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Adviento 2015

El documento presenta un subsidio vocacional para el tiempo de Adviento 2015, enfocado en la reflexión y preparación espiritual para la llegada de Jesús y el Año Santo de la Misericordia. Se proponen encuentros y actividades que invitan a los participantes a profundizar en su vocación cristiana y en la práctica de la misericordia, utilizando dinámicas grupales y momentos de oración. Se enfatiza la importancia de estar preparados y comprometidos con la misión que Dios encomienda a cada uno en su vida personal y comunitaria.

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Adviento 2015

El documento presenta un subsidio vocacional para el tiempo de Adviento 2015, enfocado en la reflexión y preparación espiritual para la llegada de Jesús y el Año Santo de la Misericordia. Se proponen encuentros y actividades que invitan a los participantes a profundizar en su vocación cristiana y en la práctica de la misericordia, utilizando dinámicas grupales y momentos de oración. Se enfatiza la importancia de estar preparados y comprometidos con la misión que Dios encomienda a cada uno en su vida personal y comunitaria.

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Subsidio vocacional

para el tiempo de adviento 2015


Equipo Nacional de Pastoral Vocacional
PRESENTACIÓN
El tiempo de adviento con el que se abre el año litúrgico, ha sido una oportunidad
magnífica para desarrollar una serie de talleres y encuentros de reflexión vocacional y
de iniciación en el misterio de la encarnación del Hijo de Dios. También es el tiempo
propicio para disponer nuestros corazones a una preparación sincera y profunda de la
segunda venida del Señor Jesús y a la celebración de la Navidad.

Sin duda, la experiencia que cada animador vocacional realiza en su Diócesis o


comunidad religiosa va a enriquecer este material y lo adaptará a las distintas realidades
de los grupos a los que se quiera dirigir y a sus diversas necesidades.

Es deseable, que muchos otros agentes de pastoral (quienes trabajan con los niños,
jóvenes, pequeños grupos de familias, etc.) se vinculen a esta bonita experiencia de
preparación y disposición de los corazones a las celebraciones de la navidad y, a la vez, se
permitan contemplar el proyecto de vida personal y comunitario que Dios quiere
realicemos como respuesta a su presencia amorosa entre nosotros y su llamada a servir.

La experiencia de iniciar el año litúrgico con una serie de


reflexiones con “énfasis vocacional” como expresión de
nuestra responsabilidad, en cuanto que no podemos dejar
Varios motivos pasar ningún momento del año sin cumplir la misión que el
nos llevan a Señor nos encomienda, “La mies es mucha, y los obreros pocos.
realizar este material Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies”
Lc. 10,2.

El comienzo del año jubilar el próximo 8 de diciembre con el lema “Misericordiosos


como el Padre”, convocado en el marco del 50 aniversario de la ceremonia de clausura
del Concilio ecuménico,Vaticano II, hace que estos días se conviertan en un tiempo de
gracia para volver a Dios, para dejar que el proyecto personal y comunitario de vida se
impregne del amor misericordioso del Padre y reconciliados, sirvamos con generosidad
en la construcción de una nueva sociedad.
El tiempo litúrgico del adviento posee un significado muy especial y profundo para la vida
de los que creemos en Cristo ya que no se ha profundizado suficientemente lo que
significa ser cristiano y, en muchos ambientes, se ha desvirtuado. Con los encuentros
propuestos, queremos aportar a la reflexión y vivencia de esta época del año, como
tiempo de espera del nacimiento del Salvador y de su segunda venida, tiempo
privilegiado para venerar y contemplar a María, nuestra madre, en espera amorosa del
nacimiento de su Hijo; también será el tiempo de la Iglesia misionera que ora y espera la
intervención definitiva de Dios en la historia.
Espero que este material sea aprovechado como instrumento eficaz
para seguir cultivando en el corazón de los bautizados la fe, la
esperanza y la caridad, traducida en servicio y ayuda a los demás.
Encuentro I
Primer
Domingo de Adviento

Objetivo Específico

Disponernos para el inicio del tiempo del adviento, preparar el corazón para la
celebración de la apertura del año santo de la misericordia, profundizar en el misterio de
la vocación cristiana, del llamado que Dios nos hace a servir en su Iglesia.

60

Tiempo: Una hora.

Actividad de impacto

Quien dirige el encuentro debe tener en cuenta:

ü La participación de todos los integrantes del grupo, sea un grupo de niños, jóvenes o
familia. (prever los signos para cada encuentro, en este caso la luz y la corona para el
momento celebrativo)
ü Invitar a todos para que se reúnan en un círculo.
ü El animador se ubica en el centro con un palo de escoba, apoyando un extremo en el
suelo y el otro extremo con un dedo.
ü Luego dice el nombre de uno de los integrantes del grupo y suelta inmediatamente el
“palo de escoba” para que la persona que fue nombrada no lo deje caer y lo
sostenga.
ü Así, sucesivamente se repite el ejercicio varias veces.
ü Luego el animador del encuentro los invita a sentarse y genera una breve reflexión
con algunas preguntas.
¿Cómo se sintieron haciendo el ejercicio?
¿Qué paso con los que dejaron caer el palo de escoba?
Y los que llegaron a tiempo para sostenerlo ¿Por qué pudieron llegar?

ü El animador concluye este momento con estas breves palabras:

Podemos decir que “el palo de escoba” puede representar la misericordia, nuestra fe,
nuestras esperanzas, nuestros hogares, nuestra propia vocación. No podemos dejar caer
la misión que el Señor nos ha pedido. Cuando la tenemos en nuestras manos puede estar
segura, mantenerse en pie, pero no solo somos responsables del propio proyecto de vida,
somos responsables también de la vida y vocación de los demás, estoy llamado a
responsabilizarme, a estar atento, despierto, preparado, siempre misericordioso, para
cuando me llamen a ayudar a sostener la vida y la esperanza de los demás.

ü El animador invita a escuchar la Palabra de Dios y pide que ella sea luz para nuestros
pasos. (Se puede cantar: “Tu Palabra es luz que ilumina nuestro caminar, (bis) habla
Señor, habla a tu pueblo queremos escuchar tu voz (bis))

Iluminación bíblica

ü El animador lee el texto una vez, e invita a un participante a leerlo, bien sea de la Biblia
o de la proyección si se está haciendo.
Lc. 21,25-28.34-36

Pautas de meditación

ü Luego de la lectura del texto el animador genera un espacio para compartir algunas
preguntas en el grupo.

¿Qué les llamó la atención del texto?


¿Qué nos puede estar pidiendo el Señor en esta Palabra?
¿A qué cambio de actitud me siento motivado en este encuentro con el Señor en su
Palabra?

ü El animador propicia la participación de los integrantes del grupo, luego, puede


terminar compartiendo estas breves ideas.

Hoy cuando empezamos este nuevo año litúrgico, próximos a iniciar el año Santo de la
Misericordia, estamos invitados a despertar, a hacer un renovado propósito de luchar
por ser cada día más santos, a ser misericordiosos para que el Padre del cielo sea
misericordioso con nosotros.
La Palabra de Dios nos invita a estar siempre preparados, con un
corazón transparente, lleno de amor por los hermanos, lejos de las
maldades que entorpecen nuestro encuentro con el Señor Jesús.
«Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje,
por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida» (Lc 21,34).

El creyente de hoy no puede ser de momentos, la respuesta a la llamada que Jesús hace a
cada corazón a levantarse y estar despierto no puede ser intermitente, de momentos, la
respuesta ha de ser permanente, por eso el Señor nos dice “Estad en vela, pues, orando
en todo tiempo” (Lc 21,36). Esta es la verdadera medida del amor, de la fidelidad que el
Señor nos exige cuando empezamos a seguirlo, a ser sus discípulos.

En el adviento de 2015 la Iglesia añade un motivo muy especial para nuestra gozosa
preparación: el comienzo de un año para crecer en signos de santidad mediante la
vivencia de la misericordia, este año vivido con renovado espíritu de conversión y
misericordia será la mejor expresión de lo que significa «Estad en vela (...) orando en
todo tiempo para que (...) podáis estar en pie delante del Hijo del hombre» Lc. 21,36

Recordemos las palabras de Papa Francisco: “Lo que más me impresiona de Jesús es su
ternura, su misericordia. Jesús perdona siempre, te está esperando para perdonarte, para
volverte a ubicar. Jesús no se cansa de perdonar. Si nosotros nos apartamos mucho de
Jesús se nos va endureciendo el corazón.” Entrevista radial al cardenal Jorge Mario Bergoglio,
arzobispo de Buenos Aires. Noviembre de 2012.

Momento
Celebrativo
El animador: En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Animador: Ven Espíritu Santo,
Todos: llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Animador: Envía tu Espíritu creador.
Todos: Y renovarás la faz de la tierra.
Animador: ¡Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del
Espíritu Santo!, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de
sus [Link].
Todos: Amén
Animador
Culminamos este primer encuentro, reunidos en la espera vigilante
de la llegada del Señor Jesús. Se acerca la fiesta de Navidad en la que
celebraremos con alegría que Dios, el que lo tenía todo, el que estaba en lo
alto, ha descendido para iluminar nuestras vidas y llenarlas de esperanza. Él es luz
para nuestros proyectos de vida.

Te pedimos Señor derrames la abundancia de tus bendiciones sobre esta


corona que hemos preparado como signo para ir disponiendo nuestros
corazones al gozo de la celebración de tu nacimiento.
Que esta primera luz que encendemos sea el comienzo
de lo que significa estar en vela… orando…
para poder estar en pie delante del Hijo del hombre.

S
e
en

Que al ir encendiendo cada uno de estos cirios se disipen las


ci e

tinieblas del pecado y comience a clarear la luz de tu presencia


nde l

en nuestras almas. Que por el espíritu de oración, penitencia y


sacrificio, la caridad, y la misericordia en nuestras vidas nos
a primera

prepare para recibirte.

Luego el animador invita a los integrantes del grupo


vel

con estas palabas:


a

¡Qué tiempo tan apto el del Adviento para penetrar en la grandeza de la vocación
cristiana, Dios en su decisión amorosa de salvar al hombre quiere hacerse uno de
nosotros; más se entrega al servicio del hombre: siendo Dios se abajo a sí mismo
haciéndose siervo, y en todo, menos en el pecado, semejante al hombre, ante este
ejemplo quién no se va a enamorar de Cristo, entregarse a Él, gastándose la vida en la
dura, pero sublime tarea de la Redención.
Los invito para que en silencio pensemos a qué me compromete el Señor Jesús a
quien hemos escuchado en su Palabra y la hemos meditado el día de hoy.

Luego de un momento de silencio el animador hace la siguiente invitación


Para terminar este encuentro invito a quienes quieran, a compartir sus compromisos
y encomendarlos al amor y protección de Dios.
(Concluye este momento invitando a orar con el Padre Nuestro…)
Finalmente el animador dice:

Señor, gracias por reunirnos una vez más en torno a esta [Link]údanos
a vivir intensamente este Adviento y prepararnos para ser misericordiosos
como el Padre.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos: Amén.

El animador invita al grupo a participar del próximo encuentro…

Lista de materiales..

ü Un palo de escoba.
ü La Sagrada Escritura
ü La corona de adviento y el primer cirio.
Encuentro II
Segundo
Domingo de Adviento

Objetivo Específico

Contemplar en la persona de Juan Bautista un testigo de la misericordia, dejando que sus


enseñanzas y su testimonio de vida ilumine esta segunda semana de adviento.

60

Tiempo: Una hora.

Actividad de impacto

ü El animador, con hojas de periódico, hace un camino a lo largo salón de encuentro,


con un letrero grande que dice:“allanen el camino del Señor”.

ü Cada participante recibe 4 huellas en papel. Este camino tiene cuatro puntos de
referencia: al inicio (con una de las huellas cada uno escribe su nombre completo y la
fecha de nacimiento) y lo coloca en el camino simbolizando el primer llamado de
Dios: el llamado a la vida. Unos más adelante se colocan la siguiente huella con el
nombre de los papás, simbolizando la providencia de Dios al darnos una familia. En
otro lugar en el camino, se coloca la siguiente huella con la fecha del bautismo y el
nombre de los padrinos, como signo del llamado a vivir en comunidad eclesial.
Finalmente, en la siguiente huella se escribe un ideal de la vida que le gustaría llegar a
realizar.

ü Al final del camino hay una flecha con un letrero que dice “continuará”. Luego el
animador invita a la reflexión: ¿de qué manera Dios ha acompañado el camino de mi
vida? ¿Qué implica allanar el camino del Señor?
Iluminación bíblica
ü Leer el texto tres veces en versiones diferentes de la Biblia.
ü Momento de silencio e interiorización.
ü Hacer resonancia de la Palabra escuchada.
Lc. 3, 1-6.

Pautas de meditación

ü Silencio y soledad son las actitudes para escuchar y contemplar el rostro de Dios
Padre, el desierto el lugar para encontrarse con Él, quien “habla al corazón” e invita a
continuar el camino de conversión buscando lo esencial: “preparad el camino del
Señor”.

ü Juan el Bautista es uno de los personajes del adviento que durante este tiempo viene
como precursor de la misericordia del Padre: “siempre tenemos necesidad de
contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz.
Es una condición para nuestra salvación. Misericordia: es la Palabra que revela el
misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual
Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia, es la ley fundamental que habita en el
corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en
el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el
corazón a la esperanza de ser amados no obstante el límite de nuestro pecado” (Cfr.
Misericordiae vultus 2).

Momento Celebrativo:

ü Se prende una vela que se va a rotar entre todos.


ü Se le entrega al compañero al lado y se le dice:“Te entrego la luz de Cristo para que la
hagas brillar en tu corazón y con tus hermanos”.
ü El último en recibir la vela enciende la segunda vela de adviento que está en la corona.
Mientras se enciende la segunda vela se proclama:“Los profetas mantenían encendida
la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos esta segunda vela de
adviento. Danos tu consuelo, Señor, y mantén encendida la esperanza en nuestro
corazón. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!

Canto
Canten con gozo ([Link]

A dos coros se ora el siguiente salmo:


Salmo de adviento: (Cfr. [Link]

Tú, Dios del tiempo nos tienes esperando.


Quieres que esperemos el momento justo para descubrir
quienes somos, dónde debemos ir,
quienes nos esperan a nosotras y qué debemos hacer.
Gracias... por el tiempo que nos concedes para esperar.

Tú, Dios de los espacios nos tienes mirando. Quieres que miremos en lugares
buenos y en lugares inciertos para ver si hay señales de esperanza y gente
desesperanzada. Para ver si hay señales de un mundo mejor que puede brotar.
Gracias... por el tiempo que nos concedes para mirar.

Tú, Dios y Amor, nos tienes amando. Quieres que seamos como Tú: que amemos a
las personas que no tienen amor, a las que son imposibles de amar, que amemos sin
celos ni amenazas, y, lo más difícil de todo que nos amemos a nosotras mismas.
Gracias... por el tiempo que nos concedes para amar.

Y en todo esto nos guardas. Ante las preguntas difíciles que no tienen respuestas
fáciles, cuando fracasamos allí donde esperábamos triunfar, cuando nos aprecian allí
donde nos sentimos inútiles.Y, pacientes, soñadores y amando, con Jesús y su Espíritu
Tú nos guardas.

Gracias... por el tiempo que nos concedes para aguardar.

Materiales

ü La corona de adviento
ü Una vela, periódico
ü Huellas (4 por participante)
ü Letreros para el camino:“allanen el camino del Señor” y “continuará”
ü Lapiceros
ü Grabadora
ü Biblia u hojas con el texto bíblico correspondiente.
Encuentro III
Tercer
Domingo de Adviento

Objetivo Específico

Responder a la pregunta que muchos jóvenes se hacen: ¿Qué debemos hacer?,


suscitando en ellos la práctica alegre de las obras de misericordia

60

Tiempo: Una hora.

Actividad de impacto

ü Realizar en el salón de trabajo cuatro murales con las diversas realidades y


necesidades sobre (utilizar fotos y titulares de periódicos; realidades escritas a
mano…):
a. Familia
b. Sociedad
c. Iglesia Universal
d. Parroquia

ü Cada mural debe tener en letras grandes la pregunta: ¿Qué debemos hacer?
ü Invitar a los participantes a observar de manera personal cada uno de los murales e
invitarlo para que se pregunte: ¿qué hacer ante esa realidad?
ü Mientras cada uno observa los murales se coloca de fondo la siguiente canción:
REALIDAD SOCIAL - Letra (Lyrics) - kholApxo (FreeStyle Crew) -
[Link]
ü Terminado el ejercicio se les invita a sentarse y expresar que sentimientos suscita el
ejercicio y a que lo compromete
Iluminación bíblica
ü Proclamarlo con solemnidad, acompañado por un canto
preparatorio.
Lc 3, 10-18
ü Finalizada la proclamación general, se les invita a leer de manera personal el texto en la
Biblia que trajeron o en las copias que se hayan previsto.
ü Seguidamente, se les invita a escribir qué respuesta da Juan a cada uno de los
interlocutores del Evangelio y si dichas respuestas se aplican a la realidad de hoy.
ü El animador, puede motivar una reconstrucción del texto por medio de preguntas.

Pautas de meditación

Aquí venimos a preguntar a Juan Bautista: ¿Y nosotros qué debemos hacer? La respuesta
de Juan es sencilla, nada de grandes discursos abstractos, y hace referencia a la vida de
cada día, al trabajo de cada día, a las relaciones de cada día.

"Él que tenga dos capas dé una al que no tiene. No cobren más de lo debido. No abusen de
la gente. No hagan denuncias falsas". ¿Qué debemos hacer nosotros? Esta pregunta no se
refiere al pasado, sino al futuro. Nuestro pasado está ahí con nosotros. La lista de cosas
que hemos hecho es larguísima. Tú conoces tu lista. Tú llevas tus cicatrices. La gran
tentación nuestra es la de mirar al pasado, sentir su peso, vivir encadenado.

¿Qué debemos hacer hoy? Juan les respondía para vivir el presente, el futuro. Nos invita a
mirar hacia delante, a romper con el pasado, a sacudirnos el peso muerto de nuestra vida
muerta. Mirar al futuro. No hacer sufrir a nadie. No escandalizar ni maldecir a nadie. No
deber nada a nadie. Estamos aquí porque queremos ser cambiados, porque queremos
revestirnos con el amor de Dios, porque queremos transformar nuestras cicatrices,
porque queremos nacer de nuevo.

Debemos hacer justicia. Debemos amar más para sufrir menos. Debemos dejarnos
rebautizar por el Espíritu de Jesús. Debemos quemar nuestro pasado en el fuego
purificador del bautismo en el Espíritu. Debemos acoger a Jesús en nuestro corazón y él
nos dará el valor de abrirnos a los demás y hacer las obras del amor. El pasado con su
realidad de pecado es la paja que el Señor quiere quemar en su era y el trigo, es el hoy, es
el deseo sincero de conversión. El hoy es "la vida es hermosa", porque nos amamos,
porque Jesús está presente, y Él hace el milagro de unas relaciones justas, amables,
fraternas. Sólo nosotros y el Espíritu de Jesús.

¿Qué debemos hacer hoy? No podemos negar nuestros pecados. Pero Dios los puede
cancelar. No podemos ocultar las heridas que nos han hecho otros hermanos…pero, con
la ayuda de Dios, podemos vivir con ellas y abrirnos a los hermanos. Hoy, debemos hacer
obras buenas, obras de amor, salir de nuestro encierro y mirar al Señor que viene, salir y
encontrar al Mesías en los hermanos.
En este contexto el Papa Francisco en la Bula de convocación del
Jubileo de la Misericordia nos invita a:

ü Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de


alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. (No. 2)
ü La Iglesia Católica, al elevar por medio de este Concilio Ecuménico la antorcha de la
verdad católica, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de
misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella ». (No. 4)
ü Así entonces, estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer
lugar se nos ha aplicado misericordia. (No. 9)
ü La primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo. De este amor, que llega hasta el
perdón y al don de sí, la Iglesia se hace sierva y mediadora ante los hombres. Por tanto,
donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre. En
nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin,
dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de
misericordia. (No. 12)

Momento Celebrativo:

ü Se coloca en el centro del salón la coronilla de la misericordia


ü Se procede con el siguiente ritual:

Lector: Si encendemos esta tercera vela es porque queremos seguir alumbrando,


porque queremos tener una señal que pueda ver el que viene hacia nosotros. Es un signo
externo de nuestra disposición interior de esperanza.

ü El animador prende el tercer cirio y mientras tanto se canta: Esta es la luz de


Cristo…

TODOS: Por esto en esta ocasión, queremos ser luz para muchos hermanos nuestros
que pasan por diversas necesidades materiales y espirituales. Queremos ser luz para
nuestra propia vida y de esta manera responder a la pregunta: ¿Qué debemos hacer?

ü Seguidamente cada uno de los participantes en silencio prende una velita y en voz
alta expresa: Prendo esta vela por…(mi familia… los secuestrados… los
ancianos… según cada realidad que desee y haya visto en el mural)

El animador: Cristo, en su Evangelio, nos invita a "Velar y a estar preparados, porque no


sabemos cuándo llegará el momento".

TODOS: Por eso, nos comprometemos a prepararnos, en familia, a través del perdón,
de la comprensión y del amor entre esposo y esposa; entre padres e hijos; entre
hermanos y hermanas; y entre amigos y compañeros.

Nos comprometemos, también, a manifestar nuestro cariño y buena voluntad para con
los amigos y vecinos sobre todo, estando dispuestos a prestar
ayuda si alguien necesita de nosotros, de nuestro tiempo, de
nuestro servicio y de nuestras cosas.

Y le pedimos a Dios, nuestro Señor, su gracia y su fuerza para cumplir fielmente estos
propósitos. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
El animador: Que Dios, omnipotente y misericordioso.

TODOS: Nos santifique con la celebración de este adviento y nos llene de sus
bendiciones, ya que creemos que Cristo vino al mundo y esperamos su retorno glorioso.

El animador: Que Dios, fuente de vida y alegría.

TODOS: Nos conceda permanecer firmes en la fe, alegres en la esperanza y eficaces en


la caridad.

El animador: Que Dios, origen de toda bondad.

TODOS: Nos enriquezca con los premios eternos cuando venga de nuevo en la
majestad de su gloria.

El animador: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

TODOS: AMÉN.

Canto
Canten con gozo ([Link]

Materiales

ü Corona de adviento,
ü Periódico y revistas de noticias suficientes,
ü Tijeras,
ü Cartulina,
ü Pegante o cinta,
ü Biblia,
ü Grabadora o computador con bafles,
ü La canción,
ü Hojas con el texto bíblico…
Encuentro IV
Cuarto
Domingo de Adviento

Objetivo Específico

Disponer nuestro corazón para acoger la misericordia de Dios a ejemplo de la Virgen


María y Santa Isabel.

90

Tiempo: Hora y media

Actividad de impacto

ü Se reúnen todos en círculo y se les reparte un octavo de cartulina y marcadores de


colores.
ü Con música de fondo el animador les pide que realicen una obra de arte abstracta
en donde dibujen cómo ha sido su experiencia de Dios.

Se entiende por arte abstracto el que prescinde de toda


figuración (espacio real, objetos, paisajes, figuras, seres
animados e incluso formas geométricas si se representan
como objetos reales, con iluminación y perspectiva). Una
obra abstracta, entendida de forma estricta, no puede
hacer referencia a algo exterior a la obra en sí misma, sino
que propone una nueva realidad distinta a la natural.

ü Luego cada uno en forma breve presenta su obra de arte.


Iluminación bíblica
ü Se hace la lectura general del texto.
ü Por grupos en una hoja escriben los verbos, los lugares y los
sentimientos que aparecen en el evangelio y reflexionan la
importancia de ellos en la vida cristiana.
Lc 1, 39-45

Pautas de meditación

ü Cada uno de nosotros ha tenido un encuentro personal con Dios.


ü Esta experiencia de Dios es única pero también comunitaria.
ü Compartir cómo Dios se ha revelado en nuestra vida es reconocer cómo Dios nos
acompaña como Iglesia en este peregrinar por el mundo. Es reconocer que cada uno
ha acogido la misericordia de Dios.

Momento Celebrativo:

A. Encender el cuarto cirio de la corona de Adviento.

Todos se reúnen en círculo y en el centro poner la corona de adviento con los tres cirios
encendidos y el cuarto cirio sin encender.

Comentario: El sí de María es nuestro sí. María es el modelo perfecto de lo que debe


ser nuestro seguimiento. Al encender estas cuatro velas recordamos a María la Virgen,
quien supo esperar con ansias, con más amor, con más ternura y con esa alegría propia de
una sana navidad.

Mientras se enciende el cirio: La presencia del Señor Jesús entre nosotros nos llena
de gozo y alegría. Es la Madre quien nos lo hace cercano, quien permite que esa Luz llegue
a nosotros e ilumine nuestra vida. En compañía de Santa María encendamos la última vela
de nuestra Corona de Adviento. (Se canta una estrofa de un villancico que hable de la
venida del Salvador).

Oración: María fue elegida para dar a luz al Hijo de Dios, para alumbrar al mundo la Luz
de la vida. Concédenos, Señor, que también seamos nosotros encendidos, como estas
cuatro velas, por tu Palabra poderosa. Que tu Iglesia, a ejemplo de María, sepa alumbrar
para el mundo de hoy la luz de Cristo Resucitado. Que sepamos predicar el misterio del
Evangelio, para que traigamos a todas las naciones a la obediencia de la fe. Como estas
velas, que tu Iglesia sea luz sencilla y fiel que alumbra los caminos de la Palabra de [Link]
lo pedimos, por Cristo nuestro Señor.

Amén.
B. Orar con las palabras del Papa

Con anterioridad el animador de la actividad realiza papelitos


que contengan las siguientes frases de la BULA DE CONVOCACIÓN
DEL JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA del Papa
Francisco:

š Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre.


š Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es
fuente de alegría, de serenidad y de paz.
š Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro
encuentro.
š Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona
cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la
vida.
š Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la
esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro
pecado.
š Queremos vivir este Año Jubilar a la luz de la palabra del Señor:
Misericordiosos como el Padre.
š La palabra del perdón pueda llegar a todos y la llamada a experimentar la
misericordia no deje a ninguno indiferente.
š Un Año Santo extraordinario, entonces, para vivir en la vida de cada día la
misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este
Jubileo dejémonos sorprender por Dios.

ü Se reparte a cada participante un papelito y medita qué le dice esa frase a cada uno y al
grupo.
ü Luego se comparte en forma de oración lo suscitado en la meditación.

Materiales

ü Octavos de cartulina para cada participante y marcadores


ü Grabadora y música de contemplación
ü Hojas blancas
ü Corona de adviento
ü Papelitos con frases de la bula

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