Sentencia T-299/97
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL DE PERSONA DE LA
TERCERA EDAD-Fundamental por conexidad
La Corte ha establecido que, si bien el derecho a la seguridad social no tiene,
en principio, el carácter de derecho fundamental, puede llegar a tenerlo
cuando su vulneración o amenaza pongan en peligro o afecten algún derecho
fundamental per se.
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL DE PERSONA DE LA
TERCERA EDAD/ACCION DE TUTELA TRANSITORIA-Pago de
mesadas pensionales y cotización en salud persona de tercera edad
Esta Corporación ha considerado que, en el caso de las personas de la tercera
edad, el derecho a la seguridad social, que se hace efectivo a través del pago
de las correspondientes mesadas pensionales y la prestación de los servicios
médico-asistenciales, adquiere el carácter de derecho fundamental, como
quiera que el mínimo vital de los ancianos, quienes se encuentran excluidos del
mercado laboral o hallan serias dificultades para acceder a un empleo,
depende por entero de los recursos que perciben por concepto de las pensiones.
La falta o el retraso en el pago de las mesadas pensionales o de las
cotizaciones en salud a que tienen derecho las personas de la tercera edad, les
ocasiona un perjuicio irremediable que autoriza la procedencia transitoria de
la acción de tutela, mientras se resuelven los recursos y acciones ordinarios
respectivos.
DERECHO AL MINIMO VITAL DE PERSONA DE LA TERCERA
EDAD-Retraso injustificado en pago de pensión
La Corte ha considerado que el mínimo vital de las personas de la tercera edad
no sólo resulta vulnerado por la falta de pago de las mesadas pensionales sino,
también, por el retraso injustificado en la cancelación de las mismas.
CONCORDATO PREVENTIVO OBLIGATORIO-Prelación de
créditos laborales
Resulta inaceptable cualquier argumento que tienda a erigir el concordato
preventivo obligatorio en una patente de corso para que las empresas privadas,
vinculadas a los mandatos contenidos en los artículos 13, 46 y 48 de la
Constitución, vulneren los derechos fundamentales de sus pensionados. Los
créditos de carácter laboral gozan de una prelación absoluta -no sólo
constitucional, sino legal- al momento de efectuarse el pago de los créditos
concordatarios así como de los gastos de administración.
CONCORDATO PREVENTIVO OBLIGATORIO-Pago de mesadas
pensionales y cotizaciones en salud personas de tercera edad/PENSION
DE JUBILACION-Pago en proceso concordatario
El hecho de que la empresa haya sido admitida al trámite de un concordato
preventivo obligatorio, no constituye excusa válida para justificar el no pago o
el pago retrasado de las mesadas pensionales y de las cotizaciones al I.S.S. a
que tienen derecho los demandantes. Cualquier actuación en el sentido por
ellos indicado es vulneratoria de su derecho fundamental a la seguridad social,
como que se trata de personas de la tercera edad cuya subsistencia básica
depende del pago cumplido de las mesadas pensionales.
CONCORDATO PREVENTIVO OBLIGATORIO-Riesgo mayor de
efectividad de obligaciones laborales
La efectividad de las obligaciones laborales de una empresa sometida a
concordato, pese a contar con la garantía de su pago prevalente y preferencial,
está sometida al alea propia de todo proceso concursal. En efecto, es
ciertamente factible que la no recuperación económica de la sociedad haga
peligrar el pago de estas obligaciones o, en caso de que la sociedad deba ser
liquidada, que el patrimonio no sea suficiente para cubrir la integridad del
pasivo laboral. Por este motivo, es posible afirmar que el derecho fundamental
a la seguridad social de los pensionados de una empresa sujeta a un trámite
concordatario se encuentra sometido a un riesgo mayor que puede amenazar su
efectividad. El riesgo que se cierne sobre el derecho fundamental a la
seguridad social de los pensionados de una empresa sujeta al trámite de un
concordato preventivo obligatorio, se encuentra controlado si las autoridades
administrativas responsables de velar por que tales derechos no se hagan
nugatorios, -la Superintendencia de Sociedades y el Ministerio de Trabajo y
Seguridad Social-, asumen plenamente el cumplimiento de las funciones que, en
estas materias, la Constitución y la ley les han encomendado.
SOCIEDAD EN CONCORDATO-No pago de obligaciones
posconcordatarias/SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES-
Convocación trámite concurso liquidatorio
Cuando una sociedad en concordato deja de pagar o retrasa injustificadamente
el pago de las obligaciones posconcordatarias, ello implica que los supuestos
del concordato preventivo obligatorio han dejado de existir y la empresa debe
ser liquidada. La Superintendencia de Sociedades tiene la facultad para
convocar de oficio a la sociedad al trámite de un proceso concursal
(concordato o concurso liquidatorio), lo cual determina que si esa autoridad
administrativa constata que por las razones indicadas los supuestos en que se
funda el concordato ya no existen, está obligada a convocar, de oficio, a la
empresa al trámite de un concurso liquidatorio. No puede olvidarse que, en
casos como el presente, está de por medio el mínimo vital de los pensionados.
ESTADO SOCIAL DE DERECHO-Inspección, control y vigilancia de
sociedades mercantiles/SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES-
Conservación de la empresa en trámites concursales/PROCESO
CONCURSAL-Eficiencia y prontitud
La consecuencia natural que se desprende de la nueva concepción de la
empresa y de la actividad empresarial consiste en la modificación de las
funciones y competencias de la Superintendencia de Sociedades en materia de
inspección y vigilancia de las sociedades mercantiles. Lo anterior apareja,
lógicamente, que las tareas de la autoridad administrativa en materia de
procesos concursales no se dirijan meramente hacia la recuperación
económica de la empresa sino también hacia su conservación como ámbito en
el cual la libertad y la dignidad se proyectan y desarrollan a través del trabajo
humano. En tanto el mínimo vital de muchos trabajadores y pensionados se
encuentre en juego, el trámite del proceso concursal debe caracterizarse por su
eficiencia, por la prontitud con que las autoridades encargadas den respuesta a
las peticiones de los pensionados y trabajadores y, sobre todo, por tratar de
prever y conjurar todas aquellas situaciones que puedan llegar a determinar
que los derechos de estas personas resulten inanes.
CONMUTACION PENSIONAL-Alcance de su viabilidad en tutela
Referencia: Expediente T-121578
Actores: Osman Torrenegra Castro Y Marco
Aurelio Bermudez Forero
Temas:
El derecho fundamental a la seguridad social
de las personas de la tercera edad.
Concordato y pago oportuno de pensiones.
Concordato y conmutación pensional.
La facultad de inspección, control y
vigilancia sobre las sociedades mercantiles
en el Estado Social de Derecho.
La viabilidad de la conmutación pensional
en el caso bajo estudio.
Magistrado Ponente:
Dr. EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ
Santa Fe de Bogotá, D.C., veinte (20) de junio de mil novecientos noventa y
siete (1997).
La Sala Tercera de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por los
Magistrados Eduardo Cifuentes Muñoz, Carlos Gaviria Díaz y José Gregorio
Hernández Galindo, ha pronunciado
EN NOMBRE DEL PUEBLO
POR MANDATO DE LA CONSTITUCION
la siguiente
SENTENCIA
En el proceso de tutela T-121578 adelantado por OSMAN TORRENEGRA
CASTRO y MARCO AURELIO BERMUDEZ FORERO contra la empresa
SLACONIA LTDA
ANTECEDENTES
1. El 14 de noviembre de 1996, los señores Osman Torrenegra Castro y Marco
Aurelio Bermúdez Forero, interpusieron acción de tutela, (coadyuvados por el
Defensor del Pueblo - Regional Barranquilla) -, ante el Juzgado Tercero de
Familia de Barranquilla, contra la empresa Slaconia Ltda, por considerar que
ésta les vulneró sus derechos fundamentales a la vida (C.P., artículo 11), a la
salud (C.P., artículo 49), a la seguridad social (C.P., artículo 48) y los derechos
de las personas de la tercera edad (C.P., artículo 46).
Los actores manifestaron que desde el año de 1975 son pensionados de la
empresa demandada, la cual se encuentra sometida al trámite de concordato
preventivo obligatorio desde el mes de agosto de 1996. Igualmente, indicaron
que Slaconia Ltda les cancela sus mesadas pensionales con dos o tres meses de
atraso y tampoco ha pagado en forma oportuna las cotizaciones de salud al
I.S.S., lo cual les ha imposibilitado el acceso a la atención médica. Señalaron
que los recursos que perciben por concepto de sus pensiones son los únicos de
que disponen "para (su) congrua subsistencia y lo del diario vivir", cuya falta de
pago les causa un grave perjuicio.
Por otra parte, los demandantes informaron que, en el mes de febrero de 1996,
se dirigieron al Ministerio del Trabajo con el fin de solicitarle información
sobre el mecanismo de la conmutación pensional. En abril de 1996, esta
dependencia les respondió que, según los Decretos 2677 de 1971 y 1572 de
1973, la conmutación pensional puede ser solicitada por los trabajadores o por
la empresa ante la Subdirección de Prestaciones Económicas y Asistenciales del
Ministerio del Trabajo.
Los actores indicaron que, luego de recibir la respuesta del Ministerio del
Trabajo, solicitaron a la empresa que iniciara los trámites pertinentes para hacer
posible la conmutación pensional. Sin embargo, Slaconia Ltda les respondió
que ello no era posible, toda vez que el Decreto 2677 de 1971 señala que una
empresa sólo podrá conmutar con el I.S.S. las pensiones de jubilación a su
cargo, "cuando entre en proceso de cierre o liquidación, o en notable estado de
descapitalización que haga peligrar el pago de las mesadas causadas o los
derechos eventuales". Así mismo, la empresa les manifestó que, en caso de
proceder la conmutación pensional, ésta debe ser solicitada en forma colectiva y
no de manera individual por cada pensionado. Por último, la sociedad
demandada les informó que "Slaconia Ltda se halla en estos momentos sometida
a un procedimiento concordatario, bajo control de la Superintendencia de
Sociedades, trámite mediante el cual se hacen esfuerzos por mantener la
continuidad del objeto social. De allí que (las pensiones) (…), así como los
salarios y prestaciones de los trabajadores activos se continúan pagando como
gastos normales del concordato".
Consideran que, con su actuación, la empresa Slaconia Ltda les ha vulnerado su
derecho fundamental a la vida, como quiera que "retardar injustificadamente el
derecho legítimamente adquirido a recibir una mínima cuantía a la cual asciende
la pensión de jubilación es negar el derecho a vivir, es atentar contra el derecho
a la vida del individuo porque se está retardando el suministro de los medios
económicos a que tiene derecho todo individuo y que le resultan indispensables
para poder subsistir".
Con base en lo anterior, los actores solicitaron que, con el fin de proteger sus
derechos a la vida, a la salud, a la seguridad social, a la igualdad y a la tercera
edad, se ordenara a la empresa demandada la cancelación de las mesadas
pensionales a que tienen derecho. De igual forma, solicitaron que se ordenara,
en forma inmediata, la tramitación ante el I.S.S. del mecanismo de la
conmutación pensional, con la finalidad de evitar que se sigan presentado
retrasos en el pago de sus pensiones.
2. Mediante escrito fechado el 22 de noviembre de 1996, el apoderado de
Slaconia Ltda manifestó que esta empresa pagó a los actores las mesadas
pensionales correspondientes a los meses de junio, julio y agosto de 1996 y
acompañó copias de los recibos de pago respectivos. De igual forma, el
representante judicial de la demandada acompañó copia autenticada de los
cheques "correspondientes al pago de las mesadas de los meses de septiembre y
octubre de 1996, los cuales aún no han sido retirados por los demandantes".
En relación con el trámite concordatario al que se encuentra sometida la
sociedad demandada, su apoderado indicó que ésta se encuentra "vigilada hasta
el año 2002 por un contralor designado por la Junta de Acreedores, y por ello
debe dar cumplimiento estricto a las disposiciones incluidas en los artículos 22,
26 y siguientes del Decreto 350 de 1989".
3. Por providencia de noviembre 26 de 1996, el Juzgado Tercero de Familia de
Barranquilla declaró improcedente la acción de tutela interpuesta por los
señores Osman Torrenegra Castro y Marco Aurelio Bermúdez Forero contra
Slaconia Ltda.
El fallador de primera instancia consideró que "de las pruebas aportadas a este
proceso, se desprende que la empresa Slaconia Ltda, viene cumpliendo con el
pago de sus pensiones, una vez causadas las mismas. Tal hecho se evidencia
con los respectivos comprobantes de pago, aportados (…) por los accionantes y
luego por el apoderado judicial de la empresa". Igualmente, el a-quo manifestó
que los demandantes no habían reclamado las mesadas correspondientes a los
meses de septiembre y octubre de 1996, situación que "no puede ser endilgada
en contra de la empresa demandada, toda vez que es un hecho propio del
pensionado acercarse a la correspondiente pagaduría a reclamar su mesada
pensional".
En relación al mecanismo de la conmutación pensional, el juez de tutela señaló
que, según el artículo 2° del Decreto 2677 de 1971, éste sólo procede cuando la
empresa se encuentre en proceso de cierre o liquidación o en notable estado de
descapitalización, disminución de actividades o desmantelamiento, que pongan
en peligro el pago de pensiones de jubilación pendientes o el derecho de
jubilación de los trabajadores. Como quiera que la empresa demandada se
encuentra en proceso concordatario, cuya finalidad es "la recuperación y
conservación de la empresa como unidad de explotación económica y fuente
generadora de empleo así como la protección adecuada del crédito", no se
encuentra dentro de las hipótesis contempladas en la norma antes mencionada y,
por ende, no procede el trámite de la conmutación pensional.
4. Los actores, coadyuvados por el Defensor del Pueblo - Regional Barranquilla
-, impugnaron la decisión de primera instancia, por considerar que "no es cierto
que la empresa viene cumpliendo con el pago de sus pensiones, una vez
causadas las mismas, como lo afirma el juez de tutela. Porque los recibos de
pago demuestran todo lo contrario que los cheques han sido entregados con dos
y tres meses de atraso, porque no basta que la empresa los elabore sino que es
menester que se ponga a disposición de los pensionados el dinero. Y no es
menos cierto que la empresa no obstante las reiteradas veces que vamos a hacer
el cobro nos dicen que no hay dinero y hacen la entrega de los cheques cuando
ellos quieren, nunca oportunamente".
De igual forma, los demandantes señalaron que tampoco era cierto que no se
hubiesen presentado a reclamar el pago de las mesadas pensionales
correspondientes a los meses de septiembre y octubre de 1996, "porque si
tuvimos que instaurar la acción de tutela fue precisamente porque no se nos
había cancelado, no obstante haber reclamado su pago". A su juicio, la negativa
del juez de tutela de proteger sus derechos, vulnera los derechos de los
pensionados, toda vez que, según el Decreto 2651 de 1991, la empresa está
obligada a consignar las mesadas dentro de los primero cinco días de cada mes
en una cuenta de ahorros o en un banco y luego notificar al pensionado de tal
consignación.
Por último, los actores manifestaron que la Corte Constitucional ha considerado
que el no pago oportuno de las mesadas pensionales constituye una violación
del derecho al mínimo vital. Además, pusieron de presente que no cuentan con
ningún otro mecanismo de defensa, distinto de la acción de tutela, para la
protección de sus derechos.
5. Mediante sentencia de diciembre 13 de 1996, la Sala Civil del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Barranquilla confirmó el fallo impugnado, por
considerar que el derecho a la vida de los actores no había sido vulnerado ni
amenazado por la empresa demandada.
En opinión del ad-quem, el trámite concursal al que se encuentra sometida
Slaconia Ltda, que no permite establecer "cuál es el grado de dificultades
económicas de la empresa", determina que "la circunstancia de no cumplir
estrictamente los pagos no puede asimilarse a un atentado o amenaza seria
contra el derecho a la vida, afirmación ésta notoriamente exagerada". Así
mismo, el juzgador de segunda instancia consideró que si, según el artículo 55
del Decreto 350 de 1989, no es posible adelantar ninguna actuación judicial
cuando una sociedad es admitida al trámite de concordato preventivo, con
mayor razón resulta imposible "ordenar pagos por fuera del concordato
aprobado, así sea a través de la acción de tutela". Dentro de este contexto, si
alguno de los acreedores de la empresa en concordato considera que los
términos de este último han sido incumplidos, debe recurrir a la
Superintendencia de Sociedades para que ésta disponga la correspondiente
investigación.
Por último, el Tribunal reiteró los argumentos del juez de primera instancia en
relación con el mecanismo de la conmutación pensional.
6. La anterior decisión fue enviada a la Corte Constitucional para su eventual
revisión y, por insistencia del Defensor del Pueblo, fue seleccionada,
correspondiendo a esta Sala su conocimiento.
A juicio del Defensor del Pueblo, el trámite concordatario a que se encuentra
sometida una empresa no es óbice para que se de aplicación a las disposiciones
legales relativas a la prelación de créditos, dentro de los cuales las acreencias de
carácter laboral tienen carácter privilegiado, prioritario y preferencial. Lo
anterior determina que el pago de este tipo de créditos se someta a reglas
distintas tendentes a beneficiar a los titulares de estos derechos. Sobre este
particular, y con base en la sentencia T-323 de 1996, proferida por la Corte
Constitucional, manifestó que "las pensiones de jubilación, por tratarse de
créditos laborales privilegiados de contenido cierto e indiscutible, encaminados
a satisfacer necesidades básicas inmediatas de personas individuales, por lo
general de la tercera edad, para que cumplan en forma plena y oportuna tales
cometidos deben permanecer ajenas a las contingencias que implican los
procesos concursales, en los que se discuten los plazos y términos de otro tipo
de obligaciones".
En relación con la conmutación pensional, el Defensor estimó que las
eventualidades en las que este mecanismo es procedente, señaladas en el
artículo 2° del Decreto 2677 de 1971, no son de carácter taxativo sino
meramente enunciativo. Además, consideró que "el trato privilegiado que se le
otorga a las acreencias laborales dentro de los procesos concursales, no
descartaría la aplicación de la figura de la conmutación pensional a empresas
que se encuentran en dicha situación".
El funcionario manifestó que el trámite concordatario es de carácter aleatorio y,
por ende, no garantiza que la sociedad en concordato se recupere
económicamente. Por estas razones consideró que "frente a obligaciones
contentivas de pensiones de jubilación y con fundamento en los principios
mínimos fundamentales de trabajo -art. 53 C.N.- la figura de la conmutación
pensional pudo haber sido aplicada en el caso concreto, más aún cuando el
proceso concursal no garantiza que en un futuro pueda o no ser efectivo el
derecho de jubilación de los trabajadores accionantes".
FUNDAMENTOS
1. Según se desprende de las pruebas que obran en el expediente, los señores
Osman Torrenegra Castro y Marco Aurelio Bermúdez Forero son pensionados
de la empresa Slaconia Ltda desde los meses de enero (fol. 18) y octubre (fol.
13) de 1975, respectivamente. De igual forma, puede establecerse que se trata
de dos personas de la tercera edad, de aproximadamente 75 años de edad, que
devengan una pensión promedio de $160.000 pesos mensuales, quienes afirman
que derivan los recursos para su "congrua subsistencia y lo del diario vivir" de
las pensiones que les paga la empresa demandada.
Los actores consideran que la empresa demandada ha vulnerado sus derechos
fundamentales a la vida (C.P., artículo 11), a la salud (C.P., artículo 49), a la
seguridad social (C.P., artículo 48) y los derechos de las personas de la tercera
edad (C.P., artículo 46) al retardar, sin justificación alguna, el pago de sus
mesadas pensionales y al negarse a tramitar ante el Instituto Colombiano de los
Seguros Sociales la conmutación de las pensiones a su cargo. Por estas razones
solicitan que se ordene a la demandada que cancele las mesadas pensionales en
forma oportuna y que tramite ante el I.S.S. la conmutación de las pensiones a su
cargo.
El Juzgado Tercero de Familia de Barranquilla declaró improcedente el amparo
constitucional solicitado al considerar que Slaconia Ltda sí ha cancelado las
mesadas pensionales. En cuanto al mecanismo de la conmutación pensional, el
a-quo estimó que, en el presente caso, aquel no era procedente, como quiera
que, la situación concordataria de la empresa, que tiende a su recuperación
económica, no se inscribe dentro de ninguna de las hipótesis contempladas en
las normas que regulan la conmutación pensional y, por tanto, no era posible dar
aplicación a este mecanismo.
La Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla
confirmó la sentencia del a-quo, al estimar que, cuando una empresa se
encuentra sometida a un concordato preventivo y no cancela oportunamente las
mesadas pensionales a su cargo, ello no constituye "un atentado o amenaza seria
contra el derecho a la vida". El fallador de segunda instancia consideró que el
trámite concordatario impide cualquier actuación judicial dirigida a ordenar
pagos no incluidos dentro del concordato. En relación con la conmutación
pensional, el ad-quem prohijó los argumentos del juez de primera instancia.
Una cuestión inicial: El problema fáctico
2. Con la demanda de tutela, los actores aportaron copia de algunos de los
recibos correspondientes al pago de las mesadas pensionales de los meses de
junio y julio de 1996. A folio 11 del expediente aparece el comprobante de pago
N° 0026590, fechado el 30 de julio de 1996, a nombre de Marco Bermúdez, por
valor de $167.800 pesos, en el cual aparece en letra manuscrita la frase "recibí:
julio 11-1996". De igual forma, a folio 12 del expediente obran los
comprobantes de pago N° 0026199 y N° 0026592, fechados el 30 de junio y el
30 de julio de 1996 respectivamente, a nombre de Osman Torrenegra, ambos
por valor de $143.360 pesos, en los cuales aparecen en letra manuscrita las
frases "recibí: agosto 2/96" (comprobante N° 0026199) y "recibí: octubre
11/96" (comprobante N° 0026592).
Por su lado, la empresa demandada presentó a consideración del juez de tutela
de primera instancia una serie de recibos de pago (fols. 41 y 42) y de cheques
no reclamados (fols. 45 y 46), mediante los cuales pretendía probar que sí había
cancelado cumplidamente las mesadas pensionales de los actores. A folio 41
aparecen los recibos de pago, todos a nombre de Marco Bermúdez, N° 0026203,
correspondiente a una mesada de junio de 1996, por valor de $176.703 pesos;
N° 0026197, correspondiente a una mesada adicional de junio de 1996, por
valor de $167.868 pesos; N° 0026590, correspondiente a la mesada de julio de
1996, por valor de $167.868 pesos; y, N° 0026979, correspondiente a la mesada
de agosto de 1996, por valor de $167.868 pesos. Por su parte, a folio 42
aparecen los recibos de pago, todos a nombre de Osman Torrenegra, N°
0026199, correspondiente a la mesada de junio de 1996, por valor de $143.360
pesos; N° 0026205, correspondiente a la mesada adicional de junio de 1996, por
valor de $150.905 pesos; N° 0026592, correspondiente a la mesada de julio de
1996, por valor de $143.360 pesos; y, N° 0026981, correspondiente a la mesada
de agosto de 1996, por valor de $143.360 pesos. Si bien en los ocho recibos de
pago aparece una firma bajo la leyenda "recibí conforme" ésta es ilegible y no
se encuentra acompañada por ninguna fecha que permita verificar que las
mesadas pensionales fueron pagadas puntualmente. De otro lado, la firma que
aparece en los recibos a nombre de Osman Torrenegra también aparece en uno
de los recibos a nombre de Marco Bermúdez.
A pesar de las afirmaciones realizadas por los actores, el juez de primera
instancia consideró que la empresa había pagado oportunamente las mesadas
pensionales. No obstante, en el escrito por medio del cual impugnaron la
decisión del a-quo, los actores manifestaron que "no es cierto que la empresa
viene cumpliendo con el pago de sus pensiones, una vez causadas las mismas,
como lo afirma el juez de tutela. Porque los recibos de pago demuestran todo lo
contrario que los cheques han sido entregados con dos y tres meses de atraso,
porque no basta que la empresa los elabore sino que es menester que se ponga a
disposición de los pensionados el dinero. Y no es menos cierto que la empresa
no obstante las reiteradas veces que vamos a hacer el cobro nos dicen que no
hay dinero y hacen la entrega de los cheques cuando ellos quieren, nunca
oportunamente. Por tanto tampoco es cierto lo que dice el juez de tutela que a la
fecha del fallo se encontrasen sin reclamar las mesadas de septiembre y octubre
del presente año por parte nuestra, porque si tuvimos que instaurar la acción de
tutela fue precisamente porque no se nos había cancelado, no obstante haber
reclamado su pago" (fols. 53 y 54).
A juicio de la Sala, lo anterior pone en evidencia que, en el presente caso, se
suscita una cuestión de hecho (si el pago de las mesadas pensionales había sido
o no cumplido oportunamente) que no podía ser resuelta como lo hicieron los
jueces de tutela, quienes otorgaron, sin razón suficiente, mayor credibilidad a
las afirmaciones realizadas por la empresa demandada que a las formuladas por
los actores mediante la acción de tutela y a través de las manifestaciones
manuscritas sobre los recibos aportados.
Aunque esta Corporación no desestima el valor probatorio de los documentos
adjuntos, sí considera que, tal como fueron presentados por el apoderado de
Slaconia Ltda, no gozaban de la fuerza de convicción que les concedieron los
jueces de instancia. Para desvirtuar las afirmaciones de los actores, era
necesario demostrar - siquiera indiciariamente - que las mesadas pensionales
fueron pagadas oportunamente. Sin embargo, los recibos aportados por la
empresa sólo demuestran que al momento de intervenir en el proceso de tutela -
21 de noviembre de 1996 -, esta había cancelado las mesadas correspondientes a
los meses de junio, julio y agosto y girado los cheques - aún en su poder -
correspondientes a las mesadas de septiembre y octubre. En efecto, los recibos
aportados no contienen información alguna que le permita al juez de tutela
suponer que el dinero que se entregaba y que correspondía a las mesadas de
junio, julio y agosto, fue dado en su debida oportunidad, o si, por el contrario,
como lo afirman los actores, les fue entregado, por lo menos, con dos meses de
retraso. De otra parte, tampoco es posible afirmar que los cheques que aportó la
empresa - correspondientes a las mesadas pensionales de septiembre y octubre -
fueron oportunamente puestos a disposición de los actores y que simplemente
éstos se abstuvieron de reclamarlos. En suma, dado que la empresa no pudo
desvirtuar las reiteradas afirmaciones de los demandantes, mal podían los jueces
de instancia negar la tutela impetrada.
En tales condiciones, la Corte se pregunta si una empresa sujeta a concordato
preventivo obligatorio vulnera los derechos fundamentales de sus pensionados
cuando demora el pago de las mesadas pensionales y de las cotizaciones de
salud al I.S.S., a las que éstos tienen derecho.
El derecho fundamental a la seguridad social de las personas de la tercera
edad
3. En reiterada jurisprudencia, la Corte ha establecido que, si bien el derecho a
la seguridad social (C.P., artículo 48) no tiene, en principio, el carácter de
derecho fundamental, puede llegar a tenerlo cuando su vulneración o amenaza
pongan en peligro o afecten algún derecho fundamental per se. Sin embargo,
esta Corporación ha considerado que, en el caso de las personas de la tercera
edad (C.P., artículos 13 y 46), el derecho a la seguridad social, que se hace
efectivo a través del pago de las correspondientes mesadas pensionales y la
prestación de los servicios médico-asistenciales, adquiere el carácter de derecho
fundamental, como quiera que el mínimo vital de los ancianos, quienes se
encuentran excluidos del mercado laboral o hallan serias dificultades para
acceder a un empleo, depende por entero de los recursos que perciben por
concepto de las pensiones.
Esta Corporación ha estimado que la falta o el retraso en el pago de las mesadas
pensionales o de las cotizaciones en salud a que tienen derecho las personas de
la tercera edad, les ocasiona un perjuicio irremediable que autoriza la
procedencia transitoria de la acción de tutela, mientras se resuelven los recursos
y acciones ordinarios respectivos. Con respecto a lo anterior, esta Sala de
Revisión ha sentado la siguiente doctrina:
"En síntesis, la Corte ha entendido que el derecho a la seguridad social y
en especial el derecho a la pensión de jubilación o vejez, en los términos
definidos por la ley, constituye un derecho de aplicación inmediata en
aquellos eventos en los cuales está destinado a suplir el mínimo vital
básico de las personas de la tercera edad. Lo anterior, no sólo por su
estrecha relación con el derecho al trabajo, sino porque en tratándose de
personas cuya edad hace incierta una virtual vinculación laboral, su
transgresión compromete la dignidad de su titular, como quiera que
depende de la pensión para satisfacer sus necesidades básicas.
Sostener lo contrario implicaría desconocer evidentes razones de justicia
material que llevaron al constituyente a vincular al Estado con la garantía
de la dignidad de quienes, al término de su vida laboral, luego de
contribuir con su trabajo a la construcción de la riqueza nacional, merecen
de la sociedad, no sólo un justo reconocimiento sino una pensión
equivalente a un porcentaje de su salario, para asegurar una vejez tranquila.
Frente a este derecho, el Estado debe actuar con toda energía y prontitud,
de manera tal que quienes han adquirido, en virtud de su edad y años de
trabajo, una pensión de jubilación o vejez, no se vean, ni siquiera
transitoriamente, desprotegidos frente a actos arbitrarios o negligentes del
propio Estado o de los particulares que por ley estén obligados a asumir la
prestación social1”.
De igual forma, la Corte ha considerado que el mínimo vital de las personas de
la tercera edad no sólo resulta vulnerado por la falta de pago de las mesadas
pensionales sino, también, por el retraso injustificado en la cancelación de las
1 ST-323/96 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz).
mismas. Así, por ejemplo, si en materia de salarios 2, en ciertos casos -
básicamente aquellos en los cuales resulta comprometido el mínimo vital del
trabajador - la Corte ha entendido que el retraso en su pago vulnera su derecho a
una subsistencia digna, con mayor razón esta vulneración se produce si lo que
no se cancela oportunamente son las mesadas pensionales de las que depende
por entero la subsistencia de las personas de la tercera edad.
De otro lado, la Corte ha manifestado que el hecho de que la carga prestacional
haya sido asumida por la empresa a la cual el pensionado prestó sus servicios
durante su vida laboral, es intrascendente desde la perspectiva del cumplimiento
de los derechos fundamentales de estas personas. En efecto, los mandatos
contenidos en los artículos 13 y 46 de la Constitución vinculan a los particulares
con las misma fuerza con que vinculan al Estado. Por esta razón, aquellas
empresas privadas que hayan asumido el pago directo de las prestaciones a que
tienen derecho las personas que se hayan pensionado estando a su servicio están
obligadas, en virtud de los artículos 13, 46 y 48 de la Carta, a cancelarlas sin
dilaciones indebidas, so pena de incurrir en actos violatorios de los derechos
fundamentales de los pensionados. En relación con este punto, la Corporación
ha sostenido:
"La importancia del derecho a la seguridad social en cabeza de las
personas de la tercera edad, no se desvirtúa cuando el empleador particular
asume integralmente la carga prestacional.
En estos eventos, ya sea que la empresa tenga la obligación legal de
sufragar la pensión, que a ella esté obligada por haber omitido la
realización de los aportes obrero-patronales al sistema integral de
seguridad social, el derecho a la seguridad social merece una efectiva y
oportuna protección. En efecto, la naturaleza pública o privada del
empleador en nada cambia la gravedad de la lesión que recae sobre los
derechos fundamentales a raíz de la vulneración del derecho a la seguridad
social que concurre necesariamente a la satisfacción del mínimo vital de
las personas de la tercera edad.
En los casos en los cuales el patrono desconoce la obligación de sufragar
los gastos por concepto del pago de la pensión de jubilación y los derechos
complementarios, no sólo lesiona el derecho a la seguridad social sino la
función social que le compete en un Estado social de Derecho (C.P. art.
333) y el principio de solidaridad (C.P. art. 1), que tienden a matizar la
desigualdad existente, imprimiendo a la empresa determinadas cargas
públicas para garantizar una equitativa distribución de los bienes sociales.
2ST-063/95 (MP. José Gregorio Hernández Galindo); ST-606/95 (MP. Fabio Morón Díaz); ST-613/95 (MP.
Fabio Morón Díaz); ST-051/96 (MP. Vladimiro Naranjo Mesa); ST-146/96 (MP. Carlos Gaviria Díaz); ST-
202/96 (MP. Vladimiro Naranjo Mesa); ST-210/96 (MP. Vladimiro Naranjo Mesa); ST-437/96 (MP. José
Gregorio Hernández Galindo); ST-479/96 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz); ST-565/96 (MP. Eduardo
Cifuentes Muñoz); ST-641/96 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz); ST-642/96 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz);
ST-019/97 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz); ST-081/97 (MP. José Gregorio Hernández Galindo).
De igual manera, la omisión del empleador es incompatible con la
confianza depositada por el trabajador. El principio de la buena fe (C.P.
art. 83), resulta de este modo claramente quebrantado3”.
Concordato y pago oportuno de pensiones
4. En la sentencia de segunda instancia, el Tribunal de tutela afirmó que, por
encontrarse sometida al trámite de un concordato preventivo obligatorio, la
empresa demandada, al retardar el pago de las mesadas pensionales de los
actores, no vulneró ninguno de los derechos fundamentales de éstos, como
quiera que, por una parte, la situación concordataria permite suponer que
Slaconia Ltda presenta una serie de dificultades económicas que autorizan el
retardo en el pago de las anotadas pensiones y, de otro lado, la finalidad del
concordato consiste, precisamente, en la recuperación y conservación de la
empresa como unidad de explotación económica y fuente generadora de
empleo. Ciertamente, el ad-quem manifestó que "como consta en el certificado
de la Cámara de Comercio, ya se llegó por la empresa y sus acreedores a un
acuerdo concordatario; si la sola admisión a concordato impide -según el
artículo 55 del Decreto 350- adelantar alguna actuación judicial en
contravención a lo dispuesto por el Título II del mismo decreto, incurriendo el
juez que lo haga en causal de mala conducta, con mayor razón no resulta posible
ordenar pagos por fuera del concordato aprobado, así sea a través de la acción
de tutela".
La Sala considera que la situación concordataria es un elemento relevante a fin
de determinar si una empresa vulneró o no los derechos fundamentales de sus
pensionados. En esta circunstancia, el juicio efectuado por el juez constitucional
podría en un evento extremo ser menos estricto que en el caso de que se tratara
de una empresa sin dificultades económicas. No obstante, resulta inaceptable
cualquier argumento que tienda a erigir el concordato preventivo obligatorio en
una patente de corso para que las empresas privadas, vinculadas a los mandatos
contenidos en los artículos 13, 46 y 48 de la Constitución, vulneren los derechos
fundamentales de sus pensionados.
Según el artículo 94 de la Ley 222 de 1995, el concordato preventivo
obligatorio tiene como finalidad "la recuperación y conservación de la empresa
como unidad de explotación económica y fuente generadora de empleo, así
como la protección adecuada del crédito". El artículo 121 de la misma ley
establece que los créditos laborales (salarios, mesadas pensionales, prestaciones
sociales y aportes para seguridad social) que se causen con posterioridad a la
apertura del concordato deberán ser pagados como gastos de administración. A
su turno, el artículo 147 de la Ley 222 de 1995 dispone que las obligaciones
posconcordatarias, entre las cuales se incluyen los gastos de administración,
deberán ser pagadas en forma preferente y no estarán sujetas al sistema de pago
de deudas que se establezca en el concordato.
3 ST-323/96 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz).
Desde el punto de vista de la prelación de créditos, el artículo 36 de la Ley 50
de 1990, modificatorio del artículo 157 del Código Sustantivo del Trabajo y del
artículo 2495 del Código Civil, determina, por una parte, que los créditos
laborales pertenecen a la primera clase de créditos de que trata el artículo 2495
del Código Civil y tienen privilegio excluyente sobre todos los demás y, por
otro lado, que el "juez civil que conozca el proceso de concurso de acreedores o
de quiebra dispondrá el pago privilegiado y pronto de los créditos a los
trabajadores afectados por la quiebra o insolvencia del empleador". Las
anteriores disposiciones, analizadas a la luz del nuevo régimen sobre
procedimientos concursales, contemplado en la Ley 222 de 1995, permite
concluir que los créditos de carácter laboral gozan de una prelación absoluta -
no sólo constitucional, sino legal - al momento de efectuarse el pago de los
créditos concordatarios así como de los gastos de administración.
Esta Corporación se ha ocupado de la cuestión relativa a los derechos
fundamentales de los pensionados de una empresa sometida al trámite de
concordato preventivo obligatorio, en los siguientes términos:
"El concordato preventivo obligatorio, regulado por el Decreto 350 de
1989 y, actualmente, por la Ley 222 de 1995, es un procedimiento que
tiene como fin la recuperación y la conservación de la empresa, como
unidad económica y como fuente generadora de empleo, y que apareja la
defensa del crédito como institución esencial de la economía de mercado.
A diferencia de la liquidación o concurso liquidatorio, la decisión de
convocar a un concordato preventivo supone que la empresa está en
capacidad de absorber los gastos regulares de administración y, además, es
susceptible de recuperarse como una unidad productiva de explotación
económica.
A este respecto, resulta importante citar el Oficio 25636, de diciembre 3 de
1993, expedido por la Superintendencia de Sociedades, y que en la parte
pertinente señala:
'El legislador supone que la sociedad que sea admitida o convocada
al trámite de un concordato preventivo obligatorio está en
condiciones de atender, al menos, los gastos de administración
ordinarios y los de conservación de los bienes del empresario, pues
de otro modo no podría conservarse y recuperarse como unidad de
explotación económica y fuente generadora de empleo, que son, a
la vez que fines, los presupuestos fundamentales del proceso
concordatario.
Los gastos de administración causados durante el trámite del
concordato y su vigencia, corresponden a obligaciones que se
causan con posterioridad a la fecha de apertura del concordato.
Estas obligaciones constituyen créditos no concordatarios, y
precisamente por esta razón no están sujetas al sistema que en el
concordato se establezca para el pago de las acreencias
concordatarias.
Sobre las obligaciones que constituyen créditos no concordatarios
prescribe la ley que se pagarán “ ... de preferencia ...”, cuyo alcance
no es otro que, cuando se hagan exigibles. Y en caso de no pago a
su exigibilidad, bien puede intentarse su cobro por medio de la
fuerza persuasiva de la justicia ordinaria con todas sus
consecuencias, vale decir, constituyendo las medidas cautelares que
sean del caso y solicitando su registro en las oficinas pertinentes'.
En las condiciones descritas, resulta claro que el proceso concursal no es
óbice para que el empleador pueda sufragar los gastos de administración,
dentro de los cuales se encuentra el pago de las mesadas pensionales
causadas durante su trámite, las que deberán ser pagadas de preferencia, no
sólo porque se trata de créditos laborales - destinados a atender las
necesidades básicas inmediatas -, sino por el imperativo constitucional
que vincula, tanto a los particulares como al Estado, a proteger, en forma
prevalente, a las personas de la tercera edad (C.P. art. 13 y 46)"4.
Con base en las anteriores consideraciones, la Sala estima que el hecho de que
la empresa Slaconia Ltda haya sido admitida al trámite de un concordato
preventivo obligatorio a partir del mes de agosto de 1996, no constituye excusa
válida para justificar el no pago o el pago retrasado de las mesadas pensionales
y de las cotizaciones al I.S.S. a que tienen derecho los demandantes. Si bien,
como ya antes se advirtió, no es claro que la demandada haya incurrido en las
conductas omisivas alegadas por los actores, no sobra reiterar que cualquier
actuación en el sentido por ellos indicado es vulneratoria de su derecho
fundamental a la seguridad social, como que se trata de personas de la tercera
edad cuya subsistencia básica depende del pago cumplido de las mesadas
pensionales (C.P., artículos 1°, 13, 46 y 48).
Concordato y conmutación pensional
5. El Defensor del Pueblo manifestó a esta Corporación que "no debe
desconocerse que un acuerdo concordatario no siempre garantiza en términos
absolutos la recuperación de los negocios del deudor en graves y serias
dificultades en el cumplimiento de sus obligaciones presentes y futuras. Su
efectividad, como toda actividad humana, no solamente está sujeta a factores de
orden económico, sino a otros de distinta naturaleza - políticos y sociales - o
simplemente al alea de las contingencias".
En consecuencia, este funcionario prohíja la petición de los actores, en el
sentido de ordenar a la empresa demandada que solicite ante el I.S.S. la
realización de una conmutación pensional.
4 ST-323/96 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz).
6. El ordenamiento jurídico colombiano contempla un mecanismo dirigido a
salvaguardar el derecho fundamental a la seguridad social de los pensionados de
aquellas empresas que han asumido el pago de la carga prestacional y que se
encuentran en una situación económica tal que puede poner en peligro la
efectividad del anotado derecho fundamental.
Los Decretos 2677 de 1971 y 1572 de 1973 regulan el mecanismo denominado
conmutación pensional. El artículo 1° del Decreto 2677 de 1971 establece que
la conmutación es un mecanismo excepcional en virtud del cual el I.S.S.
sustituye a una empresa en el pago de las pensiones legales y convencionales.
Por su parte, el artículo 2° del mismo decreto, en relación con la procedencia del
mencionado mecanismo, dispone:
"Artículo 2°.- Habrá lugar a conmutación cuando una empresa nacional o
extranjera con pensiones de jubilación pendientes, entre en proceso de
cierre o liquidación, o en notable estado de descapitalización, disminución
de actividades o desmantelamiento que pueda hacer nugatorio el derecho
de jubilación de los trabajadores".
La conmutación pensional podrá ser solicitada, ante el Director del I.S.S., por
los trabajadores, por éstos y la empresa en forma conjunta o, de oficio, por el
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (Decreto 2677 de 1971, artículo 4°;
Decreto 1572 de 1973, artículo 1°). El inciso segundo del artículo 1° del
Decreto 1572 de 1973 dispone que, una vez que el Director del I.S.S. reciba la
solicitud de conmutación pensional, dará traslado de ella al Ministro de Trabajo
y Seguridad Social para que éste, con el concurso de las entidades encargadas
de la vigilancia del patrono o de la empresa de que se trate (vgr.
Superintendencia de Sociedades), califiquen la situación de liquidación,
descapitalización, disminución de actividades o desmantelamiento (Decreto
2677 de 1971, artículo 2°) mediante los estudios e investigaciones que sean
necesarios. De otra parte, el artículo 2° del Decreto 1572 de 1973 establece que
el Ministro de Trabajo podrá ordenar de oficio los estudios antes mencionados
y, en caso de considerarlo pertinente, solicitará él mismo la conmutación al
I.S.S.
Cuando el concepto del Ministerio del Trabajo sea favorable a la conmutación,
el I.S.S. aceptará la solicitud, previo el trámite establecido en el artículo 4° del
Decreto 1572 de 1973 y 5° del Decreto 2677 de 1971 (Decreto 1572 de 1973,
artículo 3°). El cálculo de la suma que la empresa que se encuentre en alguna de
las situaciones señaladas en el artículo 2° del Decreto 2677 de 1971 deberá
cancelar al I.S.S. para que éste asuma el pago de las obligaciones pensionales,
así como la cancelación de la misma se rigen por las reglas fijadas en los
artículos 4° a 11 del Decreto 1572 de 1973.
7. La Sala se pregunta si los derechos fundamentales de los pensionados de una
empresa que ha asumido directamente el pago de la carga prestacional resultan
amenazados cuando ésta es admitida al trámite de un concordato preventivo
obligatorio. De ser ello así, la pregunta se extendería a la procedencia de la
acción de tutela con el fin de ordenar la conmutación pensional.
Nada garantiza que una empresa sometida a un concordato preventivo
obligatorio superará sus dificultades económicas y, luego de que ésto ocurra,
podrá continuar con su objeto social. Por el contrario, en la medida en que sólo
aquellas empresas que se encuentran en "graves y serias dificultades" para el
cumplimiento oportuno de sus obligaciones o que se teme que puedan llegar a
esta situación (Ley 222 de 1995, artículo 91), pueden ser admitidas al trámite
concordatario, el riesgo de que la situación económica se torne aún más grave,
llegando incluso al punto de ser necesario liquidar la sociedad, es inherente a la
esencia misma del concordato.
En tales circunstancias, es claro que la efectividad de las obligaciones laborales
de una empresa sometida a concordato, pese a contar con la garantía de su pago
prevalente y preferencial, está sometida al alea propia de todo proceso
concursal. En efecto, es ciertamente factible que la no recuperación económica
de la sociedad haga peligrar el pago de estas obligaciones o, en caso de que la
sociedad deba ser liquidada, que el patrimonio no sea suficiente para cubrir la
integridad del pasivo laboral. Por este motivo, es posible afirmar que el derecho
fundamental a la seguridad social de los pensionados de una empresa sujeta a un
trámite concordatario se encuentra sometido a un riesgo mayor que puede
amenazar su efectividad.
La jurisprudencia de esta Corporación5 ha señalado, en repetidas
oportunidades, que el derecho a la seguridad social es fundamental en
tratándose de las personas de la tercera edad, éste puede resultar comprometido
de dos maneras: (1) por vía de una lesión directa; y, (2) por vía de una amenaza
que ponga en peligro su efectividad. Esto último, junto con lo afirmado en el
párrafo precedente, impone concluir que el derecho fundamental a la seguridad
social de los pensionados de cualquier empresa sometida a un proceso concursal
enfrenta un riesgo mayor que amenaza su efectividad, frente al cual la acción de
tutela sería el mecanismo prima facie adecuado para conjurar dicha amenaza,
cuando ella se torna manifiesta.
8. No obstante, la Sala opina que el riesgo mencionado que se cierne sobre el
derecho fundamental a la seguridad social de los pensionados de una empresa
sujeta al trámite de un concordato preventivo obligatorio, se encuentra
controlado si las autoridades administrativas responsables de velar por que tales
derechos no se hagan nugatorios, - la Superintendencia de Sociedades (Ley 222
de 1995, artículo 90) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (C.S.T.
artículo 485) -, asumen plenamente el cumplimiento de las funciones que, en
estas materias, la Constitución y la ley les han encomendado.
Podría argumentarse que las competencias de la Superintendencia de
Sociedades se contraen exclusivamente a lograr un acuerdo entre los acreedores
5 ST-019/97 (MP. Eduardo Cifuentes Muñoz).
y la empresa en concordato acerca del pago de los créditos concordatarios
contraídos por aquélla. Sin embargo, la Corte considera que el cometido que la
Constitución y la ley han encomendado a la Superintendencia de Sociedades,
esto es la inspección, vigilancia y control sobre las sociedades mercantiles
(C.P., artículo 189-24), implica una serie de facultades que, pese a no estar
definidas de manera detallada, son necesarias para el cabal cumplimiento de los
fines para los que fue creada. Sobre este particular, esta Corporación ha
manifestado:
"La Corte Constitucional ha puesto de presente en procesos anteriores, en
los que se debatieron temas afines al ahora abordado, que fines
constitucionales como los que se persiguen mediante las funciones de
inspección, vigilancia y control quedarían desprovistos de eficacia si el
conocimiento de las situaciones concretas capaces de desvirtuarlos y la
adopción de las medidas y correctivos pertinentes quedaran librados “de
manera exclusiva y excluyente” a la normatividad genérica prevista en la
ley e incluso a la regulación más específica de los decretos
gubernamentales que desarrollan esas leyes.
Ha enfatizado la Corporación que es indispensable la previsión de órganos
que, dotados de la suficiente agilidad, sean idóneos para adelantar las
indagaciones indispensables y para que una vez constatadas en la práctica
situaciones anómalas o merecedoras de correctivos, dispongan de las
competencias y de los instrumentos específicos que les permitan reaccionar
inmediatamente para hacer efectivas las reglas básicas que guían su
actuación y, además, las políticas estatales.
De poco serviría a la Superintendencia de Sociedades estar en condiciones
de verificar el estado de las sociedades sometidas a su control si, de otra
parte, se le prohibiera proceder a tomar y a aplicar oficiosamente las
medidas que, atendidas las circunstancias concretas, estime necesarias,
dejando librados la suerte de la empresa y, lo que es más importante, el
interés público comprometido, al criterio egoísta del deudor (…)" 6.
A la luz de estos postulados, la Sala considera que la labor de inspección,
vigilancia y control de la Superintendencia de Sociedades no sería completa si
sus funciones estuvieran relacionadas sólo con las obligaciones concordatarias.
Ciertamente, "la recuperación económica de la empresa como unidad de
explotación económica y fuente generadora de empleo" (Ley 222 de 1995,
artículo 94), como objetivo primordial del concordato preventivo obligatorio,
no depende exclusivamente del acuerdo concordatario que se alcance entre la
empresa y sus acreedores para el pago de los créditos contraídos con
anterioridad a la apertura del trámite concursal sino, también, de que la sociedad
cancele oportunamente sus gastos de administración y otro tipo de obligaciones
posconcordatarias.
6 SC-233/97 (MP. Fabio Morón Díaz).
La falta de pago o el pago atrasado de obligaciones de esta índole no puede ser
un hecho indiferente para el concordato y las autoridades encargadas de
tramitarlo, como quiera que este proceso concursal presupone que la empresa se
encuentra en un nivel de actividad que, por lo menos, genera los recursos
suficientes para honrar los créditos y gastos posconcordatarios. Dicho de otro
modo, cuando una sociedad en concordato deja de pagar o retrasa
injustificadamente el pago de las obligaciones posconcordatarias, ello implica
que los supuestos del concordato preventivo obligatorio han dejado de existir y
la empresa debe ser liquidada. Según el artículo 85-7 de la Ley 222 de 1995, la
Superintendencia de Sociedades tiene la facultad para convocar de oficio a la
sociedad al trámite de un proceso concursal (concordato o concurso
liquidatorio), lo cual determina que si esa autoridad administrativa constata que
por las razones indicadas los supuestos en que se funda el concordato ya no
existen, está obligada a convocar, de oficio, a la empresa al trámite de un
concurso liquidatorio. No puede olvidarse que, en casos como el presente, está
de por medio el mínimo vital de los pensionados.
Adicionalmente, la Sala estima que la extensión del control y vigilancia de la
Superintendencia de Sociedades a los gastos de administración consistentes en
el pago de mesadas pensionales y cotizaciones al I.S.S. se fundamenta, también,
en la obligación del Estado de proteger a los sectores más débiles y vulnerables
de la población, dentro de los cuales se encuentran comprendidas las personas
de la tercera edad (C.P., artículos 13 y 46).
La facultad de inspección, control y vigilancia sobre las sociedades
mercantiles en el Estado Social de Derecho
9. En opinión de la Corte, las funciones de inspección y vigilancia sobre las
sociedades mercantiles que la Constitución ha otorgado al Presidente de la
República (C.P., artículo 189-24) y que éste ejerce por intermedio de la
Superintendencia de Sociedades, tienen una especial relevancia constitucional
en razón de la función social que, según el artículo 333 de la Carta, corresponde
cumplir a la empresa dentro del Estado Social de Derecho.
La empresa, vista desde esta nueva perspectiva constitucional, se erige, como el
propio Estatuto Superior lo plantea, en base del desarrollo económico y, por
ende, en fuerza motora del bienestar de los individuos. Esta nueva concepción
de la actividad empresarial implica que ella se encuentre inescindiblemente
relacionada con la efectividad de valores, principios y derechos constitucionales
tales como la dignidad de la persona (C.P., artículo 1°), el libre desarrollo de la
personalidad (C.P., artículo 16), el derecho al trabajo (C.P., artículo 25) y la
libertad de escoger profesión u oficio (C.P., artículo 26). En efecto, la empresa
se constituye en uno de esos ámbitos privilegiados dentro de los cuales la
persona puede desarrollar su libertad y sus anhelos de realización a través del
ejercicio de una profesión u oficio determinados. Es así como el valor del
trabajo cobra una especial significación dentro del ámbito de la actividad
empresarial.
Desde esta óptica, la empresa que concibe la Constitución Política es una
empresa con forma y rostro humanos y a la altura del principio de dignidad de la
persona. La Corte rechaza cualquier concepción de la actividad empresarial que
tienda a convertirla en instrumento de alienación del individuo o en un
instrumento cuyo único objetivo sea la pura y simple reproducción del capital,
en detrimento de la dignidad e intereses de las personas que, por medio de su
trabajo diario, contribuyen, día a día, a la construcción de la riqueza nacional.
La Constitución concede un altísimo valor a la participación de los trabajadores
en la construcción de la empresa y, por ello, ha consagrado una serie de
garantías tendentes a reforzar esa participación. En efecto, el artículo 25 erige al
trabajo en derecho y obligación social que goza de la especial protección del
Estado; el artículo 57 determina que la ley podrá establecer estímulos y medios
para que los trabajadores participen en la gestión de las empresas; el artículo 60
determina que cuando el Estado enajene su propiedad en alguna empresa deberá
tomar las medidas necesarias para democratizar esa propiedad y ofrecer a los
trabajadores y a las organizaciones solidarias y de trabajadores condiciones
especiales de acceso a la misma; y, el artículo 333 indica que el Estado
fortalecerá las organizaciones solidarias y el desarrollo empresarial.
10. La Sala estima que la consecuencia natural que se desprende de esta nueva
concepción de la empresa y de la actividad empresarial consiste, como ya se
anotó, en la modificación de las funciones y competencias de la
Superintendencia de Sociedades en materia de inspección y vigilancia de las
sociedades mercantiles. Lo anterior apareja, lógicamente, que las tareas de la
anotada autoridad administrativa en materia de procesos concursales no se
dirijan meramente hacia la recuperación económica de la empresa sino también
hacia su conservación como ámbito en el cual la libertad y la dignidad se
proyectan y desarrollan a través del trabajo humano. El propio artículo 94 de la
Ley 222 de 1995 subraya esta nueva dimensión del concordato cuando establece
que su objeto reside en "la recuperación y conservación de la empresa como
unidad de explotación económica y fuente generadora de empleo".
A juicio de la Corte, una autoridad administrativa con una misión constitucional
de tanta monta no puede burocratizarse y reducir sus funciones de inspección y
vigilancia y, especialmente, sus responsabilidades en el trámite del concordato
preventivo obligatorio, a meros procedimientos formalistas que en nada
contribuyen a la efectividad de los derechos de los trabajadores y pensionados
de la empresa sometida al trámite concursal. Con respecto a este punto, la Sala
no duda en afirmar que, en tanto el mínimo vital de muchos trabajadores y
pensionados se encuentre en juego, el trámite del proceso concursal debe
caracterizarse por su eficiencia, por la prontitud con que las autoridades
encargadas den respuesta a las peticiones de los pensionados y trabajadores y,
sobre todo, por tratar de prever y conjurar todas aquellas situaciones que puedan
llegar a determinar que los derechos de estas personas resulten inanes.
La viabilidad de la conmutación pensional en el caso bajo estudio
11. Como ya antes se anotó, una empresa en proceso concordatario no se
inscribe, en principio, dentro de ninguno de los supuestos de hecho
contemplados en el artículo 2° del Decreto 2677 de 1971, que hacen procedente
el mecanismo de la conmutación pensional. A este respecto, advierte la Corte
que, dada la característica esencial del concordato como un mecanismo tendente
a la recuperación económica de la empresa, ordenar una conmutación pensional
entre una sociedad sometida a ese trámite concursal y el I.S.S. podría implicar el
desmantelamiento económico de aquella y, por tanto, su muerte.
Sin embargo, también es cierto que, como lo afirma el Defensor del Pueblo,
durante el proceso concordatario la empresa puede no recuperarse. La misión
que la Constitución impone a la Superintendencia de Sociedades de velar por
que los derechos de los pensionados de una empresa sometida a un concordato
preventivo no resulten desconocidos y conserven su carácter prevalente y
preferencial, impone a esta entidad la obligación de estar vigilante y de adoptar
oportunamente todas las medidas necesarias para salvaguardar estos derechos
en caso de que la situación económica de la empresa se deteriore. A juicio de la
Sala, si la crisis económica de la empresa, es de tal dimensión que las causales
que autorizan la viabilidad del proceso concordatario, desaparecen, la primera
obligación de la Superintendencia de Sociedades consiste en decretar la apertura
de un proceso liquidatorio, dirigido a cancelar las acreencias de la empresa
según las reglas legales de prelación de créditos y, en consecuencia, permitir en
forma prioritaria la conmutación pensional, con el fin de salvaguardar la
integridad de los derechos de los pensionados.
12. En el caso sub-lite, los actores solicitaron a los jueces de tutela que
ordenaran a Slaconia Ltda que tramitara un proceso de conmutación pensional
ante el I.S.S., con el fin de garantizar la integridad de su derecho fundamental a
la seguridad social.
Esta Sala de Revisión carece de los elementos fácticos necesarios para
determinar si la empresa demandada se encuentra dentro de alguna de las
eventualidades señaladas en el artículo 2° del Decreto 2677 de 1971 que
autorizarían la procedencia de una conmutación pensional. Además, salvo casos
excepcionales en los cuales por omisión de las autoridades se pone en riesgo un
derecho fundamental, el juez constitucional no puede sustituir a las entidades
encargadas de cumplir las funciones de inspección, control y vigilancia
anotadas y que cuentan con los instrumentos técnicos para determinar si una
sociedad puede o no conmutar con el I.S.S. la carga prestacional a su cargo y
para garantizar los derechos fundamentales amenazados.
Sin embargo, la Corte sí puede ordenar a la Superintendencia de Sociedades que
asuma plenamente su misión constitucional de velar por los derechos
prestacionales de los pensionados de la empresa Slaconia Ltda y que, en
cumplimiento de ello, determine, mediante un estudio detallado de la situación
financiera de esta sociedad, si debe continuar sometida al trámite concordatario.
En caso de encontrar que las causales del concordato preventivo obligatorio han
dejado de existir y la empresa se encuentra en alguno de los supuestos de
liquidación obligatoria, la Superintendencia deberá adoptar todas aquellas
medidas necesarias para que la empresa pueda proceder prioritariamente a una
conmutación de su carga prestacional con el I.S.S., con miras a la salvaguarda
del derecho fundamental a la seguridad social de los pensionados de Slaconia
Ltda.
La Superintendencia de Sociedades y el Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social no pueden asistir como espectadores impasibles a la descapitalización de
una empresa sometida al trámite de un concordato preventivo obligatorio, so
pretexto de que sus competencias no les permiten controlar el pago de los gastos
de administración de esa sociedad. Esto, cuando se encuentra de por medio el
derecho fundamental a la seguridad social de personas de la tercera edad,
equivale a una violación de este derecho y a un incumplimiento de las
obligaciones estatales de especial protección referidas a los grupos más débiles
de la población (C.P., artículos 13 y 46).
Empero, la acción de tutela no es procedente para solicitar la conmutación
pensional, cuando no resulten demostradas las omisiones de las autoridades
competentes en el sentido antes anotado, las cuales, a juicio de la Sala, se
producen tan pronto dejan de existir los supuestos fácticos del concordato
preventivo obligatorio y la Superintendencia de Sociedades, pese a estar
advertida de la gravedad del asunto, omite realizar los deberes constitucionales
a cuyo cumplimiento se encuentra sujeta.
DECISION
En mérito de lo expuesto, la Sala Tercera de Revisión,
R E S U E L V E:
Primero.- REVOCAR, la sentencia de diciembre 13 de 1996, proferida por la
Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla y, en
consecuencia, CONCEDER la tutela del derecho fundamental a la seguridad
social de los demandantes, por estar comprobada su lesión al mínimo vital.
Segundo.- PREVENIR, al representante legal de la empresa Slaconia Ltda para
que, a partir de la notificación de la presente sentencia, pague en forma
oportuna las mesadas pensionales y las cotizaciones al I.S.S. a que tienen
derecho los actores.
Tercero.- ORDENAR, al Juez Tercero de Familia de Barranquilla que vigile
que la empresa Slaconia Ltda cancele puntualmente las mesadas pensionales y
las cotizaciones al I.S.S. a que tienen derecho los demandantes.
Cuarto.- ORDENAR al Ministro de Trabajo y Seguridad Social que asuma la
competencia que le otorgan el artículo 4° del Decreto 2677 de 1971 y el artículo
1° del Decreto 1572 de 1973 con el fin de que ordene los estudios que se
mencionan en las normas antes anotadas y determine si se dan o no los
supuestos que autorizarían la procedencia de una conmutación pensional entre
la empresa Slaconia Ltda y el I.S.S. En caso de encontrar que tales supuestos se
verifican, solicitará al director del I.S.S. que la mencionada conmutación
pensional se lleve a cabo, previa petición a la Superintendencia de Sociedades
para que ésta lleve a cabo los trámites de su competencia, necesarios para que
pueda procederse a la conmutación.
Quinto.- ORDENAR al Superintendente de Sociedades que realice un estudio
detallado de la situación financiera de la empresa Slaconia Ltda, con el fin de
determinar si las causales que determinaron que fuera sometida al trámite del
concordato preventivo obligatorio aún subsisten. En caso de encontrar que estas
causales han dejado de existir y se presenta alguno de los supuestos que
autorizan la liquidación obligatoria, la Superintendencia deberá adoptar todas
aquellas medidas necesarias para que la empresa pueda proceder a una
conmutación de su carga prestacional con el I.S.S., con miras a la salvaguarda
del derecho fundamental a la seguridad social de los pensionados de Slaconia
Ltda.
Sexto.- LIBRESE comunicación al Juzgado Tercero de Familia de
Barranquilla, con miras a que se surta la notificación de esta providencia, según
lo establecido en el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.
Cópiese, notifíquese, comuníquese, cúmplase e insértese en la Gaceta de la
Corte Constitucional.
EDUARDO CIFUENTES MUÑOZ
Magistrado Ponente
CARLOS GAVIRIA DIAZ
Magistrado
JOSE GREGORIO HERNANDEZ GALINDO
Magistrado
MARTHA VICTORIA SACHICA DE MONCALEANO
Secretaria General