IDENTIFICAR COMPRENDER Y ADMINISTRAR TUS SÍNTOMAS
La ansiedad de criterio generalizada que se ha estado tratando en ti, es un trastorno emocional
que se ha venido desarrollando a partir de un conjunto de factores ambientales, los mismos que
han provocado respuestas psicológicas como mecanismo de defensa, que provocando en ti una
sobrecarga de estrés y la necesidad desesperada de bienestar, pero tu constancia y disciplina en el
proceso de terapia cognitiva conductual, te ha permitido reconocer y aprovechar los recursos que
se te presentan para el tratamiento de los síntomas que ha experimentado, sin embargo debes
gestionar cada uno de tus sentimientos negativos que pudieran manifestarse como síntoma.
Para este punto empezaremos reconociendo la “desesperación o impaciencia” como un
síntoma propio de la ansiedad en cualquiera de las variables, el cual de acuerdo con lo que
manifiestas, en ti se ha disminuido considerablemente, pero que no se puede descuidar porque es
una respuesta conductual que puede llegar a resultar muy dañina.
Puedes ayudarte con los recursos adquiridos anteriormente y mejorando otros hábitos de vida
que te permitirán disminuir la producción de hormonas del estrés, por lo contrario, puedes
estimular la producción de dopamina y serotonina de forma natural. (es posible que ya practiques
algunos)
Actividad física: La actividad física te ayuda a canalizar tu energía administrar tus
emociones, conduce a la respiración que también es parte muy importante para el trabajo
con la ansiedad, ayuda a prevenir o controlar los trastornos de sueño, incentiva tu
rendimiento en otras áreas, etc.
Consumir alimentos fuentes de omega 3 y magnesio: El consumo de algunos alimentos
como bálsamo de limón, semillas secas, mariscos, alimentos de hoja verde, fresas, entre
otros; te ayudarán.
Ambienta tus espacios con fragancias: Mantener un ambiente aromático con aceites de
esencias, velas aromáticas, inciensos o un ambientador favorito, te ayuda a relajarte
(aromaterapia).
Evitar el consumo de estimulantes: La cafeína y el té pueden ser consumidos
moderadamente, se evita el consumo cuando desestabiliza el estado emocional, sin
embargo, si no es así, es importante no excederse en el consumo puesto que, por ser
estimulantes, puede tener efectos adictivos.
Ser positivo, agradecer: Pensar de forma positiva ante las situaciones nos ayuda a ser
personas más pacientes y por ende calmadas, también el dar gracias por las cosas buenas
que nos encontramos diariamente nos lo permite, todo es cuestión de hacer el hábito.
(Psico programación)
Relaciones interpersonales: Las relaciones interpersonales son de mucho beneficio para
el manejo del estrés, pero teniendo en cuenta que sea una red interpersonal que te haga
sentir cómoda, como lo son los grupos de amigos, reunirse con personas de tu familia,
pero en espacios donde puedas fluir y sentirte cómoda, también puedes darte la
oportunidad de formar nuevos lazos de contacto, conocer personas con intereses
similares, integrarte en espacios que frecuentes y demás.
Dar y recibir afecto: date la oportunidad de hacer cosas buenas, (dar un detalle, escribir
un mensaje sin ser una fecha especial), incluso sacar un poco más de tiempo para tus
mascotas. (el afecto es como un boomerang, siempre vendrá de regreso), eso te hará feliz,
bajarán tus niveles de ansiedad.
Respiración: recuerda los beneficios de la respiración, en un episodio de impaciencia, es
muy útil el ejercicio de respiración profunda, puedes hacerlo con conteo, recordando
cosas positivas que estés viviendo en la actualidad, (1 tomo aire mientras pienso en la
carita del nuevo bebé de la familia, suelto. 2 tomo aire, pienso en la blusa que quería y
por fin pude comprar, suelto. 3 tomo aire, pienso en lo placentero que será el baño que
me voy a dar cuando llegue a casa y suelto, etc.), “finalizar y dar gracias, también darte
las gracias”.
Maneja el enfado y recuerda la empatía: Puedes analizar la situación, en ocasiones no
es culpa de nadie, y si alguien cometió un error y por eso estás en espera, es importante
pensar desde un enfoque humano, por otro lado, si fue a propósito para afectarte, no
puedes permitirle ese poder a dicha situación o individuo, ten en cuenta que tu paz está
primero.
Conciencia plena: Nuestra terapia se basa en la conciencia, es importante tenerla
presente en todo momento, recuerda no juzgarte y evitar el fatalismo, ya que este es un
producto de la mente enlazada con la misma ansiedad que genera mucho estrés y por
supuesto negativismo, pero que puedes controlarlo utilizando la conciencia.