Actualmente, el tratamiento para una persona con VIH es comparable al de una persona que tiene
presión alta. Si cualquiera de las dos no recibe tratamiento, esto puede causar complicaciones graves e
incluso la muerte. La presión arterial alta y que no está bajo control puede llegar a causar un infarto al
corazón o al cerebro. El VIH que no recibe tratamiento puede llegar al punto en que su cuerpo no puede
combatir las infecciones. Sin embargo, con una atención médica adecuada y los medicamentos
correctos, ambas condiciones se pueden controlar.
QUÉ ES EL VIH
El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana. El VIH disminuye la capacidad del sistema inmunitario
de combatir infecciones. ¿Lo logra? al sujetarse a un tipo de glóbulos blancos, llamados linfocitos T
auxilares, o linfocitos de receptor CD4. El VIH utiliza estos linfocitos para crear más y más copias de sí
mismo. Este proceso eventualmente destruye al linfocito y las copias son liberadas a la sangre.
¿QUÉ SON LOS LINFOCITOS T AUXILIARES Y POR QUÉ SON IMPORTANTES?
Imagina que estás llamando al 9-1-1 para pedir ayuda. Los linfocitos T auxiliares son como un operador
del 9-1-1 que recibe la llamada, evalúa la situación, determina cuáles recursos se necesitan y los envía
en ese momento. Los linfocitos T auxiliares envían señales a otras células inmunitarias para que cumplan
su función. De manera que cuando los linfocitos T auxiliares envían una señal de alarma, otras células
entran en acción para identificar y eliminar las células infectadas o los gérmenes que han entrado al
cuerpo. Durante la infección con el VIH, los linfocitos son destruidos cuando el virus hace muchas más
copias de sí mismo dentro del linfocito. Al tener menos linfocitos disponibles, el cuerpo no puede crear
alertas para defenderse y combatir infecciones por otros virus, bacterias o hongos. Si no se recibe
tratamiento, los números de linfocitos disminuyen, tanto que el cuerpo no puede evitar infecciones de
cualquier tipo de manera eficaz. En este punto, se diría que la infección con el VIH ha progresado al
SIDA.
¿QUE ES EL SIDA?
El SIDA es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. La progresión del VIH al SIDA toma entre 8 a 10
años si no se recibe tratamiento.
¿CUÁLES SON LAS ETAPAS DE VIH?
Existen tres etapas o fases del VIH. La infección del VIH aguda, la infección del VIH crónica y finalmente
el SIDA.
1. Infección aguda. Esta etapa empieza entre las dos a cuatro semanas después de contraer el
VIH. En este momento, hay un gran número de virus en el cuerpo. Como el cuerpo trata de
combatir esta nueva infección con el VIH, esto puede causar síntomas similares a los de una
gripe, tales como fiebre, escalofríos, dolor de garganta, fatiga, y dolores musculares. Otros
síntomas que se pueden presentar son sudores nocturnos, erupción en la piel o sarpullido,
aumento del tamaño de los ganglios linfáticos, o úlceras en la boca. Sin embargo, muchas
personas con una infección aguda pueden no presentar ningún síntoma.
2. Infección crónica. El VIH se reproduce a niveles bajos y los linfocitos disminuyen lenta pero
continuamente. La mayoría de las personas infectadas con el VIH no presentan síntomas
durante esta etapa, pero algunas pueden tener un aumento de tamaño de los ganglios
linfáticos. Típicamente, esta fase es larga y puede durar hasta 10 años. En algunas personas, la
infección puede progresar más rápidamente.
3. SIDA. Esta es la más grave porque el sistema inmunitario está tan dañado que el cuerpo no
puede combatir infecciones debido a otros virus, bacterias y hongos. El número de linfocitos ha
disminuido tanto que el cuerpo está totalmente vulnerable. Por esto, las infecciones que
normalmente no ocurren en personas con un sistema inmunitario intacto empiezan a ocurrir
con frecuencia. Estas infecciones que ocurren cuando el sistema inmunitario está muy dañado
se llaman infecciones oportunistas los gérmenes están tomando la oportunidad de atacar a la
persona que tiene un sistema inmunitario debilitado.
TRES COSAS MUY IMPORTANTES
1. Las personas con el VIH pueden transmitir la infección a otras personas durante cada etapa.
2. No existe una cura para el VIH. Cuando se contrae el VIH, se tiene de por vida.
3. El tratamiento con medicamentos llamados antirretrovirales puede controlar y detener la
progresión del VIH al SIDA. Se les llama antirretrovirales porque el VIH es un tipo de retrovirus.
¿QUE SON LOS MEDICAMENTOS ANTIRRETROVIRALES Y PARA QUÉ SIRVEN?
Los medicamentos antirretrovirales evitan que el VIH siga haciendo copias de sí mismo dentro de los
linfocitos. Al detener la multiplicación del VIH, el cuerpo puede reponer los linfocitos y ayudar al sistema
inmunitario a que vuelva a funcionar con normalidad. Por eso, es muy importante empezar el
tratamiento con medicamentos antirretrovirales lo más pronto posible para mantenerse saludable y
prevenir la transmisión del virus a otras personas. La única forma de saber si se tiene VIH es hacerse la
prueba.
¿QUIÉNES DEBEN HACERSE LA PRUEBA DEL VIH?
Hay ciertas personas que se deben hacer prueba del VIH cada año, personas que han tenido contacto
sexual sin protección, sin uso de condón, hombres que tienen contacto sexual con otros hombres,
personas que se han inyectado drogas u otras sustancias o que han compartido inyectables con otras
personas. Personas diagnosticadas con otra enfermedad de transmisión sexual, tal como gonorrea o
clamidia. Personas diagnosticadas con hepatitis o tuberculosis. Personas que han intercambiado sexo
por drogas o dinero. Cualquier persona que haya tenido contacto sexual con alguien cuyos antecedentes
sexuales no se conocen. Además, las personas embarazadas deben hacerse la prueba del VIH para
protegerse ellas mismas y a su bebé de una potencial infección por el VIH.
En resumen, el VIH es un virus que ataca al sistema inmunitario, dejando a la persona sin la capacidad de
responder a una infección. El VIH lo logra al destruir los linfocitos T auxiliares que son como operadores
del 9-11 en nuestro cuerpo. Sin tratamiento, el VIH progresa al SIDA con el tiempo. El estadio SIDA es
cuando el número de linfocitos es tan bajo que el cuerpo queda completamente vulnerable a sufrir
infecciones por otros gérmenes. Los medicamentos antirretrovirales impiden que el VIH destruya los
linfocitos, permitiendo así que el sistema inmunitario recupere su función normal.