Alzheimer
Alzheimer
ALZHEIME
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Introducción
Al inicio de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas, las personas presentan cambios
en el pensamiento, la memoria y el razonamiento de una forma que afecta la vida y las actividades
diarias. Con el tiempo, las personas con estas enfermedades necesitarán más ayuda con tareas sencillas
y cotidianas, lo que puede incluir tomar un baño, asearse y vestirse. Esto puede resultar molesto para la
persona que necesita ayuda con este tipo de actividades personales. A continuación, encontrará algunos
consejos que pueden considerarse al principio y a medida en que la enfermedad va avanzando:
Intente mantener una rutina establecida, como bañarse, vestirse y comer a la misma hora todos los
días.
Ayude a la persona a hacer listas de las cosas que debe hacer, y anote las citas y las actividades a las
que debe asistir en un cuaderno o calendario.
Planifique actividades que la persona disfruta e intente hacerlas a la misma hora todos los días.
Considere el uso de un sistema o de recordatorios que ayuden a las personas si deben tomar
medicamentos con regularidad.
Cuando se esté vistiendo o bañando, permita que la persona haga todo lo que pueda por sí misma.
Consígale a la persona ropa holgada y cómoda que le sea fácil de usar, como prendas de vestir con
elástico en la cintura, sujetadores de tela o jaladores grandes para los zíperes o cierres, en lugar de
cordones, botones o hebillas.
Use una silla para duchas que sea fuerte para que sostenga a una persona que esté inestable y así evitar
que se caiga. Puede comprar este tipo de sillas en una farmacia o en una tienda de suministros
médicos.
Sea amable y respetuoso. Informe a la persona qué es lo que va a hacer, paso a paso, mientras le ayuda
a bañarse o a vestirse.
Sirva los alimentos en un lugar familiar y constante, y dé a la persona suficiente tiempo para que
coma.
Contenido
Definición
Causas
Signos y síntomas
Tratamiento farmacológico
Alzheimer
Definición
Es un trastorno cerebral que destruye lentamente la memoria y la capacidad de pensar y, con el tiempo,
la habilidad de llevar a cabo hasta las tareas más sencillas. Las personas con Alzheimer también
experimentan cambios en la conducta y la personalidad. Esté es la forma más común de demencia.
Edad 65 a 74 años: 3%
Edad 75 a 84 años: 17%
Edad ≥ 85 años: 32%
Esta enfermedad es 2 veces más frecuente entre las mujeres que en los hombres, en parte porque éstas
tienen una expectativa de vida mayor. Se espera que la prevalencia en los países industrializados
aumente a medida que la proporción en los ancianos también lo hace.
Etiología
La mayoría de los casos de enfermedad de Alzheimer son esporádicos, con un inicio tardío (≥ 65 años) y
una etiología poco clara. El riesgo de desarrollar la enfermedad es mejor predicho por la edad. Sin
embargo, alrededor del 5 al 15% de los casos son familiares; el 50% de estos casos tiene un inicio
temprano (presenil) (< 65 años) y habitualmente se relacionan con mutaciones genéticas específicas.
Por lo menos 5 locus genéticos distintos, localizados en los cromosomas 1, 12, 14, 19 y 21, influyen en la
iniciación y la progresión de la enfermedad de Alzheimer.
Las mutaciones en los genes para la proteína precursora del amiloide, presenilina I y presenilina II
pueden conducir a formas autosómicas dominantes de enfermedad de
Alzheimer, habitualmente con comienzo temprano. En los pacientes afectados, el procesamiento de la
proteína precursora amiloide está alterado y conduce al depósito y la agregación fibrilar de beta-
amiloide. Esta sustancia es el principal componente de las placas neuriticas (seniles), que consisten en
prolongaciones axónicas o dendríticas degeneradas, astrocitos y células gliales que rodean un núcleo
amiloide. El Beta-amiloide también puede alterar las actividades de la cinasa y la fosfatasa de manera
que con el tiempo conducen a la hiperfosforilación de tau (una proteína que estabiliza los microtúbulos)
y la formación de ovillos neurofibrilares.
Otros determinantes genéticos incluyen a los alelos de la apolipoproteína (apo) E (epsilon). Las proteínas
apo E influyen en el depósito de beta-amiloide, la integridad del citoesqueleto y la eficiencia de la
reparación neuronal. El riesgo de enfermedad de Alzheimer está sustancialmente aumentado en las
personas con 2 alelos epsilon-4 y puede estar disminuido en aquellas que tienen el alelo epsilon-2. Para
las personas con 2 alelos epsilon-4, el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer a los 75 años es
de aproximadamente 10 a 30 veces mayor que la de las personas sin el alelo.
No se ha establecido la relación de otros factores, como los bajos niveles hormonales y la exposición a
metales, con la enfermedad de Alzheimer.
Signos y síntomas
La pérdida de memoria es el síntoma clave de la enfermedad de Alzheimer. Los primeros signos incluyen
dificultad para recordar eventos o conversaciones recientes, pero la memoria empeora y se desarrollan
otros síntomas a medida que la enfermedad avanza.Al principio, es posible que alguien con la
enfermedad reconozca problemas para recordar las cosas y pensar con claridad. A medida que los
síntomas empeoran, hay más posibilidades de que un familiar o amigo note los problemas.
Los cambios que la enfermedad de Alzheimer produce en el cerebro generan problemas cada vez
mayores con lo siguiente:
Memoria
Todas las personas tienen lagunas mentales por momentos, pero la pérdida de la memoria asociada con
la enfermedad de Alzheimer persiste y empeora. Con el tiempo, la pérdida de la memoria afecta la
capacidad de la persona para desenvolverse en el trabajo y en casa.
Las personas con enfermedad de Alzheimer podrían pasar por las siguientes situaciones:
Repetir afirmaciones y preguntas una y otra vez.
Olvidar conversaciones, citas médicas o eventos.
Extraviar artículos y, a menudo, ponerlos en lugares en los que no tiene sentido hacerlo.
Perderse en lugares que solían conocer bien.
Con el tiempo, olvidar los nombres de familiares y de objetos de uso cotidiano.
Tener problemas para encontrar el nombre adecuado de objetos, para expresar pensamientos o para
participar en conversaciones.
El pensamiento y el razonamiento
La enfermedad de Alzheimer dificulta concentrarse y pensar, en especial sobre conceptos abstractos,
como los números.
Hacer más de una tarea a la vez resulta especialmente difícil. Gestionar la economía, poner al día las
cuentas y pagar las facturas a tiempo puede ser complicado. A la larga, es posible que una persona con
la enfermedad de Alzheimer no sea capaz de reconocer ni manejar los números.
Depresión.
Pérdida de interés por actividades.
Aislamiento social.
Cambios del estado de ánimo.
Desconfianza de otras personas.
Ira o agresividad.
Cambios en los hábitos de sueño.
Desorientación.
Desinhibición.
Delirios, como creer que le han robado algo.
Habilidades preservadas
A pesar de los cambios importantes en la memoria y las habilidades, las personas que tienen la
enfermedad de Alzheimer son capaces de conservar ciertas habilidades, incluso cuando los síntomas
empeoran. Entre las habilidades que se conservan pueden estar leer o escuchar libros, contar historias,
compartir recuerdos, cantar, escuchar música, bailar, dibujar o hacer manualidades.Estas habilidades
pueden conservarse durante más tiempo porque las controlan partes del cerebro que se ven afectadas
con el avance de la enfermedad.
Las terapias no farmacológicas sirven de apoyo a los tratamientos farmacológicos convencionales y cada
vez son más recomendadas por los especialistas, como medidas de mejora en la calidad de vida tanto
del enfermo como de los familiares. Con ellas también se busca reforzar las relaciones sociales,
fortalecer el estado afectivo, incrementar la autonomía del enfermo en la medida de lo posible, prevenir
su aislamiento y mejorar o controlar los trastornos de conducta. Estas son algunas de las terapias más
efectivas.
Actividades cotidianas
Estas intervenciones persiguen mejorar el grado de independencia del paciente y disminuir la necesidad
que tienen de otras personas o equipos adaptados para mejorar su calidad de vida la de sus familiares.
Así, se centran en las actividades de la vida diaria (AVD), es decir, las tareas que todas las personas
realizamos de manera cotidiana, de forma que no poder hacerlas por uno mismo supone tener que
depender de otros. Se trata de cuestiones de auto cuidado y movilidad -asearse, vestirse, alimentarse,
moverse, entre otras-, llamadas actividades de la vida diaria básicas, y temas relacionados con el
entorno -manejar dinero, coger el autobús, limpieza del hogar, ir a la compra, hacer la comida-, que se
conocen como AVD instrumentales. También hay tareas relacionadas con el trabajo, el ocio, el estilo de
vida o las actividades sociales (AVD avanzadas o volitivas).
Una vez evaluado el paciente para detectar los déficits, se diseñan hábitos y rutinas y se indica los
apoyos que necesita esa persona para potenciar su funcionalidad. Se trabajan habilidades sociales y de
interacción con la comunidad en contextos simulados y en otros reales, como un programa en el que los
participantes tienen que decidir qué tomar en una cafetería, pedirlo y pagar.
Por su parte, la musicoterapia emplea la música y sus elementos de manera acorde a las necesidades y
capacidades que mantienen los enfermos de Alzheimer. Se crean espacios de diálogo, estímulo,
creatividad y recuerdo para trabajar aspectos emocionales, sociales, físicos y cognitivos del paciente.
En cuanto a la roboterapia, consiste en emplear robots que simulan animales para trabajar con las
personas con demencia de forma alternativa a la intervención asistida con animales. Entre los efectos de
esta terapia están: relajación y motivación (psicológicos), mejora de las constantes vitales (fisiológicos) y
estimulación de la comunicación entre pacientes y cuidadores (sociales).
Terapia de orientación a la realidad
Se trata de un conjunto de técnicas para que la persona sea consciente de su situación en el tiempo, el
espacio y respecto a su propia persona, de forma que entienda mejor todo lo que le rodea, se sienta
más segura y menos confusa, suba su autoestima y evite su desconexión con el entorno. Se trabaja
discutiendo eventos del entorno próximo al paciente y con componentes de reminiscencia para activar
su pasado personal, de forma que se vinculan acontecimientos vividos con la situación del presente.
Se tratan aspectos como autoestima, motivación, socialización, estimulación sensorial, mejora del
esquema corporal y la deambulación, psicomotricidad, reducción de la ansiedad y fomento de las
relaciones interpersonales. Según diversas investigaciones, la intervención con animales puede influir
positivamente en los comportamientos sociales y reducir las conductas agitadas de las personas con
demencia.
Videojuegos
Se pueden emplear las videoconsolas para la estimulación cognitiva de forma lúdica. Esta terapia
fomenta el bienestar, incrementa la interacción social cuando se juega en grupo y estimula el
razonamiento, la memoria, la percepción, la atención y la orientación, entre otras funciones cognitivas
superiores.
Así que, vista esta larga lista de terapias no farmacológicas, está claro que no sólo se puede recurrir a la
química cuando un familiar recibe un diagnóstico de Alzheimer u otra demencia. Hay otras opciones más
allá de los medicamentos para completar y/o respaldar el tratamiento con medicamentos.
Tratamiento farmacológico
Tratamiento farmacológico Tratamiento farmacológico
Nombre
Nombregenérico
genérico Nombre genérico Galantamina
Rivastigmina Donepezilo
Contraindicaciones
Via de eliminación La La
galatamina estáse
rivastigmina contraindicada en pacientes
elimina principalmente que
en la hayan
orina demostrado hipersensibilidad
(aproximadamente al heces
el 70%) y en las fármaco o a
cualquiera de los componentes
(aproximadamente el 30%). de su formulación.
Via de eliminación Se elimina principalmente en la orina (aproximadamente el 70%) y en las heces (aproximadamente el
30%). La vida media de eliminación es de aproximadamente 12 horas.
Conclusión
Además, aunque las patologías tienen síntomas y características que se producen en la mayor parte de
los afectados, cada persona es diferente y por tanto, se debe intentar personalizar al máximos los
tratamientos. Por ello, además de las medicinas, la ciencia ha investigado y ha detectado que algunas
terapias no farmacológicas proporcionan beneficios relevantes a los pacientes.
A pesar de los cambios importantes en la memoria y las habilidades, las personas que tienen la
enfermedad de Alzheimer son capaces de conservar ciertas habilidades, incluso cuando los síntomas
empeoran. Entre las habilidades que se conservan pueden estar leer o escuchar libros, contar historias,
compartir recuerdos, cantar, escuchar música, bailar, dibujar o hacer manualidades.Estas habilidades
pueden conservarse durante más tiempo porque las controlan partes del cerebro que se ven afectadas
con el avance de la enfermedad.