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Absg 2025 03 Es CQ 05

El documento explora las plagas de Egipto en Éxodo 7-10, destacando la confrontación entre el Dios de Israel y los dioses egipcios, así como la obstinación del faraón. Las plagas son presentadas como señales de poder divino y oportunidades de arrepentimiento para los egipcios, aunque estos persistieron en su resistencia. Se enfatiza que las plagas no solo fueron actos de juicio, sino también de misericordia, mostrando el carácter de Dios y su deseo de liberar a su pueblo.
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El documento explora las plagas de Egipto en Éxodo 7-10, destacando la confrontación entre el Dios de Israel y los dioses egipcios, así como la obstinación del faraón. Las plagas son presentadas como señales de poder divino y oportunidades de arrepentimiento para los egipcios, aunque estos persistieron en su resistencia. Se enfatiza que las plagas no solo fueron actos de juicio, sino también de misericordia, mostrando el carácter de Dios y su deseo de liberar a su pueblo.
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Q uinta semana : Éxodo 7–10

Plagas por doquier

5a SEMANA 1
inTro
En busca del control
¿A quién o qué recurres cuando tienes problemas? Quizás haya
alguien en quien sabes que puedes confiar cuando necesitas algo,
bien sea comida, dinero, cobijo o simplemente apoyo. Puede que no
pidas ayuda muy a menudo, pero sabes que si alguna vez tienes pro-
blemas, hay un lugar al que puedes acudir en busca de ayuda. Algunas
personas confían en amigos o familiares de prestigio para que les
ayuden a salir adelante en la vida, para avanzar en sus carreras o para
que los protejan de las consecuencias de sus actos.
¿Qué harías si no tuvieras a nadie que te ayudara cuando tuvieras
problemas? Cuando las dificultades se multiplican y la presión aumen-
ta, la gente suele crear sus propias «soluciones». Dependiendo de la
persona y de la necesidad concreta, cuando la gente siente que su vida
está fuera de su control, suele recurrir a las redes sociales, la pornogra-
fía, el consumo de sustancias o las relaciones tóxicas, entre otras.
La gente del mundo antiguo también se enfrentaba a dificultades
que escapaban a su control. En Egipto, una pregunta recurrente era:
«¿Proporcionará el río Nilo la cantidad de agua adecuada este año para
que podamos tener una buena cosecha?». El río Nilo, uno de los más
importantes del mundo antiguo, proporcionaba riego a todo el país y
era una de las claves de la grandeza de la civilización egipcia. Sin em-
bargo, el río podía ser caprichoso. Las crecidas podían subir demasiado
en el valle del Nilo, y entonces no podrían cultivar. Poca agua significa-
ba sequía y, de nuevo, no tendrían alimentos que comer. Los egipcios
no tenían muchas opciones eficaces para controlar el voluble río, así
que recurrían a sus dioses en busca de ayuda. No se trataba solo del
Nilo; había que controlar muchas otras cosas de la naturaleza. Creer en
dioses que podían regular estas fuerzas de la naturaleza fuera de con-
56
trol era una práctica cultural fundamental en aquella época, que llevó
a los egipcios a una confrontación directa con el Dios de los hebreos.
Por supuesto, el resultado fue desastroso para las deidades egipcias.

üEscribe de tu versión preferida de la Biblia Éxodo 7: 1-5. O si lo


prefieres, puedes hacer un bosquejo de cada plaga y lo que
significa tal como se registra en Éxodo 7–10.

Escríbelo aquí

Q uinta
semana :
Éxodo 7–10

57
5a SEMANA 2
inTerioriza
Serpientes vivas
L as plagas de Egipto son uno de los acontecimientos más conocidos
de la Biblia. Fueron de naturaleza épica, y causaban una destrucción
creciente a medida que caía cada una de ellas. Para entender la razón
de esta devastación, es importante examinar cómo las plagas repre-
sentan una contienda entre el Dios de Israel y los dioses egipcios.
La negativa del faraón a permitir que los hebreos emprendieran un
viaje de tres días al desierto para adorar a Dios preparó el terreno para
las diez plagas. El faraón dijo: «¿Quién es el “Señor”, para que yo le obe-
dezca y deje ir a los israelitas? Ni conozco al Señor, ni tampoco voy a
dejar ir a los israelitas» (Éxodo 5: 2). El faraón dejó claro que no creía
que el Dios de los hebreos fuera alguien a quien debiera obedecer.
En respuesta, Dios dijo a Moisés: «Ahora verás lo que voy a hacer
con el faraón, porque solo con la fuerza los dejará salir de su país; es
más, él mismo les dirá que se vayan» (6: 1). La competencia comenzó
con la vara de Aarón. Dios le dijo a Moisés que cuando el faraón pidie-
ra ver un milagro, Aarón debía arrojar su vara y ver cómo se convertía
en una serpiente (7: 8-9). Con todo, cuando Aarón lo llevó a cabo, los
hechiceros del faraón hicieron exactamente lo mismo (vers. 11). Dios
contraatacó haciendo que la serpiente de Aarón se tragara las serpien-
tes de los magos. Lo que este encuentro inicial deja claro es que se
trataba de un enfrentamiento entre los dioses de Egipto y el Dios de
los hebreos. Los magos egipcios fueron capaces de imitar el poder so-
brenatural de Dios, lo que dejaba al pueblo la opción de decidir quién
era el verdadero Dios. Esto explica también por qué el faraón endure-
ció su corazón ante la orden de Moisés.
La lucha contra las serpientes fue solo el principio. Las plagas que
siguieron fueron una destrucción sistemática de todo el panteón egip-
cio. Aunque a menudo se las denomina plagas, el texto hebreo se refie-
re a ellas como señales y maravillas/prodigios/cosas asombrosas (vers. 3,
DHH, RV95). Esto subraya que detrás de las plagas había un poder so-
brenatural. No eran meros fenómenos de la naturaleza.
La narración está cuidadosamente organizada. Las nueve primeras
plagas se agrupan de tres en tres, lo que deja a la décima plaga como
algo único. Cada grupo comienza con un encuentro de Moisés con el

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faraón a primera hora de la mañana y un mensaje de advertencia (7: 15;
8: 20; 9: 13), y luego se produce la tercera plaga de cada grupo sin ad-
vertencia previa.

Regresa al pasaje que has escrito o parafraseado. Analízalo direc-


tamente y reflexiona sobre su contenido con el máximo deteni-
miento.
üEncierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
üSubraya las palabras y frases que consideras más relevantes y que
te resultan más significativas.
üUtiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se re-
lacionan con otros conceptos similares.
ü¿A qué parece apuntar lo que marcaste y relacionaste?
————————————————————
Memoriza tus versículos favoritos de Éxodo 7–10. Escríbelos varias
veces a fin de que te sea más fácil recordarlos.
ü¿Te gustan las serpientes? ¿Por qué crees que a la mayoría de
la gente no le gustan?

Escríbelo aquí Q uinta


semana :
Éxodo 7–10

59
5a SEMANA 3
inTerpreta
Comienza
el enfrentamiento
L as plagas fueron un ataque asombroso y coordinado contra los dio-
ses egipcios. El poder económico de Egipto provenía del río Nilo, por
lo que Dios comenzó su demostración allí, convirtiéndolo en sangre.
No obstante, los magos del faraón imitaron esta hazaña y, de nuevo, el
corazón del faraón se endureció. Siete días después, ocurrió la siguien-
te señal, y la tierra se cubrió de ranas. Una vez más, los magos de Egip-
to realizaron la misma señal (Éxodo 8: 7). El faraón estaba preocupado
por la sobreabundancia de ranas, así que le pidió a Moisés que las hi-
ciera desaparecer. Moisés accedió, pero hizo que el faraón fijara el
tiempo, para que supiera que era el poder de Dios el que revertía la
plaga (vers. 9-10). Aun así, cuando las ranas desaparecieron, el faraón
volvió a endurecer su corazón. Una tercera plaga de piojos cayó sin
previo aviso sobre la tierra; esta vez los magos del faraón fueron inca-
paces de reproducir la plaga. Podríamos esperar que la reacción del
faraón fuera diferente debido a esto. Sus magos confesaron que era el
«dedo de Dios» (vers. 19, RV95), pero su hábito de resistirse a Dios se
había fortalecido con el tiempo. El faraón se estaba volviendo más y
más obstinado.
Dios envió la cuarta plaga, esta vez moscas. Para seguir demos-
trando su superioridad sobre los dioses del faraón, protegió la tierra
de Gosén, donde vivían los israelitas. Las siguientes plagas se produ-
jeron en rápida sucesión, mientras el faraón cedía y luego se retrac-
taba de su permiso para liberar a los israelitas. El corazón del faraón
se volvía cada vez más resistente con cada plaga.
Por consiguiente, Dios utilizó la obstinación del faraón para ayu-
dar a los israelitas a ver más claramente su poder. Cuando Moisés y
Aarón advirtieron al faraón de la llegada de la octava plaga, que con-
sistía en langostas, los siervos del faraón lo instaron a que accediera
a las peticiones de los hermanos. Estaban empezando a confiar en las
palabras de Moisés. Debido a esta presión, el faraón accedió a dejar
libres solo a los hombres y que las mujeres y los niños se quedaran.
Moisés insistió en que dejara ir a todo el pueblo. El faraón se negó y
comenzó la plaga de langostas. Una vez más, el faraón confesó su
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pecado a Moisés a causa de la destrucción de las langostas, y Moisés
pidió a Dios que detuviera la plaga. De nuevo, el corazón del faraón
se endureció y se negó a dejar en libertad al pueblo. Entonces cayó
una última plaga no anunciada, la novena plaga de las tinieblas, que
cubrió la tierra durante tres días. Ante esto, el faraón cedió aún más,
ofreciendo dejar libre al pueblo siempre y cuando dejaran atrás el
ganado. Moisés se negó, pues afirmó que las ovejas y las vacas les
eran necesarias para los sacrificios cuando adoraran al Señor. Con
esto, por última vez el corazón del faraón se endureció, así que echó
a Moisés de su presencia, no sin antes decirle que nunca más volvería
a ver su rostro.

Después de repasar el texto que escribiste y resaltaste:


ü¿Qué te parece lo que marcaste o subrayaste y relacionaste?
ü¿Qué preguntas te surgen?
ü¿Qué partes te parecen más difíciles?
ü¿Qué otros principios y conclusiones puedes identificar?
ü¿Has luchado alguna vez contra Dios? ¿Cómo se resolvió la si-
tuación?

Escríbelo aquí Q uinta


semana :
Éxodo 7–10

61
5a SEMANA 4
inVestiga

¿Cómo nos ayudan los siguientes pasajes a comprender mejor el signi-


ficado de las plagas?

Los magos y sus Señales y prodigios Otras plagas:


encantamientos: en Egipto: Deuteronomio 28: 21, 27
Génesis 41: 8 Salmo 78: 40-55 Apocalipsis 15: 1
Daniel 1: 20 Salmo 105: 23-38 Apocalipsis 16
Daniel 2: 1, 27 Salmo 135: 5-9

¿Qué otros versículos/promesas vienen a tu mente relacionados


ü
con Éxodo 7–10?

Escríbelo aquí

62
5a SEMANA 5
inVita
La bondad de Dios
L as plagas que Moisés llevó a cabo con el poder de Dios fueron
diseñadas para convencer a la gente del verdadero carácter del Se-
ñor; sin embargo, hoy en día, algunas personas cuestionan el amor y
la bondad de Dios cuando leen acerca de la destrucción causada por
estas plagas. Ven las plagas solo como un acto de venganza. Esas
mismas personas suelen criticar a Dios por permitir que el mal conti-
núe durante demasiado tiempo. Cuando Dios permite que continúe
la injusticia, la gente lo culpa por no actuar con suficiente rapidez, y
cuando Dios interviene para liberar, la gente lo culpa de hacer dema-
siado. Para los israelitas, las plagas fueron actos de misericordia para
liberarlos de las garras de la tiranía; para los egipcios, las plagas eran
invitaciones a arrepentirse de su maldad y a reconocer la soberanía
del Eterno.
A lo largo de las plagas, Dios mostró misericordia a los egipcios y
les brindó todas las oportunidades posibles para arrepentirse. Por
ejemplo, unas veinticuatro horas antes de enviar la séptima plaga,
Moisés advirtió a los siervos del faraón sobre el granizo que se aveci-
naba para que los que creyeran tuvieran tiempo suficiente de prote-
ger a sus siervos y a su ganado (Éxodo 9: 18-21). Antes de que cayera
la décima y más terrible plaga, Dios les dio una última oportunidad
para arrepentirse y evitar el peor de todos los juicios. La novena pla-
ga consistió en tres días de oscuridad (10: 21-23), que dieron al faraón
una especie de «tiempo fuera» para reflexionar sobre sus recientes
decisiones y sus consecuencias. En última instancia, las plagas de-
mostraron que no había cambio de parecer.
Una señal que atrae a una persona puede apartar a otra. Cuando
leemos la historia de Jesús en los Evangelios, encontramos que Cristo
también utilizó señales y milagros como demostración de su poder.
Realizó tantos milagros que la gente perdió la cuenta (Juan 21: 25). Los
milagros de Jesús incluían convertir el agua en vino (Juan 2: 1-12), ex-
pulsar a los demonios (Marcos 1: 21-28), curar la lepra (Lucas 17: 12-19),
sanar a los cojos y paralíticos (Mateo 9: 1-8), calmar tormentas (Lucas
8: 22-25), alimentar a las multitudes (Mateo 14: 13-21) y resucitar a los
muertos (Juan 11: 38-44). Aun así, los fariseos atribuyeron estos mila-
gros al poder de Satanás (Mateo 12: 24). ¡¿Puedes creerlo?!

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La resistencia de la gente a que Jesús manifestara su poder contra
las fuerzas demoníacas cuando estuvo en la tierra fue similar a las
reacciones de los egipcios al poder de Dios manifestado en juicio
contra los poderes demoníacos de Egipto. No importa qué señales y
maravillas se realicen, la gente todavía tiene que escoger si cree en el
poder de Dios o no.

Medita nuevamente en Éxodo 7–10 y busca a Jesús en el pasaje.


ü¿En qué otros casos ves la misericordia de Dios mezclada con
sus juicios?
ü¿En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente o iden-
tificar algún rasgo nuevo de él?
ü¿Por qué los milagros suscitan reacciones tan contradictorias?

Escríbelo aquí
Éxodo 7–10
semana :
Q uinta

64
5a SEMANA 6
imPlícate
Milagros falsos
«L os magos no convirtieron sus varas en verdaderas serpientes; ayudados
por el gran engañador, produjeron esa apariencia mediante la magia. Estaba más
allá del poder de Satanás cambiar las varas en serpientes vivas. El príncipe del mal,
aunque posee toda la sabiduría y el poder de un ángel caído, no puede crear o dar
vida; esta prerrogativa pertenece únicamente a Dios. Pero Satanás hizo todo lo
que estaba a su alcance. Produjo una falsificación. Para la vista humana las varas se
convirtieron en serpientes. Así lo creyeron el faraón y su corte. Nada había en su
apariencia que las diferenciara de la serpiente producida por Moisés. Aunque el
Señor hizo que la serpiente verdadera se tragara a las falsas, el faraón no lo consi-
deró como obra del poder de Dios, sino como resultado de una magia superior a
la de sus siervos.
»El faraón deseaba justificar la terquedad que manifestaba al resistirse al man-
dato divino, y buscó algún pretexto para menospreciar los milagros que Dios ha-
bía hecho por medio de Moisés. Satanás le dio exactamente lo que quería. Me-
diante la obra que realizó por intermedio de los magos, hizo aparecer ante los
egipcios a Moisés y Aarón como simples magos y hechiceros, y dio así a entender
que su demanda no merecía el debido respeto al mensaje de un ser superior. De
esta manera, la falsificación satánica logró su propósito; envalentonó a los egip-
cios en su rebelión y provocó el endurecimiento del corazón del faraón contra la
convicción del Espíritu Santo. Satanás también esperaba turbar la fe de Moisés y
de Aarón en el origen divino de su misión, a fin de que sus propios instrumentos
prevaleciesen. No quería que los hijos de Israel fueran libertados de su servidum-
bre, para servir al Dios viviente.
»Pero el príncipe del mal tenía todavía un objeto más profundo al hacer sus
maravillas por medio de los magos. Él sabía muy bien que Moisés, al romper el
yugo de la servidumbre de los hijos de Israel, prefiguraba a Cristo, quien había de
quitar el yugo del pecado de sobre la familia humana. Sabía que cuando Cristo
apareciera, haría grandes milagros para mostrar al mundo que Dios lo había envia-
do. Satanás tembló por su poder. Falsificando la obra que Dios hacía por medio
de Moisés, esperaba no tan solo impedir la liberación de Israel, sino ejercer ade-
más una influencia que a través de las edades venideras destruiría la fe en los
milagros de Cristo. Satanás trata constantemente de falsificar la obra de Jesús,
para establecer su propio poder y sus pretensiones. Induce a los hombres a expli-
car los milagros de Cristo como si fueran resultado de la capacidad y del poder
humanos. De esa manera destruye en muchas mentes la fe en Cristo como Hijo
de Dios, y las lleva a rechazar los bondadosos ofrecimientos de misericordia he-
chos mediante el plan de redención».— Elena G. de White, Patriarcas y profetas,
cap. 23, p. 238-239

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5a SEMANA 7
inQuiere

C omparte con tu clase de Escuela Sabática o grupo de estudio


bíblico las ideas del versículo para memorizar, así como cualquier
descubrimiento, observaciones y preguntas.
Analiza las siguientes preguntas con tu grupo de estudio bíblico.

F¿Qué crees que llevó al faraón a rechazar continuamente las


peticiones de Dios?
F¿Has leído alguna vez sobre los dioses egipcios? Busca algunos
de ellos en internet (por ejemplo, www.britannica.com/list
/11-egyptian-gods-and-goddesses, en inglés). ¿Por qué querría
Dios atacar a los dioses de otro país?
F¿Siguen produciéndose hoy falsos milagros como los de los
magos egipcios? Considera Mateo 24: 24; Apocalipsis 13: 13-14;
16: 14.
F¿Qué consiguen los milagros y qué no consiguen?
F¿Qué milagros has visto?
F¿Son importantes los milagros para la experiencia cristiana?
¿Por qué sí o por qué no?
F¿Cómo mostró Dios su misericordia a los egipcios?
F¿Qué importancia ves en que algunos de los siervos del faraón
creyeran y apoyaran a Moisés?
F¿Cuál era el propósito de las plagas? ¿Por qué son tan impor-
tantes en el Antiguo Testamento?

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