ETIMOLOGIA DE LA CALIDAD EDUCATIVA
La etimología de la expresión "calidad educativa" se puede descomponer en
dos partes: "calidad" y "educativa".
1. Calidad:
o La palabra "calidad" proviene del latín "qualitas, qualitatis", que se
refiere a la "naturaleza", "característica" o "propiedad" de algo. En
términos generales, se utiliza para describir el grado en que algo
cumple con un conjunto de estándares o expectativas.
2. Educativa:
o La palabra "educativa" deriva de "educación," que proviene del
latín "educatio, educationis," que significa "actos de criar" o
"instruir". A su vez, se relaciona con el verbo "educare," que
significa "traer hacia afuera" o "guiar". En este contexto, se refiere
al proceso de enseñar y formar a los individuos.
Así, "calidad educativa" se refiere a las características, propiedades o niveles
de excelencia del proceso de educación, evaluando cómo se lleva a cabo la
enseñanza y el aprendizaje en contextos educativos. La expresión resalta la
importancia de garantizar que la educación que se ofrece no solo sea
accesible, sino también efectiva y pertinente para el desarrollo integral de los
estudiantes.
La calidad educativa se refiere al conjunto de características y condiciones que
permiten lograr un aprendizaje efectivo y significativo en los estudiantes.
Implica no solo el nivel de conocimiento que los estudiantes adquieren, sino
también el desarrollo de competencias y habilidades que les permitan enfrentar
los retos del mundo actual.
Definición:
La calidad educativa puede definirse como el grado en que un sistema
educativo cumple con las expectativas y necesidades de los estudiantes,
contribuyendo a su formación integral y asegurando que todos los individuos
tengan acceso a una educación que sea equitativa, inclusiva y de alta calidad.
FUNCIONAMIENTO EFICIENTE DE UN SISTEMA
De la misma manera, hay que tener en cuenta que se considera que un
sistema tiene una innegable calidad educativa cuando reúne estas otras
características:
-Promueve el cambio y la modernización en las aulas.
-Consigue que la comunidad educativa en general se implique.
-Se ajusta a las necesidades del alumnado para que pueda alcanzar las
herramientas y recursos en pro de conseguir su progreso a nivel académico.
-Vela, de igual modo, por el bienestar del profesorado y se preocupa por su
motivación.
BUENA CALIDAD EDUCATIVA
Una buena calidad educativa se alcanza cuando los procesos satisfacen las
necesidades del individuo y de la sociedad en general. Esto se logra si los
recursos son suficientes y además están aprovechados de manera adecuada
para que la educación sea equitativa y eficaz.
Si un adolescente completa la educación secundaria y no tiene los
conocimientos necesarios para cursar con éxito una carrera universitaria o para
insertarse en el mercado laboral, habrá sido víctima de un sistema con una
calidad educativa deficiente. Por el contrario, si la escuela prepara al alumno
para afrontar los desafíos de la vida adulta, la calidad educativa será digna de
destacar.
Partiendo de todo lo expuesto, tenemos que indicar que se considera que dos
de los sistemas con mayor calidad educativa en el mundo son el finlandés y el
danés.
Publicado por Julián Pérez Porto y María Merino. Actualizado el 1 de
septiembre de 2021. Calidad educativa - Qué es, definición y concepto.
Disponible en [Link]
Características de la calidad educativa:
1. Relevancia: Los contenidos y metodologías deben ser pertinentes y
aplicables a la vida cotidiana de los estudiantes, así como a sus
contextos socioculturales.
2. Equidad: Todos los estudiantes deben tener acceso a las mismas
oportunidades educativas, independientemente de su origen
socioeconómico, género, etnia, o cualquier otra condición.
3. Inclusión: La educación debe atender a la diversidad, asegurando que
se consideren las necesidades específicas de todos los estudiantes,
incluyendo aquellos con discapacidades.
4. Participación: Implica involucrar a los estudiantes, padres de familia, y la
comunidad en el proceso educativo, fomentando un ambiente
colaborativo.
5. Innovación: Se deben aplicar prácticas pedagógicas actualizadas y
estrategias de enseñanza que promuevan el aprendizaje activo y el
pensamiento crítico.
6. Formación del profesorado: Los docentes deben contar con una sólida
formación profesional y continua, así como con recursos adecuados
para desempeñar su labor de manera efectiva.
7. Evaluación y mejora continua: Es fundamental establecer mecanismos
de evaluación tanto del aprendizaje de los estudiantes como del propio
sistema educativo, para identificar áreas de mejora y garantizar un
proceso de formación dinámico y adaptable.
8. Resultados de aprendizaje: La calidad se mide a través de los resultados
obtenidos por los estudiantes, reflejando no solo el conocimiento
acumulado, sino también el desarrollo de habilidades y competencias.
9. Clima escolar: Un ambiente escolar positivo, que fomente el respeto, la
colaboración y la motivación, es esencial para el desarrollo de una
educación de calidad.
En resumen, la calidad educativa es un concepto integral que abarca diversos
aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje y que busca formar individuos
competentes, críticos y capaces de contribuir al bienestar de la sociedad.
La calidad educativa se basa en varios elementos clave que contribuyen a la
efectividad y relevancia del proceso de enseñanza-aprendizaje. Algunos de
estos elementos son:
1. Currículo: Un currículo bien diseñado que sea pertinente, actualizado y
que responda a las necesidades de los estudiantes y de la sociedad.
2. Docentes capacitados: La formación y el desarrollo profesional continuo
de los profesores son fundamentales para asegurar que tengan las
competencias necesarias para enseñar de manera eficaz.
3. Recursos educativos: La disponibilidad de materiales didácticos, libros,
tecnología y otros recursos que faciliten el aprendizaje.
4. Ambiente de aprendizaje: Un entorno escolar que fomente el bienestar,
la inclusión y la participación activa de todos los estudiantes.
5. Evaluación: Métodos de evaluación que midan de forma efectiva el
aprendizaje y el progreso de los estudiantes, así como el desempeño de
las instituciones educativas.
6. Participación de la comunidad: La implicación de padres, tutores y la
comunidad en el proceso educativo, promoviendo un vínculo entre la
escuela y el entorno social.
7. Equidad: Garantizar que todos los estudiantes, independientemente de
su origen socioeconómico, tengan acceso a una educación de calidad.
8. Resultados de aprendizaje: Medidas de éxito que no solo se centran en
las calificaciones, sino también en el desarrollo de habilidades críticas,
creativas y sociales.
La calidad educativa es un concepto dinámico que puede variar según el
contexto cultural, social y económico, pero estos elementos fundamentales
suelen ser universales en la evaluación de su efectividad.
La calidad educativa consiste en la capacidad de un sistema educativo para
proporcionar una educación que sea pertinente, equitativa y efectiva. Se refiere
a diversos aspectos del proceso educativo que impactan tanto a los estudiantes
como a la comunidad en general. A continuación, se detallan los componentes
clave que suelen incluirse en el concepto de calidad educativa:
1. Relevancia del currículo: El currículo debe ser pertinente y estar
alineado con las necesidades del mercado laboral, así como con las
aspiraciones de los estudiantes y los desafíos de la sociedad.
2. Capacitación y competencia docente: Profesores bien formados y
capacitados son esenciales para un aprendizaje significativo. La calidad
educativa requiere que los educadores tengan conocimientos sólidos en
sus áreas de enseñanza y habilidades pedagógicas adecuadas.
3. Condiciones de aprendizaje: Esto incluye la infraestructura escolar, el
acceso a materiales y recursos educativos, y un ambiente seguro y
acogedor para los estudiantes.
4. Metodologías de enseñanza: La calidad educativa implica el uso de
métodos de enseñanza variados, que fomenten la participación activa de
los estudiantes y desarrollen tanto habilidades cognitivas como
socioemocionales.
5. Evaluación y rendición de cuentas: La medición y evaluación de los
resultados de aprendizaje, así como la evaluación del desempeño de los
docentes y la institución, son cruciales para asegurar una educación de
calidad.
6. Igualdad de oportunidades: Un sistema educativo de calidad busca
garantizar que todos los estudiantes, independientemente de su
contexto socioeconómico, etnia o género, tengan igual acceso a una
educación de calidad.
7. Participación de la comunidad: La implicación de padres, tutores y
comunidades en el proceso educativo puede enriquecer la experiencia
de aprendizaje y contribuir a mejores resultados.
8. Desarrollo personal y social: La calidad educativa también implica formar
estudiantes que no solo sean competentes académicamente, sino que
también desarrollen valores, actitudes y habilidades sociales necesarias
para convivir en sociedad.
La calidad educativa, por lo tanto, es un concepto integral que busca no solo la
excelencia académica, sino también el desarrollo integral de los estudiantes y
su preparación para ser ciudadanos activos y responsables.
PRINCIPIOS DE LA CALIDAD EDUCATIVA
Los principios de la calidad educativa son fundamentos que guían el proceso
educativo y garantizan que la enseñanza y el aprendizaje se realicen de
manera efectiva y equitativa. A continuación, se presentan algunos de los
principios más destacados:
1. Pertinencia: El contenido y las metodologías deben ser relevantes y
adaptarse a las necesidades de los estudiantes, así como a los
contextos sociales, culturales y económicos en los que se encuentran.
2. Equidad: Todos los estudiantes deben tener igual acceso a
oportunidades educativas de calidad, sin discriminación por razones de
género, origen étnico, situación socioeconómica o discapacidad.
3. Integralidad: La educación debe abordar no solo el desarrollo
académico, sino también el crecimiento social, emocional y ético de los
estudiantes, fomentando sus competencias para la vida.
4. Participación: Se debe fomentar la participación activa de estudiantes,
padres, docentes y la comunidad en el proceso educativo, promoviendo
un ambiente colaborativo y democrático.
5. Innovación: La calidad educativa implica la búsqueda constante de
nuevas estrategias, métodos y tecnologías que mejoren el aprendizaje y
la enseñanza.
6. Evaluación continua: La evaluación debe ser un proceso regular y
sistemático que no solo mida los resultados académicos, sino que
también permita el ajuste y mejora continua de prácticas educativas.
7. Formación continua: Tanto los educadores como los estudiantes deben
tener acceso a oportunidades de formación y desarrollo profesional
continuo, para actualizar conocimientos y habilidades.
8. Sostenibilidad: La calidad educativa debe estar respaldada por políticas
y prácticas que aseguren su continuidad y mejora a largo plazo,
considerando la sostenibilidad social, económica y ambiental.
9. Desarrollo de competencias: Se debe priorizar el desarrollo de
competencias críticas y habilidades para el siglo XXI, como el
pensamiento crítico, la creatividad, la colaboración y la comunicación.
10. Calidad en la gestión educativa: Es esencial contar con una gestión
educativa eficaz y transparente que garantice el uso adecuado de
recursos y la rendición de cuentas de las instituciones.
Estos principios son fundamentales para fomentar una educación de calidad
que no solo prepare a los estudiantes para el ámbito académico, sino que
también los capacite para enfrentar los retos de la vida y contribuir
positivamente a la sociedad.
CARACTERISTICAS DE LA CALIDAD EDUCATIVA
Las características de la calidad educativa son rasgos que permiten identificar
un sistema, institución o programa educativo efectivo y relevante. A
continuación, se presentan algunas de las principales características de la
calidad educativa:
1. Relevancia: Los contenidos y enfoques educativos están alineados con
las necesidades de los estudiantes y de la sociedad, incluyendo
aspectos culturales, sociales y económicos.
2. Accesibilidad: La educación de calidad es accesible para todos,
garantizando que todos los estudiantes tengan la oportunidad de
participar y beneficiarse del proceso educativo, sin importar su trasfondo.
3. Equidad: Se promueve la igualdad de oportunidades para todos los
estudiantes, abordando y eliminando las barreras que puedan afectar el
acceso y la participación en la educación.
4. Eficacia: La educación se mide en términos de resultados y logros,
asegurando que los estudiantes adquieran los conocimientos,
habilidades y competencias esperadas.
5. Formación continua: Existe un compromiso con la mejora constante,
tanto en la formación de los docentes como en el desarrollo profesional y
personal de los estudiantes.
6. Variabilidad en las metodologías: Se utilizan diversos enfoques
pedagógicos y metodológicos que se adaptan a diferentes estilos de
aprendizaje y contextos, fomentando un aprendizaje activo y
significativo.
7. Participación activa: Se promueve la participación activa de los
estudiantes en su propio proceso de aprendizaje, incentivando el
pensamiento crítico, la reflexión y la autoevaluación.
8. Ambiente positivo de aprendizaje: Se crea un entorno educativo seguro,
inclusivo y estimulante, que favorece el bienestar emocional y social de
los estudiantes.
9. Rendición de cuentas: Hay mecanismos claros para evaluar el
desempeño de los docentes, la gestión institucional y el progreso de los
estudiantes, promoviendo la transparencia y la mejora continua.
10. Integralidad: La educación de calidad abarca no solo el aspecto
académico, sino también el desarrollo social, personal y emocional del
estudiante, preparándolo para la vida en sociedad.
11. Innovación: Se fomenta la innovación en los procesos de enseñanza-
aprendizaje, incorporando nuevas tecnologías y metodologías que
mejoren la experiencia educativa.
12. Sustentabilidad: Las estrategias y políticas educativas tienen en cuenta
la sostenibilidad a largo plazo, no solo en términos económicos, sino
también sociales y ambientales.
Estas características contribuyen a un sistema educativo que no solo busca la
excelencia académica, sino que también forma ciudadanos responsables,
críticos y comprometidos con su entorno.
La calidad educativa conlleva una serie de ventajas que impactan
positivamente en los estudiantes, las instituciones y la sociedad en general.
Algunas de las principales ventajas son:
1. Mejores resultados de aprendizaje: La calidad educativa se traduce en
un aprendizaje más significativo y duradero, lo que lleva a un mejor
desempeño académico y mayor adquisición de competencias.
2. Desarrollo integral del estudiante: Promueve el crecimiento no solo
académico, sino también social, emocional y personal, preparando a los
estudiantes para enfrentar los retos de la vida.
3. Equidad y justicia social: Garantiza que todos los estudiantes tengan
acceso a las mismas oportunidades educativas, lo que contribuye a
reducir desigualdades y fomentar la inclusión.
4. Motivación y compromiso: Un ambiente educativo de calidad fomenta la
motivación y el interés de los estudiantes en su aprendizaje, lo que
resulta en una mayor participación y compromiso.
5. Mejor preparación para el futuro: Los estudiantes egresan con
habilidades y competencias necesarias para el mercado laboral y para
ser ciudadanos responsables y críticos en una sociedad cambiante.
6. Fortalecimiento de la comunidad: La calidad educativa involucra a la
comunidad y a las familias, lo que genera un vínculo más fuerte entre la
escuela y el entorno social, promoviendo la colaboración y el apoyo
mutuo.
7. Desarrollo profesional de los docentes: Un enfoque en la calidad
educativa fomenta la capacitación y el desarrollo continuo del
profesorado, mejorando la calidad de la enseñanza.
8. Innovación en el proceso educativo: Se promueven metodologías y
tecnologías innovadoras que enriquecen la experiencia de aprendizaje y
hacen más relevantes los contenidos.
9. Rendimiento institucional mejorado: Las instituciones educativas que se
enfocan en la calidad tienden a ser más efectivas y eficientes, lo que
puede llevar a una mayor satisfacción de estudiantes y padres.
10. Sostenibilidad del sistema educativo: Las prácticas y políticas que se
implementan en pro de la calidad educativa suelen ser más sostenibles
a largo plazo, asegurando una educación continua y de calidad para
futuras generaciones.
11. Aumento de la empleabilidad: Los egresados de instituciones que
ofrecen una educación de calidad son más valorados en el mercado
laboral, lo que aumenta sus oportunidades de empleo.
12. Fomento de valores cívicos y éticos: Se impulsa la formación en valores,
promoviendo la responsabilidad social, el respeto y la convivencia
pacífica en la comunidad.
En resumen, la calidad educativa no solo beneficia a los estudiantes
individualmente, sino que tiene un impacto positivo en la sociedad en su
conjunto, contribuyendo a un desarrollo sostenible y equitativo.
Características de una educación de calidad
Para tener una idea de la importancia de la calidad educativa, tenemos que
comprobar cuáles son las características de un modelo educativo a seguir. Si
pudieras imaginar un panorama ideal, ¿qué aspectos potenciarías y cuáles
erradicarías?
A continuación, vamos a ver las características de una educación de
calidad para el buen desarrollo como sociedad:
o Ser una educación accesible. Los docentes y directivos tienen que
mantener una postura abierta con el fin de mejorar los procesos de
enseñanza.
o Garantizar un acceso fácil y sencillo a todos los recursos materiales
necesarios. Todos deben de tener las mismas oportunidades dentro del
proceso educativo.
o Facilitar la integración de las innovaciones en las aulas.
o Promover el trabajo en equipo y la participación activa del alumnado.
o Motivar a los padres para que también participen y ayuden a que las
instituciones educativas mejoren en todos sus aspectos.
o Conseguir establecer mecanismos para que los docentes nunca dejen
de formarse. De esta manera, los maestros y profesores conseguirán
mejorar su forma de trabajo, a la vez que se sentirán más realizados.
Valores de una educación de calidad
La importancia de la educación de calidad llega también a los valores que se
transmiten. Y es que, como mencionamos al principio del artículo, es vital
alejarnos del sistema educativo tradicional para adentrarnos en otro sistema en
el que reinen una serie de valores positivos.
Así pues, existen ciertos valores que propician un mayor crecimiento personal,
fomentando que los/as niños/as se conviertan en buenos/as ciudadanos/as. De
esta manera, la educación de calidad se aleja de la enseñanza puramente
científica.
Los valores que se deberían potenciar en las aulas son los siguientes:
o La empatía: resulta imprescindible que las personas logremos ponernos
en el lugar de otras, con el fin de resolver conflictos de una manera
sana.
o La igualdad de oportunidades: todos somos iguales, por lo que hay
que favorecer la inclusión social.
o El respeto al medio ambiente: no somos conscientes de que solo
disponemos de un planeta, por lo que se convierte en un tema para
inculcar a los más pequeños.
o El cuidado de la salud: hay que fomentar actitudes adecuadas que
minimicen los riesgos en la salud.
o Pensamiento crítico: razonar, volvernos analíticos y observadores.
¿Cómo mejorar la calidad educativa?
Fortalecer la formación de los docentes
Es importante brindar a los maestros herramientas y recursos para mejorar su
enseñanza y actualización continua en sus áreas de conocimiento. Una
alternativa es proporcionar oportunidades de actualización y capacitación
constante a los maestros, a través de cursos, talleres y programas de
formación continua. Además, se puede fomentar la colaboración y el
intercambio de experiencias entre los docentes, ya sea a través de reuniones
de equipo o grupos de trabajo, lo que resulta en un enriquecimiento mutuo.
Fomentar la participación de los padres de familia
Involucrar a los padres en el proceso educativo de sus hijos es fundamental
para mejorar la calidad educativa, al fin y al cabo, son los primeros educadores
de los niños y su implicación en el proceso educativo de sus hijos puede
marcar una gran diferencia en su desarrollo. Esto puede ser a través de
reuniones, charlas, talleres y actividades que les permitan conocer más sobre
la educación de sus hijos.
Promover la innovación y tecnología en el aula
Integrar la tecnología en el proceso educativo puede ser una gran herramienta
para mejorar la calidad educativa. Para ello, el centro educativo debe poner a
disposición de los docentes plataformas virtuales, aplicaciones educativas y
recursos digitales. Las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) a
los estudiantes aprender de una manera más dinámica e interactiva, lo que
potencia su motivación y su curiosidad.
Evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje
Es importante realizar una evaluación constante del proceso educativo para
identificar fortalezas y debilidades y así poder tomar medidas para mejorar la
calidad educativa. Así pues, lo ideal es que antes de comenzar el año lectivo se
tenga diseñada una hoja de ruta en la que se definan todos los contenidos por
impartir (guía docente), la metodología de enseñanza y unos criterios de
evaluación futura para determinar si los pasos que se han seguido han dado
más o menos resultado según lo esperado.
Ofrecer programas de educación integral
La educación no solo se trata de conocimientos académicos, sino también de
valores, habilidades socioemocionales y desarrollo personal. Por ende, ofrecer
programas de educación integral puede mejorar la calidad educativa y el
bienestar de los estudiantes. Es por ello que se deben idear actividades con
fines variados y promover valores que fomenten la convivencia, el respeto y el
civismo en cualquier momento de la impartición de cualquier asignatura.
[Link]
EDUCAB Revista de la Escuela de Educación N° 5. / año 2013 pp. 133-
142 Una perspectiva de la calidad
educativa venezolana en el contexto
del siglo X XI
Omar Alcalá*
Introducción
L a calidad se ha convertido en la actualidad en un
elemento que permea todas las esferas del quehacer
humano, desde lo individual hasta lo colec-tivo. La
educación tanto en el ámbito individual como en el
colectivo no se ve eximida de ella. La calidad en la
educación es un tópico que ha tomado cuerpo en el
pensamiento de muchos investigadores, educadores y
padres de familia, así como en los bene&ciarios más
directos: los alumnos. La UNESCO ha colocado el
acento en el tema para buscar un cambio positivo para
todos, en especial para los jóvenes. Por eso
denominó la conferencia del 2004 como Una
educación de calidad para todos los jóvenes.
Braslavsky (2006) dirige su re'exión sobre una
educación de calidad, como aquella que puede
brindar felicidad y permitir a las personas aprender desde
su contexto, en su momento oportuno y propone diez
factores para una educación calidad para todos, que
expondremos más [Link] contexto venezolano tiene
un espacio en nuestra re'exión, puesto que ha sido desde
mediados del siglo pasado tema de análisis para muchas
personas preocupadas por la calidad en nuestra
educación. Han cambiado las políticas públicas en el
ámbito educativo, las teorías de aprendizaje que
sustentan los programas educativos, los ministros de
educación, y sin embargo el tema de la calidad queda en
un segundo plano. Entre los factores que se mencionan
sobre la falta de calidad en nuestra educación se
encuentran la equidad, en cuanto
la cobertura, la baja calidad pedagógica y el dé&cit de
educadores en áreas críticas. Buscaremos en este
breve recorrido presentar una perspectiva de la
calidad de la educación venezolana en el contexto del
siglo XXI.
Definir una educación de calidad
El concepto de calidad ha ido cambiando de uno centrado
en las cifras a otro centrado en el individuo y las
organizaciones; es visto como una &losofía, una nueva
cultura, un nuevo paradigma (Municio Fernández,
2004). La de&nición de calidad plantea un gran
desafío, comenzando por el hecho de que no es
unívoca en todo el mundo. Municio Fernández (2004)
sugiere que las de&niciones de calidad hacen
referencia simultáneamente a los procesos y a los
resultados. En cuanto a los procesos porque el
efecto (el producto o servicio) es de calidad y por el
lado de los resultados, en tanto estos satisfacen las
necesidades del receptor (Municio Fernández, 2004).
Algunas de las de&niciones más aceptadas de calidad,
que cita este autor son: Para Ortega (s/f ) la calidad tal
como la de&ne Deming (citado por Ortega) es la
diferencia entre lo que el cliente aspira y lo que la
organización es capaz de producir. En cuanto a una
organización, Ortega (s/f ), indica que para alcanzar un
adecuado nivel de calidad de sus productos o de los servicios
que presta, debe conocer con mayor precisión posible qué es
lo que el cliente quiere, cuáles son sus expectativas, y hasta
qué punto lo ofrecido ha cumplido con esas expectativas con
el &n de mejorar cada vez más, en un proceso continuo
de nunca acabar (p.2). La calidad es el referente que se
emplea para evaluar un programa educativo, aun cuando
no es su &n último, dado que la calidad del
programa es lo sustantivo, lo esencial; mientras que la
evaluación es lo complementario. Lo que se busca como
ideal, en el programa, es la excelencia, entendida,
sugiere Municio (2004), como el nivel más elevado de
calidad, la cual es de&nida por las personas implicadas
en el programa. En tanto García Hoz (1982, citado por
Ortega, s/f ) sostiene que la calidad de la educación viene
determinada por dos componentes: el primero la
integridad y el segundo la e&cacia; es decir, una
educación de calidad es tal en la medida en que es
completa, coherente y e&caz. En cuanto a la integridad,
García Hoz (1982, citado por Ortega, s/f ) señala el hecho
de que en la educación se incluyan todos los factores
necesarios para el desenvolvimiento del hombre. Por
otra parte la e&cacia se re&ere a la necesidad de
que todos los componentes cumplan adecuadamente
su función, de tal forma que el ser humano desarrolle
todas sus potencialidades y compense sus limitaciones.
Braslavsky (2006) asume la calidad de la educación
como aquella que permite que todos aprendan lo que
necesitan aprender, en el momento oportuno de sus
vidas y de sus sociedades y en felicidad. Para ello
propone diez factores para una educación de calidad
para todos en el siglo XXI (Braslavsky, 2006):1. El foco
en la pertinencia personal y social. Aprender lo que se
necesita en el momento oportuno y en felicidad.2. La
convicción, la estima y la autoestima de los involucrados.
Se entiende como una tensión creativa entre la
convicción, la estima y la autoestima de las sociedades y
de las dirigencias políticas y de las administraciones en el
valor de la educación.3. La fortaleza ética y
profesional de los maestros y profesores. El círculo
virtuoso en la relación entre el docente y la sociedad es la
con&guración de valores de los docentes y su
competencia para elegir las estrategias más adecuadas
en los momentos oportunos. Aun en condiciones
adversas hay muchos docentes que logran enseñar de
manera adecuada, las claves que permiten logar esto son
su profesionalismo y su fortaleza ética. 4. La capacidad
de conducción de los directores y supervisores.
Las instituciones educativas que están guiadas por
directores y supervisores que identi&can la función
cognitiva como función especí&ca de la escuela, pero
que asocian también la esa función especí&ca a una
función formativa global y tienen la capacidad de
promover vínculos de todo tipo con el entorno logran
promover una educación de calidad.5. El trabajo en
equipo dentro de la escuela y de los sistemas
educativos. Las investigaciones llevadas a cabo dentro
de este ámbito señalan que las escuelas que logran
construir una educación de calidad son aquellas en la
cuales los adultos trabajan juntos.
. Las alianzas entre escuelas y otros agentes
educativos. La construcción de una educación de
calidad se facilita cuando los distintos actores que la
conforman logran comprender la situación de los otros,
pueden ver lo invisible y logran ofrecer algo a los otros
espacios de valores compartidos. 7. El currículo en
todos sus niveles. La educación es de calidad cuando
cada disciplina tiene un foco claro y pertinente.8. La
cantidad, calidad y disponibilidad de materiales
educativos. No hay calidad educativa sin un entorno
rico en materiales que puedan ser utilizados como
materiales de aprendizaje.9. La pluralidad y calidad
de las didácticas. La calidad de la educación se
construye mejor cuando los productores de las didácticas
son los docentes en el aula que se encuentran más
cercanos a los consumidores de ella (los alumnos),
porque eso permite a estas didácticas estar más cerca de
su propia pertinencia.10. Los mínimos materiales y los
incentivos socioeconómicos y culturales. La educación
de calidad debe ir de la mano de las políticas públicas
que permitan, como mínimo, por ejemplo, que los niños y
niñas puedan ir o comer en la escuela, que los salarios
de los profesores sean dignos y que el equipamiento esté
disponible. En la 47a conferencia internacional de la
educación de la UNESCO, celebrada en 2004, la
de&nición de calidad de la educación se entiende desde
dos perspectivas. La primera concierne a la e&ciencia, en
términos de insumos, procesos y productos.
Típicamente clasi&ca los logros (medida de logros de
aprendizaje) según el monto de inversiones hechas en el
sistema y la e&cacia de los procesos por medio de los
cuales se obtuvieron los resultados. La segunda
comprende un marco sectorial, la educación se entiende
como un sector que está íntimamente relacionado con
otros sectores de la sociedad. Desde esta perspectiva
la preocupación por una educación de calidad se
centra en tres factores: la relevancia, la efectividad y la
e&ciencia. Relevancia porque reconoce que los objetivos
establecidos y los contenidos prescritos para la
educación son polémicos y tienen que ser negociados.
Efectividad se re&ere a la medida en que los objetivos y
las metas establecidas están siendo alcanzados y
e&ciencia concierne a qué hace falta para que se
cumplan las promesas de educación de calidad.
Para la UNESCO se debe evaluar la cuestión de la
calidad de la educación en función de su capacidad
para garantizar la igualdad entre los géneros. Plantea
que “una enseñanza secundaria buena, adaptada a
las necesidades educativas de los jóvenes y de la
sociedad, contribuye al fortalecimiento de una imagen
positiva de uno mismo y a la integración social, y genera
efectos positivos en el desarrollo social, cultural y
económico de un país” (p.49). La UNESCO teniendo en
cuenta una educación de los jóvenes para la acción
en pos de un desarrollo sostenible, la cohesión social y la
construcción de la paz, ha adoptado cuatro criterios
particularmente importantes y directamente vinculados
con la calidad:a. Igualdad de género.b. Inclusión social.c.
Competencias para la vida.d. Papel clave de los
[Link] relación a la igualdad de género la
educación de calidad es profundamente inclusiva en la
medida que es accesible a muchachos y muchachas
sobre una base equitativa porque las barreras al
acceso de oportunidades y el aprovechamiento de
dichas oportunidades han recibido la atención su&ciente
(UNESCO, 2004). En cuanto incluyente en lo social,
una educación de calidad es una educación que
pretende la participación integral de todos los
estudiantes, que enseña aptitudes y comportamientos
de tolerancia y que constituye consecuentemente un
instrumento que permite construir una sociedad y una
economía incluyente y participativa. Las competencias
para la vida traen dos grandes desafíos en su de&nición.
El primero se re&ere a la confusión entre los
conceptos de competencias, habilidades, valores,
posturas o aptitudes. En este sentido la UNESCO
(2004) ha sugerido que las “competencias para la vida
podrían ser entendidas como la habilidad de movilizar
conocimientos, valores y destrezas adquiridos para
responder a las necesidades cotidianas y para actuar
como ciudadanos responsables” (p.108). El segundo
desafío consiste en de&nir las competencias sin hacer
abstracción del contexto local, puesta que las
características de estas competencias varían según la
realidad del ambiente en el cual hay que vivir y actuar
(UNESCO, 2004). Para tratar de asumir estos dos
desafíos la UNESCO (2004) ha considerado como marco
guía los trabajos de la Comisión Internacional sobre la
Educación para el siglo XXI y los cuatros pilares de la
educación (aprender a aprender, a hacer, a ser y a
vivir juntos). Un último criterio, no por eso menos
importante, es el papel clave de los docentes, su
presencia en aula se enfrenta en la actualidad a
numerosos obstáculos que van desde bajos salarios,
pasando por un estatus social precario, hasta
perspectivas limitadas de evolución profesional. Sin
embargo, ante las nuevas realidades y las nuevas
tecnologías el docente de transmisor de saberes debe
volverse cada vez más en un mediador de la construcción
del conocimiento; un buen docente es el que logra, a la
vez, guiar a sus alumnos entre el caos de los
conocimientos disponibles y mostrarles cómo utilizar la
información. La UNESCO (2004), plantea diez nuevas
competencias para enseñar:1. Organizar y animar
situaciones de aprendizaje.2. Gestionar la progresión de
los aprendizajes.3. Concebir y hacer evolucionar los
dispositivos de diferenciación.4. Implicar a los alumnos
en sus aprendizajes y en su trabajo.5. Trabajar en
equipo.6. Participar en la gestión de la escuela.7.
Informar e implicar a los padres.8. Servirse de las
nuevas tecnologías.9. Afrontar los dilemas éticos de la
profesión.10. Conducir su propia formación permanente.
Del documento &nal de la UNESCO destaca que en
la evaluación de la calidad de la educación se deben
atender los siguientes elementos: la infraestructura
escolar, la relación profesor-alumno, los recursos y
materiales didácticos disponibles, el tiempo de
aprendizaje, la adaptación del currículo al ambiente
social y las necesidades de los jóvenes, así como
los aspectos relacionados con la calidad de la formación
del docente y las condiciones de vida que posee. En
síntesis, ¿qué es una educación de calidad? Para
tener una respuesta aproximada con base en los
autores señalados debemos partir de la de&nición de
calidad que consideramos la más cercana al hecho
educativo en la que esta tiene que ver con la satisfacción
de las necesidades del cliente.
Extrapolando esto a la educación consideramos que
la calidad en ella viene dada por el hecho de que se
dé para los alumnos un aprendizaje acorde con su
momento evolutivo, con felicidad y atendiendo a las
diferencias individuales, y que sea coherente, efectiva y
e&caz, con el apoyo de docentes cuyo rol principal sea
ser un mediador de la construcción del conocimiento.
La calidad en nuestra educación
Con base en estos planteamientos, nuestra realidad nos
interpela en relación a este concepto de calidad, si bien
en la historia reciente de la educación en Venezuela ha
estado ausente la discusión sobre su calidad, hemos
escuchado en boca de servidores públicos,
especí&camente de un ministro de Educación, que
nuestra escuela es un fraude; poco o nada se ha
hecho para revertir ese aspecto, tan crítico y central, en
la formación de ciudadanos. Un hecho para nada
novedoso, cabe resaltar en estas líneas que para 1959
Rosenblat publicaba en el diario El Nacional un artículo
llamado El fracaso de nuestro bachillerato: recti#caciones
y conclusiones, en el cual hacía referencia al análisis de
457 pruebas de admisión a la universidad de bachilleres
de toda la república y daba cuenta de los errores
cometidos y las fallas encontradas, a partir de las cuales
extraía como conclusión que: “el país entero espera una
reforma radical y profunda de nuestra enseñanza (...)
para lo cual deben colaborar con entusiasmo los
alumnos, los profesores, los directores y los
funcionarios responsables de la educación” (p.37). La
calidad en la actualidad se entiende como subjetiva. Ella
es el resultado de comparar las expectativas con la
percepción del servicio. Sin embargo, en nuestro país
dista mucho de cumplirse esto, pues al implantarse una
ideología en nuestra sociedad, los números se
transforman en el indicador de la calidad. Un mayor
número de niños y adolescentes en el sistema escolar y
un mayor número de jóvenes en el universitario no
habla necesariamente de calidad. Esto nos hace
preguntarnos, ¿cuál es el alcance y la prosecución de
estudios de estos niños y adolescentes en el sistema
escolar? ¿Cuál es el nivel de deserción? ¿Qué resultados
tenemos en las áreas centrales del conocimiento, las
letras y las matemáticas? ¿Es que podemos decir que un
mayor número de estudiantes en el sistema universitario
es un indicador de mayor calidad del mismo? ¿El Estado
ha hecho lo su&ciente y necesario para elevar la calidad
de enseñanza de nuestro educadores? ¿Hay
incentivos para su mejoramiento continuo? ¿El
sistema educativo paralelo promovido y creado por el
Gobierno, como las misiones educativas, ha mejorado
la calidad de la enseñanza en nuestro país? ¿Han
servido las misiones educativas para mejorar la
enseñanza y la prosecución de los estudios de la
población menos favorecida o acaso es más bien un
sistema de adoctrinamiento y propaganda de la ideología
del régimen? Estas y un número, no pequeño, de
interrogantes nos llama la atención en este
[Link] estas preguntas daría para la revisión y
posterior publicación de varios artículos. Sin embargo
detengámonos en algunas de ellas para dar una visión
muy general, desde la temática de la calidad. La
educación, el acceso y la permanencia, así como su
calidad, son herramientas e&cientes e indispensables
para alcanzar y lograr la superación de la pobreza
(Herrera y España, 2006). Para Herrera y España
(2006), el problema de la educación venezolana es
esencialmente la equidad, resultado de dos factores
fundamentales: el dé&cit de cobertura y el problema de la
calidad de la educación, entendida como los procesos
educativos que permiten a todos los alumnos alcanzar el
éxito escolar, independientemente de su origen
socioeconómico y del tipo de plantel al que asisten, el
medio en el que viven y el estado al que pertenecen. Se
requiere para poder elevar la calidad de la escuela un
enfoque integral que incluya cambios en su organización
general y que tome en cuenta factores externos a la
escuela y no controlados por ella como son las
características sociales e individuales de los alumnos
(Herrera y España, 2006). La baja calidad pedagógica
ofrecida por las escuelas está relacionada directamente
con su forma de funcionamiento, el cual no favorece el
trabajo pedagógico de los docentes. Las de&ciencias en
la educación venezolana que muestran los autores
mencionados, permiten tener una visión clara del
fracaso institucional en esta área. Podemos decir que
el daño es estructural, si bien el gobierno de los
últimos 14 años ha tratado de imponer nuevos
modelos e ideología para afrontar esta problemática,
no han sido exitosos. Nos referimos en este caso a
las misiones educativas implementadas por el Gobierno
en el año 2003. Haremos un breve paso por ellas con el
&n de dar un panorama de dicho [Link] misiones
educativas, iniciadas en el 2003, bajo la visión de
programas sociales, se han convertido con el paso de los
años en el emblema de la acción gubernamental de la
revolución bolivariana hacia los excluidos (Mundó,
2009). Sin embargo, a confesión del presidente de la
república, estos programas respondían a los intereses de
una estrategia de mercadeo electoral debido a la pérdida
de popularidad sufrida ese año. Bravo (2006) va en
la misma línea expuesta por Mundó (2009) al a&rmar
que las misiones tienen un tinte de mercado político
y acento neoliberal, considera el hecho como
novedoso al crear una suerte de Estado docente paralelo
al que siempre hemos conocido. En la cronología de
los hechos, en 2008, el presidente Chávez anunció
su política de re'exión, a la cual llamó la “etapa de
las tres erres” (re'exión, recti&cación y reimpulso) y en
este contexto aseguró que los programas que
conformaban las misiones serían relanzados con la
&nalidad de optimizar su funcionamiento y el manejo de
los recursos presupuestarios. Sin embargo, las misiones
no permiten una evaluación de su calidad al ser difícil
obtener sus cifras y en algunos casos ser más bien una
caja negra. Es necesario resaltar que en la Constitución
aprobada en 1999 la educación gratuita y obligatoria
se extendió desde la educación inicial hasta el último año
de educación media y profesional. En pocas palabra, el
Estado venezolano se comprometía brindar a sus
ciudadanos diecisietes años de educación. De llevarse a
cabo tal loable labor estaríamos atendiendo una de las
múltiples causas de la pobreza: el escaso número de
años de escolaridad de los ciudadanos. Según cifras del
INE (2008, citadas por Mundó 2009) el promedio de
escolaridad del venezolano es de 8 años. Existe,
además, un profundo desequilibrio debido a que en la
población mayor de catorce años, en el quintil más pobre,
la escolaridad promedio es de 6 años; mientras que en
quintil más rico es de 11 años. Mundó (2009), a&rma que,
en relación a la educación de adultos que el 51 % de la
población mayor de quince años tendrían que cursar (en
promedio) tres años de estudio para culminar la
educación media.
A modo de conclusión
La calidad de los programas educativos en
Venezuela deben modi&carse para afrontar los retos
actuales en un mundo cambiante. Sin embargo, la
postura política del Estado, en la actualidad, ha sido
el de crear un sistema paralelo poco claro en cuanto a
su función educativa y los resultados que de él puedan
evaluarse ponen en entredicho su calidad. Municio (2004)
plantea cuatro condicionantes de la calidad institucional
de los programas, que si bien no son excluyentes,
permiten visualizar los cambios que debemos
implementar en aras de mejorar en lo cualitativo y
por consecuencia en lo cuantitativo. El autor
menciona: (a) el respeto a la gestión institucional, (b)
el alineamiento institucional, (c) las relaciones entre las
personas y (d) la integración de sistemas.
Para Municio (2004) la calidad se cimienta en siete
principios que ayudan a de&nir, identi&car, orientar y
validar las conductas para potenciarla; a saber: (a)
orientación al cliente, (b) implicación de las personas,
(c) mejora permanente, (d) utilización de hechos y datos,
(e) liderazgo, (f ) la institución es un sistema y (g) gestión
de [Link] síntesis, la calidad en la actualidad habla
de satisfacción de expectativas del cliente, centrada en la
mejora constante y en la implicación de los actores para
lograr la excelencia, con base en principios y
condicionantes que dan base a su accionar.
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