Máster en:
Psico-oncología y Cuidados paliativos
Módulo III: PSICO-ONCOLOGÍA
COMUNICACIÓN DEL DIAGNÓSTICO DE CANCER
La comunicación de cualquier diagnóstico siempre causa un
impacto emocional en el paciente, inquietudes de información,
tratamiento, síntomas y pronóstico; es preciso realizarlo de la mejor
manera. Pero sin duda que el mayor reto está en la comunicación
del diagnóstico en enfermedades oncológicas o estados terminales.
El objetivo fundamental al comunicar el diagnóstico de cáncer es
que la información contribuya al proceso terapéutico y a la mejora
de la calidad de vida del paciente.
La diferencia entre informar un diagnóstico de cáncer y comunicarlo
es, fundamental; informar es sólo transmitir la “mala” noticia clínica,
mientras que comunicarlo, es darle al paciente una visión completa
y comprensible de la situación, para así, calmar parte de sus
ansiedades y preocupaciones, y fomentar una cooperación positiva
dirigida a los mejores resultados posibles.
Ante el diagnóstico de cáncer en el paciente y familiares surgen
gran cantidad de dudas relacionadas con la enfermedad. Algunas
preguntas que surgen son:
• ¿Qué tipo de cáncer es?
• ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
• ¿Dónde está?
• ¿Qué tan avanzado está?
• ¿Se ha extendido?
• ¿Hay cura?
Comunicación del diagnóstico de cáncer
En todos los casos, al hablar sobre el cáncer es importante intentar
que el tono de la comunicación sea positivo, ya que es
indispensable afrontar el cáncer con tanta esperanza como sea
posible.
Primeramente, es preciso evaluar en el paciente:
• La existencia de problemas psicológicos previos.
• Las estrategias de afrontamiento que el paciente y su familia
utilizarían para enfrentar el diagnóstico de la enfermedad.
Es importante adecuar la forma de comunicarse de acuerdo con la
persona que va a recibir la información:
• En el caso del paciente, la comunicación debe realizarse en
un tono de confianza, empática, amplia. Sabiendo que el
médico es el profesional encargado de resolver las dudas y de
aconsejar sobre los próximos pasos a realizar en el desarrollo
de la enfermedad, permitir que el paciente plantee sus dudas.
• La comunicación con la familia es importante, ya que permite
al paciente sentir su apoyo. En este caso, la comunicación
debe ser sencilla y sincera, permitiendo tanto al paciente
como a sus familiares expresar sus miedos, pero también su
capacidad de consolarse mutuamente y afrontar juntos la
nueva situación.
• En el caso de la comunicación del paciente de cáncer con sus
hijos, lo fundamental es adecuar la información a la edad y los
conocimientos del niño, así como permitirle que conozca todo
lo que ocurre en el hogar a través de sus padres.
• Los amigos pueden ser un gran apoyo para el paciente
oncológico, aunque la decisión de compartir la información
acerca de su enfermedad con ellos únicamente puede ser
tomada por el propio paciente.
El paciente olvida el 40% de la información recibida y más si ha sido
una mala noticia. Después de pronunciar palabras como cáncer,
muerte o "no hay más tratamiento" la persona no puede recordar
nada de lo que se diga después, ocurre un bloqueo postinformación.
Buckman (1984) define las malas noticias como las que alteran las
expectativas del futuro de la persona. El grado de gravedad viene
definido por la distancia entre las expectativas del paciente sobre su
futuro y la realidad de la situación.
Al comunicar el diagnóstico e informar sobre la enfermedad se debe:
• Hacer con honestidad, no mentir, no ajustar o cambiar el
mensaje para buscar mejorar aceptación el paciente. Es
importante mantener una esperanza real.
• Averiguar primero qué es lo que sabe el paciente y cuánto
quiere saber antes de informar. Conociendo lo que el paciente
sabe y quiere saber se puede evaluar si está preparado para
recibir la noticia. Ello puede ser un indicador de posibles
reacciones de desajuste emocional o de capacidad de
afrontamiento.
• No presuponer lo que le angustia. Preguntar inmediatamente
después.
▪ ¿Cómo se siente?
▪ ¿Qué otras cosas le preocupan?
• Comprobar las emociones evocadas, tranquilizarle y cerrar la
entrevista.
• Dar tiempo a asimilar la noticia de enfermedad
• Permanecer atento a lo que el paciente manifieste que
necesita.
• Estar atento con el lenguaje corporal y la comunicación no
verbal.
• No interrumpir.
• No dar nada por supuesto.
• Evitar frases hechas. Las preguntas abiertas facilitan la
expresión.
• Respetar el silencio.
• Escuchar y compartir sentimientos y emociones.
• Contener las emociones
Es relevante contar con precisas habilidades psicológicas, más allá
de conocimientos puramente médicos, para hablar con el paciente
sobre su enfermedad. Puede que se precise de la colaboración
interdisciplinar de médico y psicólogo. Según la investigación,
cumplir con ambos requisitos da lugar a mejores resultados clínicos.
La comunicación centrada en el paciente puede contribuir a una
disminución de la ansiedad del paciente, la construcción de alianzas
terapéuticas, y a mejorar la recuperación del paciente, la
satisfacción, y la auto‐ eficacia.
La comunicación centrada en paciente, se basa en:
• Tomar en consideración las necesidades, requerimientos,
perspectivas y experiencias individuales de los pacientes.
• Ofrecer a los pacientes la oportunidad de participar
activamente del cuidado de su salud.
Entre los aspectos positivos que se pretenden conseguir al informar
de forma adecuada el diagnóstico de cáncer al paciente, se señalan:
• Respetar el derecho del paciente a ser informado y conocer
personalmente, al ser el principal afectado, su realidad,
diagnóstico, pronóstico, futuro.
• Involucrar a los pacientes a que adecuadamente colaboren
mejor en el tratamiento y conseguir una mejor adaptación a su
realidad.
Comunicar diagnóstico de cáncer en el niño:
Independientemente de los síntomas que el niño presente, los
padres y miembros de la familia, raramente están preparados para
el diagnóstico de cáncer en el niño.
Los padres necesitan darse cuenta de esta nueva realidad,
necesitan saber quién tratará a su hijo, planear, y ser ayudados a
planificar como utilizar sus recursos emocionales, materiales y sus
energías para lidiar con la enfermedad y tratamiento. Esto implica
transformar sus debilidades en una mirada positiva que permita
mantener un estilo de vida tan normal como sea posible.
Como estrategia general se recomienda la comunicación abierta
entre equipo de salud y familia incluyendo al niño como situación
ideal.
Estrategias con los padres:
• En el momento del diagnóstico, aunque falten detalles para
definirlo, se debe organizar un encuentro preliminar.
• Se compartirá información básica del diagnóstico y el
tratamiento.
• Se dará lugar a comentar preocupaciones y formular
preguntas.
• Se enfatizará en que se realizará un encuentro más relevante
donde se planteará todo el abordaje. A este encuentro podrán
concurrir otros miembros de la familia y otros miembros del
equipo profesional.
• El encuentro debe ser hecho en un ambiente privado, cómodo,
que propicie la discusión de temas dolorosos.
• Ambos padres deben estar presentes, junto con el Jefe
médico o responsable, enfermera u otro miembro del equipo.
Los niños también están preocupados por mantener una vida
relativamente normal y estar en contacto con otros miembros de la
familia, pares y compañeros de la escuela.
Los niños necesitan entender, de manera apropiada a su edad, esta
nueva dimensión que ha entrado en su vida.
Deben ser informados acerca de:
• La naturaleza de la enfermedad y su tratamiento
• La cura
• Los potenciales efectos secundarios
• La posibilidad de dolor y disconfort.
La comunicación con el niño debe centrarse en explicar la
enfermedad y su tratamiento, discutir de manera realista los
posibles efectos secundarios (caída del cabello, malestar, etc.) y la
curación y conversar sobre aspectos sociales e interpersonales,
como faltas a la escuela, limitaciones en las salidas a jugar,
deportes.
El niño debe ser estimulado a hablar con sus padres acerca de la
enfermedad y el tratamiento. Con su consentimiento se podrán
organizar encuentros ampliados.