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ECOSISTEMA

Un ecosistema es un sistema biológico que incluye organismos, su hábitat y las interacciones bióticas y abióticas. Se clasifica en elementos bióticos y abióticos, y puede ser terrestre, acuático o mixto, cada uno con subcategorías específicas. Los ecosistemas son fundamentales para el flujo de energía y materia, y la totalidad de ellos conforma la biosfera.

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ECOSISTEMA

Un ecosistema es un sistema biológico que incluye organismos, su hábitat y las interacciones bióticas y abióticas. Se clasifica en elementos bióticos y abióticos, y puede ser terrestre, acuático o mixto, cada uno con subcategorías específicas. Los ecosistemas son fundamentales para el flujo de energía y materia, y la totalidad de ellos conforma la biosfera.

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ECOSISTEMA

En biología, un ecosistema es un sistema que está formado por un conjunto de


organismos, el medio ambiente físico en el que viven (hábitat) y las relaciones
tanto bióticas como abióticas que se establecen entre ellos. Las especies de seres
vivos que habitan un determinado ecosistema interactúan entre sí y con el medio,
determinando el flujo de energía y de materia que ocurre en ese ambiente.

COMPONENTES DE UN ECOSISTEMA
Un ecosistema está integrado por dos tipos de elementos o factores:
 Elementos bióticos. Son aquellos elementos de un ecosistema que
poseen vida, es decir, todos los seres vivos que lo habitan Por ejemplo: la
flora y la fauna.
 Elementos abióticos. Son aquellos factores sin vida que forman parte de
un ecosistema. Por ejemplo: condiciones climáticas, relieve, variación
del pH, presencia de luz solar.

TIPOS DE ECOSISTEMA
Los tipos de ecosistemas se clasifican según el entorno específico en el que
tienen lugar y pueden ser ecosistemas terrestres, acuáticos, mixtos,
subterráneos, microbianos y artificiales. Cada una de estas categorías
comprende un conjunto específico de condiciones ambientales y alberga ciertas
formas de vida.
Un ecosistema es el conjunto de interrelaciones que existen en un espacio
determinado entre los seres vivos y su entorno físico-químico. Dichas
relaciones ocurren de manera continua, constante y recíproca, e
involucran factores bióticos (provenientes de la vida, como plantas y animales)
y factores abióticos (no provenientes de la vida, como minerales, aire y agua), que
interactúan en distintos ciclos o circuitos de intercambio de materia y energía.
La totalidad de los ecosistemas del mundo componen la biosfera, esto es, la
porción del planeta en donde tiene lugar la vida.
Origen del concepto: El concepto de ecosistema surgió a mediados del siglo XX
y se le atribuye al ecólogo inglés Arthur Tansley (1871-1955), uno de los pioneros
en notar y describir la manera compleja en que se relacionan la vida y su entorno.

ECOSISTEMAS TERRESTRES
En los ecosistemas forestales abundan los árboles y las plantas de altura.
Los ecosistemas terrestres son aquellos que tienen lugar en la superficie
continental, o sea, en los que la flora y la fauna habitan en el suelo o el subsuelo
terrestre. Se trata del tipo de ecosistemas más variado que existe, ya que factores
como el relieve, la humedad ambiental, la altitud y el tipo de suelo modifican
profundamente las condiciones para su desarrollo.
Según las condiciones ecológicas y el tipo de vegetación que predomina, los
ecosistemas terrestres pueden ser forestales, arbustivos, desérticos o
herbáceos.

ECOSISTEMAS FORESTALES
Los ecosistemas forestales, también conocidos como bosques o selvas, son los
ecosistemas terrestres que mayor cantidad de vida albergan en toda la biósfera
terrestre, y en los que suele haber mayor biodiversidad. En ellos, abundan los
árboles y las plantas de altura.
Los ecosistemas forestales que existen son los siguientes:
 SELVAS. Están formadas por extensas y densas acumulaciones de árboles
frondosos, de altura y copa ancha. Presentan abundantes especies
animales y vegetales. Se suelen ubicar en regiones de clima cálido y
húmedo. Las hay de diversos tipos: selva tropical húmeda (como la selva
amazónica en Sudamérica), selva monzónica (como la selva subhúmeda de
Madagascar) y selva de montaña (como la selva de Santa Elena en Costa
Rica).
 BOSQUES SECOS. También llamados selvas secas o bosques xerófilos,
son zonas de vegetación frondosa, ubicadas en las regiones tropicales y
subtropicales, generalmente entre las selvas húmedas y los desiertos. Por
ejemplo, el bosque seco chaqueño, en el norte de Argentina, o el bosque
Chiquitano, en Bolivia.
 BOSQUES TEMPLADOS DE FRONDOSAS. Son bosques presentes en
gran variedad de climas, en sitios de precipitaciones medias. Por ejemplo,
el bosque de Soignes en Bélgica o los bosques mediterráneos de Murcia en
España.
 BOSQUES BOREALES. También llamados taigas, son bosques
sumamente extensos, pero de menor biodiversidad en comparación con
otros. Abundan en regiones frías, cercanas a la zona polar. Por ejemplo, el
bosque del Yukón en Canadá, la taiga siberiana en Rusia o el bosque
subpolar magallánico en el sur de Chile y Argentina.
 BOSQUES TEMPLADOS DE CONÍ[Link] bosques ubicados
en latitudes medias y climas templados o subalpinos, generalmente en
zonas de gran altitud. Por ejemplo, el parque nacional Conguillío en Chile o
los bosques de Secuoyas en Estados Unidos.
 BOSQUES SUBTROPICALES DE CONÍFERAS. También conocidos como
bosques de pino, son típicos de zonas con clima subtropical semihúmedo.
Por ejemplo, los bosques de pino de México y del Himalaya.

ECOSISTEMAS ARBUSTIVOS
Los ecosistemas arbustivos, también denominados de matorral, son aquellos que
se caracterizan por la presencia de plantas de pequeño tamaño, es decir, arbustos
o matorrales. Se ubican generalmente en zonas de poca humedad y escasas
precipitaciones.
Estos ecosistemas pueden ser de tres tipos:
 ARBUSTALES. Se caracterizan por la presencia de arbustos y plantas de
mediano tamaño. Por ejemplo, el matorral chileno en América del Sur y la
fynbos costera del Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica.
 MATORRALES XERÓFILOS. Son propios de las regiones semidesérticas,
donde las precipitaciones son escasas y las plantas están adaptadas para
conservar el agua, como los cactus, las bromelias y otras plantas
espinosas. Por ejemplo, la Caatinga en el nordeste de Brasil, la vegetación
de las islas Galápagos en Ecuador o el matorral xerófilo de Etiopía en la
costa del mar Rojo.
 MATORRALES DE PÁRAMO. También llamados matorrales de montaña,
se encuentran en regiones secas de altura, generalmente en latitudes
ecuatoriales. Por ejemplo, el páramo de Sumapaz en Colombia y el páramo
de Papallacta en Ecuador.

ECOSISTEMAS HERBÁCEOS
Las estepas, de climas áridos continentales, se encuentran lejos de la costa.
Los ecosistemas herbáceos, también llamados herbazales o pastizales, son
aquellos en los que predomina la vegetación de gramíneas y de hierbas. Se
desarrollan en zonas de clima mayormente templado y de precipitaciones
moderadas.
En función del clima en el que se encuentren, se pueden clasificar en:
 PRADERAS. También llamadas pastizales templados, tienden al verdor la
mayor parte del año y son sumamente propicias para el pastoreo. En ellas
predominan las gramíneas y los juncales. Suelen encontrarse en el interior
de los continentes. Por ejemplo, la pradera nacional de Oglala en Estados
Unidos, la región pampeana en Argentina y el Veld sudafricano.
 ESTEPAS. Son propias de climas extremos, con precipitaciones muy
escasas y suelos con poca materia orgánica. Suelen hallarse lejos del mar
y la costa, en climas áridos continentales. Por ejemplo, las estepas del
oeste de Kazajistán, el outback australiano y el desierto de Chihuahua en
México.
 SABANAS. Son una combinación de bosque y pastizal, con árboles
eventuales y de altura, pero largos intermedios de gramíneas y arbustos.
Son propias de regiones tropicales y subtropicales con clima seco, donde a
menudo funcionan como zonas de transición entre selvas y semidesiertos.
Por ejemplo, la sabana de Tanzania en África, la Gran Sabana del sureste
de Venezuela y los llanos de la costa del Pacífico mexicana.

ECOSISTEMAS DESÉRTICOS
Los ecosistemas desérticos se encuentran en regiones sumamente secas. La vida
debe adaptarse a las temperaturas extremas y la falta de precipitaciones. La
vegetación de los desiertos es escasa, pero en algunas regiones se ha adaptado
gracias a la capacidad de algunas plantas de retener la poca agua de la
atmósfera.
Estos ecosistemas pueden clasificarse en dos tipos:
 Desiertos cálidos. Se ubican en lugares donde la temperatura diurna es
muy elevada y la nocturna baja, debido a la acción directa del sol y a la
escasez de agua. Son propios de climas tropicales y subtropicales, y
pueden hallarse en cualquier altitud. Por ejemplo, el desierto del Sahara en
casi todo el norte de África y el desierto de Sonora entre México y Estados
Unidos.
 Desiertos fríos. Son desiertos congelados, propios de las regiones polares,
en los que la humedad es nula. En sus zonas limítrofes, puede existir vida
vegetal y animal, pero en sus centros helados la vida es casi imposible. Por
ejemplo, el desierto de Gobi, entre China y Mongolia, y el desierto de
Atacama en el norte de Chile.

ECOSISTEMAS ACUÁTICOS
Los ecosistemas acuáticos se encuentran sumergidos en ríos, lagos y océanos.
Los ecosistemas acuáticos son aquellos en los que predomina el agua, y tienen
lugar en mares, lagos y ríos. Ya sean de agua dulce o salada, sus condiciones
físicas dependen del cuerpo de agua en el que están emplazados. En estos
ecosistemas se originaron las primeras formas de vida, y siguen siendo los que
mayor cantidad de seres vivos albergan.
Los ecosistemas acuáticos pueden clasificarse dependiendo de si son de agua
dulce o agua salada.
ECOSISTEMAS MARINOS O DE AGUA SALADA
Los ecosistemas de agua salada son aquellos que tienen lugar en mares y
océanos, y son los de mayor tamaño de la Tierra. Representan el 90 % del
espacio habitable del planeta y abarcan desde las costas hasta las profundidades
oceánicas. Dependiendo de la cantidad de luz solar que reciban, pueden
clasificarse en ecosistemas fóticos y afóticos.
ECOSISTEMAS FÓTICOS. Son ecosistemas en los que la luz solar permite
la fotosíntesis por parte de algas y microorganismos que flotan en la superficie o
se encuentran emplazados hasta los 200 metros de profundidad. Entre estos
ecosistemas se pueden distinguir:
 Ecosistemas coralinos. También llamados arrecifes de coral, consisten en
grandes concentraciones de vida submarina en torno a colonias de coral.
Por ejemplo, la Gran Barrera de Coral en Australia, la barrera de coral de la
isla Roatán en Honduras o los atolones coralinos en Maldivas.
 Estuarios. Son regiones donde se encuentran el agua salada y el agua
dulce de los ríos, lo cual da origen a un tipo único de vida submarina,
adaptada a las condiciones semidulces del agua. Por ejemplo, el estuario
del Río de la Plata en Buenos Aires (Argentina) o el estuario del río Massa
en el Parque Nacional Souss-Massa de Marruecos.
 Lagunas costeras. Están separadas de un cuerpo mayor de agua salada
(como el mar) por una barrera natural, lo cual les permite tener márgenes
de salinidad y temperatura distintas. Suelen ser lagunas poco profundas, en
las que habitan numerosas especies animales y vegetales. Por ejemplo, la
laguna costera Kara Bogaz Gol en Turkmenistán, la laguna de los Patos en
Brasil o la laguna Nichupté en Cancún, México.
 Ecosistemas costeros. Se desarrollan en lugares con poca profundidad,
alrededor de las costas. Tienen fuerte presencia humana, debido a las
actividades recreativas, de transporte y de pesca que realizan las personas.
Por ejemplo, la playa de Cox’s Bazar en Bangladesh, la playa de Varadero
en Cuba o la playa de Encarnación en Paraguay.
Ecosistemas afóticos. Son ecosistemas en los que la luz tiene poca o nula
presencia debido a la profundidad a la que se encuentran. La vida vegetal
desaparece en estas regiones y cede su lugar a los otros reinos, lo cual no
significa que la vida sea inexistente. Generalmente, se distinguen dos ecosistemas
de este tipo:
 Ecosistemas abisales. Se encuentran a gran profundidad en el mar, por
debajo de los 200 metros y hasta varios kilómetros hacia abajo, en regiones
de escasa presencia de luz.
 Ecosistemas de fosa oceánica. Son profundas hendiduras en el suelo
marino, donde se encuentran las regiones más ignotas del planeta. Las
especies que habitan allí soportan la gigantesca presión, la ausencia de luz
y la baja oxigenación de las aguas, y están entre las más extrañas
observadas. Por ejemplo, la fosa de las Marianas o la fosa de Puerto Rico
en el mar Caribe.
Ecosistemas de agua dulce
Los ecosistemas de agua dulce son propios de lagos, ríos y lagunas. Sus aguas
tienen una baja presencia de sal y pueden estar en mayor o menor contacto con la
vida terrestre. Este tipo de ecosistemas se clasifican normalmente en:
 Ecosistemas lénticos. Son cuerpos de agua donde el movimiento es
mínimo o casi nulo. Incluyen lagos, lagunas y estanques, que pueden variar
en tamaño y profundidad. Su estratificación térmica (es decir, sus diferentes
capas de temperatura) influye en la distribución de nutrientes y organismos.
Por ejemplo, el lago Victoria en África, uno de los más grandes del mundo,
o la laguna de Chascomús en Argentina.
 Ecosistemas lóticos. Son cuerpos de agua que están en continuo cambio
físico, conforme el agua fluye. Existe una gran diversidad de ecosistemas
de este tipo. La vida en ellos está adaptada a la corriente y a los materiales
que esta arrastra consigo. Por ejemplo, el río Orinoco en el sudeste de
Venezuela, el río Amazonas en Brasil o el río Po en Italia.
Ecosistemas mixtos
Los manglares presentan plantas y árboles tolerantes a la sal.
Los ecosistemas mixtos son aquellos que combinan rasgos de ecosistemas
acuáticos y de ecosistemas terrestres. Por lo tanto, tienen lugar en las regiones
de contacto entre la tierra y los mares, lagos y ríos.
Estos ecosistemas pueden ser muy diversos, por lo que su flora y fauna, y las
relaciones que tejen con el entorno, son muy cambiantes. Están formados por
especies típicas tanto de la vida terrestre como de la vida acuática y, además, por
especies anfibias que viven en el agua y en la tierra.
Los principales ecosistemas de tipo mixto son:
 Marismas. Son ecosistemas húmedos de poca profundidad, con
abundantes plantas herbáceas que crecen en el agua. El agua puede ser
dulce o salada, dependiendo del lugar, pero el suelo es casi siempre
arenoso. Albergan una inmensa variedad de especies vegetales y animales.
Por ejemplo, las marismas de Florida en Estados Unidos o las de isla
Cristina en Andalucía, España.
 Manglares. Están ubicados en estuarios y desembocaduras de cursos de
agua dulce. Son de agua salada o salobre. Albergan diversas especies de
plantas y árboles tolerantes a la sal, que se alzan con sus raíces
sumergidas en el agua. Son un punto de encuentro entre especies
acuáticas, anfibias y terrestres. Abundan en regiones tropicales y
subtropicales. Por ejemplo, los manglares de Bangladesh, los de La
Restinga en la isla de Margarita (Venezuela) o los del delta del río Salom en
Senegal.
 Ciénagas. Son similares a las marismas, pero en ellas, además de plantas
herbáceas, se pueden hallar árboles y arbustos, lo cual ocasiona una mayor
densidad de materia orgánica en el agua estancada. Por esta razón, sus
aguas son bajas en oxígeno y ricas en microorganismos bacterianos. No
suelen albergar muchos peces ni especies subacuáticas, pero son un lugar
propicio para reptiles, anfibios y aves, adaptados tanto al agua dulce como
salada. Por ejemplo, el Pantanal de Brasil, los Esteros del Iberá en
Argentina y el Pantano de Benínar en Almería, España.
 Bofedales. Se trata de humedales de altura presentes
en mesetas y llanuras que forman parte de un complejo montañoso. Se
forman por deshielos glaciares, precipitaciones o afloramientos de aguas
subterráneas. Suelen ser muy poco profundos y albergar poca vida vegetal,
como musgos, líquenes y hierbas. Por ejemplo, los bofedales de las
mesetas andinas en Bolivia, Chile y Argentina.
 Llanuras inundables. Se ubican en áreas adyacentes a ríos o lagos que
se anegan de manera periódica debido a las precipitaciones estacionales o
al desbordamiento de los cursos de agua. Durante los períodos de
inundación, las llanuras se convierten en ambientes acuáticos temporales,
donde se desarrollan especies vegetales y animales adaptadas a las
fluctuaciones del nivel del agua. Por ejemplo, los bosques de Várzea en la
cuenca del Amazonas y el delta del Okavango en África.
Ecosistemas microbianos
Los ecosistemas microbianos están formados por organismos
microscópicos que habitan en prácticamente todos los ambientes. Estos incluyen
bacterias, hongos y otros microorganismos. Son fundamentales para los ciclos
biogeoquímicos que se desarrollan en el planeta, y cumplen funciones vitales para
la descomposición de materia orgánica y la fijación de nutrientes.
Además, los microorganismos se utilizan en otras aplicaciones, como la
depuración de agua, la medicina y la agricultura.
Ecosistemas subterráneos
Los ecosistemas subterráneos están ubicados bajo la superficie terrestre. Se
forman en cuevas, acuíferos y suelos profundos. Están compuestos por
organismos adaptados a la ausencia de luz solar, una limitada disponibilidad de
nutrientes y fluctuaciones en factores como la humedad y la temperatura.
Además, estos ecosistemas constituyen importantes reservorios de biodiversidad,
y están estrechamente vinculados con la dinámica de los ecosistemas
superficiales. Por ejemplo, los acuíferos subterráneos no solo
sustentan comunidades biológicas propias, sino que también suministran agua a
los ecosistemas terrestres y marinos.
Ecosistemas artificiales
Los ecosistemas artificiales, también llamados antrópicos, son aquellos
construidos por la intervención humana. En ellos, pueden existir diferentes
especies animales, vegetales y fúngicas, pero el rasgo dominante y notorio es la
densidad de la presencia humana.
En general, estos ecosistemas se clasifican en dos subtipos:
 Ecosistemas urbanos. Son ciudades o regiones urbanas, en las que la
edificación humana ha alterado drásticamente el paisaje, imponiendo su
presencia sobre las demás especies. Se caracteriza por la gran densidad
de población humana, los altos índices de contaminación y la baja
presencia animal.
 Ecosistemas rurales. Son granjas, zonas de cultivo, minas y otras
regiones en las que el ser humano habita, pero en mucha menor densidad.
Allí tienen lugar actividades humanas de tipo productivo y de gran impacto
medioambiental, como la agricultura y la minería, entre otras.

Fuente: [Link]

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