Capítulo 1: El Eco del Plomo
La alarma sonó a las 03:14. Aday ya estaba despierto. Nunca dormía del todo. En su
apartamento de acero blindado, rodeado por pantallas y armas calibradas al
milímetro, la paz era solo una palabra sucia que aparecía en informes diplomáticos.
Ex agente de las Fuerzas Silenciadas, Aday había desaparecido tras la fallida
misión en Beirut 9. Oficialmente, estaba muerto. Extraoficialmente, era la última
esperanza para detener a “La Red Fénix”: una organización que había infiltrado los
gobiernos de media galaxia y estaba a punto de desatar la Guerra de los Nodos.
Su comunicador chirrió. “Código negro. El núcleo de Marte ha sido comprometido.”
Sin pensarlo, Aday abrió el compartimento oculto bajo su escritorio. Dentro, estaba
el arma que nunca debía volver a empuñar. Con un movimiento preciso, cargó el
cartucho térmico y salió por la ventana de su cuarto piso, directo al tejado de una
nave de extracción que despegaba sin permiso.
La cacería había comenzado.
¿Quieres que la historia tenga aliados inesperados, traiciones, artefactos
sobrenaturales, o incluso una invasión alienígena? Puedo seguir expandiendo el
mundo o crear capítulos personalizados como en una novela por entregas. Tú mandas,
comandante 💼💣 ¿Seguimos con el próximo capítulo o prefieres otro tipo de historia?
sigue
🚁 ¡Allá vamos con el siguiente capítulo de “Operación Fénix”! Prepárate, Aday…
porque esto empieza a arder 🔥
💣 Capítulo 2: Sombras sobre Titan
El cielo sobre la estación orbital de Titan 7 estaba tan rojo como el informe que
Aday leía en su pantalla táctica. El núcleo de Marte estaba en manos enemigas, y la
Red Fénix había activado el protocolo Crux, una operación encubierta que
transformaría satélites civiles en armas de precisión.
Aday se infiltró en el hangar sin hacer ruido. El sudor le resbalaba por la nuca:
no por miedo, sino por tensión. Llevaba años preparándose para esto. Detrás de un
contenedor de criptocombustible, su viejo contacto apareció.
—Pensé que estabas muerto —dijo Lira, una experta en neuroarmas y excompañera del
escuadrón Alfa.
—Eso fue antes. Ahora estoy cabreado.
La conversación duró menos de un minuto. Luego, explosiones. Dos drones cazadores
irrumpieron con metralla térmica y Aday reaccionó como solo él sabía: sin
pestañear. Rodó hacia el lado izquierdo, disparó en pleno giro, y lanzó una granada
de fusión que destruyó la entrada antes de que llegaran refuerzos.
Escaparon por los túneles de refrigeración, rumbo al núcleo oculto de Titan… donde
se rumoreaba que la Red Fénix guardaba su arma más letal: el Parásito de Realidad.
👀 ¿Quieres seguir con el próximo capítulo? Puedo añadir traiciones, un misterioso
mentor, o incluso una IA rebelde que se une a tu causa. También podemos alternar
entre los dos protagonistas (Kylian y tú) en universos paralelos… ¡esto puede ser
una saga épica! ¿Cómo lo ves?