Universidad Técnica de Machala
Facultad de Ciencias Sociales
Carrera de Educación Inicial
Integrantes:
Kennya Benites
Nicol España
Karen Gualacio
Leidy Jimenez
Elisa Sagbay
Asignatura:
Lingüística y Comunicación
Curso:
2do Semestre “B”
Docente:
Lic. Sandra Fernandez
Año Lectivo:
2025-2
La Comunicación No Verbal
La comunicación es una capacidad inherente al ser humano, vital para su desarrollo
social, emocional y cognitivo. Aunque tradicionalmente se ha valorado más el lenguaje
verbal, la comunicación no verbal constituye una forma igualmente poderosa e
influyente de transmitir significados, emociones y actitudes sin necesidad de palabras.
Su presencia es constante en la vida cotidiana y opera incluso cuando no somos
plenamente conscientes de ella. Este tipo de comunicación se manifiesta a través de
gestos, posturas, expresiones faciales, movimientos corporales, distancias
interpersonales, el tono de voz e, incluso, el silencio. Su valor radica en su capacidad
para reforzar, contradecir o complementar el mensaje verbal y, en muchas ocasiones,
su impacto supera al de las palabras pronunciadas.
De acuerdo con Burgoon, Guerrero y Floyd (2016), se entiende como
comunicación no verbal “todas aquellas formas de expresión que no involucran
palabras habladas o escritas, y que incluyen los movimientos corporales, las
expresiones faciales, el contacto visual, los patrones de voz, el espacio físico y el
tacto”. Esta definición permite comprender que este fenómeno abarca una diversidad
de códigos que funcionan simultáneamente para generar sentido. Su riqueza reside en
la inmediatez con la que transmite mensajes, a menudo de forma inconsciente y con
una alta carga emocional.
Knapp y Hall (2014) sostienen que “la comunicación no verbal es un componente
omnipresente en toda interacción humana, funcionando como vehículo para las
emociones, actitudes, estados anímicos y dinámicas de poder, más allá del
contenido verbal que pueda estar presente”. Esta afirmación subraya la idea de que,
en todo acto comunicativo, incluso en silencio, las personas envían señales
significativas. Por tanto, ignorar el lenguaje no verbal en un análisis o en contextos
educativos puede conducir a interpretaciones incompletas o erróneas.
Un aspecto clave es su dimensión cultural. Lo que puede considerarse una señal
amistosa en una cultura, como una sonrisa o un gesto con la mano, en otra puede
interpretarse como una ofensa o una expresión de ironía. Matsumoto y Hwang (2013)
destacan que “la interpretación de los signos no verbales está profundamente
condicionada por las normas culturales, y es necesaria una alta competencia
intercultural para una decodificación adecuada”. Así, el contexto juega un rol
esencial para evitar malentendidos en entornos multiculturales.
Albert Mehrabian (1972), en sus estudios pioneros sobre la comunicación
emocional, propuso que en la transmisión de emociones el impacto del lenguaje
verbal es mínimo frente al no verbal. Según su investigación, “el 93% de la
comunicación emocional se transmite por canales no verbales: un 55%
corresponde a la expresión facial y la postura corporal, y un 38% al tono de voz,
dejando apenas un 7% al contenido verbal”. Aunque estas cifras no se aplican a toda
forma de comunicación, resultan útiles para destacar la preponderancia de lo no verbal
cuando se trata de expresar emociones.
En el ámbito interpersonal, la comunicación no verbal es determinante para establecer
relaciones de confianza, empatía y entendimiento. Poyatos (2002) señala que “el
lenguaje no verbal no es un simple complemento, sino un sistema complejo de
signos que acompaña, matiza o incluso reemplaza al lenguaje verbal, y cuya
interpretación requiere sensibilidad, experiencia y atención al contexto”. En
situaciones donde las palabras no bastan o no son posibles, el cuerpo habla con
claridad, generando puentes de comprensión más inmediatos.
Otro aspecto relevante es el papel de la comunicación no verbal en el desarrollo
evolutivo. Desde los primeros meses de vida, los bebés se comunican con sus
cuidadores mediante llantos, miradas, sonrisas y movimientos corporales. Esta
interacción temprana es fundamental para el apego seguro y el desarrollo emocional.
Ekman (2003) destaca que “las expresiones faciales de las emociones básicas
son universales y aparecen incluso en personas ciegas de nacimiento, lo que
demuestra que muchas señales no verbales son innatas”.
En contextos educativos, la importancia de la comunicación no verbal es incuestionable.
Los docentes emplean el contacto visual, la entonación, los movimientos de las manos y
la distancia física para mantener la atención, establecer normas o mostrar empatía. De
igual forma, los estudiantes expresan su disposición, interés o desconexión mediante
posturas, expresiones y conductas. Un maestro sensible a estas señales puede adaptar
su estrategia para lograr un aprendizaje más efectivo. Como explica Navarro (2016),
“una educación emocionalmente inteligente requiere que los educadores no solo
escuchen lo que dicen sus alumnos, sino también lo que expresan con sus cuerpos”.
Principales características de la comunicación no verbal
• Transmite mucha más información que la comunicación verbal.
• Algunos estudios consideran que la comunicación no verbal supone un 65% de
lo que transmitimos, mientras que la comunicación verbal solo un 35%.
• El porcentaje anterior demuestra que puede ser más poderosa que la
comunicación verbal, ya que las personas suelen prestar más atención a las
expresiones no verbales que a las palabras.
• No tiene una sintaxis (es decir, un orden específico de aparición de los signos)
sino que se articula en base al contexto y a las circunstancias.
• Es un proceso de comunicación que se manifiesta a través de gestos,
expresiones o movimientos corporales.
• No sigue las mismas reglas básicas que la comunicación verbal.
• Aunque puede haber detalles que varíen de una cultura a otra, también es cierto
que en gran medida el lenguaje no verbal trasciende las barreras lingüísticas.
• Es una forma poderosa de contribuir (o restarle valor) al éxito en la
comunicación de tu mensaje a los demás.
• Manejar el lenguaje no verbal está considerado como una de las habilidades
blandas más importantes a la hora de hablar en público y establecer contactos
personales.
El Lenguaje Silencioso
De acuerdo con Hall (1959), el lenguaje silencioso se define como "un sistema de
comunicación no verbal formado por símbolos culturales, gestos, posiciones y
espacios personales que, sin necesidad de palabras, comunican significados
profundos en cada sociedad". Este concepto resalta la manera en que los
componentes no verbales operan como un código que moldea la manera en que las
personas comprenden y reaccionan a su entorno.
Este enfoque resalta que mucho de lo que transmitimos trasciende lo verbal y necesita
de sensibilidad cultural para ser entendido. En la vida diaria, el "lenguaje silencioso"
impacta en la confianza, la empatía y la comprensión de los propósitos,
transformándose en un componente esencial para prevenir confusiones y reforzar la
convivencia social. Por esta razón, es crucial identificar e interpretar estos mensajes
subyacentes para una comunicación más genuina y eficaz.
Elementos del Lenguaje silencioso
1. Kinésica
Estudia los movimientos del cuerpo como gestos, posturas y expresiones
faciales.
Ejemplo: Una sonrisa comunica amabilidad; una ceja levantada puede mostrar
duda.
2. Paralenguaje
Son los aspectos vocales que acompañan el habla: tono, volumen, pausas,
suspiros, etc.
Ejemplo: Un suspiro puede indicar cansancio o alivio.
3. Proxémica
Se refiere al uso del espacio físico entre personas.
Ejemplo: Estar muy cerca puede reflejar confianza o invasión.
4. Cronémica
Estudia el uso del tiempo en la comunicación (pausas, duración, turnos de
habla).
Ejemplo: Una pausa larga puede generar tensión o dar énfasis.
5. Contacto visual
La mirada también comunica emociones y atención.
Ejemplo: Mantener el contacto visual transmite seguridad; evitarlo puede indicar
incomodidad.
6. Silencio
El silencio es una poderosa forma de comunicación. Puede expresar respeto,
desacuerdo, nerviosismo, afecto o reflexión.
Referencias Bibliográficas
Ricci Bitti, P. E., & Cortesi, M. (1980). Psicología de la comunicación no verbal.
Poyatos, F. (1994). La comunicación no verbal: Cultura, lenguaje y
conversación. Madrid: Istmo.
Serrano, S. (1983). La semiótica del lenguaje no verbal.
Documento fuente: “LINGÜÍSTICA.pdf” – Capítulo IV: Silencio y Comunicación
No Verbal.
Hall, E. T. (1959). The Silent Language. Doubleday.
Doofinder. (s.f.). Comunicación no verbal: qué es, tipos y ejemplos.
Doofinder. (s.f.). Comunicación no verbal: qué es, tipos y ejemplos.
Burgoon, J. K., Manusov, V., y Guerrero, LK (2021). Comunicación no verbal.
Routledge.
Knapp, ML, Hall, JA y Horgan, TG (1972). Comunicación no verbal en la
interacción humana (p. 512). Thomson Wadsworth.
Hall, JA y Knapp, ML (Eds.). (2013). Comunicación no verbal (Vol. 2). Walter de
Gruyter.