TIPOS DE SESGOS
Los sesgos son los errores que ocurren, generalmente, por problemas metodológicos y, a diferencia de
los errores alea-torios, se pueden evitar. Para que un estudio esté libre de sesgo, es necesario
identificarlos y eliminarlos durante la planeación y elaboración de un protocolo; sin embargo, es posible
que no se pueda descartarlos, pero dado que ya se sabe de su existencia, los autores tienen la
oportunidad de minimizar sus efectos en el momento de llevar efectuar el análisis estadístico,
mediante el uso de modelos multivariables, como el análisis de regresión logística, regresión lineal, o el
de riesgos proporcionales de Cox (Nallely Zurita-Cruz, 2021).
Cuando un estudio se realizó con uno o más sesgos, la validez de los hallazgos está en duda, ya que el
efecto que tiene su presencia radica en que pueden subestimar o sobreestimar los resultados obtenidos.
Retomando el ejemplo del registro del peso, en caso de que no se tome en cuenta que el participante
consumió alimentos antes de su medición, la consecuencia será que el peso que se obtenga
probablemente será más alto. Esto puede ser trascendente si el estudio tiene como objetivo demostrar
la eficacia de una dieta para disminuir peso en sujetos con obesidad; en los resultados se puede
encontrar equivocadamente que con la dieta no hubo cambio en el peso de los participantes. En los
estudios de causalidad, la subestimación o la sobrestimación se observa con la disminución o aumento
de los valores de razón de momios (RM) o riesgo relativo (RR), respectivamente. Pero también puede
suceder que se impida demostrar que existe asociación de un factor de riesgo con el desarrollo de una
enfermedad o, por el contrario, encontrar una asociación espuria (Antonio Martín Conejero, 2024).
Sesgos del investigador
Los sesgos del investigador, como su nombre lo indica, son aquellos errores que se pueden introducir en
la investigación a la hora de recabar información, analizar e interpretar los resultados. Los sesgos más
comunes son el sesgo de muestreo, el sesgo de confirmación, el sesgo de anclaje y el sesgo implícito
(Ortega, 2021).
1. Sesgo de muestreo
El sesgo de muestreo (también llamado sesgo muestral o sesgo de selección) se da cuando la persona
que lleva a cabo la investigación incluye o excluye a ciertos grupos demográficos que van en contra de
sus hipótesis o intereses.
Un ejemplo de sesgo de muestreo sería que el creativo de una agencia de marketing decida lanzar una
nueva campaña a pesar de que los datos de su investigación de mercado demuestran que no sería
exitosa entre su público objetivo. Así, el creativo podría decidir enviar la encuesta a sus amigos o
personas que sabe de antemano que lo apoyarán.
Consejo: Evita el sesgo de muestreo seleccionando una muestra más diversa y que se ajuste a los
objetivos de tu encuesta. Puedes lograrlo eligiendo a grupos de participantes de forma aleatoria.
Con SurveyMonkey Audience tienes acceso a panelistas de todo el mundo, lo que te permitirá obtener
respuestas objetivas para tus encuestas al instante y de manera intuitiva.
2. Sesgo de confirmación
Los sesgos de confirmación se introducen cuando la persona que realiza la investigación solo acepta los
datos que confirman su hipótesis, creencias u objetivos, mientras que desacredita o casi no considera los
resultados que van en contra de estos.
Un ejemplo de sesgo de confirmación bastante común es lo que ocurre en la política. Las personas
suelen favorecer las posturas y decisiones de aquellas figuras políticas que apoyan y desacreditan casi
rotundamente los argumentos de la posición contraria, aun cuando haya evidencia contradictoria.
Consejo: Para evitar el sesgo de confirmación, se recomienda que recopiles información de una muestra
amplia y representativa. Si necesitas ayuda para calcular el tamaño ideal de tu muestra, puedes utilizar
nuestra calculadora del tamaño de muestra.
3. Sesgo implícito
Los sesgos implícitos o sesgos inconscientes se manifiestan en el trato favorable o desfavorable hacia
cierto grupo de personas de forma involuntaria debido a su género, etnia, nivel de ingresos económicos,
nivel educativo, etc., y se deben a los estereotipos que tenemos de las personas.
Consejo: Una buena forma de evitar los sesgos implícitos es saber reconocerlos en el momento y
escuchando activamente una pluralidad de opiniones a fin de evitar los estereotipos hacia la gente. Es
recomendable evitar hacer suposiciones con la información limitada que tenemos de las personas.
4. Sesgo de anclaje
Los sesgos de anclaje se suelen presentar en las investigaciones cuando la persona que las realiza se deja
llevar por los resultados obtenidos inicialmente, y, con base en esos resultados limitados, toma una
decisión. Por consiguiente, el investigador o investigadora puede dejar de lado los demás datos
posteriores.
Consejo: Para evitar el sesgo de anclaje es recomendable llevar a cabo investigaciones exhaustivas y
tomar decisiones una vez que se haya estudiado la totalidad de los datos obtenidos, sin importar que
estén a favor de tu hipótesis inicial o no.
Bonus: Sesgo en la formulación de las preguntas de las encuestas
Se podría decir que este sesgo es una consecuencia de los mencionados anteriormente. Formular las
preguntas correctas para tu encuesta puede parecer una tarea fácil a simple vista, y, en parte, lo es, y no
tiene que ser complicado. No obstante, si no seguimos unas buenas prácticas a la hora de formular las
preguntas, podemos introducir involuntariamente sesgos en ellas que, sin lugar a dudas, afectarán la
calidad de las respuestas o lo que responden las personas encuestadas.
Consejo: Evita las preguntas sesgadas, tendenciosas, compuestas o absolutas en las encuestas.
Sesgo del encuestado
Los sesgos de los encuestados son aquellos que introducen las personas voluntaria o involuntariamente
a la hora de responder las encuestas. Los sesgos más frecuentes son los siguientes:
1. Sesgo de no respuesta
El sesgo de no respuesta, también conocido como sesgo de falta de respuesta, se da cuando las personas
encuestadas deciden no responder toda la encuesta. Las razones pueden ir desde el diseño de la
encuesta hasta cuestiones de índole personal, como la confidencialidad de los datos personales.
Consejo: Puedes evitar los errores por falta de respuesta prestando atención al diseño de las encuestas y
viendo las medidas que puedes tomar, como garantizar la confidencialidad de los datos recopilados,
ofrecer incentivos o hacer pruebas de que funcionen correctamente en todos los dispositivos.
Además SurveyMonkey Genius te puede ayudar a detectar errores en tu encuesta. Además de
proporcionarte algunas recomendaciones.
2. Sesgo de conformidad
Los sesgos de conformidad se cuelan en las investigaciones cuando los y las participantes responden de
forma moral o socialmente aceptable a fin de evitar críticas.
Consejo: Para evitar caer en el sesgo de conformidad, se recomienda garantizar el anonimato de los
datos obtenidos y proporcionar a los encuestados un espacio cómodo y ameno en donde puedan
responder con sinceridad. Esta es la única forma de obtener datos y percepciones honestas.
Conclusión
Hay que comprender la importancia del sesgo en la investigación y cómo tratarlos. También es
necesario tener una idea clara para reconocerlo de cualquier forma. Conocer los diferentes
tipos de sesgos de investigación te permite identificarlos fácilmente.
Referencias
Antonio Martín Conejero, V. Q. (08 de 02 de 2024). Errores metodológicos. Sesgos.
Obtenido de file:///C:/Users/DISAR/Downloads/CO-WM-00665-01.pdf
Nallely Zurita-Cruz, M. Á.-K. (2021). Metodología de la Investigación. Principales
sesgos en la investigación clínica, 68(4). Obtenido de
https://revistaalergia.mx/ojs/index.php/ram/article/view/1003/1486
Ortega, C. (2021). QUESTION-PRO. Sesgo de investigación: Qué es, tipos y ejemplos.
Obtenido de https://www.questionpro.com/blog/es/sesgo-de-investigacion/