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MARCO TEÓRICO Giovi

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracteriza por deficiencias en la comunicación y la interacción social, manifestándose de manera diversa en cada individuo. Según el DSM-V y la CIE-11, el TEA incluye dificultades en la reciprocidad socioemocional, la comunicación no verbal y el desarrollo de relaciones, así como patrones de comportamiento restringidos. La identificación temprana y un enfoque individualizado son cruciales para el diagnóstico y la intervención, mejorando así la calidad de vida de las personas con autismo.
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MARCO TEÓRICO Giovi

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracteriza por deficiencias en la comunicación y la interacción social, manifestándose de manera diversa en cada individuo. Según el DSM-V y la CIE-11, el TEA incluye dificultades en la reciprocidad socioemocional, la comunicación no verbal y el desarrollo de relaciones, así como patrones de comportamiento restringidos. La identificación temprana y un enfoque individualizado son cruciales para el diagnóstico y la intervención, mejorando así la calidad de vida de las personas con autismo.
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0.

MARCO TEÓRICO

Capítulo 1. Trastorno del Espectro Autista (TEA)

1.1. Definición

El Trastorno de Espectro Autista (TEA) se define como: “Deficiencias persistentes


en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos.” (DSM-
V, 2014, p. 50). Esta definición Esta definición del DS delM-V se encuentra dentro
de los trastornos del desarrollo; incluidos en los trastornos de comunicación. cabe
mencionar que En la anterior definición la comunicación se presenta como la
problemática central De este trastorno.
Según Galimberti (2002) el autismo se define como:
Término acuñado por E. Bleuler para describir a individuos completamente
absortos en sus propias experiencias interiores con la consiguiente pérdida
de cualquier interés por la realidad externa, las cosas y los otros. El término
autismo, derivado del griego αν’τóς, que significa “sí mismo”, tiene un uso
genérico y uno específico referido a los niños, y diferente de la
denominación autismo infantil precoz. (p. 132).
A la anterior cita se tiene una acepción histórica y es importante aclarar Bleuler
introdujo el término "autismo" en 1911 para describir una forma de desconexión de
los individuos con la realidad externa, donde se priorizaban las experiencias
interiores sobre el contacto con el mundo exterior. Su definición estaba enmarcada
en un contexto de la psicosis, particularmente en la esquizofrenia. En ese sentido,
el concepto de autismo se relacionaba con un aislamiento mental en el que la
persona se retiraba a un mundo propio, desconociendo o ignorando las
interacciones sociales y el entorno.
La OMS (2025) define autismo como: “El autismo —denominado también trastorno
del espectro autista— constituye un grupo de afecciones diversas relacionadas
con el desarrollo del cerebro.” (p.1). La anterior cita presenta una definición
bastante sencilla. Se puede inferir que el trastorno del espectro autista (TEA) es
una condición neurobiológica del desarrollo que afecta la comunicación, como se

1
vio en anteriores definiciones. Además, afecta también a la interacción social y el
comportamiento que es muy importante en la interacción social.

1.2. Características del Autismo

El autismo, o Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición del


neurodesarrollo que afecta la comunicación, la interacción social y el
comportamiento. Se manifiesta de manera diferente en cada persona, pero
algunas características comunes se pueden mencionar:

Según el DSM-V (2013) se presentan las siguientes características:

 Las deficiencias en la reciprocidad socioemocional varían, por


ejemplo, desde un acercamiento social anormal y fracaso de la
conversación normal en ambos sentidos, pasando por la disminución en
intereses, emociones o afectos compartidos, hasta el fracaso en iniciar o
responder a interacciones sociales.
 Las deficiencias en las conductas comunicativas no verbales
utilizadas en la interacción social varían, por ejemplo, desde una
comunicación verbal y no verbal poco integrada, pasando por anomalías del
contacto visual y del lenguaje corporal o deficiencias de la comprensión y el
uso de gestos, hasta una falta total de expresión facial y de comunicación
no verbal.
 Las deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de
las relaciones varían, por ejemplo, desde dificultades para ajustar el
comportamiento en diversos contextos sociales, pasando por dificultades
para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos, hasta la ausencia
de interés por otras personas.” (p. 57).
La anterior cita describe las deficiencias principales en la interacción social y la
comunicación en personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), resaltando la
variabilidad en la manifestación de estas dificultades.
Respecto a la interacción social se observa que las personas con TEA pueden
experimentar distintos niveles de dificultad en la interacción social, que van desde
problemas leves en la conversación hasta una falta total de respuesta en

2
interacciones sociales. Esto sugiere que el autismo no se manifiesta de una sola
manera, sino en un espectro donde algunas personas pueden tener habilidades
sociales limitadas, mientras que otras pueden parecer completamente
desconectadas emocionalmente.
Respecto a la comunicación no verbal se enfatiza que las dificultades en la
comunicación no verbal pueden variar desde una descoordinación entre el
lenguaje verbal y corporal hasta una ausencia total de gestos y expresiones
faciales. Esto indica que el uso de señales no verbales, crucial para la
comunicación efectiva, está afectado en diferentes niveles, lo que puede generar
malentendidos o barreras en la interacción con los demás.
Respecto a las dificultades en la comprensión y desarrollo de relaciones
sociales se menciona que las personas con TEA pueden experimentar problemas
en la adaptación a distintos contextos sociales, en la construcción de amistades o
incluso en el desarrollo de interés por otras personas. Esto muestra que la
socialización no es instintiva para ellos, sino un desafío que puede requerir apoyo
especializado.
El DSM-V respecto al TEA enfatiza que se manifiesta de forma diversa en cada
individuo, con variaciones en la gravedad de los síntomas. Esta diversidad en las
dificultades sociales y comunicativas subraya la importancia de un enfoque
individualizado en el diagnóstico y la intervención. Además, resalta la necesidad
de promover la comprensión y la inclusión en la sociedad para facilitar la
interacción y la integración de las personas con autismo.
La OMS (2025) menciona: “Las características pueden detectarse en la primera
infancia, pero, a menudo, el autismo no se diagnostica hasta mucho más tarde.”
(p. 2). Cabe decir que el autismo no presenta rasgos. Uniformes y evidentes a
simple diagnóstico, es un poco más complejo e implica mayor cuidado en su
detección. Por lo anterior también es importante mencionar que sus
características son diversas. Dentro las características comunes según la OMS
(2025):
 Grado de dificultad en la interacción social y la comunicación.

3
 Patrones atípicos de actividad y comportamiento; por ejemplo, dificultad
para pasar de una actividad a otra, gran atención a los detalles y reacciones
poco habituales a las sensaciones. (p. 7).
La descripción presentada aborda características asociadas al neurodesarrollo
desde perspectiva patológica, sin embargo, es importante mencionar que el
lenguaje inclusive en su silencio puede ser un problema para resolverse con
estimulación y motivación como parte de la variabilidad humana.
El lenguaje utilizado en la descripción sugiere que las diferencias en la interacción
social y la comunicación son inherentemente problemáticas. Desde la perspectiva
de la neurodiversidad, estas diferencias no necesariamente implican un "grado de
dificultad", sino que pueden representar una forma distinta, pero igualmente válida,
de interactuar con el mundo.
El CIE 11 realiza el año 2018 una actualización y cambios que son importantes de
considerar en la presente monografía debido a que son una base conceptual
importante tanto en su definición como también en sus características e incluso en
su clasificación punto en este sentido, el CIE 11 (2018) considera características
muy importantes.
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) está clasificado en la Clasificación
Internacional de Enfermedades (CIE-11) de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) dentro de los Trastornos del Neurodesarrollo. En esta nueva versión, el
término "Trastornos Generalizados del Desarrollo" (usado en la CIE-10) ha sido
reemplazado por Trastorno del Espectro Autista (TEA), alineándose con el DSM-5.
Criterios de Diagnóstico del TEA en la CIE-11
La CIE-11 define el Trastorno del Espectro Autista (Código 6A02) como una
condición caracterizada por:
A. Déficits en la interacción social y la comunicación
o Dificultad en la reciprocidad socioemocional (problemas para iniciar o
responder interacciones).
o Deficiencias en la comunicación verbal y no verbal (contacto visual,
gestos, expresión facial).
o Problemas en la comprensión y el desarrollo de relaciones sociales.

4
B. Patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidos y
repetitivos
o Movimientos estereotipados o repetitivos (aleteo de manos,
balanceo, ecolalia).
o Adherencia a rutinas y resistencia a los cambios.
o Intereses intensos y altamente focalizados.
o Sensibilidad inusual a estímulos sensoriales (hiper o hiposensibilidad
a sonidos, texturas, luces).
En resumen, la CIE-11 mejora la comprensión del TEA al enfocarse en
la diversidad de manifestaciones dentro del espectro, lo que permite una
evaluación más precisa y una mejor orientación en el tratamiento y apoyo a las
personas con autismo.

5
1.3. Clasificación del Trastorno de Espectro Autista

1.3.1. Clasificación del Trastorno de Espectro Autista Según el DSM V

Según el DSM V en una versión anterior uno de los cambios más relevantes fue
sobre los Trastornos del Espectro Autista en la versión de 1994, estaba asociados
como “Trastornos Generalizados del Desarrollo”.

Bajo el anterior derrotero, actualmente, el TEA se encuentra en la clasificación de


Trastornos del Neurodesarrollo, así se menciona:

Los trastornos del neurodesarrollo son un grupo de afecciones con inicio en


el período del desarrollo. Los trastornos se manifiestan normalmente de
manera precoz en el desarrollo, a menudo antes de que el niño empiece la
escuela primaria, y se caracterizan por un déficit del desarrollo que produce
deficiencias del funcionamiento personal, social, académico u ocupacional.
(DSM V, 2014, p. 31).

La anterior cita tiene una importancia elevada cuando se analiza el TEA en la


infancia como es el caso de la presente monografía. Los trastornos del
neurodesarrollo se presenta desde una edad temprana, ya que sus
manifestaciones suelen ser evidentes antes de que los niños inicien la escuela
primaria. La identificación temprana es clave para poder ofrecer un apoyo
adecuado y temprano, que pueda mitigar o compensar las deficiencias en diversas
áreas del funcionamiento de un niño, como el personal, social, académico u
ocupacional. Además, destaca cómo estos trastornos no solo impactan el
desarrollo cognitivo, sino también el bienestar y la integración social del niño, lo
que resalta la necesidad de un enfoque multidisciplinario para el diagnóstico y
tratamiento de estos trastornos. La intervención temprana puede ser crucial para
mejorar la calidad de vida del niño y su capacidad para adaptarse y desarrollarse
en diversos contextos.

6
La clasificación general de los trastornos del neurodesarrollo según el DSM V
(Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) (2014) incluye
varios trastornos que afectan el desarrollo cerebral, el comportamiento y las
habilidades cognitivas. A continuación, se presentan los grupos de trastornos del
neurodesarrollo según este manual:

a) Trastornos del desarrollo intelectual


Se refieren a dificultades significativas en el funcionamiento intelectual y
adaptativo. Incluye:
 Retraso global del desarrollo
 Trastornos del desarrollo intelectual (anteriormente conocido
como retraso mental
b) Trastornos de la comunicación
Afectan el desarrollo de la comunicación verbal y no verbal. Incluye:
 Trastorno del lenguaje
 Trastorno fonológico
 Trastorno de la fluidez del inicio de la infancia (tartamudez)
 Trastorno de la comunicación social (pragmática)
 Trastorno de la comunicación no especificado
c) Trastornos del espectro autista (TEA)
Se caracteriza por dificultades en la comunicación social, patrones de
comportamiento restringidos y repetitivos. Incluye:
 Trastorno del espectro autista (TEA)
d) Trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH)
Se caracteriza por dificultades en la atención, impulsividad y, en algunos
casos, hiperactividad.
 Trastorno por déficit de atención/hiperactividad
 Otro trastorno por déficit de atención/hiperactividad especificado
 Trastorno por déficit de atención/hiperactividad no especificad
e) Trastornos específicos del aprendizaje
Dificultades persistentes en el aprendizaje de habilidades académicas
específicas, como la lectura, escritura o matemáticas. Incluye:

7
 Dislexia (trastorno específico de la lectura)
 Discalculia (trastorno específico de las matemáticas)
 Disgrafía (trastorno específico de la escritura)

f) Trastornos motores
Afectan el desarrollo de las habilidades motoras. Incluye:
 Trastorno del desarrollo de la coordinación
 Trastorno de movimientos estereotipados
 Trastorno de tics
 Otro trastorno de tics especificado
 Trastorno de tics no especificado
g) Otros trastornos del neurodesarrollo
 Otros trastornos del neurodesarrollo especificado
 Trastornos del neurodesarrollo no especificado (P. 31- 86)
Cada trastorno dentro de estas categorías tiene criterios diagnósticos específicos
que los profesionales de la salud utilizan para determinar su presencia. Además, la
clasificación puede incluir un espectro de gravedad, desde leve hasta grave, para
algunos trastornos.

Estos trastornos suelen presentarse juntos, como el autismo con discapacidad


intelectual. Algunos incluyen síntomas de déficit y exceso, como el autismo, que
combina dificultades en la comunicación social con conductas repetitivas e
intereses restringidos.

La discapacidad intelectual se manifiesta en deficiencias cognitivas y adaptativas


que impiden la independencia en la vida diaria. El retraso general del desarrollo se
diagnostica cuando no se alcanzan hitos esperados, especialmente en niños
pequeños sin evaluación sistemática.

El autismo se caracteriza por déficits en la comunicación e interacción social, junto


con conductas repetitivas. Su diagnóstico se individualiza mediante
especificadores que detallan características clínicas como déficits intelectuales o
lingüísticos.

8
En el DSM-V, esta definición fue sustituida por el término actual “Trastornos del
Espectro Autista”, que abarca el Trastorno Autista, el Trastorno de Asperger, el
Trastorno Desintegrativo Infantil y el Trastorno generalizado del desarrollo no
especificado.

1.3.1.1. Diferencias entre el DSM IV y el DSM V


Antes del DSM-V, el espectro autista se clasificaba en:
 Trastorno Autista
 Síndrome de Asperger
 Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGD-NE)
 Trastorno de Rett (actualmente considerado un trastorno genético
separado)
El DSM-V eliminó estas subcategorías para reconocer que el autismo es
un espectro con diferentes niveles de severidad en la comunicación, la interacción
social y los comportamientos repetitivos. Entre los principales cambios se puede
mencionar:
Criterio DSM-IV DSM-V
Se utilizaban diferentes
Se unificó bajo el
Nombre del categorías dentro de los
término Trastorno del Espectro
diagnóstico trastornos generalizados del
Autista (TEA).
desarrollo.
Subcategorías Se diferenciaban en: Se eliminaron las subcategorías
a) Trastorno Autista y se considera un único trastorno
b) Síndrome de Asperger con un espectro de gravedad.
c) Trastorno Generalizado
del Desarrollo No
Especificado (TGD-NE)
d) Trastorno de
Rett (posteriormente
reclasificado como trastorno
genético)
e) Trastorno Desintegrativo

9
Criterio DSM-IV DSM-V
Infantil
Se dividía en tres grupos de Se reorganizaron los criterios en
síntomas: dos grupos:
Grupo 1: Déficits en la Grupo 1: Déficits en la
interacción social. comunicación social e interacción
Criterios Grupo 2: Problemas en la social.
diagnósticos comunicación verbal y no Grupo 2: Patrones restrictivos y
verbal. repetitivos de comportamiento.
Grupo 3: Patrones de (Se eliminó la categoría
comportamiento repetitivos y separada de problemas en la
restringidos. comunicación).
Se incluyó dentro del Trastorno
Diagnóstico de Se consideraba una
del Espectro Autista,
Síndrome de categoría independiente
diferenciándose por el nivel de
Asperger dentro del espectro autista.
severidad.
Se establecen tres niveles de
gravedad según el grado de
apoyo necesario:
Niveles de No se especificaban niveles Nivel 1: Necesita apoyo.
gravedad de gravedad. Nivel 2: Necesita apoyo
sustancial.
Nivel 3: Necesita apoyo muy
sustancial.
Se reconoce que los síntomas
Se establecía que los
pueden no ser evidentes hasta
síntomas debían
Edad de inicio que las demandas sociales
manifestarse antes de los 3
superan las capacidades del
años.
individuo.
Diagnóstico Se podía diagnosticar Se aclara que el TEA y el TDAH
diferencial autismo junto con otros pueden coexistir en un mismo

10
Criterio DSM-IV DSM-V
trastornos como el TDAH. diagnóstico.
Se incorpora la hiper o
Criterios de hiposensibilidad sensorial como
No se mencionaban
sensibilidad parte de los criterios diagnósticos
explícitamente.
sensorial (p. ej., sensibilidad a ruidos,
texturas, luces).
Se puede mencionar que este cambio en el DSM V busca reflejar mejor la
variabilidad dentro del espectro autista y adaptar el diagnóstico a las necesidades
individuales.

1.3.2. Niveles de TEA según el DSM V

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) según el DSM V (2014) se clasifica en tres
niveles de gravedad, basados en el grado de apoyo que la persona necesita en
dos áreas principales: déficits en la comunicación social y conductas restringidas y
repetitivas.
Clasificación del grado de gravedad en TEA según DSM-5:
 Grado 1: Necesita ayuda
En el indicador de Comunicación social: Dificultades notables en la interacción
social sin apoyo. Puede parecer socialmente extraño o no responder
adecuadamente en interacciones sociales.
En el indicador de Conductas restringidas y repetitivas: Dificultad para cambiar de
actividad o enfrentar cambios. Presenta problemas en la organización y
planificación.
 Grado 2: Necesita ayuda notable
En el indicador de Comunicación social: Deficiencias más marcadas en la
comunicación verbal y no verbal. Iniciación limitada de interacciones y respuestas
atípicas en la comunicación social.
En el indicador de Conductas restringidas y repetitivas: Rigidez conductual
significativa y gran dificultad para afrontar cambios.
 Grado 3: Necesita ayuda muy notable

11
En el indicador de Comunicación social: Graves deficiencias en la comunicación
verbal y no verbal. Mínima interacción social y gran dificultad para responder a
otros.
En el indicador de Conductas restringidas y repetitivas: Extrema rigidez y
resistencia a cambios. Dificultades severas que interfieren en la vida cotidiana.
Este sistema de clasificación ayuda a determinar el tipo y la cantidad de apoyo
necesario para cada persona con TEA. (p. 52).
La clasificación del Trastorno del Espectro Autista (TEA) según el DSM V en tres
niveles de gravedad es un avance importante en la comprensión del trastorno, ya
que permite una evaluación más específica de las necesidades individuales.
El DSM V establece los niveles de gravedad del TEA en función del grado de
apoyo requerido en dos áreas principales: comunicación social y conductas
restringidas y repetitivas. Esta clasificación es útil porque reconoce que el TEA es
un espectro, donde las manifestaciones varían significativamente entre individuos.
En este sentido, el Grado 1 representa a personas que pueden desarrollar cierta
autonomía, pero aún enfrentan dificultades en la interacción social y la flexibilidad
conductual. El Grado 2 describe a quienes requieren mayor apoyo debido a
desafíos marcados en la comunicación y la rigidez conductual. Finalmente, el
Grado 3 hace referencia a casos donde las dificultades son profundas y la persona
depende en gran medida de otros para su vida diaria. La diferenciación por niveles
es útil para guiar intervenciones y ajustar apoyos según la necesidad de cada
individuo.
El sistema de clasificación del DSM V es útil como referencia general en la
presente monografía para determinar el nivel de apoyo requerido en el ámbito
familiar y escolar, pero no debe verse como una categorización rígida o definitiva.
Es importante complementar este enfoque con evaluaciones más personalizadas y
considerar factores como el bienestar emocional, la calidad de vida y las
habilidades individuales. Además, se debería promover una mayor inclusión y
adaptación del entorno, en lugar de centrarse únicamente en la adaptación de la
persona con TEA.

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1.3.3. Clasificación del Trastorno de Espectro Autista Según el CIE-11

La Clasificación Internacional de Enfermedades, 11 (CIE-11), desarrollada por


la Organización Mundial de la Salud (OMS), presenta una clasificación
del Trastorno del Espectro Autista (TEA) que enfatiza su naturaleza heterogénea.
En la CIE-11, el TEA se describe bajo el código 6A02 y se caracteriza por:
 Déficits en la comunicación social recíproca.
 Patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidos,
repetitivos e inflexibles.
 Inicio en la infancia o primera infancia. (CIE-11, 2025, p. 3).
El CIE-11 (2025) presenta las siguientes subcategorías:
La CIE-11 también reconoce que el TEA puede presentarse con o sin
discapacidad intelectual y con o sin deterioro del lenguaje funcional:
 6A02.0: TEA sin discapacidad intelectual y con lenguaje funcional.
 6A02.1: TEA con discapacidad intelectual y con lenguaje funcional limitado.
 6A02.2: TEA con discapacidad intelectual y sin lenguaje funcional.
 6A02.Y: Otras presentaciones del TEA.
 6A02.Z: TEA sin especificación adicional. (p. 2-5).
La clasificación de la CIE-11 permite una mayor especificidad al distinguir entre
presencia o ausencia de discapacidad intelectual y dificultades en el lenguaje, lo
que puede ser útil para diseñar intervenciones más adecuadas. Sin embargo, no
establece niveles de gravedad, como sí lo hace el DSM-5. Ambas clasificaciones
tienen enfoques complementarios y permiten un diagnóstico más preciso según el
contexto clínico y las necesidades del individuo.
La distinción entre discapacidad intelectual y desarrollo del lenguaje permite una
evaluación más detallada y ajustada a las capacidades individuales. Esto es útil
para orientar estrategias educativas, terapéuticas y de apoyo, ya que las
necesidades de una persona con TEA y discapacidad intelectual pueden ser muy
distintas a las de una persona con TEA sin discapacidad cognitiva pero con
dificultades en la comunicación.
Esta clasificación permite Flexibilidad en el diagnóstico. La CIE-11 introduce
categorías como "TEA no especificado" y "otras formas especificadas de TEA", lo

13
que permite clasificar casos que no encajan perfectamente en las categorías
tradicionales. Esto es útil en situaciones donde los síntomas pueden evolucionar
con el tiempo o donde hay diagnósticos atípicos.
Es importante considerar que como la CIE-11 es una clasificación utilizada por
la Organización Mundial de la Salud (OMS), su adopción en sistemas de salud
internacionales facilita la unificación de criterios diagnósticos y el acceso a
servicios. Su estructura permite a los médicos y especialistas desarrollar planes de
intervención más ajustados a la realidad de cada país y sistema de atención.
La clasificación de la CIE-11 ofrece un modelo más detallado y específico que
permite un diagnóstico más preciso del TEA, especialmente en relación con la
discapacidad intelectual y el desarrollo del lenguaje. Sin embargo, su falta de una
escala de gravedad dificulta la evaluación del nivel de apoyo necesario, lo que
podría afectar la planificación de tratamientos e intervenciones personalizadas.

1.3.3.1. Diferencias entre el CIE-10 y el CIE-11


Las diferencias que se encuentran entre la clasificación del DSM V y CIE-11 se
pueden mostrar en el siguiente cuadro:
Diferencias entre CIE-10 y CIE-11 en el diagnóstico del TEA
CIE-10 CIE-11
Se usaban subcategorías como "Autismo Se unifican los diagnósticos bajo el
infantil", "Síndrome de Asperger" y término Trastorno del Espectro
"Trastorno desintegrativo de la infancia". Autista (TEA).
Enfatizaba los déficits en la comunicación Destaca la variabilidad en la
y la interacción social como características presentación del TEA, considerando el
principales. nivel de apoyo necesario.
Diagnóstico más fragmentado con Mayor integración y enfoque en el
categorías separadas. espectro.

La transición de la CIE-10 a la CIE-11 representa un avance significativo en la


comprensión del TEA. Mientras que la CIE-10 fragmentaba los diagnósticos en
categorías como "Autismo infantil" o "Síndrome de Asperger", la CIE-11 los unifica
bajo un enfoque más inclusivo del espectro autista, reflejando mejor su diversidad.

14
Además, la nueva clasificación reconoce la variabilidad en la presentación del TEA
y la necesidad de apoyo individualizado, lo que permite un diagnóstico más flexible
y preciso.

1.3.4. Diferencias en la clasificación entre el DSM V y el CIE-11

La clasificación del Trastorno del Espectro Autista (TEA) según la CIE-11 y


el DSM-5 tiene interesantes diferencia y similitudes que se puede observar en el
cuadro siguiente:

Criterio CIE-11 (OMS) DSM-5 (APA)


Se enfoca en la variabilidad del
Clasifica el TEA en tres
TEA según discapacidad
Enfoque general niveles de gravedadsegún la
intelectual y desarrollo del
necesidad de apoyo.
lenguaje.
También unifica diagnósticos
Se usa el término Trastorno del
bajo TEA, eliminando
Nomenclatura Espectro Autista (TEA),
categorías como Síndrome de
eliminando diagnósticos previos.
Asperger.
Diferencia el TEA según la
Clasifica el TEA en niveles 1,
presencia o ausencia
Clasificación 2 y 3, dependiendo del grado
de discapacidad
de apoyo requerido.
intelectual y lenguaje funcional.
- Déficits en la comunicación
- Déficits en la comunicación social y conductas
Factores clave social y conductas repetitivas. repetitivas.
en el diagnóstico - Clasificación basada en el - Clasificación basada en
lenguaje y la cognición. la gravedad de los síntomas y
necesidad de apoyo.
Define tres niveles de
Escala de No establece niveles de
apoyo (leve, moderado,
gravedad gravedad específicos.
severo).

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Criterio CIE-11 (OMS) DSM-5 (APA)
Permite clasificaciones más Puede ser más rígido al
Flexibilidad
detalladas con opciones encasillar en un nivel de
diagnóstica
como TEA no especificado. apoyo específico.
Uso en sistemas de salud Más usado en contextos
Aplicación pública a nivel internacional clínicos y de investigación,
(OMS). especialmente en EE.UU.
- Mayor especificidad en el - Considera el nivel de apoyo
diagnóstico según desarrollo requerido.
Ventajas cognitivo y lingüístico. - Proporciona una guía más
- Uso internacional en salud clara para intervenciones y
pública. tratamientos.
- No clasifica por nivel de - Puede ser demasiado rígido
gravedad, lo que puede dificultar en la asignación de niveles.
Desventajas la planificación de apoyos. - No distingue entre
- Puede dar la impresión de una discapacidad intelectual y
categorización fija. dificultades en el lenguaje.
Ambas clasificaciones unifican el diagnóstico bajo el término Trastorno del
Espectro Autista (TEA), pero la CIE-11 se enfoca en la cognición y el lenguaje,
mientras que el DSM-5 se centra en la gravedad y la necesidad de apoyo. Lo ideal
es complementarlas para una evaluación más integral.

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