota
2

mente o a reinsidencia de la sensura y escomunion que con-


tra mi esta puesta por aber yo tomado y enbargado el
trigo de las fabricas de la dicha ciudad de Ecija para servicio
del Rey Nuestro Señor y por orden y comision del licencia-
do Diego de Baldivia alcalde desta Real audiencia de Sevilla
y Juez de comision para enbargar el dicho pan trigo y cebada
y presentar cualesquier peticiones testimonios y otros re-
caudos que convengan y pedir y sacar e ganar mandamien-
tos de ausolucion y los hazer intimar e notificar y para el
dicho efeto y hasta tanto que yo sea ausuelto de la dicha
escomunion pueda hazer e haga todos los autos y diligen-
cias pedimientos requerimientos y protestaciones y todos los
demas autos que convengan e que yo haria e hazer podria
presente seyendo y lo pedir y sacar por testimonio que
para lo suso dicho y lo dello dependiente le doy este dicho po-
der a el dicho Fernando de Silva con sus insidencias y de-
pendencias anexidades e conexidades e con libre e general
administracion y lo reliebo a el ya sus sostitutos en
forma de derecho obligo mi persona e bienes auidos e por
auer fecha la carta en Sevilla a veinte y cuatro dias del mes
de febrero de mil y quinientos y ochenta y ocho años y el
otorgante a el qual yo el Escribano publico in yuso escrito
doy fe que conosco lo firmo de su nombre en este registro
testigos Pedro del Castillo e Luis Mexia Escribanos de Sevilla.
-Miguel de Cerbantes Saavedra.-Pedro del Castillo, Escri-
bano de Sevilla. Luis Mexia, Escribano de Sevilla.-Luis de
Porras, Escribano público de Sevilla.
3

II .

PODER Á MIGUEL DE SANTA MARÍA,


EN 26 DE JUNIO DE 1589 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de


Cervantes Saavedra criado de S. M. vecino que soy de
la villa de Esquibias que es en el Reyno de Toledo es-
tante al presente en esta ciudad de Sevilla otorgo y со-
nosco que doy y otorgo todo mi poder cumplido cuan
bastante de derecho se requiera y fuere nesesario a Mi-
guel de Santa Maria criado de S. M. vecino de la ciu-
dad de Segovia residente en esta ciudad de Sevilla es-
pecialmente para que por mi y en mi nombre y como
yo mismo pueda pedir y recebir y cobrar judicial yes-
trajudicialmente de todas y cualesquiera persona o perso-
nas que sean y con derecho deba y de sus bienes todos
4

los maravedis y ducados y joyas ropas mercaderias


esclavos vinos aceites y gallinas y otras cosas de cua-
lesquiera cantidades y calidades que me deben hasta hoy
y debieren de aqui adelante en esta ciudad de Sevilla
y en otras partes por obligaciones y albalaes cuentas y
contrataciones y por poderes y cesiones y libranzas y
de rentas de cualesquier mis bienes tributos y juros
y en otra cualquier manera aunque aqui no se declare
y de lo que recibiere y cobrare y de cada cosa dello
pueda dar y otorgar sus cartas de pago y de finiquito
y lasto con poder en causa propia las cuales se tengan
y valgan como si yo las otorgase y para que pueda
hazer y haga con cualesquier mis deudores y obligados
y otras personas cualesquier todas y cualesquier igualas
convenencias transacciones compromisos suspensiones
gracias y esperas de tiempo cesiones traspasos trueques
cambios y lo demas que le paresciere y por cualesquiera
precios y cantidades y percibir y cobrar lo que yo
oviese de aber por los tales conciertos y dar y otorgar
las dichas cartas de pago y otrosi le doy este dicho
poder para que en mi nombre pueda dar las cuentas
de la molienda de trigo de la ciudad de Ecija que yo
tengo por comision de Antonio de Guevara proveedor de
S. M. y hazer cerca dello cualesquier probanzas y cobrar
y recebir lo que yo oviere de aber por las dichas
cuentas y otorgar de su recibo las dichas cartas de pago
y hazer y otorgar sobre lo susodicho y cualesquier cosa
5

dello todas y cualesquiera escrituras que convengan y se


requieran con las fuerzas y firmezas para su validacion
nesesarias las cuales y cada una dellas valgan y sean
tan firmes y bastantes como si yo mismo las hiciese y
otorgase siendo presente y si la paga y recibo de lo
en este poder contenido o cualquiera cosa dello no fuesse
ante Escribano que dello de fe pueda renunciar la es-
cepcion y leyes de los dos años y de la pecunia y prue-
ba de la paga y entrega como en ella se contiene y
generalmente doy y otorgo este dicho poder al dicho
Miguel de Santa Maria para todos y cualesquier mis
pleitos y causas ceviles y creminales eclesiasticos y se-
glares y otros cualesquier movidos y por mover que yo
tengo y tuviere de aqui adelante con cualesquier personas
y las tales contra mi en cualquier manera demandando y
defendiendo y para los seguir y fenescer por todas las ins-
tancias y sentencias hasta la definitiva y egecucion della
inclusive y sobre ello pueda parescer ante S. M. y su
Real consejo y ante otros cualesquier jueces y justicias
de cualquier fuero y jurisdiccion que sean y ante quien
con derecho deba pedir y demandar y responder y negar
y conocer y defender pedir y requerir querellar y pre-
sentar testimonios pedir y tomar todas averiguaciones
por mi y en mi nombre poner y
decir y alegar y declinar jurisdiccion y pedir beneficio
de restitucion in intregum y recusar cualesquier justicias
y Escribanos y otras personas y les poner tachas y
6

ofrecer de las probar y hazer depositos y cualesquier


recusaciones con juramento y deposito en forma respon-
der a posisiones -pedir
contra cualesquier sentencias interlocutorias y difinitivas
y las en mi favor consentir y de las en contrario apelar
y suplicar y seguir el apelacion y suplicacion para do
con derecho deba y hazer cualesquier juramento de ca-
lumnia y desisorio y otros que convengan y para cua-
lesquier demandas pedimientos y requerimientos citaciones
protestaciones y juramentos embargos entregas egecu-
ciones prisiones vendidas y remates de bienes solturas
desembargos consentimientos desistimientos y tome po-
sesion de cualesquier bienes que me pertenescan y acepte
cualesquier traspasos y presente cualesquier testigos y
probanzas escritos y escrituras y otros recaudos y los
saque de poder de cualquier Escribanos y otras perso-
nas y chancele y de por ningunas cualesquier escritu-
ras de que fuere pagado y responder y responda á lo
en contrario alegado y presentado y lo tachar y con-
tradecir y haga en juicio y fuera del todos los demas
autos y diligencias y todas y cada una dellas que con-
vengan de se hazer y que yo haria siendo presente por
que cuan cumplido y bastante poder yo tengo para lo
susodicho y para cada cosa dello otro tanto y ese mis-
mo le doy y otorgo al dicho Miguel de Santa María con
sus incidencias y dependencias anexidades y conexidades
y libre y general administracion y las demas clausulas
7

fuerzas y firmezas a ello anexas y con facultad que lo


pueda sostituir en todo o en parte en quien quisiere y
rebocar los sostitutos y nombrar otros y lo reliebo ya
sus sostitutos en forma de derecho y para la firmeza y
cumplimiento dello obligo mi persona y bienes habidos
y por haber fecha la carta en Sevilla en el oficio de mi el
Escribano publico yuso escrito que doy fe que conosco
al dicho otorgante y en este registro firmo su nombre a
veinte y seis dias del mes de Junio de mil quinientos y
ochenta y nueve años testigos Francisco Diaz y Francisco
de Orbieto Escribanos de Sevilla. Miguel de Cerbantes
Saavedra. Francisco Diaz , Escribano de Sevilla.--Fran-
cisco de Orbieto, Escribano de Sevilla.

N. B. Falta en este documento y en otros cuatro que le an-


teceden y siguen , la firma del escribano público que de-
bió autorizarlos . Despues continuó firmando todos los
documentos , sin que se advierta defecto en el protocolo .
8

III .

FINIQUITO CON TOMAS GUTIERREZ,


EN 26 DE JUNIO DE 1589 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de Ser-


vantes Saavedra criado del Rey nuestro Señor vecino de
la villa de Esquibias estante al presente en esta ciudad de
Sevilla de una parte e yo Tomas Gutierrez vecino de la
dicha ciudad en la collacion de Santa Maria por mi de
otra parte otorgamos e conoscemos que nos damos por
libres e quitos el uno de nos al otro y el otro a el otro
yo el dicho Miguel de Cervantes doy por libre e quito
a vos el dicho Tomas Gutierrez en razon de dos mil

y ciento y sesenta reales que Alonso de Lerma vecino


desta ciudad se obligo de os pagar por escritura que paso
ante Juan de Velasco escribano publico de Sevilla la
cual dicha escritura por cierto efeto se hizo a vuestro
9

nombre y realmente a mi me era deudor el dicho Alonso


de Lerma de los dichos dos mil ciento y sesenta reales y asi
mesmo de todos los dineros y otras cosas que me aveis sido
deudor y yo os he dado en guarda y que en otra cualquier
manera e por cualquiera via e forma que sea aya entrado
en vuestro poder que a mi me pertenesca y de las demas
cuentas y contrataciones dares y tomares que con vos he
tenido en todos los tiempos pasados hasta el dia de hoy
porque los dichos dos mil ciento y sesenta reales de la dicha
deuda que deve el dicho Alonso de Lerma aunque no la
aveis cobrado vos el dicho Tomas Gutierrez por me acomo-
dar y hazer buena obra me los aveis dado e pagado e de
vos los he rescebido en reales de contado de manera que la
dicha deuda que deue el dicho Alonso de Lerma queda por
vuestra para que como tal la cobreis e yo quedo obligado a
la paga y saneamiento della por aquella via e forma que
mejor puedo ser obligado y todo lo que me aveis sido deudor
e yo os he dado e aveis rescebido en guarda y ha entrado en
vuestro poder en cualquier manera a mi pertenesciente todo
me lo aveis dado e pagado y vuelto y entregado y todo es
en mi poder de que me doy por contento pagado y entre-
gado a mi voluntad sobre que renuncio la escepcion e le-
yes de la innumerata pecunia e prueba de la paga y res-
cibo como en ellas se contiene e yo el dicho Tomas Gu-
tierrez doy por libre e quito agora e para siempre jamas
a vos el dicho Miguel de Cervantes de todos maravedis e
otras cosas que me aveis sido deudor en todos los tiem
2
10

pos pasados hasta el dia de hoy por cedulas conoscimien-


tos y escrituras y otros recaudos y de prestamos e cuen-
tas que con vos he tenido y de la posada que os he dado
como de otras cualquiera cosas e contrataciones que con
vos he tenido por que todo lo que asi me aveis sido deu-
dor en cualquier manera todo me lo aveis dado e pagado
y de vos lo he rescebido en reales de contado y es en mi
poder de gusto y contento pagado y entregado a mi volun-
tad sobre que renuncio la escepcion e leyes de la innume-
rata pecunia prueba de la paga y rescibo como en ellas
se contiene y ambos los susodichos damos por ninguna e
de ningun valor y efeto cualesquiera escrituras papeles y
recaudos y otras pruebas y recaudos que el uno tenga y
pueda tener y pretender contra el otro y el otro contra
el otro hasta el dia de hoy para que todo no valga e de tal
manera nos damos por libres e quitos que no nos ha de
quedar ni queda a el uno de nos contra el otro ni al otro con-
tra el otro deuda ni demanda ni derecho ni accion ni recurso

alguno para nos poder pedir y demandar cosa alguna e para


el cumplimiento dello obligamos nuestras personas y bienes
avidos e por aver e damos poder a las justicias para que nos
compelan e apremien a lo asi pagar e cumplir como dicho es
por la via egecutiva o como por sentencia pasada en cosa
juzgada e renunciamos las leyes de nuestro favor e la que de-
cian de la general renunciacion y me someto yo el dicho
Miguel de Cervantes al fuero e jurisdiccion desta ciudad de
Sevilla e renuncio mi propio fuero e jurisdiccion e domi
11

cilio e las leyes si convenerit de jurisdiccione omnium


Iudicum y nueva prematica que trata sobre las sumisiones
en firmeza de lo cual otorgamos la presente que es fecha la
carta en Sevilla a veinte y seis dias del mes de Junio de
mil e quinientos y ochenta y nueve años y los dichos otor-
gantes a los cuales yo el Escribano publico in yuso escrito
doy fe que conosco lo firmaron de sus nombres testigos
Juan Ramos y Luis Perez de Linares Escribanos de Sevi-
lla. Miguel de Cerbantes Saavedra. Tomas Gutierrez.-
Juan Ramos, Escribano de Sevilla.-Luis Perez de Linares,
Escribano de Sevilla.-Ante mí: Alonso de Civico, Escribano
público de Sevilla.
12

IV .

CARTA DE PAGO Á DIEGO DE ZUFRE,


EN 27 DE MARZO DE 1590 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguelde Cer-


vantes Saavedra criado de S. M. residente en esta ciudad de

Sevilla otorgo e conosco que he rescebido de Diego de Zu-


fre tenedor e pagador de las galeras de España por S. M.
residente en esta ciudad de Sevilla que esta ausente cua-
trocientos reales de plata que valen trece mil y seiscientos
maravedis los cuales son para cuenta de los salarios que
yo y un ayudante mio avemos de aver por los dias que
nos hemos ocupado y ocuparemos en la saca del aceite que
por comision de Francisco Benito de Mena que haze ofi-
cio de proveedor por el Sr. Antonio de Guevara en el
Puerto de Santa Maria se saca de la ciudad de Ecija y
Villa de Carmona y otras partes desta Andalucia para pro
13

vision del armada de S. M. que esta en la Coruña los cua-


les dichos cuatrocientos reales rescebi del dicho Diego de
Zufre en contado de que me doy por pagado a mi volun-
tad sobre que renuncio la escepcion e leyes de la pecunia
e prueba de la paga como en ella se contiene y como pa-
gado le otorgo esta carta de pago que es fecha en Sevilla
a veinte y siete dias del mes de Marzo de mil y quinientos
y noventa años y el dicho otorgante al cual yo el Escriba-
no publico in yuso escrito doy fe que conosco lo firmo de
su nombre en este rejistro siendo testigos Luis Mexia y
Baltasar Valdes Escribanos de Sevilla.-Miguel de Cerbantes
Saavedra. Luis Mexia, Escribano de Sevilla.-Baltasar Val-
des, Escribano de Sevilla.-Luis de Porras, Escribano pú-
blico de Sevilla .

BIBLIOTECA

DE
RICARDO OLIVERA
14

V.

PODER Á DIEGO DE RUY SAYEZ ,


EN 27 DE JUNIO DE 1592 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de


Cervantes Saavedra criado del Rey Nuestro Señor estante al
presente en esta ciudad de Sevilla otorgo e conosco que doy
y otorgo mi poder cumplido bastante quanto de derecho se
requiere y nesesario sea a Diego de Ruy Sayez criado de
S. M. y oficial mayor de Pedro de Isunza proveedor de las
galeras de España residente en el Puerto de Santa Maria es-
pecialmente para que por mi y en mi nombre y como mi
persona propia pueda pedir y cobrar en juicio y fuera del
del dicho proveedor de las galeras de España y de sus con-
tadores y pagadores y de otras personas a cuyo cargo fue-
re de lo dar y pagar y de cada uno dellos y de sus bienes
y de quien con derecho deua todos los maravedis que pa
15

resciere deuerseme por mis salarios y por el tiempo que he


servido a S. M. con comision que hube de dicho pro-
veedor y lo tocante a la dicha provision de las galeras de
España y asi mesmo pueda pedir y cobrar de otras qual-
quiera personas que con derecho deua y de cada uno dellos
y de sus bienes todos los maravedis y reales y otras cosas
que me deuen por obligaciones albalaes y cuentas y en
otra qualquier manera y por qualquier causa y razon que
sea y asi mesmo pueda pedir y cobrar de Nicolas Benito
comisario de S. M. y residente en el dicho Puerto de San-
ta Maria trescientos y cuarenta reales que me deue de dine-
ros prestados y cuentas que hay entre mi y el y de lo que
rescibiere y cobrare usando deste dicho poder y confiese
aver rescibido y cobrado y de cada cosa dello pueda dar
y otorgar sus cartas y albalaes de pago y finiquito y lasto
y las otras que convengan y valan como si yo las otorga-
se siendo presente y si contienda de juicio sobre la dicha
cobranza fuere nesesario pueda parescer y paresca ante
cualquiera jueces y justicias de cualquier fuero y jurisdic-
cion que sean y haga todos los autos y diligencias pedi-
mientos y enbargos y protestaciones y entregas y egecucio-
nes vendidas y remates de bienes y juramentos y
presentaciones de recaudos y todos los demas autos y dili-
gencias que se requieran por que cuan cumplido poder yo
tengo y de derecho se requiere para lo susodicho otro
tanto otorgo al dicho Diego de Ruy Sayez con sus insi-
dencias y dependencias y con facultad de sostituir en quien
16

quisiere y lo reliebo y a sus sostitutos en forma de derecho


y para la firmeza dello obligo mi persona y bienes avidos
y por aver fecha la carta en Sevilla en el oficio de mi el
Escribano publico in yuso escrito que doy fe que conosco
al dicho otorgante y que este lo firmo de su nombre a
veinte y siete dias del mes de Junio de mil y quinientos
y noventa y dos años testigos Bernardo Lugo y Luis Ge-
ronimo de Herrera Escribanos de Sevilla.-Miguel de Cer-
bantes Saavedra. Bernardo Lugo, Escribano de Sevilla.-
Luis Geronimo de Herrera, Escribano de Sevilla.-Luis de
Porras , Escribano público de Sevilla.
17

VI .

CARTA DE PAGO Á DIEGO DE RUY SAYEZ,


EN 14 DE JULIO DE 1592 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de


Cervantes Saavedra comisario del Rey Nuestro Señor residen-
te en esta ciudad de Sevilla otorgo e conosco que he recebido
y recebi de Diego de Ruy Sayez ansi mesmo comisario de
S. M. que reside en el Puerto de Santa Maria que esta au-
sente en nombre de Pedro de Isunza proveedor general de
las galeras de España por S. M. tres mil y doscientos rea-
les de plata de a treinta y cuatro maravedis cada uno los cua-
les me ha dado para en cuenta de mi salario que se me deve
del tiempo que servi a S. M. en la saca y conduccion del trigo
de la ciudad de Jaen Ubeda y Baeza y otras partes desta
Andalucia para las dichas galeras de España los cuales tres
mil y doscientos reales he recebido en esta manera los dos
3
18

mil seiscientos reales dellos en la villa de Montilla de que


le di carta de pago ante Andres Capote vecino de la dicha
villa y Escribano publico della y los seiscientos reales res-
tantes que me dio en esta ciudad de Sevilla en veinte
y nueve de Mayo deste dicho año de la fecha desta carta
de que me doy por contento y pagado a toda mi voluntad
y en razon del recibo y entrega dello renuncio la escepcion
y leyes de la innumerata pecunia y prueua de la paga co-
mo en ella se contiene y como contento y pagado dellos le
otorgo esta carta de pago que es fecha en Sevilla en la po-
sada del dicho otorgante a catorce dias del mes de Julio
de mil quinientos y noventa y dos años y el dicho otorgante
al cual yo el Escribano publico doy fe que conosco lo firmo
con su nombre en este rejistro siendo testigos Bernardo Lugo
y Juan de Porras Noriega Escribanos de Sevilla.-Miguel de
Cerbantes Saavedra. Bernardo Lugo, Escribano de Sevilla.
-Juan de Porras, Escribano de Sevilla.-Luis de Porras,
Escribano público de Sevilla.
19

VII .

FIANZA POR JUAN FORTUNI ,


EN 5 DE AGOSTO DE 1592 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de Cer-


vantes Saavedra residente en esta ciudad de Sevilla y veci-
no de la villa de Madrid otorgo e conosco a vos Vicente
Arcucha vecino desta ciudad de Sevilla en la collacion

de S. Martin que esta ausente como si fuese de presente y


digo que por quanto por sentencia de remate pronunciada
por D. Antonio de Toledo Prior de la orden de S. Juan y
Comendador della en el pleito y causa que ante el se ha
tratado y seguido por parte de Juan Fortuni valenciano
contra Antonio Centeno Caballero de la orden de S. Juan y
vecino de Ciudad Rodrigo sobre y en razon de cuatro mil
doscientos reales que el dicho Juan Fortuni pidio al dicho
Antonio Centeno por tantos que le quedaua y restaua de
20

uiendo de lo que por el avia pagado en Argel donde estu-


vo cautivo por su rescate y de otros dineros que en Valen-
cia le avia dado para sus vestidos y otras cosas de que tuvo
necesidad de que dicho Antonio Centeno tiene fecha cierta
escritura de obligacion en favor del dicho Juan Fortuni
que esta presentada en el dicho pleito por el dicho Prior
fue mandado por la sentencia de remate que el dicho An-
tonio Centeno pagase al dicho Juan Fortuni los cuatro mil
dóscientos reales dando el dicho Juan Fortuni una fianza

de la ley de Toledo segun que todo lo susodicho e mas


largamente se encuentra en el dicho pleito y sentencia de
remate que ha pasado ante el dicho Prior en la villa de
Madrid donde reside a que me refiero y por que vos el Vi-
cente de Arcucha a mi ruego e intercesion aveis de hazer
la dicha fianza por el dicho Juan Fortuni y debajo de pro-
supuesto de que yo para vuestra seguridad y resguardo os
aga y otorgue esta escritura de indegnidad segun y por el
orden que en ella sera declarado y en cumplimiento dello
por tanto por esta presente yo me obligo por mi persona y
bienes herederos y sucesores de sacar y quitar y que sacare
y quitare a vos el dicho Vicente Arcucha y a vuestros bie-
nes a paz ya salvo indegne de la dicha fianza y obliga-
cion que asi aveis de hazer por el dicho Juan Fortuni hasta
en cantidad de cien ducados y no mas en tal manera que
por razon della no sereis preso y egecutado ni molestado
ni os sera pedido ni demandado cosa alguna ni menos la
pagareis ni gastareis y sucediendo lo contrario yo me obligo
21

de vos pagar y satisfacer en esta ciudad de Sevilla llana-


mente e sin pleito alguno todo cuanto en la dicha razon
pagareis e gastareis o vos fuese pedido y costas y daños
que sobre ello vos recrecieren hasta en la dicha cantidad
de cien ducados en que me obligo y no en mas y por ello
me podais egecutar luego que lo ovieredes de aver sin que
sea que no ha de ser nesesario averlos pagado ni desem-
bolsado sino con solamente averseos pedido o aver sido
egecutado por ello no embargante que conforme a derecho
el fiador ha de aver primeramente pagado y lastado que co-
bre del principal cosa alguna de cuyo remedio y beneficio
me obligo de no ayudar ni aprovechar por que especial-
mente lo renuncio y para me poder egecutar por los di-
chos cien ducados ha de ser y quiero que sea bastante
recaudo esta escritura y vuestro juramento y declaracion
o de quien vuestro poder oviere en que dejo y defiero la
averiguacion y cantidad dello sin que sea que no ha de ser
nesesario exhibir ni mostrar el dicho pleito ni sentencia de
remate ni la dicha fianza ni otro ningun recaudo mas que
tan solamente esta escritura aunque de derecho se requiera
por que de todo lo demas vos reliebo a lo cual me obligo
haciendo como por la presente hago de deuda y obligacion
agena mia propia en cuanto a los dichos cien ducados en
que me obligo y no en mas sin que cosa alguna dello se
pida ni demande al dicho Juan Fortuni e sin que contra
el ni sus bienes ni contra otra persona alguna sea efectiva
ni se haga diligencia ni escursion ni otro auto alguno cuyo
22

beneficio y remedio y las autenticas que sobre ellos hablan


espresamente renuncio y aviendoos pagado los dichos cien
ducados en que me obligo dende en adelante ha de ser
ninguna y yo y mis bienes avemos de ser y quedar
libres y quitos de todo lo en ella contenido para siempre
jamas y para el cumplimiento y pago della por esta carta
doy poder cumplido bastante a todos y cualesquiera jueces
y justicias de cualquier fuero y jurisdiccion que sean para
que por todo remedio y rigor de derecho y via egecutiva
o en otra manera me egecuten y compelan y apremien a
lo asi pagar y cumplir como por sentencia difinitiva pasa-
da en cosa juzgada y sin embargo cualquiera apelacion y
suplicacion agravio y nulidad y todas y cualesquiera leyes
fueros y derechos que sean en mi favor que no me valgan
en esta razon y especialmente renuncio la ley y derecho
que dice que en general renunciacion de leyes escritas no
vala para lo asi pagar y cumplir como dicho es obligo mi
persona y bienes avidos y por aver y con ellos me someto
y obligo al fuero y jurisdiccion desta ciudad de Sevilla y
renuncio mi propio fuero y jurisdiccion y domicilio y ve-
cindad que tengo y tuviere y la ley si convenerit de juris-
dictione omnium judicum y la nueva prematica de las su-
misiones como en ella se requiere fecha la carta en Sevi-
lla en las casas de la morada del dicho otorgante a cinco
dias del mes de Agosto de mil y quinientos y noventa y dos
años y el dicho otorgante al cual yo el Escribano publico
in yuso escrito doy fe que conosco lo firmo de su nombre
23

en este rejistro siendo testigos Juan de Porras Noriega


y Luis Geronimo de Herrera Escribanos de Sevilla.- Mi-
guel de Cerbantes Saavedra.-Juan de Porras, Escribano
de Sevilla. Luis Geronimo de Herrera, Escribano de Sevi-
lla. Luis de Porras, Escribano público de Sevilla.
24

VIII.

DECLARACION Á FAVOR DE SALVADOR TORO ,


EN 5 DE AGOSTO DE 1592 .

En la ciudad de Sevilla a cinco dias del mes de Agos-


to de mil quinientos y noventa y dos años ante mi el
Escribano publico in yuso escrito parescio presente Miguel
de Cervantes Saavedra comisario de S. M. y dijo que se
hacia y hizo cargo de mil y ciento y treinta y siete fa-
negas y dos quartillos de trigo y de quinientas y diez
fanegas de cebada que Nicolas Benito su ayudante saco
por el en la villa de Teba de las Tercias Reales que es-
taban á cargo de Salvador de Toro el año pasado de no-
venta y uno el cual dicho trigo y cebada lo hizo conducir
con diferentes arrieros el dicho Nicolas Benito a las ciuda-

des de Malaga y Antequera y para que el Sr. proveedor


D. Pedro de Isunza se las mande pagar otorgo lo que es
25

dicho ante mi el Escribano publico in yuso escrito y declaro


que el trigo valia a catorce reales la fanega y la cebada a siete
reales la fanega y que dello ha de traer testimonio el dicho
Salvador de Toro y el dicho otorgante lo firmo de su nom-
bre en este rejistro y lo pidio por testimonio a mi el pre-
sente Escribano y de su pedimiento le di el presente que
es fecho en la dicha ciudad de Sevilla y el dicho dia mes
y año susodicho testigos Juan de Porras Noriega y Luis
Geronimo de Herrera vecinos de Sevilla.-Miguel de Cer-
bantes Saavedra. Luis de Porras, Escribano público de
Sevilla.

4
26

IX.

CONTRATO CON RODRIGO OSORIO,


EN 5 DE SETIEMBRE DE 1592 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de


Cervantes Saavedra vecino de la villa de Madrid residente

en esta ciudad de Sevilla otorgo e conosco que soy conveni-


do y concertado con vos Rodrigo Osorio autor de comedias
vecino de la ciudad de Toledo estante al presente en esta
ciudad de Sevilla que estais presente en tal manera que
yo tengo de ser obligado e me obligo de componer dende
hoy en adelante y entregaros en los tiempos que pudiere
seis comedias de los casos y nombres que a mi me pares-
ciere para que las podais representar y os las dare escritas
con la claridad que convenga una a una como las fuere
componiendo con declaracion que dentro de veinte dias
primeros siguientes que se cuenten dende el dia que os
27

entregare cada comedia aueis de ser obligado de la repre-


sentar en publico y paresciendo que es una de las mejores :

comedias que se han representado en España seais obligado


de me dar e pagar por cada una de las dichas comedias
cincuenta ducados los cuales me aueis de dar e pagar el dia
que la representardes o dentro de ocho dias de como la
ovierdes representado y si dentro de los dichos veinte dias
no representardes en publico cada una de las dichas co-
medias se ha de entender que estais contento y satisfecho
dellas y me aueis de pagar por cada una dellas los dichos
cincuenta ducados de qualquier suerte que sea aunque no
las hayais representado y si os entregare dos comedias jun-
tas para cada una dellas aueis de tener de termino para re-
presentarla los dichos veinte dias y se han de contar suce-
sivos unos en pos de otros e yo tengo de ser creido con solo
mi juramento y declaracion en cuanto aueros entregado las
dichas comedias y para poderos egecutar por el dicho pre-
cio de cada una dellas dentro de dicho termino de veinte

dias si no las representardes como dicho es en que queda


diferido sin otra prueua alguna aunque de derecho se re-
quiera por que della quedo relevado y si aviendo represen-
tado cada comedia paresciere que no es una de las mejores
que se han representado en España no seais obligado de me
pagar por la tal comedia cosa alguna por que asi soy con vos
de acuerdo y concierto las cuales dichas comedias me aueis
de pagar siendo tales como esta dicho a mi o a quien mi
poder oviere en la parte y lugar donde os la entregare y yo
28

el dicho Rodrigo Osorio que presente soy otorgo e conosco


que aceto y recibo en mi esta escritura que vos el dicho Mi-
guel Cervantes de Saavedra me otorgais en todo y por todo
como en ella se contiene y me obligo e prometo de os dar e
pagar los dichos cincuenta ducados o a quien vuestro poder
oviere por cada una de las dichas comedias siendo tales
como esta dicho y si no representare cada una de las dichas
comedias dentro de los dichos veinte dias que corran y se
cuenten dende el dia que me entregaredes cada una de las
dichas comedias no las representare en publico como esta
dicho que sea obligado e me obligo de os dar e pagar los
dichos cincuenta ducados por cada una de las dichas come-
dias e por ello me podais egecutar con solo vuestro juramen-
to y declaracion o de quien vuestro poder oviere en que ju-
reis e declareis averme entregado cada una de las comedias
y averse pasado los dichos veinte dias sin averla represen-
tado publicamente como esta declarado en que defiero la
prueua e averiguacion dello sin otra prueua alguna aunque
de derecho se requiera por que della vos reliebo e para el
cumplimiento e paga de lo que dicho es ambas las dichas
partes cada uno por lo que le toca damos e otorgamos poder
cumplido bastante a qualesquier jueces e justicias de qual-
quier fuero e jurisdiccion que sean que nos egecuten com-
pelan e apremien a lo asi pagar e cumplir como por senten-
cia difinitiva pasada en cosa juzgada e renunciamos las
leyes e derechos de nuestro favor e la que dice que general
renunciacion de leyes escritas no vala e para lo asi pagar e
29

cumplir como dicho es obligamos nuestras personas y bie-


nes y de cada uno de nos avidos y por aver e con ellos nos
sometemos e obligamos al fuero e jurisdiccion Real desta
ciudad de Sevilla e justicia della y de otra qualquiera parte
o lugar donde ante quien nos quisieremos pedir e convene-
rit para nos responder e cumplir de derecho e renunciamos
nuestro propio fuero e jurisdiccion domicilio y vecindad y
la ley si convenerit de jurisdictione omnium judicum e la
ultima prematica de las sumisiones como en ella se contie-
ne fecha la carta en Sevilla en el oficio de mi el Escribano
publico yuso escrito a cinco dias del mes de Setiembre de
mil quinientos y noventa y dos años y los dichos otorgantes
a los cuales yo el Escribano publico yuso escrito doy fe que
conosco lo firman de sus nombres en este rejistro testigos
Luis Geronimo de Herrera y Bernardo Luis Escribanos de
Sevilla. Miguel de Cerbantes Saavedra.-Rodrigo Osorio.—
Luis Geronimo de Herrera, Escribano de Sevilla.-Bernardo
Luis, Escribano de Sevilla. Luis de Porras, Escribano pú-
blico de Sevilla .
30

Χ.

CARTA DE PAGO Á ANDRÉS DE CERIO ,


EN 8 DE JULIO DE 1593 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel Cer-


vantes de Saavedra criado del rrey Nuestro Señor rresiden-
te en esta ciudad de Sevilla otorgo e conosco que he rre-
sebido y rresibo de Andres de Cerio vecino de la ciudad
de Cordoba estante al presente en esta ciudad de Sevilla
que esta presente seiscientos rreales de plata los cuales son
por mi salario de sesenta dias a rrazon de diez rreales ca-
da dia que me ocupe en ayudar al dicho Andres de Cerio
en el embargo que hizo de cinco mil arrobas de aceite en
Ecija y Marchena y el Arahal y Utrera para la provision
de las galeras de España en virtud de una comision de Pe-
dro de Isunza proveedor general de las dichas galeras dada
en el Puerto de Santa Maria en veinte y cuatro dias del
31

mes de Octubre del año pasado de noventa y dos a que me


refiero los cuales dichos seiscientos reales recebi de dicho

Andres de Cerio en contado de que me doy por pagado y


contento a mi voluntad sobre que rrenuncio la esencion y
leyes de la pecunia y prueva de la paga como en ella se con-
tiene y dellos le otorgo esta carta de pago que es fecha en
Sevilla ocho dias del mes de Julio de mil quinientos e no-
venta y tres años y el dicho otorgante al cual yo el Escri-
bano publico in yuso escrito doy fe que conosco lo firmo
de su nombre en este rregistro testigos Luis Geronimo de
Herrera y Juan de Porras Noriega Escribanos de Sevilla.-
Miguel de Cerbantes Saavedra.-Luis Geronimo de Herrera,
Escribano de Sevilla.-Juan de Porras Noriega, Escribano
de Sevilla. Luis de Porras, Escribano público de Sevilla.
32

ΧΙ .

PODER Á JUAN DE SALINAS,


EN 12 DE JULIO DE 1593 .

Sepan quantos esta carta vieren como yo Miguel de


Cervantes Saavedra criado del rrey nuestro Señor rresi-
dente en esta ciudad de Sevilla (en la collacion) otorgo e
conosco que doy todo mi poder cumplido bastante quanto
de derecho en tal caso se rrequiere y es nesesario a Juan
de Salinas procurador de los consejos de su majestad jene-
ralmente para en todos e qualesquier mis pleitos causas y
negosios seviles y criminales movidos y por mover que yo
tengo y tuviere de aqui adelante con qualesquier personas
y las tales personas contra my en qualquiera manera ansi
demandando como defendiendo sovre qualesquiera causas
en rrazones que sean e para los tratar seguir e fenescer e
acabar por todas ynstansias y sentensias hasta difinitiva y
33

execusion della yncusve y serca dello y de cada cosa dello


pueda parescer y paresca ante su majestad y ante los seño-
res Presidentes y oydores de las sus rreales audensias y
chancillerias y ante otro qualesquiera alcaldes e jueses e
justisias eclesiasticos y seglares de qualquier fuero e juris-
dision que sean antellos y qualesquier dellos pedir e sacar
e ganar e aver qualesquier cartas e Provisiones rreales que
a mi derecho convengan e pedir e demandar e rresponder
e negar e conoser e defender e pedir e rrequerir e querellar
e confrontar e protestar testimonio o testimonios e pedir e
tomar toda rrazon execusion y difinision por my y en my
nomvre poner y desir y alegar y declinar jurisdision de
qualesquier justisias y pedir benefisio de rrestitusion ynin-
tegun y rrecusar qualesquier jueses escribanos y rrelatores
y les poner qualesquier tachas e se las provar e faser de-
positos e qualesquier informasiones e para dar e presentar
testigos e provansas escritos escrituras y tachar y contra-
desir los en contrario dados y presentados en dichos y per-
sonas y para dar y rrescevir jurar e pedir sean fechos por
las partes contrarias qualesquier juramentos de calunia de-
sisorio y otros que convengan en mi anima si acaesiere por-
que para que pueda sacar e saque de poder de qualesquier
escribanos e otras personas en cuyo poder esten quales-
quier escrituras e otros rrecaudos a mi tocantes y pertenes-
cientes e los que fuere nesesario presentar en juisio y jurar
las deudas que por virtud dellos y en otra manera me son
y fueren devidas e pedir e sacar qualesquier mandamien
5
34

tos de execusion y por virtud dellos pedir que sean fechos


qualesquier envargos entregas execusiones prisiones y con-
sentimientos de soltura vendidas y rremates de bienes y
todo lo demas que judisial y trasjudisialmente se rrequie-
ren porque para todo ello le doy este poder al dicho Juan
de Salinas con sus insidensias e dependensias anesidades
e conesidades y con libre y general administrasion y con
facultad que lo pueda sostituir en quien quisiere y rrevo-
car los sostitutos e nombrar otros de nuevo e lo rreliebo

en forma de derecho e para la firmesa dello obligo mi per-


sona y bienes avidos e por aver fecha la carta en Sevilla
a doce dias del mes de Julio de mil y quinientos y noventa
y tres años y el dicho otorgante al qual yo el Escribano
publico yuso escrito doy fe que conosco lo firmo de su
nombre en este rrejistro testigos Luis Geronimo de Herre-
ra y Bernardo Luis Escribanos de Sevilla (va testado en
la collacion.)-Miguel de Cerbantes Saavedra. Luis Gero-
nimo de Herrera, Escribano de Sevilla.-Bernardo Luis,
Escribano de Sevilla.--Luis de Porras, Escribano público
de Sevilla.
NOTICIA
DE OTROS DOCUMENTOS QUE NO HAN PODIDO COPIARSE .

Además de los documentos que á la letra hemos ofre-


cido á la curiosidad de los lectores, existen en los cuader-
nos de Índices del Escribano Luis de Porras las anotaciones
siguientes :

Libro 2.º de 1588 .

PODER.-Miguel de Cervantes á Miguel de Santa María.


PODER.- Miguel de Cervantes á Juan de ¿Ledesma ?

CUADERNO de minutas sin año , pero que por la letra se


conoce corresponder al de 1590.

PODER (por otorgar.)-Miguel de Cervantes á su muger.

LIBRO de escrituras de 1594 , del Escribano Juan de


Porras.
36

PODER. Miguel de Cervantes á Juan de Flores.


PODER.-Miguel de Cervantes á M. Ibiniana.

Los dos primeros documentos no se encuentran por


existir unicamente en el archivo los libros 1.º y 3.º de 1588 ,
faltando desde hace mucho tiempo el libro 2.0 que los
contenia.

Los dos últimos tampoco han podido copiarse por no


existir el libro de escrituras de Juan de Porras del año 1594

á que el Índice se refiere , teniendo en su lugar el archivo


un libro del Escribano Fernando de Herrera, que sucedió á
Juan de Porras en dicho año .

Se conserva , además de todos estos documentos , en el


libro correspondiente al año de 1589, una carta de pago
otorgada por Miguel de Santa María á favor de Miguel de
Cervantes en 27 de Junio, por la cantidad de mil y seis-
cientos reales , que el primero recibia por cuenta de sus sa-
larios como ayudante en la molienda de trigo que Cervantes
tuvo á su cargo.
ALGUNAS OBSERVACIONES

ACERCA DE LOS NUEVOS DOCUMENTOS PARA ILUSTRAR LA VIDA

DE

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.


39

Terminada la campaña de Portugal con la reduccion


de las Islas Terceras , regresó á España MIGUEL DE CERVANTES
SAAVEDRA en el otoño del año 1583, con el desaliento que
naturalmente debió infundirle el ver sin recompensa sus
servicios en la gloriosa carrera de las armas , á la cual ha-
bia vuelto , lleno de ilusiones , al salir de su penoso cau-
tiverio. ¹

Retirado en la villa de Esquivias , trató de buscar por


otro camino su subsistencia , y se ocupó en retocar y ter-
minar los seis libros de la GALATEA , que presentó á la cen-
sura al comenzar el año 1584, aunque no salió al público
hasta el mes de Setiembre del mismo; y decidido á aban-
donar del todo la vida activa de soldado , contrajo matri-
monio en 12 de Diciembre con DOÑA CATALINA SALAZAR PALACIOS

Y VOZMEDIANO , á quien habia celebrado en la protagonista de


la GALATEA , al rehacer esta obra.2
Del tiempo que medió entre su casamiento y los pri-
meros meses del año de 1587 , en que se trasladó CERVANTES
á Sevilla, solo se sabe con certeza que en Marzo de 1585
dió á luz nueva edicion de la GALATEA, y que se avecindó en
Esquivias , donde en 9 de Agosto de 1586 otorgó escri
40

tura , haciendose cargo de la dote de su esposa, que hasta


entónces no se le habia entregado. Pero con probabilidad
puede creerse tambien que en ese tiempo aumentó su fami-
lia llevando á vivir en su compañía á D.a Andrea de Cer-
vantes , ya viuda , con su hija D.a Constanza de Ovando , y
que en sus viajes á Madrid renovó amistad ó la contrajo con
los poetas mas célebres entonces , de lo cual sirven de prue-
ba las composiciones que dedicó á Juan Rufo , Pedro Padi-
lla , Lopez Maldonado, y otros autores , al frente de las obras
que escribieron.
Es tambien innegable, que aprovechando la tranquili-
dad de su nueva vida, que tan grande contraste formaba
con la ajitacion de la anterior , y viendo que el teatro , mer-
ced á los ensayos felices de Lope de Rueda y Juan de la
Cueva , brindaba ancho y dilatado campo á los esfuerzos de
un talento superior y de una fantasía creadora y vigoro-
sa , con mas fácil alivio á sus necesidades que los otros
jéneros de literatura, CERVANTES se lanzó á escribir para
el teatro.

Sonaba todavia en sus oidos el marcial estruendo de

los combates ; escuchaba aun los jemidos de sus tristes com-


pañeros de Argel , y su imajinacion le representaba al vivo
escenas de llanto y desolacion, de gloria y patriotismo , y
por eso sus primeras obras dramáticas fueron El Trato de
Argel , El cerco de Numancia , La Batalla naval , en las
cuales pintaba los sucesos en que habia tomado parte, las
desgracias que habia presenciado, y con su gran talento é
41

inventiva hizo dar al arte un paso ajigantado hacia la per-


feccion , preparando la escena para que pudieran presentar-
se en ella las creaciones del gran Lope de Vega.
La comparacion entre CERVANTES y Esquilo , entre el
soldado de Salamina y el soldado de Lepanto , creador aquel
del teatro griego , engrandecedor este del teatro español , es
mas esacta y profunda de lo que á primera vista parece. Un
ilustre aleman, cuya obra es menos leida de lo que debiera
serlo en España, ha dicho que la Numancia es uno de los
rasgos mas notables del ingenio dramático moderno : y yo
sostengo sin rubor la misma opinion. Para juzgar con
acierto ese hermoso drama es necesario volver la vista al

teatro español anterior á CERVANTES , y considerar el inmenso


adelanto que esta obra realizó; porque comparándola con las
de los ingenios que despues siguieron , no se puede apre-
ciar en todo su valor.
«Compuse en este tiempo hasta veinte comedias ó trein-
>>ta, que todas se representaron,.... tuve otras cosas en que
>>ocuparme ; dejé la pluma y las comedias , y entró luego el
>>monstruo de la naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse
>>con la monarquía cómica." Esto dice el mismo CERVANTES.
Entre esas veinte ó treinta comedias deben contarse , á mas
de las tres ya espresadas , La gran Turquesca , La Jerusa-
len , La Amaranta , El Bosque amoroso , La Única, La Bi-
zarra Arsinda y La Confusa , que pareció en los teatros ad-
mirable , y aun quizá tambien alguna de las ocho que pu-
blicó despues en 1615: pero el producto que de ellas obtuvo
6
42

debió ser muy escaso , pues , segun ya hemos indicado , á


principios del año 1587 se trasladó á Sevilla para desempe-
ñar una comision que le encargó Diego de Valdivia , Alcal-
de de la Real Audiencia, á la cual se refiere sin duda, cuan-
do dice : «tuve otras cosas en que ocuparme; dejé la pluma
>>y las comedias."
Pero esta nueva ocupacion , que por una parte debió
servirle para mejorar de fortuna, le acarreó por otra grandes
disgustos y sinsabores. ¡Parece que la Providencia señala á
ciertos hombres superiores para blanco de las mas crueles
desgracias , de las mayores adversidades , como si su exis-
tencia hubiera de servir de leccion , enseñanza y escarmien-
to á la posteridad !
El soldado de Lepanto y de Portugal , el cautivo herói-
co que entre cadenas proyectaba alzarse con la ciudad de
Arjél, el escritor de injenio privilejiado y de grandes espe-
ranzas , se veia obligado á ocupar el mercenario puesto de
comisionado para acopiar trigo y aceite en servicio del Rey.
Mas como quiera que ni su carácter, ni los hábitos con-
traidos en la carrera militar , le hacian á propósito para so-
brellevar las trapacerias y ardides que en semejantes casos
usan los contribuyentes para eludir la ley , atropelló resuel-
tamente por todo en las primeras ocasiones , y apoderándose
del trigo que pertenecia á las Fábricas de la ciudad de Éci-
ja, incurrió en la censura y escomunion que contra él ful-
minó el Vicario de aquella ciudad. *
Este es un hecho completamente desconocido en la vida
43

de MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA , que se presenta justificado


de un modo que no deja lugar á la duda con el documento
número I.5- EL AUTOR DEL INGENIOSO HIDALGO ESTUVO EXCOMUL-

GADO: y ruidoso debió de ser el suceso , que acaeció en el


otoño de 1587 , cuando en el memorial que dirigió al Rey ,
fechado en Mayo de 1590, hace el autor relacion de sus
servicios de soldado y omitiendo la comision que habia re-
cibido de Diego de Valdivia, menciona la que le confirió
Antonio de Guevara , que fué posterior á aquella.
CERVANTES vino á Sevilla en el año de 1587, y se ocupó
como comisario de Diego de Valdivia ciento doce dias
de aquel año. El último biógrafo de nuestro escritor sos-
pecha que los acopios de trigo y cebada que tuvo á su
cargo pudieron ser con objeto de abastecer las plazas espa-
ñolas de África, y que acopiado el grano, se embarcó Cer-
vantes para llevarlo á su destino, trajo las cartas y avisos
del Alcaide de Mostagan y volvió á Oran de órden de S. M. ,
segun lo espresa en el memorial antes citado. Esto fué tam-
bien lo que yo sospeché , cuando descubrí el poder otorgado
á Fernando de Silva , que me dió la primera noticia de la
comision que CERVANTES desempeñó por órden del Licencia-
do Valdivia; pero hoy atendidos otros datos publicados por
el mismo D. Jerónimo Moran , no es posible sostener tal opi-
nion, y puede establecerse, casi con evidencia, que la comision
de nuestro insigne autor en Mostagan y Oran fué á la vuelta
de su cautiverio, en Mayo y Junio de 1581 , antes de incor-
porarse en los tercios españoles para la campaña de Portugal.
44

El Rey D. Felipe, por dos cédulas fechadas en Tomar


en 21 de Mayo de 1581 , libró á favor de MIGUEL DE CERVAN-
TES cien ducados , los cincuenta sobre su tesorería á cargo
de Juan Fernandez de Espinosa, y los otros cincuenta sobre
el pagador de las Armadas en Cartajena Lope Giner, en
atencion se dice «que vá á ciertas cosas de nuestro servicio ;»
siendo de notar que la primera partida la recibió en la mis-
ma villa de Tomar á los dos dias de espedida la cédula , y
la segunda la cobró , estante en Cartajena el dia 26 de Junio
siguiente.
¿Es violento, en vista de estos datos , suponer que la co-
mision reservada que se confió á MIGUEL DE CERVANTES fueron
las cartas para el gobernador de Oran ? "
De qualquier modo que esta duda se resuelva , es lo
cierto que CERVANTES se encontraba en Sevilla al principiar
el año 1588 , pues en 22 de Enero obtuvo el nombramiento
de comisario del Proveedor de las galeras de España Anto-
nio de Guevara , y en 28 de Febrero , teniendo que dedicarse
por entero á las rudas faenas y multiplicados viajes que
exijía el desempeño de su cargo , dió poder á Fernando de
Silva para que en su nombre siguiera entendiendo en el
asunto de la escomunion, hasta conseguir que se le absolvie-
ra de ella remotamente ó á reincidencia.

Es de notar que en este poder hay frases , y por mejor


decir, un período entero , que fué dictado por el mismo Mi-
GUEL DE CERVANTES, porque no corresponde á la parte de fór-
mula de la escritura sino al suceso especial que daba lugar
45

á ella , y el cual nadie podia espresar mejor que el intere-


sado ; por eso este habla y usa del pronombre personal di-
ciendo «la censura y escomunion que contra mí está pues-
ta".... «y hasta tanto que yo sea absuelto de la dicha cen-
sura. " &c.

Los demás documentos hasta el que tiene el número IX ,


de escasa importancia , al parecer , la tienen mayor al estu-
diarlos detenidamente. En ellos causa estrañeza, en primer
lugar, que CERVANTES , en los dos que llevan la fecha de 1589 ,
dice que es vecino de la villa de Esquivias , en el reino de
Toledo , y despues , cuando ya tenia á su familia en Sevilla
y llevaba años de residir en Andalucía , se dice vecino de
Madrid.

Adviértese tambien la escasa fortuna de CERVANTES al

principiar sus comisiones y el mejoramiento que tuvo mien-


tras vivió en Sevilla, pues al paso que en el finiquito con
Tomás Gutierrez ( 1589) , le vemos con todas las señales del
hombre necesitado de dinero , en la fianza por Juan Fortuni
(1592) , ya es aceptado por fiador de cantidad considerable , y
se observa con placer que aun continuaba en relaciones con
aquellos mercaderes valencianos que prestaban su dinero á
los cautivos y los vestian y ayudaban en Arjél. La deuda y
caso de D. Antonio Centeno , á quien se refiere esta escri-
tura, hace recordar el triste estado en que se encontraría
CERVANTES al volver de su larga cautividad.
Resulta del conjunto de todos los documentos nueva-
mente publicados , que obligado CERVANTES á recorrer la An
46

dalucía en todas direcciones segun las circunstancias de su


comision, y encontrándose hoy en Écija , mañana enMonti-
lla, otro dia en Osuna, esotro en Utrera, Paradas ó el Ara-
hal , otorgaba frecuentes poderes á distintas personas , para
que en su ausencia se ocupasen de los negocios y cuentas
que en Sevilla tenía; habiendo llegado el caso, cuando hizo
el viaje á Madrid , en Mayo de 1590, á presentar su solicitud
al Consejo , de tener estendido ante el Escribano Luis de
Porras un poder á favor de DOÑA CATALINA SALAZAR , su mujer ,
que , quizá por el mal resultado de la pretension , no llegó
á otorgarse.
Mas entre tantas ocupaciones de acopios , cuentas , libra-
mientos , contratos y viajes , en medio de vida tan ajitada ,
la vocacion del escritor se revelaba á cada momento, el jé-
nio observador aprovechaba todas las ocasiones , y ni uno
solo de aquellos pasos puede considerarse perdido para el
arte , pues de todos se encuentran vestijios en la obra que
dió y dará siempre mayor lustre á las letras españolas.
Un dato preciosísimo , verdaderamente inapreciable y
de inmenso valor para nuestra história literaria , hemos lo-
grado desenterrar, y es el contrato contenido en la escritura
que lleva el número IX.-En ella dejamos por un momento al
comisario de provisiones para volver á encontrar al autor del
cerco de Numancia , al poeta cómico buscado y solicitado
por los autores de compañías. Hasta ahora nada se sabia de
la residencia de MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA en Sevilla, en
el terreno del arte, hasta que llegó la justa de la canoniza
47

cion de S. Jacinto en Zaragoza , en 1595; hoy tenemos otro


documento que nos demuestra que el escritor alegre no
abandonó jamás el cultivo de las letras aun en medio de sus
contínuas tareas.

Rodrigo Osorio , autor de comedias , vecino de la ciudad


de Toledo , de quien , sea dicho de paso , no hace mencion
D. Casiano Pellicer en su origen de la comedia y del histrio-
nismo en España, busca á CERVANTES en Sevilla para que le
escriba seis comedias , dejando á su eleccion los asuntos y se
obliga á pagarle por cada una 50 ducados , pero con la con-
dicion que habian de ser las mejores que se hubiesen repre-
sentado en España , y no lo siendo , nada habia de tomar
por ellas el poeta.
Este contrato demuestra la opinion que del ilustre es-
critor tenian los representantes , la conviccion que MIGUEL
DE CERVANTES SAAVEDRA tenia del verdadero mérito de sus obras

dramáticas comparándolas con las de sus antecesores ; y nos


confirma la idea ya apuntada, de que CERVANTES aun entre las
fatigas de su ocupacion mercenaria aspiraba siempre á los
laureles de escritor.

El ánimo de aquel ilustre injenio le llamaba á las artes


liberales ; su vocacion irresistible eran las letras; la facultad
creadora no podia dormir en él un solo instante ; y el que
jóven deploraba en sentidos versos la muerte de la Reina
D.a Isabel de Valois, despues cautivo inventaba medios he-
róicos de recobrar la libertad, y apesar de sus trabajos , es-
cribia diversos rasgos y poesías ; entre el estruendo de los
48

combates imajinaba en Portugal la Galatea , quizá creaba


el plan de algunos de sus primeros dramas ; y luego sirvien-
do en Andalucía bosquejaba la mayor parte de los asuntos
de las Novelas ejemplares , se comprometía á escribir para el
teatro , y al propio tiempo concebía el pensamiento de la his-
toria del INGENIOSO HIDALGO y estendía los primeros capítulos
de ella.

Que gran parte del QUIJOTE se escribió en Sevilla , du-


rante una de las prisiones que por resultas de su encargo
sufrió aquí el príncipe de los Injenios españoles , cosa es que
han conjeturado varios de sus biógrafos , y últimamente ha
sostenido el Sr. D. Aureliano Fernandez Guerra y Orbe.
Pero esta , que es una opinion bastante verosimil apoyada en
las palabras del prólogo de la primera parte del QUIJOTE ,
adquiere mayor probabilidad leyendo el final del capítulo
14. Dice en él CERVANTES , que los caminantes rogaron á D.
Quijote «se viniese con ellos á Sevilla , por ser lugar tan aco-
>>modado á hallar aventuras , que en cada calle, tras cada
>>esquina se ofrecen mas que en otro alguno : " palabras que
hasta hoy han pasado desatendidas , y que indican la estan-
cia de Cervantes en Sevilla cuando las escribía. Yo apelo pa-
ra la comprobacion de esta sospecha al testimonio de todos
los hombres que tienen costumbre de escribir. Esta locali-
zacion del ajente , por mas que el sujeto de la accion se co-
loque en diferente lugar , es muy dificil que desaparezca del
todo , y siempre se trasparenta aun en los mas esperimen-
tados escritores .
49

9
El QUIJOTE empezó á escribirse en Sevilla; en esta
ciudad se escribieron tambien, ó al menos se bosqueja-
ron , las NOVELAS EJEMPLARES ; pero es dificil de averiguar ,
si un nuevo descubrimiento no viene á favorecer la

constancia de los estudiosos , cuales fueran las seis co-


medias que escribió MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA para
cumplir su compromiso con Rodrigo Osorio. ¿Estarán es-
tas comprendidas entre las veinte ó treinta que asegura-
ba tener escritas antes de que Lope de Vega se alzase
con la monarquía cómica ? No es probable que las in-
cluyese en aquel número , porque en el año de 1592, Lope
de edad de treinta años , habia muchos que gozaba los
favores del público. ¿Se encontrarán acaso incluidas en
las ocho que dió á la estampa en 1615 ? Quizá no será
aventurado suponerlo , aunque lo sería el afirmarlo ; pero
es de notar que en la Adjunta al Parnaso solamente
habló CERVANTES de seis comedias y otros tantos entre-
meses , número igual al de su contrato con Osorio , 10 aun-
que luego dió á la imprenta ocho. Por último ¿se ha-
brán perdido , ó permanecerán desconocidas hasta hoy, esas
obras dramáticas de CERVANTES ? Muy posible es que asi
haya sucedido.
Estas son mis observaciones. Las personas curiosas
deducirán mucho mas de la lectura de los nuevos docu-

mentos. Por mi parte la única gloria á que aspiro al


darlos á la estampa, es la de contribuir á ilustrar con
hechos ciertos la vida del inmortal autor del INJENIOSO
7
50

HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA; tarea que hoy ocupa á


nuestros mas privilegiados injenios , y que está intima-
mente enlazada con el estudio verdaderamente filosófico

y crítico de la historia política, civil y literaria del si-


11

glo de oro de las letras españolas.

Mayo 26 de 1864.
51

NOTAS
A LAS OBSERVACIONES ANTERIORES .

1
La presencia de CERVANTES en la campaña de Portugal en los años 1581 ,
1582 y 1583 , está bastantemente comprobada con lo espuesto en el Memorial que
dirigió al Rey en 21 de Mayo de 1590 , donde al referir sus servicios y los del
alferez Rodrigo , su hermano, dice: «despues de libertados fueron á servir á V. M.
>>en el Reino de Portugal y á las Islas Terceras con el Marqués de Santa Cruz."
Este jeneral entró en Cádiz , concluida la campaña , á mediados de Setiembre
de 1583 .

2
Que la GALATEA no fué pensada y escrita despues de la vuelta de CER-
VANTES de la campaña de Portugal , ya lo han sospechado varios críticos , lle-
gando alguno hasta afirmar que en un principio estaba dedicada á celebrar
á cierta dama portuguesa , que debió de ser la madre de Doña Isabel de
Saavedra. Esta sospecha adquiere mayor fuerza leyendo el Prólogo de la obra.
En él hay frases que demuestran estaba escrita mucho tiempo antes de darse á
la estampa. «Unos con deseo de gloria , dice, se aventuran, otros con temor de
>>infamia no se atreven á publicar lo que una vez descubierto ha de sufrir el
>>juicio del vulgo , peligroso y casi siempre engañado..... Huyendo destos dos in-
>>>convenientes no he publicado antes de ahora este libro, ni tampoco quise te-
»nerle para mi solo mas tiempo guardado ." Estas frases en las que no sé haya
reparado nadie antes de ahora , no pueden hacer referencía al tiempo trascur-
rido desde Octubre de 1583 á Enero de 1584, pues en tres meses , ó tres y
52

medio, á lo mas , ni aun habia espacio para escribir materialmente los seis
libros; debiendo por lo tanto entenderse que CERVANTES traia ya escrita la Ga-
LATEA cuando se estableció en Esquivias , y en aquel tiempo no hizo mas que
reformarla preparándola para la imprenta.

3
El autor aludido es el Sr. A. W. Shelegel. Hacen tambien el elogio de
la obra de CERVANTES Weis , Cantú y Ticknor ; pero entre los españoles nin-
guno se ha atrevido á calificar tan decididamente ese drama, que no tenia an-
tecedente en el arte español , y fué solo un gran esfuerzo del talento superior
de MIGUEL DE CERVANTES .

4
Quejábase , y con harta razon , el Sr. D. Manuel José Quintana en su
escelente vida de CERVANTES , de la falta de documentos que nos diesen á cono-
cer el carácter del inmortal escritor. Una carta á un amigo ó á una dama ,
una ocurrencia que se le escapase en cualquier lance imprevisto , su modo de
tratar habitualmente con su familia , con sus amigos , con sus compañeros de
letras y con los superiores en dignidad; rasgos , en fin , que nos le pintasen al
vivo. Algo van adelantando en esta parte los nuevos documentos que se han en-
contrado . La carta que Antonio de Guevara le dirijió en 20 de Octubre de 1588 ,
en la que le decia que procurase acopiar la mayor cantidad de trigo y cebada
que pudiese, «pero sin rigor y sin querer tratar de sacarlo de quien no lo tuvie-
>>re , porque esto no es justo ; de manera que se haga sin ningun ruido ni que-
>>ja, aunque no se junte toda la cantidad", demuestra bien claramente que el ca-
rácter del comisario á quien se dirijia , no pecaba de blando ni de suave. A esto
puede agregarse el haber tomado sin reparo el trigo de las Fábricas de la ciu-
dad de Écija á pesar de la escomunion, para ir formando una idea que podrán
confirmar otros datos sacados de sus obras , algunos de los cuales ha notado
ya el Sr. D. Cayetano Alberto de la Barrera.

5
Este precioso documento vino á mi poder en el año de 1860, y en vano
he buscado desde entonces otros que concurriesen á darle fuerza. Habian sido
inútiles mis afanes hasta que la publicacion hecha por el Sr. D. Jerónimo Mo-
ran del estracto de los documentos encontrados en el archivo de Simancas , y
cuya copia se remitió al Sr. D. Martin Fernandez de Navarrete , ha venido á traer
53

la comprobacion que yo buscaba, pues consta la comision que recibió Cervan-


tes del Licdo. Diego de Valdivia, en los libros de la pagaduria á cargo de Agus-
tin de Cetina.

6
Como documentos importantísimos trasladarémos por nota estas dos cé-
dulas tales como las ha publicado el Sr. Moran en su novísima vida de Cervantes .

COPIA

de dos cédulas de 50 ducados cada una, á cumplimiento de 100 de que se


habia hecho merced de ayuda de costa por una vez à Miguel de Cervantes ,
en atencion á que iba á cosas del servicio .

«El Rey: Lope Giner, pagador de nuestras harmadas en Cartajena , yo vos


mando que de cualesquier mrs. de vuestro cargo , deis y pagueis á Miguel de
Cervantes cincuenta ducados , que montan diez y ocho mil setecientos y cincuen-
tą mrs.; que se los mandamos librar á cumplimiento de cien ducados de que le
habemos hecho merced , de ayuda de costas , por una vez teniendo consideracion ,
a que vá a ciertas cosas de nuestro servicio; y los otros cincuenta ducados res-
tantes , se los libramos en Juan Fernandez de Espinosa , del nuestro Consejo de
hacienda y nuestro thesorero general, en lo procedido de las mulas , que sir-
vieron en la artilleria del nuestro ejercito , y las mandamos vender; y tomad su
carta de pago , ó de quien su poder oviere , en la cual y esta nuestra cédula ,
tomando razon de ella Cristoval de Heredia nuestro vehedor de las dichas har-
madas , mandamos que se os reciban y pasen en cuenta sin otro recaudo al-
guno. Fecha en Tomar á veinte y uno de Mayo de mil quinientos ochenta y
uno.-Yo el Rey.- Por mandado de S. M. Juan Delgado.-Sin señal.

El Rey : Juan Fernandez de Espinosa del nuestro Consejo de acienda , y


nuestro tehesorero general , yo vos mando que de los mrs. que os mandamos
entregar de lo procedido de las mulas que sirvieron en el artilleria del nues-
tro exto. , y las mandamos vender, deis y pagueis á Miguel de Cervantes cin-
cuenta ducados , que montan diez y ocho mil setecientos cincuenta mrs. á cum-
plimiento de cien ducados , de que le hacemos merced de ayuda de costa , aten-
to á que vá á ciertas cosas de nuestro servicio ; y los otros cincuenta los man-
54

damos librar en el pagador de nuestras armadas de Cartajena ; y tomad su


carta de pago , ó de quien su poder oviere , con la cual y esta mi cédula , to-
mando la razon della Juan Delgado del dicho nuestro consejo de hacienda y
nuestro secretario, mandamos que se os reciban y pasen en cuenta, sin otro
recaudo alguno; no embargante que esta dicha nuestra cédula no vaya señalada
de los del dicho nuestro consejo de hacienda , y otra cualquier orden que haya
en contrario ; con lo cual todo dispensamos para en cuanto á esto y por esta vez.
fecha en Tomar á veinte y uno de Mayo de mil quinientos ochenta y uno.-
Yo el Rey. Por mandado de Su Majestad Juan Delgado.-Sin señal.

(Las dos cédulas anteriores se copiaron de sus rejistros orijinales , que se


hallan en un libro encuadernado en pergamino, número 36 del negociado Mar
y tierra, Guerra, cuya primera cédula registrada está fechada en Badajoz á 29
de Junio de 1580 1 y la última en Lisboa en 27 de Agosto de 1581 .
En el legajo núm. 2,653 de la Contaduria mayor de cuentas , segunda épo-
ca , titulado Libro de las cuentas de Juan Fernandez de Espinosa del Consejo
de.... y su tehesorero jeneral , de su cargo y data de la jornada que su majes-
tad hizo al reino de Portugal. Del officio del Conde Olivares, contador mayor
de cuentas de Su majestad , se halla al fin de la primera llana del segundo me-
dio pliego del pliego nueve de la data de Mercedes y ayudas de costas de 1581 ,
la partida siguiente:)

Partida de 50 ducados pagados por Juan Fernandez de Espinosa .

«A Miguel de Cervantes cinquenta ducados que montan 18,750 mrs. á cum-


plimiento de 100 ducados de que su majestad le hizo merced de ayuda de costa
por una vez , atento que fué á ciertas cosas del servicio de su majestad , por-
que los otros 50 ducados le mandó su majestad librar en el pagador de sus ar-
madas en Cartajena por cédula de 21 de Mayo del dicho año , por la cual se
mandó al dicho thesorero se los pagase de los mrs. procedidos de las dichas
mulas de la artillería : recibiolos en Tomar en veinte y tres dél."
(Al márgen izquierdo tiene la nota siguiente):
<<Iden. Está rubricada . »
Esta nota se refiere á la que tiene rubricada la primera partida de la refe-
rida llana ; y dice así:

1
Hay error en esta fecha. Ha de ser 1581 .
Cédula de su magestad tomada la razon por el secretario Delgado, y pago ,
y cargados los mrs . procedidos de las dichas mulas .

(En el legajo núm. 1,777 , del mismo Negociado de la partida que precede ,
cuyo título es Armadas-Libro de la cuenta de Lope Giner , pagador de las ar-
madas de su majestad en la ciudad de Cartagena , de su cargo y data , del año
1581 hasta 1584 , se halla en la primera plana del segundo medio pliego del plie-
go tercero de la data de las Armadas ó sea relacion de los mrs. pagados de las
armadas de su majestad de la ciudad de Cartajena, en la consignacion de ar-
madas de 1581 , la partida sexta , que , copiada á la letra , es como sigue) :
«En veinte y seis de Junio pagué por cédula de su magestad á Miguel de
Cervantes vecino de Cartajena , digo estante en Cartajena, su fecha en Tomar
veinte y uno de Mayo , diez y ocho mil setecientos cincuenta mrs."
(Al márgen izquierdo dice) :
«Por cédula de su majestad. "
Archivo jeneral del Reino , en Simancas , á veinte y cinco de Junio de mil
ochocientos cuarenta.-Hilarion de Ayala.

7
Siendo esacta esta conjetura podria aventurarse otra suponiendo que res-
catado Cervantes en Setiembre de 1580, y habiendo terminado en 22 de Octu-
bre la informacion que intentó ante los padres de la Redencion, se embarcó en
Diciembre para regresar á España y tocó en Mostagan de donde trajo los avisos
del Alcaide , que entregaria en principios de 1581 , despues de haber abrazado á
su madre y hermanas , y siendo despachado por el Rey para Oran en 21 de Ma-
yo , causando esta dilacion el fallecimiento de la Reina D.ª Ana y la grave enfer-
medad que D. Felipe padeció en Badajoz ; y la jura y reconocimiento de este por
Rey de Portugal que acaecieron el 15 de Abril de 1581. Partiendo de este
supuesto , á la vuelta de Oran se incorporaria Cervantes á su antiguo tercio ,
para la campaña de los dos años siguientes. Pero conjeturas sobre conjeturas
no son buen camino de hallar la verdad.

8
Segun se espresa en la nota que vá al fin de los documentos , este no
se encuentra en el protocolo , pero sí en un cuaderno de Índices del Escribano ,
con la nota de que no se otorgó. Yo he creido que el poder se estendió para en
el caso de que á CERVANTES se le concediera un destino de los que pretendia en
56

América , gracia que tenia motivo de esperar le fuese otorgada; mas como se
le dijo «Busque por acá en que se le haga merced" , el poder no tenia objeto y
no se firmó .

9
En nada se opone esta opinion á las tradiciones recojidas en la Man-
cha sobre la residencia de Cervantes en Argamasillade Alba y en el Toboso , y
vejaciones que allí sufriera el escritor ilustre , porque aun no ha Megado á averi-
guarse la época en que tales sucesos tuvieron lugar; y si se suponen posterio-
res á la época de su vida que hoy estudiamos , tampoco ofrece inconveniente al-
guno el conjeturar que la patria del INJENIOSO HIDALGO Se reformó á consecuen-
cia de aquellas .
Entre esas tradiciones que tratan de esplicar la causa ocasional de aquel li-
bro sin igual , son muy notables , y mas dignas de crédito que otras , las reco-
jidas por el Sr. D. José Jimenez Serrano en sus artículos titulados Un Paseo por
la patria de Don Quijote.

10
Confesaré desde luego que no tengo prueba alguna de lo que voy á es-
poner en esta nota. Paréceme que CERVANTES idearia el plan de seis comedias y
quizá principiaria á escribirlas para cumplir con Rodrigo Osorio , pero que este
no pudo llevar á cabo su compromiso , quizá por haber muerto antes de efec-
tuarlo , ó por otras causas , y que el autor arrinconó las comedias , y no las ter-
minó hasta que volvió á su antigua ociosidad. Estas comedias serían pues las
publicadas en 1615 , añadiéndole dos de las que tal vez no se hubieran repre-
sentado en la primera época de su vida de autor dramático , es decir , en 1383 .

11
He prescindido y prescindiré siempre de la idea pueril , que yo cali-
ficaria de absurda , de la presencia simultánea de un MIGUEL CERVANTES y otro
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA, tanto en Argel, como en Sevilla y en Valladolid , que
no tiene razon alguna que la justifique , ni es probable , ni verosímil siquiera.
!
ARTÍCULOS VÁRIOS.
59

I.

SOBRE LA ESPAÑOLA INGLESA .

Es notable por demás el recuerdo que se hace al final de la novela


que escribió CERVANTES con el título de LA ESPAÑOLA INGLESA , del Ar-
zobispo de Sevilla , que lo era en aquella sazon (1606) D. Fernando Niño
de Guevara , pues habia tomado posesion en 18 de Junio de 1601 y falle-
ció en 1609 ; y me mueve á hacerlo notar , el ver que no se han fijado en
esta circunstancia ninguno de los literatos célebres que hasta hoy se han
ocupado de las Novelas ejemplares .
En grave error incurrió D. Juan Antonio Pellicer suponiendo el des-
enlace de esta novela en 1611 ; error al cual fué inducido por una fra-
se de la misma , que indudablemente está fuera de su lugar , pero que él
aumentó , computando mal el tiempo. La demostracion al canto . El padre
de ISABELA al ser apresado su buque por Ricaredo , dice á este : « Sabrás ,
>>señor , que en la pérdida de Cádiz , que sucedió habrá quince años , perdí
>>una hija que los ingleses debieron de llevar a Inglaterra ." El saqueo de
Cádiz tuvo lugar en el verano de 1596 , dice Pellicer , luego la novela
termina en 1611 ; sin advertir que despues de llevados á Lóndres los pa-
dres de ISABELA , en su vuelta á Sevilla y demás accidentes de la narracion
pasan dos años y medio , conlo cual la obra concluiría en fines de 1613
ó principios de 1614 , es decir, mucho tiempo despues de haberla termi-
nado su autor ; siendo sabido que Cervantes tenia presentadas las Novelas
á la aprobacion á mediados de 1612.
Examinemos LA ESPAÑOLA INGLESA , y por su testo veremos que el
desenlace tiene lugar en 1606 , cuando era Arzobispo el nombrado Don
60

Fernando Niño de Guevara , muy aficionado á lecturas amenas , y cuando


CERVANTES estuvo por algun tiempo en Sevilla y quizá escribió la obra en-
tera , sobre algun suceso reciente ; y veremos tambien como y donde debe
leerse la frase « que sucedió habrá quince años » , causadora del error de
Pellicer .

En 1.º de Julio de 1596 se presentó en la bahía de Cádiz la escua-


dra inglesa mandada por Lord Howard y por el conde de Essex , comba-
tió y venció á treinta buques españoles que en ella estaban , y penetrando
las tropas en la ciudad la saquearon por espacio de veinte y cuatro dias ,
haciéndose de nuevo á la vela con inmenso botin á principios de Agosto .
Siete años contaba de edad ISABELA cuando fué robada por Clotaldo .
Catorce había cumplido cuando Ricaredo iba á casarse con ella á los
cuatro dias . Era pues en Agosto de 1603 , y habian trascurrido siete
despues del saco de Cádiz .
Dos dias despues salió Ricaredo de Londres ; navegó seis dias , cor-
rieron las naves un gran levante , tropezaron y aprehendieron las naves
turquesas y volvieron á Lóndres llevando á los padres de ISABELA. El viaje ,
dice CERVANTES , duró treinta dias .
Es por lo tanto imposible de todo punto la frase, de que hacia quince
años de la pérdida de Cádiz . Esa prócsimamente era entonces la edad de
ISABELA ; y creo que el concepto quedaría llano y esacto poniéndolo en boca
del padre en la forma siguiente : « Sabrás , señor , que en la pérdida de
>>Cádiz , perdí una hija , que tendrá ahora quince años , y que los in-
>>gleses debieron de llevar á Inglaterra. " El inciso , que tendrá ahora quin-
ce años , enmendado tal vez , entre-renglonado por el autor , y colocado
fuera de su lugar por algun copiante ó cajista , haría faltar el sentido y
para restablecerlo se convirtió por el impresor en que sucedió habrá quin-
ce años , produciendo un error grave en las fechas.
Esta conjetura adquiere mayor fuerza si se considera que escritas las
palabras aora y avrá en esta forma , que es como CERVANTES las escribi-
ria , pueden confundirse facilísimamente .
Pero prosigamos la cronolojía de la obra hasta su fin. Despues de la
llegada de Ricaredo á Lóndres , en los preparativos para el matrimonio ,
61

sus dilaciones , el tósigo que dieron á ISABELA y tiempo que duraron sus
efectos , trascurren dos meses y medio. Llega la accion á fines de 1603.
Despedidas , dilijencias para la remesa del dinero á Sevilla y viaje
hasta esta ciudad , un mes . A los dos años justos de la llegada de ISABELA
á Sevilla , iba a tomar el velo , cuandolo impidió Ricaredo , turbando la
ceremonia .

Era por tanto el desenlace de la novela en Marzo de 1606 , teniendo


la heroina diez y siete años .
Es de notar que en este año , acaso por el invierno , vino á Sevilla
MIGUEL DE CERVANTES , despues de baber publicado la primera parte de la
historia del INJENIOSO HIDALGO , sin que sepamos con que objeto , aunque
quizá le traeria alguna de las ajencias de que se ocupaba en Valladolid en
aquella época de su vida. Entonces escribió dos cartas á Don Diego de
Astudillo Carrillo , describiendo los viajes de recreo que se hicieron por una
alegre sociedad á S. Juan de Aznalfarache , segun opina el Sr. D. Aure-
liano Fernandez Guerra ; y yo estimo que tambien pudo escribir la no-
vela que nos ocupa , destinada tal vez desde luego , á la coleccion que el
Racionero Francisco Porras de la Cámara formaba para esparcimiento del
Arzobispo D. Fernando Niño de Guevara . Nació en mi esta sospecha al
leer el final de la novela .
Dice CERVANTES que en la toma del velo de ISABELA se hallaron el
Asistente , el Provisor y el Vicario del Arzobispo . Llegó Ricaredo , dió
voces para detener la ceremonia , habló de sus pasados sucesos ... « Todas
» estas razones oyeron los circunstantes y el Asistente y Vicario y Provi-
>>sor del Arzobispo y quisieron que luego se les dijese que historia era aque-
>>lla . " ...... « Finalmente , la jente mas principal con el Asistente y aque-
» llos dos señores eclesiásticos , volvieron á acompañar á ISABELA á su casa."
Oyeron todos la historia de Ricaredo , le abrazaron y se le ofrecieron con
muy corteses razones ; .. «lo mismo hicieron los dos señores eclesiásticos ; y
>>ROGARON A ISABELA pusiese toda aquella historia por escrito , para que la
»leyese su señor el Arzobispo , y ella lo prometió . "
¿Leyendo este final , no se recuerda involuntariamente al Licenciado
Porras de la Cámara y su Miscelánea , escrita para lectura del Arzobispo
62

y en la cual entraron varias obras de CERVANTES ? Lanzados al terreno de


las conjeturas aun podria sospecharse que se le rogó para que escribiese
esta NOVELA.

Pero aun queda otro punto mas oscuro é intrincado. ¿ Esta novela
de la LA ESPAÑOLA INGLESA , tiene por base algun suceso verdadero ? ¿ Se
referirá este hecho , caso de serlo , á la vida de MIGUEL DE CERVANTES ? Yo
no me atreveré á decir por hoy nada acerca de esto . Solamente haré
notar las analojías que se encuentran entre los sucesos de la Novela y
otros de la existencia de su autor .

La hija natural de CERVANTES se llamaba ISABEL.


La heroina de LA ESPAÑOLA INGLESA , ISABELA .
Esta vino á Sevilla desde Inglaterra .
La D.ª Isabel y su madre vinieron probablemente de Portugal.
RICAREDO estuvo cautivo . Cervantes tambien .
La casa de ISABELA era frontero de Santa Paula.
Cervantes vivió á la entrada de esta calle ; y en el Diccionario jeo-
gráfico-histórico-estadístico de España por D. PASCUAL MADOZ , tomo 14 ,
pág. 317 se estampa la siguiente noticia :
« La mencionada torre de esta Iglesia (S. Marcos ) encierra grandes
>>y dulces recuerdos para los amantes de nuestra literatura , pues á ella
>>subia muy a menudo Miguel Cervantes Saavedra , cuando vivió en Sevi-
>>lla en la humilde condicion de soldado , con objeto de ver la cercana
>>casa de ISABELA , donde moraba la mujer que mas amó . »
Leves , casi insignificantes son las analojías apuntadas , y sin embar-
go , creo no las despreciarán los estudiosos , que saben el cuidado con
que deben leerse y desentrañarse los asuntos de las Novelas ejemplares ,
cuando el mismo autor dice de ellas al terminar el Prólogo : «Solo esto
>>quiero que consideres , que pues yo he tenido osadía de dirijir estas No-
>>velas al gran Conde de Lemos , algun MISTERIO tienen escondido que
>>>las levanta . »

Al buscar , pues , en ellas ese misterio , no hacemos mas que seguir


el pensamiento de nuestro gran CERVANTES .
63

II .

LOS ACADÉMICOS DE ARGAMASILLA .

La residencia de MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA en Argamasilla de


Alba , es un hecho , á mi ver , que no necesita otra prueba que la lec-
tura del INJENIOSO HIDALGO ; por mas que hoy un espíritu que se llama crí-
tico , y que yo no vacilaré en llamar indiscreto , haya tratado de ponerla
en duda . Pruébanla clarisimamente , prescindiendo de otros datos , aque-
llos nombres de los ACADÉMICOs , finjidos autores de los versos escritos en
vida y muerte de Don Quijote de la Mancha , que se encuentran al fin de
la Primera parte de esta obra .
Hoy que tanto se cavila sobre el sentido interno que CERVANTES quiso
dar á su epopeya , que tanto se trabaja por hacerle decir lo que ni aun
pensó ni le pasó por las mientes , permitido será que yó , anche pittore ,
me lance al aire de las conjeturas en un punto secundario , cuando no
aspiro á que los leyentes digan credo al leer mis cavilaciones , puesto que
me contento con que al acabar este articulillo digan como un discretísimo
amigo mio dijo : se non é vero , é ben trovato.
En mi concepto , aquellos ACADÉMICOS lo eran de la tertulia que en
tiempo de CERVANTES se reunia , y de seguro continua hoy en igual for-
ma , en la trastienda de la botica , al amor de la lumbre en el invierno ,
á la puerta de la misma para tomar el fresco en el verano.
El Boticario , hombre torpe , obeso , gran comedor , y paparruchero
y amigo de noticias , como casi todos , vá á la cabeza por dueño de la ca-
sa , con el nombre del MONICONGO.
Debia de ser el Médico del lugar compadre del Boticario; por eso
64

vá en el segundo puesto , y hace en latin la dedicatoria de su soneto , in


laudem Dulcineæ , para demostrar que era hombre de carrera : y el nom-
bre de EL PANIAGUADO con que figura quizá no se refera tanto á su com-
padrazgo , como á la mancomunidad que el vulgo supone entre médicos y
boticarios por razon de oficio.
Al CAPRICHOSO , el BURLADOR y el CACHI-DIABLO , vecinos y concurrentes
diarios á la tertulia , zumbones y alegres , comolo indican sus apodos , no
es fácil calificarles el oficio ; se ha creido que fuesen el Alcalde y Reji-
dores del pueblo , fundándose quizá en la Dedicatoria que el supuesto Ave-
llaneda hizo de su obra á aquellos funcionarios : sin embargo , yo sospe-
cho al Escribano ó al Fiel de fechos de Argamasilla , tal vez jóven y
galanteador , detrás del nombre del BURLADOR ; y me confirma esta cavi-
losidad la frase os juro y certifico , con que termina el primer cuarteto
del soneto que lleva su nombre , y quizá no sea aventurado suponer que
por lo de exhorcista tengamos al señor Cura del lugar oculto y muy dis-
frazado bajo el nombre del CACHI-DIABLO (del italiano cacciare , espulsar ,
arrojar) como si dijéramos el espulsa Diablos .
El CAPRICHOSO dudo pudiera ser Sastre , con alusion á las variacio-
nes de los trajes , aunque es escaso fundamento ; pero nada hay que nos
indique quien pudiera ser..
Por último del TIQUITOC no puede dudarse que lo era el maleante
del Sacristan de la Iglesia , pues ya este nombre gráfico y alusivo al
campaneo lo habia puesto CERVANTES en boca de otro sacristan en la co-
media que tituló los Baños de Arjel , donde aquel dice :
10 campanas de España !
¿Cuando entre aquestas manos
Tendré vuestros badajos ?
¿Cuando haré el TIC , Y EL TOc , ó el grave empino ?
Dicho se está , por lo tanto , que el TIQUITOC argamasillesco es el Sa-
cristan ; y este y el cura , como jente de Iglesia , son los encargados por
CERVANTES en hacer los epitafios de D. Quijote y Dulcinea, últimas com-
posiciones de las que han dado motivo á este artículo .
PRUEBAS
QUE DEMUESTRAN LA AUTENTICIDAD
DEL

RETRATO VERDADERO
DE

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA ,


PINTADO

POR FRANCISCO PACHECO ,


EN UN CUADRO QUE SE CONSERVA EN EL MUSEO PROVINCIAL
DE SEVILLA .
67

La mayor gloria literaria de España, y tal vez de Eu-


ropa toda y del mundo entero , es MIGUEL DE CERVANTES SAAVE-
DRA. Sus alabanzas han resonado en todos los idiomas cono-

cidos : no hay nacion ni lengua en la que no se encuentre


traducida la historia de El injenioso hidalgo D. Quijote de
la Mancha.

Y sin embargo en Europa , y especialmente en Inglater-


ra y en España, se han manifestado siempre deseos vivísimos
de conocer la verdadera fisonomía del autor inmortal , por-
que ninguno de los retratos que de él se poseian llenaba por
completo las aspiraciones de sus entusiastas apasionados.
Los retratos que en vida del autor hicieron el pintor
poeta FRANCISCO PACHECO y el poeta pintor D. JUAN DE JAUREGUI , se
estimaban enteramente perdidos , conservándose únicamente
una mala copia, hecha probablemente por otra copia de mano
no menos imperita , que, si no del todo , es en mucha parte
apócrifa y arbitraria.
Gran felicidad es la de poder satisfacer un deseo jene-
ral y vehemente ; pero más aún cuando el hallazgo , que ahora
disfruta el público por vez primera, se refiere á la mayor
gloria del injenio español.
68.

Presento nada menos que un verdadero retrato de


MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA pintado por FRANCISCO PACHECO , ar-
tista cuyo mérito no ha sido bastantemente apreciado hasta
ahora , porque no se conocia el LIBRO DE DESCRIPCION DE VERDA-
DEROS RETRATOS DE ILUSTRES Y MEMORABLES VARONES , pero de quien
hoy puede asegurarse que sabia trasladar al lienzo no solo
los rasgos de la fisonomía , sino tambien los del carácter y
la intelijencia del sujeto a quien retrataba. FRANCISCO PACHECO
pintaba el alma.
El precioso retrato de MIGUEL DE CERVANTES ha sido cal-
cado sobre el orijinal de PACHECO por nuestro escelentísimo
artista D. EDUARDO CANO ¿qué mas podría yo decir? ¿Añadi-
rian algo al interés de este descubrimiento las más ecsaje-
radas hipérboles?
Me contentaré con dar algunas pruebas de la auten-
ticidad de este retrato , dejando á mas ilustres injenios el
estenderse en su elojio.

I.

Entre los libros de una biblioteca no muy numerosa,


pero sí muy escojida, poseia el Sr. D. Rafael Monti , vecino
de la ciudad de Sevilla, un volúmen formado con vários cua-
dernos manuscritos de diferentes clases de letra, que tenia
por título Papeles curiosos , y que por la mediacion de un
amigo de ambos pude yo disfrutar por el espacio de dos ó
tres meses , en la primavera y verano del año de 1850.
69

De él copié La Perinola de Quevedo , creyéndola iné-


dita , una parte de los Grandes anales de quince dias , y al-
gunas poesías del mismo autor , que conservo; y tambien
tomé en un solo pliego de papel, dos ó tres noticias muy
curiosas de las que contenia un folleto intitulado Relacion de
cosas de Sevilla de 1590 á 1640 , al parecer original , segun
el carácter del escrito , incluido en el tomo sin nombre de
autor.

Entre aquellas noticias , que ninguna carecía de inte-


rés , era importantísima la de que, en uno de los seis cua-
dros que en competencia pintaron FRANCISCO PACHECO Y ALONSO
VAZQUEZ para el cláustro del convento Casa grande de la Mer-
ced , está retratado MIGUELDE CERVANTES con otras personas
que habian estado en Arjel , y que el cuadro representa á los
Padres de la redencion con algunos cautivos.

II .

Antes de hacer uso de tan agradable é interesante no-


ticia , lo primero es buscar alguna prueba de que el anónimo
autor de la Relacion citada habia dicho verdad. Esta prueba,
que hasta hoy trataba yo de suplir por otros medios indi-
rectos , de los cuales algunos van incluidos despues , ha veni-
do á traérmela completa, decisiva, el precioso é inestimable
Libro de descripcion de verdaderos retratos de ilustres y те-
morables varones , por FRANCISCO PACHECO , joya á la par artis
70

tica y literaria, buscada en vano durante muchos años , y


que orijinal adquirí en el mes de Marzo de este de 1864.
El autor refiere en él las raras prendas y singulares
virtudes del Padre Provincial de la órden de la Merced , Frai
Juan Bernal , y dice que habia estado en Arjel haciendo oficio
de redentor , y entró en Sevilla en 31 de Marzo de 1601 tra-
yendo consigo entre hombres , mujeres y niños , ciento se-
tenta cristianos rescatados ; y que elejido Jeneral de la ór-
den , murió en 18 de Noviembre del mismo año de resultas
de una coz que le dió , estando en África , un feroz caballo.
«Estuvo primero , escribe Pacheco, en una capilla del claus-
>>tro , donde vinieron todas las relijiones , y yo le retraté , ( y
»es una de mis felicidades , como el averme él mismo elejido ,
>antes que á otro, en lo mejor de mis estudios , para los
» cuadros deste proprio lugar ; y assi justamente obligado , lo
»pinté vivo despues en uno de ellos . "
Decia , pues , verdad la Relacion de cosas de Sevilla , en
lo de haberse retratado en esos cuadros personas que estu-
vieron en Arjel , como Frai Juan Bernal. Igualmente debe
ser cierto lo del retrato de MIGUEL DE CERVANTES .

III.

De FRANCISCO PACHECO nada creo necesario decir. Su vi-

da , sus obras de arte y de poesía , sus relaciones con CER-


VANTES , son muy conocidas.
71

ALONSO VAZQUEZ , natural de Ronda y vecino de Sevilla,


fué uno de los artistas encargados de la decoracion del sun-
tuoso túmulo erijido en la Catedral para las honras del Rey
Felipe II en 1598 , en la que tomaron parte además FRANCISCO
PACHECO y Juan de Salcedo , y en los adornos de escultura
Gaspar Nuñez Delgado y Juan Martinez Montañes , todos bajo
la direccion del Jurado Juan de Oviedo , célebre arquitecto ,
maestro mayor de la ciudad , y autor de la traza de la obra.
A este famoso túmulo , ó mas bien al ruidoso suceso
á que dió lugar en la ceremonia una cuestion de etiqueta
entre el Rejente de la Audiencia y la Inquisicion, compuso
CERVANTES el célebre soneto que así empieza :
>>¡Voto á Dios que me espanta esta grandeza
Y que diera un doblon por describilla !"
que estimaba muchos años despues por honra principal de
sus escritos .

IV.

Los seis cuadros que VAZQUEZ Y PACHECO pintaron para


el cláustro del convento , casa grande de la Merced, se en-
cuentran hoy en el Museo Provincial , y son los señalados
con los números 19 , 31 , 32 , 128 , 129 у 141 , en el catá-
logo publicado en 1850.
De los tres pintados por PACHECO solamente uno lleva la
firma del autor , que es el del número 32 , en una cifra de
esta forma F ; pero no puede dudarse que los otros dos
de su mano son los que llevan los números 19 y 128.
72

En los de VAZQUEZ tampoco hay firmado mas que uno ,


el del número 141 , que dice con gruesos caracteres , ALONSO
VAZQUEZ , 1601. Los otros dos de su mano son los marcados
con los números 31 y 129.
Busquemos , pues , entre estos seis lienzos , cual pueda
ser el aludido en el manuscrito del Sr. Monti.

Representan los cuadros de ALONSO VAZQUEZ , segun el


catálogo antes citado , el martirio de varios santos mercena-
rios (número 31 ) ; S. Serapio en el martirio , (número 129);
y una redencion de cautivos por S. Pedro Nolasco (núm. 141).
Los de FRANCISCO PACHECO figuran , el del número 19 , S.
Pedro Nolasco en uno de los pasos de su vida; el del núme-
ro 32 , S. Ramon Non-nato á quien se aparece la Virjen ; el
del número 128 , S. Pedro Nolasco con un moro y varios cau-
tivos.

Podemos abandonar desde luego dos cuadros de VAZ-


QUEZ , los números 31 y 129 , y uno de PACHECO, el del núme-
ro 32, porque sus asuntos nada tienen que ver con los Pa-
dres de la redencion , ni en ellos se encuentran cautivos ; y
queda reducido el estudio á los otros tres marcados con los
números 19 , 128 y 141. Todos tienen importancia; todos
merecen estudiarse: pero buscando un cuadro en que haya
retratos , deseando ver un cautivo que tenga las señas de MI-
GUEL DE CERVANTES , se desechan despues de un lijero ecsámen
los dos últimos , y el del número 19, fija la atencion del ob-
servador; por lo cual limitarémos á él este trabajo para que
no se haga mas pesado y difuso.
73

V.

Despues de haber buscado cuidadosamente estos seis


lienzos , y falto entónces de otros datos que pudieran servir
de guia en tan delicada investigacion, me encontraba des-
animado en ella por los años de 1857 y 1858 , cuando un su-
ceso puramente casual vino á prestarme nuevo aliento.
El Escmo. Sr. D. Joaquin Francisco Pacheco á su paso
por esta ciudad , en uno de los años citados , visitó el Museo
Provincial , y en un cuadro , de los que estaban en el salon
grande que fué Iglesia , creyó ver un retrato de CERVANTES , y
así lo dijo á varias personas.
Llegó á mis oidos la opinion manifestada por el Sr. Pa-
checo ; y preguntando el lugar que ocupaba el cuadro que
habia llamado su atencion , se me informó de que estaba co-
locado en el crucero , que era cabalmente el sitio en que se
encontraban, y continuan hoy, cinco de los seis cuadros pin-
tados por VAZQUEZ Y PACHECO ; y esta noticia me animó á pro-
seguir con mayor fé en mi empresa y descubrimiento , por-
que suponia que el Sr. Pacheco habria leido tambien en al-
guna parte la noticia contenida en el manuscrito del Sr.
Monti .

Posteriormente , y por esplicaciones que el mismo Sr.


D. Joaquin Francisco Pacheco ha tenido la bondad de comu-
nicar al Sr. D. Juan Eujenio Hartzenbusch , á pesar de las
graves ocupaciones que en la actualidad le rodean, hemos
10
74

sabido que el cuadro , que en la citada visita al Museo lla-


mó su atencion , y donde creyó ver un retrato del célebre
autor de D. Quijote , no fué el de S. Pedro Nolasco, ni otro
alguno de los pintados por PACHECO, sino uno muy diferente ,
cuya descripcion ha hecho , segun sus recuerdos , y que pro-
1
curarémos encontrar.

Pero de todos modos , la noticia que entónces me co-


municaron , aunque equivocada en parte, contribuyó á ani-
marme , como he dicho , cuando ya desconfiaba de obtener
buen resultado.

VI.

Como dato preliminar importantísimo , tratándose de


buscar un verdadero retrato de CERVANTES , debo recordar que
ninguno de los que hasta hoy han corrido como suyos , tiene
grandes pruebas de autenticidad.
Los intelijentes y los apasionados del gran escritor glo-

1
Cumpliendolo ofrecido cuando se me envió la descripcion del cuadro en que
el Sr. Pacheco decia haberse fijado, lo he buscado en efecto , y aunque ya no se en-
cuentra en el lugar que antes ocupaba , lo he hallado, y es el que tiene el número 82 ,
en el Catálogo publicado en 1850. Representa la consagracion de S. Agustin , per-
teneció al estinguido convento del Pópulo , segun noticias , y fué pintado por Juan
Simon Gutierrez , aventajado discipulo del inmortal Murillo. Sin mas que esta in-
dicacion , ya se comprende que no era fácil que el retrato de Cervantes estuviera en ese
cuadro , y que aun estando allí , no podia ser hecho por el orijinal. Gutierrez nació en
Medina-Sidonia hácia el año de 1643 , veinte y seis ó veinte y siete despues de muerto
el autor del Injenioso hidalgo.-Hay en efecto en el cuadro , á mas de los obispos que
colocan la mitra en la cabeza de S. Agustin , varios caballeros en traje de la época de
Felipe IV , con gola , calzas y ropilla, pero no tienen accidente alguno que indique
puedan ser retratos .
75

ria de nuestra pátria, han dudado siempre de que fueran


esactas las imájenes que llevan su nombre : y si á ello no se
opusiera la opinion de amigos muy entendidos , que consig-
naré mas adelante , me atrevería á decir en absoluto que no
se conoce retrato de MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.

Manifestaré , aunque lijeramente, los fundamentos de


esta opinion mia, que podrá parecer aventurada.
El cuadro que regaló á la Real Academia española el
Sr. Conde del Águila, á fines del siglo anterior , y que se di-
ce pertenecer , segun el dictámen de entendidos profesores ,
á la escuela de Vicente Carducho ó de Eujenio Caxes , podrá
ser en efecto de ese tiempo , pero si es MIGUEL DE CERVANTES el
que allí está representado, ha sufrido tales modificaciones ,
ha pasado por tantas manos , que puede asegurarse sin te-
mor conserva apenas algun rasgo característico del perso-
1

naje.
Yo no he visto el cuadro orijinal , y lo siento de veras ;
pero con los datos que suministra la vida de CERVANTES Escri-

1
Recuerde el lector en apoyo de mi afirmacion , las palabras que el Sr. Hart-
zenbusch ha puesto en la carta que ocupa las primeras pájinas de este folleto , dicien-
do ; «Como quiera que fuese, el retrato que adorna hoy la sala de Comisiones de la
>>Academia , del cual proceden todos los de CERVANTES divulgados hasta poco há por el
>>mundo, parece copia , y no muy buena y restaurada etc."
En carta del Escmo . Sr. D. Joaquin Francisco Pacheco , fecha en la Granja á 17
de Agosto último , dice ocupándose del retrato que creyó ver en Sevilla , y del que ya
hemos hablado: «¿ Y no podrá esto servir de comprobacion al mismo retrato de la Aca-
>>demia , que siempre ha sido un poco dudoso ? "
Cuando literatos de tanta erudicion se espresan así , el retrato en cuestion no me-
rece gran crédito.
76

ta por D. Martin Fernandez de Navarrete, puedo formar al-


gun argumento que contribuya á favorecer mi opinion. Te-
nia el Sr. Conde del Águila, persona muy docta y entendida ,
el cuadro en cuestion por de Alonso del Arco ; es decir , por
obra de un pintor que manchando mucho y aprisa, habia ad-
quirido cierta soltura en el pincel, que tenia regular colori-
do , pero era flojo en la composicion é incorrecto en el di-
bujo , por cuya razon merecen hoy poco aprecio los cuadros
del célebre sordillo de Pereda.

Los profesores encargados por la Real Academia ecsa-


mináron ese lienzo , que el Sr. Conde del Águila no dudaba
fuera de Alonso del Arco , conociendo su pincel , y lo calificá-
ron como de Vicente Carducho ó de Eujenio Caxes. ¿Y por
qué no de uno cualquiera de esos profesores ? ¿Pues qué ,
pueden confundirse con las de ningun maestro las obras del
insigne Vincencio ? ¿No las denuncia su colorido ? ¿No se co-
nocen los cuadros de Caxes por la severidad del dibujo ? El
retrato de CERVANTES, atribuido primeramente á un pintor
que dibujaba mal y concluia peor , se coloca luego en nom-
bre de artistas que pintaban bien y dibujaban perfectisima-
mente. Juzgue el lector de la esactitud de esos juicios.
Noto además , que cada uno de los grabadores que han
reproducido ese retrato , ha sacado de él una fisonomía dis-
tinta, con una espresion diferente. ¿Y en qué puede con-
sistir tal variacion? En que el dibujo no es correcto ; en que
á ninguno de los que lo han copiado ha satisfecho el orijinal
que reproducían y todos han aspirado á mejorarlo .
77

Tengo á la vista los grabados por Carmona , Selma,


Duflós , Atmeller , Roca , Geoffroy , y los mas modernos de
Hortigosa y Goutiere , y no hay dos que aparezcan iguales ,
aunque todos convienen en las circunstancias que á mí me
hacen dudosa su autenticidad.

¿En qué época de su vida usó el heróico soldado , que


sin grado alguno peleó en Lepanto , en la Goleta y en Por-
tugal , esa gorguera acanalada de encajes de gran precio ?
¿ Cuando pudo vestir afeminado y lujoso traje de rica seda ,
con cuchilladas y vistosa pasamanería? No son estas las úni-
cas dificultades que ocurren al ecsaminar el retrato: omiti-
rémos otras en gracia de la brevedad.
Pero quede asentado que puede y debe dudarse de
la verdad de ese retrato que el Sr. Conde del Águila poseia ;
y que si en su orijen pudo ser copia de uno de CERVANTES , hoy
no conserva individualidad , se encuentra notablemente al-
terado , y tiene mucho de convencional y apócrifo , tanto en
el rostro como en los accidentes , y especialmente en el tra-
je, que yo creo reformado al hacerse la copia , segun el gusto
de algun aficionado.
VII .

El retrato conservado por la Real Academia española á


nadie satisfacía por completo , todos abrigaban dudas , y para
satisfacer los deseos de conocer un retrato auténtico é indu-

dable del Príncipe de los injenios españoles , se han hecho


diversas tentativas .

BIBLIOTECA
DE

RICARDO OLIVERA
78

LA ILUSTRACION, periódico de París , en su número cor-


respondiente al dia 8 de Febrero de 1851 , publicó un retra-
to de grandes pretensiones , al que acompañaba articulo fir-
mado por Mr. Luis Viardot, que se presenta nada ménos
como la imájen de CERVANTES, dibujada por Francisco Pache-
co, pintada despues en mayor tamaño por Diego Velazquez
de Silva, y que hoy , se dice, está en la galería de un aficio-
nado estranjero, á quien ni siquiera se nombra.
En mi concepto el grabador, Mr. Pascal , quiso hacer
un alarde de destreza , un tour de force; pero aquella figura
de CERVANTES es escesivamente grotesca , tiene la fisonomia un
carácter demasiado francés; y mas bien parece caricatura
estudiada sobre alguno de los grabados anteriormente he-
chos en España , que no sería dificil indicar.

VIII.

En el año de 1854 se publicó en Londres una traduc-


cion inglesa de LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIJISMUNDA, impresa
por Joseph Cundall. Esta obra lleva en la portada un meda-
llon , con un retrato , que en nada se parece á otro alguno de
los conocidos , pero al rededor del cual se lee «MIGUEL DE CER-
VANTES SAAVEDRA."

Á continuacion del Prólogo del traductor , hay un post-


scriptum , que dice lo siguiente :
>>Debo dar las gracias del retrato de CERVANTES que ador-
na la portada , á la bondad y amistosa ayuda de una persona
79

que ha conquistado distinguido nombre como autor en ma-


terias del arte y de la historia de España , Mr. Stirling de
Keir. Tengo que reconocer tambien la cortesía de Sir Arturo
Aston , á quien pertenece la pintura orijinal , por haberme
permitido que la reproduzca por medio del grabado : fué trai-
da por él de Madrid, y encontrada en poder de una familia
que la tenia en altisima estimacion y la consideraba induda-
ble retrato de CERVANTES."

Á pesar de tales recomendaciones el retrato nada vale,


ni puede representar al autor inmortal. Por la fisonomía y
traje , parece inglés el personaje allí representado , y proba-
blemente del tiempo de Cromwell; tiene mayor edad que la
que alcanzó CERVANTES , y sobre todo , el cabello le baja hasta
muy cerca de las cejas , y el autor del QUIJOTE tenia la frente
lisa y desembarazada .

IX.

Los retratos divulgados hasta ahora nada dicen.


Para buscar en los lienzos que se conservan en el Mu-
seo de Sevilla, un retrato de MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA , pre-
ciso es , ante todo, deponer por completo la idea que de él
nos hacen tener formada esas imájenes que llevan al pié su
ilustre nombre .

El único perfil verdadero del escritor alegre , del manco


sano , del regocijo de las Musas, es el que su pluma tan grá-
fica y espresiva nos dejó trazado en el Prólogo de las Novelas
80

ejemplares . Las palabras de CERVANTES son la única guia que


debe llevar á la vista el que intente buscar su retrato.
>>Este que veis aquí de rostro aguileño , de cabello cas-
>>taño , frente lisa y desembarazada , de alegres ojos y de na-
>>riz corva, aunque bien proporcionada, las barbas de plata ,
>>que no ha veinte años que fueron de oro , los bigotes gran-
>>des , la boca pequeña , los dientes no crecidos , porque no
>>tiene sino seis y esos mal acondicionados y peor puestos ,
>>porque no tienen correspondencia los unos con los otros ;
>>el cuerpo entre dos estremos, ni grande ni pequeño , la color
>>viva , antes blanca que morena, algo cargado de espaldas
>>y no muy lijero de piés ; este digo que es el rostro del au-
>>tor de la Galatea." etc.

Χ.

Vamos á ecsaminar el cuadro de FRANCISCO PACHECO que


lleva el número 19. Representa, segun el catálogo, á S. Pe-
dro Nolasco en uno de los pasos de su vida y lo primero es
averiguar cual paso sea este.
Sin vacilar puede afirmarse, que es el embarque de los
Padres Redentores en las playas africanas, para regresar á Es-
paña despues de haber ejercitado su piadoso instituto.
Aparece el Santo en tierra en primer término con un
cautivo que se dispone á tomarlo en hombros para llevarlo
á una barca , que está á la derecha , en la cual se vé ya sen-
tado otro Padre mercenario , y en la que se ocupan dos cau-
tivos en ir colocando los cofres de la redencion , bien cono
81

cidos por el escudo de la Merced pintado en ellos. La bar-


ca está gobernada por un barquero , que de pié en la proa
la sujeta con un bichero clavado en el fondo de la playa ,
y á la izquierda hay un muchacho , que tiene debajo del
brazo el sombrero de S. Pedro Nolasco y en la mano un pe-
queño bolso como para libros .
Viendo la disposicion de las figuras , se conoce desde
luego que en este cuadro todos son retratos , y esta es la
opinion de muchos que lo han ecsaminado , y en particular
mi buen amigo , el distinguido artista D. Eduardo Cano .
Es retrato S. Pedro Nolasco , pues tiene la cabeza de
Frai Juan Bernal, á quien PACHECO pintó en uno de estos
cuadros , segun él mismo dice, y puede afirmarse con entera
seguridad , cotejándolo , como yo lo he hecho , con el que
ecsiste del mismo personaje en el Libro de retratos .
Retratos son los cautivos, y hasta el muchacho que
tiene el sombrero y bolso , pues lo indica claramente su po-
sicion y los accidentes del natural que en ellos se advierten.
Es retrato tambien el Padre Redentor sentado en la barca ,
(segun sospecho y espero noticias que lo comprueben , Frai
Juan Jil , ó Frai Antonio de la Bella , ó Frai Jorje del Olivar ) ,
y por último el barquero que es en persona MIGUEL DE CER-
VANTES SAAVEDRA .

ΧΙ .

Las señas que de su talle y rostro nos dejó el ilustre autor


del Ingenioso hidalgo , convienen todas con las del barquero.
11
82

Basta con notar la posicion violenta de la cabeza de


esta figura , para conocer que quiso darse al público la
cara. Aquel es indudablemente retrato : y como en él se vé
el cuerpo entre dos estremos , ni grande ni pequeño; se ob-
serva la color viva , antes blanca que morena ; se notan los
ojos vivos y la nariz corva , aunque bien proporcionada; vie-
ne en seguida á la memoria que en aquel cuadro hay re-
tratos , porque lo dice el manuscrito citado y lo confirma
el LIBRO DE PACHECO, estando entre ellos el de CERVANTES , y se
fija la atencion con singular placer en esa concordancia de
facciones y señas .
Una diferencia se nota, y sin embargo sirve para au-
mentar la conviccion. Tiene el barquero los bigotes grandes
y la boca pequeña , pero aquellos y las barbas son de un
rubio subido. CERVANTES decia en el Prólogo de las Novelas es-
crito en 1611 ó 1612 que las barbas entonces de plata, es
decir , canas , no hacia veinte años que habian sido de oro ,
es decir , rubias ó rojas , y como el retrato debió ser hecho
por PACHECO entre los años 1590 y 1597, esta diferencia, léjos
de producir dudas , es otra prueba mayor de que el barquero
era CERVANTES .

Añádase la circunstancia de que los otros cautivos que


en el cuadro figuran, están desnudos ó pobremente vesti-
dos , y el barquero tiene coleto de ante y sombrero blan-
co de fieltro , y se comprende que el pintor quiso signifi-
car asi la profesion militar del ilustre cautivo á quien re-
trataba.
83

XII.

Algun aficionado , de los muchos á quienes se ha remi-


tido este nuevo retrato , ha llevado su escrupulosa curiosi-
dad hasta el punto de preguntarme , 'si PACHECO se habia cui-
dado de poner en el cuadro la mano manca de CERVANTES ;
último comprobante con el cual no podria quedar ya ni aun
asomo de duda.

Tambien á mí me ocurrió el buscar esa prueba , que


creí haber descubierto cuando el cuadro estaba colocado en

su lugar en el salon del Museo , porque , sea casualidad ó


Providencia, el barquero tiene en el brazo izquierdo una
señal junto á la mano , que vista desde abajo parecia una
cicatriz en la muñeca , en direccion del pulpejo al codo.
Descolgado el cuadro, con la debida autorizacion para fo-
tografiarlo y copiarlo , se examinó prolijamente la cicatriz ,
que no lo es tal , por desgracia, sino solamente un arañazo
desconchado de la pintura, que causa al lejos el efecto de
una herida, como pueden verlo cuantos lo deseen .
Sin embargo , todavía me ocurre una duda, en contes-
tacion á los escrupulosos. ¿Era tal la manquedad de MIGUEL
DE CERVANTES que pudiera ser trasladada al lienzo ?
LOPE DE VEGA en su Laurel de Apolo , dice que ,
En la batalla donde el rayo Austrino ,
Hijo inmortal del Águila famosa,
Ganó las hojas del laurel divino
84

Al rey del Asia en la campaña undosa ,


La fortuna invidiosa
Hirió la mano de MIGUEL CERVANTES.

Aquí, como se vé , no se habla mas que de una herida;


pero el falso AVELLANEDA en el Prólogo de la Segunda Parte
de su Quijote dijo , hablando de CERVANTES , que proseguia la
historia con la copia de fieles relaciones que á su mano lle-
garon; y digo mano , porque confiesa de sí que tiene sola una:"
y con este dato muchos han creido sin duda que CERVANTES
perdió enteramente la izquierda, y no fué así.
Solamente recuerdo ahora cinco pasajes de sus obras,
en que habla de las honrosas heridas que recibió , pero ecsa-
minándolos verémos que se puede dudar racionalmente , de
que las consecuencias de ellas fueran perceptibles á la sim-
ple vista y pudieran pintarse por PACHECO.
En la Epístola á Mateo Vazquez , escrita desde su cau-
tiverio, al parecer en el año 1579, primera vez que habló
de sus hechos en Lepanto , dice :
Á esta dulce sazon, yo triste estaba
con la una mano de la espada asida ,
y sangre de la otra derramaba ;
El pecho mio de profunda herida
sentia llagado , y la siniestra mano
estaba por mil partes ya rompida.
En estos tercetos habla CERVANTES del acto mismo de la ba-

talla , y nada espresa de cómo quedó de resultas de sus


heridas.
85

En el Prólogo de las Novelas ejemplares estampó estas


frases : »Fué soldado muchos años y cinco y medio cautivo ,
donde aprendió á tener paciencia en las adversidades : per-
dió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un
arcabuzazo ; herida que aunque parece fea , él la tiene por
hermosa."

En el Prólogo de la Segunda parte del Injenioso hi-


dalgo, respondiendo á los insultos de Avellaneda , decia CER-
VANTES : >>Lo que no he podido dejar de sentir es que me note
de viejo y de manco , como si hubiera sido en mi mano
haber detenido el tiempo , que no pasase por mí , ósi mi
manquedad hubiera nacido en una taberna , y no en la mas
alta ocasion que vieron los siglos pasados , los presentes ,
ni esperan ver los venideros."
Por último , el estudiante pardal , que hace el gasto ,
como suele decirse , en el delicioso Prólogo de Persiles , es-
clama al oir el nombre de CERVANTES , y acudiendo á tomarle
la mano izquierda : Sí , sí , este es el manco sano." -

En los dos primeros párrafos citados , parece indicado


que el autor habia perdido la mano ; pero en este último
vemos que la conservaba.
Yo he creido siempre que la mano de CERVANTES quedó
inútil , sin accion , á consecuencia de la herida de arcabuz
que en ella recibió , pero sin falta, sin deformidad aparente ó
visible : opinion fundada en los versos que él mismo pone en
boca de Mercurio al comenzar el Viaje del Parnaso , mas es-
presivos y claros que todos los otros pasajes : El Dios le dice :
86

Que en fin has respondido á ser soldado


antiguo y valeroso , cual lo muestra
la mano de que estás estropeado .
Bien sé que en la naval dura palestra
perdiste el movimiento de la mano
izquierda , para gloria de la diestra.
Sirvan , pues , estas palabras del mismo CERVANTES ,
para contestar á los que deseaban ver en el cuadro de
PACHECO la falta , ó á lo menos el defecto de la mano iz-
quierda del barquero. Si la mano estaba perfecta y única-
mente habia perdido el movimiento , difícil , ó imposible
era que el pintor espresara esta circunstancia en el lienzo.

XIII .

Oportuno lugar parece este , para dar cabida á las ob-


servaciones hechas por otras personas , acerca del retrato
que hoy publicamos; pruebas dimanadas del ajeno criterio ,
que vendrán á robustecer y dar mayor realce á las que
por mi parte se presentan.
El cuadro de FRANCISCO PACHECO ha sido ecsaminado y
estudiado por los Sres. D. Joaquin Dominguez Becquer y
D. Eduardo Cano , artistas en cuyo elojio no puedo es-
tenderme como quisiera, porque con ambos me une es-
trecha amistad. Diré , sin embargo , que Cano ha obtenido
el primer premio en dos esposiciones nacionales con sus
admirables lienzos de Colon , esplicando su pensamiento en
87

la celda de Frai Juan Perez de Marchena y El entierro de


D. Álvaro de Luna, y Becquer es el maestro de Cano ; siendo
las opiniones de ambos como artículos de fé en todos los
puntos del arte.
Afirman estos profesores que el personaje retratado en
la figura del barquero , fué puesto allí muy de propósito
y con singular estudio, y lo comprueba la esmerada con-
clusion de la cabeza , mucho mejor tocada que las de to-
das las demás figuras que están en el mismo término y en
contra de lo que previenen las reglas del buen efecto.
Observan tambien , y es notable por demás , que en-
tre las facciones del retrato que corre hoy por de CERVANTES
y las del barquero pintado por PACHECO , se descubren perfec-
tas analogías.
Parece que el cuadro que conserva la Real Academia
Española , y que fué regalo hecho á la misma por el Sr. Conde
del Águila á fines del siglo anterior, es , como ya hemos di-
cho , copia imperfecta , tal vez de otra copia que reconociera
por orijinal algun retrato hecho por el natural. Mucho ha
perdido en el dibujo , pero algo guarda del primitivo modelo.
Fíjese el observador curioso y entendido en las cejas
y en la boca, vea cuidadosamente la configuracion del ojo y
la nariz , y en todas esas facciones encontrará gran semejan-
za, cuando no perfecta identidad; pero esta se vé en el cabe-
llo anillado , que es comun al nuevo y al antiguo retrato.
Si se hace el cotejo con el grabado de Atmeller , ó con
el mas reciente de Goutiere , que son, sin duda, los mejores
88

de cuantos se han hecho en España y fuera de ella, se no-


tarán dos arrugas muy características que en ambos se con-
servan en la quijada á la terminacion de la perilla, y que
las tiene en idéntico lugar el retrato nuevamente encontrado.
Tales concordancias no pueden ser casuales : el orijinal
de los dos retratos fué indudablemente la misma persona ;
pero en el que hoy se publica logramos la ventaja de obte-
ner un dibujo de PACHECO , sin las alteraciones que en el anti-
guo han podido introducir los descuidos y la incorreccion
de un mal copiante.

XIV.

En pós de la opinion de los artistas , viene como na-


cida la de los hombres de letras .

La gallardía y gentileza de la figura del barquero , la


elegancia de su porte , la viveza de los ojos y cierta simpatía
que toda la cabeza inspira , han seducido por completo á los
Sres. D. José María de Álava , D. Ignacio María de Argote ,
Marqués de Cabriñana, D. Cayetano Alberto de la Barrera y
D. Nicolás Diaz de Benjumea. Todos confiesan que esa fiso-
nomía viva , intelijente , y hasta en cierto grado picaresca ,
corresponde mejor á la idea que cada cual se forma de el
autor en su imajinacion al leer las obras de CERVANTES.

XV.

Todo concurre á demostrar que el citado cuadro nú-


mero 19 del catálogo del Museo Provincial de Sevilla, es el
89

de los Padres de la redencion , aludido en el manuscrito que


yo tuve en mi poder. Las señas que de su persona nos dejó
CERVANTES : el asunto mismo de la composicion , para la cual
nada tiene de estraño que aprovechase PACHECO el retrato que
habia hecho de aquel autor y los de otras personas que ha-
bian estado en Argel: el encontrarse alli el retrato de Frai
Juan Bernal , que tambien figura en el Libro de PACHECO , со-
mo debió de figurar el de CERVANTES : el traje del cautivo que
indica su posicion de soldado antes del cautiverio : las con-
cordancias que con el antiguo retrato encuentran los inteli-
jentes : y por último , hasta el haber colocado á MIGUEL DE CER-
VANTES en clase de barquero , con alusion á uno de los medios
heróicos que intentó para salvarse de sus cadenas y procu-
rar la libertad á vários de sus compañeros de infortunio ; to-
do parece reunido para persuadir aun á los mas incrédulos ,
de que al cabo hemos tenido la fortuna de encontrar el re-
trato verdadero , de conocer la animada faz del Príncipe de
los Injenios españoles.

XVI .

Figurémonos por un momento el taller de FRANCISCO PA-


CHECO. Corre el año de 1592. Es una calorosa tarde de los últi-
mos dias de Setiembre y al tiempo que por las ventanas abier-
tas sobre un pequeño jardin , penetra el aire tibio y perfuma-
do, se dejan ver de vez en cuando azulados relámpagos y se
escuchan las perdidas detonaciones de una lejana tormenta.
12
90

Muellemente recostado en un gran sillon de baqueta,


recita de memoria Baltasar del Alcazar algunos versos , que
cayendo de su boca con gran naturalidad , como el agua cae
de una fuente, producen grandísima hilaridad en el audito-
rio , compuesto no mas ni menos que de quince á veinte per-
sonajes , relijiosos en su mayor parte , entre los que figuran
Frai Fernando de Santiago y Frai Pedro de Valderrama ,
predicadores insignes , Pablo de Céspedes, pintor , escultor y
poeta y Rodrigo Caro, poeta y anticuario , y Fernando de
Herrera , el Divino , y todas las eminencias , en fin , de la cá-
tedra , el púlpito , las letras y las artes en aquel siglo de oro ,
que formaban la docta tertulia de PACHECO.
Mientras que Baltasar del Alcazar vá recitando sus pre-
ciosas redondillas , que parecen dictadas por las Grácias , el
jóven artista dueño del taller se ocupa en un ángulo , poco
distante del corrillo , y sentado junto á la ventana, en to-
mar sobre un pequeño trozo de papel , el perfil de un hombre
en toda la plenitud de la edad viril , con ancho sombrero de
fieltro y coleto de ante , que vuelve las espaldas á la reunion
por presentar la cara al maestro .
Al terminar la esplosion de risa que producen los últi-
mos acentos de Alcazar , que decian :

Alega Inés su beldad ,


El jamon que es de Aracena ,
El queso y la berenjena
Su española antigüedad :
91

En gusto , medida y peso ,


No les hallo distincion ;
Ya quiero Inés , ya jamon ,
Ya berenjenas con queso.

se oyeron algunas palabras que con voz dulce y serena , aun-


que con labio balbuciente y tartamudo , dirijía á PACHECO SU
modelo , y escitados por la curiosidad , fueron todos aban-
donando sus primitivos puestos , y sin sentir se formó es-
trecho círculo alrededor del soldado que hablaba, y todos
guardaban profundo silencio suspensos en su animada nar-
racion. Hasta el sibarita Alcázar habia abandonado su asien-

to y escuchaba atentamente..... PACHECO tenia el lápiz en el


aire y miraba, escuchando abstraido sin acordarse de dibujar.
>>No se pasaron quince dias , decia el soldado , cuando
ya nuestro renegado tenia comprada una muy buena barca,
capaz de mas de treinta personas. Era una tarde como esta ,
tormentosa pero sin escuridad; y estando así desta manera
todos escondidos en la cueva , con la esperanza de la barca ,
que ya habiamos divisado por la mar, oimos pasos acelera-
dos , ruido de caballos , estrépito de armas.... muchos moros y
turcos entraron por fuerza en la cueva, .... estábamos vendi-
dos y yo quise sacrificarme por salvarlos á todos. Confesé-
me por solo autor del negocio ; por lo cual me trujeron , ma-
niatado y á pié á la presencia del rey Azan , haciéndome por
el camino los moros y turcos muchas injurias y afrentas. »
El murmullo de admiracion con que fueron acojidas
92

estas palabras hizo tornar de su abstraccion á PACHECO y


volver la cabeza al que las habia pronunciado , y entonces
todos pudieron ver el rostro vivo y aguileño de MIGUEL DE
CERVANTES SAAVEDRA .

XVII .

El ilustre manco de Lepanto , en la docta tertulia de


FRANCISCO PACHECO embelesaría muchos ratos al auditorio con

la narracion viva , animada , verdadera , de sus dias de cau-


tiverio , como en la escena que hemos fantaseado.
No causaría pequeña impresion el episodio de la barca:
y de aquí el que cuando por aquel tiempo encargó el Padre
Provincial Frai Juan Bernal á FRANCISCO PACHECO que pintase
cuadros de las glorias de la órden de la Merced, en los que
por fuerza habian de ponerse cautivos , el artista se decidió
á retratar en ellos á aquel religioso y á otras personas que
hubieran estado en Argel , y colocó á CERVANTES dirigiendo la
barca.

XVIII.

Otra observacion importante. Calcada como busto la


figura del barquero , dá un retrato igual en tamaño á los que
contiene el Libro orijinal de FRANCISCO PACHECO, que yo he ad-
quirido. Puede por tanto conjeturarse que , retratado CER-
VANTES por PACHECO , para incluirlo en su obra , lo tomó des-
pues de allí para trasladarlo al cuadro ; del mismo modo que
93

tomó el retrato de Fernando de Herrera , que tambien está en


el Libro , para ponerlo al frente de la edicion de las poesías de
aquel injenio , que dirijió y publicó en 1619. FRANCISCO PACHECO
retrató á los hombres mas célebres de su tiempo , para for-
mar el Libro de descripcion de verdaderos retratos de ilustres
y memorables varones , y despues cuando se le ofrecia repetir
alguno lo tomaba de su Libro. De aquí salieron los de Fer-
nando de Herrera , Frai Pedro Valderrama , el venerable Fer-
nando de Mata , y yo opino que tambien el de CERVANTES.
Verdad es , que el retrato de este no se encuentra , por
desgracia , en el manuscrito que yo poseo ; pero debe tenerse
en cuenta , que este no es obra completa, sino un fragmento
muy considerable, pues habiendo dicho FRANCISCO PACHECO en
su Arte de la Pintura , que llevaba hechos ciento setenta re-
tratos al lápiz negro y rojo , entre ellos algunos de mujeres ,
con intento de entresacar ciento célebres en ciencias y artes
1

para formar su Libro , yo solo tengo cincuenta y seis re-


tratos , y no hay uno siquiera de mujer.

ΧΙΧ .

Antes de dar al público esta importantísima noticia ,


he vuelto á examinar el cuadro y el retrato , no una sino in-

1
Haré memoria de los mios de lapiz negro i roxo (si es permitido) tomando
por principal intento entresacar de todos hasta ciento , eminentes en todas facultades ;
hurtando para esto el tiempo que otros dan á recreaciones : peleando por vencer las di-
ficultades de luces i perfiles , como entretenimiento libre de obligacion : bien passarán
de ciento i setenta los de hasta aqui , atreviéndome á hazer algunos de mujeres. De su
calidad podran hablar otros cuando desaparezcan estas vanas sombras .-ARTE DE LA
PINTURA : LIBRO 3.° PAG . 437.-
94

finitas veces en compañia de artistas de conocida reputacion


é indisputable mérito , para escuchar su dictámen y dar to-
davia mayor realce y autoridad á las razones espuestas.
Todos convienen en que no hay en el barquero una so-
la faccion , que no corresponda esactamente á la descripcion
que CERVANTES hizo de su propia persona: lo cual es prueba
harto convincente.

A muchos de ellos solamente les he dicho que en aquel


cuadro se creia ver un célebre retrato , sin espresarles nada
mas , y todos han dicho señalando á la figura del barquero
¡ CERVANTES!
95

ÍNDICE.

Prólogo . )
) III .

Carta del Sr. D. Juan E. Hartzenbusch . » V.

DOCUMENTOS .
I.-Poder á Fernando de Silva .. )
) 1.

II.-Poder á Miguel de Santa Maria . )


) 3.
III . Finiquito con Tomás Gutierrez . )
) 8.

IV. Carta de pago á Diego de Zufre . » 12.

V.-Poder á Diego de Ruy Sayez . » 14.

VI . Carta de pago al mismo. )) 17.

VII.-Fianza por Juan Fortuni . )


) 19 .
VIII . Declaracion á favor de Salvador Toro . )
) 24 .

IX . Contrato con Rodrigo Osorio . )


) 26.

X. Carta de pago á Andrés de Cerio . )) 30.

XI . Poder á Juan de Salinas . )


) 32 .

Noticias de otros documentos que no han podido copiarse.. )


) 35.
Algunas observaciones acerca de los nuevos documentos . )
) 39 .
Notas á las observaciones anteriores . » 51.
ARTÍCULOS VÁRIOS .
I.-Sobre la Española inglesa .. ,
)
) 59 .
II.-Los Académicos de Argamasilla . ,
)
) 63.

Pruebas que demuestran la autenticidad del verdadero retrato


de Cervantes . )) 67.
in on the aformitor ciento, competeres
;

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