San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
idu=pa_12734
Buscar
estoy registrado | ¿registrarme?
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea
desde el 20 de junio de 2003 ~
Biblia Oración Documentación Arte Actualidad
Diálogo Acerca de... A- O A+
Documentación: San Justino: Diálogo con Trifón
Cf. Padres Apostólicos y Apologistas Griegos (S. II).
Introducción, notas y versión española por Daniel Ruiz
Bueno, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2002, pp.
1107 ss. (BAC 629). Ofrecemos una versión revisada y
confrontada con el texto griego editado por [...]
Fuentes: MPG 6, CPG 1076, SC 507
Sitios de internet para hallar la obra:
»» [Link]: texto fuente
»» [Link]: texto griego
(Migne)
Otras obras del autor: Primera Apología, Segunda Apología
Ir a la portada del sitio
Ir a la portada de la sección
Acerca de este proyecto
Lista alfabética de obras
Biblioteca
La Biblia
Prólogo. Encuentro con Trifón
1. [1] Me paseaba por la mañana temprano por los jardines de
Xysto(2), cuando apareció uno que (por allí) pasaba, al que otros
acompañaban:
-Salud, filósofo, me dijo.
Al tiempo que así me saludaba, dio la vuelta y se puso a pasear a mi
lado, y con él se volvieron también sus amigos. Yo, a mi vez,
1 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
devolviéndole el saludo: Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
-¿Qué ocurre? -le dije.
[2] -Aprendí en Argos -me contestó- de Corinto el socrático que no hay
que despreciar ni descuidar a los que visten hábito como el tuyo, sino
mostrarles por todos modos estima y buscar su conversación, con el fin
de sacar algún provecho o para él o para mí. Pues aún en el caso de
aprovecharse uno solo de los dos, ya es un bien para entrambos. Por
eso, siempre que veo a alguien que lleva ese hábito me acerco a él
con gusto, y ésa es la causa porque ahora te he saludado también a ti
de buena gana. Estos me vienen acompañando y también ellos
esperan oír de ti algo de provecho.
[3] -¿Pero quién eres tú, oh el mejor de los mortales? (cf.
Homero, Ilíada VI, 123; XV, 247; XXIV, 387) -le repliqué yo-,
bromeando un poco.
Él me indicó, sencillamente, su nombre y su nacimiento:
- Yo me llamo Trifón -me dijo-, y soy hebreo de la circuncisión, que,
huyendo de la guerra recientemente acabada, vivo en Grecia, la mayor
parte del tiempo en Corinto.
-¿Qué tanto provecho -le dije yo- esperas tú sacar de la filosofía, que
se pueda comparar al que encuentras en tu propio legislador y en los
profetas?
-¿Pues qué? -me replicó-, ¿no tratan de Dios los filósofos en todos sus
discursos y no versan sus disputas siempre sobre su unicidad y
providencia? ¿O no es objeto de la filosofía el investigar acerca de
Dios?
[4] -Ciertamente-le dije-, y ésa es también mi opinión; pero la mayoría
de los filósofos ni se plantean siquiera el problema de si hay un solo
Dios o hay muchos, ni si tienen o no providencia de cada uno de
nosotros, pues opinan que semejante conocimiento no contribuye para
nada a nuestra felicidad. Es más, intentan persuadirnos que si del
universo en general y hasta de los géneros y especies se cuida Dios,
pero ya no ni de mí ni de ti ni de las cosas particulares; pues de
cuidarse, no le estaríamos suplicando día y noche. [5] No es difícil
comprender a qué extremos los conduce esto: los que así opinan,
aspiran a la impunidad, a la libertad de palabra y de obra, a hacer y
decir lo que les dé la gana, sin temer castigo ni esperar premio alguno
de parte de Dios. ¿Cómo, en efecto, lo esperan quienes afirman que
las cosas serán siempre las mismas, llegando hasta pretender que yo y
tú hemos de volver a vivir vida igual a la presente, sin que nos
hayamos hecho ni mejores ni peores? Otros, dando por supuesto que
el alma es inmortal e incorpórea, opinan que ni aún obrando el mal han
de sufrir castigo alguno, como quiera que lo incorpóreo es impasible, y
siendo el alma inmortal, no necesitan ya para nada de Dios.
[6] Entonces él, sonriendo, cortésmente:
2 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
-Y tú -me dijo-, ¿qué opinas sobre todo esto, qué
Buscar estoyopinión tienes
registrado de
| ¿registrarme?
Dios, y cuál es tu filosofía? Dínoslo.
Justino resume su itinerario filosófico
2. [1] -Sí-respondí-, yo te voy a decir lo que a mí parece. La filosofía,
efectivamente, es en realidad el mayor de los bienes, y el más precioso
ante Dios: ella sola que nos conduce y nos une a Él. Y son hombres de
Dios, a la verdad, aquellos que se aplican a la filosofía. Ahora, qué sea
en definitiva la filosofía y por qué les fue enviada a los hombres, cosa
es que se le escapa a la mayoría; pues en otro caso, siendo como es
ella ciencia una, no habría platónicos, ni estoicos, ni peripatéticos, ni
teóricos, ni pitagóricos.
[2] Quiero explicarles por qué ha venido a tener muchas cabezas. El
caso fue que a los primeros que a ella se dedicaron y que se hicieron
célebres, les siguieron otros que ya no hicieron investigación alguna
sobre la verdad, sino que, llevados de la admiración por la firmeza, el
dominio de sí y la novedad de las doctrinas de sus maestros, sólo
tuvieron por verdad lo que cada uno había aprendido de su maestro;
luego, transmitiendo a sus sucesores doctrinas semejantes y otras
similares, cada escuela tomó el nombre del que fue padre de su
doctrina.
[3] Yo mismo, en mis comienzos, deseando también tratar con alguno
de estos filósofos, me puse en manos de un estoico. Pasé con él
bastante tiempo; pero dándome cuenta que nada adelantaba en el
conocimiento de Dios, sobre el que tampoco él sabía palabra ni decía
ser necesario tal conocimiento, me separé de él y me fuí a otro, un
peripatético, hombre agudo, según él creía. Este me soportó bien los
primeros días; pero pronto me indicó que habíamos de señalar
honorarios, a fin de que nuestro trato no resultara sin provecho. Yo le
abandoné por esta causa, pues ni filósofo me parecía en absoluto. [4]
Pero mi corazón estaba lleno del deseo de oír lo que es peculiar y más
excelente en la filosofía; por eso me dirigí a un pitagórico, reputado en
extremo, hombre que tenía muy altos pensamientos sobre la propia
sabiduría. Apenas me puse al habla con él, con intención de hacerme
oyente y discípulo suyo:
-¿Cómo? -me dijo- ¿ya has cursado música, astronomía y geometría?
¿Te imaginas que alguna vez vas a contemplar una de aquellas
realidades que contribuyen a la felicidad, sin aprender primero lo que
puede separar al alma de lo sensible, y prepararla para lo inteligible, de
modo que pueda ver lo bello en sí y lo que es en sí bueno?
[5] Me hizo un largo panegírico de aquellas ciencias, me las presentó
como necesarias, y, confesándole yo que las ignoraba, me despidió.
Como es natural me molestó haber fracasado en mi esperanza, tanto
3 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
más cuanto que yo creía que aquel hombre sabía
Buscar algo.
estoy Por otra| parte,
registrado ¿registrarme?
considerando el tiempo que tendría que gastar en aquellas disciplinas,
no pude sufrir diferirlo para tan largo plazo.
[6] Estando así perplejo, me decidí, por fin, a tratar también con los
platónicos, pues gozaban también de mucha fama. Justamente, por
aquellos días había llegado a nuestra ciudad un hombre inteligente,
una eminencia entre los platónicos. Con éste tenía yo mis largas
conversaciones y progresaba, así cada día hacía progresos notables.
La consideración de lo incorpóreo me cautivaba; la contemplación de
las ideas daba alas a mi espíritu (cf. Platón, Fedro 249c; 255d); me
imaginaba haberme hecho sabio en un santiamén, y mi necedad me
hacía esperar que de un momento a otro iba yo a contemplar al mismo
Dios. Porque tal es la finalidad de la filosofía de Platón.
El encuentro de Justino con el Anciano. ¿Cuál es el verdadero objeto
de la filosofía?
3. [1] Con esta disposición de ánimo, determiné un día henchirme de
abundante soledad y huir de los caminos de los hombres, por lo que
marché a un lugar retirado, no lejos del mar. Cerca ya de aquel sitio,
donde me proponía, una vez que llegase, estar ante mí mismo, me iba
siguiendo, a poca distancia, un anciano, de aspecto no despreciable,
que daba señas de poseer bondadoso y venerable carácter. Me dí
vuelta, me detuve, y clavé fijamente en él mi mirada.
[2] Entonces él preguntó: -¿Es que me conoces?
Le contesté que no.
-¿Por qué, pues -me dijo-, me miras de esa manera?
-Estoy maravillado -contestéle- de que hayas venido a parar a donde
yo, cuando no esperaba hallar aquí a ningún hombre.
-Ando preocupado -me repuso él- por unos familiares míos: se
encuentran lejos de aquí, en otro país. Vengo, pues, yo mismo a
preguntar por ellos, y mirar si aparecen por alguna parte. Y a ti -
concluyó- ¿qué te trae por acá?
Me gusta -le dije- pasar así el rato, pues puedo sin estorbo conversar
conmigo mismo. Y es así que, para quien siente gusto por la razón, no
hay parajes tan propicios como éstos.
[3] -¿Luego tú eres -me dijo- un amigo de la razón, y no de la acción y
de la verdad? ¿Cómo no tratas de ser más bien hombre práctico que
no sofista?
-¿Y qué obra -le repliqué- mayor cabe realizar que la de mostrar cómo
la razón lo gobierna todo, y, abrazándola y dejándonos por ella
conducir (cf. Platón, Fedón85c-d), contemplar el extravío de los otros y
que nada en su género de vida hay sano ni grato a Dios? Porque sin la
filosofía y la recta razón no es posible que haya sabiduría. De ahí que
4 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
sea preciso que todos los Buscar
hombres se den a la filosofía y ésta |tengan
estoy registrado ¿registrarme?
por la más importante y más preciosa obra, dejando todas las otras
actividades en segundo y tercer lugar (cf. Platón, Timeo 41d); que si se
las hace depender de la filosofía, aún podrán pasar por cosas de
moderado valor y dignas de aprobación; pero si de ella se separan, y
sin su compañía, son inoportunas y vulgares para quienes las realizan.
[4] -¿La filosofía, pues -me replicó- produce felicidad?
-Ciertamente -le contesté- y sola ella.
-Pues dime -prosiguió-, si no tienes inconveniente, ¿qué es la filosofía
y cuál es la felicidad que ella produce?
-La filosofía -le respondí- es la ciencia del ser y el conocimiento de lo
verdadero, y la felicidad es la recompensa de esta ciencia y de esta
sabiduría.
[5] -Y por tu parte, ¿a qué llamas tú el ser? -me dijo-.
-Lo que siempre es del mismo modo e invariablemente, y es causa de
la existencia de todos los demás (cf. Platón, República 484b), esto es
propiamente Dios.
Tal fue mi respuesta, y como mostraba gusto en escucharme, prosiguió
preguntándome:
-Ese nombre de ciencia, ¿no es común a diferentes cosas? Porque en
todas las artes, el que las sabe se llama sabio en ellas, por ejemplo, la
estrategia, la náutica, la medicina. En lo referente a las realidades
divinas y humanas, ¿no pasa lo mismo? ¿Hay alguna ciencia que nos
procure el conocimiento de las cosas mismas divinas y humanas, e
inmediatamente nos haga ver lo que en ellas hay de divinidad y de
justicia?
-Claro que sí -le respondí-.
[6] -Entonces, ¿es lo mismo saber del hombre o de Dios que saber
música, aritmética, astronomía u otra materia semejante?
-De ninguna manera -contesté-.
-Luego no me respondiste bien antes -me dijo él-. Porque hay
conocimientos que nos vienen del aprendizaje o de cierto ejercicio;
otros, por la visión directa. Por ejemplo, si alguien te dijera que hay allá
en la India un animal de naturaleza distinta a todos los otros, sino que
es así o asá, múltiple de forma y de color vario, no sabrías lo que es
antes de verlo, y de no haberlo oído a quien lo vio, no podrías decir de
él ni una palabra.
[7] -Cierto que no -le contesté-.
-¿Cómo, pues -me replicó-, pueden los filósofos tener una justa
concepción de Dios o hablar de él con verdad, si no tienen ciencia de
Él, puesto que ni le han visto ni le han oído jamás?
-Pero la divinidad -le repliqué- padre, no por los ojos que para esos
filósofos lo divino es visible, como los otros vivientes, sino sólo
comprensible por el pensamiento, como dice Platón, y yo lo creo.
5 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
¿Puede el alma ver a Dios?
4. [1] ¿Luego -me dijo-, es que nuestro pensamiento está dotado, en
cualidad y en capacidad, de una tal fuerza, ya que anteriormente no
pudo percibir por los sentidos? ¿O es que la inteligencia humana jamás
será capaz de ver a Dios, sin estar adornada por el espíritu de
santidad?
-Platón, en efecto -contesté yo-, afirma que tal es el ojo del espíritu (cf.
Platón, República 533d; Fedón 66b-67c) y que justamente nos ha sido
dado para contemplar, con ese mismo ojo, siempre que sea puro y
sencillo (cf. Platón, Fedón 65e-66a), al ser mismo, que es causa de
todo lo inteligible, sin color, sin forma, sin tamaño, sin nada de cuanto
el ojo ve (cf. Platón, Fedro 247c); sino que es el ser mismo, más allá de
toda esencia (cf. Platón, República 509b), inefable e inexplicable (cf.
Platón, Timeo 28c; Epístola 7,341c-d); único bello y bueno (cf.
Platón, República 509b); es súbitamente (cf.
Platón, República 210e-211a) que las almas que están naturalmente
bien dispuestas, tienen la intuición, por su afinidad y su deseo de verlo
(cf. Máximo de Tiro, Disertaciones filosóficas 11,9d).
[2] -¿Cuál es, entonces -me dijo-, nuestro parentesco con Dios? ¿Es
que el alma es también divina e inmortal y una partícula de aquel
soberano espíritu? Y como aquella ve a Dios, ¿también podremos
nosotros, con nuestro espíritu, alcanzar a comprender la divinidad y
gozar desde ahora la felicidad?
-Absolutamente -le dije-.
-¿Y todas las almas -preguntó- de los vivientes tienen la misma
capacidad, o es diferente el alma de los hombres del alma de un
caballo o de un asno?
-No hay diferencia alguna -respondí-, sino que son en todos las
mismas.
[3] -Luego también -concluyó- verán a Dios los caballos y los asnos, o
le habrán ya visto alguna vez.
-No -le dije-, pues ni siquiera le ve la mayor parte de los hombres, a no
ser que se viva con rectitud, después de haberse purificado con la
justicia y todas las demás virtudes.
-Luego -me dijo- no ve el hombre a Dios por su parentesco con Él, ni
porque es espíritu, sino porque es sabio y justo.
-Así es -le contesté-, y porque tiene la facultad con que conocer a Dios.
-¡Muy bien! ¿Es que las cabras y las ovejas pueden cometer injusticia
contra alguien?
-Contra nadie en absoluto -le conteste-.
[4] -Entonces -replicó-, según tu razonamiento, también estos animales
verán a Dios.
6 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
-No, porque su cuerpo, dada su naturaleza, les esestoy
Buscar impedimento.
registrado | ¿registrarme?
-Si estos animales -me interrumpió- tomaran voz, sábete que tal vez a
justo título se desatarían en injurias contra nuestro cuerpo. Pero, en fin,
dejemos ahora esto, y concedido como tú dices. Dime sólo una cosa:
¿Ve el alma a Dios mientras está en el cuerpo, o separada de él?
[5] -Incluso -respondí-, aun estando el alma en la forma de hombre, le
es posible llegar ahí por medio del espíritu; sin embargo, desatada del
cuerpo y venida a ser ella misma, entonces es cuando alcanza aquello
que por tanto tiempo había deseado.
-¿Y se acuerda de ello cuando vuelve otra vez al cuerpo de un
hombre?
-No me parece -respondí-.
-Entonces -repuso él-, ¿qué provecho han sacado de verlo, o qué
ventaja tiene el que vio sobre el que no vio, cuando de ello no queda ni
recuerdo?
[6] -No sé qué responderte -le dije-.
Y ¿qué pena sufren -me dijo- las que son juzgadas indignas de esta
visión?
-Viven encarceladas en cuerpos de bestias, y esto constituye su
castigo (cf. Platón, Fedro 81d; Timeo 92c).
-Ahora bien -me replicó-, ¿saben ellas que por esta causa viven en
tales cuerpos, en castigo de algún pecado?
No lo creo.
[7] -Luego, según parece, tampoco éstas -concluyó- sacan provecho
alguno de su castigo, y aun diría yo que ni castigo sufren, desde el
momento que no tienen conciencia de ser castigadas.
-Así es, en efecto.
-En conclusión -me dijo-, ni las almas ven a Dios, ni transmigran a
otros cuerpos; pues sabrían que es ése su castigo y temerían en lo
sucesivo cometer el más ligero pecado. Ahora, que sean capaces de
entender que existe Dios y que la justicia y la piedad son un bien,
también yo te lo concedo.
-Tienes razón -le contesté-.
El alma no es una naturaleza inmortal
5. [1] -Así, pues, nada saben aquellos filósofos sobre estas cuestiones,
pues no son capaces de decir ni qué cosa sea el alma.
-No parece que lo sepan.
-Tampoco, por cierto, hay que decir que sea inmortal, pues si es
inmortal, claro es que tiene que ser increada.
-Sin embargo -le dije yo-, por increada e inmortal la tienen algunos, los
llamados platónicos.
-¿Y tú también -me dijo él- tienes el mundo por increado?
7 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
-Hay quienes lo dicen, peroBuscar
no soy de su opinió[Link] registrado | ¿registrarme?
[2] -Y haces bien. Pues ¿por qué motivo un cuerpo tan sólido,
resistente, compacto y variable, que cada día perece y nace, ha de
pensarse razonablemente que no procede de algún principio? (cf.
Platón, Timeo 28b-c) Ahora bien, si el mundo es creado, forzoso es
que también lo sean las almas y que haya un momento en que no
existan. Porque, efectivamente, fueron hechas por causa de los
hombres y de los otros seres vivientes, aún en el supuesto de que tú
digas que fueran creadas absolutamente separadas y no juntamente
con sus propios cuerpos.
-Así parece ser exactamente.
-¿No son, entonces, inmortales?
-No, puesto que el mundo nos pareció ser creado.
[3] -Sin embargo, yo no afirmo que todas las almas mueran, lo que
sería una verdadera suerte para los malvados (cf. Platón, Fedón 107c).
¿Qué digo, pues? Que las de los piadosos permanecen en un lugar
mejor, y las injustas y malas, en otro peor, esperando el tiempo del
juicio. Así, unas que han aparecido dignas de Dios, ya no mueren;
otras son castigadas mientras Dios quiera que existan y sean
castigadas.
[4] -¿Acaso vienes tú a decir lo mismo que deja entender Platón en el
"Timeo" sobre el mundo, es decir, que en sí mismo, en cuanto fue
creado, es también susceptible de disolución y corruptible, pero que no
se disolverá ni tendrá parte en la muerte por designio de Dios? (cf.
Platón, Timeo 41b). ¿Así te parece a ti también acerca del alma y, en
general, acerca de todo lo demás? Porque (según tu opinión Platón
declara que) cuanto después de Dios es o ha de ser jamás, todo tiene
naturaleza corruptible y capaz de desaparecer y dejar de existir. Sólo
Dios es increado e incorruptible, y por eso es Dios; pero todo lo demás
fuera de Dios es creado y corruptible. [5] Por esta causa mueren y son
castigadas las almas. Porque si fueran increadas, ni pecarían ni
estarían llenas de insensatez, ni serían ora cobardes, ora temerarias,
ni pasarían voluntariamente a los cuerpos de cerdos, serpientes o
perros, ni fuera tampoco lícito, de ser increadas, obligarlas a ello. Lo
increado, en efecto, es semejante a lo increado, y no sólo semejante,
sino igual e idéntico, sin que sea posible que uno sobrepase a otro en
poder ni en honor. [6] De donde precisamente se sigue que el no
engendrado no puede ser múltiple. Porque si en ellos hubiera alguna
diferencia, jamás pudiéramos dar con la causa de ella por más que la
buscáramos, sino que, remontándonos con el pensamiento hasta lo
infinito, tendríamos que parar, rendidos, en un solo increado, y decir
que él es la causa de todo lo demás.
-¿Acaso -pregunté yo- todo eso se les pasó por alto a Platón y
Pitágoras, hombres sabios, que han venido a ser para nosotros como
8 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
la muralla y fortaleza de la Buscar
filosofía? estoy registrado | ¿registrarme?
El alma participa de la vida en tanto que Dios quiere que ella
viva
6. [1] -Nada me importa -me contestó- de Platón ni de Pitágoras, ni en
absoluto de nadie que tales opiniones haya tenido. Porque la verdad es
ésta, y tú puedes comprenderla por el siguiente razonamiento: el alma,
o es vida o tiene vida. Pero, si es vida, tendrá que hacer vivir a otra
cosa, no a sí misma, al modo que el movimiento mueve a otra cosa,
más bien que a sí mismo. Que el alma viva, nadie habrá que lo
contradiga. Sin embargo, si vive, no vive por ser vida, sino porque
participa de la vida. Ahora bien, una cosa es lo que participa y otra
aquello de que participa; y si el alma participa de la vida, es porque
Dios quiere que viva. [2] Así, de la misma manera dejará de participar
un día, cuando Dios quiera que no viva. Porque no es el vivir propio de
ella como lo es de Dios; como el hombre no subsiste siempre, ni está
siempre el alma unida con el cuerpo, sino que, como venido el
momento de deshacerse esta armonía (cf. Platón, Fedón 92-94), el
alma abandona al cuerpo, y deja el hombre de existir; de modo
semejante, venido el momento de que el alma tenga que dejar de
existir, se aparta de ella el espíritu vivificante, y el alma ya no existe,
sino que retorna nuevamente allí de donde fue tomada.
El conocimiento de la verdad sólo puede ser tomado de los profetas
7. [1] -Entonces -le dije-, ¿a qué maestro vamos a recurrir o dónde
podemos buscar ayuda, si ni en éstos (Platón y Pitágoras) se halla la
verdad?
-Existieron hace mucho tiempo ciertos hombres más antiguos que
todos esos tenidos por filósofos, hombres bienaventurados, justos y
amigos de Dios, los cuales hablaron inspirados por el Espíritu divino, y
pronunciaron oráculos sobre lo porvenir, aquello justamente que se
está cumpliendo ahora; son los que se llaman profetas. Estos son los
solos que vieron y anunciaron la verdad a los hombres, sin temer ni
adular a nadie, sin dejarse vencer de la vanagloria, sino llenos del
Espíritu Santo, sólo dijeron lo que vieron y oyeron. [2] Sus escritos se
conservan todavía, y quien los lea y les preste fe, puede sacar el más
grande provecho en las cuestiones de los principios y fin de las cosas
y, en general, sobre aquello que un filósofo debe saber. Porque no
compusieron jamás sus discursos con demostración, como quiera que
ellos sean testigos fidedignos de la verdad por encima de toda
demostración; y por lo demás, los sucesos pasados y los actuales nos
9 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
obligan a adherirnos a lasBuscar
palabras proferidas por
estoysu intermedio.
registrado [3]
| ¿registrarme?
También por los milagros que hacían (cf. 1 Co 2,4), es justo creerles,
pues ellos glorificaban al autor del universo, Dios y Padre, y
anunciaban a Cristo, Hijo suyo, que de Él procede. En cambio, los
falsos profetas, a quienes llena el espíritu embustero e impuro, no
hicieron ni hacen eso, sino que se atreven a realizar ciertos prodigios
para espantar a los hombres y glorificar a los espíritus del error y a los
demonios (cf 1 Tm 4,1).
Por tu parte y antes que todo, ruega que se te abran las puertas de la
luz, pues estas cosas no son fáciles de ver y comprender por todos,
excepto a quien Dios y su Cristo concede comprenderlas.
Partida del anciano. Conversión de Justino. Reproches de Trifón a los
cristianos
8. [1] Esto dicho y muchas otras cosas que no hay por qué referir
ahora, marchóse el anciano, después de exhortarme a proseguir la
meditación, y yo no le volví a ver más. Pero inmediatamente sentí que
se encendía un fuego en mi alma y se apoderaba de mí el amor a los
profetas y a aquellos hombres que son amigos de Cristo; y dialogando
conmigo mismo sobre las palabras del anciano, hallé que ésta sola es
la filosofía segura y provechosa. [2] De este modo, pues, y por estos
motivos soy yo filósofo, y quisiera que todos los hombres, poniendo el
mismo fervor que yo, siguieran las palabras del Salvador. Pues hay en
ellas un no sé que de temible y son capaces de conmover a los que se
apartan del recto camino, a par que, para quienes las meditan, se
convierten en dulcísimo descanso. Por tanto, si tú también te
preocupas algo de ti mismo, aspiras a la Salvación y tienes fe en Dios,
como a hombre que no es ajeno a estas cosas, posible te es alcanzar
la felicidad, reconociendo al Cristo de Dios e iniciándote en sus
misterios.
[3] Apenas hube yo dicho esto, carísimo amigo(3), los compañeros de
Trifón estallaron en una carcajada, y él, sonriendo me dijo:
-Acepto algunas de las cosas que has dicho y admiro, desde luego, tu
fervor por las cosas divinas; sin embargo, más te hubiera valido seguir
profesando la filosofía de Platón o de algún otro, mientras practicaras
la constancia, el dominio de ti mismo y la temperancia, que no dejarte
engañar por doctrinas mentirosas, haciéndote discípulo de hombres
miserables. Porque mientras tú permanecieras en aquel modo de
filosofía y llevaras vida irreprochable, aún te quedaba esperanza de
mejor destino; pero una vez que has abandonado a Dios y has puesto
tu esperanza en un hombre, ¿qué salvación te queda ya? [4] Si
quieres, pues, escuchar mi consejo -porque ya te tengo por amigo
mío-, en primer lugar, circuncídate, luego observa, como está prescrito
10 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
por la Ley, el sábado, las Buscar
fiestas y los noviluniosestoy
de Dios (cf. Is
registrado 1,13;
| ¿registrarme?
Col 2,16), y cumple, en una palabra, cuanto está escrito en la Ley.
Entonces, seguramente alcanzarás misericordia de parte de Dios. En
cuanto al Cristo (= Mesías), si es que ha nacido y está en alguna parte,
es desconocido y ni él se conoce a sí mismo ni tiene poder alguno,
hasta que venga Elías a ungirle y le manifieste a todo el mundo.
Ustedes, empero, dando oído a vanas voces, se fabrican un Cristo a
ustedes mismos y por causa suya están ahora pereciendo sin fin
alguno.
Comienzo del diálogo en el estadio central de Xysto
9. [1] Disculpa tienes ¡oh hombre! -repliqué yo-, y se te puede
perdonar, pues no sabes lo que dices, sino que, siguiendo a maestros
que no entienden las Escrituras, y como adivinando, dices lo que se te
pasa por la cabeza… Déjame demostrarte que no estamos engañados,
y que jamás dejaremos de confesar a ese hombre, por más que ello
nos valga la reprobación de nuestros semejantes, y aunque el más
cruel tirano se empeñe en hacernos apostatar. Si te quedas, voy a
demostrarte que no hemos prestado fe a fábulas vanas (cf. 2 P 1,16) ni
a doctrinas no demostradas, sino a palabras llenas del Espíritu divino,
de las que brota la fuerza y florece la gracia.
[2] Soltaron entonces nuevamente los compañeros de Trifón la
carcajada y se pusieron a gritar descortésmente. Yo, entonces,
poniéndome en pie, me disponía a marcharme; pero Trifón, asiéndome
del manto, me dijo que no me dejaría hasta que no hubiera cumplido
mi promesa.
-Entonces que no alboroten tus compañeros -le contesté yo- y no se
conduzcan tan descortésmente. Si quieren, que escuchen en silencio;
y si tienen algún quehacer más importante que les impida escuchar,
que se vayan, y nosotros, retirándonos un poco más, podremos
proseguir en paz nuestro diálogo.
[3] Convino Trifón mismo en que así se hiciera, y efectivamente, de
común acuerdo, nos dirigimos al estadio(4) central de Xysto. Dos de
sus compañeros, entre burlas y mofas por nuestro fervor, se separaron
del grupo; nosotros llegados que fuimos donde había de cada lado dos
bancos de piedra, se sentaron en uno de ellos los compañeros de
Trifón, y habiendo tocado alguno el tema de la guerra de Judea, se
pusieron a conversar sobre ella.
Trifón reprocha a los cristianos su negación a observar la Ley
10. [1] Cuando ellos terminaron, tomé yo nuevamente la palabra y
empecé a hablarles de esta manera:
11 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
-¿Hay alguna cosa más que nos reprochen, amigos,
Buscar estoyoregistrado
sólo se trata de
| ¿registrarme?
que no vivimos conforme a la ley de ustedes, ni circuncidamos nuestra
carne, como sus padres, ni observamos los sábados como ustedes?
¿O es que también nuestra vida y nuestras costumbres es objeto de
calumnias entre ustedes? Quiero decir, si es que también ustedes
creen que nos comemos a los hombres, y que después del banquete,
apagadas las luces, nos revolvemos en ilícitas uniones. O, en fin, si
sólo condenan en nosotros que nos adhiramos a doctrinas como las
que profesamos, y que nuestra fe, según piensan ustedes, no es más
que una opinión errónea.
[2] -Esto es lo que nos sorprende -contestó Trifón-; no todo eso que el
vulgo rumorea, que son cosas indignas de crédito, pues son
incompatibles la humana naturaleza. Por mi parte, conozco sus
preceptos, contenidos en el que llaman Evangelio, tan maravillosos y
grandes que me doy a pensar que nadie sea capaz de cumplirlos. Yo
me he tomado el trabajo de leerlos... [3] Pero lo que sobre todo nos
tiene perplejos es que ustedes, que dicen practicar la religión, y
pretenden ser diferentes de los otros pero sin separarse de ellos de
ninguna forma, y sin que su vida se distinga de la de los gentiles.
Como quiera que ni guardan las fiestas ni el sábado ni practican la
circuncisión. Y para colmo de todo, poniendo sus esperanzas en un
hombre crucificado (cf. Jr 17,5), confiando recibir, sin embargo, algún
bien de parte de Dios, sin observar sus mandamientos. ¿O es que no
has leído que será exterminada de su linaje toda alma que no se
circuncide al octavo día (cf. Gn 17,14)? Lo cual vale igualmente sobre
los extranjeros que sobre los esclavos comprados a precio de dinero
(cf. Gn 17,12. 27). [4] Así, ustedes desprecian de partida la Alianza (cf.
Gn 17,14) misma, descuidando lo que de ella se sigue, y aún intentan
persuadirnos que conocen a Dios, cuando no hacen nada de lo que
hacen los que temen a Dios (cf. Hch 10,2. 22; 13,16. 26). Si, pues,
tienes algo que responder a estos cargos y nos demuestras de qué
modo tienen esperanza alguna no obstante no observar la ley, te
escucharíamos con mucho gusto y podríamos luego, según el mismo
método, examinar juntos los otros puntos.
Notas
(3) Se trata de Marco Pompeyo, a quien está dedicado el Diálogo (cf. 141).
(4) La palabra stádion designa aquí el espacio consagrado a las competencias de
atletismo.
Cristo, ley Eterna, pone fin a la ley del Horeb. Los cristianos son la
12 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
verdadera raza israelita Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
11. [1] -Otro Dios, Trifón, ni lo habrá ni lo hubo desde la eternidad -así
le contesté yo-, fuera del que creó y ordenó este universo. Pero
tampoco creemos nosotros que uno sea nuestro Dios y otro el de
ustedes, sino el mismo que sacó a sus padres de la tierra de Egipto
con mano poderosa y brazo excelso ([Link] 13,3. 9. 14. 16; 6,1; Dt 4,34;
5,15; Sal 135,12); ni en otro alguno hemos puesto nuestra confianza -
pues tampoco le hay-, sino en el mismo que ustedes, en el Dios de
Abrahán y de Isaac y de Jacob. Pero la hemos puesto, no por
mediación de Moisés ni de la ley, pues en ese caso haríamos lo mismo
que ustedes. [2] Lo que he leído, Trifón, es que vendría una última Ley
y una Alianza superior a todas las otras, que ahora tienen que guardar
todos los hombres que aspiren a la herencia de Dios, porque la ley
dada sobre el monte Horeb es ya vieja y les atañe sólo a ustedes; pero
la otra se dirige a todos sin excepción. Ahora bien, una ley instituida
contra otra ley, pone fin a la primera; y una disposición nueva, deja
igualmente sin efecto el primero. Y a nosotros, Cristo nos ha sido dado
como ley eterna y última y como Alianza segura, después del cual ya
no hay ni ley ni ordenación ni mandamiento. [3] ¿O es que tú no has
leído lo que dice Isaías?: "Escúchenme, escúchenme, pueblo mío; y
los reyes préstenme oído. Porque de mí saldrá una ley, y mi juicio para
ser luz de las naciones. Mi justicia se acerca a toda prisa y saldrá mi
salvación y en mi brazo esperarán las naciones" (Is 51,4-5). Y por
Jeremías dice igualmente sobre esta misma nueva Alianza: "Miren que
vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y
con la casa de Judá una alianza nueva, no la que establecí con sus
padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de
Egipto" (Jr 31,31-32). [4] Así, pues, Dios anunció que había de
establecer una Alianza nueva (cf. Jr 31,31), y ésta para luz de las
naciones (cf. Is 51,4); como veamos y estemos convencidos que, por la
virtud del nombre de este mismo Jesucristo crucificado, los hombres se
apartan de la idolatría y de toda iniquidad para acercarse a Dios,
soportando hasta la muerte en la confesión de su religión; por los
hechos mismos y por la fuerza que los acompaña, puede todo el
mundo comprender que ésta es la ley nueva (cf. Is 51,4; Jr 31,31) y la
Alianza nueva (cf. Jr 31,31), y la expectación (cf. Is 51,4; Gn 49,10) de
los que de todas las naciones esperan los bienes de Dios.
[5] Porque nosotros somos el pueblo de Israel verdadero y espiritual, la
raza de Judá, de Jacob, de Isaac y de Abrahán, el cual en la
incircuncisión (cf. Gn 15,6; Rm 4,9s.; Ga 3,6s.; 2,16), por causa de su
fe recibió de Dios el testimonio, fue bendecido y llamado padre de
muchas naciones (cf. Gn 17,5; Rm 4,17. 18); nosotros, que por medio
de este Cristo crucificado hemos sido conducidos a Dios, como
13 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
quedará demostrado en continuación
Buscar de nuestro diálogo.
estoy registrado | ¿registrarme?
Los judíos han comprendido mal la Ley de Moisés y violentan la "Ley
eterna"
12. [1] Proseguí diciendo y añadí:
-En otro pasaje clama así también Isaías: "Escuchen mis palabras, y su
alma vivirá; estableceré con ustedes una alianza eterna, las promesas
sagradas hechas a David. Miren, lo constituí testigo para las
naciones… Naciones que no te conocen, te invocarán; pueblos que de
ti no saben, se refugiarán en ti, por causa del Dios tuyo, el Santo Israel,
porque Él te glorificó" (Is 55,3-5). [2] A Él que es la Ley misma ustedes
lo despreciaron, y su Alianza nueva y santa, la desdeñaron; y ni aún
ahora lo reciben ni hacen penitencia por haber obrado mal. Porque
"sus oídos están cerrados, sus ojos enceguecidos y su corazón
engrasado" (cf. Is 6,10; Mt 13,15; Hch 28,27), grita Jeremías (cf. Jr
31,31-32), pero no le oyen. El Legislador ya ha venido, pero no lo ven.
Se da la buena nueva a los pobres, los ciegos ven (cf. Mt 11,5; Lc 7,22;
Is 29,18-19), y ustedes no comprenden. [3] Necesaria es ya la segunda
circuncisión (cf. Jos 5), y ustedes se enorgullecen de aquella
(circuncisión) de la carne (cf. Flp 3,3). La nueva ley quiere que guarden
el sábado continuamente (cf. Rm 14,5; Ga 4,10s.; Col 2,17), y ustedes,
con pasar un día sin hacer nada, ya les parece que son religiosos, sin
entender el motivo por que les fue ordenado el sábado; comiendo pan
ázimo, pretender cumplir la voluntad del Señor. No se complace en eso
el Señor Dios nuestro. Si hay entre ustedes un perjuro o ladrón, que
deje de serlo; si hay un adúltero, arrepiéntase y habrá observado los
sábados de delicias, los verdaderos sábados de Dios (cf. Is 58,13). Si
alguno de entre ustedes no tiene las manos puras, lávese y queda puro
(cf. Is 1,16).
La remisión de los pecados sólo se obtiene por la sangre de Cristo.
Testimonio de Isaías
13. [1] Porque no fue a un baño adonde les mandó Isaías (cf. Is 1,16)
para borrar, por una inmersión, sus crímenes y demás pecados, que
toda el agua del mar no bastaría para limpiar. No, fue aquel baño de
salvación el que anunció desde antiguo el profeta para los que se
arrepienten y se purifican, no ya por la sangre de machos cabríos y de
ovejas (cf. Sal 49,13; Is 1,11; Hb 9,12. 13), ni por la ceniza de los
novillos (cf. Nm 19,9. 10; Hb 9,13), ni por ofrendas de flor de harina (cf.
Lv 14,10), sino por la fe, gracias a la sangre de Cristo y de su muerte
(cf. Hb 9,12-14). Para este fin murió Él, como dijo el mismo Isaías con
estas palabras: [2] "Revelará el Señor su brazo santo delante de todas
14 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
las naciones y verán todas las naciones y las estoy
Buscar cimas de la tierra
registrado la
| ¿registrarme?
salvación que viene de Dios. Retírense, retírense, retírense, salgan de
allí y no toquen nada impuro; salgan de en medio de ella. Sepárense
los que llevan los vasos del Señor, porque no marcharán en medio del
tumulto. Porque delante de ustedes marchará el Señor, y el que los
congrega es el Señor Dios Israel. Miren que mi siervo comprenderá,
será exaltado y sobremanera glorificado. [3] Del mismo modo que
muchos se asombrarán por tu causa, en tanto que los hombres
despreciarán tu figura y tu gloria, así muchas naciones se maravillarán
por su causa, y cerrarán los reyes su boca. Porque quienes no tuvieron
noticia de él, le verán, y los que no le habían oído nombrar, le
comprenderán. Señor, ¿quién dio crédito a lo que habíamos
anunciado? Y el brazo del Señor, ¿a quién le fue revelado?
Anunciamos como un niño, delante de Él, como una raíz en tierra
sedienta. [4] No tiene figura ni gloria .Le vimos y no tenía figura ni
belleza, sino que su figura era sin honor y deficiente ante los hijos de
los hombres. Hombre entregado a los azotes y que sabe soportar la
debilidad; se aparta la vista de su faz; fue deshonrado y no fue
considerado. Él lleva sobre sí nuestros pecados y por nosotros sufre
dolor; nosotros consideramos que él estaba abandonado al sufrimiento,
a los golpes y al mal tratamiento. [5] Él fue herido por nuestros
pecados y debilitado por nuestras iniquidades. El castigo que nos valió
la paz cayó sobre él. Por su herida fuimos nosotros curados. Todos
como ovejas nos extraviamos. Cada uno anduvo errante por su
camino, y el Señor le entregó a nuestros pecados, y él, al ser
maltratado, no abre su boca. Como oveja fue conducido al matadero,
como el cordero que está mudo ante el esquilador, así Él no abre su
boca. [6] En su humillación le fue quitado su juicio. Pero su generación,
¿quién la explicará? Porque es arrebatada de la tierra su vida. Por las
iniquidades de mi pueblo, va él a la muerte. Entregaré a los malvados a
cambio de su sepultura, y a los ricos por su muerte. Porque Él no
cometió iniquidad ni se halló dolo en su boca; el Señor quiere
purificarle de su herida. Si hicieran una ofrenda por el pecado, su alma
verá descendencia de larga vida. [7] El Señor quiere aliviar el
sufrimiento de su alma, mostrarle luz, plasmarle en inteligencia,
justificar al justo que sirvió bien a muchos. Él llevará sobre sí nuestros
pecados; por eso recibirá en herencia a muchos hombres y repartirá
los despojos de los fuertes, por haber sido entregada su alma a la
muerte. Fue contado entre los inicuos y cargó con los pecados de
muchos, y por las iniquidades de ellos fue entregado. [8] ¡Alégrate,
estéril que no das a luz! Prorrumpe en gritos de júbilo, la que no sufres
dolores de parto; porque más son los hijos de la abandonada que no
los de la que no tiene marido. Porque el Señor dijo: Ensancha el lugar
de tu tienda y de tus moradas; fíjalas sin ahorrar espacio, alarga tus
15 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
cuerdas y afianza bien tus Buscar
clavos; extiéndete a derecha y a izquierda,
estoy registrado y
| ¿registrarme?
tu descendencia heredará naciones y habitarás ciudades
abandonadas. [9] No temas porque fuiste avergonzada; ni te confundas
porque fuiste ultrajada. Porque de tu vergüenza te olvidarás para
siempre, y del ultraje de tu viudez no te volverás a acordar. Porque el
Señor se hizo un nombre para sí, y es Él quien te ha salvado, Dios
Israel será llamado por toda la tierra. Como mujer abandonada y
tímida, te ha llamado el Señor; como mujer aborrecida desde su
juventud" (Is 52,10-54,6).
Baño ritual y bautismo; ázimos y "nueva levadura. Profecía de Isaías
sobre el Nuevo Legislador
14. [1] Así, pues, por el baño de la penitencia y del conocimiento de
Dios, que fue instituido para remedio de la iniquidad de los pueblos de
Dios, como clama Isaías (cf. Is 53,8), hemos creído y sabemos que
este baño bautismal, que predijo el profeta, es el único que puede
purificar a los que hacen penitencia; ésta es el agua de la vida (cf. Jr
2,13; Jn 4,10. 14; Ap 21,6; 22,17). Esos pozos (cf. Cf. Jr 2,13), empero,
que ustedes se cavaron, están rotos y de nada les aprovechan. ¿Qué
provecho, en efecto, se sigue de un baño que sólo limpia la carne y el
cuerpo? [2] Lávense el alma de la ira, de la avaricia, de la envidia y del
odio, y entonces el cuerpo estará puro (cf. Lc 11,41). Tal es, en efecto,
lo que significan los ázimos: que ustedes no realicen las viejas obras
de la mala levadura (cf. 1 Co 5,7-8). Pero ustedes, todo lo han
entendido carnalmente, y tienen por religión todo eso, aun cuando
tengan las almas llenas de engaño y, en una palabra, de toda maldad.
[3] De ahí que, después de los siete días de comer pan ázimo, Dios les
mandó que pusieran en la masa nueva levadura, es decir, que
practiquen obras nuevas y no vuelvan a repetir las antiguas malas.
Para demostrarles que eso es lo que les pide este Nuevo Legislador,
les citaré otra vez las palabras ya por mí dichas (cf. 12,1), con otras
que han sido omitidas. Fueron dichas por Isaías así: [4] "Escúchenme y
vivirá su alma, y estableceré con ustedes una alianza eterna, las
promesas sagradas hechas a David. Miren que le di por testimonio
para las naciones, por príncipe y legislador para los pueblos. Naciones
que no te conocían, te invocarán, y pueblos que de ti no sabían, se
refugiarán en ti, a causa de tu Dios, el Santo de Israel, porque Él te
glorificó. [5] Busquen a Dios y, cuando le hayan encontrado,
invóquenlo, cuando se acerque a ustedes. Que el impío abandone sus
caminos y el hombre inicuo sus designios, para volverse al Señor, y
obtendrá misericordia, pues (el Señor) perdonará totalmente sus
pecados. Porque no son mis designios como sus designios, ni mis
caminos como sus caminos; sino que cuanto dista el cielo de la tierra,
16 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
tanto dista mi camino deBuscarsu camino y mis pensamientos
estoy registrado de sus
| ¿registrarme?
pensamientos. [6] Porque como cae la nieve o la lluvia del cielo y no
retornan sin haber abrevado la tierra, sin haberla fecundado y hacerla
germinar, sin haberle dado la semilla al que siembra y pan como
alimento, así será la palabra que saliere de mi boca; no volverá hasta
que se cumpla cuanto yo he querido y haga prosperar mis
mandamientos. [7] Porque saldrán en alegría y en júbilo serán
enseñados. Porque los montes y collados saltarán para recibirlos, y
todos los árboles de los campos aplaudirán con sus ramas, y en lugar
de la zarza se levantará el ciprés, y en lugar de la ortiga brotará el
mirto. Y el Señor será un nombre y un signo eterno, y no
desaparecerá" (Is 55,3-12).
[8] Estas palabras, ¡oh Trifón! -proseguí yo-, y otras semejantes, por los
profetas pronunciadas, parte se refieren al primer advenimiento de
Cristo, en que fue anunciado que aparecería sin gloria ni belleza (cf. Is
53,2-3) y sujeto a la muerte (cf. Is 53,8. 9); parte, a su segunda venida,
cuando se presentará con gloria (cf. Mt 24,30; Mt 25,31; Is 33,17) por
encima de las nubes (cf. Dn 7,13; Mt 24,30), y su pueblo verá (cf. Za
12,10; Jn 19,37; Ap 1,7) y reconocerá a Aquel a quien traspasaron a
golpes, como de antemano dijeron Oseas (atribución errónea), uno de
los doce profetas, y Daniel (7,13).
El "verdadero ayuno de Dios". Profecía de Isaías
15. [1] Ahora sepan cuál es el ayuno verdadero de Dios, para que
agraden a Dios. [2] Isaías, efectivamente, lo proclamó así: "Levanta tu
voz con fuerza y no cejes; como con trompeta alza tu voz y denuncia a
mi pueblo sus pecados y a la casa de Jacob sus iniquidades. A mí me
buscan día a día, desean conocer mis caminos, como un pueblo que
practicara la justicia y no hubiera abandonado el juicio de Dios. [3]
Ahora me piden juicio justo y desean acercarse a Dios diciendo:
¿Cómo es que ayunamos y tú no lo miraste? ¿Humillamos nuestras
almas y no lo advertiste? Porque en los días de sus ayunos hacen su
voluntad y golpean a todos sus súbditos. Miren que ayunan para
pleitos y peleas, hiriendo a puñetazos al humilde. ¿Para qué sirve el
ayuno que me ofrecen, para que hoy oiga el tumulto de su voz? [4] No
es ése el ayuno que yo escogí, ni este día para que el hombre humille
su alma. Ni aun cuando dobles tu cuello como un junco, y tiendas un
lecho de estera y ceniza; ni aun así podrán llamarlo un ayuno o un día
agradable al Señor. No es ése el ayuno que yo escogí, dice el Señor;
sino desata más bien toda atadura de injusticia; rompe los lazos de los
contratos violentos, despide en libertad a los oprimidos, y rompe toda
escritura inicua. [5] Parte tu pan con el hambriento, y a los pobres sin
techo condúcelos a tu casa; si ves a un desnudo, vístele, y no
17 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
desprecies a los de tu misma
Buscar especie. Entonces como la | aurora
estoy registrado ¿registrarme?
romperá tu luz, y tus vestidos al punto resplandecerán; tu justicia
caminará delante de ti, y la gloria del Señor te cubrirá. Entonces
gritarás y Dios te escuchará. Cuando aún estés hablando, te dirá:
"Heme aquí". [6] Si quitares de ti la atadura y la mano levantada, y la
palabra de murmuración, y dieres de corazón tu pan al hambriento, y
saciares al alma humillada; entonces se levantará en las tinieblas tu
luz, tus tinieblas serán como mediodía, y tu Dios estará contigo para
siempre, y te hartarás conforme deseare tu alma, tus huesos
engordarán y serán como huerto irrigado, fuente de agua, o tierra en
que no hay falta de agua" (Is 58,1-11).
[7] Circunciden, pues, el prepucio de su corazón, como las palabras de
Dios lo piden en todos estos discursos.
La circuncisión fue dada como un signo para quienes mataron
al Justo y persiguen a sus discípulos
16. [1] Dios mismo, por medio de Moisés, clama de esta manera:
"Circunciden la dureza de su corazón, y no endurezcan más su cuello.
Porque el Señor Dios nuestro, y Señor de los señores, es Dios grande
y fuerte y terrible, que no admira la persona, ni admitirá regalo" (Dt
10,16-17). Y en el Levítico: "Puesto que pecaron y me despreciaron, y
caminaron delante de mí torcidamente, yo también caminaré con ellos
torcidamente, y los aniquilaré en la tierra de sus enemigos. Entonces
se arrepentirá su corazón incircunciso" (Lv 26,4041).
[2] Porque la circuncisión según la carne, que tuvo principio en
Abrahán, fue dada para señal (cf. Gn 17,11), a fin de que estuvieran
separados de las otras naciones y también de nosotros, y así sufran
ustedes solos lo que ahora con justicia sufren, y sus tierras queden
yermas, y sean consumidas por el fuego sus ciudades, y los
extranjeros se coman sus frutos delante de ustedes (cf. Is 1,7) y
ninguno de entre ustedes pueda subir a Jerusalén. [3] Porque por
ninguna otra señal se distinguen del resto de los hombres, sino por la
circuncisión de su carne. Y nadie de entre ustedes -creo yo- osará
decir que Dios no previó o no prevé ahora lo por venir, y que no da a
cada uno lo que merece. Y con razón y justicia les ha venido todo eso
a ustedes.
[4] Porque mataron al Justo (cf. Is 57,1; St 5,6), y antes de Él a sus
profetas (cf. Mt 23,31; Lc 13,34). Y ahora desechan a los que esperan
en Él y aquél que lo ha enviado, el Dios omnipotente y Creador de
todas las cosas; y, en cuanto está de parte de ustedes, lo deshonran,
elevando en sus sinagogas imprecaciones contra los que creen en
Cristo. No tienen, en efecto, poder para poner sus manos sobre
18 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
nosotros, porque se lo impiden
Buscar quienes ahora estoy
nos registrado
gobiernan; pero
| ¿registrarme?
cada vez que lo pudieron, lo hicieron. [5] De ahí que clame Dios contra
ustedes por boca de Isaías: "Miren cómo pereció el justo y a nadie le
importó. Porque es en presencia de la injusticia que es arrebatado el
justo. En paz estará; su sepultura fue quitada de en medio de los
hombres. Pero ustedes acérquense aquí, hombres inicuos, raza de
infieles e hijos de la mentira, del adulterio y de la fornicación. ¿De
quién se burlan y contra quién abrieron la boca y soltaron su lengua?"
(Is 57,1-3).
Los judíos enviaron emisarios por toda la tierra para difundir calumnias
contra los cristianos. Profecía de Isaías
17. [1] Porque no tienen las otras naciones tanta culpa de la injusticia
que se comete contra nosotros y contra Cristo, como ustedes, que son
la causa de la injusta prevención que también aquéllos tienen contra el
Justo (cf. Is 57,1) y contra nosotros, sus discípulos. En efecto, ustedes,
después de haberlo crucificado, a aquel que era el solo intachable y
justo, por cuyas llagas son curados (cf. Is 53,5) los que por Él se
acercan al Padre, cuando supieron que había resucitado de entre los
muertos y subido a los cielos, como las profecías lo habían anunciado,
no sólo no hicieron penitencia de sus malas obras, sino que,
escogiendo entonces hombres especiales de Jerusalén, los mandaron
por toda la tierra para que propalaran que había aparecido una herejía
impía, la de los cristianos, y esparcieran las calumnias que repiten
contra nosotros todos los que no nos conocen. De modo que no sólo
son culpables ustedes de su propia iniquidad, sino sencillamente de la
de todos los hombres.
[2] Con razón clama Isaías: "Por culpa de ustedes es blasfemado mi
nombre entre las naciones" (Is 52,5). Y: "¡Ay del alma de ellos!, pues
han concebido un mal designio contra sí mismos, diciendo:
"Encadenemos al justo, pues nos es molesto." Por eso, comerán los
frutos de sus obras. ¡Ay del inicuo! Según las obras de sus manos será
su sufrimiento" (Is 3,9-11). Y otra vez, en otro pasaje: "¡Ay de los que
tiran de sus pecados como de una larga cuerda, y de sus iniquidades
como de la correa de un yugo de bueyes, los que dicen: "Que apresure
su obra, y llegue ya el designio del santo Israel, para que lo
conozcamos". ¡Ay de los que llaman al mal bien, y al bien mal! Los que
hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; los que hacen de lo
amargo dulce, y de lo dulce amargo" (Is 5,18-20).
[3] Así, pues, han puesto empeño en que se propalaran por toda la
tierra acusaciones amargas, tenebrosas e injustas (cf. Is 5,20) contra la
sola luz, intachable y justo (cf. Is 51,4), enviado desde junto a Dios a
los hombres (cf. Is 51,4). Pues les pareció molesto (cf. Is 3,10) aquel
19 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
que gritaba entre ustedes: Buscar
"Está escrito: "Mi casaestoy
es casa de oración,
registrado y
| ¿registrarme?
ustedes la han convertido en una cueva de ladrones"" (cf. Mt 21,13; Mc
11,17; Lc 19,46; Is 56,7; Jr 7,11). Y echó por tierra las mesas de los
cambistas que estaban en el templo (cf. Mt 21,12; Mc 11,15); [4] y gritó:
"¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de
la menta y la ruda, y no piensan en el amor de Dios y en su juicio!
Sepulcros blanqueados, que parecen hermosos por fuera y están
llenos por dentro de huesos de cadáveres" (Mt 23,23. 27; Lc 11,42). Y
a los escribas: "¡Ay de ustedes, escribas!, que tienen las llaves, y ni
entran ustedes ni dejan entrar a los que quieren, ¡guías ciegos!" (Mt
23,13; Lc 11,52; Mt 23,16. 24).
Los cristianos observan las prescripciones de la Ley
18. [1] Puesto que tú, Trifón, has leído, según tú mismo confesaste, las
enseñanzas de nuestro Salvador, no creo haber hecho cosa fuera de
lugar al citar junto a las de los profetas algunas breves sentencias
suyas.
[2] "Lávense, entonces, háganse ahora puros, y quiten los pecados de
sus almas" (Is 1,16); pero lávense en el baño que Dios les manda, y
circuncídense con la verdadera circuncisión. Porque también nosotros
observaríamos esa circuncisión carnal y guardaríamos el sábado, y
absolutamente todas las fiestas, si no supiéramos la causa por la que
les fueron ordenadas a ustedes solos, es decir, por sus iniquidades y
su dureza de corazón. [3] Porque si soportamos cuanto se nos hace
sufrir de parte de los hombres y de los malos demonios, de modo que
aun en medio de los sufrimientos indecibles de la muerte y de los
tormentos, rogamos (cf. Mt 5,44; Lc 6,27-28. 35-36) que tenga Dios
misericordia de quienes así nos tratan y no deseamos en ninguna
manera vengarnos de ellos, tal como el Nuevo Legislador nos lo
mandó, ¿cómo no habíamos de guardar, ¡oh Trifón!, lo que no nos
produce ni leve daño, quiero decir, la circuncisión carnal, los sábados y
fiestas?
Antes de Abrahán los justos no estaban circuncidados. Después de
Moisés, fue a causa de sus tendencias idolátricas que el pueblo fue
sometido a la Ley
19. [1] -Eso es justamente -observó Trifón- lo que nos hace estar
perplejos, que soportando tales tormentos, no observan también todas
las prescripciones sobre las que estamos ahora discutiendo.
[2] -Es porque esa circuncisión no es necesaria para todos, sino sólo
para ustedes, y eso, como anteriormente dije, a fin de que sufran lo
que ahora con justicia sufren. Y tampoco tomamos su baño, ese de sus
20 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
cisternas, pues nada es en comparación de nuestro
Buscar baño de la
estoy registrado vida.
| ¿registrarme?
Por eso justamente proclama Dios: "Le han abandonado a Él, fuente
viva, y han cavado para ustedes mismos pozos rotos que no podrán
contener el agua" (cf. Jr 2,13). [3] Ustedes, los que están circuncidados
en la carne, necesitan de nuestra circuncisión; nosotros, en cambio,
que tenemos esta última, para nada necesitamos de la de ustedes.
Porque de haber sido aquélla necesaria, como ustedes presumen, no
hubiera formado Dios a Adán incircunciso, ni hubiera mirado a los
dones de Abel (cf. Gn 4,4), que ofrecía sacrificios sin estar
circuncidado, ni le hubiera agradado Enoc, incircunciso, a quien no se
le halló más, porque Dios lo trasladó (cf. Gn 5,22-24). [4] Lot,
incircunciso, se salvó de Sodoma (cf. Gn 19), pues los mismos ángeles
y el Señor lo hicieron salir antes. Noé, principio de otro linaje humano,
entró incircunciso junto con sus hijos en el arca (cf. Gn 7,1).
Incircunciso era Melquisedec, sacerdote del Altísimo (cf. Gn 14,18. 20.
19), a quien Abrahám, el primero que llevó la circuncisión en su carne,
entregó las ofrendas de los diezmos y fue por él bendecido. Y por
David anunció Dios que según el orden de Melquisedec (cf. Sal 109,4)
había de establecer a su sacerdote eterno (cf. Sal 109,4).
[5] Para ustedes solos era, pues, necesaria esta circuncisión, a fin de
que, como dice Oseas, uno de los doce profetas, el pueblo no sea más
el pueblo y la nación no sea más la nación (cf. Os 1,9-10). Sin observar
el sábado también, agradaron a Dios todos los justos anteriormente
nombrados, y después de ellos Abrahám y todos sus descendientes
hasta Moisés, bajo cuyo mando su pueblo, fabricándose un becerro de
oro en el desierto, se mostró injusto e ingrato para con Dios (cf. Ex 32).
[6] De ahí que Dios, acomodándose a aquel pueblo, mandó que se le
ofrecieran también sacrificios, como a su nombre, a fin de que no
idolatren, y aun ni eso respetaron, sino que llegaron hasta sacrificar
sus hijos a los demonios. Por la misma razón les ordenó el sábado,
para que tuvieran memoria de Dios. Y efectivamente eso fue lo que su
Verbo significó diciendo: "Para que sepan que yo soy el Dios que los
ha rescatado" (Ez 20,12. 20).
Las prescripciones sobre alimentos, consecutivas al pecado del
becerro de oro, estaban destinadas a preservar al pueblo de la idolatría
20. [1] Igualmente les mandó abstenerse de ciertos alimentos, a
fin de que aun en el comer y beber tuvieran a Dios ante los ojos, como
quiera que están inclinados y siempre prontos a apartarse de su
conocimiento, como el mismo Moisés lo dice: "Comió y bebió el pueblo
y se levantó a divertirse" (Ex 32,6). Y otra vez: Comió Jacob, se hartó,
engordó y pateó el amado: se engordó, se engrasó, se dilató y
abandonó a Dios, que lo había hecho" (Dt 32,15). Pero a Noé, que era
21 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
justo, Dios le permitió comer todo ser animado, excepto
Buscar la carne| con
estoy registrado la
¿registrarme?
sangre (Gn 9,4), es decir, la de un animal muerto naturalmente, cosa
que les narró Moisés en el libro del Génesis.
[2] Y como Trifón quería agregar las palabras: "Como las
hierbas del campo" (Gn 9,3), me adelanté yo a decir: La expresión
"como las hierbas del campo", ¿por qué no la entienden tal como fue
dicha por Dios, a saber, que como Él creó las hierbas para alimento del
hombre, de modo igual le dio los animales para comer carne? Del
hecho de que no comemos algunas de las hierbas, ustedes concluyen
que esa restricción ya había sido establecida en el tiempo de Noé.
[3] Pero la interpretación de ustedes no merece fe ninguna. En
primer lugar, pudiera sostener y afirmar que toda legumbre es hierba
(cf. Gn 9,3) que puede comerse; pero no me detendré en eso. La
verdad es que si hacemos distinción entre las legumbres y las
herbáceas, y no todas las comemos, ello no se debe a que sean
profanas o impuras (cf. Hch 10,14), sino a que son amargas,
venenosas o espinosas. En cambio, las que son dulces, o alimenticias
y muy aradables, ora se críen en el mar, ora en la tierra, ésas las
buscamos y las tomamos. [4] De igual modo, Dios les mandó que se
abstuvieran de alimentos impuros, injustos e inicuos, porque, aun
comiendo el maná en el desierto (cf. Ex 16,4-35; Nm 11,7-9; Dt 8,13.
16)) y viendo los prodigios todos que Dios hacía para ustedes, se
fabricaron el becerro de oro y le adoraron (cf. Ex 32). De ahí que con
justicia no deja de gritar: "Hijos insensatos, en los que no hay fidelidad"
(Dt 32,20; cf. Jr 4,22).
Fue a causa de los pecados del pueblo que se instituyó el
sábado. Testimonio de Ezequiel
21. [1] Por sus iniquidades y por las de sus padres, les mandó
también Dios que guardaran el sábado como señal (cf. Gn 17,11; Ez
20,20), como anteriormente dije (cf. 16,2), y les dio los otros
mandamientos; y por causa de las naciones, para que su nombre no
fuera profanado entre ellas (cf. Ez 20,22), da Él a entender que dejó a
algunos de ustedes con vida, como se lo pueden demostrar las
siguientes palabras suyas, [2] que dijo por boca de Ezequiel: "Yo soy el
Señor su Dios. Caminen en mis mandamientos y observen mis
preceptos, y no se asocien a las costumbres de Egipto. Santifiquen mis
sábados; y ello será un signo entre ustedes y yo, un signo para que
sepan que yo soy el Señor su Dios. Pero ustedes me exasperaron y
sus hijos no caminaron según mis prescripciones y no las observaron,
para cumplirlas; esos preceptos que, al hombre que los cumpliere, le
harán vivir; sino que profanaron mis sábados. [3] Y dije que iba a
22 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
derramar mi ira sobre ellosBuscar
en el desierto. Pero no lo hice,
estoy a fin |de¿registrarme?
registrado que
mi nombre no fuese enteramente profanado delante de las naciones,
de las que los saqué a vista de ellos. Y levanté mi mano contra ellos en
el desierto, para dispersarlos entre las naciones y diseminarlos por las
regiones, porque no ejecutaron mis órdenes, rechazaron mis
mandamientos, profanaron mis sábados y sus ojos se fueron tras los
pensamientos de sus padres. [4] Yo les di mandamientos que no eran
buenos y prescripciones por las cuales no podrían de vivir. Y los
mancillaré en sus casas, cuando yo pase para exterminar todo lo que
abre la matriz" (Ez 20,19-26).
Las ofrendas fueron mandadas por causa de las injusticias del
pueblo y de su idolatría. Testimonios de Amós, Jeremías y David
22. [1] Por los pecados de su pueblo y por sus idolatrías, no
porque Él tenga necesidad de semejantes ofrendas, les ordenó
igualmente lo referente a las ofrendas (cf. Jr 7,22). Escuchen cómo lo
dice por Amós, uno de los doce profetas, clamando: [2] "¡Ay de los que
desean ardientemente el día del Señor! ¿Para qué quieren ese día del
Señor? Porque él es tinieblas y no luz, como cuando un hombre huye
de la vista de un león y le sale al encuentro un oso… Huye a su casa,
apoya sus manos en la pared y le muerde una serpiente. ¿Acaso no es
tinieblas el día del Señor y no luz, una oscuridad sin claridad?
Aborrezco, detesto sus fiestas, no respiraré el olor de sus asambleas
solemnes. [3] Por lo tanto, si me traen sus holocaustos y sacrificios, no
los aceptaré, y a sus sacrificios de paz no los atenderé. Aparta de mí la
muchedumbre de tus cantos e himnos; tus instrumentos de música no
los quiero oír. Rodará como agua el juicio y como torrente invadeable
la justicia. ¿Acaso me ofrecieron en el desierto víctimas y sacrificios,
casa de Israel? -dice el Señor-. Acogieron la tienda de Moloc y la
estrella de su dios Raphán, ídolos que ustedes se hicieron. [4] Los
deportaré más allá de Damasco, dice el Señor, cuyo nombre es
Todopoderoso. ¡Ay de los que se entregan a sus placeres en Sión, y
los que ponen su confianza en el monte de Samaría! Los que son
renombrados entre los príncipes cosecharon las primicias de las
naciones. A ellos acude la casa de Israel. Pasen todos a Galana y
vean; y marchen de allí a Amath, la grande, y bajen de allí a Geth, la
de los extranjeros, las ciudades más grandes de todos esos reinos, y
miren si sus límites son mayores que sus límites. [5] Los que marchan
a un día malo, los que se acercan y se adhieren a sábados mentirosos;
los que duermen en lechos de marfil y viven apoltronados en sus
sillones, los que comen los corderos que han tomado de los rebaños y
los novillos elegidos en los establos; los que aplauden al son de los
instrumentos, y creen que esto es eterno y no pasajero; los que beben
23 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
en copas el vino y se ungen con los primeros perfumes,
Buscar pero| no
estoy registrado se
¿registrarme?
apenan por las desgracias de José. Por eso hoy marcharán cautivos a
la cabeza de los príncipes exilados; será derribada la morada de los
malhechores, y desaparecerá de Efraín el relincho de los caballos" (Am
5,18-6,7).
[6] También dice Jeremías: "Junten sus ofrendas de carne y sus
sacrificios, y coman; porque ni sobre sacrificios, ni sobre libaciones, les
mandé algo a sus padres, el día que los tomé de la mano para sacarlos
de la tierra de Egipto" (Jr 7,21-22).
[7] Y nuevamente, por boca de David, dice así en el salmo
cuarenta y nueve: "El Dios de los dioses, el Señor, habló y llamó a la
tierra desde Oriente a Poniente. Desde Sión, resplandece la gracia de
su belleza. Dios vendrá manifiestamente, el Dios nuestro, y no se
callará. Fuego se encenderá delante de Él, y en torno suyo se
desencadenará una tempestad violenta. Convocará al cielo arriba y
abajo a la tierra, para juzgar a su pueblo. Congreguen ante Él a sus
fieles, a los que ratifican su alianza con sacrificios. Anunciarán los
cielos su justicia, porque Dios es juez. [8] Escucha, pueblo mío, que te
voy a habla, Israel, que te quiero atestiguar: Dios, Dios tuyo soy Yo. No
te acusaré por tus sacrificios. En todo momento están ante mí tus
holocaustos. No aceptaré de tu casa novillos, ni de tus rebaños
machos cabríos, porque míos son todos los animales del campo, los
ganados de los montes y los bueyes. Yo conozco todas las aves del
cielo y la hermosura del campo está conmigo. [9] Si tuviera hambre, no
te lo diría a ti, porque mía es la redondez de la tierra y todo lo que la
llena. ¿Acaso voy a comerme la carne de los toros y beberme la
sangre de los machos cabríos? Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza
y cumple al Altísimo tus votos. Invócame en el día de la opresión. Yo te
libraré y tú me glorificarás. Al pecador, empero, le dice Dios: "¿Por qué
enumeras mis prescripciones y tienes en tu boca mi Alianza? Tú has
aborrecido mis correcciones y te echaste mis palabras a la espalda.
[10] Si veías a un ladrón, corrías con él; y con el adúltero pusiste tu
parte. Tu boca abundó en maldad y tu lengua tramaba embustes. Te
sentabas, y murmurabas contra tu hermano, contra el hijo de tu madre
ponías tropiezo. Esto hiciste, y yo callé, y tú pensaste que yo sería en
la iniquidad igual que tú. Pues te voy a hacer comparecer y voy a
pondré ante ti tus pecados". Entiendan esto, ustedes los que olvidan a
Dios, no sea que los arrebate y no haya quien los salve. El sacrificio de
alabanza me glorificará, y allí está el camino en el cual les mostraré mi
salvación" (Sal 49,1-23).
[11] Así, pues, ni recibe de ustedes sacrificios (cf. Jr 7,21. 22;
Sal 49,8), y si al principio les mandó hacerlos, no era porque Él tuviera
24 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
necesidad, sino por causa de sus pecados. estoy
Buscar El mismo templo
registrado de
| ¿registrarme?
Jerusalén, no lo llamó Dios casa y morada suya porque lo necesitara,
sino porque, permaneciendo ustedes a Él por lo menos allí, no se
dierais a la idolatría. Esto lo testimonia Isaías: "¿Qué es esta casa que
me han edificado?, dice el Señor. El cielo es mi trono y la tierra el
estrado de mis pies" (Is 66,1).
El mismo Dios ha prescrito estos mandatos y después los ha
anulado por medio de Cristo
23. [1] Si no admitimos esto así, tendremos que caer en
pensamientos absurdos; por ejemplo, que no es el mismo Dios quien
obraba en tiempos de Enoc y de todos los otros que no tenían la
circuncisión carnal, ni observaban los sábados y los demás
mandamientos, pues fue Moisés quien mandó que todo eso se
practicara; o bien que no ha querido que todo el género humano
practicara siempre la justicia. Lo cual, evidentemente, es ridículo e
insensato. [2] En cambio, se puede decir que, aun siendo eternamente
el mismo, por causa de los hombres pecadores, mandó que se
cumplieran esas y otras cosas por el estilo; y podemos afirmar que Él
ama los hombres, conoce el futuro, no está necesitado, es justo y
bueno. Porque si esto no es así, respóndanme, señores, qué es lo que
piensan sobre estas cuestiones que son el objeto de nuestro
búsqueda.
[3] Como nadie respondía palabra:
-Por eso -proseguí yo-, ¡oh Trifón!, a ti y a todos los que intentan
hacerse prosélitos suyos, voy a proclamarles un la palabra divina que
recibí de aquel anciano (cf. 3,1): ¿No ven que los elementos jamás
descansan ni guardan el sábado? Permanecen tal como nacieron.
Porque si antes de Abrahán no había necesidad de la circuncisión, ni
antes de Moisés del sábado, de las fiestas ni de las ofrendas, tampoco
la hay ahora después de la venida de Jesucristo, Hijo de Dios, nacido
según la voluntad de Dios de María, la Virgen del linaje de Abrahán. [4]
Porque, en efecto, el mismo Abrahán, estando todavía incircunciso, fue
justificado y bendecido por su fe en Dios, como lo significa la Escritura
(cf. Rm 4,3; 10-11; Gn 15,6); la circuncisión, empero, la recibió como
un signo (cf. Gn 17,11; Rm 4,11), no como justificación, según la misma
Escritura y la realidad de las cosas nos obligan a confesar. De suerte
que con razón se dijo de aquel pueblo que sería exterminado de su
25 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
linaje toda alma que no se circuncidara al octavo
Buscar díaregistrado
estoy (Gn 17,14). [5]
| ¿registrarme?
Además, el hecho de que las mujeres no puedan recibir la circuncisión
de la carne, prueba que esa circuncisión fue dada como un signo (cf.
Gn 17,11; Rm 4,11) y no como obra de justificación. Porque todo lo que
es justo y virtuoso, Dios quiso que las mujeres tuvieran la misma
capacidad que los hombres para observarlo; en cambio, la
configuración de la carne fue creada, como lo vemos, diferente en el
varón y en la mujer. Por eso sabemos que ninguno de los sexos es de
suyo justo ni injusto, sino por piedad y justicia.
Solamente la sangre de la verdadera circuncisión procura la
salvación y hace entrar a las naciones en la heredad de Abraham.
Testimonios de David, Jeremías e Isaías
24. [1] Pudiera también demostrarles, señores -proseguí
diciendo-, que en el octavo día, con preferencia al séptimo, se
encerraba un cierto misterio anunciado por Dios en esas realidades;
pero para no darles impresión que divago en otros razonamientos, me
contento con gritarles que entiendan cómo la sangre de aquella
circuncisión se ha eliminado y nosotros hemos creído en otra sangre
salvadora. Otra alianza (cf. Jr 31,31; Is 54,3) rige ahora, y otra ley ha
salido de Sión (Mi 4,2; Is 2,3; cf. Is 51,4): Jesucristo. [2] Él circuncida a
todos los que así lo quieren, como desde antiguo fue anunciado, con
cuchillos de piedra (Jos 5,2), a fin de formar una nación justa, un
pueblo que guarda la fe, que abraza la verdad, que preserva la paz (cf.
Is 26,2-3)). [3] Vengan conmigo, todos los que temen a Dios (Sal 127,1.
4), los que desean ver los bienes de Jerusalén (Sal 127,5). "Vengan,
caminemos a la luz del Señor, porque Él desechó a su pueblo, la casa
de Jacob" (Is 2,5-6). Vengan las naciones todas, juntémonos en
aquella Jerusalén (cf. Jr 3,17), que ya no es combatida por causa de
los pecados de los pueblos. Porque me he manifestado a los que no
me buscaban; fui hallado por quienes no preguntaban por mí (cf. Is
65,1), clama por Isaías. [4] "Dije: Heme aquí, a naciones que no
invocaban mi nombre. Extendí todo el día mis manos a un pueblo infiel
y rebelde, a los que andan por camino no bueno, sino tras sus
pecados. Un pueblo que me provoca ante mi cara" (Is 65,1-3).
Error de los judíos que pretender ser hijos de Abraham.
Testimonio de Isaías
26 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
25. [1] Con nosotros querrán también ser herederos, aun
cuando sólo sea de una pequeña porción (cf. Is 63,18), aquellos que se
justifican a sí mismos (cf. Lc 16,15), y dicen ser hijos de Abraham (cf.
Mt 3,9; Lc 3,8; Jn 8,39; Ga 3,7), así como por boca de Isaías clama el
Espíritu Santo, hablando como en nombre de ellos: [2] "Vuélvete desde
lo alto el cielo, y míranos desde tu casa santa y desde tu gloria.
¿Dónde están tu celo y tu fuerza? ¿Dónde está la muchedumbre de tu
misericordia…, y tu paciencia para con que nosotros, Señor? Porque tú
eres nuestro Padre, pues Abraham no nos conoció, e Israel no nos
reconoció. Pero tú, Señor, Padre nuestro, ¡sálvanos! Desde el principio
está tu nombre sobre nosotros. ¿Por qué nos extraviaste, Señor, lejos
de tu camino? ¿Por qué endureciste nuestro corazón, para que no te
temiera? [3] Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu
herencia, a fin de que heredemos una pequeña parte de tu monte
santo... Hemos venido a ser como al principio, cuando no nos
gobernabas, ni era invocado tu nombre sobre nosotros. Si abrieras el
cielo, el terror que viene de Ti se apoderaría de las montañas y se
derretirían, como se derrite la cera con el fuego. Un fuego consumiría a
tus enemigos y tu nombre sería manifestado a nuestros enemigos: a tu
vista se turbarían las naciones. [4] Cuando Tú hagas tus maravillas, los
montes temblarán delante de Ti. Nunca hemos oído, ni nuestros ojos
han visto otro Dios más que a Ti y tus obras. Con los que se
arrepienten, es misericordioso. Saldrá al encuentro, de los que obran
justicia y se acordarán de tus caminos. He ahí que tú te irritaste y
nosotros pecamos. Por eso nos extraviamos y nos volvimos impuros
todos, y toda nuestra justicia es como un paño de mujer impura.
Caímos como hojas por nuestras iniquidades, y así nos llevará el
viento. [5] No habrá quien invoque tu nombre ni se acuerde de
abrazarse a Ti, pues apartaste tu rostro de nosotros y nos entregaste
por causa de nuestros pecados... Ahora, Señor, vuélvete hacia
nosotros, porque pueblo tuyo somos nosotros todos. La ciudad de tu
santuario ha quedado desierta, Sión ha venido a ser como una
desolación, Jerusalén ha sido maldecida. El santuario, nuestro templo,
y la gloria que nuestros padres bendijeron, ha sido pasto del fuego, y
todos los pueblos se reencuentran gloriosos. Y Tú lo has soportado,
Señor, te callaste y nos humillaste sobremanera" (Is63,15-64,12).
[6] Y Trifón: -¿Qué es lo que dices? ¿Que ninguno de nosotros
heredará nada en el monte santo de Dios (cf. Is 63,17. 18)?
La herencia sobre la montaña santa está reservada a quienes,
27 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
entre los judíos y las naciones,
Buscarse arrepientan. Testimonio de Isaías
estoy registrado | ¿registrarme?
26. [1] Yo (dije): -No es eso -le contesté- lo que digo, sino que
los que persiguieron y siguen persiguiendo a Cristo, y no hacen
penitencia (cf. Is 64,4), no tendrán parte alguna en la herencia de la
montaña santa (cf. Is 63,18). Las naciones (cf. Is 64,8), en cambio, que
han creído en Él y se han arrepentido de los pecados que han
cometido, heredarán con los patriarcas, los profetas y con todos los
justos todos de la descendencia de Jacob (cf. Is 63,15); y aún cuando
no observen el sábado ni se circunciden ni guarden las fiestas,
absolutamente heredarán la herencia santa de Dios. [2] Porque Dios,
por Isaías, dice así: "Yo, el Señor Dios, te llamé en justicia, te tomaré
de la mano y te fortaleceré. Yo te hice alianza de un pueblo, luz de las
naciones, para abrir los ojos de los ciegos, librar a los cautivos de sus
cadenas y de la cárcel a los que están sentados en las tinieblas" (Is
42,6-7). [3] Y otra vez: "Levanten una bandera para las naciones, pues
he aquí que el Señor lo hizo oír hasta los confines de la tierra. Digan a
las hijas de Sión: Mira que tu Salvador ha llegado llevando consigo su
recompensa y su obra ante su faz; Él te llamará pueblo santo,
rescatado por el Señor. Y tú serás llamada ciudad buscada, no ciudad
abandonada. ¿Quién es este que viene de Edom? La púrpura de sus
vestidos viene de Bosor. Es hermoso en su vestidura, el que avanza
con valentía y fortaleza. Yo hablo de justicia y de juicio de salvación. [4]
¿Por qué están rojos tus vestidos, y tus ropas como salidas de lagar
pisado? Salpicado voy completamente de uva pisada; el lagar pisé yo
solo, y de las naciones, no había nadie conmigo. Los pisé en mi ira y
los trituré como tierra, hice correr su sangre sobre la tierra. Porque
llegó para ellos el día de la retribución, y el año de redención está aquí.
Miré y no había quien me ayudara; presté atención, y nadie me
socorrió; fue mi brazo el que me libró y mi furor el que me asistió. Los
pisé en mi ira, y derramé su sangre sobre la tierra" (Is 62,10-63,6).
Isaías celebra el sábado mandado por Moisés a causa de los
pecados del pueblo. La institución era provisoria
27. [1] Trifón: -¿Por qué hablas escogiendo lo que bien te
parece de las palabras proféticas y no mencionas aquellos pasajes en
que expresamente se manda guardar el sábado? Efectivamente, por
boca de Isaías se dice así: "Si por razón del sábado detuvieres tu pie,
28 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
para no cumplir tus voluntades
Buscar en el día santo, estoy
y llamares al sábado
registrado | ¿registrarme?
"tus delicias", "día santo" de Dios, no marchares hacia un trabajo y no
hablares palabra de tu boca, y confiares en el Señor, Él te conducirá a
los bienes de la tierra y te apacentará con la herencia de Jacob, padre
tuyo. Porque la boca del Señor ha dicho esto" (Is 58,13-14).
[2] Yo: -No es que haya omitido esas palabras proféticas porque
contradigan mi tesis, sino por pensar que ustedes han comprendido y
comprenden que, aún cuando por medio de todos los profetas les
mande Dios hacer lo mismo que les ordenó por Moisés, siempre les
proclama las mismas cosas, a causa de la dureza de su corazón y de
la ingratitud de ustedes para con Él, a ver si así al menos se
arrepienten, le agradan y no sacrifican sus hijos a los demonios (cf. Sal
105,37), y no se hacen cómplices de los ladrones, amantes de regalos
y perseguidores de recompensas, olvidándose de hacer justicia a los
huérfanos, y sin preocuparse por la causa de las viudas (cf. Is 1,23), y
que no estén sus manos llenas de sangre (cf. Is 1,15). [3] Porque las
hijas de Sión andaban con cuello erguido y jugaban con guiños de los
ojos y arrastraban sus túnicas (cf. Is 3,16). Todos se desviaron -grita
Dios- todos juntos se corrompieron (cf. Sal 13,3; Rm 3,12). No hay
nadie que entienda, ni uno solo (Sal 13,3; Rm 3,11). Con sus lenguas
engañaban, sepulcro abierto es su garganta, veneno de víboras bajo
sus labios (cf. Sal 139,4; Rm 3,13); tribulación y angustia en sus
caminos, y el camino de la paz, no lo conocieron (Is 59,7-8; Rm
3,16-17).
[4] De modo que, así como al principio les dio esos
mandamientos a causa de sus maldades, así, por perseverar ustedes
en ellas o, más bien, por agravarlas todavía, por eso mismo los invita a
su recuerdo y conocimiento. Pero ustedes son un pueblo de corazón
duro (cf. Ez 3,7) e insensato (cf. Dt 32,20; Jr 4,22), ciego (cf. Is 42,18) y
tullido (cf. Is 35,6), hijos que no tienen fe (cf. Dt 32,20), como Él mismo
dice, que le honran sólo con los labios, pero están con el corazón lejos
de Él, que enseñan sus propias enseñanzas (Is 29,13; cf. Mt 15,8-9;
Mc 7,6-7), y no las suyas. [5] Si no, díganme, ¿es que quiso Dios que
los sumos sacerdotes pecaran al ofrecer los sacrificios el sábado? Y lo
mismo digo de los que se circuncidan y circuncidan en el día de
sábado, al mandar que los recién nacidos sean a todo trance
circuncidados el octavo día, aún cuando sea sábado. ¿O es que no
podía mandar hacerlo un día antes o un día después del sábado, si
sabía que era pecado hacerlo en sábado? En fin, a los que fueron
llamados, antes de Abraham y de Moisés, "justos" y le agradaron, sin
haberse circuncidado ni observar los sábados, ¿por qué no les enseñó
Dios a hacer esas cosas?
29 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Urgencia de la conversión. Sólo la verdadera circuncisión,
destinada a todos, permite acceder a la salvación. Testimonios de
Jeremías, Malaquías y David.
28. [1] Trifón: -Ya te escuchamos cuando planteaste esta
cuestión y te prestamos atención (cf. 19,3-5); pues, a decir verdad, la
merece, y no tengo yo por qué admitir lo que suele la gente: que a Dios
así le pareció bien. Porque ésta es siempre una pobre explicación de
quienes no saben responder a las cuestiones.
[2] Yo: -Puesto que parto de las Escrituras y de los hechos para
mis demostraciones y exhortaciones -le dije-, ni vacilen ni difieran en
creerme, por más que sea incircunciso. Este breve tiempo les queda
para adherirse a nosotros; si Cristo se adelanta en su venida, en vano
se arrepentirán, en vano llorarán, porque ya no los escuchará. "Limpien
para ustedes sus tierras sin cultivar -grita Jeremías al pueblo- y no
siembren sobre espinas. Circuncídense para el Señor y háganse
circuncidar el prepucio de su corazón" (Jr 4,3-4).
[3] No siembren, pues, sobre espinas y en tierra no labrada, de
donde no recogerán ningún fruto (Jr 4,3; cf. Mt 13,22; Mc 4,18).
Reconozcan a Cristo, he ahí una hermosa tierra (cf. Mt 13,8. 23),
nuevamente arada, hermosa y feraz en sus corazones. "Porque miren
que vienen días -dice el Señor- en que visitaré a todos los que se
circuncidan su prepucio, a Egipto, a Judá, a Edom… y a los hijos de
Moab... Porque todas las naciones son incircuncisas; pero toda la casa
de Israel es incircuncisa de corazón" (Jr 9,25-26). [4] ¿Ven cómo no es
esa circuncisión, que fue dada como signo (cf. Gn 17,11), lo que Dios
quiere? Porque ni a los egipcios ni a los hijos de Moab y de Edom (cf.
Jr 9,26) les sirve para nada. En cambio, aún cuando sea un escita o
persa, si tiene conocimiento de Dios y de su Cristo y observa la justicia
eterna, está circuncidado con la buena y salvadora circuncisión, es
amado de Dios y Dios se complace en sus dones y ofrendas. [5] Les
quiero citar, amigos, palabras de Dios mismo, cuando por Malaquías,
uno de los doce profetas, habló a su pueblo. Helas aquí: "No está mi
voluntad en ustedes -dice el Señor-, y no acepto de sus manos sus
sacrificios. Porque de Oriente a Poniente mi nombre es glorificado en
las naciones, y en todo lugar se ofrece sacrificio a mi nombre, y es un
sacrificio puro. Porque mi nombre es honrado en las naciones, dice el
Señor; ustedes, empero, lo profanan" (Ml 1,10-12). Y por boca de
David dijo: "Un pueblo que yo no conocía, me sirvió; desde que su oído
30 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
escuchó, me obedeció" (Sal 17,44-45).
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Universalidad de la circuncisión y del bautismo verdaderos.
Incomprensión judía de las profecías y de la Ley
29. [1] Glorifiquemos (cf. Ml 1,11) a Dios, las naciones
congregadas en uno (cf. Ml 1,11), porque también a nosotros nos ha
mirado (cf. Jr 9,25). Glorifiquémosle por medio del rey de la gloria (cf.
Sal 23,7. 8. 9. 10), por el Señor de las potestades (Sal 23,10). Porque
se volvió hacia las naciones para acogerlas, y con más gusto recibe de
nosotros los sacrificios, que no de ustedes (cf. Ml 1,10). ¿A qué
hablarme más de circuncisión, cuando tengo el testimonio de Dios?
¿Qué necesidad hay de aquel baño para quien está bautizado por el
Espíritu Santo? (cf. Mt 3,11; Mc 1,8; Lc 3,16). [2] Con estos
razonamientos, yo creo han de persuadirse aún los que tienen menos
entendimiento. Porque no son discursos por mí excogitados, ni
adornados por artificio humano, sino que se trata o de salmos que
David cantó o de alegres mensajes que Isaías anunció o de lo que
Zacarías predicó y Moisés puso por escrito. ¿Los reconoces, Trifón?
En sus Escrituras están consignados, o por mejor decir, no en las
suyas, sino en las nuestras; porque nosotros les creemos; ustedes, en
cambio, por más que las leen, no comprenden el espíritu que está en
ellas. [3] No se molesten, pues, ni nos echen en cara la incircuncisión
de nuestro cuerpo, que fue Dios mismo quien lo plasmó. No tengan por
cosa de espanto el que bebamos en sábado algo caliente, pues
también Dios en ese día administra el mundo de modo igual al resto de
los días. Además, sus sumos sacerdotes tenían orden de ofrecer los
sacrificios en este día como en los otros; y aquellos grandes justos,
que nada de esas prescripciones legales guardaron, están por Dios
mismo atestiguados.
Eternidad de la justicia divina y poder redentor de la Pasión. El Salmo 18
30. [1] En cambio, lo que deben achacar a su propia maldad es
que Dios esté expuesto a las calumnias de los que no tienen
inteligencia, por pensar que no siempre enseñó Él la misma justicia. El
hecho es que a muchos hombres les han parecido absurdas e indignas
de Dios tales enseñanzas, por no haber recibido la gracia de
comprender que por ellas llamó Dios a ese pueblo, que obraba mal, y
31 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
al alma enferma (cf. SalBuscar18,8), a la conversiónestoy (cf. Sal 18,8)
registrado y
| ¿registrarme?
penitencia espiritual. Y que esa enseñanza es eterna (cf. Sal 18,10),
habiendo sido producida después de la muerte de Moisés, (lo dice) la
siguiente profecía(1): ["Los cielos proclaman la gloria de Dios, y la obra
de sus manos, la pregona el firmamento. El día al día le anuncia una
palabra, la noche a la noche le anuncia el conocimiento. No hay
rumores ni palabras cuya voz no se oiga. A toda la tierra alcanza el eco
de sus voces, y hasta el extremo del mundo sus palabras. Bajo el sol
se levanta su tienda, y él, como un esposo que sale del tálamo nupcial
se regocija, fuerte como un gigante que corre su carrera. Se asoma por
un extremo del cielo, y su órbita llega al otro extremo, nada se sustrae
a su calor. La ley del Señor es irreprochable, ella convierte las almas;
el testimonio del Señor es verdadero, hace sabios a los ignorantes. Los
mandatos del Señor rectos, y alegran el corazón; el mandamiento del
Señor es claro, ilumina los ojos. El temor del Señor es puro, subsiste
para siempre; los juicios del Señor son verdaderos, su justicia
permanece para siempre. Más deseables que el oro y la piedra fina,
más dulces que la miel y que el panal. Por eso tu siervo los custodia,
pues para quien los observa, la recompensa es grande. ¿Quién puede
tener conciencia de sus errores? Purifícame de las culpas ocultas.
Preserva a tu siervo de los extranjeros: que no vengan a ejercer su
poder sobre mí. Entonces, seré irreprochable e inocente de grave
pecado. Las palabras de mi boca te serán gratas, al igual que los
susurros de mi corazón, ante ti, para siempre. ¡Señor, ven a ayudarme,
ven a salvarme!" (Sal 18,2-15)].
[2] Esto, señores, se dice en el salmo; y nosotros confesamos
que los juicios de Dios son más dulces que la miel y el panal (Sal
18,11), nosotros que por ellos hemos llegado a ser sabios (Sal 18,8), lo
que aparece claro por el hecho de que, aún amenazados de muerte,
rechazamos renegar de su nombre. Y nosotros, los que en Él creemos,
le pedimos nos preserve de los extranjeros (Sal 18,14), es decir, de los
malos y embusteros espíritus, como el Verbo de la profecía lo dice en
figura en nombre de uno de los que en Él creen: esto es algo evidente
para todos. [3] Efectivamente, nosotros rogamos siempre a Dios por
medio de Jesucristo que seamos preservados de los demonios, que
son extraños (cf. Sal 18,14) a la piedad por Dios, y a los que en otro
tiempo adorábamos, a fin de que, después de convertirnos (cf. Sal
18,8) a Dios, seamos por Él irreprochables (cf. Sal 18,8. 14). Porque
llamamos ayudador (cf. Sal 18,15) y redentor (cf. Sal 18,15) nuestro a
Aquél, la fuerza de cuyo nombre hace estremecer (cf. St 2,19) a los
mismos demonios, los cuales se someten hoy mismo conjurados en el
nombre de Jesucristo, crucificado bajo Poncio Pilato, procurador que
fue de Judea. De suerte que por ahí se hace patente para todos que su
32 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Padre le dio tal poder, queBuscar
por su nombre incluso losregistrado
estoy demonios se le
| ¿registrarme?
someten (cf. Lc 10,17), y por la economía de su pasión.
Pasión redentora y parusía gloriosa. Profecía de Daniel
31. [1] Si está demostrado que tan grande poder estuvo y está
asociado a la economía de su pasión, ¡cuán será el que tenga en su
parusía gloriosa! Porque como hijo de hombre ha de venir encima de
las nubes, como lo significó Daniel (Dn 7,13), en compañía de los
ángeles (cf. Mt 25,31).
[2] He aquí sus palabras: "Estaba yo mirando hasta que fueron
tronos asientos y el anciano de días se sentó. Llevaba un vestido
blanco como la nieve, y los cabellos de su cabeza como lana pura; su
trono era como una llama de su fuego, y sus ruedas, un fuego ardiente.
Un río de fuego corría, saliendo de su presencia. Miles de miles le
servían y una miríada de miríadas estaba ante él; los libros fueron
abiertos y el tribunal se sentó. Yo atendía entonces a la voz de las
grandes palabras, que el cuerno hablaba. Y fue sentenciada la bestia,
destruido su cuerpo y entregado para pasto del fuego. También a las
otras bestias les fue quitado su dominio, aunque se les dejó la vida por
un momento y un tiempo. Miraba yo en la visión de la noche y he aquí
sobre las nubes del cielo un como hijo de hombre que venía. Llegó
hasta el anciano de días y se paró en su presencia, y los asistentes le
condujeron. [4] Y le fue dado poder y honor regio, y todas las naciones
de la tierra según sus linajes, y toda gloria que le sirve. Su poder, es un
poder eterno que no le será arrebatado; ni su reino destruido. Mi
espíritu se estremeció, en el estado que estaba, y las visiones de mi
cabeza me turbaron. Entonces me acerqué a uno de los que estaban
de pie y le pregunté la explicación exacta acerca de todas estas cosas.
Por respuesta, me habló, y me explicó la interpretación de las palabras:
"Esas cuatro grandes bestias son cuatro reinos que desaparecerán de
la tierra, y no heredarán más el reino hasta la eternidad, y la eternidad
de las eternidades". [5] Entonces quise saber exactamente acerca de
la cuarta bestia, la que todo lo destruía y era sobremanera espantosa,
cuyos dientes eran de hierro y las uñas de bronce. Era la que
devoraba, desmenuzaba y pisaba con sus pies las sobras. Quise
también saber sobre sus diez cuernos en su cabeza, y sobre aquel otro
que le nació y por el que se le cayeron tres de los primeros. Aquel
cuerno tenía ojos y una boca que hablaba arrogancias, y su aspecto
sobrepujaba a los otros. Comprendí que aquel cuerno hacía la guerra a
33 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
los santos y los derrotaba,Buscar
hasta que vino el Anciano de días | e¿registrarme?
estoy registrado hizo
justicia a los santos del Altísimo, y llegó el momento para los santos del
Altísimo de entrar en posesión de su reino. [6] Y me fue dicho acerca
de la cuarta bestia: "Un cuarto reino habrá sobre la tierra, que diferirá
de todos estos reinos, devorará toda la tierra, la devastará y la triturará.
Y los diez cuernos son diez reinos que se levantarán uno detrás de
otro, que superará en maldad a los primeros, humillará a tres reyes, y
hablará palabras contra el Altísimo, y maltratará a otros santos del
Altisimo, y pretenderá cambiar los movimientos y los tiempos; y serán
entregados en sus manos por un tiempo, otro tiempo y la mitad de un
tiempo. [7] Se sentó el tribunal, y le cambiarán su dominio, para
destruirle y aniquilarle definitivamente. Y el reino, el poder y la
grandeza de los territorios de los reinos que están bajo el cielo, fue
dado al pueblo santo del Altísimo, para reinar en un reinado eterno.
Todos los poderes se le someterán y le obedecerán". Aquí puso fin a
sus palabras. Yo, Daniel, me sentí turbado sobremanera, cambió el
estado de mi alma, y guardé la palabra en mi corazón" (Dn 7,9-28).
El Cristo sin honor ni gloria de Isaías y el Mesías glorioso de
Daniel. El Salmo 109: profecía de la Ascensión y de las dos venidas.
Los tiempos escatológicos
32. [1] Apenas hube yo terminado, dijo Trifón: -Estas y otras
semejantes Escrituras, amigo, nos obligan a esperar glorioso y grande
al que recibió del Anciano de días (Dn 7,9. 13. 22), como Hijo del
Hombre (Dn 7,13), el reino eterno (Dn 7,14. 18. 27); en cambio, ese
que ustedes llaman Cristo vivió deshonrado y sin gloria (cf. Is 52,14;
53,2. 3), hasta el punto de caer bajo la extrema maldición de la ley de
Dios (cf. Ga 3,1,3; Dt 21,23), pues fue crucificado.
[2] Yo le respondí: -Si las Escrituras que he citado no dijeran
que su apariencia era sin gloria (Is 53,2) y que su generación es
inefable (cf. Is 53,8), que por su muerte serán entregados los ricos a la
muerte (Is 53,9), que por sus heridas somos nosotros curados (Is
53,5), y que había de ser conducido como una oveja (cf. Is 53,7); si,
por otra parte, no hubiera mostrado por la exégesis que habrá dos
parusías suyas: una, en la que fue por ustedes traspasado (cf. Za
12,10); otra, en que reconocerán a Aquel a quien traspasaron a golpes
(cf. Za 12,10; Jn 19,37), y sus tribus se golpearán el pecho, tribu tras
tribu, las mujeres aparte y los hombres aparte (cf. Za 12,10-14; Jn
19,37; Ap 1,7); pudiera parecer oscuro y difícil lo que digo. Pero es
34 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
cierto que yo parto en todo
Buscarmis razonamientos
estoyde las Escrituras
registrado | ¿registrarme?
consideradas por ustedes como santas y proféticas, y apoyado en ellas
les presento mis demostraciones, con la esperanza de que alguno de
ustedes pueda hallarse en el número de los que han sido reservados
por la gracia del Señor Sabaot para la eterna salvación (cf. Is, 1,9;
10,22; Rm 9,27-29; 11,5).
[3] Ahora bien, a fin de la cuestión se les haga más clara, les
quiero citar otras palabras pronunciadas por el bienaventurado David,
por las que entenderán cómo el Espíritu Santo profético llama Señor
(cf. Sal 109,1) a Cristo y cómo el Señor, Padre del universo (cf. Sal
109,1), le levanta de la tierra y le sienta a su derecha, hasta que ponga
a sus enemigos por estrado de sus pies (cf. Sal 109,1). Así se cumplió
desde el momento en que nuestro Señor Jesucristo fue levantado al
cielo (cf. Mc 16,19; Hch 1,11), después de resucitar de entre los
muertos (cf. Hch 10,41). Porque los tiempos están ya cumplidos y a la
puerta ya aquel que ha de hablar blasfemias y arrogancias contra el
Altísimo (cf. Dn 7,20. 25; Ap 13,5-6; 2 Ts 2,3-4), ese mismo del que
Daniel indica que ha de dominar un tiempo, otro tiempo y mitad de un
tiempo (Dn 7,25; Ap 12,14). [4] Pero ustedes, ignorando cuánto tiempo
haya de dominar, lo interpretan de otro modo, pues entienden por
tiempo cien años. En ese caso, el hombre de iniquidad (2 Ts 2,3) tiene
que reinar por lo menos trescientos cincuenta años, si contamos por
sólo dos lo que el santo Daniel llamó "tiempos" (Dn 7,25). [5] Todo eso
que les decía al pasar, se los digo para ver si por fin dan fe a lo que
Dios dice contra ustedes, que son hijos insensatos (Jr 4,22), y aquello
otro: "Por eso, miren que renovaré el transportar a este pueblo, los
transferiré, quitaré a sus sabios su sabiduría y esconderé la inteligencia
de los inteligentes que está entre ellos" (Is 29,14); dejarán de
engañarse a ustedes mismos, ustedes y los que los oyen, y se dejarán
instruir por nosotros, a quienes la gracia de Cristo ha hecho sabios (cf.
Sal 18,8).
[6] Las palabras, pues, dichas por David son éstas: "Dijo el
Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus
enemigos por estrado de tus pies. Bastón de poder te enviará el Señor
desde Sión; y tú domina en medio de tus enemigos. Contigo el imperio
en el día de tu potencia. En los esplendores de tus santos, de mi seno,
antes de la aurora, te he engendrado. Juró el Señor, y no se
arrepentirá: tú eres sacerdote para siempre, según el orden de
Melquisedec. El Señor está a tu diestra: desbarató a los reyes el día de
su ira; juzgará entre las naciones, amontonará cadáveres. Del torrente,
en el camino, beberá: por esto levantará la cabeza" (Sal 109,1-7).
35 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
El Salmo 109 no seBuscar
dice de Ezequías, sino de Cristo,
estoy sacerdote
registrado | ¿registrarme?
eterno de los incircuncisos
33. [1] Yo no ignoro -añadí- que tienen la audacia de interpretar
este salmo como dicho por el rey Ezequías; sin embargo, por las
palabras mismas del salmo les quiero inmediatamente demostrar que
están equivocados. En él se dice: "Juró el Señor y no se arrepentirrá"
(Sal 109,4). Y: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de
Melquisedec" (Sal 109,4), con lo que sigue y lo que antecede. Ahora
bien, que Ezequías no fue sacerdote, ni sigue tampoco siendo
sacerdote eterno de Dios, ni ustedes osarían contradecirlo. En cambio,
que eso se diga acerca de nuestro Jesús, lo dan a entender las
palabras mismas. Pero sus oídos están obstruídos y sus corazones
endurecidos (cf. Is 6,10; Jn 12,40). [2] En efecto, por las palabras:
"Juró el Señor y no se arrepentirá: tú eres sacerdote para siempre,
según el orden de Melquisedec" (Sal 109,4), Dios puso de manifiesto,
con juramento, a causa de la incredulidad de ustedes, que Aquél era
sumo sacerdote, según el orden de Melquisedec (Hb 5,10; 6,20; cf. Sal
109,4), es decir, que al modo como describe Moisés que Melquisedec
fue sacerdote del Altísimo (Gn 14,18-19; cf. Hb 7,1-2) y, siendo
sacerdote de los incircuncisos, bendijo a Abraham (Gn 14,18-19; cf. Hb
7,1-2) que, circunciso, le ofreció el diezmo; así Dios nos manifestó que
a quien llama el Espíritu Santo su sacerdote eterno (cf. Sal 109,4) y
Señor (Sal 109,1) será el de los incircuncisos; y que Él recibirá y
bendecirá a los de la circuncisión que a Él se acerquen, es decir, que
crean en Él y busquen sus bendiciones. [3] El final del salmo: "Del
torrente beberá en el camino"; y en seguida: "Por eso levantará su
cabeza" (Sal 109,7) muestra que primero había de aparecer como un
hombre humillado (cf. Is 53,3. 8), y que luego sería exaltado (cf. Is
52,13).
El Salmo 71 no se dice de Salomón, culpable de idolatría, sino
de Cristo, rey eterno y universal
34. [1] Voy a citarles otro salmo, dictado por el Espíritu Santo a
David, para mostrarles que no entienden una palabra de las Escrituras,
pues dicen que se refiere a Salomón, que fue también rey de ustedes.
Ahora bien, es a nuestro Cristo que se refiere. Pero ustedes se dejan
engañar por las expresiones homónimas. Así, donde se declara que la
36 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
ley del Señor es perfectaBuscar
(cf. Sal 18,8), lo interpretan de la |ley
estoy registrado de
¿registrarme?
Moisés, y no de la que había de venir después de él, siendo así que
Dios mismo proclama que ha de establecerse una ley nueva y una
alianza nueva (cf. Is 51,4; Jr 31,31; Hb 8,8). [2] Y donde se dice: ¡Oh
Dios!, da tu juicio al rey (Sal 71,1), como Salomón fue rey,
inmediatamente le aplican el salmo, cuando las palabras mismas están
pregonando que se refieren a un rey eterno, es decir, a Cristo. Porque
Cristo, como yo se los demuestro por todas las Escrituras, es
proclamado rey, sacerdote, Dios, Señor, ángel, hombre, jefe supremo,
piedra, niño pequeño; y de Él se anunció que, nacido primero pasible,
había de subir luego al cielo (cf. Sal 109,1) y de allí ha de venir
nuevamente con gloria en posesión de un reino eterno (cf. Is 33,17; Mt
25,31; Dn 7,13. 27).
[3] Pero para que comprendan lo que digo, he aquí las palabras
del salmo: "Oh Dios, da tu juicio al rey, y tu justicia al hijo del rey, para
que juzgue a tu pueblo en la justicia y a los pobres con rectitud. Que
las montañas reciban paz para el pueblo y las colinas justicia. Hará
justicia a los pobres del pueblo, salvará a los hijos de los indigentes y
humillará al calumniador. Permanecerá con el sol y antes de la luna,
por las generaciones de las generaciones. Descenderá como lluvia
sobre el vellón, y como el agua, gota a gota sobre la tierra; [4] florecerá
en sus días la justicia y abundancia de paz, hasta que desaparezca la
luna. Dominará de mar a mar, y de los ríos a los confines de la tierra.
Delante de él se prosternarán los etíopes y sus enemigos morderán el
polvo. Los reyes de Tarsis y las Islas le presentarán ofrendas; los reyes
de los árabes y de Sabá le traerán presentes, y le adorarán todos los
reyes de la tierra, y todas las naciones le servirán. Porque él librará al
menesteroso de su opresor y al pobre que no tiene quien le ayude. [5]
Perdonará al pobre y al indigente, y salvará las almas de los pobres.
De la usura y de la injusticia redimirá sus almas. Su nombre será
honrado delante de ellos. Vivirá, y se le dará del oro de Arabia, y sin
cesar orarán por él. Todo el día le bendecirán. Será un apoyo sobre la
tierra; sobre las cimas de los montes se levantará. Por encima del
Líbano su fruto, y florecerán de la ciudad como la hierba de la tierra. [6]
Su nombre será bendecido por los siglos. Antes del sol permanece su
nombre. Y serán bendecidas en él todas las tribus de la tierra. Todas
las naciones le proclamarán bienaventurado. Bendito sea el Señor Dios
de Israel, el único que hace maravillas, bendito sea el nombre de su
gloria por la eternidad y por la eternidad de la eternidad. Y se llenará
de su gloria toda la tierra. Así sea. Así sea" (Sal 71,1-19). Y al final de
este salmo que acabo de citar, se escribe: "fin de los himnos de David,
hijo de Jesé".
37 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[7] Sé muy bien queBuscar
Salomón, bajo cuyo reinado se construyó
estoy registrado el
| ¿registrarme?
llamado templo de Jerusalén, fue un rey ilustre y grande; pero es
evidente que nada de lo que se dice en el salmo le sucedió a él.
Efectivamente, ni le adoraban todos los reyes (cf. Sal 71,11), ni reinó
hasta los confines de la tierra (cf. Sal 71,8), ni cayendo a sus pies,
mordieron el polvo sus enemigos (cf. Sal 71,9). [8] Es más, me atrevo a
recordar lo que de él se escribe en los libros de los Reyes: que por
amor de una mujer idolatró en Sidón (cf. 1 R 11,3?). Lo cual no se
someten a hacer aquellos que, venidos de las naciones, han conocido
a Dios, creador del universo, por medio de Jesucristo crucificado; sino
que soportan toda suerte de ultrajes y suplicios, hasta el extremo de la
muerte, para no idolatrar ni comer carnes ofrecidas a los ídolos.
Las herejías, predichas por Cristo, confirman su mensaje y la fe
de los cristianos auténticos
35. [1] Trifón: -Por cierto, me he enterado que muchos que
dicen confesar a Jesús y que se llaman cristianos comen de lo
sacrificado a los ídolos y ningún daño afirman que de ahí se les siga.
[2] Yo le respondí: -En efecto, hay hombres que se reconocen
cristianos y confiesan por Señor y Cristo a Jesús, el que fue
crucificado; pero, por otra parte, no enseñan sus preceptos, sino los de
los espíritus del error (cf. 1 Tm 1,4); y nosotros, los discípulos de la
verdadera y pura doctrina de Jesucristo, nos volvemos más fieles y
más firmes en la esperanza por Él anunciada. Porque lo que Él
anticipadamente dijo que había de suceder en su nombre (cf. Mt 24,5),
nosotros lo hemos visto efectivamente cumplido con nuestros ojos. [3]
Dijo Él en efecto: "Muchos vendrán en mi nombre vestidos por fuera de
pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces" (Mt 24,5 y 7,15;
cf. Mc 13,6; Lc 21,8). Y: "Habrá cismas y herejías" (cf. 1 Co 11,18-19).
Y: "Cuídense de los falsos profetas que vendrán a ustedes, vestidos de
pieles de oveja por fuera, pero por dentro son lobos rapaces" (Mt 7,15).
Y: "Se levantarán muchos falsos cristos y muchos falsos apóstoles, y
extraviarán a muchos de los creyentes" (cf. Mt 24,11. 24; Mc 13,6. 22).
[4] Hay, pues, amigos, y los ha habido, muchos (cf. Mt 24,5) que han
enseñado a decir y hacer cosas impías y blasfemas, no obstante
presentarse en nombre de Jesús (cf. Mt 24,5); y son por nosotros
llamados con el sobrenombre del hombre que dio origen a cada
doctrina y a cada sistema. [5] Efectivamente, unos de un modo y otros
de otro, enseñan a blasfemar del Creador del universo, y del Cristo de
38 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
quien había profetizado la Buscar
venida, lo mismo que estoy
del Dios de Abrahán,
registrado | ¿registrarme?
Isaac y Jacob. Nosotros no tenemos nada en común con ellos, pues
sabemos que son ateos, impíos, injustos e inicuos, y que, en lugar de
dar culto a Jesús, sólo de nombre le confiesan. [6] Se llaman a sí
mismos cristianos, a la manera que los de las naciones atribuyen el
nombre de Dios a obras de sus manos y toman parte en inicuas y
ateas ceremonias.
Entre ellos, unos se llaman marcionitas, otros valentinianos,
otros basilidianos, otros saturnilianos y otros por otros nombres,
llevando cada uno el nombre del fundador de la secta, al modo como
los que pretenden profesar una filosofía, como al principio lo dije (cf.
2,2), creen deber suyo llevar el nombre del padre de la doctrina que su
filosofía profesa. [7] En conclusión, como acabo de decirlo, nosotros
sabíamos que Jesús preveía lo que después de Él había de suceder,
como lo sabemos también por otras muchas cosas que predijo habrían
de pasarles a los que creemos en Él y le confesamos por Cristo. Y así,
todo lo que padecemos al ser llevados a la muerte por nuestros propios
familiares (cf. Mt 10,21-22. 36; Lc 12,53; Mi 7,6), Él predijo que había
de suceder, de modo que ni en sus palabras ni en sus acciones
aparece jamás reprochable. [8] De ahí que nosotros rogamos por
ustedes y por todos los que nos aborrecen, a fin de que, convirtiéndose
juntamente con nosotros, no blasfemen más contra Cristo Jesús que,
por las obras, por los milagros que aun ahora se están cumpliendo en
su nombre, por las palabras de su enseñanza, por las profecías que
sobre Él se hicieron, no merece reproche ni acusación alguna (cf. Col
1,22?); sino que, al contrario, creyendo en Él, se salven en su segunda
venida en gloria (cf. Is 33,17; Mt 25,31), y no sean por Él condenados
al fuego.
El Salmo 23 no se refiere a Salomón, sino a Cristo y a su
Ascensión
36. [1] Me respondió Trifón: -Sea todo como tú dices; concedido
también que esté profetizado un Cristo sufriente, que es llamado
piedra; que después de su primera venida, en que estaba anunciado
apareciera pasible, vendrá glorioso y como juez de todos (cf. Hch
10,42), y que había, en fin, de ser rey y sacerdote eterno (cf. Sal 71,1;
Sal 109,4). Demuéstranos ahora que es ese Jesús precisamente sobre
quien todo eso estaba profetizado.
39 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[2] -Si te place, Trifón
Buscar-le respondí yo-, estoy
en lugar conveniente
registrado | ¿registrarme?
entraré en las demostraciones que me pides; ahora permíteme que
ante todo cite unas profecías que tengo interés en recordarles, para
demostrar que Cristo es llamado por el Espíritu Santo, en parábola,
Dios, Señor de las potencias (cf. Sal 23,10) y también Jacob (cf. Sal
23,6). Sus exégetas son, como Dios mismo clama, unos insensatos, al
afirmar que no se dijo eso con relación a Cristo, sino a Salomón, con
ocasión de introducir la tienda del testimonio en el templo que había
edificado.
[3] El salmo de David dice así: "Del Señor es la tierra y todo lo
que la llena, el mundo y todos sus habitantes. Él asentó sus cimientos
sobre los mares, y sobre los ríos la dispusó. ¿Quién subirá al monte
del Señor? ¿Y quién se mantendrá en su lugar santo? El que tiene
manos inocentes y el corazón puro, el que no recibió en vano su alma
ni juró para engañar a su prójimo. [4] Ese recibirá la bendición del
Señor y la misericordia de Dios su salvador. Esta es la raza de los que
buscan al Señor, de los que buscan la faz del Dios Jacob. Levanten,
¡oh príncipes!, sus puertas; levántese, ¡oh puertas eternas!, y entrará el
rey de la gloria. ¿Quién es este rey de la gloria? El Señor fuerte y
poderoso en la guerra. Levanten, ¡oh príncipes!, sus puertas,
levántense, ¡oh puertas eternas!, y entrará el rey de la gloria. ¿Quién
es este rey de la gloria? El Señor de las potencias, ése es el rey de la
gloria" (Sal 23,1-10).
[5] Ahora bien, demostrado está que Salomón no fue el rey de
las potencias (cf. Sal 23,10), sino nuestro Cristo, quien en el momento
en que resucitó de entre los muertos y subió al cielo, los príncipes (cf.
Sal 23,7. 9) por Dios ordenados en los cielos, recibieron la orden de
abrir las puertas de los cielos (Sal 7,9) para que entre éste que es el
rey de la gloria (Sal 23,7-10) y, subido allí, se siente a la diestra del
Padre (cf. Sal 109,1), hasta que ponga a sus enemigos por estrado de
sus pies (Sal 109,1), como por otro salmo se nos pone de manifiesto
(Sal 109; cf. Dial. 32,3. 6). [6] Cuando, en efecto, los príncipes (Sal
23,7. 9) que están en el cielo le vieron sin apariencia, deshonrado y sin
gloria (cf. Is 23,8. 10), al no reconocerle preguntaron: "¿Quién es este
rey de la gloria?" (Sal 23,8. 10). Y el Espíritu Santo, en persona del
Padre o en su propio nombre, les responde: "El Señor de las potencias,
ése es el rey de la gloria" (Sal 23,10). Todos entonces aceptarán que ni
sobre Salomón, por muy glorioso rey que fuera, ni sobre la tienda del
testimonio, se habría atrevido a decir ninguno de los que se
encontraban junto a las puertas del templo de Jerusalén: "¿Quién es
este rey de la gloria?" (Sal 23,8. 10).
40 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Los Salmos 46 y 98Buscar
se refieren a Cristo estoy registrado | ¿registrarme?
37. [1] En el diapsalma (o interludio) del salmo cuarenta y seis -
proseguí- se dice con referencia a Cristo: "Subió Dios al son de los
instrumentos de música, el Señor al sonido de trompeta. Canten para
nuestro Dios, canten, canten para nuestro rey. Porque Dios es el rey de
toda la tierra; cántenle con maestría. Reina Dios sobre las naciones,
Dios se sienta sobre su trono santo. Los príncipes de los pueblos se
reunieron con el Dios de Abraham; porque de Dios son los poderosos
de la tierra. Sobremanera han sido exaltados" (Sal 46,6-10).
[2] Igualmente, en el salmo noventa y ocho, el Espíritu Santo les
hace reproches, y éste que ustedes no quieren que sea rey, declara
que es rey y Señor de Samuel, de Aarón y de Moisés, y en una
palabra, de todos los otros (Sal 98,1 ss.).
[3] He aquí sus palabras: "El Señor reina; ¡que los pueblos se
irriten! El se sienta sobre los querubines; que se estremezca la tierra.
El Señor en Sión es grande, exaltado sobre todos los pueblos.
Celebren tu nombre grande, porque es terrible y santo, y el honor del
rey ama el juicio. Tú estableciste la rectitud; tú hiciste en Jacob juicio y
justicia. Ensalcen al Señor Dios nuestro; y póstrense ante el estrado de
sus pies, porque es santo. [4] Moisés y Aarón están entre sus
sacerdotes, Samuel entre los que invocan su nombre. Lo invocaban -
dice la Escritura- y el Señor les respondía. En una columna de nube les
hablaba, porque observaban sus testimonios y el precepto que les
había dado. Señor Dios nuestro, Tú los escuchabas; ¡oh Dios! Tú les
fuiste propicio, aunque castigaste todos sus pecados. Ensalcen al
Señor Dios nuestro, y póstrense ante su monte santo, porque santo es
el Señor Dios nuestro" (Sal 98,1-9).
El Salmo 44 se refiere a Cristo
38. [1] Entonces Trifón dijo: -Bueno fuera, amigo, que
hubiéramos obedecido a nuestros maestros que nos recomendado no
conversar con ninguno de ustedes, y no nos hubiéramos comprometido
a tomar parte en esta conversación contigo. Porque estás diciendo
muchas blasfemias, pretendiendo persuadirnos que ese crucificado
existió en tiempo de Moisés y Aarón (cf. Sal 98,6), que les habló desde
la columna de nube (cf. Sal 98,7), que luego se hizo hombre (cf. Is
41 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
53,3), fue crucificado, subióBuscar
al cielo (cf. 46,6?), que ha registrado
estoy de venir otra vez
| ¿registrarme?
a la tierra y que es digno de ser adorado.
[2] Yo le respondí: -Sé muy bien, como lo ha dicho el Verbo de
Dios, que esa gran sabiduría (cf. Is 29,14; 1 Co 2,7; 1,19. 21) del
Creador del universo y Dios omnipotente, está oculta para ustedes,. De
ahí que, por compasión hacia ustedes, redoblo mis esfuerzos para que
comprendan nuestras paradojas; y si no lo logro, al menos seré
inocente en el día del juicio (cf. Ml 4,5; Sal 23,4; Mt 12,36). Escucharán
ahora palabras que les parecerán aún más paradojales. No se turben,
antes bien, cobrando nuevo ánimo, sigan cuestionándose y desprecien
la tradición de sus maestros, pues el Espíritu profético los arguye de
incapaces para comprender lo que procede de Dios, y dados sólo a la
enseñanza de sus propias ideas (cf. Is 29,13; Mt 15,9; Mc 7,7).
[3] Así, pues, en el salmo cuarenta y cuatro se dice igualmente,
refiriéndose a Cristo: "De mi corazón brota una bella palabra. Yo digo:
Mis obras son para el rey. Mi lengua es pluma de un hábil escriba.
Resplandeciente de hermosura por sobre los hijos de los hombres, la
gracia fue derramada sobre tus labios. Por eso te bendijo Dios para
siempre. Cíñete tu espada al muslo, oh poderoso, con esplendor y
belleza. Lánzate, camina felizmente y reina, en pro de la verdad, de la
mansedumbre y de la justicia; y tu diestra te guiará maravillosamente.
Tus saetas son afiladas, ¡oh poderoso!; a tus pies caerán los pueblos;
derechas van al corazón de los enemigos del rey. [4] Tu trono, ¡oh
Dios!, por la eternidad de la eternidad; cetro de rectitud, el cetro de tu
reino. Amas la justicia y aborreces la iniquidad; por eso te ungió, ¡oh
Dios!, tu Dios con óleo de regocijo más que a tus compañeros. Mirra,
áloe y acacia destilan tus vestidos, de estancias de marfil, de las que te
alegraron. Hijas de reyes van en tu cortejo. La reina se puso a tu
derecha, vestida manto de oro, en variedad de colores. Escucha, hija,
mira e inclíname tu oído: Olvídate de tu pueblo y de la casa de tu
padre; y codiciará el rey tu hermosura. Porque Él es tu Señor y le
adorarán. [5] La hija de Tiro viene con presentes: los ricos del pueblo
suplicarán tu rostro. Toda la gloria de la hija del rey viene de dentro;
envuelta en franjas tejidas de oro, y adornada con variedad de colores.
Doncellas detrás de ella serán conducidas al rey; las próximas a ella
serán a ti conducidas. Serán llevadas con regocijo y alegría; serán
introducidas al real palacio. En lugar de tus padres, te han nacido hijos;
los constituirás príncipes sobre toda la tierra. Yo me acordaré de tu
nombre por todas las generaciones; por eso los pueblos te celebrarán
por la eternidad, y por la eternidad de la eternidad" (Sal 44,2-18).
42 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Si se ha atrasadoBuscar
el juicio divino es por causa
estoy de quienes
registrado | ¿registrarme?
abandonan el camino del error y reciben los dones del Espíritu
39. [1] No es de maravillar -añadí- que ustedes aborrezcan a los
que esto entendemos y les reprochamos la persistente dureza de
corazón de su juicio. En efecto, orando a Dios Elías, dice refiriéndose a
ustedes: "Señor, han matado a tus profetas y han derribado tus altares.
Yo he quedado solo y quieren mi vida" (cf. 1 R 19,10. 14; Rm 11,3). Y
Dios le responde: "Aún me quedan siete mil hombres que no han
doblado la rodilla ante Baal" (cf. Rm 11,4; 1 R 19,18). [2] A la manera,
pues, que por amor de esos siete mil hombres no ejecutó entonces
Dios su castigo, así tampoco ahora ni ha ejecutado ni llevado a cabo
su juicio, pues sabe que todavía, a diario, hay quienes se hacen
discípulos del nombre de Cristo y abandonan el camino del error;
éstos, iluminados por el nombre de este Cristo, reciben dones (cf. Ef
4,8; Sal 67,19) según lo que cada uno merece; uno, en efecto, recibe el
espíritu de inteligencia (Is 11,2-3; 1 Co 12,7-10. 28; Ef 4,11), otro de
consejo, otro de fortaleza, otro de curación, de presciencia, de
enseñanza y de temor de Dios.
[3] A estas palabras Trifón me dijo: -Quiero que sepas que
estás delirando al hablar así.
[4] Y yo le respondí: -Escucha, amigo, y verás que no estoy
loco (cf. Hch 26,25?) ni deliro. Pues fue profetizado que Cristo,
después de su ascensión al cielo, nos haría cautivos suyos
conquistados al error y nos daría sus dones. He aquí las palabras:
"Subió a lo alto, llevó cautiva la cautividad, dio dones a los hombres"
(Sal 67,19; Ef 4,8). [5] Nosotros, pues, que hemos recibido dones de
Cristo (Ef 4,8; Sal 67,19), que subió a la altura, les demostramos por
las palabras de los profetas que son "ininteligentes" (cf. Jr 4,22),
ustedes que se tienen por sabios a ustedes mismos y entendidos en su
propia presencia (cf. Is 5,21). Ustedes no honran a Dios y a su Cristo
más que con los labios (cf. Is 29,13; Mt 15,8; Mc 7,6); nosotros,
empero, que hemos sido enseñados con la verdad total (cf. Jn 8,31;
14,6; 16,13?), le honramos también con nuestras obras, con el
conocimiento y en nuestro corazón hasta la muerte (cf. Is 29,13). [6] Tal
vez, la razón por que ustedes vacilan en confesar que él es el Cristo,
como lo demuestran tanto las Escrituras, como los hechos evidentes y
los prodigios que se dan en su nombre, es para no ser perseguidos por
los gobernantes, que, bajo la acción del espíritu malo y embustero, la
serpiente, no cesarán de matar y perseguir a los que confiesen el
nombre de Cristo hasta que éste aparezca de nuevo, los destruya a
43 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
todos (cf 1 Jn 3,8?) y dé a Buscar
cada uno según lo queestoy
merece.
registrado | ¿registrarme?
[7] Trifón: -Danos, pues, ahora la prueba que éste que dices
haber sido crucificado y que subió al cielo es el Cristo de Dios. Porque,
que el Cristo es anunciado por las Escrituras como sufriente (cf. Is
53,3-4), y que nuevamente ha de venir con gloria (cf. Mt 25,31; Is
33,17) y recibir el reino eterno de todas las naciones (cf. Dn 7,14. 27),
sometido que le será a Él todo reino (cf. Lc 10,17), suficientemente
está demostrado por las Escrituras que tú has alegado. Pero que se
trata de ese hombre, es lo que ahora tienes que demostrarnos.
[8] Y yo: -Demostrado está ya, señores, para quienes tengan
oídos (cf. Mt 11,15), por sólo lo que ustedes han aceptado. Sin
embargo, para que no piensen que me hallo en un aprieto y no puedo
aportarles las pruebas que piden, y que yo les prometí, en el lugar
conveniente se las presentaré; por ahora quiero volver a lo que pide la
ilación de mis razonamientos.
(1) La cita del Salmo 18 falta en los manuscritos. Tal vez, el
texto bíblico en cuestión era bien conocido por los interlocutores, y por
ello Justino no consideró necesario reproducirlo. Pero el último editor
(Ph. Bobichon) del Diálogo ha juzgado bastante improbable tal
suposición, por ello lo reproduce en su edición. Le seguimos en esta
opción, colocando entre corchetes la traducción castellana del texto
que ofrece en su edición.
La pasión de Cristo fue anunciada por el misterio del cordero
pascual, y sus dos venidas por la ofrenda de los machos cabríos
40. [1] Así, pues, el misterio del cordero que Dios mandó
sacrificar como Pascua (cf. Ex 12,21. 27; Dt 16,2; 1 Co 5,7), era tipo
(typos) de Cristo. Es con su sangre, que en razón de su fe en Él, ungen
los que creen en Él sus propias casas (cf. Ex 17,7. 13. 22), es decir, a
sí mismos. Porque todos pueden comprender que la figura que Dios
plasmó, es decir, Adán (cf. Gn 2,7), se convirtió en casa (cf. 1 Co 3,16.
17; 6,19) del espíritu (cf. Gn 2,7) que Él le infundiera. Ahora bien, que
ese precepto fuese temporal, se los demuestro de la siguiente manera:
[2] Dios no les permite sacrificar el cordero pascual sino en el lugar en
que es invocado su nombre (cf. Dt 16,5-6), porque Él sabía que
vendrían días (cf. Jr 31,31), después de la pasión de Cristo, en los que
el mismo lugar de Jerusalén sería entregado a sus enemigos y
terminarían en absoluto todas las ofrendas. [3] Por otra parte, aquel
cordero que se les mandaba asar totalmente (cf. Ex 12,9), era símbolo
44 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
de la pasión de la cruz, que Cristo debía padecer.
Buscar Pues
estoy en efecto,
registrado el
| ¿registrarme?
cordero se asa colocándole en una forma semejante a la figura de la
cruz: una punta del asador le atraviesa recta desde los pies a la
cabeza; y otra por las espaldas, y a ella se sujetaban las patas del
cordero.
[4] También los dos machos cabríos iguales prescritos en el
ayuno, uno de los cuales era "expiatorio" (cf. Lv 16,8. 10), y el otro
como "ofrenda" (cf. Lv 16,9), eran anuncio de los dos advenimientos de
Cristo: uno en que los ancianos de su pueblo y los sacerdotes le
enviaron como "expiación", poniendo sobre él sus manos y matándole
(cf. Mt 26,47. 50; Mc 14,43. 46); otro, en que, en el mismo lugar de
Jerusalén, reconocerán al que fue por ustedes deshonrado (cf. Za
12,10; Jn 19,37; Ap 1,7), él fue la ofrenda por todos los pecadores que
quieran hacer penitencia y ayunar con aquel ayuno que refiere Isaías,
rompiendo las ataduras de los contratos de violencia (cf. Is 58,3-6),
observando los demás preceptos que el profeta enumera y nosotros
hemos anteriormente citado (cf. 15,1-6), que es justamente lo que
hacen los que creen en Jesús. [5] Ahora bien, ustedes saben que el
sacrificio de los dos machos cabríos prescritos para el ayuno, tampoco
estaba permitido hacerse en ninguna parte fuera de Jerusalén.
La Eucaristía estaba anunciada por la ofrenda de harina.
Testimonio de Malaquías. La circuncisión en el octavo día anunciaba la
Resurrección
41. [1] La ofrenda de la mejor harina (cf. Lv 14,10), señores -
proseguí-, que ordenaba la tradición por los que se purificaban de la
lepra (cf. Lv 14,7), era tipo del pan de la acción de gracias. Nuestro
Señor Jesucristo nos ha confiado la tradición de hacerla en memorial
de la pasión que Él padeció por los hombres (cf. 1 Co 11,23-24; Lc
22,19) que purifican sus almas de toda tendencia al mal, a fin de que
juntamente demos gracias a Dios (cf. 1 Co 11,24; Lc 22,19) por haber
creado el mundo y cuanto en él hay, por el hombre, por habernos
liberado del mal (cf. Rm 6,18. 22) en que nacimos y por haber
destruido definitivamente a los principados y potestades (cf. 1 Co
15,24; Ef 1,21; 3,10; Col 1,16; 2,15)) por medio de aquel que, conforme
a su voluntad, se hizo sufriente (cf. Is 53,3-4). [2] De ahí que sobre los
sacrificios que ustedes ofrecían en otro tiempo, dice Dios, como ya
indiqué antes (cf. 28,5), por boca de Malaquías, uno de los doce
profetas: "Ustedes no de agradan -dice el Señor-, y no aceptaré los
45 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
sacrificios de sus manos. Porque
Buscar desde donde nace estoyelregistrado
sol hasta| donde
¿registrarme?
se pone, mi nombre es glorificado entre las naciones, y en todo lugar
se ofrece a mi nombre un sacrificio, un sacrificio puro puro. Porque
grande es mi nombre entre las naciones -dice el Señor-, pero ustedes
lo profanan" (Ml 1,10-12). [3] Ya entonces, anticipadamente, habla de
los sacrificios que nosotros, las naciones, le ofrecemos en todo lugar
(Ml 1,11), es decir, del pan de la Eucaristía (cf. Mt 26,26; Mc 14,22; Lc
22,19; 1 Co 11,24) y también del cáliz de la Eucaristía (cf. Mt 26,27; Mc
14,23; Lc 22,20; 1 Co 11,25), a par que dice que nosotros glorificamos
su nombre y ustedes lo profanan (cf. Ml 1,11. 12).
[4] El mandamiento de la circuncisión, por el que se mandaba
que todos los nacidos habían de circuncidarse exclusivamente al
octavo día (cf. Gn 17,12. 14), era también tipo de la verdadera
circuncisión, por la que Jesucristo nuestro Señor, resucitado el día
primero de la semana, nos circuncidó a nosotros del error y de la
tendencia al mal. Porque el primer día de la semana, aun siendo el
primero de todos los días, resulta el octavo de la serie, contando dos
veces los días del ciclo hebdomadario, sin dejar por ello de ser el
primero.
Las campanillas colgadas en el manto del sumo sacerdote
simbolizan los doce apóstoles unidos al poder de Cristo
42. [1] Del mismo modo, las doce campanillas que se mandaba
colgar a lo largo de la vestimenta del sumo sacerdote (cf. Ex 28,4. 21.
23. 29. 30; 36,33. 34; 39,25. 26), eran un símbolo de los doce
apóstoles, que estaban colgados del poder de Cristo, Sacerdote eterno
(cf. Sal 109,4), y por cuya voz toda la tierra se llenó de la gloria y de la
gracia de Dios y de su Cristo (cf. Sal 18,4. 5. 2). Por ello dice también
David: "A toda la tierra llegó el eco de su voz, y a los confines del
mundo sus palabras" (Sal 18,5). [2] Por eso Isaías, como en persona
de los apóstoles, que dicen a Cristo no habérseles creído por lo que
ellos dijeron, sino por el poder de Cristo, que los envió, dice así:
"Señor, ¿quién ha creído a lo que de nosotros ha oído? Y el brazo del
Señor, ¿a quién le ha sido revelado? Anunciamos en su presencia,
como un niño, como una raíz en tierra sedienta… (Is 53,1-2; Jn 12,38;
Rm 10,16), y lo que sigue de la profecía, ya anteriormente citada (cf.
13,3-7).
[3] Cuando dice, como en nombre de muchos "anunciamos en
46 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
su presencia" y luego añade "como un niño" (Is 53,2),
Buscar se trata evidente
estoy registrado | ¿registrarme?
de una alusión a la multitud de aquellos que, sometidos a Él,
obedecieron a su mandato y han llegado a ser todos como un solo
niño. Lo que también puede verse en el cuerpo, pues contándose en él
muchos miembros, todos, en conjunto, se llaman y son un solo cuerpo
(cf. 1 Co 12,12). De modo semejante, el pueblo y la asamblea, aunque
formados por muchos hombres en número, se llaman y denominan con
un solo nombre, como si fueran una sola realidad. [4] Así pudiera,
señores, recorrer todas las otras prescripciones hechas por Moisés y
demostrarles que son tipos, símbolos y anuncios de lo que habría de
suceder a Cristo y a los que preveía que creerían en Él, así como
también de lo que Cristo mismo había de hacer. Pero como creo que lo
hasta aquí citado es bastante por el momento, prosigo y retomo el
orden de mi discurso.
Conclusión sobre la Ley. Misterio del nacimiento virginal:
profecía de Isaías
43. [1] En conclusión, como la circuncisión empezó en
Abraham, y el sábado, sacrificios, ofrendas y fiestas en Moisés, y ya
quedó demostrado que todo eso se les mandó por la dureza de
corazón de su pueblo (cf. 18,2; 25,2); así, también debían terminar,
conforme a la voluntad del Padre, en aquel que nació de una virgen del
linaje de Abraham, de la tribu de Judá y de David, el Cristo, Hijo de
Dios, de quien fue anunciado que había de venir, Ley eterna y Alianza
nueva (cf. Jr 31,31) para todo el mundo, como lo significan todas las
profecías por mí alegadas. [2] Nosotros, que por medio de Él hemos
llegado a Dios, no hemos recibido esa circuncisión carnal, sino la
espiritual, aquella que observaron Enoc y otros semejantes. Y, como
habíamos sido pecadores, la recibimos por la misericordia de Dios en
el bautismo, y todos deberían también aspirar a recibirla.
[3] Pero ahora voy hablar del misterio de su nacimiento, pues
éste debe ser presentado sin más dilación.
Isaías, sobre el linaje de Cristo, dice en estos términos, como ya
quedó escrito, que es inefable para los hombres: "Su generación,
¿quién la contará? Porque su vida es quitada de la tierra. A causa de
los pecados de mi pueblo, fue conducido a la muerte" Is 53,8). Esto,
pues, dijo el Espíritu profético, por ser inefable el linaje de Aquel que
había de morir para que por su herida fuéramos curados nosotros, los
47 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
hombres pecadores (cf. Is Buscar
53,5. 8). [4] Además, estoy
para registrado
que los hombres
| ¿registrarme?
que creen en Él pudieran saber cómo, nacido en el mundo, fue
engendrado, por el mismo Isaías habló así el Espíritu profético: [5]
"Continuó el Señor, hablando con Acaz, diciendo: "Pide para ti un signo
al Señor Dios tuyo, en el abismo o en la altura". Dijo Acaz: "No lo
pediré ni tentaré al Señor". Y dijo Isaías: "Oigan ahora, ¡oh casa de
David! ¿Acaso es poco para ustedes dar combate a los hombres?
¿Cómo es que disputan también con el Señor? Por eso, el Señor
mismo les dará un signo. Miren: la virgen concebirá y dará a luz un
hijo, se llamará Emmanuel. Leche y miel comerá. [6] Antes de que
conozca o sepa escoger el mal, escogerá el bien. Por eso, antes de
que sepa el niño distinguir el bien o el mal, rechazará el mal para
escoger el bien. Porque antes de que el niño sepa decir padre o
madre, recibirá el poder de Damasco y los despojos de Samaria
delante del rey de los asirios. Y será ocupada la tierra que será para ti
dura carga, por la presencia de los dos reyes. Pero el Señor traerá
sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días como no han
venido todavía sobre ti desde el día en que separó Efraín de Judá al
rey de los asirios"" (Is 7,10-17; 8,4).
[7] Ahora bien, es cosa evidente para todos que nadie jamás,
fuera de nuestro Cristo, ha sido engendrado o se ha dicho engendrado
de una virgen (cf. Is 7,14) en el linaje carnal de Abrahán. [8] Pero como
ustedes y sus maestros se atreven a decir, que no dice el texto de la
profecía de Isaías: "Miren que una virgen concebirá", sino: "Mirad que
una mujer joven concebirá y dará a luz" (Is 7,14), y luego la interpretan
como referida a su rey Ezequías, intentaré discutir también brevemente
ese punto con ustedes y demostrarles que la profecía se refiere a éste
que nosotros confesamos como Cristo.
Reconociendo a Cristo los judíos accederán a la salvación.
Testimonios de Ezequiel e Isaías
44. [1] De este modo, poniendo todo mi empeño en persuadirlos
con mis demostraciones, yo seré encontrado totalmente inocente
respecto de ustedes (cf. Sal 23,4). Pero si, permaneciendo en la
dureza de corazón o débiles de juicio, por miedo a la muerte decretada
contra los cristianos, se niegan a prestar adhesión a lo verdadero, toda
la culpa será de ustedes; y se engañan a ustedes mismos, suponiendo
que, por ser descendencia de Abraham según la carne (cf. Rm 9,7; Mt
3,9; Lc 3,8; Jn 8,39; Ga 3,7), van a heredar sin duda los bienes (cf. Is
48 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
58,14) que Dios prometió dar por medio de su Cristo.
Buscar estoy [2] Porque| nadie,
registrado ¿registrarme?
por ningún motivo, ha de recibir esos bienes, excepto los que de
pensamiento se hayan conformado a la fe de Abrahán y reconozcan
los misterios todos; quiero decir, que reconozcan que unos
mandamientos se les dieron con miras a la piedad y a la práctica de la
justicia, otros mandamientos y acciones para anunciar misteriosamente
a Cristo o por la dureza de corazón de su pueblo. Que esto sea así,
Dios mismo lo dijo en Ezequiel donde declara: "Si Noé, Jacob y Noé y
Daniel interceden por sus hijos o sus hijas, no serán escuchados" (cf.
Ez 14,20). [3] En Isaías, con relación a esto mismo, dijo así: "El Señor
Dios ha dicho: saldrán y verán los miembros de los hombres que
pecaron. Porque el gusano de ellos no morirá y su fuego no se
extinguirá, serán un espectáculo para toda carne" (Is 66,23-24).
[4] Así, cortada de sus almas esa esperanza (cf. Is 1,16),
deberán esforzarse en reconocer por qué camino podrán obtener el
perdón de los pecados (cf. Is 1,16; 55,7; Mc 1,4; Lc 3,3) y la esperanza
de heredar los bienes prometidos (cf. Is 1,19). Y ese camino no es otro
sino que reconozcan a este Cristo, se laven en el baño que el profeta
Isaías anunció para la remisión de los pecados (cf. Is 1,16), y vivan en
adelante sin pecar (cf. Is 55,3?).
Los justos que vivieron antes de la Ley instituida por Moisés,
¿serán llamados a la resurrección?
45. [1] Trifón: -Va a parecerte que corto esos razonamientos que
dices son necesarios examinar; sin embargo, como me apremia una
pregunta, que quiero averiguar, permíteme primero que hable.
Y yo: -Pregunta cuanto te plazca, tal como se te ocurra; que yo
trataré de resumir y concluir mis razonamientos, una vez que tú hayas
preguntado y yo respondido.
[2] Él: -Dime, pues, prosiguió: los que hayan vivido conforme a
la Ley instituida por Moisés, ¿revivirán en la resurrección de los
muertos como Jacob, Enoc y Noé, o no?
[3] Y yo: -Al citarte (cf. 44,2), amigo, las palabras de Ezequiel:
"Aún cuando Noé, Daniel y Jacob intercedan por sus hijos y sus hijas,
no serán escuchados, sino que, evidentemente, cada uno salvará por
su propia justicia" (cf. Ez 14,20), dije también que se salvarán
igualmente los que hubieren vivido conforme a la Ley de Moisés. En la
Ley de Moisés, en efecto, se mandan algunas cosas por naturaleza
buenas y piadosas y justas, que han de practicar los que a ella se
49 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
conforman; otras, que practicaban
Buscar los que estaban
estoybajo la Ley,| ¿registrarme?
registrado están
escritas con miras a la dureza de corazón del pueblo. [4] Así, pues, los
que cumplieron lo que universal, natural y eternamente es bueno,
fueron agradables a Dios, y se salvarán por medio de Cristo en la
resurrección, del mismo modo que los justos que les precedieron, Noé,
Enoc, Jacob y todos sus semejantes, juntamente con los que
reconocen a este Cristo, Hijo de Dios; que existía antes que la aurora y
que la luna (cf. Sal 109,3; 71,5); que aceptó hacerse carne y nacer de
aquella virgen del linaje de David, para destruir por esta economía a la
serpiente que obró el mal al principio (cf. Gn 3; Ap 12,9; 1 Jn 3,8) y a
los ángeles que la imitaron; que aplastó la muerte (cf. 1 Co 15,54-55).
Y en la segunda venida de Cristo, cesará ella totalmente para los que
en Él creyeron y vivieron de modo a Él agradable, y ya no existirá más
(cf. Ap 21,4); entonces, unos serán enviados al juicio y a la
condenación de fuego para un castigo eterno, y otros se reunirán en la
impasibilidad e incorrupción, en la ausencia de aflicción y en la
inmortalidad (cf. 1 Co 15,50s.).
¿Es posible salvarse permaneciendo en la observancia de la
Ley?
46. -Si algunos -continuó preguntándome- quieren aún ahora
vivir observando las normas dadas por medio de Moisés, si bien
creyendo en ese Jesús crucificado, reconociendo que Él es el Cristo de
Dios, que a Él se le da juzgar a todos los hombres absolutamente y
que suyo es el reino eterno (cf. Dn 7,14. 27), ¿pueden también ésos
salvarse?
[2] Yo respondí: -Vamos a examinar juntos -le dije- si es ahora
posible observar todas las instituciones prescritas por intermedio de
Moisés.
Trifón respondió: -No; porque reconocemos que, como tú dijiste,
no es posible sacrificar (más que en Jerusalén) el cordero de la Pascua
(cf. Ex 12,21. 27), ni los dos machos cabríos que se mandaba ofrecer
en el ayuno, ni en general hacer las demás ofrendas.
Y yo: -Dime, pues, te ruego, tú mismo, qué es lo que todavía
puede observarse; porque has de convencerte que sin guardar las
ordenaciones eternas, es decir, sin practicarlas, es perfectamente
posible ser salvado.
50 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Y él: -Me refiero -dijo- a la práctica del sábado,
Buscar a la circuncisión,
estoy registrado | ¿registrarme?
a la observación de los meses y las abluciones, cuando han tocado
algo de lo que Moisés prohibió o después de las relaciones sexuales.
[3] Yo le dije: -¿Les parece que se han de salvar Abrahán,
Isaac, Noé y Job y todos aquellos que, antes o después de ellos,
también fueron justos, como por ejemplo, Sara la mujer de Abraham,
Rebeca de Isaac, Raquel y Lía de Jacob y todas las demás como
éstas, hasta la madre de Moisés, el fiel servidor (cf. Nm 12,7; Hb 3,2.
5), que no observaron ninguna de esas instituciones?
Trifón me contestó: -¿Es que no se circuncidó Abrahán y los
que después de él vinieron?
[4] Yo: -Sé muy bien -contesté- que se circuncidó Abrahán y sus
descendientes; pero ya antes varias veces les dije la causa por la que
les fue dada la circuncisión (cf. 16,2-3; 19,2. 5; 23, 4. 5; 28,4), y si lo
dicho (en las Escrituras) no les convence, vamos nuevamente a
examinar este punto. Pero ya saben que hasta Moisés ningún justo
observó absolutamente ninguna de estas prescripciones sobre las que
discutimos ni recibió orden de observarlas, si se exceptúa la
circuncisión, que comenzó con Abraham.
-Lo sabemos -contestó Trifón- y confesamos que se salvan.
[5] Y yo a mi vez: -Por la dureza de corazón de su pueblo,
tienen que entender les dio Dios todos esos mandamientos por medio
de Moisés, a fin de que por su diversidad, en cada uno de sus actos,
tuvieran a Dios ante los ojos (cf. Ex 13,9. 16; Dt 6,8; 11,18) y no se
dieran ni a la injusticia ni a la impiedad. Así, por ejemplo, les mandó
usar los flecos de púrpura (cf. Nm 15,37-40?), a fin de que por ese
medio no llegarán a olvidarse de Dios; y les ordenó ceñirse la filacteria,
con ciertas letras escritas sobre sus finas membranas, -por lo que
comprendemos el carácter sagrado-, para estimularles insistentemente
a conservar la memoria de Dios, a la vez que les ponía reproches en
sus corazones. [6] Pero no tienen ni un pequeño recuerdo de la piedad
para con Dios, y ni aun así fueron disuadidos de no idolatrar, pues
contando, en tiempo de Elías, el número de los que no habían doblado
la rodilla ante Baal, dijo que sólo eran siete mil (cf. Rm 11,4; 1 R 19,18);
y en Isaías les reprocha que hasta sus propios hijos ofrecieron en
sacrificio a los ídolos (cf. Is 57,5). [7] Nosotros, empero, por no
sacrificar a los que en otro tiempo sacrificamos, sufrimos los últimos
suplicios y nos alegramos de morir, pues creemos que Dios nos
resucitará por medio de su Cristo y nos hará incorruptibles, impasibles
e inmortales (cf. 1 Co 15,50s.). Y, en fin, sabemos que cuanto los fue
51 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
ordenado por razón de la dureza
Buscar de corazón de estoy
su pueblo, nada
registrado tiene
| ¿registrarme?
que ver con la práctica de la justicia y de la piedad.
Puede salvarse quien continúa observando la Ley, mientras que
no se imponga su práctica a los paganos que se convierten
47. [1] Trifón, a su vez me preguntó: -Si alguien quiere observar
esas prescripciones, a sabiendas de ser cierto lo que tú dices, es decir,
reconociendo que aquel es el Cristo, creyéndole y obedeciéndole, ¿ése
se salvará?
Y yo: -Según a mí me parece, ¡oh Trifón! -le respondí-, afirmo
que ese tal se salvará, a condición de que no pretenda que los demás
hombres, quiero decir, los que procedentes de las naciones están
circuncidados del error por el Cristo, deban observar los mismas
prescripciones que él observa, afirmando que, de no observarlas, no
pueden salvarse; que es lo que tú hiciste al comienzo de nuestro
diálogo, afirmando que no me salvaría si yo no las observaba.
[2] Él: -¿Por qué dijiste, entonces -me replicó-: "Según a mí me
parece, ese tal se salvará", sino porque hay quienes dicen que los tales
no se salvarán?
-Los hay, Trifón, -respondí yo-. Hay quienes no se atreven a
dirigirles la palabra ni compartir la mesa con los tales; pero yo no
convengo con ellos; que si por la debilidad de su juicio siguen aún
ahora observando lo que les es posible de las prescripciones de
Moisés, aquello que sabemos fue ordenado por la dureza de corazón
del pueblo, como juntamente con ello esperen en ese Cristo y quieran
observar lo que es eternamente y por naturaleza práctica justo y
piadoso, consintiendo en convivir con los cristianos y creyentes, sin
intentar, como lo dije, persuadir a los demás a circuncidarse como
ellos, a practicar el sábado y demás prescripciones semejantes que es
posible observar, estoy con los que afirman que se les debe recibir y
tener con ellos comunión en todo, como con hermanos de nacidos de
nuestras mismas entrañas. [3] Aquellos, en cambio, -¡oh Trifón!-
proseguí-, de su raza que dicen creer en ese Cristo, pero pretenden
obligar a todo trance a los que han creído en Él de todas las naciones
a vivir conforme a la Ley instituida por medio de Moisés, o bien no
consienten de ningún modo a compartir su modo de vida, tampoco yo
los acepto. [4] Sin embargo, a quienes se dejan persuadir por ellos
para vivir según la Ley, con tal que sigan confesando al Cristo de Dios,
52 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
admito que pueden salvarse. Buscar Los que sí afirmo que no pueden
estoy registrado | ¿registrarme?
absolutamente salvarse son los que, después de confesar y reconocer
que aquel es el Cristo, vuelven por cualquier causa a vivir según la Ley,
negando que Él es el Cristo, y no arrepintiéndose antes de la muerte.
De modo igual afirmo que no han de salvarse, por más que sean
descendencia de Abrahán, los que viven según la Ley, pero no creen
antes de su muerte en Cristo, y sobre todo aquellos que en las
sinagogas han anatematizado y anatematizan a los que creen en ese
Cristo, haciendo de todo para salvarse y librarse del castigo del fuego.
[5] Porque la bondad y la filantropía de Dios, la inmensidad de su
riqueza (cf. Tt 3,4. 6; Rm 2,4) tienen al que se arrepiente de sus
pecados, como por Ezequiel lo manifiesta (cf. Ez 33,12. 20), por justo y
sin pecado; en cambio, al que de la piedad y de la práctica de la
justicia se pasa a la injusticia y al ateísmo, lo considera como pecador,
injusto e impío. Por eso también nuestro Señor Jesucristo dijo: "En el
estado en que los encuentre, en ése también los juzgaré" (cf Mt
24,40-42; 25,13).
Cristo no es sólo hombre entre los hombres. Es también Dios
48. [1] Trifón: -Ya hemos oído -dijo- lo que sobre esto piensas.
Vuelve, pues, a tomar el hilo de tu discurso donde lo dejaste. A la
verdad, a mí me parece al menos paradojal y absolutamente imposible
de demostrar. Porque decir que ese Cristo preexiste, siendo Dios,
antes de los siglos, y que luego se dignó hacerse hombre y nacer, y
que no es hombre que venga de un hombre, no sólo me parece
paradojal, sino insensato.
[2] A lo que respondí: -Sé que mi discurso parece paradojal, y
sobre todo a los de la raza de ustedes, que jamás han querido
entender ni hacer las enseñanzas de Dios (cf. Is 29,13; Mt 15,9; Mc
7,7), sino las de sus maestros, como Dios mismo lo proclama (cf. 27,4;
39,5). Sin embargo, ¡oh Trifón! -añadí-, es algo ya adquirido que aquél
es el Cristo de Dios, aún cuando yo no pudiera demostrar que el Hijo
del Creador del universo preexiste como Dios y que ha nacido hombre
de una virgen. [3] Demostrado como está totalmente que Él -
quienquiera sea- es el Cristo de Dios, aunque no logre demostrar su
preexistencia y que, conforme al designio del Padre, consintió hacerse
hombre sufriente como nosotros, en la carne, lo único justo será decir
que yo he errado en mi demostración; pero no negar que Él es el
Cristo, aun cuando apareciera hombre nacido de hombres, y se
53 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
demostrara que sólo por Buscar
elección fue hecho Cristo. [4] Porque
estoy registrado hay
| ¿registrarme?
algunos, amigos-proseguí-, de su linaje, que confiesan que es Él es el
Cristo, pero afirman que fue hombre nacido de hombres, con los cuales
no estoy de acuerdo, ni aun cuando la mayor parte de los que piensan
como yo dijeran eso. Porque no nos mandó Cristo seguir enseñanzas
humanas (cf. Is 29,13; Mt 15,9; Mc 7,7), sino aquellas que predicaron
los bienaventurados profetas y Él mismo enseñó.
La primera venida fue anunciada por Juan, la segunda por
Elías. La transmisión del Espíritu profético
49. [1] Trifón: -A mí personalmente -dijo- me parece que dicen
cosas más creíbles los que afirman que éste era hombre, y que por
elección fue ungido y hecho así Cristo, que no ustedes al decir lo que
tú dices. Todos nosotros, en efecto, esperamos al Cristo que ha de
nacer hombre de hombres y a quien Elías vendrá a ungir. Y si éste se
presenta como el Cristo, hay que pensar absolutamente que es
hombre nacido de hombres; ahora, como no ha venido Elías afirmó
que tampoco ése es el Cristo.
[2] Yo entonces le pregunté nuevamente: -¿El Verbo no dice por
intermedio de Zacarías que vendrá Elías antes del grande y terrible día
del Señor? (cf. Ml 4,5).
Él me respondió: -Ciertamente.
-Si, pues, el Verbo de Dios -concluí- nos fuerza a admitir que
fueron profetizadas dos venidas del Cristo: una, en que había de
aparecer sufriente, sin honor ni apariencia (cf. Is 53,2-4); otra, en que
vendrá glorioso y como juez universal (cf. Hch 10,42), como se
demuestra por los muchos testimonios ya alegados, ¿no
comprenderemos, según lo que el Verbo de Dios anunció, que Elías
sería precursor de la segunda venida, es decir, del día terrible y
grande? (cf. Ml 4,5).
-Ciertamente, me respondió.
[3] -Nuestro Señor -proseguí yo- así nos lo dejó consignado en
sus enseñanzas, al decir que Elías había de venir (cf. Mt 17,11, Mc
9,12); y nosotros sabemos que esto sucederá cuando nuestro Señor
Jesucristo aparezca en gloria, desde lo alto de los cielos (cf. Mt 24,30;
Mt 25,31; Is 33,17; Dn 7,13). En su primera manifestación, el Espíritu
54 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
de Dios, que estaba en Elías,Buscarfue el heraldo enestoy
la persona de| ¿registrarme?
registrado Juan,
profeta en el seno del pueblo de ustedes, después del cual ningún otro
profeta ha vuelto a aparecer entre ustedes; sentado junto al río Jordán,
él gritaba: "En cuanto a mí, yo los bautizo en agua para la penitencia;
pero vendrá otro más fuerte que yo, cuyas sandalias no merezco yo
llevar. Él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Su bieldo está
ya en su mano, y Él limpiará su horquilla, y reunirá el trigo en el
granero y quemará la paja con el fuego inextinguible" (Mt 3,11-12; Lc
3,16-17).
[4] A este mismo profeta le mandó su rey Herodes encerrar en
la cárcel. Un día en que se celebraba el aniversario del rey, su sobrina
danzó de una manera que le agradó, y él le dijo que le pidiera lo que
quisiera. La madre de la muchacha le sugirió que pidiera la cabeza de
Juan, que estaba en la cárcel; ella se la pidió y el rey mandó la orden
de que le trajeran sobre una fuente la cabeza del profeta (cf. Mt 14,3.
6-11; Mc 6,17. 21-27; Lc 3,20). [5] De ahí que nuestro Señor, estando
aún sobre la tierra, al decirle algunos que antes del Cristo tenía que
venir Elías, respondió: "Sí, Elías vendrá y lo restablecerá todo; pero yo
les aseguro que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que
hicieron con él lo que quisieron" (Mt 17,11-12). Y está escrito que
"entonces los discípulos comprendieron que les hablaba de Juan el
Bautista" (Mt 17,13).
[6] Trifón: -También me parece paradojal -dijo- eso que dices de
que el Espíritu profético de Dios que estuvo en Elías, también estuvo
en Juan.
Yo le respondí: -¿No te parece que lo mismo sucedió en Josué,
hijo de Navé, que sucedió a Moisés en la dirección del pueblo? Dios
mandó a Moisés que le impusiera las manos, a par que le decía: "Yo
haré pasar sobre él el espíritu que hay en ti" (cf. Nm 27,18-23; Dt 34,9;
Nm 11,17).
[7] Y él: -Ciertamente.
-Así, pues -proseguí-, como en los tiempos en que Moisés
estaba todavía entre los hombres, Dios hizo pasar sobre Josué parte
del Espíritu de aquél (cf. Nm 11,17), así pudo hacer también que de
Elías pasara el Espíritu sobre Juan. Como la primera venida de Cristo
fue sin gloria (cf. Is 53,2-3), así la primera venida del Espíritu, no
obstante permanecer siempre puro en Elías, fue, como la de Cristo,
también sin gloria. [8] En efecto, con oculta mano dícese que hacía el
Señor combatía a Amalec (cf. Ex 17,16); y, sin embargo, no van a
negar que cayó Amalec. Pero si sólo con la gloriosa venida de Cristo
55 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
se dijera que ha de ser combatido
Buscar Amalec, ¿quéestoy
frutoregistrado
se podría| ¿registrarme?
sacar
de esta expresión del Verbo que dice: "Con oculta mano hace Dios la
guerra a Amalec"? Pueden comprender que alguna oculta fuerza
pertenecía al Cristo crucificado, cuando ante Él se estremecen los
demonios (cf. St 2,19) y absolutamente todos los principados y
potestades de la tierra (cf. 1 Co 15,24; Ef 1,21; 3,10; Col 1,16; 2,15).
Juan, precursor de Cristo. Profecía de Isaías
50. Trifón: -Me parece -dijo- que te has ejercitado, antes de
nuestro encuentro, en varias ocasiones con diversos interlocutores
sobre todo aquello ha sido el objeto de nuestra búsqueda, y por ello
preparado para responder a todo lo que se te pregunta. Respóndeme,
pues, ante todo, ¿cómo puedes demostrar que hay otro Dios fuera del
Creador del Universo? Después me demostrarás que se dignó nacer
de una virgen.
[2] Yo le dije: -Permíteme antes citar unas palabras de la
profecía Isaías, aquellas que hablan de la función del precursor, por la
cual Juan, que fue Bautista y profeta, precedió a ese mismo Jesucristo
Juan, nuestro Señor.
-Permitido lo tienes, contestó Trifón.
[3] -Isaías, pues -continué yo-, sobre la función de precursor
asumida por Juan, hizo la siguiente predicción: "Dijo Ezequías a Isaías:
"Buena es la palabra que habló el Señor: Que habrá paz y justicia en
mis días"" (Is 39,8) Y: "Consuelen al pueblo, sacerdotes, hablen al
corazón de Jerusalén y consuélenla, porque cumplida está su
humillación. Su pecado ha sido perdonado, porque recibió de mano del
Señor el doble de sus pecados. Una voz grita en el desierto: "Preparen
los caminos del Señor; hagan rectos los senderos de nuestro Dios.
Todo abismo será rellenado, toda montaña y toda colina aplanada.
Todo lo sinuoso será enderezado y lo escarpado se convertirá en
camino liso. Aparecerá la gloria del Señor y toda carne verá la
salvación de Dios. Porque el Señor ha hablado. Una voz que dice:
"¡Grita!". Y dije: "¿Qué gritaré?". Toda carne es hierba y toda gloria de
hombre es como una flor de hierba. La hierba se secó y cayó su flor;
pero la palabra del Señor permanece para siempre. Sube a un monte
elevado, tú que anuncias una buena nueva a Sión; levanta con fuerza
tu voz, tú que anuncias una buena noticia a Jerusalén. Álzala, no
temas. He dicho a las ciudades de Judá: He aquí su Dios. Miren que el
56 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Señor viene con fuerza, Buscar
y su brazo llega con estoy
poder. Miren que
registrado su
| ¿registrarme?
recompensa está con Él y su obra delante de Él. Como pastor
apacentará sus rebaños, con su brazo recogerá los corderos y
consolará a las ovejas preñadas. [5] ¿Quién midió con su mano el
agua del mar, con la palma el cielo, la tierra entera con el puño?
¿Quién pesó las montañas en una báscula y los valles en una
balanza? ¿Quién conoció el pensamiento del Señor, quién fue su
consejero, y le persuadió? ¿O con quién fue a aconsejarse, para recibir
de él instrucciones? ¿O quién le mostró el juicio o le enseñó el camino
de la inteligencia? Todas las naciones son como una gota que cae de
un jarro, como el peso que hace inclinar la balanza, como un escupitajo
serán consideradas. El Líbano no es bastante para el fuego, ni los
cuadrúpedos bastan para el holocausto, y todas las naciones son nada
y por nada son computadas" (Is 40,1-17).
Juan ciertamente era el Precursor. No hubo, después de él,
ningún profeta en Israel
51. Al terminar yo, dijo Trifón: -Inciertas son, amigo, las palabras
todas de la profecía que tú alegas y nada decisivo contienen en orden
a la demostración que intentas.
Yo le respondí: -Si en tu pueblo, ¡oh Trifón!, no hubieran cesado
los profetas, y desaparecido definitivamente, después de aquel Juan,
podrías evidentemente considerar como inciertas esas palabras que
relaciono con Jesucristo. [2] Pero si Juan le precedió gritando a los
hombres que arrepintieran (cf. Mt 3,2-3), y Cristo mismo, cuando
estaba aún Juan sobre el río Jordán, presentóse a él para ponerle
término a su actividad de profeta y de bautista, y empezó a anunciar la
buena nueva diciendo: "El reino de los cielos está cerca" (cf. Mt 4,17;
Mc 1,14-15; Lc 8,1; Is 40.8-9); y que él tenía que padecer mucho de
parte de los escribas y fariseos, ser crucificado, resucitar al tercer día y
volver a Jerusalén (cf. Mt 16,21; Mc 8,31; Lc 9,22), para entonces
comer y beber nuevamente con sus discípulos (cf. Mt 26,29; Mc 14,25;
Lc 22,18. 30; Hch 10,41). También predijo que en el intervalo de tiempo
antes de su venida, como ya indiqué (cf. 35,2-3), se levantarían en su
nombre herejías y falsos profetas (cf. Mt 7,15; 24,11. 24; Mc 13,22; 1
Co 11,19), y así vemos que sucede. ¿Cómo pueden todavía dudar,
cuando la realidad misma está allí para convencerles?
[3] Sobre el hecho de que en su pueblo no había ya de darse
57 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
ningún profeta, y que se debeBuscar reconocer que laestoy
nueva Alianza,
registrado cuya
| ¿registrarme?
institución Dios anunció, es decir aquél mismo, el Cristo, ya ha llegado,
dijo así: "La ley y los profetas hasta Juan Bautista; ahora el reino de los
cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Si quieren aceptarlo,
éste es Elías el que debía venir. El que tenga oídos para oír que oiga"
(Mt 11,12. 14-15; Lc 16,16).
La desaparición, en Israel, de los profetas y los reyes fue
anunciada en la bendición de Judá
52. [1] Por intermedio del patriarca Jacob fue también
profetizado que habría dos venidas de Cristo, y que en la primera sería
"sufriente" y que -añadí-, después de venir Él, no habría más en su
raza, ni profeta ni rey, y que las naciones que habían de creer en este
Cristo sufriente, estarían a la espera de su retorno (cf. Gn 49,10). Sin
embargo, por esto mismo -agregué- el Espíritu Santo habló de esto en
parábola y de manera velada.
[2] He aquí sus palabras: "Judá, tus hermanos te han alabado, y
tus manos estarán sobre la nuca de tus enemigos, ante ti se postrarán
los hijos de tu padre. Judá es un leoncillo, desde tu nacimiento, hijo
mío. Él se acuesta, se tiende como un león, como un cachorro de león.
¿Quién lo hará levantarse? No faltará príncipe de Judá ni caudillo
salido de sus muslos, hasta que venga lo que le está reservado. Y Él
será la expectación de las naciones, atando a la viña su asno, y a la
cepa la cría de su asna. Lavará en vino su vestido y en sangre de la
uva sus ropas. Brillantes del vino están sus ojos, y sus dientes blancos
como la leche" (Gn 49,8-12).
[3] Ahora bien, que jamás faltó en su linaje ni profeta ni príncipe
(cf. Gn 49,10), desde que tuvo principio, hasta que nació y sufrió
Jesucristo, no van a tener la osadía de negarlo sin avergonzarse, ni
pretender demostrarlo. En efecto, Herodes, de quien Cristo sufrió,
aunque afirman que era Ascalonita, sin embargo, dicen que tuvo (bajo
su reinado) un sumo sacerdote de la raza de ustedes, según la Ley de
Moisés, presentando las ofrendas y velando respecto de las demás
prescripciones. También los profetas que se sucedieron sin interrupción
hasta Juan -incluso cuando el pueblo de ustedes fue llevado a
Babilonia, el país arrasado por la guerra y saqueados los vasos
sagrados (cf. 2 R 25,14-16)- aún así no faltó entre ustedes el profeta
que fuera señor, jefe y príncipe de su pueblo (cf. Gn 49,10). Porque el
58 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Espíritu que moraba en los profetas, era el que
Buscar también
estoy ungía
registrado sus
| ¿registrarme?
reyes y los establecía.
[4] En cambio, después de la manifestación y muerte de Jesús,
nuestro Cristo, en la raza de ustedes, por ninguna parte ha surgido ni
surge profeta alguno. Incluso han dejado de estar bajo un rey propio;
además, ha sido devastada su tierra y abandonada como una cabaña
del guardián de una huerta (cf. Is 1,7-8). Y cuando el Verbo dice por
intermedio de Jacob: "Él será la expectación de las naciones" (cf. Gn
49,10), significaba simbólicamente sus dos venidas, y la fe que las
naciones tendrían en Él, cosa que, largo tiempo después, finalmente se
les ha dado ver. Nosotros que, procedentes de todas las naciones, nos
hemos hechos piadosos y justos por la fe en Cristo, esperamos que Él
venga de nuevo.
La bendición de Judá y la profecía de Zacarías anuncian la
entrada de Cristo en Jerusalén, y la conversión de las naciones
53. [1] Las palabras: "Atando a la viña su asno, y a la cepa la
cría de su asna" (Gn 49,11), lo mostraban anticipadamente, al igual
que las obras que Él había de cumplir en su primera venida, y también
la fe que en Él habían de tener las naciones. Éstas eran, en efecto,
como una cría de asna (cf. Gn 49,11; Mt 21,1s.; Mc 11,1s.; Lc 19,28s.)
sin silla y sin yugo sobre su cuello, hasta que, viniera Cristo (cf. Gn
49,10) y enviara a sus discípulos para hacer discípulos (cf. Mt 28,19).
Entonces ellos llevarían el yugo (cf. Mt 11,29-30) de su Verbo,
someterían sus espaldas, dispuestos a soportarlo todo por los bienes
esperados y por Él prometidos (cf. Sal 127,5; Is 58,14; Gn 49,10).
[2] Cuando nuestro Señor Jesucristo estaba para entrar en
Jerusalén, mandó a sus discípulos que le trajeran una asna que estaba
realmente atada con su cría a la entrada de cierta aldea, llamada
Betfagé, para hacer su entrada montado sobre ella (cf. Gn 49,11; Mt
21,1 ss.; Mc 11,1 ss.; Lc 19,28 ss.). Esta profecía, que debía cumplirse
expresamente por el Cristo-Ungido, se sabe, realizada por Él, lo cual
puso de manifiesto que Él era el Cristo. Sin embargo, a despecho de
que todos estos hechos que han sucedido y se han demostrado por las
Escrituras, ustedes se obstinan en su dureza de corazón.
[3] Ahora bien, el hecho fue profetizado por Zacarías, uno de los
doce, por estas palabras: "¡Alégrate sobremanera, hija de Sión; grita,
proclama, hija de Jerusalén! Mira que tu rey viene hacia ti. Él es justo y
59 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
salvador, manso y humilde, montado sobre animal
Buscar estoyde yugo, sobre
registrado la
| ¿registrarme?
cría de una asna" (Za 9,9; cf. Mt 21,5; So 3,14s.). [4] Si el Espíritu
profético, con el patriarca Jacob, mencionada desde entonces que
(Cristo) tendrá una asna, llevando el yugo, juntamente con su cría (cf.
Gn 49,11; Za 9,9; Mt 21,2), y que por otra parte Él mandara, como ya
he referido, a sus discípulos le trajeran ambos animales (cf. Mt 21,2),
era una predicción de aquellos de la Sinagoga de ustedes que, junto
con los procedentes de las naciones, habían de creer en Él. En efecto,
como la cría de asna sin silla era un símbolo de los que venían de la
gentilidad, así también el asna con su silla lo era de los de su pueblo
(cf. Za 9,9), pues ustedes tienen la Ley impuesta por los profetas.
[5] Pero también por intermedio del profeta Zacarías fue
profetizado que Cristo sería herido y sus discípulos dispersados (cf. Za
13,7; Mt 26,31; Mc 14,27), lo que en efecto se cumplió. Porque,
después que fue crucificado, los discípulos que con Él habían estado,
se dispersaron hasta que hubo resucitado de entre los muertos y los
convenció de que así estaba profetizado, que Él tenía que sufrir (cf. Lc
24,25-27. 44-46). Así convencidos, salieron por toda la tierra, y
enseñaron estas cosas (cf. Mt 28,19-20). [6] De ahí que también
nosotros nos sentimos firmes en su fe y en su enseñanza, pues
nuestra persuasión se funda, a la vez, en los profetas y en aquellos
que por toda la tierra vemos convertidos en hombres piadosos en el
nombre de Aquel crucificado. Las palabras de la profecía de Zacarías
son éstas: "Espada, despiértate contra mi pastor y contra el hombre de
mi pueblo, dice el Señor de los ejércitos. Hiere al pastor, y se
dispersarán sus ovejas" (Za 13,7; cf. Mt 26,31; Mc 14,27).
La bendición de Judá es una profecía de la Pasión, de la
Redención y del nacimiento virginal
54. [1] Lo que Moisés relata y que había sido profetizado por el
patriarca Jacob: "Lavará en el vino su vestidura y en la sangre de la
uva sus ropas" (Gn 49,11), significa que por su sangre debía lavar a
aquellos que creyeran en Él. Porque el Espíritu Santo llamó "su
vestidura" a los que por Él han recibido la remisión de sus pecados; y
por su poder, Él está siempre presente en ellos y lo estará visiblemente
en su segunda venida; [2] y al hablar el Verbo de "la sangre de la uva"
significa, por artificioso rodeo, que Cristo tiene, sí, sangre, pero no por
germen de hombre, sino por el poder de Dios. Porque a la manera que
la sangre de la viña no la engendró un hombre, sino Dios, así anunció
60 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
de antemano que la sangreBuscar
de Cristo no vendría de humano
estoy linaje,
registrado sino
| ¿registrarme?
del poder de Dios. Esta profecía, pues, señores, que les he citado,
demuestra que no es Cristo hombre nacido de hombre, engendrado
según el modo ordinario de los hombres.
Trifón le recuerda a Justino que debe probar la existencia de
"otro Dios"
55. [1] A lo que respondió Trifón: -Si logras por otros
argumentos confirmar esta tesis tuya, nosotros tendremos presente
esta interpretación que aquí nos das; por ahora, retoma otra vez el hilo
de tu discurso y demuéstranos que el Espíritu profético atestigua haber
otro Dios fuera del Creador del universo, guardándote, empero, de
hablarnos del sol y de la luna (cf. Dt 4,19), de los que está escrito que
permitió Dios a los gentiles adorarlos como dioses. Y usando
justamente los profetas de este pasaje, dicen con frecuencia: "Tu Dios
es el Dios de los dioses y el Señor de los señores" (Dt 10,17); cf. Sal
135,2-3), añadiendo muchas veces: "El grande, fuerte y temible" (Dt
10,17; cf. Sal 95,4; 1 Cro 16,25; Ne 1,5; 9,32). [2] Porque no se dice
esto como si realmente fueran dioses (cf. Dt 10,17; Sal 135,2-3), sino
que el Verbo quiere enseñarnos que de aquellos que se consideran
como dioses y señores, sólo el Dios verdadero, que hizo todas las
cosas, es el único Señor. En efecto, para convencernos de esto, dice el
Espíritu de Santidad por el santo rey David: "Los dioses de las
naciones -tenidos por dioses- son ídolos de los demonios" y no dioses
(Sal 95,5; cf. 1 Cro 16,26); y añade una maldición contra quienes los
hacen y los adoran (cf. Sal 113,12. 16; Dt 4,19).
[3] Y yo: -No son ésas -respondí- las pruebas que les quería
presentar, ¡oh Trifón!, pues sé que por esos textos se condena a los
adoran a los ídolos y cosas semejantes; sino otras pruebas a las que
nadie será capaz de contradecir. A ti te parecerán insólitas, por más
que las están leyendo todos los días; por donde pueden también
comprender que, por su iniquidad, les ocultó Dios la sabiduría
contenida en sus palabras (cf. 2 Co 3,14-15), a excepción de algunos,
a los que por la gracia de su gran misericordia (cf. St 5,11?) dejó, como
dijo Isaías, como semilla para la salvación (cf. Is 1,9; 10,22; Rm 9,27.
29), a fin de que su raza no pereciera totalmente como aquella de
Sodoma y Gomorra. Presten atención, pues, a las citas que voy a
hacer de las santas Escrituras, y que no necesitan interpretación, sino
sencillamente escucharse.
61 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
El "otro Dios" se apareció a Abraham, en compañía de dos
ángeles
56. [1] Ahora bien, Moisés, el bienaventurado y fiel servidor de
Dios (cf. Nm 12,7; Hb 3,2. 5), declara ser Dios Aquel que se apareció a
Abrahán junto a la encina de Mambré (cf. Gn 18,1), con los dos
ángeles enviados junto con Él para juzgar a Sodoma (cf. Gn 19,1), por
Otro que mora eternamente en las regiones supracelestiales, que a
nadie se apareció ni conversó personalmente jamás con nadie, y que
sabemos es el Creador y Padre del universo.
[2] Dice así en efecto: "Se le apareció Dios junto a la encina de
Mambré, cuando estaba sentado delante de la puerta de su carpa al
mediodía. Levantando sus ojos, miró, y vio a tres hombres que estaban
parados delante de él; y, al verlos, corrió a su encuentro desde la
entrada de su carpa, y postrándose en tierra dijo" (Gn 18,1-3), y lo
demás hasta: "Madrugó Abrahán por la mañana para ir al lugar en que
había estado delante del Señor, miró hacia Sodoma y Gomorra y hacia
la tierra del contorno, y vio: he aquí que subía una llamarada de la
tierra, como humareda de un horno" (Gn 19,27-28). Y sin citarles más,
les pregunté si habían comprendido lo que había sido dicho.
[3] Me contestaron ellos que lo comprendían, pero que las
palabras citadas nada tenían que probase que fuera mencionado por el
Espíritu Santo, fuera del Creador del universo, otro Dios o Señor.
[4] Yo a mi vez: -Conocen estas Escrituras -dije- voy a intentar
entonces persuadirlos que, efectivamente, es aquí llamado Dios y
Señor otro que está bajo el Creador del universo, y que se llama ángel,
por ser quien anuncia a los hombres cuanto quiere anunciarles el
Creador del universo, por encima del cual no hay otro Dios.
Y retomando lo que acababa de decir le pregunté luego a Trifón:
-¿Te parece que fue Dios quien se apareció a Abrahán bajo la encina
de Mambré (cf. Gn 18,1), como lo dice el Verbo?
-Claro que sí, contestó él.
[5] -¿Y era -añadí yo- uno de aquellos tres hombres (Gn 18,2)
que el Espíritu Santo profético dice que se dejaron ver por Abraham?
Y él: -No -contestó-, sino que Dios se le mostró antes de la
62 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
aparición de los tres (cf. Buscar
Gn 18,1-2). Por eso eran
estoy ángeles
registradoaquellos
| ¿registrarme?
tres, que el Verbo llama hombres (cf. Gn 18,2. 16. 22; 19,1. 5. 8. 10-12.
16), dos de ellos enviados para la destrucción de Sodoma (cf. Gn
19,1); otro, para dar a Sara la buena noticia de que tendría un hijo (cf.
Gn 18,10. 14), ése era el objeto de su misión, y una vez cumplida, se
retiró.
[6] -Entonces -dije yo-, ¿cómo es que aquel de los tres que
estuvo en la carpa, y fue quien dijo: "Dentro de un año volveré a ti, y
Sara tendrá un hijo" (Gn 18,10. 14), reaparece cuando Sara tuvo un
hijo, y cómo el Verbo profético indica que también es Dios (cf. Gn
21,12)? Para que vean claro lo que digo, escuchen las palabras
exactas empleadas por Moisés.
Son como siguen: [7] "Como viera Sara al hijo de Agar, la
esclava egipcia, que ella le había dado a Abraham, que jugaba con su
hijo Isaac, le dijo a Abraham: "Expulsa a esa esclava y a su hijo, pues
no ha de heredar el hijo de esa esclava juntamente con mi hijo Isaac".
A Abraham le pareció en extremo dura esta palabra acerca de su hijo.
Pero Dios le dijo a Abrahán: "No te preocupes por el niño y la esclava.
En todo lo que Sara te dijere, oye su voz, porque por Isaac será
llamada tu descendencia"" (Gn 21,9-12).
[8] ¿Han, pues, comprendido -les pregunté- cómo el que dijo
entonces bajo la encina que volvería (cf. Gn 18,10. 14), porque preveía
que sería necesario aconsejar a Abraham en lo que Sara quería de él,
volvió efectivamente, como está escrito, y que es Dios, como lo dan a
entender las palabras que dicen así: "Dijo Dios a Abrahán: "No te
preocupes por el niño y la esclava"" (Gn 21,12)?
[9] Trifón: -Así es -contestó-; pero de ahí no has demostrado
que hay otro Dios (cf. Gn 21,12) fuera del que se apareció a Abraham
(cf. Gn 18,1), a los demás patriarcas y a los profetas, sino sólo que
nosotros no hemos entendido bien el pasaje al pensar que los tres que
estuvieron junto a Abraham en su carpa eran todos ángeles (cf. Gn
18,2ss.).
[10] Y yo a mi vez: -Aún cuando no me fuera posible -dije-
demostrarles por las Escrituras que uno de aquellos tres es Dios y que
al mismo tiempo es llamado ángel (cf. Gn 18,21; 19,1. 15; 21,12),
porque anuncia, como acabo de decirlo, los mensajes del Dios Creador
del universo a quienes Él ha elegido. Sin embargo, ustedes pueden
razonablemente pensar que éste que se apareció a Abraham sobre la
tierra bajo la figura de un hombre (cf. Gn 18,2. 16. 22), al mismo tiempo
que los dos ángeles que estaban con él (cf. Gn 19,1. 15); y que era
63 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Dios antes de la creación del mundo, son el mismo:
Buscar lo registrado
estoy cual piensa todo
| ¿registrarme?
su pueblo.
-Absolutamente -contestó-, pues así le hemos considerado
hasta el presente.
[11] Yo, a mi vez, dije: -Volviendo a las Escrituras, voy a intentar
convencerlos de que este Dios que se dice y escribe haber aparecido a
Abraham, a Jacob y a Moisés (cf. Gn 18,1; 31,13; 35,7. 9; Ex 3,2; Dt
33,16), es otro que el Dios creador del universo: numéricamente,
entiendo, no por el pensamiento. Porque afirmo que jamás hizo ni
habló nada sino lo que Aquel que creó el universo, por encima del cual
no hay otro Dios, quiso que hiciese o hablase.
[12] Trifón: -Demuéstranos, pues, ya que ese Dios existe, para
que también en esto convengamos contigo; pues también aceptamos
que digas que nada afirmó, ni hizo, ni habló jamás contra la voluntad
del Creador del universo.
Y yo dije: -La Escritura anteriormente citada por mí les pondrá la
cosa en claro. Dice así: "Salió el sol sobre la tierra y Lot entró en
Segor. Y el Señor hizo llover sobre Sodoma azufre y fuego de parte del
Señor desde lo alto del cielo, y destruyó estas ciudades y todo su
contorno" (Gn 19,23-25).
[13] Entonces, el cuarto de los que se habían quedado con
Trifón, exclamó: -Luego, aquel que, aparte de los dos ángeles que
descendieron a Sodoma (cf. Gn 19,1. 15), el Verbo, por mediación de
Moisés, llamado igualmente Señor (cf. Gn 19,18. 24), hay que decir
que es también ese Dios que se apareció a Abraham (cf. Gn 18,1).
[14] -No es sólo por este pasaje, dije yo, por el que hay que
reconocer a todo trance lo que realmente es, a saber, que, aparte del
que sabemos ser el Creador del universo, hay otro que es llamado
Señor por el Espíritu Santo (cf. Gn 19,18. 24), y no sólo por Moisés,
sino también por David. En efecto, por éste también fue dicho: "Dijo el
Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus
enemigos por estrado de tus pies" (Sal 109,1), como anteriormente
quedó citado. Y también, con otras palabras: "Tu trono, ¡oh Dios!, por la
eternidad de la eternidad. Cetro de rectitud, el cetro de tu reino:
Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por eso te ungió, ¡oh Dios!,
tú Dios con el óleo de la alegría, más que a tus compañeros" (Sal
44,7-8).
[15] Ahora, pues, respóndanme ustedes si admiten que el
Espíritu Santo llama Dios y Señor a algún otro fuera del Padre del
64 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
universo y su Cristo, que yo les prometo demostrarles
Buscar por las mismas
estoy registrado | ¿registrarme?
Escrituras que no es a uno de los dos ángeles que bajaron a Sodoma a
quien la Escritura llama Señor (cf. Gn 19,1. 18. 24), sino a Aquel que
estaba con ellos, que es llamado Dios y que se apareció a Abraham
(cf. Gn 18,1).
[16] Trifón: -Demuéstralo -dijo-, pues como ves, el día va
adelantado y nosotros no estamos preparados para respuestas tan
arriesgadas, porque jamás oímos a nadie investigar, examinar o
demostrar estas cuestiones; y aún a ti no te escucharíamos, si no fuera
porque todo lo refieres a las Escrituras. Efectivamente, de ellas te
esfuerzas en tomar tus argumentos y afirmas que no hay nadie por
encima del Dios Creador del universo.
[17] Y yo: -Saben -proseguí-, qué dice la Escritura: "Y dijo el
Señor a Abrahán: "¿Cómo es que se echó a reír Sara diciendo: De
verdad voy yo a dar a luz? Porque yo estoy ya vieja. ¿Es que hay cosa
imposible para Dios? Por este tiempo volveré a ti en un año, y Sara
tendrá un hijo"" (Gn 18,13-14). Y más adelante: "Levantándose de allí
los dos hombres, miraron hacia Sodoma y Gomorra; y Abraham
caminaba con ellos acompañándoles. Y el Señor dijo "No quiero ocultar
lo que voy a hacer, a mi siervo Abrahán"" (Gn 18,16-17).
[18] Y poco después prosigue: "Dijo el Señor: "El clamor de
Sodoma y Gomorra va en aumento y sus pecados son muy graves.
Voy, pues a bajar y ver si se ha llegado a su colmo el clamor que llega
hasta mí; y si no, para saberlo". Separándose los hombres de allí,
llegaron a Sodoma, Abraham, empero, se quedó delante del señor y,
acercándose a Él, le dijo: "¿Es que vas a aniquilar al justo con el
impío?"" (Gn 18,20-23), y lo que sigue; pues habiendo transcrito
anteriormente todo el pasaje, no me parece debo escribir otra vez lo
mismo, sino aquello sólo que me sirvió de argumentación para Trifón y
sus compañeros.
[19] Entonces, pues, llegué, continuando la cita, allí donde se
lee: "Se marchó el Señor, cuando terminó de hablar con Abraham. Y
regresó éste a su lugar. Pero los dos ángeles llegaron a Sodoma por la
tarde. Lot estaba sentado junto a la puerta de Sodoma" (Gn 18,33;
19,1), y lo demás hasta: "Extendiendo los hombres las manos,
agarraron a Lot y tiraron de él hacia sí, metiéndole en casa, y cerraron
la puerta de casa…" (Gn 19,16), y lo que sigue hasta: "Los ángeles le
tomaron por la mano, de la mano de su mujer y de la mano de sus
hijas, pues el Señor le perdonaba. [20] Entonces sucedió que cuando
los sacaron fuera, le dijeron: "Salva, salva tu vida. No vuelvas la vista
atrás ni te detengas en todo el contorno. Sálvate en la montaña, no sea
65 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
que no seas llevado tú también".
Buscar Pero Lot lesestoy
contestó: "Te | ruego,
registrado ¿registrarme?
Señor, puesto que halló tu siervo misericordia delante de Ti, y
engrandeciste tu justicia haciendo que viva mi alma, yo no puedo
salvarme en la montaña, sin que me alcance la desgracia y muera. [21]
Mira esa ciudad ahí cerca, donde puedo refugiarme, ella es pequeña.
Allí me salvaré, ella es tan pequeña, y vivirá mi alma". Le dijo el Señor:
"Mira que he honrado tu rostro incluso en este asunto: no destruiré la
ciudad de que nos has hablado. Date prisa para salvarte allí, pues no
podré hacer nada hasta que tú entres allá". Por eso llamó a esa ciudad
Segor. El sol salió sobre la tierra y Lot entró en Segor. El Señor hizo
llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte del Señor
desde lo alto del cielo y destruyó aquellas ciudades y todo su contorno"
(Gn 19,17-25).
[22] Cuando hube terminado, añadí: -Y ahora, amigos, ¿no
comprenden que uno de los tres, el que es Dios y Señor (cf. Gn 18,1.
20. 33), que sirve al que está en el cielo, es Señor de los dos ángeles
(cf. Gn 19,1. 15. 16)? En efecto, después que éstos marchan a
Sodoma (cf. Gn 18,22s.), Él se queda atrás (cf. Gn 18,22) y conversa
con Abraham, tal como lo consignó por escrito Moisés; y cuando partió,
después de la conversación, Abraham se volvió a su propio lugar (cf.
Gn 18,33). [23] Y cuando Él llegó (a Sodoma), ya no son los dos
ángeles los que hablan con Lot (cf. Gn 19,1), sino Él mismo, como lo
manifiesta el Verbo (cf. Gn 19,18. 21-22); Él es Señor recibiendo del
Señor que está en el cielo (cf. Gn 18,24), es decir, del Creador del
universo, lo que ha de descargar sobre Sodoma y Gomorra, lo que
enumera el Verbo cuando dice: "El Señor hizo llover sobre Sodoma y
Gomorra azufre y fuego de parte del Señor desde lo alto del cielo" (Gn
19,24).
Objeción sobre "el pan de ángeles"
57. [1] Apenas hube yo callado, dijo Trifón: -Realmente, la
Escritura nos obliga a admitir lo que tú dices; pero tú mismo
convendrás también en que ofrece una verdadera dificultad lo que se
dice sobre que comió lo que Abrahán le preparó y le sirvió (cf. Gn
18,8).
[2] Yo le respondí: -Escrito, efectivamente, está que comieron.
Pero si hay que entender que dice que los tres comieron, y no sólo los
dos que eran realmente ángeles (cf. Gn 18,8), alimentados -como para
66 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
nosotros es patente- enBuscar
el cielo, aunque noestoy
tomen los mismos
registrado | ¿registrarme?
alimentos de que usamos los hombres -del maná, en efecto, de que
sus padres se alimentaron en el desierto dice la Escritura que
"comieron pan de ángeles" (cf. Sal 77,25); yo diría entonces que el
Verbo que afirma que comieron, se expresa como lo haríamos nosotros
a propósito del fuego diciendo que "lo devoró todo", pero no en
absoluto que comieron masticando con dientes y mandíbulas. De
suerte que con un poco de práctica que tengamos del lenguaje
figurado, no hay por qué veamos aquí ninguna dificultad.
[3] Y Trifón: -Posible es que esté la solución de la dificultad en lo
tocante al modo de alimentarse: fue consumiéndolo que habrían,
según la Escritura, comido lo que Abraham les preparó. Pasa, pues,
ahora a exponernos cómo éste que apareció como Dios a Abraham (cf.
Gn 18,1), servidor del Dios Creador del universo, engendrado por una
virgen, se hizo, como antes dijiste, hombre sujeto a los sufrimientos de
los demás hombres.
[4] Yo: -Permíteme antes, ¡oh Trifón! -le contesté-, que reúna
algunas otras pruebas un poco más abundantes sobre este capítulo, a
fin de que también ustedes acaben de persuadirse de ello, y luego te
daré esa explicación que me pides.
Y él: -Haz -dijo- como te plazca; porque, en efecto, has de hacer
cosa para mí muy deseable.
El "otro Dios" se manifestó en las visiones a Jacob
58. [1] -Yo le dije: -Voy a citarles pasajes de las Escrituras, no
porque quiera ofrecerles discursos retóricamente preparados, pues no
tengo yo semejante talento. Sólo me ha dado Dios la gracia para
entender las Escrituras, y de esta gracia invito, gratuita y liberalmente,
a que participen todos, a fin de que no tenga que dar yo cuenta de ello
en el juicio, en que Dios, Hacedor del universo, nos ha de juzgar por
medio de mi Señor Jesucristo.
[2] Trifón: -De modo conforme a la piedad te portas también en
eso; sin embargo, paréceme que hablas con ironía al decir que no
posees el arte de los discursos…
Yo le respondí: -Puesto que a ti te parece que así es, así sea;
sin embargo, yo creo haber dicho la verdad. Pero sea como fuere,
67 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
atiendan ya a otras pruebas que les quiero dar.
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Y él: -Dilas, dijo.
[3] Y yo: -Moisés, ¡oh hermanos! -les dije-, escribe nuevamente
que este que se apareció a los patriarcas y se llama Dios (cf. Gn 31,13;
32,28. 30; 35,7. 9. 10), se llama también ángel y Señor (cf. Gn 31,11), a
fin de que por estos nombres es den cuenta cómo Él sirve al Padre del
universo, como ya habían convenido, y, confirmados por nuevas
pruebas, lo sostendrán firmemente.
[4] Narrando, pues, el Verbo de Dios por medio de Moisés la
historia de Jacob, nieto de Abrahán, dice así: "Y sucedió, que en el
tiempo en que se apareaban las ovejas y concebían, las vi con mis
ojos en sueños. He aquí, que los machos cabríos y los carneros
cubrían a las ovejas y a las cabras, eran blanquecinos, manchados y
asperjados de color ceniza. Y el ángel de Dios me dijo en mi sueño:
"¡Jacob, Jacob!". [5] Y yo le respondí: "¿Qué pasa, Señor?". Y díjome:
"Levanta tus ojos y mira a los machos cabríos y a los carneros que
cubren a las ovejas y a las cabras, blanquecinos, manchados y
asperjados de color de ceniza. Porque he visto cuanto te hace Labán.
Yo soy el Dios que se te apareció en el lugar de Dios, donde me
levantaste una piedra conmemorativa, y me hiciste un voto. Ahora,
pues, levántate, sal de esta tierra y marcha a la tierra de tu nacimiento
y yo estaré contigo"" (Gn 31,10-13).
[6] En otro pasaje, hablando del mismo Jacob, dice así:
"Levantándose aquella noche, tomó a sus dos mujeres, sus dos
sirvientas, sus once hijos y pasó el vado de Jacob. Los tomó, atravesó
el torrente y pasó todas sus cosas. Se quedó Jacob solo, y luchó con él
un hombre hasta el amanecer. Vio que no podía nada contra él, y le
tocó la articulación del fémur, y se dislocó el fémur del muslo de Jacob
mientras luchaba con él. Y le dijo: "Déjame, pues viene ya la mañana".
[7] Jacob le respondió: "No te dejaré hasta que me bendigas". Y díjole
el ángel: "¿Cuál es tu nombre?". Él le contestó: "Jacob". Él le dijo: "No
te llamarás en adelante Jacob, sino que tu nombre será Israel. Pues
fuiste fuerte con Dios, también con los hombres serás poderoso".
Jacob le preguntó diciendo: "Dame a conocer tu nombre". Y contestóle:
"¿Por qué me preguntas mi nombre?". Él le bendijo. Y Jacob llamó a
aquel lugar "forma visible de Dios", porque vi a Dios cara a cara y se
alegró mi alma" (Gn 32,22-30).
[8] Nuevamente, en otro pasaje, contando del mismo Jacob,
dice lo siguiente: "Llegó Jacob a Luz, que está en la tierra de Canaán -
Luz que es Betel-, él y toda la gente que con él iba. Allí edificó un altar
68 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
y llamó a aquel lugar Betel, porque allí se le había
Buscar aparecido
estoy registrado Dios
| ¿registrarme?
cuando escapaba de la presencia de su hermano Esaú. Murió
entonces Débora, la nodriza de Rebeca, y fue sepultada en la parte
inferior de Betel, bajo la encina. Jacob le puso por nombre "Encina del
duelo". Y se le apareció todavía Dios a Jacob en Luz, cuando volvió de
Mesopotamia de la Siria, y le bendijo. Y le dijo Dios: "Tu nombre no
será ya Jacob, sino Israel será tu nombre"" (Gn 35,6-10).
[9] Dios es llamado Dios (cf. Gn 31,13; 32,28. 30; 35,7. 9. 10), y
lo será.
[10] Como todos asintieron con sus cabezas, proseguí yo: -Por
considerarlos necesarios, voy a citarles otros textos en que se nos
cuenta cómo, cuando huía de su hermano Esaú, se le apareció Aquel
que es a la vez Ángel, Dios y Señor (cf. Gn 28,13. 16. 17. 19), el
mismo que bajo la forma de un hombre (andrós) se le apareció a
Abrahán (cf. Gn 18,2), y bajo la forma de un ser humano (anthrópos)
luchó con el mismo Jacob (cf. Gn 32,24).
[11] Helos aquí: "Se alejó Jacob del pozo del juramento y
marchó hacia Jarán. Llegó a un paraje, donde se durmió, pues había
declinado el sol. Tomó una piedra de aquel lugar y se la puso bajo la
cabeza, se durmió y soñó. Vio una escalera que fuertemente fijada en
la tierra y que llegaba hasta el cielo; y los ángeles de Dios subían y
bajaban por ella. El Señor estaba apoyado sobre ella. [12] Y le dijo: "Yo
soy el Señor, el Dios de Abrahán, tu padre, y de Isaac. No temas. La
tierra sobre la que duermes, te la daré a ti y a tu descendencia. Tu
descendencia será como la arena de la tierra, y se extenderá hasta el
mar, hasta el Sur, el Norte y el Levante. Serán bendecidas en ti todas
las tribus de la tierra, en tu descendencia. Mira que yo estoy contigo,
guardándote en todo camino por donde andes; y te haré volver a esta
tierra, porque no te abandonaré hasta cumplir cuanto te he dicho". [13]
Despertó Jacob de su sueño y dijo: "El Señor está en este lugar y yo
no lo sabía". Tuvo miedo y dijo: "¡Qué terrible es este lugar! No es otra
cosa que la casa de Dios y la puerta del cielo". A la aurora se levantó
Jacob, tomó la piedra que se había puesto por cabecera, la puso como
altar conmemorativo y derramó aceite sobre la punta. Jacob llamó a
aquel lugar "Casa de Dios". La ciudad se llamaba antes Ulammaús"
(Gn 28,10-19).
El "otro Dios" se apareció a Moisés. Es diferente del Padre
69 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
59. [1] Dicho esto:Buscar
-Permítanme -añadí-estoy
queregistrado
les demuestre
| ¿registrarme?
también por el libro del Éxodo cómo el mismo, que se apareció a
Abrahán y Jacob, que es a la vez Ángel, Dios y Señor, hombre y ser
humano, se manifestó y habló con Moisés en la llama de fuego desde
la zarza (cf. Ex3,2).
Respondieron ellos que me oirían con gusto, sin cansarse y
fervorosamente, por lo que yo proseguí: [2] -He aquí, pues, lo que está
escrito en el libro titulado Éxodo: "Después de aquellos muchos días,
murió el rey de Egipto y gimieron los hijos de Israel por causa de sus
trabajos" (Ex 2,23), y lo demás hasta: "Ve y reúne a los ancianos de
Israel y les dirás: "El Señor, el Dios de sus padres se me ha aparecido,
el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, diciéndome: Yo
velo sobre ustedes, y cuanto les ha sucedido en Egipto"" (Ex 3,16).
[3] Después de esto añadí: -¿Comprenden, señores, que ese
ángel que Moisés dice que le habló en la llama de fuego, es el mismo,
que siendo Dios, le manifestó a Moisés que Él es el Dios de Abrahán,
de Isaac y de Jacob?" (cf. Ex 3,2. 24. 25; 3,6. 11-16).
La zarza ardiente
60. [1] Trifón: -No es así -dijo- como nosotros comprendemos
las palabras que has citado, sino que fue un ángel el que se apareció
en la llama de fuego, y Dios el que habló con Moisés (cf. Ex 3,2; Hch
7,30; 6,11); de modo que en la visión de entonces hubo juntamente un
ángel y Dios.
[2] Yo le respondí: -Aún cuando entonces se diera eso, ¡oh
amigos!, es decir, que en la visión concedida a Moisés hubo
juntamente un ángel y Dios; como se les demuestra por las palabras
antes transcritas, no puede ser el Creador del universo el Dios que dijo
a Moisés que Él era el Dios de Abrahán y el Dios de Isaac y el Dios de
Jacob (cf. Ex 3,16), sino el que ya les demostré que apareció a
Abraham y a Jacob (cf. Gn 18,1; 31,13; 32,30; 35,7. 9), el que sirve a la
voluntad del Creador del universo, y que, en efecto, cumplió los
designios de Él en el juicio de Sodoma. De suerte que incluso cuando
fuera como dicen, que hubo allí dos, un ángel y Dios, nadie
absolutamente, por poca inteligencia que tenga, se atreverá a decir
que fue el Creador del universo y Padre quien, dejando todas sus
moradas supracelestiales, apareció en una mínima porción de la tierra.
[3] Trifón: -Puesto que nos has demostrado ya que el que se
70 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
apareció a Abraham, y se llama
BuscarDios y Señor (cf. estoy
Gn 18,1; 19,24)| por
registrado el
¿registrarme?
Señor que está en los cielos, se hizo cargo de infligir a Sodoma el
castigo, también ahora entenderemos, que había un ángel (cf. Ex 3,2)
con Aquel con que habló a Moisés, y que era Dios, ese Dios que desde
la zarza se manifestó a Moisés no fue el Dios Creador del universo,
sino el que se nos demostró haberse aparecido a Abraham y Jacob. El
cual se también llama ángel del Dios Creador del universo (cf. Gn
18,10. 14; 31,11; Ex 3,2), y se comprende que lo sea, por ser Él quien
anuncia a los hombres lo que viene del Padre y Creador del universo.
[4] Y yo, a mi vez: -Ahora, sin embargo, ¡oh Trifón!, voy a
demostrarles que, en la visión de Moisés, este mismo llamado ángel,
que es Dios (cf. Ex 3,2. 6), fue el único que se apareció al mismo
Moisés y conversó con él. El Verbo, en efecto, dijo así: "El ángel de
Dios se le apareció en una llama de fuego desde la zarza, y él veía que
la zarza ardía, pero no se consumía. Y dijo Moisés: "Me acercaré a ver
esta gran visión, porque la zarza no se consume". Cuando vio el Señor
que se acercaba para ver, le llamó el Señor desde la zarza" (Ex 3,2-4).
[5] Ahora bien, a la manera que el que se apareció a Jacob en sueños,
el Verbo le llama "ángel" (cf. Gn 31,11), sin embargo, después agrega
que ese ángel que se le aparece entre sueños le dijo: "Yo soy el Dios
que se te apareció cuando huías de la presencia de Esaú, tu hermano"
(Gn 31,13; 35,1); también en tiempos de Abraham, a propósito del
juicio de Sodoma, dice que el Señor que está junto al Señor en los
cielos (cf. Gn 19,24) ejecutó el castigo; así aquí, cuando dice que el
ángel del Señor se apareció a Moisés (cf. Ex 3,2), y después lo
designa como Señor y Dios (cf. Ex 3,6-7), el Verbo habla del mismo a
quien, en los numerosos textos citados, llama servidor de Dios que
está por encima del mundo, sobre quien no hay ningún otro.
La "potencia" engendrada por el Padre fue evocada en el libro
de los Proverbios
61. [1] Les voy a presentar, ¡oh amigos! -dije-, otro testimonio
tomado de las Escrituras sobre que Dios engendró (cf. Pr 8,25), como
principio antes de todas las criaturas (cf. Gn 1,1; Pr 8,22; Col 1,15), de
sí mismo cierta potencia verbal, la cual es llamada también por el
Espíritu Santo "Gloria del Señor" (cf. Is 40,5; Sal 18,1), y unas veces
hijo, otras sabiduría (cf. Pr 8,1s.), ora ángel, ora Dios, o bien Señor y
Verbo; y ella se llama a sí misma "jefe del ejército" (cf. Jos 5,14. 15),
cuando se aparece en forma humana a Jesús (Josué), hijo de Navé (cf.
71 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Jos 5,13). Así que todas estas
Buscar denominaciones estoy
le vienen por estar
registrado al
| ¿registrarme?
servicio del designio del Padre y por haber sido engendrada por
voluntad del Padre (cf. Pr 8,25). [2] ¿Acaso no vemos que algo
semejante se da en nosotros? En efecto, al proferir una palabra,
engendramos un verbo, pero no lo proferimos por amputación, de
modo que se disminuya aquella que está. Algo semejante vemos
también en un fuego que se enciende de otro, sin que se disminuya
aquel del que se tomó la llama, permaneciendo por el contrario
semejante a sí mismo; igualmente el fuego encendido también existe
de modo visible, sin haber disminuído aquel de donde se encendió.
[3] Pero será el Verbo de la sabiduría el testimoniará por mí,
puesto que él mismo es ese Dios engendrado por el Padre del
universo, que subsiste como Verbo y Sabiduría, Potencia y Gloria del
que le engendró y que, por intermedio de Salomón, dice así: "Si les
anuncio lo que sucede cada día, me acordaré de enumerarles las
cosas que son desde la eternidad. El Señor me estableció principio de
sus caminos para sus obras. Antes del tiempo me cimentó, en el
principio, antes de crear la tierra, antes de crear los abismos, antes que
brotarán las fuentes de las aguas, antes de formar las montañas; antes
de todos los collados, me engendró. [4] Dios hizo los países, la tierra
inhabitada y las cumbres habitadas bajo el cielo. Cuando preparaba el
cielo, yo estaba en su compañía, y cuando colocaba su trono sobre los
vientos, cuando afirmaba las nubes en lo alto y establecía las fuentes
del abismo; cuando afirmaba los cimientos de la tierra, junto a Él
estaba obrando. Yo era con quien Él se alegraba; día a día me
regocijaba en su presencia en todo momento, porque Él se alegraba de
la tierra habitada que había acabado, y encontraba su gozo en los hijos
de los hombres. [5] Ahora, pues, hijo, escúchame. Bienaventurado el
hombre que me escuche y el ser humano que guarde mis caminos, el
que vela delante de mis puertas día a día, y custodia los pilares de mis
entradas. Porque mis salidas son salidas de vida, y un favor le está
preparado junto al Señor. Pero los que contra mí pecan, cometen
impiedad contra sus propias almas; los que me aborrecen, aman la
muerte" (Pr 8,21-36).
La "potencia" engendrada por el Padre fue evocada en el
Génesis
62. [1] Eso mismo, amigos, expresó el Verbo de Dios por
intermedio de Moisés cuando nos indica que sobre aquél que dio a
72 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
conocer (aquí), Dios se expresa
Buscar en ese mismo sentido a propósito
estoy registrado de
| ¿registrarme?
la creación del hombre, al decir estas palabras: "Hagamos al hombre a
nuestra imagen y semejanza. Y que mande sobre los peces del mar y
sobre las aves del cielo, sobre las bestias, y sobre toda la tierra, y
sobre todos los reptiles que reptan sobre la tierra. E hizo Dios al
hombre; a imagen de Dios le hizo; macho y hembra los hizo. Y los
bendijo Dios diciendo: "Crezcan y multiplíquense, llenen la tierra, y
dominen sobre ella"" (Gn 1,26-28).
[2] Para que no tuerzan las palabras citadas y digan lo que
dicen sus maestros, que Dios se dirigió a sí mismo al decir "hagamos"
(cf. Gn 1,26), del mismo modo que nosotros, cuando vamos a hacer
algo decimos frecuentemente "hagamos", o que habló con los
elementos, es decir, con la tierra y demás de que sabemos se
compone el hombre, y a ellos dijo: "hagamos"; les voy a citar ahora
otras palabras del mismo Moisés, por las cuales, sin discusión posible,
podemos reconocer que conversó Dios con alguien que era
numéricamente distinto y de naturaleza verbal.
[3] Helas aquí: "Dijo Dios: "He aquí que Adán se ha hecho como
uno de nosotros para conocer el bien y el mal"" (cf. Gn 3,22). Al decir
"como uno de nosotros", indica el número de los que se han reunido
entre sí, y que por lo menos son dos. Porque no puedo yo tener por
verdadera la doctrina que enseña la que ustedes llaman "secta", o que
sus maestros puedan demostrar que habla Dios con los ángeles, o
también que el cuerpo humano es obra de ángeles. [4] Sino que este
brote (cf. Sal 109,3; Pr 8,22; Col 1,15) emitido realmente del Padre,
estaba con Él antes de todas las criaturas, y con ése conversa el
Padre, como nos lo manifestó el Verbo por intermedio de Salomón, al
decirnos que ese mismo ser fue al mismo tiempo Principio antes de
todas las criaturas y brote (cf. Gn 1,1; Pr 8,22; Col 1,15) engendrado
por Dios, que por Salomón es llamado Sabiduría (cf. Pr 8,1s.). Y, como
lo dije indicando la misma cosa, jefe del ejército, por la revelación
hecha a Josué, hijo de Navé. Para que también por este pasaje vean
claro lo que digo, escuchan las palabras tomadas del libro de Josué.
[5] Éstas son: "Sucedió que cuando estaba Josué sobre Jericó,
levantando sus ojos, vio a un hombre de pie delante de sí, con su
espada desnuda en la mano. Adelantándose Josué, le dijo: "¿Eres
nuestro o de los contrarios?". Y Él le contestó: "Yo soy el jefe del
ejército del Señor, que he venido ahora. Josué se postró rostro por
tierra y le dijo: "Señor, ¿qué ordenas a tu siervo?". Y dijo el jefe del
ejército del Señor a Josué: "Desata las sandalias de tus pies, porque el
lugar en que estás es tierra santa". Jericó estaba cerrada y fortificada,
nadie salía ni entraba de ella. Y dijo el Señor a Josué: "Mira que
73 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
entrego en tus manos a Jericó
Buscary a su rey, que está enregistrado
estoy ella, poderosos
| ¿registrarme?
por su fuerza"" (Jos 5,13-6,2).
Pregunta de Trifón sobre el nacimiento virginal, la muerte y
resurrección de Cristo. Testimonios de Isaías y David
63. [1] Trifón: -Con vigor -dijo- y copiosamente has demostrado
ese punto, amigo. Demuestra ahora que ése se dignó nacer hombre de
una virgen según la voluntad de su Padre, ser crucificado y morir, y
pruébanos, en fin, que después de eso resucitó y subió al cielo.
[2] Yo respondí: -También eso ya está demostrado por las
palabras de las profecías por mí precedentemente citadas (cf 13,6-7;
43,3 52,2; 54,1-2), que para beneficio de ustedes voy a citar y explicar
nuevamente, a ver si logro también nos pongamos en esto de acuerdo.
Esta palabra que pronunció Isaías: "Su generación, ¿quién la
contará? Porque su vida fue arrebatada de la tierra" (Is 53,8), ¿no te
parece haber sido dicha en el sentido de que no tiene su nacimiento de
hombres Aquel que Dios dice haber sido entregado a la muerte a
cuada de los pecados de su pueblo (cf. Is 53,8. 12)? Y de su sangre,
como antes dije, señaló Moisés, hablando en figura, que "había de
lavar su vestidura en la sangre de la uva" (Gn 49,11), dando a entender
que su sangre no vendría de germen humano, sino de la voluntad de
Dios (cf. Jn 1,13). [3] Y las palabras de David: "En los esplendores de
tus santos, del seno, antes de la aurora, te engendré. Juró el Señor y
no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de
Melquisedec" (Sal 109,3-4), ¿no significan para ustedes que desde
toda la antigüedad, y por el seno de un ser humano había de
engendrarle el que es Dios y Padre del universo? [4] En otro pasaje
también anteriormente citado dice: "Tu trono, ¡oh Dios!, por la eternidad
de la eternidad. Cetro de rectitud, el cetro de tu reino. Amaste la justicia
y aborreciste la iniquidad; por eso te ungió, ¡oh Dios!, tu Dios, con el
óleo de alegría, más que a tus compañeros. Mirra, áloe y casia exhalan
tus vestidos, de estancias de marfil, de las que te alegraron. Hijas de
reyes van en tu cortejo. La reina se puso a tu derecha, vestida con
manto de oro, en variedad de colores. Escucha, hija, mira e inclíname
tu oído: Olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre; y codiciará el
rey tu hermosura. Porque Él es tu Señor y tú le adorarás" (Sal 44,7-13).
[5] Expresamente nos dan a entender estas palabras que hay
que adorarle, que es Dios y Cristo (cf. Sal 44,13. 7. 8), atestiguado por
74 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Aquel que ha hecho este Buscar
(mundo). A quienes creen en Él, unidos
estoy registrado en
| ¿registrarme?
una misma alma, una misma Sinagoga y una misma Iglesia, constituida
por su nombre y que participa en su nombre (porque todos nos
llamamos cristianos), el Verbo de Dios les habla como a su hija, y
aquellas palabras lo proclaman manifiestamente, a par que nos
enseñan a olvidarnos de nuestras antiguas costumbres, que nos
vienen de nuestros padres, con estos términos: "Oye, hija, mira, e
inclina tu oído, olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre. El rey
deseará tu belleza; porque Él es tu Señor y tú le adorarás" (Sal
44,11-13).
El "otro Dios" es también aquel de los Judíos. Testimonios de
David
64. [1] Trifón: -Que sea reconocido como Señor, Cristo y Dios
(cf. Sal 44,12. 8. 7), conforme lo significan las Escrituras; pero por
ustedes, aquellos de las naciones, que por su nombre han venido
todos a llamarse cristianos; mientras que nosotros, servidores del Dios
mismo que a éste le hizo, no tenemos necesidad alguna ni de
confesarle ni de adorarle (cf. Sal 44,13).
[2] A esto le respondí yo: -¡Oh Trifón!, si yo fuera como ustedes,
hombre amigo de vanas querellas, no continuaría discutiendo con
ustedes, que no se disponen a entender lo que se dice, sino que
piensan sólo en aguzar el ingenio para replicar; pero como temo el
juicio de Dios, no me apresuro a afirmar de ningún individuo de su raza
que no pertenezca al número de los que, por la gracia del Señor
Sabaoth, pueden ser salvados (cf. Is 1,9; 10,22; Rm 9,27-29; 11,5). Por
eso, por más malicia que muestren, yo continuaré respondiendo a cada
uno de sus ataques y de sus objeciones; por otra parte, hago lo mismo
con todos absolutamente, de cualquier nación que sean, que quieren
discutir conmigo o interrogarme sobre estas cuestiones.
[3] Ahora bien, que cuantos se salvan de su raza son salvados
(cf. Is, 1,9) por Él y permanecen en su parte (cf. Za 2,12; Dt 32,9?),
cosa es que ya hubieran comprendido si hubieran prestado atención a
los pasajes anteriormente por mí citados de las Escrituras; y,
evidentemente, no me hubieran sobre ello preguntado. Voy, pues, a
citar nuevamente las palabras de David (cf. 37,3-4), y les ruego que
apliquen su celo a entenderlas y no sólo a mostrar una vil
contradicción.
75 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[4] Las palabras, pues,
Buscar que David dijo estoy
son éstas: "El | Señor
registrado ¿registrarme?
reina, irrítense los pueblos. Él se sienta sobre los querubines,
estremézcase la tierra. El Señor en Sión es grande, y excelso sobre
todos los pueblos. Confiesen tu nombre grande, porque es terrible y
santo, y el honor del rey ama el juicio. Tú preparaste rectitudes, el
juicio y la justicia en Jacob, tú los has cumplido. Ensalcen al Señor
Dios nuestro y póstrense ante el estrado de sus pies, porque es santo.
Moisés y Aarón entre sus sacerdotes; Samuel entre los que invocan su
nombre. Invocaban al Señor y Él los escuchaba. En columna de nube
les hablaba, porque observaban sus testimonios y los preceptos que Él
les dio" (Sal 98,1-7).
[5] Hay también otras palabras de David, ya citadas también
antes (cf, 34,3-6), que ustedes, erróneamente, pretenden que fueron
dichas por Salomón, pues llevan por título "Sobre Salomón"; pero yo he
demostrado que no se dicen por Salomón. Por ellas se prueba que
Aquel (el Cristo) existía antes que el sol (cf. Sal 71,17), y que cuantos
de su pueblo son salvados, por Él serán salvados (cf. Sal 71,4). [6]
Helas aquí: "¡Oh Dios!, da tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey. Él
juzgará a tu pueblo con justicia y a tus pobres en el juicio. Que las
montañas reciban paz para el pueblo, y las colinas justicia. Hará
justicia a los pobres del pueblo, y salvará a los hijos de los indigentes,
abatirá al calumniador. Permanecerá con el sol y la luna por las
generaciones de las generaciones" (Sal 71,1-5), y lo que sigue hasta:
"Antes que el sol permanece su nombre, y serán bendecidas en Él
todas las tribus de la tierra. Todas las naciones le proclamarán
bienaventurado. Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, el único que
hace maravillas, bendito sea el nombre de su gloria por la eternidad de
la eternidad. Y se llenará de su gloria toda la tierra. Así sea. Así sea"
(Sal 71,17-19).
[7] Por otras textos que anteriormente les cité (cf. 30,1) como
dichas también por David, deben recordar que él debía de venir de lo
alto del cielo (cf. Sal 18,7) y volver nuevamente a los mismos lugares,
a fin de que lo reconozcan como un Dios que viene de arriba (cf. Za
12,10; Jn 19,37; Ap 1,7) y hecho hombre entre hombres, y que volvería
Aquel a quien habían de ver y llorar aquellos que lo traspasaron con
sus golpes (cf. Za 12,10). [8] He aquí el texto: "Los cielos proclaman la
gloria de Dios, y la obra de sus manos, la pregona el firmamento. El día
al día le anuncia una palabra, la noche a la noche le anuncia el
conocimiento. No hay rumores ni palabras cuya voz no se oiga. A toda
la tierra alcanza el eco de sus voces, y hasta el extremo del mundo sus
palabras. Bajo el sol se levanta su carpa, y él, como un esposo que
sale del tálamo nupcial se regocija, fuerte como un gigante que corre
76 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
su carrera. Se asoma por un extremo del cielo, yestoy
Buscar su órbita llega| al¿registrarme?
registrado otro
extremo, nada se sustrae a su calor" (Sal 18,2-7).
Dios declara en Isaías que Él no da a ningún otro su gloria.
Explicación del pasaje por Justino
65. [1] Trifón dijo: -Impresionado por tantos pasajes de la
Escritura, no sé qué decir sobre aquel otro, donde según Isaías, dice
Dios que a ningún otro dará su gloria. Helo aquí: "Yo soy el Señor Dios:
este es mi nombre. Mi gloria Yo no la daré a otro, ni tampoco mis
virtudes" (Is 42,8).
[2] Y yo: -Si con sencillez y no con malicia te has callado, ¡oh
Trifón!, al citar esas palabras sin precederlas de lo que antecede ni
añadir lo que sigue, merecerías disculpas; pero si lo has hecho
pensando que vas a arrojar la discusión en un callejón sin salida y
obligarme a decir que las Escrituras se contradicen entre sí, te has
equivocado. Pues yo jamás tendré la audacia de pensar ni decir
semejante cosa. Si alguna vez se me objeta alguna Escritura que
parezca contradictoria con otra y que pudiera dar pretexto a pensarlo;
convencido como estoy que ninguna puede ser contraria a otra, por mi
parte, antes confesaré que no las entiendo, y a los que piensan que
puedan entre sí contradecirse, pondré todas mis fuerzas en
persuadirles que piensen lo mismo que yo. [3] Ahora, con qué intención
hayas tú propuesto tu dificultad, Dios lo sabe. Por mi parte, les voy a
recordar cómo se dijo esa palabra, para que a partir de ella misma
puedan reconocer que Dios no da su gloria a nadie más que a su
Cristo (cf. Is 42,8). Retomaré, amigos, unas breves palabras que se
encuentran en la misma unidad que aquellas citadas por Trifón, y otras
también que siguen dentro del mismo contexto. No las voy a citar de
otro pasaje, sino tal como han sido reunidas. Ustedes préstenme
atención.
[4] Helas aquí: "Así habla el Señor, el Dios que hizo el cielo y lo
afirmó, el que constituyó la tierra y cuanto hay en ella, el que da aliento
al pueblo que hay en ella y un espíritu a cuantos la recorren. "Yo el
Señor Dios te llamé en justicia, te tomaré de la mano y te fortaleceré.
Yo te hice alianza del pueblo, luz de las naciones, para abrir los ojos a
los ciegos, para liberar de sus cadenas a los encadenados, y del
calabozo a los que se sientan en las tinieblas. [5] Yo soy el Señor Dios.
Este es mi nombre. Mi gloria, no he de darla a otro, ni mis virtudes a
77 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
las figuras esculpidas. Miren que viene lo que es
Buscar desde
estoy el principio.
registrado | ¿registrarme?
Nuevas son las cosas que les anuncio, y antes de anunciarlas, ya les
fueron mostradas. Entonen a Dios un himno nuevo: su principio parte
desde los confines de la tierra. Oh ustedes los que bajan al mar y
navegan siempre; Oh ustedes, islas y los que habitan en ellas. [6]
Alégrate, yermo, sus aldeas y los campos, los que habitan en Cedar se
alegrarán, y los que habitan la roca, desde la cima de las montañas
gritarán. Darán gloria a Dios, anunciarán en las islas sus virtudes. El
Señor Dios de los Potestades saldrá, excitará la guerra, despertará el
ardor, y gritará con fuerza contra los enemigos"" (Is 42,5-13).
[7] Terminada mi cita, les dije: -¿Entienden, amigos, cómo Dios
dice que dará su gloria (cf. Is 42,8) a aquel a quien puso por luz de las
naciones (cf. Is 42,6), y no a otro (cf. Is 42,8)? Esto no significa, como
dijo Trifón, que Dios se reserve para sí mismo su gloria.
Trifón dijo: -Entendido queda también eso. Termina, pues, lo
que te queda de tu discurso.
El nacimiento virginal. Profecía de Isaías
66. [1] Y yo, reanudando mi razonamiento allí donde interrumpí
mi demostración (cf. 43,5-6) de que Él había nacido de una virgen, y
que ese nacimiento por intermedio de la una virgen así había sido
profetizado por Isaías, repetí otra vez la profecía.
[2] La cual dice así: "Continuó el Señor, hablando con Acaz,
diciendo: "Pide para ti un signo al Señor Dios tuyo, en el abismo o en la
altura". Dijo Acaz: "No lo pediré ni tentaré al Señor". Y dijo Isaías:
"Oigan ahora, ¡oh casa de David! ¿Acaso es poco para ustedes dar
combate a los hombres? ¿Cómo es que disputan también con el
Señor? Por eso, el Señor mismo les dará un signo. Miren: la virgen
concebirá y dará a luz un hijo, se llamará Emmanuel. Leche y miel
comerá. [3] Antes de que conozca o sepa escoger el mal, escogerá el
bien. Por eso, antes de que sepa el niño distinguir el bien o el mal,
rechazará el mal para escoger el bien. Porque antes de que el niño
sepa decir padre o madre, recibirá el poder de Damasco y los despojos
de Samaria delante del rey de los asirios. Y será ocupada la tierra que
será para ti dura carga, por la presencia de los dos reyes. Pero el
Señor traerá sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días
como no han venido todavía sobre ti, desde el día en que separó Efraín
de Judá al rey de los asirios"" (Is 7,10-17; 8,4).
78 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[4] Y añadí: -AhoraBuscar
bien, cosa evidente es para
estoy todo el |mundo
registrado ¿registrarme?
que, fuera de nuestro Cristo, nadie jamás nació de una virgen (cf. Is
7,14) en el linaje carnal de Abraham, ni se dijo de nadie tal cosa.
Para Trifón el nacimiento virginal es tan absurdo como el mito
de Perseo. Sería mejor afirmar que Jesús, "hombre entre los hombres",
fue elegido por su observancia de la Ley
67. [1] Trifón respondió: -La Escritura no dice: "Miren que una
virgen concebirá y dará a luz un hijo", sino: "Miren que una joven
concebirá y dará a luz un hijo" (cf. Is 7,14), y lo demás que sigue tal
como tú lo dijiste. Toda la profecía está dicha con relación a Ezequías,
en quien consta haberse cumplido todo, conforme a estas
predicciones. [2] Por otra parte, en las llamadas fábulas de los griegos,
se cuenta que Perseo nació de Dánae, siendo ésta virgen, pues fluyó a
ella en forma de lluvia de oro el que entre ellos se llama Zeus.
Vergüenza les debería dar a ustedes decir las mismas cosas que ellos,
y más valdría afirmar que ese Jesús ha nacido hombre de entre los
hombres, y que si se demuestra por las Escrituras que es el Cristo,
deberían creer que mereció ser escogido para Cristo por haber vivido
conforme a la Ley de manera perfecta. Pero no nos vengan a contar
esos prodigios, no sea que den pruebas de ser tan necios como los
griegos.
[3] A esto le respondí yo: -De una cosa quisiera que te
persuadieras tú, ¡oh Trifón!, y, en general, todos los hombres, y es que,
aún cuando me dirigieran por malicia o por burla peores cosas todavía,
no lograrían apartarme de mi propósito; antes bien, de las mismas
palabras y hechos que me objetan para confundirme, yo seguiré
sacando, junto con el testimonio de las Escrituras, las pruebas de lo
que digo. [4] Ahora, particularmente, no procedes rectamente ni según
quien quiere el amor de la verdad, cuan do te ingenias para volverte
atrás de los acuerdos en que habíamos ya venido, a saber, que
algunos de los mandamientos puestos por Moisés se deben a la
dureza de corazón de su pueblo. Y así acabas de decir que por su
conducta conforme a la Ley habría Él sido elegido y hecho Cristo, y
eso si se demostrara que es el Cristo.
[5] Trifón: -Tú mismo nos reconociste -dijo- que fue circuncidado
(cf. Lc 2,21) y que observó todas las otras prescripciones legales
instituidas por Moisés.
79 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[6] Y yo le respondí:
Buscar -Cierto que estoy
reconocí y lo| ¿registrarme?
registrado sigo
reconociendo; pero no acepté que se sometiera a todo eso, como si
por su observancia hubiera de justificarse, sino por cumplir la
economía querida por su Padre, Creador del universo, Señor y Dios.
Porque también reconozco que asumió morir crucificado, hacerse
hombre y sufrir cuanto quisieron hacer con Él los de su raza. [7] Pero
ya que nuevamente, ¡oh Trifón!, te niegas a admitir lo que antes habías
admitido, respóndeme: los justos y patriarcas que vivieron antes de
Moisés sin haber guardado nada, según lo que muestra el Verbo, de lo
que tuvo en Moisés su principio de ordenamiento, ¿serán salvados en
la heredad de los bienaventurados, o no?
[8] Trifón dijo: -Las Escrituras me obligan a concedértelo.
-De modo semejante -le dije- te pregunto nuevamente: sus
ofrendas y sacrificios, ¿mandó Dios a sus padres que se los hicieran
por tener necesidad de ellos o por la dureza de su corazón e
inclinación a la idolatría?
-También eso -me contestó- nos fuerzan las Escrituras a
admitirlo.
[9] -¿Y no anunciaron también de antemano las Escrituras -
proseguí yo- que promete Dios establecer una Alianza nueva (cf. Jr
31,31), distinta de la del monte Horeb?
-También eso lo anunciaron, respondió.
Y yo, a mi vez: -La antigua Alianza (cf. 2 Co 3,14?) -dije-, ¿no
fue instituida para sus padres con temor y temblor (cf. Ex 19,16ss.;
20,18ss.; Hb 12,19-21), hasta el punto de no poder ellos ni siquiera oír
a Dios?
También esto lo reconoció (Trifón).
[10] -¿Qué se sigue, pues, de ahí? -dije-. Que Dios prometió
que habrá otra Alianza, no establecida como se estableció la primera
(cf. Jr 31,32); sin temor ni temblor, sin rayos (cf. Ex 19,16); (una
Alianza) que mostraría qué precepto y qué obra entiende Dios como
eternos, adaptados a toda raza, y qué es lo que mandó, como lo
proclama por intermedio de los profetas, adaptándose a la dureza de
corazón de su pueblo.
[11] -Es necesario -contestó- que también esto admita quien sea
amador de la verdad y no de la disputa.
80 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Y yo: -No sé cómoBuscar
-le dije- puedes acusar a nadie
estoy de amador
registrado | ¿registrarme?
de disputas, cuando tú mismo te has mostrado muchas veces tal, al
contradecir con frecuencia lo mismo que habías admitido.
Las enseñanzas de Cristo no son "enseñanzas humanas". La
profecía de Isaías se refiere a Cristo, no a Salomón
68. [1] Trifón: -Es que intentas -dijo- demostrar algo increíble y
poco menos que imposible, a saber, que Dios pudiera tolerar ser
engendrado y hacerse hombre.
-Si me hubiera lanzado -respondí- a demostrarles eso apoyado
en enseñanzas o argumentos humanos (cf. Is 29,13; Mt 15,9; Mc 7,7),
ustedes no me tolerarían. Pero cuando sobre este punto tantas
Escrituras han sido aducidas, generalmente citándolas,
comprometiéndoles para que las reconozcan, ustedes se vuelven
duros de corazón para comprender el pensamiento y la voluntad de
Dios. Pues bien, si están decididos a permanecer siempre tales, yo
ningún daño he de recibir de ello, sino que, teniendo lo mismo que
antes de trabar trato con ustedes tenía, me separaré de ustedes.
[2] Y Trifón: Considera, ¡oh amigo! -me dijo-, que con mucho
trabajo y esfuerzo has llegado tú a poseer eso que tienes; también
nosotros, sólo después de examinar todo lo que se nos presenta,
debemos admitir aquello a que las Escrituras nos obligan.
A lo cual yo: -No es que les pida -dije- que no luchen por todos
los modos en el examen de lo que discutimos, sino que, no teniendo
nada que objetar, no contradigan lo que una vez declararon estar de
acuerdo.
[3] Trifón me contestó: -Así lo procuraremos hacer.
Para completar -proseguí yo-, las cuestiones ya presentadas,
quisiera ahora interrogarlos yo a ustedes, pues por medio de estas
preguntas me esforzaré en conducir rápidamente la discusión a su
término.
Trifón dijo: -Pregunta.
Yo dije: -¿Acaso les parece que hay otro a quien se debe adorar
y a quien en las Escrituras se le llama Señor y Dios (cf. Sal 44,7. 8. 12.
13), fuera del Creador de este todo, y fuera de su Cristo, el que por
81 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
tantas Escrituras se les ha Buscar
demostrado que se hizo hombre?
estoy registrado | ¿registrarme?
[4] Trifón: -¿Cómo podemos -dijo- confesar nosotros que lo
haya, cuando tan larga discusión entablamos sobre si existe algún otro
fuera del solo Padre?
Y yo, a mi vez: -Necesito -dije- hacerles esa pregunta, no sea
que piensen ahora de modo diferente de como entonces convinieron.
Y él: -No es le caso, amigo, dijo.
Yo, a mi vez dije: -Si, pues, realmente así lo admiten, cuando el
Verbo dice: "Su generación, ¿quién la contará?" (Is 53,8), ¿no deben
ya comprender que no es Cristo el retoño de un linaje humano?
[5] Y Trifón: -Entonces, ¿cómo dice la palabra a David que de
"sus entrañas se tomará para sí Dios un hijo, para él establecerá el
reino y le sentará sobre el trono de su gloria?" (cf. Sal 131,11; 2 S
7,12-16; Hch 2,30).
[6] Yo dije: -Si la profecía, ¡oh Trifón!, que dijo Isaías, no se
dirigiera a la casa de David (cf. Is 7,13): "Miren que una virgen
concebirá" (Is 7,14), sino a otra casa de las doce tribus, tal vez la cosa
tendría alguna dificultad; pero como esta profecía se refiere a la casa
de David, lo que misteriosamente fue dicho por Dios a David, Isaías
explicó cómo había de suceder. A no ser, amigos, que ignoren -dije-
que muchas palabras dichas de modo oscuro, en parábolas, misterios
o símbolos de acciones, las explicaron los profetas que sucedieron a
los que las dijeron o hicieron.
[7] -Ciertamente, contestó Trifón.
-Si, pues, les demuestro -proseguí- que esta profecía de Isaías
se refiere a nuestro Cristo y no, como ustedes dicen, a Ezequías, ¿no
será bien que también aquí los exhorte a no dar fe a sus maestros que
se atreven a afirmar que en algunos puntos no es exacta la traducción
hecha por sus setenta Ancianos, que estuvieron junto a Ptolomeo, rey
de Egipto? [8] Es así que cuando un pasaje de la Escritura los arguye
potentemente de opinión insensata y llena de suficiencia, se atreven a
decir que no está así en el texto original; y lo que piensan poder
conducir a acciones de las que el hombre sería la medida, eso dicen
que no se dijo sonre nuestro Jesucristo, sino por quien ellos pretenden
interpretarlo. Que es lo que pasa con la presente Escritura, sobre que
estamos conversando, y que les han enseñado fue dicha con
referencia a Ezequías. En esto, como lo prometí, les demostraré que
están equivocados. [9] Por otra parte, si les citamos Escrituras que
82 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
expresamente demuestranBuscar
que el Cristo ha de serestoy
juntamente
registradosufriente
| ¿registrarme?
y adorable y Dios (cf. Is 53,4; Sal 71,11; 98,5. 9; Gn 18,1) -y son esas
que les he alegado a ustedes-, deben reconocer que sí se refieren al
Cristo, pero tienen la audacia de decir que Aquel no es el Cristo, no
obstante confesar que Él ha de venir a sufrir, reinar y ser adorado
como Dios. Yo me encargaré de demostrar que tal modo de pensar es
a par ridículo e insensato. Pero como tengo prisa por responder a lo
que tú de modo ridículo me has objetado, a esto voy a responder
primero, y más adelante daré las pruebas sobre lo demás.
Las fábulas mitológicas sobre Dionisio y Hércules no son más
que una falsificación diabólica de las profecías que anuncian el
nacimiento virginal, los milagros de Jesús, su Pasión y su Resurrección
69. [1] Sábete, pues, bien, ¡oh Trifón! -continué diciendo-: la
fábula que ese que se llama diablo ha difundido, calumniando, entre
los griegos, es lo mismo que cuanto obró por medio de los magos de
Egipto (cf. Ex 7,11ss.) o de los falsos profetas en tiempo de Elías (cf. 1
R 18); todo eso, digo, no es sino un afianzamiento de mi conocimiento
y de mi fe en las Escrituras.
[2] Así, cuando dicen que Dionisio es hijo de Zeus, nacido de la
unión de éste con Sémele, y le hacen inventor de la vid y cuentan que,
después de morir despedazado, resucitó y subió al cielo, e introducen
al asno en sus misterios, ¿no tengo derecho a ver ahí contrahecha la
profecía del patriarca Jacob (cf. Gn 49,11), antes citada (cf. 52,2;
53,1-4) y consignada por Moisés?
[3] De Heracles (= Hércules) nos dicen que fue fuerte y recorrió
toda la tierra, que fue también hijo de Zeus, que nació de Alcmena, y
que después de muerto subió al cielo; ¿no es todo eso igualmente un
remedo de la Escritura dicha sobre Cristo: "Fuerte como un gigante
para recorrer su camino" (cf. Sal 19,6)? En fin, cuando nos presenta a
Asclepio resucitando muertos y curando las demás enfermedades, ¿no
diré que también en esto quiere imitar el diablo las profecías sobre
Cristo? [4] Pero como no les he citado ninguna Escritura que indique
que Cristo había de cumplir estas cosas, tendré forzosamente que
recordar siquiera una. Por ella ha de serles fácil comprender cómo,
incluso a los que habían desertado del conocimiento de Dios, quiero
decir, a los gentiles, que teniendo ojos no veían y teniendo corazón no
entendían (cf. Sal 113,12-13; Is 6,10), pues adoraban objetos
83 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
fabricados de materia, el Buscar
Verbo les predijo queestoy
renegarían
registradode| ¿registrarme?
éstos
para poner su confianza en este Cristo.
[5] La profecía dice así: "Alégrate, desierto, que estás sediento;
regocíjate, desierto, y florece como lirio. Se regocijarán y florecerán los
desiertos del Jordán. La gloria del Líbano le fue dada y la
magnificencia del Carmelo. Mi pueblo verá la altura del Señor y la
gloria de Dios. Fortalézcanse, manos desfallecientes y rodillas
debilitadas. Consuélense, pusilámines de corazón; fortalézcanse y no
teman. Miren que nuestro Dios hace y hará justicia. Él vendrá y nos
salvará. Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y oirán los oídos de
los sordos. Entonces saltará como ciervo el tullido y la lengua de los
mudos será clara. Porque brotó en el desierto el agua y un torrente en
tierra sedienta, la que no tenía agua se convertirá en marisma y en la
tierra sedienta nacerá una fuente de agua" (Is 35,1-7).
[6] Una fuente de agua viva (cf. Is 35,7; Jn 4,10. 14) de parte de
Dios hizo surgir este Cristo en el desierto del conocimiento de Dios (cf.
Is 35,1. 6), es decir, en la tierra de las naciones: Él, que, aparecido en
su pueblo, curó a los que de nacimiento y según la carne eran ciegos,
sordos y tullidos (cf. Is 53,5-6; Mt 11,5; Lc 7,21-22; Jn 9,1), haciendo
por su Palabra que unos saltaran, otros oyeran, otros recobraran la
vista. Él resucitó e hizo vivir a los muertos, y por sus obras confundió a
los hombres de entonces para que le reconocieran.
[7] Pero ellos, aún viendo estos prodigios, los tuvieron por
ilusiones mágicas, y, efectivamente, tuvieron el atrevimiento de decir
que era un mago (cf. Mt 9,34; 12,24; Mc 3,22; Lc 11,15), que
descarriaba al pueblo (cf. Mt 27,63). Sin embargo, Él hacía esas obras
para persuadir a los que habían de creer en Él que, aún cuando un
hombre estuviere mutilado en su cuerpo, cumpliendo las enseñanzas
que por Él nos fueron transmitidas, le resucitará íntegro en su segunda
venida, y además le hará inmortal, incorruptible e impasible (cf. 1 Co
15,50ss.).
Los misterios de Mitra son una imitación diabólica de las
profecías relativas al nacimiento de Cristo y a la Eucaristía
70. [1] Cuando los que confieren los misterios de Mitra afirman haber nacido
él de una piedra, y llaman "cueva" al lugar donde, según la tradición, se
inician los que creen en él, ¿cómo no reconocer aquí que imitan lo que dijo
Daniel: "Una piedra fue separada sin mano alguna de la gran montaña" (cf.
84 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Dn 2,34), y lo mismo aquello de Isaías, cuyas palabras
Buscar todas intentaron
estoy registrado | ¿registrarme?
remedar? Porque, en efecto, tuvieron la habilidad de introducir entre ellos
hasta palabras sobre la práctica de la justicia. [2] Es necesario que les cite las
palabras dichas por Isaías, a fin de que por ellas se den cuenta que es así.
Son como siguen: "Escuchen, los que están lejos, lo que he hecho; los que se
acercan, conocerán mi fuerza. Se alejaron los que en Sión eran pecadores;
sobrecogerá el temblor a los impíos, ¿quién les anunciará el lugar eterno? El
que camina en la justicia, el que habla según el camino recto, el que odia la
iniquidad y la injusticia, el que guarda las manos limpias de regalos y tapa sus
orejas para no oír el juicio injusto de sangre, y cierra sus ojos para no ver la
injusticia: ése habitará en la caverna elevada de una fuerte roca. [3] Pan le
será dado, y su agua, confiable. Verán a un rey con gloria y sus ojos verán de
lejos. Su alma practicará el temor del Señor. ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde
están los consejeros? ¿Dónde el que cuenta a los que son alimentados, al
pueblo menudo y grande? No tomaron con él consejo, no conocieron el fondo
de sus palabras, hasta el punto de no oír. Pueblo envilecido y que no tiene
inteligencia cuando oye" (Is 33,13-19).
[4] Ahora bien, es evidente que también habla en esta profecía acerca del pan
que nuestro Cristo nos confió la tradición de celebrar en memorial de haberse
Él hecho carne (cf. Is 33,16; 1 Co 11,24. 26; Lc 22,19) por los que creen en Él,
por los que también se hizo sufriente, y de la copa que en memorial de su
sangre nos mandó hacer en acción de gracias (cf. 1 Co 11,25. 26; Lc 22,19; Is
33,16). Además, la misma profecía pone de manifiesto que le veremos como
Rey en la gloria (cf. Is 33,19). [5] Y sus mismas palabras están diciendo a
gritos que el pueblo del que se sabía de antemano que creería en Él,
practicaría el temor del Señor (cf. Is 33,18). También están clamando estas
Escrituras que quienes se imaginan conocer la letra de las Escrituras (cf. Is
33,19), al oír las profecías, no las comprenden (cf. Is 33,19). Cuando, pues, ¡oh
Trifón! -concluí-, oigo hablar de que Perseo nació de una virgen, comprendo
que también se trata de una imitación de la serpiente del error.
La traducción de Is 7,14 por los Setenta es rechazada por los Judíos, que han
hecho desaparecer de la Escritura ciertas profecías que proclaman
claramente la crucifixión de Cristo y su divinidad
71. [1] A quienes no presto fe alguna es a sus maestros, que no admiten esté
bien hecha la traducción de los setenta Ancianos que estuvieron con
Ptolomeo, rey de Egipto, sino que se ponen ellos mismos a traducir. [2]
Quiero además que sepan que ellos han suprimido totalmente muchas de las
Escrituras de la versión elaborada por los Ancianos que estuvieron con el rey
Ptolomeo, por las que se demuestra que Aquel que fue crucificado, es
proclamado Dios, hombre, crucificado y muerto. Estas traducciones sé que
todos los de su raza las rechazan. Por eso no las haré intervenir en las
85 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
cuestiones que nos ocupan, sino que pasaré a examinar
Buscar aquellas
estoy que |todavía
registrado ¿registrarme?
son reconocidas entre ustedes.
[3] En efecto, cuantas hasta ahora les había alegado, todas las reconocen,
excepto el texto: "Miren que una virgen concebirá, que ustedes dicen que hay
que leer: "Miren que una joven concebirá" (cf. Is 7,14). Les prometí demostrar
que esta profecía no se refiere a Ezequías, como a ustedes se lo han enseñado,
sino a aquel que es para mí el Cristo. He aquí el momento de presentarles mi
demostración.
[4] Trifón dijo: -Antes te rogamos nos cites algunas de las Escrituras que tú
dices han sido completamente suprimidas.
Ejemplos de pasajes mutilados: Esdras y Jeremías
72. [1] Yo le contesté: -Quiero hacer lo que les place. Pues bien, de los
comentarios que Esdras hizo a la ley de la Pascua, quitaron el siguiente
pasaje: "Dijo Esdras al pueblo: "Esta Pascua es nuestro salvador y nuestro
refugio. Si reflexionan y sube a su corazón que hemos de humillarle sobre un
signo y después de eso esperamos en Él, este lugar no quedará desolado
jamás, dice el Dios de las potestades. Pero si no creyeran, ni oyeren su
predicación, serán la irrisión de las naciones"" (Esd? Cf. 1 Co 5,7).
[2] De las palabras pronunciadas por intermedio de Jeremías quitaron
también este pasaje: "Yo soy como cordero inocente que es llevado para ser
sacrificado. Contra mí tramaron designios, diciendo: "Vengan, arrojemos un
leño en su pan, borrémosle de la tierra de los vivientes, y que no se recuerde
más su nombre"" (Jr 11,19). [3] Este pasaje tomado de las palabras de
Jeremías se halla todavía en algunas copias de las sinagogas de los judíos,
pues la eliminación es de fecha reciente. Ahora bien, cuando por estas
palabras se intenta demostrar que los judíos tuvieron consejo sobre Cristo
mismo, decidiendo crucificarle y matarle, cuando Él mismo aparece,
conforme fue profetizado por Isaías, como el cordero que es llevado al
matadero (cf. Is 53,7), y es presentado como un cordero inocente, entonces, al
no tener qué contestar recurren a la blasfemia.
[4] De las palabras también de Jeremías, eliminaron este pasaje: "Se acordó el
Señor Dios, santo de Israel, de sus muertos, de los que se durmieron en la
tierra de la tumba, y bajó a ellos para anunciarles la buena nueva de su
salvación" (Jr? Cf. 1 P 4,6).
Las palabras: "de lo alto del madero", fueron eliminadas del Salmo 95
73. [1] Del salmo noventa y cinco, de las palabras de David, suprimieron esta
breve expresión: "De lo alto del madero". Porque diciendo: "Digan entre las
naciones: "El Señor reina desde lo alto del madero"" (Sal 95,10), sólo dejaron:
"Digan entre las naciones: "El Señor reina"". [2] Entre las naciones (cf. Sal
86 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
95,10), jamás se dijo de ninguno
Buscar de los hombres estoyde suregistrado
linaje, que haya
| ¿registrarme?
reinado como Dios y Señor (cf. Sal 95,1. 10; Sal 46,6. 9), excepto de este que
fue crucificado, de quien en el mismo salmo nos dice el Espíritu Santo que fue
salvado y resucitó, dándonos a entender que no es semejante a los dioses de
las naciones; pues éstos no son sino ídolos de los demonios. [3] Pero para que
entiendan lo que digo, les voy a citar todo el salmo.
El cual dice así: "Canten al Señor un cántico nuevo; cante al Señor, toda la
tierra. Canten al Señor y bendigan su nombre. Anuncien, día tras día, la buena
nueva de su salvación. Anuncien en las naciones su gloria, en todos los
pueblos sus maravillas. Porque grande es el Señor, y digno sobremanera de
alabanzas; terrible sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de las
naciones son demonios, mientras que el Señor hizo los cielos. Alabanza y
belleza permanecen en su presencia, santidad y magnificencia en su
santuario. Llévenle al Señor, familias de las naciones, llévenle al Señor gloria y
honor. Lleven al Señor gloria en su nombre. [4] Tomen ofrendas y entren en
sus atrios. Adoren al Señor en su atrio santo. ¡Estremézcase en su presencia la
tierra entera! Digan entre las naciones: "El Señor reina, porque Él enderezó la
tierra que no se conmoverá; juzgará a los pueblos con rectitud. Alégrense los
cielos y regocíjese la tierra; estremézcase el mar y cuanto contiene. Los
campos exultarán y todo lo que allí se encuentra, todos los árboles del bosque
se regocijarán en la presencia del Señor: Porque viene, porque viene a juzgar
la tierra. Juzgará el mundo en la justicia y a los pueblos en su verdad"" (Sal
95,1-13; cf. 1 Cro 16,23-33).
[5] Trifón: -Si, como tú sostienes -dijo-, nuestros principales del pueblo han
suprimido algo de las Escrituras, sólo Dios lo sabe; sin embargo, tal cosa
parece increíble.
[6] -Sí -contesté yo-, parece increíble, pues es cosa más tremenda que haber
fabricado el becerro de oro (cf. Ex 32), como lo hicieron aquellos que fueron
saciados con el maná recogido en la tierra (cf. Ex 16,4-35; Nm 11,7-9; Dt 8,3),
más que inmolar sus hijos a los demonios, o matar a los profetas mismos (cf.
Mt 23,31; Lc 13,34). Pero a la verdad -añadí- me parece que ustedes no han
oído hablar de las Escrituras que les he dicho ellos suprimieron; pues para
demostrar lo que discutimos bastan y sobran tantas ya citadas, y otras que les
citaré de las que aún se preservan entre ustedes.
El Salmo 95 no habla del Padre, sino de la salvación por la Cruz
74. [1] Trifón: -Sabemos -dijo- que las has citado por habértelo pedido
nosotros. En cuanto al último salmo que has tomado de las palabras de David,
no me parece a mí que se refiera a otro que al Padre, que hizo los cielos y la
tierra (cf. Sal 95,1. 5. 9. 11. 13). Tú, en cambio, dices que se dijo por Aquel que
se hizo sufriente, y que te esfuerzas por demostrarnos que también es el
Cristo.
87 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[2] Yo le respondí: -Reflexionen, les ruego, sobre la expresión
Buscar que el Espíritu
estoy registrado | ¿registrarme?
Santo emplea en este salmo, mientras yo les hablo, y se darán cuenta de que
ni yo me engaño, ni ustedes han sido burlados. Porque ustedes también
podrían comprender, una vez que entren en sí mismos, muchas otras cosas
dichas por el Espíritu Santo: "Canten al Señor un cántico nuevo; cante al
Señor, toda la tierra. Canten al Señor y bendigan su nombre. Anuncien, día
tras día, la buena nueva de su salvación. Anuncien en las naciones su gloria,
en todos los pueblos sus maravillas" (Sal 95,1-3; cf. 1 Cro 16,23-24).
[3] Es como si se dirigieran a Dios Padre del universo (cf. Sal 46,7. 8; Sal 95,5.
7), que ordena a aquellos de toda la tierra (cf. Sal 95,1), que conocen el
misterio de esa salvación (cf. Sal 95,2), es decir, el sufrimiento de Cristo, por
el que los salvó, que canten y alaben constantemente (cf. Sal 95,1. 2; Sal 46,7.
8), reconociendo que es digno de alabanza, temible, que hizo el cielo y la tierra
(cf. Sal 95,4. 5; Sal 46,3), el que obró esta salvación por el género humano (cf.
Sal 95,2), Aquel a quien, después de su muerte sobre la Cruz, el Padre le
concedió reinar sobre toda la tierra (cf. Sal 46,8; Sal 95,10ss.), así como
también por...(1).
[Fragmento tomado de la "Catena sobre el Salmo 2,3". Scholia
sobre el Salmo 2. A propósito de (la expresión): "¡Rompamos su
ataduras!". De san Justino Filósofo y Mártir. Extraída del segundo libro
sobre la cuestión de Cristo sufriente (traducimos según la ed. de
Bobichon, op. cit., pp. 388-389).
(Segunda conversación con Trifón)
Es evidente que no habla de "los pueblos extranjeros" (Sal 2,1), sino
de Israel, en consonancia sobre esto con lo que dice Jeremías: "Es
amargo para ti abandonarme, dice el Señor tu Dios, porque después
de largo tiempo has quebrado tu yugo, y roto tus ataduras, y has dicho:
"No permaneceré más en la servidumbre, sino que me iré sobre toda
montaña elevada y sobre todo árbol frondoso, y allí me entregaré a la
prostitución"" (Jr 2,19-20).
De hecho, ellos a menudo "han roto las ataduras" (Sal 2,3; Jr 2,19) del
divino temor y "quebrado el yugo" (Jr 2,19; cf. Sal 2,3), "tirando de sus
pecados como de una larga cuerda" (cf. Is 5,18), y finalmente, cuando
ataron las manos y los pies (cf. Sal 21,17; Is 3,9) de Cristo crucificado,
las ataduras se me cayeron, dice él, completamente (cf. Sal 15,6a.),
primero aquellas con las que había sido atado, luego las de la herencia
(cf. Sal 15,6b). Por eso, inmediatamente dice: "La herencia que me ha
tocado es la mejor" (Sal 15,6b), ciertamente la vocación que tiene lugar
hoy de las naciones expandidas, medidas a cordel (Is 54,2. 3; cf. Gn
88 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
28,14; 9,27; Sal 2,8), de lasBuscar
que se tratará más adelante.]
estoy registrado | ¿registrarme?
Continuación del texto del "Diálogo"
[4] ... "El Señor dijo a Moisés: He aquí que pronto descansarás con tus
padres, y tu pueblo se va a prostituir siguiendo a los dioses extranjeros,
en el país en que entrará, ellos me abandonarán, y romperán mi
alianza, la que yo establecí para ellos. Mi cólera arderá contra ellos, en
ese día. Yo los abandonaré y apartaré mi rostro de ellos. Será
devorado, le alcanzarán muchos males y tribulaciones; y dirá en aquel
día: "Porque el Señor Dios mío no está entre nosotros, me han
sobrevenido estos males". Pero yo apartaré totalmente mi rostro de
ellos en el día aquel, por causa de todo el mal que hicieron, pues se
volvieron hacia otros dioses" (Dt 31,16-18).
"Jesús" y "ángel" son nombres divinos. Testimonio tomado del Éxodo
75. [1] De la misma manera, en el libro del Éxodo, por intermedio de
Moisés, fue anunciado de modo misterioso, y nosotros lo hemos
comprendido así, que el nombre de Dios mismo era también Jesús,
que dice no haber sido revelado ni a Abraham ni a Jacob (cf. Ex 6,3).
Dice así: "El Señor dijo a Moisés: "Dile a este pueblo: Mira que yo
envío a mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino, y te
introduzca en la tierra que te he preparado. Atiéndele, escúchale y no
le desobedezcas, porque no te abandonará, pues mi nombre está
sobre él"" (Ex 20,22; 23,20-21).
[2] Ahora bien, ¿quién introdujo a sus padres en la tierra (cf. Ex 23,20)?
Entiéndanlo ya de una vez que fue aquel que era llamado con ese
nombre de Jesús, aquel que antes llamaban Ausés (cf. Nm 13,16).
Porque si esto comprenden, reconocerán que el nombre del mismo
que dijo a Moisés: "Mi nombre está sobre él" (cf. Ex 23,21; Nm 13,17),
era Jesús (Josué). Porque también se lo llamaba Israel, y cambió
igualmente este nombre por el de Jacob (cf. Gn 32,28; 35,10). [3] Por
Isaías se pone de manifiesto cómo los profetas, enviados para
anunciar lo que viene de Él (cf. Ex 23,20), son llamados ángeles y
enviados de Dios (cf. Ex 23,20). Dice, en efecto, en alguna parte:
"Envíame" (Is 6,8). Es evidente para todos que aquel que recibió el
nombre de Jesús (Josué) fue un profeta poderoso y grande. [4] Pues
bien, si sabemos que en tantas formas se manifestó ese Dios a
Abraham, a Jacob y a Moisés, ¿cómo dudamos y no creemos que
pudiera, conforme a la voluntad del Padre del universo, nacer hombre
de una virgen, cuando disponemos de tantas Escrituras por las que
claramente se puede comprender que así efectivamente sucedió,
conforme a la voluntad del Padre?
89 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Otras profecías atestiguan la naturaleza humana y divina de Cristo, lo
mismo que su misión redentora
76. [1] Cuando Daniel designa "como un hijo de hombre" (cf. Dn 7,13)
al que recibe el reino eterno (cf. Dn 14,27), ¿no da a entender eso
mismo? Porque decir "como un hijo de hombre" significa ciertamente
que apareció y se hizo hombre, pero pone de manifiesto que no es de
un germen humano. Y cuando dice que es "una piedra desprendida sin
concurso de mano alguna" (Dn 2,34), eso mismo está proclamando
misteriosamente. Porque decir que fue desprendida sin ayuda de mano
alguna da a entender que no es obra de los hombres, sino de la
voluntad de Dios, Padre del universo, que la produjo. [2] Cuando Isaías
dice: "Su generación, ¿quién la contará?" (Is 53,8), es poner de
manifiesto que su origen es inefable. Porque nadie, que sea hombre de
entre los hombres, tiene un origen inefable.
Al decir Moisés que "Él lavaría su vestido en la sangre de la uva" (Gn
49,11), ¿no es lo que ya muchas veces les he dicho que él había
profetizado de forma velada? Porque anticipadamente declaró que
Cristo ciertamente tendría sangre; pero no procedente de los hombres,
de la misma manera que no es el hombre, sino Dios, quien produce la
sangre de la viña. [3] Cuando Isaías le llama ángel del gran designio
(cf. Is 9,6), ¿no anunció de antemano que él era el maestro de lo que
vino a enseñar? Estas grandes cosas que el Padre inscribió en su
designio para todos aquellos que le son o en adelante le serán
agradables, como para aquellos hombres o ángeles que se apartaron
de su designio, sólo (Cristo) las enseñó abiertamente, diciendo: [4]
"Vendrán de Oriente y Occidente y se tomarán parte en el banquete
con Abrahán, Isaac y Jacob, en el reino de los cielos; pero los hijos del
reino serán arrojados a las tinieblas exteriores" (Mt 8,11-12; cf. Lc
13,28-29). [5] Y: "Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿no
comimos, bebimos, profetizamos y expulsamos demonios en tu
nombre?". Y yo les diré: "Apártense de mí"" (Mt 7,22-23; cf. Lc
13,26-27). Y he aquí otras palabras con las que, Él lo ha dicho,
pronunciará la condenación de los que indignos de ser salvados:
"Vayan a las tinieblas exteriores, que el Padre preparó para Satanás y
sus ángeles" (Mt 25,41).
[6] Y nuevamente, en otras palabras, dijo: "Yo les doy poder para
caminar por encima de serpientes, escorpiones y escolopendras, y por
encima de todo poder del enemigo" (Lc 10,19). Nosotros, los que hoy
creemos al crucificado bajo Poncio Pilatos, a Jesús, nuestro Señor,
exorcizamos a todos los demonios y espíritus malvados (cf. Lc 10,17),
y nos están sometidos. Porque si bien es cierto que por los profetas (cf.
Hch 26,22-23) fue, de manera velada, anunciado que el Cristo sería
90 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
"sufriente", para después Buscar
ejercer la soberanía estoy
de todas las | cosas,
registrado ¿registrarme?
nadie, sin embargo, era capaz de entenderlo, hasta que Él mismo
persuadió a los apóstoles que así estaba expresamente anunciado en
las Escrituras. [7] En efecto, antes de ser crucificado, gritaba: "Es
necesario que el Hijo del hombre sufra mucho y sea rechazado por los
escribas y fariseos, que sea crucificado y al tercer día resucite" (Mt
16,21; Mc 8,31; Lc 9,22). Y David proclamó que había de nacer del
seno antes del sol y de la luna (cf. Sal 71,5. 17; Sal 109,3), según la
voluntad del Padre, y manifestó que, por ser Cristo (cf. Sal 44,8), sería
un Dios fuerte y adorable (cf. Sal 18,6; Sal 44, 7. 8. 13; Sal 71,11).
La profecía de Is 8,4 no se aplica a Ezequías, sino a Cristo, visitado
por los magos en el lugar de su nacimiento
77. [1] Trifón dijo: -Realmente, te confieso que tantos y tan buenos
argumentos son bastantes a convencerme; pero quiero que sepas que
aún estoy esperando la demostración de ese pasaje que muchas
veces has pronunciado. Termínalo, pues, también para nosotros, a fin
de que veamos cómo demuestras que se refiere a ese Cristo de
ustedes; pues nosotros decimos que fue profecía hecha sobre
Ezequías.
[2] Yo le respondí: -También en eso les quiero dar gusto. Pero antes
demuéstrenme ustedes que fue dicho de Ezequías, quien "antes de
saber él decir "padre" y "madre", tomó la potencia de Damasco y los
despojos de Samaria delante del rey de los asirios" (Is 8,4). Porque no
se les puede aceptar que interpreten como ustedes quieran, diciendo
que Ezequías hizo la guerra contra Damasco o Samaria "en presencia
del rey de los asirios". Porque dice el Verbo profético: "Antes de que el
niño sepa decir "padre" y "madre" tomará la potencia de Damasco y los
despojos de Samaria, delante del rey de los asirios. [3] Porque si el
Espíritu profético no hubiera precisado: "Antes de saber el niño decir
"padre" y "madre", tomará la potencia de Damasco y los despojos de
Samaria, delante del rey de los asirios"; sino que hubiera dicho
simplemente: "Dará a luz un hijo y tomará la potencia de Damasco y
los despojos de Samaria", podrían decir que, como Dios preveía que
Ezequías había de tomar eso, lo predijo. Pero lo cierto es que la
profecía lo dijo con esa precisión: "Antes de saber el niño decir "padre"
y "madre" tomará la potencia de Damasco y los despojos de Samaria".
Ahora bien, ustedes no pueden demostrar que eso sucediera jamás a
ningún judío; nosotros, en cambio, podemos demostrar que se cumplió
en nuestro Cristo. [4] Porque apenas hubo nacido, unos magos
vinieron a adorarle desde Arabia, después de presentarse a Herodes,
que era entonces rey de su tierra, a quien, por sus disposiciones ateas
e impías, el Verbo le llama rey de los asirios (cf. Is 8,4). Porque bien
91 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
saben -añadí- que muchasBuscar
veces el Espíritu Santo habla
estoy por parábolas
registrado | ¿registrarme?
y comparaciones, como hizo con el pueblo todo de Jerusalén, al decirle
frecuentemente: "Tu padre fue un amorreo y tu madre una hitita" (Ez
16,3).
La visita de los magos de Arabia fue anunciada por Isaías como signo
de que las potestades demoníacas serían sometidas al Cristo desde su
nacimiento
78. [1] Este rey Herodes fue informado por los ancianos de su pueblo
que habían llegado los magos de Arabia, quienes decían haber visto
aparecer una estrella en el cielo y conocido por ella que había nacido
en la tierra de ustedes un rey, a quien ellos venían a adorar (cf. Mt
2,1-2). Los ancianos dijeron: es en Belén, porque en el profeta así está
escrito: "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre
los territorios de Judá, pues de ti ha de salir un guía que apacentará a
mi pueblo" (Mt 2,5-6; Mi 5,1). [2] Llegaron, pues, los magos de Arabia a
Belén, adoraron al niño y le ofrecieron sus dones: oro, incienso y mirra
(Mt 2,11); pero después de adorar al niño en Belén, recibieron la orden,
por revelación, que no volvieran a Herodes (Mt 2,12). [3] Es de saber
que José, el prometido de María (cf. Mt 1,18-19), había querido antes
despedir a su prometida, María, por creer que estaba encinta de la
relación con un hombre, es decir, por fornicación; pero por una visión
se le mandó que no despidiera a su mujer (Mt 1,20), diciéndole el ángel
que se le apareció que el que ella llevaba en su seno procedía del
Espíritu Santo. [4] Lleno de temor, no la despidió (cf. Mt 1,24); pero con
ocasión del primer censo de la Judea, en tiempo de Quirino, subió a
inscribirse desde Nazaret, donde vivía, a Belén, de donde era (Lc
2,1-5). Porque, en efecto, era orginario de la tribu de Judá, que había
poblado esa tierra. Él recibió la orden de partir con María para Egipto
(cf. Mt 2,13), y permanecer allí con el niño, hasta que nuevamente les
sea revelado que pueden volver a la Judea (Mt 2,19-22).
[5] Pero antes, nacido que hubo el niño en Belén (Mt 2,1), como José
no hallaba en aquella aldea dónde alojarse (cf. Lc 2,7), se instaló en
una gruta cercana al poblado (Protoevangelio de Santiago 18,1), y
mientras estaban allí los dos, María dio a luz al Cristo y lo puso sobre
un pesebre (cf. Lc 2,7), donde llegando los magos de Arabia, lo
encontraron (Mt 2,11; Lc 2,16).
[6] Ya les he citado -dije- las palabras que Isaías profetizó sobre el
símbolo de la gruta (cf. Is 33,16; cf. 70,1-3), pero por aquellos que hoy
han acudido con ustedes -añadí- las voy nuevamente a recordar.
Recité de nuevo el pasaje de Isaías, anteriormente transcrito,
agregando que, por causa de estas palabras, el diablo hizo que los
maestros que confieren los misterios de Mitra digan que la iniciación se
92 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
practica en un lugar que ellos llaman "gruta".
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
[7] Herodes, como no volvieran a verle los magos de Arabia, según él
se lo pidiera (cf. Mt 2,8. 16), sino que, siguiendo la orden recibida,
marcharon a su país por otro camino (cf. Mt 2,12); mientras que José,
juntamente con María y el niño, según lo que a ellos también se les
había revelado, habían ya salido para Egipto (Mt 2,13-14); no
conociendo al niño que los magos habían venido a adorar, mandó
matar sin excepción a todos los niños de Belén (Mt 2,11. 16). [8] Y este
hecho cuyo cumplimiento futuro había sido profetizado por intermedio
de Jeremías (cf. Mt 2,17), pues por su boca dijo así el Espíritu Santo:
"Una voz se ha oído en Ramá, lamento y largo llanto: es Raquel que
llora sus hijos, y no quiere ser consolada, porque no ya no existen" (Jr
31,15; Mt 2,18). Por la voz que había de oírse desde Ramá, es decir,
desde Arabia, pues hasta ahora se conserva en Arabia un lugar
llamado Ramá, la lamentación había de llenar el lugar donde está
enterrada Raquel, la mujer de Jacob, el que fue apodado Israel, el
santo patriarca, es decir, Belén, al lamentarse las mujeres por sus
propios hijos asesinados y no admitir consuelo en su desgracia.
[9] Por lo demás, al decir Isaías: "Tomará la potencia de Damasco y los
despojos de Samaria" (Is 8,4), quiso significar la potencia del demonio
malo, que mora en Damasco, que sería vencida por el Cristo en el
momento mismo de su nacimiento, lo cual, se ha probado,
efectivamente se produjo. Porque los magos que, habían sido
entregados como despojos a toda clase malas acciones, a las cuales
los había empujado ese demonio, una vez que vinieron y adoraron a
Cristo (cf. Mt 2,11) se ve cómo quedaron liberados de aquella potencia
que hacía de ellos despojos, lo que el Verbo misteriosamente significa
para nosotros, (diciendo) que tenía su morada en Damasco.
[10] Y por ser pecadora e injusta, con razón, en parábola, la llama
"Samaria". Ahora, que Damasco perteneció y pertenece a Arabia, aún
cuando de presente esté adscrita a la llamada Siro-Fenicia, cosa es
que ni ustedes mismos podrán negar. Así, amigos, bueno fuera que
ustedes aprendieran lo que no entienden de nosotros los cristianos,
que hemos recibido la gracia de Dios, en vez de emplear todos sus
esfuerzos buscando hacer prevalecer sus enseñanzas, despreciando
las de Dios.
[11] Por eso, a nosotros también se ha transferido esta gracia (cf. Is
29,14), como dice Isaías: "Este pueblo se acerca a mí. Con sus labios
me honra, pero su corazón está lejos de mí. En vano me veneran,
enseñando preceptos y doctrinas de hombres. Por eso, he aquí que
voy a renovar la transferencia de este pueblo, y lo transferiré. Quitaré
la sabiduría de sus labios, y rechazaré la inteligencia de los
inteligentes" (Is 29,13-14; cf. 1 Co 1,19).
93 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
La rebelión de los ángeles está atestiguada enestoy
Buscar varios lugares| ¿registrarme?
registrado de la
Escritura
79. [1] Trifón, animado, como se veía claro por su semblante, por la
irritación y el respeto de la Escritura, me dijo: -Las palabras de Dios
son santas; pero sus interpretaciones son artificiosas, como aparece
por los pasajes que has interpretado; y, más aún, blasfemas, pues
dices que los ángeles obraron mal y se alejaron de Dios.
[2] Y yo, en tono más suave, pues quería disponerle a que me
escuchara, le respondí diciendo: -Aprecio, amigo, esa tu reverencia y
pido a Dios te dé la misma disposición para con Aquel a quien está
escrito le sirven los ángeles (cf. Dn 7,10), como dice Daniel que como
"un Hijo de hombre, fue conducido hacia el Anciano de días, y le fue
dado todo reino por la eternidad de la eternidad" (Dn 7,13-14). Y para
que reconozcas -le dije-, amigo, que no ha sido la propia audacia la
que nos ha guiado en esa interpretación que tú repruebas, te alegaré
un testimonio tomado del mismo Isaías, quien dice que ángeles malos
han habitado y habitan también en Tanis, en Egipto (cf. Is 30,4).
[3] He aquí sus palabras: "¡Ay de los hijos rebeldes! Esto dice el Señor:
"Han tenido consejo no por mí, y formado alianzas no por mi espíritu,
para añadir pecados a pecados. Ustedes obran mal, bajan a Egipto, sin
haberme consultado, para refugiarse en el poder del Farón, para ser
protegidos bajo la sombra de los egipcios; pero la sombra de Faraón
se convertirá en vergüenza para ustedes, y la confianza en Egipto en
oprobio. Porque hay en Tanis jefes, ángeles malvados. En vano se
fatigarán con un pueblo que no ha de servirles de ayuda, sino de
vergüenza y oprobio"" (Is 30,1-5).
[4] También Zacarías, como tú mismo lo recordaste, dice que "el diablo
se puso a la derecha del sacerdote Jesús para oponérsele. Y el Señor
dijo: "Que te increpe el Señor que eligió a Jerusalén"" (Za 3,1-2). En
Job está igualmente escrito -pasaje también por ti citado- que "vinieron
los ángeles a ponerse en la presencia de Dios y que con ellos vino
también el diablo" (Jb 1,6; 2,1). También Moisés, al inicio de Génesis,
escribe que la que serpiente que extravió a Eva fue maldecida (cf. Gn
3,1-6. 14). Sabemos asimismo que los magos de Egipto intentaron
igualar los prodigios obrados por Dios por medio de su fiel servidor
Moisés (cf. Ex 7-8; Nm 12,7; Hb 3,2. 5); y, en fin, no ignoran que David
dijo que los dioses de las naciones son demonios (cf. Sal 95,5; 1 Cro
16,26).
(1) "El texto de la "primera parte", afirma Bobichon (op. cit., pp. 55 ss.), se
interrumpe en el momento en que Justino comenta el Salmo 95, invocado para responder a
la pregunta de Trifón sobre el Cristo "sufriente" (74,1). No es exacto que el pasaje que nos
queda se aplique únicamente a los vv.1-3… En realidad, ese comentario toma el conjunto
94 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
del salmo (versículos 1. 2. 4. 5. Buscar
10), que Justino interpreta según el método que
estoy registrado le es
| ¿registrarme?
familiar, retomando sus principales elementos en un orden diferente, y haciendo intervenir,
para aclarar esa interpretación, otro salmo (46) también antes citado [cf. 37,1]. Por no haber
visto que el pasaje fue compuesto así, los comentaristas redujeron su contenido a los tres
primeros versículos del Salmo 95, y el contenido al tema del Mesías "sufriente"".
Opinión de Justino sobre el milenarismo. Herejías cristianas
80. [1] Trifón replicó: -Ya te he dicho, amigo, que te esfuerzas
por ser persuasivo, permaneciendo adherido a las Escrituras; pero
dime ahora: ¿Realmente confiesan ustedes que ha de restablecerse
ese lugar de Jerusalén (cf. Za 1,16?)? ¿Y esperan que allí ha de
reunirse su pueblo y alegrarse en compañía de Cristo, con los
patriarcas, los profetas y los de nuestra raza, los que se hicieron
prosélitos antes de la venida de su Cristo? ¿O es que llegaste a esa
conclusión sólo por dar la impresión de que nos ganabas de todo punto
en la discusión?
[2] A lo que yo dije: -No soy yo tan miserable, oh Trifón, que
diga otra cosa de lo que creo. Ya antes te he declarado que yo y otros
muchos compartimos estos puntos de vista, de suerte que sabemos
perfectamente que así ha de suceder; pero también te he indicado (cf.
35,1-6) que hay muchos cristianos de doctrina pura y piadosa, que no
admiten esas ideas. [3] Porque los que se llaman cristianos, pero son
realmente herejes sin Dios y sin piedad, ya te he manifestado que sólo
enseñan blasfemias, impiedades e insensateces. Para que sepan que
no sólo digo esto delante de ustedes, lo saben, pienso componer,
como pueda, una obra de todos los conversaciones tenidas con
ustedes, y allí escribiré que confieso lo mismo que ante ustedes digo.
Porque más que a hombres o a enseñanzas humanas (cf. Is 29,13; Mt
15,9; Mc 7,7), prefiero adherir a Dios y a las enseñanzas que de Él
vienen (cf. Hch 5,29?).
[4] Si les sucede que se encuentran con algunos que se llaman
cristianos y no confiesan eso, sino que se atreven a blasfemar del Dios
de Abraham, del Dios de Isaac y del Dios de Jacob, y dicen que no hay
resurrección de los muertos, sino que en el momento de morir son sus
almas elevadas al cielo, no los tengan por cristianos; como, si se
examina bien la cosa, nadie tendrá por judíos a los saduceos y sectas
semejantes de los genistas, meristas, galileos, helenianos, fariseos y
baptistas (y no se molesten en oír todo lo que pienso), aunque se
llaman judíos e hijos de Abraham, pero que sólo honran a Dios con los
95 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
labios, como Él mismo clama, mientras su corazón
Buscar está
estoy lejos de| Él
registrado (cf.
¿registrarme?
Is 29,13; Mt 15,8; Mc 7,6).
[5] Yo, por mi parte, como todos los cristianos perfectamente
ortodoxos, no sólo admitimos la futura resurrección de la carne (cf. Ez
37,7-8. 12-14; Is 45,23-24; Rm 14,11), sino también mil años en
Jerusalén reconstruida, adornada y engrandecida como lo prometen
Ezequiel, Isaías y los otros profetas (cf. Is 65,21; Ez 40?).
Profecías sobre el milenarismo, tomadas de Isaías y del
Apocalipsis
81. [1] Isaías, en efecto, dijo acerca de este tiempo de mil años:
"Porque habrá un cielo nuevo y una tierra nueva, y no se acordarán de
las cosas del pasado ni les volverán al corazón, sino que hallarán
alegría y regocijo, por tantas cosas que he creado. Porque he aquí que
yo hago de Jerusalén regocijo y de mi pueblo alegría, y me regocijaré
en Jerusalén y me alegraré sobre mi pueblo. Ya no se oirá en ella voz
de gemido ni voz de llanto. Ya no habrá allí niño que muera al nacer, ni
anciano que no llene su tiempo, porque el hijo todavía joven tendrá
cien años, y será a los cien años que morirá el hijo pecador, y que será
maldecido. [2] Construirán casas y ellos mismos las habitarán,
plantarán viñas y ellos mismos comerán sus productos. No construirán
para que otros habiten, ni plantarán para que otros coman. Porque,
según los días del árbol de la vida, serán los días de mi pueblo: serán
abundantes las obras de sus trabajos. Mis escogidos no trabajarán en
vano ni engendrarán para maldición; porque son descendencia justa y
bendecida por el Señor, y sus hijos con ellos. Y sucederá que antes de
gritar ya los habré oído; mientras aún estén hablando diré: "¿Qué
pasa?". Entonces pacerán juntos el lobo y el cordero; y el león, como
un buey, comerá paja, y la serpiente tendrá como pan la tierra. No
cometerán injusticia ni se mancharán sobre la montaña santa, dice el
Señor" (Is 65,17-25).
[3] Ahora bien, la expresión -añadí yo- que en este pasaje dice:
"Porque, según los días del árbol serán los días de mi pueblo
(designa), así lo entendemos, las obras de sus trabajos" (Is 65,22), que
significa misteriosamente los mil años. Porque como se dijo a Adán
que el día que comiera del árbol de la vida moriría (cf. Gn 2,17),
sabemos que no cumplió los mil años. Entendemos también que hace
también a nuestro propósito aquello de: "Un día del Señor es como mil
96 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
años" (Sal 89,4; cf. 2 P 3,8).
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
[4] Además hubo entre nosotros un varón por nombre Juan, uno
de los Apóstoles de Cristo, el cual, en el "Apocalipsis" que le fue hecho,
profetizó que los que hubieren creído a nuestro Señor, pasarían mil
años en Jerusalén (cf. Ap 20,5-6); y que después de esto vendría la
resurrección universal y, para decirlo brevemente, eterna (cf. Hb 6,2),
unánime, de todo el conjunto de los hombres, así como también el
juicio. Lo mismo vino a decir también nuestro Señor: "No se casarán ni
serán dadas en matrimonio, sino que serán semejantes a los ángeles,
pues serán hijos del Dios de la resurrección" (Lc 20,35-36).
La aparición de las herejías y la permanencia de los carismas
proféticos atestiguan la verdad del mensaje de Jesús. Las exégesis
judías son erróneas y blasfemas
82. [1] Porque entre nosotros se dan hasta el presente carismas
proféticos: de donde ustedes mismos deben entender que los que
antaño existían en su pueblo, han pasado a nosotros (cf. Is 29,14). Y
de igual forma que entre los santos profetas que hubo entre ustedes se
mezclaron también falsos profetas (cf. 2 P 2,1?), también ahora hay
entre nosotros muchos falsos maestros, contra los cuales ya nuestro
Señor nos advirtió de antemano nos precaviéramos de ellos (cf. Mt
7,15); de modo que en nada fuéramos tomados por sorpresa (cf. 1 Co
1,7), sabiendo como sabemos que Él previó lo que había de
sucedernos después de su resurrección de entre los muertos y su
subida al cielo. [2] Efectivamente, dijo que seríamos asesinados y
aborrecidos por causa de su nombre (cf. Mt 10,21-22; 24,9; Mc 13,13;
Lc 21,17), y que muchos falsos profetas y falsos cristos se
presentarían en su nombre y a muchos extraviarían (cf. Mt 24,5. 11. 24;
Mc 13,22), lo que realmente sucede.
[3] Porque muchos (cf. Mt 24,5. 11. 24), son los que han
enseñado, marcándolas con el sello de su nombre, doctrinas ateas,
blasfemas e inicuas, y lo que el espíritu impuro, el diablo, arrojó en sus
espíritus, eso han enseñado y siguen enseñando. Por mi parte, a ellos
como a ustedes, pongo todo mi empeño en sacarlos del error,
sabiendo que todo el que pudiendo decir la verdad, no la dice, será
juzgado por Dios, como Dios mismo lo atestiguó por intermedio de
Ezequiel, diciendo: "Te puse como centinela sobre la casa de Judá. Si
pecare el pecador y tú no lo reprendes, él perecerá, por su propio
97 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
pecado; pero yo te requeriré a ti su sangre. Pero
Buscar estoysiregistrado
le adviertes, tú
| ¿registrarme?
serás inocente" (Ez 3,17-19 y 33,7-9).
[4] Es, pues, el temor que nos da ese celo de hablar conforme a
las Escrituras, no el amor al dinero, a la gloria o al placer, cosas que
nadie nos puede echar en cara. Porque tampoco somos como los jefes
de su pueblo, aficionados a la vida, a quienes increpa Dios con estas
palabras: "Sus jefes son compañeros de ladrones, que aman los
presentes y persiguen las recompensas" (Is 1,123). Ahora, si también
entre nosotros hallan algunos de esa ralea, por lo menos, por causa de
ellos, no blasfemen las Escrituras y el Cristo, poniendo todo su empeño
en interpretar falsamente.
El Sal 109 no se dice de Ezequías, sino de Cristo
83. [1] Efectivamente, sus maestros han tenido la audacia de
afirmar que se aplica a Ezequías aquello de: "Dice el Señor a mi Señor:
"Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado
de tus pies""(Sal 109,1). Se trataría de la orden que se le dio de
sentarse a la derecha del templo, cuando el rey de los asirios le envió
una embajada amenazante (cf. Is 37,9; 2 R 19,9 ss.) y por intermedio
de Isaías se le dijo que no le tuviera miedo (cf. Is 37,5s.; 2 R 19,6s.).
Por nuestra parte, sabemos y reconocemos que se cumplió lo dicho
por Isaías, que el rey de los asirios se retiró sin haber asediado a
Jerusalén en los días de Ezequías y el ángel del Señor exterminó a
unos ciento ochenta y cinco mil del campamento de los asirios (cf. Is
37,37; 2 R 19,36).
[2] Pero es evidente que el salmo no se dijo sobre Ezequías. He
aquí el texto: "Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta
que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies". Él enviará un cetro
sobre Jerusalén; y dominará en medio de tus enemigos. … En los
esplendores de los santos…, antes de la aurora, te he engendrado. Lo
juró el Señor, y no se arrepentirá: tú eres sacerdote para siempre,
según el orden de Melquisedec" (Sal109,1-4).
[3] Ahora bien, ¿quién no reconoce que Ezequías no es
"sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec" (Sal 109,4)?
¿Y quién no sabe que no fue Ezequías quien envió un "cetro de poder
a Jerusalén ni dominó en medio de sus enemigos" (Sal 109,2), sino
Dios quien apartó a los enemigos de Ezequías, que lloraba y se
lamentaba? [4] Nuestro Jesús, empero, sin haber aún venido glorioso,
98 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
envió a Jerusalén un cetroBuscar
de poder (cf. Sal 109,2),
estoyes decir, el| Verbo
registrado ¿registrarme?
de vocación y penitencia, (destinado) a todas las naciones, en que
dominaban los demonios, como dice David: "Los dioses de las
naciones son demonios (Sal 95,5); y su poderoso Verbo persuadió a
muchos a abandonar los demonios a quienes servían y a creer por Él
en el Dios omnipotente, porque los dioses de las naciones son
demonios (Sal 95,5). En fin, la expresión: "En el esplendor de los
santos, del seno, antes de la aurora, yo te engendré" (Sal 109,3), ya
dijimos antes que se refiere a Cristo (cf. 45,4; 63,3; 76,7).
La profecía de Is 7,14, sólo se puede aplicar a Cristo, incluso
aunque los Judíos rechazan la traducción de los LXX
84. [1] Es también de Cristo que fue predicho: "Miren: la virgen
concebirá y dará a luz un hijo" (Is 7,14). Porque si éste, de quien
hablaba Isaías, no había de nacer de una virgen, ¿por quién gritaba el
Espíritu Santo: "Miren que el Señor mismo les dará una señal: He aquí
que la virgen concebirá y dará a luz un hijo" (Is 7,14)? Porque si
también éste, de modo igual a todos los otros primogénitos (cf. Col
1,15), tenía que nacer de unión carnal, ¿por qué hablaba Dios de hacer
un signo que no fuera común con todos los primogénitos? [2] Lo que es
en verdad un signo (cf. Is 7,14) y digno de ser creído por el género
humano, es que de un seno virginal el primogénito de toda criatura (cf.
Col 1,15; Pr 8,22) naciera como verdadero niño, hecho carne, y que
anticipadamente por medio del Espíritu profético, Dios anunció esto de
diversas maneras, como ya se los he indicado, a fin de que cuando
sucediera se reconociera haber sucedido por el poder y la voluntad del
Creador del universo. Al igual que fue formada Eva de una costilla de
Adán (cf. Gn 2,21-22), y así también al principio fueron creados todos
los seres vivientes por el Verbo de Dios (cf. Gn 1,20 ss.).
[3] Pero ustedes tienen la audacia también en este pasaje de
cambiar la interpretación que dieron sus ancianos que trabajaron con el
rey de los Egipcios, Ptolomeo, y sostienen que la Escritura no trae lo
que ellos interpretaron, sino que dice: "Miren que una mujer joven
concebirá" (Is 7,14); como si fuera algo del otro mundo que una mujer
conciba por trato carnal, cosa que hacen todas las mujeres jóvenes,
excepto las estériles; y aún éstas, si quiere, puede Dios hacerlas
concebir.
[4] En efecto, la madre de Samuel, que no concebía, por
99 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
voluntad de Dios dio a luz Buscar
(cf. 1 S 1,20), y lo mismo
estoylaregistrado
mujer del| ¿registrarme?
santo
patriarca Abraham (cf. Gn 21,2) e Isabel, la que dio a luz a Juan
Bautista (cf. Lc 1,7. 57), y otras. De suerte que no tienen por qué
suponer que sea imposible para Dios hacer todo lo que Él quiera; y,
especialmente, una vez que un evento fue anunciado, no tengan la
audacia de alterar el texto o la interpretación de las profecías, con lo
que sólo se dañarían a ustedes mismos, y no a Dios.
El Salmo 23 no se aplica a Ezequías no a Salomón, sino a
Cristo. Las repeticiones de Justino son necesarias para la obra de la
conversión
85. [1] También la profecía que dice: "Levanten, oh príncipes,
sus puertas; ábranse, oh puertas eternas, y entrará el rey de la gloria"
(Sal 23,7), se atreven algunos de ustedes a interpretarla como dicha
con referencia a Ezequías, otros a Salomón; pero ni a éste ni a aquél ni
a ninguno absolutamente de los llamados reyes suyos puede
demostrarse que se refiera (dicha profecía), sino sólo a nuestro Cristo
que se mostró sin apariencia y sin honor (cf. Is 53,2-3), como lo dijo
Isaías, David y todas las Escrituras: que es el Señor de las potestades
(cf. Sal 23,10), por voluntad del Padre, que se las entregó; que resucitó
de entre los muertos y subió al cielo, como lo muestran este mismo
salmo y las demás Escrituras, declarándolo "Señor de las Potestades",
como aun ahora pueden, si quieren, convencerse, por los
acontecimientos que están sucediendo ante sus ojos.
[2] Porque, en efecto, todo demonio es vencido y se somete (cf.
Lc 10,17), si se le exorciza en el nombre de este mismo Hijo de Dios y
primogénito de toda la creación (cf. Col 1,15), que nació de una virgen,
se hizo hombre sufriente, fue crucificado por su pueblo bajo Poncio
Pilatos, murió, resucitó de entre los muertos y subió al cielo. [3] Pero si
ustedes los exorcizan en el nombre de cualquiera de sus reyes, justos,
profetas o patriarcas, ninguno de los demonios se les someterá (cf. Lc
10,17). Sin duda se les someterán si los exorcizan en el nombre del
Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Sin embargo -
añadí-, actualmente sus conjuradores exorcizan utilizando, como los
paganos, artificios, y haciendo incensaciones y nudos mágicos.
[4] Es a los ángeles y las potestades, a quienes el Verbo de la
profecía proferida por medio de David manda levantar las puertas para
que entre este Señor de las potestades (Sal 23,7. 10), resucitado de
100 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
entre los muertos por voluntad
Buscardel Padre, Jesucristo,
estoy lo cual la palabra
registrado | ¿registrarme?
del mismo David lo demostró; palabra que les voy nuevamente a
recordar en atención a los que no estuvieron con nosotros ayer, pues
por ellos trato de nuevo sintéticamente muchas de las cosas ayer
dichas.
[5] Y si ahora les repito lo que ya muchas veces he dicho, no
me parece cosa fuera de lugar. Al sol, a la luna y a los demás astros,
siempre los estamos viendo recorrer el mismo camino y traernos
cambios de las estaciones; y a un matemático, no por preguntarle
muchas veces cuántas son dos y dos, y haber otras tantas respondido
cuatro, dejará de decir jamás que son cuatro; y cuanto se afirma con
certeza siempre se dice y se afirma de igual modo. Siendo esto así,
cosa ridícula sería que quien apoya sus argumentos sobre las
Escrituras proféticas, las abandonara y no citara siempre las mismas,
sino que pensara poder decir alguna cosa mejor que la Escritura.
[6] He aquí, pues, la palabra de David, por la que indiqué
manifestaba Dios haber en el cielo ángeles y potestades: "Alaben al
Señor desde lo alto de los cielos; alábenlo en las alturas. Alábenlo
todos sus ángeles, alábenlo todas sus potestades" (Sal 148,1-2).
Entonces, uno de los que se juntaron con ellos el segundo día,
por nombre Mnaseas, dijo: -También nosotros nos alegramos de que
desees repetir lo ya dicho en atención a nosotros.
[7] Yo dije: -Oigan, amigos, qué Escritura sigo al hacer esto.
Jesús nos mandó amar aun a nuestros enemigos (cf. Mt 5,44; Lc 6,27),
y lo mismo fue proclamado por Isaías en varios versículos, en que
también alude al misterio de nuestro segundo nacimiento, el nuestro el
de todos los que esperan que Cristo ha de aparecer en Jerusalén (cf.
Is 66,9; Gn 49,10), y se esfuerzan por agradarle con sus obras.
[8] Las palabras dichas por medio de Isaías son éstas: "Oigan la
palabra del Señor los que tiemblan ante su palabra. Digan: "hermanos
nuestros" a los que los aborrecen y abominan que el nombre del Señor
sea glorificado. Él apareció para su alegría y ellos quedarán
avergonzados. Una voz de lamento en la ciudad, voz del pueblo, voz
del Señor, que da su merecido a los soberbios. Antes de que la
parturienta diera a luz y antes de que llegaran los trabajos de los
dolores, dio a luz un varón. [9] ¿Quién oyó cosa semejante, quién ha
visto algo así, que la tierra en un día conociese los dolores, y que diera
a luz de un solo golpe un pueblo para el mundo? Porque Sión estuvo
de parto y trajo al mundo a sus hijos. Por mí hice el don de esta
expectación aun a aquella que no concibe, dijo el Señor. A la fecunda y
101 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
a la estéril, yo las hice, dice el Señor. Alégrate,
Buscar Jerusalén,
estoy registrado y
| ¿registrarme?
congréguense en una fiesta todos los que la aman. Regocíjense todos
los que lloran, para que sean amamantados hasta quedar saciados del
pecho de su consolación; para que después de mamar gocen las
delicias de la entrada de su gloria" (Is 66,5-11).
Figuras del "leño de la Cruz" contenidas en las Escrituras
86. [1] Esto dicho, añadí: -Escuchen cómo éste que, después
de ser crucificado, las Escrituras demuestran que ha de venir de nuevo
en la gloria, fue simbolizado por el árbol de la vida (cf. Gn 2,9), que se
dijo haber sido plantado en el paraíso, y así también debía suceder con
todos los justos. Moisés fue enviado con un bastón para la redención
del pueblo, y teniéndolo en la mano, a la cabeza del pueblo, dividió el
mar (cf. Ex 4,2. 4-17; 6,6; 14,16. 21; 15,13). Por ello vio brotar agua de
la roca (cf. Ex 17,5-6; Nm 20,7-11), y arrojando un madero en las agua
de Merra, que eran amargas, las hizo dulces (cf. Ex 15,22-27). [2]
Echando Jacob unas varas en los comedero, logró que quedaran
preñadas las ovejas de su tío materno para hacerse él con las crías (cf.
Gn 30,37-38). Fue con su bastón que se gloriaba el mismo Jacob de
haber atravesado el río (cf. Gn 32,10). Una escalera dijo él haber visto
y la Escritura nos manifestó que sobre ella estaba apoyado Dios (cf.
Gn 28,12-13). Ahora, que ese Dios no era el Padre, por las mismas
Escrituras lo demostramos (cf. 58,10-13; 60,2. 5). Y habiendo Jacob
derramado aceite sobre una piedra en el mismo lugar, Dios mismo, que
se le apareció, le dio testimonio que había ungido una estela al Dios
que se le había manifestado (cf. Gn 26,16. 18; 31,13).
[3] También hemos demostrado por varios pasajes de las
Escrituras que Cristo es llamado simbólicamente "piedra" (cf. 34,2;
36,1; 58,11. 13; 65,6; 70,1-2; 76,1). E igualmente cómo a Él se refiera
toda unción, ya sea de aceite de oliva, de aceite perfumado de mirra, o
de cualquier otro ungüento a base de mirra, pues dice el Verbo: "Por
eso te ungió, oh Dios, tu Dios, con óleo de alegría, con preferencia a
tus compañeros" (Sal 44,8). Es así que todos los reyes y ungidos
reciben de Él sus títulos de reyes y cristos, de la misma manera que Él
mismo recibió de su Padre los de rey, Cristo, sacerdote y ángel, y todos
los otros títulos que tiene o tuvo. [4] El bastón de Aarón (cf. Nm 17,8),
que produjo retoños, le señaló para sumo sacerdote. El brote de la raíz
de Jesé (cf. Is 11,1), profetizó Isaías que sería el Cristo. Y David dice
que el justo es como "un árbol plantado junto al curso de las aguas,
102 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
que da fruto en su tiempo Buscar
y cuya hoja no cae" (Sal 1,3).
estoy "El justo
registrado -está
| ¿registrarme?
dicho- florecerá como una palmera" (Sal 91,13).
[5] Desde un árbol se apareció Dios a Abraham, como está
escrito: "Junto a la encina de Mambré" (Gn 18,1). Setenta sauces y
doce fuentes halló el pueblo, una vez pasado el Jordán (cf. Ex 15,27;
Nm 33,9). David dice que Dios le reconforta con la vara y el bastón (cf.
Sal 22,4). [6] Eliseo, habiendo arrojado un leño al río Jordán, sacó
afuera el hacha de hierro con que los hijos de los profetas habían
salido a cortar madera para construir la casa en que querían recitar y
meditar la Ley y los mandamientos de Dios (cf. 2 R 6,1-7). Así de
nosotros, sumergidos como estábamos por los gravísimos pecados
que habíamos cometido, nosotros a quienes redimió por su crucifixión
sobre el madero y por la purificación del agua, el Cristo ha hecho una
casa de oración y de adoración. Un bastón fue también lo que mostró
ser Judá el padre de los hijos que por un grande misterio habían
nacido de Tamar (cf. 38,25-26).
¿Cómo aquel que recibe en el bautismo los poderes del Espíritu
Santo pude ser un Dios preexistente?
87. [1] Habiendo yo dicho esto, tomó la palabra Trifón: -No
quiero que pienses en adelante que te hago yo mis preguntas con el
solo intento de trastornar lo que tú dices, sino que quiero más bien
aprender acerca de aquellos puntos sobre que te pregunto. [2] Dime,
pues, ahora: cuando el Verbo declara por intermedio de Isaías: "Saldrá
una rama de la raíz de Jesé y una rama brotará de la raíz de Jesé; y
descansará sobre él el Espíritu de Dios, Espíritu de sabiduría y de
inteligencia, Espíritu de consejo y de fortaleza, Espíritu de ciencia y de
piedad, y la llenará el Espíritu de temor de Dios" (Is 11,1-3); tú, por otra
parte, me has confesado -dijo- que este pasaje se aplica a Cristo, y
afirmas que es Dios preexistente y que por voluntad del Padre se hizo
carne para nacer hombre por la virgen. Ahora bien, ¿cómo puede
demostrarse que preexiste aquel que es llenado por las potencias del
Espíritu Santo, enumeradas por intermedio de Isaías, como si estuviera
desprovisto de ellas?
[3] Yo le respondí: -Tu pregunta es muy fina e inteligentísima,
pues realmente parece haber ahí una dificultad. Pero escucha lo que
voy a decir para que entiendas también la razón de aquello. Esas
potencias del Espíritu ahí enumeradas, si el Verbo declara que vinieron
103 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
sobre Él, no es porque estuviera
Buscar falto de ellas, sino
estoy porque| en
registrado Él
¿registrarme?
habían de tener descanso (cf. Is 11,2), es decir, en Él habrían de
encontrar la plenitud, tan acabadamente que su pueblo no tendría en
adelante profetas, como antiguamente los hubo; lo cual pueden
comprobarlo con sus propios ojos. En efecto, después de Él, no hubo
absolutamente ningún profeta entre ustedes.
[4] Sus profetas, cada uno de los cuales recibió una u otra de
esas potencias, obraron y hablaron como nosotros lo hemos aprendido
de las Escrituras. Atiendan a lo que les digo. Salomón tuvo el Espíritu
de sabiduría (cf. Is 11,2), Daniel el de entendimiento y de consejo,
Moisés de fortaleza y de piedad, Elías de temor e Isaías de ciencia. Lo
mismo puede decirse de los otros, que tuvieron cada uno una sola, o
una alternando con otra, como Jeremías, los doce, David y, en general,
cuantos profetas hubo entre ustedes.
[5] Descansó (cf. Is 11,2), pues, es decir, cesó (el Espíritu
profético), una vez venido Aquel después del cual, cumplidos los
tiempos de esta economía suya hecha a los hombres, tenían que
desaparecer de entre ustedes y, reposando de nuevo en Él, como fue
profetizado, convertirse otra vez en dones (cf. Sal 67,19; Ef 4,8) que
por la gracia del poder de ese Espíritu concede a aquellos que creen
en Él, según a cada uno le tiene por digno. [6] Ya les dije cómo fue
profetizado que eso había Él de hacer después de su ascensión a los
cielos, y ahora se los repito. Ha sido, pues, dicho: "Subió a lo alto, llevó
cautiva la cautividad, dio dones a los hijos de los hombres" (Sal 67,19;
cf. Ef 4,8). Y nuevamente se dice en otra profecía: "Sucederá después
de esto que derramaré mi Espíritu sobre toda carne…, sobre mis
siervos y sobre mis siervas, y profetizarán" (Jl 3,1-2).
Si las potencias del espíritu vivieron sobre él, no es porque
estuviera desprovisto, sino porque en él "reposaron", para ser
dispensadas a aquellos que sean dignos
88. [1] Así entre nosotros pueden verse hombres y mujeres que
han recibido carismas del Espíritu de Dios. De suerte que fue
profetizado que sobre (Cristo) habían de venir las potencias del
Espíritu (cf. Is 11,2), enumeradas por Isaías, no porque estuviera Él
desprovisto de poder, sino porque en adelante no habían de darse
más. Sirva también de prueba lo que ya he contado haber hecho los
magos de Arabia, quienes, apenas nacido el niño, vinieron a adorarle
104 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
(cf. Mt 2,11). [2] Ya que desde
Buscarsu nacimiento tuvo su registrado
estoy propia potencia.
| ¿registrarme?
Luego fue creciendo según el común desarrollo de todos los otros
hombres (cf. Lc 2,40. 52), y usó los medios convenientes de vida,
dando a cada etapa del crecimiento lo que le corresponde,
alimentándose de toda clase de alimentos, y permaneció oculto treinta
años (cf. Lc 3,23), poco más o menos, hasta que apareció Juan,
heraldo de su venida, que le precedió en el camino del bautismo, como
anteriormente he demostrado (cf. 51,2). [3] Entonces fue cuando
viniendo Jesús al río Jordán, donde Juan estaba bautizando, bajó al
agua y se encendió un fuego en el Jordán; y al subir del agua, los que
fueron apóstoles de este nuestro Cristo escribieron que sobre Él
sobrevoló el Espíritu Santo como una paloma (cf. Mt 3,13. 16; Mc
1,9-10; Lc 3,21-22).
[4] Ahora bien, sabemos que Cristo fue al río, no porque tuviera
necesidad de ser bautizado ni de que sobre Él viniera el Espíritu Santo
en forma de paloma (cf. Lc 3,21-22), como tampoco se dignó nacer y
ser crucificado porque lo necesitara, sino por el género humano, que
había caído desde Adán en poder de la muerte y en el error de la
serpiente, haciendo cada uno el mal por su propia culpa. [5] Porque
habiendo Dios creado ángeles y hombres dotados de libre albedrío y
autónomos, quiso que cada uno hiciera todo aquello para que lo había
sido capacitado, y si elegían lo que a Él es agradable, conservarlos
exentos de la corrupción y el castigo; pero si hacían el mal, castigar a
cada uno como a Él le pareciera.
[6] Tampoco el entrar en Jerusalén montado sobre un asno (cf.
Mt 21,1-9; Mc 11,1 ss.; Lc 19,28 ss.), según demostramos estaba
profetizado (cf. 53,1-4), le dio el poder de ser Cristo, sino que ofreció a
los hombres una señal de reconocimiento (manifestando) ser el Cristo,
a la manera que en los días de Juan hubo de darse una señal por la
que los hombres reconocieran la persona del Cristo.
[7] Y en efecto, estando Juan sobre el Jordán, predicando el
bautismo de penitencia (cf. Lc 3,3; Mc 1,4), vestido solamente con un
cinturón de piel y una vestimenta de pelos de camello, sin comer más
que langostas y miel silvestre (cf. Mt 3,4; Mc 1,6), las gentes pensaban
que Él era el Cristo (cf. Lc 3,15); pero aquél les gritaba: "Yo no soy el
Cristo, sino voz del que grita. Porque va a venir otro más fuerte que yo,
cuyas sandalias no soy digno de llevar" (cf. Jn 1,20. 23; Mt 3,11; Lc
3,16; Mc 1,7). [8] Cuando Jesús llegó al Jordán, se le tenía por hijo de
José el carpintero (cf. Mt 13,55; Mc 6,3; Lc 3,23), y apareció sin belleza
(cf. Is 53,2-3), como las Escrituras habían anunciado; fue considerado
él mismo como un carpintero (cf. Mc 6,3) -porque mientras estaba
entre los hombres, fabricó obras de carpintero, arados y yugos,
105 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
enseñando por ellas los símbolos
Buscar de la justicia yestoy
una registrado
vida de trabajo-;
| ¿registrarme?
entonces fue cuando, por causa de los hombres, como antes dije (cf.
88,4), sobrevoló sobre Él el Espíritu Santo en forma de paloma (cf. Lc
3,21-22; Mt 3,16; Mc 1,10), y juntamente vino desde los cielos una voz,
que se había expresado también por intermedio de David, diciendo
como en su propio nombre propio lo que debía ser dicho a Cristo de
parte del Padre: "Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy" (Lc 3,22;
cf. Sal 2,7). Su nacimiento, dice Él, tiene lugar para los hombres en el
momento inminente de su conocimiento.
El Cristo "sufriente" anunciado en las Escrituras, ¿puede ser
aquel que padeció "la maldición" de la Cruz?
89. [1] Trifón: -Debes saber bien -dijo- que todo nuestro pueblo
espera al Cristo; te concedemos asimismo que todos los pasajes de las
Escrituras que tú has citado se refieren a Él. Personalmente te declaro
también que el nombre de Jesús dado como sobrenombre al hijo de
Navé (cf. Nm 13,16), me siento inclinado a concedértelo también. [2]
Sin embargo, en cuanto a saber si el Cristo debía padecer la infamia
de la crucifixión, permanecemos perplejos, pues en la Ley se dice que
es maldito el crucificado (cf. Dt 21,23; Ga 3,13). De suerte que, sobre
este punto, no estoy dispuesto a creerte. Que las Escrituras han
anunciado un Cristo "sufriente", es evidente; pero que sea el
sufrimiento maldito en la Ley, desearíamos aprenderlo, si puedes
demostrárnoslo.
[3] -Si el Cristo -le respondí yo- no hubiera de sufrir, si los
profetas no hubiesen predicho que por los pecados de su pueblo debía
ser conducido a la muerte (cf. Is 53,8), deshonrado (cf. Is 53,3),
flagelado y contado entre los malhechores (cf. Is 53,12), conducido
como oveja al matadero (cf. Is 53,7), Él, cuya generación dijo el profeta
que nadie hay capaz de explicar (cf. Is 53,8), habría motivo para
maravillarse. Pero si esto es lo que le distingue y revela a todos,
¿cómo no habíamos nosotros también de creer en Él con toda
seguridad? Cuantos entienden las palabras de los profetas, con sólo
oír que fue crucificado, dirán que es Él y no otro.
Moisés mismo dio, en ocasión del combate contra Abimelec, el primer "signo" de la
Cruz
106 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
90. [1] -Termina de instruir nuestro progreso -dijo Trifón-, según
las Escrituras para que podamos convencernos también nosotros. Ya
sabemos en efecto, que debía sufrir y ser conducido como una oveja
(cf. Is 53,7); lo que tienes que demostrarnos es que tenía también que
ser crucificado y morir con una muerte tan deshonrosa e infame,
muerte maldecida en la Ley (cf. Dt 21,23; Ga 3,13). Porque la verdad
es que nosotros no podemos ni imaginarlo.
[2] -Ya sabes -le contesté- que cuanto dijeron e hicieron los
profetas, como ustedes mismos concedieron, lo revelaron en tipos o
parábolas, de modo que la mayor parte de las cosas no pueden ser
fácilmente entendidas por todo el mundo, pues escondieron la verdad
que hay en aquellos (símbolos), a fin de que se esfuercen quienes
buscan encontrarla e instruirse.
Ellos contestaron: -Lo concedimos, en efecto.
[3] -Escúchame, pues, ahora lo que sigue. El hecho es que fue
Moisés el primero que con los signos que hizo puso de manifiesto esta
supuesta maldición de la cruz.
-¿A qué signos te refieres?-dijo.
[4] -Cuando el pueblo -contesté yo- hacía la guerra a Amalec
(cf. Ex 17,8 ss.), y el hijo de Navé, a quien se le puso de sobrenombre
Jesús, estaba al frente del combate, Moisés por su parte oraba a Dios,
extendidas a una y otra parte sus manos. Or y Aarón se las estuvieron
sosteniendo todo el día, a fin de que, por cansancio, no se le bajaran.
Pues si cedía un poco de esta actitud que imitaba la cruz, como está
escrito en los libros de Moisés, el pueblo era vencido; pero mientras
permanecía en aquella forma, era Amalec derrotado; por tanto, el más
fuerte lo era por la fuerza de la cruz. [5] Porque no llevaba el pueblo
ventaja porque Moisés oraba de aquella forma, sino porque, dirigiendo
la batalla el nombre de Jesús, Moisés representaba el signo de la cruz.
Porque, ¿quién de ustedes no sabe que la oración que mejor aplaca a
Dios es la que se hace con gemidos y lágrimas, postrado el cuerpo y
dobladas las rodillas?
Pero del modo en que estaba sobre la piedra (cf. Ex 17,12), ni
Moisés oró nunca antes ni nadie después. Por otra parte, la misma
piedra, como ya he demostrado (cf. 70,1; 86,3), es un símbolo de
Cristo.
107 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Moisés anunció el "misterio"
Buscar de la Cruz enestoy
la bendición
registrado de José
| ¿registrarme?
y por medio del "signo" de la serpiente de bronce
91. [1] Para dar a entender por otro signo la fuerza del misterio
de la cruz, dijo Dios por intermedio de Moisés en la bendición dirigida a
José: "Es por la bendición del Señor que existe su país, las estaciones
del cielo así como los rocíos, los abismos de las fuentes que vienen de
abajo, los frutos que da periódicamente, según el curso del sol, las
conjunciones de los meses, la cumbre de los montes antiguos, la cima
de las colinas, los ríos eternos y los productos de una tierra de
abundancia. Que el favor del que se apareció en la zarza venga sobre
la cabeza de José y sobre su frente. Glorificado primogénito entre sus
hermanos. Su belleza es la del toro; sus cuernos son los cuernos de un
unicornio. Con ellos corneará a las naciones juntamente hasta los
extremos de la tierra" (Dt 33,13-17).
[2] Ahora bien, nadie puede decir ni demostrar que "los cuernos
del unicornio" (cf. Dt 33,17) correspondan a una realidad u otra figura
fuera de aquella del tipo que representa la cruz. En efecto, la pieza de
madera única es vertical, y su parte superior se eleva como en cuerno
cuando la otra pieza de madera se encuentran ajustada; y sus
extremos aparecen a uno y otro lado, como cuernos unidos a ese
cuerno único. Además, la estaca que se eleva en medio, sobre la que
se apoya el cuerpo del crucificado, también es como un cuerno
saliente, y tiene igualmente la apariencia de un cuerno, ensamblado y
clavado con los otros cuernos. [3] En cuanto a la expresión: "Con ellos
corneará a las naciones juntamente hasta los extremos de la tierra" (Dt
33,17), designa la realidad de lo que ahora se ha cumplido en todas las
naciones: golpeados por sus cuernos, es decir, penetrados de
remordimiento, los hombres de todas las naciones han abandonado, a
causa de este misterio, sus vanos ídolos y demonios, para convertirse
a la piedad. En cambio, a los incrédulos, la misma figura se manifiesta
como signo de ruina y condenación; igualmente cuando el pueblo salía
de Egipto, por el tipo que formaban la extensión de las manos de
Moisés (cf. Ex 17,8 ss.) y por el nombre de Jesús dado al hijo de Navé,
Amalec era derrotado e Israel vencía.
[4] También en el tipo y el signo opuesto a las serpientes que
mordieron a Israel (cf. Nm 21,6-9), puede descubrirse la institución de
la ofrenda destinada para salvación de los que creen (cf. Jn 3,15. 16)
que, por Aquel que había de ser crucificado, la muerte estaba -era
proclamado- desde entonces reservada a la serpiente y la salvación a
los que, mordidos por ella, se refugian en Aquel que mandó a su Hijo
108 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
crucificado al mundo (cf. Buscar
Jn 3,16). Porque no estoy
pretendía el Espíritu
registrado | ¿registrarme?
profético enseñarnos por intermedio de Moisés a poner nuestra fe en
una serpiente, siendo así que nos pone de manifiesto cómo fue
maldecida por Dios desde el principio (cf. Gn 3,14), y en Isaías nos da
a entender que será matada como un enemigo, por la gran espada (cf.
Is 27,1), que es el Cristo.
Las Escrituras parecen contradictorias sólo a quienes no han
recibido la gracia de comprenderlas
92. [1] Si alguno, pues, no ha recibido de Dios grande gracia
para entender los dichos y hechos de los profetas, de nada le servirá
querer repetir sus expresiones o sus actos, si no sabe también dar
razón de ellos. Antes bien, ¿no parecerán al vulgo despreciables, si
son repetidos por gente que no los entiende?
[2] Supongamos que se les planteara la cuestión por qué,
habiendo sido gratos a Dios un Enoc, un Noé con sus hijos (cf. Gn
5,22. 24; 6,8) y demás a éstos semejantes, sin haber sido
circuncidados ni celebrado los sábados; por qué habría Dios de exigir
después de tantas generaciones que los hombres se justifiquen por
otros dirigentes y otra legislación, desde Abraham a Moisés por la
circuncisión; desde Moisés, por la circuncisión y los otros preceptos, a
saber: los sábados, los sacrificios, las cenizas y ofrendas. La única
respuesta que tienen será demostrar, como anteriormente hice yo, que
Dios, que conoce el futuro por adelantado, sabía que el pueblo de
ustedes merecería ser expulsado de Jerusalén y que a nadie se le
permitiría volver entrar en ella. [3] Porque ustedes no tienen ningún
otro signo distintivo, como ya lo dije (cf. 16,2), que la circuncisión
según la carne Y ni siquiera a Abraham le fue por Dios dado testimonio
de ser justo por motivo de la circuncisión, sino por la fe; pues antes de
ser circuncidado se dijo de él: "Creyó a Dios Abraham y se le tuvo en
cuenta para su justificación" (Gn 15,6; cf. Ga 3,6; Rm 4,3).
[4] También nosotros, pues, que en la incircuncisión de nuestra
carne creemos en Dios por el Cristo, y poseemos una circuncisión cuya
adquisición es benéfica para nosotros, es decir, la del corazón,
esperamos aparecer justos y agradables a Dios, porque ya hemos
recibido el testimonio suyo por las Escrituras proféticas. Los
mandamientos, empero, que recibieron de celebrar el sábado y
presentar ofrendas, y que el Señor se dignara que un lugar fuese
109 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
elegido para invocar el nombre
Buscar de Dios, todo seestoy
dirigía, como ha
registrado sido
| ¿registrarme?
dicho, a evitar que, cayendo en la idolatría y olvidándose de Dios, se
hicieran impíos y ateos, como se han mostrado siempre. [5] Por esta
causa Dios les dio los mandamientos sobre los sábados y las ofrendas,
lo que ya quedó por mí demostrado anteriormente; sin embargo, en
gracia de los que han venido hoy, quiero repetir casi todas las razones.
En efecto, si no fuera así, se podría acusar falsamente a Dios
de no tener previsión, de no enseñar siempre y a todos a conocer y
practicar las mismas normas de justicia -y a fe que hubo muchas
generaciones de hombres antes de Moisés-, y quedaría entonces
abolida la Palabra que dice: "Verdadero y justo es Dios, todos sus
caminos son de rectitud, y no hay en Él injusticia" (Dt 32,4; cf. Sal
91,16). [6] Pero como esa Palabra es verdadera, también quiere Dios
que ustedes no sean siempre insensatos y amadores de ustedes
mismos, sino que se salven unidos al Cristo, el que agradó a Dios y fue
por Él atestiguado, como antes dije (cf. 63,5), fundando mi
demostración sobre las santas palabras proféticas.
Dios enseña en todo tiempo una misma justicia a todos los
hombres. Ella está comprendida en dos preceptos de Cristo que los
Judíos no respetan
93. [1] Dios procura a todo el género humano lo que es eterna y
absolutamente justo, lo que es enteramente justo (cf. Mt 3,15), y así
todo el mundo reconoce que son malos el adulterio, la fornicación, el
asesinato y cosas semejantes; y aún cuando todos cometan esos
crímenes, por lo menos, cuando los están cometiendo, no pueden
menos de reconocer que están haciendo una injusticia, si se exceptúa
a quienes llenos de un espíritu impuro, corrompidos por su educación,
costumbres depravadas y leyes perversas, han perdido las nociones
naturales o, más bien, las han apagado y las mantienen reducidas al
silencio.
[2] La prueba está que en tales hombres no quieren sufrir lo
mismo que ellos hacen a los demás y, con toda su mala conciencia, se
reprochan unos a otros lo mismo que cada uno hace. De ahí que a mí
me parece haber dicho bien nuestro Señor y Salvador Jesucristo que
"toda la justicia y la piedad se resumen en dos mandamientos" (cf. Mt
3,15; 22,40), que son: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y
con toda tu fuerza, y a tu prójimo como a ti mismo" (cf. Mt 22,37-39; Mc
110 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
12,30-31; Lc 10,27; Dt 6,5).Buscar
Porque el que ama aestoy
Diosregistrado
de todo corazón
| ¿registrarme?
y con toda su fuerza, lleno como está de religioso sentimiento, a ningún
otro Dios honrará; y aquel a quien sin duda honrará, según la voluntad
de Dios, es aquel ángel que es amado por el Señor y Dios mismo. Y el
que ama a su prójimo como a sí mismo, querrá para él los mismos
bienes que para sí mismo quiere, pues nadie va a querer para sí
mismo males. [3] Así, pues, el que ama a su prójimo (cf. Mt 22,37-39;
Mc 12,30-31; Lc 10,27; Dt 6,5), pedirá en su oración y hará para su
prójimo lo mismo que para sí mismo. Ahora bien, el prójimo del hombre
no es otro que el animal sometido a sus mismos afectos y dotado de
razón: el hombre. Dividida, pues, en dos partes la entera justicia (cf. Mt
3,15), con relación a Dios y con relación a los hombres, todo aquel -
dice el Verbo- "que ama al Señor de todo corazón y con toda su fuerza,
y a su prójimo como a sí mismo", será verdaderamente justo.
[4] Ustedes, empero, respecto de Dios, como de los profetas o
de ustedes mismos, jamás han demostrado tener amor o afecto; al
contrario, como está demostrado, en todas partes han sido
reconocidos como idólatras y asesinos de los justos, hasta el extremo
de poner sus manos hasta sobre el mismo Cristo (cf. Mt 26,50; Mc
14,46). E incluso ahora se obstinan en su maldad, maldiciendo a los
que demuestran que ese mismo que ustedes crucificaron es el Cristo.
Además, creen que tienen el deber de demostrar que si Él corrió esa
suerte, es porque era enemigo de Dios y maldito, cuando fue una obra
de la suma insensatez de ustedes. [5] Porque, teniendo motivos por los
signos hechos por Moisés para comprender que Él es el Cristo, se
niegan a hacerlo; antes bien, creyendo poder reducirnos al silencio,
nos ponen las cuestiones que les vienen a su espíritu, cuando son
ustedes mismos los que se quedan sin palabra cuando son
confrontados por un cristiano tenaz.
La serpiente de bronce prescrita por Dios a Moisés no
contradice la prohibición de las imágenes
94. [1] Díganme: ¿No fue Dios, en efecto, quien mandó por
medio de Moisés que no se hiciera absolutamente ninguna imagen ni
representación de las cosas que están en lo alto del cielo ni de
aquellas que están sobre la tierra (cf. Ex 20,4)? Sin embargo, Él mismo
en el desierto hizo fabricar a Moisés la serpiente de bronce y la hizo
levantar sobre un signo, por el que se curaban los que habían sido
mordidos por las serpientes (cf. Nm 21,6-9). Y no vamos a decir que
111 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
sea Dios culpable de injusticia.
Buscar[2] Es que, como estoy
ya heregistrado
dicho (cf.| 91,4),
¿registrarme?
con esto anunciaba Dios un misterio, por el que había de destruir el
poder de la serpiente, que fue autora de la transgresión de Adán; y a la
vez, la salvación para quienes creen en aquel que por este signo (cf.
Jn 3,15), es decir la Cruz, debía morir de las mordeduras de la
serpiente, que son las malas acciones, las idolatrías y las demás
injusticias. [3] Porque si no se entiende así, explíquenme ustedes por
qué Moisés levantó la serpiente de bronce sobre un signo (cf. Nm 21,9)
y mandó que a ella miraran los mordidos, y éstos se curaban. Y esto
después que él mismo había mandado no fabricar ninguna
representación (cf. Ex 20,4).
[4] Entonces, el segundo de los que habían venido el segundo
día, dijo: -Has dicho la verdad, pues no tenemos explicación que dar.
En efecto, yo mismo he preguntado muchas veces a nuestros
maestros sobre ello, y ninguno me ha respondido. Sigue, pues, con lo
que dices, pues nosotros te escuchamos atentamente revelar el
misterio, puesto que hasta las enseñanzas de los profetas pueden ser
desacreditadas.
[5] Yo proseguí: -A la manera que Dios mandó hacer un signo
por medio de la serpiente de bronce (cf. Nm 21,9) y no tiene culpa en
ello, así, en la Ley, hay una maldición contra los crucificados (cf. Dt
21,23); pero esa maldición no cae sobre el Cristo de Dios, porque Él
salva a cuantos han hecho obras dignas de maldición.
La "maldición" de la Cruz salva a aquellos que están
maldecidos, es decir, a toda la humanidad, porque es "maldito" quien
no respeta el conjunto de la Ley
95. [1] En realidad, todo el género humano se verá que está
bajo el golpe de la maldición (cf. Ga 3,10), definida según la ley de
Moisés: "Es llamado maldito todo el que no persevere en el
cumplimiento de todo lo que está escrito en el Libro de la Ley" (Dt
27,26; cf. Ga 3,10).
Ahora bien, nadie la cumplió exactamente, ni ustedes mismos
se atreven a contradecirlo. Unos guardaron más, otros menos, sus
mandamientos. Y si los que están bajo esta Ley es parecen caer bajo
el golpe de la maldición, por no haberla observado enteramente,
¿cuánto más no la llevarán todas las naciones entregadas a la
idolatría, a la corrupción de los niños y demás males que practican? [2]
112 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Si, pues, fue voluntad del Padre
Buscar del universo que estoy
su Cristo cargara,
registrado por
| ¿registrarme?
los que son de todas las razas de los hombres, con las maldiciones de
todos, sabiendo que le había de resucitar después de su crucifixión y
muerte, ¿por qué ustedes hablan, como de un maldito (cf. Dt 21,23), de
aquel que aceptó esos sufrimientos según la voluntad de su Padre?
Más les valiera llorar sobre ustedes mismos. Porque si bien es cierto
que fue su Padre mismo quien hizo que soportara todos esos
sufrimientos por el género humano, ciertamente ustedes no sirvieron al
designio de Dios procediendo como lo hicieron, lo mismo que al matar
a los profetas (cf. Is 57,1) no hicieron una obra de piedad.
[3] Y que nadie de ustedes diga: "Si el Padre quiso que Cristo
sufriera, a fin de que por sus llagas venga la curación al género
humano (cf. Is 53,5), nosotros ningún pecado cometimos". Porque si
eso dijeran arrepintiéndose de sus pecados, reconociendo que Él es el
Cristo y observando sus preceptos, se les perdonarían sus pecados,
como ya anteriormente dije (cf. 44,4); [4] pero si, por el contrario, le
maldicen a Él y a los que creen en Él, y a éstos, apenas tienen poder
para ello, les quitan la vida, ¿cómo no se les pedirá cuentas por haber
puesto sus manos sobre Él (cf. Mt 26,50; Mc 14,46), como a hombres
injustos, pecadores y que llevan al extremo su dureza de corazón e
insensatez?
Es por los Judíos, no por Dios, que son "maldecidos" Cristo y
los cristianos
96. [1] La verdad es que lo que se dice en la ley: "Maldito todo
el que está colgado de un madero" (cf. Ga 3,13; Dt 21,23), más bien
fortifica nuestra fe adherida al Cristo crucificado, pues este crucificado
no es maldecido por Dios, sino que Dios predijo lo que habían de hacer
ustedes y todos sus semejantes, por ignorar que Él es quien existe
antes de todo (cf. Col 1,15), y debía devenir sacerdote eterno (cf. Sal
109,4) de Dios, Rey y Cristo
[2] Esto ustedes pueden ver que así sucede con sus propios
ojos. Porque ustedes maldicen en sus sinagogas a aquellos que
siguiéndole se han hecho cristianos; y las demás naciones ponen por
obra la maldición, haciendo desaparecer a quienes no tienen temor de
confesarse cristianos. Pero nosotros les decimos a todos: "Son
hermanos nuestros (cf. Is 66,5); reconozcan más bien la verdad de
Dios". Y si ni los gentiles ni ustedes nos hacen caso, sino que se
113 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
empeñan en que neguemos el nombre de Cristo,
Buscar nosotros
estoy preferimos
registrado | ¿registrarme?
antes soportar el ser sometidos a la muerte, porque estamos seguros
que Dios nos dará como retribución todos los bienes que nos ha
prometido por Cristo. [3] Además de todo eso, oramos por ustedes, a
fin de que alcancen misericordia de Cristo, pues Él nos enseñó a rogar
por nuestros enemigos (cf. Mt 5,44; Lc 6,27-28), diciendo: "Sean
bondadosos y compasivos, como su Padre celestial" (cf. Lc 6,36, Ef
4,32). En efecto, vemos cuán bondadoso y compasivo es el Dios
todopoderoso, porque hace salir su sol sobre ingratos y justos, y hace
llover sobre santos y malvados (cf. Mt 5,45; Lc 6,35). A todos nos
enseñó también que había Él de juzgar.
Otras profecías de la Cruz, tomadas de los Salmos y de Isaías
97. [1] Tampoco fue por azar que Moisés el profeta,
permaneciera hasta la tarde, en esa actitud, cuando Or y Aarón le
sostenían los brazos (cf. Ex 17,2), puesto que también el Señor
permaneció sobre el madero (de la cruz) casi hasta el atardecer (cf. Mt
27,57; Mc 15,42; Dt 21,23); y hacia el atardecer le sepultaron, para
resucitar el tercer día (cf. Mt 27,60; Mc 15,46; Lc 23,53).
Lo cual fue así expresado por David: "Con mi voz grité al Señor
y me escuchó desde su montaña santa. Yo me acosté y me dormí; me
desperté, porque el Señor me protegió" (Sal 3,5-6). [2] Igualmente por
intermedio de Isaías he aquí lo que dijo acerca del modo como había
de morir: "Extendí mis manos a un pueblo que no cree y que
contradice, a los que andan por camino no bueno" (Is 65,2). El mismo
Isaías habla de su futura resurrección: "Su sepultura será quitada de
en medio (de los hombres) [Is 57,2]; y también: "Libraré los ricos a
cambio de su muerte" (Is 53,9). [3] En otros pasajes, en el Salmo
veintiuno, también David habla de la pasión y de la cruz en una
misteriosa parábola: "Traspasaron mis manos y mis pies, contaron
todos mis huesos. Ellos me consideraron y contemplaron. Dividieron
entre sí mis vestidos y sobre mi vestidura echaron suertes" (Sal
21,17-19). En efecto, cuando le crucificaron, al clavarle los clavos, le
traspasaron las manos y los pies (cf. Jn 20,25), y los mismos que le
crucificaron se repartieron sus vestiduras, echando cada uno los dados
sobre lo que había querido escoger (cf. Mt 27,35; Mc 15,24; Lc 23,24).
[4] También de este salmo dicen que no se aplica a Cristo, pues
están en todo ciegos y no comprenden que a ninguno en su pueblo
114 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
que llevara jamás nombreBuscarde rey-Cristo se le traspasaron en vida
estoy registrado las
| ¿registrarme?
manos y los pies (cf. Sal 21,17), ni murió por este misterio, es decir, del
de la crucifixión, sino sólo este nuestro Jesús.
El Salmo 21, profecía de la Pasión
98. [1] Voy a citarles el salmo entero, para que escuchen su
piedad para con el Padre y cómo a Él lo refiere todo, pidiéndole le
salve de la muerte, a par que manifiesta en el salmo quiénes eran los
que se complotaban contra Él, y demuestra que era verdaderamente
hombre capaz de sufrimientos.
[2] El salmo es éste: "¡Oh Dios, Dios mío, atiéndeme! ¿Por qué
me has abandonado? Lejos de mi salvación, las palabras de mis faltas.
Dios mío, gritaré durante el día a ti, y tú no me escucharás; también
por la noche, y no es por ignorancia de mi parte. Pero tú habitas en tu
santuario, ¡oh alabanza de Israel! En ti esperaron nuestros padres,
esperaron y tú los libraste. A ti clamaron y fueron salvados; en ti
esperaron y no fueron humillados. [3] Pero yo soy un gusano y no un
hombre; vergüenza de los hombres y desecho para el pueblo. Todos
los que me contemplaban, se mofaron de mí, murmuraron con sus
labios y movieron la cabeza: "Esperó en el Señor, que Él le libre, que Él
le salve si tanto le quiere". Sí, tú eres el que me arrancaste del vientre
materno, mi esperanza desde los pechos de mi madre; hacia ti fuí
arrojado desde el seno materno. Desde el seno de mi madre, tú eres
mi Dios. No te apartes de mí, porque la tribulación está cerca, y no hay
quien me ayude. [4] Me han rodeado muchos novillos, toros gordos me
han cercado. Abrieron contra mí su boca, como león que descuartiza y
ruge. Como el agua se derraman y se dislocan todos mis huesos. Mi
corazón se convirtió en cera que se derrite en medio de mis entrañas.
Mi fuerza se secó como una teja, mi lengua se pegó a mi paladar, y tú
me tiraste en el polvo de la muerte. Porque me rodearon numerosos
perros, una banda de malvados me cercaron. Traspasaron mis manos
y mis pies, y contaron todos mis huesos. Ellos me consideraron y
contemplaron. [5] Se repartieron mis vestidos y sobre mi vestidura
echaron suertes. Pero tú, Señor, no alejes tu ayuda de mí. Considera
mi prueba. Libra de la espada a mi alma y de la pata del perro a mi
unigénita. Sálvame de las fauces del león y de los cuernos de los
unicornios mi abajamiento. Yo contaré tu nombre a mis hermanos, en
medio de la congregación te cantaré. Los que temen al Señor,
alábenle; toda la descendencia de Jacob, glorifíquenle. Témalo toda la
115 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
descendencia de Israel" (Sal 21,2-24).
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Salmo 21,2-3: la Pasión asumida
99. [1] Dicho esto, añadí: -Voy, pues, a demostrarles que este
salmo entero fue dicho en relación a Cristo, para lo cual retomaré la
exposición.
Su inicio: "¡Oh Dios, Dios mío, atiéndeme! ¿Por qué me has
abandonado?" (Sal 21,2), anunciaba antiguamente lo que había de
decirse en tiempos de Cristo. Porque sobre la cruz, Él exclamó: "Oh
Dios, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (cf. Mt 27,46; Mc
15,34).
[2] Y las palabras siguientes: "Lejos de mi salvación, las
palabras de mis faltas. Dios mío, gritaré durante el día a ti, y tú no me
escucharás; también por la noche, y no es por ignorancia de mi parte"
(Sal 21,2-3), se dicen de acuerdo a lo que Él debía hacer. Porque el
día en que iba a ser crucificado, tomando consigo a tres de sus
discípulos, se dirigió al monte llamado de los Olivos, situado frente al
templo de Jerusalén, y allí oró, diciendo: "Padre, si es posible, que
pase lejos de mí esta copa" (Mt 26,39; cf. Mc 14,36; Lc 22,42).
Después, prosiguiendo su oración: "No como yo quiera, sino como tú
quieras" (Mt 26,39; cf. Mc 14,36; Lc 22,42), con lo que ponía de
manifiesto ser verdaderamente hombre expuesto al sufrimiento. [3]
Pero para que nadie objetara: ¿Es que ignoraba que tenía que
padecer?, se añade inmediatamente en el salmo: "Y no es por
ignorancia de mi parte" (Sal 21,3). A la manera que tampoco Dios
ignoraba nada al preguntarle a Adán dónde estaba (cf. Gn 3,9) y a
Caín por el paradero de Abel (cf. Gn 4,9), sino que quería reprochar a
cada uno de lo que era, y que para nosotros llegara por escrito el
conocimiento de todo; así también Jesús dio a entender que no obraba
por propia ignorancia, sino aquella de quienes pensaban que Él no era
el Cristo, presumían que moriría y que, como un hombre cualquiera,
permanecería en el Hades.
Salmo 21,4: resurrección y redención por el Hijo encarnado. Eva y María
100. [1] Lo que sigue: "Pero tú, tú habitas en tu santuario, ¡oh
116 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
alabanza de Israel!" (Sal Buscar
21,4), significaba que estoy
había de hacer
registrado algo
| ¿registrarme?
digno de alabanza y de admiración, resucitando al tercer día de entre
los muertos, después que fue crucificado, lo que efectivamente recibió
de su Padre (cf. Jn 10,18). Porque ya he demostrado que Cristo recibe
los nombres de Jacob y de Israel (cf. 11,5; 36,2; 58,7; 75,2). Y no sólo
en las bendiciones de José y de Judá -cosa ya por mí demostrada- (cf.
52,2; 91,1), lo que le concierne es proclamado en misterio, sino que
también en el Evangelio se escribe de Él que dijo: "Todo me ha sido
entregado por el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, ni al Hijo
le conoce nadie sino el Padre, y a quienes el Hijo se lo revelare" (Mt
11,27; Lc 10,22). [2] Ahora bien, a nosotros Él nos ha revelado cuanto
por su gracia hemos entendido de las Escrituras, reconociendo que Él
es el primogénito de Dios, anterior a todas las criaturas (cf. Col 1,15.
17; Pr 8,22), e hijo de los patriarcas, pues se hizo carne por la virgen
que era del linaje de éstos, aceptando además hacerse hombre sin
hermosura, sin honor y sufriente (cf. Is 53,2-3).
[3] De ahí que en sus propios discursos, hablando de sus
futuros sufrimientos, dijo: "Es menester que el Hijo del hombre sufra
mucho, que sea reprobado por los fariseos y escribas, que sea
crucificado y al tercer día resucite" (Mc 8,31; Lc 9,22; cf. Mt 16,21).
Ahora bien, Él se llamaba a sí mismo Hijo del hombre, sea por razón
de su nacimiento de una virgen, que era, como ya he dicho (cf. 23,3;
43,7), del linaje de David, de Jacob, de Isaac y de Abraham; o por ser
Abraham mismo padre de estos que acabo de enumerar, de quienes
María desciende por su linaje. Porque sabemos que los padres de las
hijas son también padres de los hijos de éstas. [4] A uno de sus
discípulos, que hasta entonces se había llamado Simón, le puso el
sobrenombre de Pedro, por haberle reconocido, por revelación del
Padre, como Hijo de Dios, como Cristo (cf. Mt 16,15-18; Mc 3,16; Lc
6,14). También encontramos que se lo llama Hijo de Dios en los
"Memorias de los Apóstoles", y como le decimos Hijo entendemos que
es anterior a todas las obras (cf. Col 1,17; Pr 8,22), y que procede del
poder y la voluntad del Padre, que en las palabras de los profetas es
llamado Sabiduría (cf. Pr 8,1s.), Día (cf. Gn 2,4; Sal 117,24?), Oriente
(cf. Za 6,12), Espada (cf. Is 27,1), Piedra (Dn 2,34), Bastón (cf. Is 11,1),
Jacob (cf. Sal 23,6) e Israel (cf. Sal 71,18) y también de otras formas;
así comprendemos que nació por la virgen se hizo hombre, a fin de
que por el mismo camino por el que la desobediencia causada por la
serpiente halló su principio, por ése mismo camino ella fuera destruida.
[5] Porque Eva, cuando aún era virgen e incorrupta, habiendo
concebido la palabra que le dijo la serpiente (cf. St 1,15), dio a luz la
desobediencia y la muerte; pero en cambio la virgen María concibió
117 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
fidelidad y gracia cuando el ángel Gabriel (cf. Lcestoy
Buscar 1,26)registrado
le dio la| buena
¿registrarme?
noticia de que el Espíritu del Señor vendría sobre ella y la fuerza del
Altísimo la cubriría con su sombra, de modo que el ser santo que
nacería de ella, sería Hijo de Dios (Lc 1,35); a lo que respondió ella:
"Hágase en mí según tu palabra" (Lc 1,38). [6] Y fue por ella que Él
nació, aquel del que hemos demostrado se refieren tantas Escrituras,
por quien Dios destruye la serpiente con los ángeles y hombres que a
ella se asemejan, y libra de la muerte para quienes se arrepienten de
sus malas obras y creen en Él.
Salmo 21,5-9: humillación de Cristo sobre la Cruz, y redención
101. [1] El salmo prosigue: "En ti esperaron nuestros padres,
esperaron y tú los libraste. A ti clamaron y fueron salvados; en ti
esperaron y no fueron humillados. Pero yo soy un gusano y no un
hombre; vergüenza de los hombres y desecho para el pueblo" (Sal
21,5-7). Con lo que reconocía abiertamente como padres a los que
esperaron en Dios y fueron por Él salvados, aquellos justamente que
fueron padres de la Virgen, por quien El fue engendrado y se hizo
hombre; al tiempo que da a entender que será Él mismo salvado por
Dios, y no se gloría de hacer nada por propia voluntad o por propia
fuerza.
[2] Es eso, en efecto, lo que hizo sobre la tierra; pues como
alguien le dijera: "Maestro bueno, contestó: "¿Por qué me llamas
bueno? Sólo uno es bueno: mi Padre, que está en los cielos"" (Mt
19,16-17; Mc 10,17-18; Lc 18,18-19). En cuanto a las palabras: "Pero
yo soy un gusano y no un hombre; vergüenza de los hombres y
desecho para el pueblo" (Sal 21,7), son una predicción de lo que
realmente acaeció y le sucedió. Vergüenza, por nosotros, los hombres
que creemos en Él. Desecho para el pueblo porque, desechado y
deshonrado por su pueblo, sufrió lo que ustedes le infligieron.
[3] Lo que sigue: "Todos los que me contemplaban, se mofaron
de mí, murmuraron con sus labios y movieron la cabeza: "Esperó en el
Señor, que Él le libre, que Él le salve si tanto le quiere"" (Sal 21,8-9),
anuncia igualmente que le sucedieron las mismas cosas. En efecto, los
que le miraban crucificado, movían sus cabezas (cf. Sal 21,8; Mt 27,39;
Mc 15,29), retorcían sus labios y, moviendo sus narices de un lado al
otro resoplaban (cf. Lc 23,35), decían, haciendo finta de interrogarse
entre sí, lo que está escrito en las "Memorias de los Apóstoles": "Hijo
118 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
de Dios se decía a sí mismo, que baje de la cruzestoy
Buscar y eche a andar.
registrado ¡Que
| ¿registrarme?
Dios le salve!" (cf. Mt 27,40-43; Mc 15,31-32; Lc 23,35).
Salmo 21,10-16: realización de la voluntad divina en diversas
circunstancias de la vida de Cristo
102. [1] El salmo prosigue: "… Mi esperanza desde los pechos
de mi madre; hacia ti fuí arrojado desde el seno materno. Desde el
seno de mi madre, tú eres mi Dios. No te apartes de mí, porque la
tribulación está cerca, y no hay quien me ayude. Me han rodeado
muchos novillos, toros gordos me han cercado. Abrieron contra mí su
boca, como león que descuartiza y ruge. Como el agua se derraman y
se dislocan todos mis huesos. Mi corazón se convirtió en cera que se
derrite en medio de mis entrañas. Mi fuerza se secó como una teja, mi
lengua se pegó a mi paladar…" (Sal 21,10-16). Todo esto es anuncio
anticipado de lo que efectivamente sucedió.
[2] Así las palabras: "… Mi esperanza desde los pechos de mi
madre" (Sal 21,10). En efecto, apenas nacido en Belén, como antes
dije (cf. 78,1), ya quiso matarle el rey Herodes, que se había enterado
de él por los magos venidos de Arabia (cf. Mt 2,1 ss.); pero por
mandato de Dios, tomando José al niño con María, se retiró a Egipto
(cf. Mt 2,13-15). Porque el Padre había determinado que Aquel que Él
había engendrado sería matado una vez llegado a la edad de hombre,
y después de haber proclamado la Palabra recibida de Él. [3] Y si, tal
vez, alguien nos diga: ¿Dio no habría podido más bien matar a
Herodes? A lo que de antemano le contesto: ¿No podía Dios al
principio haber eliminado a la serpiente y no tener que decir: "Pondré
enemistad entre ella y la mujer, entre su descendencia y la
descendencia de ella?" (Gn 3,15) ¿No podía Dios crear
inmediatamente una muchedumbre de hombres? [4] Pero como Él
sabía que era cosa buena, creó libres para la práctica la justicia a los
ángeles y hombres, y determinó los tiempos durante los cuales le
pareció bien que posean esa libertad. Y porque igualmente lo tuvo por
bien, estableció juicios universales y particulares, sin atentar, sin
embargo, a la libertad. De ahí que el Verbo, cuando tuvo lugar la
construcción de la torre, la confusión de las lenguas y su alteración, se
expresa así: "Dijo el Señor: "Miren aquí una sola raza y un solo labio. Y
esto han empezado a hacer. Ahora no desistirán de cuanto han
decidido hacer"" (Gn 11,6).
119 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[5] Las palabras: "Mi fuerza se secó como
Buscar unaregistrado
estoy teja, mi |lengua
¿registrarme?
se pegó a mi paladar" (Sal 21,16), son anuncio también de lo que,
según la voluntad del Padre, debía cumplirse (por Cristo). Porque la
fuerza de su poderoso Verbo, con que confundía siempre a los fariseos
y escribas que discutían con Él, y, en general, a todos los maestros que
vivían en su pueblo, quedó interrumpida como una fuente abundante y
potente, cuya aguas fueran desviadas, pues Él se calló y ante Pilatos
no quiso responder a nadie una palabra, como se cuenta en los
"Memorias de los Apóstoles" (cf. Mt 27,13-14; Mc 15,4-5; Lc 23,9), para
que en los hechos lo que fue dicho por Isaías diera también su fruto:
"El Señor me ha dado una lengua, para conocer cuando tengo que
decir una palabra" (Is 50,4).
[6] Y cuando dice: "… Tú eres mi Dios. No te apartes de mí…"
(Sal 21,11-12), es para enseñarnos juntamente que todos deben
esperar en Dios creador de todas las cosas, y sólo junto a Él buscar
salvación y ayuda, y no pensar, como el resto de los hombres, que sea
posible salvarse por nuestra raza, riqueza, fuerza o sabiduría. Esto es
lo que ustedes han hecho siempre: fabricándose en otro tiempo un
becerro de oro (cf. Ex 32), mostrándose siempre ingratos y asesinos de
los justos, enceguecidos por el orgullo de ser de su raza. [7] Porque si
el Hijo de Dios afirma manifiestamente no poder ser salvado sin Dios,
ni por su condición de hijo, ni por ser fuerte o sabio, además del hecho
de no haber pecado, como lo dice Isaías, y ciertamente no pecó de
palabra, pues "no cometió injusticia, y ningún fraude se encontró en su
boca" (Is 53,9), ¿cómo no caen en la cuenta, ustedes y los demás que
sin esta esperanza esperan ser salvados, de estarse engañando a
ustedes mismos?
Salmo 21,12-16: arresto de Cristo en el Monte de los Olivos, el
silencio opuesto a sus jueces
103. [1] Lo que seguidamente se dice en el salmo: "… Porque la
tribulación está cerca, y no hay quien me ayude. Me han rodeado
muchos novillos, toros gordos me han cercado. Abrieron contra mí su
boca, como león que descuartiza y ruge. Como el agua se derraman y
se dislocan todos mis huesos" (Sal 21,12-15), fue igualmente anticipo
de lo que realmente le sucedió. Porque la noche en que, en el Monte
de los Olivos (cf. Mt 26,30. 47; Mc 14,26. 43; Lc 22,39. 47), se lanzaron
sobre Él aquellos del pueblo de ustedes, conforme a la enseñanza
recibida, enviados por los fariseos y escribas (cf. Mt 26,3-4. 47), le
120 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
rodearon los que el Verbo Buscar
llama novillos con cuernos (cf. Ex 21,29?)
estoy registrado y
| ¿registrarme?
prematuramente funestos.
[2] Al añadir: "Toros gordos me han cercado" (Sal 21,13),
proféticamente señaló a los que obraron de modo semejante a los
novillos cuando Jesús fue conducido ante los maestros de ustedes. Si
la Palabra los llamó a éstos toros, es porque bien sabemos que de los
toros proceden los novillos. Así, pues, como los toros son padres de
los novillos, así sus maestros fueron causa de que sus hijos salieran a
capturarlo en el monte de los Olivos y le condujeran ante ellos.
También las palabras: "Y no hay quien me ayude" (Sal 21,12), son
expresión de lo sucedido. No hubo nadie, efectivamente, ni un solo
hombre (cf. Sal 21,12; Is 63,5; Mt 26,56; Mc 14,50. 52), que fuese
confiable para prestarle ayuda, a Él que no tenía pecado (cf. Is 53,9).
[3] Las palabras: "Abrieron contra mí su boca, como león que
descuartiza y ruge" (Sal 21,14), designan al que entonces era el rey de
los judíos y que también se llamaba Herodes, sucesor del otro Herodes
que, al nacer Jesús, mató a todos los niños por aquel tiempo nacidos
en Belén (cf. Mt 2,16), creyendo que entre ellos seguramente se
encontraría Aquel de quien le habían hablado los magos venidos de
Arabia; y es que desconocía el designio del que es más fuerte que
todos, el cual había mandado a José y María que partieran a Egipto
llevando al niño (cf. Mt 2,13-14), y permanecieran allí hasta que
nuevamente se les revelara que podían volver a su propia tierra. Allí,
efectivamente, estuvieron retirados (cf. Mt 2,15. 19-23), hasta que
murió Herodes (cf. Mt 2,19), que había mandado matar a los niños de
Belén, y le sucedió Arquelao. (cf. Mt 2,22). Éste murió antes que el
Cristo llegara, cumpliendo la economía fijada por el designio del Padre,
para ser crucificado.
[4] A Arquelao le sucedió Herodes y tomó el poder que le
correspondía, y éste fue a quien Pilatos, por congraciarse con él, le
remitió encadenado a Jesús (cf. Lc 23,7-8; Jn 18,24?). Y sabiendo Dios
de antemano que esto había de suceder, había ya dicho así: "Le
encadenaron y le llevaron a Asiria, como regalo para el rey" (Os 10,6).
[5] O quizás llamó león que ruge contra Él (cf. Sal 21,14; 1 P
5,8) al diablo, a quien Moisés denomina serpiente (cf. Gn 3,1s.), a
quien en Job (cf. Jb 1,6s.) y Zacarías (cf. Za 3,1-2) se le da nombre de
diablo, y a quien Jesús le llama Satanás (cf. Mt 4,10), indicando que ha
recibido este nombre compuesto, tomado de la misma acción que
realiza. Porque "Sata" en la lengua de los judíos y los sirios significa
"apóstata", y "nas" es el vocablo del que se traduce "serpiente". De
ambas expresiones se formó "Satanás".
121 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[6] Fue el diablo quien,
Buscaren el momento en queregistrado
estoy Jesús salía del
| ¿registrarme?
río Jordán (cf. Lc 4,1?) y la voz le acababa de decir: "Tú eres mi Hijo,
yo te he engendrado hoy" (Lc 3,22; Sal 2,7), según lo que está escrito
en las "Memorias de los Apóstoles", acercándosele, le tentó hasta el
extremo de decirle: "Adórame" (cf. Mt 4,9; Lc 4,7). Pero Cristo le
respondió: "¡Vete detrás mío, Satanás! Adorarás al Señor tu Dios y a Él
solo le servirás" (Mt 4,10; 16,23; Lc 4,8; cf. Dt 6,13). Es que como
había logrado engañar a Adán, contra Éste presumía que también era
posible intentar alguna empresa.
[7] Las palabras: "Como el agua me derramé, y todos mis
huesos se dislocaron. Mi corazón se convirtió en cera que se derrite en
medio de mis entrañas" (Sal 21,15), eran también una predicción de lo
que sucedería aquella misma noche cuando a agredirlo, en el monte
de los Olivos, para capturarlo (cf. Mt 26,30. 47; Mc 14,26. 43; Lc 22,39.
47). [8] Porque en las "Memorias" que, como digo, fueron compuestas
por los Apóstoles o sus discípulos, está escrito que derramó un sudor
semejante a gotas de sangre (cf. Lc 22,44), en el momento en que
oraba y decía: "Que se aleje, si es posible, esta copa" (cf. Mt 26,39; Mc
14,36; Lc 22,42), evidentemente por temblarle su corazón y sus
huesos, como si su corazón fuese cera que se derrite en medio de sus
entrañas (Sal 21,15). De donde podemos ver cómo verdaderamente
quiso el Padre que su Hijo conociese semejantes sufrimientos, para
que no se nos ocurra decir que, al Hijo de Dios, no le afectaba nada de
lo que le pasaba y le sucedía.
[9] Lo de: "Mi fuerza se secó como una teja, mi lengua se pegó
a mi paladar" (Sal 21,16), anuncia, como antes dije (cf. 102,5; Is 53,7),
su silencio, pues no respondió sobre ningún punto (cf. Mt 27,13-14;Mc
15,4-5; Lc 23,9), Él que había confundido la falta de sabiduría de todos
sus maestros.
Sal 21,16-19: condena de Cristo, crucifixión, repartición de sus
vestiduras
104. [1] Las palabras: "… Y tú me tiraste en el polvo de la
muerte. Porque me rodearon numerosos perros, una banda de
malvados me cercaron. Traspasaron mis manos y mis pies, y contaron
todos mis huesos. Ellos me consideraron y contemplaron. [5] Se
repartieron mis vestidos y sobre mi vestidura echaron suertes" (Sal
21,16-19), como ya antes he dicho (cf. 97,3), anunciaban a qué clase
122 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
de muerte iba a condenarle la banda de malvados,
Buscar a los que| ¿registrarme?
estoy registrado llama
perros; mostrando asimismo que había cazadores, porque los mismos
que condujeron la jauría también se agregaron, poniendo todo su
esfuerzo para que fuera condenado (cf. Mt 26,57. 59; Mc 14,53. 55).
Esto también está escrito en las "Memorias de los Apóstoles". [2] Y ya
quedó demostrado (cf. 97,3) cómo los que le habían crucificado se
repartieron sus vestiduras (cf. Sal 21,19; Mt 27,35; Mc 15,24; Lc
23,34).
Salmo 21,20-22: muerte sobre la cruz y salvación de las almas
105. [1] El salmo prosigue: "Pero tú, Señor, no alejes tu ayuda
de mí. Considera mi prueba. Libra de la espada a mi alma y de la pata
del perro a mi unigénita. Sálvame de las fauces del león y de los
cuernos de los unicornios mi abajamiento" (Sal 21,20-22). Todo ello es
enseñanza y anuncio, de la misma forma, de sus cualidades y de lo
debía sucederle. Porque ya he indicado (cf. 100), tal como por las
"Memorias de los Apóstoles" hemos aprendido, que Él es el unigénito
del Padre del universo (cf. Jn 1,14-18), Verbo y Potencia propiamente
engendrado del (Padre), y luego hecho hombre por la virgen.
[2] Predicho estaba igualmente su muerte sobre la cruz; porque
las palabras: "Libra de la espada a mi alma y de la pata del perro a mi
unigénita. Sálvame de las fauces del león y de los cuernos de los
unicornios mi abajamiento" (Sal 21,21-22)", daban igualmente a
entender por qué suplicio había de morir, es decir, por la crucifixión.
Porque ya anteriormente les he explicado (cf. 91,2-3) que "los cuernos
del unicornio" no son sino una figura de la cruz. [3] Y cuando pide que
su alma sea salvada de la espada, de las fauces del león y de la pata
del perro (Sal 21,21-22), era una oración para que nadie se apoderara
de su alma, a fin de que nosotros, cuando lleguemos al término de
nuestra vida, pidamos lo mismo a Dios, que puede alejar de nosotros
todo ángel desvergonzado y malo, para que no se apodere de nuestra
alma.
[4] Ahora, que las almas sobreviven, ya se los he demostrado
por el hecho de que el alma de Samuel fue evocada por la pitonisa,
como se lo había pedido Saúl (cf. 1 S 28,7 ss.). Por donde se ve que
todas las almas de aquellos que fueron justos o profetas caían bajo el
poder de semejantes potencias, y es precisamente, en el caso de la
pitonisa, lo que los hechos mismos atestiguan. [5] De ahí que Dios nos
123 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
enseñó por su mismo HijoBuscar
a luchar constantemente
estoy para llegar| ¿registrarme?
registrado a ser
justos y pedir, a la salida de esta vida, que nuestras almas no caigan
en poder de ninguna potencia semejante a aquella, esto es evidente.
Porque en el momento de entregar su espíritu sobre la cruz, dijo:
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23,46), según lo que
también he aprendido por las "Memorias".
[6] Exhortaba asimismo a sus apóstoles a superar la conducta
de los fariseos, y si no, que supieran no serían salvados. En las
"Memorias" está escrito que dijo: "Si la justicia de ustedes no es más
abundante que la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de
los cielos" (Mt 5,20).
Sal 21,23-24: el Cristo, Jacob, Israel, Estrella y Oriente
106. [1] Como Él sabía que su Padre había de concederle
cuanto le pedía (cf. Mt 11,27; Lc 10,22; Jn 13,3) y que había de
resucitarle de entre los muertos (cf. Mt 16,21; Mc 18,31; Lc 9,22; Lc
24,46?), exhortó a todos los que temen a Dios a que le alabaran (cf.
Sal 21,24), pues por el misterio de ese crucificado tuvo piedad de toda
la raza de los hombres creyentes. Además, Él se puso en medio de
sus hermanos (cf. Lc 24,36; Jn 20,17; Sal 21,23), los Apóstoles;
quienes después de la resurrección de entre los muertos, cuando
fueron convencidos por Él que incluso antes de sufrir les había dicho
que debía soportar sus padecimientos (cf. Lc 24,25-27. 44-46), y que
eso fue anticipadamente anunciado por los profetas, se arrepintieron
de haberle abandonado cuando fue crucificado; y estando con ellos,
entonó himnos a Dios (cf. Mt 26,30; Mc 14,26; Sal 21,23), como consta
en las "Memorias de los Apóstoles", y lo muestran las palabras del
salmo que siguen: [2] "Yo contaré tu nombre a mis hermanos, en medio
de la congregación te cantaré. Los que temen al Señor, alábenle; toda
la descendencia de Jacob, glorifíquenle. Témalo toda la descendencia
de Israel" (Sal 21,23-24).
[3] Cuando se dice que Él cambio el nombre de uno de sus
Apóstoles por el de Pedro (cf. Mc 3,16-17), como está consignado en
las "Memorias", y que también cambió el nombre de dos hermanos,
hijos de Zebedeo, por el de Boanerges, es decir, hijos del trueno,
significaba que Él era el que había dado a Jacob el sobrenombre de
Israel (cf. Gn 32,28; 35,10), y a Ausés el sobrenombre de Jesús (cf.
Nm 13,16), y por este nombre fueron introducidos en la tierra
124 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
prometida a los patriarcasBuscar
los sobrevivientes deestoy
aquellos que |habían
registrado ¿registrarme?
salido de Egipto.
[4] Que Él había de levantarse como una estrella por medio del
linaje de Abraham, lo dio a entender Moisés cuando dijo: "Se levantará
un astro de Jacob, y un caudillo de Israel" (cf. Nm 24,17). Y otra
Escritura dijo: "Miren a un hombre. Su nombre es Oriente" (Za 6,12).
Igualmente, en el tiempo de su nacimiento, cuando se levantó una
estrella en el cielo, como está escrito en las "Memorias de sus
Apóstoles", los magos de Arabia, comprendiendo ese signo, vinieron y
le adoraron (cf. Mt 2,2. 9. 11).
El signo de Jonás, profecía de la resurrección
107. [1] Él debía resucitar al tercer día después de su
crucifixión; y también está escrito en las "Memorias" que, discutiendo
con Él los de su pueblo, le dijeron: "Muéstranos un signo", a lo que les
contestó: "Raza perversa y adúltera, que reclama un signo, y no se les
dará otro signo que el de Jonás" (cf. Mt 12,38-39; 16,14). Aunque esto
lo dijo veladamente, todavía podían los creyentes haber entendido que,
después de su crucifixión, resucitaría al tercer día. [2] Él puso de
manifiesto que su raza era más perversa y más adúltera que los
habitantes de la ciudad de Nínive (cf. Mt 12,38-39; 16,14). Porque
éstos, al predicarles Jonás, después que un enorme pez le vomitó de
su vientre al tercer día (cf. Jon 2,11-3,9), que después de cuarenta días
perecerían en masa, proclamaron un ayuno para todos los seres
vivientes, hombres y animales, con ropas de cilicio, fuertes
lamentaciones, arrepentimiento sincero desde lo hondo del corazón y
renuncia a la injusticia. Porque creían que Dios es accesible a la
piedad y filántropo para con todos los que se apartan del mal; de
suerte que hasta el mismo rey de aquella ciudad, y los grandes
igualmente, permanecieron, vestidos de cilicio, en el ayuno y las
súplicas, hasta obtener que su ciudad no fuera destruida.
[3] Jonás, empero, se molestó de que la ciudad no hubiera sido
destruida a los cuarenta días, como él había predicado. Por la
economía del ricino surgido de la tierra para él, bajo el cual se sentó
para ponerse al resguardo de los ardores del sol -el ricino había
brotado de repente sin que Jonás lo plantara ni regara, para procurarle
sombra; después se secó, al día siguiente, y entonces Jonás se afligió-
(cf. Jon 4,1 ss.), Dios le reprochó que estaba injustamente apenado de
125 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
que no hubiese sido destruida la ciudad, diciéndole:
Buscar estoy[4]registrado
"¿Conque tú te
| ¿registrarme?
apiadas del ricino, por el cual no te fatigaste ni lo criaste, que en su
noche vino y en su noche desapareció; y yo no tendré piedad de
Nínive, la gran ciudad, en la que habitan más de doce miríadas de
hombres que no saben distinguir su derecha de su izquierda, con gran
cantidad de animales?" (Jon 4,10-11).
El signo de Jonás no fue comprendido por los Judíos. Después
de su resurrección, lejos de hacer penitencia, enviaron por toda la
tierra emisarios encargados de difundir calumnias sobre los cristianos
108. [1] A pesar de que todo su pueblo conoce esta historia de
Jonás, y de que Cristo, estando entre ustedes, les proclamó que les
daría el signo de Jonás (cf. Mt 12,38-39; 16,14), exhortándolos a que
por lo menos después de su resurrección de entre los muertos se
arrepintieran de sus malas acciones y, como los ninivitas, gimieran
delante de Dios, a fin de que su nación y su ciudad no fuera tomada y
destruida, como en efecto lo han sido. [2] Pero ustedes, no sólo no se
han arrepentido, después que supieron que había resucitado de entre
los muertos, sino que, como antes dije (cf. 17,1), escogieron,
eligiéndolos, a hombres que enviaron por toda la tierra habitada.
Quienes proclamaron que una herejía que aparta Dios y de la Ley (cf.
Mt 28,15) se había levantado por la seducción de un cierto Jesús,
galileo (cf. Mt 27,63). "Nosotros -decían- le crucificamos; pero sus
discípulos, habiéndole robado, durante la noche (cf. Mt 28,13), del
sepulcro en que, desclavado de la cruz, fue colocado, engañan ahora a
los hombres (cf. Mt 27,63-64) diciendo que ha resucitado de entre los
muertos y subido a los cielos (cf. Mt 27,63-64; Mc 16,19; Lc 24,51; Hch
1,9-11)". Y además lo acusan de haber profesado esas doctrinas que,
para combatir a quienes le reconocen como Cristo, maestro e Hijo de
Dios, ustedes propalan a todo el género humano como que apartan de
Dios, de su Ley y de sus decretos. [3] En fin, después de tomada la
ciudad de ustedes y devastada su tierra (cf. Is 1,7), no se arrepienten,
sino que tienen la audacia de maldecirle a Él y a todos los que creen
en Él. Mientras que nosotros no los aborrecemos a ustedes, ni a
quienes por culpa de ustedes conspiran contra nosotros, sino que
oramos para que, incluso convirtiéndose ahora, encuentren todos
piedad ante Dios, que es Padre del universo, misericordioso y lleno de
compasión (cf. Ef 4,32; 1 P 3,8? Jon 4,2?).
126 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Las naciones han escuchado
Buscar al Verbo que, desde
estoy Jerusalén,
registrado ha
| ¿registrarme?
sido proclamado por los Apóstoles. Profecía de Miqueas
109. [1] Los gentiles, por su parte, debían hacer penitencia de la
maldad en que vivieron extraviados, oyendo al Verbo que, desde
Jerusalén, fue proclamado por sus Apóstoles, y recibiendo la
enseñanza por su intermedio. Permítanme que ahora les cite algunas
breves palabras de Miqueas, uno de los doce profetas.
[2] Helas aquí: "Al fin de los tiempos, estará patente la montaña
del Señor, establecida sobre la cima de los montañas, levantada por
encima de las colinas. Y confluirán hacia ella los pueblos, y marcharán
hacia ella naciones numerosas, que dirán: "Vengan, subamos a la
montaña del Señor y a la casa del Dios de Jacob, nos iluminarán su
camino y andaremos en sus sendas". Porque de Sión saldrá la Ley y el
Verbo del Señor de Jerusalén. Él juzgará en medio de pueblos
numerosos y acusará a naciones poderosas, hasta territorios lejanos.
Romperán sus espadas para arados y sus lanzas para hoces. Jamás
levantará una nación contra otra nación la espada, y no aprenderán ya
más a guerrear. [3] El hombre se sentará debajo de su viña y debajo de
su higuera, y no habrá quien le infunda miedo: Porque la boca del
Señor de los ejércitos ha hablado. Porque todos los pueblos marcharán
en el nombre de sus dioses; pero nosotros marcharemos en el nombre
del Señor Dios nuestro, para siempre. He aquí que en aquel día yo
recogeré a la oprimida y reuniré a la que había sido desechada y a la
que maltraté. Haré de la oprimida un resto y de la maltratada una
nación fuerte. Y reinará el Señor sobre ellos en el monte Sión, desde
ahora y para siempre" (Mi 4,1-7).
La profecía de Miqueas se ha realizado sólo parcialmente por la conversión de las
naciones. Lo que falta se cumplirá en la segunda parusía
110. [1] Terminada mi citación, proseguí: -Sé muy bien, mis
amigos, que sus maestros reconocen que todas las palabras de este
pasaje se refieren al Mesías; pero también tengo noticia de sus
afirmaciones sobre que todavía no ha venido, y, si hubiera venido,
declaran ellos, no se sabe quién es (cf. Jn 7,27). Cuando se manifieste
glorioso, entonces se reconocerá quién es -dicen ellos-. [2] Entonces -
añaden- se cumplirá lo que se dice en ese pasaje de la profecía, como
si ahora sus palabras todavía no hubieran dado fruto. Insensatos, que
127 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
no entienden lo que por todas Buscarlas palabras se encuentra demostrado:
estoy registrado | ¿registrarme?
que están proclamados dos parusías, una, en que se anunció sufriente
(cf. Is 53,3-4), sin gloria (cf. Is 53,3), sin honor (cf. Is 53,2), crucificado;
la segunda, en que vendrá desde lo alto de los cielos con gloria (cf. Is
33,17; Mt 25,31; Dn 7,13-14; Mt 24,30), cuando el hombre de la
apostasía (cf. 2 Ts 2,3), el que profiere insolencias contra el Altísimo
(cf. Dn 7,25; 11,36), se atreva sobre la tierra a cometer sus iniquidades
contra nosotros los cristianos, que somos los que, por la Ley y el Verbo
que salió de Jerusalén (cf. Mi 4,2) con los Apóstoles de Jesús, hemos
aprendido a conocer la piedad, y nos hemos refugiado en el Dios de
Jacob y en el Dios de Israel (cf. Mi 4,2).
[3] Nosotros, los que estábamos llenos de guerra, de muertes
mutuas y de toda clase de maldad, hemos renunciado en todo lugar de
la tierra a los instrumentos guerreros y hemos cambiado las espadas
en arados y las lanzas en útiles de cultivo de la tierra (cf. Sal 18,5; Mi
4,3); y cultivamos la piedad, la justicia, el amor de nuestros
semejantes, la fe, la esperanza que nos viene del Padre mismo por el
crucificado. Cada uno de nosotros se sienta debajo de su viña (cf. Mi
4,4), es decir, cada uno goza de su única y legítima mujer. Pues ya
saben que el Verbo profético dice: "Su mujer es como una viña fértil"
(Sal 127,3). [4] Es cosa patente que nadie hay capaz de intimidarnos ni
someternos a servidumbre (cf. Mi 4,4), a nosotros que en todo lugar de
la tierra (cf. Sal 18,5) hemos creído en Jesús. Se nos decapita, se nos
crucifica, se nos arroja a las fieras, a la cárcel, al fuego, y se nos
somete a toda clase de tormentos; pero a la vista de todos está que no
renunciamos a nuestra profesión de fe. Antes bien, cuanto mayores
son nuestros sufrimientos, tanto más se multiplican los que abrazan la
fe y la piedad por el nombre de Jesús. Así, cuando en una viña se le
podan las partes que ya han dado fruto, brotan en ella nuevos
sarmientos vigorosos y feraces; tal nos sucede a nosotros: porque la
viña plantada por el Cristo (cf. Jn 15,1-2?), Dios y Salvador, es su
pueblo.
[5] El resto de la profecía, sí, se cumplirá en su segundo
advenimiento. Porque cuando dice: "aquella que es oprimida y
expulsada" (cf. Mi 4,6), esto se entiende fuera del mundo, en cuanto de
ustedes y de todos los demás hombres depende, cada cristiano es
expulsado no sólo de sus propias posesiones, sino del mundo entero,
pues a ningún cristiano le permiten vivir. [6] Ustedes, sin embargo,
dicen que esta profecía se ha realizado en su pueblo; pero si ustedes
son expulsados, después que se les ha derrotado en la guerra, con
razón sufren esa prueba, como lo atestiguan todas las Escrituras.
Nosotros, empero, que nada semejante hemos hecho una vez
128 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
conocida la verdad de Dios, recibimos de Él testimonio
Buscar de que |se
estoy registrado nos
¿registrarme?
quita de la tierra (cf. Is 53,8) juntamente con Cristo, el más justo, el
solo inmaculado (cf. 1 P 1,19) y exento de pecado (cf. Is 53,9). Clama,
en efecto, Isaías: "Miren cómo ha perecido el justo, y nadie presta
atención en su corazón; hombres justos son quitados de en medio y
nadie lo considera" (Is 57,1).
Las dos parusías y el doble sentido de la crucifixión estaban
anunciados por el símbolo de los dos carneros, la actitud de Moisés en
su combate contra Amalec, la sangre de la Pascua a la salida de
Egipto y la cinta roja confiada a Rajab
111. [1] En tiempos de Moisés también fueron anunciadas
simbólicamente dos parusías de ese Cristo, ya lo dije al evocar el
símbolo de los dos carneros ofrecidos en ocasión del ayuno (cf. Lv
16,7s.).
Lo mismo también era de antemano simbólicamente anunciado
y dicho en lo que hicieron Moisés y Josué (cf. Ex 17,8s.). Porque uno
de ellos permaneció sobre la colina hasta el atardecer con los brazos
extendidos, gracias a que se los sostuvieron, lo que no puede
representar sino el tipo de la cruz. Y el otro, apodado Jesús, dirigía la
batalla e Israel vencía.
[2] Una cosa era de considerar en aquellos dos hombres santos
y profetas de Dios, a saber, que uno solo de ellos no era capaz de
llevar sobre sí ambos misterios, quiero decir, el tipo de la cruz y el tipo
del nombre sustituido. Sólo uno hay, hubo y habrá que tenga esa
fuerza, y es Aquel ante cuyo nombre tiembla toda potestad, con la
angustia de ser por Él destruidas. No fue, pues, nuestro Cristo
maldecido por la Ley (cf. Dt 21,23) por haber sufrido y sido crucificado,
sino que manifestó que sólo Él salvaría a quienes no se aparten de su
fe.
[3] Los que fueron salvados en Egipto cuando perecieron los
primogénitos de los egipcios, fue la sangre de la Pascua la que los
preservó, con la que estaban untados los umbrales y dinteles de las
puertas (cf. Ex 12,7). Porque la Pascua era Cristo (cf. 1 Co 5,7), que
había de ser sacrificado más tarde, como dijo Isaías: "Como una oveja
fue llevado al matadero" (Is 53,7). Pues está escrito que en el día de
Pascua le capturaron y en el mismo día de Pascua le crucificaron.
Ahora bien, como a los que estaban en Egipto los salvó la sangre de la
129 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Pascua, así a los creyentes los preservará de laestoy
Buscar muerte la sangre
registrado de
| ¿registrarme?
Cristo. [4] ¿Acaso iba Dios a equivocarse, de no hallar ese signo sobre
las puertas (cf. Ex 12,13)? No seré yo quien eso diga, sino que de
antemano anunciaba la salvación que por la sangre de Cristo había de
venir para todo el género humano.
En cuanto al símbolo de la cinta de color rojo (cf. Jos 2,18-21)
que dieron en Jericó los exploradores mandados por Josué, hijo de
Navé, a Rajab la prostituta, diciéndole que la colgara de la ventana por
donde los había bajado para burlar a los enemigos, fue igualmente
símbolo de la sangre de Cristo; por ella serán salvados los que antes,
en todas las naciones, se daban a la injusticia y a la prostitución, que
reciben el perdón de sus pecados y no vuelven más a pecar.
Solamente la interpretación cristiana de episodios tales como el
de la serpiente de bronce permite resolver su aparente contradicción
con la Ley. Los maestros ofrecen únicamente una lectura literal de las
Escrituras
112. [1] Pero ustedes, al dar a esos hechos una interpretación
limitada, adjudican a Dios una gran debilidad, si entienden las cosas de
modo tan sumario y no buscan la fuerza de lo que se está dicho.
Según ese método, el mismo Moisés podría ser acusado de transgredir
la Ley, pues habiendo mandado personalmente que no se hiciera
ninguna representación de las cosas que están el cielo, sobre la tierra
o en el mar (cf. Ex 20,4), luego fue él quien hizo una serpiente de
bronce, la que levantó sobre un cierto signo, y ordenó que a ella
miraran los mordidos, y los que miraban fijamente, eran salvados (cf.
Nm 21,8-9). [2] ¿Luego habrá que entender que en esas circunstancias
fue la serpiente la que salvó al pueblo, ella, a la que, como he dicho (cf.
91,4), Dios maldijo al principio (cf. Gn 3,14) y hará perecer con la gran
espada, como exclama Isaías (cf. 27,1)? ¿Vamos a entender estos
pasajes tan insensatamente como los explican sus rabinos, en vez de
ver en ellos símbolos? ¿No referiremos ese signo a la imagen de Jesús
crucificado, puesto que fue también Moisés, por sus brazos extendidos
(cf. Ex 17,8 ss.), y con él aquel que recibió el sobrenombre de Jesús,
quienes obtuvieron la victoria de su pueblo? [3] De este modo cesa
toda dificultad sobre el modo de obrar del Legislador; porque no
abandonó a Dios, para persuadir al pueblo que pusiera su confianza en
aquel animal por el que tuvo principio la transgresión y la
desobediencia (cf. Gn 3). Con mucha inteligencia y misterio sucedieron
130 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
esas cosas y fueron dichasBuscar
por el bienaventuradoestoy
profeta. Y de |todo
registrado lo
¿registrarme?
que han dicho o hecho el conjunto de los profetas, absolutamente nada
hay que se pueda reprender legítimamente, si al menos ustedes
disponen de esa ciencia que estaba en ellos.
[4] Pero si sus maestros sólo se limitan a explicarles cuestiones
por qué en tal pasaje no se mencionan camellos hembras (cf. Gn
32,15), o qué son las hembras de camellos en cuetsión, o por qué se
señalan tantas medidas de harina, y tantas de aceite en las ofrendas
(cf. Lv 2; 6,7-16; Nm 15,4-11), y aun eso interpretado bajamente y a ras
de tierra; en cambio, las grandes cuestiones, las que realmente
merecen ser investigadas, no se atreven jamás a plantearlas ni
explicarlas; es más, les tienen prohibido escuchar nuestras
explicaciones y tener en absoluto trato con nosotros. Siendo esto así,
¿no será justo que oigan lo que a ellos dijo nuestro Señor Jesucristo:
"Sepulcros blanqueados, que por fuera aparecen hermosos y por
dentro están llenos de huesos de cadáveres. Ustedes pagan el diezmo
de la menta y, en cambio, se tragan un camello: guías ciegos" (Mt
23,27. 23. 24)? [5] Si, pues, no rechazan con desprecio las
enseñanzas de los que se exaltan a sí mismos (cf. Mt 23,12) y quieren
ser llamados "Rabí, Rabí" (cf. Mt 23,7); si no se acercan a las palabras
proféticas con una tenacidad y una disposición de espíritu tales que
estén dispuestos a sufrir de parte de sus congéneres lo mismo que los
profetas sufrieron (cf. 1 Ts 2,14-15), ningún provecho absolutamente
sacarán de sus escritos.
El cambio de nombre de Ausés por el de Josué (Jesús) posee
mayor significación que el añadido de una letra a los nombres de
Abraham y Sara. Josué, figura de Cristo. Verdadero significado de la
circuncisión efectuada en el Jordán
113. [1] Lo que yo digo es lo que sigue: a Jesús, llamado antes
Ausés, como ya muchas veces lo he repetido (cf. 75,2), el que fue
enviado junto con Caleb como explorador de la tierra de Canaán (cf.
Nm 13,17 ss.), fue Moisés quien le llamó Jesús (cf. Nm 13,16); pero tú
no quieres averiguar por qué motivo hizo eso, no se te ofrece ahí
dificultad, no tienes interés en preguntar. De ahí que el Cristo
permanece oculto para ti, y que leyendo no entiendas; y que ni aún
ahora, al oír proclamar que Jesús es nuestro Cristo, no reflexionas que
no sin motivo y al azar se le puso ese nombre. [2] En cambio, por qué
al primer nombre de Abraham se le añadió una A (cf. Gn 17,5), lo
131 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
haces objeto de especulaciones
Buscar teológicas, y de manera
estoy ruidosa
registrado tú
| ¿registrarme?
debates por qué al de Sara se agregó una R (cf. Gn 17,15). ¿Por qué
no investigas de modo semejante por qué el nombre patronímico de
Ausés, hijo de Navé, se cambió enteramente por el de Jesús (cf. Nm
13,16)? ¡He aquí que tu ardor ya no es el mismo! [3] Porque no sólo se
le cambió el nombre, sino que, habiendo sido sucesor de Moisés (cf.
Nm 27,18. 23; Dt 34,9), fue el único, de los que a su edad salieron de
Egipto (cf. Nm 14,29-31; 26,65; 32,11-12), que introdujo al pueblo
sobreviviente en la tierra santa (cf. Jos 3; 5,4-7). Del mismo modo que
fue él, y no Moisés, el que introdujo al pueblo en la tierra santa, así
también la distribuyó por suerte a aquellos que con él entraron (cf. Jos
13); igualmente Jesús el Cristo realizará el retorno de la dispersión del
pueblo (cf. Is 49,6) y distribuirá a cada uno la tierra buena (cf. Dt
31,20), pero no de la misma manera. [4] Porque Josué les dio una
herencia provisoria, por no ser el Cristo-Dios ni Hijo de Dios; pero Él, al
contrario, después de la santa resurrección, nos dará una posesión
eterna (cf. Gn 17,8; 48,4). Aquél hizo parar el sol (cf. Jos 10,12-14),
después que se le cambió su nombre por el de Jesús (cf. Nm 13,16) y
hubo recibido de su espíritu una fuerza. Porque ya he demostrado (cf.
56) que Jesús fue quien se apareció a Moisés (cf. Ex 3), Abraham (cf.
18; 28,10-15; 31,11; 35,9-10) y a todos los otros, patriarcas, y conversó
con ellos, sirviendo así a la voluntad de su Padre; y fue también Él
quien vino para hacerse hombre por la virgen María, y permanece
eternamente, como lo voy a exponer.
[5] Es a partir de Él, en efecto, y a través de Él que el Padre ha
de renovar el cielo y la tierra (cf. Is 65,17; Ap 21,1). Es Él quien debe
brillar en Jerusalén como una luz eterna (cf. Is 60,1. 19-20). Es Él
quien permanece rey de Salem según el orden de Melquisedec, y
sacerdote eterno del Altísimo (cf. Gn 14,18; Sal 109,4; Hb 5,6. 10).
[6] Josué, se dice, circuncidó con una segunda circuncisión al
pueblo, con cuchillos de piedra (cf. Jos 5,2-3), y esto era anuncio de la
circuncisión con que Jesucristo mismo nos circuncidó a nosotros de las
piedras y demás ídolos, habiendo hecho montones de aquellos que
eran del prepucio (cf. Gn 31,46; Jos 5,4), es decir, del extravío del
mundo, y, que en todo lugar (cf. Ml 1,11), fueron circuncidados con
cuchillos de piedra, que son las palabras de Jesús, nuestro Señor.
Porque ya he demostrado (cf. 34,2; 36,1; 58,13; 70,1-2; 86,1) que el
Cristo fue anunciado en parábola por los profetas como "piedra" y
roca".
[7] Por los cuchillos de piedra (cf. Jos 5,2-3) entendemos, pues,
las palabras de Cristo, por las que tantos extraviados incircuncisos
recibieron la circuncisión del corazón (cf. Rm 2,29?), aquella
132 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
justamente que desde entonces,
Buscar por intermedio de Jesús,
estoy Dios exhortó
registrado | ¿registrarme?
a recibir aún a aquellos que ya llevaban la circuncisión que tuvo su
principio con Abraham, como lo prueba el hecho de habernos contado
que Jesús (Josué) circuncidó por segunda vez con cuchillos de piedra
a los que entraron en aquella tierra santa.
Algunas reglas para comprender el lenguaje profético. La
segunda circuncisión "con cuchillos de piedra"
114. [1] En ocasiones el Espíritu Santo hacía que se produjese
de manera visible alguna cosa que era una figura típica de lo porvenir
(cf. Rm 5,14); otras veces, pronunciaba palabras sobre lo que había de
acontecer y por cierto, hablando como si estuvieran sucediendo los
hechos o hubieran ya sucedido. Procedimiento que no debieran ignorar
quienes aborden las palabras de los profetas, pues no podrán seguir el
sentido como conviene. Voy a citar, como ejemplo, algunas profecías
para que comprendan lo que digo.
[2] Cuando el Espíritu Santo dice por intermedio de Isaías:
"Como una oveja fue llevado al matadero, él es como un cordero ante
quien le esquila" (Is 53,7), habla como si la pasión se hubiera ya
cumplido. Lo mismo sucede cuando dice: "Yo extendí mis manos, todo
el día, a un pueblo infiel y que contradice" (Is 65,2). O bien: "Señor,
¿quién ha creído al sonido de mis palabras?" (Is 53,1). Estas
expresiones están dichas como si contaran algo ya acontecido. Y ya he
demostrado que el Cristo, por símbolo, es a menudo llamado piedra; o
también, por figura, Jacob e Israel.
[3] Cuando se dice también: "Miraré los cielos obras de tus
dedos" (Sal 8,4), si no lo entiendo de la obra de su Palabra, es sin
inteligencia que lo comprendo (cf. Is 29,14; 5,21), conforme a la opinión
de sus maestros, que piensan que el Padre del universo y Dios
ingénito tiene manos, pies, dedos y alma, como un animal compuesto;
por lo que enseñan igualmente que fue el Padre mismo quien apareció
a Abraham y a Jacob (cf. Gn 18; 28,13; 35,9 ss.).
[4] Dichosos somos, pues, nosotros que hemos recibido la
segunda circuncisión, hecha con cuchillos de piedra (cf. Jos 5,2).
Porque la primera de ustedes fue hecha y se sigue haciendo con
(cuchillos de) hierro, pues siguen siendo duros de corazón. Pero
nuestra circuncisión, que es la segunda por el nombre, porque
apareció después de la de ustedes, se hace con piedras puntiagudas
133 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
(cf. Jos 5,2), es decir, por las palabras predicadasestoy
Buscar por registrado
los apóstoles de
| ¿registrarme?
la Piedra angular (cf. Is 28,16; 1 P 2,6; Ef 2,20), tallada sin concurso de
mano alguna (cf. Dn 2,34), nos circuncida de la idolatría y de toda
maldad. Y están nuestros corazones tan circuncidados de todo mal,
que hasta nos alegramos de morir por el nombre de esa bella piedra,
de la que brota el agua viva (cf. Jr 2,13; Jn 4,10. 14, Ap 22,1. 17; 21,6)
para los corazones de los que por Él acceden al amor del Padre del
universo, y apaga la sed de quienes desean abrevarse con el agua de
la vida. [5] Pero al decirles esto, no me entienden, pues tampoco han
comprendido lo que está profetizado había de hacer el Cristo, y cuando
nosotros les llevamos a las Escrituras, no nos creen. Jeremías, en
efecto, clama así: "¡Ay de ustedes, que han abandonado la fuente viva,
y se han cavados pozos rotos que no podrán contener el agua!" (Jr
2,13). "¿Acaso es un desierto el lugar donde está el monte Sión?" (cf.
Is 16,1). "Porque a Jerusalén le di un libelo de repudio delante de
ustedes" (cf. Jr 3,8).
Josué (Jesús), hijo de Navé y "Jesús el Sumo Sacerdote",
según la profecía de Zacarías. La exégesis judía se detiene sólo en los
detalles
115. [1] Pero a Zacarías, cuando expone en parábola el misterio
de Cristo, y veladamente lo anuncia, sí que debieran creerle.
He aquí sus palabras: "Alégrate y regocíjate, hija de Sión,
porque mira que vengo y pondré mi tienda en medio de ti, dice el
Señor. En aquel día se adherirán al Señor naciones numerosas, y
serán para mí pueblo. Yo pondré mi tienda en medio tuyo, y ellas
conocerán que el Señor de las potestades me envió a ti. [2] El Señor
recibirá a Judá en heredad, su parte sobre la tierra santa, y se
escogerá todavía a Jerusalén. Tema toda carne ante la presencia del
señor, porque Él se levanta de sus nubes santas. Él me mostró a
Jesús, el sumo sacerdote, de pie delante del ángel del Señor, y el
diablo estaba a su derecha para oponérsele. Dijo el Señor al diablo:
"Que el Señor te repruebe, Él que se ha escogido a Jerusalén. ¿No es
eso ahí un tizón que se ha sacado del fuego?"" (Za 2,10-3,2).
[3] Iba Trifón a responder y ponerme alguna objeción, pero yo le
dije: -Espera un poco primero y escucha lo que voy a decir. Porque no
te voy a dar la interpretación que tú supones, negando que un hubo
sacerdote por nombre Jesús en Babilonia, donde había sido conducido
134 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
cautivo su pueblo. Y si esoBuscarhiciera, demostraría
estoyque hubo, | sí,
registrado un
¿registrarme?
sacerdote Jesús en el pueblo de ustedes, pero que no fue ése el que
vio en su revelación el profeta, pues tampoco pudo ver al diablo y al
ángel del Señor (cf. Za 3,1) con sus propios ojos y en estado normal,
sino en éxtasis, por revelación que se le hizo. [4] Lo que ahora digo es
que, como ya lo dije (cf. 90,5; 91,3; 106,3; 111,1. 2; 112,2; 113,1-4),
gracias al nombre de Jesús que había recibido, el hijo de Navé pudo
realizar prodigios y ciertas acciones anunciadoras de lo que debía
suceder por nuestro Señor; así, voy ahora a demostrar que la
revelación hecha sobre Jesús sacerdote en Babilonia, era un anuncio
de lo que había de suceder por nuestro sacerdote, Dios, Cristo e Hijo
del Padre del universo.
[5] Por lo demás, proseguí yo, me maravillaba que estuvieran
tranquilos, mientras yo poco antes hablaba, y que no me hubieran
interrumpido al decir que el hijo de Navé fue el único de los de su edad
de los salidos de Egipto que entró en la tierra santa, junto con los
jóvenes de esa generación de la que habla la Escritura. Porque
ustedes son como las moscas en correr y cebarse sobre las heridas.
[6] Y es así que si se dicen diez mil cosas bien dichas y hay una
minucia cualquiera que les desagrade, o no la entiendan, o no sea
exacta, ya no hacen caso alguno de todo lo bien dicho y se aferran a
un detalle, y todo su empeño es presentarlo como una impiedad o una
injusticia. Con lo que merecen ser juzgados por Dios con la misma
medida, y las cuentas que deberán rendir por sus grandes audacias,
por sus malas acciones, por sus pobres exégesis, que presentan por
falsificación, serán muy graves. Porque con el juicio con que ustedes
juzgan, es justo que se los juzgue a ustedes (cf. Mt 7,2).
La profecía de Zacarías se aplica al Cristo, "Sumo sacerdote", y
a quienes ha redimido por su sacrificio
116. [1] Pero para darles razón de la revelación hecha sobre
Jesucristo, el santo, retomo mi propósito, y afirmo que aquella
revelación se hizo en referencia a nosotros, que creemos en Cristo, el
Sumo sacerdote crucificado. Porque nosotros, que vivíamos en el
libertinaje y absolutamente en toda clase de acciones impuras (cf. Za
3,3. 4), por la gracia que proviene de nuestro Jesús, según la voluntad
de su Padre, nos hemos despojado de todas las impurezas -las
perversidades- de que estábamos revestidos (cf. Za 3,3). Mientras el
diablo nos amenaza, como eterno adversario (cf. Za 3,1. 2), meditando
135 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
arrastrar a todos los hombres hacia sí (cf. Jn 12,32),
Buscar el ángel de
estoy registrado Dios
| ¿registrarme?
(cf. Za 3,1), es decir, la fuerza de Dios que nos es enviada por
intermedio de Jesucristo, le increpa, y él se aparta de nosotros (cf. Za
3,2). [2] Nosotros hemos sido como arrancados del fuego (cf. Za 3,2),
habiendo sido purificados de nuestros antiguos pecados (cf. Za 3,4), y
luego librados de la tribulación e incendio en que quieren abrasarnos el
diablo y todos sus ministros. Pero también de manos de éstos nos
arranca Jesús, Hijo de Dios (cf. Za 3,2). Él nos prometió, si cumplimos
sus mandamientos, vestirnos con las vestiduras que nos tiene
preparadas (cf. Za 3,4-7), y anunció que proveería un reino eterno (cf.
Dn 7,27). [3] Porque a la manera que aquel Jesús (cf. Za 3,1), a quien
el profeta llama sacerdote (cf. Za 3,1), apareció con vestiduras
manchadas (cf. Za 3,3) por haber tomado, como se dice, por esposa a
una prostituta, pero luego fue designado como un tizón sacado del
fuego (cf. Za 3,2) por haber recibido la remisión de los pecados (cf. Za
Za 3,4), mientras que su adversario, el diablo, era reprobado (cf. Za
3,1-2); así nosotros, hemos creído, como un solo hombre (cf. Ga 3,28),
por el nombre de Jesucristo, en el Dios creador del universo, y por el
nombre de su Hijo primogénito nos despojamos de nuestras vestiduras
manchadas (cf. Za 3,4), es decir, de los pecados, y, abrasados por el
Verbo de su llamamiento, somos el verdadero linaje de los sumos
sacerdotes de Dios. Tal como Dios mismo lo atestigua diciendo que "en
todo lugar entre las naciones se le ofrecen sacrificios agradables y
puros" (cf. Ml 1,11). Ahora bien, Dios no acepta sacrificios de nadie,
sino por intermedio de sus sacerdotes.
Solamente el sacrificio eucarístico, que conmemora el de Cristo,
es agradable a Dios. Es universal, como Malaquías lo había
profetizado. La oración judía, que sustituye a los sacrificios del templo,
se practica únicamente en la diáspora
117. [1] Así, pues, Dios atestigua de antemano que le son
agradables todos los sacrificios que se hacen en el nombre de
Jesucristo (cf. Ml 1,11; 1 Co 11,24-25; Lc 22,19), los sacrificios que
Éste nos mandó ofrecer, es decir, los de la Eucaristía del pan y de la
copa (cf. Mt 26,26), que son ofrecidos por los cristianos en todo lugar
de la tierra (cf. Sal 18,5). En cambio, (Dios) rechaza los sacrificios que
ustedes le ofrecen por medio de sus sacerdotes, cuando dice: "… Yo
no aceptaré de sus manos sus sacrificios, porque desde el nacimiento
del sol hasta donde se pone, mi nombre es glorificado, [y en todo lugar
es ofrecido un sacrificio en mi nombre, un sacrificio puro, porque mi
136 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
nombres es grande] -dice Él- entre las naciones, estoy
Buscar mientras que ustedes
registrado | ¿registrarme?
lo profanan" (Ml 1,10-12).
[2] Aún ahora, por gusto de la querella, ustedes dicen que Dios
no aceptaba los sacrificios que se le ofrecían en Jerusalén (cf. Ml
1,10), por quienes en aquel tiempo la habitaban, llamados Israelitas.
En cambio, le eran gratas las oraciones que le hacían los hombres de
aquel pueblo que se hallaban en la dispersión, y estas oraciones son
las que se llama sacrificios (cf. Ml 1,11). Ahora bien, que las oraciones
y acciones de gracias hechas por quienes son dignos son los únicos
sacrificios perfectos y agradables a Dios, yo mismo se los concedo.
[3] Justamente ésos solos son los que los cristianos han
recibido el mandato de hacer (cf. 1 Co 11,23), y en particular en el
memorial de su cena (cf. 1 Co 11,24; Lc 22,19), alimentos y líquidos, en
que se recuerda la Pasión que por ellos sufrió el Hijo de Dios. Pero sus
sumos sacerdotes y sus maestros se han esforzado para que el
nombre de Él fuera profanado y blasfemado por toda la tierra (cf. Is
52,5; Ml 1,12): esas vestiduras manchadas (cf. Za 3,3. 4) arrojadas por
ustedes sobre todos aquellos que, por el nombre de Jesús; se han
hecho cristianos; pero que Dios manifestará que han sido quitadas de
nosotros (cf. Za 3,3. 4), cuando resucite a todos los hombres, y
establezca a unos (cf. Mt 13,42-43; 25,41. 46; Ap 21,4-8),
incorruptibles, inmortales y exentos de aflicción (cf. 1 Co 15,50 ss.), en
un reino eterno e indestructible (cf. Dn 7,27), y a otros los arroje al
eterno suplicio del fuego.
[4] Ustedes se engañan a sí mismos, ustedes y sus maestros, al
comprender que fue en referencia a la gente de su pueblo, que vivía en
la dispersión, que el Verbo ha dicho: "Sus oraciones y sus sacrificios
son puros y agradables en todo lugar" (cf. Ml 1,11). Reconozcan que
mienten y que tratan en todo de engañarse a sí mismos. Porque, en
primer lugar, ni aún ahora su pueblo se extiende desde la salida del sol
hasta el ocaso (cf. Ml 1,11), sino que hay naciones donde jamás habitó
nadie de la raza de ustedes. [5] En cambio, no hay raza alguna de
hombres, denomínense bárbaros, griegos o con otros nombres
cualesquiera, ya sea que se llamen "Vivientes en carro", o bien "Sin
casa", o bien que moren bajo carpas y se ocupen de los rebaños (cf.
Gn 4,20), entre los que no se ofrezcan por el nombre de Jesús
crucificado oraciones y acciones de gracias al Padre y Creador del
universo. En segundo lugar, cuando el profeta Zacarías dijo aquellas
palabras, todavía no estaban dispersos por todas las partes de la tierra
en que lo estuvieron luego, como por las mismas Escrituras se
demuestra.
137 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Exhortación al arrepentimiento
118. [1] De modo que más les valiera poner fin al gusto de
ustedes por la querella y hacer penitencia, antes de que llegue el gran
día del juicio (cf. Ml 4,4), en el que se darán golpes de pecho todos los
de su tribus que traspasaron a este Cristo (cf. Za 12,10. 12), como por
la Escritura les he demostrado que está predicho (cf. 14,8). También he
explicado (cf. 32,6) que "juró el Señor según el orden de Melquisedec"
(cf. Sal 109,4), y el sentido de esta predicción. Dije asimismo antes (cf.
16,5) cómo se refería a la sepultura y resurrección de Cristo la profecía
de Isaías cuando dice: "Su sepultura ha quitada de en medio [de los
hombres]" (cf. Is 57,2); y que ese Cristo en persona es el juez de vivos
y de muertos (cf. Dn 7,26; Hch 10,42; 2 Tm 4,1; 1 P 4,5), en varios
lugares lo he afirmado (cf. 36,1). [2] El mismo Natán, hablando de Él, le
dirige a David esta advertencia: "Yo seré para él un padre y él será
para mí un hijo…; y no apartaré de él mi misericordia, como hice con
sus ancestro... Yo lo estableceré en mi casa, y en su reino para
siempre" (2 S 7,14-16). Y a éste y no otro designa Ezequiel como el
que manda en la casa (cf. Ez 44,3). Porque Él es el sacerdote
escogido y el rey eterno (cf. 2 S 7,16), el Cristo, en tanto que Hijo de
Dios; y no piensen que en su segunda venida, Isaías o los otros
profetas hablan de ofrecer sobre el altar sacrificios de sangre o
libaciones (cf. Is 1,11-13; Jr 7,22; Sal 49,13; Ez 45-46), sino sólo
alabanzas verdaderas y espirituales (cf. Sal 49,14), y acciones de
gracias.
[3] Nosotros no hemos creído en Él en vano, ni fuimos
engañados por quienes nos transmitieron esta enseñanza, sino que
ello ha sucedido por maravillosa providencia de Dios; para que
nosotros, más que ustedes que -erróneamente- estiman amar a Dios y
ser más inteligentes (cf. Is 29,14; 5,21), seamos hallados aún más
inteligentes y más religiosos por la vocación de alianza nueva y eterna
(cf. Jr 31,31; 32,40), es decir, de Cristo. [4] Maravillándose de esto
Isaías dijo: "… Los reyes cerraán su boca; porque a quienes no fue
anunciado nada sobre él, le verán, y los que no oyeron sobre él, le
comprenderán. Señor, ¿quién creyó en el clamor de tus palabras, y el
brazo del Señor a quién le fue revelado?" (Is 52,15; 53,1).
Al decir esto, ¡oh Trifón! -agregué-, no hago sino repetir, como
puedo, las mismas cosas, en atención a los que hoy han venido
contigo, si bien lo hago brevemente y concisamente.
138 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[5] Trifón: -Haces Buscar
bien -me dijo-, y aúnestoy
cuando repitieras
registrado lo
| ¿registrarme?
mismo en lo esencial, sabe que yo y mis compañeros te escuchamos
con placer.
Los cristianos son el "pueblo santo" anunciado por los profetas,
y la "nación numerosa" prometida a Abraham
119. [1] Yo dije a mi vez: -¿Creen acaso, amigos, que nosotros
íbamos a poder entender estos misterios en las escrituras, si no
hubiéramos recibido gracia para comprenderlos por voluntad de Aquel
que los quiso? Así había de cumplirse lo que fue dicho por Moisés:
[2] "Con sus dioses extraños me irritaron, con sus
abominaciones me exacerbaron. Sacrificaron a demonios que no
conocen, nuevos y recientes vinieron, desconocidos de sus padres.
Abandonaste al Dios que te ha engendrado, te olvidaste del Dios que
te alimenta. Y lo vio el Señor, y irritó, y de ira se exasperó contra sus
hijos y sus hijas, y dijo: "Apartaré mi rostro de ellos, y les mostraré lo
que les sucederá en los últimos tiempos. Porque ésta es generación
perversa, hijos en quienes no hay nada de fe. Ellos me dieron celos por
un no-Dios, y me irritaron con sus ídolos; pues yo también les daré a
ellos celos por un no-pueblo, por un pueblo insensato los irritaré.
Porque fuego se ha encendido en mi cólera, y arderá hasta el fondo del
Hades. Devorará la tierra y sus productos, quemará los cimientos de
los montes. Sobre ellos amontonaré desastres"" (Dt 32,16-23).
[3] Después que aquel Justo fue elevado (cf. Is 3,10; 57,1),
nosotros hemos florecido como pueblo nuevo, y hemos brotado como
espigas nuevas y prósperas, como habían dicho los profetas: "Se
refugiarán, en aquel día, muchas naciones en el Señor en un pueblo, y
levantarán sus carpas en medio de toda la tierra" (Za 2,15). Pero
nosotros no sólo somos un pueblo (cf. Za 2,15), sino también un
pueblo santo (cf. Is 62,12; Dn 7,27; 1 P 2,9), como ya he demostrado
(cf. 26,3; 31,7): "Y le llamarán pueblo santo, rescatado por el Señor" (Is
62,12).
[4] No somos, pues, una plebe despreciable, ni una tribu
bárbara, ni una nación de carios o frigios, sino que a nosotros nos
escogió Dios (cf. Dt 7,6; 14,2), y se manifestó a los que no
preguntaban por Él. "He aquí -dice- que soy Dios para una nación que
no había invocado mi nombre" (cf. Is 65,1). Porque ésta es la nación
que antaño prometiera Dios a Abraham, al anunciarle que le haría
139 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
padre de muchas nacionesBuscar(cf. Gn 17,5), y ciertamente no se refería
estoy registrado a
| ¿registrarme?
árabes, egipcios e idumeos; pues Ismael también fue padre de una
gran nación (cf. Gn 21,18), y lo mismo Esaú (cf. Gn 36,1-8. 9-19), y
aun ahora son los ammonitas una gran muchedumbre. Pero Noé fue el
padre del mismo Abraham y, en definitiva, de todo el género humano,
sea cual fuere la línea de los antepasados.
[5] ¿Qué ventaja, pues, le concedió aquí Cristo a Abraham? El
haberle llamado por la misma vocación de su voz, al decirle que saliera
de la tierra en que habitaba (cf. Gn 12,1). Por la misma voz nos llamó
también a nosotros, y ya hemos salido de aquella manera en que
vivíamos, cuando compartiendo la conducta de las otras naciones que
habitan la tierra, vivíamos en el mal. Con Abraham heredaremos la
tierra santa, posesionándonos de una herencia por eternidad sin
término, porque somos hijos de Abraham por tener la misma fe (cf. Ga
3,7). [6] Es así que como Abraham creyó en la voz de Dios y le fue
reputado por justicia (cf. Gn 15,15; Ga 3,6), también nosotros hemos
creído en la voz de Dios, que nos ha hablado nuevamente por los
apóstoles de Cristo, y que las profecías nos habían anunciado; y por
esa fe, llegando hasta la muerte, hemos renunciado a todas las cosas
que se encuentran en el mundo. Dios entonces le hace la promesa a
una nación que tenga esa misma fe, piadosa y justa, agradable al
Padre (cf. Pr 10,1), y no a ustedes, en quienes no hay nada de fe (cf.
Dt 32,20).
La promesa de una descendencia universal fue hecha también a Isaac y a Jacob, de
quien Cristo desciende por María. Es a Cristo, por ende, que se aplica la bendición de
Judá y el símbolo del martirio de Isaías. La doble descendencia constituida por las
naciones y los Judíos convertidos a Cristo
120. [1] Consideren, sin embargo, cómo las mismas promesas
se hacen también a Isaac y a Jacob. Con Isaac, en efecto, habla así:
"Serán bendecidas en tu descendencia todas las tribus de la tierra" (cf.
Gn 26,4). Y con Jacob: "Serán bendecidas en ti todas las tribus de la
tierra, y en tu descendencia" (cf. Gn 28,14). Esto ya no se dice ni a
Esaú ni a Rubén, ni a otro alguno, sino sólo a aquellos de quienes
debía nacer el Cristo, conforme a la economía realizada por intermedio
de la virgen María.
[2] Si examinas la bendición de Judá, verás sin duda lo que
140 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
digo. Porque la descendenciaBuscarde Jacob se divide ([Link]
estoy Gn 28,14) y se
| ¿registrarme?
prolonga por Judá, Fares, Jesé y David. Todo esto era un símbolo, que
algunos de su pueblo se hallarían entre los hijos de Abraham por
encontrarse también en la parte de Cristo (cf. Dt 32,9; Za 2,12); otros,
en cambio, son hijos, sí, de Abraham, pero semejantes a la arena de la
orilla del mar (cf. Gn 22,17), que es estéril y sin fruto (cf. Mt 13,22; Mc
4,19); mucha, ciertamente, e imposible de contar; pero que no produce
absolutamente nada, y que sólo bebe el agua del mar. Tal se
comprueba en una gran número de los de su raza, que se beben las
doctrinas de amargura y de impiedad, y vomitan la palabra de Dios.
[3] Así está dicho, a propósito de Judá: "No faltará príncipe de
Judá ni guía salido de sus muslos, hasta que venga a quien está
reservado. Y él mismo será la expectación de las naciones" (cf. Gn
49,10). Es evidente que esto no se dijo de Judá, sino de Cristo; porque
nosotros, gentes de todas las naciones, no esperamos a Judá, sino a
Jesús, que fue quien también guió a sus padres fuera de Egipto (cf. Ex
13,9). Es hasta la parusía de Cristo, en efecto, lo que significa la
profecía que proclama anticipadamente: "Hasta que venga Aquel a
quien está reservado, y él mismo será la expectación de las naciones".
[4] Él, pues, ha venido (cf. Gn 49,10), como lo hemos demostrado en
muchas ocasiones, y se espera que aparezca de nuevo (cf. Gn 49,10)
sobre las nubes (cf. Dn 7,13; Mt 26,64; Mc 14,62)). Jesús, cuyo
nombre ustedes profanan y siguen trabajando para que sea profanado
por toda la tierra (cf. Ml 1,11-12; Is 52,5).
Posible me fuera, señores -proseguí-, discutir con ustedes
sobre la expresión que interpretan, diciendo que el original es: "Hasta
que vengan las cosas que le están reservadas" (cf. Gn 49,10); pero no
es así que lo tradujeron los Setenta, sino: "Hasta que venga Aquel a
quien está reservado." [5] Pero como lo que sigue indica que se dijo de
Cristo (dice así, en efecto: "Y él mismo será la expectación de las
naciones" [cf. Gn 49,10]), no voy a discutir con ustedes por una simple
palabra, del mismo modo que tampoco he buscado establecer mi
demostración relativa al Cristo sobre Escrituras no reconocidas por
ustedes, como los pasajes que les cité, del profeta Jeremías, de
Esdras y de David, sino sobre las que hasta ahora ustedes reconocen.
Si sus maestros las hubieran entendido, sepan bien que las
hubieran hecho desaparecer, como ha sucedido con las que narran la
muerte de Isaías, a quien ustedes aserraron con una sierra de madera,
otro símbolo de Cristo, que ha de cortar en dos partes a su pueblo, y a
los que lo merezcan les concederá un reino eterno con los santos
patriarcas y profetas (cf. Dn 7,27), y a los demás los enviará al suplicio
del fuego inextinguible con los que, procedentes de todas las naciones,
141 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
son como ellos incrédulosBuscar
y no se convierten,estoypuesregistrado
ya Él dijo: [6]
| ¿registrarme?
"Vendrán de Oriente y de Occidente, y tendrán parte en el festín con
Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mientras que los hijos
del reino serán arrojados a las tinieblas de fuera" (Mt 8,11; cf. Lc
12,28-29).
Y esto se los digo -añadí- porque yo de ninguna otra cosa me
preocupo, sino de decir la verdad, y la afirmaré sin temer a nadie,
aunque hubiera de ser inmediatamente despedazado por ustedes.
Pues no tengo temor de nadie de mi raza, quiero decir, de los
samaritanos, ya que me dirigí por escrito al Emperador, para decirle
que estaban engañados creyendo en el mago Simón, de su propio
pueblo, que afirman ellos ser Dios por encima de todo principado, toda
autoridad y toda potestad (cf. Ef 1,21).
La fe universal en Jesús "luz de las naciones" atestigua que Él
es el Cristo
121. [1] Como ellos guardaran silencio, proseguí: -(El Verbo)
hablando de ese Cristo por intermedio de David, ya no dice que las
naciones serán bendecidas en su descendencia, sino en Él (cf. Gn
28,14; 26,4; Sal 71,17).
He aquí el pasaje: "Su nombre es para la eternidad, se
levantará por encima del sol; serán bendecidas en Él todas las
naciones" (cf. Sal 71,17). Ahora bien, si en Cristo son bendecidas
todas las naciones y nosotros que venimos de todas las naciones
creemos en Él; luego Él es el Cristo, y nosotros mismos quienes por su
intermedio somos bendecidos.
[2] Dios, como está escrito, permitió antaño que fuera adorado
el sol (cf. Dt 4,19); pero no se ve que nadie estuviera dispuesto a morir
por su fe en el sol; en cambio, por el nombre de Cristo, se puede ver
cómo personas de todo linaje de hombres lo han soportado y soportan
todo antes que renegarle. Porque el Verbo de verdad y de sabiduría
(cf. Ef 1,3; Col 1,5; 2 Tm 2,15; St 1,18) es todavía más ardiente y más
luminoso que las potencias del sol, y penetra hasta las profundidades
del corazón y del espíritu (cf. Hb 4,12?). De ahí que el Verbo dijera:
"Por encima del sol se elevará su nombre" (Sal 71,17). Y otra vez:
"Oriente es su nombre", dice Zacarías (cf. Za 6,12). Y el mismo
Zacarías, hablando sobre Él, había dicho: "Lo verán tribu por tribu" (cf.
Za 12,10. 12; Is 52,10. 15).
142 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[3] Pues si, en suBuscar
primera venida, que fueregistrado
estoy sin honor, sin
| ¿registrarme?
hermosura, sin apariencia y objeto de desprecio (cf. Is 53,3; Sal 21,7),
mostró tanto brilló y tanta fuerza que en ninguna raza de hombres se le
desconoce, y han hecho sin reserva penitencia de la antigua mala
conducta propia de cada raza, y los mismos demonios se someten a su
nombre (cf. Lc 10,17), y a le temen todos los principados y los reinos
(cf. Ef 1,21; 3,10; Col 1,16; 2,15) más aún que a todos los muertos,
¿no destruirá absolutamente en su venida gloriosa a todos los que le
han odiado (cf. Dt 32,43?; Pr 8,36?) y se han apartado de Él
injustamente, y concederá descanso a los suyos, dándoles todo lo que
esperan (cf. Gn 49,10)?
[4] A nosotros, pues, se nos ha concedido escuchar, entender y
ser salvados por ese Cristo y aprender a conocer todo lo del Padre (cf.
Jn 14,7?). Por eso le decía: "Gran cosa es para ti ser llamado mi
servidor, establecer las tribus de Jacob y reunir las dispersas de Israel.
Te he puesto por luz de las naciones, para que seas su salvación hasta
los confines de la tierra" (Is 49,6).
La "luz de las naciones" no es la Ley, adoptada por los
prosélitos, sino el Cristo de quien las naciones son "la herencia"
122. [1] Ustedes piensan que esas palabras se refieren al
"geora"(1) y a los prosélitos; pero en realidad fueron dichas de
nosotros, los que hemos sido iluminados por intermedio de Jesús (cf.
cf. Is 49,6). En otro caso, también por ellos hubiera dado Cristo
testimonio (cf. Is 43,10); pero la verdad es que, como él mismo dijo, se
hacen doblemente hijos de la Gehena (cf. Mt 23,15). No fueron, pues,
dichas para ellos las palabras de los profetas, sino para nosotros,
sobre quienes dice también el Verbo: "Llevaré a los ciegos por un
camino que no conocían, y andarán por senderos que desconocían. Y
yo soy testigo, dice el Señor Dios, con mi servidor a quien escogí" (cf.
Is 42,16; 43,10).
[2] ¿Por quiénes, pues, da Cristo testimonio (cf. Is 43,10)?
Evidentemente, por los que han creído (cf. Is 43.10?). Pero los
prosélitos no sólo no creen, sino que blasfeman doblemente que
ustedes contra su nombre (cf. Mt 23,15; Is 52,5), y quieren matarnos y
atormentarnos a los que creemos en Él, como quiera que en todo
ponen empeño por asemejarse a ustedes. [3] Otra vez también
exclama: "Yo, el Señor, te llamé en justicia, te tomaré de la mano y te
143 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
fortaleceré, te pondré paraBuscar
alianza del pueblo, para luzregistrado
estoy de las naciones,
| ¿registrarme?
para abrir los ojos de los ciegos, para liberar de sus cadenas a los
encadenados…" (Is 42,6-7). Todo esto, amigos, está dicho con relación
a Cristo y a las naciones que recibieron la luz. ¿O es que otra vez van
a decir que se habla de la ley y de los prosélitos, al pronunciar estas
palabras?
[4] Aquí, como si estuvieran el teatro, rompieron a gritos
algunos de los que habían llegado el segundo día: -¿Pues qué? ¿No
se habla ahí de la ley y de aquellos que por ella fueron iluminados (cf.
Is 42,6)? Y éstos son los prosélitos.
[5] -¡De ninguna manera! -contesté yo, mirando a Trifón-; pues
si la ley fuese capaz de iluminar a las naciones (cf. Is 42,6) y a quienes
la poseen, ¿qué falta hacía de una nueva alianza (cf. Jr 31.31)? Pero
ya que Dios anunció que mandaría una nueva alianza, una ley y
ordenamiento eternos (cf. Sal 2,7?), no hemos de entender la antigua
ley (cf. 2 Co 3,14?) y sus prosélitos, sino a Cristo y los sus prosélitos, a
nosotros los gentiles, a quienes Él ha iluminado, como en algún lugar
lo dice: "Así habla el Señor: "En el tiempo propicio te escuché y en el
día de la salvación te socorrí, y te establecí como alianza de las
naciones, para fundar el país y tomar por herencia los lugares
desiertos"" (Is 49,8).
[6] Ahora bien, ¿cuál es la herencia de Cristo (cf. Is 49,8)? ¿No
son las naciones? ¿Cuál es la alianza de Dios (cf. Is 49,8)? ¿No es
Cristo? Como dice en otra parte: "Tú eres mi hijo, yo te he engendrado
hoy. Pídemelo y te daré las naciones por herencia, y para posesión
tuya los confines de la tierra" (Sal 2,7-8).
La interpretación judía de la expresión "luz de las naciones" es
absurda. Los cristianos son, por el Cristo, el verdadero Israel
123. [1] Ahora, pues, como todo esto se refiere a Cristo y a las
naciones, así han de considerar que se refiere lo anterior (cf. 121).
Porque nada necesitan los prosélitos de una alianza nueva, cuando ya
está puesta una sola y única ley para todos los circuncisos. Acerca de
éstos dice la Escritura: "El geora se añadirá también a ellos, y se
agregará a la casa de Jacob" (Is 14,1). El prosélito (cf. Lv 19,34; Ex
12,48) que se hace circuncidar para acercarse al pueblo, es como si
fuera un autóctono; pero nosotros, aún cuando hemos merecido ser
llamados "pueblo", somos, sin embargo, una "nación" por no estar
144 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
circuncidados. Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
[2] Por otra parte, es ridículo que ustedes piensen que a los
prosélitos se les han abierto los ojos (cf. Is 42,7), y a ustedes no; que
ustedes sean llamados ciegos y sordos (cf. Is 42,7. 16. 19), y ellos
iluminados (cf. Is 49,6). Y resultará, en fin, el colmo de la ridiculez, si
pretenden que la ley fue dada para las naciones, mientras que ustedes
no la han ni conocido. [3] Porque entonces temerían la cólera de Dios
(cf. Is 42,25; 57,16?), y no serían esos hijos sin ley (cf. Is 57,3),
extraviados, avergonzados de oírle decir sin cesar: "Hijos en quienes
no hay fe" (cf. Dt 32,20). Y: "¿Quién es el ciego, sino mis hijos; y el
sordo, sino quienes los gobiernan? Se hicieron ciegos los servidores
de Dios. Ustedes saben, muchas veces, pero no se precavieron;
estaban sus oídos abiertos, y no oyeron" (Is 42,19-20).
[4] ¿Conque les parece bien esta alabanza que viene de Dios?
¿Y de parte de Dios, este testimonio para los servidores (cf. Is 43,10;
42,19)? Por muchas veces que oigan estos mismos reproches, no
tienen vergüenza, no se estremecen ante las amenazas de Dios, sino
que son un pueblo necio y de corazón endurecido (cf. Jr 5,21). "Por
eso, miren que seguiré transfiriendo a este pueblo -dice el Señor- los
transportaré, y les quitaré su sabiduría a los sabios y haré desaparecer
la inteligencia de los inteligentes" (Is 29,14; cf. 1 Co 1,19). Y con razón,
porque no son ni sabios, ni inteligentes, sino ásperos y astutos: "Sabios
sólo para obrar el mal" (cf. Jr 4,22); pero incapaces para conocer el
oculto designio de Dios y la alianza fiel del Señor (cf. Is 55,3), o hallar
los senderos eternos (cf. Jr 6,16).
[5] Por lo tanto, dice Él: "Suscitaré para Israel y para Judá una
descendencia de hombres y una descendencia de bestias" (Jr 31,27).
Y por intermedio de Isaías dice sobre el otro Israel: "En aquel día habrá
un tercer Israel entre los asirios y los egipcios, bendecido en la tierra
que bendijo el Señor Sabaoth diciendo: "Bendito será mi pueblo que
está en Egipto y entre los asirios, y mi herencia Israel"" (Is 19,24-25).
[6] Pues si Dios bendice a este pueblo (cf. Is 19,25), le llama Israel y
proclama que es herencia suya, ¿por qué no se arrepienten de
engañarse a ustedes mismos, como si fueran el solo Israel, y de
maldecir al pueblo que es bendecido por Dios? Pues cuando hablaba a
Jerusalén y a su comarca, dijo también así: "Engendraré sobre ustedes
hombres, mi pueblo de Israel. Ellos las heredarán, serán posesión suya
y no sucederá ya que estén sin hijos de ellos" (Ez 36,12).
[7] -¿Cómo -dijo entonces Trifón-, conque ustedes son Israel y
de ustedes dice Él todo eso?
145 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
-Si no hubiéramos Buscar
ya, Trifón, tratado largamente esa cuestión,
estoy registrado | ¿registrarme?
dudaría si me preguntas eso por no entenderlo; pero como ya quedó
demostrada y tú conveniste en ello, no creo que se trate ahora de
ignorancia tuya ni que tengas otra vez ganas de querellas, sino que me
provocas a que repita la demostración también a éstos.
[8] Como Trifón me asintiera, guiñándome de los ojos, proseguí:
-Nuevamente en Isaías, si al menos para comprender quieren hacer
uso de sus oídos (cf. Jr 5,21), hablando Dios sobre el Cristo le llama en
parábola Jacob e Israel. Dice así: "Jacob es mi siervo, yo lo sostendré;
Israel es mi elegido, yo pondré sobre él mi Espíritu, y él traerá el juicio
a las naciones. No discutirá ni gritará, ni oirá nadie su voz en las
plazas. No quebrará la caña cascada, ni apagará la mecha que humea,
sino que por la verdad producirá el juicio; él lo restablecerá, no se
cansará hasta que ponga el juicio sobre la tierra. Y en su nombre
esperarán las naciones" (Is 42,1-4; cf. Mt 12,18-21).
[9] Así, pues, como de aquel solo Jacob (cf. Is 42,1), que fue
también llamado Israel, toda la raza de ustedes es llamada Jacob e
Israel, así nosotros, procediendo de Cristo, que nos ha engendrado
para Dios (cf. Ez 36,12), como Jacob, Israel, Judá y David, somos
llamados y somos verdaderos hijos de Dios (cf. 1 Jn 3,1-2; Jn 1,12),
porque nosotros observamos los preceptos de Cristo.
Los cristianos son "hijos de Dios" e "hijos del Altísimo"
124. [1] Como observé que se alborotaban de mi afirmación,
que también somos nosotros hijos de Dios (cf. 1 Jn 3,1-2; Jn 1,12),
adelantándome a sus preguntas, dije: -Escuchen, amigos, cómo el
Espíritu Santo dice de este pueblo que son todos hijos del Altísimo (Sal
81,6) y que en su asamblea estará presente ese Cristo (cf. Sal 81,1),
para hacer justicia a todo linaje de hombres (cf. Sal 81,8).
[2] He aquí las palabras proferidas por intermedio de David, tal
como ustedes las traducen: "Dios se levantó en la asamblea de los
dioses, y en medio de los dioses él juzga: "¿Hasta cuándo darán juicios
inicuos y favorecerán la causa de los pecadores? Hagan justicia al
huérfano y al pobre; al humilde, al indigente, restitúyanle su derecho.
Libren al indigente, arranquen al pobre de la mano del pecador". Ellos
no entendieron ni comprendieron, caminan en las tinieblas. Se
conmoverán todos los cimientos de la tierra. Yo dije: "Son todos dioses,
e hijos del Altísimo; pero ustedes mueren como un hombre, y caen
146 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
como uno de los jefes". Levántate,
Buscar oh Dios, juzgaestoy
a laregistrado
tierra, porque tú
| ¿registrarme?
heredarás en todas las naciones" (Sal 81,1-8).
[3] Pero en la versión de los Setenta se dice: "Miren, es como
los hombres que ustedes mueren, y como uno de los jefes que caen"
(Sal 81,7), aludiendo a la desobediencia de los hombres, quiero decir,
de Adán y de Eva, y a la caída de uno de los jefes, de aquel que se
llama serpiente (cf. Ap 12,9; 20,2?), que cayó con gran caída por haber
engañado a Eva (cf. Sal 81,7).
[4] Sin embargo, no he citado ahora el pasaje por razón de su
variante, sino para demostrarles que el Espíritu Santo reprende a los
hombres (cf. Sal 81,7), concebidos para ser impasibles e inmortales,
como lo es Dios (cf. Sal 81,6), con la condición de observar sus
mandamientos, y juzgándoles Él dignos de ser llamados sus hijos (cf.
Sal 81,6), son ellos los que, por hacerse semejantes a Adán y Eva, se
procuran a sí mismos la muerte (cf. Sal 81,7). Sea la traducción del
salmo la que ustedes quieran; aún así queda demostrado que a los
hombres se le concede llegar a ser dioses (cf. Sal 81,6), ser llamados
todos hijos del Altísimo (cf. Sal 81,6), y que serán juzgados y
condenados individualmente, como Adán y Eva. Por lo demás, que a
Cristo también se la da el nombre de Dios (cf. Sal 81,1. 8), cosa es que
está largamente probada.
Significado del nombre de "Israel". Por el Cristo-Jacob, los
cristianos son el "Israel bendito"
125. [1] Quisiera saber, dije, de boca de ustedes, amigos, cuál
es el poder del nombre de Israel. Como todos se callaron, proseguí: -
De mi parte, voy a decir lo que sé; porque estimo que no es justo ni
callar lo que sé, ni, sospechando que ustedes lo saben, y que por
envidia o inexperiencia no quieran decir lo que yo mismo sé,
preocuparme siempre, sino al contrario decirlo todo sencillamente y sin
ninguna artimaña, como dijo mi Señor: "Salió el sembrador a sembrar
la semilla, y una parte cayó en el camino, otra sobre las espinas, otra
en terreno pedregoso y otra en tierra buena" (Mt 13,3-8; Lc 8,5-8; cf.
Mc 4,3-8). [2] Confiando, pues, que en alguna parte habrá tierra buena,
(cf. Mt 13,8. 23; Lc 19,23) hay que hablar. Porque Él, mi Señor, que es
fuerte y poderoso (cf. Gn 32,28; Sal 23,8?), reclamará a todos lo que le
pertenece (cf. Lc 12,35 ss.; 16,1 ss.), cuando vuelva (cf. Mt 25,27. 31;
Lc 19,23), y no condenará a su ecónomo (cf. Lc 16,1. 3. 8), si reconoce
147 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
que, sabiendo que su Señor es poderoso (cf. Mt estoy
Buscar 25,24;registrado
Lc 19,21. 22) y
| ¿registrarme?
que reclamaría lo que le pertenece, cuando vuelva (cf. Mt 25,27; Lc
19,23) lo puso en toda clase de bancos, y por ninguna razón lo enterró
en el suelo (cf. Mt 25,18).
[3] Así, pues, el nombre de Israel significa "hombre vencedor de
una Potencia". Porque "Isra" quiere decir "hombre vencedor", y "el",
"Potencia". Lo cual fue profetizado que haría Cristo, hecho hombre, por
el misterio de la lucha que Jacob sostuvo con aquel que, aparecido
ángel porque servía a la voluntad del Padre, era sin embargo Dios en
tanto que hijo (cf. Gn 32,28. 30), primogénito del conjunto de las
criaturas (cf. Col 1,15; Pr 8,22).
[4] Porque cuando se hizo hombre, como antes dije (cf. 103,6),
se le acercó el diablo, es decir, aquella Potencia que se llama serpiente
o Satanás, para tentarle (cf. Mt 4,1 ss.; Lc 4,1 ss.), pugnando por
derribarle, pues le exigió que le adorara. Pero fue Él quien le destruyó
y derribó, arguyéndole de perverso, pues exigía contra las Escrituras
ser adorado como dios, convertido en apóstata de la voluntad de Dios.
Él le respondió efectivamente: "Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás
y a El sólo rendirás culto" (Mt 4,10; Lc 4,8; cf. Dt 6,13). Vencido y
confundido se retiró entonces el diablo. [5] Pero como nuestro Cristo
había de caer en el entorpecimiento (cf. Gn 32,25), es decir en el
sufrimiento y en la percepción del dolor, cuando fue crucificado,
también esto lo anunció de antemano por el hecho de tocar el muslo de
Jacob y entorpecérselo. Pero el nombre de "Israel" era suyo de antiguo
y con él llamó al bienaventurado Jacob, bendiciéndole con su propio
nombre y anunciando así que todos los que por Él se refugian en el
Padre, son el Israel bendecido (cf. Is 19,24-25).
Pero ustedes, que nada de esto comprenden ni están
preparados para comprenderlo, esperan con seguridad ser salvados
por el solo hecho de ser hijos de Jacob según la descendencia de la
carne; pero que también en esto se engañan a ustedes mismos, cosa
es que tengo ampliamente demostrada.
El Verbo, Hijo de Dios, recibe diversas denominaciones en la
Escritura. Es Él quien se manifiesta a Abraham, Jacob y Moisés,
siendo evocado en otros pasajes
126. [1] Pero ¿quién es éste que unas veces es llamado ángel
del gran consejo (cf. Is 9,6), hombre por intermedio de Ezequiel (cf. Ez
148 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
40,3. 4. 5?; Za 6,12; Gn 18,2s.),
Buscar como hijo del hombre por intermedio
estoy registrado | ¿registrarme?
de Daniel (cf. Dn 7,13), niño por intermedio de Isaías (cf. Is 7,16),
Cristo y Dios digno de ser adorado por intermedio de David (cf. Sal
44,7. 8. 13; 71,11), Cristo y piedra por muchos (cf. Sal 44,7; Dn 2,34), y
Sabiduría por intermedio de Salomón (cf. Pr 8), José, Judá y estrella
por intermedio de Moisés (cf. Dt 33,16; Gn 49,8s.; Nm 24,17), Oriente
por intermedio de Zacarías (cf. Za 6,12), sufriente, Jacob e Israel (cf. Is
53,3-4; 42,1), como así también vara, retoño y piedra angular (cf. Is
11,1; 28,16) por intermedio de Isaías, y también Hijo de Dios (cf. Sal
2,7; 2 S 7,14)? Si lo supieran, ¡oh Trifón!, dije yo, no blasfemarían
contra el que ya ha venido, fue engendrado, sufrió, subió al cielo y
aparecerá de nuevo: entonces se darán golpes de pecho sus doce
tribus (cf. Za 12,12-14). [2] Si hubieran comprendido lo que ha sido
dicho por los profetas, no negarían que Él es Dios, hijo del único,
ingénito e inefable Dios.
En algún pasaje del Éxodo dice, en efecto, Moisés: "Habló Dios
a Moisés y le dijo: "Yo soy el Señor; yo me aparecí a Abrahán, a Isaac
y a Jacob; yo soy su Dios; pero no les revelé mi nombre, y establecí
con ellos mi alianza..."" (Ex 6,2-4) [3] Y otra vez dice así: "Luchaba
contra Jacob un hombre" (Gn 32,24. 25); luego afirma también que es
Dios, porque Jacob, declara él, exclama: "He visto a Dios cara a cara, y
se salvó mi alma" (Gn 32,30). Y escribió asimismo que al lugar en que
luchó, se le apareció y le bendijo (cf. Gn 32,20), (Jacob) le llamó "forma
visible de Dios" (cf. Gn 32,30). [4] De modo semejante cuenta Moisés
que Dios se apareció a Abraham junto a la encina de Mambré, cuando
estaba sentado a la puerta de su carpa, al mediodía (Gn 18,1).
Después de lo cual añade: "Levantando sus ojos vio que tres hombres
estaban de pie delante de él; y habiéndolos visto, corrió a su
encuentro..." (Gn 18,2) Poco después uno de ellos le promete a
Abraham un hijo: "… ¿Cómo es que se ha echado a reír Sara diciendo:
"Conque yo voy a dar a luz? Yo estoy hecha una vieja". ¿Es que hay
cosa imposible para Dios? Para este tiempo, en un año, volveré a ti, y
Sara tendrá un hijo. Y se separaron de Abrahán" (Gn 18,13-14). [5] Y
nuevamente dice sobre ellos: "Levantándose de allí, los dos hombres
miraron hacia Sodoma…" (cf. Gn 18,16). Luego, aquel que era y que
es le dice nuevamente a Abrahán: "… Yo no voy a ocultar a mi siervo
Abraham lo que voy a hacer" (Gn 18,17).
Entonces repetí la continuación del relato del Moisés, con mis
explicaciones, por las que se demuestra -dije- que aquél que, ante la
demanda del Padre y Señor, sirviendo así a su voluntad, se dejó ver
por Abraham, Isaac, Jacob y a otros patriarcas, las Escrituras
claramente lo llaman Dios.
149 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[6] Un punto añadí, que no había dichoestoy
Buscar antes: así también,
registrado | ¿registrarme?
cuando el pueblo deseó comer carne (cf. Nm 11,4 ss.), y Moisés no
cree al que allí también es llamado ángel (cf. Nm 11,21-22), que le
anunciaba que Dios se la daría hasta que se hartaran (cf. Ex 16,3. 8?),
se pone de manifiesto que fue Él mismo, que era Dios y ángel enviado
por el Padre, quien dijo e hizo esas cosas. La Escritura, en efecto,
prosigue diciendo: "Dijo el Señor a Moisés: "¿Es que no va a bastar la
mano del Señor? Ahora vas a ver si mi Verbo te alcanzará o no"" (Nm
11,23). Y en otro pasaje también dice: "El Señor dijo a Moisés: "No
pasarás tú ese Jordán. El Señor tu Dios, que marcha delante de tu
rostro, Él aniquilará a las naciones..."" (Dt 31,2-3).
Otros versículos bíblicos se aplican al Verbo, y no al Padre,
pues Éste no puede ser visto ni circunscrito
127. [1] Sucede lo mismo para todas las otras expresiones que
fueron dichas al Legislador y a los profetas. Creo ya haber suficiente
indicado que cuando el Dios a quien me refiero dice: "Subió Dios de
junto a Abraham" (Gn 17,22), o: "Habló el Señor a Moisés" (Ex 6,29), y:
"Bajó el Señor a ver la torre que habían edificado los hijos de los
hombres" (Gn 11,5), o también: "Cerró el Señor el arca de Noé desde
fuera" (Gn 7,16), ustedes no creerán que es el Dios ingénito quien
sube o baja de ninguna parte.
[2] Porque el Padre inefable y Señor de todas las cosas ni va a
ninguna parte, ni se desplaza, ni duerme ni se levanta, sino que
permanece siempre en su propio lugar -dondequiera que éste se halle-,
mirando con penetrante mirada, oyendo agudamente, pero no con ojos
ni orejas, sino por una potencia inexpresable. Todo lo vigila, todo lo
conoce, y nadie de nosotros le está oculto, sin que tenga que moverse
Él, que no puede ser circunscrito en ningún lugar, ni siquiera en el
mundo entero, y era antes de que el mundo existiera. [3] ¿Cómo, pues,
pudo éste hablar a nadie y aparecerse a nadie ni circunscribirse a una
porción mínima de tierra, cuando no pudo el pueblo resistir la gloria de
su enviado en el Sinaí (cf. Ex 19,21), cuando el mismo Moisés no fue lo
suficientemente fuerte para entrar en la carpa, que él había hecho, al
estar llena de la gloria que venía de Dios (cf. Ex 40,29); cuando
además el sacerdote no pudo mantenerse de pie delante del santuario,
cuando Salomón introdujo el arca en la Morada de Jerusalén, que el
mismo Salomón había hecho edificar (cf. 1 R 8,11; 2 Cro 5,14)?
150 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[4] Luego ni Abraham, ni Isaac, ni Jacob,estoy
Buscar ni otro alguno| de
registrado los
¿registrarme?
hombres vio al Padre (cf. Jn 1,18), que es inefable Señor de todas las
cosas absolutamente y también de Cristo mismo, sino Aquél que,
siguiendo la voluntad del Padre es al mismo tiempo Dios, su hijo, y
ángel por estar al servicio de su designio, el mismo que el Padre quiso
naciera hombre por medio de la virgen, y que en otro tiempo se hizo
fuego para hablar con Moisés desde la zarza (cf. Ex 3,2 ss.). [5]
Porque si no entendemos así las Escrituras, habrá que admitir que el
Padre y Señor del universo no estaba en el cielo, cuando por
intermedio de Moisés se dice: "El Señor hizo llover sobre Sodoma y
Gomorra azufre y fuego de parte del Señor desde lo alto del cielo" (Gn
19,24); lo mismo que cuando nos dice por intermedio de David:
"Levanten, oh príncipes, sus puertas, levántense, puertas eternas, y
entrará el rey de la gloria" (Sal 23,7), y, en fin, cuando dice: "Dijo el
Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus
enemigos por estrado de tus pies"" (Sal 109,1).
Recuerdo de pasajes anteriormente citados. El Verbo no es una
potencia producida por segmentación, sino una persona divina
engendrada por la voluntad del Padre, y numéricamente distinto de Él
128. [1] Largamente he demostrado que Cristo, siendo Señor y,
desde siempre, Dios Hijo de Dios, se apareció en poder, al principio,
como hombre y ángel, también en la gloria del fuego (cf. Ex 3,2s.),
como por ejemplo en la zarza, y después en el juicio contra Sodoma
(cf. Gn 18-19).
Retomé, sin embargo, la exposición de todos los pasajes del
Éxodo transcritos más arriba, tanto acerca de la visión que tuvo lugar
en la zarza, como sobre el nombre de Jesús (cf. Nm 13,16), y
proseguí: [2] -No piensen, ustedes, que repito todo esto muchas veces
por pura palabrería, sino porque sé que algunos quieren salir al paso
de mis explicaciones, diciendo que la potencia venida del Padre de
universo, que se aparece a Moisés, a Abraham o a Jacob, es llamada
ángel cuando viene a los hombres, porque por medio de ella es
anunciado a los hombres lo que viene del Padre; y gloria, porque a
veces toma una apariencia que no puede ser circunscrita; otras veces
recibe el nombre de varón o ser humano, porque se manifiesta en tales
formas, según la voluntad del Padre; y se le llama también Verbo,
porque lleva a los hombres lo que el Padre les habla.
151 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[3] Esta potencia sería inseparable e indivisible
Buscar del Padre,
estoy registrado a la
| ¿registrarme?
manera -dicen- como la luz del sol sobre la tierra es inseparable e
indivisible del sol que está en el cielo. Y como éste, al ponerse, se lleva
consigo la luz, así, dicen ellos, cuando el Padre quiere, provoca una
proyección de su potencia y, cuando quiere, nuevamente la recoge
hacia sí. De este modo enseñan también que crea Él los ángeles.
[4] Ahora bien, que existen los ángeles, que son seres
permanentes y no se resuelven en aquello de que proceden, ya ha sido
demostrado (cf. 85,4-6). Como también ha sido ampliamente
demostrado (cf. 126,2-5) que esta potencia que el Verbo profético
llama juntamente Dios y ángel, no es sólo distinto por el nombre, como
la luz del sol, sino numéricamente otra. En lo que precede, también
hice una breve exposición (cf. 61,2), y dije que esta potencia es
engendrada por el Padre, por poder y voluntad suya, pero no por
escisión, como si la sustancia del Padre de dividiera, al modo de todas
las otras cosas que una vez que se dividen o se segmentan, no son lo
mismo que antes de haber sido fragmentadas. Allí puse este ejemplo:
vemos fuegos encendidos por otro fuego, sin que disminuya para nada
aquel del que pueden encenderse otros muchos, sino que permanece
igual.
Pruebas bíblicas de que el Verbo es numéricamente distinto del
Padre, y por Él engendrado desde toda la eternidad
129. [1] Voy ahora a citarles de nuevo las palabras ya citadas
en que fundé mi demostración.
Cuando Él dice: "El Señor hizo llover fuego desde lo alto del
cielo, de parte del Señor" desde el cielo" (Gn 19,24), el Verbo profético
señala que numéricamente son dos: uno se encuentra sobre la tierra,
el que dice haber descendido a ella para ver el clamor de Sodoma (cf.
Gn 18,21); otro permanece en el cielo, como Padre y Dios, que es
asimismo el Señor del Señor que se encuentra en la tierra, y causa
para Él de ser poderoso, Señor y Dios (cf. Gn 32,28).
[2] Igualmente, cuando el Verbo relata que Dios al principio dijo:
"Miren que Adán se ha hecho como uno de nosotros…" (Gn 3,22), ese
"como uno de nosotros" es también una evidente indicación de
número, y esas palabras no implican un sentido figurado, como
pretenden explicar los sofistas, y aquellos que no pueden decir ni
comprender la verdad. [3] En la Sabiduría se dice también: "Si les
152 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
anunció lo que sucede cada día, me acordaré también
Buscar de enumerarles
estoy registrado | ¿registrarme?
las cosas de la eternidad. El Señor me estableció principio de sus
caminos para sus obras. Antes de la eternidad me cimentó, en el
principio, antes de crear la tierra, antes de crear los abismos, antes que
fluyeran las fuentes de las aguas, antes que las montañas fuesen
formadas: antes que los collados, él me engendró" (Pr 8,21-25).
[4] Terminada la cita añadí: -Entiendan, oyentes, si es que han
prestado atención: el Verbo muestra (así) que este retoño fue
engendrado por el Padre absolutamente antes de todas las criaturas
(cf. Cf. Pr 8,24-25); ahora bien, todo el mundo convendrá en que lo
engendrado es numéricamente distinto del que lo engendra.
(1) Este vocablo es una trascripción de un término arameo, que
corresponde al hebreo guèr, y designa al "residente", es decir, a aquel
que se establece en un país que no es el suyo para vivir allí para
siempre, o al menos por un largo período (cf. Ex 12,48 y 2,22). Cf.
Bobichon, op. cit., vol. II, p. 879 8 (con mayores precisiones y detalles).
El Israel verdadero está constituido por las naciones llamadas
por el Cristo y por quienes, de entre los judíos, creyeron en Él.
Testimonio del Deuteronomio
130. [1] Como todos convinieron, proseguí: -Ahora les voy a
citar unas palabras que antes no recordé. Fueron dichas de manera
velada por Moisés, el fiel servidor de Dios Moisés (cf. Nm 12,7; Hb 3,2.
5).
Son éstas: "Alégrense, cielos, con él, y que se postren ante él
todos los ángeles de Dios" (Dt 32,43). Y agregué lo restante del pasaje:
"Alégrense, naciones, con su pueblo, y que todos los ángeles de Dios
sean fuertes en él; porque la sangre de sus hijos es vengada, él la
vengará; y dará el castigo debido a sus enemigos, y les dará lo que les
corresponde a los que le odian, y purificará el Señor la tierra de su
pueblo" (Dt 32,43).
[2] Al decir (Moisés) esto, quiere significar que las naciones
estamos llamadas a alegrarnos con su pueblo (cf. Dt 32,43), es decir,
con Abraham, Isaac, Jacob y los profetas, y, en general, con todos los
que en ese pueblo han agradado a Dios, según lo que anteriormente
convinimos (cf. 26,1); pero no vamos a entender por eso a todos los
del linaje de ustedes, pues sabemos por intermedio de Isaías que los
miembros de los prevaricadores deben ser consumidos por un gusano
y un fuego inextinguible, permaneciendo inmortales, de modo que sean
153 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
un espectáculo para toda carne
Buscar(cf. Is 66,24). estoy registrado | ¿registrarme?
[3] Ahora voy a agregar a esto, señores, otros pasajes de las
palabras mismas que Moisés pronunció, por las que podrán
comprender cómo de antiguo dispersó Dios a todos los hombres según
sus razas y su lenguas (cf, Gn 11, 6 ss.; Dt 32,8), y que de todas las
razas escogió una, la de ustedes, malvada, infiel y sin fe (cf. Os 8,8?;
Is 30,9; 65,2; Dt 32,20); mostrando, en cambio, que los escogidos de
todas las razas son fieles a su voluntad por Cristo, a quien le llama
Jacob e Israel, que, como ya lo dije en varias ocasiones (cf. 123,4-9),
son necesariamente Jacob e Israel.
[4] Así al decir: "Alégrense, naciones, con su pueblo" (cf. Dt
32,43), da a las naciones la misma herencia y la misma denominación
que al pueblo de Dios; pero cuando habla de que las naciones se
alegran con su pueblo, es para avergonzar a su nación que se expresa
así. Pues ustedes provocaron su cólera por sus idolatrías (cf. Dt
32,21); pero a ellos, que eran idólatras, les concedió la gracia de
conocer su voluntad y de tener parte en su herencia.
La fe de las naciones es más fuerte que la de los judíos para
que Dios pueda obrar milagros
131. [1] Voy a citar también las palabras por las que se ve cómo
Dios dividió a todas las naciones.
Son éstas: "Pregunta a tu padre, y Él te contará; a tus ancianos,
y ellos te dirán. Cuando el Altísimo dividía las naciones, cuando
dispersaba a los hijos de Adán, estableció las fronteras de las naciones
según el número de los hijos de Israel. Y su pueblo, Jacob, fue una
parte del Señor, e Israel una porción de su heredad" (Dt 32,7-9).
Esto dicho, hice notar que los Setenta tradujeron: "Estableció
las fronteras de las naciones conforme al número de los ángeles de
Dios"; pero como de esta variante no se menoscaba para nada mi
razonamiento, he citado la interpretación de ustedes.
[2] Si ustedes quisieran admitir la verdad, deberían reconocer
que nosotros, a quien Dios llamó por el misterio abyecto y cargado de
menosprecio de la cruz (cf. Sal 21,7), nosotros que por nuestra
confesión, nuestra sumisión y nuestra piedad, somos condenados a
tormentos hasta la muerte, (tormentos) infligidos por los demonios y
154 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
por el ejército del diablo,Buscar
gracias a los servicios
estoy que ustedes
registrado les
| ¿registrarme?
prestan; nosotros, que lo soportamos todo antes que renegar, ni aún de
palabra, de Cristo, por quien fuimos llamados a la salvación que nos
fue preparada junto al Padre (cf. Is 52,10), tenemos en Dios una fe
más grande que ustedes; [3] no obstante haber sido ustedes
rescatados de Egipto por un brazo excelso (cf. Ex 6,1 ss.; 13,21; 16,10;
32,11; Dt 4,34; 5,15; 6,21; 7,19; 9,29; 11,2; 29,2; Hch 13,17) y la visita
de una gran gloria (cf. Gn 50, 24. 24; Ex 13,21. 22; 16,10), cuando el
mar fue dividido para ustedes y se convirtió en un camino seco, y en él
mató Dios a los que los perseguían con un poderío verdaderamente
considerable y espléndidos carros, hundiéndolos en las mismas aguas
que les habían dejado paso a ustedes (cf. Ex 14,6 ss.; Nm 11,7-9; Dt
8,3; Sal 77,24); fue para ustedes que brilló una columna de luz (cf. Ex
13,21-22), con lo que tuvieron el privilegio sobre todo otro pueblo del
mundo de usar una luz propia, indeficiente y nunca apagada; fue
también para ustedes que, por los ángeles del cielo, hizo como comida
llover un pan, el maná, para que vivieran sin la preocupación de
proveer a su propia subsistencia; (fue para ustedes) que el agua de
Merra fue dulcificada (cf. Ex 15,25). [4] Y al dárseles dado un signo de
Aquel que había de ser crucificado en ocasión, como ya dije (cf. 91,4),
de haberlos mordido las serpientes (cf. Nm 21,6-10), porque en su
providencia, Dios les hizo la gracia, por anticipado de todos los
misterios; y sin embargo, se mostraron siempre ingratos con Él;
también por el tipo que formó la extensión de las manos de Moisés con
el combate contra Amalec de Ausés (cf. Ex 17,8-13), que había
recibido el sobrenombre de Jesús [Josué] (cf. Nm 13,16). Fue para
este propósito que Dios mandó que se consignara por escrito el hecho
(cf. Ex 17,14; Dt 25,19), declarando que el nombre de Jesús había sido
confiado a sus oídos, y afirmando que sería Él es quien había de borrar
de debajo del cielo el recuerdo de Amalec. [5] Ahora bien, que el
recuerdo de Amalec (cf. Ex 17,14; Dt 25,19) sigue aún después del hijo
de Navé, es cosa patente; en cambio, que por Jesús crucificado, de
quien todos aquellos símbolos proclamaban por adelantado todo lo que
le concierne, habían de ser exterminados los demonios y temiesen su
nombre (cf. Lc 10,17); que todos los principados y reinos habían de
reverenciar su nombre (cf. 1 Co 15,24; Ef 1,21; 3,10; Col 1,16; 2,15), y
que de todo linaje de hombres habían de mostrarse piadosos y
pacíficos los que en Él creen, son cosas que Dios está haciendo
manifiestas, y ése es, ¡oh Trifón!, el sentido de las palabras por mí
citadas antes.
[6] Además, en ocasión que deseaban comer carne (cf. Ex
16,1-13; Nm 11,1-23; 31-34), se les dio una muchedumbre de
codornices, que no era posible contar; les brotó agua de una roca (cf.
155 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Ex 17,5-6; Nm 20,7-11); Buscar
una nube los seguíaestoy pararegistrado
darles sombra
| ¿registrarme?
contra el calor y protección contra el frío (cf. Nm 9,15-23; Ex 13,21; Sal
77,14; 104,39), anunciando figura y promesa de otro nuevo cielo (cf. Is
65,17; 66,22; Ap 21,1; 2 P 3,13); y las correas de sus calzados no se
rompían (cf. Dt 8,4; 29,4; Ne 9,21), sus sandalias no se ponían viejas,
ni sus vestidos se volvían inservibles, y sus hijos crecían con ellos.
Ingratitud de quienes respondieron a esos beneficios, en
ocasiones anunciadores de Cristo, por el pecado de idolatría
132. [1] A cambio de ello, ustedes fabricaron un ternero (cf. Ex
32) y dedicaron sus esfuerzos a prostituirse con las hijas de los
extranjeros y a la idolatría (cf. Nm 25,1); y aún después nuevamente,
cuando ya se les había entregado la tierra con tan grande poder (cf. Jc
2,12; 3,6), como pudieron ver ustedes mismos, al pararse el sol en el
cielo por orden de aquel hombre de sobrenombre de Jesús, y que no
se puso durante treinta y seis horas (cf. Jos 10,12-13); y los demás
prodigios que en favor de ustedes fueron hechos según los tiempos.
Entre ellos creo mi deber presentar ahora sólo uno, por
contribuir él a que comprendan a Jesús, a quien nosotros hemos
reconocido como Cristo, Hijo de Dios, crucificado, resucitado, que
subió a los cielos y que otra vez ha de venir como juez (cf. Dn 7,26;
Hch 10,42; 2 Tm 4,1; 1 P 4,5) de todos los hombres absolutamente,
hasta Adán mismo.
[2] Ya saben, pues, proseguí, que cuando la tienda del
testimonio fue robada por los enemigos que vivían en Azot [Ashdod]
(cf. 1 S 5,-6), y fueron heridos por una plaga terrible y sin remedio,
decidieron ponerla sobre un carro al que uncieron vacas que recién
habían parido, pues querían asegurarse de si habían sido heridos por
el poder de Dios a causa de la tienda, y si quería Dios que fuera
devuelta donde la habían robado. [3] Cuando hicieron eso, las vacas,
sin que nadie las guiara, no marcharon al lugar de donde había sido
tomada la tienda, sino al campo de un hombre llamado Ausés, del
mismo nombre de aquel a quien se le cambió el nombre por el de
Jesús [Josué] (cf. Nm 13,16), como ya queda dicho (cf. 75,2), que fue
quien introdujo al pueblo en la tierra y se la distribuyó. Llegadas, pues,
a ese campo, allí se pararon, por lo que se les demostraba una vez
más que fueron guiadas por el nombre del poder, así como antes el
pueblo que había quedado de los que salieron de Egipto fue guiado a
156 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
la tierra por el que recibió Buscar
el nombre de Jesús (Josué), y que antes
estoy registrado se
| ¿registrarme?
había llamado Ausés (cf. Nm 24,8; Dt 1,33; Ne 9,12).
La maldición de los judíos que no se arrepintieron fue
anunciada por Isaías. A pesar de sus violencias contra el Cristo y sus
discípulos, los cristianos rezan por ellos, como les ha sido mandado
133. [1] Después de estas cosas, con todos los milagros y
maravillas análogas obradas en su favor y por ustedes vistas, cada uno
según los tiempos, son reprendidos por los profetas de haber llegado
hasta sacrificar a sus propios hijos a los demonios, y con todo esto se
han atrevido y se atreven a tan grandes crímenes contra el Cristo.
¡Ojalá, a pesar de todo, alcancen de Dios y de su Hijo misericordia, y
sean salvados! [2] Pues en efecto, como Dios sabía que iban a obrar
así, por intermedio del profeta Isaías les maldijo en estos términos:
"¡Ay del alma de ellos! Han concebido un mal consejo contra sí
mismos, diciendo: "Atemos al justo, porque nos es molesto". Por ello
comerán los productos de sus obras. ¡Ay del inicuo! Según la obras de
sus manos será su sufrimiento. Pueblo mío, sus exactores los
despojan, y los que los oprimen los dominan. [3] Pueblo mío, los que
les llaman felices, los engañan y desvían la senda de sus caminos.
Pero hoy pondrá en juicio a su pueblo y el Señor mismo vendrá para el
juicio con los ancianos de su pueblo y con sus jefes: "¿Ustedes, por
qué han puesto fuego a mi viña y guardan el robo del pobre en sus
casas? ¿Por qué son injustos con mi pueblo y llenan de confusión el
rostro de los humildes?"" (Is 3,9-15).
[4] En otro pasaje dice el mismo profeta en idéntico sentido:
"¡Ay de los que tiran de sus pecados como de una larga cuerda, y de
sus iniquidades como de la correa de un yugo de bueyes, los que
dicen: "Que apresure su obra, y llegue ya el designio del santo Israel,
para que lo conozcamos". ¡Ay de los que llaman al mal bien, y al bien
mal! Los que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; los que
hacen de lo amargo dulce, y de lo dulce amargo ¡Ay de los que son
prudentes para sí mismos y sabios a sus propios ojos! [5] ¡Ay de los
fuertes entre ustedes, los que beben el vino, los poderosos que
mezclan la bebida fuerte; los que justifican al impío por sus regalos y
quitan al justo de los que es justo! Por eso, a la manera que la paja es
abrasada por un carbón de fuego y consumida por la llama ardiente, su
raíz será como podredumbre, y su flor subirá como el polvo. Porque no
quisieron la Ley del Señor Sabaoth, sino que irritaron la palabra del
157 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Señor, el santo de Israel. Buscar
El Señor Sabaoth se estoy
llenó registrado
de cólera,| ¿registrarme?
lanzó
sus manos sobre ellos, los golpeó, se irritó por encima de las
montañas, en medio de ellos fueron arrojados sus cadáveres, como el
barro de los caminos. Pero a pesar de todo eso, no renunciaron, y su
mano sigue aún levantada" (Is 5,18-25).
[6] Todavía está verdaderamente levantada la mano de ustedes
para obrar el mal (cf. Is 5,25), pues ni aun después de matar al Cristo
se arrepienten, sino que nos odian a nosotros que por Él hemos creído
en Dios y Padre del universo y, siempre que tienen poder para ello, nos
quitan la vida (cf. Mt 10,21; 24,9; Mc 13.13; Lc 21,17). Ustedes le están
maldiciendo sin cesar a Él y sus discípulos, mientras nosotros rogamos
por ustedes, y por los hombres todos en general, como nos lo enseñó
a hacer nuestro Cristo y Señor, cuando nos mandó orar por nuestros
enemigos, amar a los que nos aborrecen y bendecir a los que nos
maldicen (cf. Mt 5,44; Lc 6,27-28. 35-36).
Los matrimonios de Jacob no eran una incitación a la poligamia,
sino una figura de Cristo y de su Iglesia
134. [1] Si, pues, en algo los conmueven las enseñanzas de los
profetas y aún las de (Jesús) mismo, más vale que sigan a Dios que no
a sus maestros, insensatos y ciegos (cf. Jr 4,22; Is 42,18), que aún
ahora les permiten tener cuatro y cinco mujeres, y si sucede que uno
ve a una hermosa y la codicia, invocan lo que hicieron Jacob-Israel y
los demás patriarcas, para sostener que los que así obran no son
culpables de ninguna injusticia. Miserables e insensatos aun en esto.
[2] Porque, como anteriormente dije (cf. 68,6), en cada una de
estas acciones se cumplían dispensaciones de grandes misterios. Así,
en los casamientos de Jacob era una cierta disposición, una
predicción, que se realizaba. Yo se los expondré a fin de que también
aquí reconozcan cómo sus maestros jamás miraron a lo que es del
orden divino, en lo que determina cada una de esas acciones, sino
siempre a ras de tierra y más bien hacia las pasiones que llevan a la
ruina. Presten atención, por tanto, a lo que les digo.
[3] Los casamientos de Jacob (cf. Gn 29,15 ss.) eran tipos de la
acción que debía, por el Cristo, llegar a su plenitud. No era conforme a
la ley el que Jacob se casara al mismo tiempo con dos hermanas.
Sirve, pues, a Labán por sus dos hijas y, engañado en la más joven, le
sirvió nuevamente otros siete años. Ahora bien, Lía su vuestro pueblo y
158 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
sinagoga, y Raquel nuestra Iglesia. Por una y otra,
Buscar estoyasí como por
registrado los
| ¿registrarme?
esclavos de ambas, es que hoy Cristo sigue sirviendo. [4] Pues como
Noé dio por siervos de dos de sus hijos a la descendencia del tercero
(cf. Gn 9,25-27), ahora, por el contrario, vino Cristo para el
restablecimiento de los dos hijos libres y de los que entre ellos son
esclavos, concediendo los mismos privilegios a todos los que guarden
sus mandamientos, al modo que los hijos que a Jacob le nacieron de
las esclavas y los de las libres, todos tuvieron igual dignidad (cf. Mt
5,44; Lc 6,27-28. 35-36). Pero conforme al orden y a la presciencia fue
predicho lo que sería cada uno (cf. Jr 4,22).
[5] Jacob sirvió a Labán por los ganados manchados y
multiformes (cf. Gn 29-30); también Cristo sirvió hasta la servidumbre
de la cruz (cf. Flp 2,7-8), por los hombres de todo linaje, de variados
colores y multiformes; y los adquirió por la sangre y el misterio de la
cruz. Lía tenía los ojos enfermos (cf. Gn 29,17): para ustedes los ojos
del alma están ciertamente enfermos. Raquel robó los dioses de Labán
y los escondió hasta el día de hoy (cf. Gn 31,19-34), y también para
nosotros se terminaron los dioses materiales, que eran aquellos de
nuestros padres. [6] Todo el tiempo fue Jacob odiado de su hermano, y
ahora nosotros, al igual que nuestro Señor mismo, somos odiados por
ustedes y, en general, por todos los hombres, siendo como somos
todos hermanos por naturaleza. Jacob fue llamado Israel; e Israel,
como ya lo he demostrado, es también el Cristo, que es y se llama
Jesús.
Es en el Cristo, "rey", "Jacob" e "Israel", que esperan las
naciones. Los cristianos son la "verdadera raza israelita". Testimonios
de Isaías
135. [1] Cuando dice la Escritura: "Yo soy el Señor Dios, el
Santo Israel, el que ha mostrado a Israel su rey" (Is 43,15), ¿no
entienden que habla verdaderamente de Cristo, el rey eterno? Porque
bien saben que Jacob, el hijo de Isaac, no fue nunca rey. Por eso, la
Escritura misma, explicándonos a qué rey ella llama Jacob e Israel, se
expresa así: [2] "Jacob es mi siervo: yo le sostendré; Israel, mi elegido:
mi alma le recibirá. Yo le di mi Espíritu sobre él, y traerá el juicio a las
naciones. No gritará ni se oirá fuera su voz. No romperá la caña
cascada, ni apagará la mecha que aún humea, hasta que consiga la
victoria. Él restablecerá el juicio, y no lloverá hasta que ponga el juicio
sobre la tierra. Y en su nombre esperarán las naciones" (Is 42,1-4).
159 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[3] ¿Acaso, pues, los de las naciones, y estoy
Buscar aun ustedes
registradomismos,
| ¿registrarme?
esperan en el patriarca Jacob (cf. Is 42,1-4), y no más bien en el
Cristo? Consiguientemente, como llama al Cristo Israel y Jacob, así
nosotros, como piedras talladas del seno de Cristo (cf. Gn 25,23; Is
51,1), somos el verdadero linaje israelita.
Pero consideremos mejor el enunciado mismo: [4] "Y haré salir -
dice- una descendencia de Jacob y de Judá, y heredará mi montaña
santa, y heredarán mis elegidos y mis servidores, y habitarán allí.
Habrá en los bosques pasturas para los rebaños, y el barranco de Acor
será como un reposo para de animales, para el pueblo de los que me
buscan. A ustedes, empero, los que me abandonan, que han olvidado
mi montaña santa, los que preparan una mesa a los demonios, y sirven
al demonio el vino mezclado, yo los entregaré a la espada. Todos
caerán degollados, porque los llamé y no me respondieron, les hablé y
se negaron a obedecerme, e hicieron el mal delante de mí, y lo que yo
no quería, ustedes lo escogieron" (Is 65,9-12).
[5] Hasta aquí las palabras de la Escritura; pero ustedes
mismos han de comprender que es otra la descendencia de Jacob de
que aquí se habla (cf. Is 65,9), y que no se refiere, como pudiera
pensarse, a su pueblo. En efecto, no se concibe cómo los
descendientes de Jacob dejen entrada a los nacidos de Jacob, ni cómo
Aquel reprocha por una parte al pueblo como indigno de la herencia
(cf. Is 65,9), y luego, como si los aceptara, a los mismos les dirige las
promesas. [6] Pero así como dice el profeta: "Ahora tú, casa de Jacob,
vengan y caminemos en la luz del Señor; pues Él ha rechazado a su
pueblo, la casa de Jacob, porque el país de ellos se ha llenado, como
al principio, de oráculos y augurios" (Is 2,5-6); así, aquí hay que
entender dos descendencias de Judá, y dos razas, como dos casas de
Jacob: una que nace de la carne y de la sangre; otra de la fe y del
Espíritu (cf. Jn 1,13; Ga 4,29).
Rechazando a Cristo, es a Aquel que lo envío a quien rechazan
los judíos
136. [1] Porque miren ahora cómo habla Él al pueblo, habiendo
anteriormente dicho (cf. 135,4): "Al modo que se encuentra un grano
en un racimo, y se dice: "No lo descarten, pues hay bendición en el";
así haré por causa de mi servidor. A causa de él, no destruiré a todos"
(Is 65,8); añade luego: "Haré salir al que viene de la descendencia de
160 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
Jacob y de Judá" (Is 65,9).Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
Por tanto, es claro: si de ese modo se irrita contra aquéllos y les
amenaza dejar una porción mínima, promete en cambio hacer salir
algunos que habitarán en su montaña santa (cf. Is 65,9). [2] Éstos son
los que Él dijo que sembraría y engendraría (cf. Jr 31,27; Ez 36,12).
Porque ustedes, ni soportan que se los llame (cf. Is 65,12), ni le oyen
cuando les habla, sino que han llegado hasta obrar el mal delante del
Señor (cf. Is 65,12). Y el colmo de su perversidad es que, con eso,
siguen odiando al justo y a los que de Él han recibido lo que son:
piadosos, justos y animados por el amor a los seres humanos. Por ello:
"¡Ay del alma de ellos! -dice el Señor-, porque concibieron malos
designios contra sí mismos, diciendo: "Eliminemos al Justo, porque nos
es molesto"" (Is 3,9-10).
[3] Porque es cierto que ustedes no sacrificaron a Baal, como
sus padres (cf. Rm 11,4; 1 R 19,18), ni tampoco entre bosques ni
lugares altos ofrecieron panes cocidos al ejército del cielo (cf. Jr 7,18);
pero (desgracia para su alma) no aceptaron a su Cristo; y el que a Éste
desconoce, desconoce la voluntad del Padre (cf. Jn 5,23. 46); y el que
lo insulta y odia, odia e insulta, evidentemente, al que le envió.
Además, quien no cree en Él, no cree en las proclamaciones por las
cuales los profetas anunciaron y proclamaron a todos la buena nueva
de su venida.
Exhortación a la penitencia. El segundo día llega a su fin
137. [1] No digan, hermanos, nada malo contra ese crucificado,
ni se burlen de sus heridas, por las que todos pueden ser curados (cf.
Is 53,5), como lo hemos sido nosotros. Bueno fuera que, creyendo en
las palabras (de la Escritura), se circuncidaran de su dureza de
corazón (cf. Dt 10,16), y no con esa circuncisión que tienen por sus
disposiciones naturales. Porque la circuncisión fue dada como signo,
no por obra de justicia, según el sentido que imponen las palabras de
la Escritura. [2] Reconózcanlo entonces y no insulten al Hijo de Dios,
no se burlen jamás del Rey de Israel, siguiendo a sus maestros
fariseos. Tal se los enseñan después de la oración los presidentes
("archisinagogos") de sus sinagogas. Porque si el que toca a los que
no agradan a Dios, es como si tocara la pupila de Dios (cf. Za 2,12),
esto es mucho más verdadero para quien ataque a su bienamado (cf.
Ef 1,6). Y que Jesús sea ése, está suficientemente demostrado.
161 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[3] Como ellos callaban,
Buscarproseguí: -Yo, queridos amigos, les
estoy registrado cito
| ¿registrarme?
ahora las Escrituras como las tradujeron los Setenta; porque
habiéndolas antes citado como las tienen ustedes, quise probar qué
opinión tenían sobre el particular.
Porque al mencionarles la Escritura que dice: "¡Ay del alma de
ellos! Han concebido un mal consejo contra sí mismos, diciendo…,
luego proseguí conforme traducen los Setenta: "Eliminemos al justo,
porque nos es molesto"" (Is 3,9. 10). En cambio, al principio de nuestra
conversación (cf. 17,2; 133,2), se los cité como ustedes quieren leerlo,
es decir: "Atemos al justo, porque nos es molesto". [4] Pero estaban
ocupados en otra cosa y me parece que han oído mis palabras sin
atenderlas. Pero como también ahora está el día para terminar, pues el
sol está ya por ponerse, voy a añadir un solo punto a lo ya dicho, y
terminaré. Cierto que eso mismo ya está en lo anteriormente dicho (cf.
19,4; 23,4; 41,4), pero me parece justo repetirlo nuevamente.
Noé, el diluvio y el arca son figuras de Cristo, del bautismo y de
la cruz. Testimonio de Isaías
138. [1] Saben, pues, señores -proseguí-, que en Isaías le dice
Dios a Jerusalén: "Cuando el diluvio de Noé, yo te he salvado" (Is
54,8-9?). Lo que Dios quiso decir con eso es que en el diluvio se
cumplió el misterio de los que se salvan. En efecto, en el diluvio el justo
Noé con los demás hombres, a saber, su mujer, sus tres hijos y las
mujeres de sus hijos (cf. Gn 6,9. 18), formaban el número ocho (cf. 1 P
3,20), constituían así un símbolo del día que, siendo el octavo, día en
que apareció nuestro Cristo resucitado de entre los muertos, es
igualmente siempre en poder, el primero.
[2] El Cristo, en efecto, siendo el primogénito de toda la
creación (cf. Col 1,15), vino también a ser, en un nuevo sentido,
principio de otra raza, la que fue regenerada por Él (cf. 1 P 1,3. 23?), a
través del agua, la fe y el madero, que es impronta del misterio de la
cruz, al modo que también Noé fue salvado en el madero (del arca),
cuando con los suyos fue llevado sobre las aguas. Así, pues, cuando
dice el profeta: "En tiempo de Noé, yo te he salvado" (cf. Is 54,8-9?), se
dirige, como antes dije (cf. 138,1), al pueblo que comparte una misma
fe hacia Dios, y posee esos símbolos. Porque asimismo teniendo
Moisés un bastón en la mano, condujo a su pueblo a través del mar (cf.
Ex 14,16).
[3] Pero ustedes suponen que él se dirige sólo a su raza o
162 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
tierra. ¡Cómo es posible! Es toda la tierra, según las
Buscar Escrituras,
estoy registrado que fue
| ¿registrarme?
inundada, y el agua se elevó quince codos por encima de todas las
montañas (cf. Gn 7,19-20), es evidente que no hablaba de la tierra,
sino del pueblo que le obedece, a quien también había de antemano
preparado un lugar de descanso en Jerusalén, como se demuestra por
todos los símbolos del tiempo del diluvio (cf. Is 54,8-9). Lo he dicho: a
través del agua, la fe y el madero, escaparán del futuro juicio de Dios
los que se hayan preparado y arrepentido de sus pecados.
Las bendiciones y maldiciones pronunciadas por Noé anuncian
la posesión de Canaán por los descendientes de Sem y Jafet, y el
llamado de Cristo a una herencia eterna
139. [1] Otro misterio fue profetizado en tiempos de Noé, que se
ha cumplido, y ustedes no conocen, y es el siguiente: en las
bendiciones con las que Noé bendijo a dos de sus hijos, también
maldijo al hijo de su (tercer) hijo (cf. Gn 9,18-27). Pues el hijo que, a
mismo título que los otros, fue bendecido por Dios, el Espíritu profético
no iba a maldecirlo. Pero por el pecado cometido, el castigo debía
ejecutarse a través de toda la descendencia de aquel que se había
burlado de la desnudez de su padre, la maldición empezó por su hijo.
[2] Noé, pues, predijo en sus palabras que los futuros
descendientes de Sem ocuparían las posesiones y moradas de
Canaán (cf. Gn 9,27), y a su vez que los descendientes de Jafet se
apoderarían de aquellas que los descendientes de Sem habían
arrebatado a los de Canaán, y las ocuparían, despojando así a los
descendientes de Sem de la misma manera que estos, para ocuparlas,
habían despojado a los hijos de Canaán.
[3] Y fue así que sucedió. Escuchen, entonces, ustedes, que por
filiación son descendientes de Sem, ustedes invadieron, según la
voluntad de Dios, la tierra de los hijos de Canaán y se apoderaron de
ella. Después los hijos de Jafet, les invadieron según el juicio de Dios,
les arrebataron la tierra y se apoderaron de ella: esto es evidente. He
aquí, en fin, el texto mismo: "Se despertó Noé del vino y supo lo que
con él había hecho su hijo menor, y dijo: "Maldito sea el niño Canaán,
él será esclavo sea de sus hermanos". Y dijo: "Bendito el Señor Dios
de Sem, Canaán será su siervo. Que Dios conceda a Jafet un amplio
espacio, él se establecerá en las moradas de Sem, y Canaán será su
siervo"" (Gn 9,24-27).
163 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
[4] Ahora bien, habiendo
Buscar sido bendecidosestoy
dosregistrado
pueblos (cf. Gn
| ¿registrarme?
9,26), los descendientes de Sem y los de Jafet, decidido estaba que
primero los de Sem habían de poseer las moradas de Canaán (cf. Gn
9,27); y estaba predicho que luego los descendientes de Jafet
recibirían de aquellos las mismas posesiones. Y cuando a estos dos
pueblos vino Cristo, el único pueblo salido de Canaán fue entregado en
servidumbre, conforme al poder del Padre omnipotente que le fue
dado, para llamar a la amistad, la bendición (cf. 1 P 3,9), la conversión
y la convivencia (cf. 1 P 3,7), que debe ser aquella del conjunto de los
santos en esta tierra, cuya posesión, como anteriormente fue
demostrado (cf. 26,1; 80,1-5; 121,3; 131,6), les promete. [5] De ahí que
hombres de todas procedencias, sean esclavos o libres (cf. Ef 6,8; Ga
3,28), si tienen fe en el Cristo y reconocen la verdad que hay en sus
palabras y en las de los profetas, saben que se reunirán con Él en
aquella tierra, y heredarán los bienes eternos e incorruptibles (cf. 1 Co
15,50s.).
Todos los hombres son libres y coherederos en el Cristo. La
verdadera descendencia de Abraham no es la que enseñan los
maestros. Testimonio de Isaías, Jeremías y Jesús
140. [1] De ahí que Jacob, como ya he dicho (cf. 134,3-5;
139,5), siendo como era figura de Cristo, tomó en matrimonio a las dos
esclavas de sus dos mujeres libres (cf. Gn 30,1 ss.), y engendró de
ellas hijos, para anunciar anticipadamente que el Cristo había
igualmente de recibir a hombres libres, todos aquellos que, en la
descendencia de Jafet, se encuentran ser de Canaán, y los
consideraría como hijos herederos.
Que nosotros seamos esos hijos, no pueden ustedes
comprenderlo, por no ser capaces de beber de la fuente viva de Dios
(cf. Jr 2,13), sino de las cisternas agrietadas que no pueden contener
el agua (cf. Jr 2,13), como dice la Escritura. [2] Esas cisternas
agrietadas, incapaces de retener el agua (cf. Jr 2,13), son las que han
cavado sus mismos maestros, como expresamente lo dice la Escritura:
"Enseñan preceptos y enseñanzas de hombres" (Is 29,13; cf. Mt 15,9;
Mc 7,7). Más aún, a sí mismos y a ustedes les engañan, dando por
supuesto que, de todos modos, a cuantos descienden, según la carne,
de Abraham (cf. Rm 9,7; Mt 3,9; Lc 3,8; Jn 8,39; Ga 3,7), por más que
sean pecadores, incrédulos y desobedientes a Dios, ha de dárseles el
reino eterno (cf. Dn 7,27); lo cual las Escrituras demuestran que no es
164 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
así. Buscar estoy registrado | ¿registrarme?
[3] Porque entonces no hubiera dicho Isaías: "Si el Señor
Sabaoth no nos hubiera dejado un germen, hubiéramos venido a ser
como Sodoma y Gomorra" (Is 1,9). Y Ezequiel: "Aun cuando Noé,
Jacob y Daniel intercedan por sus hijos e hijas, no se les darían;
porque ni el padre está por debajo del hijo, ni el hijo por debajo del
padre, sino que cada uno perecerá por su propio pecado, y cada uno
se salvará por su propia justicia" (cf. Ez 14,14. 16. 18. 20; 18,4. 20; Dt
24,16). O Isaías otra vez: "Verán los miembros de los transgresores, su
gusano no tendrá descanso y su fuego no se extinguirá, y serán
espectáculo para toda carne" (Is 66,24). [4] Ni hubiera dicho nada
nuestro Señor, según la voluntad del Padre y Maestro del universo que
le envió: "Vendrán de Oriente y de Occidente y se tomarán parte en el
festín con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; pero los
hijos del reino serán arrojados a las tinieblas exteriores" (Mt 8,11-12; cf.
Lc 13,28-29). No es culpa de Dios si aquellos que Él previó que serían,
y que serán, injustos, lo mismo ángeles que hombres, se hicieron
malvados: es por la falta propia de cada uno (cf. Dt 24,16), que son
tales como que cada uno de ellos aparecerá; esto lo he demostrado en
lo que precede (cf. 76,4).
Como los ángeles y los hombres disponen de libre arbitrio, son
responsables de sus actos y llamados a la penitencia. Ejemplo de
David
141. [1] Para que no tengan pretexto de decir que era necesario
que Cristo fuera crucificado y que hubiera en su pueblo prevaricadores
(cf. Is 66,24), y que no podía ser de otra manera, ya me adelanté a
decir brevemente que Dios, queriendo que ángeles y hombres
siguieran su voluntad, determinó crearlos libres para practicar la
justicia, dotados de razón para conocer de quién tienen el ser y por
quién existen, cuando antes no existían, y les impuso una ley por la
que han de ser juzgados por Él, si no obran conforme a la recta razón.
Luego por culpa propia seremos convictos de haber obrado mal,
hombres y ángeles, si no hacemos antes penitencia.
[2] Pero si el Verbo de Dios anuncia que sin duda han de ser
castigados algunos ángeles y hombres, es porque sabía de antemano
que serían irremediablemente malos, pero no porque Dios mismo los
hiciera tales. De suerte que, si hacen penitencia, todos los que quieran
165 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
pueden alcanzar de Dios Buscar
misericordia, y el Verbo predice
estoy que| serán
registrado ¿registrarme?
bienaventurados declarando: "Bienaventurado aquel a quien el Señor
no le imputa la falta" (Sal 31,2), es decir, el que, habiendo hecho
penitencia de sus pecados (cf. Sal 31,1), recibe de Dios la remisión.
Ustedes se engañan a ustedes mismos, como algunos otros que
comparten sobre este punto las mismas opiniones, diciendo que, aún si
son pecadores, con tal de conocer a Dios, el Señor no les imputará la
falta.
[3] Una prueba de esto la tenemos en el único extravío de
David, debido a la presunción (cf. Sal 26,2s.): que le fue perdonado
cuando lloró y gimió, como está escrito (cf. 2 S 12,13). Pues si a
hombre tal no le fue concedida la remisión (de su pecado) antes de su
penitencia, sino solamente cuando ese gran rey, ungido y profeta, lloró
y obró como ustedes saben, ¿cómo los impuros y totalmente perdidos
pueden tener esperanzas de que no les imputará el Señor su falta (cf.
Sal 31,2), a menos que giman, se golpeen el pecho y hagan penitencia
(cf. Za 12,12)?
[4] Este solo acto del extravío de David con la mujer de Urías,
señores -dije-, demuestra que no tenían los patriarcas muchas
mujeres, como si se entregaran a la fornicación, sino que por ellos se
cumplía cierta dispensación y todos los misterios se encontraban
realizados por su intermedio. Porque si hubiera estado permitido tomar
la mujer que se quisiera, en el modo que se quisiera y en el número
que se quisiera, tal como lo practican los hombres de su raza por toda
la tierra por donde habitan o son enviados, eligiéndose las mujeres en
nombre del matrimonio, mucho más se le hubiera permitido hacer eso
a un David.
[5] Con estas palabras, carísimo Marco Pompeyo, puse fin a mi
discurso.
Despedida de Trifón y de Justino, quien se prepara para
hacerse a la mar. Último llamado a la penitencia
142. [1] Después de un tiempo de silencio, Trifón dijo: -Ya ves
que no era nuestro encuentro propósito llegar a un intercambio sobre
estos temas; sin embargo, te confieso que me ha complacido
extraordinariamente nuestra conversación y sé que lo mismo que yo
sienten mis compañeros; pues hemos encontrado más de lo que
esperábamos y aún más de lo que era posible esperar. Y si nos fuera
166 de 167 05/10/24, 14:54
San Justino: Diálogo con Trifón [Link]
dado hacer esto con más frecuencia,
Buscar examinandoestoy
las palabras
registrado mismas
| ¿registrarme?
(de la Escritura), aún sería mayor el provecho. Pero como estás, dijo,
para embarcarte y esperas que de un día a otro hacerte a la mar,
cuando hayas partido, no temas acordarte de nosotros como de tus
amigos.
[2] -Por mi parte -le contesté-, de permanecer aquí, diariamente,
quisiera hacer esto mismo. Pero ya que, con la permisión y ayuda de
Dios, quiero ya hacerme a la mar, yo los exhorto a librar ese supremo
combate por su propia salvación, esforzándose en poner encima de
sus maestros al Cristo de Dios omnipotente.
[3] Después de esto, se marcharon, orando para que en el
futuro estuviera preservado de los peligros de la navegación y de toda
clase mal. Yo también, orando por ellos, dije: -No hay mejor oración
que yo pueda hacer por ustedes, señores, que verlos reconocer que es
por este camino que a todo hombre se le da encontrar la felicidad, y
creer sin reserva, tanto ustedes como nosotros, que es a nosotros que
nos pertenece el Cristo de Dios.
Ir a la portada del sitio · Ir a la portada de la sección · Acerca de este
proyecto · Lista alfabética de obras · Biblioteca · La Biblia
Biblia: [La Biblia] [Sinopsis evangélica] [Los Salmos] [Sillón bíblico] [Personajes de la Biblia]
Oración: [La Liturgia] [Lecturas de la misa] [Devocionario] [Caminos de Oración]
[Oratorio de Jesús Niño] [Oratorio de María] [Adoración Eucarística] [Intenciones de oración]
[Intenciones del Papa]
Documentación: [Publicaciones] [Santoral] [Biblioteca] [Catequesis del Papa]
[Los Cursos de ETF] [Padres de la Iglesia] [Padres en el Oficio] [Brújula]
Arte: [Galería de Arte] [Exposiciones] [Música!]
Actualidad: [Noticias] [Una imagen....] [Boletines de ETF]
Diálogo: [Foros] [Lo que te preguntas] [Libro de visitas] [Recomiéndanos]
Acerca de...: [Conócenos] [Memorial] [Mapa del sitio] [Actualizaciones] [Área de Miembros]
© El Testigo Fiel - 2003-2024 - [Link] - puede reproducirse libremente,
mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.23
167 de 167 05/10/24, 14:54